{"id":31893,"date":"2015-01-23T14:10:06","date_gmt":"2015-01-23T13:10:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=31893"},"modified":"2015-01-23T14:10:32","modified_gmt":"2015-01-23T13:10:32","slug":"cambio-psiquico-en-la-sexta-decada-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cambio-psiquico-en-la-sexta-decada-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Cambio ps\u00edquico en la sexta d\u00e9cada de la vida"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Cambio ps\u00edquico en la sexta d\u00e9cada de la vida<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos por cambio a la modificaci\u00f3n de un estado ps\u00edquico. Los cambios pueden darse por modificaci\u00f3n de las defensas o por complejizaci\u00f3n ps\u00edquica, ambos pueden combinarse, tomemos como ejemplo el destino de la desmentida, Freud (1927e) que se trata de una defensa normal hasta alrededor de los ocho a\u00f1os y, luego, cae con el desarrollo mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cambio ps\u00edquico en la sexta d\u00e9cada de la vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Dr. Jos\u00e9 Cukier. M\u00e9dico Psiquiatra. Psicoanalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este trabajo desarrollar\u00e9 el concepto de cambio ps\u00edquico en la sexta d\u00e9cada de la vida. Para ello seguir\u00e9 el siguiente ordenamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdNDICE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>GENERALIDADES<\/strong> acerca del cambio ps\u00edquico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARTE PRIMERA<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- El nieto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- Preocupaci\u00f3n por el envejecimiento con \u00e9xito. El envejecimiento normal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- <strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARTE SEGUNDA<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Punto de vista biol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5- Punto de vista psicoanal\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6- <strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARTE TERCERA<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7- El problema de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8- Exacerbaci\u00f3n de los temores econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9- El camino de la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10- Palabras claves.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11- Resumen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12- <strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>GENERALIDADES acerca del cambio ps\u00edquico.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Concepto de cambio.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los cambios<\/strong> como resultado de la fatalidad del desarrollo pueden ser de naturaleza ps\u00edquica o biol\u00f3gica. Entre los <strong>cambios ps\u00edquicos<\/strong> como resultado de la fatalidad del desarrollo podemos considerar: el sentimiento de culpa, (1930a), la transformaci\u00f3n de familiar en extra\u00f1o, (1919h); la desaparici\u00f3n de la desmentida, (1927e); la coerci\u00f3n del placer en el juego con las palabras, (1905c). En \u00e9ste \u00faltimo art\u00edculo Freud dice que el ni\u00f1o, tiene placer cuando experimenta jugando con las palabras, independientemente de su sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, cuando es estudiante no prescinde de \u00e9sta actitud como expresi\u00f3n de su rebeld\u00eda ante la coerci\u00f3n intelectual que le significa el estudio. Cuando es hombre maduro, en los congresos cient\u00edficos, toma a burla los conocimientos adquiridos para compensar las nuevas coerciones intelectuales. En el art\u00edculo \u00abSobre la psicolog\u00eda del colegial\u00bb, (1914f), destaca la decepci\u00f3n de los padres <strong>producida por la educaci\u00f3n<\/strong>, cuando el estudiante comprueba, en el encuentro con sus maestros, que su padre ya no es ni el m\u00e1s poderoso ni el m\u00e1s sabio. Tambi\u00e9n la desestimaci\u00f3n es un mecanismo normal de la infancia y que luego desaparece, (1918b).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Entre los cambios biol\u00f3gicos<\/strong> podemos considerar la anticipaci\u00f3n de la excitaci\u00f3n pulsional respecto de la posibilidad de descarga, (1905d); la organizaci\u00f3n neuronal del sistema auditivo, que es anterior a la posibilidad de repetir motrizmente la palabra o\u00edda, (1891, La afasia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Para el mejor desarrollo del tema, estimamos necesario algunas reflexiones previas acerca de: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cEl papel de la \u00abherencia arcaica\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud se ocupa acerca de la posibilidad de heredar disposiciones en los escritos siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1912-13, p. 72, \u00ab[&#8230;] Acerca de los neur\u00f3ticos, que est\u00e1n constre\u00f1idos a reproducir esta lucha y el tab\u00fa que de ella surge, podr\u00edamos afirmar que han recibido una constituci\u00f3n arcaica como resto at\u00e1vico [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la p.159, \u00ab[&#8230;] en general, la psicolog\u00eda de los pueblos se cuida poco de averiguar la manera en que la continuidad de la disposici\u00f3n se establece en la vida an\u00edmica de las generaciones [&#8230;]. Una parte de la tarea parece estar a cargo de la herencia de predisposiciones ps\u00edquicas, que, empero necesitan de ciertos enviones en la vida individual [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1915c. p.126, \u00ab[&#8230;] Una extensa ambivalencia pulsional en un ser vivo actual puede concebirse como una herencia arcaica [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1915e. p.191 \u00ab[&#8230;] Si hay en el hombre unas formaciones ps\u00edquicas heredadas, algo an\u00e1logo al instinto (Instinkt) de los animales, eso es lo que constituye el n\u00facleo del Icc. [&#8230;]\u00bb. \u2013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1916-17. Conferencia 10, p.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">151, \u00ab[&#8230;] Pero ahora se trata de algo m\u00e1s [&#8230;] de conocimientos inconscientes, de conexiones conceptuales [&#8230;] Estas comparaciones no se establecen como algo nuevo cada vez, sino que ya est\u00e1n disponibles [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conferencia 13, p.182, \u00ab[&#8230;] cada individuo repite abreviadamente en su infancia, de alguna manera, el desarrollo todo de la especie humana, tambi\u00e9n [&#8230;] la filogen\u00e9tica [&#8230;] la referencia simb\u00f3lica, que el individuo en ning\u00fan caso aprendi\u00f3, tiene justificado derecho a que se le considere una herencia filogen\u00e9tica [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conferencia 23, p. 338, \u00ab[&#8230;] Opino que esta fantas\u00edas primordiales [&#8230;] son un patrimonio filogen\u00e9tico [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1918b. p.89, \u00ab[&#8230;] Las escenas de observaci\u00f3n del comercio sexual entre los padres, [&#8230;] son Indudablemente un patrimonio heredado, herencia filogen\u00e9tica [&#8230;]\u00bb. En la p.108, \u00ab[&#8230;] a los esquemas (schema) cong\u00e9nitos por v\u00eda filogen\u00e9tica que como unas categor\u00edas filos\u00f3ficas [&#8230;] en el ni\u00f1o coopera una suerte de saber, dif\u00edcil de determinar, algo como una preparaci\u00f3n para entender (las it\u00e1licas son m\u00edas) [&#8230;] disponemos de una marcada analog\u00eda con el vasto saber instintivo de los animales.\u201d [&#8230;] Eso instintivo ser\u00eda el n\u00facleo de los inconsciente, una actividad mental primitiva [&#8230;]\u00bb. Es decir que hay un saber preparado, que espera a un est\u00edmulo para transformarse en un entender. Entender que es una intelecci\u00f3n. Hay un saber que es un tesoro filogen\u00e9tico, que se produce siempre, salvo en la psicosis, en que lo nuevo se produce en el exterior del yo, y a costa de \u00e9ste. El saber filogen\u00e9tico es de importancia fundamental, sujeto a una ley que lo hace necesario, siempre ocurre salvo cuando hay fallas en la transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-en 1919, Freud agrega un p\u00e1rrafo a \u00abla interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os\u00bb, (1900a), \u00ab[&#8230;] tras esa<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">individual, se nos promete tambi\u00e9n alcanzar una perspectiva sobre la infancia filogen\u00e9tica [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1919e, p.190, \u00ab[&#8230;] Acerca del Complejo de Edipo [&#8230;] sobre todo ello, que se relaciona de estrecha con su \u00abherencia arcaica\u00bb [&#8230;]\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1919g, p.258 \u00ab[&#8230;] La separaci\u00f3n del Complejo de Edipo coincida con el el dominio m\u00e1s acorde al fin sobre la herencia arcaica [&#8230;] Tal y como el individuo la trae consigo, esta herencia arcaica no sirve para los fines de la vida cultural social [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1923b, p.38, \u00ab[&#8230;] El ideal del yo tiene [&#8230;] el m\u00e1s vasto enlace con la adquisici\u00f3n filogen\u00e9tica, es herencia arcaica del individuo [&#8230;]\u00bb. p.39, [&#8230;] Las vivencias del yo parecen al comienzo perderse para la herencia, pero si se repiten con la suficiente frecuencia e intensidad en muchos individuos que se siguen unos a otros generacionalmente, se trasponen por as\u00ed decir, en vivencias del ello, cuyas impresiones improntas son conservadas por herencia [&#8230;]\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1937c, p.242, \u00ab[&#8230;] la experiencia anal\u00edtica nos ha impuesto la convicci\u00f3n de que incluso ciertos contenidos ps\u00edquicos [&#8230;] no poseen otra fuente que la transferencia heredada [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-1939a. p.94, \u00ab[&#8230;] en la vida ps\u00edquica del individuo pueden tener eficacia no s\u00f3lo los contenidos vivenciados por el mismo sino otros que le fueron aportados con el nacimiento, fragmentos de origen filogen\u00e9tico, una herencia arcaica, [&#8230;]\u00bb. En la p. 95, \u00ab[&#8230;] en el caso de los desempe\u00f1os es cosa corriente, por as\u00ed decir natural, en todos nuestros ni\u00f1os. No podemos pesquisarlos como la aprendieron, y en muchos casos tenemos que admitir que un aprendizaje fue imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se tratar\u00e1 de un saber originario [&#8230;] (las it\u00e1licas son m\u00edas). Estar\u00edamos frente a un caso seguro de herencia arcaica, del tiempo en que se desarroll\u00f3 el lenguaje [&#8230;] se trata de unos v\u00ednculos cognitivos entre representaciones establecidos durante el desarrollo hist\u00f3rico del lenguaje [&#8230;] Ser\u00eda un <em>caso en que se heredar\u00eda una predisposici\u00f3n cognitiva<\/em> (las it\u00e1licas son m\u00edas), [&#8230;] tales reacciones [&#8230;] s\u00f3lo se vuelven concebibles filogen\u00e9ticamente, por la referencia al vivenciar de generaciones anteriores [&#8230;]\u00bb En la p.96, agrega que \u00ab[&#8230;] la herencia arcaica del ser humano no abarca s\u00f3lo predisposiciones, sino tambi\u00e9n contenidos, huellas mn\u00e9micas [&#8230;].