{"id":31923,"date":"2015-01-23T17:28:01","date_gmt":"2015-01-23T16:28:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=31923"},"modified":"2015-01-23T17:28:02","modified_gmt":"2015-01-23T16:28:02","slug":"depresion-en-el-anciano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/depresion-en-el-anciano\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n en el anciano"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Depresi\u00f3n en el anciano<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica acerca de la depresi\u00f3n en el anciano, su incidencia, diagn\u00f3stico cl\u00ednico, particularidades en este grupo et\u00e1reo y\u00a0 algunas consideraciones terap\u00e9uticas, ya que es, probablemente, el ejemplo com\u00fan de enfermedad inespec\u00edfica y de presentaci\u00f3n at\u00edpica, cuyo error diagn\u00f3stico repercute\u00a0 negativamente, tanto\u00a0 en\u00a0 el paciente como en\u00a0 el medio familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Depresi\u00f3n en el anciano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Larisa Barthley Debrok (<sup>1)<\/sup>, Dra. Diarislay Santiago Paz (<sup>2)<\/sup>, Lic. Rosario Parra Castellanos (<sup>3)<\/sup>, Dra. Lena Mabel Barthley Debrok (<sup>4)<\/sup>,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1 <\/sup>Especialista de I Grado en Geriatr\u00eda y Gerontolog\u00eda. M\u00e1ster en Longevidad Satisfactoria. Instructor. Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2 <\/sup>Especialista de I Grado en Geriatr\u00eda y Gerontolog\u00eda. M\u00e1ster en Longevidad Satisfactoria. Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>3 <\/sup>Licenciada en Gesti\u00f3n de la Informaci\u00f3n. Asistente. Centro Provincial de Informaci\u00f3n de Ciencias M\u00e9dicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>4 <\/sup>Especialista de I Grado en Estomatolog\u00eda General Integral. Cl\u00ednica Estomatol\u00f3gica Docente Lidia Doce<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospital General Docente \u00a8Dr. Agostinho Neto\u00b4\u00a8 Guant\u00e1namo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se revisaron art\u00edculos, libros, sitios web y otras fuentes bibliogr\u00e1ficas. Los datos obtenidos se procesaron en Microsoft Word del paquete Office. Se concluye que la depresi\u00f3n en los ancianos es una enfermedad que puede tener serias repercusiones en la salud de ellos y los que los rodean, por lo que\u00a0 merece ser diagnosticada y tratada con eficacia para contribuir modestamente a elevar la calidad de vida\u00a0 los adultos mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave:<\/strong> depresi\u00f3n, anciano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEPRESI\u00d3N EN EL ANCIANO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n es, probablemente, el ejemplo com\u00fan de enfermedad inespec\u00edfica y de presentaci\u00f3n at\u00edpica. Esto entra\u00f1a errores diagn\u00f3sticos, con repercusiones tanto para el paciente como para el medio familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prevalencia de la depresi\u00f3n en el anciano var\u00eda entre los diferentes estudios. Se atribuye esta variabilidad a la dificultad para reconocer la depresi\u00f3n en este grupo etario. De acuerdo con los criterios establecidos en la DSM-IV, aproximadamente el 15% de mayores de 65 a\u00f1os presentan un trastorno del estado de \u00e1nimo, un 4% criterios de depresi\u00f3n mayor y el 6,5% cuadro depresivo asociado a otras enfermedades m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCEPTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino de depresi\u00f3n se usa para describir u estado de \u00e1nimo o de humor y se refiere a sentimientos de tristeza, desesperaci\u00f3n y desaliento. Como tal, la depresi\u00f3n puede ser un estado de sentimiento normal. Las manifestaciones abiertas son sumamente variables y pueden ser espec\u00edficas de la cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista cl\u00ednico el t\u00e9rmino de depresi\u00f3n se puede emplear tanto en el sentido sintom\u00e1tico como sindr\u00f3mico o en el de