{"id":32667,"date":"2015-03-23T13:07:11","date_gmt":"2015-03-23T12:07:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=32667"},"modified":"2015-03-23T13:07:12","modified_gmt":"2015-03-23T12:07:12","slug":"cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/","title":{"rendered":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero puede apoyarse en m\u00e9todos de imagen. Se realiz\u00f3 estudio descriptivo, longitudinal, prospectivo, en el hospital Arnaldo Mil\u00edan Castro, del 2011 al 2013 para caracterizar por imagen el c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica en mujeres con o sin recidivas. La poblaci\u00f3n lo constituy\u00f3 el total de pacientes con diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix, quedando conformada la muestra por 30 seg\u00fan criterios de inclusi\u00f3n y la informaci\u00f3n se obtuvo de las historias cl\u00ednicas a trav\u00e9s de modelo de recolecci\u00f3n de datos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Dra. Yurezy Garc\u00eda Monteagudo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospital docente \u201cArnaldo Mili\u00e1n Castro\u201d. Santa Clara. Villa Clara. Cuba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras clave: c\u00e1ncer cervicouterino, carcinoma epidermoide, met\u00e1stasis, pacientes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La edad media fue de 40.5 \u00b1 11.9 a\u00f1os, predominando el color de piel blanca en un 63.33%, y el carcinoma epidermoide en un 86.67%, con predominio del estadio II B. La resonancia magn\u00e9tica determin\u00f3 extensi\u00f3n local a vejiga, vagina y recto y exoc\u00e9rvix, diminuci\u00f3n no significativa del tama\u00f1o uterino con tratamiento oncoespec\u00edfico, (p = 0.491). Al inicio la resonancia detect\u00f3 en un 60%, masa o tumor en el cuello uterino que disminuy\u00f3 con el tratamiento oncoespec\u00edfico. Por radiolog\u00eda convencional y Tomograf\u00eda Axial Computarizada (TAC) predominaron las met\u00e1stasis a distancia \u00f3seas a pulm\u00f3n y ganglios en un 10%, de los pacientes cada una y por ultrasonido se detectaron adem\u00e1s a cuello uterino en un 60%, y a endometrio en un 20%. No existi\u00f3 diferencias significativas en los cambios de intensidad de se\u00f1al bajo los dos tratamientos oncoespec\u00edficos, p = 0.925. Predomin\u00f3 el tipo de respuesta estable en el 53.33%, de los pacientes, falleci\u00f3 el 13.33%, y la causa fundamental fueron las met\u00e1stasis y recidivas tumorales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La especialidad m\u00e9dica de la radiolog\u00eda naci\u00f3 con el descubrimiento de los rayos X realizado por el f\u00edsico alem\u00e1n W. Roenteng el 8 de noviembre de 1895, y ha tenido un vertiginoso desarrollo con la aparici\u00f3n de nuevas modalidades de diagn\u00f3stico por medio de imagen, convirti\u00e9ndose a s\u00ed mismo en apoyo valioso y de rutina en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de los a\u00f1os 40 del siglo XX, dos grupos de investigadores dirigidos por F\u00e9lix Bloch de la universidad de Stanford y Edward M Purcell de Harvard, establecieron las bases experimentales de la espectrograf\u00eda de resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN), utilizadas en qu\u00edmica para aclarar la composici\u00f3n de mol\u00e9culas complejas y en f\u00edsica para estudiar el movimiento molecular. NALABOFF KM, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1973, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, Paul Lauterbur public\u00f3 la primera imagen de resonancia magn\u00e9tica (RM) de tejidos mostrando la secci\u00f3n de dos capilares llenos de agua y Raymond Damadian en 1975 obtuvo las primeras im\u00e1genes de animales. Los primeros equipos de resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) para estudiar el cuerpo humano aparecieron en 1978, primero para el cerebro y poco tiempo despu\u00e9s para el resto de los \u00f3rganos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) se basa en que algunos n\u00facleos de \u00e1tomo con n\u00famero impar de protones se comportan como peque\u00f1os imanes. En la mayor parte de los tejidos y en el agua del cuerpo humano est\u00e1n presentes los n\u00facleos de hidr\u00f3geno (protones), que permiten producir im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN). YOU JJ, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios de imagen evolucionan continuamente en respuesta a las modificaciones de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y las mejoras tecnol\u00f3gicas. Hoy en d\u00eda, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) es la \u201cnorma de oro\u201d de la imagenolog\u00eda. Combina la tecnolog\u00eda de la computaci\u00f3n, un campo magn\u00e9tico y ondas de radio para producir una imagen bidimensional de un \u201ccorte\u201d de la anatom\u00eda del paciente, sin exponerlo a radiaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de los barridos de la tomograf\u00eda computada y las im\u00e1genes de rayos X, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) produce im\u00e1genes altamente detalladas que son aptas para la identificaci\u00f3n de patolog\u00edas de los tejidos blandos. Adem\u00e1s puede producir im\u00e1genes de diferentes planos anat\u00f3micos, por lo que hace posible el estudio desde diferentes \u00e1ngulos. BIPAT S, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios de imagen se han convertido en un complemento importante de la evaluaci\u00f3n de los procesos tumorales del sistema genitourinario. Al integrarse con los datos cl\u00ednicos, los datos de imagen pueden optimizar la planificaci\u00f3n del tratamiento. LAZCANO-PONCE E, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer se caracteriza por cambios en los mecanismos de control a nivel celular, los cuales regulan su capacidad de diferenciaci\u00f3n y proliferaci\u00f3n. La multiplicaci\u00f3n celular excesiva ocasiona la penetraci\u00f3n en tejidos adyacentes, la compresi\u00f3n de estructuras vecinas (nervios, vasos, entre otros y la migraci\u00f3n a otros territorios donde mantienen su capacidad de crecer y proliferar. SMITH RA, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer cervicouterino (CCU) es una neoplasia maligna que se caracteriza por p\u00e9rdida de la estratificaci\u00f3n