{"id":35128,"date":"2015-11-16T10:06:11","date_gmt":"2015-11-16T09:06:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=35128"},"modified":"2015-11-16T10:07:52","modified_gmt":"2015-11-16T09:07:52","slug":"consentimiento-informado-cirugia-vascular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/consentimiento-informado-cirugia-vascular\/","title":{"rendered":"El consentimiento informado en la cirug\u00eda vascular"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>El consentimiento informado en la cirug\u00eda vascular<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de resumen, se trata de una revisi\u00f3n relacionada con la \u00e9tica en general, en particular la Bio\u00e9tica y dentro de \u00e9sta el consentimiento informado como tema tan debatido y lleno de contradicciones que en todas las sociedades del mundo contin\u00faa siendo una pol\u00e9mica m\u00e1s. Doy a conocer las bases filos\u00f3ficas sobre las cuales descansa este principio bio\u00e9tico, en particular y lo concreto que se ha tomado de cada escuela filos\u00f3fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El consentimiento informado en la cirug\u00eda vascular<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Orestes D\u00edaz Hern\u00e1ndez (1), Osvaldo Eliseo Mussenden (2), Mar\u00eda Luisa Garcia Lizame (3), Yanela Peguero Bringuez (4).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>M\u00e9dico especialista en Angiolog\u00eda y Cirug\u00eda Vascular del hospital cl\u00ednico-quir\u00fargico Hermanos Ameijeiras, La Habana, Cuba, profesor auxiliar y consultante de la Universidad de Ciencias M\u00e9dicas de la Habana.<\/li>\n<li>M\u00e9dico especialista, profesor y jefe del servicio de Angiolog\u00eda y Cirug\u00eda Vascular del hospital cl\u00ednico-quir\u00fargico Hermanos Ameijeiras, La Habana, Cuba.<\/li>\n<li>M\u00e9dico especialista y profesora del servicio de Angiolog\u00eda y Cirug\u00eda Vascular del hospital cl\u00ednico-quir\u00fargico Hermanos Ameijeiras, La Habana, Cuba.<\/li>\n<li>M\u00e9dico especialista y profesora del servicio de Angiolog\u00eda y Cirug\u00eda Vascular del hospital cl\u00ednico-quir\u00fargico Hermanos Ameijeiras, La Habana, Cuba.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se analiza el t\u00e9rmino paternalismo m\u00e9dico, sus causas y sus consecuencias. La autonom\u00eda y los distintos tipos que la conforman son valorados en este contexto. El consentimiento informado en las distintas sociedades que conforman el mundo actual es visto con una \u00f3ptica cr\u00edtica y progresista. Se dan a conocer las distintas formas de consentimiento y el papel que ejerce sobre este aspecto la jurisprudencia y el enfoque legal internacional. Y por \u00faltimo, como nuestro pa\u00eds acepta este t\u00e9rmino y cu\u00e1les son las perspectivas futuras bajo los principios marxistas-leninistas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la \u00e9tica en general hay una particular que es la \u00e9tica m\u00e9dica. Esta especialidad de la \u00e9tica trata de los principios y normas de conducta moral por la que se rigen los trabajadores de la salud. Esta disciplina se relaciona con el error humano, el secreto profesional y la experimentaci\u00f3n en los seres humanos. Adem\u00e1s de la relaci\u00f3n entre los trabajadores de la salud y de \u00e9stos con los familiares de los enfermos de lo cual se encarga la Deontolog\u00eda M\u00e9dica. La moral y la \u00e9tica constituyen la base material sobre la cual se constituye el car\u00e1cter socialista de nuestra medicina. Nuestros principios \u00e9ticos son totalmente opuestos a la \u00e9tica m\u00e9dica burguesa (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profesi\u00f3n m\u00e9dica, la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente y el sistema de salud tienen un car\u00e1cter hist\u00f3rico-concreto. Y de acuerdo con la base econ\u00f3mica de la sociedad se desarrollan seg\u00fan la formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica. En las sociedades divididas en clases antag\u00f3nicas. La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente se encuentra diferenciada, seg\u00fan se dirija a los propietarios de los medios de producci\u00f3n o a los despose\u00eddos. La posici\u00f3n del m\u00e9dico en la sociedad no es determinada por el m\u00e9dico mismo sino por la sociedad a que sirve. La clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad, seg\u00fan manifest\u00f3 Marx, es al mismo tiempo su poder espiritual. El m\u00e9dico consciente o no, es portador de la ideolog\u00eda dominante y sirve a sus intereses en sus relaciones con el paciente y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El socialismo posibilita la existencia de relaciones arm\u00f3nicas entre los individuos, entre el individuo y la sociedad y entre la sociedad y la naturaleza. La relaci\u00f3n entre el m\u00e9dico y el enfermo llega a ser puramente humana una vez desaparecido el problema del dinero. No obstante, debemos cuidarnos de incurrir en una visi\u00f3n id\u00edlica de las relaciones m\u00e9dico-paciente en la construcci\u00f3n del socialismo (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra \u00e9poca adquiere una dimensi\u00f3n muy superior a la de cualquier otra \u00e9poca, sobre todo, en lo concerniente a la \u00e9tica m\u00e9dica. Puedo afirmar que la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente ha cambiado en \u00e9stos \u00faltimos 25 a\u00f1os. Recordemos que Esculapio en la antigua Grecia ense\u00f1aba el buen trato a los pacientes, y los papiros egipcios y Vedas de la cultura Hind\u00fa, establec\u00edan claramente los aspectos morales del comportamiento del hombre en su formaci\u00f3n social (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la medicina occidental, desde sus inicios en la \u00e9poca hipocr\u00e1tica hasta la actualidad se encuentra repleta de documentos deontol\u00f3gicos que plantean problemas \u00e9ticos. Estos exigen del m\u00e9dico, cada vez m\u00e1s una elevada calidad moral, la cual requiere de una adecuada formaci\u00f3n \u00e9tica en los profesionales de la salud. Ello explica que la literatura sobre \u00e9tica m\u00e9dica y cl\u00ednica crezca a pasos agigantados en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen tres factores poderosos para reconocer estos cambios. El primer factor que desencadena m\u00faltiples problemas y conflictos \u00e9ticos es el progreso de la biotecnolog\u00eda, un segundo factor est\u00e1 basado en el principio de que la enfermedad no s\u00f3lo altera el equilibrio som\u00e1tico o corporal del hombre, sino tambi\u00e9n el ps\u00edquico y moral y uno tercero, propio de los pa\u00edses capitalistas, que tiene que ver con el acceso igualitario de todos a los servicios m\u00e9dicos y la distribuci\u00f3n equitativa de unos recursos econ\u00f3micos limitados y escasos. Estos tres factores pueden converger y agravar el conflicto \u00e9tico (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles afirmaba que el dolor transforma de tal modo la capacidad de juicio del ser humano que le impide \u201ctomar decisiones\u201d prudentes. Basado en esto y atravesando el umbral del tiempo se dice que la virtud primaria y casi \u00fanica del enfermo ha de ser la \u201cobediencia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bf Como