{"id":37923,"date":"2016-07-06T12:09:26","date_gmt":"2016-07-06T10:09:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=37923"},"modified":"2016-07-06T12:09:28","modified_gmt":"2016-07-06T10:09:28","slug":"trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/","title":{"rendered":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del mismo, y no solo de las diferencias y caracter\u00edsticas individuales; esto implica conductas interdependientes de los integrantes, y a su\u00a0 vez, est\u00e1n mutuamente reguladas a trav\u00e9s de reglas impl\u00edcitas y expl\u00edcitas, construyendo en el tiempo pautas de interacci\u00f3n continua que forman la estructura, el funcionamiento y las conductas posibles. (Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: MD. Carlos Eri I\u00f1iguez Ordo\u00f1ez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General, Postgradista R3 de Medicina Familiar y Comunitaria.<\/p>\n<p>La Familia, Adolescencia, Funcionalidad familiar y Trastornos de conducta alimentaria.<\/p>\n<p><strong>Sistema Familiar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez la familia comprende un sistema social abierto de interacci\u00f3n con su medio externo natural, \u00a0social e intercultural en donde se intercambian\u00a0 y transmiten creencias, mitos, valores de la cultura a cual pertenece, dando una realidad de dimensiones sociales, biol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas que van a determinar o influir en el estado de salud-enfermedad de sus integrantes. Por lo que la alteraci\u00f3n cl\u00ednica de uno de sus componentes no solo se basa en la parte individual y de relaciones\u00a0 internas de la persona, sino que intervienen un conjunto relacional tanto externo o social como interno de la misma familia. (Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones de un sistema familiar no es un\u00edsono u homog\u00e9neo, sino que son diferenciadas a trav\u00e9s de\u00a0 roles y funciones distintas dentro del mismo, lo que conlleva a analizar los l\u00edmites que existen y que dan demarcaciones dentro como fuera del sistema, a su vez esto l\u00edmites separan y se diferencian de otros sistemas con los que interact\u00faan, adem\u00e1s dentro de cada sistema existen subsistemas con l\u00edmites que hacen diferenciarse entre s\u00ed; como por ejemplo las funciones de la pareja conyugal, la pareja como padres y las diferentes funciones de madre o padre hacia sus hijos.(Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto al haber l\u00edmites claros y semipermeables, dan diferencias entre sistemas y a su vez permiten el paso e intercambio de informaci\u00f3n hacia adentro y hacia afuera del mismo, abriendo comunicaci\u00f3n entre ellos. Cuando existen sistemas familiares difusos, es decir hay mucho paso de informaci\u00f3n y a no haber diferenciaci\u00f3n en los subsistemas abren \u00a0alteraciones y dificultades de interacci\u00f3n familiar, como por ejemplo, al enterarse todo el grupo familiar de un problema que solo involucra a la pareja, los hijos intervienen en la relaci\u00f3n conyugal y se encuentran afectados e involucrados \u00a0por los problemas\u00a0 de los padres. En otras familias pueden ser r\u00edgidas, lo que provoca una pobre intercambio de informaci\u00f3n,\u00a0 excesiva diferenciaci\u00f3n y separaci\u00f3n de los subsistemas, como por ejemplo, cuando los padres no se enteran de lo que hacen los hijos \u00a0y viceversa. (Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que ocurra una adecuada relaci\u00f3n e interrelaci\u00f3n de los subsistemas tiene que existir una homeostasis conceptualizada seg\u00fan Carrasco por \u00a0la \u00bb tendencia de cualquier sistema a mantener la constancia y estabilidad de sus condiciones, con respecto a los l\u00edmites definidos en relaci\u00f3n con su ambiente y con respecto a sus relaciones internas.\u201d Pero es dif\u00edcil definir que los seres vivos entren en este concepto debido a que ellos se encuentran en constante cambio tanto en los subsistemas como entre sistemas con su medio ambiente.(Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto para decir homeostasis en los seres vivos hay que considerar el termino equilibrio din\u00e1mico, dada por una disposici\u00f3n natural a salvaguardar su constancia y estabilidad en el tiempo y por una predisposici\u00f3n a cambiar para ajustarse a nuevas experiencias y circunstancias En las familias esta homeostasis est\u00e1 dada por reglas, l\u00edmites, normas, valores que definen su interrelaci\u00f3n con el medio externo e interno.(Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando existen conflictos o circunstancias adversas dentro del sistema\u00a0 que pueden provocar desestabilizaci\u00f3n del n\u00facleo se lleva a cabo la\u00a0 marcha de un sistema de retroalimentaci\u00f3n que asegura la homeostasis familiar.