{"id":33058,"date":"2015-06-12T19:17:52","date_gmt":"2015-06-12T18:17:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=33058"},"modified":"2021-03-10T10:20:31","modified_gmt":"2021-03-10T09:20:31","slug":"mielopatia-cervical-espondilotica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/","title":{"rendered":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><\/h1>\n<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical, mediante un an\u00e1lisis de las diferentes clasificaciones utilizadas para esta entidad. Adem\u00e1s se examina la fisiopatolog\u00eda y el cuadro cl\u00ednico m\u00e1s frecuente de la enfermedad. Se hace alusi\u00f3n al m\u00e9todo cl\u00ednico como el principal instrumento de un cirujano espinal, para establecer el diagn\u00f3stico etiol\u00f3gico y diferencial de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores.<\/strong> Dr. H\u00e9ctor Echevarr\u00eda Requeijo. PhD.*, Dr. Luis Garc\u00eda Rodr\u00edguez **, Dr. Juan Ram\u00f3n Reyes Marenco MD*, Alum. H\u00e9ctor Echevarr\u00eda Reyes. ***, Dr. Evil An\u00edbal L\u00f3pez ****<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Hospital Escuela Antonio Lenin Fonseca. Managua. Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Hospital Juan Canalejo. A Coru\u00f1a. Espa\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*** Estudiante de cuarto a\u00f1o. Facultad de Ciencias M\u00e9dicas. Universidad Nacional Aut\u00f3noma de Nicaragua (UNAN-Managua). Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">**** Hospital Monte Espa\u00f1a. Managua. Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se concibe una conducta a seguir ante esta entidad nosol\u00f3gica, seg\u00fan el criterio de los autores, que puede servir de gu\u00eda, para abordar un paciente portador de s\u00edntomas y signos neurol\u00f3gicos de origen mielopatico. Se describen tambi\u00e9n las v\u00edas de acceso quir\u00fargico anteriores y posteriores m\u00e1s comunes y se hace un esbozo de las principales complicaciones que se pueden presentar en el manejo de esta enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto de mielopat\u00eda espondil\u00f3tica es bastante reciente; en 1952 Brain(1) demostr\u00f3 la espondilosis como causa de mielopat\u00eda. El t\u00e9rmino <strong>mielopat\u00eda espondil\u00f3tica<\/strong> cervical (MEc), se refiere al cuadro cl\u00ednico de lesi\u00f3n medular secundaria a cambios degenerativos de la columna cervical, donde intervienen factores como la formaci\u00f3n de osteofitos, la hipertrofia del ligamento amarillo y trastornos vasculares secundarios a la compresi\u00f3n que estas estructuras provocan sobre el tejido vasculonervioso (2-4)<strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enfermedad de la columna cervical de tipo degenerativo (espondilosis) afecta a las partes m\u00e1s m\u00f3viles de las v\u00e9rtebras cervicales inferiores, estrecha el conducto raqu\u00eddeo y los agujeros intervertebrales y lesiona progresivamente la m\u00e9dula espinal, las ra\u00edces o ambas, provocando lesiones altamente incapacitante en los pacientes (5;6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes afectos de mielopatia espondil\u00f3tica cervical generalmente tienen una enfermedad de evoluci\u00f3n lenta, con crisis de agudizaci\u00f3n fundamentalmente con dolor, deterioro de la marcha, trastornos del equilibrio, disminuci\u00f3n de la fuerza muscular y espasticidad a predominio de los miembros inferiores (7-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La compresi\u00f3n extr\u00ednseca provoca una alteraci\u00f3n de la funci\u00f3n medular principalmente producto de la disminuci\u00f3n de su aporte vascular (10;11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de diferentes clasificaciones de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical hace dif\u00edcil el consenso y la estandarizaci\u00f3n de la evaluaci\u00f3n neurol\u00f3gica preoperatoria y el seguimiento ulterior, por ese motivo en la actualidad se utilizan diferentes protocolos con este fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las clasificaciones de Nurick (12) y de la Asociaci\u00f3n de Ortop\u00e9dicos Japoneses, son las m\u00e1s com\u00fanmente utilizadas en diferentes latitudes es parte de los objetivos de este trabajo mostrar las diversas formas de clasificar esta entidad a partir de un trabajo de revisi\u00f3n llevado a cabo con esta finalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cirug\u00eda, pilar fundamental del tratamiento de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical, se realiza mediantes accesos anteriores y posteriores con diferentes m\u00e9todos de fijaci\u00f3n del raquis con el principal objetivo de descomprimir el tejido medular comprometido. El proceder m\u00e1s utilizado en la actualidad por v\u00eda anterior es el popularizado por W. Caspar(13), despu\u00e9s que durante varias d\u00e9cadas fue el descrito de Cloward (14) el que m\u00e1s adeptos tenia entre los cirujanos espinales . Para el acceso posterior la laminoplastia de Hirabayachi (15) en forma de puerta o libro abierto es la que m\u00e1s se reporta en la literatura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta enfermedad, por su alta frecuencia de presentaci\u00f3n y por lo invalidante de la misma (la mayor\u00eda de las veces las secuelas que produce son irreversibles), necesita de una atenci\u00f3n altamente especializada, de un diagn\u00f3stico precoz y un tratamiento correcto para alcanzar la clave del \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Objetivos. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mostrar las clasificaciones m\u00e1s usadas en la mieloradiculopatia espondil\u00f3tica cervical su relaci\u00f3n con el cuadro cl\u00ednico y utilidad en el manejo de esta enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realizar un acercamiento a esta enfermedad y mostrar los tratamientos m\u00e1s utilizados en esta afecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00e9todo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiza una revisi\u00f3n de la mielopatia cervical espondil\u00f3tica MEC, su cuadro cl\u00ednico. Se describen m\u00e9todos para diagn\u00f3stico cl\u00ednico y por im\u00e1genes adem\u00e1s del diagn\u00f3stico diferencial con las principales entidades neurolog\u00edas que tiende a confundirse o pudiera concomitar en algunas ocasiones. Revisamos las clasificaciones m\u00e1s usadas, y se hace una propuesta de conducta a seguir en estos pacientes. Se muestra el m\u00e9todo cl\u00ednico como la principal herramienta en el diagn\u00f3stico nosol\u00f3gico. Se presentan las principales t\u00e9cnicas quir\u00fargicas para los abordajes anteriores y posteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cuadro cl\u00ednico. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe usar el m\u00e9todo cl\u00ednico mediante un minucioso interrogatorio, esto nos ayuda a precisar el diagn\u00f3stico y a descartar otras enfermedades, con formas de presentaci\u00f3n muy similares, como los tumores, la esclerosis m\u00faltiple, la siringomielia, entre muchas. Tambi\u00e9n el tiempo de evoluci\u00f3n de la enfermedad, modo de comienzo y s\u00edntomas acompa\u00f1antes, nos da una orientaci\u00f3n bastante completa en el tipo de enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El examen f\u00edsico de estos pacientes debe hacerse de forma meticulosa, solo con la ropa interior y siguiendo un orden l\u00f3gico descendente. Debe comenzar desde que el paciente entra en la consulta si es capaz de caminar solo.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La<strong> inspecci\u00f3n<\/strong> del paciente mielop\u00e1tico muestra una marcha comprometida con ligera flexi\u00f3n del tronco y musculatura para vertebral esp\u00e1stica, los movimientos cervicales est\u00e1n limitados en la mayor\u00eda de los pacientes en<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">todas las direcciones.<\/p>\n<li>La extensi\u00f3n forzada provoca el signo de Spurling, que es la reproducci\u00f3n del dolor en todo su recorrido pero con una intensidad mayor. La flexi\u00f3n aguda reproduce calambres y parestesias en los miembros superiores en forma de descargas el\u00e9ctricas, conocido como signo de Lhermitte.<\/li>\n<li>La<strong> exploraci\u00f3n neurol\u00f3gica<\/strong> muestra alteraciones de la primera neurona motora en los miembros inferiores y de la segunda neurona motora en los miembros superiores.<\/li>\n<li>La semiolog\u00eda dependiente de la segunda neurona motora es la p\u00e9rdida de la fuerza en los miembros superiores y la torpeza para los movimientos finos.<\/li>\n<li>Los signos exploratorios de la primera neurona son m\u00e1s llamativos y est\u00e1n dados por hiperreflexia generalizada por debajo del nivel de compresi\u00f3n, clonus, Babinski, reflejo estilo-radial invertido y Hoffman.<\/li>\n<li>Otros reflejos patol\u00f3gicos en la mielopatia espondil\u00f3tica cervical<\/li>\n<li><strong>Reflejo pectoral mayor. <\/strong>Fue descrito por Bekhterev en 1902. Se explora estimulando el tend\u00f3n del m\u00fasculo pectoral, lo que provoca la abducci\u00f3n y rotaci\u00f3n interna del hombro. Se conduce por ra\u00edces C5-T1 y su exaltaci\u00f3n es sugerente de compresi\u00f3n cervical a nivel C2-C3 o C3-C4.<\/li>\n<li><strong>Re<\/strong><strong>fl<\/strong><strong>ejo estilo-radial invertido<\/strong>. Consiste en la flexi\u00f3n espont\u00e1nea de los<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">dedos de la mano cuando se hace la maniobra del reflejo estilo-radial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Est\u00e1 relacionado a compresi\u00f3n radicular o espinal a nivel C5.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>El escape del quinto dedo<\/strong> es otro signo sugestivo de mielopat\u00eda cervical en la llamada mano mielopatica. Consiste en la separaci\u00f3n espont\u00e1nea (Abducci\u00f3n) del 5\u00ba dedo de la mano secundario a una debilidad de la musculatura intr\u00ednseca.