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con ello, tanto el alcance como la significatividad de la herencia arcaica se acrecentar\u00edan de manera sustantiva [&#8230;] Cuando hablamos de la persistencia de una tradici\u00f3n antigua en un pueblo, de la formaci\u00f3n del car\u00e1cter de un pueblo, las m\u00e1s de las veces tenemos en mente una tradici\u00f3n as\u00ed heredada [&#8230;]\u00bb. En la p. 97, Freud se pregunta \u00bfBajo qu\u00e9 circunstancias puede devenir activo? [&#8230;] es de una siginificatividad el despertar de la <em>huella mn\u00e9mica por obra de una repetici\u00f3n real reciente del suceso<\/em>, (las it\u00e1licas son m\u00edas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CAMBIO PS\u00cdQUICO EN LA SEXTA D\u00c9CADA DE LA VIDA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARTE PRIMERA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1- El nieto:<\/strong> La observaci\u00f3n cl\u00ednica de pacientes senescentes, demuestra con llamativa frecuencia, la aparici\u00f3n de un espacio mental en el cual se desarrolla la fantas\u00eda de tener un nieto que va cobrando fuerza hasta convertirse en un deseo, a veces imperativo. En \u00e9sta comunicaci\u00f3n nos proponemos justificar metapsicol\u00f3gicamente \u00e9sta posici\u00f3n y proponer adem\u00e1s el siguiente interrogante: dentro de los esquemas cong\u00e9nitos adquiridos por v\u00eda filogen\u00e9tica, Freud, 1918b), que conforman el n\u00facleo del inconsciente, \u00bfpodr\u00edamos incluir un esquema hereditario referido a una pulsi\u00f3n, deseo y relaci\u00f3n del abuelo con el nieto? Un esquema que puede encontrar su plasmaci\u00f3n en la exterioridad, pero aunque as\u00ed no fuere, se genera intraps\u00edquicamente y por proyecci\u00f3n busca apoyatura en un objeto contingente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparece en la senescencia una l\u00f3gica en la cual se renuncia al narcisismo omnipotente, reconociendo necesidades y limitaciones. Es l\u00f3gica porque requiere de la anterior para aparecer, respetando una secuencia evolutiva. En \u00abTres ensayos sobre teor\u00eda sexual\u00bb, (1905d,) Freud, refiri\u00e9ndose al desarrollo temporal dice que \u00ab[&#8230;] la secuencia en que son activadas las diversas mociones pulsionales [&#8230;] parece <strong>filogen\u00e9ticamente establecidas<\/strong> [&#8230;]\u00bb. Se instalan v\u00ednculos y nuevas relaciones intergeneracionales. Es el padre que se retira dando lugar a los j\u00f3venes y les aporta su experiencia, es el espacio intraps\u00edquico para dar cabida a los nietos, y as\u00ed se articulan las necesidades de la l\u00f3gica infantil con la l\u00f3gica a la que retorna el senescente. En \u00abM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u00bb, (1920g, Freud supone al cuerpo, constitu\u00eddo por c\u00e9lulas que para sobrevivir y reproducirse, requieren unirse con otras diferentes. De otra manera, muere por sus propios residuos t\u00f3xicos; \u00e9stos a su vez, para los grupos diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diferencias, crean tensiones comandadas por Eros y que crean complejidades. En \u00e9stas, circula energ\u00eda, y la reproducci\u00f3n se mantiene, creando ejemplares similares, a la orden de la pulsi\u00f3n de conservaci\u00f3n de la especie. Todo esto, se opone a la inercia, comandada por Th\u00e1natos. En los v\u00ednculos entre personas, tiene vigencia la necesidad de neutralizaci\u00f3n rec\u00edproca de los excesos y de la expulsi\u00f3n del resto fuera, la protecci\u00f3n de las fronteras comunitarias; la perpetuaci\u00f3n de sus componentes; el cuidado contra los intrusos. Todo ello, asegura la cohesi\u00f3n libidinal, cohesi\u00f3n que sustenta el desarrollo y las mayores complejidades. En fin, que siguiendo \u00e9ste modelo aparece en el abuelo la necesidad de <strong>dar<\/strong> y requiere del nieto que necesita <strong>recibir<\/strong>, complement\u00e1ndose ambas l\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfEs la creaci\u00f3n del espacio mental para el nieto, de naturaleza instintiva propia de la especie?<\/strong> En tanto conjunto de contenidos heredados, lo inconsciente puede ser entendido como un saber, una preparaci\u00f3n para entender, en que el empuje pulsional promueve un esfuerzo para que el aparato ps\u00edquico relacione a las vivencias y sus residuos (las huellas mn\u00e9micas) seg\u00fan ciertos conceptos, juicios y razonamientos. Tal vez estos esquemas, este saber preexistente, puede equipararse con una Gestalt que deriva de las l\u00f3gicas con que opera el proceso an\u00edmico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud se refiri\u00f3 a lo inconsciente como \u00abuna actividad mental primitiva\u00bb, y por ello como un modo de procesar, de reordenar y distingue, pues, dos tipos de saber: el de la informaci\u00f3n de origen instintivo, que predetermina desenlaces ps\u00edquicos individuales, y otro, adquirido, correspondiente a formas de pensamiento en que la herencia podr\u00eda ser cultural. Freud sostuvo que existe una relaci\u00f3n entre las vivencias individuales y las matrices filogen\u00e9ticas. Esta relaci\u00f3n es de complementariedad. El factor constitucional tiene que aguardar a que ciertas vivencias o pongan en vigor; el accidental necesita apuntalarse en la<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">constituci\u00f3n para volverse eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor\u00eda de los casos es posible imaginar una \u00abserie complementaria\u00bb, seg\u00fan se la llama, en la cual las intensidades decrecientes de un factor son compensadas por las crecientes del otro, pero no hay fundamento alguno para negar la existencia de casos extremos en los cabos de la serie. Lo que tenemos aqu\u00ed, dice Freud, no es sino una de las tan a menudo mencionadas relaciones de complementariedad; en verdad, es la m\u00e1s extra\u00f1a de todas las que hemos conocido. Y entonces formulamos un interrogante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfNo habr\u00e1 tambi\u00e9n una determinaci\u00f3n instintiva que permanece latente y hace su aparici\u00f3n en la senescencia activado por una moci\u00f3n temporal, qu\u00e9 puede o no encontrase con la vivencia, con el nieto de la realidad exterior?<\/strong> Freud, (1918b,) p.110, dice que el factor hereditario es admisible, \u00ab[&#8230;] cuando el psicoan\u00e1lisis, obedeciendo al correcto itinerario de instancias, cae sobre la pista de lo heredado tras irrumpir por el estrato de lo adquirido individualmente [&#8230;]\u00bb. \u00bfPodemos admitir como imperativos categ\u00f3ricos, como impresiones de la cultura, el deseo del nieto?, y en \u00e9ste caso \u00bf\u00e9sta raz\u00f3n adquirida no ser\u00e1 la expresi\u00f3n de la pulsi\u00f3n de autoconservaci\u00f3n? Freud, (1918b), sostiene que el instinto tiene su influencia sobre los componentes de la vida sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en todo caso el operativo es el procesamiento del fragmento de la conservaci\u00f3n de la especie integrante de Eros. Comenzando como espacio ps\u00edquico se manifiesta luego con mayor vitalidad, (\u00bfuna pulsi\u00f3n?) y necesita de un objeto en la realidad para satisfacerse. O bien puede transmudarse en creatividad o sublimaci\u00f3n, acorde a la disposici\u00f3n de cada cual. Surgen los nietos intelectuales, (pol\u00edticos, art\u00edsticos, cient\u00edficos). As\u00ed como al nacer aparece una pulsi\u00f3n de dormir, Freud, 1904b), \u00bfcon el comienzo de la noci\u00f3n de finitud aparecer\u00eda el deseo del nieto? O quiz\u00e1 el estrechamiento pulsional adquiere otra cualidad y la llamamos pulsi\u00f3n por el nieto, que denuncia a veces por su car\u00e1cter pasional, que las fuentes no est\u00e1n agotadas. Es m\u00e1s, dice Freud, (1910c,) p. 124, que \u00ab[&#8230;] durante los primeros a\u00f1os de cumplidos los cincuenta [&#8230;] no es raro que en el hombre la libido aventure todav\u00eda un en\u00e9rgico empuje [&#8230;] estratos todav\u00eda m\u00e1s profundos de su contenido an\u00edmico se vuelven otra vez activos [&#8230;] en la oscuridad de la vejez que se aproxima [&#8230;] su intelecto (se refiere a Leonardo), ya se hab\u00eda remontado hasta los supremos logros de una cosmovisi\u00f3n que dejaba atr\u00e1s a su \u00e9poca [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta cita es para sustentar la posibilidad del advenimiento una nueva cosmovisi\u00f3n en la senescencia, que incluye la necesidad religiosa, el sentimiento oce\u00e1nico, y la <strong>necesidad del nieto<\/strong>. Este se incluye en una representaci\u00f3n grupo m\u00e1s complejas y abarcativa, que exige el desarrollo de ciertas funciones intraps\u00edquicas, que se refieren a un operador que conduce al yo de un tipo de configuraci\u00f3n social m\u00e1s simple a otra m\u00e1s elaborada. Este es el papel de los iniciadores. M\u00e1s bien podr\u00edamos inclinarnos a pensar que el proceso ps\u00edquico generado por el instinto, se desarrolla de manera independiente a la vivencia, y que el esfuerzo exige un reordenamiento de los estratos mn\u00e9micos y con ello el desarrollo de nuevas l\u00f3gicas que ser\u00e1n conquistadas por el yo, (1920g.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El espacio para el nieto, \u00bfdevelamiento instintivo?.<\/strong> Con el desarrollo, cada estrato mn\u00e9mico reordena a los anteriores de un modo m\u00e1s complejo, en una teor\u00eda basada en la contrucci\u00f3n. Los criterios l\u00f3gicos que imponen el reordenamiento pueden atribuirse en parte al instinto y en parte a la construcci\u00f3n. Es consecuencia de una elaboraci\u00f3n de traumas imbricada con las actividades derivadas del empuje pulsional. El v\u00ednculo con el nieto se presenta primero como relaci\u00f3n intraps\u00edquica del yo con las representaciones, y s\u00f3lo luego con personas del medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro caso, puede expresarse como la simpat\u00eda o la \u00abadopci\u00f3n\u00bb de nietos sustitutos, o el desplazamiento en derivados como por ejemplo los animales dom\u00e9sticos. Se trata de representaciones preconscientes, que tienen el valor de una transacci\u00f3n entre los deseos ed\u00edpicos revertidos, del narcisismo y de la conservaci\u00f3n de la especie. Luego, por proyecci\u00f3n, busca plasmarse en el mundo. Otros ni\u00f1os ajenos, pueden operar como una suerte de \u00abiniciadores\u00bb. De la misma manera que nuestros a\u00f1os infantiles, en que jug\u00e1bamos con mu\u00f1ecos que sustitu\u00edan el deseo de tener ni\u00f1os, estos nietos iniciadores nos encaminan hacia el nieto propio. El concepto de los iniciadores Freud lo mencion\u00f3 fragmentariamente en varios trabajos, (1905e, 1908e, 1910h, 1918a, 1928b.) Este iniciador al nieto, ofrece una transacci\u00f3n entre la necesidad y la frustraci\u00f3n de la realidad. Los remanentes de libido genital despertada, invisten la representaci\u00f3n del objeto, para luego buscarlos en la exterioridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2- La preocupaci\u00f3n por el envejecimiento con \u00e9xito. Concepto: <\/strong>fue definido en 1999 por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) como \u00abel proceso de optimizaci\u00f3n de las oportunidades de salud, participaci\u00f3n y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen\u00bb. Dicho concepto tambi\u00e9n fue adoptado por la segunda Asamblea Mundial del Envejecimiento, celebrada en 2002 en Madrid, El t\u00e9rmino \u00abactivo\u00bb se refiere a la participaci\u00f3n continua de los adultos mayores en forma individual y colectiva, en los aspectos sociales, econ\u00f3micos, culturales, espirituales y c\u00edvicos, y no solamente a la capacidad para estar f\u00edsicamente en lo laboral o participar en la mano de obra. Ahora bien, en el plano operativo, dicho concepto se refiere al empoderamiento de los adultos mayores en los aspectos biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y sociales en los que est\u00e1n inmersos, considerando cambios inherentes a la edad, riesgos ambientales y psicosociales, as\u00ed como las medidas preventivas que pueden aplicar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Envejecimiento con \u00e9xito y tercera edad, criterios.<\/strong>: El envejecimiento con \u00e9xito, es un concepto relativamente nuevo, sin\u00f3nimo de otros conceptos tales como envejecimiento saludable activo, productivo, \u00f3ptimo y positivo. Estos conceptos emanan de la variabilidad extraordinaria en las formas de envejecer que Rowe y Khan (1987, 1997) redujeron, sint\u00e9ticamente, a tres: envejecimiento casual, patol\u00f3gico y con \u00e9xito. Con base en esta conceptualizaci\u00f3n de las formas de envejecer, el envejecimiento con \u00e9xito puede ser considerado como una variable categ\u00f3rica, pudiendo llegar a establecer, para una determinada poblaci\u00f3n, que porcentaje de personas envejecen con \u00e9xito de la misma manera que se puede establecer la prevalencia de las personas mayores dependientes o de las que presentan un envejecimiento patol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El envejecimiento con \u00e9xito es considerado como un concepto multidimensional que abarca, trasciende y supera la buena salud y que est\u00e1 compuesto por un amplio conjunto de factores biopsicosociales; por ejemplo, Rowe y Khan lo definen con los siguientes<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">componentes: baja probabilidad de enfermedad y de la discapacidad asociada, alto funcionamiento f\u00edsico y mental y alta participaci\u00f3n social (Rowe y Khan, 1987, 1997). Sin embargo, otros autores enfatizan la valoraci\u00f3n subjetiva y la satisfacci\u00f3n con la vida como elementos clave de un envejecimiento exitoso (Lher, 1982) e, incluso, otros consideran como elemento clave la actividad y productividad social (Siegrist, Knesebeck y Pollack, 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Envejecimiento con \u00e9xito.