{"id":35096,"date":"2015-11-14T20:24:14","date_gmt":"2015-11-14T19:24:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=35096"},"modified":"2015-11-14T20:26:40","modified_gmt":"2015-11-14T19:26:40","slug":"anorexia-y-bulimia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/anorexia-y-bulimia\/","title":{"rendered":"El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incidencia de trastornos alimenticios, tales como la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa, ha aumentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, constituyendo hoy en d\u00eda un problema de salud p\u00fablica que ha rebasado en muchas ocasiones los l\u00edmites de sexo, edad, y situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica. Ello debido a la influencia de la mercadotecnia, los medios de comunicaci\u00f3n y las redes sociales, quienes transmiten como ideal de cuerpo una figura magra y esbelta, asoci\u00e1ndolo a un estado de salud, felicidad y, prosperidad econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores:<\/strong><br \/>\n&#8211; Carolina Pizano Noriega. Maestr\u00eda en Habilidades Directivas. Profesor de tiempo completo, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Unidad Valle de las Palmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ver\u00f3nica Gonz\u00e1lez Torres. Doctorado en Ciencias de la Salud. Profesor de tiempo completo, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Unidad Valle de las Palmas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Elvira Ivonne Murillo R\u00e1bago Maestr\u00eda en Ciencias de la Salud. Profesor de tiempo completo, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Unidad Valle de las Palmas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Alejandro Pizano Aguirre. M\u00e9dico Pasante de Servicio Social. Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Campus Tijuana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Lidia Magdalena Casta\u00f1eda Gonz\u00e1lez. Maestr\u00eda en Ciencias de la Salud. Profesor de tiempo completo, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Unidad Valle de las Palmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tijuana, Baja California. M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las personas que viven con alguno de estos trastornos, el d\u00eda a d\u00eda representa un suplicio, una lucha interna de aceptaci\u00f3n e inconformidad. La culpa, verg\u00fcenza, rechazo y frustraci\u00f3n son elementos que acompa\u00f1an al paciente a lo largo de su enfermedad, convirtiendo algo tan b\u00e1sico y natural como la alimentaci\u00f3n, en un ente que representa su peor enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario que los profesionales de la salud conozcan a profundidad estas patolog\u00edas, en sus componentes psicol\u00f3gico, biol\u00f3gico y social, para que de esa manera se establezcan estrategias efectivas de prevenci\u00f3n y tratamiento, de anorexia y bulimia nerviosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>Trastorno alimenticio, anorexia nerviosa, bulimia nerviosa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antecedentes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El culto a la imagen corporal constituye hoy d\u00eda uno de los asuntos preponderantes en la conducta y h\u00e1bitos sociales en diversas culturas. Hist\u00f3ricamente, desde tiempos de la antigua Grecia, el exaltar y admirar las siluetas definidas y cercanas a la perfecci\u00f3n, era una pr\u00e1ctica com\u00fan, que impulsaba a j\u00f3venes y doncellas a buscar obtener el ideal de cuerpo que, conforme a lo que la sociedad les marcaba, era el que se deb\u00eda tener. Esta idea ha sido retomada en la actualidad, e impulsada por los medios de comunicaci\u00f3n y la mercadotecnia, promoviendo un cuerpo esbelto y libre de imperfecciones como el \u00fanico modelo f\u00edsico socialmente aceptable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al generalizarse la idea de que la figura magra es la deseable, la presi\u00f3n social al respecto y la necesidad de aceptaci\u00f3n de los individuos han propiciado que el mantener una complexi\u00f3n delgada sea una misi\u00f3n para muchos, llegando incluso a niveles en los que las acciones para conseguirlo, ponen el peligro la vida de aquellos que se encuentran en tal situaci\u00f3n. Como consecuencia de ello, la incidencia de trastornos alimenticios, tales como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, ha aumentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, constituyendo hoy en d\u00eda un problema de salud p\u00fablica que ha rebasado en muchas ocasiones los l\u00edmites de sexo, edad, y situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Definici\u00f3n de los Trastornos alimenticios.