{"id":37712,"date":"2016-06-27T08:57:44","date_gmt":"2016-06-27T06:57:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=37712"},"modified":"2016-06-27T08:58:37","modified_gmt":"2016-06-27T06:58:37","slug":"factores-protectores-riesgo-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/factores-protectores-riesgo-adolescentes\/","title":{"rendered":"Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente trabajo tiene relevancia al establecer cu\u00e1les son los factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes puesto que representa un problema de salud a nivel mundial, local y son causa importante de sufrimiento para las personas lesionadas, sus familias y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Dr. Roberto Carlos Coronel Flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doctor en Medicina General y Cirug\u00eda. Posgradista de Medicina Familiar y Comunitaria, Estudiante del Postgrado de Medicina Familiar, \u00c1rea de la Salud Humana. Universidad Nacional De Loja-Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema es a\u00fan m\u00e1s grave cuando se tiene en cuenta que pueden constituir la primera causa de muerte en las edades m\u00e1s j\u00f3venes, En el grupo de adolescentes (10 a 19 a\u00f1os), las lesiones no intencionales representan 79% del total de la mortalidad a estas edades, poniendo a consideraci\u00f3n que este tema no ha sido estudiado en esta regi\u00f3n y mucho menos desde el enfoque de la medicina familiar por lo que se abrir\u00e1 un espacio de conocimiento y debate, en diferentes \u00e1mbitos sociales, culturales, y biol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n estudiada y sus familias ser\u00e1n las principales beneficiadas del presente trabajo debido al car\u00e1cter hol\u00edstico de nuestra especialidad la misma que busca fomentar la promoci\u00f3n y la prevenci\u00f3n, de enfermedad, dirigido especialmente a este grupo de edad, en forma dialogada y did\u00e1ctica, como forma de incrementar sus conocimientos y percepci\u00f3n del riesgo sobre estas lesiones y desarrollen su propia responsabilidad como promotores en la prevenci\u00f3n, adem\u00e1s es necesario que la familia como factor protector apoye al crecimiento y la maduraci\u00f3n del adolescente, que confirme su proceso de individualizaci\u00f3n y que sea capaz de resolver los conflictos a trav\u00e9s de un sistema flexible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es preciso que la familia comparta las dificultades inherentes al desarrollo del adolescente y pueda guiarlo, aconsejarlo y colaborar con \u00e9l en la b\u00fasqueda de soluciones apropiadas y adopci\u00f3n de conductas no riesgosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave<\/strong>: adolescentes, lesiones no intencionales, factores de riesgo, familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, y a nivel mundial, uno de los principales problemas de salud son las lesiones no intencionales (com\u00fanmente conocidas como accidentes), que como fen\u00f3meno social ocurrieron desde la aparici\u00f3n del ser humano en la tierra: primero, en la lucha frente a la naturaleza; posteriormente, en los procesos relacionados con la aparici\u00f3n de pueblos y ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser humano est\u00e1 expuesto a riesgos desde que es concebido y nace, etapa en la que depende del cuidado de los adultos que lo rodean. M\u00e1s tarde y gradualmente, con el crecimiento y desarrollo fisiol\u00f3gicos, debe ir adquiriendo la experiencia necesaria para enfrentar estos riesgos por s\u00ed mismo. Es de destacar que a pesar de que estas lesiones est\u00e1n extendidas por todo el mundo, no han sido estudiadas suficientemente en su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. Se puede decir que en el contexto europeo y cristiano, los eventos inesperados en la vida de una persona fueron interpretados originalmente como signos de la voluntad de Dios, acompa\u00f1ados del fatalismo de creer que las lesiones no eran prevenibles, ya que exist\u00eda un gran designio de eventos que ocurrir\u00edan aunque se trataran de evitar. Este fatalismo resultaba un error, pues lo que se consideraba como un accidente no era algo que no pudiera ser previsto, sino algo que no hab\u00eda sido previsto. Con el tiempo, estos acontecimientos adquirieron una dimensi\u00f3n marcadamente social y se les consider\u00f3 como algo natural, de tal forma que constitu\u00edan riesgos a los que se estaba expuesto por el solo hecho de vivir y trabajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un an\u00e1lisis de su evoluci\u00f3n en Inglaterra, se encuentra que estos eventos eran considerados como algo ocurrido al azar, de rutina y raramente resultaban de preocupaci\u00f3n p\u00fablica, excepto cuando, debido a la envergadura de un desastre, se requer\u00eda de la acci\u00f3n colectiva. Solo fueron legitimados en el siglo XIX, a la par que el desarrollo industrial. Se ha planteado que hacia 1846, de acuerdo con registros de la \u00e9poca, en Inglaterra las muertes violentas por esta causa eran dos veces m\u00e1s frecuentes que en otros pa\u00edses de Europa (por lo que se tomar\u00e1 este pa\u00eds como ejemplo en su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica) y solo debido a su gravedad, algunos tipos de estas lesiones llamaban la atenci\u00f3n p\u00fablica, tales como los ocurridos a ni\u00f1os que trabajaban en minas y f\u00e1bricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1870 y 1880, la situaci\u00f3n vari\u00f3 y surgi\u00f3 una amplia conciencia sobre estas lesiones junto con el inter\u00e9s general por su prevenci\u00f3n. Eventos ocurridos en calles y ferrocarriles, en particular, resultaron incluso de inter\u00e9s period\u00edstico, se le concedi\u00f3 prioridad a la atenci\u00f3n de primeros auxilios, que incluyeron manuales y publicaciones sobre este tema para ampliar los conocimientos, y surgieron hospitales destinados espec\u00edficamente a los lesionados. Debido a este gran movimiento social y al inter\u00e9s p\u00fablico en torno a ello, se plante\u00f3 que \u201cel momento de los accidentes\u201d hab\u00eda llegado. Como todo evento de la historia, hubo un amplio espectro de intereses y fuerzas en torno a ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace 60 a\u00f1os, la prevenci\u00f3n de lesiones est\u00e1 considerada \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica y del conocimiento cient\u00edfico. Los l\u00edmites disciplinarios y la misi\u00f3n filos\u00f3fica que define nuestro campo hoy en d\u00eda difieren de los de hace una d\u00e9cada y sugieren lo que podr\u00eda ser dentro de diez a\u00f1os. El proceso de concepci\u00f3n de las lesiones no intencionales no como un asunto individual, sino como un problema de salud p\u00fablica prevenible ha sido prolongado y ha ganado credibilidad progresivamente durante los \u00faltimos a\u00f1os en el mundo, con soluciones efectivas para reducir la magnitud y gravedad de las lesiones en los diferentes \u00e1mbitos: tr\u00e1nsito, dom\u00e9stico, lugares p\u00fablicos, centros laborales e instituciones educacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adolescencia es reconocida cada vez m\u00e1s como una etapa fundamental del curso de la vida. A las transformaciones de orden f\u00edsico, psicol\u00f3gico, cognitivo y emocional, que trae consigo se suman las relacionadas con las formas de socializaci\u00f3n. Adquiere mayor relevancia el grupo de pares, como espacio para expresar e intercambiar conocimientos, ideas, experiencias, placer. Se necesita de manera creciente independencia y aceptaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n referentes y respaldo adultos, tanto a nivel familiar, como escolar y comunitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada adolescente vive su camino hacia la adultez con m\u00e1s o menos angustia, mejor o peor desenlace, en dependencia de m\u00faltiples factores individuales y sociales pero, sobre todo, de la capacidad de los adultos que tienen incidencia en su vida (padres, profesores y otros) para entender que la confrontaci\u00f3n con lo sabido y lo aprendido, la b\u00fasqueda de verdades propias y la exploraci\u00f3n de mundo, entre otros aspectos, son inherentes a la adolescencia normal, indispensables para consolidar su identidad y que puedan hacer las mejores elecciones para su vida en todos los<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00e1mbitos (Gaete, 2015). La adolescencia es una etapa clave del desarrollo de las personas. Los r\u00e1pidos cambios biol\u00f3gicos y psicosociales que se producen durante la segunda d\u00e9cada afectan a todos los aspectos de la vida de los adolescentes. Esos cambios hacen que la adolescencia sea de por s\u00ed un periodo \u00fanico en el ciclo de vida y un momento importante para sentar las bases de una buena salud en la edad adulta (OMS, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia se habla de la adolescencia como una etapa dif\u00edcil, compleja, amenazada por numerosos riesgos. Lesiones, embarazos tempranos, conflictos, falta de oportunidades para educarse y prepararse para el empleo, m\u00e1s los efectos del deterioro ambiental, son algunos de los problemas que preocupan al mundo respecto a estas edades. Pero tambi\u00e9n, con creciente fuerza, se identifica como una \u00e9poca de oportunidades (Unicef, 2011). Es un periodo cr\u00edtico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0de desarrollo durante el cual una serie de comportamientos de riesgo de salud puede comenzar afectar negativamente el estado de salud a trav\u00e9s de la esperanza de vida, que incluye tanto el funcionamiento social y acad\u00e9mico. Las estad\u00edsticas sugieren que los adolescentes de hoy en d\u00eda est\u00e1n participando en conductas de riesgo a edades m\u00e1s tempranas y con m\u00e1s diversidad, casi el 75% de la morbilidad y la mortalidad en los adolescentes es el resultado de sus conductas de riesgo, en particular accidentes automovil\u00edsticos, homicidios, suicidios, y lesiones no intencionales (Salerno, Marshall, &amp; Picken, 2012)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a vulnerabilidades que pueden estar relacionadas con caracter\u00edsticas propias de ese per\u00edodo, como la insuficiente percepci\u00f3n del riesgo y la sobrevaloraci\u00f3n del grupo, se encuentran fortalezas como la creatividad, el inter\u00e9s por el aprendizaje y la participaci\u00f3n, la disposici\u00f3n para la acci\u00f3n, el establecimiento de amplias redes de relaciones y el dominio de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. Superar visiones negativas o estigmatizantes sobre adolescentes y j\u00f3venes, que hacen que se consideren como fuentes de problemas, para enfocarse en sus capacidades, en su condici\u00f3n de sujetos de derechos, que los convierta en fuentes de soluci\u00f3n, es una necesidad para garantizar su atenci\u00f3n con calidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo sintetizan las palabras de Anthony Lake, director ejecutivo de Unicef, en el prefacio al Estado Mundial de la Infancia 2011: \u201cProporcionar a los j\u00f3venes las herramientas que necesitan para mejorar sus vidas, y motivarlos a participar en las iniciativas que buscan mejores condiciones para sus comunidades, equivale a invertir en el fortalecimiento de sus sociedades (Sanchez, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lesiones no intencionales o accidentes han provocado una elevada p\u00e9rdida de vidas humanas, la morbilidad y discapacidades que ocasionan, as\u00ed como el n\u00famero de a\u00f1os de vida potencialmente perdidos, afectan a todos los grupos de edades, pero de forma desproporcionada a las poblaciones m\u00e1s j\u00f3venes, en las que llegan a constituir la primera causa de muerte. A ello se a\u00f1ade el sufrimiento humano y los costos econ\u00f3micos que ocasionan, el problema es a\u00fan m\u00e1s grave cuando se tiene en cuenta que pueden constituir primera causa de muerte en las edades m\u00e1s j\u00f3venes, En el grupo de adolescentes (10 a 19 a\u00f1os), las lesiones no intencionales representan 79,0 % del total de la mortalidad a estas edades (Mariela de los Angeles Hernandez S, 2012). Globalmente, el 98 % de las lesiones no intencionales durante la infancia y la adolescencia ocurren en los pa\u00edses de menor ingreso econ\u00f3mico, donde han alcanzado proporciones epid\u00e9micas que hacen imprescindible la aplicaci\u00f3n de estrategias efectivas de prevenci\u00f3n (Mariela, S\u00e1nchez, Vald\u00e9s, Ii, &amp; Ren\u00e9, 2010)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la literatura cient\u00edfica internacional se prefiere cada vez m\u00e1s utilizar el t\u00e9rmino de lesiones no intencionales, ya que el t\u00e9rmino