y de la polaridad del epitelio, donde se puede apreciar algunas alteraciones como hipercromatismo, mitosis anormales y pleomorfismo celular, con invasi\u00f3n o no de la membrana basal. JHINGRAN A, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antecedentes de las descripciones de c\u00e1ncer cervicouterino se remontan hasta los a\u00f1os 460 a.C. con Hip\u00f3crates, quien hace una amplia descripci\u00f3n del c\u00e1ncer, en su \u201ccorpus Hipocraticum\u201d, sobre todo del c\u00e1ncer de seno, \u00fatero y piel, y a \u00e9l se atribuye la paternidad del t\u00e9rmino c\u00e1ncer para designar esta enfermedad. BARRIGA M, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (WHO) reconoce dos tipos histol\u00f3gicos principales de c\u00e1ncer invasivo: carcinoma de c\u00e9lulas escamosas, que constituye cerca del 75% y el adenocarcinoma que constituye cerca del 15-25% de todos los casos. Otros tipos de carcinoma como el carcinoma adenoescamoso, carcinoma adenoide qu\u00edstico y carcinoma metast\u00e1tico constituyen el restante. AMERICAN JOINT COMMITTEE ON CANCER. CERVIX UTERI, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se citan como factores predisponentes de esta enfermedad la edad entre los 45 y 55 a\u00f1os, los factores gen\u00e9ticos como el d\u00e9ficit de alfa 1 antitripsina tiene efecto protector sobre el epitelio del c\u00e9rvix, las relaciones sexuales tempranas, la promiscuidad sexual, las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, el bajo nivel socioecon\u00f3mico, el h\u00e1bito de fumar, la cervicitis, las laceraciones y los traumatismos <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">durante el parto y puerperio, pacientes inmunodeprimidas y con SIDA, y el carcinoma del pene en el compa\u00f1ero sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer cervicouterino afecta al sexo femenino y representa el 6%, de todas las neoplasias malignas conocidas. Es en el mundo uno de los tipos de carcinoma m\u00e1s frecuentes. A escala global, las tres primeras causas de muerte por c\u00e1ncer en mujeres son, en orden de frecuencia, mama, pulm\u00f3n y el c\u00e1ncer cervicouterino con tasas por edad que oscilan entre 12,51 y 7,99 por cada 100 000 mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n femenina originaria de Latinoam\u00e9rica es considerada como de alto riesgo para desarrollar c\u00e1ncer cervicouterino, cada a\u00f1o se reportan 68,000 casos nuevos. Estudios comparativos de las tasas de mortalidad por esta patolog\u00eda, se\u00f1alan que las tasas m\u00e1s altas corresponden a Chile y M\u00e9xico, mientras que las m\u00e1s bajas ocurren en Cuba, Puerto Rico y Argentina. AMERICAN CANCER SOCIETY, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba, los antecedentes del Programa de Control del c\u00e1ncer datan de 1964. El Registro Nacional de C\u00e1ncer, de base poblacional se crea en 1987, y se reformula despu\u00e9s en 1992. En la actualidad, funciona un Programa de pesquisa de c\u00e1ncer cervicouterino con cobertura nacional, donde se incluyen a todas las mujeres entre los 25-59 a\u00f1os con vida sexual activa y que establece la realizaci\u00f3n de una citolog\u00eda cervical cada tres a\u00f1os a todas aquellas comprendidas en esas edades. Durante los a\u00f1os transcurridos desde la implementaci\u00f3n del Programa de Control del c\u00e1ncer cervicouterino en Cuba, millones de mujeres han sido sometidas al estudio de la citolog\u00eda cervicovaginal y miles de ellas han sido beneficiadas con el diagn\u00f3stico temprano de esta enfermedad. ORD\u00c1S GONZ\u00c1LEZ A, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, haberse incrementado la tasa de ex\u00e1menes realizados, han aumentado el diagn\u00f3stico en etapas cl\u00ednicas III y IV, de un 0.1% en el 2007 a un 0.9% en el 2012. Al cierre de ese a\u00f1o el c\u00e1ncer cervicouterino fue el de mayor incidencia en la poblaci\u00f3n femenina cubana (4.2 * 100 000 mujeres) y la quinta causa de muerte en este sexo (23.3 * 100 000 mujeres). MINISTERIO DE SALUD P\u00daBLICA. CUBA, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) pueden ser particularmente \u00fatiles para la evaluaci\u00f3n de las pacientes con CCU; en particular para el estudio de factores de pron\u00f3stico importantes, como la investigaci\u00f3n del volumen de la lesi\u00f3n y el compromiso de los ganglios regionales. BARWICK TD, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible, conseguir con la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) beneficios superiores a los de la tomograf\u00eda computada para el diagn\u00f3stico de los par\u00e1metros invasivos. La precisi\u00f3n diagn\u00f3stica de la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) es del 87% respecto del 80% de la tomograf\u00eda; esta \u00faltima t\u00e9cnica presenta numerosos falsos positivos. El mejor criterio para afirmar la invasi\u00f3n tumoral mediante la t\u00e9cnica de resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) es la demostraci\u00f3n de una interrupci\u00f3n del estroma anal externo en asociaci\u00f3n con una deformaci\u00f3n convexa de los bordes externos del estroma cervical. Por otra parte, existen datos que muestran los resultados de la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN), en cuanto a la identificaci\u00f3n de compromiso ganglionar, es similar o superior a lo observado con tomograf\u00eda computada o linfograf\u00eda. MEDINA F, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer cervicouterino es el c\u00e1ncer ginecol\u00f3gico m\u00e1s frecuente en Cuba y en la provincia de Villa Clara. (20) La etapificaci\u00f3n presenta un porcentaje significativo de error (34%) y los m\u00e9todos de imagen se utilizan solo como complemento. En el Hospital Arnaldo Milian Castro se utiliza la Resonancia Magn\u00e9tica (RM) como medio diagn\u00f3stico de utilidad en la estadificaci\u00f3n de estos tumores, permitiendo describir los hallazgos normales en la pelvis femenina, las diversas secuencias en especial en la valoraci\u00f3n de parametrios, pero hasta el momento no se ha realizado investigaci\u00f3n que sustente cient\u00edficamente estos resultados que se observan en la pr\u00e1ctica diaria, por lo que surge como problema de investigaci\u00f3n la necesidad de describir las caracter\u00edsticas