{"id":14045,"date":"2013-08-02T11:22:12","date_gmt":"2013-08-02T09:22:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=14045"},"modified":"2013-08-02T11:22:14","modified_gmt":"2013-08-02T09:22:14","slug":"estrategias-de-afrontamiento-actitudes-enfermedad-cronica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/estrategias-de-afrontamiento-actitudes-enfermedad-cronica\/","title":{"rendered":"Estrategias de afrontamiento y actitudes ante la enfermedad cr\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><b>Estrategias de afrontamiento y actitudes ante la enfermedad cr\u00f3nica<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Resumen. <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enfermedad cr\u00f3nica ha ido surgiendo a medida que los avances en tecnolog\u00eda y en la medicina han conseguido que la esperanza de vida y calidad de vida sea mayor que en siglos posteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas que padezcan de una enfermedad cr\u00f3nica tendr\u00e1n que afrontar con una enfermedad que es duradera y progresiva y que adem\u00e1s va a repercutir en su vida diaria como en el trabajo, relaciones personales, nuevo h\u00e1bito alimenticio, a estar bajo supervisi\u00f3n de controles m\u00e9dicos y plan terap\u00e9utico, en definitiva, una repercusi\u00f3n en la calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Estrategias de afrontamiento y actitudes ante la enfermedad cr\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trabajo Fin de Grado en Enfermer\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Miguel \u00c1ngel Barrera P\u00e9rez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tutor: Modesto Jes\u00fas Romero L\u00f3pez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curso Acad\u00e9mico 2012\/2013. Facultad de Enfermer\u00eda. Trabajo Fin de Grado en Enfermer\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a la alta prevalencia de enfermedades cr\u00f3nicas y para aportar mejores cuidados enfermeros desde la perspectiva psicol\u00f3gica a enfermos cr\u00f3nicos se ha realizado una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de varias enfermedades cr\u00f3nicas para conocer que estilos y estrategias de afrontamiento son aquellos que favorecen a un mejor afrontamiento de la enfermedad cr\u00f3nica y que favorezca una mejor calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados de esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica es que se ha encontrado que aquellas estrategias de afrontamiento centradas en el problema se asocia con una mejor adaptaci\u00f3n y control sobre la enfermedad cr\u00f3nica y adem\u00e1s de un bienestar psicosocial mejor percibido por el enfermo cr\u00f3nico, en lo que se traduce en una mejor calidad de vida; mientras que aquellas estrategias centradas en la emoci\u00f3n en enfermos de c\u00e1ncer se asocia con una percepci\u00f3n de fatalismo, catarsis y desadaptaci\u00f3n a la enfermedad y adem\u00e1s de un mayor deterioro psicosocial; en pacientes con EPOC con estilo de afrontamiento de evitaci\u00f3n se relaciona con una calidad de vida pobre; en enfermos cr\u00f3nicos de fibromialgia y de artritis reumatoides se asocia con un mayor grado de desadaptaci\u00f3n y con una sintomatolog\u00eda depresiva empeorando la calidad de vida de los sujetos, as\u00ed como con una adaptaci\u00f3n negativa al dolor; en enfermos diab\u00e9ticos de tipo I parecen estar m\u00e1s estresados cuando utilizan estilos de afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n y adem\u00e1s cuando no se aproximan al problema adhiri\u00e9ndose menos a las conductas que son pilares del tratamiento, y que se traduce en un peor control del plan terap\u00e9utico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a los enfermos con VIH\/SIDA que emplean un estilo de afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n se puede afirmar que mostraron un perfil psicol\u00f3gico con un mayor grado de ansiedad y niveles de depresi\u00f3n significativamente m\u00e1s altos que los otros grupos cr\u00f3nicos. En el caso de las personas con Parkinson las estrategias de afrontamiento tienen un impacto directo en la calidad de vida y que aquellas estrategias empleadas a resolver el problema con una actitud positiva se asocia con mayores niveles de calidad de vida y manteniendo una actitud positiva y expectaciones positivas sobre la salud tiene el mayor impacto positivo en la calidad de vida que cualquier otro mecanismo de afrontamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras clave: enfermedad cr\u00f3nica, afrontamiento, estrategias de afrontamiento, calidad de vida, estilo de afrontamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Abstract <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chronic disease has emerged as advances in technology and medicine have succeeded in life expectancy and quality of life is greater than in later centuries. People who suffer from a chronic illness will be faced with a disease that is durable and progressive and will also affect your daily life and at work, personal relationships, and new eating habits, to be under the supervision of medical checks and treatment plan ultimately an impact on quality of life.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Due to the high prevalence of chronic diseases and to provide better care nurses from the psychological perspective chronically ill it has made a literature review of several chronic diseases for which styles and coping strategies are those that favours a better coping with the disease chronic and favouring a better quality of life.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The results of this literature review is to find that focused coping strategies the problem is associated with better adjustment and control of chronic disease and a psychosocial well received by the chronically ill better, resulting in a better quality of life, while those emotion\u00adfocused strategies in cancer patients is associated with a sense of fatalism, catharsis and maladjustment to illness and in addition to increased psychosocial impairment; in patients with COPD with coping style avoidance is associated with a poor quality of life; in chronic fibromyalgia and arthritis is associated with a greater degree of maladjustment and depressive symptomatology worsened the quality of life of individuals, as well as a negative adjustment to pain in diabetics type I it seems more stressed when used coping styles focused on emotion and they do not approach the problem and thus, adhere less to the mainstays of treatment behaviour, and thus results in poor control of the treatment plan; respect to patients with HIV \/ AIDS that use a style of emotion-focused coping can say that a psychological profile showed a higher degree of anxiety and depression levels significantly higher than the other groups chronic. In case of Parkinson\u2019s patients the coping strategies have a direct impact in the quality of life in people with Parkinson, and those strategies used to resolve the problem with a positive attitude is associated with high levels of quality of life and besides that, maintaining a positive attitude and positive expectations about the health have the most positive impact in the quality of life more than other coping mechanism.