enfermedad o trastorno, ya que la depresi\u00f3n como sensaci\u00f3n psicopatol\u00f3gica de tristeza se utiliza para referirse a un estado de \u00e1nimo, a un s\u00edntoma, a un s\u00edndrome, y posiblemente a una entidad patol\u00f3gica. La depresi\u00f3n como s\u00edntoma es una afectaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo que engloba sentimientos negativos como tristeza, desilusi\u00f3n, frustraci\u00f3n, desesperanza, debilidad, indefensa, inutilidad, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n como s\u00edndrome agrupa s\u00edntomas som\u00e1ticos y ps\u00edquicos en torno a un n\u00facleo central la tristeza patol\u00f3gica, que determina un estado de \u00e1nimo negativo caracter\u00edstico, manifest\u00e1ndose por una disminuci\u00f3n del impulso vital, p\u00e9rdida del humor, m\u00e1s otros s\u00edntomas acompa\u00f1antes que se potencian el sentimiento de pena e infelicidad propio de este estado patol\u00f3gico, en el que se pierde la satisfacci\u00f3n de vivir y la esperanza de recuperar el bienestar. Podr\u00edamos resumir el s\u00edndrome depresivo como un conjunto de s\u00edntomas que abarca principalmente un \u00e1nimo disf\u00f3rico y otros s\u00edntomas afectivos, pero adem\u00e1s de estos se presentan s\u00edntomas vegetativos, cognitivos, psicomotores y motivacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trastorno depresivo por su parte a\u00f1ade al s\u00edndrome un cuadro cl\u00ednico bien definido, una historia natural de la enfermedad determinada,\u00a0 unas caracter\u00edsticas propias en la respuesta al tratamiento farmacol\u00f3gico, as\u00ed como antecedentes familiares. As\u00ed pues, la depresi\u00f3n como trastorno representa un concepto m\u00faltiple: en primer lugar etiol\u00f3gico con la diferenciaci\u00f3n\u00a0 entre lo end\u00f3geno, lo neur\u00f3tico y lo adaptativo, en segundo lugar evolutivo distinguiendo la recurrencia, la persistencia, la refractariedad o la brevedad del trastorno, y en tercer lugar cl\u00ednico con referencias\u00a0\u00a0 como unipolar-bipolar o psic\u00f3tico- no psic\u00f3tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PATOGENIA DE LA DEPRESI\u00d3N EN EL ANCIANO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ancianos deprimidos se encuentran en dos poblaciones: los individuos en quienes se inici\u00f3 el problema en la edad adulta joven y que han envejecido y aquellos que sufren la enfermedad por primera vez\u00a0 durante la senectud. En ambos casos contribuyen al desarrollo de las crisis depresivas los factores psicosociales, biom\u00e9dicos y neurofisiol\u00f3gicos relacionados con el envejecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enfermedad depresiva pura se ha definido como\u00a0 un trastorno que se inicia en la edad\u00a0 adulta joven y coexiste con antecedentes familiares de depresi\u00f3n, pero no de alcoholismo o sociopat\u00eda. La enfermedad depresiva espor\u00e1dica no se acompa\u00f1a de depresi\u00f3n u otros trastornos psiqui\u00e1tricos de primer grado. La observaci\u00f3n de que los sujetos deprimidos puros tienen una edad menor de comienzo sugiere que los factores gen\u00e9ticos desempe\u00f1an una funci\u00f3n mucho m\u00e1s importante en la depresi\u00f3n unipolar de\u00a0 iniciaci\u00f3n temprana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n de la contribuci\u00f3n de los factores psicosociales a la patogenia de la depresi\u00f3n\u00a0 se centra sobre el stress provocado por los acontecimientos adversos de la vida. Los sucesos finales que culminan con la p\u00e9rdida\u00a0 de personas amadas, de la independencia econ\u00f3mica\u00a0 y de la autonom\u00eda personal\u00a0 entra\u00f1an stress y los ancianos\u00a0 est\u00e1n en mayor riesgo\u00a0 de afrontar todas estas experiencias; de todas maneras se carece de informaci\u00f3n\u00a0 sobre la capacidad\u00a0 para dominar estos factores productores de stress. Se ha\u00a0 propuesto que los ancianos son\u00a0 m\u00e1s capaces de aceptar las p\u00e9rdidas apropiadas para la fase de la vida en la que se encuentran que los adultos m\u00e1s j\u00f3venes y que los experimentan <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">como sucesos traum\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta interrogante sigue sin resolverse, del mismo modo que la influencia que tiene el factor social en la producci\u00f3n de depresi\u00f3n en la\u00a0 senectud. El apoyo de la hip\u00f3tesis del stress por p\u00e9rdidas\u00a0\u00a0 se deriva de un informe que\u00a0 se\u00f1ala que\u00a0 los individuos que viven en comunidad y los pacientes psiqui\u00e1tricos que cumplen los criterios de depresi\u00f3n cl\u00ednica,\u00a0 habr\u00e1n sufrido con mayor\u00a0 probabilidad un acontecimiento adverso grave en su vida en el a\u00f1o precedente, que los miembros normales de la comunidad; la presencia de una relaci\u00f3n confiable brinda\u00a0 cierto efecto protector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es manifiesta y a la vez compleja, la importancia de la salud f\u00edsica para la patogenia de la depresi\u00f3n geri\u00e1trica. Cerca de 80% de los sujetos de 70 a\u00f1os o m\u00e1s sufren de al menos 1 enfermedad f\u00edsica\u00a0 importante y alrededor del 50% de los ancianos experimentan un trastorno que obstaculiza el funcionamiento independiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo preceden a la depresi\u00f3n cl\u00ednica algunas enfermedades f\u00edsicas (AVE, carcinoma de p\u00e1ncreas, enfermedad de Parkinson, entre otras), en otras ocasiones son menos claras las relaciones temporales y causales. Tambi\u00e9n puede declararse una enfermedad f\u00edsica despu\u00e9s de una depresi\u00f3n. En estos casos ser\u00eda la depresi\u00f3n causa directa de la enfermedad f\u00edsica subsecuente o resultado de la incapacidad relacionada con la enfermedad. Sin embargo, es claro que la presencia de una enfermedad\u00a0 no influye en la evoluci\u00f3n de la enfermedad afectiva; los ancianos deprimidos que sufren trastornos f\u00edsicos cr\u00f3nicos y debilitantes son propensos a sufrir reca\u00eddas como cronicidad. M\u00e1s a\u00fan, el desarrollo de una enfermedad f\u00edsica despu\u00e9s de la crisis incrementa la probabilidad de reca\u00edda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hip\u00f3tesis del envejecimiento cerebral presupone que el deterioro neurol\u00f3gico explica\u00a0 la mayor vulnerabilidad de los ancianos al desarrollo de la enfermedad por primera vez y su evoluci\u00f3n m\u00e1s maligna. Se invoca\u00a0 que el Sistema Nervioso Central\u00a0 que est\u00e1 fallando, explica por qu\u00e9 es menos probable que los casos de inicio tard\u00edo tengan factores precipitantes identificables que los iniciaron en etapas m\u00e1s j\u00f3venes y menos manifestaciones prem\u00f3rbidas. Los datos neurobiol\u00f3gicos que apoyan estos conceptos se centran en le agotamiento de las monoaminas. Se sugiere\u00a0 que los estudios que demuestran la disminuci\u00f3n de las hidroxilasas\u00a0 de la tiroxina y el tript\u00f3fano relacionadas con la edad son compatibles con la teor\u00eda de la deficiencia de las monoaminas sobre la patog\u00e9nesis de la depresi\u00f3n geri\u00e1trica. La correlaci\u00f3n entre el aumento de la actividad de la monoaminooxidasa y el envejecimiento cerebral van en apoyo a esta teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DIAGN\u00d3STICO <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico de los estados depresivos es b\u00e1sicamente cl\u00ednico. Debido a la existencia de s\u00edntomas at\u00edpicos es necesario acordar unos criterios r\u00edgidos, como los que se establecen en la DSM-IV. Para apoyar el diagn\u00f3stico se han utilizado diversas escalas o test. Entre ellas la m\u00e1s utilizada y validada en la poblaci\u00f3n anciana es la Escala de Depresi\u00f3n Geri\u00e1trica (GDS) de Yesavage et al.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una amplia variedad de enfermedades f\u00edsicas pueden presentarse o estar acompa\u00f1adas de s\u00edntomas y signos depresivos. Entre las enfermedades claramente relacionadas con la depresi\u00f3n se destacan:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>C\u00e1ncer.<\/li>\n<li>Cardiovasculares.<\/li>\n<li>Cerebrovasculares.