{"id":2424,"date":"2013-02-14T09:33:21","date_gmt":"2013-02-14T08:33:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=2424"},"modified":"2025-03-13T17:40:35","modified_gmt":"2025-03-13T16:40:35","slug":"quemaduras-manejo-inicial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/quemaduras-manejo-inicial\/","title":{"rendered":"Quemaduras. Manejo inicial"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><b>Quemaduras. Manejo inicial<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9dicos, conocedores de las dificultades y responsabilidades que entra\u00f1an el tratamiento de un ser humano quemado, concebido como una unidad biopsicosocial en dificultades extremas, donde pasa bruscamente de un estado de perfecta salud y de aceptable armon\u00eda con el entorno familiar, social y laboral o educacional a una situaci\u00f3n indefinida, en tiempo y consecuencias, con importante afectaci\u00f3n del bienestar f\u00edsico y mental. Quien sea v\u00edctima de estas lesiones, en condiciones de m\u00e1xima gravedad, padecer\u00e1 los rigores de una de la m\u00e1s grave y compleja lesi\u00f3n que se pueda imaginar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Quemaduras. Manejo inicial en el Institutito Aut\u00f3nomo Hospital Universitario de los Andes.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oscar Lobo (1); Joaqu\u00edn Guzm\u00e1n (1); Williams Gil (2); Isa\u00edas Duque (3)<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>M\u00e9dico Cirujano Residente 3er a\u00f1o de Postgrado Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva y Maxilofacial del I.A.H.U.L.A.<\/li>\n<li>M\u00e9dico Especialista Cirujano Pl\u00e1stico, Adjunto y Coordinador del Postgrado de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva y Maxilofacial del I.A.H.U.L.A.<\/li>\n<li>M\u00e9dico Cirujano Residente Asistencial del Servicio de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica, Reconstructiva y Caumatolog\u00eda del Hospital Central, San Crist\u00f3bal, Venezuela.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>I.A.H.U.L.A <\/b>Instituto Aut\u00f3nomo Hospital Universitario de Los Andes, M\u00e9rida, Venezuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Resumen<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Venezuela, se presentan circunstancias sociales, poblacionales, culturales y educacionales que hacen a sus pobladores especialmente expuestos al riesgo de los accidentes que ocasionan quemaduras. Se espera que este art\u00edculo aumente el conocimiento del manejo inicial hospitalario de las quemaduras, para as\u00ed, ayudar a consolidar un mismo lenguaje, prevenir complicaciones y optimizar la sobrevida del paciente quemado.<b> <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Palabras clave<\/b>: Quemaduras; Manejo inicial hospitalario; Prevenci\u00f3n de complicaciones; Mejora de la sobrevida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Abstract<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doctors who know the difficulties and responsibilities involving the treatment of a human being burned, conceived it as a unit bio-psycho-social in extreme hardship, which passes abruptly from a state of perfect health and harmony with the environment acceptable family social and educational work or for an indefinite situation, time and consequences, with significant impairment of physical and mental health. Anyone who is a victim of these injuries, the most serious conditions, suffer the rigors of one of the most serious and complex injury imaginable. In Venezuela, there are social, demographic, cultural and educational contributions to their people particularly at risk of accidents that cause burns. This article is expected to increase the knowledge of the initial management of burns hospital, thus, help build a common language, prevent complications and optimize patient survival burned.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Keywords<\/b>: Burns; Initial hospital management; Prevention of complications; Improving survival.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las patolog\u00edas m\u00e1s frecuentes, graves e incapacitantes est\u00e1 representada por las quemaduras, estando los accidentes dom\u00e9sticos, laborales y de tr\u00e1fico, entre sus principales causas. Ahora bien, para lograr una disminuci\u00f3n importante de la morbimortalidad, y por ende, de las complicaciones propias de las quemaduras, se requiere implementar un enfoque diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico inicial del paciente quemado. La actuaci\u00f3n en el \u00e1mbito de las urgencias es por tanto de gran importancia para decidir el protocolo de actuaci\u00f3n medico m\u00e1s apropiado, donde se cree una adecuada y r\u00e1pida coordinaci\u00f3n entre los distintas especialidades m\u00e9dicas y personal de Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, se consigue proporcionar a los pacientes un correcto tratamiento y una adecuada continuidad desde su atenci\u00f3n inicial en el \u00e1rea de emergencia. (<sup>1)<\/sup> El objetivo de esta labor coordinada y en equipo es constituir una herramienta de trabajo, que permita orientar la atenci\u00f3n primaria del quemado, tanto por el personal m\u00e9dico en sus distintas especialidades, como por el personal de Enfermer\u00eda, que laboran en la emergencia de un determinado centro de atenci\u00f3n de salud, como por ejemplo, el Instituto Aut\u00f3nomo Hospital Universitario de Los Andes (IA-HULA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Definici\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La acci\u00f3n de diversos tipos de agentes t\u00e9rmicos, el\u00e9ctricos, qu\u00edmicos o radiactivos tipo destrucci\u00f3n de tegumentos y de los tejidos subyacentes se define como una quemadura. (<sup>2)<\/sup> Son lesiones resultantes de la