{"id":24135,"date":"2014-11-04T14:33:08","date_gmt":"2014-11-04T13:33:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=24135"},"modified":"2014-11-04T14:33:12","modified_gmt":"2014-11-04T13:33:12","slug":"conductas-violentas-en-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/conductas-violentas-en-adolescentes\/","title":{"rendered":"Factores asociados a conductas violentas en adolescentes"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Factores asociados a conductas violentas en adolescentes de una unidad educativa p\u00fablica del nivel b\u00e1sico y diversificado. Barqusimeto, edo. Lara. Venezuela <\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la finalidad de analizar los factores asociados a las conductas violentas de los adolescentes de una unidad educativa p\u00fablica del nivel b\u00e1sico y diversificado en Barquisimeto Estado Lara, se realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n de tipo anal\u00edtica de prevalencia, la poblaci\u00f3n constituida por 614 estudiantes (304 masculinos y 310 femeninos) en edades comprendidas entre 12 y 18 a\u00f1os de ambos sexos. La selecci\u00f3n de la muestra fue de tipo probabil\u00edstica en mujeres y varones, la muestra qued\u00f3 conformada por 277 alumnos (140 mujeres y 137 varones). Como t\u00e9cnica de recolecci\u00f3n se utiliz\u00f3 la entrevista a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de un cuestionario estructurado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores asociados a conductas violentas en adolescentes de una unidad educativa p\u00fablica del nivel b\u00e1sico y diversificado. Barqusimeto, edo. Lara. Venezuela <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis, Ben\u00edtez: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yohanna, Boraure: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lady, Brice\u00f1o: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yinna, Casta\u00f1eda: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9, Figueredo: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Belisay, Mujica: M\u00e9dico Residente, Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Damelis Daza: Doctorado en Salud P\u00fablica, profesora Titular Decanato de Ciencias de la Salud. Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los hallazgos se encontr\u00f3, una mayor frecuencia de violencia en mayores de 15 a\u00f1os (55,9%), con un porcentaje ligeramente mayor en el sexo masculino (42,3%), as\u00ed como en los de menor nivel socioecon\u00f3mico: estrato III (41,8%) y estrato IV (42,5%), igualmente se hall\u00f3 una relaci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa en la mayor\u00eda de los factores individuales, familiares y psicosociales de los adolescentes y la aparici\u00f3n de conductas violentas. Al relacionar el riesgo total y la presencia de conducta violenta a trav\u00e9s de la asociaci\u00f3n lineal (p= =0,00001) se pone de manifiesto que conforme aumenta el riesgo existe una mayor porcentaje de j\u00f3venes violentos. De lo expuesto se concluye que existe una relaci\u00f3n entre los factores de riesgo estudiados y la aparici\u00f3n de conductas violentas en los adolescentes lo que constituye un factor modificable en la prevenci\u00f3n de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras Clave<\/strong>: adolescentes, factor, riesgo, conductas, violencia (<strong><em>fuente: DeCS<\/em><\/strong>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad la violencia es considerada un problema de salud p\u00fablica de gran transcendencia, lo que genera un deterioro visible en el desarrollo social y sobrevida del individuo. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) la define como el uso deliberado de la fuerza f\u00edsica o el poder, ya sea en grado de amenaza, contra uno mismo, otra persona, un grupo o comunidad, generando muchas probabilidades de causar da\u00f1os psicol\u00f3gicos, lesiones, privaciones, trastornos del desarrollo o muerte. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia como fen\u00f3meno se presenta en diversas formas, implica a diferentes actores, ocurre en variados contextos y se debe a un amplio n\u00famero de factores; es por ello que algunos autores la han tipificado seg\u00fan el sector afectado: en violencia p\u00fablica o privada; seg\u00fan el objeto afectado; violencia personal o de una propiedad y seg\u00fan el lugar de ocurrencia: violencia urbana, familiar y escolar. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las presentaciones de la violencia que ha adquirido mayor relevancia en los \u00faltimos a\u00f1os, por sus expresiones cada vez m\u00e1s patol\u00f3gicas y el creciente aumento en el \u00e1mbito mundial es la violencia escolar, que tradicionalmente era un problema invisible por quienes lo sufr\u00edan, lo desconoc\u00edan o lo negaban o por alguna circunstancia no sal\u00eda a la luz. A pesar que la escuela es concebida como un lugar de aprendizaje, de socializaci\u00f3n y de convivencia; se generan como en cualquier espacio diversas situaciones como la indisciplina, problemas y surgimiento de diversas modalidades de violencia entre los diferentes actores que hacen vida en ella, menoscabando el ambiente y las relaciones sociales e impidiendo que \u00e9sta cumpla su funci\u00f3n social. (2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante mencionar que en el \u00e1mbito escolar, la violencia que se genera en la mayor\u00eda de los casos, es propiciada por los alumnos, independientemente de la etapa escolar que cursen, no obstante; se ha observado un significativo incremento de la violencia en el grupo de 12 y 15 a\u00f1os de edad, lo que quiere decir que el adolescente es el principal actor en cuanto a v\u00edctima, victimario o testigo de ella. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto pudiera entenderse pues la adolescencia es una etapa de crecimiento r\u00e1pido y de desarrollo personal donde el joven busca su propia identidad y libertad. En este per\u00edodo pueden ocurrir inestabilidad emocional o desajustes transitorios de la conducta, que comprenden las m\u00e1s variadas formas de agresi\u00f3n que no solo afecta a las v\u00edctimas, sino tambi\u00e9n a sus familias, amigos y comunidades. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para analizar esos cambios de conductas, Casas y cols. han dividido la adolescencia en tres etapas que permite entender mejor ese comportamiento. Estas etapas son: adolescencia temprana, adolescencia media, adolescencia tard\u00eda o fase de resoluci\u00f3n. (4) Siendo la etapa de adolescencia temprana la m\u00e1s vulnerable para desarrollar las conductas violentas, \u00e9sta se inicia desde los 11 a los 13 a\u00f1os de edad y en este per\u00edodo, el adolescente se caracteriza por ser muy impulsivo, irritable, de humor cambiante e inician conductas de riesgo para demostrar su independencia, ya sea s\u00f3lo o con pares de su elecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las conductas violentas seg\u00fan Reiss y cols., son \u201clas conductas de individuos que intenten, amenacen o inflijan da\u00f1o f\u00edsico o de otro tipo\u201d dentro de esta definici\u00f3n se incluye el suicidio, como una manifestaci\u00f3n extrema, el da\u00f1o psicol\u00f3gico, sexual, violencia a otros individuos (interpersonal) y hacia objetos inanimados (vandalismo), los robos del material escolar o de pertenencias ajenas, el hostigamiento a compa\u00f1eros, pero excluye los accidentes. Las conductas que se han descrito pueden darse solas o combinadas en un mismo estudiante con el predominio de una de ellas. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para explicar la g\u00e9nesis de las conductas violentas, diferentes autores han desarrollado diversas teor\u00edas que explican su origen, entre ellas se puede mencionar la <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">propuesta por Gil llamada teor\u00eda neurobiol\u00f3gica que contempla cuatro modelos: gen\u00e9tico neuroqu\u00edmico, endocrinol\u00f3gico, etiol\u00f3gico y el neurobiol\u00f3gico (6). La teor\u00eda de \u00c1lvarez que hace referencia al modelo ecol\u00f3gico el cual explica el fen\u00f3meno de la violencia en forma sencilla tomando en cuenta cuatro niveles: el individual, el relacional o exoambiente, el comunitario o mesoambiente y el social o macroambiente (7) y la de San Mart\u00edn que agrupa los factores en 3 grandes grupos de factores: individuales, familiares y socioculturales (8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello que para explicar el origen de la conducta violenta se tiene que tener en cuenta m\u00faltiples factores que colocan a un individuo en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad hacia las conductas y actitudes violentas. Sin embargo, es importante indicar que ning\u00fan factor es suficiente ni necesario en la red de causalidad de la violencia, son las interacciones y el efecto acumulativo de los factores que favorecen su aparici\u00f3n. Para efecto de este estudio se tomaron elementos de los diferentes modelos para explicar los factores que se asocian a las conductas violentas en los adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro orden de ideas, diferentes investigaciones en el \u00e1mbito mundial y nacional evidencian como la violencia en los adolescentes es un problema complejo y de r\u00e1pido crecimiento que origina un grave deterioro de la calidad y las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n (2,3,9,10,11,12). Cardoze afirma que los problemas m\u00e1s comunes a los que se enfrentan los maestros y profesores son la violencia, las actitudes desafiantes, la conducta vand\u00e1lica, el acoso sexual, los robos de material escolar o de pertenencias ajenas, el desorden y poca disciplina durante las clases, y el hostigamiento a compa\u00f1eros. (13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed la importancia del presente estudio, pues no existe suficiente informaci\u00f3n publicada sobre este t\u00f3pico espec\u00edficamente en el \u00e1rea de San Jos\u00e9, que faciliten la comprensi\u00f3n del problema y la toma oportuna de decisiones para su prevenci\u00f3n y control, por lo que se plantea como objetivo analizar los factores asociados a conductas violentas en adolescentes del nivel b\u00e1sico y diversificado de una Unidad Educativa P\u00fablica, del Barrio San Jos\u00e9, Barquisimeto, estado Lara, Venezuela<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">METODOLOG\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se elabor\u00f3 un estudio de tipo anal\u00edtico de prevalencia. Para este estudio la poblaci\u00f3n estuvo constituida por 614 estudiantes (304 varones y 310 mujeres), en edades comprendidas entre 12 y 18 a\u00f1os que cursan del 7mo. a quinto a\u00f1o de educaci\u00f3n b\u00e1sica y diversificada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la selecci\u00f3n de la muestra primeramente se realiz\u00f3 el c\u00e1lculo de su tama\u00f1o para estimaci\u00f3n de proporciones de forma probabil\u00edstica en mujeres y varones, a trav\u00e9s del paquete C.T.M versi\u00f3n 1.1 @ Glaxo Wellcome con un error m\u00e1ximo admisible de 5.9%, un nivel de confianza de 95% y un porcentaje de estimaci\u00f3n inicial de 34,9% para mujeres y 36,6% para varones estimado previamente por estudios anteriores (14), quedando conformada por 140 mujeres y 137 varones para un total 277 alumnos con un error m\u00e1ximo admisible de 3.53%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez calculado el tama\u00f1o de la muestra, se procedi\u00f3 a seleccionar los sujetos a trav\u00e9s de un muestreo estratificado con afijaci\u00f3n proporcional por sexo para cada grado. Dentro de cada grado, los sujetos fueron escogidos por muestreo aleatorio simple utilizando el paquete M,A.S versi\u00f3n 2.1 @ Glaxo Wellcome.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como primer paso, se contact\u00f3 al personal directivo de la instituci\u00f3n con la finalidad de solicitar el permiso para la realizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n. Luego se elabor\u00f3 una carta institucional donde se explic\u00f3 el objetivo del estudio, su importancia y el alcance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que la direcci\u00f3n otorg\u00f3 su aprobaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n, se planific\u00f3 por mutuo acuerdo la fecha en la que se llev\u00f3 a cabo una reuni\u00f3n informativa con los alumnos y sus representantes para comunicarles sobre la actividad prevista y de su importancia; as\u00ed como tambi\u00e9n se les hizo entrega del consentimiento informado que debieron llenar como aval del permiso que otorgan a sus representados para participar en dicha investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la recolecci\u00f3n de la informaci\u00f3n se us\u00f3 el instrumento previamente elaborado por Gonz\u00e1lez y cols. (2) y validado a trav\u00e9s del juicio de expertos con lo que se determin\u00f3 la correspondencia entre el contenido de cada \u00edtem y la dimensi\u00f3n a la que representa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aplicaci\u00f3n de este instrumento se llev\u00f3 a cabo de la siguiente manera: los autores de la investigaci\u00f3n asistieron a la instituci\u00f3n educativa en cinco ocasiones para cubrir cada d\u00eda de la semana un a\u00f1o diferente que incluy\u00f3 todas las secciones. Durante la aplicaci\u00f3n de este instrumento se le dieron las explicaciones pertinentes acerca de c\u00f3mo deb\u00eda ser llenado el mismo, igualmente se inform\u00f3 sobre el anonimato de los datos, estando presentes en el aula los investigadores en todo momento para supervisar la actividad y aclarar las dudas que pudieron