de accidente no permite comprender el fen\u00f3meno y favorece la aceptaci\u00f3n resignada de su ocurrencia como algo inevitable, imposible de controlar (S\u00e1nchez, Garc\u00eda, &amp; Robaina, Caristina, 2005)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La asunci\u00f3n de riesgos y la b\u00fasqueda de la novedad son caracter\u00edsticas de los adolescentes: b\u00fasqueda de la identidad, la creencia en la invencibilidad, b\u00fasqueda de la independencia, la curiosidad, la fuerte influencia de los grupos de pares, impulsividad, y la experimentaci\u00f3n. Estas caracter\u00edsticas pueden modificar la percepci\u00f3n de un adolescente de riesgo y su comprensi\u00f3n de las consecuencias de comportamientos particulares. Ellos son m\u00e1s propensos a involucrarse en comportamientos de riesgo tales como beber y conducir, el consumo de drogas, conductas agresivas, y haciendo caso omiso de las pr\u00e1cticas de seguridad aceptadas; ven estos comportamientos riesgosos como emocionantes y gratificantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas conductas que los adolescentes asumen constituyen la principal causa de muerte y una fuente importante de morbilidad, discapacidad y los gastos en exceso de la salud en los pa\u00edses occidentales, por otro lado tambi\u00e9n es importante mencionar que numerosos estudios indican que la influencia de la familia trasciende hacia la relaci\u00f3n del adolescente con los iguales. As\u00ed, la escasa presencia f\u00edsica o accesibilidad de los padres y la falta de supervisi\u00f3n de \u00e9stos, acompa\u00f1ada por una ausencia de comunicaci\u00f3n con los hijos en relaci\u00f3n con las actividades de la vida diaria, se asocian a una mayor tendencia a relacionarse con iguales conflictivos y a realizar conductas de riesgo o de car\u00e1cter antisocial (Jos\u00e9 et al., 2004). Cada d\u00eda, los ideales de la juventud est\u00e1n repentinamente destruidos por carreteras, accidentes de tr\u00e1fico, lesiones en el hogar o durante el tiempo de ocio, o actos de violencia (Polinder, Haagsma, Toet, Brugmans, &amp; Beeck, 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabr\u00eda preguntarse por qu\u00e9 tantos adolescentes adoptan conductas de riesgo que ponen en peligro su salud y hasta su vida. Entre las explicaciones, tiene que ver con que no siempre perciben el riesgo como tal, por una caracter\u00edstica evolutiva propia de este per\u00edodo: el egocentrismo, ellos fantasean \u00abhistorias personales\u00bb en las que no se perciben expuestos a ning\u00fan riesgo (Garc\u00eda, Nancy, Mu\u00f1oz, Gaqu\u00edn, &amp; M\u00e9rida, 2015). La llegada de un hijo a la adolescencia lleva consigo adaptaciones en la estructura y organizaci\u00f3n familiar. La familia debe transformarse, de una unidad dedicada a la protecci\u00f3n y crianza a los hijos peque\u00f1os, en una unidad que se centre en la preparaci\u00f3n del tr\u00e1nsito del adolescente al mundo de las responsabilidades y compromisos de los adultos (Relacio &amp; Revilla, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con un informe de los Estados Unidos, el costo total y el promedio de las lesiones en adolescentes de 15-19 a\u00f1os se estim\u00f3 en US $ 92 millones y US $ 17.700, respectivamente, incluida la atenci\u00f3n m\u00e9dica, p\u00e9rdida de trabajo futuro, y la calidad de vida para entender la carga y la magnitud de las lesiones. Esto se correlaciona con otros estudios realizados en otros pa\u00edses del mundo en donde el gasto econ\u00f3mico ocasionado por las lesiones ocasiona una gran carga tanto para la familia como para el estado. En Canad\u00e1 durante (1979 a 2003), las muertes por lesiones en los adolescentes varones y mujeres de 15-19 a\u00f1os representaron un promedio de 79.6% y 65.0% de todas las muertes, respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De 1986 a 2003, las hospitalizaciones por lesiones en esta edad represent\u00f3 un promedio de 31,0% y 9,3% del total hospitalizaciones en hombres y mujeres, ante esta situaci\u00f3n este pa\u00eds empez\u00f3 a trabajar en campa\u00f1as educativas, programas de seguridad<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">comunitaria, legislaci\u00f3n y regulaciones federales de seguridad, mejorar las normas y reglamentos, licencias de conducir, aumento del uso de los cinturones de seguridad, cascos, mejoramiento de las carreteras, aplicaci\u00f3n de los l\u00edmites de velocidad, y los l\u00edmites de concentraci\u00f3n de alcohol en sangre (cero los conductores j\u00f3venes y 0,05 a 0,08 g\/dl para los conductores m\u00e1s experimentados). El aumento de la bebida m\u00ednimo legal de edad ( 21 a\u00f1os de edad en los Estados Unidos) y (de 15\/16 a 18 a\u00f1os, como en Europa), contribuyeron a la reducci\u00f3n de accidentes en carretera, con un promedio de 70,2% y 24,1% del total de muertes por lesiones, respectivamente Los estudios en varios pa\u00edses encontraron que la aplicaci\u00f3n de los l\u00edmites de velocidad por agentes de polic\u00eda redujo las muertes por el tr\u00e1nsito y graves lesiones en un 6%, y las c\u00e1maras de velocidad o de radar alcanzaron un 14% reducci\u00f3n de accidentes en adolescentes.(Pan et al., 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los Estados Unidos los accidentes automovil\u00edsticos representan la mayor amenaza para la salud de los adolescentes<strong>.<\/strong> El art\u00edculo de Dunlop y Romer en este n\u00famero a\u00f1ade una interesante perspectiva sobre el individuo factores de riesgo que contribuyen a los accidentes de tr\u00e1nsito en los adolescentes. En el 2006, 5.358 adolescentes de edades 13-19 a\u00f1os fueron asesinados en accidentes de tr\u00e1fico (casi 15 todos los d\u00edas). Adem\u00e1s de que al otro a\u00f1o, otros 744,633 adolescentes requirieron servicios de urgencias de sus lesiones en veh\u00edculos motorizados no fatales (2040 cada d\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas lesiones en los adolescentes representan una parte desproporcionadamente alta con un gasto econ\u00f3mico de $ 230 mil millones gastados en el a\u00f1o 2000, en todas las personas con lesiones en veh\u00edculos motorizados. Y detr\u00e1s de estos n\u00fameros impactantes se encuentra el gran n\u00famero de a\u00f1os de vida potencialmente perdidos, el impacto emocional en las familias y amigos, y las discapacidades f\u00edsicas