acci\u00f3n de dichos agentes, que al actuar sobre los tejidos dan lugar a reacciones locales o generales, cuya gravedad est\u00e1 en relaci\u00f3n con la extensi\u00f3n y profundidad de la lesi\u00f3n. A continuaci\u00f3n, se presenta una tabla-resumen con algunos de los principales tipos de agentes f\u00edsicos y qu\u00edmicos que pueden producir quemaduras. (<sup>3)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>AGENTES F\u00cdSICOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Radiaciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fr\u00edo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Electricidad<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>AGENTES QU\u00cdMICOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1cidos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lcalis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros agentes: reductores, oxidantes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sustancias corrosivas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 1. Tipos de agentes que producen quemaduras<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta tabla se resumen algunos de los principales agentes que producen quemaduras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mecanismos por los cuales se producen las quemaduras son muy variados. (<sup>3)<\/sup> En la siguiente tabla-resumen se presentan los mismos y se acompa\u00f1an con la descripci\u00f3n de los agentes m\u00e1s com\u00fanmente implicados en su presentaci\u00f3n en el IA-HULA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>MECANISMO &#8211; DESCRIPCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escaldaduras &#8211; L\u00edquidos calientes: agua hirviendo, sopa, caf\u00e9, tetero<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama &#8211; Fuego: combusti\u00f3n de hidrocarburos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deflagraci\u00f3n &#8211; Explosi\u00f3n: hornos a gas, estufas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contacto con s\u00f3lido caliente &#8211; Metales calientes: tubos de escapes de moto, planchas, hornos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00e9ctricas &#8211; Alto y bajo voltaje<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00edmicas &#8211; Tratamientos farmacol\u00f3gicos: intramusculares, endovenoso, t\u00f3picos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Radiaci\u00f3n &#8211; Tratamiento por radioterapia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 2. Mecanismos de producci\u00f3n de quemaduras y su descripci\u00f3n seg\u00fan se han presentado en el I.A.H.U.L.A.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Epidemiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las quemaduras son un problema de salud p\u00fablica, motivo por el cual deber\u00edan ser informadas obligatoriamente. La prevalencia e incidencia exacta en Venezuela no se conocen. Algunas cifras de frecuencia de importancia sobre las quemaduras en Venezuela se presentan de dos art\u00edculos cient\u00edficos recientes. Wu y Ram\u00edrez (2010), realizaron un estudio sobre la epidemiolog\u00eda de las quemaduras, mediante el estudio de una d\u00e9cada de ocurrencia de las mismas en el Hospital \u00abJos\u00e9 Mar\u00eda Bengoa\u00bb de Sanare Estado-Lara; espec\u00edficamente durante el per\u00edodo comprendido entre los a\u00f1os 2000-2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, revisaron sesenta (n= 60) historias m\u00e9dicas de pacientes con diagn\u00f3stico de ingreso y egreso de quemadura en el Hospital \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Bengoa\u201d, durante el per\u00edodo cronol\u00f3gico referido, con un 52% de la muestra del sexo masculino y 48% del femenino. El rango de edades estuvo comprendido entre 0,5 a\u00f1os y 70 a\u00f1os, con un promedio de 14,16 a\u00f1os; el lugar de ocurrencia m\u00e1s frecuente fue la cocina. El 98% de las quemaduras fue por agente f\u00edsico, dentro de las cuales el m\u00e1s frecuente fue por agua caliente. El 90% de las quemaduras fueron de segundo grado. El 61% de los pacientes presentaron quemaduras de grado severo por ABA (American Burn Association, por sus siglas en ingl\u00e9s). El 71,6% de los pacientes recibi\u00f3 penicilina cristalina profil\u00e1ctica. (<sup>4)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro estudio epidemiol\u00f3gico de inter\u00e9s fue realizado por Rem\u00f3n, L\u00f3pez, Gonz\u00e1lez, Del Giorno y Macias (2001), el cual fue titulado como: \u201cQuemaduras: epidemiolog\u00eda y casu\u00edstica del Hospital Industrial de San Tom\u00e9\u201d. En dicha investigaci\u00f3n se estudiaron un total de 52 pacientes, 43 masculinos (82,7%) y 9 femeninas (17,3%). La edad promedio fue de 32 a\u00f1os. En relaci\u00f3n a las causas de las quemaduras, 30 casos (57,7%) fueron accidentes laborales, 19 (36,5%) fueron por accidentes del hogar y 2 (3,8%) como quemaduras debidas a otras causas. El agente etiol\u00f3gico m\u00e1s frecuente fue la llama directa (63,5%). Las complicaciones m\u00e1s frecuentes fueron las infecciones de la piel (25%), la ansiedad (7,7%), y la infecci\u00f3n de cat\u00e9teres intravasculares (5,8%). La <i>Pseudomona aeruginosa<\/i> fue el pat\u00f3geno aislado con m\u00e1s frecuencia. El 13,5% de los casos estudiados amerit\u00f3 su traslado a un centro especializado en quemaduras. (<sup>5)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos epidemiol\u00f3gicos son importantes para el dise\u00f1o de pol\u00edticas de salud dirigidas a la atenci\u00f3n de este grupo especial de pacientes. En el IA-HULA acuden cerca de 65 pacientes anualmente, con diagn\u00f3stico de quemaduras. Siendo atendidos y canalizados inicialmente en las \u00e1reas de emergencia adulto y pedi\u00e1trico. En la Tabla 3, se presenta la distribuci\u00f3n de frecuencia de la casu\u00edstica de quemaduras antes mencionada, por sexo y grupo etario.