{"id":35809,"date":"2016-01-10T15:26:00","date_gmt":"2016-01-10T14:26:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=35809"},"modified":"2016-01-10T15:27:06","modified_gmt":"2016-01-10T14:27:06","slug":"mielomeningocele-diagnostico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/","title":{"rendered":"Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del mielomeningocele"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del mielomeningocele<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mielomeningocele es un defecto cong\u00e9nito de la m\u00e9dula y de los arcos vertebrales en el que las meninges, la m\u00e9dula y el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo se hernian y protruyen a trav\u00e9s de un defecto de la columna vertebral <sup>1<\/sup>. El mielomeningocele puede localizarse en cualquier punto a lo largo del neuroeje, pero en el 75% de los casos lo hace en la regi\u00f3n lumbosacra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles en la pesquisa del mielomeningocele<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MsC. Dr. Jos\u00e9 Miguel Alcalde Rojas <sup>1<\/sup>, MsC. Dra. Mariela M\u00e9ndez Brito <sup>2<\/sup>, MsC. Dra. Soini Gonz\u00e1lez Gamez <sup>3<\/sup>, MsC. Dra. Mariana Ciria Revilla <sup>4<\/sup>, MsC Dra. Leonor Ricardo Garrido <sup>5<\/sup>, Dra. Diana Belkis Mujica Gonz\u00e1les <sup>6<\/sup>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Especialista de primer grado en Pediatr\u00eda, Asistente, m\u00e1ster en Atenci\u00f3n Integral al Ni\u00f1o. Hospital Pedi\u00e1trico Docente Provincial \u201cJos\u00e9 Mart\u00ed Y P\u00e9rez\u201d Sancti Spiritus, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral, Asistente, m\u00e1ster en Atenci\u00f3n Integral al ni\u00f1o. Centro M\u00e9dico Psicopedag\u00f3gico \u201cEl Reparador de Sue\u00f1os\u201d, Sancti Spiritus, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral, m\u00e1ster en Medicina Bioenerg\u00e9tica y Natural. Asistente. Centro M\u00e9dico Psicopedag\u00f3gico \u201cAm\u00e9rica Labad\u00ed Arce\u201d, Santiago de Cuba, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral, m\u00e1ster en Geriatria. Asistente. Policl\u00ednico Grimao, Santiago de Cuba, Cuba.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Anatom\u00eda Humana, m\u00e1ster en Enfermedades Infecciosas. Asistente. Facultad de Ciencias M\u00e9dicas Mariana Grajales Coello.<\/li>\n<li>Especialista de primer grado en Medicina General Integral. Asistente. Policl\u00ednico. Luis A Tursios Lima.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras clave: mielomeningocele, revisi\u00f3n de tema, evidencias diagn\u00f3sticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La extensi\u00f3n y grado de d\u00e9ficit neurol\u00f3gico depende de la localizaci\u00f3n del mielomeningocele. Esta anomal\u00eda cong\u00e9nita produce disfunci\u00f3n de muchos \u00f3rganos y estructuras, adem\u00e1s del sistema nervioso perif\u00e9rico y del Sistema Nervioso Central (SNC) <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los problemas f\u00edsicos asociados com\u00fanmente con mielomeningocele (MMC) incluyen diversos grados de d\u00e9ficit neurol\u00f3gico y sensoriomotor, urogenital y trastornos intestinales, malformaciones esquel\u00e9ticas <sup>3<\/sup>. Sumado a esto, algunas complicaciones de hidrocefalia comprenden el cuadro cl\u00ednico de estos pacientes <sup>4<\/sup>. Se estima que a nivel mundial, nacen anualmente 7,6 millones de ni\u00f1os con anomal\u00edas gen\u00e9ticas; el 90% de ellos proceden de pa\u00edses de ingresos medios o bajos y son causa de discapacidad mental, f\u00edsica, morbilidad y mortalidad neonatal <sup>5<\/sup>. Del 2-3% de los reci\u00e9n nacidos que presentan alg\u00fan defecto detectable al nacimiento, 30-40% son por causas gen\u00e9ticas, ya sean cromos\u00f3micas (6%), multifactoriales (20-30%) y ambientales (5-10%); estas \u00faltimas causadas por f\u00e1rmacos, agentes qu\u00edmicos, infecciones, enfermedades maternas (2%) y agentes f\u00edsicos (1%)<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En Suram\u00e9rica, la prevalencia es de 6% en los nacimientos, y el cierre del tubo neural representa 24 casos por 10.000 nacimientos, cifra que supera la prevalencia en el resto del mundo <sup>7<\/sup>. La Argentina, si bien carece de estad\u00edsticas precisas, tendr\u00eda una incidencia estimada alrededor de 1\/1000 a 1\/1200 reci\u00e9n nacidos lo que la ubicar\u00eda en una posici\u00f3n intermedia con respecto a otros pa\u00edses con mayor frecuencia como hind\u00faes y egipcios <sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pa\u00edses con ingresos bajos y medios reportan dichas patolog\u00edas asociadas a discapacidades mentales y motoras, adem\u00e1s de morbilidad y mortalidad neonatal. En la actualidad hasta un 2 a 3% de estos defectos se diagnostican al nacimiento, estando implicadas causas, gen\u00e9ticas, cromos\u00f3micas, multifactoriales y ambientales como agentes qu\u00edmicos, f\u00edsicos, f\u00e1rmacos, hipoxemia de las alturas, enfermedades maternas, entre otras<sup>9, 10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta que su diagn\u00f3stico puede realizarse prenatal nos motivamos a realizar esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Objetivos<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Describir cuadro cl\u00ednico del mielomeningocele.