<\/li>\n<li>Enfermedad de Parkinson.<\/li>\n<li>Enfermedad de Alzheimer.<\/li>\n<li>Otros trastornos. Hipotiroidismo, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica, insuficiencia renal cr\u00f3nica, artritis reumatoide, etc.<\/li>\n<li>F\u00e1rmacos: digital, \u03b1-metil-dopa, propranolol, l-dopa, glucocorticoides, inmunodepresores, citost\u00e1ticos o hidralazina.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PECULIARIDADES DE\u00a0 LA DEPRESI\u00d3N EN EL ANCIANO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n senil tiene una serie de rasgos diferenciadores. Algunos de ellos ya los hemos introducido previamente:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Menor presencia de s\u00edntomas ps\u00edquicos como la tristeza y mayor presencia de s\u00edntomas corporales.<\/li>\n<li>La tristeza y el bajo estado de \u00e1nimo pueden manifestarse en el anciano como apat\u00eda y retracci\u00f3n y pueden ser predominantes quejas som\u00e1ticas diversas que obligan a realizar pruebas en busca de otras enfermedades que por otra parte son muy frecuentes en estas edades. A veces estos s\u00edntomas corporales constituyen verdaderos cuadros hipocondr\u00edacos con temores y preocupaciones excesivas.<\/li>\n<li>Algunos s\u00edntomas propios de la depresi\u00f3n pueden ser muy llamativos en el anciano como la p\u00e9rdida de peso por falta de apetito, el insomnio o la aparici\u00f3n de ideas delirantes y en los cuadros graves verdaderos cuadros psic\u00f3ticos.<\/li>\n<li>Los ancianos con mucha frecuencia padecen enfermedades en las que la depresi\u00f3n puede ser un s\u00edntoma m\u00e1s de dicha enfermedad. En este caso la depresi\u00f3n en s\u00ed no es la enfermedad principal sino un s\u00edntoma acompa\u00f1ante. Son las llamadas depresiones somat\u00f3genas que complican procesos como la enfermedad de Parkinson, el ictus o Accidente Cerebrovascular, enfermedades del Tiroides como el Hipertiroidismo o el Hipotiroidismo, trastornos del metabolismo o algunos tipos de c\u00e1ncer.<\/li>\n<li>Por el mismo motivo los ancianos consumen en ocasiones f\u00e1rmacos para tratar sus enfermedades pero que pueden inducir la aparici\u00f3n de depresi\u00f3n d\u00edas o semanas despu\u00e9s de su uso. Entre estos est\u00e1n medicamentos como corticoides, antiparkinsonianos, algunos antihipertensivos, etc.<\/li>\n<li>En la depresi\u00f3n grave del anciano es m\u00e1s frecuente el suicidio que en los j\u00f3venes.<\/li>\n<li>En ocasiones la depresi\u00f3n se presenta como deterioro cognitivo, es decir como un menor rendimiento intelectual con quejas de p\u00e9rdida de memoria que obliga a los cl\u00ednicos a diferenciar estas depresiones de una verdadera demencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TRATAMIENTO DE LA DEPRESI\u00d3N GERI\u00c1TRICA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consideraciones generales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principios terap\u00e9uticos son similares a los que se aplican a los adultos j\u00f3venes. Los s\u00edndromes afectivos que satisfacen los criterios\u00a0 para la depresi\u00f3n mayor no delirante, en especial si se acompa\u00f1an de melancol\u00eda son los que reaccionar\u00e1n probablemente a los\u00a0 antidepresivos tric\u00edclicos. No debe olvidarse que todos los estados depresivos catalogados en el DSM-IV se pueden considerar\u00a0 depresiones cl\u00ednicas y cabe en ellos la prueba terap\u00e9utica inicial con antidepresores a menos que esta decisi\u00f3n implique demasiados riesgos f\u00edsicos. Se sugiere tratamiento de entrada en:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Cambio definido a partir del estado depresivo<\/li>\n<li>S\u00edntomas afectivos de inicio reciente<\/li>\n<li>S\u00edntomas sostenidos y que no reaccionan al cambio de ambiente<\/li>\n<li>S\u00edntomas desproporcionados con el est\u00edmulo<\/li>\n<li>Paciente anhed\u00f3nico que ha perdido el inter\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento de prescribir un f\u00e1rmaco antidepresivo al anciano debemos tener en cuenta los siguientes apartados:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Conocer