{"id":36668,"date":"2016-03-15T08:01:16","date_gmt":"2016-03-15T07:01:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=36668"},"modified":"2016-03-15T09:11:13","modified_gmt":"2016-03-15T08:11:13","slug":"familia-alimentacion-complementaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/familia-alimentacion-complementaria\/","title":{"rendered":"La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alimentaci\u00f3n complementaria se define como el proceso que inicia cuando la leche materna sola ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes y por tal raz\u00f3n es necesaria la introducci\u00f3n de otros alimentos y l\u00edquidos a la dieta del ni\u00f1o.(Jacome Viera, 2013). La OMS (2013) y la mayor\u00eda de academias pedi\u00e1tricas concuerdan en que este per\u00edodo (alimentaci\u00f3n complementaria) abarca la edad comprendida entre los 6 y 24 meses de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comentario Bibliogr\u00e1fico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AUTORES: MD. Carlos Eri I\u00f1iguez Ordo\u00f1ez.<sup>1<\/sup>, MsC. Dr. Daniel Ram\u00f3n Guti\u00e9rrez-Rodr\u00edguez <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1 <\/sup>MD. en Medicina. Postgradista de Medicina Familiar y Comunitaria, estudiante del postgrado de Medicina Familiar, \u00c1rea de la Salud Humana. Universidad Nacional De Loja-Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2 <\/sup>Dr. En Medicina. Especialista de primer grado en Alergolog\u00eda. Especialista de primer y segundo grado en Medicina General Integral. M\u00e1ster en Ciencias en Longevidad Satisfactoria. Coordinador de investigaciones del postgrado de Medicina Familiar Universidad Nacional de Loja-Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UNIVERSIDAD NACIONAL DE LOJA-ECUADOR. AREA DE TALENTO HUMANO. POSTGRADO DE MEDICINA FAMILIAR<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ablactaci\u00f3n es el inicio de la alimentaci\u00f3n externa a partir de los seis meses de edad del ni\u00f1o(a), en donde la lactancia materna ya no es suficiente para abastecer las necesidades energ\u00e9ticas y de desarrollo del mismo, y por lo tanto, est\u00e1 tiene que ser adecuada para no provocar alteraciones en el organismo, como sobrepeso, obesidad, emaciaci\u00f3n o desnutrici\u00f3n aguda o cr\u00f3nica, diarrea, infecciones respiratorias, anemia, deterioro escolar, d\u00e9ficit intelectual, talla baja, entre otros que son causa del mas inicio de la ablactaci\u00f3n. La alimentaci\u00f3n complementaria por lo tanto se ha convertido en una pol\u00edtica de estado en muchos pa\u00edses y de all\u00ed su importancia en el desarrollo adecuado del ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el primer a\u00f1o de vida es un per\u00edodo fundamental en el estado nutricional del infante, en primer lugar es el per\u00edodo de crecimiento y desarrollo m\u00e1s r\u00e1pido en la vida del ni\u00f1o ya que su peso es triplicado y su talla se incrementa en un 50%, raz\u00f3n por la que las demandas nutricionales son mayores. Por otra parte se establecen h\u00e1bitos nutricionales que permitir\u00e1n, no s\u00f3lo conseguir un crecimiento adecuado, sino tambi\u00e9n la prevenci\u00f3n de problemas de salud del adulto y evitar enfermedades relacionadas con la dieta. Pero se debe tomar en cuenta factores nutricionales, geogr\u00e1ficos, econ\u00f3micos, sociales y culturales que afectan el estado nutricional, sin olvidar que existe una gran variabilidad individual durante los primeros meses de la vida respecto a las necesidades nutricionales del lactante y circunstancias familiares que le rodean.