era, entonces, la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente? Era por naturaleza asim\u00e9trica, vertical, ya que la funci\u00f3n del m\u00e9dico consist\u00eda<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">en mandar y la del enfermo en obedecer. El enfermo se convert\u00eda en un ser pasivo, que no protestaba ni preguntaba, estableciendo con su m\u00e9dico unas relaciones muy parecidas a las de un ni\u00f1o con su padre. Esta actitud m\u00e9dica cl\u00e1sica es lo que hasta nuestros tiempos se le ha denominado <em>\u201cpaternalismo<\/em>\u201d. El m\u00e9dico asum\u00eda el papel de padre autoritario buscando en el paciente el bien pero sin contar con su voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es precisamente el objetivo de esta investigaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica conocer y analizar uno de los aspectos m\u00e1s agudos y controvertibles dentro de la \u00e9tica m\u00e9dica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u201cEl consentimiento informado\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consentimiento informado constituye un documento que establece un acuerdo entre el m\u00e9dico y el enfermo. A su vez, la informaci\u00f3n que recibe el paciente y sus familiares es su principal divisa. Se hace necesario evaluar el nivel de competencia para la decisi\u00f3n del paciente. Entre el m\u00e9dico y el enfermo se establece una relaci\u00f3n que obedece a principios eminentemente filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por parte del enfermo surge la autonom\u00eda como elemento capaz de proyectar su decisi\u00f3n para aceptar la proposici\u00f3n del m\u00e9dico ante una investigaci\u00f3n peligrosa pues es necesaria para el diagn\u00f3stico y el propio tratamiento ya sea medicamentoso o quir\u00fargico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por parte del m\u00e9dico se valora la beneficencia dada por la acci\u00f3n de hacer el bien, que no es otra cosa que cumplir con el deber de eliminar el problema y el sufrimiento producido por una enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba defendemos los principios del marxismo aplic\u00e1ndolos a las bases filos\u00f3ficas sobre las cuales descansa el consentimiento informado<u>.<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DESARROLLO.-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuenta que en la historia de la medicina aparecen innumerables c\u00f3digos \u00e9ticos para los m\u00e9dicos y ninguno para los pacientes. Los c\u00f3digos \u00e9ticos para los enfermos aparecieron hace escasamente 20 a\u00f1os. A principios de 1970 comienza a interpretarse y definirse la importancia de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los propios enfermos comenzaron la reivindicaci\u00f3n de este tipo de trato, exigiendo que se les respetase un conjunto de derechos. En esta relaci\u00f3n el profesional tiene la informaci\u00f3n t\u00e9cnica y el paciente adulto la capacidad de consentir o decidir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de los dos puede hacer nada sin el otro. Ambos son necesarios y todo acto m\u00e9dico consiste en un proceso de negociaci\u00f3n o entendimiento entre las dos partes. Igual sucede en los dem\u00e1s aspectos de la vida humana, en las relaciones de pareja, en la familia, en la vida social, pol\u00edtica, laboral y otras. De manera, que estas relaciones verticales u obligatorias pasaron a ser horizontales o participativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La medicina no puede ser la excepci\u00f3n y las relaciones ganan en madurez y en complejidad y m\u00e1s conflictivas. Se desprende de todo esto que el equilibrio humano es siempre inestable y precisa de un continuo proceso de arreglo y mejor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llevar a cabo este proceso se hizo necesario crear una nueva disciplina conocida como <strong>bio\u00e9tica<\/strong>. La bio\u00e9tica sale a la luz en el a\u00f1o 1970 de manos de Potter cuyos objetos de estudio lo constituyeron los problemas \u00e9ticos. Estos problemas surgen de las ciencias de la salud o medicina (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bio\u00e9tica se conoce como la parte de la \u00e9tica que intenta poner a punto m\u00e9todos de an\u00e1lisis y procedimientos de resoluci\u00f3n de los problemas \u00e9ticos planteados por las ciencias m\u00e9dicas. Sin embargo, el propio Potter (5) la define como el estudio de la moralidad de los comportamientos humanos en el campo de las ciencias de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los requisitos que deben cumplirse en esta disciplina son los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1<sup>er<\/sup> requisito<\/em>: La bio\u00e9tica m\u00e9dica ha de ser una \u00e9tica civil o secular, no directamente religiosa. Ha de ser, adem\u00e1s, una \u00e9tica pluralista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2<sup>do <\/sup>requisito<\/em>: Debe aceptar la diversidad de enfoques y posturas e intente conjugarlos en una unidad superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3<sup>er <\/sup>requisito<\/em>: La bio\u00e9tica actual ha de ser aut\u00f3noma. Heter\u00f3nomos son los sistemas morales en los que las normas le son impuestas al individuo desde fuera, en tanto que aut\u00f3nomos son los sistemas que parten del car\u00e1cter auto-legislador del ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo esto se desprende que la \u00e9tica m\u00e9dica tiene que ser racional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la moderna \u00e9tica m\u00e9dica aspira a ser universal y por tanto, a ir m\u00e1s all\u00e1 de los puros convencionalismos morales. Todos los sistemas bio\u00e9ticos cumplen con estas heter\u00f3nomas que pueden ser del tipo naturalista donde el criterio de bondad lo constituye el orden de la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9tica del tipo sociol\u00f3gica el criterio de moralidad se basa en las normas y convenciones propias de cada sociedad. En la del tipo teol\u00f3gica, los criterios s\u00f3lo se encuentran en los libros revelados. La \u00e9tica aut\u00f3noma considera que el criterio de moralidad es el propio ser humano, constituyendo la conciencia y la voz de la conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a lo racional, este no es sin\u00f3nimo de racionalista. En la cultura occidental perdur\u00f3 durante mucho tiempo la interpretaci\u00f3n de la racionalidad pero hoy resulta por completo inaceptable. La tesis del racionalismo plantea que la raz\u00f3n puede conocer a priori el todo de la realidad y que, por tanto, es posible construir un sistema de principios \u00e9ticos para deducir todas las consecuencias posibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La racionalidad humana tiene siempre un car\u00e1cter abierto con un momento a priori o principalista y otro a posteriori o consecuencialista. La raz\u00f3n \u00e9tica debe desarrollarse siempre a este doble nivel por no constituir una excepci\u00f3n a esta regla. Nacida para resolver situaciones particulares y, por tanto,<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">con vocaci\u00f3n de convertirse en un procedimiento de toma de decisiones (6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este procedimiento consta de varios pasos y a partir de ellos se elabora un m\u00e9todo anal\u00edtico para cuestiones \u00e9ticas en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PROCEDIMIENTO DE TOMA DE DECISIONES EN \u00c9TICA M\u00c9DICA.