{"id":34045,"date":"2015-08-04T05:54:24","date_gmt":"2015-08-04T03:54:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=34045"},"modified":"2015-08-04T08:15:39","modified_gmt":"2015-08-04T06:15:39","slug":"historia-lepra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/historia-lepra\/","title":{"rendered":"Algunos aspectos hist\u00f3ricos de la lepra"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><\/h1>\n<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Algunos aspectos hist\u00f3ricos de la lepra<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, una de las enfermedades que m\u00e1s tiempo ha acompa\u00f1ado a la humanidad y en la que sus portadores han sido m\u00e1s estigmatizados, es la lepra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe ser de inter\u00e9s general para el m\u00e9dico el recordar los aspectos hist\u00f3ricos del padecimiento, para tener bases cient\u00edficas y culturales al tratar a los pacientes sufrientes de \u00e9ste problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Algunos aspectos hist\u00f3ricos de la lepra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo Murillo-God\u00ednez. Medicina Interna. Quer\u00e9taro, Qro., M\u00e9jico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas enfermedades son de lo m\u00e1s antiguo y nada acerca de ellas ha cambiado. Somos nosotros los que cambiamos al aprender a reconocer en ellas lo que antes no percib\u00edamos\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jean-Martin Charcot (1825-1893)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa ciencia sola, no basta para llenar la actividad del cient\u00edfico, sino que debe completarla con la cultura human\u00edstica. De ella depender\u00e1n sus valores \u00e9ticos, su capacidad de comprensi\u00f3n y simpat\u00eda y su esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n social\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignacio Ch\u00e1vez S\u00e1nchez (1897-1979)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa fealdad de este delito es tan horrible a los ojos de la ley, que no acert\u00f3 a explicarla mejor que compar\u00e1ndola al hediondo mal de la lepra\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sin\u00f3nimos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de su historia, la lepra (del gr. <em>lepis<\/em>, escama, costra) (1) ha tenido varios sin\u00f3nimos: mal de San L\u00e1zaro, enfermedad de Hansen o hanseniasis, y para tipos particulares de lepra, elefanc\u00eda o elefantiasis y leoniasis (t\u00e9rminos usados entre los griegos) (2,3). El sin\u00f3nimo de mal de San L\u00e1zaro proviene del pasaje b\u00edblico de L\u00e1zaro y Epul\u00f3n (Lc 16,19-31) y de ah\u00ed los t\u00e9rminos de lazarino para referirse al paciente y de lazareto para nombrar los hospitales propios para \u00e9stos enfermos; el llamarla enfermedad de Hansen se debe al apellido del descubridor de su causa, como se ver\u00e1 despu\u00e9s; en cuanto al t\u00e9rmino elefantiasis, aparece por primera vez en los escritos de Diosc\u00f3rides (*)(s. I); la palabra leoniasis, la us\u00f3 Arist\u00f3teles (384-322 a. de C.) (3,4). Otro sin\u00f3nimo de la lepra usado anta\u00f1o fue el de albarazo (del \u00e1r. al-baraz = la lepra).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Pedanio Diosc\u00f3rides Anazarbeo (c. 40 &#8211; c. 90)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lepra en el mundo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 4266 a. de C., los papiros dan cuenta de la lepra en Egipto, en el reinado de Sat\u00ed V, probablemente importada del centro de \u00c1frica (5), en donde probablemente haya existido desde el a\u00f1o 15000 a. de C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una prueba evidente de la estigmatizaci\u00f3n ancestral del leproso, es un anatema lanzado por un poeta hind\u00fa, en el 2400 a. de C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQue se oculte y viva parte, sobre un lecho de esti\u00e9rcol, con los perros sarnosos y los animales inmundos, ese, cuyo cuerpo se cubre de p\u00fastulas semejantes a las burbujas de aire infecto que surgen de los