las manifestaciones espec\u00edficas del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) La presencia de enfermedades concomitantes puede contribuir a complicar el tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) La existencia de polifarmacia en los ancianos con los posibles efectos nocivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4) Debemos conocer la existencia de respuesta previa a los antidepresivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5) Conocimiento de los mecanismos te\u00f3ricos de actuaci\u00f3n, as\u00ed como los efectos adversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6) Los fen\u00f3menos de toxicidad en el anciano no son dosis-dependientes sino concentraci\u00f3n-dependiente. Sin embargo, el margen terap\u00e9utico de la concentraci\u00f3n s\u00e9rica del f\u00e1rmaco est\u00e1 mal establecido en la mayor\u00eda de los f\u00e1rmacos antidepresivos y, adem\u00e1s, falta informaci\u00f3n rigurosa sobre la concentraci\u00f3n s\u00e9rica \u00f3ptima en los ancianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7) El anciano requiere entre un tercio y la mitad de dosis que los j\u00f3venes para alcanzar el mismo efecto terap\u00e9utico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">TRATAMIENTO FARMACOL\u00d3GICO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0Antidepresivos tric\u00edclicos: <\/strong>De todos los derivados tric\u00edclicos, los m\u00e1s adecuados para el tratamiento del anciano son la desipramina y la nortriptilina porque tienen los perfiles de efectos colaterales m\u00e1s beneficiosos. La dosis de comienzo recomendada es de 25-50 mg\/d\u00eda con incrementos de 25 mg.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Inhibidores de los receptores de la serotonina<\/strong>: En la actualidad, se han convertido en los antidepresivos de elecci\u00f3n en los ancianos. Este grupo farmacol\u00f3gico incluye fluoxetina, sertralina, paroxetina y fluvoxamina. Todos ellos tienen un espectro terap\u00e9utico similar y son eficaces en el tratamiento de la depresi\u00f3n mayor y de las crisis de p\u00e1nico. La principal diferencia entre ellos es su vida media, siendo la fluoxetina el f\u00e1rmaco de vida media m\u00e1s larga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antidepresivos at\u00edpicos<\/strong>: Se incluyen f\u00e1rmacos con mecanismo de acci\u00f3n no encuadrable en otros grupos. Los principales son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Maprotilina: es un antidepresivo tetrac\u00edclico con una vida media larga y que inhibe la recaptaci\u00f3n presin\u00e1ptica de noradrenalina. Como principal efecto secundario se encuentra la inducci\u00f3n de convulsiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Bupropi\u00f3n: es un inhibidor de la recaptaci\u00f3n de dopamina. Destacan ante todo sus m\u00ednimos efectos sedantes, anticolin\u00e9rgicos y cardiovasculares y, en consecuencia, lo hace muy \u00fatil entre la poblaci\u00f3n anciana con pluripatolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Tradozona: es una fenilpiperazina que inhibe la recaptaci\u00f3n de serotonina y antagoniza los receptores postsin\u00e1pticos de la misma. Esta \u00faltima acci\u00f3n le otorga una acci\u00f3n sedante. Es un f\u00e1rmaco muy eficaz para tratar la depresi\u00f3n en los ancianos y su utilizaci\u00f3n tiene m\u00e1s \u00e9xito si los pacientes presentan de forma concomitante ansiedad, disforia o demencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Nefazodona: es una fenilpiperazina con acci\u00f3n similar a la trazodona. Sin embargo, no tiene efecto sobre receptores alfaadren\u00e9rgicos y, en consecuencia, no presenta los efectos secundarios de hipotensi\u00f3n ortost\u00e1tica y sedaci\u00f3n excesiva que mostraba la trazodona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Venlaflaxina: inhibe la recaptaci\u00f3n de serotonina y noradrenalina. Ha sido muy \u00fatil en pacientes que no hab\u00edan respondido a otros antidepresivos y, por tanto, se utiliza como f\u00e1rmaco de segunda l\u00ednea en el tratamiento de la