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales (DSM V, a\u00f1o 2014, p\u00e1gina 193) se define a un trastorno alimenticio de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cTrastorno alimentario o de la ingesti\u00f3n de alimentos (p. ej., falta de inter\u00e9s aparente por comer o alimentarse; evitaci\u00f3n a causa de las caracter\u00edsticas organol\u00e9pticas de los alimentos; preocupaci\u00f3n acerca de las consecuencias repulsivas de la acci\u00f3n de comer) que se pone de manifiesto por el fracaso persistente para cumplir las adecuadas necesidades nutritivas y\/o energ\u00e9ticas asociadas a uno (o m\u00e1s) de los hechos siguientes:<\/em><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em> P\u00e9rdida de peso significativa (o fracaso para alcanzar el aumento<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>de peso esperado o crecimiento escaso en los ni\u00f1os).<\/em><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><em> Deficiencia nutritiva significativa.<\/em><\/li>\n<li><em> Dependencia de la alimentaci\u00f3n enteral o de suplementosnutritivos por v\u00eda oral.<\/em><\/li>\n<li><em> Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial.\u201d<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que se dio a conocer el caso de Twiggy, en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1960, hasta la reina de Espa\u00f1a, Letizia Ortiz, en la actualidad, se ha popularizado el conocimiento de la existencia de los trastornos alimenticios, entre los que se encuentran la anorexia nerviosa, y la bulimia nerviosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La anorexia nerviosa es la condici\u00f3n ps\u00edquica en la que el individuo limita voluntariamente su ingesta cal\u00f3rica, por debajo de las necesidades metab\u00f3licas habituales, obteniendo como resultado un peso corporal inferior al considerado adecuado con respecto al sexo, grupo etario, estadio de desarrollo f\u00edsico, y funcionamiento apropiado del organismo. Ello debido a una aversi\u00f3n al incremento<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ponderal, incluso en aquellos sujetos que presentan un peso por debajo del promedio cl\u00ednicamente aceptable. Ello se combina con una percepci\u00f3n alterada de la propia imagen y constituci\u00f3n f\u00edsica, la cual afecta la autoevaluaci\u00f3n, as\u00ed como ausencia de consciencia de la gravedad del bajo peso. La anorexia nerviosa contiene en s\u00ed dos subtipos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1.- El tipo restrictivo:<\/em> que consta de limitar la ingesta alimenticia, con el objetivo de restringir la adquisici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.- El tipo compulsivo\/purgativo:<\/em> en el que adem\u00e1s de coartar la alimentaci\u00f3n por periodos prolongados, se presentan episodios de exceso alimenticio en combinaci\u00f3n con f\u00e1rmacos y pr\u00e1cticas eliminadoras del contenido del tubo digestivo, como lo son los laxantes, pro-cin\u00e9ticos, diur\u00e9ticos, e incluso el v\u00f3mito auto provocado, ello con la finalidad de compensar la cantidad que se ha consumido durante el atrac\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el mismo tenor, la bulimia nerviosa es el trastorno alimenticio caracterizado por la tendencia descontrolada a practicar atracones alimenticios, con sensaci\u00f3n de falta de auto control de la cantidad y calidad nutricional del alimento ingerido, seguido por sensaci\u00f3n de culpa y devaluaci\u00f3n propia, adem\u00e1s del desarrollo de mecanismos compensatorios, tales como los laxantes, v\u00f3mito intencional, y ejercicio exagerado. La bulimia nerviosa cumple de igual manera con el rechazo a aumentar de peso, y la necesidad de obtener o mantener un cuerpo delgado y est\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Prevalencia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta hace unos a\u00f1os, la prevalencia de casos de estos trastornos alimenticios se presentaba