surgir de los alumnos en cuanto a su llenado, adem\u00e1s de vigilar que la manipulaci\u00f3n de los instrumentos se realizara de manera individual y que no se perdieran muestras de la poblaci\u00f3n objeto de estudio. Una vez terminado el instrumento fue entregado al investigador all\u00ed presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El instrumento estuvo estructurado en cuatro partes, <strong>la I parte<\/strong>, relacionada con las variables demogr\u00e1ficas edad, sexo, grado de instrucci\u00f3n, comunidad donde reside y antecedentes de traumatismo craneoencef\u00e1lico. La <strong>II parte<\/strong>, el Graffar modificado seg\u00fan M\u00e9ndez Castellano y cols. (15), el cual permite clasificar a la poblaci\u00f3n en cinco estratos socioecon\u00f3micos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>III parte<\/strong>, que miden conductas violentas contiene dieciocho (18) preguntas tipo escala de Likert con tres alternativas de respuestas: siempre, algunas veces y nunca, con un valor de 1, 0.5, 0 puntos respectivamente, para la clasificaci\u00f3n de los individuos con conductas violentas y no violentas se utiliz\u00f3 el percentil 25. La <strong>IV parte<\/strong> contiene veintid\u00f3s (22) \u00edtems referente a factores de riesgo individuales donde se indag\u00f3 la presencia o no de traumatismo craneoencef\u00e1lico, consumo de drogas, alcohol, manipulaci\u00f3n de armas y de igual manera si ha participado o no en peleas, robos, y bandas delictivas. En la \u00e1mbito psicosocial y familiar si existieron o no amigos y familiares detenidos en la c\u00e1rcel, presencia de peleas, robos en la instituci\u00f3n, consumo de drogas, alcohol y porte de armas por parte de sus amigos y familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez recolectada la informaci\u00f3n, los datos fueron procesados con el paquete estad\u00edstico SPSS versi\u00f3n 15 para Windows, present\u00e1ndose los mismos en cuadros y gr\u00e1ficos. El an\u00e1lisis dependi\u00f3 del tipo de variables, el porcentaje se us\u00f3 en las cualitativas, mientras que para las cuantitativas la media y la desviaci\u00f3n est\u00e1ndar. Para verificar la asociaci\u00f3n o independencia entre las variables, se aplic\u00f3 el <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">estad\u00edstico c<sup>2<\/sup>. Asimismo, para medir el grado o fuerza de asociaci\u00f3n entre las variables, se utiliz\u00f3 la raz\u00f3n de prevalencia (RP) y para medir la precisi\u00f3n los intervalos de confianza. En todos los casos se consider\u00f3 el est\u00e1ndar del nivel de significaci\u00f3n de 0,05.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESULTADOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se presentan los resultados del estudio, en cuadro 1 se observa el 41,2% de estudiantes con conductas violentas. Al relacionar el sexo y la presencia o no de conductas violentas, se evidenci\u00f3 mayor porcentaje (42,3%) de conductas violentas en adolescentes del sexo masculino en comparaci\u00f3n con el sexo femenino (40%). Por otra parte, se observ\u00f3 (cuadro 2) un alto porcentaje (55,9%) de conductas violentas en los mayores de 15 a\u00f1os en comparaci\u00f3n con los menores de 15 a\u00f1os quienes presentan el 33,7% de estas conductas, (PR= 1,66 ; <em>p <\/em>= 0,0001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede apreciar en el cuadro 3, el 52,2% de adolescentes con antecedente de traumatismo craneoencef\u00e1lico presentaron conductas violentas, mientras que el 61% sin el antecedente no presentaron esta conducta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como se observa en el cuadro 4, los adolescentes que han participado en peleas, el 80% manifest\u00f3 conductas violentas, mientras que el 37,3% de adolescentes con estas conductas no han participado en peleas; las diferencias encontradas son estad\u00edsticamente significativas (<em>p=<\/em><em>0,0001<\/em>), con un PR de 2,14. Del mismo modo, existen diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p=0,001<\/em>) con un PR de 2,28 al comparar los adolescentes que incentivan las peleas y presentan o no de conductas violentas, se encontr\u00f3 el 80,6% de j\u00f3venes que incentivan las peleas y tienen conductas violentas, a diferencia del 64,6% que no presentan ninguna de las caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, se observa que de los adolescentes que han referido curiosidad por consumir drogas, el 88.9% poseen conductas violentas; no obstante el 37,8% de j\u00f3venes con el factor no la presentaron. Adem\u00e1s se encontr\u00f3 