<\/li>\n<li>Determinar las principales evidencias diagn\u00f3sticas \u00fatiles para el diagn\u00f3stico prenatal y postnatal de esta patolog\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQU\u00c9 ES EL MIELOMENINGOCELE?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mielomeningocele es un defecto cong\u00e9nito de la m\u00e9dula y de los arcos vertebrales en el que las meninges, la m\u00e9dula y el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR) se hernian y protruyen a trav\u00e9s de un defecto de la columna vertebral apareciendo una masa qu\u00edstica en regi\u00f3n lumbosacra (75% de los casos) no cubierta por piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un disrafismo espinal que se origina habitualmente entre la tercera a cuarta semana de gestaci\u00f3n, es de etiolog\u00eda desconocida, aunque se ha relacionado con factores nutricionales, ingesta de determinados f\u00e1rmacos y productos qu\u00edmicos, as\u00ed como con determinantes gen\u00e9ticos. En un estudio que se hizo en Canad\u00e1 que evalu\u00f3 la magnitud de la disminuci\u00f3n despu\u00e9s de la fortificaci\u00f3n con \u00e1cido f\u00f3lico demostr\u00f3 que la prevalencia de defecto del tubo neural disminuyo en un 46% (con un intervalo de confianza de 95%) durante el periodo completo de fortificaci\u00f3n con \u00e1cido f\u00f3lico <sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mielomeningocele (MMC) es una de las formas de presentaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de las mielodisplasias. Su prevalencia es del 1 al 2\u2030 de los nacidos vivos. Estudios de poblaci\u00f3n demuestran un aumento en la sobrevida a largo plazo, que es actualmente de 80%<sup>12<\/sup>. Estos pacientes tienen una gran incidencia de malformaciones cong\u00e9nitas, 80% de ellos presentan una hidrocefalia que requerir\u00e1 el implante de un sistema derivativo. La hidrocefalia y sus complicaciones son la mayor causa de muerte en los primeros a\u00f1os de vida. Las mayores causas de morbilidad y mortalidad despu\u00e9s de los tres a\u00f1os son las pielonefritis y el fallo renal. La evaluaci\u00f3n urol\u00f3gica debe iniciarse en el per\u00edodo neonatal, las t\u00e9cnicas quir\u00fargicas actuales permiten mejorar la continencia y prevenir el deterioro renal <sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>MANIFESTACIONES CL\u00cdNICAS <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente que los reci\u00e9n nacidos afectados por mielomeningocele presenten una especie de saco que sobresale entre la mitad y la parte baja de la espalda de diferentes grados (figura 1). Otros s\u00edntomas habituales son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Falta de sensibilidad parcial o total.<\/li>\n<li>P\u00e9rdida del control de los esf\u00ednteres.<\/li>\n<li>Par\u00e1lisis parcial o total de las piernas.<\/li>\n<li>Debilidad en las caderas, las piernas o los pies.<\/li>\n<li>Hidrocefalia, que afecta alrededor del 90% de los reci\u00e9n nacidos.<\/li>\n<li>Infecciones urinarias.<\/li>\n<li>Pelo en la parte posterior de la pelvis.<\/li>\n<li>Depresi\u00f3n del \u00e1rea sacra.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 60-70% de los pacientes alcanzan un coeficiente intelectual superior a 70, lo que les permite una escolaridad adecuada. Sin embargo, \u00e9sta se ve interrumpida por las diferentes complicaciones m\u00e9dico quir\u00fargicas a las que se suman las barreras sociales y arquitect\u00f3nicas <sup>14, 15<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Alteraciones del crecimiento: baja estatura que se vincula a la atrofia de la cintura pelviana y de los miembros inferiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Nutrici\u00f3n hay tendencia a la obesidad por su menor movilidad lo que conlleva al aumento de la grasa corporal. Se valora con la medida del pliegue corporal y el c\u00e1lculo del \u00edndice de masa corporal (IMC) <sup>16<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Endocrinol\u00f3gicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el 10% de las ni\u00f1as hay una