pantanos y revientan en la superficie, porque ofende a la luz. Que se arroje de los pueblos a pedradas y que se cubra de basura a \u00e9l, que es basura viviente. Que los r\u00edos vomiten su cad\u00e1ver\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2000 a. de C., la lepra fue descrita en China, con el nombre de <em>Da Feng<\/em>, consider\u00e1ndola un castigo de los dioses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1900 a. de C., en el C\u00f3digo de Hammurabi, se designaba con la palabra <em>Siptu <\/em>al leproso, excluy\u00e9ndolo de ciertas obligaciones y priv\u00e1ndolo de algunos derechos. En 1400 a. de C., aparecen en los libros sagrados de la India, los Vedas (<em>Rig Veda, Yagur Veda <\/em>y <em>Atharva Veda<\/em>) las palabras <em>kushtha <\/em>y <em>shwetakustha<\/em>, para referirse a la lepra (3,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente que uno de los libros famosos en que se hace referencia en varios pasajes a la lepra, es en la Biblia; la palabra hebrea usada en el Antiguo Testamento para designarla es <em>tsara\u2019ath <\/em>(<em>zar\u2019ath<\/em>) (Lv 13-14); entre los personajes nombrados como leprosos en el libro sagrado destacan, Mois\u00e9s (\u00c9x 4,6), Miriam (N\u00fam 12,98), Naam\u00e1n (2Re 5), Azary\u00e1 (2Re 15,58) y, quiz\u00e1 Job (la enfermedad de \u00e9ste se nombra como <em>schehin<\/em>); tambi\u00e9n destacan Sim\u00f3n, <em>el leproso <\/em>(Mc 14,3) y, probablemente L\u00e1zaro de Betania (Jn 11,1-14); as\u00ed mismo, se mencionan en forma colectiva cuatro leprosos de Samaria (2Re 7,3) y curaciones de uno (Mc 1, 40-45) y de diez leprosos (Lc 17, 11-19) (7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una descripci\u00f3n cl\u00ednica de la lepra en la Biblia, se encuentra en \u00c9x. 13, 2-3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u2026Cuando uno tenga en su piel tumor, erupci\u00f3n o mancha blanca y se forme en su piel como una llaga\u2026, ser\u00e1 llevado al sacerdote Aar\u00f3n o a uno de sus hijos,\u2026 . El sacerdote examinar\u00e1 la llaga; si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y la llaga parece hundida en la piel, es llaga de lepra; cuando el sacerdote lo haya comprobado, lo declarar\u00e1 impuro\u2026\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las disposiciones testamentarias de Luis VIII, <em>el le\u00f3n <\/em>(1187-1226), rey de Francia de 1223 a 1226, se encuentra la construcci\u00f3n de m\u00e1s de 2,000 leproser\u00edas (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lepra en Am\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer hospital para leprosos en el continente americano se llam\u00f3 de San L\u00e1zaro y fue fundado en la ciudad de M\u00e9xico, en un terreno llamado del Marqu\u00e9s y despu\u00e9s conocido por la Tlaxpana, por Hern\u00e1n Cort\u00e9s, en 1528; desapareci\u00f3 por orden de Nu\u00f1o de Guzm\u00e1n, \u00abya que por ah\u00ed pasaba el agua para la ciudad procedente de Chapultepec, cuyo primer uso era en el leprosario\u00bb; un segundo Hospital de San L\u00e1zaro, cerca de Las Atarazanas (*), fue fundado por el m\u00e9dico<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro L\u00f3pez en 1572 quien lo administr\u00f3 hasta 1596, fecha en que instituy\u00f3 herederos y patronos del mismo a sus descendientes (**); Jos\u00e9 Diego Medina lo cedi\u00f3 a los PP. Juaninos (religiosos de San Juan de Dios) quienes se hicieron cargo del hospital en 1721 (***)y lo administraron hasta 1821, con motivo de la extinci\u00f3n de la orden; despu\u00e9s, su administraci\u00f3n la llev\u00f3 a cabo el Ayuntamiento hasta el 12 de agosto de 1862, fecha en que fueron trasladados los enfermos al hospital de San Pablo, despu\u00e9s de su clausura, el hospital (junto con la Iglesia y el cementerio), quedaron inexistentes y en ruinas; cuando el hospital estaba activo, casi siempre hab\u00eda 50 enfermos aproximadamente, de los que era mayor el n\u00famero de mujeres; costaba la manutenci\u00f3n de cada enfermo $9 al mes (28,31,32,33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) fortaleza dentro de la cual se guardaban, constru\u00edan y