{"id":21369,"date":"2014-02-06T20:50:19","date_gmt":"2014-02-06T18:50:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=21369"},"modified":"2014-02-06T21:42:40","modified_gmt":"2014-02-06T19:42:40","slug":"comportamiento-clinico-epidemiologico-de-la-sifilis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/comportamiento-clinico-epidemiologico-de-la-sifilis\/","title":{"rendered":"Comportamiento cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gico de la s\u00edfilis"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">\n<h3 style=\"text-align: left;\"><b>Comportamiento cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gico de la s\u00edfilis<\/b><\/h3>\n<p><b>RESUMEN<\/b><\/p>\n<p>Se realiz\u00f3 un estudio descriptivo de corte transversal para determinar el comportamiento cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico de la S\u00edfilis en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia, durante el per\u00edodo enero a diciembre del 2012. La muestra estuvo constituida por el 100% de casos notificados y confirmado por laboratorio, 66 casos, pertenecientes al departamento antes mencionado y durante el per\u00edodo de tiempo se\u00f1alado. Se revisaron las historias cl\u00ednicas de los pacientes con el diagn\u00f3stico de s\u00edfilis registrados en el departamento de estad\u00edstica en Chacaltaya.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b>Comportamiento cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gico de la s\u00edfilis en Chacaltaya, departamento La Paz, Bolivia. 2012<\/b><\/p>\n<p>Autores:<\/p>\n<ol>\n<li>Dra. Mar\u00eda Antnia Ru\u00edz Popa. Especialista de primer Grado en Dermatolog\u00eda. Profesor Asistente. M\u00e1ster en Enfermedades Infecciosas.<\/li>\n<li>Dr. Yanier Serrano Garc\u00eda. M\u00e9dico General B\u00e1sico. Diplomado en Oftalmolog\u00eda Cl\u00ednica.<\/li>\n<li>Dra. Mar\u00eda Teresa D\u00edaz Ren\u00f3n. Especialista de segundo Grado en Dermatolog\u00eda. Profesor Consultante. M\u00e1ster en Medicina Natural y Tradicional.<\/li>\n<li>Dr. Leroy Olaechea Varona. Especialista de primer Grado en Medicina General e Integral. Residente de 1er A\u00f1o en Dermatolog\u00eda.<\/li>\n<li>Dra. Maricel Sucar Batista. Especialista de primer Grado en Medicina General e Integral y Dermatolog\u00eda. Profesor Asistente. M\u00e1ster en Enfermedades Infecciosas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Universidad de Ciencias M\u00e9dicas Dr. \u00a8Carlos J. Finlay\u00a8, Hospital universitario Manuel Ascunce Domenech. Camag\u00fcey. Cuba.<\/p>\n<p>La Paz, as\u00ed como las fichas epidemiol\u00f3gicas registradas en \u00e9l y los documentos del \u00e1rea de salud, que constituyeron la fuente secundaria de datos para la investigaci\u00f3n. A estos documentos se les aplic\u00f3 una encuesta confeccionada por la autora (fuente primaria) de la investigaci\u00f3n que incluy\u00f3 variables cualitativas y cuantitativas. El grupo et\u00e1reo m\u00e1s afectado fue el de 20-29 a\u00f1os y el sexo masculino el de mayor porciento de casos. Predominaron los pacientes procedentes de comunidades, ocupaci\u00f3n obrero y estado civil convivente. La edad de las primeras relaciones sexuales de 11-12 a\u00f1os y dentro de los factores de riesgo: el poco uso del cond\u00f3n, haber padecido anteriormente una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS) y la promiscuidad. Dentro de las formas cl\u00ednicas, la s\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica fue la de mayor incidencia.<\/p>\n<p><b>ABSTRACT<\/b><\/p>\n<p>We performed a cross- sectional descriptive study to determine the epidemiological and clinical behavior of Syphilis in Chacaltaya, La Paz Department, Bolivia, during the period January to December 2012. The sample consisted of 100% of reported cases and laboratory confirmed, 66 cases belonging to the aforementioned department and during the designated time period. We reviewed the medical records of patients with the diagnosis of syphilis registered n the statistics department at Chacaltaya, La Paz, and registered epidemiological forms and documents in the health area, which constituted the secondary source of data for the research. In these documents they were given a survey done by the author (primary source) of the research included qualitative and quantitative variables. The age group most affected was 20-29 years and the highest male percentage of cases. Predominant patients from communities, labor occupation and marital status convivente. The age of first sexual intercourse within 11-12 years and risk factors : low use of condoms, having previously had an STI and promiscuity. Inside of clinical, symptomatic acquired early syphilis was the highest incidence.<\/p>\n<p><b>INTRODUCCI\u00d3N. <\/b><\/p>\n<p>La s\u00edfilis es una de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual que, superada solamente por el VIH\/SIDA, ha tenido efectos devastadores en la humanidad y a\u00fan constituye un problema de salud. (<sup>1)<\/sup><\/p>\n<p>La s\u00edfilis descubierta por Shaudin y Hoffman en 1905. Es una infecci\u00f3n cr\u00f3nica, que afecta a la mayor parte de \u00f3rganos del cuerpo. Es producida por Treponema pallidum, spp pallidum, una espiroqueta m\u00f3vil y delgada, con apariencia de sacacorchos. A menudo se le ha llamado \u201cla gran imitadora\u201d porque muchos de sus signos y s\u00edntomas no se distinguen f\u00e1cilmente de otras enfermedades. En el comienzo de su evoluci\u00f3n es una enfermedad localizada, pero pronto, en un segundo per\u00edodo, producir\u00e1 lesiones mucocut\u00e1neas generalizadas acompa\u00f1adas de s\u00edntomas generales. A lo largo de su progresi\u00f3n hay per\u00edodos sintom\u00e1ticos y de latencia. De los casos sin tratamiento hasta el 50% presentar\u00e1 un per\u00edodo terciario con graves repercusiones mucocut\u00e1neas, \u00f3seas, cardiovasculares y en el sistema nervioso. (<sup>2)<\/sup><\/p>\n<p>La frecuencia anual de s\u00edfilis ha descendido en todo el mundo desde hace unos 100 a\u00f1os; con excepci\u00f3n de los per\u00edodos de las guerras mundiales. Su prevalencia ha disminuido sustancialmente desde el comienzo de la era antibi\u00f3tica. Con la introducci\u00f3n de la penicilina hubo una disminuci\u00f3n r\u00e1pida de la s\u00edfilis primaria y secundaria despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, hasta frecuencias anuales de casi cuatro por 100000 en 1957. No obstante ha rebrotado entre la poblaci\u00f3n infectada por el VIH. En los a\u00f1os 1960 la s\u00edfilis alcanz\u00f3 el car\u00e1cter de epidemia en el mundo desarrollado. La tendencia m\u00e1s reciente es hacia un aumento de la s\u00edfilis desde finales de los a\u00f1os 1980 o comienzo de los 1990 asociado a la transmisi\u00f3n heterosexual en grupo de personas de bajo nivel socioecon\u00f3mico de grandes centros urbanos y en relaci\u00f3n con el aumento del VIH en grupos de edades j\u00f3venes y asociado a la prostituci\u00f3n como v\u00eda de adquisici\u00f3n de drogas para el consumo. (<sup>3,4)<\/sup><\/p>\n<p>En Am\u00e9rica se diagnostican de 40 a 50 millones de casos anuales de infecciones de transmisi\u00f3n sexual y las tasas de incidencia de s\u00edfilis en todas las formas que se detecta son de 2 a 5 veces m\u00e1s elevadas que en los pa\u00edses industrializados. Del total anual que se reportan en el mundo de infecciones de transmisi\u00f3n sexual (250 millones) 3,5 millones son por s\u00edfilis. Entre 1997 y 2003 numerosos estudios realizados encontraron un aumento en la prevalencia de infecci\u00f3n por s\u00edfilis y gonorrea en todo el mundo. (<sup>5-9)<\/sup><\/p>\n<p>En los Estados Unidos, las autoridades de salud registraron m\u00e1s de 36,000 casos de s\u00edfilis en el 2006, de los cuales 9,756 eran de s\u00edfilis primaria y secundaria. Asimismo, la mitad de todos los casos de s\u00edfilis primaria y secundaria en el 2006 se reportaron en 20 condados y 2 ciudades, y en su mayor\u00eda correspond\u00edan a personas de 20 a 39 a\u00f1os de edad. La incidencia m\u00e1s alta de s\u00edfilis primaria y secundaria se registr\u00f3 en mujeres de 20 a 24 a\u00f1os de edad y en hombres de 35 a 39 a\u00f1os. Los casos de s\u00edfilis cong\u00e9nita reportados en reci\u00e9n nacidos aumentaron de 339 casos nuevos en el 2005 a 349 en el 2006. (<sup>2)<\/sup><\/p>\n<p>Entre el 2005 y el 2006, el n\u00famero de casos reportados de s\u00edfilis primaria y secundaria aument\u00f3 en un 11.8%. Entre el 2000 y el 2006 las tasas de s\u00edfilis primaria y secundaria en hombres se incrementaron anualmente de 2.6 a 5.7, mientras que en las mujeres esto mismo ocurri\u00f3 entre el 2004 y el 2006. En el 2006, el 64% de los casos reportados de s\u00edfilis primaria y secundaria correspondieron a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH).<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">(<sup>10)<\/sup><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene una distribuci\u00f3n muy amplia. Afecta por lo general a personas j\u00f3venes sexualmente activas. Las diferencias raciales en la incidencia reflejan m\u00e1s bien factores sociales que biol\u00f3gicos, aunque en los Estados Unidos se ha observado que es 9 veces m\u00e1s frecuente en las personas negras o mestizas que en las blancas. (<sup>3,4)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) plantean que anualmente se presentan cerca de 250 millones de casos nuevos de infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) en el mundo, y de ese total 3,5 millones son por s\u00edfilis. (<sup>11)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, en las Am\u00e9ricas las tasas de incidencia de s\u00edfilis en todas las formas que se detecta son de 2 a 5 veces m\u00e1s elevadas que en los pa\u00edses industrializados. Sin embargo, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n se registra una disminuci\u00f3n de la incidencia, tendencia que en algunos ellos se contradice por el aumento de la incidencia de la s\u00edfilis cong\u00e9nita. Esta aparente inconsistencia puede deberse a la calidad del registro (una mejor\u00eda de los registros de s\u00edfilis cong\u00e9nita o un empobrecimiento en los de s\u00edfilis adquirida), o a un aumento real de la incidencia de s\u00edfilis cong\u00e9nita debido a deficiencias en la cobertura o en la calidad de los servicios de control prenatal, o una combinaci\u00f3n de varios factores. (<sup>12,13)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba las estad\u00edsticas muestran un aumento progresivo de los casos de s\u00edfilis desde 1958. En 1972 comenz\u00f3 a regir un nuevo programa basado en la actividad de un equipo multidisciplinario; se implant\u00f3 el Veneral Disease Research Laboratory (VDRL) en la l\u00e1mina, como prueba serol\u00f3gica \u00fanica en todo el pa\u00eds. (<sup>14)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba existe un programa de control de s\u00edfilis basado en la Promoci\u00f3n-Prevenci\u00f3n, localizaci\u00f3n de los enfermos, su estudio epidemiol\u00f3gico y tratamiento a partir de la enfermera encuestadora y el dermat\u00f3logo, adem\u00e1s, la s\u00edfilis cong\u00e9nita se reporta raramente debido a los controles serol\u00f3gicos que se le hacen a las gestantes y a sus esposos durante el embarazo. Esto justifica la tendencia a la disminuci\u00f3n de la incidencia de la enfermedad en el pa\u00eds. (<sup>15)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que hace m\u00e1s de medio siglo que se cuenta con recursos eficaces para la detecci\u00f3n y el tratamiento de la s\u00edfilis, solo un pa\u00eds latinoamericano (Cuba) ha logrado la meta de eliminaci\u00f3n de s\u00edfilis cong\u00e9nita que se hab\u00eda propuesto para el a\u00f1o 2000. (<sup>16)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera general la tendencia de la enfermedad es ascendente en los \u00faltimos 35 a\u00f1os. (<sup>17)<\/sup> En Cuba se notifican anualmente cerca de 50 000 casos de s\u00edfilis, blenorragia y condilomas acuminados con una tendencia ascendente para s\u00edfilis y blenorragia en los \u00faltimos a\u00f1os. (<sup>18)<\/sup> Seg\u00fan bibliograf\u00edas revisadas las estad\u00edsticas internacionales, al igual que las nacionales, demuestran un alza en la incidencia y la prevalencia de la enfermedad. (<sup>19)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis es una de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual que, superada solamente por el VIH\/SIDA, ha tenido efectos devastadores en la humanidad y a\u00fan constituye un problema de salud. (<sup>1)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La S\u00edfilis en Bolivia ha aumentado en los \u00faltimos tiempos su incidencia por lo cual nos hemos sentidos motivados a realizar un estudio para caracterizar el Comportamiento de la misma en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual la s\u00edfilis a\u00fan constituye un problema de salud en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>PREGUNTA CIENT\u00cdFICA.