<\/li>\n<li>El tren inferior m\u00e1s afectado en este tipo de entidad se explora con diferentes m\u00e9todos entre los que debemos mencionar <strong>la marcha en t\u00e1ndem<\/strong> donde el paciente hace la marcha con pasos intencionados y en continuidad colocando el tal\u00f3n despu\u00e9s de la punta del pie anterior y tambi\u00e9n mediante el <strong>test de marcha<\/strong> que calcula el tiempo y el n\u00famero de pasos empleados en recorrer 30 metros.<\/li>\n<li>Los trastornos esfinterianos son frecuentes en esta entidad y solo un interrogatorio bien dirigido, ponen al descubierto los mismos (16).\n<ul>\n<li>El diagn\u00f3stico diferencial es de vital importancia para un correcto tratamiento y evoluci\u00f3n de estos pacientes (3;10;17;18).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como metodolog\u00eda a seguir todos los enfermos se deben valorar con la especialidad de Neurolog\u00eda con el prop\u00f3sito de excluir otras enfermedades similares como la Esclerosis M\u00faltiple (EM). Estos pacientes generalmente la edad de presentaci\u00f3n esta alrededor de los 40 a\u00f1os, existe muchas veces historia de episodios anteriores, se afectan algunos pares craneales sobre todo el II par y el hipogloso. La IRM hace el diagn\u00f3stico con im\u00e1genes en parches en el tejido nervioso tanto a nivel cerebral como de medula (19;20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Esclerosis Lateral Amiotrofica (ELA) presenta una cl\u00ednica en ocasiones abigarrada y la presencia de fasciculaciones y atrofia en los miembros superiores hacen el diagn\u00f3stico presuntivo de dicha enfermedad que posteriormente con la IRM y las alteraciones caracter\u00edsticas en la EMG confirman el diagn\u00f3stico (21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Siringomielia tiene un periodo donde la cl\u00ednica es incipiente y puede confundir al cirujano ortop\u00e9dico m\u00e1s avezado porque no est\u00e1 presente la cl\u00e1sica sensibilidad suspendida y la disociaci\u00f3n termoalgesica. Aqu\u00ed la IRM tiene un papel determinante para demostrar la presencia de cavidades en el tejido medular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diferenciaci\u00f3n de las enfermedades neuromusculares muchas veces no es f\u00e1cil y se debe de recurrir al estudio por biopsia de los distintos grupos musculares afectados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos que se obtienen del exhaustivo interrogatorio y meticuloso examen f\u00edsico logran el diagn\u00f3stico etiol\u00f3gico y diferencial en un alto por ciento de los enfermos. Esto tambi\u00e9n logra clasificar y enmarcar la mielopatia espondil\u00f3tica cervical<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Clasificaciones m\u00e1s usadas en el manejo de la mieloradiculopatia espondil\u00f3tica cervical.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cirujanos Japoneses han impulsado el estudio y la clasificaci\u00f3n de esta entidad. En 1972 Nurick(12) (tabla1), estableci\u00f3 una clasificaci\u00f3n cl\u00ednica de la mielopat\u00eda cervical diferenciando 6 grados que nos ayuda a la agrupaci\u00f3n de los pacientes para decidir la conducta ulterior y su evoluci\u00f3n post operatoria estandarizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta clasificaci\u00f3n adem\u00e1s de considerarse el patr\u00f3n o gu\u00eda para desarrollar las siguientes proposiciones de ordenamiento de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical, es la que se ha mantenido en el tiempo por su f\u00e1cil aplicaci\u00f3n y reproducci\u00f3n entre los diferentes cirujanos espinales del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 1. Clasificaci\u00f3n de Nurick.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Grado &#8211; Hallazgos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>0: <\/strong>Radiculopatia sin mielopatia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1: <\/strong>Solo signos exploratorios de afectaci\u00f3n medular como la hiperreflexia, sin que se altere la marcha<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2: <\/strong>El paciente tiene hiperreflexia y ligeros trastornos de la marcha, sin que se presenten dificultades para desarrollar sus actividades cotidianas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3: <\/strong>Mayor trastorno en la marcha y dificultad para realizar las actividades cotidianas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4: <\/strong>El paciente es incapaz de caminar sin ayuda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5: <\/strong>El paciente est\u00e1 postrado en silla de ruedas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asociaci\u00f3n de Ortop\u00e9dicos Japoneses, (tabla 2) tiene en su evaluaci\u00f3n el sistema motor en los miembros inferiores y superiores adem\u00e1s de la sensibilidad y el control de los esf\u00ednteres y por esto se considera la m\u00e1s completa para la evaluaci\u00f3n de paciente mielopatico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 2. Sistema de evaluaci\u00f3n por la Japanese Orthopaedic Association (JOA) modificada.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funci\u00f3n de los miembros Superiores<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Puntuaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se alimenta solo: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alimenta con cuchara: 1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alimenta con tenedor con dificultad: 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alimenta con tenedor: 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin dificultad: 4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funci\u00f3n de los miembros Inferiores<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No camina solo: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda en terreno plano: 1<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usa pasamanos para subir y bajar escaleras: 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcha inestable: 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcha normal: 4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funci\u00f3n Sensitiva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A<\/strong> Miembros superiores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00e9ficit severo\/dolor: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00e9ficit ligero: 1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Normal: 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B<\/strong> Tronco (igual que A)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C<\/strong> Extremidades inferiores(igual que A)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funci\u00f3n Vesical<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No funci\u00f3n: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retenci\u00f3n: 1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Disuria + polaquiuria: 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Normal: 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Total: 0-17 puntos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los valores m\u00e1s bajos son los de mayor afectaci\u00f3n. Funci\u00f3n normal: 17 puntos. Grado1:13 a 16 puntos. Grado 2: 9 a 12 puntos. Grado 3: 5 a 8 puntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00edndice de Barthel (tabla 3) se considera el m\u00e1s completo en cuanto a funciones evaluadas del paciente pero es muy dif\u00edcil de aplicar y tambi\u00e9n de reproducir en estudios multicentricos<strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 3. \u00cdndice pronostico de Barthel.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INDICE DE BARTHEL<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Alimentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Capaz de comer por s\u00ed solo en un tiempo razonable. La comida puede ser cocinada y servida por otra persona: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda para cortar la carne, extender la mantequilla&#8230; pero es capaz de comer s\u00f3lo: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Necesita ser alimentado por otra persona: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lavado (ba\u00f1o)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Capaz de lavarse entero, de entrar y salir del ba\u00f1o sin ayuda y de hacerlo sin que una persona supervise: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Necesita alg\u00fan tipo de ayuda o supervisi\u00f3n: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Vestido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Capaz de ponerse y quitarse la ropa sin ayuda: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda. Realiza sin ayuda m\u00e1s de la mitad de estas tareas en un tiempo razonable: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Necesita ayuda para las mismas: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Arreglo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Realiza todas las actividades personales sin ayuda alguna, los complementos necesarios pueden ser provistos por alguna persona: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Necesita alguna ayuda: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Deposici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continente. No presenta episodios de incontinencia: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Accidente ocasional. Menos de una vez por semana o necesita ayuda para colocar enemas o supositorios: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incontinente. M\u00e1s de un episodio semanal: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Micci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continente. No presenta episodios. Capaz de utilizar cualquier dispositivo por si solo (botella, sonda, orinal,&#8230;): 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Accidente ocasional. Presenta un m\u00e1ximo de un episodio en 24 horas o requiere ayuda para