{"id":25553,"date":"2014-12-05T13:31:25","date_gmt":"2014-12-05T12:31:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=25553"},"modified":"2017-03-06T13:27:06","modified_gmt":"2017-03-06T12:27:06","slug":"flujograma-adolescentes-flujo-vaginal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/flujograma-adolescentes-flujo-vaginal\/","title":{"rendered":"Uso del flujograma del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Experiencias del uso del flujograma del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio emp\u00edrico, observacional, descriptivo transversal, comparativo y prospectivo que abarc\u00f3 a adolescentes que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda Infanto-Juvenil del Hospital Aball\u00ed durante Enero 2010- Diciembre 2012, las que presentaron como s\u00edntoma principal el flujo vaginal. Se ejecut\u00f3 con el objetivo de determinar las experiencias del uso de los flujogramas del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal. El universo fue de 338 adolescentes; a un grupo se le aplico fujograma del manejo sindromico del flujo vaginal y al resto seg\u00fan el resultado de los exudados y cultivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Experiencias del uso del flujograma del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospital Aball\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00e1rbara Enr\u00edquez Dom\u00ednguez. Especialista segundo grado Ginecolog\u00eda \u2013Obstetricia. M\u00e1ster en atenci\u00f3n integral a la mujer. Profesora Auxiliar. Investigadora Agregada. Hospital Materno Infantil A.A. Aballi<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Frank Cort\u00e9s Sarria. Residente IV de Ginecolog\u00eda y obstetricia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Jos\u00e9 Eduardo Est\u00e9vez Rodr\u00edguez. Especialista primer grado Ginecolog\u00eda \u2013Obstetricia. M\u00e1ster en Infectolog\u00eda. Profesor Asistente<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Universidad de Ciencias M\u00e9dicas de La Habana. Facultad Julio Trigo L\u00f3pez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor n\u00famero de pacientes adolescentes con flujo vaginal est\u00e1n comprendidas en la adolescencia intermedia con 43%. Dentro de los riesgos de salud sexual y reproductiva asociados a esta entidad, se encontr\u00f3 el uso del cond\u00f3n casi siempre con 29.8% y la pr\u00e1ctica del coito con 2 \u00f3 m\u00e1s parejas. Predomin\u00f3 la curaci\u00f3n en los dos tipos de tratamiento, alcanzando% similares, ligeramente mayor en el caso del tratamiento espec\u00edfico con 30.8%. Se determin\u00f3 que el manejo sindr\u00f3mico es muy \u00fatil en el abordaje terap\u00e9utico del s\u00edndrome de flujo vaginal en adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras clave: flujo vaginal, caracter\u00edsticas del flujo vaginal, manejo sindr\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hebreos introdujeron el uso del esp\u00e9culo para la exploraci\u00f3n vaginal en las mujeres que padec\u00edan prolapso uterino y flujos o secreciones genitales. Tal aparato consist\u00eda en un cilindro m\u00f3vil contenido en un tubo de plomo. En la Grecia antigua los m\u00e9dicos usaban sondas met\u00e1licas y dilatadores de madera para explorar el \u00fatero. (<sup>1) <\/sup>Dentro de las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual que datan desde \u00e9pocas remotas encontramos la S\u00edfilis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Neisseria Gonorreae conocida desde la antig\u00fcedad, aparece citada en manuscritos chinos, y en el viejo testamento. En el siglo II DC Claudio Galeno usa el t\u00e9rmino de Gonorrea para definir la descarga uretral en hombres. La Candidiasis; es Gruby en 1842, quien describe el hongo productor del muguet o algodoncillo. (<sup>2)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hacer referencia a la Vaginosis Bacteriana tenemos que remontarnos a 1955 cuando Gardner y Dukes la denominaron como Hemophilus Vaginalis pasando por diferente nomenclaturas hasta 1984 Westrom y colaborados en recomendaron el nombre actual de Vaginosis Bacteriana en el Primer Simposio Internacional sobre vaginitis en Estocolmo. (<sup>3)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a la Trichomoniasis se plantea que fue descrita por primera vez en 1836 por Donn\u00e9, Ehrenberg en 1838, le quit\u00f3 el gui\u00f3n al nombre y lo denomin\u00f3 Tricomonas Vaginalis; pero no es hasta 1950 que es relacionada con las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual. (<sup>4)<\/sup> Al referirnos a las Clamydias Trachomatis tenemos que remontarnos a los reportes m\u00e1s antiguos que se refiere al tracoma ocular en la China y en el papiro de Ebers. No es hasta 1957 que Tang Chang y Wang a\u00edslan el agente causal del tracoma; es por eso que ya en 1965 la Clamydia Trachomatis es aislada y estudiada. (<sup>5)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La infecci\u00f3n vaginal o s\u00edndrome de flujo vaginal es un proceso infeccioso de la vagina caracterizado por uno o m\u00e1s de los siguientes s\u00edntomas: flujo, prurito vulvar, ardor, irritaci\u00f3n; disuria; dispareunia, y fetidez vaginal; determinados por la invasi\u00f3n y multiplicaci\u00f3n de cualquier microorganismo en la vagina y como resultado de un desbalance ambiental en el ecosistema vaginal. (<sup>6)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La OMS estim\u00f3 333 millones de casos nuevos de enfermedades de transmisi\u00f3n sexual curables; en personas de 15 a 49 a\u00f1os; la mayor\u00eda en pa\u00edses en desarrollo; que incluyen pa\u00edses miembros de la Comunidad Europea Por otra parte c\u00e1lculos recientes reportan que cada a\u00f1o se presentan en el mundo m\u00e1s de 340 millones de casos de Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (en lo adelante ITS) curables (que incluyen solo aquellas infecciones bacterianas f\u00fangicas y parasitarias), que tienen como manifestaci\u00f3n el s\u00edndrome de flujo vaginal, susceptibles de tratamientos efectivos y que por lo menos un mill\u00f3n de contagios ocurren cada d\u00eda. Solamente para Latinoam\u00e9rica y el Caribe se contagiaron entre 35 y 40 millones de casos de este grupo de Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS) con m\u00e1s de 100 mil infecciones promedio por d\u00eda. <sup>7<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los