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es comportamiento cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico de la S\u00edfilis en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>MARCO TE\u00d3RICO. <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis es una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual cr\u00f3nica producida por la bacteria espiroqueta Treponema pallidum, subespecie pallidum (pronunciado p\u00e1llidum). Este microorganismo es una bacteria m\u00f3vil espiroforme (con forma de hilo en espiral), perteneciente al orden Spirochaetales, familia Spirochaetaceae. Su di\u00e1metro es de 0,1 a 0,2 micr\u00f3metros y su longitud entre 5 y 15 micr\u00f3metros. Puestas una detr\u00e1s de otra, entre 70 y 200 espiroquetas medir\u00edan alrededor de un mil\u00edmetro. Esta bacteria se multiplica por divisi\u00f3n simple con divisi\u00f3n transversal. Al contrario de otras bacterias de su familia, s\u00f3lo se puede cultivar in vitro durante un breve per\u00edodo, con un m\u00e1ximo de supervivencia de 7\u00a0d\u00edas a 35\u00a0\u00b0C, en medio particularmente enriquecido y en presencia de CO<sub>2<\/sub> por sus particulares exigencias nutritivas y metab\u00f3licas. En nitr\u00f3geno l\u00edquido se mantiene su vitalidad, y prolifera de manera excelente en test\u00edculos de conejo. En sangre conservada en hemoteca para transfusiones la bacteria sobrevive entre 24 y 48 horas. (<sup>20)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen tres teor\u00edas respecto del origen de la s\u00edfilis, que generan debate en el campo de la antropolog\u00eda y la historiograf\u00eda. La comunidad cient\u00edfica no se muestra un\u00e1nime en la interpretaci\u00f3n de los datos existentes y la controversia contin\u00faa al respecto. (<sup>20)<\/sup><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Teor\u00eda precolombina<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda precolombina sostiene que las lesiones en esqueletos de la edad neol\u00edtica se deben a la s\u00edfilis. Incluso en esqueletos del 2000\u00a0AEC en Rusia, con lesiones \u00f3seas patognom\u00f3nicas. Aunque tales lesiones se pueden confundir con lesiones lepromatosas. Quiz\u00e1 Hip\u00f3crates habr\u00eda descrito los s\u00edntomas de la s\u00edfilis en su etapa terciaria. (<sup>21)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en las ruinas de Pompeya (que fue enterrada en el a\u00f1o 79 por el volc\u00e1n Vesubio) se han encontrado esqueletos con signos que podr\u00edan ser de s\u00edfilis cong\u00e9nita. (<sup>21)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con un trabajo cient\u00edfico de la Universidad de Bradford (Reino Unido) hecho p\u00fablico en junio de 1999, en un cementerio de una abad\u00eda agustiniana en el puerto de Kingston upon Hull (noreste de Inglaterra) usado entre 1119 y 1539, se encontraron 245 esqueletos, de los cuales tres ten\u00edan signos claros de s\u00edfilis. La dataci\u00f3n con 14C indic\u00f3 que el var\u00f3n con las se\u00f1ales m\u00e1s evidentes de s\u00edfilis hab\u00eda fallecido entre 1300 y 1450. (<sup>21)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos cient\u00edficos piensan que la s\u00edfilis pudo ser introducida en Europa tras los contactos entre vikingos y nativos canadienses, que supuestamente sucedieron alrededor del a\u00f1o 1300, coincidiendo con el tiempo en el que la enfermedad lleg\u00f3 a Hull. (<sup>21)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En octubre de 2010, una excavaci\u00f3n de esqueletos llevada a cabo en Gran Breta\u00f1a supuso un nuevo sustento para esta teor\u00eda, por cuento los ex\u00e1menes de los expertos indicaron que la enfermedad era conocida en este pa\u00eds dos siglos antes del viaje de Crist\u00f3bal Col\u00f3n. (<sup>22)<\/sup><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Teor\u00eda del intercambio colombino<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta teor\u00eda sostiene que la s\u00edfilis era una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS) del Nuevo Mundo que la tripulaci\u00f3n de Crist\u00f3bal Col\u00f3n habr\u00eda llevado a Europa. (<sup>23)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus defensores dicen que est\u00e1 demostrado que hay esqueletos de nativos americanos precolombinos con lesiones sifil\u00edticas y vinculan a la tripulaci\u00f3n del primer viaje de Col\u00f3n (1492) y con la epidemia de s\u00edfilis en el sitio de los alemanes contra N\u00e1poles (1494). (<sup>24)<\/sup><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Teor\u00eda de la gui\u00f1ada<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador Alfred Crosby sugiere que las dos teor\u00edas son correctas. La s\u00edfilis es una forma de la infecci\u00f3n tropical de la piel, los huesos y las<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">articulaciones, llamada gui\u00f1ada (tambi\u00e9n frambesia tr\u00f3pica, polypapilloma tr\u00f3picum, thymosis, yaws o pian) causada por la bacteria espiroqueta Treponema pertenue. Otras treponematosis son el bejel (Treponema end\u00e9micum), la pinta (Treponema car\u00e1teum), y la s\u00edfilis (Treponema p\u00e1lidum). (<sup>24)<\/sup><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gui\u00f1ada es similar a la tuberculosis, que existe tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo desde tiempo inmemorial. De acuerdo con Crosby: \u00abLas diferentes condiciones ecol\u00f3gicas producen distintos tipos de treponematosis, y con el tiempo generan enfermedades relacionadas pero diferentes\u00bb. (<sup>25)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La epidemiolog\u00eda de esa primera peste de s\u00edfilis de fines del siglo XV no define si la enfermedad era nueva o si era una forma mutada de una enfermedad anterior. (<sup>25)<\/sup><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Europa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde N\u00e1poles, la enfermedad barri\u00f3 Europa, con tasas de morbilidad y mortalidad elevad\u00edsimas. Como lo describe Jared Diamond: \u00abEn esa \u00e9poca, las p\u00fastulas de la s\u00edfilis frecuentemente cubr\u00edan el cuerpo desde la cabeza a las rodillas, haciendo que se desprendiera la carne de la cara de las personas, y matando en pocos meses\u00bb. Adem\u00e1s la enfermedad era m\u00e1s frecuentemente fatal que hoy en d\u00eda. Diamond concluye que \u00abhacia 1546 la enfermedad hab\u00eda evolucionado hasta convertirse en la s\u00edfilis con los s\u00edntomas que se conocen actualmente\u00bb. (<sup>24)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cree que la causa principal de esta pandemia (en Europa, gran parte de Asia y norte de \u00c1frica) luego del siglo XVI se debi\u00f3 probablemente a la r\u00e1pida urbanizaci\u00f3n. (<sup>24)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el s. XVIII, miles de europeos contrajeron la s\u00edfilis. (<sup>24) <\/sup>Las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca le echaban la culpa de la s\u00edfilis a las enormes migraciones de ej\u00e9rcitos (en la \u00e9poca de Carlos VIII, a fines del s. XV). (<sup>24) <\/sup>Algunos escritores sostienen que hubo simult\u00e1neamente una epidemia de gonorrea, que se supon\u00eda el mismo mal que la s\u00edfilis. Otros dicen que quiz\u00e1 fue una epidemia de una enfermedad concomitante pero desconocida. (<sup>24)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Etimolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre \u00abs\u00edfilis\u00bb fue creado por el poeta y cirujano veron\u00e9s Girolamo Fracastoro en su poema \u00e9pico latino Syphilis sive morbus g\u00e1llicus (\u2018s\u00edfilis o el morbo franc\u00e9s\u2019) en 1530. El protagonista de la obra es un pastor llamado S\u00edfilus (quiz\u00e1 una variante de S\u00edpylus, un personaje de las Metamorfosis de Ovidio). (<sup>25)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edfilo y sus amigos desafiaron al dios griego Apolo, por lo que \u00e9ste le castig\u00f3, contagi\u00e1ndolo con la enfermedad. Agreg\u00e1ndole el sufijo -is a la ra\u00edz de S\u00fdphilus, Fracastoro cre\u00f3 el nuevo nombre de la enfermedad, y lo incluy\u00f3 en su libro de medicina De Contagi\u00f3nibus (\u2018Sobre las enfermedades contagiosas\u2019, Venecia, 1584). En este texto Fracastoro registra que en esa \u00e9poca, en Italia y Alemania la s\u00edfilis se conoc\u00eda como el \u00abmorbo franc\u00e9s\u00bb, y en Francia, como \u00abel morbo italiano\u00bb. (<sup>25)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros nombres dados a la s\u00edfilis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Inglaterra del siglo XVI se la llamaba great pox (gran viruela) para distinguirla de la small pox (peque\u00f1a viruela), porque en sus primeras etapas, la s\u00edfilis produc\u00eda una erupci\u00f3n parecida a la de la viruela. (<sup>26)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro nombre ingl\u00e9s era black lion (le\u00f3n negro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Escocia, se la conoc\u00eda como grand gore (gran co\u00e1gulo).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Nombres xen\u00f3fobos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las distintas denominaciones asumidas entre los siglos XVI y XVIII demuestran de manera inequ\u00edvoca la vasta extensi\u00f3n de la enfermedad y el deseo de echar la culpa a los pa\u00edses vecinos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>al principio en Italia se la conoc\u00eda como \u00abmal napolitano\u00bb;<\/li>\n<li>debido a la epidemia en el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, se lo conoc\u00eda en Inglaterra como morbus g\u00e1llicus (morbo g\u00e1lico o enfermedad francesa);<\/li>\n<li>\u00abmal caribe\u00f1o\u00bb, \u00abmal franc\u00e9s\u00bb y \u00abmal portugu\u00e9s\u00bb (en Espa\u00f1a);<\/li>\n<li>\u00abmal espa\u00f1ol\u00bb (en Portugal);<\/li>\n<li>\u00abenfermedad espa\u00f1ola\u00bb (en los Pa\u00edses Bajos, en aquella \u00e9poca parte del imperio espa\u00f1ol);<\/li>\n<li>\u00abenfermedad polaca\u00bb (en Rusia);<\/li>\n<li>\u00abenfermedad cristiana\u00bb (en Turqu\u00eda);<\/li>\n<li>\u00abenfermedad brit\u00e1nica\u00bb (en Tahit\u00ed);<\/li>\n<li>\u00abmorbo franc\u00e9s\u00bb en Italia y Alemania durante el Renacimiento;<\/li>\n<li>\u00abmorbo italiano\u00bb en la Francia renacentista;<\/li>\n<li>\u00abmorbo chino\u00bb en el Jap\u00f3n de la era Sengoku. (<sup>26)<\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Contagio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis se contagia principalmente por contacto sexual, por contacto de la piel con la ligera secreci\u00f3n que generan los chancros o por contacto con los clavos sifil\u00edticos de la persona enferma: al realizar sexo oral sin preservativo (ya sea que los chancros est\u00e9n en la boca, en el pene o en la vulva), al besar una boca con chancros (que son indoloros), por inoculaci\u00f3n accidental (por compartir jeringas), o puede ser transmitida de la madre al hijo a trav\u00e9s