{"id":31501,"date":"2015-01-11T23:53:59","date_gmt":"2015-01-11T22:53:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=31501"},"modified":"2015-01-11T23:55:20","modified_gmt":"2015-01-11T22:55:20","slug":"trapezoidectomia-rizoartrosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trapezoidectomia-rizoartrosis\/","title":{"rendered":"Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n: La artrosis de la articulaci\u00f3n basal del pulgar es la m\u00e1s com\u00fan de las enfermedades degenerativas articulares de la mano. Trapezoidectom\u00eda con o sin interposici\u00f3n y con o sin ligamentoplastia, es una de las opciones de tratamiento quir\u00fargico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hip\u00f3tesis: Los resultados cl\u00ednicos, subjetivos y objetivos, confirman la eficacia del tratamiento quir\u00fargico empleado de trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia por interposici\u00f3n tendinosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores: <\/strong>Dr. Juan Miguel D\u00edaz Quesada (*), Dr. Horacio Tabares Neyra (**), Horacio Tabares S\u00e1ez (***), Laura Tabares S\u00e1ez (***).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Especialistas de II Grado en Ortopedia y Traumatolog\u00eda, Profesor Auxiliar de la Facultad \u201cCalixto Garc\u00eda\u201d. Jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatolog\u00eda, Hospital General Docente \u201cCalixto Garc\u00eda\u201d. La Habana, Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Especialistas de II Grado en Ortopedia y Traumatolog\u00eda, Profesor Auxiliar de la Facultad \u201cCalixto Garc\u00eda\u201d. Jefe de Cirug\u00eda del Centro de Investigaciones en Longevidad, Envejecimiento y Salud. La Habana, Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*** Alumnos Internos del Dpto. de Cirug\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horacio Tabares Neyra. Servicio de Cirug\u00eda. Centro de Investigaciones en Longevidad, Envejecimiento y Salud. Calle 27 y G, Vedado. La Habana, Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9todo: Estudio de intervenci\u00f3n longitudinal prospectivo con pacientes diagnosticados e intervenidos por rizoartrosis de la mano entre Enero del 2009 y Enero del 2013, y valorados un a\u00f1o despu\u00e9s. La muestra quedo constituida por 45 pacientes, con 29 mujeres y 16 hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resultados: Existi\u00f3 predominio del sexo femenino, y del grupo de edades entre 51 y 60 a\u00f1os, mayoritariamente en pacientes que desempe\u00f1aban labores de tipo manual, con estadios de degeneraci\u00f3n avanzados y afectaci\u00f3n de la mano derecha dominante. Ocurrieron pocas complicaciones menores y significativos cambios en la percepci\u00f3n del dolor, la oposici\u00f3n del pulgar y en el nivel de discapacidad presente antes de la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusiones: La trapezoidectom\u00eda parcial con artroplastia interposicional tendinosa resulto altamente efectiva en el tratamiento de la artrosis carpometacarpiana del pulgar demostrado a trav\u00e9s del \u00edndice QuickDASH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: Rizoartrosis, trapezoidectom\u00eda, artroplastia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La trapezometacarpiana es la segunda articulaci\u00f3n del organismo m\u00e1s frecuentemente afectada por artrosis. Los pacientes con este desorden desarrollan dolor, rigidez e inflamaci\u00f3n en la base del pulgar, conocido como rizoartrosis, lo que se agrava con actividades de agarre, pinzamiento o manipulaci\u00f3n fina (<strong><sup>1)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carpometacarpiana del pulgar es una articulaci\u00f3n bic\u00f3ncava, que consiste en dos huesos con forma de silla de montar que se articulan perpendicularmente uno con otro. Esta configuraci\u00f3n \u00fanica bic\u00f3ncava brinda un amplio rango de movimiento, que es esencial para actividades que requieren agarre y pinzamiento; sin embargo, ese incremento en el rango de movimiento se produce a expensas de la disminuci\u00f3n de la estabilidad (<strong><sup>2)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las cargas que se trasmiten por la articulaci\u00f3n trapezometacarpiana son significativas, hasta el punto de que 1kg de pinzamiento en la punta del pulgar se traduce en 13kg en la base, las actividades diarias con altas cargas en la articulaci\u00f3n carpometacarpiana del pulgar com\u00fanmente propician el desarrollo de artrosis degenerativa en la misma (<strong><sup>3)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos datos estad\u00edsticos sit\u00faan en m\u00e1s del 10% las mujeres de edad media que padecen de rizoartrosis; en pacientes mayores de 75 a\u00f1os de edad, la prevalencia de degeneraci\u00f3n radiogr\u00e1fica de la articulaci\u00f3n