<\/strong> En la literatura cient\u00edfica anglosajona, envejecimiento con \u00e9xito es un t\u00e9rmino que ha ido consolid\u00e1ndose en los \u00faltimos a\u00f1os, al mismo tiempo que ha ido adoptando distintas denominaciones (ver m\u00e1s arriba),-A pesar de que estos conceptos han sido descritos mediante factores biopsicosociales, la investigaci\u00f3n emp\u00edrica los ha reducido a variables funcionales y salud fisica y, aunque los autores consideran que los determinantes de este tipo de envejecimiento son tambi\u00e9n multidominio, su b\u00fasqueda e investigaci\u00f3n ha sido tambi\u00e9n reducida a los estilos de vida. L\u00f3gicamente, la prevalencia de este tipo de envejecimiento hallada emp\u00edricamente es poco consistente y la investigaci\u00f3n de sus determinantes se refiere a condiciones biom\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cEnvejecimiento exitoso\u201d y \u201ctercera edad\u201d: Problemas y retos para la promoci\u00f3n de la salud<\/strong>: Rice y Lockenhoff afirman que envejecimiento exitoso y tercera edad son, te\u00f3ricamente, nociones relacionadas y, se puede decir que comparten muchas perspectivas y significados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Envejecimiento exitoso, antes que un concepto, enmarca desde hace mucho, una importante aspiraci\u00f3n humana. Deseamos envejecer bien, sin dolor o con el m\u00ednimo de sufrimiento. Usualmente, miramos con admiraci\u00f3n a aquellos que atraviesan los a\u00f1os revelando bienestar, realizaci\u00f3n personal, vivacidad y vigor preservados. Como sabemos, ciencia y aspiraciones sociales est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas y, en este sentido, han existido muchos intentos te\u00f3ricos y cient\u00edficos encaminados a identificar y establecer qu\u00e9 sea envejecimiento exitoso. Seg\u00fan Neri y Cachioni, la definici\u00f3n <strong>posee tres<\/strong> connotaciones generales. <strong>La primera<\/strong> se refiere a la realizaci\u00f3n del potencial individual capaz de generar satisfacci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y social seg\u00fan el individuo y su grupo de edad. Es evaluada de acuerdo a condiciones objetivas disponibles, <strong>por la visi\u00f3n que la gente<\/strong> e instituciones poseen sobre tales condiciones y <strong>por lo que se considera necesario<\/strong> para la realizaci\u00f3n plena de este potencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La segunda significaci\u00f3n<\/strong> toma como par\u00e1metros de envejecimiento exitoso el funcionamiento que m\u00e1s se acerque al de la media de la poblaci\u00f3n m\u00e1s <strong>joven<\/strong>, siendo adoptada por las <strong>pr\u00e1cticas de salud, educativas y est\u00e9ticas destinadas a preservar la juventud y retardar los efectos del envejecimiento. La tercera<\/strong> <strong>idea<\/strong> de envejecimiento exitoso se relaciona con la identificaci\u00f3n de comportamientos para los cuales los individuos poseen un buen desempe\u00f1o, y de optimizaci\u00f3n de su ejecuci\u00f3n por medio de mecanismos de entrenamiento y motivaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante tales estrategias se compensar\u00edan las p\u00e9rdidas identificadas en el proceso de envejecimiento y se mantendr\u00eda la estimulaci\u00f3n para realizar comportamientos en otros dominios de la vida cotidiana. En esta tercera connotaci\u00f3n, los ejemplos para lograr un envejecimiento exitoso suenan afines a la perspectiva de la promoci\u00f3n de la salud: si un adulto mayor tiene una buena capacidad f\u00edsica, la preservaci\u00f3n de este potencial y su estimulaci\u00f3n a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica deportiva puede reforzar el sentido de bienestar y favorecer la manutenci\u00f3n de v\u00ednculos sociales. <strong>Sin embargo, en los tres conjuntos que organizan las diferentes visiones acerca del envejecimiento exitoso, el sujeto que envejece, siempre es el blanco de todo el proceso y, con los apoyos necesarios, el principal ejecutor del mismo. \u00c9l es el primer responsable por su salud y su enfermedad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Diferenciaci\u00f3n realizada entre \u201cenvejecimiento exitoso\u201d y \u201cenvejecimiento normal\u201d<\/strong>: El eje central de esta nueva perspectiva es la idea de que la salud y los problemas relativos al \u2018envejecimiento normal\u2019 no son del todo normales, y m\u00e1s bien evidencian el resultado de estilos de vida y otros factores que expusieron las personas al riesgo de enfermedades y discapacidades en la vejez. En oposici\u00f3n, el \u2018envejecimiento exitoso\u2019 es descrito como una habilidad para mantenerse en bajo riesgo de enfermar, con un alto nivel de actividad f\u00edsica y mental, y decididamente comprometido con la vida por medio del mantenimiento de relaciones interpersonales y la participaci\u00f3n en actividades significativas. Dicho paradigma propone, primero, que los temores de p\u00e9rdidas funcionales son con frecuencia superestimados, segundo, que muchas de las p\u00e9rdidas funcionales verificadas con el paso del tiempo pueden ser evitadas, y, tercero, que muchas p\u00e9rdidas funcionales de los adultos mayores pueden ser recuperadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, envejecer exitosamente depender\u00eda mayoritariamente de acciones en prevenci\u00f3n y promoci\u00f3n de la salud, ya que la desdicha de la vejez asociada al deterioro f\u00edsico y mental estar\u00eda supuestamente bajo nuestro control. Las p\u00e9rdidas, seg\u00fan este paradigma, est\u00e1n asociadas a factores tales como h\u00e1bitos cotidianos, alimentaci\u00f3n, pr\u00e1ctica de ejercicios, etc., todos ellos \u2018factibles de control y cambios\u2019. El envejecimiento exitoso, como afirman algunos autores, resulta ser una cuesti\u00f3n de opci\u00f3n individual. De hecho, y eso no se puede negar, la formulaci\u00f3n del concepto en cuesti\u00f3n ha contribuido a innovaciones e incremento de estrategias en salud y de pr\u00e1cticas sociales que han representado una ganancia en t\u00e9rminos de calidad de vida de las personas mayores. Sin embargo las cr\u00edticas que ha recibido esta propuesta no pueden ser desatendidas. No todas las enfermedades y problemas fisiol\u00f3gicos asociados a la vida avanzada, son factibles de manejo por medio de la prevenci\u00f3n de la enfermedad o la promoci\u00f3n de la salud. La pretensi\u00f3n de control individual sobre los procesos de deterioro identificados en la vejez, desde estadios anteriores del curso de la vida es, cuando menos, osada, especialmente cuando tratamos de sociedades en desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como bien advierten los preceptos de la promoci\u00f3n de la salud, los determinantes de \u00e9sta no se deben concentrar tan s\u00f3lo sobre el individuo. M\u00e1s bien, envejecer con salud requiere otras condiciones durante el curso de la vida, como el acceso a la educaci\u00f3n, al trabajo y al descanso, bienes materiales y culturales dignos, pol\u00edticas p\u00fablicas inclusivas, etc. Los modelos de envejecimiento exitoso en general, pecan al generalizar premisas particulares y simples a contextos culturales diferenciados y complejos; aprisionan experiencias y valoraciones sociales diversas sobre el envejecer, bajo el auspicio de modelos estrechos y sin validaci\u00f3n externa. Homogenizan prescripciones, sin matizar<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">diferencias de g\u00e9nero, raza y clase social, e ignoran las dem\u00e1s posibilidades que pueden caracterizar un buen envejecimiento. En resumen, la principal cr\u00edtica que ha reca\u00eddo sobre el t\u00e9rmino envejecimiento exitoso y sus dimensiones espec\u00edficas, muy pertinente a nuestro ver, es la de que puede favorecer la estigmatizaci\u00f3n de las personas que no alcancen el ideal de \u2018envejecer bien\u2019. Se trata aqu\u00ed de evitar el fr\u00e1gil teorema de que si el individuo es el responsable por la gesti\u00f3n de su envejecimiento con \u00e9xito, tambi\u00e9n lo ser\u00e1 cuando no alcance el intento. Tal proposici\u00f3n, incluso ha contribuido al aumento de la estigmatizaci\u00f3n de los viejos que viven en situaciones de discapacidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro est\u00e1 que la tercera edad est\u00e1 comprometida con un ideal de transformaci\u00f3n del Envejecimiento en un problema social, donde son necesarias nuevas definiciones, nuevas formas de categorizaci\u00f3n que opongan un nuevo vocabulario a un antiguo modo de tratamiento de los viejos. De este mismo modo, se busca invertir algunos sentidos sociales alrededor de este per\u00edodo de la vida y la jubilaci\u00f3n. Antes entendido como una etapa de descanso y resguardo, estar retirado viene ahora a significar un per\u00edodo de actividad, realizaci\u00f3n personal, entretenimiento y diversi\u00f3n. Para alcanzarlo, el recurso m\u00e1s indicado por los expertos es la adhesi\u00f3n a espacios sociales de asociaci\u00f3n e integraci\u00f3n, aspecto fundamental de los programas y proyectos asociados a la categor\u00eda tercera edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, en todo el mundo, los clubes y grupos de convivencia, escuelas y universidades de tercera edad se multiplicaron. Quejas habituales de las personas mayores como depresi\u00f3n, ansiedad y de dolencias f\u00edsicas, son superadas con la participaci\u00f3n en estas actividades de congregaci\u00f3n, hecho que incluso se ha extendido con igual \u00e9xito, de los espacios urbanos m\u00e1s desarrollados hacia el contexto rural. Otro punto en com\u00fan a subrayar, y que delimita la especificidad de tales acciones y programas, es la baja adhesi\u00f3n de los hombres a estas propuestas. Esta realidad ha sido reitera-da en varios estudios sobre el tema y acent\u00faa la hip\u00f3tesis de que estas pr\u00e1cticas encuentran sus l\u00edmites en su caracterizaci\u00f3n misma, la cual se interpone a una l\u00f3gica de g\u00e9nero y envejecimiento que todav\u00eda merece ser pensada. Hombres y mujeres, pese a los acelerados cambios en las relaciones de g\u00e9nero en la actualidad, envejecen de modo particular y las pr\u00e1cticas de promoci\u00f3n de salud deben considerar este aspecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otro cuestionamiento por hacer. El \u00e9xito fenomenal de estas iniciativas es proporcional a las precariedades de los mecanismos disponibles actualmente para atender a las personas que experimentan alguna discapacidad en la vejez. Para estos \u2018otros viejos\u2019, aspirar a la \u2018tercera edad\u2019 no es posible porque los requisitos para ello no siempre son accesibles a todos. Adem\u00e1s, las demandas generadas por sus problemas y deficiencias no pueden todas ser atendidas por la tecnolog\u00eda social y biom\u00e9dica disponible. As\u00ed, el problema que se configura es que: \u201cla visibilidad conquistada por las experiencias innovadoras y exitosas cierra el espacio para las situaciones de abandono y dependencia funcional propias del avance de los a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas situaciones pasan a ser percibidas como consecuencia de la falta de participaci\u00f3n en actividades motivadoras o de la adopci\u00f3n de formas de consumo y estilos de vida inadecuados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la vejez m\u00e1s avanzada puede desaparecer de nuestro espectro de preocupaciones sociales, transform\u00e1ndose en un problema de consumidores descuidados, que fueron negligentes con sus cuerpos. Lo expuesto arriba nos enfrenta a la misi\u00f3n de no aceptar el envejecimiento como una condici\u00f3n excluyente, pero tampoco pretender poner fin a la exclusi\u00f3n mediante la negaci\u00f3n de dicho proceso, como respuesta al problema. En primer lugar, como ya fue dicho, la plasticidad corporal posibilitada por los avances tecnol\u00f3gicos contempor\u00e1neos, prometedora de soluciones para la declinaci\u00f3n f\u00edsica y mental, posee l\u00edmites.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de no estar disponible para todos, tales tecnolog\u00edas no ofrecen todav\u00eda respuestas a algunos problemas degenerativos reales del envejecimiento humano. En segundo lugar, los problemas asociados a la vejez no est\u00e1n atados \u00fanicamente a las condiciones fisiol\u00f3gicas de la gente sino que se encuentran tambi\u00e9n enmarcados por imposibilidades de los contextos sociales de atender la necesidad de todos y, entre \u00e9stas, las necesidades especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente, tomar como obvio que la vejez sea siempre una etapa de la vida caracterizada por la pauperizaci\u00f3n y abandono resulta un equ\u00edvoco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta etapa de la vida, no representa una realidad homog\u00e9nea; la edad, por s\u00ed sola, no es capaz de uniformar la experiencia de la gente. Hay que considerar la multiplicidad de modos de envejecer, reconsiderar que <strong>hay l\u00edmites<\/strong> en la intenci\u00f3n de revertir el proceso de degeneraci\u00f3n y dependencia <strong>y mirar cr\u00edticamente la visi\u00f3n f\u00e1cil de que el deterioro puede ser evitado, siendo accesible a todos la posibilidad<\/strong> de decir no a los efectos indeseables del envejecimiento biol\u00f3gico mediante actividades y tecnolog\u00edas especializadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARTE SEGUNDA<\/strong>&#8211;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4- Punto de vista biol\u00f3gico:<\/strong> Desde la perspectiva biol\u00f3gica, el envejecimiento o senescencia es el conjunto de modificaciones morfol\u00f3gicas y fisiol\u00f3gicas que aparecen como consecuencia de la acci\u00f3n del tiempo sobre los seres vivos, que supone una disminuci\u00f3n de la capacidad de adaptaci\u00f3n en cada uno de los \u00f3rganos, aparatos y sistemas, as\u00ed como de la capacidad de respuesta a los agentes lesivos (noxas) que inciden en el individuo .Con el envejecimiento, comienza una serie de procesos de deterioro paulatino de \u00f3rganos y sus funciones asociadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas enfermedades, como ciertos tipos