<\/p>\n<table border=\"1\" width=\"47%\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>\u00a0<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"23%\"><b>Sexo<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>\u00a0<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>Grupos Etarios<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\"><b>M<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\"><b>F<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>Total<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>Ni\u00f1os (0-15 a\u00f1os)<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">20<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">15<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\">35<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>Adultos (16-59 a\u00f1os)<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">16<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">12<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\">28<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>Ancianos (60 o m\u00e1s a\u00f1os)<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">1<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">1<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\">2<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59%\"><b>Total<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">37<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"11%\">28<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\">65<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">M: Masculino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F: Femenino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Formato de Recolecci\u00f3n de Datos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 3. Epidemiolog\u00eda de las quemaduras seg\u00fan sexo y grupos etarios, en cifras absolutas. Estad\u00edstica del Servicio de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva y Maxilofacial del I.A.H.U.L.A.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Clasificaci\u00f3n de las quemaduras<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las quemaduras se deben clasificar de acuerdo a su profundidad y extensi\u00f3n. En el Servicio de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva y Maxilofacial del IA-HULA, se ha normatizado como clasificaci\u00f3n diagn\u00f3stica el modelo internacional. (<sup>1)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Seg\u00fan la profundidad:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8211; Quemaduras de primer grado (1<sup>er.<\/sup> grado):<\/b> son superficiales, dolorosas y afectan \u00fanicamente a la capa m\u00e1s superficial de la piel (la epidermis). Exteriormente, se distinguen como lesiones eritematosas, levemente inflamatorias, donde se conserva la integridad de la piel. Entre las causas m\u00e1s comunes de este tipo de quemaduras, se tienen la exposici\u00f3n solar prolongada y el contacto superficial con l\u00edquidos calientes. (<sup>1,3)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8211; Quemadura de segundo grado superficial (2<sup>do.<\/sup> grado):<\/b> afectan el estrato d\u00e9rmico de forma parcial, con afectaci\u00f3n de la dermis papilar. Destacan la formaci\u00f3n de flictenas o ampollas, siendo exudativas e hiper\u00e9micas, conservando los fol\u00edculos piloseb\u00e1ceos. Son dolorosas y de aspecto ros\u00e1ceo y al retirar las flictenas se puede evidenciar un puntillado hemorr\u00e1gico fino. (<sup>1,3)<\/sup><\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 1. Aspecto de una quemadura de segundo grado superficial (Ver anexo al final de la p\u00e1gina)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8211; Quemaduras de segundo grado profunda (2<sup>do<\/sup> grado):<\/b> las lesiones se extienden a capas profundas de la dermis (dermis reticular). No forman ampollas; las lesiones son exudativas, marcadamente hiper\u00e9micas y muy dolorosas. Presentan un aspecto p\u00e1lido moteado, con afectaci\u00f3n del fol\u00edculo piloseb\u00e1ceo. Al retirar las flictenas se evidencia un puntillado hemorr\u00e1gico grueso. (<sup>1,3)<\/sup><\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 2. Aspecto de una quemadura de segundo grado profunda (Ver anexo al final de la p\u00e1gina)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <b>Quemaduras de tercer grado (3<sup>er.<\/sup> grado):<\/b> la lesi\u00f3n compromete toda la extensi\u00f3n de la piel (espesor total), incluyendo nervios, vasos sangu\u00edneos, linf\u00e1ticos, entre otros. Este tipo de quemadura no duele al contacto, debido a que las terminaciones nerviosas son destruidas por la fuente t\u00e9rmica. La piel se ve seca y con apariencia de cuero, puede aparecer chamuscada o con manchas blancas, caf\u00e9s o negra, adem\u00e1s so observa ruptura de la piel con grasa expuesta, edema y signos de necrosis. (<sup>1,3)<\/sup><\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figura 3. Aspecto de una quemadura de tercer grado (Ver anexo al final de la p\u00e1gina)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8211; Quemaduras de cuarto grado (4<sup>to.