que el 62,2% no refer\u00edan el factor ni presentan conductas violentas, (PR= 2,35; <em>p =0,0001<\/em>). Al conocer la distribuci\u00f3n de los adolescentes seg\u00fan el consumo de drogas y la existencia o no de conductas violentas, se encontr\u00f3 un porcentaje notablemente mayor (71,4%) de j\u00f3venes que consumen drogas y que a su vez son violentos, a diferencia del 28,6% que las consumen pero no posee estas conductas. Por otro lado, el 59,6% de adolescentes no consumen drogas, ni manifestaron estas conductas. No obstante, las diferencias no son estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,099<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera el cuadro 4 muestra que el 73,2% de adolescentes que consumen bebidas alcoh\u00f3licas presentan conductas violentas; por el contrario el 69.9% niegan la ingesta de bebidas alcoh\u00f3licas y no presentan estas conductas (PR=2,43; <em>p =0,0001<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al relacionar los adolescentes que han manipulado armas y la existencia o no de conductas violentas, se encontr\u00f3 una diferencia estad\u00edsticamente significativa (<em>p=<\/em><em>0,009<\/em>) y un PR= 1,65.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a la participaci\u00f3n de los adolescentes en bandas delictivas, se comprob\u00f3 que de los adolescentes que forman parte de ellas, un alto porcentaje (72,2%) tienen conductas violentas y el 27,8% no presentan dichas conductas, siendo esta diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,006<\/em>) con un PR=1,85.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede observar en el cuadro 5, en relaci\u00f3n con la variable presencia o no de peleas en el hogar y conductas violentas, se encontr\u00f3 que el 52,3% de adolescentes que presencian peleas en su hogar posee conductas violentas; a diferencia del 72,6% que no presentan el factor y no son violentos (<em>p =0,0001<\/em>; PR= 1,91).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente al asociar la presencia de gritos en el hogar y la existencia o no de conductas violentas se demostr\u00f3 diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,0001<\/em>) con PR=3,22. En este mismo sentido, al comparar los adolescentes que poseen familiares que consumen drogas y la existencia o no con conductas violentas, se observ\u00f3 claramente diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p=0,003<\/em>); es decir que el 59,3% de adolescentes tienen familiares que consumen drogas y poseen conductas violentas, no obstante, el 40,7% que refieren tener familiares con estos h\u00e1bitos no presentan estas conductas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, se observ\u00f3 que el 49,7% de j\u00f3venes poseen familiares que consumen alcohol y a su vez presentan conductas violentas, por otra lado el 70,3% no muestran conductas violentas, ni refieren tener familiares con esta caracter\u00edstica, estas diferencias son estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,001<\/em>); al analizar la RP se deduce 1,68 m\u00e1s casos de adolescentes con conductas violentas en el grupo que tienen familiares involucrados en el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas. <strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte en el cuadro 5 tambi\u00e9n se observa que el 68,0% de los adolescentes maltratados exhiben conductas violentas, por otra parte el 64,8% no refirieron maltrato ni presentan estas conductas (<em>p =0,0001<\/em>; PR=1,93)).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma forma, se encontr\u00f3 diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,001<\/em>) al relacionar familiares involucrados en robos y presencia o no de conductas violentas, comprob\u00e1ndose que el 61,5% de adolescentes con conductas violentas tienen familiares con esta caracter\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En el an\u00e1lisis de los datos de adolescentes que poseen familiares detenidos en la c\u00e1rcel y la presencia de conductas violentas, se estableci\u00f3 que el 46,4% asumen tener familiares con estos antecedentes y a su vez exhiben conductas violentas, en contraste con el 62,4% que no presentan este factor ni manifiestan estas conductas. No obstante estas diferencias no son estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,142<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la perspectiva de los factores psicosociales asociados a las conductas violentas (cuadro 6), se observ\u00f3 que el 44,1% de adolescentes que han presenciado peleas en su liceo tienen conductas