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00cdndice<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Objetivos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Desarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Discusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022 Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Introducci\u00f3n <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los avances tecnol\u00f3gicos y m\u00e9dicas se ha alcanzado una mayor esperanza de vida en las personas en el cual permite vivir m\u00e1s tiempo y con mejor calidad de vida, pero en cambio, tambi\u00e9n han surgido las enfermedades cr\u00f3nicas durante el siglo XX en el cual son caracter\u00edsticas de la avanzada edad y seg\u00fan los autores Maes, Leventhal y De Ridder (1996) (1) y Schneiderman, Antoni, Saab y Ironson (2001) (2) indican que las enfermedades cr\u00f3nicas con mayores \u00edndices de mortalidad, duraci\u00f3n e incidencia as\u00ed como con mayores costos personales y sociales son las enfermedades que afectan al coraz\u00f3n, el c\u00e1ncer, la infecci\u00f3n por VIH\/SIDA, el asma, la diabetes mellitus y las enfermedades reum\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de hablar de enfermedad cr\u00f3nica, se cree necesario definir el concepto de salud, en el cual la OMS (3) propone que la salud constituye \u201cun estado de completo bienestar f\u00edsico, mental y social y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia\u201d. Por el otro lado, la <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">enfermedad cr\u00f3nica se define seg\u00fan la OMS (4) como enfermedades de larga duraci\u00f3n y por lo general de progresi\u00f3n lenta. Estas enfermedades pueden ser las neoplasias sin tratamiento curativo; enfermedades cardiovasculares como cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica; enfermedades respiratorias cr\u00f3nicas tales como EPOC o asma cr\u00f3nica; enfermedades osteoarticulares invalidantes (artritis reumatoides y artrosis grave), diabetes mellitus. La epidemiolog\u00eda sobre la enfermedad cr\u00f3nica es que en 2008, 36 millones de personas murieron de una enfermedad cr\u00f3nica, de las cuales la mitad era de sexo femenino y el 29% era de menos de 60 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo del siglo XX se pasa del auge de las enfermedades infecciosas al de las cr\u00f3nicas, que llegan a constituir uno de los problemas socio-m\u00e9dico m\u00e1s importante de la actualidad. Este auge de las enfermedades cr\u00f3nicas ha contribuido al desarrollo del campo de la Enfermer\u00eda porque son enfermedades con las que se puede vivir durante muchos a\u00f1os. El autor Lawton (1991) (5) a\u00f1ade que esto \u00faltimo ha motivado un cambio en la finalidad de los servicios de salud que deben pasar de luchar \u00fanicamente contra mortalidad-morbilidad a prevenir la enfermedad y promocionar h\u00e1bitos saludables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe decir que el autor Dever (1976) (6), estudiando el modo de enfermar de nuestra sociedad, encontraba grandes discrepancias entre la contribuci\u00f3n a la mortalidad y el gasto sanitario que se efectuaba en cada una de ellas, encuentra que los estilos de vida contribuye a la mortalidad en un 43% y s\u00f3lo se dedica un 1,5% del gasto total sanitario, mientras que un sistema sanitario contribuye a la mortalidad en un 11% y se le dedica un 90% del gasto sanitario total. Por lo tanto, se precisa de importancia menci\u00f3n las actividades en promocionar h\u00e1bitos saludables para que la duraci\u00f3n de la vida sea de buena calidad, y m\u00e1s cuando el envejecimiento poblacional sigue increment\u00e1ndose.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a la alta prevalencia de la enfermedad cr\u00f3nica en la sociedad, se cree que es de importancia desde el punto de vista enfermero conocer el afrontamiento de los pacientes afectados de una enfermedad y adem\u00e1s de que recursos cuentan para convivir con una enfermedad que es duradera y progresiva, y en definitiva puede afectar a su nivel de calidad de vida debido a que puede influir en la modificaci\u00f3n de h\u00e1bito alimenticio, un cambio en las relaciones interpersonales, la adaptaci\u00f3n a un nuevo r\u00e9gimen terap\u00e9utico, someterse bajo situaciones de estr\u00e9s, sentir dolor; con el objetivo de ofrecer los mejores cuidados desde una visi\u00f3n hol\u00edstica psicol\u00f3gica, emocional, social y f\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Objetivos <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica es conocer que estilos y estrategias de afrontamiento son aquellas que favorecen a un mejor afrontamiento en la enfermedad cr\u00f3nica y por otra parte conocer que estilo de afrontamiento favorecen a una mejor calidad de vida basada en indicadores como el nivel de estr\u00e9s, depresi\u00f3n, ansiedad, bienestar f\u00edsico y social, apoyo social percibido, adherencia al tratamiento, adaptaci\u00f3n al nivel de dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Desarrollo <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de la medicina y de la sociedad ha sido a partir del siglo XIX aumentar el n\u00famero de a\u00f1os vividos en un buen estado de salud, y no por ello significa una ausencia de la enfermedad, sino que en definitiva se ha buscado aumentar la calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los enfermos que padecen de una enfermedad cr\u00f3nica y en el transcurso de ella, va a verse comprometida su calidad de vida, y para comenzar con este trabajo se cree necesario una definici\u00f3n de la calidad de vida, y aunque no existe una definici\u00f3n normalizada, se ha elegido la definici\u00f3n propuesta por la OMS debido a que incluye una visi\u00f3n hol\u00edstica con dimensiones psicol\u00f3gicas, f\u00edsica y social. Seg\u00fan la OMS (7) define que la calidad de vida es la percepci\u00f3n que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relaci\u00f3n con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que est\u00e1 influido de modo complejo por la salud f\u00edsica del sujeto, su estado psicol\u00f3gico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, as\u00ed como su relaci\u00f3n con los elementos esenciales de su entorno. De igual manera, cuando se mide calidad vida en relaci\u00f3n con enfermedad se atiende a unos aspectos gen\u00e9ricos con un car\u00e1cter multidimensional, los autores Ware y cols., (1981); De Haess y Van Knippenberg, (1985); Croog y cols., (1986); Aaronson, (1988); Follick y cols., (1988) (8) afirman que existen 4 aspectos diferenciados para medir la calidad de vida:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Problemas f\u00edsicos (sensaciones som\u00e1ticas, s\u00edntomas de enfermedad, efectos colaterales, cumplimiento del plan de vida, medicaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Problemas psicol\u00f3gicos (ansiedad, depresi\u00f3n, estado cognitivo, modo de vida).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interacci\u00f3n social (cantidad y calidad de la relaci\u00f3n con los otros, apoyo social, satisfacci\u00f3n sexual, satisfacci\u00f3n laboral).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estado funcional (alerta, actividad, integraci\u00f3n laboral).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos autores se\u00f1alan que junto con estas dimensiones ser\u00eda \u00fatil incluir tambi\u00e9n una evaluaci\u00f3n global de la calidad de vida. Tambi\u00e9n otros autores se han acercado a esta conceptualizaci\u00f3n aunque con alguna matizaci\u00f3n. As\u00ed por ejemplo, Lawton (1991) (9) se\u00f1ala que para evaluar la calidad de vida habr\u00eda que tener en cuenta 4 \u00e1reas, que adem\u00e1s ser\u00edan relativamente aut\u00f3nomas: competencia comportamental (salud biol\u00f3gica y funcional, cognici\u00f3n, uso del tiempo, conducta social), calidad de vida percibida (va paralela a la competencia conductual), ambiente objetivo y bienestar psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera, Ware (1987) (10) ha se\u00f1alado que hay cinco conceptos inherentes a esta definici\u00f3n: salud f\u00edsica, salud mental, funcionamiento social, papeles funcionales en el mundo social y bienestar general. Aunque concretando a\u00fan m\u00e1s, Arnold (1991) (11) se\u00f1ala que la mayor\u00eda de los investigadores coinciden en que una calidad de vida en enfermos cr\u00f3nicos se deber\u00eda considerar las siguientes caracter\u00edsticas: funcionamiento f\u00edsico y s\u00edntomas, funcionamiento emocional y disfunciones comportamentales, funcionamiento intelectual y cognitivo, funcionamiento social y existencia de una red de apoyo, satisfacci\u00f3n con la vida, percepci\u00f3n de salud, situaci\u00f3n econ\u00f3mica, habilidad para satisfacer intereses (trabajo, hobbies) y ocio, funcionamiento sexual y energ\u00eda, y vitalidad. Esta \u00faltima parece ser la perspectiva dominante, ya que la mayor\u00eda de los investigadores intentan abarcar, en las medidas que desarrollan para evaluar calidad de vida, esta multidimensionalidad, aunque como hemos visto, los dominios concretos que se sondean pueden ofrecer distintas matizaciones de un trabajo a otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta al afrontamiento, seg\u00fan Lazarus y