la manipulaci\u00f3n de sondas o de otros dispositivos: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incontinente. M\u00e1s de un episodio en 24 horas: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ir al retrete<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Entra y sale solo y no necesita ayuda alguna por parte de otra persona: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda. Capaz de manejarse con una peque\u00f1a ayuda; es capaz de usar el cuarto de ba\u00f1o. Puede limpiarse solo: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Incapaz de acceder a \u00e9l o de utilizarlo sin ayuda mayor: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Traslado (cama\/sill\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. No requiere ayuda para sentarse o levantarse de una silla ni para entrar o salir de la cama: 15<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00ednima ayuda. Incluye una supervisi\u00f3n o una peque\u00f1a ayuda f\u00edsica: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran ayuda. Precisa ayuda de una persona fuerte o entrenada: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Necesita una gr\u00faa o el alzamiento por dos personas. Es incapaz de permanecer sentado: 0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Deambulaci\u00f3n<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Puede andar 50 metros o su equivalente en casa sin ayuda supervisi\u00f3n. Puede utilizar cualquier ayuda mec\u00e1nica excepto un andador. Si utiliza una pr\u00f3tesis, puede pon\u00e9rsela y quit\u00e1rsela solo: 15<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda. Necesita supervisi\u00f3n o una peque\u00f1a ayuda f\u00edsica por parte de otra persona o utiliza andador: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente en silla de ruedas. No requiere ayuda ni supervisi\u00f3n: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Incluye ser rodado por otro: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Escaleras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independiente. Capaz de subir y bajar un piso sin ayuda ni supervisi\u00f3n de otra persona: 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita ayuda. Necesita ayuda o supervisi\u00f3n: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiente. Es incapaz de salvar escalones: 0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incapacidad funcional se valora como:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Severa: &lt; 45 puntos<\/li>\n<li>Grave: 45 &#8211; 59 puntos<\/li>\n<li>Moderada: 60 &#8211; 80 puntos<\/li>\n<li>Ligera: 80 &#8211; 100 puntos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puntuaci\u00f3n Total:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clasificacion propuesta por Ranawat (22) (tabla 4) se considera muy pr\u00e1ctica porque trata de agrupar los pacientes en tres clases tipos principales, con visi\u00f3n fundamental en la posibilidad de deambulacion o no del enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 4. Clasificaci\u00f3n de Ranawat<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ranawat Classification<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Class I: Pain, no neurologic d\u00e9ficit<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Class II: Subjective weakness, hyperreflexia, dyssthesias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Class IIIA: Objective weakness, long tract signs, ambulatory<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Class IIIB: Objective weakness, long tract signs, non-ambulatory<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no es muy frecuente el uso de la escala de Prolo (23) (tabla 5) en la mielopatia ya que la mayor\u00eda de los trabajos en que la misma se usa es el trabajos relacionados con el segmento lumbosacro es de utilidad para poder evaluar mas integralmente al paciente mielopatico.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tabla 5. Prolo-score (modified for CSM)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Criterion Points<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Economic status<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Complete invalidity: 1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No gainful occupation, including ability to do housework, or continue retirement activities: 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Able to work, but not at previous occupation; able to perform housework and retirement activities: 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Working at previous occupation part-time or limited status: 4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Able to work at previous occupation with no restrictions of any kind: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Functional status<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total incapacity (postoperative: worse than prior to operation): 1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Difficulty in walking, needing a cane or crutch or persistent moderate motor weakness in upper limb (able to perform tasks of daily living): 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Slight difficulty in walking, but without help; slight motor weakness in upper limb, moderate pain, persistent paraesthesia: 3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No difficulty in walking, no motor weakness in upper limb, no pain but persistent paraesthesia: 4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No difficulty in walking, no motor weakness in upper limb, no pain, no paraesthesia, able to perform sports activities: 5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Total score: <\/strong>2\u201310<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los valores m\u00e1s bajos son los de mayor afectaci\u00f3n.Funcion normal: 9 a 10 puntos, grado 1: 7 a\u00a08 puntos, grado 2: 5 a\u00a06 puntos, grado 3: 2 a 4 puntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escala de Cooper (24) (tabla 6) tiene ua evaluaci\u00f3n de los miembros superiores e inferiores similar a la JOA pero no tiene en cuenta la sensibilidad ni control de esf\u00ednteres. Ademas el an\u00e1lisis es independiente y no hace sumatoria para una evaluaci\u00f3n final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 6. Cooper myelopathy scale<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Upper extremity function<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 0: Intact<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 1: Sensory symptoms only<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 2: Mild motor deficit with some functional impairment<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 3: Major functional impairment in at least one upper extremity but upper extremities useful for simple tasks<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 4: No movement or flicker of movement in upper extremities; no useful function<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lower extremity function<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 0: Intact<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 1: Walks independently but not normally<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 2: Walks but needs cane or walker<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 3: Stands but cannot walk<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 4: Slight movement but cannot walk or stand<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grade 5: Paralysis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Los valores mas altos son los de mayor afectacion. Miembros superiores e inferiores se analizan separados y no se suman.<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diferentes escalas utilizadas tienen como finalidad estandarizar la evaluaci\u00f3n de los pacientes con mielopatia espondil\u00f3tica cervical y poderlos agrupar para una mejor decisi\u00f3n en el tratamiento indicado, pero al existir varias dificultan la comprensi\u00f3n de trabajos publicados en diferentes latitudes, ya que no son uniformes (25). Como mencionamos anteriormente la m\u00e1s utilizada de las clasificaciones es la de Nurick considerada por muchos la m\u00e1s pr\u00e1ctica(26-30). Los que utilizan otros modelos argumentan que esta clasificaci\u00f3n se enfoca fundamentalmente en los miembros inferiores sin prestar la debida atenci\u00f3n a las manos y la toma neurol\u00f3gica de la sensibilidad en las diferentes regiones del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las clasificaciones aqu\u00ed mencionadas pueden ser la base o piedra angular del protocolo de recogida de datos, de un centro hospitalario con servicio de cirug\u00eda espinal, con el objetivo de almacenar la informaci\u00f3n necesaria desde el periodo pre operatorio y el ulterior seguimiento a corto y largo plazo de estos pacientes (31). Pero cuando se trata de unificar criterios, se hace tedioso correlacionar las diferentes escalas, principalmente cuando se concibe retrospectivamente. Al realizar un an\u00e1lisis de las mismas nos aventuramos a decir que las precursoras (Nurick y JOA) marcaron el camino a seguir para una mejor comprensi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical y se mantienen hasta nuestros d\u00edas como las m\u00e1s utilizadas (32-36). En inter\u00e9s de ser m\u00e1s conciso y poder publicar con los mismos par\u00e1metros hacemos la recomendaci\u00f3n de dichas escalas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estadio de la enfermedad con las herramientas mostradas, tiene impl\u00edcito una conducta ulterior o tratamiento que puede ser conservador o quir\u00fargico (37-40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son candidatos al tratamiento conservador los pacientes de grados incipientes de mielopatia que sus s\u00edntomas se estabilizan sin progresi\u00f3n del da\u00f1o neurol\u00f3gico (41;42). Tambi\u00e9n se ha llamado por algunos autores evoluci\u00f3n en meseta (34;43). Esta modalidad