y psicosociales, posiblemente, de toda la vida que pueden seguir los AT. Los datos epidemiol\u00f3gicos han identificado varios factores de riesgo para accidentes en adolescentes, y con el tiempo, se han hecho progresos reduciendo su papel a trav\u00e9s de una legislaci\u00f3n efectiva, aplicaci\u00f3n, de campa\u00f1as. El establecimiento de una edad m\u00ednima de 21 a\u00f1os para beber (en todos los estados en 1988), y baj\u00f3 l\u00edmites legales de alcoholemia para los conductores j\u00f3venes. Casi todos los estados tienen ahora, y las evaluaciones muestran reducciones de choque de 20-40% entre los conductores m\u00e1s j\u00f3venes, el efecto de la educaci\u00f3n vial en Los AT involucrando adolescentes se ha estudiado pocas veces con cuidado, pero no es que la educaci\u00f3n vial haya reducido los accidentes en los adolescentes, por lo tanto, para mejorar la educaci\u00f3n vial es necesario involucra a los padres, que deben supervisar las sesiones de pr\u00e1ctica de conducci\u00f3n de los adolescentes. Varios estados ahora requieren la asistencia de los padres a una sesi\u00f3n de educaci\u00f3n vial, aunque el contenido no se ha establecido o evaluado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos datos son coherentes con los encontrados en China, un pa\u00eds desarrollado, en donde las lesiones han sustituido a las enfermedades como la principal causa de muerte entre los estudiantes de primaria y secundaria desde la d\u00e9cada de 1990. En particular, con el transporte por carretera, la incidencia accidentes de tr\u00e1nsito en la carretera crecieron inesperadamente, sin embargo al investigar esta problem\u00e1tica en otros pa\u00edses como en Nicaragua podemos darnos cuenta que las lesiones ocasionadas por el transporte no son muy altas y se ubican en el (11,5%), constituyendo la tercera causa de muerte en adolescentes. Estos resultados difieren de los de lugares similares. Por ejemplo, en Karachi, Pakist\u00e1n, en donde los incidentes relacionados con el transporte son la principal causa de lesiones y los peatones fueron los m\u00e1s frecuentes lesionados, (Martinez T, Rocha C, Clavel-Arcas, &amp; Mack, 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sudam\u00e9rica espec\u00edficamente en Brasil se realiz\u00f3 un estudio retrospectivo y descriptivo para analizar la tasa de lesiones ocurridas en adolescentes de 10-14 a\u00f1os fue del 14,8 y 74,7 en la edad 15-19. En los pa\u00edses desarrollados, las lesiones debidas a los accidentes de veh\u00edculos son los m\u00e1s comunes. Esta alta incidencia de muertes relacionadas con el transporte se observa en algunos pa\u00edses en desarrollo como China, India y Qatar. Las lesiones relacionadas con el transporte en el periodo 2005- 2008 constituyo la segunda causa de muerte en adolescentes (138 -26%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos autores plantean que los individuos que conducen durante la adolescencia tienen de cuatro a 20 veces m\u00e1s probabilidades de estar envueltos en eventos de transito que los conductores adultos y que estos acontecimientos provocan algo m\u00e1s del 20 % de las muertes por causas externas en los adolescentes. Entre los factores favorecedores de lesiones de tr\u00e1nsito a estas edades se encuentran: el desconocimiento de los veh\u00edculos, que a menudo se toman prestados, la b\u00fasqueda de emociones y la confianza excesiva, la menor tolerancia al alcohol en comparaci\u00f3n con las personas de mayor edad y la velocidad excesiva o inapropiada, y los conductores j\u00f3venes tienden a guiarse excesivamente durante las horas nocturnas de mayor riesgo, lo cual es m\u00e1s dif\u00edcil para todos, especialmente para los conductores novatos. A altas horas de la noche, el riesgo es tres veces mayor que durante el d\u00eda para los conductores adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Otro de los aspectos que es importante considerar es el aumento del uso de motocicletas para la recreaci\u00f3n, la disponibilidad de m\u00e1s motocicletas de gran alcance, ha llevado de igual manera a una mayor incidencia de accidentes y de lesiones mortales. Los conductores de motocicletas tienen 35 veces m\u00e1s probabilidades que los ocupantes del asiento trasero de coches (es decir, motocicleta jinetes) de morir en un accidente de tr\u00e1fico (Bernad\u00e1, Alessandrini, Gallego, Sosa, &amp; Olivera, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los conductores de motocicletas, los motociclistas j\u00f3venes tienen las tasas de mortalidad m\u00e1s altas de cualquier grupo de edad, tal vez debido a su falta de experiencia, nivel de habilidad, y el comportamiento riesgoso de equitaci\u00f3n. En china en la ciudad de Shenzhen se hizo un estudio transversal y se consider\u00f3 como variables independientes las caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas, factores de comportamiento y el insomnio, la muestra final del estudio consisti\u00f3 en 4.138 estudiantes, incluyendo 2.134 ni\u00f1os y 2.004 ni\u00f1as. La edad media fue de 15,3 a\u00f1os de edad, que van desde 10 a 24 a\u00f1os de edad, los estudiantes varones ten\u00edan incidencia de lesiones significativamente mayor en comparaci\u00f3n con los estudiantes de sexo femenino ocasionadas por los accidentes de motocicletas con el (20,20%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos resultados de alguna manera se correlacionan con un estudio retrospectivo realizado en los Estados Unidos dise\u00f1ado para revisar todos los datos agregados al Sistema de Registro de Trauma desde enero 1, 2009 al 31 de diciembre, 2012, La edad media fue de 16,9 \u00b1 1,9 a\u00f1os, respectivamente, en los adolescentes. De los 1.033 adolescentes, 737 (71,3%) fueron masculinos y 296 (28,7%), femeninos. Entre los heridos pacientes, 2053 (547 [53,0%] eran adolescentes y 1506 ( 43,4%] adultos) fueron los conductores de motocicletas, y s\u00f3lo 148 (88 [8,5%] de los adolescentes y el 60 de adultos fueron los copilotos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Nicaragua los resultados son similares entre los adolescentes de 10-14 a\u00f1os, en donde el motociclismo es la principal causa de lesi\u00f3n de transporte. Los ciclistas se estrellaron m\u00e1s a<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">menudo con veh\u00edculos motorizados (26,6%), seguidos de los objetos fijos (21,0%). En M\u00e9xico y Colombia