de demencia, enfermedades articulares, card\u00edacas y algunos tipos de c\u00e1ncer han sido asociados al proceso de envejecimiento, por este motivo la investigaci\u00f3n a nivel celular de este proceso ha recibido especial atenci\u00f3n. Uno de los hallazgos relevantes es que las c\u00e9lulas normales est\u00e1n programadas para un n\u00famero determinado de rondas divisionales. Cada cromosoma posee en sus extremos una serie de secuencias altamente repetitivas y no codificantes denominadas tel\u00f3meros. Debido al mecanismo de replicaci\u00f3n del ADN de las c\u00e9lulas, los tel\u00f3meros se van acortando con las sucesivas divisiones. Esto se ve atenuado por la existencia de una enzima llamada telomerasa que realiza la replicaci\u00f3n telom\u00e9rica. Sin embargo, la actividad de la telomerasa funciona en c\u00e9lulas embrionarias, pero se inactiva en c\u00e9lulas som\u00e1ticas, lo que conlleva un acortamiento progresivo de los tel\u00f3meros cromos\u00f3micos; cuando el tama\u00f1o de los tel\u00f3meros llega a un cierto nivel m\u00ednimo, se desencadenan mecanismos que conducen a la muerte celular. Por esta raz\u00f3n, el acortamiento telom\u00e9rico se ha asociado con el proceso de<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">envejecimiento celular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, el largo de los tel\u00f3meros representar\u00eda una especie de reloj gen\u00e9tico que determinar\u00eda el tiempo de vida de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Caracter\u00edsticas generales del envejecimiento humano:<\/strong> Aunque los caracteres externos del envejecimiento var\u00edan de una raza a otra, y de una persona a otra, se pueden citar algunas caracter\u00edsticas generales del envejecimiento humano: P\u00e9rdida progresiva de la capacidad visual: S\u00edntomas que conducen a la presbicia, miop\u00eda, cataratas, etc. P\u00e9rdida de la elasticidad muscular. P\u00e9rdida de la agilidad y capacidad de reacci\u00f3n refleja. Degeneramiento de estructuras \u00f3seas: aparici\u00f3n de deformaciones debido a acromegalias, osteoporosis, artritis reumatoideas. Aparici\u00f3n de demencias seniles: enfermedad de Alzheimer. P\u00e9rdida de la capacidad de asociaci\u00f3n de ideas. Distensi\u00f3n creciente de los tejidos de sost\u00e9n muscular por efecto de la gravedad terrestre (ca\u00edda de los senos en la mujer, p\u00e9rdida de la tonicidad muscular). P\u00e9rdida progresiva de la fuerza muscular y de la vitalidad. Aumento de la hipertensi\u00f3n arterial. P\u00e9rdida de la capacidad inmunitaria frente a agentes contagiosos. Disminuci\u00f3n del col\u00e1geno de la piel y de la absorci\u00f3n de prote\u00ednas, aparici\u00f3n de arrugas. P\u00e9rdida progresiva de los sentidos del gusto y de la audici\u00f3n. P\u00e9rdida progresiva de la libido, disminuci\u00f3n de la espermatog\u00e9nesis en el hombre, climaterio masculino, menopausia en la mujer. Las observaciones registradas sobre el cambio que experimentan los seres vivos con la edad son tan numerosas que han dado origen a docenas de teor\u00edas. Como resumen, podemos destacar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Teor\u00edas hist\u00f3ricas acerca de la vejez.<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong> Teor\u00eda del desgaste de \u00f3rganos y tejidos.<\/strong> Tambi\u00e9n se llama la teor\u00eda del ritmo de vida, que dice que las c\u00e9lulas del cuerpo se van estropeando conforme pasa el tiempo debido a su uso, como ocurre con los componentes de una m\u00e1quina. Se propone que las personas que han vivido forzando su cuerpo o que han tenido un estilo de vida poco saludable, viven menos. Los radicales libres ser\u00edan las sustancias responsables del desgaste de las c\u00e9lulas relacionadas con los estilos de vida nocivos, sobre todo de las mitocondrias, que no tienen capacidad de reparar su ADN.<\/li>\n<li><strong> Teor\u00eda de la intoxicaci\u00f3n por sustancias intr\u00ednsecas.<\/strong> Tambi\u00e9n se llama teor\u00eda de la autointoxicaci\u00f3n. Durante la vida se acumulan sustancias de desecho en el interior o exterior de la c\u00e9lula como la lipofuscina y otros pigmentos, creatinina, colesterol en las placas de ateroma (aterosclerosis) que son productos del metabolismo celular.<\/li>\n<li><strong> Teor\u00eda del trastorno glandular o endocrino:<\/strong> considera que los \u00f3rganos endocrinos como las g\u00f3nadas, son los responsables del envejecimiento debido a las observaciones de eunucos, hipotiroideos y diab\u00e9ticos, que envejecen precozmente.<\/li>\n<li><strong> Teor\u00eda de los genes<\/strong> Desde al a\u00f1o 2006, cient\u00edficos genetistas han descubierto que el envejecimiento podr\u00eda deberse a la existencia de uno o m\u00e1s genes que se inactivan provocando el envejecimiento, este gen denominado WRN al sufrir alteraciones provoca el proceso gerontol\u00f3gico.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fisiolog\u00eda del envejecimiento: La s\u00edntesis actual.<\/strong> Envejecemos porque las macromol\u00e9culas que componen nuestro organismo (\u00e1cidos nucleicos, prote\u00ednas y l\u00edpidos) van acumulando da\u00f1os que van provocando su p\u00e9rdida de funci\u00f3n. Debido a estas alteraciones, el funcionamiento normal de las c\u00e9lulas se modifica, lo cual va a alterar a su vez el funcionamiento de los diferentes \u00f3rganos. Nuestro organismo es un sistema din\u00e1mico, en estado de degradaci\u00f3n y reparaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El envejecimiento corresponde a una ruptura de ese equilibrio, cuando la acumulaci\u00f3n de da\u00f1os sobrepasa la capacidad de reparaci\u00f3n. En la ruptura del equilibrio din\u00e1mico, intervienen factores muy variados: influencias gen\u00e9ticas, comportamentales y ambientales pueden afectar de manera positiva o negativa en cada lado de la balanza. La acumulaci\u00f3n de da\u00f1os en las mol\u00e9culas end\u00f3genas durante el envejecimiento se debe a varios tipos de fen\u00f3menos: Radicales libres. El proceso normal de producci\u00f3n de energ\u00eda en nuestras c\u00e9lulas, esencial para mantener las funciones vitales, tiene lugar en el interior de las mitocondrias. De manera colateral, durante este proceso se generan especies reactivas del ox\u00edgeno (ERO, en ingl\u00e9s ROS, de reactive oxygen species) que son compuestos moleculares inestables, extremadamente reactivos, que alteran todos los componentes celulares (\u00e1cidos nucleicos, prote\u00ednas y l\u00edpidos). Se ha calculado que cada mol\u00e9cula de ADN contenida en cada una de nuestras c\u00e9lulas es objeto de 10.000 ataques por d\u00eda por parte de los radicales libres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ADN contenido en el interior de las mitocondrias est\u00e1 mucho m\u00e1s expuesto que el ADN del n\u00facleo, ya que est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3ximo a la fuente de los ERO y est\u00e1 menos protegido, al carecer de histonas. Puesto que el ADN mitocondrial codifica sobre todo para componentes de la maquinaria de producci\u00f3n de energ\u00eda, estos componentes acumulan alteraciones que contribuyen a disminuir su funcionalidad, lo que produce una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n de energ\u00eda (ATP) detectable a partir de los 50 a\u00f1os. Cuando la producci\u00f3n de ATP disminuye por debajo de un umbral, la c\u00e9lula deviene incompetente, por lo que se desencadena el proceso de muerte celular por apoptosis, de manera que disminuye el n\u00famero de c\u00e9lulas productoras de energ\u00eda, que contribuye al proceso de envejecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para protegerse de los radicales libres de ox\u00edgeno (entre los que se encuentran el i\u00f3n super\u00f3xido, el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno o el i\u00f3n hidroxilo, que es el m\u00e1s t\u00f3xico), el plasma, los fluidos tisulares y las c\u00e9lulas poseen mecanismos antioxidantes, entre los que se encuentran: la enzima super\u00f3xido dismutasa, que convierte el ani\u00f3n super\u00f3xido en per\u00f3xido de hidr\u00f3geno; la enzima catalasa, que detoxifica el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno para evitar que se convierta en hidroxilo; la glutati\u00f3n peroxidasa, otro potente detoxificador del per\u00f3xido de hidr\u00f3geno; el \u00e1cido \u00farico, un potente antioxidante presente en el plasma en una concentraci\u00f3n mucho mayor que el ascorbato (vitamina C);la prote\u00edna ceruloplasmina, la principal transportadora de cobre en el suero; la fracci\u00f3n plasm\u00e1tica libre de hierro de la prote\u00edna transferrina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s existen compuestos de origen alimentario con capacidad antioxidante que tambi\u00e9n intervienen en la neutralizaci\u00f3n de los ERO: el \u03b1-tocoferol (vitamina E), liposoluble, con capacidad de protecci\u00f3n de las membranas celulares; los carotenoides (como el beta-caroteno) y los polifenoles (como el \u00e1cido caf\u00e9ico y la quercetina); el ascorbato (vitamina C), hidrosoluble, capaz de regenerar los dem\u00e1s antioxidantes, como el glutati\u00f3n o el \u03b1-tocoferol. Por ello, el efecto negativo de los ERO se observa si se produce un desequilibrio debido a una producci\u00f3n exagerada de estas sustancias o por una disminuci\u00f3n de los<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">sistemas de defensa, enzim\u00e1ticos y no enzim\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Glicaci\u00f3n.<\/strong> Algunos az\u00facares esenciales para nuestro metabolismo, como la glucosa, se consideraban biol\u00f3gicamente inofensivos hasta los a\u00f1os 1970. Sin embargo, estos az\u00facares pueden reaccionar con los amino\u00e1cidos de las prote\u00ednas de nuestro organismo (pero tambi\u00e9n con los \u00e1cidos nucleicos y los l\u00edpidos), en una reacci\u00f3n qu\u00edmica relativamente lenta denominada glicaci\u00f3n. Este proceso conduce a la acumulaci\u00f3n de productos de la glicaci\u00f3n avanzada, PGA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos productos se generan mediante el establecimiento de conexiones anormales entre mol\u00e9culas diversas que alteran su estructura y perturba gravemente su funci\u00f3n. La glicaci\u00f3n (tambi\u00e9n denominada reacci\u00f3n de Maillard) se estudi\u00f3 en primer lugar en los alimentos, para explicar el efecto producido por el cocinado y el almacenamiento prolongado, en donde aparecen los PGA, dando un aspecto \u00abcaramelizado\u00bb. Por tanto, a medida que aumenta la edad de una persona, los procesos fisiol\u00f3gicos normales del organismo van a provocar una acumulaci\u00f3n de las lesiones debidas a la oxidaci\u00f3n producida por los radicales libres y van a \u00abcaramelizarse\u00bb por efecto de la glicaci\u00f3n. Este fen\u00f3meno sin\u00e9rgico se conoce con el nombre de glicoxidaci\u00f3n, que est\u00e1 implicado en numerosas condiciones patol\u00f3gicas asociadas con el envejecimiento y\/o la diabetes, como las cataratas, el Alzheimer, la aterosclerosis, las nefropat\u00edas o las alteraciones vasculares perif\u00e9ricas, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Senescencia celular:<\/strong> los tel\u00f3meros a diferencia de las c\u00e9lulas cancerosas, que se multiplican indefinidamente, las c\u00e9lulas som\u00e1ticas normales en cultivo tienen una capacidad proliferativa limitada: por ejemplo los fibroblastos humanos fetales pueden dividirse unas 60 veces, despu\u00e9s entran en una fase del ciclo celular denominada G0 (intervalo 0 o quiescencia), de la que no saldr\u00e1n m\u00e1s. Si se toma el mismo tipo celular de un individuo de 40 a\u00f1os, se dividir\u00e1n unas 40 veces, mientras que si se toman de un individuo de 80 a\u00f1os, s\u00f3lo se dividir\u00e1n unas 30 veces. Existe por tanto una relaci\u00f3n entre la edad de un individuo y la capacidad de dividirse de sus c\u00e9lulas. <strong>Este fen\u00f3meno de senescencia replicativa celular se identific\u00f3 en los a\u00f1os 1960 y se denomina \u00abl\u00edmite de Hayflick\u00bb en relaci\u00f3n a su descubridor<\/strong>-A partir de los a\u00f1os 1980, est\u00e9 fen\u00f3meno se ha asociado a la disminuci\u00f3n de la longitud de los tel\u00f3-meros, lasecuencias cortas que se encuentran en los extremos de los cromosomas para permitir su replicaci\u00f3n completa y evitar que se fusionen entre s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, los tel\u00f3meros se recortan en cada divisi\u00f3n celular porque el complejo ADN polimerasa no puede replicar completamente los extremos de los cromosomas.