<\/sup> grado):<\/b> se refiere a situaciones donde el da\u00f1o se extiende a estructuras profundas como m\u00fasculos, tendones y hueso. (<sup>1,3)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Seg\u00fan la extensi\u00f3n:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de vital importancia para el pron\u00f3stico, junto con la localizaci\u00f3n y el grado de profundidad. Aunque existe en la bibliograf\u00eda numerosos m\u00e9todos para calcular la extensi\u00f3n, la experiencia del servicio de cirug\u00eda pl\u00e1stica reconstructiva y maxilofacial del Instituto Aut\u00f3nomo hospital Universitario de Los Andes. Nos demuestra que implementando el uso de la tabla de Lund-Browder (tabla 4), como herramienta principal para clasificar la extensi\u00f3n, ya que presenta tanto un diagrama de la herida, con \u00e9nfasis en la distribuci\u00f3n de la lesi\u00f3n y caracter\u00edsticas de la profundidad, siendo muy exacta tanto en ni\u00f1os como adultos en sus diferentes edades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 4. Tabla de LUND Y BROWDER adaptada por el servicio de cirug\u00eda pl\u00e1stica reconstructiva y maxilofacial del I.A.H.U.L.A<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_2428\" aria-describedby=\"caption-attachment-2428\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-tabla-Lund-Browder.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2428\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-tabla-Lund-Browder.jpg\" alt=\"tabla-Lund-Browder\" width=\"400\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-tabla-Lund-Browder.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-tabla-Lund-Browder-300x264.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2428\" class=\"wp-caption-text\">Tabla de Lund y Browder<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gravedad de la quemadura <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro servicio de cirug\u00eda pl\u00e1stica, se clasifica a los pacientes quemados de acuerdo a la gravedad de la quemadura, seg\u00fan el \u00edndice de G\u00e1rces y Artigas (Tabla 5). Los pacientes pertenecientes al grupo I leve pueden ser egresados posteriormente a evaluaci\u00f3n general y local, con tratamiento t\u00f3pico ambulatorio en centro asistencial m\u00e1s cercano, realizado por personal de Enfermer\u00eda bajo las indicaciones del m\u00e9dico tratante y tratamiento v\u00eda oral, con control por la consulta externa de cirug\u00eda pl\u00e1stica (Tabla 6). La prioridad debe estar dirigida a los pacientes del grupo II al IV. Sin embargo algunos pacientes del grupo II pueden ser considerados para igual manejo ambulatorio, solo se deber\u00e1n tomar en cuenta los siguientes factores que omiten el manejo ambulatorio.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las quemaduras en la cabeza, cuello, manos, pies o genitales (zonas cr\u00edticas)<\/li>\n<li>Aquellas asociadas a s\u00edndromes inhalatorios que dificultan la respiraci\u00f3n.<\/li>\n<li>Quemaduras por explosiones y asociadas a traumatismos<\/li>\n<li>Quemaduras El\u00e9ctricas.<\/li>\n<li>Quemaduras Qu\u00edmicas.<\/li>\n<li>Quemaduras en lactantes y ancianos.<\/li>\n<li>Pacientes con alteraciones mentales<\/li>\n<li>Enfermedades de base que dificulten su manejo y tratamiento (diabetes, epilepsia, EPOC, enfermedades inmunodepresoras, desnutrici\u00f3n)<\/li>\n<li>H\u00e1bitos t\u00f3xicos (alcohol, tabaco u otras drogas)<\/li>\n<li>insuficiencia renal, hep\u00e1tica o suprarrenal<\/li>\n<li>Problemas cardiovasculares.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tabla 5. Evaluaci\u00f3n de la gravedad de la quemadura<\/b><\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"102\"><b>Profundidad<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"85\"><b>Grupo I<\/b><b>\u00a0leve<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"79\"><b>Grupo II moderado<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"82\"><b>Grupo III <\/b><b>grave<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"104\"><b>Grupo IV<\/b><b>Critico<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"102\"><b>2<sup>o <\/sup>Superficial<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"85\">hasta 10%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"79\">11 &#8211; 30%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"82\">31 \u2013 60%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"104\">m\u00e1s de 60%<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"102\"><b>2<sup>o <\/sup>Profundo<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"85\">hasta 5%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"79\">6 \u2013 15%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"82\">15 \u2013 45%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"104\">m\u00e1s de 45%<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"102\"><b>3<sup>er<\/sup> Grado<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"85\">hasta 1%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"79\">2 \u2013 5%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"82\">6 \u2013 30%<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"104\">m\u00e1s de 30%<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Patolog\u00eda previa<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los quemados no presentan patolog\u00eda previa a las quemaduras, si bien cuando \u00e9sta aparece observamos con mayor frecuencia la epilepsia o alteraciones mentales. Estas patolog\u00edas dificultan la evoluci\u00f3n de las quemaduras en vista de que cuando est\u00e1n presentes se relacionan con quemaduras de 2do grado profundo y 3er grado, adem\u00e1s de la poca colaboraci\u00f3n del paciente durante el acondicionamiento de las a\u00e9reas para colocaci\u00f3n de cubierta cut\u00e1nea definitiva y durante el postoperatorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tratamiento hospitalario<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Evaluaci\u00f3n primaria<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente quemado debe seguir los lineamientos establecidos por el colegio americano de cirujanos para la atenci\u00f3n del paciente traumatizado. Es una evaluaci\u00f3n r\u00e1pida y objetiva de la magnitud del trauma, la prioridad del tratamiento se establece en la estabilidad de los signos vitales y es importante en ese momento conocer en detalle el agente causal y los pormenores del accidente. Entre las prioridades