por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constituye el objetivo general del trabajo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caracterizar por imagen el c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica en el hospital Arnaldo Milian Castro durante el periodo de marzo de 2011 a marzo del 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DESARROLLO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio descriptivo, longitudinal y prospectivo, en el hospital Arnaldo Mili\u00e1n Castro, durante marzo del 2011 a marzo del 2013 en mujeres con c\u00e1ncer de cuello con o sin recidivas, sometidas a diferentes esquemas de tratamiento con quimioterapia, radioterapia, braquiterapia y la administraci\u00f3n de vacuna intratumoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n lo constituy\u00f3 el total de pacientes con el diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix con o sin recidivas, sometidas a diferentes esquemas de tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se seleccion\u00f3 de forma intencional, seg\u00fan criterios de especialistas, una muestra de 30 pacientes, para lo que se tuvo en cuenta los siguientes criterios de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criterios de inclusi\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Diagn\u00f3stico cl\u00ednico, imagenol\u00f3gico y citol\u00f3gico de confirmaci\u00f3n de c\u00e1ncer de cuello con estadio cl\u00ednico II \u2013B y III &#8211; B.<\/li>\n<li>Consentimiento voluntario de participaci\u00f3n.<\/li>\n<li>A todas se les realiz\u00f3 estudio imagenol\u00f3gicos, que incluy\u00f3 ultrasonido, TAC, resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN), radiolog\u00eda convencional y ultrasonograf\u00eda al diagn\u00f3stico y con evoluci\u00f3n al mes, tres, seis y 12 meses de tratamiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criterios de exclusi\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Finalizaron los distintos protocolos de tratamiento en un periodo de tiempo menor de 6 meses de su inclusi\u00f3n.<\/li>\n<li>Enfermedades malignas previas, estados al\u00e9rgicos agudos sobrea\u00f1adidos o reacci\u00f3n al\u00e9rgica severa, enfermedades auto inmunes o enfermedades cr\u00f3nicas descompensadas, enfermedades infecciosas agudas o cr\u00f3nicas, met\u00e1stasis cerebrales o con historia anterior de enfermedad inflamatoria del sistema nervioso central o perif\u00e9rico a la inclusi\u00f3n.<\/li>\n<li>Embarazadas o en periodo de lactancia.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la recogida de la informaci\u00f3n se utiliz\u00f3 modelo de recolecci\u00f3n de datos: (anexo 2), que fue llenado con la informaci\u00f3n obtenida de fuentes de investigaci\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Expedientes de historia cl\u00ednicas, proporcionadas por el departamento de EC (ensayos cl\u00ednicos) del hospital, que complementaron la informaci\u00f3n recogida en el modelo de recolecci\u00f3n de datos.<\/li>\n<li>Informes e im\u00e1genes de estudios radiol\u00f3gicos, de resonancia magn\u00e9tica, contenidos en las historias cl\u00ednicas de los pacientes y en el departamento de imagenolog\u00eda del hospital Celestino Hern\u00e1ndez Rubau.<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para dar cumplimiento a los objetivos, se tuvieron en cuenta las siguientes variables:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Edad: Tiempo trascurrido en a\u00f1os desde su nacimiento hasta el momento de la inclusi\u00f3n al ensayo cl\u00ednico. Grupos de edades: 15-25 a\u00f1os; 26-35 a\u00f1os; 36-45 a\u00f1os; 46-55 a\u00f1os; 56- 65 a\u00f1os; 65 y m\u00e1s<\/li>\n<li>Color de la piel: Cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biol\u00f3gicas y cuyos caracteres diferenciales se perpet\u00faan por herencia. (Blanco, no blanco).<\/li>\n<li>Tipo histol\u00f3gico: Seg\u00fan los resultados de la biopsia: Carcinoma epidermoide, Adenocarcinoma.<\/li>\n<li>Estadio: Seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Internacional de Ginecolog\u00eda y Obstetricia, FIGO.<\/li>\n<li>Localizaci\u00f3n: Exoc\u00e9rvix, endoc\u00e9rvix o ambos.<\/li>\n<li>Lesiones metast\u00e1sicas a distancia: Seg\u00fan los hallazgos por imagen a trav\u00e9s de ultrasonido y radiolog\u00eda convencional: \u00f3seas: L\u00edticas, bl\u00e1sticas y mixtas, pulm\u00f3n: derrame plural, n\u00f3dulos m\u00faltiples, n\u00f3dulo \u00fanico, masa tumoral, linfangitis carcinomatosa, ganglios: adenopat\u00edas, h\u00edgado: n\u00f3dulo \u00fanico, n\u00f3dulo m\u00faltiple, hepatomegalia, ri\u00f1\u00f3n: uretero hidronefrosis unilateral, uretero hidronefrosis bilateral.<\/li>\n<li>Tiempo de seguimiento: Referente al momento en que se realiz\u00f3 la exploraci\u00f3n imagenol\u00f3gica en el paciente: al diagn\u00f3stico, al mes, a los 3 meses, a los 6 meses, a los 12 meses.<\/li>\n<li>Tama\u00f1o del \u00fatero: por una media internacional se clasific\u00f3 cada paciente seg\u00fan el tama\u00f1o teniendo en cuenta los di\u00e1metros anteroposterior, longitudinal y transversal.<\/li>\n<li>Invasi\u00f3n local: Incluye la extensi\u00f3n a endometrio, vejiga, \u00fatero, vagina, recto, parametrios.<\/li>\n<li>Hallazgos en el cuello: Seg\u00fan resultados de la resonancia magn\u00e9tica: masa o tumor en cuello uterino, engrosamiento difuso, cambios de intensidad de se\u00f1ales de aspecto heterog\u00e9neo, disminuci\u00f3n de la intensidad de se\u00f1ales, no existen cambios de intensidad de se\u00f1ales.<\/li>\n<li>Otros hallazgos por resonancia magn\u00e9tica: Se refiere a otras manifestaciones por resonancia a nivel del \u00fatero.<\/li>\n<li>Criterios de respuesta seg\u00fan RECIST (Evaluaci\u00f3n de las lesiones diana) en T1, T2, Stir. existen cuatro categor\u00edas, para ella consideramos: Respuesta Completa (RC): incluye los casos con desaparici\u00f3n de toda la lesi\u00f3n diana, confirmada a las 4 semanas; respuesta parcial (RP): incluye los casos con reducci\u00f3n de al menos el 30% de la suma de los di\u00e1metros mayores de base de la lesi\u00f3n diana, en las diferentes etapas del ensayo; enfermedad estable (EE): Incluye los casos con reducci\u00f3n no suficiente para clasificar; enfermedad progresiva (EP): incluye los casos con incremento de al menos el 20% de la suma de los di\u00e1metros mayores de base de la lesi\u00f3n diana.