de tratamiento tiene una amplia gama en el arsenal terap\u00e9utico, que incluye medicaci\u00f3n oral principalmente AINES, relajantes musculares, vitaminoterapia y algunos neuromoduladores como el acido gamma amino but\u00edrico (GABA). Tambi\u00e9n se emplean en estos pacientes con resultados ambiguos medicamentos esteroideos como la Metilprednisolona acetato, fundamentalmente para realizar bloqueos peridurales y radiculares cervicales. El bloqueo del nervio occipital mayor y de las facetas articulares occipitoatloidea (Proloterapia) tambi\u00e9n tiene aceptaci\u00f3n principalmente en el dolor cr\u00f3nico de tipo rotatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios f\u00edsicos basados en la terapia h\u00eddrica, los masajes y algunos tipos de corrientes transregionales (44), tambi\u00e9n son de gran utilidad para el control de s\u00edntomas menores y en el post operatorio con el objetivo de disminuir la rigidez y los espasmos musculares, adem\u00e1s de mejorar la fuerza muscular de los enfermos, con el prop\u00f3sito fundamental de hacerlos independientes y reincorporarlos a su vida social y laboral (45;46). La crioterapia es eficaz en las crisis agudas de cervicobraquialgia alternando con calor h\u00famedo en forma de contraste. El uso de un soporte externo como la minerva Philadelphia resulta ventajoso por dos motivos. El primero limita la movilidad de la cervical y esto alivia el dolor. El segundo, logra que el paciente se familiarice con este tipo de ortesis, que necesitara en diferentes momentos del tratamiento conservador y durante la posible cirug\u00eda. Existen trabajos donde la limitaci\u00f3n de la actividad f\u00edsica y la minerva r\u00edgida evitaron la cirug\u00eda en muchos pacientes (43).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tracci\u00f3n cervical continua o intermitente tiene algunos defensores pero no la indicamos regularmente por los peligros que puede entra\u00f1ar cuando se hace por personal<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">poco entrenado, o por el propio paciente. Tampoco recomendamos la quiropraxia en estos enfermos ya que con frecuencia vemos que empeoran despu\u00e9s de sesiones de este tipo de terapia, aun en las mejores manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro pilar del tratamiento conservador es la terapia f\u00edsica con ejercicios fortalecedores de la musculatura para vertebral mediante el apoyo de movimientos en el agua. Tambi\u00e9n se puede recuperar la fortaleza mediante las contracciones isom\u00e9tricas, que ayudan a mantener la lordosis cervical fisiol\u00f3gica. Somos del criterio que la inmovilizaci\u00f3n con minerva, asociada a isom\u00e9tricos son los elementos esenciales del tratamiento conservador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Cirug\u00eda es la otra elecci\u00f3n de tratamiento, principalmente cuando no hay respuesta al tratamiento conservador por periodos que oscilan de tres a seis meses. Los pacientes que debutan con cuadro de mielopatia descompensada son candidatos directos para el tratamiento quir\u00fargico, convirti\u00e9ndose en ocasiones en verdaderas emergencias para intentar descomprimir cuanto antes el tejido medular afectado (47;48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cirug\u00eda se debe realizar cuando el paciente tiene todos los ex\u00e1menes de laboratorio y despu\u00e9s de analizar todas las im\u00e1genes que incluyen radiograf\u00edas simples en cuatro proyecciones (antero posterior, lateral y doble oblicuas) vistas din\u00e1micas en flexi\u00f3n y extensi\u00f3n del raquis cervical y estudios por IRM y TAC del segmento problema. Adem\u00e1s se debe descartar otras afecciones que pueden simular o concomitar con dicha enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evaluaci\u00f3n el\u00e9ctrica mediante los PESS, PESM, La velocidad de conducci\u00f3n y la EMG (49;50) de los grupos musculares comprometidos se\u00f1alan hacia una posible etiolog\u00eda y son de un valor inestimable a la hora de realizar el diagn\u00f3stico diferencial sobre todo con la ELA y las distrofias musculares (20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la consulta de pre anestesia se debe considerar en conjunto la posibilidad de intubaci\u00f3n nasal asistida por fibroscopio si la compresi\u00f3n cervical es severa o cuando ya el paciente tiene una cirug\u00eda previa reciente principalmente una v\u00eda anterior, que limitar\u00eda la maniobra de extensi\u00f3n del raquis. En estos casos es menester tener al corriente a los Otorrinolaring\u00f3logos que poseen m\u00e1s experiencia con este tipo de proceder.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Indicaciones para el tratamiento quir\u00fargico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Paciente con mielopat\u00eda descompensada, r\u00e1pidamente progresiva, independiente de la escala de Nurick. En los que principalmente la marcha esta muy comprometida. Los criterios de Wada y cols.(51), son muy \u00fatiles ya que se unen los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos, la marcha y las im\u00e1genes, para tomar la decisi\u00f3n. La cirug\u00eda ser\u00eda inminente seg\u00fan dicho autor, cuando existe un puntaje de la JOA por debajo de 13, asociado a los s\u00edntomas mencionados.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo fundamental de la cirug\u00eda es descomprimir el tejido neural en toda su extensi\u00f3n para lograr una recuperaci\u00f3n importante, ya que la lesi\u00f3n isqu\u00e9mica medular secundaria a la compresi\u00f3n micro vascular, la sustituci\u00f3n del tejido neural por fibras cicatriciales y las cavidades siringomielicas son alteraciones progresivas (52;53). Esto hace pensar que el tratamiento debe instaurarse lo antes posible, a fin de intentar detener la progresi\u00f3n de la enfermedad en un nivel bajo de afectaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Momento de la cirug\u00eda. Se realizara cuando el equipo quir\u00fargico tenga listo todo el material necesario para realizar la cirug\u00eda programada y al menos una variante o alternativa del proceder o t\u00e9cnica principal propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posici\u00f3n del enfermo. La posici\u00f3n del paciente depender\u00e1 mucho de la v\u00eda de abordaje a realizar pero se tratara de utilizar un comp\u00e1s craneal tipo Mayfield para lograr una buena estabilidad del segmento cervical sobre todo en el dec\u00fabito prono durante los accesos posteriores. Todas las eminencias \u00f3seas ser\u00e1n cubiertas y almohadilladas para evitar compresiones durante el acto operatorio. La posici\u00f3n de los hombros ser\u00e1 de una vigilancia adicional por la superposici\u00f3n de im\u00e1genes que estos provocan en las vistas laterales del segmento cervical. Los mismos deben ser deprimidos por diferentes m\u00e9todos como bandas de material adhesivo en tracci\u00f3n longitudinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medicaci\u00f3n simultanea. En la mielopatia se debe usar el antibi\u00f3tico profil\u00e1ctico seg\u00fan el protocolo a emplear. Por los buenos resultados preferimos 1 gr de una cefalosporina de primera generaci\u00f3n (Cefazolina) en el momento de la inducci\u00f3n y despu\u00e9s cada dos horas de cirug\u00eda y al momento del cierre de la herida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es necesario por la manipulaci\u00f3n que se hace sobre el tejido nervioso el uso de la metilprednisolona succinato s\u00f3dico, el modo de empleo lo hemos estandarizado a raz\u00f3n de 125 miligramos cada 8 horas en las primeras 24 horas. Ya que las altas dosis de dicho medicamento que recomiendan la mayor\u00eda de los protocolos de 30 mg\/kg en bolo inicial en una hora y despu\u00e9s 5,4 mg\/kg de peso por las siguientes 23 horas, se asocian a un alto n\u00famero de complicaciones en estos pacientes de edades avanzadas en su gran mayor\u00eda (54-57).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tipos de tratamiento quir\u00fargico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La descompresi\u00f3n del tejido nervioso se puede llevar a cabo mediante un abordaje anterior o posterior o la combinaci\u00f3n de ambos, la elecci\u00f3n del mismo depende fundamentalmente de la zona de compresi\u00f3n, alineaci\u00f3n de la columna, estabilidad del segmento cervical y la familiarizaci\u00f3n del cirujano con dicho proceder (58-63)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V\u00eda anterior<\/strong> (abordaje antero lateral) se puede hacer mediante una incisi\u00f3n transversal siguiendo los pliegues cut\u00e1neos del cuello (Este es algo trabajoso cuando se pretende instrumentar m\u00e1s de un nivel); o mediante una incisi\u00f3n longitudinal siguiendo el borde anterior del esternocleido mastoideo preferida por los autores por ser m\u00e1s amplia la exposici\u00f3n y tener mejor acceso a las estructuras nobles en caso de ocurrir alg\u00fan accidente quir\u00fargico. En las dos variantes se siguen los siguientes pasos para lograr el acceso a la columna cervical (64).<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Corporectomia cervical.<\/strong><\/li>\n<li>Incisi\u00f3n en la piel y celular subcut\u00e1neo con una hemostasia cuidadosa de los bordes de la herida. Despu\u00e9s hacer incisi\u00f3n sobre el musculo platisma del cuello el que se diseca siguiendo sus fibras. Fig.1.<\/li>\n<li>Decolar entre el esternocleidomastoideo y el paquete vasculo nervioso por fuera, y el es\u00f3fago y la tr\u00e1quea por dentro.<\/li>\n<li>Separaci\u00f3n con la ayuda del electro coagulador de los m\u00fasculos largos del cuello a una distancia que permita realizar la exposici\u00f3n del segmento del raquis que se va a trabajar en los planos transversal y longitudinal.