carpometacarpiana del pulgar es de 25% en hombres y 40% en mujeres (<strong><sup>4)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento inicial es conservador, e incluye medidas como modificaci\u00f3n de las actividades habituales, medicamentos antiinflamatorios, inmovilizaci\u00f3n o inyecci\u00f3n con esteroides. Si estas modalidades de tratamiento fallan, existen m\u00faltiples opciones quir\u00fargicas que pueden emplearse (<strong><sup>2,5)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descrita por Forestier en 1937, la artrosis basal del pulgar es una enfermedad muy frecuente en la cirug\u00eda de mano, donde la decisi\u00f3n del tipo de cirug\u00eda varia en relaci\u00f3n con el estadio cl\u00ednico de la afecci\u00f3n, la demanda funcional del paciente y la preferencia del cirujano (<strong><sup>6)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La variedad de t\u00e9cnicas disponibles pueden agruparse en tres vertientes (<strong><sup>7)<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Trapezoidectom\u00eda con o sin interposici\u00f3n y con o sin ligamentoplastia, lo cual acorta la primera columna y resulta en p\u00e9rdida de fuerza del pulgar.<\/li>\n<li>Artrodesis trapezometacarpiana, sacrificando parte del rango de movimiento en la columna del pulgar.<\/li>\n<li>Artroplastias con implantes, usando pr\u00f3tesis.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cirujanos coinciden en que la eliminaci\u00f3n de parte o todo el trapecio, usualmente reduce el dolor, pero no existe consenso acerca de la t\u00e9cnica a emplear en la resecci\u00f3n o el papel de la reconstrucci\u00f3n de ligamentos y la artroplastia por interposici\u00f3n. En esencia, existe una gran variedad de procedimientos que se han desarrollado para disminuir el n\u00famero de pacientes no satisfechos con el tratamiento quir\u00fargico enfocados en el rol de la subsidencia del metacarpiano y la estabilidad de la base metacarpiana del pulgar (<strong><sup>8)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante las disyuntivas existentes, nos planteamos la pregunta cient\u00edfica de cu\u00e1l ser\u00eda la mejor t\u00e9cnica quir\u00fargica para preservar el movimiento en la artrosis carpometacarpiana del pulgar en pacientes sanos portadores de esta afecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera general se emplean tres clasificaciones radiogr\u00e1ficas para la artrosis trapezometacarpiana, la de Burton, la de Eaton y la de Dell (<strong><sup>9-11)<\/sup><\/strong>. Antes del desarrollo de significativos cambios radiogr\u00e1ficos (estadio I) los pacientes son tratados mediante osteotom\u00eda del metacarpiano o reconstrucci\u00f3n de ligamentos. Estadios m\u00e1s avanzados, II al IV, pueden ser tratados mediante artroplastia de resecci\u00f3n con numerosas variaciones. La resecci\u00f3n del trapecio puede ser parcial o completa, artrosc\u00f3pica o<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">abierta (<strong><sup>12-16)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra hip\u00f3tesis de trabajo fue que los resultados cl\u00ednicos, subjetivos y objetivos, confirman la eficacia del tratamiento quir\u00fargico empleado de trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia por interposici\u00f3n tendinosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es prop\u00f3sito de este trabajo, mostrar los resultados obtenidos con la t\u00e9cnica de trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia por interposici\u00f3n, empleada por nosotros, as\u00ed como caracterizar algunas variables que pueden estar en relaci\u00f3n con esta enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dise\u00f1o metodol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realizo un estudio de intervenci\u00f3n longitudinal prospectivo con pacientes diagnosticados e intervenidos por rizoartrosis de la mano entre Enero del 2009 y Enero del 2013, en el Hospital Docente \u201cGeneral Calixto Garc\u00eda\u201d y el Centro de investigaciones en Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED) del Ministerio de Salud P\u00fablica y evaluados un a\u00f1o despu\u00e9s de dicho tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de pacientes: Fueron tomados en cuenta todos los pacientes (N=53), que de forma consecutiva concurrieron a consulta por presentar sintomatolog\u00eda que hac\u00eda evidente el diagn\u00f3stico de rizoartrosis de la mano y que al no mostrar mejor\u00eda con los tratamientos conservadores, se decidi\u00f3 realizarles tratamiento quir\u00fargico. Se incluyeron aquellos que dieron su aprobaci\u00f3n para participar en este estudio, se excluyeron los que presentaron otras condiciones distintas a artrosis primaria o postraum\u00e1tica (artritis reumatoide, artropat\u00eda cristalina, desorden ligamentoso cong\u00e9nito), as\u00ed como los que presentaban otra alteraci\u00f3n o discapacidad en el mismo miembro superior y los que presentaban cirug\u00eda previa en el pulgar afectado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se incluyeron los que por alguna causa no pudieron ser evaluados al a\u00f1o del tratamiento quir\u00fargico. La muestra quedo constituida por 45 pacientes, con 29 mujeres y 16 hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se empleo el m\u00e9todo de Dell, para determinar el estadio radiogr\u00e1fico en que se encontraban nuestros pacientes en el preoperatorio (<strong><sup>11,17)<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Estadio I.