en mujeres en edad de la pubertad. Hoy en d\u00eda, los casos reportados incluyen un creciente n\u00famero de pacientes masculinos, as\u00ed como en ni\u00f1os pre p\u00faberes, e individuos de la tercera d\u00e9cada de la vida (Anorexia y Bulimia, 2009), indicando que el problema se ha extendido gravemente a sectores poblacionales en los que no se consideraba significativo con anterioridad. En un estudio realizado por Benjet y cols., 2012, establece una mayor incidencia en la bulimia sobre la anorexia en adolescentes de ambos sexos, con predominio del sexo femenino para la anorexia nerviosa y la bulimia. Ello demanda la atenci\u00f3n e intervenci\u00f3n por parte de los profesionales de la salud, desde un enfoque integral; para determinar los factores que han originado dicho incremento estad\u00edstico, y poder aplicar de manera efectiva acciones de prevenci\u00f3n y tratamiento para estos trastornos; siendo ello un verdadero reto en una sociedad globalizada que idolatra los modelos considerados perfectos, y cuyos ideales de belleza son cada vez m\u00e1s estrictos as\u00ed como lejanos de los est\u00e1ndares saludables m\u00e9dica y psicol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Actualidad de la problem\u00e1tica de salud.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la literatura (Anorexia y Bulimia, 2009), los t\u00e9rminos anorexia y bulimia son conocidos en la actualidad para muchas personas, debido a la amplia difusi\u00f3n que ha adquirido dicha tem\u00e1tica en los medios de comunicaci\u00f3n masiva, incluyendo recientemente las redes sociales, dando como resultado que la mayor\u00eda de los individuos, de todos los estratos sociales tengan una idea acerca de lo que trata la problem\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, lamentablemente muchas personas toman como propia la corriente ideol\u00f3gica transmitida desde el mercado consumista y la publicidad, la cual asocia la delgadez al \u00e9xito social, financiero, y sexual, hecho contrario a lo expresado por Build y cols., 2001 quien menciona que no es posible establecer una relaci\u00f3n entre los medios de comunicaci\u00f3n y el mundo de la moda con respecto al creciente n\u00famero de casos de trastornos alimenticios. En un meta an\u00e1lisis realizado por Groesz y cols., 2002, se analizaron 25 estudios experimentales que evaluaron los efectos inmediatos de la exposici\u00f3n de im\u00e1genes corporales \u201cideales\u201d, demostrando una reducci\u00f3n significativa en la satisfacci\u00f3n corporal en mujeres expuestas a dichas im\u00e1genes, apoyando dicho resultado a la teor\u00eda sociocultural que establece que los medios de comunicaci\u00f3n de forma masiva crea y promueve un est\u00e1ndar de belleza, as\u00ed como promueve y mantiene el descontento que muchas mujeres experimentan sobre su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunado al simbolismo de \u00e9xito que la delgadez tiene en la mente de la sociedad actual, se emplea el logro del objetivo est\u00e9tico como un mecanismo para satisfacer carencias emocionales e inseguridades que rondan la cabeza de los afectados, en la b\u00fasqueda de aceptaci\u00f3n, reconocimiento y sensaci\u00f3n de pertenencia. Por esta raz\u00f3n, la anorexia y la bulimia no son en realidad entidades del todo diferentes entre s\u00ed, sino que ambas son manifestaciones matizadas del mismo disturbio ps\u00edquico, que es el trastorno alimenticio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con base en lo anterior, y debido al hecho de que ambas son enfermedades que pueden perdurar y pasar ocultas hasta que las condiciones orillan al paciente a ser detectado y recibir ayuda, aquel que padece alguna de estas dos puede oscilar de un periodo bul\u00edmico a un periodo anor\u00e9xico, pero tambi\u00e9n puede estacionarse solamente en uno de los polos de la enfermedad. Cabe mencionar que la incidencia de la bulimia es mayor que la de la anorexia, con una proporci\u00f3n de 4:1 (Anorexia y Bulimia, 2009), Ambas entidades guardan una \u00edntima relaci\u00f3n con rasgos de personalidad obsesivo compulsivos, ya que quienes se ven afectados por ellas suelen tener comportamientos controladores y esquem\u00e1ticos en otras esferas de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los mitos que se acu\u00f1aron por a\u00f1os, y que incluso se lleg\u00f3 a ver plasmado en