(Carrasco, 2016). Esta retroalimentaci\u00f3n es definida por Carrasco como aquel\u00a0 \u201csistema que utiliza los resultados de su funcionamiento como informaci\u00f3n que le permite ajustar sus propias reglas\u201d. La misma que\u00a0 puede ser positiva o negativa; la retroalimentaci\u00f3n negativa se\u00a0 refiere a que frente a un signo de cambio, corrige su cometido, regresando a su funci\u00f3n original, siguiendo un camino inverso a la del cambio que la origino; mientras que la retroalimentaci\u00f3n positiva, frente a un signo de cambio, cambia su funcionamiento, siguiendo una misma direcci\u00f3n. Permitiendo de esta manera, que el sistema por una parte desarrolle y por otra conserve la estabilidad necesaria para su funcionamiento.(Carrasco, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Funcionalidad Familiar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que se debe referir a la din\u00e1mica familiar como funcionalidad y disfuncionalidad familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La funcionalidad familiar seg\u00fan Jim\u00e9nez (2010) \u201ces considerada como la capacidad para enfrentar y superar cada una de las etapas del ciclo vital y las crisis por las que atraviesa. Una familia funcional es aquella capaz \u00a0de cumplir con las tareas encomendadas, de acuerdo con el ciclo vital en que se encuentre y en relaci\u00f3n con las demandas que percibe del medio ambiente externo.\u201d Y por lo tanto el adecuado funcionamiento familiar es un componente determinante en el mantenimiento de la salud o en la apertura\u00a0 de enfermedades entre sus integrantes. (Jim\u00e9nez, 2010), y es un factor protector del bienestar emocional de los j\u00f3venes (G\u00f3mez-Bustamante, Castillo-\u00c1vila, &amp; Cogollo, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para G\u00f3mez (2013) la funcionalidad familiar es \u201cel conjunto de procesos en la crianza o interacci\u00f3n de un grupo de personas, que forman una familia, que se orientan al crecimiento f\u00edsico y emocional de los miembros.\u201d(G\u00f3mez-Bustamante et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que la disfunci\u00f3n familiar seg\u00fan Clavijo (2002) es considerada como \u201cla expresi\u00f3n de la perturbaci\u00f3n de las funciones que son inherentes a la familia como sistema.\u201d(Clavijo-Portieles, 2002).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disfunci\u00f3n familiar puede manifestarse de muchas formas como depresi\u00f3n, maltrato f\u00edsico, maltrato verbal, trastornos de conducta, consumo de drogas, tabaquismo, inicio de vida sexual, consumo de alcohol, entre otros y que deben ser considerados como signo de disfunci\u00f3n familiar. (Jim\u00e9nez, 2010) (G\u00f3mez-Bustamante et al., 2013). \u00a0Se considera que la disfunci\u00f3n familiar con el tiempo crea personas disfuncionales, los cuales trabajan, estudian y se relacionan con el medio exterior y \u00a0los efectos negativos no s\u00f3lo se evidencian \u00a0en los hijos, sino tambi\u00e9n en los padres, con muchos \u00a0repercusiones sociales y laborales que van m\u00e1s all\u00e1 de la violencia y las adicciones. (Revilla, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las familias\u00a0 pueden\u00a0 encontrarse en tres estadios din\u00e1micos: familias funcionales, en crisis familiares y en disfunci\u00f3n familiar y cabe preguntar si los adolescentes las personas se encuentran atravesando\u00a0 o padeciendo crisis m\u00e1s que disfunciones familiares; recordando que las crisis <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">familiares se origina cuando una tensi\u00f3n afecta al sistema y requiere un cambio que le aleje de reglas, normas, relaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n del n\u00facleo familiar y que cuando existe d\u00e9ficit de recursos internos familiares\u00a0 y recursos externos se llega a la disfunci\u00f3n familiar, es decir hay cambios evolutivos que algunas ocasiones son ligeros y progresivos, pero que en otras ocasiones son abruptos y dram\u00e1ticos. (Revilla, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en el sistema familiar,\u00a0 un hijo llega a la adolescencia, se produce adaptaciones en la estructura y organizaci\u00f3n del n\u00facleo familiar. La familia debe convertirse, de un componente dedicado que en un principio era de \u00a0protecci\u00f3n y crianza de los hijos m\u00e1s peque\u00f1os, a un componente de preparaci\u00f3n del adolescente a las responsabilidades y compromisos de los adultos hacia la etapa adulta.(Revilla, 2009).Por lo que en esta etapa existe tensi\u00f3n dentro del sistema, dada por una parte, por la tendencia de los padres a que todo siga igual y mantener las reglas, normas y valores (homeostasis), y \u00a0por otro lado, dada por el cambio que existe de los adolescentes en busca de \u00a0la independencia y mayor autonom\u00eda.(Revilla, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etapa de la adolescencia es considerada\u00a0 como una crisis normativa del ciclo vital familiar y que est\u00e1 dada por una fluctuaci\u00f3n, inestabilidad y desequilibrio,\u00a0 de tal manera que hay cuestionamientos, desaf\u00edos dentro del entorno familiar, dando\u00a0 conflictos internos y disminuyendo la capacidad de los padres para manejar este periodo de desarrollo, que al\u00a0 crear conflictos y problemas cr\u00f3nicos provocando sintomatolog\u00eda y conductas de riesgo que pueden conllevar a patolog\u00edas f\u00edsicas o mentales.