- Articulaci\u00f3n normal, incipiente estrechamiento del espacio articular, condensaci\u00f3n subcondral, no subluxaci\u00f3n, no osteofitos.<\/li>\n<li>Estadio II.- Estrechez del espacio articular, condensaci\u00f3n subcondral, subluxaci\u00f3n &lt; 3mm de la superficie articular.<\/li>\n<li>Estadio III.- Pronunciada estrechez del espacio articular, osteofito prominente, subluxaci\u00f3n &gt; 3mm de la superficie articular, posible osteoartritis peritrapezoidal.<\/li>\n<li>Estadio IV.- Perdida del contorno articular, osteofito prominente, sustancial subluxaci\u00f3n o dislocaci\u00f3n, frecuente osteoartritis peritrapezoidal.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para medir el cambio en el dolor referido por los pacientes antes y despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica, se empleo la clasificaci\u00f3n de Alnot para dolor (<strong><sup>7)<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Estadio 0 \u2013 No dolor.<\/li>\n<li>Estadio I \u2013 Dolor durante esfuerzo significativo.<\/li>\n<li>Estadio II \u2013 Dolor durante las actividades diarias.<\/li>\n<li>Estadio III \u2013 Dolor espontaneo intermitente.<\/li>\n<li>Estadio IV \u2013 Dolor constante.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La movilidad pre y posquir\u00fargica del pulgar fue determinada empleando el test de Karpandji de valoraci\u00f3n de la oposici\u00f3n (<strong><sup>18)<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El test de oposici\u00f3n consiste en tocar con la punta del dedo pulgar, los cuatro dedos largos de la mano ipsilateral; se otorga la menor puntuaci\u00f3n, uno, al tocar la falange proximal del \u00edndice, nueve en la cabeza del quinto metacarpiano y diez el pliegue distal volar en el borde cubital, tal y como se muestra en la figura 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El test solo es v\u00e1lido si los estadios continuos son posibles, la prueba se realiza con la mano sobre un plano r\u00edgido en posici\u00f3n volar y debe compararse la oposici\u00f3n como referencia con la otra mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ver Figura 1. Diagrama mostrando el test de valoraci\u00f3n de la oposici\u00f3n del pulgar de Kapandji (<strong><sup>19)<\/sup><\/strong>. (Al final del art\u00edculo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para establecer la comparaci\u00f3n entre los resultados al a\u00f1o de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica y la situaci\u00f3n funcional referida por los pacientes en el preoperatorio, utilizamos la encuesta de discapacidad QuickDASH, \u201c<span style=\"text-decoration: underline;\">Disabillities arm shoulder and hand\u201d<\/span>, aplicada en el preoperatorio y al a\u00f1o, como m\u00ednimo, posterior a la intervenci\u00f3n quir\u00fargica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como parte del trabajo, se recogieron otras variables demogr\u00e1ficas y biom\u00e9dicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Edad Sexo Etiolog\u00eda probable<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo de padecer Mano afectada Complicaciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>T\u00e9cnica quir\u00fargica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Torniquete neum\u00e1tico. Antisepsia y pa\u00f1os de campo est\u00e9riles. Incisi\u00f3n de piel que se extiende desde los dos tercios distales del primer metacarpiano por su borde radial y que bordea la tabaquera anat\u00f3mica, se dirige despu\u00e9s a la zona volar de la mu\u00f1eca bordeando el m\u00fasculo palmar mayor, el cual se visualiza, as\u00ed como la articulaci\u00f3n del trapecio con el 1er. metacarpiano. Se procede a hacer un flap capsulo-ligamentoso de 1-2cms de ancho por 2cms de largo, de base distal y sobre la base del metacarpiano. Se visualiza la articulaci\u00f3n haciendo ex\u00e9resis de la cara articular del trapecio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se divide el tend\u00f3n del palmar mayor en de distal a proximal dejando su inserci\u00f3n, siendo esta divisi\u00f3n aprox. de 5 a 6cms. Se arrolla el tend\u00f3n sobre si y se introduce en el defecto dejado por la p\u00e9rdida \u00f3sea, encima de este se sutura el flap