- <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.- Sistema de Referencia Moral.-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Premisa Ontol\u00f3gica \u00e0 El hombre es persona, tiene dignidad y no precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Premisa \u00c9tica \u00e0 Todos los hombres son iguales y merecen igual consideraci\u00f3n y respeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- Momento Deontol\u00f3gico del Juicio Moral.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 1: No-maleficencia y Justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 2: Autonom\u00eda y Beneficencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.- Momento Teol\u00f3gico del Juicio Moral.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evaluaci\u00f3n de las consecuencias objetivas o de nivel 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evaluaci\u00f3n de las consecuencias subjetivas o de nivel 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.- Juicio Moral.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contraste del caso con la \u201cregla\u201d, como se encuentra expresada en el punto 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evaluaci\u00f3n de las consecuencias del acto, para determinar si es necesario hacer una \u201cexcepci\u00f3n a la regla\u201d , de acuerdo con el punto 3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contraste de la decisi\u00f3n tomada con el sistema de referencia en el punto 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toma de Decisi\u00f3n Final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ello aconsejamos utilizar la historia cl\u00ednica por problemas (4). Primero se realiza el estudio cl\u00ednico del caso y luego el problema \u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, para un trasplante cardiaco se precisa la muerte cl\u00ednica y cerebral y despu\u00e9s se decide la toma de los \u00f3rganos. Recordamos que en toda historia cl\u00ednica se identifican no s\u00f3lo los problemas biol\u00f3gicos, sino tambi\u00e9n los \u00e9ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada problema moral debe someterse al mismo proceso anal\u00edtico. Primero hay que constatar el caso con los principios deontol\u00f3gicos, tanto de nivel 1 como de nivel 2. La relaci\u00f3n cl\u00ednica es siempre y por principio de nivel 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio \u00e9tico que hace presente el enfermo en la relaci\u00f3n es el de autonom\u00eda, y el del m\u00e9dico es el de beneficencia. Lo que ambos quieren es llegar a un acuerdo privado, en el que converjan la autonom\u00eda del paciente con la beneficencia t\u00e9cnica del m\u00e9dico. El modo de lograrlo es mediante la puesta en pr\u00e1ctica del <strong><em>consentimiento informado<\/em><\/strong>. Si el paciente no es competente para decidir entonces deber\u00e1n hacerlo en su lugar sus familiares y en \u00faltimo caso el juez. A continuaci\u00f3n presento el modelo de evaluaci\u00f3n de competencia propuesto por Gracia en 1991 (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>MODELO DE EVALUACI\u00d3N DE LA COMPETENCIA.-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Categor\u00eda No.1.-Pacientes con nivel de competencia m\u00ednimo.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criterios de competencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-Conciencia b\u00e1sica de la propia situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.-Asentimiento expl\u00edcito o impl\u00edcito a las opciones que se le proponen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son competentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni\u00f1os, retrasados mentales, dementes seniles moderados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son incompetentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inconscientes, comatosos, individuos en estado vegetativo permanente, autistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decisiones M\u00e9dicas que se pueden tomar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a).- Consentir tratamientos eficaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>b).- Rechazar tratamientos ineficaces.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Categor\u00eda No.2.-Pacientes con nivel de competencia mediano.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criterios de competencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-Comprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n m\u00e9dica y del tratamiento m\u00e9dico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- Capacidad de elecci\u00f3n basada en las expectativas m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son competentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adolescentes mayores de 12 a\u00f1os, retrasados mentales leves, ciertos trastornos de la personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son incompetentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trastornos emocionales graves, fobia al tratamiento, alteraciones cognitivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decisiones M\u00e9dicas que se pueden tomar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a).-Consentir tratamientos de eficacia dudosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b).-Rechazar tratamientos de eficacia dudosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Categor\u00eda No.3.-Pacientes con nivel de competencia elevado.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criterios de competencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-Comprensi\u00f3n reflexiva y cr\u00edtica de la enfermedad y el tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.-Decisi\u00f3n racional basada en consideraciones relevantes que incluyen creencias y valores sistematizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son competentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adultos con mayor\u00eda de edad legal, enfermos reflexivos y autocr\u00edticos, poseedores de mecanismos maduros de compensaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son incompetentes en esta categor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enfermos indecisos, cambiantes o ambivalentes, hist\u00e9ricos con defensas neur\u00f3ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decisiones M\u00e9dicas que se pueden tomar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a).-Consentir tratamientos ineficaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b).