(Jim\u00e9nez, 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio descriptivo realizado mediante encuestas auto administradas de los a\u00f1os 1997, 2001, 2004 y 2007, en las que se recoge edad, sexo, estructura y funci\u00f3n familiar, a trav\u00e9s del test de Apgar familiar, realizadas a los adolescentes de 12 a 18 a\u00f1os de edad y con igualdad de sexo, el autor P\u00e9rez (2009), se\u00f1ala que la \u201cpercepci\u00f3n de la funci\u00f3n familiar en los adolescentes ha cambiado y actualmente no depende del sexo, la edad ni la estructura del hogar\u201d y recomienda que el cuidado familiar en el tiempo de\u00a0 la adolescencia se basa\u00a0 en la promoci\u00f3n de una din\u00e1mica familiar positiva, aparte o sin tomar en cuenta la estructura familiar.(P\u00e9rez et al., 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jim\u00e9nez (2010), considera que al \u201cadolescente le preocupa enfermar o morir, teme hacer el rid\u00edculo y no saber el papel que debe jugar en la familia ni fuera de ella, todo ello le atemoriza, angustia, deprime y finalmente lo torna agresivo y rebelde, tales condiciones pueden conducirlo a conductas antisociales de alto riesgo, como pueden ser: el alcoholismo, la drogadicci\u00f3n, el intento de suicidio y el homicidio, por nombrar algunos trastornos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adolescencia seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS 2014), es una etapa en los seres humanos comprendida entre los 10 a los 19 a\u00f1os de edad, momento en el cual se encuentran influenciados por factores sociales, culturales, psicol\u00f3gicos y biol\u00f3gicos que los hacen vulnerables a muchas circunstancias que pueden\u00a0 alterar su adecuado desarrollo hacia la edad adulta. Aproximadamente uno de cada seis habitantes del mundo es un adolescente, lo que significa que 1200 millones de personas tienen entre 10 y 19 a\u00f1os. Adem\u00e1s la\u00a0 OMS refiere que\u00a0 al menos el 20% de los adolescentes presentara alguna forma de enfermedad mental\u00a0 como trastornos del estado de \u00e1nimo, trastornos de conducta alimentarias, abuso de sustancias, trastorno de depresi\u00f3n o\u00a0 actitudes\u00a0 suicidas;\u00a0 de los cuales los trastornos de conducta\u00a0 alimentarias son la tercera causa de muerte en adolescentes asociados al suicidio, \u00fanicamente despu\u00e9s de los accidentes de tr\u00e1nsito y la adicci\u00f3n a las drogas.(OMS\/OPS, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Adolescencia y Trastornos de Conducta Alimentaria.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de las alteraciones de salud del adolescente se encuentran los Trastornos de Conducta Alimentaria. (TCA). Una enfermedad de etiolog\u00eda compleja y multicausal, acompa\u00f1ada de patolog\u00edas co-m\u00f3rbidas y complicaciones en la salud, que incluye en casos graves llegar a la muerte.(Mann et al., 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Ruiz cita que \u201cLos TCA son aquellos procesos psicopatol\u00f3gicos que conllevan graves anormalidades en las actitudes y comportamientos respecto a la ingesti\u00f3n de alimentos, su base se encuentra en una alteraci\u00f3n psicol\u00f3gica que se acompa\u00f1a de una distorsi\u00f3n en la percepci\u00f3n corporal y de un miedo intenso a la obesidad.\u201d (Ru\u00edz, Vasquez, &amp; Mancilla, 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a las Clasificaciones Internacionales de Trastornos de Salud Mental, existen tres grandes categor\u00edas de TCA: Anorexia Nervosa (AN), Bulimia Nervosa (BN) y TCA no especificados (TANE\/TCANE) o at\u00edpicos. (OMS\/OPS CIE 10, 2003) (Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014).\u00a0 Las diferencias\u00a0 entre estas categor\u00edas se basan en el grado de alteraci\u00f3n del peso normal, las conductas de alimentaci\u00f3n y las medidas adoptadas por los individuos para controlar el peso. Mientras que la AN y BN son los principales trastornos con criterios diagn\u00f3sticos establecidos y detallados, los TCANE corresponden a una categor\u00eda que no cumplen los criterios para AN y BN, pero que dan lugar a un importante deterioro funcional. (Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014) (OMS\/OPS CIE 10, 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, se han estimado que la prevalencia entre las j\u00f3venes de AN oscila entre 0.4% y 1%\u00a0 y de Bulimia Nervosa (BN) entre 1-2% y 4,2%. Los TCA m\u00e1s frecuentes son no especificados (TANE), que alcanzan una prevalencia de hasta 14%, y cabe recalcar que a pesar de ser los m\u00e1s comunes, son los TCA menos estudiados.(Gaete, Lopez, &amp; Matamala, 2012) (Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014) (Behar, 2008). La prevalencia en hombres\u00a0 de anorexia nerviosa es de 0,3%\u00a0 y 0,5% de bulimia nerviosa. (Hudson, Hiripi, Jr, &amp; Kessler, 2007) (Greenberg &amp; Schoen, 2008). La prevalencia a doce meses del trastorno de atracones en las mujeres o los hombres adultos (igual o mayores de 18 a\u00f1os) en Estados Unidos es de 1,6 y 0,8, respectivamente.(Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incidencia de la AN es de 8 casos por cada 100 000 habitantes por a\u00f1o, y la de BN, de 12 casos por cada 100 000 habitantes por a\u00f1o en la poblaci\u00f3n en general(Calado, 2011), (Santoncini &amp; Romo, 2010), mientras que en otros estudios se encuentran\u00a0 tasas de incidencia\u00a0 m\u00e1s altas para las mujeres de entre 15-19 a\u00f1os con\u00a0 una tasa de incidencia de 109,2 por cada 100 000 adolescentes entre\u00a0 15-19 a\u00f1os de edad por a\u00f1o de 1995 a 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incidencia de la AN entre los varones fue de menos de 1 por cada 100 000 personas (Frederique, Daphne, &amp; Hans, 2012),se ha visto el aumento de la incidencia y prevalencia\u00a0 de los TCA en estos \u00faltimos a\u00f1os, que\u00a0 se puede deber a que los estudios de incidencia son pocos en poblaci\u00f3n en general y los\u00a0 estad\u00edsticos se basan en registros de casos en poblaciones cl\u00ednicas (hospitalizados, en tratamiento psiqui\u00e1trico, etc.), adem\u00e1s, no se pueden realizar relaciones\u00a0 de las estad\u00edsticas actuales con las\u00a0 anteriores porque no hab\u00edan estudios epidemiol\u00f3gicamente correctos, el cambio constante de los criterios diagn\u00f3sticos de la Asociaci\u00f3n Americana de Psicolog\u00eda que\u00a0\u00a0 permiten el diagn\u00f3stico de un mayor n\u00famero de casos, anteriormente no se manejaba a estos pacientes desde la psiquiatr\u00eda, los reingresos por complicaciones o casos graves pueden <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">sesgar\u00a0 la elevada frecuencia,\u00a0 la sobrevaloraci\u00f3n\u00a0 m\u00e9dica de incluir pacientes de TCA que en \u00e9pocas anteriores no se conten\u00edan o se diagnosticaban con otras patolog\u00edas, el mayor n\u00famero de personal capacitado en\u00a0 TCA tambi\u00e9n puede elevar el n\u00famero de casos diagnosticados.(Calado, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque existen adem\u00e1s otros trastornos alimentarios como trastorno por atrac\u00f3n, trastorno de rumiaci\u00f3n, pica y otros que por no ser tan frecuentas y no\u00a0 se conoce \u00a0muy bien su prevalencia e incidencia, pero no dejan de ser importantes. (Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La edad promedio que se presentan en los adolescentes estos trastornos\u00a0 para anorexia oscila entre los 12 a 20 a\u00f1os incluso hasta los 25 a\u00f1os de edad.(Benjet, M\u00e9ndez, Borges, &amp; Medina-mora, 2012)(Gaete et al., 2012)(Fandi\u00f1o &amp; Giraldo, 2007)(Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014), mientras que para bulimia nerviosa se encuentra entre 12 a 40 a\u00f1os, es decir entre la adolescencia y la etapa del joven adulto.(Santoncini &amp; Romo, 2010) (Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014). Aunque actualmente las patolog\u00edas alimentarias tienen mayor incidencia en la adolescencia aunque la edad de comienzo es cada vez m\u00e1s temprana. (Gaete et al., 2012). (Portela, Da Costa Ribeiro Junior, Mora Giral, &amp; Raich i Escursell, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s frecuente en el sexo femenino con una proporci\u00f3n de 10 a 1. Las mujeres se encuentran por un lado, han ganado paulatinamente m\u00e1s espacios en la vida p\u00fablica, una mayor integraci\u00f3n en el mercado laboral, la liberaci\u00f3n de su estado\u00a0 reproductivo, y por otro lado, muy\u00a0 preocupadas por la forma de su cuerpo y las dietas. (Jes\u00fas, S\u00e1nchez, &amp; J\u00e1uregui, 2015). (Baker et al., 2012). Mientras en las mujeres los comportamientos de riesgo de los TCA se asocian m\u00e1s con la est\u00e9tica e imagen corporal, en los varones se asocian a\u00a0 problemas de tipo emocional, como falta de efectividad, miedo a madurar y desconfianza.(Jes\u00fas et al., 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay pocos estudios que han examinado la identidad de g\u00e9nero en la\u00a0 prevalencia de TCA, y de estos estudios se hall\u00f3 que \u00a0los grupos transg\u00e9nero y\u00a0 cisg\u00e9nero no heterosexual de estudiantes universitarios estaban en mayor riesgo de presentar conducta riesgo alimentarias.(Diemer et al., 2015) (Homma, Beaulieu-pr\u00e9vost, Rose, &amp; Scd, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente se hablaba de la mayor riesgo en la clase media y clase media alta para presentar TCA (Fandi\u00f1o &amp; Giraldo, 2007), actualmente, el nivel socio-econ\u00f3mico (nivel educativo de los padres e ingreso familiar), no hay un est\u00e1ndar consistente de diferencia\u00a0 entre los j\u00f3venes con trastornos alimentarios y aquellos que no los presentan con relaci\u00f3n a la clase social. (Benjet et al., 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las etnias,\u00a0 los blancos no hispanos, indio americano y las ni\u00f1as hispanas tuvieron tasas m\u00e1s altas de comportamientos de peso p\u00e9rdida poco saludable en adolescentes con anorexia nerviosa. Los estudiantes hispanos y negros ten\u00edan tasas m\u00e1s altas. (Haley et al., 2010). Aunque Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda indica que es menos frecuente entre los latinoamericanos, los afroamericanos y los asi\u00e1ticos; en Estados Unidos, la utilizaci\u00f3n de los servicios de salud mental por parte de las personas con TCA es significativamente menor en estos grupos \u00e9tnicos, y que estas tasas bajas pueden predecir\u00a0 alguna manera de sesgo, porque que no estar\u00eda\u00a0 claro la distribuci\u00f3n de estos trastornos por etnias. En cuanto a la BN se presenta principalmente el c\u00e1usticos aunque tambi\u00e9n se da en otras etnias con prevalencias comparables.(Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, 2014), as\u00ed que no existe una distribuci\u00f3n precisa de estos trastornos alimentarios por etnias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s un estudio realizado por Mann (2014),\u00a0 en adolescentes se encontr\u00f3 la relaci\u00f3n de los TCA con el uso de sustancias como alcohol, tabaco, cannabis\u00a0 y el uso de\u00a0 otras sustancias, se evidenci\u00f3 que en la AN se encontr\u00f3 un 24.6%,\u00a0 el 48.7% para bulimia nerviosa (BN), y 28.6%\u00a0 para TCNE. (Mann et al., 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El factor social-cultural\u00a0 entre los factores m\u00e1s destacado y estudiados asociados al origen de los TCA; ya que estamos \u00a0sumergidos en un modelo cultural occidental hacia la delgadez y hacia la imagen ideal corporal femenina muy delgada, tomado como distintivo del triunfo y de superaci\u00f3n social y profesional, mientras\u00a0 que la obesidad es considerada\u00a0 como despreocupaci\u00f3n, dejadez y pobre inter\u00e9s, originado insatisfacci\u00f3n corporal en el adolescente, que lo(a) incita a la toma de decisiones y actitudes\u00a0 tales como ejercicio excesivo, restricci\u00f3n de los alimentos consumidos y\/o conductas purgativas (v\u00f3mitos, enemas, diur\u00e9ticos, etc.) (Alvarez-ray, 2006), que afectan a la salud emocional, psicol\u00f3gica y corporal del individuo con la meta de buscar una imagen corporal esbelta culturalmente establecida. (Gonz\u00e1lez, Garcia &amp; Martinez, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s los medios de comunicaci\u00f3n, el internet, redes sociales, (Walker et al., 2015) (Alvarez-ray, 2006), la presi\u00f3n social, la cultura, personajes p\u00fablicos (deportistas, actores, actrices) (Alvarez-ray, 2006), han influenciado en los adolescentes en b\u00fasqueda de las personas de\u00a0 imagen \u201cperfecta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Adolescencia, Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe un componente multicausal que dar\u00eda inicio a los TCA, en donde intervienen los patrones gen\u00e9ticos, psicol\u00f3gicos, familiares, sociales, culturales, entre otros, pero entre los factores importantes en la origen de los TCA se encuentra la din\u00e1mica familiar, en el estudio \u201cFactores familiares asociados a los Trastornos Alimentarios\u201d seg\u00fan Olivia (2013) cita \u201clos estudios muestran que las familias con TCA generalmente presentan mayor deterioro que las familias controles, caracterizado por menor cohesi\u00f3n, adaptabilidad, expresividad, independencia, respuesta afectiva, control conductual y escasez de actividades que fomenten el desarrollo\u00a0 de sus integrantes; as\u00ed como mayor conflicto\u201d\u00a0 (Olivia et al., 2013), por lo tanto la familia es un ente muy importante en la comprensi\u00f3n de los TCA. Adem\u00e1s existen peculiaridades entre los TCA: las personas con AN presentan familias tienden a ser r\u00edgidas, tienen dificultad en la comunicaci\u00f3n y en la soluci\u00f3n de\u00a0 problemas.(Olivia et al., 2013)(Sainos-L\u00f3pez DG, S\u00e1nchez-Morales MT &amp; E, 2015) Por otra parte, las personas con BN perciben que sus familias son menos cohesivas, menos adaptables y tienen menor comunicaci\u00f3n, acompa\u00f1ados de\u00a0 falta de expresividad, apoyo emocional y social\u00a0 y con un nivel elevado de conflicto. (Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con los elementos del funcionamiento familiar percibido por las pacientes con BN, es posible identificar a algunas familias como r\u00edgidas (autoritarismo, reglas impuestas, roles estrictos) y otras como ca\u00f3ticas (autoridad insignificante, disciplina inconsistente, roles indefinidos). (Olivia et al., 2013)(Sainos-L\u00f3pez DG, S\u00e1nchez-Morales MT &amp; E, 2015). <em>\u00a0<\/em>En cuanto a los TCANE, a pesar de ser los TCA con mayor prevalencia, se cuenta con menor informaci\u00f3n acerca de\u00a0 sus caracter\u00edsticas familiares, pero se ha visto que presentaban menor cohesi\u00f3n y comunicaci\u00f3n que el grupo control, pero no se encontr\u00f3 diferencias en la adaptaci\u00f3n familiar. (Olivia et al., 2013).