de la placenta (s\u00edfilis cong\u00e9nita) o a trav\u00e9s del canal de parto (s\u00edfilis connatal). (<sup>27)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, el beb\u00e9 puede morir pronto o desarrollar sordera, ceguera, disturbios mentales, par\u00e1lisis o deformidades. (<sup>27)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es pr\u00e1cticamente imposible que se transmita por una transfusi\u00f3n de sangre, porque la sangre se analiza antes de transfundirse, y porque el treponema p\u00e1lido no se puede mantener vivo m\u00e1s de 24 a 48 horas en la sangre conservada en hemoteca. (<sup>27)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En comunidades que viven bajo pobres condiciones higi\u00e9nicas, la s\u00edfilis end\u00e9mica puede transmitirse por contacto no sexual. Pero no se transmite por el asiento en sanitarios, actividades cotidianas, tinas de ba\u00f1o o compartir utensilios o ropa. (<sup>27)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante notar que el sujeto en la fase precoz de la enfermedad resulta altamente contagiante (la \u00falcera ven\u00e9rea pulula de treponemas), pero se sostiene que despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os el individuo infectado no puede difundir m\u00e1s el microorganismo mediante relaciones sexuales. En las relaciones entre hombre y mujer es m\u00e1s f\u00e1cil que se contagie el hombre. El per\u00edodo donde m\u00e1s personas se contagian es entre los 20 y los 25 a\u00f1os de edad. El recontagio es muy com\u00fan en varones homosexuales. (<sup>28)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os ochenta y noventa en Europa hubo una relativa disminuci\u00f3n de los casos de s\u00edfilis, relacionados con el temor al contagio por VIH, que conllev\u00f3 al uso generalizado del preservativo (que representa una eficiente barrera contra el contagio, tanto del VIH como del Treponema pallidum. Pero a fines de los a\u00f1os noventa y principios del 2000, al generalizarse la informaci\u00f3n de que el contagio de VIH es casi nulo en casos de sexo oral en el pene no protegido, ha habido un recrudecimiento de casos de s\u00edfilis. (<sup>28)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan datos de la OMS, en el mundo existen 12 millones de nuevos casos de s\u00edfilis:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u00c1frica Subsahariana: 4\u00a0000\u00a0000<\/li>\n<li>Sur de Asia y Asia Pac\u00edfico: 4\u00a0000\u00a0000<\/li>\n<li>Latinoam\u00e9rica y el Caribe: 3\u00a0000\u00a0000<\/li>\n<li>Norte de \u00c1frica y Oriente Medio: 370\u00a0000<\/li>\n<li>Europa Occidental: 140\u00a0000<\/li>\n<li>Europa Oriental y Asia Central: 100\u00a0000<\/li>\n<li>Norteam\u00e9rica: 100\u00a0000<\/li>\n<li>Australia y Nueva Zelanda: 10\u00a0000.<sup>29<\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Transmisi\u00f3n de la s\u00edfilis<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis se pasa de una persona a otra a trav\u00e9s del contacto directo con una \u00falcera sifil\u00edtica. Las \u00falceras aparecen principalmente en los genitales externos, la vagina, el ano o el recto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n pueden salir en los labios y en la boca. La transmisi\u00f3n de la bacteria ocurre durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Las mujeres embarazadas que tienen esta enfermedad pueden pas\u00e1rsela a los beb\u00e9s que llevan en el vientre. La s\u00edfilis no se propaga por el contacto con los inodoros, las manijas de las puertas, las piscinas, las ba\u00f1eras normales o de hidromasaje, ni por compartir ropa o cubiertos. (<sup>30)<\/sup><\/div>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Signos y s\u00edntomas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas personas que tienen s\u00edfilis no presentan s\u00edntomas durante a\u00f1os, pero aun as\u00ed enfrentan el riesgo de tener complicaciones en la fase avanzada si no se tratan la enfermedad. Las personas que est\u00e1n en la fase primaria o secundaria de la enfermedad transmiten la infecci\u00f3n aunque muchas veces las \u00falceras sifil\u00edticas no se puedan reconocer. Por lo tanto, las personas que no saben que est\u00e1n infectadas pueden contagiar la enfermedad. (<sup>31)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fase primaria:<\/strong> La fase primaria de la s\u00edfilis suele estar marcada por la aparici\u00f3n de una sola \u00falcera (llamada chancro), pero puede que haya muchas. El tiempo que transcurre entre la infecci\u00f3n por s\u00edfilis y la aparici\u00f3n del primer s\u00edntoma puede variar de 10 a 90 d\u00edas (con un promedio de 21 d\u00edas). Por lo general, el chancro es firme, redondo, peque\u00f1o e indoloro. Aparece en el sitio por donde la s\u00edfilis entr\u00f3 al organismo. El chancro dura de 3 a 6 semanas y desaparece sin ser tratado. Sin embargo, si no se administra el tratamiento adecuado la infecci\u00f3n avanza a la fase secundaria. (<sup>31)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fase secundaria:<\/strong> La fase secundaria se caracteriza por erupciones en la piel y lesiones en las membranas mucosas. Esta fase suele comenzar con la aparici\u00f3n de una erupci\u00f3n de la piel en una o m\u00e1s \u00e1reas del cuerpo, que por lo general no produce picaz\u00f3n. Las erupciones de la piel asociadas a la s\u00edfilis secundaria pueden aparecer cuando el chancro se est\u00e1 curando o varias semanas despu\u00e9s de que se haya curado. La erupci\u00f3n caracter\u00edstica de la s\u00edfilis secundaria puede tomar el aspecto de puntos rugosos, de color rojo o marr\u00f3n rojizo, tanto en la palma de las manos como en la planta de los pies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en otras partes del cuerpo tambi\u00e9n pueden aparecer erupciones de aspecto distinto, o que son similares a las causadas por otras enfermedades. Algunas veces, las erupciones asociadas a la s\u00edfilis secundaria son tan leves que pasan desapercibidas. Adem\u00e1s, puede que se presenten otros s\u00edntomas durante la fase secundaria de la s\u00edfilis, como fiebre, inflamaci\u00f3n de los ganglios linf\u00e1ticos, dolor de garganta, ca\u00edda del cabello en algunas \u00e1reas, dolor de cabeza, p\u00e9rdida de peso, dolores musculares y fatiga. Los signos y s\u00edntomas de la s\u00edfilis secundaria desaparecen aun si no son tratados, pero si no se administra tratamiento la infecci\u00f3n progresar\u00e1 a la fase latente y posiblemente hasta la \u00faltima fase de la enfermedad. (<sup>31)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fases latente y terciaria:<\/strong> La fase latente (oculta) de la s\u00edfilis comienza con la desaparici\u00f3n de los s\u00edntomas de las fases primaria y secundaria. Sin tratamiento, la persona infectada seguir\u00e1 teniendo s\u00edfilis aun cuando no presente signos o s\u00edntomas ya que la infecci\u00f3n permanece en el cuerpo. Esta fase latente puede durar a\u00f1os. En el 15% de las personas que no reciben tratamiento para la s\u00edfilis, la enfermedad puede avanzar hasta las fases latente y terciaria, que pueden aparecer de 10 a 20 a\u00f1os despu\u00e9s de haberse adquirido la infecci\u00f3n. En esta fase avanzada la s\u00edfilis puede afectar posteriormente \u00f3rganos internos como el cerebro, los nervios, los ojos, el coraz\u00f3n, los vasos sangu\u00edneos, el h\u00edgado, los huesos y las articulaciones. Los signos y s\u00edntomas de la fase terciaria de la s\u00edfilis incluyen dificultad para coordinar los movimientos musculares, par\u00e1lisis, entumecimiento, ceguera gradual y demencia. El da\u00f1o puede ser grave y causar la muerte. (<sup>31) <\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bacteria de la s\u00edfilis puede infectar al beb\u00e9 durante el embarazo. Dependiendo de cu\u00e1nto tiempo una mujer embarazada ha estado infectada, puede enfrentar un alto riesgo de tener un beb\u00e9 que nazca muerto o de dar a luz un beb\u00e9 que muere poco despu\u00e9s de haber nacido. Un beb\u00e9 infectado puede que nazca sin los signos y s\u00edntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el beb\u00e9 puede presentar serios problemas al cabo de unas cuantas semanas. Si estos beb\u00e9s no reciben tratamiento, pueden sufrir de retraso en el desarrollo, convulsiones o morir. (<sup>32)<\/sup><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Diagn\u00f3stico de la s\u00edfilis<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos m\u00e9dicos pueden diagnosticar la s\u00edfilis mediante el an\u00e1lisis de una muestra l\u00edquida del chancro (la \u00falcera infecciosa) en un microscopio especial llamado microscopio de campo oscuro. Si las bacterias de la s\u00edfilis est\u00e1n presentes en la \u00falcera, se observar\u00e1n en el microscopio. (<sup>32)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra manera de determinar si una persona tiene s\u00edfilis es mediante un an\u00e1lisis de sangre. Poco despu\u00e9s de que una persona se infecta comienza a producir anticuerpos contra la s\u00edfilis que pueden ser detectados mediante una prueba de sangre segura, precisa y econ\u00f3mica. El cuerpo presentar\u00e1 niveles bajos de anticuerpos en la sangre durante meses o incluso a\u00f1os despu\u00e9s de que se haya completado el tratamiento de la enfermedad. Dado que la s\u00edfilis no tratada en una mujer embarazada puede infectar y posiblemente provocar la muerte de su beb\u00e9, toda mujer embarazada debe hacerse un an\u00e1lisis de sangre para detectar la s\u00edfilis. (<sup>32)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Historia y Examen f\u00edsico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; RSS (reacci\u00f3n serodiagn\u00f3stica para la s\u00edfilis) # Trepon\u00e9mica o No Trepon\u00e9mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de las no tenemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; VDRL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualitativo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suero reactivo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suero No reactivo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00e9rmico reactivo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuantitativo: Para decir la evoluci\u00f3n de la enfermedad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; PTI (prueba de inmovilizaci\u00f3n del Treponema<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; P.F.C.R. (prueba de fijaci\u00f3n del complemento de la prote\u00edna de Reiter)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; F.T.A 200 (prueba de reabsorci\u00f3n de florescencia Trepon\u00e9mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Examen Ultramicrosc\u00f3pico o de Campo oscuro (se hace durante el chancro o periodo secundario)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 L\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR) (se hace en todos los casos recientes y tard\u00edos latentes)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En uno sospechoso con lesiones o no se hace cada 15 d\u00edas una serolog\u00eda hasta 3 veces, cuando el resultado es negativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCuando la serolog\u00eda puede ser positiva \u00bf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00edfilis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Falsos resultados de laboratorio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Serorresistentes (se mantiene con serolog\u00eda + despu\u00e9s del tratamiento)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reactor biol\u00f3gico (serolog\u00eda + y nunca ha tenido s\u00edfilis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Falsas Biol\u00f3gicas Positivas o FBP (cuando la VDRL llega hasta \u00bc, despu\u00e9s de este valor es positivo.):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Paludismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Neumon\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Lepra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Lupus