capsulo-ligamentoso previamente tallado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se coloca el metacarpiano en posici\u00f3n funcional previa reducci\u00f3n y se fija con un alambre de Kirschner. La hemostasia debe ser rigurosa y se sutura la piel; se coloca una f\u00e9rula de yeso de reposo antebraquial con la mu\u00f1eca en posici\u00f3n funcional y los dedos libres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideraciones \u00e9ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El protocolo de esta investigaci\u00f3n fue revisado y evaluado desde el punto de vista metodol\u00f3gico, cient\u00edfico y \u00e9tico por los comit\u00e9s cient\u00edfico y de \u00e9tica del Hospital General Docente \u201cCalixto Garc\u00eda\u201d y del Centro de Investigaciones en Longevidad, Envejecimiento y Salud que lo aprobaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resultados.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este estudio fueron reclutados de manera secuencial probabil\u00edstica 45 pacientes, 29 (64,5%) correspondieron al sexo femenino; y 16 al sexo masculino (35,5%). Predomino el grupo de edad entre 51 y 60 a\u00f1os con m\u00e1s de la mitad de los pacientes atendidos y tratados, seguido por los grupos de edades de 40 a 50 a\u00f1os y 61 y m\u00e1s con cantidades y porcientos muy semejantes. No existieron<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">pacientes menores de 40 a\u00f1os. Lo anterior puede visualizarse en la tabla 1. (Al final del art\u00edculo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuestros pacientes, 32 (71,4%) eran trabajadores manuales, a lo cual se le atribuyo la artrosis, mientras que nueve (28,6%), refirieron haber sufrido un trauma en la mano, a partir de lo cual comenzaron a presentar sintomatolog\u00eda. Los cuatro restantes no refer\u00edan dato alguno que pod\u00eda relacionarse con la etiolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en toda enfermedad degenerativa, los cambios que ocurren evolucionan en el tiempo, por ello se considero que deb\u00eda existir relaci\u00f3n entre el tiempo de padecer referido por los pacientes, medido en meses, y el estadio imagenol\u00f3gico de la clasificaci\u00f3n de Dell visualizado a trav\u00e9s de radiograf\u00edas preoperatorias. Por ello se decidi\u00f3 relacionar estas dos variables en una tabla, la dos, para poder contrastar esa posible relaci\u00f3n. (Al final del art\u00edculo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el grupo de pacientes cuyas afecciones se catalogaron en estadio IV, 15 para el 33,4%, refirieron padecer sintomatolog\u00eda por m\u00e1s de trece meses 13; de ellos nueve refiriendo el padecimiento por m\u00e1s de 25 meses; los ubicados en estadio III presentaron sintomatolog\u00eda entre seis y 24 meses antes de la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de nuestros pacientes fue tratado por afectaci\u00f3n en ambas manos, la mano afectada con mayor frecuencia fue la derecha con 33 casos (73,33%), la mano izquierda fue intervenida en los 12 casos restantes, siendo muy significativo que la incidencia de mano dominante se presento en 39 pacientes, lo que represento un elevado 86,66% del total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las complicaciones que ocurrieron fueron catalogadas como menores, se presentaron cinco casos de celulitis en la herida, resueltas mediantes curaciones locales y antibioticoterapia, un paciente desarrollo distrofia simp\u00e1tica, que requiri\u00f3 bloqueos (2) del ganglio estelar, pero esto no influyo en los resultados funcionales y otros dos presentaron parestesias iniciales que se atribuyeron a manipulaci\u00f3n y cedieron espont\u00e1neamente en el posoperatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para visualizar adecuadamente el cambio referido por los pacientes en cuanto al dolor antes y despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica, clasificado seg\u00fan los estadios de Alnot, se decidi\u00f3 presentar en la tabla 3 (al final del art\u00edculo) como contraste pareado, lo encontrado acerca de esta importante variable cl\u00ednica, que en muchos casos es lo que lleva a los pacientes a decidirse por dicho tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es notorio el cambio registrado en la variable dolor, 19 de nuestros pacientes refirieron dolor intenso en el preoperatorio que llevo a estadiarlos como IV de la clasificaci\u00f3n empleada, lo que unido a 18 en el estadio III, representaba m\u00e1s del 82% del total de pacientes atendidos y tratados. El dolor posoperatorio ubico a 40 de nuestros pacientes (88,9%) en los estadios 0 y I, los menores, lo que subraya lo significativo del cambio experimentado con la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. No existi\u00f3 caso en estadio IV en el posoperatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los