reparaban las embarcaciones (bergantines) y desde donde se pod\u00eda ofender y defender, levantada por disposici\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(**) Jos\u00e9, Agust\u00edn, Nicol\u00e1s, Catarina, Mar\u00eda y Juana (hijos de su esposa Juana de Le\u00f3n)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(***) en la misma fecha se le hicieron reparaciones a cargo de Buenaventura de Medina y Picazo, costando 110,244 pesos y 4 reales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arzobispo de M\u00e9xico Pedro Moya de Contreras, dec\u00eda en el siglo XVI \u00ablos leprosos, por misericordia de Dios, son pocos en \u00e9stas tierras\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 23 de enero de 1638, \u00c1lvaro Qui\u00f1ones Osorio, marqu\u00e9s de Lorenzana, funda en Guatemala el Hospital de San L\u00e1zaro, \u00aben vista de que los enfermos del mal de San L\u00e1zaro son numerosos y andan sueltos\u00bb. En un diccionario maya-castellano, escrito por Fr. Pedro Beltr\u00e1n de Santa Rosa Mar\u00eda, en 1742, se hace menci\u00f3n de las palabras <em>naycan <\/em>y <em>hauai<\/em>, como sin\u00f3nimos de lepra (6). Un nuevo Hospital de San L\u00e1zaro en la Nueva Espa\u00f1a fue fundado en la ciudad de Campeche, en 1785 (8). El 2 de enero de 1937, se fund\u00f3 en M\u00e9xico el dispensario antileproso <em>Ladislao de la Pascua<\/em>, el cual, en 1951 con funciones ampliadas a la atenci\u00f3n de los padecimientos cut\u00e1neos, cambi\u00f3 su nombre por el de Centro Dermatol\u00f3gico. En 1948, se fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n Mexicana de Acci\u00f3n contra la lepra, A.C. y el 25 de octubre de 1956, se public\u00f3 el primer n\u00famero de su revista oficial, la llamada <em>Dermatolog\u00eda Revista Mexicana<\/em>, en ocasi\u00f3n de la celebraci\u00f3n del III Congreso Iberolatinoamericano de Dermatolog\u00eda, celebrado en la ciudad de M\u00e9xico (9,10,11,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La difusi\u00f3n de la lepra en tierras americanas se debi\u00f3 m\u00e1s que a los soldados conquistadores, a los esclavos negros (de Guinea, Senegal, Nigeria y Congo). La lepra fue identificada en los EUA, en Luisiana, en 1758; en Haw\u00e1i, se cre\u00f3 la palabra <em>mai pake<\/em> (de <em>mai<\/em>, enfermedad y <em>pake<\/em>, China), lo que denota la procedencia de la enfermedad, para designar a la lepra; ah\u00ed en Haw\u00e1i, en el islote de Molokai (lugar de aislamiento obligatorio para leprosos) destaca la labor del belga Josef Dami\u00e1n de Veuster (1840-1889), misionero de la Congregaci\u00f3n de los Sagrados Corazones, quien contrajo ah\u00ed la enfermedad y fue beatificado en 1995 y canonizado en 2009 (6). Al conquistador de Colombia, Gonzalo Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, andaluz, se le conoci\u00f3 como <em>El Adelantado Leproso<\/em>; \u00e9l dec\u00eda que se hab\u00eda enfermado por las caminatas en las selvas y atravesar r\u00edos, etc., pero Andaluc\u00eda era un foco importante de la enfermedad (27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Contribuciones mexicanas al conocimiento de la lepra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1852, Rafael Lucio N\u00e1jera e Ignacio Alvarado, publicaron un <em>Op\u00fasculo (*)e<\/em>n donde describ\u00edan tres tipos de lepra: la lepra leonina o nodular (elefantiasis de los griegos), la lepra antonina o anest\u00e9sica y, la lepra manchada o lazarina (8,13); esta \u00faltima es la que ahora se conoce, a nivel mundial, como la lepra de Lucio o lepra \u00abbonita\u00bb (3); por otra parte, Fernando Latap\u00ed Contreras llam\u00f3 la atenci\u00f3n (en 1938) sobre una reacci\u00f3n leprosa t\u00edpica de este tipo de lepra lepromatosa difusa que se denomina en la actualidad como, fen\u00f3meno de Lucio (o fen\u00f3meno de Lucio-Latapi); as\u00ed mismo, Latapi tambi\u00e9n, en 1944, en un Congreso celebrado en La Habana, propuso la denominaci\u00f3n de lo que ahora se conocen como tipos indeterminados (los sudamericanos los denominaban <em>incaracter\u00edsticos<\/em>) (6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Lucio