violentas; mientras que el 64.8% niegan haber observado peleas en el liceo y no tienen estas conductas (<em>p =0,01<\/em>; RP =1,25)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma, se mostraron diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p =0,002<\/em>) al analizar la presencia de robos en el liceo y la coexistencia de conductas violentas. De acuerdo con el an\u00e1lisis de la RP se espera 1.56 m\u00e1s casos de conductas violentas en adolescentes que han presenciado robos en el liceo a diferencia del grupo que no presenta el factor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte al asociar la presencia de amigos implicados en consumo de drogas y la existencia o no de conductas violentas, el 55,2% de los adolescentes que poseen amigos consumidores de drogas muestran dichas conductas (p =0,001; RP= 1,59).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, se evidencia <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que el 53,3% de los adolescentes que tienen amigos involucrados en el consumo de alcohol demuestran conductas violentas; por su parte el 76,5%; no tienen amigos con estos h\u00e1bitos, ni presentan estas conductas (<em>p =0,0001<\/em>). Al analizar la RP se puede deducir 2,29 m\u00e1s casos de adolescentes con conductas violentas en aquellos que poseen amigos con h\u00e1bitos alcoh\u00f3licos. Al analizar los resultados relacionados con adolescentes que poseen amigos implicados en robos y la presencia o no de conductas violentas, el 58,6% refieren tener compa\u00f1eros que han robado y muestran conductas violentas (<em>p=0,0001<\/em>; RP= 1,77).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo, se mostr\u00f3 diferencias estad\u00edsticamente significativas (<em>p=0,001<\/em>) al observar los adolescentes con amigos detenidos en la c\u00e1rcel y la presencia o no de conductas violentas, al analizar el RP, se puede encontrar 1,60 m\u00e1s casos de adolescentes con conductas violentas en aquellos que tienen amigos detenidos en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente los adolescentes que expresaron tener amigos con armas para uso personal, el 60.3% presentan conductas violentas (<em>p=0,0001<\/em>), al analizar la RP se espera 1.73 m\u00e1s casos de adolescentes con conductas violentas en aquellos que tienen compa\u00f1eros con armas para uso personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, en el cuadro 7 se presenta la relaci\u00f3n entre el nivel de riesgo total, sumatoria de todos los factores de riesgo y conducta violenta, observ\u00e1ndose que en aquellos adolescentes que negaron la presencia de algunos de los factores estudiados, el 89,7% no clasificaron como violentos. A diferencia del 69,9% de j\u00f3venes quienes exhiben mayor n\u00famero de factores (alto riego) y son violentos. Si se analizan las diferencias a trav\u00e9s de la asociaci\u00f3n lineal (p=0 ,00001) se pone de manifiesto que conforme aumenta el riesgo existe una mayor porcentaje de j\u00f3venes violentos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DISCUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las conductas violentas en los adolescentes escolarizados son un fen\u00f3meno complejo, que no tiene una, sino m\u00faltiples causas, de las cuales influyen no s\u00f3lo su entorno social, sino tambi\u00e9n el ambiente familiar y caracter\u00edsticas propias de cada individuo. De all\u00ed, radican los m\u00faltiples estudios relacionados con esta tem\u00e1tica, debido al aumento significativo que se ha evidenciado en los \u00faltimos a\u00f1os en las instituciones educativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio realizado muestra el 41,2% de adolescentes con conductas violentas, resultados similares a los obtenidos por Gonz\u00e1lez y cols. (2) quienes obtuvieron el 35,7% de adolescentes con este comportamiento. Asimismo, se demostr\u00f3 el 42,3% de j\u00f3venes del sexo masculino con este tipo de conductas en relaci\u00f3n con el femenino (40%) esto pudiera ser explicado, porque los varones presentan en mayor medida comportamientos violentos, f\u00edsicos y verbales, as\u00ed con menor capacidad de controlar sus impulsos a diferencia del sexo femenino (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la edad, en el presente estudio se determin\u00f3 un alto porcentaje (55,9%) de conductas violentas en los mayores de 15 a\u00f1os, hallazgo similar a los obtenidos por Ovalles y cols., (11), donde las conductas violentas prevalecieron en la adolescencia tard\u00eda. En cuanto al factor socioecon\u00f3micos, se evidenci\u00f3 porcentajes ligeramente