la literatura era que los trastornos alimenticios son enfermedades del sexo femenino (Tortora et al, 2013). Hoy en d\u00eda se sabe que esa concepci\u00f3n es totalmente err\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien se conoce que la incidencia de trastornos alimenticios detectados y debidamente diagnosticados es inferior en varones que en mujeres, teniendo en M\u00e9xico una proporci\u00f3n de 1:10 (Anorexia y Bulimia, 2009), es prudente se\u00f1alar que esto puede verse sesgado por factores culturales y<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">econ\u00f3micos que limitan la capacidad de diagn\u00f3stico y reconocimiento en el sexo masculino. Es decir, dada la situaci\u00f3n ideol\u00f3gica en M\u00e9xico, es considerablemente m\u00e1s dif\u00edcil para un hombre reconocer que sus conductas van orientadas hacia lo disfuncional, y aceptar ayuda profesional, contrario a lo que ocurre ideol\u00f3gicamente con la mujer, a quien la sociedad le permite expresar sus emociones y dificultades de manera m\u00e1s abierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto facilita que sea la paciente del sexo femenino quien acuda a una consulta m\u00e9dica o psicol\u00f3gica donde pueda ser detectado, diagnosticado y tratado un trastorno alimenticio, contrario a lo que ocurre con el hombre, a quien se le ense\u00f1a a manejar con hermetismo sus emociones, sin que esto lo exente de padecer dichas patolog\u00edas, y carecer de diagn\u00f3stico y tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los conceptos de m\u00e1s controversia, en cuanto a esta problem\u00e1tica se refiere, es el de \u201cdieta\u201d. Nutricionalmente hablando, la dieta es la forma en la que se compone la alimentaci\u00f3n de un individuo para satisfacer las necesidades energ\u00e9ticas y metab\u00f3licas que la funci\u00f3n del organismo requiere. Sin embargo, el grueso de la poblaci\u00f3n suele entender como dieta el r\u00e9gimen alimenticio restrictivo al que se somete una persona con la finalidad de reducir su peso corporal, lo cual, en muchas ocasiones, cuenta con escasa o nula planeaci\u00f3n nutricional real, originando serias deficiencias en lo que se consume, y dando como consecuencia desbalance metab\u00f3lico que da\u00f1a la salud del sujeto en cuesti\u00f3n, logrando en muchas ocasiones la deseada p\u00e9rdida ponderal, m\u00e1s a costa de poner en serio riesgo la vida. En a\u00f1os recientes, se ha presentado un importante incremento de casos de \u201cadicci\u00f3n\u201d a dichas pseudo-dietas, as\u00ed como a los llamados atracones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos casos encuentran su debut com\u00fanmente en hombres y mujeres cuya edad oscila entre los 14 y los 18 a\u00f1os de acuerdo a los investigadores Build, Grac\u00eda, y Pons (2001), sin embargo la franja etaria de riesgo se extiende entre los 10 y los 24 a\u00f1os, abarcando tanto el comienzo, como el final de la adolescencia. Cabe resaltar que en algunas ocasiones, el trastorno puede perdurar sin ser diagnosticado hasta los 25 a\u00f1os de edad (Anorexia y Bulimia, 2009), cuando las repercusiones psicol\u00f3gicas y biol\u00f3gicas han hecho mella de manera impresionante, dificultando as\u00ed la rehabilitaci\u00f3n completa del sujeto. Es precisamente por esta raz\u00f3n, que resulta imperativo entender el origen de la adicci\u00f3n a las dietas, la cual puede representar el umbral a los trastornos alimenticios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que el poseer un cuerpo delgado y esbelto est\u00e1 impl\u00edcitamente asociado a la habilidad para triunfar, este mensaje se transmite de manera sutil y atractiva en los medios de comunicaci\u00f3n, mediante la publicidad de incontable cantidad de productos org\u00e1nicos, diet\u00e9ticos y alimentos \u201clight\u201d, e incluso motivando el consumo excesivo de agua embotellada como reflejo de esbeltez. Este es el mensaje que todo aquel que aspire a triunfar socialmente capta, que con la finalidad de conseguir su objetivo de lograr la figura establecida por los paradigmas y c\u00e1nones de belleza, sacrifica de forma obsesiva su nutrici\u00f3n, desarrollando los trastornos que podr\u00edan costarle la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con referencia a la etiolog\u00eda de la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa no se cuenta en la