[7] Por ello, la longitud de los tel\u00f3meros puede considerarse como un marcador de la historia proliferativa de la c\u00e9lula: los tel\u00f3meros de las c\u00e9lulas obtenidas en personas de edad avanzada son m\u00e1s cortos que los medidos en personas m\u00e1s j\u00f3venes. Cuando los tel\u00f3meros alcanzan una talla cr\u00edtica, se activa una respuesta de da\u00f1o del ADN, dependiente del gen supresor tumoral denominado p53, que desencadena la muerte celular por apoptosis. En general, este mecanismo dependiente de p53 se activa cuando se produce cualquier tipo de lesi\u00f3n oxidativa del ADN, o por modificaciones de la cromatina que alteran su estructura (por ejemplo por efecto de un f\u00e1rmaco) o tambi\u00e9n cuando se producen modificaciones oncog\u00e9nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para evitar la acumulaci\u00f3n de da\u00f1os en el ADN, la c\u00e9lula posee una bater\u00eda de enzimas responsables del mantenimiento y la reparaci\u00f3n del ADN, as\u00ed como una telomerasa encargada de restituir la longitud de los tel\u00f3meros. Sin embargo, la telomerasa se reprime en tejidos som\u00e1ticos, mientras que los mecanismos de reparaci\u00f3n, como el resto de los componentes celulares, acumulan tambi\u00e9n da\u00f1os que los inactivan de forma progresiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde este punto de vista, la senescencia y la muerte celular constituye un mecanismo de defensa, evitando que c\u00e9lulas que acumulan da\u00f1os en su ADN puedan proliferar, dado que las c\u00e9lulas da\u00f1adas pueden convertirse en tumorig\u00e9nicas y aumentar el riesgo de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Envejecimiento y reproducci\u00f3n<\/strong> &#8211; Existe una relaci\u00f3n fundamental entre la funci\u00f3n reproductora y el envejecimiento. As\u00ed, en los animales, se observa que en las especies con reproducci\u00f3n m\u00faltiple, una reproducci\u00f3n precoz est\u00e1 ligada estad\u00edsticamente a una disminuci\u00f3n de la esperanza de vida. En otras especies, la reproducci\u00f3n \u00fanica est\u00e1 ligada a un envejecimiento acelerado y una muerte precoz. Se ha demostrado experimentalmente que los tejidos reproductivos pueden emitir una se\u00f1al capaz de influenciar la longevidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente se ha identificado un mecanismo gen\u00e9tico universal, conservado a trav\u00e9s de la evoluci\u00f3n, que controla la rapidez del proceso del envejecimiento en la mayor\u00eda de las especies. La funci\u00f3n de estos genes ser\u00eda adaptar la distribuci\u00f3n de los recursos energ\u00e9ticos en relaci\u00f3n con las limitaciones del entorno para permitir la reproducci\u00f3n: en condiciones de plenitud ambiental, cuando el alimento est\u00e1 ampliamente disponible, estos genes controlar\u00edan la utilizaci\u00f3n de la energ\u00eda disponible hacia el crecimiento, la madurez sexual y la reproducci\u00f3n; esta estrategia implica la negligencia relativa de las actividades de mantenimiento y reparaci\u00f3n, lo que conducir\u00eda a un envejecimiento prematuro y fallecimiento precoz; en periodo de restricci\u00f3n, cuando no hay suficiente alimento disponible, los recursos energ\u00e9ticos disponibles se consagran a los mecanismos de supervivencia (mantenimiento y reparaci\u00f3n), que llevar\u00eda a la negligencia del crecimiento y la reproducci\u00f3n; en este caso, se ralentiza el proceso de envejecimiento, para permitir a los organismos esperar a que se presenten unas condiciones m\u00e1s favorables para la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edas metab\u00f3licas implicadas en este proceso incluyen al factor de transcripci\u00f3n FOXO y las sirtuinas. La actividad de FOXO est\u00e1 regulada por la v\u00eda de se\u00f1alizaci\u00f3n de la insulina, y su activaci\u00f3n induce la transcripci\u00f3n de muchos genes implicados en la resistencia al estr\u00e9s, la reparaci\u00f3n del ADN, la apoptosis, el control del ciclo celular&#8230; Por su parte, las sirtuinas son deacetilasas o ADP ribosilasas que utilizan NAD como cofactor, y por tanto pueden funcionar como sensores del estado metab\u00f3lico celular. Su activaci\u00f3n (por restricci\u00f3n cal\u00f3rica) aumenta la longevidad de los organismos, de manera dependiente de FOXO. Algunas sustancias, como el resveratrol presente en las uvas y sus derivados (entre otros alimentos), son activadoras de las sirtuinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias del envejecimiento:<\/strong> En resumen, el envejecimiento est\u00e1 asociado con dos procesos que se superponen y que finalmente llevan a la muerte del organismo: la degeneraci\u00f3n progresiva de las c\u00e9lulas y la p\u00e9rdida de la capacidad regenerativa. Tanto la degeneraci\u00f3n como la regeneraci\u00f3n de las c\u00e9lulas son procesos que<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ocurren en cada una de las etapas de la vida y permanecen en un perfecto equilibrio en condiciones normales, no patol\u00f3gicas. Los &#8216;puntos de control\u2019 y los mecanismos de reparaci\u00f3n celulares permiten que las c\u00e9lulas da\u00f1adas sean reemplazadas, preserv\u00e1ndose as\u00ed la integridad funcional de tejidos y \u00f3rganos. Sin embargo, en el envejecimiento este balance se inclina hacia la degeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mecanismos de degeneraci\u00f3n est\u00e1n principalmente relacionados a la generaci\u00f3n de especies reactivas del ox\u00edgeno y a la glicaci\u00f3n de prote\u00ednas; ambos procesos estrechamente relacionados a factores ambientales. Por otra parte, la p\u00e9rdida de la capacidad de proliferaci\u00f3n y regenerativa estar\u00eda determinada gen\u00e9ticamente por el acortamiento de los tel\u00f3meros y los procesos de muerte celular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta visi\u00f3n resalta la importancia y participaci\u00f3n tanto de factores ex\u00f3genos como end\u00f3genos en el envejecimiento, por lo que es muy probable que el envejecimiento del organismo no ocurra por un \u00fanico motivo, sino por el suma de m\u00faltiples factores y procesos, cuyo balance general determina que el individuo envejezca. Por otro lado, es evidente que existen factores ambientales y comportamentales que pueden colaborar en el proceso de degradaci\u00f3n o al contrario reforzar los mecanismos de defensa: los fumadores, debido a la inhalaci\u00f3n permanente de radicales libres de ox\u00edgeno, pueden presentar ciertas manifestaciones de envejecimiento prematuro y un incremento en la frecuencia de patolog\u00edas asociadas al envejecimiento, como las cataratas; la exposici\u00f3n repetida a la luz UV puede provocar un envejecimiento precoz de la piel, por las mismas razones la restricci\u00f3n cal\u00f3rica, iniciada en cualquier momento de la vida, mejora la mayor parte de los par\u00e1metros biol\u00f3gicos e incrementa la longevidad; sin embargo, si la restricci\u00f3n cal\u00f3rica es extrema, como ocurre en la anorexia, se produce una disminuci\u00f3n de la fertilidad (lo que evidencia de nuevo la relaci\u00f3n entre envejecimiento, equilibrio energ\u00e9tico y reproducci\u00f3n); una dieta equilibrada, rica en fibras y vegetales, que presentan antioxidantes naturales, produce tambi\u00e9n un efecto positivo sobre el mantenimiento de las funciones celulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5- Punto de vista psicoanal\u00edtico:<\/strong> En \u00e9ste cap\u00edtulo desplegaremos el concepto de envejecimiento desde la perspectiva psicodin\u00e1mica, sustent\u00e1ndolo en algunas de las teor\u00edas psicoanal\u00edticas como, la temporalidad, de la evoluci\u00f3n libidinal, del narcisismo, de la constituci\u00f3n de la interioridad ps\u00edquica, del principio placer-displacer y de las fuentes pulsionales, entre otros. Veamos una somera revisi\u00f3n del concepto sustent\u00e1ndolo en algunas citas Freudianas. Freud, (1905a), postulaba que las personas que se acercan a la cincuentena, o la sobrepasan suelen carecer de la plasticidad de los procesos an\u00edmicos, y por otra parte tambi\u00e9n, porque el material que deber\u00eda reelaborarse, prolongar\u00eda indefinidamente el tratamiento. Alcanzar la edad madura es una viscisitud libidinal en cuanto a su producci\u00f3n, aumento y disminuci\u00f3n, distribuci\u00f3n y desplazamiento, Freud, (1895b, 1905d, 921c).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la edad la libido no disminuye sino, al contrario aumenta, (1895b), \u00e7p. 102. En \u00e9ste art\u00edculo, Freud lo afirma al decir que en el var\u00f3n \u201c[&#8230;] en la \u00e9poca de su potencia declinante y su libido creciente [&#8230;]\u201d; y tambi\u00e9n en \u201cLeonardo&#8230;\u201d donde dice que \u201c[&#8230;] despu\u00e9s de cumplidos los cincuenta [&#8230;] no es raro que en el hombre la en\u00e9rgico empuje [&#8230;]\u201d, Freud, (1910c), p. 124, (my italics). Es una fatalidad del desarrollo temporal, Freud, (1905d). Se vincula con el progresivo retiro de la libido de los objetos de amor, Freud, (1914c). En las Conferencias. (1916-17), dice que con el correr de los a\u00f1os -\u201cinfluencia cr\u00f3nica\u201d-, se intensifica una falencia de lo que actualmente llamamos sistema inmunitario. Defectos en \u00e9ste para destruir fragmentos t\u00f3xicos generados por el propio organismo. Es la adherencia libidinal a objetos perdidos, inferencia l\u00edcita a partir de lo dicho en \u201cLa transitoriedad\u201d, (1916\u00aa; \u201c[&#8230;] todav\u00eda somos j\u00f3venes y capaces de vida cuando se sustituyen los objetos perdidos por otros nuevos, [&#8230;].\u201d Freud, (1923b), compara al Yo en su relaci\u00f3n con el Ello como al jinete que rije y refrena la fuerza de su cabalgadura superior a la suya, y que al igual que el jinete, se ve obligado alguna vez a dejarse conducir a donde su cabalgadura quiere. Es la liberaci\u00f3n y transporte del pasado a un presente esperando el porvenir, Freud, (1937c). Una acumulaci\u00f3n de p\u00e9rdidas con la edad y al \u201c[&#8230;] agotamiento de la capacidad receptiva &#8211; una suerte de entrop\u00eda ps\u00edquica- [&#8230;]\u201d, Freud, (1937c), p.244. Una etapa del desarrollo (\u00bfpost-genital?), Gagey, J. (1992). Un enriquecimiento de la personalidad con la maduraci\u00f3n como los quesos y los vinos), H. P\u00e9quignot, (1981). Es no disponer de viejos ante s\u00ed, solo de su memoria; tener j\u00f3venes que tienen proyectos de los cuales no disponemos y cuya realizaci\u00f3n ser\u00e1 una inc\u00f3gnita para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Perspectiva temporal.<\/strong> Desde la perspectiva temporal, la edad madura es el lugar de integraci\u00f3n del saber y la constituci\u00f3n de la historia; el instante de s\u00edntesis del pasado con un proyecto que va dejando de ser tal, por obra de un pensamiento fundado en la historia., pero generando nuevos acordes a la etapa vital. El yo registra e intenta armonizar la idea de lo probable con el sentimiento de posibilidad, incorpora la vivencia, lo fortuito. Esto genera sorpresa con relaci\u00f3n al acontecimiento pasado. A cada instante \u00e9ste pasado sufre reorganizaciones que dan por terminadas las ideas de verdad. La reorganizaci\u00f3n consiguiente se manifiesta como una revelaci\u00f3n, un dato nuevo que asegura, o no, una m\u00e1s acabada significaci\u00f3n. La toma de conciencia posterior exige una reelaboraci\u00f3n que conduce a una puesta al d\u00eda. As\u00ed visto, en la edad madura se constituye, paradojalmente una actualizaci\u00f3n -progresiva e incierta. El aparato ps\u00edquico se despliega y vive en el espacio a trav\u00e9s del ritmo temporal generado por los encuentros. El paso del tiempo es marcado por las peque\u00f1as ausencias, separaciones, p\u00e9rdidas y duelos que dan vida a la interioridad. El errar aprendiendo y aceptando el paso del tiempo; ligando y vertebrando el transitar y la ausencia, forma parte de la aventura de la vida. La mudanza de la incertidumbre a la verdad y su inversa, se constituyen sobre los ejes de la relaci\u00f3n placer \/ displacer, incertidumbre \/verdad apoyados en el tiempo que les va dando materializaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos la \u201cCarta a Romain Rolland&#8230;Freud, (1936\u00aa se viera obligada a creer en algo cuya realidad le parec\u00eda incierta [&#8230;] y ahora ya no le asombrar\u00e1 a usted que el recuerdo de la vivencia en la Acr\u00f3polis me frecuentara desde que anciano yo mismo [&#8230;]\u201d, p. 214, 221, (mis it\u00e1licas).Por la v\u00eda del recuerdo, el texto habla de la relaci\u00f3n de Freud con la duda. Esta se debe a la incertidumbre que su realidad cultural le posibilitaba. Luego, cuando viaja, a Grecia la experiencia le permite verificar aquello que la cultura ense\u00f1a y asi reducir la eventualidad. Lo que antes era proyecto, pensamiento, es legalizado por el<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">envejecimiento que le permite la verificaci\u00f3n a trav\u00e9s de la experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, viejo, ya no puede viajar y certificar lo que la cultura ense\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La perspectiva de su vinculaci\u00f3n con las fuentes pulsionales.<\/strong> Otro de los caminos a trabajar en la metapsicolog\u00eda del envejecimiento, se relaciona con las transformaciones en el ello, que es el sustrato mismo de lo que sucede en el psiquismo. El sujeto es regido por el destino de su libido, y el envejecer afecta la aptitud para usufructuar su traducci\u00f3n ps\u00edquica. La modificaci\u00f3n pulsional est\u00e1 ligada a cambios en las fuentes, Freud, (1915c), unida a cambios qu\u00edmicos, que junto con las tramitaciones org\u00e1nicas y de v\u00ednculo con el medio van dejando marcas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El envejecimiento desde la perspectiva t\u00f3pica.