servicios de atenci\u00f3n primaria de salud estas infecciones en adolescentes se encuentran entre las primeras causas de consulta, tendiendo una incidencia mucho mayor en aquellos j\u00f3venes con vida sexual activa aunque tambi\u00e9n se han encontrado en adolescentes v\u00edrgenes. Cuba no escapa a esta situaci\u00f3n, report\u00e1ndose 831787 consultas por dichas entidades. (<sup>8)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel mundial, se reconoce que el control y la prevenci\u00f3n de las Infecciones ginecol\u00f3gicas que producen flujo vaginal, son elementos importantes en la prevenci\u00f3n y control de las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS). La epidemiolog\u00eda de estas enfermedades requiere la atenci\u00f3n desde diferentes campos de acci\u00f3n y no solamente desde el punto de vista m\u00e9dico-sanitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace algunos a\u00f1os, se ha iniciado un proceso en la atenci\u00f3n integral al problema planteado, para responder mejor a la diversidad de factores que intervienen en la epidemiolog\u00eda de estas enfermedades. Las dificultades en la atenci\u00f3n de estas infecciones, especialmente en aquellas relacionadas con la baja disponibilidad de recursos tecnol\u00f3gicos, de laboratorio y la insuficiente accesibilidad de las personas afectadas a estos recursos, han generado la necesidad de buscar nuevas modalidades para su manejo, que faciliten su diagn\u00f3stico y tratamiento sin el requerimiento de pruebas de laboratorio para confirmar el diagn\u00f3stico. En este sentido, el Proyecto Contra ITS\/VIH\/ SIDA financiado por USAID, inici\u00f3 un proceso en la aplicaci\u00f3n del enfoque sindr\u00f3mico para la<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">atenci\u00f3n de infecciones genitales en base a criterios establecidos por la OPS\/OMS y elabor\u00f3 un conjunto de manuales con este prop\u00f3sito, que han sido aprobados como instrumentos nacionales de capacitaci\u00f3n para el personal de salud, por varios pa\u00edses donde se incluye el nuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enfoque sindr\u00f3mico implica el agrupamiento de un conjunto de s\u00edntomas y signos que presentan las infecciones en \u201cs\u00edndromes\u201d. Un s\u00edndrome es causado por una o varias infecciones genitales y el tratamiento tiene una combinaci\u00f3n de f\u00e1rmacos para atacar las causas infecciosas que presumiblemente conforman el s\u00edndrome correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, se ha elaborado la Gu\u00eda del Manejo Sindr\u00f3mico, que permitir\u00e1: primero, la capacitaci\u00f3n de personal del sector de salud para que atiendan con m\u00e1s efectividad a las personas afectadas; segundo, la extensi\u00f3n de cobertura y el mejoramiento de la calidad de la atenci\u00f3n de las personas afectadas por estas infecciones y finalmente, el abaratamiento del costo de la atenci\u00f3n. El objetivo principal del manejo sindr\u00f3mico es habilitar cualquier establecimiento de salud para dar atenci\u00f3n a las ITS, a\u00fan cuando no se cuenta con el apoyo de especialistas o de un laboratorio. Hay m\u00e1s de veinte microorganismos que pueden transmitirse por la v\u00eda sexual y causar las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS). Sin embargo, es limitado el n\u00famero de s\u00edndromes que generan. En la persona joven y adulta, estos s\u00edndromes son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Ulcera genital <\/strong><\/li>\n<li><strong>Flujo uretral <\/strong><\/li>\n<li><strong>Conjuntivitis neonatal<\/strong><\/li>\n<li><strong>Flujo vaginal <\/strong><\/li>\n<li><strong>Dolor abdominal bajo<\/strong><\/li>\n<li><strong>Edema de escroto <\/strong><\/li>\n<li><strong>Bub\u00f3n inguinal<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Flujo vaginal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Flujo vaginal anormal, Prurito vaginal, Dolor al orinar, Dispareunia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>Flujo vaginal anormal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>De la vagina: Tricomoniasis, Candidiasis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del c\u00e9rvix: Gonorrea, Clamidia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Flujo uretral<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Flujo por la uretra, Dolor al orinar, polaquiuria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>flujo por la uretra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>Gonorrea, Clamidia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Ulcera genital<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Llagas en regi\u00f3n genital<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>Ulcera(s) genital(es), \u00a0Lesi\u00f3n(es) vesicular(es)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>S\u00edfilis, Chancroide (<a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/chancro-blando\/\">chancro blando<\/a>), Herpes genital<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Dolor abdominal bajo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Dolor abdominal bajo, dispareunia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>Dolor abdominal bajo a la palpaci\u00f3n, Flujo vaginal anormal, temperatura m\u00e1s de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">38\u00ba C<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>Gonorrea, clamidia, anaerobios mixtos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Edema de escroto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Hinchaz\u00f3n y dolor del escroto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>Edema del escroto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>Gonorrea, clamidia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Bub\u00f3n inguinal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Hinchaz\u00f3n dolorosa de la ingle<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>Ganglios linf\u00e1ticos inguinales hinchados. Abscesos fluctuantes y \u00falceras<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>Linfogranuloma, ven\u00e9reo, chancro blando<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNDROME: <\/strong><strong>Conjuntivitis neonatal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00cdNTOMAS: <\/strong>Neonato(a) &lt; 1 mes con ojos hinchados y\/o