un estudio similar retrospectivo y descriptivo revel\u00f3 que el 20% de las muertes relacionadas con accidentes de transporte se asociaron con las motocicletas. En Brasil, aplicando el mismo estudio se demostr\u00f3 que la proporci\u00f3n de muertes relacionadas con el tr\u00e1fico de motocicletas aument\u00f3 de 4,1% en 1996 al 28,4% en 2007. Carrasco et al. Observ\u00f3 que la flota de motocicletas en Campi\u00f1as hab\u00eda crecido cuatro veces m\u00e1s r\u00e1pido que la poblaci\u00f3n. En 2009, Campi\u00f1as ten\u00eda un 126% m\u00e1s motocicletas que en 2001, y entre 2001 y 2009, 479 personas murieron como consecuencia de accidentes en motocicleta en la ciudad de Campi\u00f1as. (Andrea et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de problema tambi\u00e9n se observ\u00f3 en algunas partes de Asia y la India. A pesar de las evidentes ventajas de coste (precio de compra, los gastos de combustible por milla y mantenimiento), muchos estudios han demostrado que el alto riesgo de mortalidad y lesiones es mucho mayor de accidentes en motocicleta que en otras categor\u00edas de veh\u00edculos de motor. La vulnerabilidad de los motociclistas en un accidente es 14 veces m\u00e1s probable en comparaci\u00f3n con los ocupantes de autom\u00f3viles. El an\u00e1lisis de los datos nos demuestra que a pesar de tratarse de pa\u00edses desarrollados en donde se imponen las leyes y las normas de seguridad se observa una alta incidencia de accidentes en donde los adolescentes, quiz\u00e1 en su af\u00e1n de \u201ccrecer\u201d r\u00e1pidamente, de probarse como los mejores o diferentes, de aceptar desaf\u00edos y enfrentar peligros sin tener en cuenta las consecuencias, terminan s\u00fabitamente con esta etapa al asumir compromisos, sin madurez ni responsabilidad, lo cual pone de manifiesto un patr\u00f3n elevado de lesiones corporales que difiere de los conductores de motocicletas adultos (Liang et al., 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma en los Estados Unidos se realiz\u00f3 un estudio experimental intra sujetos para investigar las lesiones de los adolescentes peatones de 14 y 15 a\u00f1os que se dan como consecuencia de la restricci\u00f3n de sue\u00f1o y que constituye la sexta causa de muerte principal de muerte, hiriendo y matando a 8.133 105 adolescentes en 2008, lo que sugiere que los adolescentes cansados tienden a comportarse de manera peligrosa al cruzar las calles. Los expertos actualmente sugieren que los adolescentes requieren al menos 8,5 horas de sue\u00f1o ininterrumpido todas las noches, aunque el tiempo recomendado es controvertido y ha cambiado con los a\u00f1os, los adolescentes estadounidenses obtienen un sue\u00f1o inadecuado por m\u00faltiples, razones biol\u00f3gicas, culturales y psicosociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sue\u00f1o inadecuado en las noches probablemente resulta de la variaci\u00f3n del ritmo circadiano durante la adolescencia, lo que hace que se quedan dormidos m\u00e1s tarde, con una necesidad biol\u00f3gica de dormir m\u00e1s tarde para obtener adecuado descanso, por otro lado los adolescentes tienden a despertar temprano debido a la escuela. Otros factores que afectan de forma aguda la privaci\u00f3n del sue\u00f1o incluyen la supervisi\u00f3n de los adolescentes por los padres, el deseo de los adolescentes por la independencia, el aumento exigencias acad\u00e9micas, la participaci\u00f3n en la vida social y actividades extracurriculares, razones psicosociales y culturales, incluido velada social eventos (por ejemplo, un partido de f\u00fatbol nocturno o de diversiones nocturnas) y plazos acad\u00e9micos (por ejemplo, quedarse hasta tarde para prepararse para un examen) y como respuesta a la presi\u00f3n de grupo. Cr\u00f3nicamente individuos privados de sue\u00f1o muestran una mayor impulsividad y la asunci\u00f3n de riesgos, tiempos de reacci\u00f3n m\u00e1s lentos, disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n, y deterioro de la toma de decisiones. El comportamiento peatonal seguro requiere m\u00faltiples aspectos de la funci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, requiere control de los impulsos; en segundo lugar, requiere la toma de decisiones eficiente, r\u00e1pida y precisa, y por ultimo requiere la atenci\u00f3n al tr\u00e1fico en sentido contrario, citando estas influencias cognitivas en el funcionamiento, los cient\u00edficos han reportado un aumento no intencional del riesgo de lesiones en los adolescentes con inadecuado sue\u00f1o o trastornos del sue\u00f1o. Tambi\u00e9n es importante resaltar el papel de los padres en la toma de decisiones y del cual los adolescentes se sienten controlados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un total de 55 j\u00f3venes de 14 y 15 a\u00f1os de edad participan en un entorno peatonal por la ma\u00f1ana despu\u00e9s de una noche de adecuado sue\u00f1o (dormir 8,5 horas) y un dormir de forma aguda la noche restringido (Sue\u00f1o 4 horas). La hip\u00f3tesis era que los adolescentes har\u00edan mostrar un comportamiento peatonal m\u00e1s riesgoso con el sue\u00f1o restringido. El estudio tiene fortalezas y limitaciones, un punto fuerte es el dise\u00f1o de la investigaci\u00f3n de medidas repetidas, que minimiza el error de medici\u00f3n a trav\u00e9s de muestras. Una de las limitaciones es que estudi\u00f3 s\u00f3lo una etapa de desarrollo (14 a 15-a\u00f1os de edad), y los resultados no pueden generalizarse a otras edades, los investigadores estudiaron s\u00f3lo el 8,5 horas de sue\u00f1o, y no se sabe c\u00f3mo los adolescentes podr\u00eda funci\u00f3n con 6, 7,5 o 2 horas de sue\u00f1o en su comportamiento peatonal seguro (Davis, Avis, &amp; Schwebel, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Estos resultados son coherentes con los datos obtenidos en china en la ciudad de Shenzhen en donde se realiz\u00f3 un estudio transversal y se consider\u00f3 como variables independientes las caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas, factores de comportamiento y el insomnio, la muestra final del estudio consisti\u00f3 en 4.138 estudiantes, incluyendo 2.134 ni\u00f1os y 2.004 ni\u00f1as. La edad media fue de 15,3 a\u00f1os de edad, que van desde 10 a 24 a\u00f1os de edad, los estudiantes varones ten\u00edan incidencia de lesiones significativamente mayor en comparaci\u00f3n con los estudiantes de sexo femenino (17,10% vs 