<\/li>\n<li>La resecci\u00f3n del cuerpo vertebral de los osteofitos y del disco, se realiza con diferentes instrumentos como rongeur de Leksell, microcuretas # 3, Kerrison 1 y 2 y motores de alta velocidad. La necesidad de mantenerse en un di\u00e1metro de<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>resecci\u00f3n de 15 a 19 mil\u00edmetros hace que la ventana de hueso que se haga siempre deja una compresi\u00f3n residual lateral que en ocasiones se puede solventar tratando de hacer el canal m\u00e1s ancho en la porci\u00f3n posterior del cuerpo. La proximidad de las vertebrales solo permite un proceder a ciegas y peligroso. Para disminuir el riesgo de lesi\u00f3n de las vertebrales es necesario tener una visi\u00f3n de l\u00edmite externo dado por la configuraci\u00f3n de las superficies de las plataformas vertebrales y por las articulaciones uncovertebrales. Hemos realizado el abordaje del cuerpo vertebral anterior para que el mismo sea m\u00e1s uniforme a la hora de recibir el injerto \u00f3seo con mini sierra de corte frontal con tope de profundidad pero por los riesgos adicionales preferimos el canal tallado con \u00e9l rongeur y regularizado con la fresa de alta velocidad.<\/li>\n<li>El defecto en el cuerpo vertebral, se cubre con injerto \u00f3seo (extra\u00eddo de la cresta il\u00edaca del paciente mediante una incisi\u00f3n adicional) Preferimos el hueso tricortical que nos aporta una consolidaci\u00f3n satisfactoria en la mayor\u00eda de los casos tratados con esta t\u00e9cnica fig.2. Tambi\u00e9n se puede utilizar el peron\u00e9 autologo o tambi\u00e9n el hueso de banco.. . La extracci\u00f3n del hueso se realiza con la sierra de doble corte de la Aesculap, que posee diferentes medidas o haciendo cortes independientes, cuando la dimensi\u00f3n del injerto a extraer es muy grande, como en las corporectomias m\u00faltiples de tres o m\u00e1s niveles. En este momento son de extrema necesidad el pie de rey y los cinceles planos curvos.<\/li>\n<li>La estabilizaci\u00f3n del segmento y del injerto de hueso se realiza de diferentes formas aunque lo m\u00e1s frecuente es aplicar placas y tornillos seg\u00fan la t\u00e9cnica popularizada por Caspar (13). Preferimos los tornillos monocorticales de cuatro mm entre 16 y 18 mm de longitud, siempre que el hueso sea de buena calidad, esto acorta el tiempo quir\u00fargico y los riesgos de tomar la cortical posterior.<\/li>\n<li>Posici\u00f3n correcta de la placa y \u00bfcomo orientarla? Existen diferentes m\u00e9todos para lograr que el anclaje de la placa quede centrada en los cuerpos vertebrales seleccionados previamente, Adem\u00e1s de poder definir la longitud adecuada de la misma. La mayor ayuda la aportan marcas escaldando en el tejido vecino despu\u00e9s de colocar el injerto \u00f3seo y antes de aplicar la placa. Tambi\u00e9n es \u00fatil la orientaci\u00f3n del ment\u00f3n y el estern\u00f3n cuando se unen espacialmente con una l\u00ednea imaginaria o con la ayuda de una cuerda que puede ser el cable del electrocuagulador. Como regla la placa no debe estar a menos de 5 mm de las plataformas vertebrales sanas y los tornillos deben tener cierta convergencia dentro del cuerpo vertebral en los planos axial y sagital. Preferimos una placa 2 mm m\u00e1s corta que la medida al punto medio de cada cuerpo vertebral a instrumentar.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la v\u00eda anterior tambi\u00e9n se puede realizar solo la queilectomia (resecci\u00f3n del osteofito posterior) y fusi\u00f3n intersomatica preferiblemente con bloque \u00f3seo tricortical de cresta iliaca, con o sin instrumentaci\u00f3n mediante placas y tornillos(65-68). Algunos autores proponen solo la fusi\u00f3n sin placa (26;69). Recomendamos este proceder, porque hemos tenido buenos resultados sin instrumentar a los pacientes aun en disectomias m\u00faltiples de hasta tres niveles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones es necesario realizar la resecci\u00f3n parcial de los cuerpos vertebrales vecinos para facilitar la extracci\u00f3n de los grandes osteofitos que requieren de una movilizaci\u00f3n significativa del tejido nervioso(59). La presencia de un canal estrecho cong\u00e9nito puede dar un nivel mayor de complejidad al proceder y demandar m\u00e1s pericia del cirujano. Somos del criterio que el \u00e9xito de la v\u00eda anterior est\u00e1 en la resecci\u00f3n de los osteofitos que protruyen en esta porci\u00f3n del canal. Por tanto la extensi\u00f3n del abordaje para estos fines debe respetar los m\u00e1rgenes externos por la necesidad de preservar las arterias vertebrales, pero en los sentidos proximal y distal el l\u00edmite debe ser la extensi\u00f3n del propio osteofito. Existen razonamientos dispares sobre la posibilidad de la reabsorci\u00f3n de los osteofitos despu\u00e9s que se logra la fusi\u00f3n, la mayor\u00eda de los que hacen este planteamiento tienen sus resultados solo con radiograf\u00eda simples (70). Los estudios m\u00e1s recientes que emplean TAC e IRM de alta resoluci\u00f3n demuestran que los osteofitos residuales permanecen sin variaci\u00f3n alguna, aun despu\u00e9s de la fusi\u00f3n intersomatica (71).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros procedimientos como la corporectomia parcial que respeta el muro posterior o las osteotom\u00edas oblicuas de los cuerpos vertebrales se reportan en la literatura con resultados variables (72-76).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los espaciadores intersomaticos de diferentes materiales como hidroxiapatita, cajas y jaulas de titanio o pol\u00edmeros de alta densidad, pr\u00f3tesis discales, etc. Se usan en el tratamiento por v\u00eda anterior de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical (28;77;78). Estos proporcionan una estabilidad inmediata del segmento y en algunos casos como las pr\u00f3tesis discales, se mantiene la movilidad del segmento vertebral, pero tienen el inconveniente de poseer diferente densidad al hueso y esto en ocasiones trae aparejado una serie de alteraciones en la uni\u00f3n hueso implante, con p\u00e9rdida de la estabilidad local a mediano y largo plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se pueden usar m\u00e9todos diferentes de tratamiento como son cajas con tornillos, grapas placas, tornillos con barras, etc., pero como sabemos, son menos empleados seg\u00fan los reportes de la bibliograf\u00eda revisada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V\u00eda posterior.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiza con m\u00e1s frecuencia en la actualidad, principalmente en los pacientes con m\u00faltiple niveles de compresi\u00f3n, con lordosis cervical conservada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La laminectomia fue decayendo en sus indicaciones por la gran incidencia de cifosis postquir\u00fargica que se presentan en estos pacientes, adem\u00e1s de la inestabilidad marcada que produce y dio paso a la laminoplastia con las dos variantes fundamentales de libro abierto y la separaci\u00f3n intraespinosa de las l\u00e1minas o ventanas francesas (79;80).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras variantes como la laminoplastia de retunelizacion con diferentes instrumentos y la laminoplastia a saltos (81-84) tambi\u00e9n se utilizan en el tratamiento desde el abordaje posterior de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical (85).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente algunos autores hacen la combinaci\u00f3n de la laminectomia cervical con la instrumentaci\u00f3n posterior con tornillos y barras anclados a las masas laterales de las vertebras o a nivel de los ped\u00edculos, esto hace que la fusi\u00f3n vertebral se logre sin afectar las curvaturas fisiol\u00f3gicas del raquis cervical y evitar las complicaciones mencionadas anteriormente (86;87) .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laminoplastia: esta t\u00e9cnica gana popularidad gracias a los trabajos de cirujanos japoneses como Hirabayachi, Itoh, Matzusaki (88-90) que muestran un alto \u00edndice de buenos resultados, con muy pocas complicaciones. La t\u00e9cnica como se hizo referencia, tiene dos variantes como son en libro abierto y en ventana francesa, la l\u00e1mina separada y flotante tiene<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">diferentes formas de anclaje o estabilizaci\u00f3n. La modalidad de libro abierto se realiza mediante una osteotom\u00eda total de la l\u00e1mina de un lado de la espinosa cerca de la uni\u00f3n de la l\u00e1mina al macizo lateral y una osteotom\u00eda parcial que sirva de bisagra en el lado contrario para lograr abrir en bloque las laminas como si se tratase de abrir una puerta o un libro. La cortical posterior de la l\u00e1mina en ambos lados se hace con fresas de alta velocidad preferiblemente de punta diamante de 3 o 4 mm de di\u00e1metro. En la zona de apertura se completa la ostectomia con kerrison n\u00famero dos o tres. Posteriormente se realiza la exeresis del ligamento interespinoso y del ligamento flavus en el segundo y s\u00e9ptimo espacios interespinosos si la planificaci\u00f3n fue de expandir 5 niveles. Despu\u00e9s se puede levantar en bloque todas las l\u00e1minas ayud\u00e1ndonos de una legra de Cobb y liberando con un Penfield todas las adherencias que puedan existir prestando especial atenci\u00f3n al cuarto espacio por la posibilidad de tracci\u00f3n excesiva de la dura que pudiera repercutir sobre la ra\u00edz C5 y provocar paresia de la misma. Los primeros m\u00e9todos de fijaci\u00f3n de las laminas al tejido vecino a la bisagra se realizo con suturas no reabsorbibles ancladas al tejido de la capsula articular o tornillos implantados a este nivel (88). Posteriormente el uso de mini placas se ha hecho m\u00e1s frecuente con el objetivo de lograr una estabilizaci\u00f3n m\u00e1s r\u00edgida (80). Los autores prefieren una modificaci\u00f3n realizada a la t\u00e9cnica de Matzusaki con hilos de nylon que se pasan desde las l\u00e1minas levantadas hasta el ligamento nucal por lo que se le dio el nombre de lamino suspensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El control posoperatorio de estos pacientes es muy complejo principalmente por