riesgos inherentes a cualquier t\u00e9cnica quir\u00fargica que se emplee en el tratamiento de la rizoartrosis, es la perdida de la movilidad y\/o de la fuerza en el dedo pulgar. Nosotros empleamos el test de Kapandji de valoraci\u00f3n de la oposici\u00f3n para determinar la movilidad que mostraban los pacientes en el pulgar en el preoperatorio y compararlo con la existente al a\u00f1o de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica; por igual raz\u00f3n a la expuesta acerca del dolor, se decidi\u00f3 presentar el cambio a trav\u00e9s de una tabla de contraste pareado entre el pre y el posoperatorio. Esto se aprecia en la tabla 4. (Al final del art\u00edculo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del an\u00e1lisis de la tabla cuatro, puede apreciarse la dificultad para la oposici\u00f3n de nuestros pacientes en el preoperatorio, donde no existi\u00f3 ninguno con el m\u00e1ximo de la escala y solo dos en el valor nueve, la mayor concentraci\u00f3n antes de la intervenci\u00f3n, se ubicaba en valores de cuatro, cinco y seis para la oposici\u00f3n del pulgar; la mencionada situaci\u00f3n sufri\u00f3 un notable cambio en el posquir\u00fargico, donde como puede apreciarse en la mencionada tabla cuatro, 38 pacientes fueron ubicados en valores de oposici\u00f3n del pulgar entre ocho y diez, sin existir ninguno con limitaci\u00f3n de dicho movimiento menor a cuatro. La media de movilidad en oposici\u00f3n pre fue de 4,82 que mejoro ostensiblemente a 8,51 en el pos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La valoraci\u00f3n de cualquier tratamiento que se emplee, quir\u00fargico o no, est\u00e1 determinada por la percepci\u00f3n del paciente de la utilidad del procedimiento a que se someti\u00f3; por ello empleamos la versi\u00f3n reducida del \u00edndice de discapacidad de brazo, hombro y mano, QuickDASH, para valorar los resultados de la t\u00e9cnica empleada. Este instrumento, en cualquiera de sus versiones, constituye el <span style=\"text-decoration: underline;\">\u201cst\u00e1ndar gold<\/span>\u201d en la valoraci\u00f3n de resultados para miembros superiores. Ver tabla 5 (al final del art\u00edculo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede evidenciarse, el cambio en la percepci\u00f3n de la discapacidad expresado por los pacientes a trav\u00e9s del \u00edndice aplicado; el valor en el preoperatorio oscilaba entre 46 y 79 con media de 63, lo cual migro hacia valores entre 13 y 42 en el pos, con media muy favorable de 29.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Discusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La artrosis carpometacarpiana del pulgar es una enfermedad degenerativa, para muchos relacionada con labores manuales; donde como todo proceso degenerativo, la edad posee una relaci\u00f3n directa como medida de tiempo. La mayor\u00eda de los autores reportan sus muestras entre los 55 y los 60 a\u00f1os de edad (<strong><sup>4,12,16,17,19-21)<\/sup><\/strong>; como la nuestra, donde existi\u00f3 predominio del grupo de edades entre 51 y 60 a\u00f1os de edad con m\u00e1s de la mitad del total para 51,1%. Algunos autores encontraron la media de edad ligeramente superior a los 60 a\u00f1os (<strong><sup>22-25)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo reportado en relaci\u00f3n con la incidencia en el sexo es variable en la proporci\u00f3n femenino\/masculino, pero con claro predominio de las mujeres, as\u00ed Borr\u00e1s (<strong><sup>19)<\/sup><\/strong> encontr\u00f3 un 77,2% de mujeres contra un 22,8% de varones, Lemoine (<strong><sup>23)<\/sup><\/strong> 82% de mujeres en su serie de 68 pacientes, muy semejante a Sammer (<strong><sup>24)<\/sup><\/strong> con 85% de mujeres; Kochevar (<strong><sup>20) <\/sup><\/strong>report\u00f3 17 femeninas y solo un hombre, nosotros encontramos una relaci\u00f3n de 2\/1 entre el sexo femenino y el masculino, con 29 mujeres (64,5%) y 16 hombres (35,5%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wysocki en su serie reporto que 18 de los 29 pacientes realizaban labores manuales habitualmente, siete eran jubilados de trabajo de oficina y los cuatro restantes no ten\u00edan relaci\u00f3n demostrable entre la actividad diaria y su afecci\u00f3n (<strong><sup>12)<\/sup><\/strong>. Nosotros encontramos un elevado 71,4% de pacientes que realizaban labores manuales, y nueve refirieron causa traum\u00e1tica como el desencadenante de sus s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encontr\u00f3 relaci\u00f3n entre el<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">tiempo de padecer sintomatolog\u00eda y el estadio radiogr\u00e1fico de la degeneraci\u00f3n carpometacarpiana del pulgar, medido seg\u00fan Dell, 24 pacientes refirieron presentar s\u00edntomas de m\u00e1s de 13 meses de evoluci\u00f3n, de ellos solo uno ubicado en el estadio II de