eritematoso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Virosis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La VDRL en el periodo de incubaci\u00f3n es -, no se puede diagnosticar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el periodo de chancro en las 2 primeras semanas la VDRL es \u2013 pero el examen Ultra microsc\u00f3pico es +<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de las 2 semanas de chancro la Serolog\u00eda es + durante toda l enfermedad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Encuesta epidemiol\u00f3gica:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Asociados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Contactos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Mismo tratamiento curativo<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Relaci\u00f3n de la s\u00edfilis con el VIH<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00falceras genitales (chancros) producidas por la s\u00edfilis hacen que sea<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">m\u00e1s f\u00e1cil contraer la infecci\u00f3n por el VIH y transmitirla por v\u00eda sexual. Se calcula que el riesgo de contraer la infecci\u00f3n por el VIH es 2 a 5 veces mayor cuando la persona expuesta al virus tiene s\u00edfilis. (<sup>33)<\/sup><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) ulcerosas que producen llagas, \u00falceras o rupturas de la piel o de las membranas mucosas, tales como la s\u00edfilis, rompen las barreras que protegen contra las infecciones. Las \u00falceras genitales producidas por la s\u00edfilis pueden sangrar f\u00e1cilmente y cuando entran en contacto con la mucosa bucal o rectal durante la relaci\u00f3n sexual aumentan las probabilidades de infecci\u00f3n y la susceptibilidad al VIH. El tener otras enfermedades de transmisi\u00f3n sexual (ETS) tambi\u00e9n puede ser un factor importante para predecir una posible infecci\u00f3n por el VIH, ya que las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual (ETS) son un marcador de las conductas asociadas a la transmisi\u00f3n del VIH. (<sup>33)<\/sup><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Tratamiento de la s\u00edfilis<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antiguamente se trataba con mercurio, lo cual hizo famosa la frase Una noche con Venus y una vida con Mercurio, pero este tratamiento era m\u00e1s t\u00f3xico que beneficioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1901 el bacteri\u00f3logo alem\u00e1n Paul Ehrlich sintetiz\u00f3 el Salvars\u00e1n, un compuesto org\u00e1nico del ars\u00e9nico, concebido espec\u00edficamente para el tratamiento de la s\u00edfilis y que se convirti\u00f3 en uno de los primeros f\u00e1rmacos sint\u00e9ticos eficaces para la curaci\u00f3n de enfermedades infecciosas. El Salvars\u00e1n (y su derivado, el Neosalvars\u00e1n) se abandonaron a partir de 1944, en favor del tratamiento antibi\u00f3tico con penicilina, mucho m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy la s\u00edfilis se puede curar f\u00e1cilmente con antibi\u00f3ticos durante la fase primaria y secundaria. La penicilina tambi\u00e9n act\u00faa en la \u00faltima etapa aunque en ese caso debe ser penicilina g-s\u00f3dica por v\u00eda intravenosa, ya que es la \u00fanica forma de que se difunda el antibi\u00f3tico por el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR), que es donde se encuentra la bacteria durante esta \u00faltima fase. Quienes la padecen deben llevar una vida saludable con una dieta equilibrada y un sue\u00f1o adecuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bacteria Treponema pallidum, es una espiroqueta y puede ser tratada con penicilina benzat\u00ednica, en forma de inyecci\u00f3n intramuscular. No se justifica el uso de otros antibi\u00f3ticos ya que no se han reportado casos de resistencia a la penicilina. (<sup>34)<\/sup><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis es recurrente<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que una persona haya tenido s\u00edfilis una vez no la protege de tenerla de nuevo. Una persona puede seguir siendo susceptible a la reinfecci\u00f3n aun cuando se haya curado con el tratamiento. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si una persona tiene s\u00edfilis. Dado que las \u00falceras sifil\u00edticas pueden estar ocultas en la vagina, el recto o la boca, puede ser que una persona no se entere de que su pareja sexual tiene s\u00edfilis. El m\u00e9dico le ayudar\u00e1 a determinar si es necesario hacer nuevas pruebas de detecci\u00f3n de la s\u00edfilis despu\u00e9s de que haya concluido el tratamiento. (<sup>35)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><span style=\"text-decoration: underline;\">S\u00edfilis Reciente:<\/span><\/b><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Penicilina Benzat\u00ednica (bbo 1.200 000 Uds.) 2 bbo, dosis \u00fanica en cada nad\u00e9ga o PAM (penicilina cristalina con monoestearato de aluminio) 2cc y medio dosis \u00fanica.<\/li>\n<li>Penicilina RL (bbo 1.000 000 Uds.) 1 bbo IM al dia, por 10 d\u00edas<\/li>\n<li>Al\u00e9rgicos a Penicilina:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Tetraciclina (250 mg) 2 tabletas cada 6 horas, por 15 d\u00edas. o<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Eritromicina (250 mg) 2 tabletas cada 6 horas, por 10 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Embarazadas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Penicilina Benzat\u00ednica:(2 400 000 Uds) 2 bbo 1ro. sem. y 2 bbo entre quinto y s\u00e9ptimo dia (hasta poner 3 dosis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Si al\u00e9rgica a penicilina \u2013 Rocephin (bbo 1g) 250 mg IM \/ d\u00eda, por 10 d\u00edas o 500mg \/ d\u00edas alternados, 5 dosis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><span style=\"text-decoration: underline;\">S\u00edfilis Tard\u00eda:<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Penicilina Benzat\u00ednica (2.400 000 Uds.) cada 7 d\u00edas, 3 dosis (primera, segunda y tercera semana) o PAM 2ccy medio dosis \u00fanica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Penicilina RL 1bbo IM diario por 15 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si al\u00e9rgica a penicilina:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Tetraciclina 2 tabletas de 250mg a cada 6 horas durante 25 d\u00edas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Eritromicina 2 tabletas de 150mg a cada 6 horas durante 20 d\u00edas<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Secuelas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tratada a tiempo, la enfermedad tiene cura sencilla sin dejar secuelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padecer la s\u00edfilis aumenta el riesgo de contraer otras enfermedades de transmisi\u00f3n sexual (como el VIH), ya que los chancros son una v\u00eda f\u00e1cil de entrada en el organismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no se trata a tiempo, puede ocasionar:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ulceraciones en la piel.<\/li>\n<li>Problemas circulatorios.<\/li>\n<li>Ceguera.<\/li>\n<li>Par\u00e1lisis.<\/li>\n<li>Demencia.<\/li>\n<li>Trastornos neurol\u00f3gicos.<\/li>\n<li>Muerte.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos casos, las personas que supuestamente ya han obtenido la cura todav\u00eda pueden infectar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El haber padecido s\u00edfilis y haberse curado no implica inmunidad, ya que r\u00e1pidamente se puede volver a contraer. Esto se debe a que la bacteria que produce la s\u00edfilis (Treponema pallidum) cuenta con tan s\u00f3lo nueve prote\u00ednas en su cubierta, lo cual no es suficiente para que el sistema inmunitario humano la reconozca y pueda producir anticuerpos para combatirla o inmunizarse. (<sup>31)<\/sup><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Prevenci\u00f3n de la s\u00edfilis<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La manera m\u00e1s segura de evitar contraer enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, incluida la s\u00edfilis, es abstenerse del contacto sexual o tener una relaci\u00f3n estable y mutuamente mon\u00f3gama con una pareja que se haya hecho las pruebas y que se sabe que no tiene ninguna infecci\u00f3n. (<sup>36)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abstenerse de consumir alcohol y drogas puede tambi\u00e9n ayudar a evitar la transmisi\u00f3n de la s\u00edfilis, ya que estas actividades pueden llevar a una conducta sexual peligrosa. Es importante que las parejas sexuales hablen entre ellas sobre si tienen el VIH o si en el pasado han tenido otras infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS), de manera que puedan tomar acciones preventivas. (<sup>36)<\/sup><\/p>\n<form><\/form>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades genitales ulcerosas, como la s\u00edfilis, pueden aparecer tanto en las \u00e1reas genitales masculinas como las femeninas que hayan estado cubiertas o protegidas con un cond\u00f3n de l\u00e1tex, as\u00ed como en \u00e1reas que no estuvieron cubiertas durante la relaci\u00f3n sexual. El uso correcto y habitual de los condones de l\u00e1tex puede reducir el riesgo de contraer s\u00edfilis, herpes genitales y chancros, solamente si el \u00e1rea infectada o el \u00e1rea de posible contacto est\u00e1 cubierta. (<sup>36)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los condones lubricados con espermicidas (especialmente el Nonoxynol-9 o N-9) no son m\u00e1s eficaces para prevenir la transmisi\u00f3n de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) que los otros condones lubricados. El uso de condones lubricados con N-9 no se recomienda para prevenir la infecci\u00f3n de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) o del VIH. La transmisi\u00f3n de una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS), incluida la s\u00edfilis, no puede prevenirse con lavarse los genitales, orinar o darse una ducha vaginal despu\u00e9s de la relaci\u00f3n sexual. Cualquier secreci\u00f3n, \u00falcera o irritaci\u00f3n anormal, en particular en el \u00e1rea de la ingle, debe considerarse como una se\u00f1al para dejar de tener relaciones sexuales y consultar al m\u00e9dico de inmediato. (<sup>36)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CONTROL SEM\u00c1NTICO <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ITS: Infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIH: Virus de inmunodeficiencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SIDA: S\u00edndrome de inmunodeficiencia adquirida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">OMS: Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">OPS: Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">STAS: S\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">STAL: S\u00edfilis temprana adquirida latente<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>OBJETIVOS <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">General:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Determinar el comportamiento cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico de la S\u00edfilis en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia. 2012<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Especifico:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Determinar la incidencia de la s\u00edfilis seg\u00fan edad, sexo, lugar de procedencia y ocupaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Caracterizar la enfermedad teniendo en cuenta el estado civil y la edad de las primeras relaciones sexuales.