actualidad con un criterio unificado para determinar la causa de dichos trastornos, sino que se conocen como enfermedades multifactoriales, ya que pueden verse influenciadas por diversos hechos personales, psicol\u00f3gicos, sociales, culturales, interpersonales y familiares. Si bien resulta cierto que existen factores predisponentes y desencadenantes, no se conoce con exactitud el origen real de estas patolog\u00edas. Jones (2009) menciona la influencia de factores gen\u00e9ticos en el control de la ingesta de alimentos, regulados por el gen <em>ob<\/em> y la leptina, as\u00ed como la influencia hormonal del hipot\u00e1lamo, pero dichos elementos no resultan concluyentes tocante a la complejidad de la conducta alimentaria de los individuos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos autores consideran que las cifras estad\u00edsticas de prevalencia e incidencia de trastornos alimenticios son en su mayor\u00eda exactas, m\u00e1s resulta prudente reflexionar acerca de si se encuentran sub-diagnosticadas o sobre-diagnosticadas en cuanto al n\u00famero de casos reales. En este contexto debe tomarse en cuenta la variabilidad en los nuevos sistemas de clasificaci\u00f3n de las enfermedades mentales, en los cuales s\u00f3lo aquello que se conoce se puede diagnosticar, y, por otro lado, el aumento en la sensibilidad por parte de los profesionales de la salud. Sin embargo, en la actualidad existe una mayor consciencia por parte de la sociedad con respecto a dichas entidades, as\u00ed como mayor presi\u00f3n por parte de los familiares ante una enfermedad con una prevalencia de tales dimensiones, pudi\u00e9ndose catalogar incluso como una epidemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se analizan los patrones de conducta caracter\u00edsticos del paciente anor\u00e9xico, es posible encontrar acciones como el prohibirse de ciertos alimentos, comer en poca o nula cantidad, o realizar reg\u00edmenes diet\u00e9ticos restrictivos y severos. Es posible que el sujeto desarrolle rituales obsesivos referentes a la alimentaci\u00f3n, como lo son el conteo minucioso de las calor\u00edas ingeridas, desmenuzar los alimentos en porciones muy peque\u00f1as, elaborar alimentos copiosos y altamente cal\u00f3ricos para otras personas mientras que se niegan a comerlos ellos mismos, etc\u00e9tera. Una caracter\u00edstica com\u00fan es el temor intenso a engordar, y el deseo de conservar el peso corporal por debajo de valores normales. Asimismo, el paciente anor\u00e9xico suele verse atormentado por el miedo a que las circunstancias lo hagan verse orillado a comer en ocasiones de convivencia social y familiar, como lo son celebraciones de cumplea\u00f1os, fiestas, y reuniones de trabajo. Es frecuente que se presente una afici\u00f3n marcada por la actividad f\u00edsica y el ejercicio, como un medio para consumir las calor\u00edas que la persona considera que est\u00e1n de m\u00e1s en su cuerpo, y obtener tranquilidad al pensar que ha logrado deshacerse de ellas. Pueden recurrir a ropa muy holgada, con la cual eviten<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">revelar la silueta de la cual se sienten avergonzados, adem\u00e1s de que existe negaci\u00f3n a mostrarse en traje de ba\u00f1o, o en desnudez pura. Suelen abusar de edulcorantes sin valor cal\u00f3rico reconocido, as\u00ed como de alimentos que suponen no aportar valor energ\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los signos fisiol\u00f3gicos que permiten reconocer a una persona que est\u00e1 en riesgo de padecer anorexia nerviosa es posible mencionar la evidente p\u00e9rdida de peso significativa, la cual tiene lugar generalmente en un periodo corto de tiempo. En el caso de la mujer, la presencia de amenorrea que no se atribuye a una patolog\u00eda de origen ginecol\u00f3gico. Suelen presentar tambi\u00e9n palidez tegumentaria y excesiva sensibilidad al fr\u00edo. Manifiestan debilidad generalizada, mareos, e incluso pueden desmayar en ocasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la complejidad de la enfermedad, aquellos que padecen un trastorno alimenticio suelen presentar cambios en el estado de \u00e1nimo, irritabilidad e ira. Se manifiestan inseguros con respecto de sus propias capacidades y logros, y expresan sentimientos de culpa y auto desprecio por el hecho de haber comido, o en casos parad\u00f3jicos, por haber dejado de hacerlo. Por