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la OMS (2013) la etapa de alimentaci\u00f3n complementaria es una fase de gran vulnerabilidad ya que es el per\u00edodo en que muchos ni\u00f1os pueden iniciar un proceso hacia la malnutrici\u00f3n, es decir procesos de desnutrici\u00f3n aguda, global o cr\u00f3nica y por otro lado el sobrepeso y la obesidad. La etapa comprendida durante la alimentaci\u00f3n complementaria es decir los ni\u00f1os de 6 a 24 meses, es en la cual se presenta una alta prevalencia de desnutrici\u00f3n en los menores de 5 a\u00f1os de todo el mundo. La OMS (2012) calcula que en los pa\u00edses de ingresos bajos dos de cada cinco ni\u00f1os tienen retraso del crecimiento debido a la alimentaci\u00f3n que recibieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1ala la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS, 2012), la nutrici\u00f3n adecuada durante la infancia y ni\u00f1ez temprana es de vital importancia para el desarrollo adecuado y completo del ni\u00f1o. Se conoce que el per\u00edodo comprendido entre el nacimiento y los dos primeros a\u00f1os de vida es una etapa esencial para el desarrollo \u00f3ptimo de la salud y el crecimiento del ni\u00f1o. Adem\u00e1s \u00e9sta es la edad en la que se desarrollan fallas en el crecimiento, deficiencias de nutrientes y enfermedades comunes. De igual manera cuando el ni\u00f1o alcanza la edad de dos a\u00f1os, es dif\u00edcil corregir cualquier falla en su crecimiento as\u00ed como consecuencias inmediatas relacionadas con la malnutrici\u00f3n tales como una mayor morbi-mortalidad, desarrollo psicomotor retrasado, rendimiento intelectual deficiente en la etapa escolar, incapacidad de trabajo en edad adulta, y afectaci\u00f3n a la salud en general durante todas las etapas de la vida; es decir que una alimentaci\u00f3n y nutrici\u00f3n adecuada hasta los 24 meses asegura una mejor calidad de vida en el futuro. (Jacome Viera, 2013)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Ecuador 371.856 ni\u00f1os, es decir el 26,0% de los ni\u00f1os ecuatorianos menores de cinco a\u00f1os tienen desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica comparada con los est\u00e1ndares internacionales de referencia, es decir las curvas de crecimiento propuestas por la OMS (Banco Mundial, 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado se encontr\u00f3 un estudio realizado por el Ministerio de Salud P\u00fablica del Ecuador (MSP, 2006) declar\u00f3 que el 17% de los ni\u00f1os ecuatorianos sufr\u00edan de sobrepeso; mientras que un estudio realizado por la Universidad San Francisco de Quito en el 2008 lo ratific\u00f3 con cifras que alcanzaban el 21%.(Jacome Viera, 2013)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La OMS (2012) se\u00f1ala que dos de cada cinco ni\u00f1os tienen retraso del crecimiento debido a la alimentaci\u00f3n que recibieron hasta los 24 meses. Jim\u00e9nez (2008) observ\u00f3 que los lactantes que iniciaron la alimentaci\u00f3n complementaria despu\u00e9s de los 7 meses, tuvieron un mayor \u00edndice de Desnutrici\u00f3n. Mientras que Mata (2010), muestra a un 5.4% de los ni\u00f1os ablactados en forma temprana y 6.7% de en el periodo correcto, ten\u00edan obesidad o sobrepeso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Ecuador el 26,0% de los ni\u00f1os ecuatorianos menores de cinco a\u00f1os tienen desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica y un 17% sufre de sobrepeso. Una pr\u00e1ctica inadecuada de la alimentaci\u00f3n complementaria es una de las causas principales de la malnutrici\u00f3n (procesos de desnutrici\u00f3n, sobrepeso y obesidad) en los primeros dos a\u00f1os de vida. Por esta raz\u00f3n, es esencial asegurar que las madres de familia o las personas encargadas de la alimentaci\u00f3n de los ni\u00f1os conozcan el significado, la secuencia, importancia y las<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">consecuencias que tiene este proceso en la salud del ni\u00f1o. (Jacome Viera, 2013)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nutrici\u00f3n humana adecuada durante la infancia y ni\u00f1ez temprana es muy importante para el desarrollo adecuado y completo de cada ni\u00f1o. Muchos autores refieren un periodo cr\u00edtico desde el nacimiento hasta los dos primeros a\u00f1os de vida donde se da el desarrollo opimo del ser humano. En diversos estudios longitudinales se ha comprobado que esta es la edad pico en la que ocurren fallas de crecimiento, deficiencias de ciertos micronutrientes y enfermedades comunes de la ni\u00f1ez como la