pubertad precoz, la misma determina el cierre de los cart\u00edlagos de conjugaci\u00f3n y a una disminuci\u00f3n en el crecimiento. En algunos casos presentan alteraci\u00f3n en la hormona de crecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alergia al l\u00e1tex<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes portadores de mielomeningocele (MMC) tienen un riesgo mayor de desarrollar alergia al l\u00e1tex. Como causa se ha planteado, la exposici\u00f3n temprana y repetida a productos que lo contienen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes portadores de mielomeningocele (MMC) tienen un riesgo mayor de desarrollar alergia al l\u00e1tex. Como causa se ha planteado, la exposici\u00f3n temprana y repetida a productos que lo contienen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alergia al l\u00e1tex se manifiesta por reacciones locales o sist\u00e9micas que ponen en riesgo la vida. La recomendaci\u00f3n actual es mantener a todos los pacientes con mielomeningocele (MMC) en un ambiente libre de l\u00e1tex, sin importar si han tenido o no s\u00edntomas. Debe limitarse el uso de guantes, sondas, tetinas, globos, accesorios para nataci\u00f3n etc <sup>17<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alteraci\u00f3n neurol\u00f3gica se puede detectar inmediatamente al nacimiento est\u00e1 dada por la altura de la lesi\u00f3n raquimedular:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista motor hay una par\u00e1lisis o paresia generalmente fl\u00e1cida en miembros, cuyo nivel puede corresponderse o no con el nivel del defecto \u00f3seo, debido a la persistencia de fibras indemnes por debajo del nivel de la lesi\u00f3n. Esto determina la variabilidad cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ciertos casos puede haber espasticidad en los miembros inferiores su causa se asocia a otras malformaciones del sistema nervioso central (SNC).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Compromiso de la sensibilidad superficial y profunda cuya determinaci\u00f3n en los primeros a\u00f1os de vida, es dif\u00edcil de establecer pero que obliga a tomar medidas preventivas en el cuidado de la piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 10 al 15% de los ni\u00f1os tienen hidrocefalia al nacer. Se requerir\u00e1 soluci\u00f3n neuroquir\u00fargica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disfunci\u00f3n vesical e intestinal se presenta en el 90% de los casos en los niveles de afectaci\u00f3n m\u00e1s frecuentes mencionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manifestaciones ortop\u00e9dicas: Pueden estar presentes en el reci\u00e9n nacido y se expresan como: pie bot, equino varo, valgo, talo y las artrogriposis secundarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras manifestaciones son: rodillas flexas o en hiperextensi\u00f3n, luxaci\u00f3n de cadera, cifosis anguladas y escoliosis por malformaciones, como pueden existir: hemiv\u00e9rtebras, agenesias y\/o duplicaciones vertebrales, etc <sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MALFORMACIONES ASOCIADAS:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Cerebrales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agenesia del cuerpo calloso, trastornos de la migraci\u00f3n y proliferaci\u00f3n neuronal, holoprosencefalia, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Resto del sistema nervioso central (SNC):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dula amarrada. Est\u00e1 presente en casi la totalidad de los mielomeningoceles (MMC) y en un alto porcentaje de los lipomeningoceles despu\u00e9s de la reparaci\u00f3n quir\u00fargica del defecto, pero s\u00f3lo un 3 a un 20% presentan un s\u00edndrome de anclaje medular que requiera tratamiento neuroquir\u00fargico. Este s\u00edndrome se ve generalmente en los per\u00edodos de crecimiento r\u00e1pido. Los s\u00edntomas pueden ser: deterioro motor, cambio en el perfil de la vejiga neurog\u00e9nica, deformidades de extremidades y de la columna, dolor, aparici\u00f3n o acentuaci\u00f3n de espasticidad <sup>19, 20<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Digestivas: <\/strong>la disfunci\u00f3n intestinal caracterizada por la alteraci\u00f3n de los movimientos perist\u00e1lticos y del control esfinteriano. En el reci\u00e9n nacido se puede observar la ausencia de reflejo anal con hipoton\u00eda anal e incontinencia, que puede evolucionar al estre\u00f1imiento. Se deben iniciar precozmente medidas de prevenci\u00f3n del estre\u00f1imiento y alrededor de los 3 a\u00f1os iniciar el entrenamiento del h\u00e1bito defecatorio. Se debe evaluar de manera individual cada situaci\u00f3n para realizar estudios y\/o plantear otras medidas <sup>21<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCOMO LO DIAGNOSTICAMOS?