cambios visualizados por radiograf\u00edas, el resto presentaban im\u00e1genes en los estadios m\u00e1s avanzados de artrosis; algo similar encontr\u00f3 Borras, con 73,7% de los casos clasificados como estadio III (<strong><sup>19)<\/sup><\/strong>. Kochevar encontr\u00f3 que sus pacientes presentaban s\u00edntomas desde un periodo anterior a la operaci\u00f3n entre cuatro meses y 10 a\u00f1os (<strong><sup>20)<\/sup><\/strong>; Kokkalis reporto una media de padecer sintomatolog\u00eda de 31 meses, con un rango entre 14 y 82 (<strong><sup>4)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mano m\u00e1s frecuente afectada entre nuestros casos fue la derecha con el 73,33%, superior a lo reportado por Borr\u00e1s de 50,9% y distinto a lo de Vermeulen que refiri\u00f3 encontrar mayor afectaci\u00f3n en la mano izquierda (<strong><sup>16,19),<\/sup><\/strong>. Lo hallado por los autores consultados es diverso en relaci\u00f3n con la afectaci\u00f3n de la mano dominante, pues Borr\u00e1s reporto 54,4%, Lemoine 52%, mientras Sammer 48% y Vermeulen 40%, esto da una idea de no existir relaci\u00f3n entre la mano dominante y la afectaci\u00f3n por rizoartrosis (<strong><sup>16,19,23,24)<\/sup><\/strong>. En nuestros casos la incidencia de mano dominante fue alta con un 86,66%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestra serie no existieron casos con afectaci\u00f3n bilateral, lo que nos diferencia de lo encontrado por Borr\u00e1s y kokkalis con seis y siete casos afectados en ambas manos respectivamente, pero fundamentalmente con lo reportado por Lemoine de 80% de incidencia bilateral de artrosis carpometacarpiana del pulgar en su serie (<strong><sup>4,19,23).<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las complicaciones descrita en la bibliograf\u00eda asociada al uso de agujas de Kirschner percut\u00e1neas es la infecci\u00f3n del trayecto de las mismas, nosotros no sufrimos ninguna; nuestras complicaciones fueron pocas y catalogadas como menores todas (<strong><sup>26)<\/sup><\/strong>. Borr\u00e1s en 57 pacientes tratados mediante artrodesis carpometacarpiana reporto 19 complicaciones b\u00e1sicamente relacionadas con la consolidaci\u00f3n y la posici\u00f3n de la artrodesis (<strong><sup>19)<\/sup><\/strong>. Lemoine refiri\u00f3 tres distrofias simp\u00e1ticas, y una ruptura del extensor largo del pulgar en su serie de 84 artroplastias con pr\u00f3tesis (<strong><sup>23)<\/sup><\/strong>. Kochevar reporto no haber sufrido complicaci\u00f3n quir\u00fargica con la t\u00e9cnica de Thompson modificada, en 25 pulgares (<strong><sup>20)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando revisamos los resultados que comparan diversas t\u00e9cnicas, no existen datos en los que se valore una de ellas sobre las otras. Dependiendo de las series, los resultados se contradicen. Series comparativas entre artrodesis y artroplastias (trapecectom\u00eda con o sin tenosuspensi\u00f3n) muestran en ocasiones ventajas sobre la trapecectom\u00eda simple (<strong><sup>27,28)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor constituye una de las principales manifestaciones cl\u00ednicas, por la que los pacientes acuden buscando tratamiento m\u00e9dico, en un gran n\u00famero de ellos es la causa que los decide a someterse a la opci\u00f3n quir\u00fargica para solucionar la artrosis carpometacarpiana del pulgar. Algunos autores emplean para determinar la variaci\u00f3n ocurrida en lo referente a este importante s\u00edntoma-signo, la escala visual anal\u00f3gica de dolor, como Borr\u00e1s que refiri\u00f3 un cambio de 8,4 en el pre a 4,8 en el posquir\u00fargico; Rizzo refiri\u00f3 un importante cambio de 6,6 a 0,4 en el EVA; Kokkalis encontr\u00f3 mejor\u00eda de 6,2 a 0,7 (<strong><sup>4,19,22)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros decidimos emplear la escala de dolor de Alnot, reconocida por muchos, en cinco estadios bien diferenciados, encontrando que la migraci\u00f3n hacia niveles de estadio 0 y I fue tan significativa que 40 de los 45 pacientes se ubicaron en ellos en el pos, cuando 37 se encontraban entre los estadios III y IV en el pre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros estudios con seguimiento prolongado han reportado altos porcentajes de alivio del dolor, Kochevar reporto 17 de 18 pacientes con excelente o buen alivio del dolor; en 42 pacientes, Sammer reporto 27 con nada o ligero dolor, 11 dolor ocasional y 4 dolor persistente (<strong><sup>20,24)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento fundamental del pulgar es la oposici\u00f3n, la perdida de esta conlleva una importante limitaci\u00f3n de la mano (<strong><sup>29,30)<\/sup><\/strong>. Por ello nos enfocamos, a trav\u00e9s del test de Kapandji, en establecer la comparaci\u00f3n entre el nivel en que se encontraban los casos antes de ser intervenidos y lo obtenido despu\u00e9s de emplear la t\u00e9cnica quir\u00fargica realizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La media de la capacidad de oposici\u00f3n preoperatoria en los 45 pulgares intervenidos fue de 4,82, con gran concentraci\u00f3n de casos en niveles 3, 4, 5 y 6 (32 pulgares), lo cual migr\u00f3 a una media de 8,51 despu\u00e9s de aplicada la t\u00e9cnica quir\u00fargica analizada, con significativa concentraci\u00f3n de casos en los niveles de capacidad de oposici\u00f3n 8, 9 y 10 (38 pulgares).