{"id":1567,"date":"2013-02-04T09:44:35","date_gmt":"2013-02-04T08:44:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=1567"},"modified":"2018-01-03T14:25:13","modified_gmt":"2018-01-03T13:25:13","slug":"encefaloceleevidencias-diagnosticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/encefaloceleevidencias-diagnosticas\/","title":{"rendered":"Encefalocele. Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del Encefalocele"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><b>Encefalocele. Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del Encefalocele.<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encefalocele se produce por un defecto en el cierre del tubo neural, el defecto se encuentra en la falla de la separaci\u00f3n temprana de la superficie del ectodermo con el neuroectodermo en el desarrollo embrionario, el que ocasiona defectos en el desarrollo de la b\u00f3veda craneana. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modo en que dos peque\u00f1as c\u00e9lulas al conformarse en una van dando paso al desarrollo a un nuevo ser es un proceso fascinante, sin embargo en todo aquel esplendor aquel ser se encuentra vulnerable y cualquier descuido puede interrumpir ese milagro de la vida. Por ello se han descrito tanto las anomal\u00edas cong\u00e9nitas consider\u00e1ndose que en un promedio de 2 a 3% de los neonatos sufren alguna anomal\u00eda estructural importante, y en un porcentaje de 4 a 6 son detectados al llegar a los cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del Encefalocele.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Maritza Ayala Suarez (1), MsC. Soini Gonz\u00e1lez G\u00e1mez (2), Dra. Yaquel\u00edn de la Caridad Fonseca (3), Dra. Guillermina E. P\u00e9rez Zerquera (4), Mirza Medina Garc\u00eda (5), Samuel Meshack (6), Witnnie Michel (7), Oscar Mendoza (8)<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral. Instructor. Policl\u00ednico Gregorio Vald\u00e9s Cruz, Habana, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral, m\u00e1ster en Medicina Bioenerg\u00e9tica y Natural. Asistente. Centro M\u00e9dico Psicopedag\u00f3gico \u201cAm\u00e9rica Labad\u00ed Arce\u201d, Santiago de Cuba, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral. Instructor. Policl\u00ednico \u201cGuillermo Gonz\u00e1lez Polanco\u201d, Guisa, Granma, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral. Instructor. Policl\u00ednico\u201d Reinaldo Pi Mirabal\u201d, Diezmero, San Miguel del Padr\u00f3n. La Habana, Cuba.<\/li>\n<li>Estudiante de medicina. Escuela Latinoamericana de medicina. Miranda. Venezuela.<\/li>\n<li>Estudiante de medicina. Escuela Latinoamericana de medicina. Miranda. Venezuela.<\/li>\n<li>Estudiante de medicina. Escuela Latinoamericana de medicina. Miranda. Venezuela.<\/li>\n<li>Estudiante de medicina. Escuela Latinoamericana de medicina. Miranda. Venezuela.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras clave: Encefalocele, revisi\u00f3n de tema, evidencias diagn\u00f3sticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trastornos cong\u00e9nitos actualmente son la causa del 21% del total de muerte infantil y aun el 40 al 60% de estas anomal\u00edas se desconoce la causa concreta. (1,2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de estas anomal\u00edas es el encefalocele que aunque es poco frecuente puede causar graves da\u00f1os en el estilo y calidad de vida del ni\u00f1o afectado y la de su familia, se estima que uno de cada 5000 a 6000 ni\u00f1os sufren esta enfermedad y a pesar de aquel gran avance de la ciencia, aun no se sabe cu\u00e1l es su etiolog\u00eda, aunque se ha llegado a saber que la deficiencia de \u00e1cido f\u00f3lico puede ser una de las causas, conjuntamente con un factor gen\u00e9tico. Es sabido que el 10% de los casos tienen antecedentes familiares de la enfermedad, tambi\u00e9n se cree que la exposici\u00f3n a ciertos factores ambientales puede inducirla. Trat\u00e1ndose de una anomal\u00eda estructural es m\u00e1s frecuente que sea diagnosticada por medio del ecosonograma y en casos de encefalocele oculto la resonancia magn\u00e9tica. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los tipos de encefaloceles encontramos; el occipital con un 75% de incidencia y notable predominio del sexo femenino. el anterior con un 12%; en este grupo el frontal tiene una menor incidencia casi escasa calcul\u00e1ndolo en un promedio de 1 x 35000 a 1 x 40000 por el occidente y 1x 5000 en pa\u00edses asi\u00e1ticos y el parietal con un 13%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta anomal\u00eda del tubo neural es muy poco frecuente. Como promedio mundial se presenta 1 caso por cada 2000 a 6000 nacidos vivos, pero su incidencia var\u00eda seg\u00fan los diferentes estudios y regiones geogr\u00e1ficas, siendo m\u00e1s frecuentes en M\u00e9xico, pa\u00edses de origen celta y ciertos pa\u00edses del sureste asi\u00e1tico como indonesia, malasia con un promedio de 1 por cada 5000 nacidos vivos. En EEUU se ve 1 caso por cada 10000 nacidos vivos y en Espa\u00f1a se estima una prevalencia global 0,80 por cada 10000. (4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta que muchos pacientes desconocen esta enfermedad y que su diagn\u00f3stico puede realizarse prenatal para un diagn\u00f3stico precoz nos motivamos a realizar esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Objetivos<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Describir los signos y s\u00edntomas del Encefalocele.<\/li>\n<li>Identificar sus factores de riesgo.<\/li>\n<li>Determinar las principales evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles para el diagn\u00f3stico prenatal y postnatal de esta patolog\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQUE ES EL ENCEFALOCELE?