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cl\u00ednico; en la etapa perinatal puede realizarse por ecograf\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico es cl\u00ednico en la etapa postnatal y en la etapa prenatal se realiza por ecograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ECOGRAF\u00cdA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ecograf\u00eda es una t\u00e9cnica relativamente no invasiva que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia reflejada por los tejidos para crear im\u00e1genes. El abordaje puede ser transabdominal o transvaginal (el \u00faltimo puede generar im\u00e1genes de alta resoluci\u00f3n). Donde podemos observar una malformaci\u00f3n qu\u00edstica m\u00e1s o menos voluminosa, localizada sobre el eje medular a cualquier altura del mismo har\u00e1 el diagn\u00f3stico. Su contenido es l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR) y tiene en su superficie una formaci\u00f3n carnosa, plana, de uno o varios cent\u00edmetros de di\u00e1metro que es la<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">placa medular. Los bordes de la placa se contin\u00faan sin soluci\u00f3n con las meninges y \u00e9stas de igual forma con la piel. La misma puede estar \u00edntegra o presentar p\u00e9rdida de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR) <sup>22<\/sup>. La mayor\u00eda de los Mielomeningocele son diagnosticados prenatalmente por ecograf\u00eda, basado en la Observaci\u00f3n de los signos directos e indirectos para las mielodisrafias <sup>23<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los signos directos son:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>a) Disrafismo en columna vertebral (Imagen en \u201cV\u201d) (Figura 2).<\/li>\n<li>b) Formaci\u00f3n sacular l\u00edquida o mixta de diferente tama\u00f1o (Fotograf\u00edas 3).<\/li>\n<li>c) Angulaciones espinales y desestructuraci\u00f3n de la columna vertebral<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Fotograf\u00eda 4).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>d) Discontinuidad tegumentaria en la regi\u00f3n del disrafismo en los casos de mielomeningocele (MMC) abierto (Fotograf\u00eda 5).<\/li>\n<li>e) P\u00e9rdida del afinamiento cr\u00e1neo caudal de la columna vertebral.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los signos indirectos son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polihidramnios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>b) Signo del lim\u00f3n, debido al aplanamiento de los huesos frontales (Figura 6).<\/li>\n<li>e) Signo de la banana, imagen que se observa en fosa posterior debido a la anormalidad de la curvatura del cerebelo.<\/li>\n<li>d) Ventriculomegalia en grado variable.<\/li>\n<li>e) Pie Bot (Figura 7).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La magnitud del defecto \u00f3seo puede variar desde unos cuantos mil\u00edmetros hasta un saco obstruido y que puede ser, en algunos casos, m\u00e1s grande que el cr\u00e1neo del feto. La masa puede ser puramente qu\u00edstica o puede contener ecos del tejido cerebral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante aclarar que el diagn\u00f3stico de esta anomal\u00eda no puede ser dado antes de la 10 semana, por motivo de que hasta esa edad fetal reci\u00e9n se est\u00e1n formando los huesos del cr\u00e1neo. Los reportes diagn\u00f3sticos m\u00e1s precoces fueron con el empleo del transductor vaginal, en la semana 13 de gestaci\u00f3n, sin embargo el uso de este procedimiento debe ser analizado ya que tiene algunas contraindicaciones en mujeres con antecedentes de aborto. As\u00ed mismo hay quienes han sugerido que la ampliaci\u00f3n de una cavidad del romboenc\u00e9falo a la novena semana puede indicar un diagn\u00f3stico. La ecograf\u00eda contin\u00faa siendo el m\u00e9todo de elecci\u00f3n para detectar anomal\u00edas prenatales del Sistema Nervioso Central. El diagn\u00f3stico es vital para elegir la v\u00eda del parto, que debe ser por ces\u00e1rea para evitar el traumatismo en el canal del parto y la infecci\u00f3n <sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESTUDIO DEL SUERO MATERNO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La b\u00fasqueda de marcadores bioqu\u00edmicos del estado fetal llevo al desarrollo de pruebas de detecci\u00f3n en el suero materno. Una de las primeras de estas pruebas mide las concentraciones de alfa-feto prote\u00edna (AFP) en el suero. La AFP es producida normalmente por el h\u00edgado fetal, llega a su pico a las 14 semanas aproximadamente y se filtra a la circulaci\u00f3n materna a trav\u00e9s de la placenta. As\u00ed la concentraci\u00f3n de AFP se incrementa en el suero materno durante