tratarse de enfermos en su gran mayor\u00eda de la tercera edad, donde las enfermedades concomitantes son frecuentes. La mayor\u00eda de las veces se comienza un esquema de esteroides seg\u00fan el protocolo a emplear y esto tiene aparejado tambi\u00e9n una serie de complicaciones mayores que se deben prevenir o diagnosticar tempranamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente debe salir a una sala de cuidados intensivos progresivos ya que la intubaci\u00f3n de estos enfermos debe ser lo m\u00e1s prolongada posible por si existiera una depresi\u00f3n respiratoria, evitar el riesgo de una re intubaci\u00f3n. Aqu\u00ed se hace un monitoreo constante de los par\u00e1metros vitales y la adecuada administraci\u00f3n de l\u00edquidos endovenosos, medicaci\u00f3n sintom\u00e1tica y de sost\u00e9n, que son parte de este manejo integral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este periodo se contin\u00faan con los esquemas previstos de esteoides y antibi\u00f3ticos. Se comienza la terapia anticoagulante preferiblemente con heparinas de bajo peso molecular a raz\u00f3n de 3 500 Uds. subcut\u00e1neas diarias. Se vigilan los drenajes de aspiraci\u00f3n que deben permanecer cerrados las primeras 6 horas y se supervisa principalmente cantidad y contenido del liquido en el colector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente se comienza a sentar y dar los primeros pasos en sala abierta si las condiciones lo permiten a las 24 horas de la cirug\u00eda. Despu\u00e9s de un periodo que oscila entre tres y cinco d\u00edas se le autoriza el alta hospitalaria generalmente cuando el paciente se ha recuperado del proceder quir\u00fargico y las mediciones de los \u00edndices hematol\u00f3gicos se normalizan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe continuar con anti coagulaci\u00f3n por un periodo de 2 a 3 meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los puntos de sutura del cuello anterior se retiran entre 4 y 5 d\u00edas y los del abordaje posterior y la cresta iliaca entre 15 y 21dias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El seguimiento debe ser peri\u00f3dico en los primeros meses con cita a control cl\u00ednico radiogr\u00e1fico a 4 semanas, ocho semanas, tres meses, seis meses y continuar anualmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los factores que influyen en resultados insatisfactorios con el proceder de la laminoplastia son varios, pero la presencia de un da\u00f1o neurol\u00f3gica severo, por periodo de tiempo de seis meses o m\u00e1s y los cambios estructurales como el di\u00e1metro de canal, la compresi\u00f3n multinivel, los cambios en la intensidad de se\u00f1ales del tejido medular en T2, son bien conocidos y deben d\u00e1rselos a conocer al paciente y sus familiares en el momento del consentimiento informado de su enfermedad, por los riesgos adicionales que ellos entra\u00f1an (91).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Anexos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fig 1. Abordaje anterior del m\u00fasculo platisma del cuello.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33059\" aria-describedby=\"caption-attachment-33059\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielopatia-espondilotica-cervical.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-33059\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielopatia-espondilotica-cervical.jpg\" alt=\"mielopatia-espondilotica-cervical\" width=\"400\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielopatia-espondilotica-cervical.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielopatia-espondilotica-cervical-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33059\" class=\"wp-caption-text\">Mielopat\u00eda espondil\u00f3tica cervical<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fig. 2. Colocaci\u00f3n de injerto \u00f3seo y placa anterior.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33060\" aria-describedby=\"caption-attachment-33060\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-33060\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\" alt=\"mielopatia-cirugia-injerto\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33060\" class=\"wp-caption-text\">Mielopatia. Cirug\u00eda. Injerto<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (1) \u00a0 Brain WR. The neurological manifestations of cervical spondylosis. Brain 1952 Jun;75(2):187-225.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (2) \u00a0 Cates JR, Soriano MM. Cervical spondylotic myelopathy. J Manipulative Physiol Ther 1995 Sep;18(7):471-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (3) \u00a0 Clark CR. Cervical spondylotic myelopathy: history and physical findings. Spine (Phila Pa 1976 ) 1988 Jul;13(7):847-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (4) \u00a0 Bohlman HH, Emery SE. The pathophysiology of cervical spondylosis and myelopathy. Spine (Phila Pa 1976 ) 1988 Jul;13(7):843-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (5) \u00a0 Bernhardt M, Hynes RA, Blume HW, White AA, III. Cervical spondylotic myelopathy. J Bone Joint Surg Am 1993 Jan;75(1):119-28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (6) \u00a0 Crandall PH, Batzdorf U. Cervical spondylotic myelopathy. J Neurosurg 1966 Jul;25(1):57-66.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (7) \u00a0 Emery SE. Cervical spondylotic myelopathy: diagnosis and treatment. J Am Acad Orthop Surg 2001 Nov;9(6):376-88.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (8) \u00a0 Ferguson RJ, Caplan LR. Cervical spondylitic myelopathy. Neurol Clin 1985 May;3(2):373-82.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (9) \u00a0 Lees F. Natural history and prognosis of cervical spondylosis. Br Med J 1963 Dec 28;2(5373):1607-10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (10) \u00a0 Young WF. Cervical spondylotic myelopathy: a common cause of spinal cord dysfunction in older persons. Am Fam Physician 2000 Sep 1;62(5):1064-70, 1073.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (11) \u00a0 Levine DN. Pathogenesis of cervical spondylotic myelopathy. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1997 Apr;62(4):334-40.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (12) \u00a0 Nurick S. The pathogenesis of the spinal cord disorder associated with cervical spondylosis. Brain 1972;95(1):87-100.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (13) \u00a0 Caspar W, Barbier DD, Klara PM. Anterior cervical fusion and Caspar plate stabilization for cervical trauma. Neurosurgery 1989 Oct;25(4):491-502.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (14) \u00a0 Cloward RB. The anterior approach for removal of ruptured cervical disks. J Neurosurg 1958 Nov;15(6):602-17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (15) \u00a0 Hirabayashi K, Watanabe K, Wakano K, Suzuki N, Satomi K, Ishii Y. Expansive open-door laminoplasty for cervical spinal stenotic myelopathy. Spine (Phila Pa 1976 ) 1983 Oct;8(7):693-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (16) \u00a0 Fukuda K, Ozaki T, Tsumura N, Sengoku A, Nomi M, Yanagiuchi A, et al. Neurogenic bladder associated with pure cervical spondylotic myelopathy: clinical characteristics and recovery after surgery. Spine (Phila Pa 1976 ) 2013 Jan 15;38(2):104-11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (17) \u00a0 Kim HJ, Tetreault LA, Massicotte EM, Arnold PM, Skelly AC, Brodt ED, et al. Differential diagnosis for cervical spondylotic myelopathy: literature review. Spine (Phila Pa 1976 ) 2013 Oct 15;38(22 Suppl 1):S78-S88.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (18) \u00a0 Baron EM, Young WF. Cervical spondylotic myelopathy: a brief review of its pathophysiology, clinical course, and diagnosis. Neurosurgery 2007 Jan;60(1 Supp1 1):S35-S41.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (19) \u00a0 Toledano M, Bartleson JD. Cervical spondylotic myelopathy. Neurol Clin 2013 Feb;31(1):287-305.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (20) \u00a0 Tracy JA, Bartleson JD. Cervical spondylotic myelopathy. Neurologist 2010 May;16(3):176-87.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (21) \u00a0 Lo YL. The role of electrophysiology in the diagnosis and management of cervical spondylotic myelopathy. Ann Acad Med Singapore 2007 Nov;36(11):886-93.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (22) \u00a0 Ranawat CS, O&#8217;Leary P, Pellicci P, Tsairis P, Marchisello P, Dorr L. Cervical spine fusion in rheumatoid arthritis. J Bone Joint Surg Am 1979 Oct;61(7):1003-10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (23) \u00a0 Prolo DJ, Oklund SA, Butcher M. Toward uniformity in evaluating results of lumbar spine operations. A paradigm applied to posterior lumbar interbody fusions. Spine (Phila Pa 1976 ) 1986 Jul;11(6):601-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (24) \u00a0 Cooper PR. Cervical spondylotic myelopathy. J Neurosurg Spine 2005 Sep;3(3):253-4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (25) \u00a0 Vitzthum HE, Dalitz K. Analysis of five specific scores for cervical spondylogenic myelopathy. Eur Spine J 2007 Dec;16(12):2096-103.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (26) \u00a0 Chagas H, Domingues F, Aversa A, Vidal Fonseca AL, de Souza JM. Cervical spondylotic myelopathy: 10 years of prospective outcome analysis of anterior decompression and fusion. Surg Neurol 2005;64 Suppl 1:S1-S5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (27) \u00a0 Dimar JR, Bratcher KR, Brock DC, Glassman SD, Campbell MJ, Carreon LY. Instrumented open-door laminoplasty as treatment for cervical myelopathy in 104 patients. Am J Orthop 2009 Jul;38(7):E123-E128.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (28) \u00a0 Ding C, Hong Y, Liu H, Shi R, Song Y, Li T. Comparison of cervical disc arthroplasty with anterior cervical discectomy and fusion for the treatment of cervical spondylotic myelopathy. Acta Orthop Belg 2013 Jun;79(3):338-46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (29) \u00a0 Echevarria R H. Mieloradiculopatia espondil\u00f3tica cervical. Manual de pr\u00e1cticas m\u00e9dicas del Hospital Cl\u00ednico Quir\u00fargico Hermanos Ameijeiras. 