-Rechazar tratamientos eficaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico nunca debe tomar la decisi\u00f3n, salvo en los casos de extrema urgencia. Debemos recordar que la libertad de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente es de gran importancia sobre todo legal<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">por la perspectiva jur\u00eddica que encierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos analizando la situaci\u00f3n y comprendemos que el paciente acude al m\u00e9dico con entera libertad, acepta la relaci\u00f3n y sus consecuencias cuya prolongaci\u00f3n es el consentimiento y aceptaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n del m\u00e9dico. Ahora bien, si todo acto de consentir implica estar previamente informado esto nos lleva de la mano a plantear que <em>informaci\u00f3n y consentimiento<\/em> viajan estrechamente unidos, no pudiendo separarse jam\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00f3digo de Deontolog\u00eda M\u00e9dica expresa lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl m\u00e9dico deber\u00e1 informar a su paciente de las razones y de los efectos esperados de las medidas diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas, a no ser que renuncie a ello. Dar\u00e1 esta informaci\u00f3n de modo que no resulte perjudicial para el enfermo. Cuando las medidas propuestas supongan un riesgo importante, el m\u00e9dico, adem\u00e1s de proporcionar la informaci\u00f3n suficiente, se preocupar\u00e1 de obtener por escrito el consentimiento informado y libre del paciente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn principio, el m\u00e9dico comunicar\u00e1 al paciente el diagn\u00f3stico de su enfermedad y le informar\u00e1 con delicadeza, circunspecci\u00f3n y sentido de la responsabilidad, del pron\u00f3stico m\u00e1s probable (&#8230;) (6). El m\u00e9dico juzgar\u00e1 si en alguna ocasi\u00f3n, puede ser legitimo no comunicar inmediatamente al enfermo un pron\u00f3stico grave o fatal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el folleto \u201cPrincipios de la \u00e9tica m\u00e9dica\u201d (7) en el t\u00f3pico titulado: En relaci\u00f3n con el paciente y sus familiares aparece el siguiente p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cObtener, antes de aplicar cualquier medida diagn\u00f3stica o terap\u00e9utica, que pueda significar un alto riesgo para el paciente, su consentimiento o el de sus familiares, excepto en los casos de fuerza mayor\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha constituido que para el m\u00e9dico la verdadera gravedad de una enfermedad y su pron\u00f3stico, continuar\u00e1n siendo los elementos determinantes, mientras que el paciente estar\u00e1 marcado por el contexto sociocultural y una historia personal y familiar inalienable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto a nivel sociol\u00f3gico como cognoscitivo el paciente est\u00e1 en una evidente posici\u00f3n de inferioridad. El <em>paternalismo m\u00e9dico<\/em> que predomina en las sociedades occidentales ha mantenido durante demasiado tiempo al paciente en una relaci\u00f3n dominado-dominante y reprimido. Hace a\u00f1os se acusa \u201cal imperialismo m\u00e9dico en el terreno del derecho\u201d como principal culpable (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace tiempo la problem\u00e1tica de lo oportuno del acto m\u00e9dico est\u00e1 sobreentendida por dos razones claves. La primera, es la libertad de decisi\u00f3n del individuo, designada por los juristas como el derecho a la autodeterminaci\u00f3n y la segunda, corresponde al compromiso moral y profesional del m\u00e9dico de tratar de llegar a la curaci\u00f3n deseada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez cada orden jur\u00eddica se afana por dar supremac\u00eda a uno de los pesos de esta balanza sobre la cual descansan<em> dos concepciones diferentes:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De un lado, la <strong>autodeterminaci\u00f3n<\/strong> que sit\u00faa en la cumbre de la jerarqu\u00eda de valores el derecho constitucional de cada individuo de decidir libremente el destino de su propio cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del otro lado, el <strong>paternalismo<\/strong> que se apoya en lo intangible y lo indisponible del cuerpo humano concebido como un valor en s\u00ed, una especie de bien social que debe preservarse aun contra la voluntad manifiesta de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos decir que las diferencias aproximadas tienen repercusiones en lo referente al consentimiento aclarado. Por ejemplo, en los EE.UU. hay inter\u00e9s en la naturaleza y la amplitud de la informaci\u00f3n que el m\u00e9dico debe transmitir al paciente, determinando la terapia y teniendo en cuenta los m\u00e1s m\u00ednimos detalles cient\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia, existe m\u00e1s sensibilidad a la cuesti\u00f3n de saber si el consentimiento fue formulado libremente y por una persona \u201cdotada de discernimiento\u201d. Lo que hace pr\u00e1cticamente tomar m\u00e1s cautela en el momento de asegurar el \u201ccar\u00e1cter razonable\u201d de la decisi\u00f3n del paciente. El derecho franc\u00e9s plantea la hip\u00f3tesis de que una persona disponiendo de todas sus facultades actuar\u00e1 en conformidad con sus intereses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la cumbre de la jerarqu\u00eda de valores, el inter\u00e9s cient\u00edfico no debe suplantar el inter\u00e9s terap\u00e9utico y la conciencia del enfermo. Por lo tanto, se necesita mantener un equilibrio entre los m\u00e9dicos, influenciados por su cultura paternalista europea, y los enfermos, que se defienden en el terreno jur\u00eddico a posteriori o quiz\u00e1s demasiado tarde (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de 1970 se funda la escuela del principalismo cuyas ra\u00edces filos\u00f3ficas se encuentran en la voluntad aut\u00f3noma de<u> Kant<\/u>. Adem\u00e1s del consecuencialismo de<u> Bentham<\/u> y el liberalismo de<u> Mill<\/u>, que fueron objetos de numerosas cr\u00edticas y modificaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta escuela bio\u00e9tica es la primera y m\u00e1s duradera que ha influido en la cultura de Am\u00e9rica Latina. Se consolid\u00f3 sobre los tres pilares siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-El enunciado de cuatros principios b\u00e1sicos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autonom\u00eda, beneficencia, no &#8211; maleficencia y justicia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.-La ausencia de m\u00e1ximas m\u00e1s fundamentales que estos principios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.-La necesidad de compatibilizar estos cuatro principios entre s\u00ed, y de jerarquizarlos cuando no son compatibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principios, m\u00e1s que fundamentar una \u00e9tica, sirven de gu\u00eda para asegurar que se est\u00e1 procediendo en conocimientos de ciertos valores fundamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde, Clouser y Davis dan a conocer que los principalistas reconocen las limitaciones te\u00f3ricas de los principios utiliz\u00e1ndolos para originar debates, orientar decisiones y confeccionar programas de estudios bio\u00e9ticos. Engelhardt propone reducir los principios a dos,<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">autonom\u00eda y beneficencia o no-maleficencia y justicia. Sin embargo, Pellegrino y Thomasma, en 1978 publican un art\u00edculo confirmando el esp\u00edritu hipocr\u00e1tico con \u00e9nfasis en la beneficencia del paciente .El m\u00e9todo de \u00e9tica cl\u00ednica de Thomasma para evaluar hechos y valores (8), plantea lo siguiente:<\/p>\n<p>a) Describir los hechos m\u00e9dicos del caso.<\/p>\n<p>b) Describir los valores (metas, intereses) de todas las partes involucradas en el caso: pacientes, personal, hospital.