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita del grupo de los Defectos del Tubo Neural (DTN) que afecta al enc\u00e9falo, produci\u00e9ndose una protrusi\u00f3n de una parte del enc\u00e9falo y las meninges que lo recubren a trav\u00e9s de una abertura del cr\u00e1neo, que se da en la l\u00ednea media ya sea en el \u00e1rea frontal o la parte posterior. El contenido t\u00edpico de la herniaci\u00f3n es l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo y tejido neural que se conecta al cerebro a trav\u00e9s de un estrecho ped\u00edculo, la cubierta puede estar dada por piel y cabellos o una capa men\u00edngea, por lo que la lesi\u00f3n puede estar totalmente cubierta por piel o existir zonas desprovistas de est\u00e1 dejando al tejido nervioso descubierto. En dependencia del contenido de la hernia podemos hablar de un meningoencefalocele, (cuando se trata de meninges y tejido neural), y meningohidroencefalocele (cuando tiene las meninges, tejido neural acompa\u00f1ado de un segmento del ventr\u00edculo). (4, 5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hablamos de los defectos del tubo neural nos referimos a muchas variantes en dependencia de la localizaci\u00f3n del defecto, el encefalocele se debe a un defecto en el cierre del neuroporo rostral conjuntamente con la anencefalia, pero si el defecto es dado en cualquiera de los fragmentos posteriores del tubo neural especialmente la zona lumbar y sacra se habla de la espina b\u00edfida y la raquisquisis. (6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora rememorando, el tubo neural se inicia como un engrosamiento del ectodermo denominada placa neural que se va plegando hasta formar el tubo neural, proceso que ocurre entre la tercera y cuarta semana de desarrollo y a partir de esta estructura se forma todo el sistema nervioso central y perif\u00e9rico pero su desarrollo es diferenciado de acuerdo a la localizaci\u00f3n, acci\u00f3n que es inducida y regulada por toda una cascada de genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encefalocele se produce por un defecto en el cierre del tubo neural, el defecto se encuentra en la falla de la separaci\u00f3n temprana de la superficie del ectodermo con el neuroectodermo en el desarrollo embrionario, el que ocasiona defectos en el desarrollo de la b\u00f3veda craneana.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus factores etiol\u00f3gicos no est\u00e1n claramente definidos, sin embargo se considera que tiene un componente gen\u00e9tico, ya que se ha comprobado que en aproximadamente el 10% de los casos se da por alteraci\u00f3n cromos\u00f3micas y mutaciones gen\u00e9ticas, lo que significa que esta malformaci\u00f3n se presenta muy a menudo en familias que tengan antecedentes de defecto en el desarrollo del tubo neural, y as\u00ed mismo se cree que la exposici\u00f3n a agentes ambientales antes o despu\u00e9s del embarazo podr\u00eda producir esta enfermedad, por lo tanto es considerada una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita multifactorial. (6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Causa gen\u00e9tica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antecedentes familiares: Herencia multifactorial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mutaci\u00f3n de MTHFR-677C #<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edndromes con herencia auton\u00f3mica recesiva<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome Meckel Gruber<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome Roberts<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome Joubert<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome de Jarcho-Levin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome HARDF<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aneuploid\u00edas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trisom\u00eda 13<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trisom\u00eda 18<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Exposici\u00f3n a ciertos agentes ambientales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Diabetes del tipo I (hiperglucemia)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hipertermia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uso de tinas calientes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fiebre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 F\u00e1rmacos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1cido Valproico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carbamazepina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Warfarina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aminopterina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Talidomida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efavirema<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agentes infecciosos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rubeola<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Malformaciones cong\u00e9nitas asociadas al encefalocele<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hidrocefalia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mielomeningocele<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ausencia del cuerpo calloso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lisencefalia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Displasia frontonasal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edndrome de bandas amni\u00f3ticas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cromosomopat\u00edas: trisom\u00edas 