diarrea, desnutrici\u00f3n, y despu\u00e9s de este periodo es muy dif\u00edcil revertir en la falla de crecimiento ocurrida anteriormente. A largo plazo, las deficiencias nutricionales est\u00e1n asociadas a impedimentos en el rendimiento intelectual, la capacidad de trabajo, la salud reproductiva y la salud general durante la adolescencia y la edad adulta. Como consecuencia, de la desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica, se hace un factor de riego para que la ni\u00f1a en la adultez tenga mayores posibilidades de dar a luz a un ni\u00f1o desnutrido de bajo peso al nacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pr\u00e1cticas deficientes de lactancia materna y alimentaci\u00f3n complementaria, junto con un \u00edndice elevado de enfermedades infecciosas, son las causas principales de desnutrici\u00f3n en los primeros dos a\u00f1os de vida. Por esta raz\u00f3n, es esencial asegurar que las personas encargadas del cuidado y salud de los ni\u00f1os reciban orientaci\u00f3n apropiada en cuanto a la alimentaci\u00f3n \u00f3ptima de lactantes y ni\u00f1os peque\u00f1os. De acuerdo con la OMS, la alimentaci\u00f3n complementaria deber\u00eda ser oportuna, es decir, que todos los ni\u00f1os deber\u00edan iniciar el consumo de alimentos a partir de los 6 meses, y continuar recibiendo lactancia materna hasta los 2 a\u00f1os; deber\u00eda ser adecuada, y debe brindar los nutrientes necesarios para cubrir las necesidades nutricionales de un ni\u00f1o en r\u00e1pido crecimiento; deber\u00eda ser apropiada, es decir, variada, con la textura adecuada y en suficiente cantidad, y deber\u00eda ser segura, es decir que se deben manejar buenas pr\u00e1cticas de higiene en la preparaci\u00f3n y manejo de los alimentos (OMS\/UNICEF, 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que la lactancia materna adecuada y la introducci\u00f3n de los alimentos complementarios en forma oportuna asegurar\u00e1n un crecimiento \u00f3ptimo de los ni\u00f1os y los proteger\u00e1 de todos los riegos asociados a una mala alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ENSANUT-ECU 2014 tambi\u00e9n reporta el consumo de alimentos naturales o fortificados, ricos en hierro y suplementos de hierro por parte de los ni\u00f1os de 6 a 23 meses. De esta informaci\u00f3n se concluye que m\u00e1s del 65% de los ni\u00f1os consum\u00edan este tipo de alimentos y m\u00e1s de un tercio consumen suplementos de hierro. Pero esta informaci\u00f3n no reporta ni las cantidades en el consumo de alimentos ni la frecuencia de los suplementos, por lo que posiblemente los datos reflejan una sobreestimaci\u00f3n en relaci\u00f3n con los datos obtenidos de la prevalencia de anemia, que reportan que est\u00e1 sobre el 32.4% de los ni\u00f1os menores de 24 meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha visto complicaciones en un inicio inadecuado de a ablactaci\u00f3n como la prevalencia de sobrepeso y obesidad en los preescolares ha registrado un ascenso a lo largo del tiempo. Actualmente, se estima que aproximadamente 137 y 395 ni\u00f1os\/as entre 0 y 60 meses de edad presentan sobrepeso u obesidad, y otros\/as 348 534 se encuentran en riesgo de desencadenar exceso de peso, en Ecuador existe un alto riesgo de sobrepeso (21.6%) en este grupo de edad. La OMS ha definido como \u201criesgo de sobrepeso\u201d al rango entre +1DE y hasta +2DE en el indicador IMC\/edad, cuyo objetivo es prevenir el sobrepeso y hacer evidente la necesidad de tomar medidas correspondientes a fin de prevenirlo. Este riesgo tan elevado explica el salto que presenta la prevalencia de sobrepeso y obesidad de los preescolares a los escolares, como se observar\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al estratificar esta informaci\u00f3n por sexo, se estima que los ni\u00f1os (23.4%) tienen mayor riesgo de presentar sobrepeso que las ni\u00f1as (19.7%). Se observa adem\u00e1s en el mismo cuadro que el riesgo de sobrepeso es aproximadamente el doble en los ind\u00edgenas (30.0%), con respecto a los afroecuatorianos (15.1%), montubios (15.7%) y el resto del pa\u00eds (21.4%). Este comportamiento