<\/p>\n<p>c) Indicar cu\u00e1l es el principal conflicto de valores.<\/p>\n<p>d) Determinar las medidas que podr\u00edan proteger el mayor n\u00famero de valores en el caso.<\/p>\n<p>e) Escoger una forma de actuar.<\/p>\n<p>f) Defender la decisi\u00f3n tomada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un objetivo importante para autores intelectuales como Richardson y Brody a parte de lograr la compatibilidad de los cuatros principios sin que fueran afectados durante el desarrollo de la reflexi\u00f3n y la decisi\u00f3n bio\u00e9tica fue introducir la estrategia de la <em>especificaci\u00f3n<\/em>, seg\u00fan el art\u00edculo in\u00e9dito del profesor Kottow de la Universidad de Chile. En su art\u00edculo \u201cEl pasaje transcultural del principalismo \u00e9tico\u201d publicado por el Centro interdisciplinario de Bio\u00e9tica en 1995, se da a conocer esta estrategia y recomienda enriquecer la narrativa de los casos bio\u00e9ticos y lograr que los principios se ordenen de acuerdo al conocimiento de circunstancias y contextos relevantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente apareci\u00f3 una moderna proposici\u00f3n para subdividir los principios en dos de corte consecuencialista (beneficencia y no-maleficencia) y dos no consecuencialistas (autonom\u00eda y justicia). Los principios no consecuencialistas poseen jerarqu\u00eda sobre los consecuencialistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autonom\u00eda y justicia son obligaciones perfectas que siempre deben ser cumplidas. Beneficencia y no-maleficencia son anulados cuando la autonom\u00eda y la justicia se encuentran en igualdad de condiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obligaciones perfectas no son absolutas y pueden ser contravenidas por otros principios no consecuencialistas como el cumplimiento de promesas y la aceptaci\u00f3n de exigencias comunitarias que tienen la fuerza moral suficiente para exceptuar la obligatoriedad perfecta de autonom\u00eda y justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen propuestas modificadoras del principalismo anglosaj\u00f3n frente a otras culturas, entre ellas tenemos\u00a0las variaciones en el n\u00famero de los principios, la proposici\u00f3n de diversos ordenamientos jer\u00e1rquicos y las variables estrat\u00e9gicas que buscan la arm\u00f3nica compatibilidad de los principios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio de autonom\u00eda puede ser reemplazado por una norma general de \u201crespeto por la persona\u201d, cuya amplitud permite incluir la veracidad, la fidelidad a las promesas y la prohibici\u00f3n de matar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Raanan Guillon (9), fil\u00f3sofo brit\u00e1nico, reconoce que la autonom\u00eda es una subclase de libertad, pero a su vez no toda libertad es autonom\u00eda. Refiere adem\u00e1s que el concepto de autonom\u00eda incorpora el ejercicio del que Arist\u00f3teles llamara atributo espec\u00edfico del hombre, racionalidad. Incorpora tambi\u00e9n a su famosa obra filos\u00f3fica los tres tipos de autonom\u00eda. En muchas ocasiones la autonom\u00eda se encuentra subdividida en autonom\u00eda de acci\u00f3n, autonom\u00eda de intensi\u00f3n y autonom\u00eda de pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pueblos latinoamericanos aceptaron al principalismo anglosaj\u00f3n con diversos grados de entusiasmo, cuyo extremo negativo ha sido hacer caso omiso de su exigencia. En las sociedades con marcados desniveles sociales y educacionales el principio de autonom\u00eda es considerado poco real y no se concede, no se fomenta y no se reclama por parte del paciente. Entre la capacidad de decisi\u00f3n del paciente y la del m\u00e9dico hay una gran asimetr\u00eda por lo que no es posible la autonom\u00eda en\u00a0las relaciones cl\u00ednicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante reconocer que las culturas latinas mantienen un respeto por la tradici\u00f3n y la religiosidad ya que su propia autonom\u00eda no admite el car\u00e1cter primordial del pensamiento anglosaj\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La beneficencia es aceptada por la perspectiva latina a pesar de las limitaciones impuestas a la autonom\u00eda. El respeto por la vida y las obligaciones terap\u00e9uticas irrenunciables del m\u00e9dico son principios generales bajo cuya convicci\u00f3n decide el m\u00e9dico e incluso impone al paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la no-maleficencia estos mismos principios deben ser considerados beneficentes en independencia de las circunstancias y deseos del paciente. La justicia no logra instalarse en el contexto bio\u00e9tico latino. De ah\u00ed, que el concepto de justicia se encuentre pol\u00edtica y socialmente enredado. Los pa\u00edses latinos tienen por lo general una pol\u00edtica arriesgada. Su evoluci\u00f3n social es poco flexible y escasamente desarrollan esquemas distributivos que sean capaces de obedecer a un concepto \u00e9tico fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracia (6) publica en 1993 un listado diferente a los cuatro principios como son: El valor fundamental de la vida, la integridad terap\u00e9utica, la libertad y responsabilidad y la sociabilidad (solidaridad) y subsidiaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El valor de la autonom\u00eda, en la cultura latina, est\u00e1 basado en la confianza de la relaci\u00f3n m\u00e9dico &#8211; paciente. La bio\u00e9tica espa\u00f1ola contribuye con su aporte a la perspectiva mediterr\u00e1nea en cuanto a la amistad entre el m\u00e9dico y su paciente. Los cuatro principios anglosajones se aceptan m\u00e1s bien te\u00f3rico que cultural. La no-maleficencia y la justicia son prioritarios, seguidos por la beneficencia y la autonom\u00eda con igual rango entre s\u00ed y subalternos a los dos primeros (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un car\u00e1cter adicional de clasificaci\u00f3n de los principios anglosajones es que beneficencia y autonom\u00eda son considerados deberes individuales en tanto justicia y no maleficencia son sociales, lo individual siendo subalterno de lo com\u00fan. De acuerdo al an\u00e1lisis latino de los principios se plantea, por parte de Kottow, la necesidad de enriquecerlos. Adem\u00e1s, estos no son formales o reglamentados, sino materiales y deontol\u00f3gicos, obteniendo un<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">car\u00e1cter relativo y no absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NIVELES DE PROPOSICIONES.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A.- Sistema Moral:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 1 \u00e0 Formal, absoluto y no excepcionable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 2 \u00e0 Material, no absoluto, Universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 3 \u00e0 Material, no absoluto, Concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B.