el segundo trimestre y entonces comienza a disminuir de manera constante despu\u00e9s de la semana 30 de gestaci\u00f3n. En caso de defectos del tubo neural y otras anomal\u00edas, como onfalocele, gastrosquisis, extrofia vesical, s\u00edndrome de bandas amni\u00f3ticas, teratoma sacrococc\u00edgeo y otras anomal\u00edas donde se ve expuesto parte del tejido embrionario o fetal al l\u00edquido amni\u00f3tico. Otras sustancias estudiadas est\u00e1n la gonadotropina cori\u00f3nica Humana (HCG) y Estriol no conjugado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio de la alfa feto prote\u00edna para unos resultados \u00f3ptimos est\u00e1 indicado entre la 15 y 18 semana donde su concentraci\u00f3n normal se considera dentro de los rangos de 2.0 a 2.5 MoM (m\u00faltiplos de la mediana) ya que si no se hacen en este per\u00edodo los resultados que nos arrojen pueden ser err\u00f3neos por las variaciones que sufre posteriormente, pudiendo incrementarse sin existir ning\u00fan Defecto del Tubo Neural, como en el caso de un embarazo m\u00faltiple <sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RESONANCIA MAGN\u00c9TICA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una imagen por resonancia magn\u00e9tica (IRM), tambi\u00e9n conocida como tomograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica (TRM) o imagen por resonancia magn\u00e9tica nuclear (NMRI, por sus siglas en ingl\u00e9s) es una t\u00e9cnica no invasiva que utiliza el fen\u00f3meno de la resonancia magn\u00e9tica para obtener informaci\u00f3n sobre la estructura y composici\u00f3n del cuerpo a analizar. Esta informaci\u00f3n es procesada por ordenadores y transformada en im\u00e1genes del interior de lo que se ha analizado. Es utilizada para observar alteraciones en los tejidos y detectar c\u00e1ncer y otras patolog\u00edas <sup>25<\/sup>. Cuando se llega a planificar el tratamiento fetal se puede recurrir a la tomograf\u00eda computarizada (TC) o a la resonancia magn\u00e9tica (RM) para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre una anomal\u00eda detectada en la ecograf\u00eda <sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCOMO LO TRATAMOS?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento es quir\u00fargico y debe ser abordado interdisciplinariamente. La mayor\u00eda de los mielomeningocele deben corregirse, incluso los m\u00e1s grandes ya que puede eliminarse sin provocar incapacidad funcional importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cree que se puede prevenir los defectos en el tubo neural, mediante suplementos orales diarios de \u00e1cido f\u00f3lico, suministrados durante el tiempo que transcurre entre la planificaci\u00f3n del embarazo y las 12 semanas de gestaci\u00f3n <sup>26<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mielomeningocele es una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita del grupo de los Defectos del Tubo Neural, que produce en el ni\u00f1o y su familia un importante impacto psicosocial. Para el manejo de esta patolog\u00eda es necesario que el m\u00e9dico haga un seguimiento adecuado de las gestantes, indic\u00e1ndoles alfa-feto prote\u00edna (AFP) entre las 16 y 19 semanas y ultrasonido obst\u00e9trica de las 20 a las 24 semanas que le permita realizar el diagn\u00f3stico prenatal oportuno, el seguimiento ecogr\u00e1fico ulterior, un neurocirujano para definir junto al obstetra el momento oportuno para la ces\u00e1rea, el tratamiento quir\u00fargico del mielomeningocele y un buen servicio de neonatolog\u00eda para el cuidado pre y post quir\u00fargico, para evitar las complicaciones que puedan aparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ANEXOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 1<\/u><\/strong>. Mielomeningocele, con diferentes grados de herniaci\u00f3n<\/p>\n<figure id=\"attachment_35812\" aria-describedby=\"caption-attachment-35812\" style=\"width: 274px\" class=\"wp-caption aligncenter wp-more-tag mce-wp-nextpage\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/3-mielomeningocele-diagnostico\/\" rel=\"attachment wp-att-35812\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35812\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/3-mielomeningocele-diagnostico.jpg\" alt=\"mielomeningocele-diagnostico\" width=\"284\" height=\"177\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35812\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Diagn\u00f3stico<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_35811\" aria-describedby=\"caption-attachment-35811\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/2-mielomeningocele-herniacion\/\" rel=\"attachment wp-att-35811\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35811\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielomeningocele-herniacion.jpg\" alt=\"mielomeningocele-herniacion\" width=\"400\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielomeningocele-herniacion.