Folkman (1986) (12) consideran el afrontamiento como los esfuerzos cognitivos y conductuales realizados con el objetivo de dominar, reducir o tolerar las demandas internas y\/o externas generadas por el evento estresante que exceden la capacidad del individuo. Los acontecimientos estresantes afectan a los diferentes aspectos de una persona como la faceta emocional, cognitiva y fisiol\u00f3gica; y adem\u00e1s es en su entorno social como pueden ser familiares que tambi\u00e9n se encuentran afectados ante la enfermedad cr\u00f3nica de un familiar. De acuerdo con la teor\u00eda, el <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">autor Taylor (2007) (13) ha distinguido dos estrategias generales de afrontamiento: orientada al problema, la cual involucra intentos por realizar algo constructivo con las condiciones estresantes da\u00f1inas, amenazantes o que retan a un individuo; y por el otro lado, aquellas orientadas a la emoci\u00f3n, en la cual involucra esfuerzos para regular emociones generadas por la situaci\u00f3n estresante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de los estudios llevado a cabo por la autora Pakenham et al, 1997 (14) ha sido de conocer que estilo es m\u00e1s efectivo y se ha encontrado que las estrategias de afrontamiento orientado al problema tiene mejor resoluci\u00f3n y ajustamiento que las que est\u00e1n orientadas a la emoci\u00f3n. El siguiente autor Aldwin (2000) (15) afirma que el afrontamiento enfocado en el problema presenta mayores resultados positivos cuando la enfermedad es percibida como un evento que puede ser controlado por quien la padece. En cambio el afrontamiento enfocado en la emoci\u00f3n presenta mayores resultados positivos cuando la enfermedad es percibida como incontrolable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se va a analizar las estrategias de afrontamiento utilizadas por pacientes cr\u00f3nicos en diferentes estudios, se cree necesario diferenciar aquellas estrategias enfocadas al problema y aquellas enfocadas en la emoci\u00f3n, por ello se ha extra\u00eddo de la autora Carver et al (1989) (16) la recopilaci\u00f3n de las estrategias centradas en el problema y en la emoci\u00f3n. Las estrategias centradas en el problema son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afrontamiento activo\/soluci\u00f3n de problemas: el sujeto afectado requiere un doble esfuerzo y que de forma progresiva trate de resolver el problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Planificaci\u00f3n\/reestructuraci\u00f3n cognitiva: se requiere el desarrollo de una estrategia racional y que sea llevado a cabo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supresi\u00f3n de estrategias que compitan entre s\u00ed: evitar la distracci\u00f3n en tareas que realmente son efectivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contenci\u00f3n: relacionado con la planificaci\u00f3n, ser\u00eda actuar bajo una actitud reflexiva de la situaci\u00f3n y evitar actuar de forma prematura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellas centradas en la emoci\u00f3n son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00fasqueda de apoyo social: cuando el sujeto busca en las personas un apoyo moral, simpat\u00eda o compresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evitaci\u00f3n\/retirada: ser\u00eda dejar de intentar resolver el problema que le afecta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catarsis\/desahogo: recurrir a otras actividades para dejar de pensar en el problema que le atormenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reducci\u00f3n de la tensi\u00f3n: buscar aspectos positivos de lo que est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negaci\u00f3n: Negarse a creer que la situaci\u00f3n est\u00e1 ocurriendo y no afrontarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00fasqueda de apoyo en la fe o religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n (Tabla1), los autores Matheny, Aycock y cols (1986) (17) recopilan aquellas estrategias de afrontamiento en la cual son mas empleadas frecuentemente por una persona ante una situaci\u00f3n estresante que bien podr\u00eda ser una enfermedad cr\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 1. Estrategias m\u00e1s utilizadas por Matheny, Aycock y cols, 1986. <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Estrategia &#8211; Porcentaje <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soluci\u00f3n de problemas &#8211; 80%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reestructuraci\u00f3n cognitiva &#8211; 71%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reducci\u00f3n de la tensi\u00f3n &#8211; 51%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evitaci\u00f3n\/retirada &#8211; 34%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negaci\u00f3n\/supresi\u00f3n &#8211; 31%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catarsis\/desahogo &#8211; 31%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estructuraci\u00f3n &#8211; 23%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00fasqueda de informaci\u00f3n &#8211; 23%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uso de habilidades sociales &#8211; 20%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respuestas asertivas &#8211; 17%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Automedicaci\u00f3n &#8211; 14%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede observar de los datos aportados por los autores Matheny, Aycock y cols (1986) ha sido que las estrategias con un mayor porcentaje corresponde con un estilo de afrontamiento centrado en el problema, mientras que las estrategias de estilo centrado en la emoci\u00f3n son empleadas en menor medida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se quiere conocer que estilos de afrontamiento son los que favorecen a una mejor calidad de vida, y que estilo de afrontamiento es m\u00e1s favorable para afrontar la enfermedad cr\u00f3nica, por ello, en esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica incluye estudios sobre la insuficiencia renal cr\u00f3nica, hipertensi\u00f3n, neoplasias, EPOC, patolog\u00edas card\u00edacas cr\u00f3nicas, fibromialgia, artritis reumatoides, diabetes, VIH\/SIDA y Parkinson.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La insuficiencia renal cr\u00f3nica es una de las catalogadas como cr\u00f3nicas pero como no se encuentra dentro de las enfermedades cr\u00f3nicas que m\u00e1s costes personales y sociales, no se le ha dado la debida importancia por la baja incidencia y mortalidad en comparaci\u00f3n como las enfermedades cardiovasculares o de las neopl\u00e1sicas, y por tanto se hace menos atractiva a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y a la salud p\u00fablica. A pesar de ello, los autores Christensen y Ehlers,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kimmel (2002) (18) muestran que la insuficiencia renal cr\u00f3nica es una enfermedad que amenaza la vida de las personas por la posibilidad de aparici\u00f3n de otras enfermedades asociadas a \u00e9sta y por la posibilidad de una muerte pr\u00f3xima e inminente. Adem\u00e1s de estas amenazas, dicha condici\u00f3n de enfermo renal cr\u00f3nico hace vulnerable a la persona a diferentes fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos y psiqui\u00e1tricos tales como el estr\u00e9s y la depresi\u00f3n. Todo ello debido a la disminuci\u00f3n en la sensaci\u00f3n de control personal, ya que estas personas ahora se encuentran sujetas a una serie de procedimientos invasivos como depender de una m\u00e1quina o la posibilidad de un trasplante para sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de conocer los estilos de afrontamiento que emplean los enfermos renales cr\u00f3nicos es debido a varias investigaciones llevadas a cabo por Finkelstein &amp; Finkelstein (2000)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(19) en el que muestran que las personas diagnosticadas con IRCT presentan una elevada tasa de comorbilidad psiqui\u00e1trica, destac\u00e1ndose los des\u00f3rdenes depresivos como los de mayor impacto negativo en la calidad de vida de estos pacientes y dificultades elevadas acontecidas por el estr\u00e9s que ocasiona esta enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio realizado por las autoras M\u00f3nica