<\/li>\n<li>Causas de muerte: oclusi\u00f3n intestinal y sepsis generalizada, met\u00e1stasis y recidivas tumorales, t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis y procesamiento de la informaci\u00f3n:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trabaj\u00f3 bajo los principios bio\u00e9ticos, cumpliendo con el car\u00e1cter confidencial de la Informaci\u00f3n aportada por el objeto de estudio, no obstante como este trabajo fue observacional solo se tuvo en cuenta el respeto o autonom\u00eda de las personas, que se materializa mediante el consentimiento informado, en este caso de forma verbal y escrita, el mismo ser\u00e1: informado, comprendido, voluntario y competente desde el punto de vista legal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la literatura revisada se describe que el c\u00e1ncer de cuello uterino tiende a ocurrir en la mediana edad. La mayor\u00eda de los casos en mujeres menores de 50 a\u00f1os, y rara vez en mujeres menores de 20 a\u00f1os. En este aspecto coincidimos en el presente estudio en que la mayor parte de las mujeres con c\u00e1ncer cervicouterino se encontraban entre los 35 y 45 a\u00f1os de edad, hallando una baja frecuencia por debajo de los 35 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Sociedad Americana de C\u00e1ncer (American Cancer Society) plantea que el carcinoma del cuello uterino es infrecuente en mujeres de menos de 30 a\u00f1os, rar\u00edsimo antes de los 20 a\u00f1os y desciende a partir de los 60 a\u00f1os, sin embargo puede aparecer a cualquier edad; con la revoluci\u00f3n sexual se est\u00e1 detect\u00e1ndose antes de los 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen evidencias de que el carcinoma in situ est\u00e1 increment\u00e1ndose en mujeres de menos de 19 a\u00f1os; Sala E hall\u00f3 en el 4.6% anormalidad citol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La citolog\u00eda del epitelio del cuello uterino de la adolescente est\u00e1 modific\u00e1ndose; en 1960 se hallaba 30\/1000 de anormalidad, en 1976 se elev\u00f3 a 70\/1000 en USA. Por la promiscuidad sexual y cambios en la actividad coital se estima que el carcinoma in situ se har\u00e1 m\u00e1s frecuente entre los 20 a 30 a\u00f1os en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morales FJ refiere que el c\u00e1ncer del cuello uterino es la tercera neoplasia en frecuencia en mujeres tras los c\u00e1nceres de mama y de endometrio, y la segunda en mortalidad tras el adenocarcinoma de ovario. Plantea que la incidencia del c\u00e1ncer de cuello tiene dos picos a lo largo de la vida de la mujer: el primero entre 35 y 45 a\u00f1os, con mayor frecuencia en portio vaginalis, de crecimiento polipoideo, y el segundo entre los 65 y 75, en el canal endocervical con crecimiento tubular y mayor riesgo de invasi\u00f3n parametrial. Esta \u00faltima forma de presentaci\u00f3n es menos accesible a la inspecci\u00f3n ginecol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferlay J plantea que la incidencia m\u00e1s elevada del c\u00e1ncer del cuello uterino est\u00e1 entre los 40 a 60 a\u00f1os; promedio: 45 a 55 a\u00f1os; y desciende notablemente despu\u00e9s de los 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jones MW plantea que la m\u00e1xima incidencia del carcinoma cervical in situ est\u00e1 entre los 30 a 40 a\u00f1os y el invasivo entre los 40 a\u00f1os a 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silverberg SG reporta edad promedio de la displasia 34 a\u00f1os, in situ 41 a\u00f1os e invasivo 48 a\u00f1os (4) y de la neoplasia intraepitelial 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto al aspecto racial y \u00e9tnico, en los Estados Unidos, las mujeres hispanas tienen m\u00e1s probabilidad de padecer c\u00e1ncer de cuello uterino, seguidas de las mujeres de raza negra, las asi\u00e1ticas y las isle\u00f1as del Pac\u00edfico, y las mujeres de raza blanca. Las indias americanas y las mujeres oriundas de Alaska tienen el menor riesgo de c\u00e1ncer de cuello uterino en el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio existi\u00f3 predominio del color blanco de la piel, lo que consideramos se encuentra en relaci\u00f3n con la distribuci\u00f3n de esta caracter\u00edstica en la poblaci\u00f3n de Villa Clara con predominio del color de piel blanco, el dise\u00f1o de la investigaci\u00f3n no permite afirmar la asociaci\u00f3n del color de la piel en la incidencia del c\u00e1ncer de cuello uterino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer del cuello uterino desde el punto de vista histol\u00f3gico las formas m\u00e1s frecuentes pueden ser de tipo pavimentoso o escamoso y se originan en el exoc\u00e9rvix y cil\u00edndricos o adenocarcinoma infrecuente que se originan tanto en el exoc\u00e9rvix como en el endoc\u00e9rvix; constituye cerca del 5% de los tumores malignos del cervix.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio el carcinoma epidermoide fue la forma histol\u00f3gica de mayor presentaci\u00f3n en el 86.67%. Este <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">resultado coincide con los resultados de otros autores consultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eifel PJ y colaboradores (9) informan en su estudio que el tipo histol\u00f3gico m\u00e1s frecuente es el carcinoma epidermoide (90%), seguido a distancia por el adenocarcinoma (10%), resultados muy similares al nuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pecorelli S afirma que la forma m\u00e1s frecuente de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix es el carcinoma epidermoide, que se clasifica gen\u00e9rica en tres grandes grupos: queratinizante de c\u00e9lula grande, no queratinizante de c\u00e9lula grande y no queratinizante de c\u00e9lula peque\u00f1a. Dentro de esta categor\u00eda de tumores se reconocen otras variedades menos frecuentes (basaloide, verrucoso, condilomatoso, papilar, tipo linfoepitelioma y escamoso-transicional). El segundo tipo m\u00e1s frecuente de carcinoma de c\u00e9rvix es el adenocarcinoma, cuya incidencia ha aumentado en los \u00faltimos a\u00f1os. El tipo m\u00e1s frecuente de adenocarcinoma de endoc\u00e9rvix es el endocervical, aunque existen otras variedades (enteroide, de c\u00e9lulas en anillo de sello, de desviaci\u00f3n