<\/strong> La libido despliega un movimiento signado por la creaci\u00f3n de agregados de complejizaci\u00f3n creciente que Thanatos desorganiza. Lo singular de una fase del desarrollo no es solo la investidura de una zona, sino tambi\u00e9n el despliegue de una); \u201c[&#8230;] Una se comport\u00f3 como si [&#8230;] organizaci\u00f3n mental. La estructuraci\u00f3n del psiquismo tiene, cl\u00e1sicamente, su colof\u00f3n en la genitalidad. Culminar\u00eda con la carga pulsional de la funci\u00f3n genital y la elecci\u00f3n de objetos no narcisistas. Quiere la teor\u00eda cl\u00e1sica que m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9sta organizaci\u00f3n pulsional no exista otra que ofrezca apoyatura en un salto progresivo. La vida ps\u00edquica se construye con una progresiva apertura hacia los otros. Para alteridad as\u00ed descubierta, se contin\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la genitalidad con el intercambio de palabras que van anudando relaciones distintas. As\u00ed como la estructuraci\u00f3n mental se apuntala en relaci\u00f3n con el cuerpo y sus funciones, las representaciones mentales creadas y catectizadas en el curso de la mentalizaci\u00f3n, con capacidad de dar apoyatura y producir efectos espec\u00edficos, es por lo menos concebible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sustenta la posibilidad de una fase m\u00e1s all\u00e1 de la genital, \u00bfla postgenital?, que deviene con el envejecimiento; Paul Laurent Assoun, (1983), p. 172. Sin embargo, ocasionalmente, de manera coincidente, excluyente o alternativa, se produce con el paso del tiempo una fragmentaci\u00f3n de la erogeneidad global del cuerpo. Algunas zonas se hacen m\u00e1s er\u00f3genas que otras hasta adquirir una primac\u00eda parcial por sobre el resto, por ejemplo la prevalencia oral puede anular otras satisfacciones libidinales posibles. En la carta del 16 de Diciembre de 1917 a Fliess, Freud que ten\u00eda 61 a\u00f1os y nueve meses, le dice; \u201c[&#8230;] de hecho no hay nada extra\u00f1o en que un hombre de mi edad note la inevitable decadencia gradual de mi persona [&#8230;] trabajo espl\u00e9ndidamente todo el d\u00eda [&#8230;] y apenas puedo controlar mi apetito, pero ya no gozo del sue\u00f1o como sol\u00eda [&#8230;]\u201d, (mis it\u00e1licas). (Schur. op.cit. p.469).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca\u00edda progresiva de la pulsi\u00f3n genital que reagrupaba las pulsiones parciales, determina que \u00e9stas recobren su autonom\u00eda apuntaladas por la pulsi\u00f3n de autoconservaci\u00f3n y una parte del narcisismo. Presenciamos una verdadera desuni\u00f3n de las pulsiones y por tal motivo es que la exitaci\u00f3n som\u00e1tica -no sexual- es pasible de hipertrofiarse, Freud, (1895b, 1910c). El psiquismo luego de cierto umbral va a encontrarse desbordado y en estado de insuficiencia relativa .La tarea de la libido es volver inocua la pulsi\u00f3n destructora y la desempe\u00f1a desvi\u00e1ndola hacia afuera, \u201c[&#8230;]. Recibe entonces el nombre de pulsi\u00f3n de destrucci\u00f3n, pulsi\u00f3n de apoderamiento, voluntad de poder [&#8230;]\u201d, Freud, (1924c), p. 169. Ninguna otra t\u00e9cnica de conducci\u00f3n de la vida liga al individuo tanto a la realidad como la insistencia en el trabajo, Freud, (1911c, 1930a). Cuando el contexto social va impidiendo la tramitaci\u00f3n de la violencia mediante la inserci\u00f3n laboral, y \u00e9ste no deviene de una forma genuina de tramitaci\u00f3n pulsional, la imposibilidad de ligar la pulsi\u00f3n deviene en degradaci\u00f3n y retorno al sadomasoquismo intrasom\u00e1tico. Este es un determinante capital en el envejecimiento. \u201c[&#8230;] Los traumas ps\u00edquicos [&#8230;] desempe\u00f1an un gran papel en el desarrollo de la afecci\u00f3n [&#8230;]\u201d, p. 174. Thanatos, como fuerza que se suma a Eros se va diferenciando. La agresividad, diferente de la destructividad porque incluye la idea de cercan\u00eda y comunicaci\u00f3n, da paso a la destructividad, que es antisocial y no presta fuerza. La incipiente defusi\u00f3n que se va instalando acaba por hacerse completa, pulsiones de vida y muerte se separan. El fin se preanuncia con una suerte de \u201cagon\u00eda libidinal\u201d, M. Dacher y M. Weinstein, (1979).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente que la observaci\u00f3n corriente de la econom\u00eda ps\u00edquica subraya una retracci\u00f3n libidinal de los objetos, con p\u00e9rdida de inter\u00e9s por el mundo y movilizaci\u00f3n sobre el Yo y el cuerpo. Pero cabr\u00eda plantearse si tal agotamiento no es solo aparente. Es decir, no es que se trata de una cantidad est\u00e1tica que nos es dada, sino un producto renovable en los redes de intercambios (apegos) que plantea la vida. La posibilidad de intercambios tiene una vulnerabilidad dependiente de las series complementarias de cada qui\u00e9n y de las servidumbres del yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es tentador y explicativo sustentar que el debilitamiento ps\u00edquico sigue el camino de lo som\u00e1tico. Pierde la capacidad de sistema abierto y reduce sus intercambios, se cierra y se destruye en un autoconsumo de recursos internos; a partir de \u00e9ste momento necesariamente agotables, Freud, (1916-17, 1920g). Pero si pensamos que somos esencialmente deseantes y anhelantes, Freud, (1910c), la reducci\u00f3n de los intercambios no es de orden econ\u00f3mico sino de sentido. Entonces la decadencia de los intercambios en el envejecimiento no es una necesidad; en todo caso la estructura subyacente va a regir la forma del esquema de intercambio con los objetos. La \u00fanica necesidad es la de la muerte. En definitiva, el envejecimiento es el trayecto en el que se da la mutaci\u00f3n de las identificaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el que se fusionan la leyenda, la ilusi\u00f3n, la magia y la l\u00f3gica con hitos de olvidos y recuerdos. Camino que con el tiempo lleva de la duda, la angustia y lo inesperado a la certeza y la prudencia. Camino en el que se va diluyendo el emprendimiento pero no el desear. Camino de duelo por los objetos y el cuerpo, por el narcisismo envuelto de su omnipotencia infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del duelo que esperamos que otros hagan cuando la muerte venga a clausurar el destino. Es una prueba irrefutable de realidad para todo sujeto. Es un trabajo que se realiza sobre un objeto, ni interno ni externo, entre lo subjetivo y lo social, \u00bftransicional? (pr\u00f3ximo a \u00e9l pero sin movilidad, maleabilidad, ni capacidad de desaparecer del psiquismo sin huella). Carga libidinal que se elabora, <strong>perelabora<\/strong> y progresa, y a medida que se acerca al t\u00e9rmino ese objeto del envejecer se reduce y se arruga. Luego de soportar la vida. Devenir de itinerario azaroso con presencias y ausencias, entre el narcisismo y la alteridad, el placer y el dolor, el mundo de la vigilia y el mundo del dormir y el so\u00f1ar. Epopeya dolorosa y fascinante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7- El problema de la <\/strong><\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>pasi\u00f3n. Generalidades: <\/strong>Desde el punto de vista descriptivo, la pasi\u00f3n se caracteriza por la intensidad afectiva, (habitualmente un sentir masoquista) una fuerte dependencia de otro (un objeto, una actividad, una circunstancia o un resultado), acompa\u00f1ado de gran actividad. Te\u00f3ricamente la constelaci\u00f3n pasional est\u00e1 constituida por un deseo, acompa\u00f1ado de afectos del tipo de los celos, terror, humillaci\u00f3n de los cuales el yo intenta sustraerse mediante una conjunci\u00f3n de actos, (David Maldavsky, 1991a.b.) La trama sobre la que se sustenta el entretejido de la pasi\u00f3n se constituye por: las erogeneidades en juego, las defensas predominantes, la <strong>hipertrofia del afecto<\/strong> y la tramitaci\u00f3n de \u00e9ste en una intensa actividad, que marca una manera de ser. El afecto, constituye la parte del sost\u00e9n identificatorio, como cuando alguien afirma de s\u00ed \u00absoy un apasionado de (el Barca)\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos el ejemplo de Dostoievski. Con respecto a \u00e9ste Freud, (1928b), dice que de acuerdo con la relaci\u00f3n de fuerzas entre las exigencias pulsionales y las inhibiciones que las contrarrestan (m\u00e1s las v\u00edas de sublimaci\u00f3n disponibles) habr\u00eda que clasificar a Dostoievski como uno de esos caracteres llamados \u00abapasionados\u00bb. Como el yo es pasivo ante la pulsi\u00f3n, transforma \u00e9sta pasividad en actividad coloc\u00e1ndose en la posici\u00f3n sujeto (identificado con un ideal), y le hace a otro lo que padece. Sin embargo, la dependencia del apasionado delata la pasividad ante la pulsi\u00f3n. Cuando la actividad es cedida a otro yo, el yo apasionado desarrolla afectos masoquistas intensos, combinados con dependencia y necesidades de respuestas del objeto, para advenir a una ilusi\u00f3n identificatoria. La pasi\u00f3n se acompa\u00f1a regularmente de una desmentida del juicio que tiende a disminuir el prestigio y valor del objeto de la pasi\u00f3n, previamente investido como ideal. Sucede algo semejante al enamoramiento, tiene eficacia en lo an\u00edmico, promueve perversiones y cancela represiones. (Los tan comunes observables \u201cviejos verdes, mirones, abusadores, ped\u00f3filos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1ngel azul, amigos de la familia, altos funcionarios que dejan sus altos puestos por j\u00f3venes amantes, organiza cio-nes criminales y traficantes de menores, tours tur\u00edsticos, aprovechamiento de instituciones de ayuda a los ni\u00f1os, de la calle, hu\u00e9rfanos, v\u00edctimas de guerras y cat\u00e1strofes &#8230;&#8230;&#8230;.<strong>Seg\u00fan el tipo de pulsi\u00f3n parcial que se tramita tiene otras singularidades. Por ejemplo: en la fijaci\u00f3n libidinal preoral intrasom\u00e1tica<\/strong>, puede devenir en la pasi\u00f3n num\u00e9rica especuladora remanente de car\u00e1cter regresivo ante la imposibilidad de sostener v\u00ednculos humanos; ancianos que caen v\u00edctimas de estafas, financieras, bancos, altos intereses; <strong>en la fijaci\u00f3n oral primaria<\/strong>, se puede transformar en la pasi\u00f3n cognitiva por develar inc\u00f3gnitas abstractas; y as\u00ed es que vemos s\u00fabitamente los adoradores de gur\u00faes de religiones ex\u00f3ticas, <strong>en la oral secundaria<\/strong> la pasi\u00f3n amorosa de consustanciaci\u00f3n con el objeto; <strong>en la anal primaria<\/strong> la pasi\u00f3n justiciera vindicatoria, pol\u00edticos fundamentalistas justicieros abanderados de una causa; En estas pasiones, la debilidad de la ensambladura ps\u00edquica, es f\u00e1cilmente arruinada, porque no se tolera el displacer como forma de ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desde el punto de vista vincular<\/strong>, el apasionado promueve que los otros se distribuyan en torno de la desmentida y el esfuerzo por sostener la idealizaci\u00f3n. Rechaza aquello que pueda denunciar alguna diferencia entre el objeto de la pasi\u00f3n y el ideal. Esta promoci\u00f3n de ciertas posiciones para el otro, corresponde al criterio de Freud de \u00abpsicolog\u00eda de las masas&#8230;\u00bb (1921c), modelo, objeto, auxiliar y enemigo, con una regresi\u00f3n del yo y el privilegio de la afectividad sobre el pensar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8- Exacerbaci\u00f3n de tensiones econ\u00f3micas:<\/strong> La ca\u00edda de la energ\u00eda de reservas, es autopercibida y proyectada en el tiempo vital, y en consecuencia hay \u00abmenos tiempo para vivir\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proyectada en el tiempo cotidiano surge el sentimiento de la falta de tiempo diario, en los bienes materiales el sentimiento de pobreza- En casos extremos con una patolog\u00eda previa obsesiva o melanc\u00f3lica puede devenir en un delirio, o tambi\u00e9n instrumentarse el dinero al servicio del poder para compensar la ca\u00edda de la potencia declinante-Son los \u201cviejos amarretes\u201d, los frecuentes desfalcos que son objeto la gente mayor con la ilusi\u00f3n de ganar mucho dinero-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9- El camino a la sabidur\u00eda:<\/strong> La capacidad para reconocer la finitud de la existencia, y aceptando la pena que este descubrimiento produce, es quiz\u00e1, el logro psicol\u00f3gico m\u00e1s grande. Cuando se alcanza la certeza de la muerte, el sentimiento oce\u00e1nico inicial, que se experimenta de manera pasiva y transitoria, se trasmuda en un sentimiento c\u00f3smico, Kohut, (op.cit). Este es perdurable, creativo y resultado de una actividad del yo. Finalmente, y solo a veces, se atisba el camino a la sabidur\u00eda. Esta implica la aceptaci\u00f3n de los l\u00edmites de las capacidades f\u00edsicas, intelectuales y emocionales, en una s\u00edntesis. Una amalgama de adquisiciones cognitivas, con el enriquecimiento que acompa\u00f1a a la renuncia de los ideales narcisistas, apoyado en la firme convicci\u00f3n de un sistema de ideales. Es el momento en que se puede vislumbrar el resultado victorioso de la personalidad total, durante la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>10- Palabras clave: <\/strong>nieto, envejecimiento con \u00e9xito, pasi\u00f3n, sabidur\u00eda, tel\u00f3meros, tensi\u00f3n econ\u00f3mica, postgenital, perelaboraci\u00f3n<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"11\">\n<li><strong> Resumen:<\/strong> En este trabajo, el autor se propone desarrollar algunas transformaciones ps\u00edquicas en la sexta d\u00e9cada de la vida.