refleja que los ind\u00edgenas son el grupo \u00e9tnico que en mayor proporci\u00f3n presenta simult\u00e1neamente retardo en talla (40%) y riesgo de sobrepeso (30%). (Freire, 2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sobrepeso y obesidad (IMC\/E &gt;+2DE) en la poblaci\u00f3n preescolar, en las diferentes provincias del pa\u00eds. Los resultados muestran que la provincia m\u00e1s afectada por el exceso de peso es Carchi (14.9%), seguida por Imbabura (13.5%), Gal\u00e1pagos (12.7%) y Zamora Chinchipe (11.5%). Las menos afectadas por el sobrepeso y la obesidad son Orellana (4.1%), Bol\u00edvar (5.0%), Napo (5.0%) y Sucumb\u00edos (5.2%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe destacar que las provincias de Carchi (14.9%), Imbabura (13.5%) y Azuay (11.1%) presentan elevadas prevalencias de sobrepeso y obesidad, pero al mismo tiempo presentan elevadas prevalencias de retardo en talla (33.2%, 34.6% y 29.9%, respectivamente). Esto no sucede en las provincias de Chimborazo, Bol\u00edvar y Santa Elena, donde tambi\u00e9n se registran grandes prevalencias de retardo en talla (48.8%, 40.8% y 35.0%, respectivamente), pero no de sobrepeso y obesidad (9.1%, 5.0% y 6.5%, respectivamente). En Loja se puede evidenciar que entre las edades comprendidas de 0 a 60 meses existe una prevalencia de sobrepeso y obesidad de 9,8%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DESNUTRICI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prevalencia de retardo en talla, emaciaci\u00f3n y bajo peso en la poblaci\u00f3n preescolar (0 a 60 meses) a escala nacional, por grupos de edad, sexo y etnia. En el Ecuador la talla baja para la edad o desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica (25.2%) contin\u00faa siendo un importante problema de salud p\u00fablica en los ni\u00f1os y ni\u00f1as de 0 a 60 meses, mientras que la emaciaci\u00f3n (bajo peso para la talla) o desnutrici\u00f3n aguda (2.3%), y el bajo peso para la edad o desnutrici\u00f3n global (6.4%) ya no constituyen un problema de gran magnitud en el \u00e1mbito nacional. Del mismo cuadro se desprende que en los primeros 5 meses de vida el porcentaje de retraso en crecimiento lineal es bajo (9.5%). A los 6 meses este porcentaje aumenta dram\u00e1ticamente (19.9%), con un pico en los 12 a 23 meses de edad (32.6%), a partir del cual comienza a descender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que esto muestra un proceso de retardo en talla que ocurre en la infancia temprana (antes de los 24 meses de edad) y el resultado son ni\u00f1os con baja talla para la edad. La baja talla no se recupera posteriormente, como puede apreciarse al<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">estudiar las estaturas de ni\u00f1os\/as en edad escolar, mujeres y hombres adultos. La prevalencia de emaciaci\u00f3n es m\u00e1s alta durante los primeros 5 meses de vida (5.8%), a partir de los cuales comienza a disminuir progresivamente; entre los 48 y 60 meses disminuye a 0.9%. El bajo peso presenta la misma tendencia que el retardo en talla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, mientras que en los primeros 5 meses la prevalencia mes de 5.5%, al a\u00f1o llega a un pico de 8.0%, a partir del cual comienza a decrecer gradualmente. Del mismo cuadro se desprende que el retardo en el crecimiento lineal, la emaciaci\u00f3n y el bajo peso son m\u00e1s prevalentes en los ni\u00f1os que en las ni\u00f1as. De esta manera, el retardo en talla es 25.8% en los ni\u00f1os y 24.6% en las ni\u00f1as. Respecto a la emaciaci\u00f3n, el bajo peso est\u00e1 presente en 2.9% de los ni\u00f1os y en 1.8% en las ni\u00f1as. En relaci\u00f3n con el bajo peso, la diferencia en la prevalencia es 1.5 puntos porcentuales: 7.1% en los ni\u00f1os y 5.6% en las ni\u00f1as. (Freire, 2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ind\u00edgenas son uno de los grupos con las condiciones de vida m\u00e1s pobres en el Ecuador, y esto se ve reflejado en la alta prevalencia de retardo en talla, aproximadamente dos veces m\u00e1s alta (42.3%), comparado con los afroecuatorianos (17.7%), montubios (21.3%), y con los mestizos, blancos u otros (24.1%). La prevalencia del retraso en el crecimiento lineal de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena se considera muy alta, y, por lo tanto, requiere seguimiento y una atenci\u00f3n especial a la hora de implementar pol\u00edticas con enfoque diferencial. (Freire, 2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Similar comportamiento se observa en lo ni\u00f1os\/as emaciados (2.1% en el quintil m\u00e1s alto y 2.4% en el quintil m\u00e1s bajo), y\/o los ni\u00f1os\/as con bajo peso (4.7% en el quintil rico y 9.0% en el quintil pobre). Se presenta en las prevalencias de emaciaci\u00f3n (de 1.7% vs. 2.2%) y de bajo peso (de 3.6% vs. 9.2%), para las madres con educaci\u00f3n superior y analfabetas, respectivamente. (Freire, 2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se destaca que si bien las prevalencias de emaciaci\u00f3n y bajo peso para la edad son relativamente bajas, los ni\u00f1os de 0 a 24 meses son los que presentan la prevalencias m\u00e1s altas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA DOBLE CARGA DE LA MALNUTRICI\u00d3N EN EL ECUADOR<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad cada vez m\u00e1s pa\u00edses como M\u00e9xico, India, China, Rusia, entre otros, enfrentan una doble carga de la malnutrici\u00f3n, es decir, el r\u00e1pido aumento del sobrepeso y la obesidad en coexistencia con elevadas tasas de retardo en talla y deficiencia de micronutrientes. Los datos que presenta la ENSANUT-ECU afirman que el Ecuador no se sustrae de estos problemas, al igual que otros pa\u00edses (Freire et al. 2014). Por lo tanto, es com\u00fan ver problemas de retraso en el crecimiento y\/o deficiencia de micronutrientes acompa\u00f1ados de elevadas tasas de sobrepeso y obesidad en un mismo hogar, e incluso en un mismo individuo. Este es el nuevo perfil epidemiol\u00f3gico nutricional al que se enfrenta el pa\u00eds como consecuencia de no haber logrado disminuir la desnutrici\u00f3n, y las deficiencias espec\u00edficas de micronutrientes y al surgimiento del sobrepeso y la obesidad. Esta situaci\u00f3n tendr\u00e1 un enorme impacto en la econom\u00eda familiar y en la econom\u00eda del pa\u00eds, ya que necesariamente habr\u00e1 un aumento en los costos de salud e impacto en el desarrollo y productividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio realizado en 2014 con datos de la ENSANUT-ECU sobre la doble carga de la malnutrici\u00f3n en Ecuador (Freire et al. 2014), se document\u00f3 la coexistencia de elevadas tasas de sobrepeso y obesidad acompa\u00f1adas de deficiencias de micronutrientes en mujeres en edad f\u00e9rtil y escolares, as\u00ed como hogares en los cuales coexisten madres con sobrepeso y ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os con retardo en talla. En el Ecuador en el 13.1% de hogares coexisten madres con sobrepeso u obesidad con hijos menores de 5 a\u00f1os que tienen baja talla para la edad, es decir, ambas condiciones coexisten en un mismo hogar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo antes mencionado se destaca, la importancia de un inicio adecuado de la ablactaci\u00f3n en los ni\u00f1os de 6 hasta los 2 a\u00f1os de edad, y sus diferentes consecuencias ante la inadecuada alimentaci\u00f3n, como el sobrepeso, obesidad, desnutrici\u00f3n, anemia, diarreas, infecciones respiratorias y sus perjuicios en el desarrollo intelectual y f\u00edsico del ni\u00f1o hacia la vida adulta, por lo tanto, antes de iniciar la alimentaci\u00f3n complementaria debemos tomar en cuenta alguno signos en el ni\u00f1o(a) para empezar con la ablactaci\u00f3n y que se da por la Maduraci\u00f3n de respuesta neuromotora en la alimentaci\u00f3n del ni\u00f1o que es regulada por diversos factores, entre los cuales la maduraci\u00f3n del sistema neuromotor y la adquisici\u00f3n de nuevas funciones cognitivas, le permiten al ni\u00f1o la autorregulaci\u00f3n de la ingesta y expresar sus deseos o no de comer. Adem\u00e1s de los reflejos y habilidades de respuesta neuromotora debemos tomar en cuenta la raz\u00f3n por que se inicia