m\u00ednima, villoglandular, endometrioide, de c\u00e9lulas claras, seroso y meson\u00e9frico). Existen adem\u00e1s otras categor\u00edas de carcinomas menos frecuentes como el carcinoma adenoescamoso, carcinoma adenoide qu\u00edstico, carcinoma adenoide basal y carcinoma neuroendocrino, que tienen diferentes connotaciones pron\u00f3sticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morales FJ plantea que el 80-90% son carcinomas escamosos, el resto adenocarcinomas y un 5% lo constituyen otros tumores como sarcomas y met\u00e1stasis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pacientes suelen llegar al servicio de radiolog\u00eda ya diagnosticadas, por lo que el papel fundamental del radi\u00f3logo es el estudio de extensi\u00f3n para definir el tratamiento. Sin embargo, en cualquier examen rutinario generalmente mediante ecograf\u00eda vaginal se debe tener presente la posibilidad del c\u00e1ncer de cuello uterino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morales FJ refiere que en casos avanzados, se puede observar un aumento de volumen del c\u00e9rvix, heterog\u00e9neo, que puede provocar obstrucci\u00f3n del canal endocervical y retenci\u00f3n de material, fundamentalmente hipoecog\u00e9nico, aunque con ecos irregulares en suspensi\u00f3n, debido a un contenido hem\u00e1tico y purulento (taponamiento cervical). En ocasiones \u00e9ste puede ser el \u00fanico signo ecogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio la ecograf\u00eda permiti\u00f3 detectar lesiones metast\u00e1sicas a distintos niveles pero con mayor frecuencia se identific\u00f3 la presencia de l\u00edquido libre en el fondo de saco, y la presencia de hemat\u00f3metra e hidrosalping, lo que apoya el diagn\u00f3stico de met\u00e1stasis y la conducta y tratamiento oncoespec\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estadificaci\u00f3n de rutina es clinicorradiol\u00f3gica, y debe incluir: revisi\u00f3n bajo anestesia (RBA), radiograf\u00eda de t\u00f3rax y tomograf\u00eda computarizada (TC) de abdomen y pelvis. La resonancia magn\u00e9tica (RM) de pelvis es particularmente \u00fatil en tumores mayores de 2 cm o localizados enteramente en el canal endocervical, en mujeres con masas p\u00e9lvicas concomitantes y en embarazadas. En enfermedad avanzada, seg\u00fan la cl\u00ednica, pueden ser de utilidad un enema opaco, una cistoscopia o una rectoscopia. La extensi\u00f3n de la enfermedad condiciona la elecci\u00f3n del tratamiento a seguir: cirug\u00eda conservadora, radical o radioterapia. MORALES FJ, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico por imagen para establecer la extensi\u00f3n de la enfermedad son TC y resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN). La TC abdominal y p\u00e9lvica estudia la posible existencia de adenopat\u00edas retroperitoneales y de met\u00e1stasis hep\u00e1ticas. WILLIAMS AD, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se considera una imagen adenop\u00e1tica significativa cuando su di\u00e1metro transverso, o menor, es superior a 1 cm. Sin embargo, su valor es limitado en la evaluaci\u00f3n del tama\u00f1o del tumor y de la invasi\u00f3n estromal. Mediante resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) se valora el tama\u00f1o del tumor, la extensi\u00f3n local por continuidad en los tres planos del espacio (hacia el canal endocervical y estroma, afectaci\u00f3n del cuerpo uterino e invasi\u00f3n de parametrios) y la existencia de adenopat\u00edas regionales. En general, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) muestra una mayor seguridad que la TC en la estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello uterino: 90% y 65%, respectivamente. YANG WT, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio IA, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) s\u00f3lo supera al examen cl\u00ednico si existe invasi\u00f3n estromal cubierta por mucosa normal. No es posible distinguir tumor y p\u00f3lipo o leiomioma submucoso. El uso de gadolinio no mejora los resultados obtenidos en T21. En este caso es necesaria la pr\u00e1ctica de biopsia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio IB (c\u00e1ncer limitado al c\u00e9rvix, con o sin afectaci\u00f3n del cuerpo uterino), el tumor se observa como una lesi\u00f3n focal con intensidad intermedia en T2, que deforma el canal endocervical o produce disrupci\u00f3n parcial del estroma fibroso hipointenso. AKIN O, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio IIA, el tumor se extiende al tercio superior y medio de la vagina. La infiltraci\u00f3n de la vagina se observa en T2 como \u00e1reas hiperintensas que irrumpen en la hipointensidad del lecho muscular. El tejido tumoral capta escasamente el contraste intravenoso (i.v.), aunque el uso del gadolinio puede ser de utilidad para delimitar mejor el tumor hipocaptante del miometrio sano que aumenta su intensidad de se\u00f1al tras la inyecci\u00f3n del contraste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio IIB hay infiltraci\u00f3n del parametrio. Puede excluirse invasi\u00f3n parametrial si se visualiza el anillo completo hipointenso del estroma cervical, aunque no siempre lo contrario indica invasi\u00f3n, ya que puede ser s\u00f3lo tejido inflamatorio parametrial. SALA E, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interrupci\u00f3n completa del estroma cervical puede indicar afectaci\u00f3n microsc\u00f3pica de los parametrios, incluso con m\u00e1rgenes bien definidos de la pared lateral cervical y parametrios de aspecto normal (64). La afectaci\u00f3n macrosc\u00f3pica se identifica en T1 y T2 como irregularidad o acordonamiento de la grasa parametrial. En casos avanzados se puede observar imagen de masa. El gadolinio puede sobreestimar la invasi\u00f3n parametrial por menor contraste del tumor con los vasos que se realzan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En el estadio IIIB se produce extensi\u00f3n a la pared p\u00e9lvica. Los criterios de invasi\u00f3n en resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) son: tumor a menos de 3 mm de la pared, englobamiento vascular, alteraci\u00f3n de la se\u00f1al de intensidad del m\u00fasculo elevador del ano, piriforme u obturador interno y dilataci\u00f3n del ur\u00e9ter por atrapamiento distal. SISO S, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio IV la invasi\u00f3n de las paredes vesical o rectal, puede apreciarse como engrosamiento o alteraci\u00f3n de la se\u00f1al, aunque a veces es dif\u00edcil distinguirla del edema mucoso. El uso de contraste mostrar\u00e1 intensa captaci\u00f3n en las \u00e1reas de infiltraci\u00f3n. Adem\u00e1s, el gadolinio es altamente eficaz para la detecci\u00f3n de f\u00edstulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La utilidad de los estudios de imagen en la evaluaci\u00f3n previa al tratamiento del c\u00e1ncer de cuello uterino consiste en ayudar a distinguir a las pacientes con <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">un estadio IIA o inferior que pueden ser tratadas mediante cirug\u00eda, combinaci\u00f3n de radioterapia y quimioterapia o, en algunos casos, radioterapia aislada de aquellas con enfermedad avanzada a las que se trata mejor con radioterapia aislada o combinada con quimioterapia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los avances en los estudios de imagen transversales han mejorado la exactitud de la estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello uterino. En un estudio en que se compar\u00f3 la estadificaci\u00f3n cl\u00ednica con la estadificaci\u00f3n mediante estudios de imagen transversales, las exactitudes de la TC y la RM (53 y 86%, respectivamente) fueron mayores que la de la estadificaci\u00f3n cl\u00ednica (47%). A medida que se ha reconocido la utilidad de los estudios de imagen transversales en la estadificaci\u00f3n tumoral, la estadificaci\u00f3n cl\u00ednica ampliada con incorporaci\u00f3n de los datos de TC o resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) se ha convertido en una pr\u00e1ctica frecuente, sin modificaciones de los criterios de estadificaci\u00f3n de la FIGO. Entretanto, el uso de las exploraciones radiol\u00f3gicas convencionales (urograf\u00eda intravenosa, enema opaco y linfograf\u00eda) ha quedado en desuso. MURILLO R, 2100.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio se describieron las lesiones metast\u00e1sica a distancia detectadas con otros medios de imagen como la radiolog\u00eda convencional y TAC. Las lesiones \u00f3seas l\u00edticas que predominaron fueron halladas en columna dorsal y lumbosacra, aunque adem\u00e1s a este nivel tambi\u00e9n se observaron bl\u00e1sticas y mixtas. Estas lesiones tambi\u00e9n se encontraron a nivel de las ramas isquiopubianas aunque en menor frecuencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las adenopat\u00edas se localizaron principalmente a nivel inguinal, infraclavicular y subcarinal en las pacientes que sufrieron recidivas tumorales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n como signo de invasi\u00f3n o met\u00e1stasis a distancia se detect\u00f3 la presencia de derrame pleural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio prospectivo, multic\u00e9ntrico e interdisciplinario del American College of Radiology Imaging Network\/Gynecologic Oncology Group, revel\u00f3 que en la evaluaci\u00f3n previa al tratamiento del c\u00e1ncer de cuello uterino infiltrante, tan s\u00f3lo el 26,9% de las pacientes se someti\u00f3 a una exploraci\u00f3n con anestesia para efectuar una estadificaci\u00f3n cl\u00ednica de la FIGO, el 8,1% a una cistoscopia, el 8,6% a una sigmoidoscopia o rectoscopia, el 1% a una urograf\u00eda intravenosa y ninguna a un enema opaco o linfograf\u00eda . HRICAK H, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a la evaluaci\u00f3n del tama\u00f1o del tumor, en la literatura revisada se refiere que la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) es superior a la valoraci\u00f3n cl\u00ednica en la evaluaci\u00f3n del tama\u00f1o del tumor, que es uno de los factores pron\u00f3sticos en el c\u00e1ncer de cuello uterino y ofrece determinaciones equiparables a las quir\u00fargicas en la mayor\u00eda de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio a trav\u00e9s de la resonancia se pude valorar el cambio, aunque no significativo, con una tendencia a la disminuci\u00f3n del tama\u00f1o uterino a los 6 y 12 meses despu\u00e9s del tratamiento. Estos hallazgos fueron valiosos en la valoraci\u00f3n de la evoluci\u00f3n cl\u00ednica de las pacientes al tratamiento empleado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al seguimiento de la paciente ya tratada de un c\u00e1ncer de cuello, el protocolo actual indica la realizaci\u00f3n de una TC abdominal y p\u00e9lvica y de una radiograf\u00eda de t\u00f3rax, una vez al a\u00f1o, independientemente de si el tratamiento seguido ha sido quir\u00fargico o radioter\u00e1pico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas que pueden hacer sospechar una reca\u00edda incluyen dolor local o irradiado a una pierna, linfedema de miembro inferior o dolor en fosa renal. El diagn\u00f3stico precoz de reca\u00edda es necesario para la decisi\u00f3n del tratamiento a seguir, ya que est\u00e1 indicada la cirug\u00eda siempre que el tumor no afecte a la pared p\u00e9lvica y no existan adenopat\u00edas retroperitoneales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sospecha de reca\u00edda local se valora mediante resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN). Hay que tener en cuenta que si el tratamiento ha sido radioter\u00e1pico, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) debe realizarse s\u00f3lo si el per\u00edodo transcurrido desde la finalizaci\u00f3n de la radioterapia es superior a seis meses. SEKI H, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visualizaci\u00f3n de masa es indicativa de recurrencia. Es importante el diagn\u00f3stico diferencial con cambios derivados de fibrosis posquir\u00fargica o posradioterapia: generalmente hiperintensidad indica reca\u00edda e hipointensidad indica fibrosis, sobre todo si han pasado m\u00e1s de 12 meses de la radioterapia. No obstante en ocasiones, se necesita valoraci\u00f3n histol\u00f3gica para un diagn\u00f3stico diferencial de certeza que se puede obtener mediante una ecograf\u00eda vaginal con punci\u00f3n dirigida. La elecci\u00f3n de punci\u00f3n con aguja fina (PAAF) o biopsia de corte tipo TRU-CUT depende de cada caso. En ocasiones puede ser necesaria la realizaci\u00f3n de una cistograf\u00eda retr\u00f3grada o de un enema opaco para la detecci\u00f3n