{"id":32638,"date":"2015-03-23T12:29:38","date_gmt":"2015-03-23T11:29:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=32638"},"modified":"2015-03-23T12:29:39","modified_gmt":"2015-03-23T11:29:39","slug":"sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/","title":{"rendered":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>S\u00edndrome de las piernas inquietas o<\/strong><strong> S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento caracterizado por una sensaci\u00f3n desagradable en las extremidades inferiores que provoca la necesidad imperiosa de moverlas, generalmente se presenta en el horario nocturno o cuando el paciente pasada la tarde se encuentra en reposo. Este trastorno ocasiona m\u00faltiples manifestaciones en los pacientes que lo padecen, las cuales interfieren con el sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00edndrome de las piernas inquietas o<\/strong><strong> S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Presentaci\u00f3n de un caso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Juan Israel Gonz\u00e1lez Maury (1) Dr. Danilo P\u00e9rez Bravo (2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1-Especialista en primer Grado en Medicina F\u00edsica y Rehabilitaci\u00f3n.Profesor Instructor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- Especialista en primer Grado en Medicina F\u00edsica y Rehabilitaci\u00f3n.Profesor Instructor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospital General Docente \u201cCapit\u00e1n Roberto Rodr\u00edguez Fern\u00e1ndez\u201d. Mor\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>HISTORIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se conocen las primeras descripciones m\u00e9dicas del trastorno ya en la segunda mitad del siglo XVII, procedentes del doctor ingl\u00e9s. Thomas Willis (doctor de c\u00e1mara de Carlos II). Willis describe un caso en 1672 de un granjero londinense. En el a\u00f1o 1861 el conocido cl\u00ednico alem\u00e1n Theodor Wittmaack la incluy\u00f3 por primera vez en su lista de enfermedades describi\u00e9ndola como inquietud de miembros inferiores: Anxietas tibiarum.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n internacional de Restless Legs se hizo oficial internacionalmente en 1945 gracias a la descripci\u00f3n del neur\u00f3logo de Estocolmo Karl Ekbom. (1,2) En su publicaci\u00f3n muestra los s\u00edntomas y describe ocho casos. Con posterioridad a su descripci\u00f3n se a\u00f1adi\u00f3 la palabra s\u00edndrome para hacer descripci\u00f3n de la enfermedad, no de un proceso. Durante los a\u00f1os cincuenta se intent\u00f3 ligar las causas de la enfermedad al periodo de gestaci\u00f3n, deficiencia de hierro, y fallos renales cr\u00f3nicos. Estudios posteriores enlazaron algunas de causas a un fallo en el sistema l\u00edmbico del cerebro humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento caracterizado por una sensaci\u00f3n desagradable en las extremidades inferiores que provoca la necesidad imperiosa de moverlas, generalmente se presenta en el horario nocturno o cuando el paciente pasada la tarde se encuentra en reposo. Este trastorno ocasiona m\u00faltiples manifestaciones en los pacientes que lo padecen, las cuales interfieren con el sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, nuestros pacientes casi nunca acuden al m\u00e9dico ante los primeros s\u00edntomas de la enfermedad pues ellos mismos refieren posteriormente que la sintomatolog\u00eda es muy dif\u00edcil de explicar, pero el incremento de la frecuencia e intensidad de los s\u00edntomas hace que estos recurran al mismo. Tenemos carencias en la poblaci\u00f3n general en cuanto a la importancia que deben darle a los problemas del sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una patolog\u00eda que a pesar de ser descripta desde hace mucho tiempo, no se diagnosticaba mucho, hoy en d\u00eda la frecuencia diagn\u00f3stica es mayor pero todav\u00eda consideramos insuficiente. Este caso fue diagnosticado y tratado en el \u201cHospital Roberto Rodr\u00edguez Fern\u00e1ndez\u201d de Mor\u00f3n entre los a\u00f1os 2013 -2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras Clave<\/strong>: s\u00edndrome de piernas inquietas, s\u00edndrome de Wittmaack Ekbom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome de las piernas inquietas (RLS por sus siglas en ingl\u00e9s, Restless-Legs-Syndrome) es un trastorno neurol\u00f3gico caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas (menos frecuente en los brazos) y un impulso incontrolable de moverse y andar cuando se est\u00e1 descansando, en un esfuerzo del paciente de aliviar estas sensaciones (se denomina en ciertas ocasiones \u00abandadores nocturnos\u00bb (Nightwalkers) (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio llevado a cabo a finales de 2010 por la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de S\u00edndrome de Piernas Inquietas (AESPI), en colaboraci\u00f3n con el Instituto de Investigaciones del Sue\u00f1o, ha revelado que el 66% de los pacientes con s\u00edndrome de las piernas inquietas que est\u00e1n bajo tratamiento presentan crisis sintom\u00e1ticas que irrumpen durante el d\u00eda.