extra\u00f1o que parezca, y a pesar de que muchas de las conductas del paciente anor\u00e9xico son actos voluntarios, el enfermo no tiene consciencia de su patolog\u00eda, y encuentra una justificaci\u00f3n l\u00f3gica a todas las acciones que con ella se relacionan. El aislamiento social y la incapacidad para establecer relaciones interpersonales y rom\u00e1nticas son elementos que se suman al calvario de aquel que vive con anorexia nerviosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, el paciente que sufre de bulimia nerviosa lidia constantemente con la sensaci\u00f3n del hambre incontrolable, la cual se opone a su deseo por conservar una figura esbelta. Los rasgos de conducta que muchas de estas personas comparten son la preocupaci\u00f3n constante y contundente acerca de la comida y lo referente a ella; sus conversaciones suelen girar en torno a temas recurrentes como el peso, las calor\u00edas, la comida y la dieta. Suelen vivir constantemente atracones, en los que consumen alimentos de forma compulsiva, y en ocasiones se esconden para comer sin ser vistos por los dem\u00e1s. Al igual que en la anorexia, el bul\u00edmico se ve atormentado constantemente por su miedo a engordar, por lo cual evita encontrarse en situaciones donde se vea socialmente coaccionado a comer, como restaurantes, reuniones y fiestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es com\u00fan que tengan visitas al ba\u00f1o durante o despu\u00e9s de haber comido. Suelen inducirse el v\u00f3mito para evitar la absorci\u00f3n de los alimentos que han consumido, abusan de laxantes y diur\u00e9ticos con la finalidad de eliminar en la medida de lo posible todo aquello que pueda representar peso corporal. Cuando tienen la posibilidad, optan por el consumo de alimentos que se creen ser adelgazantes o quemadores de grasa. Se someten a reg\u00edmenes rigurosos de alimentaci\u00f3n, los cuales frecuentemente se ven interrumpidos por episodios de atracones, trayendo como consecuencia culpa y sensaci\u00f3n de desvalorizaci\u00f3n propia. De igual manera, abusan de edulcorantes en un af\u00e1n por poder comer en exceso sin que ello represente un aporte cal\u00f3rico tan importante como el que tendr\u00edan con alimentos endulzados con az\u00facar o miel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Componente biol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fisiol\u00f3gicamente es posible apreciar engrosamiento de las gl\u00e1ndulas y ganglios localizados en la regi\u00f3n cervical, alteraciones vasculares como rupturas y hemorragias peque\u00f1as en p\u00f3mulos y escleras, frecuentes irritaciones en la faringe, fatiga generalizada, mialgias, desgaste y p\u00e9rdida de piezas dentales como consecuencia de la malnutrici\u00f3n y la acci\u00f3n de los \u00e1cidos estomacales al provocarse el v\u00f3mito, y oscilaciones de peso notorias en periodos cortos de tiempo, es decir, pueden aumentar y disminuir constantemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Componente psicol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emocionalmente, el paciente bul\u00edmico tambi\u00e9n presenta cambios importantes de conducta y del estado de \u00e1nimo. Pueden presentar episodios depresivos, sentimientos de culpa, rechazo u odio hacia su propia persona, y tristeza generalizada. Su semblante es notoriamente apagado y falto de alegr\u00eda. Suelen ser jueces extremadamente severos con ellos mismos, siendo la autocr\u00edtica exagerada el pilar de dicho comportamiento. Buscadores naturales de aprobaci\u00f3n, requieren frecuentemente de reafirmar que las personas que les rodean aprueban sus acciones, logros, y decisiones, y se congratulan cuando alguien reconoce su p\u00e9rdida ponderal, aunque el reconocimiento no sea positivo, ello debido a que su autoestima oscila en funci\u00f3n del aumento o reducci\u00f3n de peso corporal. Contrario al paciente anor\u00e9xico, el paciente que vive con bulimia tiene consciencia de su enfermedad, sin embargo la oculta y sufre de manera silenciosa los estragos de la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible reconocer que una vez entendidas las caracter\u00edsticas y manifestaciones que poseen estos trastornos alimenticios, algunas de dichas conductas se presentan en un n\u00famero importante de personas con las que se tiene contacto a diario, tanto a nivel profesional durante la consulta, como en la vida diaria, sin que ello corresponda cabalmente con el diagn\u00f3stico de trastorno alimenticio. Para concretar el diagn\u00f3stico es imprescindible apegarse a los criterios establecidos en el DSM V, y evaluar la funcionalidad del sujeto en cuesti\u00f3n, recordando en todo momento que la diferencia entre un rasgo de personalidad y un trastorno de personalidad radica en buena manera en la proporci\u00f3n en la que el individuo es funcional y capaz de desarrollar sus actividades cotidianas y cumplir con su rol dentro de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Componente social.