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1- El nieto.<\/strong> Se trata de representaciones preconscientes, que tienen el valor de una transacci\u00f3n entre los deseos ed\u00edpicos revertidos, del narcisismo y de la conservaci\u00f3n de la especie. Luego, por proyecci\u00f3n, busca plasmarse en el mundo. Otros ni\u00f1os ajenos, pueden operar como una suerte de \u00abiniciadores\u00bb. De la misma manera que nuestros a\u00f1os infantiles, en que jug\u00e1bamos con mu\u00f1ecos que sustitu\u00edan el deseo de tener ni\u00f1os, estos nietos iniciadores nos encaminan hacia el nieto propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2- Envejecimiento con \u00e9xito-<\/strong> la definici\u00f3n <strong>posee tres<\/strong> connotaciones generales. <strong>La primera<\/strong> se refiere a la realizaci\u00f3n del potencial individual capaz de generar satisfacci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y social seg\u00fan el individuo y su grupo de edad. Es evaluada de acuerdo a condiciones objetivas disponibles, <strong>por la visi\u00f3n que la gente<\/strong> e instituciones poseen sobre tales condiciones <strong>y por lo que se considera necesario<\/strong> para la realizaci\u00f3n plena de este potencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La segunda<\/strong> <strong>significaci\u00f3n <\/strong>toma como par\u00e1metros de envejecimiento exitoso el funcionamiento que m\u00e1s se acerque al de la media de la poblaci\u00f3n m\u00e1s <strong>joven<\/strong>, siendo<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">adoptada por las <strong>pr\u00e1cticas de salud, educativas y est\u00e9ticas destinadas a preservar la juventud y retardar los efectos del envejecimiento.<\/strong> <strong>La tercera<\/strong> <strong>idea <\/strong>de envejecimiento exitoso se relaciona con la identificaci\u00f3n de comportamientos para los cuales los individuos poseen un buen desempe\u00f1o, y de optimizaci\u00f3n de su ejecuci\u00f3n por medio de mecanismos de entrenamiento y motivaci\u00f3n. Mediante tales estrategias se compensar\u00edan las p\u00e9rdidas identificadas en el proceso de envejecimiento y se mantendr\u00eda la estimulaci\u00f3n para realizar comportamientos en otros dominios de la vida cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3- La pasi\u00f3n- <\/strong>Desde el punto de vista descriptivo, la pasi\u00f3n se caracteriza por la intensidad afectiva, (habitualmente un sentir masoquista) una fuerte dependencia de otro (un objeto, una actividad, una circunstancia o un resultado), acompa\u00f1ado de gran actividad. Te\u00f3ricamente la constelaci\u00f3n pasional est\u00e1 constituida por un deseo, acompa\u00f1ado de afectos del tipo de los celos, terror, humillaci\u00f3n de los cuales el yo intenta sustraerse mediante una conjunci\u00f3n de actos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4- Sabidur\u00eda:<\/strong> Esta implica la aceptaci\u00f3n de los l\u00edmites de las capacidades f\u00edsicas, intelectuales y emocionales, en una s\u00edntesis. Una amalgama de adquisiciones cognitivas, con el enriquecimiento que acompa\u00f1a a la renuncia de los ideales narcisistas, apoyado en la firme .convicci\u00f3n de un sistema de ideales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5- Tensi\u00f3n econ\u00f3mica:<\/strong> La ca\u00edda de la energ\u00eda de reservas, es autopercibida y proyectada en el tiempo vital, y en consecuencia hay \u00abmenos tiempo para vivir\u00bb Proyectada en el tiempo cotidiano surge el sentimiento de la falta de tiempo diario, proyectado en los bienes materiales el sentimiento de pobreza-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6- Perelaboraci\u00f3n:<\/strong> Cambio de significaci\u00f3n-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3- Referencias bibliogr\u00e1ficas de la primera parte<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Rice C, Lockenhoff C, Carstensen L. En busca de independencia y productividad: c\u00f3mo influyen las culturas occidentales en las explicaciones individuales y cient\u00edficas del envejecimiento. Revista Latinoamericana de Psicolog\u00eda 2002; 34(1-2): 123-131.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Neri A, Cachioni M. Velhice bem-sucedida e educa\u00e7\u00e3o. En: Neri A, Debert G. Velhice e Sociedade. Campinas: Papirus; 1999. pp. 113-140.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Minkler M, Fadem P. Successful aging: A disability perspective. J Disabil Policy Studies 2002; 12(4):229-235.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Scheidt R, Humpherys D, Yorgason J. Successful aging: What\u2019s not to like? J Appl Gerontol 1999; 18(3):277-282.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Minkler M, Fadem P. Successful aging: A disability perspective. J Disabil Policy Studies 2002; 12 (4):229-235.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Restrepo H. Agenda para la acci\u00f3n en promoci\u00f3n de la salud. En: Restrepo H, Malaga, H,orgs. Promoci\u00f3n de la salud: c\u00f3mo construir vida saludable. Bogot\u00e1: M\u00e9dica Internacional; 2001. pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Minkler M, Fadem P. Successful aging: A disability perspective. J Disabil Policy Studies 2002; 12(4): 229-235.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Debert G. A antropologia e o estudo dos grupos e das categorias de idade. En: Barros MML, org. Velhice ou Terceira Idade? Rio de Janeiro: Funda\u00e7\u00e3o Get\u00falio Vargas; 1998.pp. 49-67.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Cachioni M. Universidades da terceira idade: das origens \u00e0 experi\u00eancia brasileira. En:Neri A, Debert G, orgs. Velhice e Sociedade. Campinas: Papirus; 1999. pp. 141-178.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Cachioni M. Universidades da terceira idade: das origens \u00e0 experi\u00eancia brasileira. En Neri A, Debert G, orgs. Velhice e Sociedade. Campinas: Papirus; 1999. pp. 141-178.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11 Debert G. G\u00eanero e envelhecimento. Rev Estudos Feministas 1994; 1(1):33-51.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12 Debert G. A reinven\u00e7\u00e3o da velhice: socializa\u00e7\u00e3o e processos de reprivatiza\u00e7\u00e3o doenvelhecimento. S\u00e3o Paulo: Universidade de S\u00e3o Paulo, FAPESP; 1999. pp. 137-191.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13 Alves AM. Trajet\u00f3rias de vida e experi\u00eancia de envelhecimento. En: Goldman S, Paz S, orgs. Cabelos de Neon. Niter\u00f3i\/RJ: Talento Brasileiro; 1999. pp. 166- 185.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14 Motta FM. Velha \u00e9 a Vovozinha: identidade feminina na velhice. Santa Cruz do Sul:EDUNISC; 1998. pp. 86.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 Peixoto CE. De volta \u00e0s aulas ou como ser estudante aos 60 anos. En: Veras RP, org.Terceira idade: desafios para o Terceiro mil\u00eanio. Rio de Janeiro: Relume-Dumar\u00e1; 1997.pp. 41-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16 Heck RM, Langdon JM. Envelhecimento, rela\u00e7\u00f5es de g\u00eanero e o papel das mulheres na organiza\u00e7\u00e3o da vida em uma comunidade rural. En: Minayo MC, Coimbra Jr. C, Orgs.Antropologia, Sa\u00fade e Envelhecimento. Rio de Janeiro: FIOCRUZ; 2002. pp. 129-151.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17 Debert G. G\u00eanero e envelhecimento. Rev Estudos Feministas 1994; 1(1):33-51.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 Debert G. A reinven\u00e7\u00e3o da velhice: socializa\u00e7\u00e3o e processos de reprivatiza\u00e7\u00e3o do envelhecimento. S\u00e3o Paulo: Editora da Universidade de S\u00e3o Paulo, FAPESP; 1999. pp.137-191.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19 Peixoto CE. De volta \u00e0s aulas ou como ser estudante aos 60 anos. En: Veras RP, org.Terceira idade: desafios para o terceiro mil\u00eanio. Rio de Janeiro: Relume-Dumar\u00e1; 1997.pp. 41-74.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20 Sant\u2019Anna MJG. UnATI: a velhice que se aprende na escola. En: Veras RP, org. Terceira idade: desafios para o terceiro mil\u00eanio. Rio de Janeiro: Relum\u00e9-Dumar\u00e1; 1997.pp. 75-102.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21 Motta FM. Velha \u00e9 a vovozinha: identidade feminina na velhice. Santa Cruz do Sul:EDUNISC; 1998. pp.128.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22 Cabral BL. A vida come\u00e7a todo dia. Rev Estudos Feministas 1997; 5(1):159-168.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23 Nunes A. O aprendizado de idosos de um programa de universidade de terceira idade a partir de suas escolhas. En: Goldman S, Paz S, orgs. Cabelos de Neon. Niter\u00f3i, Rio de Janeiro: Talento Brasileiro; 1999. pp. 186- 197.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24 Ginn J, Arber S. Only connect: Gender relations and ageing. En: Ginn J, Arber S, eds. Conecting gender and ageing: A sociological aproach. Buckingham: Open University Press, 1995. pp. 1-15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25 Ginn J, Arber S. Gender, age and attitudes to retirement in mid-life. Aging and Society1996; 16: 27-55.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26 Debert G. Terceira idade e solidariedade entre gera\u00e7\u00f5es. En: Debert G, Goldstein D,Orgs. Pol\u00edticas do corpo e o curso da vida. S\u00e3o Paulo: Sumar\u00e9; 2000. pp. 301-317.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 Debert G. Terceira idade e solidariedade entre gera\u00e7\u00f5es. En: Debert G, Goldstein D, orgs. Pol\u00edticas do corpo e o curso da vida. S\u00e3o Paulo: Sumar\u00e9; 2000. p. 303.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28 Featherstone M, Hepworth M. The mask of aging and the postmodern life course. En: Featherstone<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M, Hepworth M, Turner B, eds. The body: social process and cultural theory.London: SAGE; 1991. pp. 371-389.29 Debert G. A reinven\u00e7\u00e3o da velhice: socializa\u00e7\u00e3o e processos de reprivatiza\u00e7\u00e3o do envelhecimento. S\u00e3o Paulo: Universidade de S\u00e3o Paulo, FAPESP; 1999. pp. 195-231.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30 Debert G. Terceira idade e solidariedade entre gera\u00e7\u00f5es. En: Debert G, Goldstein D, orgs. Pol\u00edticas do Corpo e o Curso da Vida. S\u00e3o Paulo: Sumar\u00e9; 2000. pp. 301-317.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31 Tornstan L. The quo vadis of gerontology: on the scientifique paradigm of gerontology.The Gerontologist 1992; 32(3):318-326.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32 Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Carta de Ottawa para la promoci\u00f3n de la salud: Conferencia Internacional sobre Promoci\u00f3n de la Salud, Ottawa, Ontario, Canad\u00e1, Noviembre de 1986. En: Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud. Promoci\u00f3n de la Salud: una antolog\u00eda. Washington: OPS; 1996. pp. 367-372.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33 Albarr\u00e1n JM. Marcos conceptuales de la promoci\u00f3n de la salud: reflexiones para la pr\u00e1ctica. En: Del Bosque S, Gonzales J, Madriaga A, comps. \u00a1Manos a la Salud! M\u00e9xico: Centro Interamericano de estudios de Seguridad Social (CIESS). OPS\/OMS; 1998. pp. 31-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34 Restrepo H. Agenda para la acci\u00f3n en promoci\u00f3n de la salud. En: Restrepo H, M\u00e1laga H,Orgs. Promoci\u00f3n de la salud: c\u00f3mo construir vida saludable. Bogot\u00e1: M\u00e9dica Internacional;2001. pp. 34-55.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">35 Crawford R. Usted es peligroso para su salud: aspectos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos de culpabilizar la v\u00edctima. En: De la Cuesta Benjumea C, comp. Salud y Enfermedad: lecturas b\u00e1sicas en sociolog\u00eda de la medicina. Medell\u00edn: Universidad de Antioquia; 1999. pp. 47-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">36 Debert G. A antropologia e o estudo dos grupos e das categorias de idade. En: Barros MML, Org. Velhice ou terceira idade? Rio de Janeiro: Funda\u00e7\u00e3o Get\u00falio Vargas; 1998. pp.49-67.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">37 Brigeiro M. Vejez y sexualidad masculina: \u00bfre\u00edr o llorar? Rev Latinoame Psicolog 2002;34 (1-2):83-93.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">38 Debert G. A reinven\u00e7\u00e3o da velhice: socializa\u00e7\u00e3o e processos de reprivatiza\u00e7\u00e3o do envelhecimento. S\u00e3o Paulo: Universidade de S\u00e3o Paulo, FAPESP; 1999. pp. 39-69.