<\/li>\n<li>Identificar la incidencia de la misma seg\u00fan formas cl\u00ednicas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DISE\u00d1O METODOL\u00d3GICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio descriptivo de corte transversal para determinar el comportamiento cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico de la S\u00edfilis en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia, durante el per\u00edodo enero a diciembre del 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muestra estuvo constituida por el 100% de casos notificados y confirmado por laboratorio, 66 casos, pertenecientes al departamento antes mencionado y durante el per\u00edodo de tiempo se\u00f1alado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Criterios de inclusi\u00f3n.<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Aquellos pacientes con diagn\u00f3stico cl\u00ednico y de laboratorio de s\u00edfilis en el per\u00edodo de tiempo mencionado.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Criterio de exclusi\u00f3n.<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Aquellos pacientes que durante el tratamiento se trasladaron geogr\u00e1ficamente y no hayan podido recogerse sus datos para la investigaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se revisaron las historias cl\u00ednicas de los pacientes con el diagn\u00f3stico de s\u00edfilis registrados en el departamento de estad\u00edstica en Chacaltaya, La Paz, as\u00ed como las fichas epidemiol\u00f3gicas registrados y los documentos del \u00e1rea de salud, que constituyeron la fuente secundaria de datos para la investigaci\u00f3n. A estos documentos se les aplic\u00f3 una encuesta confeccionada por la autora (fuente primaria) de la investigaci\u00f3n que incluy\u00f3 variables cualitativas y cuantitativas tales como edad, sexo, lugar de procedencia, ocupaci\u00f3n, estado civil, edad de las primeras relaciones sexuales, factores de riesgos y formas cl\u00ednicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>OPERACIONALIZACI\u00d3N DE LAS VARIABLES<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variables &#8211;\u00a0 Tipo \u2013 Escala \u2013 Descripci\u00f3n &#8211; Indicador<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Edad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cuantitativa Continua<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Menos de 20 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>20-29 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>30-39 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>40-49 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>50-59 a\u00f1os<\/li>\n<li>60 y m\u00e1s a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan a\u00f1os de edad cumplidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Distribuci\u00f3n de frecuencia por intervalo de clase abierto y cerrado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Sexo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b>Femenino. Masculino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan sexo corresponda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Lugar de procedencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b>Casco urbano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunidades<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan procedencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Ocupaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ama de casa<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Estudiante<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Obrero<\/li>\n<li>Otras<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan ocupaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Estado civil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Casado<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Conviviente<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Soltero<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Separado, divorciado<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Viudo<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan estado civil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Edad de las primeras relaciones sexuales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>11 a 12 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>13 a 14 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>15 a 16 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan edad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Factores de riesgo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b>Haber padecido anteriormente una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abuso sexual<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La promiscuidad en las relaciones sexuales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mujeres trabajadoras del sexo comercial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cond\u00f3n muy poco utilizado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan factores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variable: <\/b>Formas cl\u00ednicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo: <\/b>Cualitativa nominal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escala: <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>S\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica (STAS)<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>S\u00edfilis temprana adquirida latente (STAL)<\/li>\n<li>S\u00edfilis Tard\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Descripci\u00f3n: <\/b>Seg\u00fan formas cl\u00ednicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Indicador: <\/b>Porciento<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos se procesaron en una microcomputadora Pentium IV con ambiente de Windows XP, se utiliz\u00f3 el paquete estad\u00edstico SPSS p\/Windows. Los textos se procesaron en Word XP y las tablas y gr\u00e1ficos se realizaron con el auxilio del programa Excel XP. Para el an\u00e1lisis se obtuvo distribuci\u00f3n de frecuencia y tablas de contingencia; con l\u00edmite de confianza de un 95 %, los resultados fueron expuestos en tablas y gr\u00e1ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n de las mismas se realiz\u00f3 mediante la justificaci\u00f3n de los objetivos propuestos, compar\u00e1ndolos con los resultados de otros estudios similares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los an\u00e1lisis realizados permitieron finalmente llegar a las conclusiones del trabajo y ofrecer recomendaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>AN\u00c1LISIS Y DISCUSI\u00d3N <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Comportamiento cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico de la S\u00edfilis en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia. 2012<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 1. Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan grupos et\u00e1reos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Edad \u2013 N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menos de 20 a\u00f1os \u2013 2 &#8211; 3.1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20-29 a\u00f1os \u2013 20 &#8211; 30.3 %<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30-39 a\u00f1os \u2013 16 &#8211; 24.2%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">40-49 a\u00f1os \u2013 15 &#8211; 22.7%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50-59 a\u00f1os \u2013 8 &#8211; 12.1%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">60 y m\u00e1s a\u00f1os \u2013 5 &#8211; 7.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>66 \u2013 100%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 1<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21372\" aria-describedby=\"caption-attachment-21372\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-sifilis-edad.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21372 \" alt=\"sifilis-edad\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-sifilis-edad.gif\" width=\"412\" height=\"223\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21372\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Edad<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 1<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Tabla<\/b><b> y gr\u00e1fico 1 <\/b>muestra<b> <\/b>la<b> <\/b>distribuci\u00f3n de los pacientes con diagn\u00f3stico de s\u00edfilis seg\u00fan grupos et\u00e1reos en Chacaltaya, Departamento La Paz, Bolivia. El mayor n\u00famero de casos se reportaron en los pacientes 20-29 a\u00f1os lo que represento el 30.3% de la muestra estudiada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Berdasquera Corcho D. (<sup>37) <\/sup>hace referencia en su investigaci\u00f3n a que la enfermedad es m\u00e1s frecuente en personas entre los 20 y los 29 a\u00f1os. Coincidiendo con nuestros resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distribuci\u00f3n de los pacientes estudiados, seg\u00fan grupos de edades, result\u00f3 similar a la reportada en la literatura nacional e internacional, en la que se plantea que la s\u00edfilis es m\u00e1s frecuente en las personas j\u00f3venes, por lo general con edades inferiores a los 35 a\u00f1os, per\u00edodo de mayor actividad sexual en que la persona, en su af\u00e1n de encontrar una pareja estable, tiende a cambiarla frecuentemente. (<sup>38-41)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos no coincidencia con nuestros resultados en investigaci\u00f3n realizada por: Mart\u00ednez Brito R y otros autores. (<sup>42)<\/sup><b> <\/b>Donde<b> <\/b>observaron que los grupos m\u00e1s afectados fueron primero los de 35-39 a\u00f1os (25,5%) y segundo los de 30-34 a\u00f1os (18,2%), quiz\u00e1s esto pudiera estar relacionado por las caracter\u00edsticas personales de los afectados que temen que los m\u00e9dicos y enfermeras de la familia se enteren de su patolog\u00eda ya que en nuestro pa\u00eds la mayor parte de ellos viven en las comunidades donde<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">residen ellos y en estos grupos de edades son m\u00e1s responsables y tienen m\u00e1s conciencia de la enfermedad.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, en nuestro pa\u00eds hay dos niveles de atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n, el Policl\u00ednico y el Hospital. En el Policl\u00ednico es donde se realizan las acciones de promoci\u00f3n de salud, sobre todo el pesquizaje activo de los grupos de alto riesgo para las infecciones de transmisi\u00f3n sexual, por lo que en este nivel de atenci\u00f3n es por donde se diagnostica el mayor n\u00famero de casos y adem\u00e1s es el lugar m\u00e1s cercano para los pacientes. El grupo de edad m\u00e1s afectado fue el de 35-39 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hern\u00e1ndez-Gir\u00f3n CA y otros autores. (<sup>43) <\/sup>La edad de las mujeres entrevistadas oscil\u00f3 entre 17 y 58 a\u00f1os con una media de 29,2 a\u00f1os. La prevalencia de s\u00edfilis fue mayor en los grupos et\u00e1reos mayores de 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Southwick KL y otros autores (<sup>44)<\/sup> en Bolivia se encontr\u00f3 que respecto a la edad, el riesgo de infecci\u00f3n fue significativo s\u00f3lo para el grupo 34 a 40 (OR =1.5, IC95% 4.5-13. Este resultado contrasta con lo reportado al respecto por diferentes autores en Brasil donde el riesgo de infecci\u00f3n por s\u00edfilis fue mayor entre las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes, con edad menor a 17 a\u00f1os (<sup>45)<\/sup> y a 23 a\u00f1os. (<sup>46)<\/sup> Asimismo, los resultados en este estudio sugieren que las mujeres con menor nivel socioecon\u00f3mico (evaluado por el \u00edndice construido) tendr\u00edan menor acceso a la educaci\u00f3n formal y al mismo tiempo menos recursos econ\u00f3micos para solventar sus necesidades en salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo Villaz\u00f3n-Vargas N. (<sup>47)<\/sup> Al estudiar 489 mujeres con s\u00edfilis, las mismas tuvieron en promedio 24 a\u00f1os de edad (rango 15-44). En su mayor\u00eda eran mujeres j\u00f3venes entre 15 y 25 a\u00f1os (64,4%).<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 2. Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan sexo.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Sexo \u2013 N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Masculino \u2013 40 &#8211; 60.