y delimitaci\u00f3n de trayectos fistulosos que se presentan en casos avanzados o como complicaciones del tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) resulta ventajosa en la estadificaci\u00f3n local del c\u00e1ncer de cuello uterino. Las im\u00e1genes ponderadas en T2 son especialmente \u00fatiles para visualizar la extensi\u00f3n local de la enfermedad. Aunque el c\u00e1ncer de cuello uterino muestra una captaci\u00f3n de contraste variable, es posible que la RM con secuencias din\u00e1micas despu\u00e9s de administrar contraste mejore la evaluaci\u00f3n de tumores peque\u00f1os. Las im\u00e1genes ponderadas en T1 con contraste tambi\u00e9n pueden ayudar a detectar invasi\u00f3n de la vejiga o la pared rectal o a delimitar f\u00edstulas. YANG WT, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer de cuello uterino aparece como una masa de alta intensidad de se\u00f1al en el seno de un estroma de baja intensidad de se\u00f1al en las im\u00e1genes ponderadas en T2. En el c\u00e1ncer de cuello uterino limitado al estroma, la baja intensidad de se\u00f1al del anillo de estroma que rodea al tumor de alta intensidad en las im\u00e1genes ponderadas en T2 se mantiene totalmente intacta. En el caso de una invasi\u00f3n completa del espesor del estroma, la baja intensidad de se\u00f1al de \u00e9ste queda sustituida totalmente por la alta intensidad de se\u00f1al del tumor y una interfase tumor parametrio lisa excluye la invasi\u00f3n del parametrio. YANG WT, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interrupci\u00f3n del anillo de estroma con una intensidad de se\u00f1al nodular o irregular del tumor que se extiende al parametrio indica una invasi\u00f3n del mismo. En los casos avanzados puede visualizarse un englobamiento del ur\u00e9ter y los vasos periuterinos por el tumor, as\u00ed como engrosamiento y modularidad de los ligamentos uterosacros. YANG WT, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siso S realiza investigaci\u00f3n en la que se evaluaron un total de 15 pacientes con c\u00e1ncer de cuello uterino, con edades comprendidas entre 21 y 63 a\u00f1os, con una media de 40 a\u00f1os, de las cuales 13 presentaron carcinoma epidermoide y 2 adenocarcinoma. Las pacientes incluidas presentaron invasi\u00f3n parcial de parametrios y al ser evaluados por TAC y la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) presentaron similares resultados en 28 de ellos, lo que representa un <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">93% de concordancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morales F refiere que en caso de invasi\u00f3n vaginal se observa una interrupci\u00f3n de la pared vaginal de baja intensidad de se\u00f1al por el tumor que es de alta intensidad de se\u00f1al. Un tumor que se extiende a menos de 3 mm de la pared lateral de la pelvis, el encapsulamiento de los vasos il\u00edacos, la invasi\u00f3n directa de los m\u00fasculos de la pared lateral de la pelvis y la destrucci\u00f3n de los huesos p\u00e9lvicos son signos de invasi\u00f3n de la pared lateral de la pelvis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jones MW indica que la interrupci\u00f3n de las paredes del recto o la vejiga con una baja intensidad de se\u00f1al indica invasi\u00f3n de estos \u00f3rganos adyacentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yang WT obtuvo que la exactitud de la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) en la detecci\u00f3n de invasi\u00f3n del parametrio oscila entre el 77 y el 96%, resultado que coincide con otros estudios revisados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a su excelente resoluci\u00f3n tisular, la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) resulta ventajosa en la visualizaci\u00f3n de afectaci\u00f3n vaginal, rectal y vesical. La exactitud comunicada de la RM en cuanto a la invasi\u00f3n vaginal es del 86 al 93% 51,54. La resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) tambi\u00e9n presenta una exactitud elevada (99%) en la detecci\u00f3n de invasi\u00f3n de la vejiga urinaria. SILVERBERG SG, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un metaan\u00e1lisis de 57 estudios (38 sobre resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN), 11 sobre TC y 8 sobre RM y TC) revel\u00f3 que la sensibilidad en cuanto a invasi\u00f3n del parametrio fue del 74% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 68-79%) con la RM y del 55% (IC del 95%, 44-66%) con la TC. YAMASHITA Y, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el reciente estudio cl\u00ednico prospectivo y multic\u00e9ntrico del American College of Radiology Imaging Network\/Gynecologic Oncology Group, la sensibilidad para detectar invasi\u00f3n del parametrio fue baja con la RM (53%) y la TC (42%), pero fue superior a la de la estadificaci\u00f3n cl\u00ednica de la FIGO, que tan s\u00f3lo fue del 29%. SCHEIDLER J, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente estudio la invasi\u00f3n a parametrios solo se identific\u00f3 a trav\u00e9s de la resonancia en dos pacientes, m\u00e1s frecuente fue la invasi\u00f3n local a endometrio, vejiga \u00fatero, vagina y recto, estos hallazgos de la RM se corresponde con la estadificaci\u00f3n cl\u00ednica del tumor de los casos incluidos que fueron en II B y el III B.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Williams AD informa que en cuanto a la detecci\u00f3n de met\u00e1stasis ganglionares, la RM posee una exactitud semejante a la de la TC, el 88-89% con resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) frente al 83-85% con TC, resultados que coinciden con otros autores consultados. VANZULII A, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Murillo R<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 plantea que tras la histerectom\u00eda radical, el 74% de las recidivas del c\u00e1ncer de cuello uterino se ubica en la pelvis. Este autor planta adem\u00e1s que las localizaciones m\u00e1s frecuentes de la enfermedad recidivante son el mu\u00f1\u00f3n vaginal, el parametrio y la pared lateral de la pelvis. La detecci\u00f3n temprana y la caracterizaci\u00f3n exacta de la extensi\u00f3n de la enfermedad recidivante son importantes para identificar a las pacientes que podr\u00edan ser candidatas a una resecci\u00f3n local, exenteraci\u00f3n