enrojecidos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SIGNOS: <\/strong>P\u00e1rpados hinchados con secreci\u00f3n purulenta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ETIOLOG\u00cdA M\u00c1S COM\u00daN: <\/strong>Gonorrea, clamidia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo del diagn\u00f3stico sindr\u00f3mico es de confirmar la presencia de uno de estos siete s\u00edndromes en el (la) usuario(a) para tratar por la(s) correspondiente(s) Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS), con cierto grado de confiabilidad sino se cuenta con apoyo de laboratorio. Para el manejo sindr\u00f3mico de casos de Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS), se incluye s\u00f3lo los s\u00edndromes generados por las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS) que responden a tratamientos y que tienen consecuencias graves si no se tratan. El cuadro muestra que m\u00e1s de una ITS frecuentemente generan un solo s\u00edndrome; por lo cual el diagn\u00f3stico sindr\u00f3mico proporciona tratamiento inmediato contra la combinaci\u00f3n de las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS). Esto significa que, si est\u00e1n disponibles los medicamentos necesarios, el tratamiento sindr\u00f3mico curar\u00e1 a \u00e9l (la) usuario\/a de su(s) infecci\u00f3n(es).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De estos s\u00edndromes, nuestro pa\u00eds ha adoptado como pol\u00edtica de terapia para manejo sindr\u00f3mico solamente tres de ellos que son: flujo vaginal, flujo uretral, \u00falcera genital, en los dem\u00e1s casos, no se utiliza este tipo de manejo por existir en nuestro sistema nacional de salud pol\u00edticas encaminadas a estas patolog\u00edas de a\u00f1os de trabajo y con excelentes resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo sindr\u00f3mico se fundamenta en la identificaci\u00f3n y tratamiento de un problema, que es el s\u00edndrome que motiva la b\u00fasqueda de atenci\u00f3n en un servicio o establecimiento de salud. Pretende facilitar el diagn\u00f3stico y tratamiento de las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS) de forma adecuada y oportuna por todos los trabajadores de la salud en el primer lugar del encuentro, haciendo uso de los recursos de laboratorio si est\u00e1n disponibles, sin condicionar ni retardar la decisi\u00f3n terap\u00e9utica. Tiene como objetivos b\u00e1sicos: <strong>Objetivos b\u00e1sicos<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Resolver los s\u00edntomas.<\/li>\n<li>Curar la infecci\u00f3n.<\/li>\n<li>Prevenir la transmisi\u00f3n.<\/li>\n<li>Prevenir el desarrollo de la enfermedad, complicaciones y secuelas.<\/li>\n<li>Reducir el riesgo de infecci\u00f3n con el VIH.<\/li>\n<li>Intervenir el compa\u00f1ero, para romper la cadena de transmisi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reducir los costos del tratamiento para el paciente y para las entidades que asuman estos gastos.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, se predica su uso pues ninguna Infecci\u00f3n de Transmisi\u00f3n Sexual (ITS) tiene un cuadro cl\u00ednico patognom\u00f3nico, de manera frecuente se comportan como infecciones mixtas, por otra parte, las ayudas diagn\u00f3sticas en estas enfermedades gozan de utilidad limitada y pueden retardar sobre medida el tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de los conocimientos actuales del S\u00edndrome de Flujo vaginal y del panorama econ\u00f3mico nacional e internacional, se hace necesario desarrollar tendencias terap\u00e9uticas eficaces, teniendo en cuenta el uso del m\u00e9todo cl\u00ednico como herramienta primordial y de alto nivel de seguridad, con el objetivo de simplificar costos y mejorar el abordaje y resultados curativos de esta entidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe han descrito las experiencias del uso de los flujogramas del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal que acudieron a consulta de Ginecolog\u00eda Infanto-juvenil en el per\u00edodo 2010- 2012?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>OBJETIVOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>General <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Describir las experiencias del uso de los flujogramas del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal que acudieron a consulta de Ginecolog\u00eda Infanto-juvenil en el per\u00edodo 2010- 2012. Hospital materno Infantil A. A. Aball\u00ed 2010-2012.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Espec\u00edficos <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Determinar alguna de las variables demogr\u00e1ficas asociadas a esta entidad.<\/li>\n<li>Caracterizar los riesgos de salud sexual y reproductiva.<\/li>\n<li>Comparar los resultados de ambos tratamientos.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DISE\u00d1O METODOL\u00d3GICO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio emp\u00edrico, observacional, descriptivo transversal, comparativo y prospectivo que abarc\u00f3 a aquellas adolescentes que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda infanto-juvenil del hospital Aball\u00ed en el per\u00edodo comprendido entre Enero 2010- Diciembre 2012, las cuales que presentaron como s\u00edntoma principal el flujo vaginal. Se ejecut\u00f3 con el objetivo de Describir las experiencias del uso de los flujogramas del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal. El universo estuvo conformado por 338 adolescente, de las cuales la mitad fue tratada teniendo en cuenta las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas del flujo (manejo sindr\u00f3mico) y el resto se le indico el tratamiento una vez recibido el resultado de los complementarios y se considero como grupo control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Criterios de inclusi\u00f3n: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se incluyeron en la investigaci\u00f3n a toda la poblaci\u00f3n femenina de 10 a 19 a\u00f1os, con s\u00edndrome de flujo vaginal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Criterios de exclusi\u00f3n: <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Paciente que por su edad no clasificaban como adolescentes.<\/li>\n<li>Adolescentes que no mostraban como s\u00edntoma el flujo vaginal.