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">39 Scheidt R, Humpherys D, Yorgason J. Successful aging: What\u2019s not to like? J Applied Gerontol 1999; 18(3):277-282.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">40 Pill R. Aspectos relacionados con la salud y los estilos de vida: significados atribuidos por el vulgo a la salud y las conductas saludables. En: De la Cuesta Benjumea C, comp. Salud y Enfermedad: lecturas b\u00e1sicas en sociolog\u00eda de la medicina. Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6- Referencias bibliogr\u00e1ficas de la segunda parte<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1, 2, 3 a b Gardes-albert, M.; Bonnefont-rousselot, D.; Abedinzadeh, Z.; Jore, D., \u00abEsp\u00e8ces r\u00e9actives de l&#8217;oxyg\u00e8ne: Comment l&#8217;oxyg\u00e8ne peut-il devenir toxique?\u00bb, L&#8217; Actualit\u00e9 chimique(Paris. 1973) 11-12: 91-96.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Ames, B.N.; Cathcart, R.; Schwiers, E.; Hochstein, P. (1981), \u00abUric acid provides an antioxidant defense in humans against oxidant- and radical-caused aging and cancer: a hypothesis\u00bb, Proc Natl Acad Sci USA 78: 6858\u20136862, http:\/\/www.pnas.org\/content\/78\/11\/6858.full.pdf+html, consultado el 2010-01-26<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Birren et al. (1996). Birren Encyclopedia of Gerontology V1. ISBN 012226861X.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Hayflick, L.; Moorhead, P.S. (1961), \u00abThe serial cultivation of human diploid cell strains\u00bb, Exp cell res 25 (3): 585&#8211;621,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.cogforlife.org\/Hayflick1961ExpCell.pdf, consultado el 2010-01-26<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Blackburn, E.H. (1991), \u00abStructure and function of telomeres\u00bb, Nature 350: 569&#8211;573, doi: 10.1038\/350569a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Kumar, MBBS, MD, FRCPath, V.; Abul K. Abbas, MBBS, Nelson Fausto, MD and Jon Aster, MD. \u00abMolecular basis of cancer\u00bb. En Saunders (Elsevier). Robbins &amp; Cotran Pathologic Basis of Disease (8th edici\u00f3n). ISBN 978-1-4160-3121-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Rose, M.R.; Vu, L.N.; Park, S.U.; Graves J.L. (2004). \u00abSELECTION ON STRESS RESISTANCE INCREASES LONGEVITY IN DROSOPHILA MELANOGASTER\u00bb. En World Scientific Publishing Co. Pte. Ltd.. Methuselah flies: a case study in the evolution of aging. ISBN 981-238-741-2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Longo, V.D.; Kennedy, B.K. (2006), \u00abSirtuins in aging and age-related disease\u00bb, Cell 126 (2): 257&#8211;268, doi:10.1016\/j.cell.2006.07.002 \u2013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6- Referencias bibliogr\u00e1ficas de la tercera parte<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 ,2, 3a b Gardes-albert, M.; Bonnefont-rousselot, D.; Abedinzadeh, Z.; Jore, D., \u00abEsp\u00e8ces r\u00e9actives de l&#8217;oxyg\u00e8ne: Comment l&#8217;oxyg\u00e8ne peut-il devenir toxique?\u00bb, L&#8217; Actualit\u00e9 chimique (Paris. 1973) 11-12: 91-96.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Ames, B.N.; Cathcart, R.; Schwiers, E.; Hochstein, P. (1981), \u00abUric acid provides an antioxidant defense in humans against oxidant- and radical-caused aging and cancer: a hypothesis\u00bb, Proc Natl Acad Sci USA 78: 6858\u20136862, http:\/\/www.pnas.org\/content\/78\/11\/6858.full.pdf+html, consultado el 2010-01-26<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Birren et al. (1996). Birren Encyclopedia of Gerontology V1. ISBN 012226861X.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Hayflick, L.; Moorhead, P.S. (1961), \u00abThe serial cultivation of human diploid cell strains\u00bb, Exp cell res 25 (3): 585&#8211;621,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.cogforlife.org\/Hayflick1961ExpCell.pdf, consultado el 2010-01-26<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7Blackburn, E.H. (1991), \u00abStructure and function of telomeres\u00bb, Nature 350: 569-573, doi: 10.1038\/350569a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Kumar, MBBS, MD, FRCPath, V.; Abul K. Abbas, MBBS, Nelson Fausto, MD and Jon Aster, MD. \u00abMolecular basis of cancer\u00bb. En Saunders (Elsevier). Robbins &amp; Cotran Pathologic Basis of Disease (8th edici\u00f3n). ISBN 978-1-4160-3121-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Rose, M.R.; Vu, L.N.; Park, S.U.; Graves J.L. (2004). \u00abSELECTION ON STRESS RESISTANCE INCREASES LONGEVITY IN DROSOPHILA MELANOGASTER\u00bb. En World Scientific Publishing Co. Pte. Ltd.. Methuselah flies: a case study in the evolution of aging. ISBN 981-238-741-2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Longo, V.D.; Kennedy, B.K. (2006), \u00abSirtuins in aging and age-related disease\u00bb, Cell 126 (2): 257&#8211;268, doi:10.1016\/j.cell.2006.07.002 \u2013<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"14\">\n<li><strong> Referencias bibliogr\u00e1ficas-<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00c1lvarez de Toledo, Luisa G de<\/strong>.\u201d Mecanismo del dormir y el despertar\u201d. Rev. de Psicoan\u00e1lisis. Ed. APA. Bs. As.1951. T Vlll. N 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Assoun- Laurent Paul<\/strong>. Comunications \u201cLe viellisement saisipar la psychanalyse\u201d. Le continent gris. Ed. Seuil. Paris. 1983. p.167.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Auffret, M.<\/strong> \u201cL\u2019insomnie chez le vieillard\u201d. Gazette<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dicale de France. 1960, nro. 67. 2. p.227.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bowlby, J.<\/strong> (1969). El v\u00ednculo afectivo. Paid\u00f3s. Bs. As.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dacher, M., Weinstein, M<\/strong>. (1979) Histoire de Louise. Le seuil. Paris<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cicer\u00f3n.<\/strong> Cat\u00f3n l\u2019Ancien, de la viellesse. Par\u00eds. Les Belles Letres. 1940.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cl\u00e9ment, F. y Bourliere, F<\/strong>. \u201cLe sommeil chez l\u2019adulte et les personnes \u00e2g\u00e9es\u201d, Colloques Internationaux du C.N.R.S., Par\u00eds 10. 16 &#8211; Avril 1960. p.78<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Freud,S.<\/strong> Las Obras Completas de Sigmund Freud son de Amorrortu Editores, A.E.,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">de 24 v\u00f3lumenes, Edici\u00f3n 1990, Bs.As.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1887) Manuscrito G. Melancol\u00eda. A.E. vol. 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1892)Extracto de las notas de Freud a su traducci\u00f3n a Charcot. A.E. vol. 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1895) Proyecto de una psicolog\u00eda para neur\u00f3logos. A.E.vol. 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1895b) \u201cSobre la justificaci\u00f3n de separar de la neurastenia un determinado s\u00edndrome en calidad de neurosis de angustia\u201d A.E, vol. 3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1895c [1894]) {\u201dObsesiones y fobias\u201d} A.E. Vol. 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1897) Manuscrito M.A.E. vol.1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1900 [1899]) La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os, en A.E., vol. 4-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1901b) {Psicopatolog\u00eda de la vida cotidiana}A.E. 6<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1904b) El misterio del dormir, en A.E., vol. 7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1905a(1905d) Tres ensayos de teor\u00eda sexual, en A.E.,vol.7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1905e [1901]) {\u201dFragmento de an\u00e1lisis de un caso de histeria\u201d} A.E. vol. 7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1908e) \u201cEl creador literario y el fantaseo\u201d, en A.E., vol.9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1910c) {Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci} A.E. vol.11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1911c [1910]) \u201cPuntualizaciones psicoanal\u00edticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiogr\u00e1ficamente\u201d, en A.E., vol. 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1912a [1911]) {\u201dAp\u00e9ndice al caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiogr\u00e1ficamente\u201d} A.E. vol. 12 .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1913f) {\u201dEl motivo de la elecci\u00f3n del cofre\u201d}.A.E. vol. 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1914c) {\u201dIntroducci\u00f3n del narcisismo\u201d} A.E. vol. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1915b) De guerra y muerte. temas de actualidad., A.E. vol. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1915c) {Pulsiones y destinos de pulsi\u00f3n} A.E. vol. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1915f) {\u201dUn caso de paranoia que contradice la teor\u00eda psicoanal\u00edtica\u201d}. A.E.. vol. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1916 a) \u201cLa transitoriedad\u201d. en A.E. vol.21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1916 a) \u201cLa transitoriedad\u201d. en A.E. vol.21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1916-17 [1915-17]) Conferencias de introducci\u00f3n al psicoan\u00e1lisis, en A.E., vols. 15-16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1917e) {\u201dDuelo y melancol\u00eda}\u201d A.E. vol. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1918\u00aa [1917]) {\u201dEl tab\u00fa de la virginidad\u201d} A.E. vol. 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1918b [1914]) {\u201dDe la historia de una neurosis infantil\u201d}. A.E.. vol. 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1920g) M\u00e1s all\u00e1 del principio del placer ,en A.E., vol. 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1921c) Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo, en A.E., vol. 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1923b) El yo y el ello, en A.E., vol. 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1924c) \u201cEl problema econ\u00f3mico del masoquismo\u201d A.E. (1916 a) \u201cLa transitoriedad\u201d. en A.E. vol.21 vol. 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1925a ). \u201cNota sobre la pizarra m\u00e1gica\u201d en A.E. 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1925h) \u201cLa negaci\u00f3n\u201d A.E. vol. 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1926d). {Inhibici\u00f3n s\u00edntoma y angustia} A.E. vol.20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1928b) \u201cDostojevsky y el parricidio\u201d. en A.E. vol.21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1930a [1929]) El malestar en la cultura, en A.E., vol. 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1933a [1932]) {\u201dNuevas conferencias de introducci\u00f3n al psicoan\u00e1lisis\u201d. vol. 22.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1936\u00aa) \u201cCarta a Romain Rolland (Una perturbaci\u00f3n del recuerdo en la Acr\u00f3polis)\u201d, en A.E., vol. 22.- &#8211;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1937c) \u201cAn\u00e1lisis terminable e interminable\u201d, en A.E. vol.23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1938) \u201cComentario sobre el antisemitismo en A.E. vol.23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1938c) Carta (en ingl\u00e9s) a la directora de Time and Tide 26 de noviembre .p. 1649. A.E. vol. 23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1940a [1938]) Esquema del psicoan\u00e1lisis, en A.E., vol. 23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1940e [1938]) {\u201dLa escisi\u00f3n del yo en el proceso defensivo\u201d} A.E. vol.23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1941f [1938]) \u201cConclusiones, ideas, problemas\u201d, en A.E., vol. 23. p.301.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1950a [1887-1902] Los or\u00edgenes del psicoan\u00e1lisis A.E. vol. 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gagey, J.<\/strong> (1992).\u00bfRazonar psicoanal\u00edticamente el envejecer?. en \u201cLa cuesti\u00f3n del envejecimiento\u201d. Biblioteca Nueva. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Kohut, H.<\/strong> \u201cFormas y transformaciones del narcisismo\u201d, Rev. de Psicoan\u00e1lisis. 1969. T. XXVI, nro. 2. Lohl\u00e9. Bs. As. 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>P\u00e9quignot, H.<\/strong> (1981) Viellir et \u00e9tre vieux. Paris. Vrin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Proust. M.<\/strong> 1913-1922. A la rechereche du temps perdu. Bibl. de la Pl\u00e9iade. Par\u00eds. Gallimard.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Schur, M.<\/strong> Sigmund Freud. Enfermedad y muerte en su vida y su obra. Ed. Paid\u00f3s. Buenos Aires. 1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cambio ps\u00edquico en la sexta d\u00e9cada de la vida Entendemos por cambio a la modificaci\u00f3n de un estado ps\u00edquico. 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