1. 2008. Report No: II.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (30) \u00a0 Fay LY, Huang WC, Wu JC, Chang HK, Tsai TY, Ko CC, et al. Arthroplasty for cervical spondylotic myelopathy: similar results to patients with only radiculopathy at 3 years&#8217; follow-up. J Neurosurg Spine 2014 Sep;21(3):400-10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (31) \u00a0 Echevarria RH. Urgencias selectivas. Mieloradiculopatia espondil\u00f3tica cervical. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ref Type: Edited Book<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (32) \u00a0 Moussellard HP, Meyer A, Biot D, Khiami F, Sariali E. Early neurological recovery course after surgical treatment of cervical spondylotic myelopathy: a prospective study with 2-year follow-up using three different functional assessment tests. Eur Spine J 2014 Jul;23(7):1508-14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (33) \u00a0 Miyamoto H, Maeno K, Uno K, Kakutani K, Nishida K, Sumi M. Outcomes of surgical intervention for cervical spondylotic myelopathy accompanying local kyphosis (comparison between laminoplasty alone and posterior reconstruction surgery using the screw-rod system). Eur Spine J 2014 Feb;23(2):341-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (34) \u00a0 Miyazaki T, Sudo H, Hiratsuka S, Iwasaki N. Cervical spondylotic myelopathy with subacute combined degeneration. Spine J 2014 Feb 1;14(2):381-2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (35) \u00a0 Morishita Y, Matsushita A, Maeda T, Ueta T, Naito M, Shiba K. Rapid progressive clinical deterioration of cervical spondylotic myelopathy. Spinal Cord 2014 Sep 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (36) \u00a0 Scardino FB, Rocha LP, Barcelos AC, Rotta JM, Botelho RV. Is there a benefit to operating on patients (bedridden or in wheelchairs) with advanced stage cervical spondylotic myelopathy? Eur Spine J 2010 May;19(5):699-705.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (37) \u00a0 Rao RD, Gourab K, David KS. Operative treatment of cervical spondylotic myelopathy. J Bone Joint Surg Am 2006 Jul;88(7):1619-40.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (38) \u00a0 Fouyas IP, Statham PF. Operative treatment of cervical spondylosis. Br J Neurosurg 1998 Dec;12(6):594-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (39) \u00a0 Shi Z, Jia L, Yu K, Yuan W, Ni B, Chen X. [Clinical significance of early diagnosis of cervical spondylotic myelopathy]. Zhonghua Wai Ke Za Zhi 1998 Dec;36(12):717-20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (40) \u00a0 Jia L, Yuan W, Ni B, Zhu H, Chen X, Shi Z. [Cervical spondylotic myelopathy: early diagnosis and timing of operation]. Zhonghua Wai Ke Za Zhi 1998 Apr;36(4):224-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (41) \u00a0 Tamburrelli F, Di L, V, Pola E, Genitiempo M, Pilato F, Logroscino CA. Cervical spondylotic myelopathy: proposal of a surveillance algorithm. Eur Rev Med Pharmacol Sci 2008 May;12(3):161-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (42) \u00a0 Yoshimatsu H, Nagata K, Goto H, Sonoda K, Ando N, Imoto H, et al. Conservative treatment for cervical spondylotic myelopathy. prediction of treatment effects by multivariate analysis. Spine J 2001 Jul;1(4):269-73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (43) \u00a0 Matsumoto M, Chiba K, Ishikawa M, Maruiwa H, Fujimura Y, Toyama Y. Relationships between outcomes of conservative treatment<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">and magnetic resonance imaging findings in patients with mild cervical myelopathy caused by soft disc herniations. Spine (Phila Pa 1976 ) 2001 Jul 15;26(14):1592-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (44) \u00a0 Pastor D. Use of electrical stimulation and exercise to increase muscle strength in a patient after surgery for cervical spondylotic myelopathy. Physiother Theory Pract 2010 Feb;26(2):134-42.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (45) \u00a0 Almeida GP, Carneiro KK, Marques AP. Manual therapy and therapeutic exercise in patient with symptomatic cervical spondylotic myelopathy: a case report. J Bodyw Mov Ther 2013 Oct;17(4):504-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (46) \u00a0 Kong LD, Meng LC, Wang LF, Shen Y, Wang P, Shang ZK. Evaluation of conservative treatment and timing of surgical intervention for mild forms of cervical spondylotic myelopathy. Exp Ther Med 2013 Sep;6(3):852-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (47) \u00a0 Garc\u00eda Rodr\u00edguez LA. Conceptos b\u00e1sicos de la cirug\u00eda vertebral. Madrid: Panamericana; 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (48) \u00a0 Morishita Y, Matsushita A, Maeda T, Ueta T, Naito M, Shiba K. Rapid progressive clinical deterioration of cervical spondylotic myelopathy. Spinal Cord 2014 Sep 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (49) \u00a0 Zhang J, Liu MS, Cui LY, Li BH, DU H. [A clinical, electromyographic, and magnetic resonance imaging study of cervical spondylotic myelopathy: analysis of 96 cases]. Zhonghua Yi Xue Za Zhi 2009 Feb 10;89(5):328-30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (50) \u00a0 Hattori S, Saiki K, Kawai S. Diagnosis of the level and severity of cord lesion in cervical spondylotic myelopathy. Spinal evoked potentials. Spine (Phila Pa 1976 ) 1979 Nov;4(6):478-85.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (51) \u00a0 Wada E, Suzuki S, Kanazawa A, Matsuoka T, Miyamoto S, Yonenobu K. Subtotal corpectomy versus laminoplasty for multilevel cervical spondylotic myelopathy: a long-term follow-up study over 10 years. Spine (Phila Pa 1976 ) 2001 Jul 1;26(13):1443-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (52) \u00a0 Karadimas SK, Gatzounis G, Fehlings MG. Pathobiology of cervical spondylotic myelopathy. Eur Spine J 2014 Mar 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (53) \u00a0 Lebl DR, Hughes A, Cammisa FP, Jr., O&#8217;Leary PF. Cervical spondylotic myelopathy: pathophysiology, clinical presentation, and treatment. HSS J 2011 Jul;7(2):170-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (54) \u00a0 Lee HC, Cho DY, Lee WY, Chuang HC. Pitfalls in treatment of acute cervical spinal cord injury using high-dose methylprednisolone: a retrospect audit of 111 patients. Surg Neurol 2007;68 Suppl 1:S37-S41.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (55) \u00a0 Matsumoto T, Tamaki T, Kawakami M, Yoshida M, Ando M, Yamada H. Early complications of high-dose methylprednisolone sodium succinate treatment in the follow-up of acute cervical spinal cord injury. Spine (Phila Pa 1976 ) 2001 Feb 15;26(4):426-30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (56) \u00a0 Khan MF, Burks SS, Al-Khayat H, Levi AD. The effect of steroids on the incidence of gastrointestinal hemorrhage after spinal cord injury: a case-controlled study. Spinal Cord 2014 Jan;52(1):58-60.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (57) \u00a0 Tesiorowski M, Potaczek T, Jasiewicz B, Sapa J, Zygmunt M. [Methylprednisolone- acute spinal cord injury, benefits or risks?]. Postepy Hig Med Dosw (Online ) 2013;67:601-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (58) \u00a0 Geck MJ, Eismont FJ. Surgical options for the treatment of cervical spondylotic myelopathy. Orthop Clin North Am 2002 Apr;33(2):329-48.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (59) \u00a0 Li Z, Guo Z, Hou S, Zhao Y, Zhong H, Yu S, et al. Segmental anterior cervical corpectomy and fusion with preservation of middle vertebrae in the surgical management of 4-level cervical spondylotic myelopathy. Eur Spine J 2014 Jul;23(7):1472-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (60) \u00a0 Konig SA, Spetzger U. Surgical management of cervical spondylotic myelopathy &#8211; indications for anterior, posterior or combined procedures for decompression and stabilisation. Acta Neurochir (Wien ) 2014 Feb;156(2):253-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (61) \u00a0 Sherief T, White J, Bommireddy R, Klezl Z. Cervical spondylotic myelopathy: the outcome and potential complications of surgical treatment. Acta Chir Orthop Traumatol Cech 2013;80(5):328-34.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (62) \u00a0 Muthukumar N. Surgical management of cervical spondylotic myelopathy. Neurol India 2012 Mar;60(2):201-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (63) \u00a0 Yang F, Tan MS, Yi P. [Alternatives of anterior and posterior approaches for cervical spondylotic myelopathy]. Zhongguo Gu Shang 2009 Aug;22(8):612-4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (64) \u00a0 Pavlov PW. Anterior decompression for cervical spondylotic myelopathy. Eur Spine J 2003 Oct;12 Suppl 2:S188-S194.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (65) \u00a0 Han YC, Liu ZQ, Wang SJ, Li LJ, Tan J. Is anterior cervical discectomy and fusion superior to corpectomy and fusion for treatment of multilevel cervical spondylotic myelopathy? A systemic review and meta-analysis. PLoS One 2014;9(1):e87191.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (66) \u00a0 Liu Y, Hou Y, Yang L, Chen H, Wang X, Wu X, et al. Comparison of 3 reconstructive techniques in the surgical management of multilevel cervical spondylotic myelopathy. Spine (Phila Pa 1976 ) 2012 Nov 1;37(23):E1450-E1458.