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Aspectos \u00c9ticos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estudio se realiz\u00f3 respetando la autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n de los sujetos a estudiar, teniendo como premisa el consentimiento informado, para lo cual quedar\u00e1 expl\u00edcito el derecho a no participar en la investigaci\u00f3n y el anonimato, as\u00ed como abandonar el estudio cuando lo estime conveniente y estar de acuerdo en que los resultados de esta investigaci\u00f3n sean publicados. Se trat\u00f3 a todas las personas por igual, independientemente de su condici\u00f3n f\u00edsica y nivel cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>T\u00e9cnica y Procedimiento.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todas las pacientes femeninas de 10 a 19 a\u00f1os que acudieron a la consulta por presentar s\u00edntomas de S\u00edndrome de Flujo Vaginal, se le aplic\u00f3 el formulario de encuesta para la base de datos; donde se registr\u00f3 la informaci\u00f3n necesaria para cumplir los objetivos propuestos, la cual fue llenada mediante el interrogatorio a las pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente se realiz\u00f3 ex\u00e1menes ginecol\u00f3gicos, recogi\u00e9ndose muestra para exudado vaginal y endocervical a la mitad de las pacientes; dichos exudados se procesaron en el laboratorio cl\u00ednico del Hospital \u00c1ngel Arturo Aball\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el exudado vaginal se tom\u00f3 muestra del fondo de saco vaginal con un aplicador est\u00e9ril, el cual se introdujo en un tubo de ensayo conteniendo dos mililitro de soluci\u00f3n salina isot\u00f3nica est\u00e9ril al 0,9%, haci\u00e9ndolo girar para desprender la muestra; se realiz\u00f3 entonces la observaci\u00f3n microsc\u00f3pica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El exudado endocervical se realiz\u00f3 despu\u00e9s de colocada la paciente en posici\u00f3n ginecol\u00f3gica; se le introdujo el esp\u00e9culo; se limpi\u00f3 la zona del endoc\u00e9rvix con un aplicador montado y despu\u00e9s se tom\u00f3 muestra con otro aplicador, extendi\u00e9ndose la misma en una l\u00e1mina a la cual se le realiz\u00f3 coloraci\u00f3n de Gram y se observ\u00f3 al microscopio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El test de clamidia y micoplasma se efectu\u00f3 tomando muestra del endoc\u00e9rvix para poner dicha muestra en contacto con los reactivos espec\u00edficos que siguen los principios inmunol\u00f3gicos de reacci\u00f3n ant\u00edgeno anticuerpo definidos para cada germen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: Edad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cuantitativa Continua Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>Precoz: 10-13 a\u00f1os. Intermedia: 14-16 a\u00f1os. Tard\u00eda: 17-19 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere al tiempo transcurrido desde el nacimiento hasta el momento de la investigaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: Edad de las relaciones sexuales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cuantitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>10-13 a\u00f1os. 14-16 a\u00f1os. 17-19 a\u00f1os. No relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere a los a\u00f1os cumplidos en el momento del primer coito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: N\u00famero de parejas sexuales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cualitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>0, 1, 2, 3 o m\u00e1s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere al n\u00famero de compa\u00f1eros sexuales desde el primer coito hasta el momento de la consulta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: Uso del cond\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cualitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>Siempre. Casi siempre. Ocasional. Casi nunca. Nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong><\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se refiere a la frecuencia del uso del cond\u00f3n en las relaciones sexuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: Caracter\u00edsticas del flujo vaginal (constatado por el examen f\u00edsico)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cualitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>Inespec\u00edfica. Blanco- grumoso. Homog\u00e9nea-gris\u00e1cea. Amarillo-verdosos. Purulento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere a las caracter\u00edsticas de la descarga vaginal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: G\u00e9rmenes encontrados en los exudados vaginales, endocervicales y test espec\u00edficos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cualitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>Trichomona vaginal. Candida. Gardnerella. Gonococo. Mycoplasma. Clamidia. Otros g\u00e9rmenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere al agente etiol\u00f3gico encontrado en los resultados de laboratorio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VARIABLE: Resultados seg\u00fan la conducta terap\u00e9utica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPO: <\/strong>Cualitativa Nominal Polit\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CATEGOR\u00cdA: <\/strong>Curaci\u00f3n. Mejor\u00eda cl\u00ednica. Recidiva. Persistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEFINICI\u00d3N: <\/strong>Se refiere si el tratamiento fue espec\u00edfico o sindr\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICADOR: <\/strong>N\u00fameros absolutos. Porciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Aspectos \u00e9ticos:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estudio se realizo respetando la autonom\u00eda y la autodeterminaci\u00f3n de los sujetos a estudiar, teniendo como premisa el consentimiento informado, para lo cual quedara explicito el derecho a no participar en la investigaci\u00f3n y el anonimato as\u00ed como abandonar el estudio cuando lo estime conveniente y estar de acuerdo con que los resultados de esta investigaci\u00f3n sean publicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se aplico el m\u00e9todo de estad\u00edstica descriptiva atendiendo a las caracter\u00edsticas de las variables, se empleo la distribuci\u00f3n de frecuencia y como medida de resumen los porcentajes. Los datos obtenidos fueron llevados a gr\u00e1ficos y tablas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESULTADOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 