est\u00e1n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valoraci\u00f3n del nivel de conciencia (escala de Glasgow)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 V\u00eda a\u00e9rea permeable y funcional (Signos de dificultad respiratoria (aleteo nasal, estridor o ruido respiratorio, ansiedad, agitaci\u00f3n o agresividad). Alerta a los signos de quemadura por inhalaci\u00f3n y cervicofaciales (pelos de la nariz quemados, esputo negruzco, mucosa enrojecida, ceniza en la boca, tos excesiva). Esputos carbon\u00e1ceos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estabilizaci\u00f3n de la columna<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">cervical<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Controlar cualquier hemorragia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Canalizar 2 v\u00edas perif\u00e9ricas de grueso calibre en zonas no afectadas si superficie corporal quemada (SCQ) &lt;20% y no est\u00e1 complicada. Canalizar V\u00eda Venosa Central en quemaduras &gt;20% superficie corporal quemada (SCQ) o &lt;20% superficie corporal quemada (SCQ) que est\u00e9n complicadas. Ante la duda, siempre ser\u00e1 conveniente tener canalizada una v\u00eda central<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Detener el proceso quemante: retirar todas las prendas de vestir, no adheridas a la piel y colocar compresas h\u00famedas. Para disminuir la temperatura local consecuentemente disminuir el da\u00f1o t\u00e9rmico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Historia del accidente: este aspecto es fundamental, debe interrogarse al personal de rescate sobre las circunstancias de c\u00f3mo ocurrieron los hechos, hora del incidente (hora cero), lugar y agente etiol\u00f3gico. Determinar si hubo explosi\u00f3n y si esta ocurri\u00f3 en un ambiente cerrado o abierto, indagar sobre los posibles materiales que hicieron combusti\u00f3n para descartar s\u00edndrome inhalatorio o quemaduras de v\u00edas a\u00e9reas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valoraci\u00f3n de miembros con lesiones circunferenciales (s\u00edndrome compartimental) para posible procedimientos de escarotom\u00edas descompresivas de urgencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>2-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Dieta<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El soporte nutricional del paciente quemado, tiene como objetivo fundamental promover la cicatrizaci\u00f3n y minimizar la perdida de la masa magra o muscular. Los pacientes quemados tienen la m\u00e1s alta tasa metab\u00f3lica de todos los pacientes cr\u00edticos. Esta se caracteriza por un estado hiperdin\u00e1mico, alto gasto energ\u00e9tico, consumo acelerado de gluc\u00f3geno y prote\u00ednas, p\u00e9rdida de masa muscular y peso corporal, as\u00ed como retardo en la cicatrizaci\u00f3n y depresi\u00f3n inmune. En los \u00faltimos 20 a\u00f1os el soporte nutricional ha recibido mayor atenci\u00f3n. El establecimiento de un soporte nutricional precoz antes de las 24 horas en pacientes con quemaduras menores al 40% superficie corporal quemada (SCQ), es id\u00f3neo, para promover una cicatrizaci\u00f3n optima y reducir el tiempo de hospitalizaci\u00f3n. En pacientes grandes quemados (40% SC quemada o m\u00e1s), sugerimos a su ingreso colocaci\u00f3n de sonda nasog\u00e1strica u orog\u00e1strica, para iniciar dieta enteral luego de 24 horas a su ingreso, previa valoraci\u00f3n por el servicio de nutrici\u00f3n y diet\u00e9tica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>3-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Hidrataci\u00f3n parenteral<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisar\u00e1 reposici\u00f3n h\u00eddrica: Todo paciente con quemaduras d\u00e9rmicas &gt;15% de la superficie corporal quemada (SCQ) o de un 10% en ni\u00f1os y ancianos. Si son subd\u00e9rmicas el porcentaje ser\u00e1 del 10 y 5% respectivamente. Todo paciente con alteraci\u00f3n del estado de conciencia o que no le sea posible la ingesta oral (quemaduras en cara), o Si presenta oliguria.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Adulto: formula de Brooke modificada<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Primer d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2-4 ml \/ peso \/% superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">soluci\u00f3n Hartman (Ringer lactato)<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tiempo<\/b>: \u00bd 1ras 8 horas; \u00bc 8 &#8211; 16 horas; \u00bc 16 &#8211; 24 horas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Segundo d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La permeabilidad vascular se normaliza y se administra como fluidoterapia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 ml \/ Kg \/% superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soluci\u00f3n dextrosa al 5%<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Albumina 0,3-0,5 ml\/Kg\/ superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del tercer d\u00eda hay una reabsorci\u00f3n de los edemas y aparece la fase diur\u00e9tica, siendo necesario monitorizar los niveles de potasio. La fluidoterapia se lleva a cabo con suero fisiol\u00f3gico y dextrosa al 5%.