- Sistema Bio\u00e9tico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 1 &#8211;\u00a0Principio formal: <u>RESPETO POR TODO SER HUMANO<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 2 &#8211;\u00a0Momento Material General: Principios generales e individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nivel 3 &#8211;\u00a0Momento Material Casu\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los pueblos latinoamericanos surgen preferencias, con una base cultural y moral que se diferencia de los anglosajones. Para los latinos las preferencias son las virtudes y excelencias\u00a0; los bueno\/malo\u00a0; deontolog\u00eda y para los anglosajones los principios\u00a0; lo correcto\/incorrecto\u00a0; teleolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bio\u00e9tica latinoamericana y caribe\u00f1a se propone actualmente llevar a cabo dos tareas prospectivas, una filos\u00f3fica y otra sociol\u00f3gica. La tarea filos\u00f3fica consiste en depurar conceptos, analizar categor\u00edas con caracter\u00edsticas antropol\u00f3gicas como la libertad, requerimientos cient\u00edficos-t\u00e9cnicos como la integridad terap\u00e9utica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n esta tarea abarca la reflexi\u00f3n acerca del valor fundamental de la vida como principio bio\u00e9tico y el respeto por todos los seres humanos como principio formal y absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como tarea filos\u00f3fica adicional establecer el compromiso con los principios racional y cat\u00f3lico insertados en las culturas nacionales, fieles y que no discrepan con el sentimiento religioso y mantienen las tradiciones nacional y cultural. La tarea sociol\u00f3gica consiste en registrar los intentos de la bio\u00e9tica por adecuar sus estatutos a las necesidades sentidas por la comunidad. Todo esto obedece al clima desatado en Am\u00e9rica Latina como el pluralismo pol\u00edtico y el multiculturalismo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grado de veracidad del m\u00e9dico con su paciente depende del transculturalismo. Los pueblos anglosajones tienen menos inter\u00e9s en conocer la verdad acerca de su condici\u00f3n m\u00e9dica, que lo revelado por otras culturas. Ellos afirman que el 80 % de la poblaci\u00f3n considera importante sea veraz con el paciente. La poblaci\u00f3n mediterr\u00e1nea valora la veracidad m\u00e9dica en cerca del 50%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bio\u00e9tica latina requiere investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica en el terreno y reflexi\u00f3n filos\u00f3fica en la academia. Necesita voz propia, desarrollarla y situarse a la altura del pensamiento en otras latitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bf Puede el paciente influir en las decisiones m\u00e9dicas\u00a0? Las posibles opiniones se encuentran divididas en dos grupos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno plantea que si el valor fundamental de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica es el bienestar del paciente, entonces la participaci\u00f3n de \u00e9ste en la toma de decisiones puede ser secundaria, mientras el otro plantea una opini\u00f3n contraria. El respeto al paciente es considerado como principal valor \u00e9tico y en algunas circunstancias el paciente toma decisiones que no propician su bienestar (10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es requisito indispensable, para que el paciente adopte una decisi\u00f3n, que act\u00fae de forma aut\u00f3noma y competente. Hay circunstancias que impiden que el paciente sea competente para actuar aut\u00f3nomamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos recordar que la decisi\u00f3n de un paciente en relaci\u00f3n con una intervenci\u00f3n m\u00e9dica est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a la informaci\u00f3n que ha recibido. Seg\u00fan el caso, var\u00eda el significado del consentimiento del paciente. Hay consentimientos para procederes terap\u00e9uticos normales y para ensayos cl\u00ednicos controlados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los momentos actuales existen dos marcos \u00e9ticos generales en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica. En el primero se trata de una \u00e9tica orientada a los resultados, en la que la autonom\u00eda tiene una importancia marginal y el paternalismo s\u00f3lo es err\u00f3neo cuando no se alcanzan los beneficios deseados para el paciente. Muchas personas prefieren ser tratadas paternalmente y \u201cse ponen en las manos del m\u00e9dico\u201d. Para ellos el ejercicio de la autonom\u00eda es m\u00e1s una fuente de frustraci\u00f3n y de ansiedad que de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo, la \u00e9tica est\u00e1 orientada hacia la acci\u00f3n y no hacia los resultados, el punto de referencia son las condiciones en las que se act\u00faa. De esta forma, la autonom\u00eda, como condici\u00f3n para la acci\u00f3n adquiere un valor fundamental. Para que una persona pueda hacer uso de su autonom\u00eda, debe ser tratada con respeto. Esto significa que debe solicitarse su consentimiento para cualquier maniobra que se vaya a efectuar y evitarse toda coerci\u00f3n, incluso el paternalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay personas que carecen de las capacidades cognoscitivas y volitivas necesarias para actuar con autonom\u00eda. En ocasiones, no es f\u00e1cil llegar a un consenso cuando la controversia sobre la autonom\u00eda se plantea en t\u00e9rminos absolutos. No es posible dictar normas \u00e9ticas que se apliquen a todos los pacientes en todas las circunstancias. La autonom\u00eda existe en diversos grados que permiten ejercerla total o parcialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capacidad est\u00e1ndar del adulto para la autonom\u00eda aprueba el <em>consentimiento informado<\/em> y valora la capacidad reducida del paciente, la cual demanda un tratamiento <em>paternalista<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes no deben ser radicalmente diferentes del resto de nosotros, en que todas las capacidades humanas para la acci\u00f3n aut\u00f3noma est\u00e1n limitadas. Un adecuado acontecimiento de paternalismo y el rol que el consentimiento y el respeto para las personas puede jugar en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, se desarrolla dentro de la teor\u00eda \u00e9tica, que no impone un cuadro idealista y parcial de la actual autonom\u00eda humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>paternalismo<\/em> s\u00f3lo pierde su lugar cuando refleja una p\u00e9rdida de los beneficios que pudiera representar para el paciente.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la autonom\u00eda parcial de los pacientes obliga a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, el respeto por el paciente debe demandar una acci\u00f3n la cual evita no solamente la coerci\u00f3n sino tambi\u00e9n la manipulaci\u00f3n y el paternalismo. Sin embargo, donde la autonom\u00eda est\u00e1 ausente no se requiere que esta sea respetada (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay circunstancias en que nos encontramos obligados a mentir. <em>La mentira piadosa<\/em> es una excepci\u00f3n a la norma impuesta por las circunstancias. Decir la verdad no es tratar a esa persona con consideraci\u00f3n y respeto y que, por lo tanto, el principio general de la moralidad nos permite saltar por encima de la norma, que en ese caso no es adecuada o correcta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay circunstancias en que nos encontramos obligados a mentir. <em>La mentira piadosa<\/em> es una excepci\u00f3n a la norma impuesta por las circunstancias. Decir la verdad no es tratar a esa persona con consideraci\u00f3n y respeto y que, por lo tanto, el principio general de la moralidad nos permite saltar por encima de la norma, que en ese caso no es adecuada o correcta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profesor De Lancis en una ocasi\u00f3n dio a conocer las siguientes l\u00edneas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLos que aguardan nuestros dict\u00e1menes tras de la consulta m\u00e9dica, son todo lo contrario de un jurado imparcial\u00a0; son unos pobres seres dominados por la ansiedad y prestos al estallido de las m\u00e1s violentas emociones. Calmarlas es nuestro primordial deber. Y si para ello es necesario desfigurar la verdad, celarla ma\u00f1osamente, disimular, mistificar, crear ilusiones o, en una palabra, mentir, hag\u00e1moslo con plena satisfacci\u00f3n de conciencia. Ni \u00e9sta ni los enfermos podr\u00e1n nunca reproch\u00e1rnoslo\u201d (12).