1: Distribuci\u00f3n de las pacientes estudiadas seg\u00fan grupos de edades de la adolescencia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Edad &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precoz. (10-13) \u2013 78 &#8211; 24<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Intermedia. (14-16) \u2013 147 &#8211; 43<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tard\u00eda. (17-19) \u2013 113 &#8211; 33<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total. \u2013 338 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Encuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Tabla 1 muestra el total de pacientes adolescentes estudiadas durante el per\u00edodo 2010-2012 con flujo vaginal, que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda infanto-juvenil del hospital Aball\u00ed, distribuidas en etapas seg\u00fan la edad, (precoz, intermedia y tard\u00eda) donde se observa que el mayor n\u00famero de pacientes se encuentra en la adolescencia intermedia (14-16) con 147, para un 43% del total, que fue 338.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 2: Relaciones sexuales seg\u00fan la edad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Edad &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10-13 a\u00f1os \u2013 8 &#8211; 2<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>14-16 a\u00f1os \u2013 182 &#8211; 54<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17-19 a\u00f1os \u2013 140 &#8211; 42<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No relaci\u00f3n sexual \u2013 8 &#8211; 2<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total \u2013 338 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Encuesta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Tabla 2 refleja la edad de comienzo de las relaciones sexuales, si las tienen, y se distribuye en grupos de edades seg\u00fan la adolescencia, mostrando que el mayor n\u00famero de las adolescentes estudiadas comenzaron sus relaciones sexuales entre los 14-16 a\u00f1os, para un 54% del total, seguidas por las que se encontraban en la adolescencia tard\u00eda (17-19) con el 42%, y la precoz (10-13) con 8 pacientes para un 2%. No presentaron relaciones sexuales 8 pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 3: N\u00famero de compa\u00f1eros sexuales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>N<sup>o <\/sup>de compa\u00f1eros sexuales &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">0 \u2013 8 &#8211; 2<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 \u2013 45 &#8211; 13<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 \u2013 215 &#8211; 64<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 o m\u00e1s \u2013 70 &#8211; 21<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total \u2013 338 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Encuesta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Tabla 3 se aprecia la cantidad de compa\u00f1eros sexuales de las adolescentes en estudio, y se observ\u00f3 que la mayor\u00eda de estas hab\u00edan presentado 2 parejas sexuales, con 215 del total, para un 64%, seguida de aquellas que hab\u00edan tenido este tipo de experiencias con 3 \u00f3 m\u00e1s, con 70 adolescentes para un 21%, y las que solo tuvieron 1 pareja con el 13%. No tuvieron parejas aquellas que no hab\u00edan tenido relaciones sexuales previas, que fueron 8 pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 4: Frecuencia del uso del cond\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Frecuencia &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre \u2013 53 &#8211; 16<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Casi siempre \u2013 98 &#8211; 29.8<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones \u2013 93 &#8211; 28<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi nunca \u2013 66 &#8211; 20.2<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca \u2013 20 &#8211; 6<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total \u2013 330 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Encuesta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Tabla 4 evidencia la frecuencia con que las adolescentes estudiadas utilizan el cond\u00f3n en sus relaciones sexuales. Se observ\u00f3 que el mayor n\u00famero de pacientes refieren el uso del mismo casi siempre, lo que es suficiente para contraer una ITS, o en su defecto interferir en los cambios del PH vaginal y dar como resultados secreciones vaginales de cualquier tipo, 98 pacientes que constituyen un 29.8% dijeron usarlo de la forma descrita antes. La mayor\u00eda de las pacientes refirieron no usar el cond\u00f3n de manera permanente en sus<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">relaciones \u00edntimas, en ocasiones: 93 para un 28%, casi nunca: 66 para 20.2%, datos que contrastan con la cantidad de pacientes que relataron usarlo siempre que fueron solo 53 del total (330) para un 16%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 5: Particularidades cl\u00ednicas del flujo vaginal.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Caracter\u00edsticas del flujo &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Inespec\u00edfica \u2013 114 &#8211; 33.7<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blanco \u2013grumosa \u2013 77 &#8211; 22.7<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Homog\u00e9nea \u2013gris\u00e1cea \u2013 97 &#8211; 28.6<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amarillo \u2013verdosa \u2013 39 &#8211; 11.5<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Purulento \u2013 11 &#8211; 3.5<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total \u2013 338 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: historia Cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Tabla 5 se puede observar las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas del flujo vaginal distribuidas seg\u00fan el n\u00famero de pacientes que la presentaron, as\u00ed se muestra que el flujo inespec\u00edfico lo presentaron 114 pacientes para un 33.7%, luego, por orden de agrupaci\u00f3n, aparecen 97 pacientes con flujo de caracter\u00edsticas homog\u00e9nea gris\u00e1cea, para un 28.6%, seguida por la blanco grumosa y la amarillo verdosa, con 77 y 39 adolescentes, para un 22.7 y 11.5 respectivamente. Solo el 3.5% del total presentaron leucorrea de aspecto