a los seis meses la alimentaci\u00f3n complementaria, entre los cuales tenemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maduraci\u00f3n digestoabsortiva: la funci\u00f3n digestiva de la mayor\u00eda de los lactantes de seis meses es suficientemente madura para digerir la mayor parte de los almidones (cocidos o hidrolizados), las prote\u00ednas y la grasa de la dieta no l\u00e1ctea. Se recuerda que en el caso de la amilasa pancre\u00e1tica a los cuatro meses es baja o casi ausente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maduraci\u00f3n renal: a los seis meses la filtraci\u00f3n glomerular es del 60-80% de la del adulto y las capacidades de concentraci\u00f3n y de excreci\u00f3n de sodio, fosfatos e hidrogeniones son mayores que al nacimiento, aunque a\u00fan limitadas entre los seis y los doce meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarrollo psicomotor: hacia los cinco meses el beb\u00e9 empieza a llevarse objetos a la boca; a los seis meses el lactante inicia los movimientos de masticaci\u00f3n, desaparece el reflejo de extrusi\u00f3n y es capaz de llevar hacia atr\u00e1s el bolo alimenticio para su degluci\u00f3n; hacia los ocho meses la mayor\u00eda se sienta sin apoyo y tiene suficiente flexibilidad lingual para tragar alimentos m\u00e1s espesos; hacia los diez meses puede beber con una taza, manejar una cuchara y coger alimentos con sus dedos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maduraci\u00f3n inmune: la introducci\u00f3n de alimentaci\u00f3n complementaria supone la exposici\u00f3n a nuevos ant\u00edgenos y cambios en la flora digestiva con repercusi\u00f3n en el equilibrio inmunol\u00f3gico intestinal. Es un momento de gran influencia sobre el patr\u00f3n de inmunorrespuesta, y los factores espec\u00edficos tolerog\u00e9nicos y protectores del intestino que aporta la leche humana pueden modular y prevenir la aparici\u00f3n de alergias y reacciones adversas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La OMS, recomienda los siguientes\u00a0puntos para el inicio de la ablactaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Duraci\u00f3n de la lactancia materna exclusiva y edad de introducci\u00f3n de los alimentos complementarios. Practicar la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad, introducir los alimentos complementarios a partir de los 6 meses de edad (180 d\u00edas) y continuar con la lactancia materna. Continuar con la lactancia materna frecuente y a demanda hasta los dos a\u00f1os de edad o m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Practicar la alimentaci\u00f3n perceptiva, aplicando los principios de cuidado psico-social. Espec\u00edficamente: a) alimentar a los lactantes directamente y asistir a los ni\u00f1os mayores cuando comen por s\u00ed solos, respondiendo a sus signos de hambre y satisfacci\u00f3n; b) alimentar despacio y pacientemente y animar a los ni\u00f1os a comer, pero sin forzarlos; c) si los ni\u00f1os rechazan varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones, sabores, texturas y m\u00e9todos para animarlos a comer; d) minimizar las distracciones durante las horas de comida si el ni\u00f1o pierde inter\u00e9s r\u00e1pidamente; e) recordar que los momentos de comer son periodos de aprendizaje y amor \u2013 hablar con los ni\u00f1os y mantener el contacto visual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejercer buenas pr\u00e1cticas de higiene y manejo de los alimentos al: a) lavar las manos de las personas a cargo de los ni\u00f1os y de los mismos ni\u00f1os antes de preparar alimentos y de comerlos, b) guardar los alimentos de forma segura y servirlos inmediatamente despu\u00e9s de su preparaci\u00f3n, c) utilizar utensilios limpios para preparar y servir los alimentos, d) utilizar tazas y tazones limpios al alimentar a los ni\u00f1os, y e) evitar el uso de biberones, dado que es dif\u00edcil mantenerlos limpios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzar a los seis meses de edad con cantidades peque\u00f1as de alimentos y aumentar la cantidad conforme crece el ni\u00f1o, mientras se mantiene la lactancia