13 y 18 y deleciones 13q y 16q<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Walker Warburg<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edndrome de Meckel Gruber<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Criptoftalmia de Frozen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edndrome de Knobloch<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Embriofetopat\u00eda por: Warfarina, diabetes, rubeola, hipertermia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edndrome de Arnold-Chiari tipo 3 (encefalocele occipital)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encefalocele se produce en diferentes segmentos de la b\u00f3veda craneana, pueden ser:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Occipitales 75% de los casos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Anterior 12% de los casos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parietal 13% de los casos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan los datos anteriores podemos deducir que el m\u00e1s frecuente es el occipital y el m\u00e1s grave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encefalocele occipital se divide en dos Figura 1:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Supratorcular<\/li>\n<li>Infratorcular<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encefalocele anterior en:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Frontal. Siempre tienen tejido conectivo y lipomatoso, as\u00ed como tejido neural displ\u00e1sico y el cuerpo calloso siempre est\u00e1 comprometido.<\/li>\n<li>Sincipital. En este caso la lesi\u00f3n ocurre en la uni\u00f3n de la cara y la frente. Estos pacientes suelen tener alteraciones en el cerebro, tales como trastornos del olfato, nervios \u00f3pticos, hipot\u00e1lamo, mesenc\u00e9falo y l\u00f3bulos temporales. Este tipo a su vez se divide en:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nasofrontal: El defecto se asienta en la regi\u00f3n bregm\u00e1tica entre los huesos frontal y nasal. Es muy frecuente el hipertelorismo y adem\u00e1s estos ni\u00f1os presentan una masa en la base de la glabela o en la base de la nariz. Figura 3(A)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nasoetmoidal: El defecto \u00f3seo se asienta en la lamina cribiforme o en el etmoides, donde se hernia dentro de la cavidad nasal, siendo este el caso m\u00e1s frecuente. Figura 3 (C)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Nasoorbital: Este tipo de defecto se da entre el proceso frontal del maxilar y el hueso etmoides. El encefalocele pasa a trav\u00e9s de la pared media de la \u00f3rbita y se presenta como una masa orbital. Figura 3 (B)<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Basal. El encefalocele ocurre dentro de los huesos etmoides y esfenoides. Las lesiones se localizan en el espacio posterior y particularmente aquellos que se encuentran en el seno esfenoidal, son m\u00e1s propensos a contener el hipot\u00e1lamo, la gl\u00e1ndula pituitaria, nervios \u00f3pticos y quiasma. Dentro de este tipo de encefalocele tambi\u00e9n podemos encontrar 4 tipos:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Transetmoidal. Figura 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Transesfenoidal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esfenomaxilar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esfenoorbital<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCUALES SON SUS SIGNOS CL\u00cdNICOS?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dependencia del sitio de ubicaci\u00f3n ser\u00e1 evidente en el examen f\u00edsico o no, sin embargo existen algunos signos que nos podr\u00edan indicar la presencia de un encefalocele oculto. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acumulaci\u00f3n de mucho liquido en el cerebro.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Debilidad completa en brazos y piernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una cabeza inusualmente peque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Movimientos descoordinados de los m\u00fasculos voluntarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Retraso en el desarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Problemas de la vista (m\u00e1s frecuente en el encefalocele posterior)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Retraso mental y del crecimiento ( en dependencia del grado de tejido herniado se ver\u00e1 afectada la capacidad cognoscitiva)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Convulsiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Microcefalia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00d3MO LO DIAGNOSTICAMOS?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico cl\u00ednico requiere tener en cuenta los dos aspectos de la l\u00f3gica, es decir, el an\u00e1lisis y la s\u00edntesis, utilizando diversas herramientas como la anamnesis, la historia cl\u00ednica, exploraci\u00f3n f\u00edsica y exploraciones complementarias y se utilizan todas estas herramientas en base de las expresiones cl\u00ednicas de la malformaci\u00f3n estudiada (encefalocele), los signos cl\u00ednicos observables que se presentan en el encefalocele pueden llegar a confundirse con otras anomal\u00edas cong\u00e9nitas (diagn\u00f3stico diferencia) y en este caso en particular se debe tener especial cuidado con este aspecto ya que por ser una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita es de vital importancia diagnosticarlo muchos antes de su nacimiento. El diagn\u00f3stico de encefalocele en la etapa prenatal se basa en la demostraci\u00f3n del defecto del cr\u00e1neo con diversos grados de herniaci\u00f3n