Cassaretto y Rosario Paredes (2006) (20) tiene como objetivo identificar las principales estrategias de afrontamiento utilizadas por un grupo de pacientes diagnosticados de insuficiencia renal cr\u00f3nica terminal. En el estudio participaron 40 pacientes mayores de 20 a\u00f1os y para conocer los estilos de afrontamiento se emple\u00f3 el Cuestionario de Estilos de Afrontamiento COPE (Coping Estimation). Como conclusi\u00f3n de este estudio, es que los estilos enfocados en la emoci\u00f3n fueron utilizados en mayor frecuencia por los participantes, seguidos por los estilos enfocados en el problema. Entre las estrategias de mayor uso se encontraron la planificaci\u00f3n, la aceptaci\u00f3n y la reinterpretaci\u00f3n positiva-crecimiento, mientras que las estrategias de menor uso fueron desentendimiento conductual, supresi\u00f3n de actividades competentes y desentendimiento cognitivo. Por otro lado, se quiere conocer si la calidad de vida est\u00e1 relacionado con las estrategias que se emplean para afrontar esta enfermedad cr\u00f3nica y en un estudio llevado a cabo por los autores <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acosta Hern\u00e1ndez et al (2008) (21) con 120 pacientes enfermos renales cr\u00f3nicos sometidos a hemodi\u00e1lisis, di\u00e1lisis peritoneal y trasplante de ri\u00f1\u00f3n; se concluye que los pacientes trasplantados en comparaci\u00f3n con los pacientes en hemodi\u00e1lisis y di\u00e1lisis peritoneal tienden a emplear estrategias orientada al problema a trav\u00e9s de b\u00fasqueda de la mejor alternativa para mejorar los s\u00edntomas y utilizaci\u00f3n de la reevaluaci\u00f3n de la experiencia pasada vivida. Si tenemos en cuenta la comparaci\u00f3n realizada, se puede decir que el trasplante renal tiene una mejor calidad de vida global, y aunque mantenga una estricta medicaci\u00f3n y supervisi\u00f3n m\u00e9dica, posee una mayor autonom\u00eda propia parecida a la experiencia de antes de la enfermedad. Parte del mayor uso del estilo enfocado en<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">la emoci\u00f3n tambi\u00e9n es reforzado por el tipo de tratamiento que reciben los sujetos de esta muestra. Ellos, en su gran mayor\u00eda (80%), reciben el tratamiento de hemodi\u00e1lisis, lo cual implica aceptar el tratamiento brindado por personal m\u00e9dico cualificado, en donde se espera que m\u00e1s all\u00e1 de que el paciente asista a sus consultas con puntualidad asuma un rol pasivo ante el procedimiento, dependa de las condiciones brindadas por el centro m\u00e9dico sin que sea responsable directo por la adecuada administraci\u00f3n de su tratamiento, como es el caso de la di\u00e1lisis peritoneal. De acuerdo con Christensen (2000) (22), los pacientes que reciben el tratamiento de hemodi\u00e1lisis tienen una percepci\u00f3n de control sobre su enfermedad y tratamiento casi inexistente, lo que los motivar\u00eda a concentrar sus recursos en la expresi\u00f3n y regulaci\u00f3n de las emociones que derivan del mismo, sobre todo aquellas que involucran sentimientos negativos como frustraci\u00f3n, ansiedad, temor, depresi\u00f3n y desolaci\u00f3n, en vez de concentrar dichos recursos en resolver y controlar los problemas que derivan de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con la hipertensi\u00f3n arterial los autores Rosen y Kostis (1985) (23) afirman que el inter\u00e9s ha estado relacionado predominantemente con el tipo de medicaci\u00f3n que han de llevar estos enfermos y los importantes efectos secundarios que \u00e9sta causa. A pesar de ello, el principal tratamiento para la hipertensi\u00f3n es la terapia farmacol\u00f3gica, de la que existen diversos tipos que, en principio, parecen ser efectivos a la hora de reducir la presi\u00f3n sangu\u00ednea, aunque los pacientes frecuentemente experimentan efectos secundarios molestos. Por ejemplo, los diur\u00e9ticos, tienen como efecto colateral el incremento del colesterol en sangre que contrarresta algunos de los efectos reductores de riesgo; los betabloqueantes afectan al sistema nervioso simp\u00e1tico y producen sentimientos persistentes de letargo y a menudo tambi\u00e9n causan impotencia secundaria en el hombre; los inhibidores del calcio son f\u00e1rmacos m\u00e1s modernos que no tienen los efectos colaterales de los anteriores, pero que resultan excesivamente caros y promueven un incremento en tasa card\u00edaca y vasodilataci\u00f3n perif\u00e9rica. Estos efectos secundarios hacen que la no adherencia a los tratamientos prescritos sea muy alta a\u00f1aden<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una investigaci\u00f3n de Kolhman y cols. (1996) (24) los sujetos que puntuaron alto en evitaci\u00f3n mostraron una mayor puntuaci\u00f3n en la presi\u00f3n sist\u00f3lica. Tambi\u00e9n el autor Clark (1997) (25) afirma que los sujetos que usaban estilos de afrontamiento centrado en el problema ten\u00edan una mejor salud f\u00edsica y calidad de vida. En cambio, los que usaban estilos de afrontamiento centrados en la emoci\u00f3n sufr\u00edan m\u00e1s problemas cardiovasculares y los valores de tensi\u00f3n arterial eran mayores. El siguiente estudio llevado a cabo por Cea Ugarte et al (1997)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(26) se pretende corroborar la afirmaci\u00f3n del autor Clark sobre sujetos diagnosticados de hipertensi\u00f3n esencial. En el estudio se utiliza una muestra de 15 sujetos con edades comprendidas entre los 44 y 55 a\u00f1os. Para realizar la evaluaci\u00f3n se utiliz\u00f3 el cuestionario de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estrategias de Afrontamientos (Fern\u00e1ndez-Abascal, 1997) y como resultado del estudio se muestra que existe una relaci\u00f3n negativa entre la hipertensi\u00f3n arterial y estrategias de afrontamiento centrado en el problema, es decir, cuanto m\u00e1s centrado est\u00e9 el sujeto en estrategias de afrontamiento enfocado al problema menor tensi\u00f3n arterial tiene. El estilo de afrontamiento centrado en el problema en la muestra de hipertensos mantiene una relaci\u00f3n negativa y significativa con la presi\u00f3n arterial, r= -0,549*, la utilizaci\u00f3n de este estilo se relaciona con una menor presi\u00f3n sist\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede comprobar que los resultados corresponden con la afirmaci\u00f3n del autor Clark (1997), en el cual, estilos de afrontamiento centrado en el problema se asocia a una menor presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un trabajo llevado a cabo por los autores Dunkel-Schetter, Feinstein, Taylor y Falke (1988) (27), en el que se ped\u00eda a enfermos oncol\u00f3gicos que se\u00f1alaran el problema m\u00e1s importante que ten\u00edan. Los problemas m\u00e1s citados fueron miedo e incertidumbre sobre el futuro, limitaciones en capacidad f\u00edsica, cambio en el estilo de vida y manejo del dolor. En un trabajo reciente por el autor Pelechano (1999) (28) se ha realizado un gran bloque de categor\u00edas que se refieren a los efectos de los tratamientos terap\u00e9uticos oncol\u00f3gicos (quimioterapia, efectos secundarios, quedar deforme y dolor), y otro bloque importante tiene que ver m\u00e1s con aspectos sociales (dependencia de la familia, p\u00e9rdida de trabajo y de actividades de ocio, as\u00ed como miedo a las relaciones sexuales).