mayores de adolescentes con conductas violentas en los estratos III con el 41,8% y en el IV con el 42,5%, encontrando iguales resultados en la investigaci\u00f3n realizada por Gonz\u00e1les y cols. (2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo relacionado con los traumatismos craneoencef\u00e1licos Gil y cols. (6) establecen que las lesiones de ciertas zonas cerebrales, sobre todo el l\u00f3bulo prefrontal est\u00e1n relacionadas a conductas agresivas, en esta investigaci\u00f3n, a pesar que las diferencias halladas no son estad\u00edsticamente significativas, se encontr\u00f3 resultados que apoyan esta aseveraci\u00f3n, puesto que hubo un mayor porcentaje (52,2%) de adolescentes con este antecedente quienes presentaron conductas violentas, con relaci\u00f3n al porcentaje (39%) de j\u00f3venes sin el factor y la presencia de este comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar, que los factores individuales influyen de manera directa en la presencia de conductas violentas, ya que se evidenci\u00f3 en los j\u00f3venes que participaron en peleas, incentivan a las mismas y poseen curiosidad por consumir drogas mayores porcentajes (80%, 80,6%, y 88,9% respectivamente) de conductas violentas a diferencia de los j\u00f3venes que no presentan estos factores. Tambi\u00e9n se muestra altos porcentajes de comportamientos violentos en adolescentes que consumen alcohol (<em>p=0,0001<\/em>), que manipulan armas (<em>p =0,009),<\/em> y participan en bandas delictivas (<em>p =0,006<\/em>), estos hallazgos son semejantes a los encontrados por Gonz\u00e1les y cols. (2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al observar los factores familiares se encontr\u00f3 que los adolescentes que presencian peleas, gritos en el hogar, y maltrato por las personas con quien convive, tienen altos porcentajes (52,3% y 52,4% y 68% respectivamente) de conductas violentas en comparaci\u00f3n con el grupo que no posee los factores, siendo las diferencias estad\u00edsticamente significativas. Por otra parte, se demostr\u00f3 que el 59,3% de adolescentes con conductas violentas poseen familiares que consumen drogas (<em>p=0,003<\/em>). En este mismo sentido, se estableci\u00f3 en los j\u00f3venes que poseen familiares implicados en robos y familiares que consumen alcohol porcentajes mayores (61,5% y 49,7%) de conductas violentas (<em>p =0,001<\/em>). Estos hallazgos son similares a los reportados por Gonz\u00e1les y cols (2), esto demuestra que la familia puede ser fuente de bienestar, de valores y aprendizaje, o tambi\u00e9n un factor de riesgo al infundir antivalores que pueden potenciar conductas violentas en los integrantes del n\u00facleo familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con los factores psicosociales el estudio mostr\u00f3 una asociaci\u00f3n entre presenciar peleas en su liceo y tener conductas violentas (<em>p=0,01<\/em>); asimismo, 52,8% de los adolescentes con estas conductas han presenciado robos en su instituci\u00f3n (<em>p =0,002<\/em>). Del mismo modo, se encontraron porcentajes elevados en adolescentes con estos comportamientos que a su vez poseen amigos detenidos en la c\u00e1rcel y compa\u00f1eros que consumen drogas (54,8% y 55,2% respectivamente). Por otra parte, se determin\u00f3 que los adolescentes que tienen amigos que consumen alcohol, que est\u00e1n implicados en robos, o que portan armas de fuego (53,7%, 58,6% y 60,3% respectivamente) presentaron alta incidencia de conductas violentas. Es importante se\u00f1alar que los resultados del presente estudio demuestran la gran repercusi\u00f3n que tiene los factores psicosociales antes citados sobre la conducta de los adolescentes en forma negativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente entonces, como los resultados del presente estudio ponen de manifiesto la complejidad del origen de las conductas violentas; ya que no es un modelo unicausal, sino que influyen m\u00faltiples factores, de all\u00ed radica la importancia de analizar la problem\u00e1tica de estas conductas desde un punto de vista integral, establecer estrategias de acci\u00f3n y disminuir la probabilidad de <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">implicaci\u00f3n en actos de violencia a nivel educativo, y combatir con este problema de ente social y p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tablas &#8211; Factores asociados a conductas violentas en adolescentes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><iframe loading=\"lazy\" style=\"width: 100%; height: 