purulento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 6: Resultados de los exudados vaginales, endocervicales y test espec\u00edficos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Germen &#8211; N<sup>o &#8211; <\/sup>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00e1ndida \u2013 27 &#8211; 16<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trichomona \u2013 18 &#8211; 10.7<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gardnerella \u2013 31 &#8211; 18.3<\/strong><strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clamidia \u2013 21 &#8211; 12.4<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mycoplasma \u2013 16 &#8211; 9.4<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonococo \u2013 10 &#8211; 6<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros g\u00e9rmenes \u2013 46 &#8211; 27.2<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total \u2013 169 &#8211; 100<strong>%<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Historia cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tabla 6 se manifiestan los g\u00e9rmenes espec\u00edficos obtenidos por laboratorio, a aquellas pacientes a las que se le practic\u00f3 exudados vaginales y ex\u00e1menes que mostraran alto grado de especificidad, estas pruebas se le practicaron a la mitad del total de la muestra. Se observ\u00f3 que el mayor n\u00famero de pacientes presentaron otros g\u00e9rmenes, como el enterococo, enterobacter, con 46 para un 27.2%, luego aparecen 31 pacientes con diagn\u00f3stico de Gardnerella para 18.3%, seguida de 27 que presentaron c\u00e1ndida albicans, 21 con clamidias, y 18 con trichomonas, para 16%, 12.4% y 10.7% respectivamente. Mycoplasma presentaron 16 adolescentes y gonococo 10. Estos datos coinciden con los recreados en la tabla 4, donde el orden que aparec\u00eda guarda estrecha relaci\u00f3n con lo encontrado en a posteriori en esta tabla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 7: Resultados seg\u00fan la conducta terap\u00e9utica.<\/strong><\/p>\n<table width=\"378\">\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"114\"><strong>Respuesta al tratamiento <\/strong><\/td>\n<td colspan=\"2\" width=\"92\"><strong>Manejo sindr\u00f3mico<\/strong><\/td>\n<td colspan=\"2\" width=\"94\"><strong>Tratamiento espec\u00edfico<\/strong><\/td>\n<td colspan=\"2\" width=\"78\"><strong>Total <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"45\"><strong>N<sup>o<\/sup><\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>N<sup>o<\/sup><\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<td width=\"38\"><strong>N<sup>o<\/sup><\/strong><\/td>\n<td width=\"40\"><strong>%<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"114\"><strong>Curaci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<td width=\"45\"><strong>97<\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>28.6<\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>104<\/strong><\/td>\n<td width=\"47\"><strong>30.8<\/strong><\/td>\n<td width=\"38\"><strong>201<\/strong><\/td>\n<td width=\"40\"><strong>59.4<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"114\"><strong>Mejor\u00eda cl\u00ednica<\/strong><\/td>\n<td width=\"45\">33<\/td>\n<td width=\"47\">9.7<\/td>\n<td width=\"47\">39<\/td>\n<td width=\"47\">11.6<\/td>\n<td width=\"38\">72<\/td>\n<td width=\"40\">21.3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"114\"><strong>Persistencia. <\/strong><\/td>\n<td width=\"45\">24<\/td>\n<td width=\"47\">7.1<\/td>\n<td width=\"47\">18<\/td>\n<td width=\"47\">5.7<\/td>\n<td width=\"38\">42<\/td>\n<td width=\"40\">12.8<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"114\"><strong>Recidiva.<\/strong><\/td>\n<td width=\"45\">15<\/td>\n<td width=\"47\">4.6<\/td>\n<td width=\"47\">8<\/td>\n<td width=\"47\">2.3<\/td>\n<td width=\"38\">23<\/td>\n<td width=\"40\">6.9<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"114\"><strong>Total <\/strong><\/td>\n<td width=\"45\">169<\/td>\n<td width=\"47\">50<\/td>\n<td width=\"47\">169<\/td>\n<td width=\"47\">50<\/td>\n<td width=\"38\">338<\/td>\n<td width=\"40\">100<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Historia cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Tabla 7 se pueden observar las diversas variantes de respuesta al tratamiento en funci\u00f3n del manejo sindr\u00f3mico y del tratamiento espec\u00edfico, luego de tener los resultados seg\u00fan los ex\u00e1menes complementarios pertinentes. La mayor\u00eda de las pacientes curaron tras la administraci\u00f3n del tratamiento cualquiera que fuere la modalidad, as\u00ed se puede observar que 97 con manejo cl\u00ednico y 104 con tratamiento espec\u00edfico, aportando el 28.6% y 30.8% respectivos, cifras con gran semejanza. Mejor\u00eda cl\u00ednica experimentaron 33 adolescentes manejadas sindr\u00f3micamente para un 9.7%, y 39 con terapia espec\u00edfica para 11.6%, cifras que tambi\u00e9n se asemejan. El mayor n\u00famero de recidivas se encontr\u00f3 en la terapia seg\u00fan los caracteres cl\u00ednicos, con 15 pacientes para un 4.6%, contrastando con los 8 pacientes que representaron el 2.3% del manejo espec\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>AN\u00c1LISIS Y DISCUSI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00e9stor G. N\u00fa\u00f1ez Acevedo <sup>10 <\/sup>en su estudio en la revisi\u00f3n de 924 pacientes en M\u00e1laga, Espa\u00f1a, hall\u00f3 el pico m\u00e1ximo en la gr\u00e1fica de los grupos et\u00e1reos en el de 17-19, no coincidiendo con los resultados del presente estudio, lo que puede obedecer a causas socio-culturales y a caracter\u00edsticas puramente demogr\u00e1fica de esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cecilia Ortiz, Mirtha Ley, Carmen Llorente <sup>11 <\/sup>en un estudio realizado a las adolescentes que asistieron a consulta de ginecolog\u00eda del Hospital Ginecoobst\u00e9trico \u201cRam\u00f3n Gonz\u00e1lez Coro\u201d por presentar flujo vaginal, de las 300 pacientes incluidas en la investigaci\u00f3n, el 45% se encontraban entre 14-16 a\u00f1os de edad coincidiendo con los datos de nuestra investigaci\u00f3n ya que en este rango de edad obtuvimos el 43%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvarez M. Escobar; Acosta A.; Cuti\u00e9 M. y otros <sup>13 <\/sup>en su trabajo presentado en el XIII Congreso de Obstetricia y Ginecolog\u00eda en abril del 2007, referente a la Vaginosis