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen corporal, y los ideales de belleza y esbeltez han representado una cuesti\u00f3n de \u00e9xito y aceptaci\u00f3n en diversas civilizaciones a lo largo de la historia, y son elementos de suma importancia en la sociedad actual, influenciados en buena medida por los medios de comunicaci\u00f3n, las redes sociales, la mercadotecnia, y los paradigmas que se inculcan mediante el consumismo<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">y que rigen los conceptos de lo que es deseable y correcto en cuanto a f\u00edsico se refiere. Ello suele ocasionar que muchos individuos lleven la tendencia a mantener un cuerpo delgado a niveles patol\u00f3gicos, favoreciendo el desarrollo de trastornos alimenticios como lo son la anorexia y la bulimia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trastornos alimenticios, a pesar de representar entidades diferentes, se encuentran \u00edntimamente relacionadas entre s\u00ed, pudiendo coexistir en intervalos de tiempo en un mismo sujeto. Al ser enfermedades de origen multifactorial es imperativo el conocer profundamente el contexto del paciente, para de esa manera ayudarle a subsanar las carencias emocionales que pueden estar contribuyendo al desarrollo y persistencia del cuadro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los efectos negativos de la anorexia y la bulimia sobre la salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica de los afectados son proporcionales a la intensidad y la duraci\u00f3n de la enfermedad en cada persona. Siendo as\u00ed, es posible deducir que las posibilidades de resolver el problema en un periodo corto de tiempo, y limitar las secuelas que \u00e9ste tenga en el paciente, van en funci\u00f3n de realizar un diagn\u00f3stico e intervenci\u00f3n tempranos y oportunos. En algunos casos, para aquellos individuos que recientemente debutan, o cumplen solo con algunas de las caracter\u00edsticas de la patolog\u00eda, es posible detect\u00e1rseles con tan solo darles a conocer la informaci\u00f3n pertinente, creando en ellos consciencia de los riesgos en los que pueden incurrir de continuar con dichas conductas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desafortunadamente, el diagn\u00f3stico se ve obstaculizado debido a que la adicci\u00f3n a las dietas es aplaudida y avalada por una sociedad que busca el ideal de cuerpo perfecto, y que lo asocia con un estado de ser saludable y exitoso, sin tomar en consideraci\u00f3n los efectos negativos que puede tener el llevar dicho proyecto a niveles obsesivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario conocer aquellas acciones tomadas por las personas que pueden representar factores de riesgo para identificar a quienes est\u00e1n propensos a padecer anorexia y bulimia, para de esta manera poder realizar intervenciones oportunas, desde un enfoque integral, y que permitan la rehabilitaci\u00f3n de los individuos y limitar las secuelas que en ellos se presenten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La anorexia y la bulimia son entidades que pueden presentarse en una persona, independientemente de su sexo, edad, nivel socioecon\u00f3mico, religi\u00f3n, y trasfondo cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es deber del psic\u00f3logo y los profesionales de la salud fomentar en la sociedad la conciencia de la gravedad de estas enfermedades que han alcanzado horizontes epid\u00e9micos, y que se act\u00fae e informe en todos los niveles, desde el hogar, e instituciones de formaci\u00f3n educativa, as\u00ed como centros de atenci\u00f3n a la salud, de las caracter\u00edsticas de estos trastornos, ya que solo mediante las acciones preventivas ser\u00e1 posible reducir los niveles de incidencia de los mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta de suma importancia para los profesionales de la salud conocer las caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas de los enfermos de anorexia nerviosa y bulimia nerviosa, comprender los miedos y frustraciones que les invaden, as\u00ed como la depresi\u00f3n y el rechazo de s\u00ed mismos que sufren, ya que de esa manera podr\u00e1 existir m\u00e1s empat\u00eda y sensibilidad hacia ellos. Es realmente complicado vivir una vida en la que una de las necesidades b\u00e1sicas fisiol\u00f3gicas necesarias para la supervivencia, como lo es la alimentaci\u00f3n, se torna un conflicto que se opone a lo que se desea como ideal de f\u00edsico, y en la que la culpa, la depresi\u00f3n, tristeza, aislamiento y verg\u00fcenza son situaciones que atormentan cada uno de los d\u00edas del enfermo. Solo mediante este entendimiento es posible nivelar el pensamiento del psic\u00f3logo para establecer una relaci\u00f3n efectiva y constructiva con su paciente, ayud\u00e1ndolo a enfrentar sus inseguridades y la discriminaci\u00f3n de la que puede ser objeto, cuando parad\u00f3jicamente sus acciones buscan aceptaci\u00f3n e integraci\u00f3n en una sociedad cada vez m\u00e1s demandante de perfecci\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que el ser humano es un ente hol\u00edstico, que se compone de manera biopsicosocial, es de entenderse que enfermedades de esta naturaleza afectan en las tres esferas del ser, y que como sociedad es necesario desarrollar una actitud solidaria con quienes las padecen, para de esa manera progresar en conjunto y contribuir al bien com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Anorexia y Bulimia.<\/em> (2009). M\u00e9xico: Grupo editorial Tomo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>American Psycriatric Association Gu\u00eda de consulta de los criterios diagn\u00f3sticos del DSM-V.<\/em> (2014) Chicago: pag.193<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Build, C.-R., Garc\u00eda, A.-L., &amp; Pons, A.-T. (2001). Trastornos de la conducta alimentaria: anorexia y bulimia. <em>Manual de la salud reproductiva en la adolescencia<\/em>,<em> 9<\/em>, 269-274.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jones, R.-G. (2011). <em>Gu\u00eda Psicolog\u00eda Medica.<\/em> M\u00e9xico: Intersistemas S.A. de C.V.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tortora, G., &amp; Derrickson, B. (2013). <em>Principios de anatom\u00eda y fisiolog\u00eda.<\/em> Buenos Aires: Medica panamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benjet, Corina, M\u00e9ndez, Enrique, Borges, Guilherme, &amp; Medina-Mora, Mar\u00eda Elena. (2012). Epidemiolog\u00eda de los trastornos de la conducta alimentaria en una muestra representativa de adolescentes. <em>Salud mental<\/em>, <em>35<\/em>(6), 483-490. Recuperado en 13 de agosto de 2015, de http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-33252012000600005&amp;lng=es&amp;tlng=es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Groesz LM, Levine MP, Murnen SK. The effect of experimental presentation of thin media images on body satisfaction: A meta-analytic review. International Journal of Eating Disorders. 2002; 31:1\u201316.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Van den Berg P, Paxton SJ, Keery H, Wall M, Guo J, Neumark-Sztainer D. Body dissatisfaction and body comparison with media images in males and females. Body Image. 2007 Sep; 4(3):257-68<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia La incidencia de trastornos alimenticios, tales como la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa, ha aumentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, constituyendo hoy en d\u00eda un problema de salud p\u00fablica que ha rebasado en muchas ocasiones los l\u00edmites de sexo, edad, y &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/anorexia-y-bulimia\/#more-35096\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El sabor es mi enemigo: Una mirada al interior de la anorexia y la bulimia\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[188,191],"tags":[3120,3189],"class_list":["post-35096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-psicologia","category-psiquiatria","tag-anorexia","tag-bulimia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - 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