p\u00e9lvica o radioterapia por una enfermedad irresecable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La TC y la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) pueden poner de manifiesto la localizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de las recidivas tras la cirug\u00eda, si bien el contraste tisular superior de la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) permite evaluar mejor la extensi\u00f3n local del tumor recidivante. En la evaluaci\u00f3n de una recidiva generalizada se prefiere la TC. YANG WT, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la radioterapia es importante distinguir las alteraciones secundarias a la radiaci\u00f3n de un tumor recidivante. La TC sigue siendo limitada en este sentido. Frei KA refir que la resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) ponderada en T2 tiene una sensibilidad elevada (90-91%), pero una especificidad baja (22-38%) para detectar enfermedad recidivante en el cuello uterino. Despu\u00e9s de la radioterapia, el tumor y el \u00fatero disminuyen de tama\u00f1o, mientras que la estroma del cuello uterino muestra una intensidad de se\u00f1al baja en las im\u00e1genes ponderadas en T2. LEE EJ, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La baja especificidad de la RM ponderada en T2 obedece al hecho de que algunos procesos benignos, tales como el edema, la inflamaci\u00f3n y la necrosis, tambi\u00e9n pueden causar un aumento de la se\u00f1al T2 que remeda un tumor residual. MEDINA F, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seki H tras el uso de resonancia magn\u00e9tica nuclear (RMN) din\u00e1mica con im\u00e1genes ponderadas en T2 mejor\u00f3 la especificidad del 22-38 al 67%. Sin embargo, las alteraciones tempranas tras la radioterapia pueden mostrar una captaci\u00f3n temprana, que simula un tumor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSIONES<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Las pacientes con c\u00e1ncer cervicouterino incluidas en el estudio se encontraron en la edad media de la vida predominando el color de piel blanco, el tipo histol\u00f3gico carcinoma epidermoide generalmente en estadio II B y con localizaci\u00f3n a nivel del exoc\u00e9rvix.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Por ultrasonido las lesiones metast\u00e1sicas tuvieron disminuci\u00f3n a los tres y seis meses de tratamiento increment\u00e1ndose a los doce meses. Por radiolog\u00eda convencional y TAC al diagn\u00f3stico se detectaron lesiones metast\u00e1sicas a distancia.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La resonancia magn\u00e9tica permiti\u00f3 determinar que durante los meses de tratamiento oncoespec\u00edfico existi\u00f3 disminuci\u00f3n no significativa del tama\u00f1o uterino, la invasi\u00f3n local al diagn\u00f3stico fue principalmente a endometrio, sobre todo en las pacientes en estadio III B. La masa o tumor en el cuello uterino fue el principal hallazgo al diagn\u00f3stico disminuyendo los cambios de intensidad de se\u00f1ales post tratamiento. Se observ\u00f3 una marcada tendencia a la disminuci\u00f3n de la intensidad de se\u00f1ales de las lesiones en las distintas t\u00e9cnicas y secuencias en los meses de terapia oncoespec\u00edfica y una respuesta global estable.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La mortalidad fue baja a expensas principalmente de las met\u00e1stasis y recidivas tumorales.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero puede apoyarse en m\u00e9todos de imagen. Se realiz\u00f3 estudio descriptivo, longitudinal, prospectivo, en el hospital Arnaldo Mil\u00edan Castro, del 2011 al 2013 para caracterizar por imagen el c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#more-32667\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[105,176,195],"tags":[381,3777,1171,415],"class_list":["post-32667","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ginecologia-obstetricia","category-oncologia","category-radiodiagnostico-radioterapia","tag-cancer-cervicouterino","tag-carcinoma-epidermoide","tag-metastasis","tag-pacientes","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"33 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica\",\"datePublished\":\"2015-03-23T12:07:11+00:00\",\"dateModified\":\"2015-03-23T12:07:12+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\"},\"wordCount\":6650,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"c\u00e1ncer cervicouterino\",\"carcinoma epidermoide\",\"met\u00e1stasis\",\"pacientes\"],\"articleSection\":[\"Ginecolog\u00eda y Obstetricia\",\"Oncolog\u00eda\",\"Radiodiagn\u00f3stico y Radioterapia\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\",\"name\":\"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-03-23T12:07:11+00:00\",\"dateModified\":\"2015-03-23T12:07:12+00:00\",\"description\":\"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ginecolog\u00eda y Obstetricia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica","description":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"33 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica","datePublished":"2015-03-23T12:07:11+00:00","dateModified":"2015-03-23T12:07:12+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/"},"wordCount":6650,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["c\u00e1ncer cervicouterino","carcinoma epidermoide","met\u00e1stasis","pacientes"],"articleSection":["Ginecolog\u00eda y Obstetricia","Oncolog\u00eda","Radiodiagn\u00f3stico y Radioterapia"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/","name":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2015-03-23T12:07:11+00:00","dateModified":"2015-03-23T12:07:12+00:00","description":"Caracterizaci\u00f3n por imagen del c\u00e1ncer cervicouterino a trav\u00e9s de la resonancia magn\u00e9tica La estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer cervicouterino es cl\u00ednica, pero","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cancer-cervicouterino-resonancia-magnetica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ginecolog\u00eda y Obstetricia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":10165,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32667"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32667\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}