depresi\u00f3n en el anciano. Es bien tolerado y como efectos secundarios se describen n\u00e1useas, anorexia, somnolencia e insomnio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): <\/strong>Su mecanismo de acci\u00f3n consiste en aumentar la concentraci\u00f3n de noradrenalina end\u00f3gena, noradrenalina y serotonina. No se los considera f\u00e1rmacos de primera elecci\u00f3n en los ancianos debido a sus posibles interacciones con otros f\u00e1rmacos y alimentos. La fenelzina, el IMAO m\u00e1s empleado, es \u00fatil en ancianos, sobre todo en los que presentan s\u00edntomas at\u00edpicos, como hipocondr\u00eda, fobias, ansiedad, irritabilidad y depresi\u00f3n con demencia. La dosis recomendada es de 15-60 mg.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La meclobemida es un antidepresivo que act\u00faa sobre el sistema monoamin\u00e9rgico mediante la inhibici\u00f3n reversible y selectiva de la MAO del tipo A (RIMA). Disminuye as\u00ed el metabolismo de la noradrenalina y de la serotonina, increment\u00e1ndose, por tanto, las concentraciones de estos neurotransmisores. La dosis inicial es de 300 mg\/d\u00eda. Este f\u00e1rmaco carece de los efectos secundarios, como las crisis hipertensivas, de otros IMAO. La experiencia en el tratamiento de ancianos es escasa en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Litio:<\/strong> Es el f\u00e1rmaco de elecci\u00f3n en el tratamiento de la man\u00eda, aunque puede utilizarse tambi\u00e9n en la profilaxis de la depresi\u00f3n unipolar y bipolar. Tambi\u00e9n puede mejorar la respuesta a los antidepresivos tric\u00edclicos. Se administra en dosis de 600-900 mg\/d\u00eda. La toxicidad por litio es m\u00e1s frecuente en ancianos y puede ocurrir con concentraciones plasm\u00e1ticas dentro del intervalo de normalidad. Deben medirse las concentraciones sangu\u00edneas 1 o 2 veces por semana hasta que se alcancen niveles estables. Los efectos t\u00f3xicos incluyen temblor, convulsiones, hiperreflexia y coma que puede llevar a la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Combinaciones de medicamentos<\/strong>: triyodotironina con antidepresivos tric\u00edclicos puede aumentar la respuesta del tratamiento al incrementar la sensibilidad de los receptores noradren\u00e9rgicos centrales. Bajas dosis de estr\u00f3genos han demostrado aumentar los efectos de los antidepresivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n agitada es frecuente en los ancianos, y en estas situaciones se puede utilizar un ansiol\u00edtico con d\u00e9bil efecto antidepresivo, como el alprazolam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Terapia electroconvulsiva: <\/strong>Es un m\u00e9todo\u00a0 tan seguro y eficaz y r\u00e1pido que cabr\u00eda la pena preguntarse porque no se usa con mayor frecuencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace muchos a\u00f1os se conoce que los ancianos reaccionan\u00a0 tan bien como los pacientes j\u00f3venes o incluso mejor que ellos. Son dos preocupaciones \u00a0sobre la aplicaci\u00f3n\u00a0 de este m\u00e9todo en los ancianos: el impacto que tendr\u00e1 sobre la funci\u00f3n\u00a0 cognitiva ya mermada del paciente y el riesgo de morbilidad f\u00edsica por desestabilizaci\u00f3n transitoria de la funci\u00f3n cardiovascular envejecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer la alteraci\u00f3n de memoria es transitoria, con recuperaci\u00f3n del funcionamiento original en un plazo de seis a nueve meses. Aunque en su mayor\u00eda de las investigaciones sugiere que el tratamiento unilateral produce menos alteraciones que el bilateral, por tanto es la modalidad preferida en los ancianos.\u00a0 Es preferible porque incluso la desorientaci\u00f3n temporal puede producir <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">stress importante en los que ya tienen deterioro de memoria; se incorpora el bilateral, si despu\u00e9s de 4 a 8 sesiones no mejora el paciente, la demencia no es contraindicaci\u00f3n absoluta para su empleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ministerio de Salud P\u00fablica. Direcci\u00f3n Nacional de Registros M\u00e9dicos y Estad\u00edsticas de Salud. Anuario Estad\u00edstico de Salud 2011. La Habana; 2012. ISSN: 1561-4425<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Salud, Bienestar y Envejecimiento en las Am\u00e9ricas. SABE: Resumen ejecutivo. La Habana; 2000-2003.