9,73%, p &lt;0,001). En la cual tambi\u00e9n sugiri\u00f3 que entre los adolescentes, con una corta duraci\u00f3n de sue\u00f1o podr\u00eda ser un factor de riesgo potencial para las lesiones no intencionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La somnolencia y la fatiga han demostrado ser los principales factores de riesgo de lesi\u00f3n, estos resultados tambi\u00e9n son consistentes con anteriores estudios de los adolescentes en los Estados Unidos reportado por Hammig et al. Por lo tanto, sugerimos que la comprensi\u00f3n temprana de caracter\u00edsticas de los estudiantes y sus comportamientos podr\u00eda proporcionar oportunidades para la intervenci\u00f3n temprana y as\u00ed evitar posibles lesiones y consecuencias relacionadas. (Zhou, Chen, &amp; Dong, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las lesiones no intencionales por ahogamientos o inmersi\u00f3n en los estados unidos se realiz\u00f3 un estudio prospectivo y descriptivo y se pudo observar que constituye la segunda causa de muerte en sujetos entre 1 y 14 a\u00f1os, datos que se relacionan con los encontrados en Sudam\u00e9rica Brasil en donde las lesiones por ahogamiento constituyo la tercera causa de muerte (55 muertes 10,4%). en el per\u00edodo de 2005 a 2008, sobre las caracter\u00edsticas epidemiol\u00f3gicas de menores de 18 a\u00f1os de edad, los varones fueron los m\u00e1s expuestos y los lugares en donde se produjeron los accidentes fueron, de 53 inmersiones, 52 ocurrieron en piscinas (48 de agua dulce y 4 salinizadas), la mayor\u00eda de ellas de propiedad privada (33 casos) y el resto de propiedad p\u00fablica. Destaca un fallecido en una ba\u00f1era dom\u00e9stica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hora en que se produjo los accidentes ocurrieron principalmente entre 16-20 h, hecho posiblemente influenciado por las actividades recreativas en piscinas de colegios, clubes y viviendas unifamiliares propias de nuestro entorno, en series de otras latitudes ocurren<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">al mediod\u00eda (11-15 h) cuando los padres est\u00e1n abocados a tareas del hogar, la prevalencia observada de AINI en piscinas de agua dulce es un patr\u00f3n compartido por otras revisiones (Panzino, Quintill\u00e1, Luaces, &amp; Pou, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos datos son coherentes y se correlacionan con los encontrados en un estudio descriptivo retrospectivo realizado en \u00e1frica espec\u00edficamente en Ghana en el periodo 2001 al 2003 a trav\u00e9s de datos obtenidos post morten de las defunciones por lesiones entre los adolescentes de 10 a 19 a\u00f1os utilizando datos publicados mortem de Korle Bu Hospital Docente, Accra. En el estudio se menciona que de 882 autopsias realizadas 151 correspond\u00edan a lesiones y de esta muestra, 102 eran varones (68%) y 49 mujeres (32%) dando una raz\u00f3n hombre-mujer de 2,1: la edad media de los hombres fue de 16.0 a\u00f1os, mientras que la de las mujeres era de 14,8 a\u00f1os. El ahogamiento fue la causa m\u00e1s com\u00fan de muerte (38%) en la poblaci\u00f3n estudiada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los j\u00f3venes adolescentes, casi la mitad (46%) de las muertes se debieron a ahogamientos mientras que un tercio (34%) murieron como resultado de RTA. Debemos recalcar que el estudio realizado en Acra, una ciudad costera, se podr\u00eda suponer que un considerable n\u00famero de los incidentes de ahogamiento ocurri\u00f3 en el mar sobre todo porque los d\u00edas festivos son ocasiones populares para ir a la playa en Accra. Sin embargo, existe una necesidad de investigar m\u00e1s a fondo como en un estudio de Shetty en la epidemiolog\u00eda de ahogarse en una zona costera en la India, ocurrieron m\u00e1s muertes en pozos \/ estanques y r\u00edos que en el mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un factor que podr\u00eda vincularse es el papel del alcohol en estas muertes por ahogamiento. Que se correlaciona con otros estudios realizados por Wintemute y otros, al demostrar que el consumo de alcohol fue un factor de riesgo importante para ahogamiento entre los varones de 15 a 19 a\u00f1os con el 38% del ahogamiento siendo el alcohol asociado (Ohene, Tettey, &amp; Kumoji, 2011). En china se realiz\u00f3 un estudio transversal y las lesiones por inmersi\u00f3n o ahogamiento se ubic\u00f3 en el 21, 70%, y se dan con m\u00e1s frecuencia en los sectores rurales, estas lesiones fatales vinculadas al deporte y la recreaci\u00f3n, con mayor ocurrencia en playas, piscinas, r\u00edos y lagunas, presentan una distribuci\u00f3n caracter\u00edstica en el tiempo (la m\u00e1s definida entre todos los tipos de lesiones), con predominio importante durante los fines de semana y los meses de verano, coincidiendo con las vacaciones escolares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pan y sus colegas observado una tendencia a la disminuci\u00f3n de la mortalidad relacionada con lesiones entre los adolescentes canadienses, incluyendo las muertes por ahogamiento (que ocup\u00f3 el quinto lugar) y sugiri\u00f3 que esto puede ser debido a una mejora y expansi\u00f3n en una serie de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">medidas preventivas pasivas, incluyendo la disponibilidad y respuesta r\u00e1pida de servicios param\u00e9dicos. Tambi\u00e9n hay la necesidad de educaci\u00f3n sobre el peligro de mezclar alcohol<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">y recreaci\u00f3n y medidas para prevenir orientadas al agua el uso de alcohol en torno a actividades de agua. Esto se correlaciona con un estudio sueco en donde las lesiones por ahogamiento son muy escasas en un a\u00f1o determinado, debido a la implementaci\u00f3n de programas m\u00e1s efectivos en n\u00famero y cobertura as\u00ed como el compromiso de los diferentes sectores de la comunidad, a trav\u00e9s de estrategias activas (sobre el ser humano) y pasivas (sobre el ambiente), que deben ser combinadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta serie hubo un gran n\u00famero de incidentes de ahogamiento entre 1-4 a\u00f1os de edad, y otro pico entre los 10 a 17 a\u00f1os de edad. Las muertes en el grupo de menor edad pueden ser debido a la negligencia o falta de medidas preventivas tales como rejillas o pantallas alrededor de las piscinas. En el grupo de 10 a 17 a\u00f1os de edad, estas