del tejido nervioso, bas\u00e1ndonos en esta normativa para el diagn\u00f3stico es imprescindible aclarar que puede, por diversos motivos, llegar a confundir un encefalocele con las siguientes patolog\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Higroma qu\u00edstico. Ver Anexos. Figura 7 (A)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Edema de la calota<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teratoma (tumor mixto complejo)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Anencefalia. Ver Anexos. Figura 7 (B)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hendidura qu\u00edstica braquial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hemangioma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sarcoma Mesenquim\u00e1tico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de producirse un encefalocele frontal hay que saber diferenciarlo de:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dacriocistocele (quiste del conducto lagrimal)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teratoma nasal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Glioma nasal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un diagn\u00f3stico posnatal a excepci\u00f3n de los encefaloceles basales, el diagn\u00f3stico cl\u00ednico es evidente. La resonancia magn\u00e9tica cerebral es el examen de elecci\u00f3n, y si se requiere conocer la relaci\u00f3n con las estructuras vasculares se complementa con angiorresonancia. En los encefaloceles basales es muy \u00fatil la tomograf\u00eda axial computarizada tridimensional para planificar la reconstrucci\u00f3n de la base del cr\u00e1neo. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ECOGRAF\u00cdA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ecograf\u00eda es una t\u00e9cnica relativamente no invasiva que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia reflejada por los tejidos para crear im\u00e1genes. El abordaje puede ser transabdominal o transvaginal (el \u00faltimo puede generar im\u00e1genes de alta resoluci\u00f3n). En realidad la t\u00e9cnica que se desarroll\u00f3 inicialmente durante la d\u00e9cada de 1950, ha avanzado a un grado en que es posible detectar el flujo sangu\u00edneo en los grandes vasos, el movimiento de las v\u00e1lvulas cardiacas y el flujo de l\u00edquido en la tr\u00e1quea y los bronquios. (8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ecograf\u00eda para el diagn\u00f3stico de enfermedades fetales es utilizada para identificar los denominados marcadores de aneuploid\u00edas. Estos marcadores corresponden a alteraciones anat\u00f3micas de las malformaciones estructurales asociadas a aneuploid\u00edas y como ya hab\u00edamos visto existen algunas trisom\u00edas y deleciones que pueden ser causa de la presencia de un encefalocele.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los marcadores econosonogr\u00e1ficos m\u00e1s importantes son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Translucencia retronucal evaluada entre las 10 y 14 semana de gestaci\u00f3n y nos ayuda a identificar a m\u00e1s del 80% del s\u00edndrome de Down.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La translucencia nucal se refiere al espacio normal que puede ser visualizado entre la parte posterior del cuello y la piel subyacente. Puede ser aumentado de tama\u00f1o o engrosado por diversas razones como la presencia de un: Higroma qu\u00edstico en el cual se presenta una excesiva distensi\u00f3n del saco linf\u00e1tico de la yugular debido a la falla en la comunicaci\u00f3n con la vena yugula interna. Edema nucal signo caracter\u00edstico en el s\u00edndrome de Down.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 F\u00e9mur y humero corto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pielectasia renal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Intestino hiperecog\u00e9nico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Malformaci\u00f3n estructurales asociadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los encefaloceles son diagnosticados prenatalmente por ecograf\u00eda. Sin embargo, estudios recientes sugieren que la resonancia magn\u00e9tica puede brindar detalles superiores de anomal\u00edas del sistema nervioso central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico de encefalocele en la etapa prenatal se basa en la demostraci\u00f3n del defecto del cr\u00e1neo con diversos grados de herniaci\u00f3n de par\u00e9nquima cerebral. La apariencia ecogr\u00e1fica cl\u00e1sica es de una masa en la l\u00ednea media del cr\u00e1neo (la mayor\u00eda de casos es a nivel occipital y en menor frecuencia, frontal). Figura 2, 4,7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La magnitud del defecto \u00f3seo puede variar desde unos cuantos mil\u00edmetros hasta un saco obstruido y que puede ser, en algunos casos, m\u00e1s grande que el cr\u00e1neo del feto. La masa puede ser puramente qu\u00edstica o puede contener ecos del tejido cerebral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante aclarar que el diagn\u00f3stico de esta anomal\u00eda no puede ser dado antes de la 10 semana, por motivo de que hasta esa edad fetal reci\u00e9n se est\u00e1n formando los huesos del cr\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reportes diagn\u00f3sticos m\u00e1s precoces fueron con el empleo del transductor vaginal, en la semana 13 de gestaci\u00f3n, sin embargo el uso de este procedimiento debe ser analizado ya que tiene algunas contraindicaciones en mujeres con antecedentes de aborto. As\u00ed mismo hay quienes han sugerido<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que la ampliaci\u00f3n de una cavidad del romboenc\u00e9falo a la 9na semana puede indicar un diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ecograf\u00eda contin\u00faa siendo el m\u00e9todo de elecci\u00f3n para detectar anomal\u00edas prenatales del Sistema Nervioso Central. Para diagnosticar un encefalocele con certeza se debe demostrar el defecto del cr\u00e1neo, que es posible en el 80% de los casos; la dificultad suele presentarse por el peque\u00f1o tama\u00f1o del defecto o la presencia de artefactos debido a sombras, que pueden simular defectos del cr\u00e1neo. El diagn\u00f3stico es vital para elegir la v\u00eda del parto, que debe ser por ces\u00e1rea para evitar el traumatismo en el canal del parto y la infecci\u00f3n. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESTUDIO DEL SUERO MATERNO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La b\u00fasqueda de marcadores bioqu\u00edmicos del estado fetal llev\u00f3 al desarrollo de pruebas de detecci\u00f3n en el suero materno. Una de las primeras de estas pruebas mide las concentraciones de alfa-feto prote\u00edna (AFP) en el suero. La alfa-feto prote\u00edna (AFP) es producida normalmente por el h\u00edgado fetal, llega a su pico a las 14 semanas aproximadamente y se filtra a la circulaci\u00f3n materna a trav\u00e9s de la placenta. As\u00ed la concentraci\u00f3n de alfa-feto prote\u00edna (AFP) se incrementa en el suero materno durante el segundo trimestre y entonces comienza a disminuir de manera constante despu\u00e9s de la semana 30 de gestaci\u00f3n. En caso de defectos del tubo neural y otras anomal\u00edas, como onfalocele, gastrosquisis , extrofia vesical, s\u00edndrome de bandas amni\u00f3ticas, teratoma sacrococc\u00edgeo y otras anomal\u00edas donde se ve expuesto parte del tejido embrionario o fetal al l\u00edquido amni\u00f3tico. Otras sustancias estudiadas est\u00e1n la gonadotropina cori\u00f3nica Humana (HCG)y Estriol no conjugado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio de la alfa-fetoprote\u00edna para unos resultados \u00f3ptimos est\u00e1 indicado entre la 15 y 18 semana donde su concentraci\u00f3n normal se considera dentro de los rangos de 2.0 a 2.5 MoM (m\u00faltiplos de la mediana) ya que si no se hacen en este per\u00edodo los resultados que nos arrojen pueden ser err\u00f3neos por las variaciones que sufre posteriormente, pudiendo incrementarse sin existir ning\u00fan Defecto del Tubo Neural, como en el caso de un embarazo m\u00faltiple. La mayor\u00eda de los casos de encefalocele est\u00e1n diagnosticados por ecograf\u00eda y no por un estudio de alfa-fetoprote\u00edna. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo a pesar de su alto uso para detectar Defectos del Tubo Neural es muy poco confiable para detectar un encefalocele siendo este parte del grupo de estos defectos. Esto se debe a que el tejido herniado frecuentemente est\u00e1 cubierto por piel y cabellos sin existir tejido expuesto al l\u00edquido amni\u00f3tico que es lo que queremos detectar con este estudio; no obstante se le debe de considerar como un m\u00e9todo diagnostico ya que existe un minino de los casos que pueden no contar con ninguna cubierta. Figura 8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RESONANCIA MAGN\u00c9TICA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una imagen por resonancia magn\u00e9tica (IRM), tambi\u00e9n conocida como tomograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica (TRM) o imagen por resonancia magn\u00e9tica nuclear (NMRI, por sus siglas en ingl\u00e9s) es una t\u00e9cnica no invasiva que utiliza el fen\u00f3meno de la resonancia magn\u00e9tica para obtener informaci\u00f3n sobre la estructura y composici\u00f3n del cuerpo a analizar. Esta informaci\u00f3n es procesada por ordenadores y transformada en im\u00e1genes del interior de lo que se ha analizado. Es utilizada para observar alteraciones en los tejidos y detectar c\u00e1ncer y otras patolog\u00edas. (10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se llega a planificar el tratamiento fetal se puede recurrir a la tomograf\u00eda computarizada (TC) o a la resonancia magn\u00e9tica (RM) para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre una anomal\u00eda detectada en la ecograf\u00eda. Las mayores ventajas de la resonancia magn\u00e9tica radican en la ausencia de radiaciones ionizantes y en el elevado contraste y resoluci\u00f3n de los tejidos blandos, por lo tanto es muy \u00fatil a la hora de hacer el diagn\u00f3stico diferencial si a\u00fan no estamos seguros de que sea un encefalocele, es altamente eficaz al momento de identificar un encefalocele basal y frontal. (9) Figura 2C, Figura 4CD, fig. 5, Figura 6<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCOMO LO TRATAMOS?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento es quir\u00fargico y debe ser abordado interdisciplinariamente. La mayor\u00eda de los encefaloceles deben corregirse, incluso los m\u00e1s grandes ya que puede eliminarse sin provocar incapacidad funcional importante, siendo necesaria la correcci\u00f3n quir\u00fargica urgente cuando la lesi\u00f3n es abierta, es decir no est\u00e1 cubierta por piel. (11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cree que se puede prevenir los defectos en el tubo neural, mediante suplementos orales diarios de \u00e1cido f\u00f3lico, suministrados durante el tiempo que transcurre entre la planificaci\u00f3n del embarazo y las 12 semanas de gestaci\u00f3n. (11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pron\u00f3stico es muy variable y est\u00e1 en funci\u00f3n del tama\u00f1o, la localizaci\u00f3n y el tipo de tejido cerebral herniado y por otro lado el n\u00famero, tipo y severidad de las malformaciones asociadas. Los lactantes con\u00a0encefalocele\u00a0tienen m\u00e1s riesgo de presentar una hidrocefalia (acumulaci\u00f3n de l\u00edquido en el enc\u00e9falo) por estenosis (estrechez patol\u00f3gica de un conducto) del acueducto, una malformaci\u00f3n de Chiari, o un s\u00edndrome de Dandy Walker. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aproximadamente la mitad de los pacientes con\u00a0encefalocele\u00a0occipital tienen inteligencia normal o levemente disminuida seg\u00fan otros autores. Los encefaloceles parietales siempre est\u00e1n asociados a otras malformaciones cerebrales y el 40% de los casos presentan retraso mental. En t\u00e9rminos generales la supervivencia var\u00eda, seg\u00fan las series publicadas, entre un 60% hasta un 80-90% en los casos m\u00e1s favorables, siendo mejor cuando el\u00a0encefalocele\u00a0es anterior. La presencia de hidrocefalia empeora el pron\u00f3stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSIONES<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Encefalocele es una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita del grupo de los Defectos del Tubo Neural (DTN) que afecta al enc\u00e9falo, produci\u00e9ndose una protrusi\u00f3n de una parte del enc\u00e9falo y las meninges que lo recubren a trav\u00e9s de una abertura del cr\u00e1neo, que se da en la l\u00ednea media ya sea en el \u00e1rea frontal o la parte posterior, constituyendo los Antecedentes familiares: Herencia multifactorial, el principal factor de riesgo. Dentro de sus principales s\u00edntomas tenemos; debilidad completa en brazos y piernas, microcefalia, movimientos descoordinados de los m\u00fasculos voluntarios, convulsiones, retraso en el desarrollo y retraso mental. Para su diagn\u00f3stico intra\u00fatero se le realiza a la embarazada alfa-feto prote\u00edna (AFP) entre las 16 y 19 semanas y ultrasonido obst\u00e9trico de las 20 a las 24 semanas, una vez que que ocurre el nacimiento hacemos el diagn\u00f3stico con la cl\u00ednica fundamentalmente y se realiza una resonancia magn\u00e9tica para descartar procesos patol\u00f3gicos asociados a esta enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANEXOS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 1. Encefalocele occipital, con diferentes grados de herniaci\u00f3n<\/p>\n<figure id=\"attachment_1568\" aria-describedby=\"caption-attachment-1568\" style=\"width: 249px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-encefalocele-occipital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1568\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-encefalocele-occipital.jpg\" alt=\"encefalocele-occipital\" width=\"259\" height=\"279\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1568\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele occipital<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1569\" aria-describedby=\"caption-attachment-1569\" style=\"width: 295px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-encefalocele-occipital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1569\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-encefalocele-occipital.jpg\" alt=\"encefalocele-occipital\" width=\"305\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-encefalocele-occipital.jpg 305w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-encefalocele-occipital-300x275.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1569\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele occipital<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1570\" aria-describedby=\"caption-attachment-1570\" style=\"width: 263px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/3-encefalocele-occipital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1570\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/3-encefalocele-occipital.jpg\" alt=\"encefalocele-occipital\" width=\"273\" height=\"285\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1570\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele occipital<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Figura 2. <\/b>En estas im\u00e1genes podemos ver algunos de los m\u00e9todos diagn\u00f3sticos de encefalocele occipital: ecograf\u00eda (<b>A, B) <\/b>se observa el defecto del cr\u00e1neo (se\u00f1alado con la flecha verde) el tejido herniado (flecha naranja). Resonancia Magn\u00e9tica (<b>C) <\/b>Malformaci\u00f3n de Chiari III, estenosis del acueducto de Silvio (flecha roja), tejido cerebeloso (flecha negra, lcr ((flecha blanca) cubierta de piel (flecha amarilla)<\/p>\n<figure id=\"attachment_1571\" aria-describedby=\"caption-attachment-1571\" style=\"width: 385px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-encefalocele-ecografia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1571\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-encefalocele-ecografia.jpg\" alt=\"encefalocele-ecografia\" width=\"395\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-encefalocele-ecografia.jpg 395w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-encefalocele-ecografia-300x258.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 395px) 100vw, 395px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1571\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Ecograf\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1572\" aria-describedby=\"caption-attachment-1572\" style=\"width: 290px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-encefalocele-ecografia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1572\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-encefalocele-ecografia.jpg\" alt=\"encefalocele-ecografia\" width=\"300\" height=\"260\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1572\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Ecograf\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1573\" aria-describedby=\"caption-attachment-1573\" style=\"width: 372px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-encefalocele-resonancia-magnetica.