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracia (4) considera que el tema de la mentira es un buen ejemplo de principios morales, cuyo razonamiento consta de dos pasos, uno principalista (a priori) y otro consecuencialista (a posteriori). En principio siempre hay que decir la verdad, de no hacerlo as\u00ed obramos con maledicencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La editorial de la Asociaci\u00f3n Catalana de estudios bio\u00e9ticos (13) da a conocer que la informaci\u00f3n siempre ha de ser verdadera. Nunca ser\u00e1 justificable la mentira, que por otra parte, es un claro abuso de poder. No hay que hablar m\u00e1s de \u201cmentiras piadosas\u201d, sino de maneras piadosas de aproximarse a la verdad. La informaci\u00f3n es un proceso oral, un di\u00e1logo entre dos personas: el enfermo y el m\u00e9dico. Esto sirve para alcanzar el consentimiento informado. Y a su vez este puede estar por escrito. Sin embargo, ning\u00fan documento le\u00eddo y firmado puede sustituir nunca al di\u00e1logo. En ocasiones el enfermo necesita tiempo para poder aceptar una informaci\u00f3n desagradable, poder asimilarla y expresar sus dudas o formular preguntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pienso igual que la escuela espa\u00f1ola, el consentimiento informado ha de ser libre y sin coacci\u00f3n. Y que debemos hacer un esfuerzo para que este di\u00e1logo de comunicaci\u00f3n constituya la base para el consentimiento informado escrito y no a la inversa como podr\u00eda pretender una medicina defensiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este aspecto relacionado con la veracidad y la mentira piadosa merece que se realice una encuesta a nuestros enfermos y al personal m\u00e9dico de nuestras unidades de salud como tarea futurista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se define el consentimiento informado como el acuerdo de voluntades de las partes contratantes que se manifiesta con el concurso de la oferta y la aceptaci\u00f3n sobre la cosa y la causa que han de constituir el contrato (14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos tomar un ejemplo, para ello se considera que en Espa\u00f1a el consentimiento para las actuaciones m\u00e9dicas ha pasado por etapas que son clasificadas como sigue:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Predominio de la medicina privada y de las relaciones basadas en la confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consentimiento para la cirug\u00eda y otras t\u00e9cnicas de exploraci\u00f3n que entra\u00f1an alto riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consentimiento escrito para la cirug\u00eda, las t\u00e9cnicas de exploraci\u00f3n de alto riesgo y otras t\u00e9cnicas quir\u00fargicas especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consentimiento informado escrito para los supuestos anteriores, as\u00ed como para circunstancias expresamente reguladas por la ley (ensayos cl\u00ednicos, trasplantes de \u00f3rganos, t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida, donaci\u00f3n y utilizaci\u00f3n de embriones y fetos humanos o de sus c\u00e9lulas, tejidos u \u00f3rganos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consentimiento simple se emplea para consentir de forma simple, sencilla y general la conveniencia de practicarle una t\u00e9cnica exploratoria, un tratamiento farmacol\u00f3gico y quir\u00fargico, haci\u00e9ndosele saber inconvenientes y riesgos, as\u00ed como los posibles resultados. Despu\u00e9s de la informaci\u00f3n el paciente puede consentir de una forma expl\u00edcita ya sea verbal o escrita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consentimiento informado o informe consentido es el documento en el cual el paciente acepta lo que se le propone, despu\u00e9s de recibir la informaci\u00f3n. Este documento se caracteriza por ser escrito, personal y espec\u00edfico para cada ocasi\u00f3n, para cada caso y para cada paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones m\u00e9dico-pacientes se comportan jur\u00eddicamente bajo las condiciones de contractuales para las actuaciones m\u00e9dicas del consentimiento informado. Estas relaciones poseen tres dimensiones, una es profesional o t\u00e9cnica, la otra es econ\u00f3mica o material y la \u00faltima es antropol\u00f3gica. En lo profesional, el m\u00e9dico tiene los conocimientos y la preparaci\u00f3n necesaria para prevenir lo que se conoce legalmente como la contraprestaci\u00f3n econ\u00f3mica correspondiente, sea directamente del paciente en el caso de la medicina privada, sea del Estado o de las instituciones en la medicina p\u00fablica. Y el aspecto antropol\u00f3gico fundamental en la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente porque el enfermo se encuentra sufriendo f\u00edsica y ps\u00edquicamente espera del m\u00e9dico la mejor calidad t\u00e9cnica y humana para que favorezca su confianza, elemento de primer orden en el tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el marco del Derecho Civil el contrato que surge entre el paciente y el m\u00e9dico se ha llamado \u00abcontrato<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">asistencial\u00bb o \u00abcontrato m\u00e9dico\u00bb , siendo sus caracter\u00edsticas principales las siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un contrato personal\u00edsimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es oneroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es consensual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de trato sucesivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza jur\u00eddica del contrato m\u00e9dico puede ser de mandato, comisi\u00f3n civil del arrendamiento de obra, servicios y empresas y las de contrato de trabajo, contrato multiforme y contrato innominado. El contrato que nos ocupa es exactamente el contrato de \u201carrendamiento de servicios\u201d o sea que funciona como contrato de medios (los conocimientos y la t\u00e9cnica al servicio del diagn\u00f3stico y la terap\u00e9utica). Este contrato no abarca resultados, curaci\u00f3n ni la mejor\u00eda de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueden ocurrir dos situaciones. En la medicina individual el contrato es del tipo bipartito y directo entre el m\u00e9dico y el paciente por lo regular es verbal y se contin\u00faa