muertes, por lo general est\u00e1n dadas por su relaci\u00f3n en las actividades de trabajo o de recreo cerca de estanques o r\u00edos. Otro estudio realizado en China indica que la mayor\u00eda de estos accidentes se produjeron en las zonas rurales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto se refiere a las lesiones por armas de fuego un reciente estudio estadounidense, realizado en 2008 por algunos de los presentes autores, en San Diego, California, muestran que las lesiones por arma de fuego fueron la tercera causa de muerte en ni\u00f1os menores de 18 a\u00f1os de edad, datos que concuerdan con los registrados en la ciudad de Brasil en donde las lesiones relacionadas con el arma de fuego fue la segunda causa m\u00e1s frecuente de lesiones en el periodo 2005- 2008 (249 muertes-47% ). Sin embargo estudios similares realizados en otros pa\u00edses nos demuestran que este tipo de lesiones no son tan frecuentes y esto quiz\u00e1 se deba mucho al tipo de personalidad de los adolescentes y a los antecedentes familiares que de alguna manera influyen positivamente en la reducci\u00f3n de estas cifras como es el caso de otras regiones, como Qatar, sur de la India, China y Canad\u00e1, en donde las muertes por lesiones por armas de fuego son infrecuentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los accidentes de tr\u00e1nsito y los ahogamientos son las dos principales causas de muerte, y las tasas son particularmente altas entre los pa\u00edses m\u00e1s pobres o barrios pobres dentro de los pa\u00edses (Cao, Chen, &amp; Wang, 2014) Sin embargo, la muerte representa solo una peque\u00f1a proporci\u00f3n de la carga de la lesi\u00f3n, mientras que los resultados de salud representan un componente importante de la carga de lesiones, incluyendo la discapacidad de por vida, significativa trauma psicol\u00f3gico, y la p\u00e9rdida financiera posterior. Durante los \u00faltimos 25 a\u00f1os, basado en la comunidad multifac\u00e9tica varios programas se han convertido en un importante acercamiento para promover la salud y prevenir las lesiones. Este enfoque hace hincapi\u00e9 en la importancia de los miembros de la comunidad en la participaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n multidisciplinaria entre organizaciones locales, educaci\u00f3n para la salud basada en la comunidad que incluye tres niveles de participaci\u00f3n. Comunidad, la escuela y familia en hacer un esfuerzo combinado para proporcionar educaci\u00f3n para la salud de los adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos dejar de lado que ciertos determinantes sociales como estatus socioecon\u00f3mico, la vida rural \/ urbano, el sexo, la cultura, algunos factores de riesgo psicosociales, incluidos los estados depresivos y ciertos componentes familiares se relacionan frecuentemente con problemas de conducta, que puede aumentar el riesgo de lesiones, (Asbridge, Azagba, Langille, &amp; Rasic, 2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ultimo hay que mencionar que los factores sociodemogr\u00e1ficos que se presentan en los diferentes pa\u00edses del mundo influyen de manera directa en la incidencia de las lesiones no intencionales en la poblaci\u00f3n adolescente en donde podemos observar en los diferentes estudios realizados que m\u00e1s del 95% de las muertes causadas por lesiones no intencionales ocurrir en pa\u00edses de bajos y medianos ingresos (OMS, 2008). La relaci\u00f3n entre las diferencias socioecon\u00f3micas y lesiones no intencionales en los adolescentes se ha documentado en muchos entornos diferentes. En Canad\u00e1, por ejemplo, la investigaci\u00f3n sobre la morbilidad de 0 a 19 a\u00f1os de edad, se encontr\u00f3 una relaci\u00f3n consistente entre la pobreza y la lesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro estudio realizado en Australia encontr\u00f3 que los adolescentes de edades de 0 a 14 a\u00f1os de edad, quienes pertenec\u00edan al grupo m\u00e1s desfavorecido ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de ser hospitalizados que los ni\u00f1os del grupo menos desfavorecido. Un estudio en Inglaterra encontr\u00f3 que los menores de 16 a\u00f1os de edad de<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">las zonas m\u00e1s deprimidas ten\u00edan un per\u00edodo de tres a cinco veces m\u00e1s riesgo de ser hospitalizados debido a varios accidentes de tr\u00e1nsito, en comparaci\u00f3n con los adolescentes de las zonas menos desfavorecidas. Un estudio de casos y controles retrospectivo, utilizando datos del registro nacional de pacientes suecos en la d\u00e9cada de 1990 encontr\u00f3 diferencias sociales relacionadas con las hospitalizaciones por lesiones de 0 a 15 a\u00f1os de edad encontrando diferencias significativas para las lesiones por ca\u00eddas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el mismo estudio demostr\u00f3 que los adolescentes de los m\u00e1s bajos estratos experimentaron riesgos del 40% m\u00e1s altos para lesiones con el tr\u00e1fico en comparaci\u00f3n con los de estratos m\u00e1s altos, este mismo estudio encontr\u00f3 significativamente menor n\u00famero de lesiones relacionadas con bicicletas (RR 0,59?) y lesiones relacionadas como ocupante del veh\u00edculo (RR? 0,67) para los adolescentes de las zonas m\u00e1s desfavorecidas, otros factores sociodemogr\u00e1ficos que afectan la incidencia de lesiones en adolescentes es el nivel de escolaridad de los padres, sus ingreso econ\u00f3micos que influyen directamente en la morbilidad y mortalidad de lesiones en adolescentes, otros estudios de lesiones relacionadas con la violencia auto-reportados en edades de 11 a 16 a\u00f1os de edad, fueron consistentemente asociada a la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este estudio, los ni\u00f1os en la categor\u00eda m\u00e1s baja de nivel socioecon\u00f3mico experimentaron tasas de casi cinco veces mayor para las lesiones causadas por la violencia interpersonal, comparados a los adolescentes de la categor\u00eda m\u00e1s alta de SES (Simpson et al. 2005). Estudios suecos anteriores han encontrado mayores riesgos de hospitalizaci\u00f3n relacionadas con lesiones en adolescentes de familias de bajos SES, en comparaci\u00f3n con los de alto nivel socioecon\u00f3mico (Nyberg, Schyllander, Stark, &amp; Janson, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con lo planteado y teniendo en cuenta la complejidad