500px;\" src=\"http:\/\/docs.google.com\/gview?url=http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Tablas-Factores-asociados-a-conductas-violentas-en-adolescentes.pdf&amp;embedded=true\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\"><\/iframe><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Tablas-Factores-asociados-a-conductas-violentas-en-adolescentes.pdf\">Tablas &#8211; Factores asociados a conductas violentas en adolescentes<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Maddaleno M. Bolet\u00edn informativo de Lima. Algunas definiciones y hechos sobre promoci\u00f3n del desarrollo juvenil y prevenci\u00f3n de la violencia, (2002). URL http.paho.org\/cdmedica\/fchgtz\/boletines\/2002.pdf (Consulado Enero 2010)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gonz\u00e1lez, M.; Daza, D., Isacura, C.; 2010. Factores asociados a las conductas violentas en los adolescentes de nivel b\u00e1sico y diversificado de la Unidad Educativa Liceo Bolivariano \u00bb Cerritos Blancos \u00bb Parroquia Juan de Villegas Municipio Iribarren Barquisimeto Estado Lara. Tesis de Grado para optar al t\u00edtulo de Magister Scientiarum en Salud P\u00fablica Materno Infantil Universidad Centroccidental \u201cLisandro Alvarado\u201d (UCLA). Barquisimeto. Venezuela.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Salazar E, Ugarte M, V\u00e1squez L. Consumo de alcohol y drogas y factores psicosociales asociados en adolescentes de Lima. An Fac Med Lima 2004; 65(3)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Casas J, Ce\u00f1al M. Desarrollo del Adolescente. Aspectos f\u00edsicos, psicol\u00f3gicos y sociales. Pediatr\u00eda Integral. Hospital de M\u00f3stolas, Madrid. 2005.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez N. Taller de prevenci\u00f3n de violencia. Camino, verdad y vida \u2013 curso de animadores de MJS. Patagonia. 2.006<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gil J, Pastor J, Paz F, Barbosa M, Macias J, Maniega M et al. Psicolog\u00eda de las conductas agresivas. Anales de Psicolog\u00eda, 2002, Vol. 18, N 2 (Diciembre), 293-303.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvarez, E., Mallogio, M., Medina I., Marejo, Z. y Monteverde L. 2002. Violencia Dom\u00e9stica. Revista de la Sociedad de Medicina de Buenos Aires. (SMIBA). enero-marzo, Vol. 3<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">San Martin DJ. G\u00e9nesis de la Violencia. Universidad de Valencia. Alicante (Espa\u00f1a) Abril 2003.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cajigas N, Kahan E, Luzardo M, Najson S, Ugo C, Zamalvide G. Agresi\u00f3n entre pares (Bullying) en un centro educativo de Montevideo: estudio de las frecuencias de los estudiantes de mayor riesgo. Rev Med Urug 2006; 22: 143-151.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barr\u00f3n, M., Crabay, M., Bas, E. y Schiavoni, M. Adolescentes, violencia y familia en la ciudad de C\u00f3rdoba (Argentina). Pedagog\u00eda Social. Revista Interuniversitaria [en l\u00ednea] 2010, (citado 2011-11-13). Disponible en Internet: http:\/\/redalyc.uaemex.mx\/src\/inicio\/ArtPdfRed.jsp?iCve=135013577007. ISSN 1139-1723<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ovalles R, Allied C. Incidencia de la disfunci\u00f3n familiar asociada a la delincuencia juvenil. Cap. Criminol., mar. 2007, vol.35, no.1, p.85-107. ISSN 0798-9598.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Adan, J. Aguaje, I. Canel\u00f3n, N. Marchan, B. Rivas, J. Roas, R. Daza, D. Factores de Riesgo Asociados a las Conductas Violenta de Adolescentes de la III Etapa de Educaci\u00f3n B\u00e1sica y Diversificada de la U. E. \u201cPadres de las Casas \u201cBarquisimeto. Trabajo de Grado. Universidad Centroccidental \u201cLisandro Alvarado\u201d (UCLA). Barquisimeto. Venezuela. 2.005<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cardoze D. Los problemas de Disciplina en la escuela: Manual para docentes. 2006.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pueyo A, y Redondo S. Aportaciones psicol\u00f3gicas a la predicci\u00f3n de la conducta violenta: reflexiones y estado de la cuesti\u00f3n. 2001. Barcelona. Espa\u00f1a.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">M\u00e9ndez Castellano, H. y M\u00e9ndez, C. Sociedad y Estratificaci\u00f3n Social. M\u00e9todo Graffar. Caracas, Fundacredesa. P. 206. 1.999<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Factores asociados a conductas violentas en adolescentes de una unidad educativa p\u00fablica del nivel b\u00e1sico y diversificado. Barqusimeto, edo. Lara. 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