(4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Algunos autores postulan que este trastorno pudiera afectar a un 10% de la poblaci\u00f3n mundial, y sus causas son desconocidas a comienzos del siglo XXI.(5).Un porcentaje peque\u00f1o de las personas es correctamente diagnosticada, debido a que su s\u00edndrome es dirigido a especialistas como neur\u00f3logos, reumat\u00f3logos y psic\u00f3logos No se trata de una enfermedad grave, que sea causa &#8216;per se&#8217; de muerte, pero si de terribles desasosiegos que disminuyen la calidad de vida del paciente. Si no se tratan pueden devenir en crisis nerviosas y depresi\u00f3n (6).Con el objeto de aliviar, compartir y mejorar la convivencia se han creado en cada pa\u00eds asociaciones espec\u00edficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas personas tienen grandes dificultades para estar sentados, relajarse, trabajar, conducir, participar en una reuni\u00f3n, viajar en transporte p\u00fablico, ir al cine o al teatro, aspectos de la vida que todos consideramos naturales y que ellos no pueden disfrutar con normalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PRESENTACI\u00d3N DEL CASO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paciente: Martina P\u00e9rez D\u00edaz. Edad: 58 a\u00f1os. HC: 56051406897<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antecedentes Personales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asma Bronquial grado III<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hipertensi\u00f3n Arterial (1998)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Histerectomizada (2003)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hipertiroidismo (2006)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varices Hemorroidales operadas (2006)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lupus Eritematoso Discoide (2007)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Operada de Genus Varo en Miembro Inferior Izquierdo. (2008)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Operada de Genus Valgus en Miembro Inferior Derecho. (2009)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paciente que comienza hace aproximadamente 3 a\u00f1os con un cuadro caracterizado por desconsuelo y sensaciones desagradables en ambos miembros inferiores que, seg\u00fan refiere, no pod\u00eda explicar bien los s\u00edntomas. Presentaba adem\u00e1s, en aquellos momentos, sensaci\u00f3n de peso en ambas piernas. Todo esto le obligaba estirarse y realizar movimientos de las mismas para sentir alivio, se percat\u00f3 que los s\u00edntomas le aparec\u00edan siempre al acostarse o cuando estaba durmiendo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta sintomatolog\u00eda se mantuvo as\u00ed durante un a\u00f1o, en el que ella no asisti\u00f3 al m\u00e9dico pues pensaba que eran secuelas de todas sus enfermedades, pero a partir de los 2 \u00faltimos a\u00f1os, la <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">paciente presenta un cuadro caracterizado por una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, desagradable, inexplicable con hormigueo, en ambas piernas con una duraci\u00f3n entre 2 y 3 horas lo cual le obliga a levantarse caminar por la casa, tirarse al piso estirarse, realizar movimientos contantes de las piernas para sentir alg\u00fan alivio. Todo esto le genera mucha ansiedad que le lleva a la depresi\u00f3n al d\u00eda siguiente y p\u00e1nico al llegar la noche, sus crisis presentan en estos momentos una frecuencia casi diaria y cuando se estresaba se hac\u00edan diarias, por lo que decide visitar al m\u00e9dico, pues ya no puede asistir a actividades donde tenga que estar sentada y no es capaz de ver una pel\u00edcula completa ya ni en horas de la tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta sintomatolog\u00eda se presenta siempre en los pies y las piernas de forma bilateral. Nuestra paciente fue estudiada por Medicina Interna y Neurolog\u00eda diagnostic\u00e1ndole el S\u00edndrome de las Piernas Inquietas (S.P.I.) remitida a nuestro servicio de Medicina F\u00edsica y Rehabilitaci\u00f3n donde comienza un tratamiento de Kinesiolog\u00eda basado en movilizaciones activas libres, ejercicios de estiramientos globales, masaje profundo transverso, bicicleta est\u00e1tica Terapia Ocupacional, y Terapia antiestress en el departamento de Medicina Natural y Tradicional desde hace 3 meses, la paciente refiere en estos momentos