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se muestra un estudio llevado a cabo por Oliveros et al (2010) (29) de tipo descriptivo con una muestra de 31 individuos, de ambos g\u00e9neros, con diagn\u00f3sticos de diferentes tipos de c\u00e1ncer en el cual el estudio tuvo como objetivo evaluar los estilos de afrontamiento m\u00e1s utilizados en estos pacientes. Los datos indican que el 83.8% de la muestra se ubica en la categor\u00eda orientada al problema, mientras el 9.7% se sit\u00faa en la categor\u00eda orientada a la emoci\u00f3n, y el 6.5% restante est\u00e1 compuesto por individuos que punt\u00faan de igual forma ante las dos categor\u00edas, lo cual impide su adecuada ubicaci\u00f3n en alguna de estas, demostrando que emplearon estrategias tales como la resoluci\u00f3n de problemas, la b\u00fasqueda de apoyo social y la variaci\u00f3n del nivel de aspiraciones, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a estilo de afrontamiento y calidad de vida en enfermos de c\u00e1ncer, en un estudio realizado por el autor Mart\u00edn Llul et al (2003) (30) con 79 pacientes de c\u00e1ncer del Hospital Interzonal de Mar de Plata (Argentina) tiene como objetivo que estilo de afrontamiento se relaciona con una mejor calidad de vida. Este autor para evaluar la calidad de vida utiliz\u00f3 la<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">adaptaci\u00f3n castellana del \u201cFunctional Assesment of Cancer Therapy Scale\u201d (Cella &amp; col, 1993) y para evaluar las estrategias de afrontamiento se utiliz\u00f3 la adaptaci\u00f3n castellana del \u201cInventario de Respuestas de Afrontamiento\u201d (CRI) (Moss, 1990). Como resultado, el autor muestra que las estrategias de evitaci\u00f3n hacia la enfermedad correlacionan negativamente con la percepci\u00f3n de la calidad de vida. Estos resultados coincidir\u00edan con varios estudios realizados donde se encontr\u00f3 que las estrategias de aceptaci\u00f3n estoica y desesperanza, que ser\u00edan estrategias de evitaci\u00f3n, implican consecuencias desfavorables en los pacientes, de tal forma que el fatalismo y la desesperanza se asoci\u00f3 a una disminuci\u00f3n de la calidad de vida global, y las estrategias de resignaci\u00f3n y catarsis (evitaci\u00f3n cognitiva y conductual respectivamente) se correlacion\u00f3 con mayor <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">deterioro psicosocial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la Enfermedad Pulmonar obstructivo Cr\u00f3nica (EPOC) corresponde a un grupo de enfermedades que tienen como s\u00edntoma com\u00fan una dificultad para expulsar el aire de los pulmones. El EPOC agrupa las siguientes enfermedades: Bronquitis cr\u00f3nica, Enfisema pulmonar y asma. Este conjunto de enfermedades repercuten en la vida del afectado mermando su calidad de vida debido a los continuos ingresos en el hospital tras precisar tratamiento de oxigenoterapia y adem\u00e1s, poseer disnea est\u00e1 relacionado con fatiga, miedo, y ansiedad, p\u00e9rdida de peso y anorexia repercutiendo en las tareas dom\u00e9sticas y familiares, seg\u00fan una investigaci\u00f3n realizada por Blake y cols en el 2004. (31)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo, EPOC y afrontamiento van asociados debido al cambio dr\u00e1stico en el estilo de vida de estos pacientes, continuadamente viven situaciones estresantes debido a la dificultad para obtener ox\u00edgeno. Con la intenci\u00f3n de conocer el estilo de afrontamiento que emplean los enfermos de EPOC, un estudio llevado a cabo por los autores Garc\u00eda Cantu y Elsia Guadalupe en el 2006 (32) utiliza una muestra de 20 pacientes con EPOC ingresados en el Centro de Rehabilitaci\u00f3n Pulmonar del Hospital Universitario de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n en el que se aplicar\u00e1 la Escala de Afrontamiento de Carver, Scheier y Weintraub (1989). Los resultados encontrados por los autores fueron que el tipo de afrontamiento de los pacientes en primer lugar fue con un 50% el afrontamiento de negaci\u00f3n (afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n), le sigue el afrontamiento activo (afrontamiento centrado en el problema) con un 30% y finalmente el afrontamiento de evitaci\u00f3n (afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n) con un 20%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la calidad de vida de estos pacientes con EPOC, en un estudio realizado por Hesselink et al (33) en el 2004, encontr\u00f3 que a menor afrontamiento emocional parecer haber influencias positivas en el bienestar f\u00edsico y social en pacientes con EPOC, su estudio sugiere que los pacientes con EPOC con estilo de afrontamiento de evitaci\u00f3n se relaciona con una calidad de vida pobre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio llevado a cabo por la autora Fern\u00e1ndez, Claudia (34) con enfermos de varias patolog\u00edas card\u00edacas cr\u00f3nica bajo rehabilitaci\u00f3n tiene como objetivo conocer si las estrategias de afrontamiento son predictoras de la calidad de vida. La autora emplea una de 80 pacientes (68,6% hombres, 31,3% mujeres) y como instrumentos de evaluaci\u00f3n ha empleado el Cuestionario de Calidad de Vida Relacionada con la Salud SF-36 para conocer la variable calidad de vida y para conocer las estrategias empleadas la Escala de Estrategias de Coping Modificada (EEC-M). Los resultados (Tabla 2) muestra que los descriptivos de estrategias de afrontamiento m\u00e1s relevantes del estudio son el empleo de creencias religiosas (78,5%), la autonom\u00eda (68,8%), la expresi\u00f3n de dificultad de afrontamiento (63,6%) y la evitaci\u00f3n cognitiva (54,5%); lo cual indica un empleo en gran medida de estrategias de afrontamiento pasivas. En cambio, la estrategia menos empleada es la de soluci\u00f3n de problemas con un porcentaje de 6,4%. Respecto a la calidad de vida, el estudio demuestra que el poco uso de estrategias de afrontamiento centrado en el problema es la variable que mejor predijo los niveles de calidad de vida relacionado con la salud. En otras palabras, el afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n evidenciado en poca b\u00fasqueda de soluci\u00f3n de problemas, predice una peor calidad de vida en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 2. Descriptivos de las puntuaciones cl\u00ednicamente significativas para las estrategias de afrontamiento. <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Dimensi\u00f3n &#8211; % de puntuaciones <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Religi\u00f3n &#8211; 78,5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autonom\u00eda &#8211; 68,8%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dificultad afrontamiento &#8211; 63,3%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evitaci\u00f3n cognitiva &#8211; 54,4%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reevaluaci\u00f3n positiva &#8211; 44,3%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negaci\u00f3n &#8211; 43,4%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evitaci\u00f3n emocional &#8211; 35,1%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espera &#8211; 34,2%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00fasqueda apoyo social &#8211; 22,5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00fasqueda apoyo profesional &#8211; 15%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soluci\u00f3n de problemas &#8211; 6,4%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de hablar de afrontamiento en enfermos con fibromialgia es preciso se\u00f1alar la definici\u00f3n y criterios de diagn\u00f3stico de la fibromialgia, por ello los autores Yusta et al (2001) (35) define la fibromialgia como un s\u00edndrome que se manifiesta a trav\u00e9s de un estado doloroso cr\u00f3nico generalizado no articular, con afectaci\u00f3n predominantemente de los m\u00fasculos, y que presenta una exagerada sensibilidad en m\u00faltiples puntos predefinidos, sin alteraciones cr\u00f3nicas org\u00e1nicas demostrables. El Colegio Americano de Reumatolog\u00eda (1990) se\u00f1ala tres criterios diagn\u00f3sticos de la fibromialgia: historia de dolor difuso cr\u00f3nico de m\u00e1s de tres meses de duraci\u00f3n, dolor a la presi\u00f3n en al menos once de los dieciocho puntos y la ausencia de alteraciones radiol\u00f3gicas y anal\u00edticas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor es un s\u00edntoma que afecta a muchos enfermos cr\u00f3nicos y afectan a su vida diaria a trabajar, relaciones sociales, relaciones con la familia. En el siguiente estudio realizado por los autores Soucase et al 2004 (36) pretende estudiar las relaciones entre las estrategias de afrontamiento ante el dolor y la calidad de vida en pacientes con fibromialgia. Estos autores utilizan una muestra de 32 mujeres diagnosticadas de fibromialgia que acuden por primera vez al Servicio de Psicolog\u00eda en la Unidad Multidisciplinar del Dolor en el Consorcio Hospital General Universitario de Valencia previa exploraci\u00f3n m\u00e9dicas. Los instrumentos de evaluaci\u00f3n utilizados fueron: para valorar las estrategias de afrontamiento se utiliz\u00f3 el Cuestionario de Afrontamiento al Dolor (CAD); para valorar la calidad de vida se utiliz\u00f3 el Inventario de Calidad de Vida (ICV-2R) y por \u00faltimo para valorar el Dolor la Escala Visual Anal\u00f3gica (EVA). Como resultado, los autores muestran que las estrategias de afrontamiento m\u00e1s utilizadas por la muestra son la autoafirmaci\u00f3n, la religi\u00f3n y la distracci\u00f3n. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que el uso de estrategias de afrontamiento pasivas o dirigidas a la emoci\u00f3n ante el dolor (por ejemplo, la religi\u00f3n) se asocia con un mayor grado de desadaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los altos niveles de dolor tambi\u00e9n se encuentran presentes en personas que padecen artritis reumatoide, de hecho es el s\u00edntoma central de esta enfermedad cr\u00f3nica que provoca la mayor\u00eda de las discapacidades que se asocian a la artritis. Adem\u00e1s, se derivan otros problemas como la dificultad para encontrar empleo, cambios en los roles familiares, los problemas sexuales, amenaza de la propia autoestima son algunas consecuencias de la enfermedad que van a generar situaciones de estr\u00e9s en la vida de la persona enferma con artritis reumatoides.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores Hagglund, Haley; Reveille y Alarc\u00f3n (1989) (37) en sus investigaciones coinciden en afirmar que las estrategias de afrontamiento pasivas, centradas en la emoci\u00f3n, de evitaci\u00f3n y cognitivas correlacionan con un peor ajuste entre los pacientes con artritis reumatoides, es decir, en mayores niveles de dolor, de discapacidad y emociones de car\u00e1cter negativa, mientras que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">las estrategias de afrontamiento activas, centradas en el problema, dirigidas al dolor y conductuales est\u00e1n relacionadas con un mejor funcionamiento psicol\u00f3gico, <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">menor incapacidad y menores niveles de dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio llevado a cabo por los autores Redondo, Marta et al en el 2005 (38) en el cual pretende estudiar las relaciones existentes entre los niveles de dolor, discapacidad y emociones negativas en pacientes con artritis reumatoides utilizan una muestra de 89 enfermos diagnosticados de artritis reumatoides que pertenecen al Servicio de Reumatolog\u00eda del Hospital Universitario de La Paz de Madrid y otros de la asociaci\u00f3n Madrile\u00f1a de Pacientes con Artritis Reumatoides (AMAPAR).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los instrumentos de evaluaci\u00f3n que utilizaron en el estudio fueron: el Inventario de Valoraci\u00f3n y Afrontamiento (Cano-Vindel y Miguel-Tobal, 1992) para valorar el estilo de afrontamiento empleado; el Health Assessment Questionnaire \u2013HAQ\u2013 (Fries, Spitz, Kraines y Holman, 1980), en su versi\u00f3n espa\u00f1ola (Esteve-Vives, Batlle-Gualda y Reig, 1993) para valorar la capacidad funcional; el inventario Frecuencia e Intensidad del dolor, FID (Redondo y Miguel-Tobal, 2001) para valorar la frecuencia e intensidad del dolor; el Cuestionario de Tristeza-Depresi\u00f3n \u2013CTD\u2013 (Jim\u00e9nez Garc\u00eda, Miguel-Tobal y Cano-Vindel, 1996) para valorar una medida general de tristeza y depresi\u00f3n y por \u00faltimo, el Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad Breve \u2013ISRA-B\u2013,(Miguel-Tobal y Cano-Vindel, 1994) para valorar el nivel de ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores afirman que el afrontamiento evitativo centrado en la emoci\u00f3n predice un porcentaje de leve a moderado del ajuste de los pacientes con artritis reumatoides en indicadores de dolor, depresi\u00f3n y ansiedad; adem\u00e1s, a\u00f1ade que un afrontamiento pasivo (centrado en la emoci\u00f3n) ante el dolor est\u00e1 muy relacionado con la discapacidad y un peor estado de \u00e1nimo en los pacientes, debido a que existe una falta de control y suele asociarse a dejar de hacer cosas, y repercute en un bajo estado de \u00e1nimo; coincidiendo estos resultados con la afirmaci\u00f3n de los autores Hagglund, Haley; Reveille y Alarc\u00f3n (1989).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diabetes es otra de las enfermedades cr\u00f3nicas que ha tenido una prevalencia alta en los \u00faltimos a\u00f1os, y adem\u00e1s, si no existe un manejo efectivo existen complicaciones derivadas de \u00e9sta como enfermedades card\u00edacas, nefropat\u00eda, ceguera, y trastornos circulatorios. La diabetes como enfermedad supone una alteraci\u00f3n en la homeostasis de la glucosa, que aparece cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o cuando las c\u00e9lulas no pueden hacer uso de la insulina disponible. Las dos formas m\u00e1s comunes de diabetes mellitus son Tipo I o insulinodependiente, causada por un defecto absoluto de insulina y Tipo II, producida por un defecto relativo de insulina. La diabetes de tipo I hay evidencia de que tiene un componente gen\u00e9tico y la segunda es debido a los h\u00e1bitos de salud. Los autores Mata, M et al (39) muestran que la diabetes de tipo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II es la mas prevalente y supone hasta el 90% de todos los tipos de diabetes con una prevalencia poblacional del 3%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio longitudinal realizado por Ortiz Parada (2006) (40) sobre adolescentes diagnosticados de diabetes mellitus tipo 1 tiene como objetivo conocer si los niveles de estr\u00e9s est\u00e1 asociado con el estilo de afrontamiento empleado, para ello el autor emplea una muestra de 32 adolescentes y para evaluar el nivel de estr\u00e9s utiliz\u00f3 el Cuestionario de Estr\u00e9s para Diab\u00e9ticos de Polonsky et al. (2005) y para evaluar el estilo de afrontamiento al estr\u00e9s se seleccionaron 27 \u00edtems de la escala COPE de Carver, Scheier &amp; Weintraub (1989). Los resultados obtenidos por el autor fueron que aquellos participantes que afrontan de modo conductual (afrontamiento centrado en el problema) presentan menores niveles de estr\u00e9s (r = \u00ad0,361; N = 32; p \u2264 0,05) mientras que aquellos que se centran en el estilo afectivo (centrado en la emoci\u00f3n) parecen m\u00e1s estresados (r = 0,357; N = 32; p \u2264 0,05). En este sentido es esperable, entonces, que aquellos adolescentes con DM1 que afrontan la enfermedad centrados en el afecto no se aproximen al problema y por tanto, adhieran menos a las conductas pilares del tratamiento, y por tanto se traduce en un peor control del plan terap\u00e9utico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las enfermedades infecciosas como es el caso de las personas con VIH\/SIDA, con la llegada de los tratamientos antirretrovirales altamente activos (HAART en ingl\u00e9s: Highly Active Anti-Retroviral Therapy) se ha demostrado su capacidad para suprimir la carga viral hasta niveles indetectables, incrementar los indicadores de funcionamiento inmunitario tales como recuento de linfocitos CD4-, mejorar el estado cl\u00ednico y disminuir la mortalidad. Estos resultados han hecho posible comenzar a hablar del VIH\/SIDA como una enfermedad cr\u00f3nica y compleja que implica un proceso multifactorial desde un modelo biopsicosocial, a\u00f1ade el autor Vinaccia en el 2003 (41).