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-mielomeningocele-herniacion-300x193.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35811\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Herniaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_35810\" aria-describedby=\"caption-attachment-35810\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/1-mielomeningocele\/\" rel=\"attachment wp-att-35810\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35810\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielomeningocele.jpg\" alt=\"mielomeningocele\" width=\"400\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielomeningocele.jpg 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-mielomeningocele-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35810\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 2<\/u><\/strong><strong>.<\/strong> Disrafismo columna lumbar. Imagen en \u201cV\u201d derecha.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35813\" aria-describedby=\"caption-attachment-35813\" style=\"width: 345px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/4-mielomeningocele-disrafismo-columna-lumbar\/\" rel=\"attachment wp-att-35813\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35813\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-mielomeningocele-disrafismo-columna-lumbar.jpg\" alt=\"mielomeningocele-disrafismo-columna-lumbar\" width=\"355\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-mielomeningocele-disrafismo-columna-lumbar.jpg 355w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/4-mielomeningocele-disrafismo-columna-lumbar-300x210.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 355px) 100vw, 355px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35813\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Disrafismo columna lumbar<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 3<\/u><\/strong>. Imagen sacular con tabiques<\/p>\n<figure id=\"attachment_35814\" aria-describedby=\"caption-attachment-35814\" style=\"width: 359px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/5-mielomeningocele-imagen-sacular-tabiques\/\" rel=\"attachment wp-att-35814\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35814\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-mielomeningocele-imagen-sacular-tabiques.jpg\" alt=\"mielomeningocele-imagen-sacular-tabiques\" width=\"369\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-mielomeningocele-imagen-sacular-tabiques.jpg 369w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/5-mielomeningocele-imagen-sacular-tabiques-300x233.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35814\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Imagen sacular con tabiques<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 4<\/u><\/strong>: Angulaciones espinales y ventriculomegalia<\/p>\n<figure id=\"attachment_35815\" aria-describedby=\"caption-attachment-35815\" style=\"width: 359px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/6-mielomeningocele-ventriculomegalia\/\" rel=\"attachment wp-att-35815\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35815\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-mielomeningocele-ventriculomegalia.jpg\" alt=\"mielomeningocele-ventriculomegalia\" width=\"369\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-mielomeningocele-ventriculomegalia.jpg 369w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/6-mielomeningocele-ventriculomegalia-300x231.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35815\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Ventriculomegalia<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 5<\/u><\/strong>. Imagen en \u201cV\u201d con discontinuidad tegumentaria.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35816\" aria-describedby=\"caption-attachment-35816\" style=\"width: 357px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/7-mielomeningocele-discontinuidad-tegumentaria\/\" rel=\"attachment wp-att-35816\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35816\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-mielomeningocele-discontinuidad-tegumentaria.jpg\" alt=\"mielomeningocele-discontinuidad-tegumentaria\" width=\"367\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-mielomeningocele-discontinuidad-tegumentaria.jpg 367w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/7-mielomeningocele-discontinuidad-tegumentaria-300x222.