R, Alvarado I. Op\u00fasculo sobre el mal de San L\u00e1zaro o elefantiasis de los griegos. Murgu\u00eda y C\u00eda., M\u00e9xico, 1852<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El agente causal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 bien documentado que, en 1873, el m\u00e9dico noruego Gerhard Armauer Henrick Hansen, descubri\u00f3 el bacilo que lleva su nombre y que es el agente causal de la lepra; dicho descubrimiento lo notific\u00f3 en un art\u00edculo publicado en el suplemento del <em>Norsk Magazin for Laegevidenskaben<\/em>, al a\u00f1o siguiente (*); sin embargo, Hansen se mostr\u00f3 cauteloso en su publicaci\u00f3n diciendo tan s\u00f3lo que hab\u00eda encontrado en n\u00f3dulos leprosos, elementos bacteriformes, posibles causantes de la enfermedad (6); en 1879 le envi\u00f3 muestras de tejido al alem\u00e1n Albert Ludwig Sigesmund Neisser, quien aisl\u00f3 la bacteria, la ti\u00f1\u00f3 (bacilo \u00e1cido-alcohol resistente, BAAR) (1) y anunci\u00f3 su descubrimiento, en 1880; lo anterior dio pie a una pol\u00e9mica acerca de qui\u00e9n hab\u00eda sido el que hab\u00eda identificado primero el germen causante de la lepra (13), por lo que hasta 1897, en el Primer Congreso Internacional de Lepra, en Berl\u00edn, se declar\u00f3 por unanimidad a Hansen como el descubridor del agente pat\u00f3geno de la lepra (6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Hansen GHA.Unders\u00f8gelser Ang\u00e5ende Spedalskhedens \u00c5rsager (Investigaciones acerca de la etiolog\u00eda de la lepra). <em>Norsk Mag Laegervidenskaben<\/em> 1874;<strong>4<\/strong>:1\u201388<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas particularidades sobre el descubrimiento del germen causal de la lepra, podr\u00edan quiz\u00e1 dar pie a que los autores pusieran como fecha de tal descubrimiento el a\u00f1o 1873 o, 1874 o, 1879 o, 1880 o, 1897, y puede explicar el porqu\u00e9 un autor habla de que se trat\u00f3 de un <em>codescubrimiento<\/em><\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(15); sin embargo, llama la atenci\u00f3n que hay varios autores que dan otras fechas, que no tienen alguna relaci\u00f3n con los acontecimientos dichos; por ejemplo, se citan los siguientes a\u00f1os como fechas del descubrimiento: 1868 (5,16), 1869 (17), 1871 (2,18), 1872 (15,26), 1876 (20), 1878 (21). Incluso, en uno de los textos famosos de Dermatolog\u00eda (3), se dice que el descubrimiento fue hecho en 1847; seg\u00fan acuerdo de la Conferencia Internacional de la Lepra, celebrada en Manila en 1931, el microbio causante de la lepra debe denominarse <em>Mycobacterium leprae <\/em>(5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, otros dicen que el descubrimiento lo hizo Hansen en 1878 y que fue en 1879, cuando en la Primera Conferencia Internacional sobre Lepra, dio a conocer la presencia del bacilo en las secreciones nasales (22). En 1961, Charles Shepard obtuvo crecimiento del bacilo inocul\u00e1ndolo en el cojinete plantar del rat\u00f3n blanco y, en 1971, se logr\u00f3 la multiplicaci\u00f3n del bacilo en armadillos de nueve bandas (<em>Dasypus novemcinctus<\/em>), en Luisiana (23). La secuencia del genoma del <em>M. Leprae<\/em>, se obtuvo en 2001 (23,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre otros investigadores famosos en relaci\u00f3n con la lepra, se cuentan los involucrados en la prueba de la lepromina: Kensuke Mitsuda (1919)(*) y Jos\u00e9 M.M. Fern\u00e1ndez, (1938), las aportaciones de ambos, contribuyeron a aumentar el conocimiento de la inmunopatolog\u00eda del padecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Mitsuda K. On value of skin rection of suspension of leprous nodules. Jpn J Dermatol Urol 1919;19:697\u2013708<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(**) Fern\u00e1ndez JMM. L&#8217;injection de l\u00e9prolin chez les l\u00e9preux. Rev Bras Leprol 1938 dez.;VI(7):85<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lepra y la legislaci\u00f3n religiosa cat\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaime I de Arag\u00f3n (1208-1276), disolvi\u00f3 su matrimonio (*) con su tercera esposa Teresa Gil