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Femenino \u2013 26 &#8211; 39.4%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>66 \u2013 100%<\/b><b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 2<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21373\" aria-describedby=\"caption-attachment-21373\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-sifilis-sexo.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21373 \" alt=\"sifilis-sexo\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-sifilis-sexo.gif\" width=\"412\" height=\"256\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21373\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Sexo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 2. La Tabla y gr\u00e1fico 2 <\/b>se observa la distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan sexo, predominando el masculino con un 60.6% sobre el femenino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Coinciden con nuestros resultados estudios realizados por Berdasquera Corcho D. (<sup>37)<\/sup>, Hern\u00e1ndez-Gir\u00f3n CA y otros autores. (<sup>43) <\/sup>y Villaz\u00f3n-Vargas N. (<sup>45)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez Brito R y otros autores. (<sup>42)<\/sup><b> <\/b>En cuanto al sexo observaron que la enfermedad de manera general presento muy ligeras variaciones significativas, en el a\u00f1o 2002 hubo m\u00e1s predominio en el sexo femenino (64,7%) sobre el masculino (35,3%); y el a\u00f1o 2001 donde el sexo masculino (63.6%) predomino sobre el femenino (36,4%) y el a\u00f1o 2005 el masculino (66.7%) sobre el femenino (33%) pero con muestras peque\u00f1as. Si se analiza desde el punto de vista quinquenal se observa que no hay una significaci\u00f3n en cuanto al sexo, no existe predominio de uno sobre el otro. Es de destacar que en el a\u00f1o 2002 hubo un predominio del sexo femenino sobre el masculino y en el 2001 y 2005 el masculino sobre el femenino pero con muestras peque\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ali\u00f1o Santiago M y colaboradores (<sup>48) <\/sup>la relaci\u00f3n de masculinidad fue de 1051 y 1040 hombres por cada 1000 mujeres para los grupos de 10-14 y 15-19 a\u00f1os, respectivamente, con una tendencia descendente a medida que aumenta la edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fano Roberto V, Cabal Esther J. (<sup>49), e<\/sup>n su estudio, no encontraron una representaci\u00f3n significativa en cuanto al sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las bibliograf\u00edas consultadas se recoge que la s\u00edfilis es m\u00e1s frecuente en el sexo masculino (con alta prevalencia entre los homosexuales varones). (<sup>50-54)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 3. Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan lugar de procedencia.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Procedencia \u2013 N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casco Urbano \u2013 11 &#8211; 16.7%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunidades \u2013 55 &#8211; 83.3%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>66 &#8211; 100<\/b>%<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 3<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21374\" aria-describedby=\"caption-attachment-21374\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/3-sifilis-lugar-procedencia.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21374 \" alt=\"sifilis-lugar-procedencia\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/3-sifilis-lugar-procedencia.gif\" width=\"412\" height=\"226\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21374\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Lugar de procedencia<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 3<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan lugar de procedencia,<b> tabla y gr\u00e1fico 3, <\/b>predominaron los casos procedentes de las comunidades sobre los de \u00e1rea urbana con un 83.3% y un 16.7% respectivamente. Bolivia es un pa\u00eds multi\u00e9tnico y pluricultural que sufre de migraciones m\u00faltiples y temporales desde el \u00e1rea rural hacia lugares donde se pueden encontrar fuentes de trabajo. En muchas comunidades no se ofrecen servicios para las infecciones de transmisi\u00f3n sexual, o bien son insuficientes. Estos factores ocasionan que grupos de poblaci\u00f3n no accedan de manera oportuna a los servicios asistenciales apropiados. Esto promueve la propagaci\u00f3n de enfermedades, con consecuencias personales y sociales graves, adem\u00e1s de que pueden tener consecuencias psicol\u00f3gicas profundas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos coincidencia con nuestros resultados es estudio efectuados por Villaz\u00f3n-Vargas N. (<sup>47)<\/sup> y Rita Revollo y colaboradores. (<sup>55) <\/sup>donde predominaron los de las comunidades.<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 4. Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan ocupaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ocupaci\u00f3n \u2013 N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ama de casa \u2013 15 &#8211; 22.7%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudiante \u2013 2 &#8211; 3.0%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obrero \u2013 32 &#8211; 48.5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras \u2013 17 &#8211; 25.7%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 66 &#8211; 100%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 4<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21375\" aria-describedby=\"caption-attachment-21375\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-sifilis-ocupacion.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21375 \" alt=\"sifilis-ocupacion\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-sifilis-ocupacion.gif\" width=\"412\" height=\"256\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21375\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Ocupaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 4<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Tabla<\/b><b> y gr\u00e1fico 4 <\/b>se expone distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan su ocupaci\u00f3n, encontrando el mayor n\u00famero de casos reportados en los obreros con 32 pacientes para un 48.5%<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Betancourt Ll\u00f3piz y colaboradores (<sup>7)<\/sup> en investigaci\u00f3n realizada en el \u00e1rea \u201cLa Caoba\u201d. Consultorio M\u00e9dico de la familia \u201cLa Caridad\u201d, predomin\u00f3 la categor\u00eda de estudiante, el cual difiere de nuestros resultados.<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estudio efectuado por Berdasquera Corcho D. (<sup>37) <\/sup>predomin\u00f3 la categor\u00eda ocupacional obrero con el 48,1%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Southwick KL y otros autores (<sup>44)<\/sup> en Bolivia, en su mayor\u00eda eran mujeres amas de casa (68,1%) con nivel socioecon\u00f3mico bajo (60,7%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 5. Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan Estado Civil<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Estado Civil \u2013 <\/b><b>N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casado \u2013 7 &#8211; 10.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviviente \u2013 32 &#8211; 48.5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soltero \u2013 1 &#8211; 1.5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Separado, divorciado \u2013 21 &#8211; 31.8%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viudo \u2013 5 &#8211; 7.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>66 &#8211; 100%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 5<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21376\" aria-describedby=\"caption-attachment-21376\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-sifilis-estado-civil.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21376 \" alt=\"sifilis-estado-civil\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-sifilis-estado-civil.gif\" width=\"412\" height=\"206\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21376\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Estado civil<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 5<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Tabla<\/b><b> y gr\u00e1fico 5<\/b><b> <\/b>refleja la distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan estado civil, donde predomin\u00f3 el convivente con el 48.5%<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Betancourt Ll\u00f3piz y colaboradores (<sup>7)<\/sup> en investigaci\u00f3n realizada en el \u00e1rea \u201cLa Caoba\u201d. Consultorio M\u00e9dico de la familia \u201cLa Caridad\u201d, predomin\u00f3 el estado civil casado con el 54,2%. El cual difiere de nuestros resultados.<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">En investigaciones realizadas Southwick KL y otros autores (<sup>44)<\/sup> en Bolivia, en su mayor\u00eda viv\u00edan en concubinato (55,2%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hern\u00e1ndez-Gir\u00f3n CA. (<sup>43)<\/sup> El 59,0% de las entrevistadas (465\/788) eran solteras, 12,0% (95\/788) viv\u00edan en uni\u00f3n libre, y 8,8% (69\/788) eran casadas, el 20,2% restante (159\/788) agrupaba a divorciadas, separadas y viudas. Las mujeres casadas mostraron menos riesgo de seropositividad a s\u00edfilis, comparado con las solteras<strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 6.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Edad de las primeras relaciones sexuales en relaci\u00f3n con el sexo.<\/b><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<table width=\"489\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"149\"><b>Edad de las primeras relaciones sexuales<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"113\"><strong>Masculino<\/strong><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"113\"><strong>Femenino<\/strong><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"113\"><strong>Total<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"66\"><strong>N\u00famero<\/strong><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\"><strong>N\u00famero<\/strong><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\"><strong>N\u00famero<\/strong><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"149\">11 a 12 a\u00f1os<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">11<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">16.7<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">20<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">30.3<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">31<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">47.0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"149\">13 a 14 a\u00f1os<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">10<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">15.1<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">18<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">27.3<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">28<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">42.4<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"149\">15 a 16 a\u00f1os<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">5<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">7.6<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">2<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">3.0<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">7<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">10.6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"149\">Total<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">26<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">39.4<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">40<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">60.6<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"66\">66<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\">100<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p><b>Gr\u00e1fico 6<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21377\" aria-describedby=\"caption-attachment-21377\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-sifilis-edad-primeras-relaciones-sexuales.