[citado 15 Jul 2012].\u00a0\u00a0Disponible en: one.cu\/publicaciones\/ investigaciones \/htm<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Petersen RC, Rosebud OR, Knopman DS, Boeve BF, Geda YE, Ivnik R J, et al. Mild Cognitive Impairment. Ten Years Later. Archive of Neurology. 2009;66:1447-55.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Sperling RA, Aisen PS, Beckett LA, Bennett DA, Craft S, Fagan AM, et al. Toward defining the preclinical stages of Alzheimer\u2019s disease: Recommendations from the National Institute on Aging-Alzheimer\u2019s Association workgroups on diagnostic guidelines for Alzheimer\u2019s disease. Alzheimer\u2019s &amp; Dementia. 2011; 7: 280-92.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">P\u00e9rez DR. Estr\u00e9s y longevidad. Reflexiones acerca del tema desde una perspectiva psicol\u00f3gica. Revista Electr\u00f3nica GEROINFO. 2006; 1(3). [citado Jul 2012].\u00a0\u00a0Disponible en: http:\/\/www.sld.cu\/galerias\/pdf\/sitios\/gericuba\/estres_y_longevidadl.pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alzheimer\u00b4s Disease Workgroup. Mild Cognitive Impairment (MCI) due to Alzheimer\u00b4s Disease Workgroup. Criteria for Mild Cognitive Impairment due to\u00a0 Alzheimer\u00b4s Disease. W DC., June 11, 2010.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vallejo SJ; Rodr\u00edguez M. Prevalencia del deterioro cognitivo leve en mayores institucionalizados. Gerokomos. 2010;\u00a0 21(4). [citado Dic 2012].\u00a0\u00a0Disponible en: http:\/\/dx.doi.org\/10.4321\/S1134-928X2010000400003<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cl\u00ednica Mayo. The Incidence of MCI Differs by Subtype and is Higher in Men. enero 2012. [citado 15 Jul 2012].\u00a0\u00a0Disponible en: http:\/\/www.farmanews.com\/notas_de_ prensa\/ N3770. html<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Merino\u00a0 AJ, Mart\u00edn L. 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Disponible en: http:www.sld. cu\/galerias pdf \/ sitios\/ gericuba \/trastornos _afectivos _final . pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">American Psychiatry Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th edition, text revision.Washington: APA;2000.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. CIE 10. D\u00e9cima revisi\u00f3n de la clasificaci\u00f3n internacional de las enfermedades. Trastornos mentales y del comportamiento. Madrid : Meditor; 1992.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Saz P, Dewey MD. Depression, depressive symptoms and mortality in persons aged 65 and over living in the community: a systematic review of the literature.\u00a0 International Journal of Geriatric Psychiatry. 2001. 16, 622-30.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Riquelme MA, Mart\u00edn M, Ortigosa J,Lechuga M. 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Disponible en: http:\/\/\/www.infodoctor.org\/infodoc\/Alzheimer\/ art\u00edculos\/ ANSIEDAD%20Y %20 ALZHEIMER.htm<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Depresi\u00f3n en el anciano Se realiz\u00f3 una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica acerca de la depresi\u00f3n en el anciano, su incidencia, diagn\u00f3stico cl\u00ednico, particularidades en este grupo et\u00e1reo y\u00a0 algunas consideraciones terap\u00e9uticas, ya que es, probablemente, el ejemplo com\u00fan de enfermedad inespec\u00edfica y de presentaci\u00f3n at\u00edpica, cuyo error diagn\u00f3stico repercute\u00a0 negativamente, tanto\u00a0 en\u00a0 el paciente como en\u00a0 el &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Depresi\u00f3n en el anciano\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/depresion-en-el-anciano\/#more-31923\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Depresi\u00f3n en el anciano\">Leer 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