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35816\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Discontinuidad tegumentaria<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Fig. 6. <\/u><\/strong>Ventriculomegalia. Signo del lim\u00f3n<\/p>\n<figure id=\"attachment_35817\" aria-describedby=\"caption-attachment-35817\" style=\"width: 335px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/8-mielomeningocele-ventriculomegalia-signo-del-limon\/\" rel=\"attachment wp-att-35817\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35817\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-mielomeningocele-ventriculomegalia-signo-del-limon.jpg\" alt=\"mielomeningocele-ventriculomegalia-signo-del-limon\" width=\"345\" height=\"238\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-mielomeningocele-ventriculomegalia-signo-del-limon.jpg 345w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/8-mielomeningocele-ventriculomegalia-signo-del-limon-300x207.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35817\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Ventriculomegalia. Signo del lim\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Figura 7<\/u><\/strong>. Pie Bot.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35818\" aria-describedby=\"caption-attachment-35818\" style=\"width: 371px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mielomeningocele-diagnostico\/9-mielomeningocele-pie-bot\/\" rel=\"attachment wp-att-35818\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35818\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-mielomeningocele-pie-bot.jpg\" alt=\"mielomeningocele-pie-bot\" width=\"381\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-mielomeningocele-pie-bot.jpg 381w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/9-mielomeningocele-pie-bot-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 381px) 100vw, 381px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35818\" class=\"wp-caption-text\">Mielomeningocele. Pie bot<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Haslam RH. Malformaciones cong\u00e9nitas del Sistema Nervioso Central. En: Behrman, Kliegman, Arvin. Nelson. Tratado de Pediatr\u00eda. 15 ed. Madrid: McGraw-Hill; 1998. p. 2085-2088.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Chopra S, Manpreet, Gulati S, Shashi Bala P, Hatimota P, Jain R, et al. Spectrum in spinal disraphism. Europ Radiol. 2007; 11:497-505.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Sbragia L, Machado IN, Rojas CEB, Zambelli H, Miranda ML, Bianchi MO, et al. Evolu\u00e7\u00e3o de 58 fetos com mielomeningocele e o potencial de reparo intra-uterino. Arq Neuropsiquiatr. 2004;62(2-B):487-91. [ Links ].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Petzold A, Stiefel D, Copp AJ. Amniotic fluid brain-specific proteins are biomarkers for spinal cord injury in experimental myelomeningocele. 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Chang CK, Wong TT, Huang BS, Chan RC, Yang TF. Spinal dysraphism: a cross-sectional and retrospective multidisciplinary cl\u00ednica-based study. J Chin Med Assoc. 2008 Oct;71(10):502-8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. Hannay HJ, Dennis M, Kramer L, Blaser S, Fletcher JM Partial agenesis of the corpus callosum in spina bifida meningomyelocele and potential compensatory mechanisms. J Clin Exp Neuropsychol 2009 Feb;31(2) 180-94 .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Chang CK, Wong TT, Huang BS, Chan RC, Yang TF. Spinal dysraphism: a cross-sectional and retrospective multidisciplinary cl\u00ednica-based study. J Chin Med Assoc. 2008 Oct;71(10):502-8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Tobias N, Mason D, Luthenhoff M, Stoops M, Ferguson D. Management principles of organic causes of childhood constipations. J Pediatr Health Care. 2008 Jan-Feb; 22(1):12-23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Camargo, Ulloa, Calvo y Lozano: radiolog\u00eda b\u00e1sica b\u00e1sica editorial Celsus, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Filli RA. Evaluaci\u00f3n ecogr\u00e1fica del eje neural fetal. En: Ecograf\u00eda en obstetricia y Ginecolog\u00eda Callen PW (ed) 3\u00aa edici\u00f3n. Buenos Aires: Ed.M\u00e9dica Panamericana, 1995; 207-55.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Henrry, JB: El Laboratorio y el diagn\u00f3stico cl\u00ednico. Editorial Marb\u00e0n 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. Longman C, Mercuri E, Cowan F, et al. (2004). Antenatal and postnatal brain magnetic resonance imaging in mus-cle\u2013eye\u2013brain disease. Arch Neurol 61: 1301\u20131306.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. Williams LJ, et al: Prevalenceofspina bifida and anencephalyduringthe transition to mandatory folic acid fortification in the UnitedStates. 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