materna. La energ\u00eda necesaria proveniente de los alimentos complementarios para ni\u00f1os con ingestas \u201cpromedio\u201d de leche materna en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo es de aproximadamente 200 kcal al d\u00eda para ni\u00f1os entre los 6 y 8 meses de edad, 300 kcal al d\u00eda para ni\u00f1os entre los 9 y 11 meses, y 550 kcal al d\u00eda para ni\u00f1os entre los 12 y 23 meses de edad. En pa\u00edses desarrollados se estima que las necesidades son algo diferentes (130, 310 y 580 kcal al d\u00eda para ni\u00f1os entre los 6 y 8, 9 y11 y 12 y 23 meses, respectivamente) debido a las diferencias en la ingesta de leche materna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aumentar la consistencia y la variedad de los alimentos gradualmente conforme crece el ni\u00f1o, adapt\u00e1ndose a los requisitos y habilidades de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los lactantes pueden comer papillas, pur\u00e9s y alimentos semis\u00f3lidos a partir de los 6 meses de edad. A los 8 meses, la mayor\u00eda de ni\u00f1os tambi\u00e9n pueden consumir alimentos que se pueden comer con los dedos (meriendas que pueden servirse los ni\u00f1os por si solos). A los 12 meses, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os puede comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia (teniendo en cuenta su necesidad de alimentos densos en nutrientes). Deben evitarse los alimentos que puedan causar que los ni\u00f1os se atoren o atraganten (es decir, alimentos cuya forma y\/o consistencia implica el riesgo de que pudieran bloquear la tr\u00e1quea, por ejemplo nueces, uvas, zanahorias crudas, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la final, los objetivos de la alimentaci\u00f3n complementaria se basa en:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Aportar energ\u00eda, prote\u00ednas, hierro y otros nutrientes esenciales que no se cubren con la lactancia materna o las f\u00f3rmulas infantiles.<\/li>\n<li>Estimular el desarrollo psicosensorial del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>Crear patrones de horarios y h\u00e1bitos alimentarios.<\/li>\n<li>Ayudar al desarrollo fisiol\u00f3gico de las estructuras de la cavidad orofar\u00edngea y de los procesos masticatorios.<\/li>\n<li>Promover la conducta exploratoria del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>Estimular el desarrollo psicoemocional del ni\u00f1o e integrarlo a la vida familiar.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barquera, S., Campos, I., Rojas, R., y Rivera, J. A. (2010). Obesidad en M\u00e9xico: epidemiolog\u00eda y pol\u00edticas de salud para su control y prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barrera, L., Pedroza-Tob\u00edas, A., y Rivera-Donmarco, J. A. (2013). Prevalencia de obesidad en adultos mexicanos, ENSANUT 2012. Salud P\u00fablica de M\u00e9xico, 55.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casanueva E., Kauffer-Horwitz M., Perez-Lizaur AB., Arroyo P. 3 edici\u00f3n 2008. Nutrici\u00f3n en el primer a\u00f1o de vida en Nutriolog\u00eda M\u00e9dica. Pps 68-71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezzo G., Bucknam R., Introducing solid foods en On Becoming Baby Wise.. Ed. Parent Wise Solutions. USA. 2009Pps 23-37<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freire, W., Dirren, H., Mora, J. O., Arenales, P., Granda, E., Breilh, J., \u2026 Molina, E. (1988). Diagn\u00f3stico de la situaci\u00f3n alimentaria, nutricional y de salud de la poblaci\u00f3n ecuatoriana menor de cinco a\u00f1os &#8211; DANS-. Ecuador: CONADE &#8211; MSP.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freire, W. B., Rojas, E., Pazmi\u00f1o, L., Tito, S., Buend\u00eda, P., Salinas, J., \u2026 Fornasini, M. (2009). Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento- SABE I ECUADOR 2009-2010-. Ecuador: Ministerio de Salud P\u00fanlica (MSP), Universidad San Francisco de Quito, Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Censos (INEC), Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freire WB., Ram\u00edrez-Luzuriaga MJ., Belmont P., Mendieta MJ., Silva-Jaramillo MK., Romero N., S\u00e1enz K., Pi\u00f1eiros P., G\u00f3mez LF., Monge R. (2014). Tomo I: Encuesta Nacional de Salud y Nutrici\u00f3n de la poblaci\u00f3n ecuatoriana de cero a 59 a\u00f1os. ENSANUT-ECU 2012. Ministerio de Salud P\u00fablica\/Instituto Nacional de Estad\u00edsticas y Censos. Quito-Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gaceta M\u00e9dica de M\u00e9xico, 397\u2013407. Barquera, S., Campos-Nonato, I., Hern\u00e1ndez-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guzm\u00e1n, M. G. (2009). Estudios sobre pr\u00e1cticas de lactancia materna y alimentaci\u00f3n complementaria de mujeres que asisten al Centro de Salud N\u00b01. UNIVERSIDAD SAN FRANCISCO DE QUITO.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hern\u00e1ndez-Barrera, y Rivera-Donmarco, 2012, Obesidad en adultos: los retos de la cuesta abajo (Barquera, Campos-Nonato,) y de Marketing of foods and non-alcoholic beverages to children(WHO, 2010a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Informe Final. CEPAR, Centers for Disease Control, MEASURE Evaluation. Quito, Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacome Viera, X. A. (2013). Relaci\u00f3n entre las pr\u00e1cticas de alimentaci\u00f3n complementaria y el estado nutricional de ni\u00f1as y ni\u00f1os de 6 a 24 meses de edad que asiten al centro de salud N\u00b010<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rumi\u00f1agui de la ciudad de Quito durante el mes de abril del 2013. PONTIFICIA UNIVERSIDAD DEL EUADOR.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lutter, C., y Chaparro, C. (2008). La desnutrici\u00f3n en lactantes y ni\u00f1os peque\u00f1os en Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Alcanzando los objetivos de desarrollo del milenio. Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ministerio de la Protecci\u00f3n Social de Colombia, USAID, Profamilia, y Bienestar Familiar. (2010). Encuesta nacional de demograf\u00eda y salud ENDS(2010). Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OMS\/UNICEF. (2003). Estrategia Mundial para la Alimentaci\u00f3n del Lactante y el Ni\u00f1o Peque\u00f1o. Ginebra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ord\u00f3\u00f1ez, J., Stupp, P., Angeles, G., Valle, A., Williams, D., Monteigh, R., y Goodwin, M. (2005). Encuesta Nacional de Demograf\u00eda y Salud Materna Infantil\u20132004 ENDEMAIN.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rivera-Donmarco, Hern\u00e1ndez-\u00c1vila, Aguilar, Vadillo, y Murayama, 2013, Adaptado de Obesidad en M\u00e9xico: recomendaciones para una pol\u00edtica de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UNICEF (2011). La Desnutrici\u00f3n Infantil: causas, consecuencias y estrategias para su prevenci\u00f3n y tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UNICEF. (2012). Estado Mundial de la Infancia 2012. Nueva York: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Consultado en http:\/\/www.unicef.org\/spanish\/sowc2012\/pdfs\/SOWC%202012%20Main%20Report%20LoRes%20PDF_SP_03132012.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UNICEF. (2013, Abril). Improving child nutrition:The achievable imperative for global progress. United Nations Children\u2019s found (UNICEF).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WHO. (2003). Guiding principles for complementary feeding of the breastfed child. WHO. Retrieved from http:\/\/www.who.int\/maternal_child_adolescent\/ documents\/a85622\/en\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria La alimentaci\u00f3n complementaria se define como el proceso que inicia cuando la leche materna sola ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes y por tal raz\u00f3n es necesaria la introducci\u00f3n de otros alimentos y l\u00edquidos a la dieta del ni\u00f1o.(Jacome Viera, 2013). &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/familia-alimentacion-complementaria\/#more-36668\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La familia, el ni\u00f1o y la alimentaci\u00f3n complementaria\">Leer 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