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00faltiples investigaciones realizadas por los autores Tob\u00f3n y Vinaccia en el 2003 (42) en la \u00faltima d\u00e9cada muestran c\u00f3mo el estr\u00e9s, el afrontamiento y los estados emocionales influyen en el curso del SIDA. Al respecto, hay evidencia de que la depresi\u00f3n y el estr\u00e9s producen cambios en el sistema nervioso, inmunol\u00f3gico y endocrino, lo que influye para el desencadenamiento y evoluci\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar de VIH\/SIDA no es una cuesti\u00f3n de afectaci\u00f3n f\u00edsica aisladamente, sino que la salud mental de igual manera se encuentra afectada; una persona que padece de VIH\/SIDA es socialmente rechazado y se\u00f1alado, por esto utilizar las adecuadas estrategias de afrontamiento le va a permitir a la persona lograr adaptarse a su condici\u00f3n y de tal manera lograr la calidad de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">vida del paciente deseada, a\u00f1ade Vera et al en el 2004 (43). La infecci\u00f3n por VIH produce un fuerte impacto emocional durante todo el proceso de evoluci\u00f3n de la enfermedad: ante la sospecha de estar infectado, al ser notificado como portador, al comunicar a otros la notificaci\u00f3n, ante la aparici\u00f3n de los primeros s\u00edntomas, etc. Estas personas con VIH\/SIDA, deben lidiar con un conjunto de estresares fisiol\u00f3gicos, socioculturales, econ\u00f3micos y psicol\u00f3gicos que en conjunto constituyen una amenaza potencial a su salud f\u00edsica y mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ansiedad y depresi\u00f3n a menudo se desencadena en pacientes tras la noticia que tienen que afrontar una enfermedad que es cr\u00f3nica como es el caso de las personas seropositivas, en un estudio concluye que los pacientes seropositivos mostraron un perfil psicol\u00f3gico con un mayor grado de ansiedad y niveles de depresi\u00f3n significativamente m\u00e1s altos que los otros grupos cr\u00f3nicos, as\u00ed como una autoestima significativamente menor. Tambi\u00e9n afirman los autores Edo y Ballester en el 2006 (44) que los pacientes seropositivos manifestaron mayor preocupaci\u00f3n por su salud, mayor grado de interferencia de la enfermedad en su vida y una percepci\u00f3n de apoyo emocional menor que en enfermos oncol\u00f3gicos y pacientes con otras enfermedades cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual modo, Olley, Gxamza, Seedat, Theron, Taljaard, Reid, et al. en el 2003 (45) llevaron a cabo un estudio en Sud\u00e1frica con el prop\u00f3sito de comparar la comorbilidad psiqui\u00e1trica, las estrategias de afrontamiento y la incapacidad en 44 hombres y 105 mujeres diagnosticados recientemente con el VIH\/SIDA. De acuerdo con los autores, los resultados fueron que en un 56% de los pacientes fueron diagnosticados con un trastorno psiqui\u00e1trico, como depresi\u00f3n mayor (34.9%), trastorno dist\u00edmico (21.5%), trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (14.8%) y dependencia al alcohol (10.1%). Los autores <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiceno, et al., en el a\u00f1o 2009 (46) llevaron a cabo un estudio desarrollado en Colombia que tuvieron como objetivo identificar la relaci\u00f3n existente entre estrategias de afrontamiento y estr\u00e9s en un grupo de personas con VIH\/SIDA de la ciudad de Medell\u00edn. Participaron 50 pacientes diagnosticados con S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y como resultado los autores afirman que las estrategias de afrontamiento m\u00e1s utilizados fueron refrenar el afrontamiento, expresi\u00f3n emocional, religi\u00f3n, b\u00fasqueda de apoyo profesional, control emocional y evitaci\u00f3n comportamental, como se puede observar, son estrategias de afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor Carrobles et al., en el a\u00f1o 2003 (47) muestra tras un estudio que un estilo de afrontamiento activo con una confrontaci\u00f3n adecuada de las emociones estar\u00eda relacionado con un mejor nivel de la funci\u00f3n inmune, y que el afrontamiento activo cognitivo conductual estar\u00eda relacionado con un mayor bienestar y unos estados afectivos positivos; mientras que el afrontamiento de evitaci\u00f3n estar\u00eda relacionado con estados afectivos negativos y un menor apoyo social percibido. Este mismo autor afirma que aquellos pacientes de VIH\/SIDA que han<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">afrontado activamente la enfermedad y est\u00e1n mejor adaptados psicol\u00f3gicamente toleran mejor el tratamiento antirretroviral, presentan mejores tasas de adhesi\u00f3n al tratamiento e informan de un mejor bienestar subjetivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Instituto Nacional de Trastornos Neurol\u00f3gicos y Accidentes Cerebrovasculares (48) menciona a la enfermedad del Parkinson como a un grupo de enfermedades llamadas trastorno del movimiento. Son cuatros los s\u00edntomas principales: temblor, rigidez, lentitud en los movimientos y deterioro del equilibrio. Es una enfermedad cr\u00f3nica que muchos investigadores piensan que la enfermedad es una consecuencia de una combinaci\u00f3n de susceptibilidad gen\u00e9tica y exposici\u00f3n a uno o m\u00e1s factores ambientes que desencadenan la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo del estudio llevado a cabo por investigadores en la Alianza del Parkinson (49) es conocer la relaci\u00f3n entre los estilos de afrontamiento y su implicaci\u00f3n en la calidad de vida de los pacientes con Parkinson, para llevar a cabo el estudio reunieron una muestra de 85 personas con Parkinson que fueron reclutados por la Alianza de personas con Parkinson provenientes de Estados Unidos, Canad\u00e1, Francia, Sud\u00e1frica y Reino Unido. Todos los participantes realizaron dos cuestionarios: el cuestionario \u201cCoping with Health Injuries and Problems\u201d (CHIP) y el \u201cParkinson\u2019s Disease Questionaire-39\u201d (PDQ-39). Los resultados obtenidos son que las estrategias de afrontamiento tienen un impacto directo en la calidad de vida de personas con Parkinson, y que aquellas estrategias usadas a resolver el problema (centrado en el problema) con una actitud positiva se asocia con mayores niveles de calidad de vida que aquellos que afrontan la enfermedad a trav\u00e9s de estrategias centrado en la emoci\u00f3n y teniendo una actitud pasiva. Adem\u00e1s, los resultados mostraron que manteniendo una actitud positiva y expectaciones positivas sobre la salud tiene el mayor impacto positivo en la calidad de vida que cualquier otro mecanismo de afrontamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Discusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica llevada a cabo sobre se ha encontrado que aquellas estrategias de afrontamiento centradas en el problema se asocia con una mejor adaptaci\u00f3n y control sobre la enfermedad cr\u00f3nica y adem\u00e1s de un bienestar psicosocial percibido por el enfermo cr\u00f3nico mejor, mientras que aquellas estrategias centradas en la emoci\u00f3n se asocia con una percepci\u00f3n de fatalismo, catarsis y desadaptaci\u00f3n a la enfermedad. Por lo tanto, en esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica coincide con la afirmaci\u00f3n del autor Ms. Pakenham et al, 1997, en el cual las estrategias de afrontamiento orientado al problema tiene mejor resoluci\u00f3n y ajustamiento que las que est\u00e1n orientadas a la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la relaci\u00f3n entre los estilos de afrontamiento y la calidad de vida, se ha encontrado en los estudios revisados que aquellos pacientes que utilizan un afrontamiento activo dirigido a resolver el problema perciben una mejor calidad de vida que aquellos que se centran en emplear estrategias centradas en la emoci\u00f3n. Los estudios analizados afirman que el enfermo trasplantado de ri\u00f1\u00f3n tiene una mejor calidad de vida global respecto a aquellos enfermos renales que utilizan la hemodi\u00e1lisis y la di\u00e1lisis peritoneal debido a una mayor autonom\u00eda y decisi\u00f3n sobre la enfermedad y de la utilizaci\u00f3n de un afrontamiento centrado en el problema. En aquellos enfermos con c\u00e1ncer se afirma que las estrategias de evitaci\u00f3n hacia la enfermedad correlacionan negativamente con la percepci\u00f3n de la calidad de vida; adem\u00e1s de consecuencias desfavorables con un mayor deterioro psicosocial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los enfermos de EPOC que a menor afrontamiento emocional parecer haber influencias positivas en el bienestar f\u00edsico y social en pacientes con EPOC, y que sugiere que los pacientes con EPOC con estilo de afrontamiento de evitaci\u00f3n se relaciona con una calidad de vida pobre. De igual manera ocurre en aquellos enfermos cardi\u00f3patas cr\u00f3nicos en el cual se demuestra que el afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n evidenciado en poca b\u00fasqueda de soluci\u00f3n de problemas, predice una peor calidad de vida. En los enfermos de fibromialgia los resultados obtenidos ponen de manifiesto que el uso de estrategias de afrontamiento pasivas o dirigidas a la emoci\u00f3n ante el dolor (por ejemplo, la religi\u00f3n) se asocia con un mayor grado de desadaptaci\u00f3n, coincidiendo con diferentes trabajos o con estudios que muestran c\u00f3mo el uso de estrategias de afrontamiento pasivas se asocian con una sintomatolog\u00eda depresiva empeorando la calidad de vida de los sujetos, as\u00ed