la persistencia del cuadro pero mejor\u00eda de los s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EXAMEN DE LABORATORIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemograma glicemia, funci\u00f3n renal: normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DISCUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CAUSAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El S\u00edndrome de las Piernas Inquietas (SPI) es a\u00fan un desconocido, y a\u00fan queda mucho por investigar para alcanzar un conocimiento m\u00e1s profundo y fehaciente. Las \u00faltimas investigaciones tantean la posibilidad de un trastorno en el sistema dopamin\u00e9rgico (funcionamiento de la dopamina) como causa principal del s\u00edndrome de las piernas inquietas. La dopamina es una sustancia inherente al sistema nervioso, encargada de la regulaci\u00f3n del movimiento, y esta sustancia depende intr\u00ednsecamente de los niveles de hierro y del d\u00e9ficit de los dep\u00f3sitos (niveles de ferritina), para su correcto funcionamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El factor gen\u00e9tico o hereditario influye directamente en un 50% aproximadamente (s\u00edndrome de las piernas inquietas primario o familiar). El 66% de los pacientes de s\u00edndrome de las piernas inquietas poseen al menos un familiar directo en primer grado (hermano, padre o hijo). Tener un familiar de primer grado con s\u00edndrome de las piernas inquietas, el riesgo de desarrollar la enfermedad es de 1,5 a 2 veces superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otras situaciones m\u00e9dicas que pueden explicar la aparici\u00f3n de s\u00edntomas del s\u00edndrome de las piernas inquietas, como un embarazo (20%) pero suele desaparecer tras el parto, una anemia ferrop\u00e9nica (30-40%), una insuficiencia renal (sobre un 50% en personas con hemodi\u00e1lisis), una artritis reumatoide, un Parkinson, una diabetes, una neuropat\u00eda perif\u00e9rica o una polineuropat\u00eda, entre otras. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras posibles causas que se le atribuyen al s\u00edndrome de las piernas inquietas podemos encontrar las siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hiperparatiroidismo, Amiloidosis, Ataxias Hereditarias, Fibromialgia, Esclerosis Lateral Amiotr\u00f3fica, as\u00ed como el consumo de algunos f\u00e1rmacos antidopamin\u00e9rgicos neurol\u00e9pticos, metoclopramida, antihistam\u00ednicos, antidepresivos como mirtazapina, mianserina o amitrptilina, litio, betabloqueantes, cafe\u00edna y tiroxina. El estr\u00e9s tambi\u00e9n influye en el desarrollo del s\u00edndrome de las piernas inquietas. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los casos de s\u00edndrome de las piernas inquietas donde no hay un factor gen\u00e9tico, ni una enfermedad asociada subyacente, se denomina s\u00edndrome de las piernas inquietas idiop\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el s\u00edndrome de las piernas inquietas es resultado de un empeoramiento a consecuencia de otra enfermedad subyacente, se denomina s\u00edndrome de las piernas inquietas secundario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudios recientes han detectado que algunos casos podr\u00edan estar provocados por el exceso de caf\u00e9 y de alcohol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>AFECTADOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome de las piernas inquietas afecta a, aproximadamente, un 7-10% de la poblaci\u00f3n entre 18 y 65 a\u00f1os, tanto a hombres como a mujeres (\u00e9stas en un porcentaje ligeramente mayor). La edad en que m\u00e1s frecuentemente aparece es a partir de los 40 a\u00f1os. Entre los mayores de 65 a\u00f1os puede llegar al 15-20% de los afectados. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n pueden estar afectados, normalmente por un factor hereditario, produci\u00e9ndose una hiperactividad debido a que no pueden estar sentados tranquilamente, o tienen dolores aparentemente achacables al crecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, ya que el s\u00edndrome de las piernas inquietas puede transmitirse de una generaci\u00f3n a otra en un 65% de los casos. Recientes investigaciones han conseguido identificar el gen responsable del s\u00edndrome de las piernas inquietas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre mujeres se estima que un 15-20% son afectadas durante el embarazo debido a la alteraci\u00f3n de los niveles de hierro y ferritina. Normalmente, despu\u00e9s del parto, los efectos del s\u00edndrome de las piernas inquietas suelen desaparecer, pero hay casos de continuidad, lo que estad\u00edsticamente demuestra una relaci\u00f3n entre el n\u00famero de embarazos y la posibilidad de padecer s\u00edndrome de las piernas inquietas cr\u00f3nico. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>MANIFESTACIONES CL\u00cdNICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas m\u00e1s definitorios son unas sensaciones molestas y desagradables en el interior de las extremidades, principalmente en las piernas. Este tipo de sensaciones pueden ser: hormigueo, escozor, picor, pinchazos, calambres, quemaz\u00f3n, calor, dolor, nerviosismo, desasosiego, insectos trepando por el interior de la extremidad, burbujeo, etc. Cuando estas sensaciones se producen, aparece un impulso incontrolable de frotarse las extremidades, o bien levantarse, mover o frotar la extremidad, y\/o caminar, con el fin de mitigar o aliviar estas molestias de forma total o parcial. Estas sensaciones son conocidas como parestesias, en caso de ser desagradables, o disestesias, en el caso de ser irritantes o dolorosas. A la necesidad incontrolable de mover las extremidades se la conoce como acatisia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos s\u00edntomas se manifiestan durante estados de reposo o inactividad, siendo especialmente molestos al final de la tarde o durante la noche (ocasionando desvelos), y tambi\u00e9n en situaciones cotidianas, sociales o de ocio, generalmente al sentarse (cine, comidas, durante viajes m\u00e1s o menos prolongados, etc.). Una jornada normal suele ser tranquila durante el d\u00eda, pero al terminar la tarde, y\/o durante la noche, suele empeorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor parte de los casos tambi\u00e9n se producen movimientos incontrolados y peri\u00f3dicos, como sacudidas en intervalos de 20 a 30 segundos, durante el sue\u00f1o, lo <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que produce interrupciones continuas del sue\u00f1o. A veces, estos movimientos se producen tambi\u00e9n durante la vigilia. Se estima que m\u00e1s del 80% de las personas afectadas por s\u00edndrome de las piernas inquietas sufren de estos movimientos involuntarios, que se denominan s\u00edndrome de movimientos peri\u00f3dicos de las piernas (SMPP). El s\u00edndrome de movimientos peri\u00f3dicos de las piernas es otro tipo de trastorno de causa desconocida, que pueden sufrir personas que no est\u00e9n afectadas por s\u00edndrome de las piernas inquietas. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DIAGNOSTICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">I-. Anamnesis<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cumplimiento de los<strong><span style=\"text-decoration: underline;\"> cuatro criterios diagn\u00f3sticos esenciales<\/span> <\/strong>(Internacional Restless Legs S\u00edndrome Study Group-IRLSSG) (8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- Urgencia para mover las piernas, generalmente acompa\u00f1ada por sensaciones no confortables o desagradables en las piernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- Las sensaciones desagradables o la urgencia para moverse comienzan o empeoran durante per\u00edodos de reposo o inactividad, como estar tumbado o sentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- Las sensaciones desagradables o la urgencia para moverse mejoran total o parcialmente con movimientos como caminar, agacharse, estirarse, etc., al menos mientras dicha actividad contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Las sensaciones desagradables o la urgencia para moverse son peores durante la tarde o la noche que durante el d\u00eda, o s\u00f3lo ocurren por la tarde o la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II<span style=\"text-decoration: underline;\">-. Exploraci\u00f3n f\u00edsica y neurol\u00f3gica<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estado mental, signos men\u00edngeos, focalidad neurol\u00f3gica tanto de pares craneales como v\u00edas largas. Alteraciones en la est\u00e1tica o la marcha. Dismetr\u00eda. Fondo de ojo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En SPI idiop\u00e1tico: <strong>normal<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II-I. <span style=\"text-decoration: underline;\">Exploraciones complementarias<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemograma y bioqu\u00edmica (glucemia, funci\u00f3n renal, ferritina, pruebas tiroideas). <strong>Normal<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si sospecha de neuropat\u00eda asociada: vitamina B 12 y \u00e1cido f\u00f3lico, electromiograma (EMG).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV-.