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1573\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-encefalocele-resonancia-magnetica.jpg\" alt=\"encefalocele-resonancia-magnetica\" width=\"382\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-encefalocele-resonancia-magnetica.jpg 382w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-encefalocele-resonancia-magnetica-300x291.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1573\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Resonancia Magn\u00e9tica Nuclear. RMN<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 3. Encefalocele anterior, (A) Nasofrontal, (B) Nasoorbital, (C) Nasoorbital.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1574\" aria-describedby=\"caption-attachment-1574\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-encefalocele-anterior-nasofrontal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1574\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-encefalocele-anterior-nasofrontal.jpg\" alt=\"encefalocele-anterior-nasofrontal\" width=\"200\" height=\"218\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1574\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele anterior nasofrontal<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1575\" aria-describedby=\"caption-attachment-1575\" style=\"width: 348px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1575\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg\" alt=\"encefalocele-anterior-nasoorbital\" width=\"358\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg 358w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-encefalocele-anterior-nasoorbital-300x267.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1575\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele anterior nasoorbital<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1576\" aria-describedby=\"caption-attachment-1576\" style=\"width: 327px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1576\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg\" alt=\"encefalocele-anterior-nasoorbital\" width=\"337\" height=\"308\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-encefalocele-anterior-nasoorbital.jpg 337w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-encefalocele-anterior-nasoorbital-300x274.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1576\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele anterior nasoorbital<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">(contin\u00faa&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 4 (A, B) Ecosonograf\u00eda, de un feto con 31 semanas que fue sometido a cesar\u00eda a las 34 semanas. (Protrusi\u00f3n se\u00f1alada con la flecha naranja).\u00a0(C,D) Resonancia magn\u00e9tica, en los dos casos se puede observar la presencia de tejido neural en la herniaci\u00f3n, ventriculomegalia, obstrucci\u00f3n del acueducto de Silvio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1577\" aria-describedby=\"caption-attachment-1577\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-ecosonografia-fetal-encefalocele.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1577\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-ecosonografia-fetal-encefalocele.jpg\" alt=\"ecosonografia-fetal-encefalocele\" width=\"200\" height=\"167\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1577\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Ecosonograf\u00eda fetal<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1578\" aria-describedby=\"caption-attachment-1578\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/11-ecosonografia-fetal-encefalocele.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1578\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/11-ecosonografia-fetal-encefalocele.jpg\" alt=\"ecosonografia-fetal-encefalocele\" width=\"200\" height=\"175\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1578\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Ecosonograf\u00eda fetal<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1579\" aria-describedby=\"caption-attachment-1579\" style=\"width: 327px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1579\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg\" alt=\"encefalocele-resonancia-magnetica-fetal\" width=\"337\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg 337w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele-300x294.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1579\" class=\"wp-caption-text\">encefalocele-resonancia-magnetica-fetal<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1580\" aria-describedby=\"caption-attachment-1580\" style=\"width: 353px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1580\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg\" alt=\"resonancia-magnetica-fetal-encefalocele\" width=\"363\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele.jpg 363w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-resonancia-magnetica-fetal-encefalocele-300x273.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1580\" class=\"wp-caption-text\">Resonancia magn\u00e9tica fetal. Encefalocele<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 5. Encefalocele basal: Nasoetmoidal. Se\u00f1alado con la fleche amarilla.