Bacteriana, encontr\u00f3 que el 63,6% de las pacientes estudiadas tuvo un inicio precoz de<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">las relaciones sexuales, todo esto habla a favor de lo reportado por la literatura internacional; avalando los datos de nuestra investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inicio precoz de las relaciones sexuales incide notablemente en las Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual, ya que la edad es un factor biol\u00f3gico que influye en el aumento de estas; porque la constituci\u00f3n de la mucosa vaginal y del tejido cervical de la mujer joven las hacen muy susceptibles a estas entidades; por lo que el riesgo de las j\u00f3venes aumenta cuando tienen actividad sexual en la pubertad temprana; adem\u00e1s porque la mujer tiene una mayor superficie expuesta (la vagina) durante la relaci\u00f3n sexual con penetraci\u00f3n y adem\u00e1s un relativo mayor tiempo con exposici\u00f3n a las secreciones de sus parejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Am\u00e9rica Journal <sup>14<\/sup>, aparece un art\u00edculo que avala el comportamiento sexual en un grupo de adolescentes estudiantes de preuniversitario que aparecen en el informe del sistema de vigilancia de la conducta de riesgo en la juventud del 2007 de la CDC; se encuest\u00f3 a 14 000 estudiantes; el 1% report\u00f3 haber tenido sexo antes de los 13 a\u00f1os y casi la mitad, el 49% dijo haber tenido sexo antes de los 15, sin embargo el uso del cond\u00f3n en este mismo grupo decreci\u00f3 en un 2% con respecto al a\u00f1o 2006. Datos que se relacionan de manera significativa con los encontrados en nuestro estudio con respecto a la edad de inicio de las relaciones sexuales y el uso del cond\u00f3n, que estuvo entre 14-16 a\u00f1os con un 54% del total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero de compa\u00f1eros sexuales tambi\u00e9n constituye un factor de riesgo de gran importancia a tener en cuenta, as\u00ed tenemos nuevamente a la American Journal de Obstetricia y Ginecolog\u00eda <sup>14<\/sup>; donde aparece el articulo \u00abCrece la actividad sexual en adolescentes y decrece el uso del cond\u00f3n; aqu\u00ed se plantea que el 48% de los adolescentes dijo haber tenido sexo con un incremento del 2%, en relaci\u00f3n al 2006; seg\u00fan datos del CDC, planteando que en este mismo periodo en esa poblaci\u00f3n decreci\u00f3 en un 2% el uso del cond\u00f3n; y el 61% dijo haber pose\u00eddo 2 \u00f3 m\u00e1s parejas sexuales, el 35% tuvo cambio de pareja reciente. Como vemos existe gran semejanza en los resultados obtenidos por esta encuesta de la revista norteamericana, a pesar de que la muestra abarc\u00f3 un mayor n\u00famero de pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curran D; Fagog MD; Hansen E.; y colaboradores <sup>17 <\/sup>plantean que el flujo vaginal en adolescentes, dependiendo de la edad de las mismas, se relaciona con la actividad sexual incrementada; refiriendo aumentos de este s\u00edndrome en pacientes que han cambiado frecuentemente pareja; as\u00ed como las que ten\u00edan varios compa\u00f1eros sexuales; y en promiscuas; todas estas son conductas sexuales de riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fajardo R; Erice T; Farramola L <sup>16<\/sup> en su estudio a 302 adolescentes con Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual; report\u00f3 que el 62% hab\u00eda tenido como m\u00ednimo 2 compa\u00f1eros sexuales; como se observa, coincide con el resultado del presente trabajo en relaci\u00f3n a la cantidad de parejas sexuales, ocupando un lugar importante entre los factores de riesgo asociados a la aparici\u00f3n y desarrollo de esta entidad. Tambi\u00e9n se refiere con gran fuerza al no uso de manera constante del preservativo, lo que coincide igualmente con lo hallado en nuestro estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cires Pujol M.; Freijoso Santiesteban E.; Silva Herrera y colaboradores <sup>15 <\/sup>en la gu\u00eda para el tratamiento de las infecciones vaginales plantean entre los factores de riesgos importantes; para poder prevenir las infecciones vaginales, la pr\u00e1ctica de una t\u00e9cnica adecuada de la higiene vulvo vaginal y las relaciones protegidas. Como es sabido las relaciones desprotegidas constituyen un factor indispensable a tener en cuenta al estudiar las infecciones causantes del S\u00edndrome de Flujo Vaginal en las producidas por agentes ex\u00f3genos; esto justifica nuestros hallazgos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente estudio evidencia una conducta sexual en la mayor\u00eda de las pacientes lo cual es un aspecto a tener en cuenta ya que cualquier cambio de comportamiento es dif\u00edcil; y en el comportamiento sexual m\u00e1s; y el conocimiento por s\u00ed solo no siempre culmina en un cambio de conducta; es por eso que la dificultad de controlar las infecciones como causa del S\u00edndrome de Flujo Vaginal radica en que las pr\u00e1cticas sexuales de riesgo est\u00e1n profundamente asidas en la vida diaria y en las culturas de las humanidades. Adem\u00e1s dicho comportamiento es muy personal y al hablar de las relaciones sexuales las paciente sienten \u00a8 verg\u00fcenza\u00a8 por lo que acuden al m\u00e9dico en ocasiones tard\u00edamente, es importante tener en cuenta que muchas de estas infecciones se comportan asintom\u00e1ticas y pueden ser transmitidas de forma silente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rom\u00e1n L.; Cervantes M.; Le\u00f3n A <sup>12 <\/sup>en su estudio de infecciones c\u00e9rvico-vaginales en pacientes atendidas en consulta de ginecolog\u00eda; reportaron como las principales manifestaciones cl\u00ednicas el Flujo Vaginal blanco gris\u00e1ceo homog\u00e9neo en el 40,9% no coincidiendo con esta investigaci\u00f3n, pues en la mencionada con anterioridad se abarc\u00f3 mujeres de vida sexualmente activa y no solamente adolescentes, como en el nuestro, y como es sabido las secreciones vaginales de caracter\u00edsticas inespec\u00edficas son mucho m\u00e1s frecuentes en las etapas tempranas de la vida de la mujer y que obedece a malos h\u00e1bitos higi\u00e9nicos; sin embargo se observ\u00f3 como Segundo lugar la presencia de leucorrea homog\u00e9nea gris\u00e1cea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cecilia Ortiz, Mirtha Ley, Carmen Llorente <sup>11<\/sup> estudiaron 300 pacientes