<span style=\"text-decoration: underline;\"> Historia familiar positiva<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50% de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DIAGNOSTICO DIFERENCIAL (9)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Criterios diferenciales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Polineuropat\u00eda <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Generalmente, ni empeora en reposo ni mejora con el movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">S\u00edndrome de las piernas dolorosas y movimientos de los dedos<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Movimientos involuntarios dolorosos de flexo extensi\u00f3n de los dedos de los pies (que no alivian la sensaci\u00f3n disest\u00e9sica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Acatisia<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inquietud no limitada a extremidades, sin patr\u00f3n nocturno, ni de aparici\u00f3n en reposo. Empeora con dopamin\u00e9rgicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Acatisia hipotensiva<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Movimientos de las piernas, en sedestaci\u00f3n, para normalizar la hipotensi\u00f3n secundaria a disfunci\u00f3n auton\u00f3mica. No aparece en dec\u00fabito supino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Calambres nocturnos en las piernas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contracciones dolorosas sostenidas en los m\u00fasculos de las piernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alivian con dorsiflexi\u00f3n de los pies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Vasculopat\u00edas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La claudicaci\u00f3n intermitente mejora con el reposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suelen mostrar trastornos cut\u00e1neos tr\u00f3ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Trastornos de salud mental<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueden aparecer en el contexto de un s\u00edndrome de las piernas inquietas, tras el inicio de los s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCOMO SE TRATA EL <\/strong><strong>S\u00cdNDROME DE LAS PIERNAS INQUIETAS<\/strong><strong>?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TRATAMIENTO NO FARMACOL\u00d3GICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento para el s\u00edndrome de las piernas inquietas consiste en asegurarse de que sus niveles de hierro y de gl\u00f3bulos rojos en sangre sean lo suficientemente altos; se debe realizar una dieta equilibrada, tomando vitaminas m\u00faltiples aprobadas por su m\u00e9dico y dejando de tomar caf\u00e9, alcohol y dejando de fumar. Tambi\u00e9n ayudara si realiza suficientes di\u00e1lisis si el s\u00edndrome de las piernas inquietas es secundario a afecciones renales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los masajes o los ba\u00f1os fr\u00edos o calientes ayudan a estirarse y pueden ser \u00fatiles, pero el exceso de ejercicio y la fatiga pueden empeorar el s\u00edndrome de las piernas inquietas. Un trasplante de ri\u00f1\u00f3n ayuda a algunas personas. (10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras recomendaciones para atenuar los efectos de s\u00edndrome de las piernas inquietas sin necesidad de medicamentos son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Horario regular del sue\u00f1o y en condiciones tranquilas y relajantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ejercicio moderado al final de la tarde. Caminar. Estirar. Yoga. Tai Chi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Evitar el ejercicio intenso y el cansancio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Evitar comidas pesadas o copiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Disminuir el consumo de az\u00facar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Evitar los siguientes tipos de medicamentos: antihistam\u00ednicos, sedantes que bloquean la dopamina, ciertos antidepresivos (consultar con el m\u00e9dico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Correcci\u00f3n de d\u00e9ficit de hierro. Suplementos minerales: hierro, magnesio, potasio y calcio (consultar con el m\u00e9dico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Suplementos vitam\u00ednicos, especialmente la vitamina B.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ocupar la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Eliminar estr\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejercicios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Es recomendable realizar estiramientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; No realizar ejercicios fuertes al final del d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; No realizar aer\u00f3bic, bicicleta, correr\u2026 todo lo que sea cansar las piernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para dormir:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; La habitaci\u00f3n que est\u00e9 bien ventilada, no demasiado c\u00e1lida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Dormir con <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">prendas