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (67) \u00a0 Kadoya S, Nakamura T, Kwak R, Hirose G. Anterior osteophytectomy for cervical spondylotic myelopathy in developmentally narrow canal. J Neurosurg 1985 Dec;63(6):845-50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (68) \u00a0 Zhang ZH, Yin H, Yang K, Zhang T, Dong F, Dang G, et al. Anterior intervertebral disc excision and bone grafting in cervical spondylotic myelopathy. Spine (Phila Pa 1976 ) 1983 Jan;8(1):16-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (69) \u00a0 Connolly PJ, Esses SI, Kostuik JP. Anterior cervical fusion: outcome analysis of patients fused with and without anterior cervical plates. J Spinal Disord 1996 Jun;9(3):202-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (70) \u00a0 Connolly ES, Seymour RJ, Adams JE. Clinical evaluation of anterior cervical fusion for degenerative cervical disc disease. J Neurosurg 1965 Oct;23(4):431-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (71) \u00a0 Stevens JM, Clifton AG, Whitear P. Appearances of posterior osteophytes after sound anterior interbody fusion in the cervical spine: a high-definition computed myelographic study. Neuroradiology 1993;35(3):227-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (72) \u00a0 Groff MW, Sriharan S, Lee SM, Maiman DJ. Partial corpectomy for cervical spondylosis. Spine (Phila Pa 1976 ) 2003 Jan 1;28(1):14-20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (73) \u00a0 Traynelis VC, Arnold PM, Fourney DR, Bransford RJ, Fischer DJ, Skelly AC. Alternative Procedures for the Treatment of Cervical Spondylotic Myelopathy: Arthroplasty, Oblique Corpectomy, Skip Laminectomy: Evaluation of Comparative Effectiveness and Safety. Spine (Phila Pa 1976 ) 2013 Sep 10.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (74) \u00a0 Qian L, Shao J, Liu Z, Cheng L, Zeng Z, Jia Y, et al. Comparison of the safety and efficacy of anterior &#8216;skip&#8217; corpectomy versus posterior decompression in the treatment of cervical spondylotic myelopathy. J Orthop Surg Res 2014;9:63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (75) \u00a0 Chen Z, Lin L, Cao GH, Wu JM. [Treatment of cervical spondylotic myelopathy and radiculopathy by anterior subtotal vertebrectomy and decompression combined graft and internal fixation]. Zhongguo Gu Shang 2009 May;22(5):394-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (76) \u00a0 Ying Z, Xinwei W, Jing Z, Shengming X, Bitao L, Tao Z, et al. Cervical corpectomy with preserved posterior vertebral wall for cervical spondylotic myelopathy: a randomized control clinical study. Spine (Phila Pa 1976 ) 2007 Jun 15;32(14):1482-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (77) \u00a0 Zhang Y, Quan Z, Zhao Z, Luo X, Tang K, Li J, et al. Evaluation of anterior cervical reconstruction with titanium mesh cages versus nano-hydroxyapatite\/polyamide66 cages after 1- or 2-level corpectomy for multilevel cervical spondylotic myelopathy: a retrospective study of 117 patients. PLoS One 2014;9(5):e96265.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (78) \u00a0 Shao JL, Li ZZ, Wang J, Jiao GL. [Application of titanium mesh in anterior cervical subtotal corpectomy with locking plate for cervical spondylotic myelopathy]. Nan Fang Yi Ke Da Xue Xue Bao 2009 Jun;29(6):1226-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (79) \u00a0 Heller JG, Edwards CC, Murakami H, Rodts GE. Laminoplasty versus laminectomy and fusion for multilevel cervical myelopathy: an independent matched cohort analysis. Spine (Phila Pa 1976 ) 2001 Jun 15;26(12):1330-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (80) \u00a0 Petraglia AL, Srinivasan V, Coriddi M, Whitbeck MG, Maxwell JT, Silberstein HJ. Cervical laminoplasty as a management option for patients with cervical spondylotic myelopathy: a series of 40 patients. Neurosurgery 2010 Aug;67(2):272-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (81) \u00a0 Yukawa Y, Kato F, Ito K, Horie Y, Hida T, Ito Z, et al. Laminoplasty and skip laminectomy for cervical compressive myelopathy: range of motion, postoperative neck pain, and surgical outcomes in a randomized prospective study. Spine (Phila Pa 1976 ) 2007 Aug 15;32(18):1980-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (82) \u00a0 Arantes AAJ, Silva GJ, Malheiros JA, Goncalves FF, Magaldi M, Santiago E, et al. A new expansive two-open-doors laminoplasty for multilevel cervical spondylotic myelopathy: technical report and follow-up results. Arq Neuropsiquiatr 2014 Jan;72(1):49-54.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (83) \u00a0 Sivaraman A, Bhadra AK, Altaf F, Singh A, Rai A, Casey AT, et al. Skip laminectomy and laminoplasty for cervical spondylotic myelopathy: a prospective study of clinical and radiologic outcomes. J Spinal Disord Tech 2010 Apr;23(2):96-100.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (84) \u00a0 Shiraishi T. Skip laminectomy&#8211;a new treatment for cervical spondylotic myelopathy, preserving bilateral muscular attachments to the spinous processes: a preliminary report. Spine J 2002 Mar;2(2):108-15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (85) \u00a0 Shiraishi T. Skip laminectomy&#8211;a new treatment for cervical spondylotic myelopathy, preserving bilateral muscular attachments to the spinous processes: a preliminary report. Spine J 2002 Mar;2(2):108-15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (86) \u00a0 Houten JK, Cooper PR. Laminectomy and posterior cervical plating for multilevel cervical spondylotic myelopathy and ossification of the posterior longitudinal ligament: effects on cervical alignment, spinal cord compression, and neurological outcome. Neurosurgery 2003 May;52(5):1081-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (87) \u00a0 Zhang H, Sun T, Lu S, Li Q, Yadav SK. [Comparison of effectiveness between laminoplasty and laminectomy decompression and fusion with internal fixation for cervical spondylotic myelopathy]. Zhongguo Xiu Fu Chong Jian Wai Ke Za Zhi 2012 Oct;26(10):1191-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (88) \u00a0 Hirabayashi K, Satomi K. Operative procedure and results of expansive open-door laminoplasty. Spine (Phila Pa 1976 ) 1988 Jul;13(7):870-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (89) \u00a0 Matsuzaki H, Hoshino M, Kiuchi T, Toriyama S. Dome-like expansive laminoplasty for the second cervical vertebra. Spine (Phila Pa 1976 ) 1989 Nov;14(11):1198-203.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (90) \u00a0 Itoh T, Tsuji H. Technical improvements and results of laminoplasty for compressive myelopathy in the cervical spine. Spine (Phila Pa 1976 ) 1985 Oct;10(8):729-36.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (91) \u00a0 Ahn JS, Lee JK, Kim BK. Prognostic factors that affect the surgical outcome of the laminoplasty in cervical spondylotic myelopathy. Clin Orthop Surg 2010 Jun;2(2):98-104.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento Resumen. Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica cervical, mediante un an\u00e1lisis de las diferentes clasificaciones utilizadas para esta entidad. Adem\u00e1s se examina la fisiopatolog\u00eda y el cuadro cl\u00ednico m\u00e1s frecuente de la enfermedad. Se hace alusi\u00f3n al m\u00e9todo cl\u00ednico como el principal instrumento de &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#more-33058\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":33060,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[5928,5927,5926,14440,14439],"class_list":["post-33058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-neurologia","tag-cervical","tag-espondilotica","tag-mielopatia","tag-mielopatia-espondilotica","tag-mielopatia-espondilotica-cervical","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento Resumen. Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"39 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento\",\"datePublished\":\"2015-06-12T18:17:52+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-10T09:20:31+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\"},\"wordCount\":8891,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\",\"keywords\":[\"cervical\",\"espondil\u00f3tica\",\"mielopatia\",\"mielopat\u00eda espondil\u00f3tica\",\"mielopat\u00eda espondil\u00f3tica cervical\"],\"articleSection\":[\"Neurolog\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\",\"name\":\"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\",\"datePublished\":\"2015-06-12T18:17:52+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-10T09:20:31+00:00\",\"description\":\"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento Resumen. Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg\",\"width\":400,\"height\":300,\"caption\":\"Mielopatia. Cirug\u00eda. Injerto\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Neurolog\u00eda\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento","description":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento Resumen. Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"39 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento","datePublished":"2015-06-12T18:17:52+00:00","dateModified":"2021-03-10T09:20:31+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/"},"wordCount":8891,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg","keywords":["cervical","espondil\u00f3tica","mielopatia","mielopat\u00eda espondil\u00f3tica","mielopat\u00eda espondil\u00f3tica cervical"],"articleSection":["Neurolog\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/","name":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg","datePublished":"2015-06-12T18:17:52+00:00","dateModified":"2021-03-10T09:20:31+00:00","description":"Mielopat\u00eda cervical espondil\u00f3tica. Diagn\u00f3stico. Clasificaciones y tratamiento Resumen. Se realiza un estudio de revisi\u00f3n de la mielopatia espondil\u00f3tica","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielopatia-cirugia-injerto.jpg","width":400,"height":300,"caption":"Mielopatia. Cirug\u00eda. Injerto"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielopatia-cervical-espondilotica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Neurolog\u00eda"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":20920,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33058"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33058\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}