\u00a0 (Monterrosa-Castro, , Ruiz-Mart\u00ednez, &amp; , Cuesta-Fern\u00e1ndez, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales factores de riesgo son: ser mujer, adolescente, <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">tener percepci\u00f3n distorsionada de la imagen corporal y el uso de dietas para adelgazar. (Monterrosa-Castro et al., 2012). En un estudio realizado, cita Mateos, (2014) \u201cexisten factores de riesgo dentro de la familia que aumentan la posibilidad de tener un TCA: Aplicaci\u00f3n r\u00edgida de la norma (hasta 9 veces m\u00e1s riesgo), Afrontamiento basado en la falta de reconocimiento de problema (hasta 8,5 veces m\u00e1s riesgo), Alta expresi\u00f3n emocional (hasta 6,9 veces m\u00e1s riesgo), Aplicaci\u00f3n imprevisible de la norma (hasta 4,7 veces m\u00e1s riesgo)\u201d (Mateos-Agut, Garc\u00eda-Alonso, Sebasti\u00e1n-Vega, &amp; Mart\u00ednez-Villares, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s existen otros \u00a0factores de riesgo\u00a0 que involucran a que los adolescentes presenten TCA, entre los cuales tenemos: individuales (abuso sexual, insatisfacci\u00f3n con la figura f\u00edsica y\u00a0 del peso corporal, pr\u00e1ctica de dietas, p\u00e9rdida de un ser querido, ruptura de una relaci\u00f3n importante, divorcio de los padres, cambio geogr\u00e1fico en la zona de residencia y estudio); psicosociales (Trastornos afectivos, baja autoestima, dificultad para expresar sentimientos, evasi\u00f3n de conflictos, pensamiento r\u00edgido con gran \u00e9nfasis en el deber ser, ausencia de autocontrol, perfeccionismo, problemas b\u00e1sicos de identidad) y socioculturales (Ideales culturales de belleza, actitudes de la familia hacia el peso corporal, falta de definici\u00f3n de l\u00edmites, rigidez y confusi\u00f3n de roles en la familia, disfuncionalidad y maltrato emocional, influencia del grupo de pares, cr\u00edticas con respecto al peso y la figura) (Monterrosa-Castro et al., 2012) (Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una investigaci\u00f3n Flores (2007) entre sus hallazgos encontraron que aquellas familias que presentaban niveles altos de emoci\u00f3n expresada (se refiere a un \u00edndice global de emociones, actitudes y conductas expresadas por los familiares acerca de un miembro de la familia que padece de una enfermedad psiqui\u00e1trica) tambi\u00e9n presentaban altos niveles de cr\u00edtica, hostilidad y sobre involucramiento emocional, produciendo reca\u00eddas sintom\u00e1ticas u hospitalizaciones subsecuentes. Se han hallado\u00a0 que son familias con ambientes de soporte inadecuado a sus miembros y con problemas de cohesi\u00f3n, as\u00ed como de expresi\u00f3n abierta de las emociones. En particular, las familias de pacientes con anorexia tienen altos niveles de cohesi\u00f3n, bajos niveles de expresividad y bajos niveles de conflicto; y aunque la bulimia es tambi\u00e9n un trastorno alimentario, los ambientes familiares se diferencian ya que se han descrito como desorganizados, con altos niveles de conflictividad y de hostilidad. (Fornari et al., 1999). Y en las familias de los pacientes con trastorno por atracones se ha observado que tienen poca cohesi\u00f3n e inter\u00e9s para expresar honestamente sus emociones, con mayores niveles de conflicto, limitaci\u00f3n de\u00a0 independencia, as\u00ed como costumbres m\u00e1s r\u00edgidas y controladoras que los otros grupos de pacientes con TCA. (Hodges, Cochrane, &amp; Brewerton, 1998) (Flores, 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s se ha tomado en cuenta las\u00a0 experiencias estresantes o traum\u00e1ticas provocadas en el entorno familiar, entre los cuales destacan el abuso sexual,\u00a0 fallecimiento de alg\u00fan familiar,\u00a0 bullying, separaci\u00f3n de los padres, cambios de figura paterna o convivir con una nueva pareja de sus padres, discusiones familiares, cambios de domicilio y problemas de salud. (Olivia et al., 2013) (Ruth Frank, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s se ha tomado en cuenta factores protectores\u00a0 para TCA en los adolescentes, como el \u00a0fomento de actividades intelectuales- culturales, las actividades escolares y laborales orientadas competitivamente, elementos de protecci\u00f3n familiar que han sido poco investigados. (Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s existen posibles\u00a0 or\u00edgenes de los TCA que podr\u00edan explicar la manera como inician, para lo cual se enuncian algunas hip\u00f3tesis o teor\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La Teor\u00eda del Apego.<\/em> En donde la falta de apego por parte de la madre. El apego con las madres es diferente en cada caso; en la anorexia nerviosa es evitativo, creando desconfianza, aislamiento, dificultad para confiar y depender de los dem\u00e1s personas, (Betancourt, Rodr\u00edguez, &amp; Gempeler, 2007) (Behar Astudillo, 2012), mientras que en la bulimia nerviosa predomina la ansiedad que provoca relaciones interpersonales inseguras, resistencia a\u00a0 los compromisos, con preocupaci\u00f3n por el abandono. (Shobana &amp; Saravanan, 2014) (Behar Astudillo, 2012). (Betancourt et al., 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hip\u00f3tesis de la huida de la hambruna.