de Vidaure ( &#8211; 1285), por el pretexto de la lepra, Teresa termin\u00f3 refugi\u00e1ndose en Valencia, en el Real Monasterio de la Zaid\u00eda, de Marxalenes, donde est\u00e1 enterrada (29). En \u00e9ste caso se considera a la lepra un pretexto no v\u00e1lido pues ya el Papa Alejandro III (1159-1181), en carta al Arzobispo de Cantorbery (c. 1180), hab\u00eda decretado que \u00ab\u2026por lo mismo que el marido y la mujer son una misma cosa\u2026mandamos a tu fraternidad por estas letras apost\u00f3licas\u2026que los maridos (sigan a) sus mujeres leprosas, y los exhortes con solicitud que se sirvan con marital afecto\u2026Si no obedecieran tu mandato, los excomulgar\u00e1s\u00bb (30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Aunque no existi\u00f3 el Sacramento como tal, el Papa Clemente IV lo legitim\u00f3 por haberse consumado la uni\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lepra es una enfermedad tan vieja como la misma humanidad, ha recibido diferentes nombres a lo largo de la historia y, ha sido, as\u00ed mismo, estigmatizada (6); sobre esto \u00faltimo, vale la pena recordar lo relatado por Bertha Guti\u00e9rrez Rodilla \u00abEn el D\u00eda Mundial de la Lepra, que se celebr\u00f3 a finales del mes de enero (2001), los peri\u00f3dicos difundieron la \u201cnoticia\u201d de que esta enfermedad iba a cambiar su nombre por el ep\u00f3nimo <em>enfermedad de Hansen, <\/em>con el \u00fanico fin de evitar el estigma que esta palabra produce sobre los afectados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe de ser que los pol\u00edticos y dirigentes de las organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con la salud suponen que, cambiando el nombre, conseguir\u00e1n tambi\u00e9n cambiar el car\u00e1cter mutilante de las lesiones que produce y \u2014 m\u00e1s importante a\u00fan\u2014 conseguir\u00e1n producir un cambio en la mentalidad de la gente, que est\u00e1 absolutamente convencida del elevado grado de contagio de esta enfermedad. Y todo esto, adem\u00e1s, sin destinar el dinero que deber\u00edan destinar a luchar y vencer de una vez por todas al <em>Mycobacterium leprae<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCabe mayor ingenuidad?&#8230;Se sabe que la lepra exist\u00eda ya en la prehistoria, seg\u00fan la paleopatolog\u00eda ha demostrado, y que ha tenido en su larga historia m\u00e1s de 200 nombres diferentes (mal rojo de Cayena, enfermedad de Crimea, etc.) (20), sin que por ello haya dejado nunca de producir el mismo rechazo social. No parece necesario explicar aqu\u00ed que no es el t\u00e9rmino <em>lepra<\/em>, sino las secuelas deformantes que de ella se derivan, lo que suscita repugnancia y miedo al contagio, condenando a los que la padecen al aislamiento&#8230;\u00bfPor qu\u00e9 no vamos poco a poco cambi\u00e1ndole el nombre a todas las enfermedades temidas por la gente? Nuevamente nos encontramos ante esos criterios ideol\u00f3gicos o morales que tratan de resolver problemas imaginarios de nuestro lenguaje cient\u00edfico a base de soluciones que lo \u00fanico que conseguir\u00e1n ser\u00e1 complicar nuestro ya de por s\u00ed intrincado caos terminol\u00f3gico. Es una forma de querer ocultar con un parche ling\u00fc\u00edstico un triste o abandonado panorama social. Y todo ello por no hacer lo que ser\u00eda lo realmente correcto: actuar sobre la realidad, no sobre las palabras, mero intermediario entre aqu\u00e9lla y los seres humanos\u00bb (25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonardo Zamudio refiere el caso del m\u00e9dico Sad\u00ed de Buen, que cuando fue director (1930s.) del \u00faltimo leprosario existente en Espa\u00f1a, el de Fontilles, en Levante, el cual ten\u00eda un muro de 3 Km. para evitar que de ah\u00ed se evadieran los enfermos, el doctor de Buen que hab\u00eda sido m\u00e9dico militar colonial en \u00c1frica, abri\u00f3 las puertas del leprosario y dijo: el que quiera irse a su casa puede hacerlo; cuando la Guerra Civil Espa\u00f1ola (1936-1939), se le fusil\u00f3 no por ser de familia republicana, sino, por el pretexto de que: \u00ab\u00c9ste fue el que solt\u00f3 a los leprosos\u00bb (27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Iconograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_34046\" aria-describedby=\"caption-attachment-34046\" style=\"width: 241px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/G-H-A-Hansen-1841-1912.