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ni\u00f1os: formula de Carvajal<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Primer d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soluci\u00f3n Hartman (Ringer lactato): 5.000 ml \/ m2 superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ glucosado al 5%: 2000 ml \/ m2 superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Segundo d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soluci\u00f3n Hartman (Ringer lactato): 3750 ml \/ m2 superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ glucosado al 5%: 1500 ml \/ m2 superficie corporal quemada (SCQ)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tercer d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50% del total de los l\u00edquidos calculados el primer d\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuarto d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50% del total de los l\u00edquidos calculados el primer d\u00eda<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Quinto d\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00edquidos para mantenimiento y obtener diuresis de 1mL \/kg\/ hora<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>4-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Tratamiento farmacol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Antibi\u00f3tico terapia<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca se deben administrar antibi\u00f3ticos de <b>urgencias<\/b>. Excepto en tres casos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Existencia de patolog\u00eda previa o asociada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quemaduras respiratorias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estado infeccioso nosocomial.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Aines<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ketoprofeno 100mg v\u00eda intravenosa\u00a0 (iv) cada 8 horas<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Opioides<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morfina: 1 ampolla diluida en 9cc de suero fisiol\u00f3gico y administrar hasta sedaci\u00f3n y analgesia en bolos 2cc cada 2 \u2013 4 horas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Meperidina: 1 ampolla diluida en 9cc de suero fisiol\u00f3gico y administrar hasta sedaci\u00f3n y analgesia en bolos 2 cc cada 2 \u2013 4 horas<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Hipn\u00f3ticos- sedativos -ansiol\u00edticos v\u00eda intravenosa\u00a0 (iv)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benzodiacepinas<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Protector g\u00e1strico: prevenci\u00f3n de ulceras por stress<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ranitidina, Omeprazol<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Profilaxis tromboemb\u00f3lica<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heparina de bajo peso molecular a dosis profil\u00e1cticas<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Tratamiento ocular<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antibioticoterapia en soluci\u00f3n o gel oft\u00e1lmico cada 4 horas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lubricantes oculares en gotas o gel oft\u00e1lmicos cada 4 horas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Control hematol\u00f3gico, bioqu\u00edmica completa, incluir prote\u00ednas totales y coagulaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inicialmente por la gran p\u00e9rdida de fluidos hay una hemoconcentraci\u00f3n, que tiende a normalizarse a partir de<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">las 24-48 horas, Durante este periodo de tiempo es dif\u00edcil estimar las p\u00e9rdidas que se produzcan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general no suele ser necesario reponer plaquetas ni factores de la coagulaci\u00f3n en las primeras 36 horas despu\u00e9s de la quemadura. Si hay alteraciones severas nos indica la entrada del paciente en una situaci\u00f3n cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gases arteriales, electrolitos, carboxihemoglobina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las p\u00e9rdidas iniciales son fundamentalmente plasm\u00e1ticas, con lo que los niveles de sodio, potasio y cloro se mantienen a pesar de la hipovolemia. Esto quiere decir que los cambios que se produzcan estar\u00e1n determinados por el tipo de fluido empleado en la reanimaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 An\u00e1lisis de orina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Colocaci\u00f3n de sonda vesical<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante las primeras 24 horas si la diuresis es inferior a 0,5 ml\/Kg\/hora es reflejo de una hipoperfusi\u00f3n renal. Ante esta situaci\u00f3n es necesario aumentar el ritmo de administraci\u00f3n de fluidos. Si la diuresis es mayor a 1 ml\/Kg\/hora, indica una reposici\u00f3n excesiva de fluidos, que puede aumentar de manera innecesaria la formaci\u00f3n de edema<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rx. t\u00f3rax o Rx de segmentos corporales si hay traumatismos asociados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el paciente quemado est\u00e1 sometido a ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica es necesario la realizaci\u00f3n de una radiograf\u00eda de t\u00f3rax diaria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Control de l\u00edquidos ingeridos, administrados y eliminados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sonada vesical de Foley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Optimiza y asegura un adecuado control de la diuresis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toxoide tet\u00e1nico<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Toxoide tet\u00e1nico SC 0\u00b45 ml<\/li>\n<li>A los pacientes inmunizados en los 5 a\u00f1os anteriores<\/li>\n<li>Administraremos Inmunoglobulina humana antitet\u00e1nica I.M. 500 U.I., e iniciaremos una inmunizaci\u00f3n activa simultanea<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">13-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cabecera elevada a 30\u00ba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posici\u00f3n de Fowler o semifowler (si no existe contraindicaci\u00f3n). Para disminuir el edema facial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oxigeno terapia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a