de algod\u00f3n. No usar prendas de fibras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Duchas de agua fr\u00eda antes de dormir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Para calmar los s\u00edntomas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Duchas fr\u00edas en el momento en que se empiezan a notar los s\u00edntomas del s\u00edndrome de las piernas inquietas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Bolsa de gel helado en las piernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Si no se puede leer sentado, hacerlo caminando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Divulgaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Divulgaci\u00f3n en farmacias y m\u00e9dicos de Asistencia Primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Es normal que la familia y los amigos no comprendan mucho lo que nos pasa. Explicar la situaci\u00f3n a los amigos y familiares para evitar que las relaciones se vean afectadas por la inquietud del enfermo en cenas, reuniones, fiestas, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Es conveniente ir al neur\u00f3logo o neurofisi\u00f3logo con la pareja o alguien de la familia para que puedan comprendernos mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Informar lo m\u00e1ximo posible al mayor n\u00famero de personas. (11,12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TRATAMIENTO FARMACOL\u00d3GICO (13)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Agonistas dopamin\u00e9rgicos: primera elecci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bromocriptina (Parlodel) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 2,5 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 7,5 mg. Administrar en dosis divididas para mejor tolerancia. Riesgo de complicaciones fibr\u00f3ticas (valvular y pulmonar).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pergolida (Permax) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 0,05 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 0,75 mg. Por la tarde o divididas. Complicaciones fibr\u00f3ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ropirinol (Adartrel) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio 0.25 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 4 mg. Por la tarde o divididas. N\u00e1useas (Se tratan con domperidona, no metoclopramida).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pramipexol (Mirapex) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 0,25 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 1 mg. Por la tarde o divididas. M\u00e1s riesgo de sedaci\u00f3n y edemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rotigotina (Neupro) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo eficaz a dosis de 4,5mg. Administraci\u00f3n transcut\u00e1nea en parches.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Levodopa (con Carbidopa o Benserazida) (Madopar, Sinemet)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 50 mg Dosis M\u00e1xima Recomendada: 100-600 mg. Administrar por la tarde o en dosis divididas. \u00danico efectivo en insuficiencia renal. Anorexia, n\u00e1useas, hipotensi\u00f3n ortost\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Opi\u00e1ceos<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Propoxifeno (Darvocet, Genagesic)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 100-200 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 600 mg. Por la tarde o divididas. Sedaci\u00f3n, dependencia, estre\u00f1imiento. Efectivo en s\u00edndromes dolorosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Oxicodona (Oxycontin) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 5 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 20-30 mg. Por la tarde o divididas. Similar a propoxifeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Anticonvulsivantes<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Carbamacepina (Tegretol) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 100 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 300 mg. En dosis divididas. Mejor\u00eda de s\u00edntomas subjetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gabapentina (Neuront\u00edn) <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dosis de inicio: 300 mg. Dosis M\u00e1xima Recomendada: 1.500-3.600 mg. En dosis divididas. Sedaci\u00f3n, mareos. Efectivo en s\u00edndrome doloroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Otros<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clonazepam 0,25-2 mg al acostarse Sedaci\u00f3n, tolerancia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hierro 200 mg, tres veces al d\u00eda Si ferritina&lt; 45 ng\/ml<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clonidina (Catapres) 0,5-0,9 mg al d\u00eda Depresi\u00f3n, cefalea, hipotensi\u00f3n. (7, 8, 9,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- Ekbom KA: Restless Legs: A clinical study of a hitherto overlooked disease in the legs characterized by peculiar parasthesia \u201cAnxietasTibiarum\u201dpain and weakness and occurring in two main forms, Asthenia crurum paraesthenia and asthenia crurum dolorosa, a short review of parasthesias in general. Haigstrom Stockholm 1945. Acta Medica Scandinavica suppl. 