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1581\" aria-describedby=\"caption-attachment-1581\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/14-encefalocele-basal-nasoetmoidal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1581\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/14-encefalocele-basal-nasoetmoidal.jpg\" alt=\"encefalocele-basal-nasoetmoidal\" width=\"400\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/14-encefalocele-basal-nasoetmoidal.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/14-encefalocele-basal-nasoetmoidal-300x193.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1581\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele basal nasoetmoidal<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 6. (A) Higroma qu\u00edstico (B) Encefalocele basal. Es importante conocer el contenido de la herniaci\u00f3n que se observa, en muchas oportunidades se puede confundir el higroma qu\u00edstico con un encefalocele, y para ello la Resonancia magn\u00e9tica es la preferida en este uso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1582\" aria-describedby=\"caption-attachment-1582\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/15-higroma-quistico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1582\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/15-higroma-quistico.jpg\" alt=\"higroma-quistico\" width=\"400\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/15-higroma-quistico.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/15-higroma-quistico-300x295.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1582\" class=\"wp-caption-text\">Higroma qu\u00edstico<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1583\" aria-describedby=\"caption-attachment-1583\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/16-encefalocele-basal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1583\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/16-encefalocele-basal.jpg\" alt=\"encefalocele-basal\" width=\"400\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/16-encefalocele-basal.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/16-encefalocele-basal-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/16-encefalocele-basal-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1583\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele basal<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 7. Anencefalia<\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n<figure id=\"attachment_1585\" aria-describedby=\"caption-attachment-1585\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/18-anencefalia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1585\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/18-anencefalia.jpg\" alt=\"anencefalia\" width=\"200\" height=\"167\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1585\" class=\"wp-caption-text\">Anencefalia<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">(contin\u00faa&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 8. Se observa la cubierta de piel (se\u00f1alado con la flecha roja) y meninges integras (se\u00f1alado con la flecha verde)<\/p>\n<figure id=\"attachment_1586\" aria-describedby=\"caption-attachment-1586\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/19-encefalocele-meninges-integras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1586\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/19-encefalocele-meninges-integras.jpg\" alt=\"encefalocele-meninges-integras\" width=\"400\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/19-encefalocele-meninges-integras.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/19-encefalocele-meninges-integras-300x193.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1586\" class=\"wp-caption-text\">Encefalocele. Meninges \u00edntegras<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/b><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Autores cubanos: Pediatr\u00eda I, La Habana- Cuba, Ciencias Medicas, 2006: Parte VI Gen\u00e9tica M\u00e9dica, Cap. 29 Diagn\u00f3stico prenatal, P\u00e1gina 313.<\/li>\n<li>T.W. Sadler, Ph.D.: Lagman Embriolog\u00eda Medica con orientaci\u00f3n cl\u00ednica, 9na Edici\u00f3n, Buenos Aires- Argentina, Panamericana S.A., 2005: Cap. 7 Defectos cong\u00e9nitos y Diagn\u00f3stico prenatal, P\u00e1g. 170.<\/li>\n<li>Olney RS, Mulinare I: trends in neural tube defact prevalence, folic acid fortification, and vitamin supplement use. Semin Perinatol 26:277,2002<\/li>\n<li>http:\/\/www.cdc.gov\/ncbddd\/spanish\/birthsdefects\/encephalocele.html<\/li>\n<li>Holder-Espinasse M, Winter RM (2003). Type 1 Arnold\u2013Chiari malformation and Noonan syndrome. A new diag-nostic feature? ClinDysmorphol 12: 275.<\/li>\n<li>http:\/\/www.scielo.org.pe\/img\/revistas\/cimel\/ulln2\/a12fig04.html<\/li>\n<li>Sarnat HB, Menkes JH (2000). The new neuroembryology: how to construct a neural tube. J Child Neurol 15: 110\u2013124.<\/li>\n<li>Camargo, Ulloa, Calvo y Lozano: radiolog\u00eda b\u00e1sica b\u00e1sica editorial Celsus, 2001<\/li>\n<li>Henrry, JB: El Labaoratorio y el diagnostico cl\u00ednico. Editorial Marb\u00e0n 2005.<\/li>\n<li>Longman C, Mercuri E, Cowan F, et al. (2004). Antenatal and postnatal brain magnetic resonance imaging in mus-cle\u2013eye\u2013brain disease. Arch Neurol 61: 1301\u20131306.<\/li>\n<li>Williams LJ, et al: Prevalenceofspina bifida and anencephalyduringthe transition to mandatory folic acid fortification in the UnitedStates.Teratology 66:33, 2002.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Encefalocele. Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del Encefalocele. 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