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21377 \" alt=\"sifilis-edad-primeras-relaciones-sexuales\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-sifilis-edad-primeras-relaciones-sexuales.gif\" width=\"412\" height=\"256\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21377\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Edad de primeras relaciones sexuales<\/figcaption><\/figure>\n<p><b>Fuente: Tabla 6<\/b><\/p>\n<p><b>La Tabla<\/b><b> y gr\u00e1fico 6 <\/b>se observa la distribuci\u00f3n de la edad de las primeras relaciones sexuales en relaci\u00f3n con el sexo, predominando la de 11-12 a\u00f1os tanto en el sexo femenino como en el masculino. Es poca la informaci\u00f3n que existe acerca de los procesos y din\u00e1micas de la sexualidad y sus determinantes en ciertas poblaciones rurales vulnerables, migrantes, que permitan dise\u00f1ar estrategias adecuadas de prevenci\u00f3n y atenci\u00f3n para disminuir la tasa de infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS), promoviendo cambios de comportamiento.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez-Gir\u00f3n CA y otros autores. (<sup>43) <\/sup>La edad de inicio de relaciones sexuales vari\u00f3 desde 11 hasta 30 a\u00f1os con una media de 16 a\u00f1os<\/p>\n<p>Estudios realizados en Cuba por Garc\u00eda Rold\u00e1n y Brea Correa, han puesto de relieve que se ha producido un descenso en el inicio de las relaciones sexuales en relaci\u00f3n con la edad, comparativamente con \u00e9pocas anteriores, por lo que la fertilidad en ambos sexos se ha motivado hacia edades m\u00e1s tempranas de la vida, con los consiguientes riesgos que esto pudiera acarrear. Tal situaci\u00f3n evidencia la necesidad de que todos aquellos factores sociales que directa o indirectamente participan en el proceso de instrucci\u00f3n y educaci\u00f3n de adolescentes y j\u00f3venes, reconsideren sana y objetivamente en que medida se puede hacer llegar la informaci\u00f3n suficiente y oportuna que le permita reconocer, regular y auto dirigir manifestaciones subjetivas de su sexualidad, conforme con la \u00e9tica de nuestra sociedad, las consecuencias negativas de \u00e9sta y la prevenci\u00f3n de embarazo a esa temprana edad. (<sup>56)<\/sup><\/p>\n<p>D\u00edaz C, Heredia RA. (<sup>57)<\/sup> estudios realizados sobre la actitud de la familia ante las infecciones de transmisi\u00f3n sexual basado en la teor\u00eda de Nola Pender en el Barrio \u00abLas Palmas\u00bb de San Juan de los Morros Estado Guarico Venezuela. El 50% de las personas encuestadas tuvo su primera relaci\u00f3n sexual a los 14 a\u00f1os de edad, esta situaci\u00f3n demuestra la precocidad con la que se est\u00e1 iniciando la actividad sexual en la poblaci\u00f3n actualmente, la educaci\u00f3n, los valores, el nivel socioecon\u00f3mico, pueden ser factores que est\u00e9n relacionados con esta situaci\u00f3n problem\u00e1tica; es importante que la familia, las comunidades, sociedad en general y entes gubernamentales, se aboquen a solventar la situaci\u00f3n, con el objetivo de minimizar la incidencia de embarazo precoz, Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual y la deserci\u00f3n escolar.<\/p>\n<p>La sexualidad est\u00e1 conformada tanto por factores biol\u00f3gicos como psicol\u00f3gicos y socioculturales. El comportamiento sexual de un ser humano va a estar determinado por una imbricada interrelaci\u00f3n de estos aspectos, que adquieren distintas caracter\u00edsticas de acuerdo con los ciclos vitales que la persona atraviesa. El inicio temprano de las relaciones sexuales se relaciona con el estilo de vida del mundo actual y con la mayor erotizaci\u00f3n del medio, factores que no dependen de los adolescentes sino que son responsabilidad directa de los adultos y dif\u00edcilmente se modifiquen.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en lo inmediato, los adolescentes siguen teniendo relaciones sexuales, placenteras o no, pero exponi\u00e9ndose en la mayor\u00eda de los casos al riesgo de infecciones de transmisi\u00f3n sexual o de embarazos no deseados con todas sus secuelas y complicaciones. Esto s\u00ed es una responsabilidad nuestra como profesionales y de las instituciones de la salud y de la educaci\u00f3n, encargadas del cuidado psicof\u00edsico de la poblaci\u00f3n. La adolescencia es una etapa de la vida llena de cambios, en la que se produce un distanciamiento de las figuras parentales, un mayor acercamiento al grupo de pares, un inter\u00e9s creciente por la sexualidad y un gran sentimiento de invulnerabilidad, que los hace propensos a asumir conductas sexuales riesgosas. En este sentido la educaci\u00f3n sexual constituye un pilar fundamental de prevenci\u00f3n, sin embargo en muchos casos la educaci\u00f3n resulta insuficiente. Uno de los modos de prevenir es informar.<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n que se les brinda a los adolescentes puede ser muy interesante, pero en el momento de tomar decisiones la informaci\u00f3n no alcanza, porque debe ir acompa\u00f1ada de la educaci\u00f3n que van recibiendo paulatinamente de la familia y otros agentes: los medios de comunicaci\u00f3n social, la escuela, la Iglesia y los servicios de salud. Cada uno de estos agentes act\u00faa de diversos modos con influencia de distinto grado y con diferentes niveles de profundidad en la formaci\u00f3n de la personalidad. Ante la posibilidad de una relaci\u00f3n sexual placentera muchos no nos detenemos a pensar en las consecuencias. Los adolescentes tienen fuertes curiosidades e impulsos sexuales naturales de su edad, adem\u00e1s de la fuerte presi\u00f3n de un grupo que los obliga a probarse a si mismo como seres sexuales, adem\u00e1s no olvidemos que el lugar donde ellos est\u00e1n parados no es s\u00f3lido, pues muchas veces comienzan su vida sexual sin tener los conocimientos suficientes sobre sexualidad. La informaci\u00f3n que poseen la mayor\u00eda de las veces es err\u00f3nea, deformada y su marco de valores y normas pueden serles no muy claros. (<sup>58)<\/sup><\/p>\n<p><strong>Tabla 7.<\/strong> <b>Distribuci\u00f3n de los pacientes seg\u00fan factores de riesgos<\/b><\/p>\n<p><b>Factores de riesgo \u2013 N\u00famero &#8211;\u00a0 %<\/b><\/p>\n<p>Haber padecido anteriormente una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS) \u2013 24 &#8211; 36.4%<\/p>\n<p>Abuso sexual \u2013 3 &#8211; 8.3%<\/p>\n<p>La promiscuidad en las relaciones sexuales \u2013 15 &#8211; 22.7%<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Mujeres\u00a0trabajadoras del sexo comercial \u2013 8 &#8211; 12.1%<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cond\u00f3n muy poco utilizado \u2013 42 &#8211; 63.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 7<\/b><b> <\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21378\" aria-describedby=\"caption-attachment-21378\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-sifilis-factores-riesgo.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21378 \" alt=\"sifilis-factores-riesgo\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-sifilis-factores-riesgo.gif\" width=\"412\" height=\"256\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21378\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Factores de riesgo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Tabla 7<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tabla y gr\u00e1fico 7 se observa la distribuci\u00f3n seg\u00fan factores de riesgo donde el mayor porciento fue el poco uso del cond\u00f3n (63.6%), seguido de haber padecido anteriormente una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS) (36.4%), y la promiscuidad en las relaciones sexuales con el 22.7%. El pobre conocimiento sobre las principales formas de transmisi\u00f3n de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS), as\u00ed como una inadecuada percepci\u00f3n de riesgo de enfermar constituyen uno de los factores fundamentales que propician una vulnerabilidad incrementada para contraer y trasmitir dichas enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villaz\u00f3n-Vargas N. (<sup>47)<\/sup> En Bolivia encontr\u00f3 que una baja escolaridad y el no haber visto televisi\u00f3n (por no tenerla) estuvieron asociadas con la prevalencia de s\u00edfilis; su mayor frecuencia transmisi\u00f3n de la infecci\u00f3n estuvo relacionada con un comportamiento sexual de riesgo, ya sea de las mujeres o de sus parejas sexuales. (<sup>47)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edfilis persiste en la poblaci\u00f3n por la actividad sexual sin protecci\u00f3n, tambi\u00e9n el aumento de los viajes, por la mayor relaci\u00f3n, y conexi\u00f3n entre los individuos promiscuos de distintas ciudades, que llegan a formar de facto una comunidad, una red de intercambios en los que las pr\u00e1cticas sexuales son sin protecci\u00f3n. <sup>31<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) son m\u00e1s frecuentes en aquellos individuos que mantienen conductas y actitudes sexuales riesgosa, como tener m\u00e1s de una pareja sexual, creer que la relaci\u00f3n de la pareja es inestable, lo que propicia su cambio frecuente, practicar el sexo de forma no segura (no usar preservativo) y utilizar h\u00e1bitos sexuales riesgosos (uro-genital y genito-anal) sin protecci\u00f3n. (<sup>59)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, a pesar de los notables adelantos en los conocimientos m\u00e9dicos y el desarrollo de la atenci\u00f3n primaria, ha ocurrido un incremento de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS), principalmente en los j\u00f3venes, dado fundamentalmente a la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica mundial a expensas de aquellas edades en las que las relaciones sexuales son m\u00e1s frecuentes y no se selecciona adecuadamente a la pareja; adem\u00e1s, del movimiento constante de la poblaci\u00f3n por diversas razones tales como la actividad laboral, los viajes tur\u00edsticos, la b\u00fasqueda de empleo, etc. Todo ello contribuye a aumentar los encuentros fortuitos y, por ende, una mayor posibilidad de adquirir estas infecciones. (<sup>60)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las medidas para prevenir la s\u00edfilis son aplicables tambi\u00e9n a las otras infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS). A nivel comunitario es importante la promoci\u00f3n de medidas generales para fomentar la salud y educaci\u00f3n sexual, e instruir en la conveniencia de iniciar la actividad sexual en la etapa de madurez sexual, y destacar la importancia de establecer relaciones mon\u00f3gamas mutuas y disminuir el n\u00famero de parejas sexuales. Las intervenciones m\u00e1s importantes lo constituyen, sin dudas, la promoci\u00f3n del sexo sin riesgo, la educaci\u00f3n sexual, el control de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) en grupos vulnerables y la provisi\u00f3n de servicios de diagn\u00f3stico y tratamiento con un componente de asesoramiento (consejo) y notificaci\u00f3n de contactos. (<sup>61)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 8.<\/strong> <b>Distribuci\u00f3n de casos de s\u00edfilis seg\u00fan formas cl\u00ednicas de presentaci\u00f3n de la enfermedad <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Encuesta n=66<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica \u2013 34 &#8211; 51.5%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edfilis temprana adquirida latente \u2013 27 &#8211; 40.9%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edfilis Tard\u00eda \u2013 5 &#8211; 7.6%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 66 &#8211; 100%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 8<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21379\" aria-describedby=\"caption-attachment-21379\" style=\"width: 402px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-sifilis-formas-clinicas.