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo relacionado por otros autores referente a ganancia a la oposici\u00f3n es variable, Borr\u00e1s refiri\u00f3 que el 44,7% de sus pacientes obtuvieron puntuaci\u00f3n de 10 en el posoperatorio seg\u00fan la escala de Kapandji y la mayor\u00eda supera la puntuaci\u00f3n de 8; Lemoine obtuvo una media de 9,5 (91% de los pacientes en 8 o m\u00e1s) cuando el Kapandji pre fue de 8,8. Kochevar demostr\u00f3 con el test de oposici\u00f3n que 24 de 25 pulgares tocaban la punta del dedo me\u00f1ique y solo en un caso se logro oponer a la falange proximal de dicho dedo (<strong><sup>19,20,23)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de su seguimiento, Kokkalis encontr\u00f3 que en 66 casos de 82 era posible tocar con el pulgar la base del me\u00f1ique, semejante a Sandvall donde solo dos de sus pulgares intervenidos no pudieron oponer a la base del dedo menor. Vermeulen refiri\u00f3 un cambio en la puntuaci\u00f3n del test de Kapandji en 12 meses de 8,3 en el pre a 9,2 en el posoperatorio (<strong><sup>4, 16,25)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grado de satisfacci\u00f3n del paciente es fundamental para determinar el \u00e9xito de cualquier tratamiento. El test de discapacidad de brazo, hombro y mano, en su versi\u00f3n conocida como QuickDASH, es considerado como la \u201cregla de oro\u201d en las cirug\u00edas de miembros superiores, es un cuestionario de 11 preguntas sobre la capacidad para realizar labores habituales, donde cada respuesta tiene cinco posibilidades valoradas desde 1 (menor discapacidad) hasta 5, lo cual se lleva a una escala de 1 a 100 y la mayor puntuaci\u00f3n refleja mayor discapacidad del miembro superior para las labores habituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran mayor\u00eda de los autores prefieren valorar sus resultados empleando el QuickDASH o la versi\u00f3n m\u00e1s amplia del mismo (DASH). Borr\u00e1s refiri\u00f3 una media del DASH preoperatoria de 64,1 que disminuyo a 40,8 en el pos; por su parte Wysocki, empleando el DASH, logro media de 15 al a\u00f1o despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n. Vermeulen comparativamente encontr\u00f3 una puntuaci\u00f3n de 51<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(rango de 21 a 72,5) en el pre que mejoro a los 12 meses de operados a 30 (rango de 3 a 61) (<strong><sup>12,16,19)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sandvall por su parte, informo puntuaciones de QuickDASH de 20,5 y 17,7 en la valoraci\u00f3n posquir\u00fargica; O\u00b4brien noto un cambio pre-pos de 37,0 a 29,9 empleando el QuickDASH; Mallinson con el cuestionario largo (DASH) refiri\u00f3 un importante cambio de 48,5 a 19 despu\u00e9s de aplicar su t\u00e9cnica quir\u00fargica (<strong><sup>21,25, 31)<\/sup><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro trabajo logro una importante migraci\u00f3n en el QuickDASH, de una media de 63 en el preoperatorio a 29 en el pos, con m\u00ednimos y m\u00e1ximos que no se superponen, lo que representa que la totalidad de nuestros pacientes mejoraron en el nivel de satisfacci\u00f3n relacionado con la capacidad de actividades del miembro superior afectado e intervenido por rizoartrosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones.<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Nuestra serie demuestra predominio del sexo femenino, y del grupo de edades entre 51 y 60 a\u00f1os, mayoritariamente en pacientes que desempe\u00f1aban labores de tipo manual, con estadios de degeneraci\u00f3n avanzados y afectaci\u00f3n de la mano derecha dominante.<\/li>\n<li>La t\u00e9cnica quir\u00fargica empleada reporto pocas complicaciones menores y significativos cambios en la percepci\u00f3n del dolor y la oposici\u00f3n del pulgar.<\/li>\n<li>La trapezoidectom\u00eda parcial con artroplastia interposicional tendinosa resulto altamente efectiva en el tratamiento de la artrosis carpometacarpiana del pulgar demostrado a trav\u00e9s del \u00edndice QuickDASH.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Tablas &#8211; Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda.<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bozentka DJ. Implant Arthroplasty of the Carpometacarpal Joint of the Thumb. Hand Clin. 2010; 26:327-37.