como con una adaptaci\u00f3n negativa al dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo ocurre en aquellos enfermos de artritis reumatoides donde el dolor es el s\u00edntoma central y los resultados predicen un porcentaje de leve a moderado del ajuste en indicadores de dolor, depresi\u00f3n y ansiedad; y adem\u00e1s, que el dolor est\u00e1 muy relacionado con la discapacidad y un peor estado de \u00e1nimo en los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los pacientes diab\u00e9ticos se ha encontrado que aquellos diab\u00e9ticos que afrontan de modo conductual (afrontamiento centrado en el problema) presentan menores niveles de estr\u00e9s mientras que aquellos que se centran en el estilo afectivo (centrado en la emoci\u00f3n) parecen m\u00e1s estresados y adem\u00e1s, que aquellos adolescentes con DM1 que afrontan la enfermedad centrados en el afecto no se aproximen al problema y por tanto, adhieran menos a las conductas pilares del tratamiento, y por tanto se traduce en un peor control del plan terap\u00e9utico. Sobre los enfermos con VIH\/SIDA que emplean un estilo de afrontamiento centrado en la emoci\u00f3n se puede afirmar que mostraron un perfil psicol\u00f3gico con un mayor grado de ansiedad y niveles de depresi\u00f3n significativamente m\u00e1s altos que los otros grupos cr\u00f3nicos, as\u00ed como una autoestima significativamente menor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n afirma que los pacientes seropositivos manifestaron mayor preocupaci\u00f3n por su salud, mayor grado de interferencia de la enfermedad en su vida y una percepci\u00f3n de apoyo emocional menor que en enfermos oncol\u00f3gicos y pacientes con otras enfermedades cr\u00f3nicas. En el caso de las personas con Parkinson, se muestra que las estrategias de afrontamiento tienen un impacto directo en la calidad de vida de personas con Parkinson, y que aquellas estrategias usadas a resolver el problema (centrado en el <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">problema) con una actitud positiva se asocia con mayores niveles de calidad de vida que aquellos que afrontan la enfermedad a trav\u00e9s de estrategias centrado en la emoci\u00f3n y teniendo una actitud pasiva; y adem\u00e1s, que manteniendo una actitud positiva y expectaciones positivas sobre la salud tiene el mayor impacto positivo en la calidad de vida que cualquier otro mecanismo de afrontamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusiones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como opini\u00f3n personal y desde el punto de vista enfermero, pienso que habr\u00eda que ayudar a los pacientes a identificar y reconocer cuales son las estrategias de afrontamiento y aportarles los conocimientos sobre que beneficios o perjuicios que tienen sobre la calidad de vida. Por otro lado, pienso que habr\u00eda que motivar a que empleen estrategias de afrontamiento orientadas al problema ya que la literatura revisada afirma que posee mayores efectos positivos en la calidad de vida general de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, pienso que ser\u00eda \u00fatil utilizar las herramientas de la metodolog\u00eda enfermera para realizar un plan de cuidados con pacientes cr\u00f3nicos con un afrontamiento pobre o desajustado. Existe un diagn\u00f3stico enfermero espec\u00edfico denominado \u201cAfrontamiento inefectivo\u201d en la NANDA (C\u00f3digo 00069); los resultados de enfermeros NOC que podr\u00edamos emplear son variados y podr\u00edan ser \u201cSuperaci\u00f3n de problemas\u201d (C\u00f3digo 1302), \u201cToma de decisiones\u201d (0906); y dentro de las posibles intervenciones enfermeras NIC como \u201cApoyo emocional\u201d (C\u00f3digo 5270), \u201cApoyo en la toma de decisiones\u201d (C\u00f3digo 5250) y \u201cAumentar el afrontamiento\u201d (C\u00f3digo 5230) podr\u00edan ser utilizados para establecer nuestro objetivo y obtener los resultados deseados en el \u00e1mbito del afrontamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realizar este trabajo me ha aportado los conocimientos para reconocer los tipos de afrontamiento que existen, conocer en profundidad los beneficios y\/o perjuicios de afrontar la enfermedad con cada estilo de afrontamiento, conocer la importancia que tiene el uso de las estrategias de afrontamiento en las situaciones generadoras de estr\u00e9s como puede ser una enfermedad cr\u00f3nica, de tal manera que estos conocimientos adquiridos ser\u00e1n de utilidad en mi carrera profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Maes, S., Leventhal, H. &amp; De Ridder, D. 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Creencias sobre la enfermedad y estrategias de afrontamiento como predictores de la calidad de vida en pacientes en rehabilitaci\u00f3n cardiovascular. Silva Acta Colombiana de Psicolog\u00eda. 2011. v. 14. pp. 51-56.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(35) Yusta A, Laguna P, Ballina J. Criterios diagn\u00f3sticos y exploraci\u00f3n. Fibromialgia reuni\u00f3n de expertos. Universidad de Salamanca. Fundaci\u00f3n Gr\u00fcnenthall, 2001. pp. 35-46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(36) Soucase, B; Monsalve, V; Soriano, J. F; de Andr\u00e9s, J. Estrategias de afrontamiento ante el dolor y calidad de vida en pacientes diagnosticados de fibromialgia. Revista Sociedad Espa\u00f1ola del Dolor. 2004. n\u00ba. 11. pp. 353-359.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(37) Hagglund, K.J; Haley, W.E; Reveille, J.D; Alarc\u00f3n, G.S. Predicting individual differences in pain and functional impairment among patients with rheumatoid arthritis. 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Revista Colombiana de Psiquiatr\u00eda. 2003. n\u00ba. 32. pp. 161-168.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(42) Tob\u00f3n, S. &amp; Vinaccia, S. Modelo de intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica en el VIH\/SIDA. Psicolog\u00eda y Salud. 2003. n\u00ba. 13. pp. 161-174.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(43) Vera-Villaroel, P; P\u00e9rez, V; Moreno, E; &amp; Allende, F. Diferencias en variables psicosociales en sujetos VIH homosexuales y heterosexuales. International Journal of Clinical and Health Psychology. 2004. n\u00ba. 4. pp. 55-67.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(44) Edo, M.T. &amp; Ballester, R. Estado emocional y conducta de enfermedad en pacientes con VIH\/SIDA y enfermos oncol\u00f3gicos. Revista de Psicopatolog\u00eda y Psicolog\u00eda Cl\u00ednica. 2006. n\u00ba 11. pp. 79-90.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(45) Olley, B.O; Gxamza, F; Seedat, S; Theron, H.; Taljaard, J; Reid, E; Reuter, H. &amp; Stein,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D.J. Psychopathology and coping in recently diagnosed HIV\/AIDS patients. Medicine Journal. 2003. n\u00ba 93. pp. 928-931.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(46) Quiceno, J.M.; Vinaccia, S; Lozano, I.C; Casta\u00f1o, Z &amp; Fern\u00e1ndez, H. Estr\u00e9s y estrategias de afrontamiento en un grupo de personas con VIH. Terapia Psicol\u00f3gica. 2009. vol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. n\u00ba 1. pp. 9-12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(47) Carrobles, J. Remor; E. &amp; Rodr\u00edguez-Alzamora, L. Afrontamiento, apoyo social percibido y distr\u00e9s emocional en pacientes con infecci\u00f3n por VIH. Revista Psicothema. 2003. n\u00ba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. pp. 420-426<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(48) P\u00e1gina web de Instituto Nacional de Trastornos Neurol\u00f3gicos y Accidentes Cerebrovasculares. \u00bfQu\u00e9 es la enfermedad del Parkinson?. http:\/\/espanol.ninds.nih.gov\/trastornos\/parkinson_disease_spanish.htm#parkinson.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(49) The Parkinson\u2019s Alliance \u201cCoping report\u201d. Differential Impact of Coping Styles on Quality of Life for Individuals with Parkinson&#8217;s Disease with and without DBS. pp. 2-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.dbs4pd.org\/UserFiles\/File\/Coping_report07.pdf<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estrategias de afrontamiento y actitudes ante la enfermedad cr\u00f3nica Resumen. 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