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21379 \" alt=\"sifilis-formas-clinicas\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-sifilis-formas-clinicas.gif\" width=\"412\" height=\"256\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21379\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Formas cl\u00ednicas<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>En la tabla y gr\u00e1fico 8<\/b> se muestra la distribuci\u00f3n de casos de s\u00edfilis seg\u00fan formas cl\u00ednicas de presentaci\u00f3n de la enfermedad, predominando la S\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica con el 51.5% seguida de la S\u00edfilis temprana adquirida latente (40.9%)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al revisar la literatura encontramos que estudio efectuado por Mart\u00ednez Brito R y otros autores. (<sup>42) <\/sup>En el estudio realizado se encontr\u00f3 que la forma S\u00edfilis Temprana Adquirida Sintom\u00e1tica fue la mayormente notificada, por lo que nos da una medida del nivel de conocimiento y preocupaci\u00f3n de los ciudadanos por su salud, y la s\u00edfilis reciente adquirida latente que se diagnostic\u00f3 las dos quintas partes not\u00e1ndose el cumplimiento de los establecido por parte de los profesionales de nuestro hospital de cumplimentar la vigilancia epidemiol\u00f3gica en el Programa de Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Berdasquera Corcho D. (<sup>37<\/sup>) En el estudio realizado se encontr\u00f3 que la forma de la S\u00edfilis Temprana Adquirida Sintom\u00e1tica fue la mayormente diagnosticada. La importancia de la detecci\u00f3n temprana y el tratamiento eficaz de los pacientes con s\u00edfilis en fase transmisible y de sus contactos, no deben de impedir que se pesquisen a las personas con s\u00edfilis latente, para evitar reca\u00eddas e incapacidades por las manifestaciones tard\u00edas de la enfermedad. Las medidas para prevenir la s\u00edfilis son aplicables tambi\u00e9n a las otras infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel comunitario es importante la promoci\u00f3n de medidas generales para fomentar la salud y educaci\u00f3n sexual, e instruir en la conveniencia de iniciar la actividad sexual en la etapa de madurez sexual, y destacar la importancia de establecer relaciones mon\u00f3gamas mutuas y disminuir el n\u00famero de parejas sexuales. Las intervenciones m\u00e1s importantes lo constituyen, sin dudas, la promoci\u00f3n del sexo sin riesgo, la educaci\u00f3n sexual, el control de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual (ITS) en grupos vulnerables y la provisi\u00f3n de servicios de diagn\u00f3stico y tratamiento con un componente de asesoramiento (consejo) y notificaci\u00f3n de contactos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CONCLUSIONES<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>El grupo et\u00e1reo m\u00e1s afectado fue el de 20-29 a\u00f1os y el sexo masculino el de mayor porciento de casos.<\/li>\n<li>Predomin\u00f3 los pacientes procedentes de comunidades, ocupaci\u00f3n obrero y estado civil convivente.<\/li>\n<li>La edad de las primeras relaciones sexuales de 11-12 a\u00f1os y dentro de los factores de riesgo: el poco uso del cond\u00f3n, haber padecido anteriormente una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual (ITS) y la promiscuidad.<\/li>\n<li>Dentro de las formas cl\u00ednicas, la s\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica fue la de mayor incidencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">RECOMENDACIONES<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Crear estrategias por parte del \u00e1rea de salud de enfrentamiento a las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual con vista a proteger la poblaci\u00f3n en edad sexualmente activa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ENCUESTA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta encuesta es totalmente an\u00f3nima, solo les pedimos su cooperaci\u00f3n y su sinceridad en las respuestas a las preguntas realizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Edad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.1 Menos de 20 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.2 20-29 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.3 30-39 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.4 40-49 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.5 50-59 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.6 60 y m\u00e1s a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Sexo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.1 Femenino____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.2 Masculino____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Procedencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 Casco Urbano____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.2 Comunidades____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ocupaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.1 Ama de casa____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2 Estudiante____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.3 Obrero____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.4 Otras____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Estado Civil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.1 Casado____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.2 Conviviente____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.3 Soltero____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.4 Separado, divorciado____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.5 Viudo____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Edad de las primeras relaciones sexuales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.1 11 a 12 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.2 13 a 14 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.3 15 a 16 a\u00f1os____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Factores de riesgos____<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.1 Haber padecido anteriormente una ITS____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.2 Abuso sexual____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.3 La promiscuidad en las relaciones sexuales____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.4 Mujeres trabajadoras del sexo comercial____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.5 Cond\u00f3n muy poco utilizado____<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Formas cl\u00ednicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.1 S\u00edfilis temprana adquirida sintom\u00e1tica (STAS) ____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.2 S\u00edfilis temprana adquirida latente (STAL) ____<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.3 S\u00edfilis Tard\u00eda____<\/p>\n<figure id=\"attachment_21381\" aria-describedby=\"caption-attachment-21381\" style=\"width: 383px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-sifilis-diseminacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21381 \" alt=\"sifilis-diseminacion\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-sifilis-diseminacion.jpg\" width=\"393\" height=\"301\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-sifilis-diseminacion.jpg 655w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-sifilis-diseminacion-300x229.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21381\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Diseminaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_21382\" aria-describedby=\"caption-attachment-21382\" style=\"width: 343px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-sifilis-chancro-sifilitico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-21382 \" alt=\"sifilis-chancro-sifilitico\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-sifilis-chancro-sifilitico.jpg\" width=\"353\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-sifilis-chancro-sifilitico.jpg 588w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/10-sifilis-chancro-sifilitico-300x223.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 353px) 100vw, 353px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21382\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Chancro sifil\u00edtico<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_21383\" aria-describedby=\"caption-attachment-21383\" style=\"width: 180px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/11-sifilis-chancro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21383\" alt=\"sifilis-chancro\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/11-sifilis-chancro.jpg\" width=\"190\" height=\"142\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21383\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Chancro<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>S\u00edfilis Primaria<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21384\" aria-describedby=\"caption-attachment-21384\" style=\"width: 216px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-sifilis-roseola.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21384\" alt=\"sifilis-roseola\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/12-sifilis-roseola.jpg\" width=\"226\" height=\"141\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21384\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis. Roseola<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ros\u00e9ola<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_21385\" aria-describedby=\"caption-attachment-21385\" style=\"width: 116px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-sifilis-plantar-VIH-positivo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21385\" alt=\"sifilis-plantar-VIH-positivo\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/13-sifilis-plantar-VIH-positivo.jpg\" width=\"126\" height=\"170\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21385\" class=\"wp-caption-text\">S\u00edfilis plantar. VIH positivo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>S\u00edfilis plantar VIH+<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Berdasquera Corcho D, Lazo \u00c1lvarez MA, Galindo Santana BM, Gala Gonz\u00e1lez A. S\u00edfilis: pasado y presente. Rev Cubana Hig Epidemiol v.42 n.2 Ciudad de la Habana Mayo-ago. 2004. [Seriada en l\u00ednea] Mayo-ago. 2004; 42(2). Disponible en: http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0253-17512004000200008&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;. ISSN 0253-1751.<br \/>\n[Consultado Septiembre 23, 2005].<br \/>\n2. Centers for Disease Control and Prevention. Sexually transmitted diseases treatment guidelines 2006. MMWR 2006;55 (no. RR-11).<br \/>\n3. Berdasquera Corcho D, Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez IC. 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La muestra estuvo constituida por el 100% de casos notificados y confirmado por laboratorio, 66 casos, pertenecientes al &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Comportamiento cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gico de la s\u00edfilis\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/comportamiento-clinico-epidemiologico-de-la-sifilis\/#more-21369\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Comportamiento cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gico de la s\u00edfilis\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":21385,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[71,79,133,141],"tags":[],"class_list":["post-21369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dermatologia-venereologia","category-enfermedades-infecciosas","category-medicina-interna","category-medicina-preventiva-salud-publica","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - 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