localizaci\u00f3n de la quemadura, antecedentes de EPOC y datos aportados por oximetr\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Electrocardiograma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En caso de quemaduras el\u00e9ctricas, enfermedades de base cardiovasculares y todo paciente mayor de 40 a\u00f1os. Las alteraciones del ritmo pueden ser una manifestaci\u00f3n de la hipoxia, alteraciones de los electrolitos o alteraciones del equilibrio \u00e1cido-base<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manejo local de las lesiones (curas)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posterior a la evaluaci\u00f3n de las quemaduras, se realizara el diagnostico con marcaje claro en la tabla de Lund-Browder detallando localizaci\u00f3n, extensi\u00f3n y profundidad. Adicionalmente sugerimos documentar las \u00e1reas quemadas con fotograf\u00eda para evidenciar posteriormente la evoluci\u00f3n de la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al iniciar la cura del quemado, debe ser trasladado a un \u00e1rea as\u00e9ptica, donde repose el paciente sobre una camilla con su lencer\u00eda est\u00e9ril, se debe contar con todo el material necesario para la cura previamente abiertos y el personal que va a realizar la cura con sus implementos est\u00e9riles y de protecci\u00f3n. La cura ser\u00e1 realizada con la siguiente secuencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Previamente se debieron retirar la vestimenta del paciente, se inicia la asepsia de las heridas con abundante irrigaci\u00f3n con soluci\u00f3n est\u00e9ril<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Luego se aplica jabones neutros, sin colorantes, los cuales deben ser manipulados sobre las \u00e1reas afectadas con algod\u00f3n est\u00e9ril<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante el proceso de limpieza van siendo desbridadas las \u00e1reas de piel desvitalizadas, flictenares y secreci\u00f3n exudativa. Si evidenciamos \u00e1reas con alg\u00fan tipo de material org\u00e1nico (cebolla, aloe vera, mostaza, huevo, etc.) o inorg\u00e1nicos (arena, cemento, etc.), deber\u00e1n ser retirados por mecanismo de arrastre cuidadosamente, consiguiendo la mayor limpieza del \u00e1rea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se continua con abundante irrigaci\u00f3n hasta retirar toda la soluci\u00f3n jabonosa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secar la \u00e1reas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En nuestro medio hospitalario contamos con pocas opciones para el tratamiento t\u00f3pico. Inicialmente aplicamos cremas t\u00f3picas que contengan sulfadiacina arg\u00e9ntica al 1% en crema o spray, si no contamos con estas recurrimos a cremas antibi\u00f3ticas que contengan bacitracina o amikacina etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es importante colocar posteriormente alg\u00fan tipo de malla vaselinada, gasa vaselinada o gasas con nitrofurazona, para interrumpir y evitar el contacto de los ap\u00f3sitos oclusores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Posteriormente iniciamos con el cierre de las \u00e1reas con ap\u00f3sitos y en su defectos gasas, considerando la colocaci\u00f3n de las misma de acuerdo a su localizaci\u00f3n anat\u00f3mica (\u00e1reas interdigitales, posiciones anat\u00f3micas)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La oclusi\u00f3n la realizamos con vendajes, los cuales cumplen con la funci\u00f3n de mantener \u00e1reas inmovilizadas en posiciones anat\u00f3micas previniendo secuelas funcionales. Igualmente mantiene aislada y estable los ap\u00f3sitos permitiendo el aislamiento de las \u00e1reas afectadas. Se debe considerar al colocar vendajes en zonas distales con posible compromiso de circunferencial donde se presuma de un posible s\u00edndrome compartimental, mantener las \u00e1reas distales visibles para evaluaci\u00f3n continua del llenado capilar y coloraci\u00f3n perif\u00e9rica. Este procedimiento completo es realizado interdiariamente, en caso de apreciar al d\u00eda siguiente los vendajes h\u00famedos, se procede a realizar cambios de ap\u00f3sito y vendajes, en conjunto con la lencer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Elevaci\u00f3n de miembros que presentan quemaduras circunferenciales o profundas, para evitar el edema y posible s\u00edndrome compartimental<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Colocar en posici\u00f3n de Fowler: En caso de quemaduras faciales o dificultad respiratoria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Monitorizaci\u00f3n de signos vitales<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Tensi\u00f3n Arterial (TA)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medici\u00f3n en zona no afectada. Si TA sist\u00f3lica &lt; 70 mmHg \u00a1POSIBLE SHOCK HIPOVOL\u00c9MICO!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno: mediante ox\u00edmetros perif\u00e9ricos o centrales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frecuencia Card\u00edaca (FC):Si FC&lt;120 latidos por minuto (lpm) + buen relleno capilar + pulsos distales= perfusi\u00f3n tisular aceptable<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si FC &gt;130= necesidad de administrar mayor cantidad de l\u00edquidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valoraci\u00f3n de pulsos distales: especialmente en quemaduras circulares. Pulso femoral el m\u00e1s aconsejado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Signos de dificultad circulatoria: relleno capilar y cianosis.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Temperatura: Mantener entre 36-38\u00baC, si es inferior a 35\u00baC utilizar manta t\u00e9rmica por riesgo de paro card\u00edaco.