que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda; encontrando como manifestaci\u00f3n cl\u00ednica m\u00e1s frecuente la leucorrea gris blanca, homog\u00e9nea en el 52,5%; seguida de la blanca grumosa en el 23,7%; la purulenta se present\u00f3 en el 3.1%; no correspondi\u00e9ndose con los resultados de esta investigaci\u00f3n con respecto a las dos primeras caracter\u00edsticas m\u00e1s frecuentes; sin embargo, guarda relaci\u00f3n respecto a la purulenta ya que encontramos una frecuencia del 3.5%. La posible incoherencia existente en cuanto a las caracter\u00edsticas m\u00e1s frecuente del flujo vaginal obedece igualmente a las edades de las pacientes que incluyeron estos estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz\u00e1lez C.; Moreno, M\u00aa y colaboradores <sup>18<\/sup> en su estudio de flora vaginal en pacientes que asistieron a la consulta de ginecolog\u00eda en el estado de M\u00e9rida, Venezuela; report\u00f3 la Vaginosis en un 20% seguida de Vaginitis Aer\u00f3bica en un 13,2% y la Candidiasis en un 14% no correspondi\u00e9ndose con el presente estudio, en el cual la mayor parte de las pacientes estudiadas presentaron exudados vaginales con g\u00e9rmenes como el enterococo, el enterobacter, con 46 pacientes para un 27.2%; sin embargo se observa discreta semejanza en cuanto a la presencia de Gardnerella y c\u00e1ndida en las que se registr\u00f3 en nuestro trabajo 18.3 y 16% respe Rodr\u00edguez Ayll\u00f3n Y. <sup>19<\/sup> al realizar la caracterizaci\u00f3n de la sepsis vaginal en 200 pacientes que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda infanto-juvenil del Policl\u00ednico \u201cLos Pinos\u201d; la Gardnerella Vaginal alcanz\u00f3 el 42%, seguido de la ctivamen Moniliasis en un 35% y la Trichomona en un 23%,<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">no coincidiendo num\u00e9ricamente con los datos obtenidos en la presente investigaci\u00f3n, aunque el orden de aparici\u00f3n y de frecuencia s\u00ed es el mismo que el encontrado en nuestro estudio, no precisan de g\u00e9rmenes de la flora intestinal pues no contaron en aquella investigaci\u00f3n con los medios diagn\u00f3sticos necesarios para ello, a diferencia de nuestro estudio, en el cual exist\u00edan las condiciones para la determinaci\u00f3n de estos g\u00e9rmenes, pues el nivel de disponibilidad de ciertos medios de laboratorio en la atenci\u00f3n secundaria es francamente mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al manejo sindr\u00f3mico, se conoce que su pr\u00e1ctica tiene efectividad terap\u00e9utica comprobada, solo que en nuestro pa\u00eds no se recogen estudios serios que hayan abordado esta situaci\u00f3n, y si existen, no se han publicado aun. Sin embargo, Eduards, L. Y. y colaboradores, en un estudio realizado en mujeres con flujo vaginal de vida sexual activa en el Center Manhatan Hospital de New York con un total de 550 pacientes, demostraron en el a\u00f1o 2007, que la respuesta a la terapia con manejo sindr\u00f3mico y con tratamiento espec\u00edfico era de 62% y 68% tasa de curaci\u00f3n, lo que coincide con lo encontrado en nuestro estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSIONES.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor n\u00famero de pacientes adolescentes con s\u00edndrome de flujo vaginal, est\u00e1n comprendidas en la adolescencia intermedia, unido al comienzo de las relaciones sexuales en la misma etapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los riesgos de salud sexual y reproductiva asociados a esta entidad, se encontr\u00f3 el no uso del cond\u00f3n en sus contactos sexuales y la pr\u00e1ctica del coito con 2 \u00f3 m\u00e1s parejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Predomin\u00f3 la curaci\u00f3n en los dos tipos de tratamiento, alcanzando% similares, ligeramente mayor en el caso del tratamiento espec\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se determin\u00f3 que el manejo sindr\u00f3mico es muy \u00fatil en el abordaje terap\u00e9utico del s\u00edndrome de flujo vaginal cuando no se dispone de cultivos espec\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RECOMENDACIONES. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarrollo de programas de capacitaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n a los profesionales de Atenci\u00f3n Primaria de Salud, con el fin de mejorar los resultados cl\u00ednicos en esta patolog\u00eda, y as\u00ed aportar un grano de arena en el cuidado de la salud reproductiva futura de las adolescentes, adem\u00e1s de contribuir en la reducci\u00f3n de gastos de nuestro sistema nacional de salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA <\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ledesma, D. 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Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Atenci\u00f3n a los pacientes con enfermedades de transmisi\u00f3n sexual. Serie de Informes T\u00e9cnicos: 810, Ginebra 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Jorge S\u00e1nchez y col. SIDA, Epidemiolog\u00eda, Diagn\u00f3stico, Tratamiento y Control de la Infecci\u00f3n VIH\/SIDA. Ministerio de Salud del Per\u00fa, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. World Health Organization and Joint United Nations Program on HIV\/AIDS. Working Group on Global HIV\/AIDS Surveillance. Guidelines for Sexually Transmitted Infections Surveillance. 2009<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. World Health Organization. Flowcharts for Syndromic Care Management of STD. 1995<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. World Health Organization \u2013 Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud. Atenci\u00f3n de ETS. 1995 18A, 1999\/001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. MINSAP. Infecciones de transmisi\u00f3n sexual pautas para su tratamiento. Ciudad de la Habana, enero 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Experiencias del uso del flujograma del manejo sindr\u00f3mico en adolescentes con flujo vaginal Se realiz\u00f3 un estudio emp\u00edrico, observacional, descriptivo transversal, comparativo y prospectivo que abarc\u00f3 a adolescentes que acudieron a la consulta de ginecolog\u00eda Infanto-Juvenil del Hospital Aball\u00ed durante Enero 2010- Diciembre 2012, las que presentaron como s\u00edntoma principal el flujo vaginal. 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