<\/em> Corresponde a una antigua respuesta al peligro de escasez alimentaria, a trav\u00e9s de conductas como ignorar los alimentos, negar el peligro a la delgadez, hasta ir a otro lugar donde existan posibilidades de abastecimiento, que se asemeja a las caracter\u00edsticas de anorexia como la falta de apetito, inanici\u00f3n, pero no explica la resistencia al comer al haber disponibilidad alimentaria. (Kardum, Gra, &amp; Hudek-Kne\u017eevi, 2008)(Behar Astudillo, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Teor\u00eda de selecci\u00f3n de parentesco.<\/em> A trav\u00e9s de cambios gen\u00e9ticos en las generaciones, por medio de interacciones entre individuos emparentados. El individuo que porta el gen puede aumentar de frecuencia, porque los parientes suelen portar los mismos genes. (Behar Astudillo, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hip\u00f3tesis de la supresi\u00f3n reproductiva.<\/em> En la anorexia nerviosa se produce consecuencias anormales como anovulaci\u00f3n, amenorrea e infertilidad, con preferencia hacia alcanzar el cuerpo delgado, no femenino, posponiendo la etapa de la pubertad,\u00a0 configurando una corporalidad poco atractiva al sexo masculino asociado a\u00a0 una disminuci\u00f3n de la libido y por lo tanto hacia la fertilidad que consentir\u00eda una mayor entrega al \u00e9xito dado por la familia y la paciente a metas ansiosas en resultados acad\u00e9micos, laborales y deportivos, pero en otros casos existe el poco apoyo social, sea familiar o de pareja provoca sentimientos de abandono y aislamiento que provoca la menor disposici\u00f3n a la maternidad. (Behar Astudillo, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Teor\u00eda de la competencia sexual.<\/em> Para la sociedad occidental la figura femenina deseable es indicador de atractivo hacia el sexo opuesto, juventud, mayor capacidad reproductiva y competencia sexual femenina, lo que motivar\u00eda a buscar la delgadez, que desde un punto de vista evolutivo humano que favorecer\u00eda la atracci\u00f3n y retenci\u00f3n de parejas a largo plazo para asegurar la sobrevivencia de la especie. (Riadh T. Abed, 1998)(Salmon, Crawford, &amp; Dane, 2008). La competencia intersexual femenina por una pareja es predictor preferente de bulimia nerviosa, mientras que la b\u00fasqueda de la delgadez es predictor de anorexia, aunque no relaciona con la imagen corporal en los varones. (Behar Astudillo, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Percepci\u00f3n de la funcionalidad entre miembros de la misma familia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio en donde se relacion\u00f3 la percepci\u00f3n de la funcionalidad familiar entre padre e hija, la percepci\u00f3n de la hija se percibe\u00a0 como\u00a0 m\u00e1s deteriorada.(Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Relaci\u00f3n Madre e hija.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00a0 evaluaron a las madres e hijas con TCA, encontrando que reportan peores relaciones con sus hijas, y que tambi\u00e9n tuvieron mala relaci\u00f3n con sus propias madres.(Olivia et al., 2013). (Betancourt et al., 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Relaci\u00f3n Padre e hija.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se reconoce en estos casos\u00a0 el perfeccionismo y las altas expectativas, en donde se hallado insatisfacci\u00f3n familiar, <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">rechazo paterno, percepci\u00f3n hacia los padres como distantes y molestos,\u00a0 que sienten las hijas con AN y la satisfacci\u00f3n familiar de sus padres, quiz\u00e1 de debe a que los hombres podr\u00eda existir menor percepci\u00f3n a las necesidades emocionales\u00a0 y menos dispuestos a reconocer las necesidades de sost\u00e9n y consuelo, adjunt\u00e1ndose el poco estudio de estos tipos de relaciones. (Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Psicopatolog\u00eda familiar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha encontrado que las madres y padres de personas con TCA, presentaban depresi\u00f3n, riesgo de TCA, abuso y dependencia de drogas. (Olivia et al., 2013) (Shobana &amp; Saravanan, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Alimentaci\u00f3n, peso y figura en la familia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apreciaci\u00f3n que la familia le concede a la apariencia f\u00edsica puede proveer la preocupaci\u00f3n en el peso y figura de las\u00a0 hijas, que las burlas o cr\u00edticas que percibe el individuo sobre su peso e imagen f\u00edsica impactan sobre la persona pudiendo reflejar s\u00edntomas de TCA. La manera como se percibe\u00a0 la madre sobre el peso y la apariencia de sus hijas puede ejercer presi\u00f3n sobre la imagen corporal y h\u00e1bitos alimentarios, que provocan conductas de supervisi\u00f3n, exigencias del\u00a0 control de apariencia y peso corporales como ocurre en las hijas con sobrepeso, mientras que en las hijas de bajo peso lo que llama la atenci\u00f3n es la comunicaci\u00f3n conflictiva a la hora de las comidas. (Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Funcionamiento familiar y\u00a0 TCA.