158.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- J. Ulfberg, K. Ekbom \u201dRestless Legs Syndrome\u201d. Journal of Internal Medicine. 2009; 266(5): 419-431.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- Garcia Medina A.J.: A prop\u00f3sito del s\u00edndrome de las piernas inquietas.Rev. Ciencias M\u00e9dicas Abril. 2003; 7(1) 70-78. Presentaci\u00f3n de caso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Chaudhuri KR. Restless Legs Syndrome. Per Odin, Charles Warren Olanow. 1ed.ed. Londres; 2004<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5- Berwald J M. \u201dRestless Legs Syndrome\u201d AARP ; 2005<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6- Hernamperez Martin R. S\u00edndrome de las piernas inquietas: El demonio que me despierta cuando duermo [Internet]. 2008. Disponible en: http:www artlibre.org.sitio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7- Aldrich M. et al. Towards a better definition of the restless legs syndrome. Movement Disorders. V.10. 1995; p. 634-642.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8-. Deprati M. S\u00edndrome de Piernas Inquietas. Evid Act Pr\u00e1ct Ambul. 2006; 9(4): 123-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9-. Ondo W, Jankovic J. Restless legs syndrome: clinicoetiologic correlates. Neurology. 1996; 47 (6): 1435-41.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10-. Navarro A, Jim\u00e9nez Jim\u00e9nez FJ. Trastornos del movimiento. Medicine. 2007;9(74): 4753-63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11-. Allen RP, Early CJ. Restless legs syndrome: a review of clinical and pathophysiologic features. J Clin Neurophysiology. 2001; 18: 128-47.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12-. Chaidhuri KR, Forbes A. Diagnosing restless legs syndrome (RLS) in primary care. Curr Med Res Opin. 2004; 20: 1785-95.<\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Jim\u00e9nez, et al. Trastornos del movimiento y de la actividad motora en el sue\u00f1o.Rev Neurol. 2001; 32 (6): 574-80.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento caracterizado por una sensaci\u00f3n desagradable en las extremidades inferiores que provoca la necesidad imperiosa de moverlas, generalmente se presenta en el horario nocturno o cuando el paciente pasada la tarde se encuentra en &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#more-32638\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[5795,5796],"class_list":["post-32638","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-neurologia","tag-sindrome-de-piernas-inquietas","tag-sindrome-de-wittmaack-ekbom","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom\",\"datePublished\":\"2015-03-23T11:29:38+00:00\",\"dateModified\":\"2015-03-23T11:29:39+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\"},\"wordCount\":3467,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"s\u00edndrome de piernas inquietas\",\"s\u00edndrome de Wittmaack Ekbom\"],\"articleSection\":[\"Neurolog\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\",\"name\":\"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-03-23T11:29:38+00:00\",\"dateModified\":\"2015-03-23T11:29:39+00:00\",\"description\":\"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Neurolog\u00eda\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom","description":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom","datePublished":"2015-03-23T11:29:38+00:00","dateModified":"2015-03-23T11:29:39+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/"},"wordCount":3467,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["s\u00edndrome de piernas inquietas","s\u00edndrome de Wittmaack Ekbom"],"articleSection":["Neurolog\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/","name":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2015-03-23T11:29:38+00:00","dateModified":"2015-03-23T11:29:39+00:00","description":"S\u00edndrome de las piernas inquietas o S\u00edndrome de Wittmaack Ekbom El S\u00edndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurol\u00f3gico del movimiento","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-piernas-inquietas-wittmaack-ekbom\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Neurolog\u00eda"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":5460,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}