del problema de las lesiones no intencionales, su prevenci\u00f3n demanda esfuerzos de todos los sectores de la comunidad, destacando el importante papel de la familia por la influencia de su ejemplo y control en las nuevas generaciones (S\u00e1nchez, 2013). La prevenci\u00f3n est\u00e1 dirigida a evitar que ocurran sucesos generadores de lesiones no intencionales, a trav\u00e9s de la eliminaci\u00f3n o la reducci\u00f3n de las causas subyacentes y los factores de riesgo. La prevenci\u00f3n efectiva salva vidas, reduce discapacidades y otras consecuencias da\u00f1inas a la salud, adem\u00e1s de disminuir sufrimiento humano y costos, tanto econ\u00f3micos como sociales, provocados por las lesiones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andrea, M., Alexandre, F., Murray, B. J., Marconi, F. T., Pereira, F. G., Conrado, R. M., \u2026 Coimbra, R. (2013). Children and adolescents deaths from trauma-related causes in a Brazilian City, 9\u201311.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asbridge, M., Azagba, S., Langille, D. B., &amp; Rasic, D. (2014). Elevated depressive symptoms and adolescent injury\u202f: examining associations by injury frequency , injury type , and gender, 1 \u20134.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bernad\u00e1, M., Alessandrini, D., Gallego, R., Sosa, S., &amp; Olivera, N. De. (2013). 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A. H. (2015). Conductas de riesgo en los adolescentes Risk behavior in adolescents, <em>44<\/em>(2), 218\u2013229.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9, M., Luisa, M., Carlos, J., Rodrigo, M. J., M\u00e1iquez, M. L., Garc\u00eda, M., \u2026 Mart\u00edn, C. (2004). Relaciones padres-hijos y estilos de vida en la adolescencia, 204.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Liang, C.-C., Liu, H.-T., Rau, C.-S., Hsu, S.-Y., Hsieh, H.-Y., &amp; Hsieh, C.-H. (2015). Motorcycle-related hospitalization of adolescents in a Level I trauma center in southern Taiwan: a cross-sectional study. <em>BMC pediatrics<\/em>, <em>15<\/em>, 2 \u2013 3. doi:10.1186\/s12887-015-0419-3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariela, D., S\u00e1nchez, H., Vald\u00e9s, F., Ii, L., &amp; Ren\u00e9, G. (2010). Desarrollo de capacidades para prevenir lesiones no intencionales en ni\u00f1os y adolescentes Development of abilities to prevent non-intentional lesions in children and adolescents, <em>48<\/em>(3), 272.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariela de los Angeles Hernandez S. (2012). Accidentes en la adolescencia, 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Martinez T, M. D. L., Rocha C, J., Clavel-Arcas, C., &amp; Mack, K. a. (2010). Nonfatal unintentional injuries in children aged &lt;15 years in Nicaragua. <em>International journal of injury control and safety promotion<\/em>, <em>17<\/em>(1), 3\u20135. doi:10.1080\/17457300903525117<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nyberg, C., Schyllander, J., Stark, D., &amp; Janson, S. (2012). Socio-economic risk factors for injuries in Swedish children and adolescents\u202f: A national study over 15 years, <em>7<\/em>(10), 1171 \u2013 1175.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ohene, S., Tettey, Y., &amp; Kumoji, R. (2011). Cause of death among Ghanaian adolescents in Accra using autopsy data, 2\u20137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OMS. (2014). Salud para los adolescentes del mundo, 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pan, S. Y., Desmeules, M., Morrison, H., Semenciw, R., Ugnat, A.-M., Thompson, W., &amp; Mao, Y. (2007). Adolescent injury deaths and hospitalization in Canada: magnitude and temporal trends (1979-2003). <em>The Journal of adolescent health\u202f: official publication of the Society for Adolescent Medicine<\/em>, <em>41<\/em>(1), 84\u201386. doi:10.1016\/j.jadohealth.2007.02.011<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Panzino, F., Quintill\u00e1, J. M., Luaces, C., &amp; Pou, J. (2015). Ahogamientos por inmersi\u00f3n no intencional . An\u00e1lisis de las circunstancias y perfil epidemiol\u00f3gico de las v\u00edctimas atendidas en 21 servicios de urgencias espa \u02dc noles, <em>78<\/em>(3), 178\u2013184.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polinder, S., Haagsma, J. A., Toet, H., Brugmans, M. J. P., &amp; Beeck, E. F. Van. (2010). Burden of injury in childhood and adolescence in 8 European countries, 2\u2013 4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relacio, J. A., &amp; Revilla, L. De. (2015). Disfuncio \u00b4 n familiar o crisis de desarrollo en la adolescencia Family dysfunction or crisis in adolescent development, 485. doi:10.1016\/j.aprim.2009.03.015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salerno, J., Marshall, V. D., &amp; Picken, E. B. (2012). Validity and reliability of the rapid assessment for adolescent preventive services adolescent health risk assessment. <em>The Journal of adolescent health\u202f: official publication of the Society for Adolescent Medicine<\/em>, <em>50<\/em>(6), 595\u2013 596. doi:10.1016\/j.jadohealth.2011.10.015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e1nchez, M. H., Garc\u00eda, R. R., &amp; Robaina, Caristina, M. R. M. (2005). Lesiones no intencionales en adolescentes de 15 a 19 a\u00f1os Unintentional injuries in\u00a0adolescents aged 15-19, 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sanchez, M. hernandez. (2013). <em>Prevencion de lesiones no intencionales: experiencias con adolescentes<\/em> (p. 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zhou, L., Chen, D., &amp; Dong, G. (2013). Characteristics and related factors of nonfatal injuries among adolescents and college students in Shenzhen city of China, 2\u2013 5.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato El presente trabajo tiene relevancia al establecer cu\u00e1les son los factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes puesto que representa un problema de salud a nivel mundial, local y son causa importante de sufrimiento para las &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/factores-protectores-riesgo-adolescentes\/#more-37712\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Factores protectores y de riesgo de las lesiones no intencionales en adolescentes de bachillerato\">Leer 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