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34046\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/G-H-A-Hansen-1841-1912.jpg\" alt=\"G-H-A-Hansen-1841-1912\" width=\"251\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/G-H-A-Hansen-1841-1912.jpg 251w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/G-H-A-Hansen-1841-1912-197x300.jpg 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34046\" class=\"wp-caption-text\">G-H-A-Hansen-1841-1912<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">G.H.A. Hansen (1841-1912)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<figure id=\"attachment_34047\" aria-describedby=\"caption-attachment-34047\" style=\"width: 236px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/R-Lucio-N-1819-1886.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34047\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/R-Lucio-N-1819-1886.jpg\" alt=\"R-Lucio-N-1819-1886\" width=\"246\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/R-Lucio-N-1819-1886.jpg 246w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/R-Lucio-N-1819-1886-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34047\" class=\"wp-caption-text\">R. Lucio N. (1819-1886)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Lucio N. (1819-1886)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Rivero RE y cols. La lepra, un problema de salud global. Rev Cubana Med Gen Integr 2009 ene.-mar.;25(1):1-11<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Darier J. Lepra, en: Compendio de Dermatolog\u00eda. Editora Nacional, S.A., M\u00e9xico, 1948:646-649<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Browne SG. Enfermedades micobacterianas: lepra, en: Fitzpatrick TB, Eisen AZ, Wolff K, Freedberg IN, Austen KF. Dermatolog\u00eda en Medicina General. Editorial M\u00e9dica Panamericana, S.A., Buenos Aires, 1988;3:2415-2429 (en la edici\u00f3n de 2001 \u2013 1999 en ingl\u00e9s -, en el cap\u00edtulo Lepra, escrito por Rea TH, Modlin RL., ya dice correctamente que el descubrimiento de Hansen fue en el a\u00f1o 1873; p\u00e1gs.. III:2445-2456)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Diccionario m\u00e9dico-biol\u00f3gico, hist\u00f3rico y etimol\u00f3gico. Universidad de Salamanca (http:\/\/dicciomed.eusal.es\/palabra\/elefantiasis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Gay PJ. Lepra, en: Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda. Editora Nacional, S.A., M\u00e9xico, 1951;I:257-285<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Moulun DR. Psicolog\u00eda del leproso. Tesis de Licenciatura. Facultad de Medicina, UNAM, M\u00e9xico, 1949:passim<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Haag H, Born BD, de Ausejo S. Diccionario de la Biblia. Editorial Herder, Barcelona, 1987:1088-1089<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Macotela-Ruiz E. La Dermatolog\u00eda. La lepra, en: Ar\u00e9chiga H, Somolinos J (comps.). Contribuciones Mexicanas al Conocimiento M\u00e9dico. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, S.A. de C.V., M\u00e9xico, 1993:200-207<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Arenas R. Su pasi\u00f3n: La lepra, en: Las ense\u00f1anzas del maestro Fernando Latap\u00ed. Facultad de Medicina, UNAM, M\u00e9xico, 1991:51-56<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Sa\u00fal A. La estafeta. Dermatol Rev Mex 2009;53(4):165-166<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Jurado SCF. Los retos del Centro Dermatol\u00f3gico Pascua. Dermatol Rev Mex 2010;54(1):1-2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Jurado SCF. Editorial. Dermatol Rev Mex 2008;52(6):245-246<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Quijano PF. La lepra de Lucio. Gac M\u00e9d M\u00e9x 1996;132(3):333-334<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Gerhard Armauer Hansen (http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gerhard_Armauer_Hansen)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Barqu\u00edn CM. Historia de la medicina. Francisco M\u00e9ndez Oteo, Editor; M\u00e9xico, 1989:297<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Diccionario Enciclop\u00e9dico Quillet. Editorial Cumbre, M\u00e9xico, 1985;7:402<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Weish O. Mycobacterium leprae. En: Tay SJ (edit.) Microbiolog\u00eda y parasitolog\u00eda m\u00e9dicas. M\u00e9ndez Editores, M\u00e9xico, 1994:335<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. L\u00edan EP. Historia de la medicina. Ediciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas; Barcelona, 1978:486-487<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. Arenas R. Dermatolog\u00eda. Atlas, diagn\u00f3stico y tratamiento. McGraw-Hill-Interamericana, M\u00e9xico, 1996:278 (en la edici\u00f3n del 2009, dice el mismo error; que el descubrimiento de Hansen, fue en 1872; p\u00e1gs. 411-426)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Llaca V. Lepra. A M Quer\u00e9taro 2004;26(422):2-A<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Smith DT. Otras especies de Mycobacterium. En: Joklik WK. (edit.) Microbiolog\u00eda de Zinsser. Editorial M\u00e9dica Panamericana, S.A., Buenos Aires, 1983:649 (en la edici\u00f3n de 1994 \u2013 1992, en ingl\u00e9s -, en el cap\u00edtulo Mycobacterium, escrito por Willett HP, ya dice correctamente que el descubrimiento de Hansen, fue en el a\u00f1o 1874; p\u00e1g. 711)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Cordero GE, Fajardo OG Gerhard Henrick Armauer Hansen y la lepra. Rev M\u00e9d IMSS 1994;32(5):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Rivas AM, G\u00f3mez LM. Lepra. Rev Asoc Col Dermatol 2008 jun.;16(9):196-207<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Cardona-Castro NM, Bedoya-Berr\u00edo G, Lepra: enfermedad milenaria y actual. Iatreia 2011 mar.-may.;24(1):51-64<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. Guti\u00e9rrez RB En una palabra, la lepra no es pol\u00edticamente correcta. Panace@ 2001 jun.;28(4):39 (http:\/\/medtrad.org\/panacea\/IndiceGeneral\/n4_Entr_Lepra.pdf)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. Str\u00fcmpell AV, Seyfarth C Enfermedades infecciosas generales agudas. Lepra, en: Tratado de patolog\u00eda y terap\u00e9utica especiales de las enfermedades internas para estudiantes y m\u00e9dicos. Francisco Seix-Editor, Barcelona, 1935; I:178<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Zamudio L. Historias. Rev Fac Med UNAM 2008 may.-jun.;51(3):134<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. Garc\u00eda CA. Juaninos, en: El libro de mis recuerdos. Editorial Porr\u00faa, S.A., M\u00e9xico, 1986:124<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. Terencio de las A J. La lepra en las artes. Piel. Formaci\u00f3n continuada en Dermatolog\u00eda 2011 jul.-ago.;26(4):161-170<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. Zalba M, Bozal J. El Magisterio eclesi\u00e1stico y la Medicina. Editorial Raz\u00f3n y Fe, S.A., Madrid, 1955:35-36<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. Rivera CM. Las Atarazanas. -Iglesia y hospital de San L\u00e1zaro, en: M\u00e9xico pintoresco art\u00edstico y monumental. Editora Nacional, M\u00e9xico, 1967; II:148-151 (reimpresi\u00f3n facsimilar de la publicada en 1882)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32. Gonz\u00e1lez O. El hospital de San L\u00e1zaro, en: M\u00e9xico viejo. Editorial Patria, S.A. de C.V., M\u00e9xico, 1991:131-139<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33. Lorenzo LP. El doctor Pedro L\u00f3pez, en: Historia de la Beneficencia Espa\u00f1ola en M\u00e9xico (s\u00edntesis). Editorial Espa\u00f1a en Am\u00e9rica, 1955:42-44<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos aspectos hist\u00f3ricos de la lepra Introducci\u00f3n Sin duda, una de las enfermedades que m\u00e1s tiempo ha acompa\u00f1ado a la humanidad y en la que sus portadores han sido m\u00e1s estigmatizados, es la lepra. 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