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Conclusiones<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enfoque diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico inicial del paciente quemado es fundamental para disminuir la morbimortalidad y las complicaciones propias de las quemaduras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actuaci\u00f3n optima en el \u00e1mbito de las urgencias es primordial para mejorar la sobrevida del paciente quemado, reducir el tiempo de hospitalizaci\u00f3n y evitar complicaciones; por tanto, hemos descrito nuestra experiencia en el manejo de las quemaduras, aportando para todo el personal m\u00e9dico y Enfermer\u00eda conocimientos elementales para la atenci\u00f3n, de los pacientes que sufre este tipo de lesiones. De esta forma conseguiremos proporcionar a los pacientes un correcto tratamiento y continuidad desde su atenci\u00f3n en el \u00e1rea de emergencia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/imagenes\/publicaciones\/2013\/quemaduras-manejo-inicial.pdf\"><strong>Ver anexo<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>1.<\/b> Mej\u00eda \u00c1lvarez Edid Tatiana y Villa Shag\u00f1ay Edgar Tony. Optimizaci\u00f3n de la calidad de atenci\u00f3n al paciente quemado del hospital provincial \u201cLuis G. D\u00e1vila\u201d de la ciudad de Tulc\u00e1n, durante el a\u00f1o 2010. Tesis de grado previa a la obtenci\u00f3n del T\u00edtulo de: Mag\u00edster en Gerencia de Servicios de Salud. Universidad Regional Aut\u00f3noma de Los Andes, Ambato, Ecuador, 2011. Disponible en: http:\/\/dspace.uniandesonline.edu.ec\/bitstream\/123456789\/37\/3\/Edid%20Mej%C3%ADa%20-%20Edgar%20Villa%20MGSS0006.pdf.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>2.<\/b> Porras Jim\u00e9nez Nicol\u00e1s Ignacio. Dep\u00f3sito de col\u00e1geno en la reparaci\u00f3n de lesiones t\u00e9rmicas en piel de cerdos tratadas con pel\u00edculas de quitosano o Tegaderm<sup>\u00ae<\/sup>. Memoria de T\u00edtulo presentada como parte de los requisitos para optar al T\u00edtulo de M\u00e9dico Veterinario. Universidad Austral de Chile. Valdivia-Chile. 2010. Disponible en: http:\/\/cybertesis.uach.cl\/tesis\/uach\/2010\/fvp838d\/doc\/fvp838d.pdf.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>3.<\/b> R. Gallardo Gonz\u00e1lez, J. G. Ruiz Pamos, R. M. Torres Palomares, J. D\u00edaz Oller. Estado actual del manejo urgente de las quemaduras (I). Fisiopatolog\u00eda y valoraci\u00f3n de la quemadura. Emergencias<b> <\/b>2000;13:122-129.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>4.<\/b> Wu, Helena; Ram\u00edrez, Jos\u00e9. Epidemiolog\u00eda de quemaduras: estudio de una d\u00e9cada en el Hospital \u00abJos\u00e9 Mar\u00eda Bengoa\u00bb de Sanare Estado-Lara: durante el per\u00edodo 2000-2009. Rev. venez. Cir 63(1):46-51, mar. 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>5.<\/b> Rem\u00f3n, Wilfredo; L\u00f3pez, Jos\u00e9; Gonz\u00e1lez, Camilo; Del Giorno, Alfonso; Mac\u00edas, Aura. Quemaduras: epidemiolog\u00eda y casu\u00edstica del Hospital Industrial de San Tom\u00e9. Rev. venez. cir. 54(2):77-82, jun. 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>6.<\/b> Lorente JA, Esteban A. Cuidados intensivos del paciente quemado. Barcelona: Springer-Verlag Ib\u00e9rica, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>7.<\/b> Jim\u00e9nez Murillo L, Montero P\u00e9rez FJ. Protocolos de actuaci\u00f3n en medicina de urgencias. Barcelona: Mobsby\/ Doyma Libros, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>8.<\/b> Marthyn JAJ. Acute management of the Burned Patient. Philadelphia: WB Saunders Co, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>9.<\/b> Glen D. Warden. Burn shock resucitation.Word Journal of Surgery 1992. .<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>10.<\/b> Pelegr\u00edn Hidalgo F, Viv\u00f3 Benloch C. Anestesia y Reanimaci\u00f3n del gran quemado. VIII Jornadas de Anestesiolog\u00eda y Monitorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>11.<\/b> Bendlin A, Hugo Linares F. Tratado de quemaduras. Ediciones Interamericana. 1\u00aa ed. Mc Graw-Hill, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>12.<\/b> Maestre Alonso JM, Villanueva Eguares MA. Manual pr\u00e1ctico de anestesiolog\u00eda cl\u00ednica y reanimaci\u00f3n. Madrid: Ediciones D\u00edaz de Santos, SA, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>13.<\/b> Edward Morgan E. Anestesiolog\u00eda cl\u00ednica. 2\u00aa ed. M\u00e9xico, DF.: Ediciones Manual Moderno, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>14. <\/b>Gonz\u00e1lez Ar\u00e9valo A, Juez N\u00fa\u00f1ez E, Stein Mauzoa MT, Hern\u00e1ndez Gudino S, Ortigosa Sal\u00f3rzano E. Anestesia y tratamiento del dolor del paciente quemado. Act Anest Rean 1997; Vol 7 n\u00ba 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>15.<\/b> Crisol F, G\u00f3mez P, Palao R. Gran Quemado. En: Carrasco-Jim\u00e9nez MS. Emergencias M\u00e9dicas II. Madrid: Ar\u00e1n Ediciones 2000; 1195-1208.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>16.<\/b> Carrasco-Jim\u00e9nez MS, Coello MC, Salda\u00f1a M, et al. Tratamiento de dolor en urgencias. En: Emergencias M\u00e9dicas II. Madrid: Ar\u00e1n Ediciones 2000; 1585-1631.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quemaduras. Manejo inicial Los m\u00e9dicos, conocedores de las dificultades y responsabilidades que entra\u00f1an el tratamiento de un ser humano quemado, concebido como una unidad biopsicosocial en dificultades extremas, donde pasa bruscamente de un estado de perfecta salud y de aceptable armon\u00eda con el entorno familiar, social y laboral o educacional a una situaci\u00f3n indefinida, en &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Quemaduras. Manejo inicial\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/quemaduras-manejo-inicial\/#more-2424\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Quemaduras. 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