en el tiempo. En el caso de la medicina colectiva ya sea administrativa, institucional, empresarial o fundacional el contrato es del tipo tripartito. De esta forma se realiza entre el m\u00e9dico, el paciente y la figura institucional que contrata. Este contrato es por escrito y el m\u00e9dico mantiene su status laboral y funcional. El contrato permanece por debajo de las relaciones m\u00e9dico-paciente, conlleva deberes y derechos mutuos y sobre todo se mantienen presentes en cada acto o prestaci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La libertad de la relaci\u00f3n es el primer derecho de ambas partes. Y desde el punto de vista legal el derecho a recibir asistencia m\u00e9dica en nuestro pa\u00eds est\u00e1 establecido en el art\u00edculo 50 de la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Cuba. Adem\u00e1s, seg\u00fan lo expuesto en el art\u00edculo 5 del C\u00f3digo Civil todos los derechos son renunciables y \u00e9ste es un principio del derecho. De manera que el paciente puede renunciar al CONSENTIMIENTO INFORMADO y obtener nuevas formas de informaci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CARACTER\u00cdSTICAS DEL DOCUMENTO.-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partes en que se divide:<\/p>\n<p><strong>PRE\u00c1MBULO<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Nombres de las personas que son informadas y que deben consentir.<\/li>\n<li>Nombre del m\u00e9dico que informa.<\/li>\n<li>Nombre del testigo (familiar, otro m\u00e9dico, asistente social u otra persona).<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>CUERPO DEL DOCUMENTO<\/strong><\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n quir\u00fargica:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Diagn\u00f3stico de la enfermedad.<\/li>\n<li>T\u00e9cnica quir\u00fargica a seguir, incisiones, resecciones<\/li>\n<li>Riesgos, enumerando el m\u00e1s frecuente e importante.<\/li>\n<li>Otros procedimientos alternativos.<\/li>\n<li>Resultados previsibles.<\/li>\n<li>Curso y consecuencias de la enfermedad en caso de no seguirse el tratamiento aconsejado.<\/li>\n<\/ul>\n<p>T\u00e9cnica exploratoria:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Beneficio que se espera alcanzar.<\/li>\n<li>Procedimiento t\u00e9cnico a seguir.<\/li>\n<li>Molestias que origina como dolor, etc.<\/li>\n<li>Riesgos, incidencia y gravedad.<\/li>\n<li>Procedimiento exploratorio alternativo.<\/li>\n<li>En que situaci\u00f3n quedar\u00eda el diagn\u00f3stico y el tratamiento si la t\u00e9cnica propuesta no se realizara.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejemplo de documento para consentimiento informado escrito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>CONSENTIMIENTO INFORMADO ESCRITO PARA INTERVENCI\u00d3N QUIR\u00daRGICA<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombre del paciente: N\u00famero de la historia cl\u00ednica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diagn\u00f3stico cl\u00ednico: Diagn\u00f3stico topogr\u00e1fico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Operaci\u00f3n propuesta: Riesgos posibles:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proceder alternativo: Resultados previsibles:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curso de la enfermedad Nivel de competencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Declaro que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de prestar mi consentimiento firmando este documento he sido informado por el m\u00e9dico cirujano principal de la enfermedad que tengo y el tratamiento quir\u00fargico que se emplear\u00e1 conmigo. Me han explicado acerca de los riesgos y posibles complicaciones que pueden presentarse, as\u00ed como los tratamientos elaborados para resolver esta desagradable situaci\u00f3n. Tambi\u00e9n he sido informado para mi protecci\u00f3n durante todo el proceder m\u00e9dico-quir\u00fargico para lo cual dispondr\u00e9 de la asistencia m\u00e9dica y sanitaria adecuadas y de los tratamientos complementarios que necesite tom\u00e1ndose las medidas apropiadas para estas complicaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En uso de mis facultades mentales y con nivel de competencia acepto lo explicado haciendo constancia en este documento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lugar y fecha:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Firma del paciente Firma del m\u00e9dico Firma del testigo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS.-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.- Herrera R, Ram\u00edrez A. Los problemas \u00e9ticos en el desarrollo de la biolog\u00eda y la medicina contempor\u00e1neas. En: Filosof\u00eda y medicina. La Habana: edit. Ciencias Sociales, 1987:149-63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- Fern\u00e1ndez S J A. La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente en el sistema de salud. En: Filosof\u00eda y medicina. La Habana: edit. Ciencias Sociales, 1987:164-79.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.- Barranco M. Bio\u00e9tica: voluntad del paciente y evidencia m\u00e9dica. Avan m\u00e9d, 1996; (5):58-60.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.- Gracia G D. \u00c9tica m\u00e9dica. Medicina interna. Madrid: Mosby-Doyma, 1995:33-9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.- Potter VR. The science of survival: Perspectives in biology and medicine. Bioethics 1970:120-53.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.- Gracia G D. M\u00e9todos de an\u00e1lisis de problemas \u00e9ticos en la cl\u00ednica humana. Real Acad Nac Med. 1992; 109:371-86.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.- Principios de la \u00e9tica m\u00e9dica. La Habana, edit Pol\u00edtica, 1993:1-10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.- Thomasma D. Training in medical ethics: an ethical\u00a0work-up. Bol Of Sani\u00adt Panam 1990;108:5-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9.- Guillon R. Philosophical medical ethics. John Wiley, London, 1986:113-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10.- Lara M C, Fuente J R. Sobre el consentimiento informado. Bio\u00e9tica: temas y perspectivas. 1990;527:61-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.- O\u2019Neill O. Paternalism and partial autonomy. J Med Ethics, 1984;10:173-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12.- De Lancis B. Lecciones de medicina legal. Univ. Hab. Lecci\u00f3n XII, Deontolog\u00eda y Diceolog\u00eda m\u00e9dicas, 1968:217.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13.- El consentimiento informado (editorial). Cuadernos de bio\u00e9tica, 1998;9(33):8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14.- Castellanos M. El consentimiento informado de los pacientes. En: Manual de Bio\u00e9tica M\u00e9dica, editora Rialp, Madrid. 1994,328-339.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El consentimiento informado en la cirug\u00eda vascular A modo de resumen, se trata de una revisi\u00f3n relacionada con la \u00e9tica en general, en particular la Bio\u00e9tica y dentro de \u00e9sta el consentimiento informado como tema tan debatido y lleno de contradicciones que en todas las sociedades del mundo contin\u00faa siendo una pol\u00e9mica m\u00e1s. 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