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Yao J, Song Y. Suture-Button Suspensionplasty for the Treatment of Thumb Carpometacarpal Joint A<iframe loading=\"lazy\" style=\"width: 100%; height: 500px;\" src=\"http:\/\/docs.google.com\/gview?url=http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Tablas-Trapezoidectom\u00eda-parcial-y-artroplastia-interposicional-tendinosa-.pdf&amp;embedded=true\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\"><\/iframe><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Tablas-Trapezoidectom\u00eda-parcial-y-artroplastia-interposicional-tendinosa-.pdf\">Tablas &#8211; Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa<\/a>thritis. Oper Tech Orthop. 2012; 22:136-41.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cooney WP, Chao EY. Biomechanical analysis of static forces in the thumb during hand function. J Bone Joint Surg Am. 1977; 59:27-36.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kokkalis ZT, Zanaros G, Weiser RW, Sotereanos DG. Trapezium resection with suspension and interposition arthroplasty using acellular dermal allograft for thumb carpometacarpal arthritis. J Hand Surg. 2009; 34A:1029\u201336.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kochevar AJ, Adham CN, Adham MN, Angel MF, Walkinshaw MD. Thumb Basal Joint Arthroplasty Using Abductor Pollicis Longus Tendon: An Average 5.5-Year Follow-Up. J Hand Surg. 2011; 36A: 1326-32.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Forestier J. L\u2019ost\u00e9oarthrite s\u00e8che trap\u00e9zo-m\u00e9tacarpienne (rhizarthrose du pouce). Presse Med. 1937; 45:315-7.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alnot JY, Muller GP. A retrospective review of 115 cases of surgically-treated trapeziometacarpal osteoarthritis. Rev Rhum Engl. 1998; 65:95-108.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Forthman C. Management of advanced trapeziometacarpal arthrosis. J Hand Surg. 2009; 34A:331-34.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Matullo KS, Ilyas A, Thoder JJ. CMC Arthroplasty of the thumb: a review. Hand 2007; 2:232-39.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Eaton RG, Glickel SZ. Trapeziometacarpal osteoarthritis: staging as a rationale for treatment. Hand Clin 1987; 3:455-71.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dell PC, Brushart TM, Smith RJ. Treatment of trapeziometacarpal arthritis: results of resection-arthroplasty. J Hand Surg 1978; 3A:243-9.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Wysocki RW, Cohen MS, Shott S, Fernandez JJ. Thumb carpometacarpal suspension arthroplasty using interference screw fixation: Surgical technique and clinical results. J Hand Surg. 2010; 35A:913-20.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Weng Wong K, Chung CR, Cheng SC, Chung-Da W. Distraction arthroplasty of the trapeziometacarpal joint without trapeziectomy. Asian J Surg. 2011; 34(1):41-5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">White J, Coppola L, Mitchell-Rekrut E, Skomurski A. The Influence of age and gender on normative range of motion values of the carpometacarpal joint of the thumb. Journal of Hand Therapy 2014; 27: e1-ee4.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Villafa\u00f1e J, Silva G, Fernandez-Carnero J. Effect of thumb joint mobilization on pressure pain threshold in elderly patients with thumb carpometacarpal osteoarthritis. J Manipulative Physiol Ther. 2012; 35:110-20.<\/li>\n<\/ol>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p>16. Vermeulen GM, Brink SM, Sluiter J, Elias SG, Hovius SER, Moojen TM. Ligament reconstruction arthroplasty for primary thumb carpometacarpal osteoarthritis (Weilby technique): Prospective cohort study. J Hand Surg. 2009; 34A:1393\u20131401.<\/p>\n<p>17. Spaans AJ, van Laarhoven M, Schuurman AH, van Minnen LP. 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J Hand Th. 2013; 26:44-52.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis Introducci\u00f3n: La artrosis de la articulaci\u00f3n basal del pulgar es la m\u00e1s com\u00fan de las enfermedades degenerativas articulares de la mano. Trapezoidectom\u00eda con o sin interposici\u00f3n y con o sin ligamentoplastia, es una de las opciones de tratamiento quir\u00fargico. Hip\u00f3tesis: Los resultados cl\u00ednicos, &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trapezoidectomia-rizoartrosis\/#more-31501\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Trapezoidectom\u00eda parcial y artroplastia interposicional tendinosa en el tratamiento de la rizoartrosis\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[207],"tags":[5380,5378,5379],"class_list":["post-31501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-traumatologia","tag-artroplastia","tag-rizoartrosis","tag-trapezoidectomia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site 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