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas\u00a0 con BN presentan\u00a0 bajos niveles de cohesi\u00f3n, expresi\u00f3n y adaptabilidad y un alto conflicto;\u00a0 mientras que la AN manifiesta una\u00a0 familia r\u00edgida y conflictos de comunicaci\u00f3n. Y los pacientes con TCANE presentan menos adaptabilidad y\u00a0 baja expresi\u00f3n emocional, pero existe pocos estudios de estos \u00faltimos trastornos. (Jes\u00fas et al., 2015)(Olivia et al., 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han encontrado numerosos estudios con un riesgo elevado de conducta suicida en personas con anorexia y bulimia. (Unikel &amp; Go, 2006)(Franko &amp; Keel, 2006) Una investigaci\u00f3n con estudiantes mexicanas encontr\u00f3 que las conductas alimentarias riesgosas presentan un riesgo dos veces mayor de realizar un intento de suicidio.\u00a0 (Unikel &amp; Go, 2006). Se asocia la anorexia a mayores tasas de suicidio consumado que las personas con bulimia, pero\u00a0 para la bulimia y el trastorno por atracones hay tasas m\u00e1s elevadas para un intento de suicidio. (Claes &amp; Mitchell, 2012) (J. H. Lacey, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las investigaciones hasta la actualidad los resultados de tratamiento por ser un cuadro complejo\u00a0 son poco satisfactorios o insatisfactorios. Las personas\u00a0 m\u00e1s j\u00f3venes con AN poseen una tasa de recuperaci\u00f3n entre 50 y 70%, mientras que, el resto de los TCA llegan a una tasa de recuperaci\u00f3n de hasta el 50%, que se adjunta al hecho de los escasos estudios para el tratamiento en medicina basada en evidencia. (Lopez, Carolina &amp; Theasure, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alvarez-ray, G. (2006). Insatisfacci\u00f3n corporal e influencia de los modelos est\u00e9ticos en ni\u00f1os y j\u00f3venes varones mexicanos, (November 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asociaci\u00f3n Americana Psicolog\u00eda, D. 5. (2014). <em>Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales<\/em>. (E. M. Panamericana, Ed.). Trastornos de Conducta Alimentaria y de la Ingesta de Aliemntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baker, J. H., Ph, D., Thornton, L. M., Ph, D., Bulik, C. M., Ph, D., \u2026 Ph, D. (2012). Shared Genetic Effects Between Age at Menarche and Disordered Eating. <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>51<\/em>, 491\u2013496. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jadohealth.2012.02.013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Behar Astudillo, R. (2012). Perspectiva evolucionista de los trastornos de la conducta alimentaria. <em>Revista M\u00e9dica de Chile<\/em>, <em>140<\/em>(4), 517\u2013523. http:\/\/doi.org\/10.4067\/S0034-98872012000400015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Behar, R. a. (2008). Trastornos de la conducta alimentaria no especificados, sindromes parciales y cuadros subclinicos: Una alerta para la atenci\u00f3n primaria. <em>Revista Medica de Chile<\/em>, <em>136<\/em>(12), 1589\u20131598. http:\/\/doi.org\/10.4067\/S0034-98872008001200013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benjet, C., M\u00e9ndez, E., Borges, G., &amp; Medina-mora, M. E. (2012). Epidemiolog\u00eda de los trastornos de la conducta alimentaria en una muestra representativa de adolescentes. <em>Salud Mental<\/em>, <em>35<\/em>(6), 483\u2013490.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betancourt, L., Rodr\u00edguez, M., &amp; Gempeler, J. (2007). Interacci\u00f3n madre-hijo , patrones de apego y su papel en los trastornos del comportamiento alimentario. <em>Universitas M\u00e9dica<\/em>, <em>48<\/em>(3), 261\u2013276.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calado, M. (2011). Incidencia y Prevalencia de los Trastornos de la Conducta Alimentaria en Espa\u00f1a. <em>Sociedad Iberoamericana de Informaci\u00f3n Cient\u00edfica<\/em>, <em>13<\/em>(4), 5\u20139.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carrasco, E. (2016). Familia y Adolescencia. Retrieved from http:\/\/escuela.med.puc.cl\/paginas\/ops\/curso\/Lecciones\/Leccion03\/M1L3Leccion.html<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claes, L., &amp; Mitchell, J. E. (2012). Out of Control\u202f? Inhibition Processes in Eating Disorders from a Personality and Cognitive Perspective. <em>International Journal of Eating Disorders<\/em>, 407\u2013414. http:\/\/doi.org\/10.1002\/eat.20966<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clavijo-Portieles, A. (2002). <em>Crisis, Familia y Psicoterapia<\/em>. La Habana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diemer, E. W., Grant, J. D., Ph, D., Munn-chernoff, M. A., Ph, D., Patterson, D. A., \u2026 Ph, D. (2015). Gender Identity , Sexual Orientation , and Eating-Related Pathology in a National Sample of College Students. <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>57<\/em>, 144\u2013149.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fandi\u00f1o, A., &amp; Giraldo, S. (2007). Factores asociados con los trastornos de la conducta alimentaria en estudiantes universitarios en Cali , Colombia. <em>Colombia Medica<\/em>, <em>38<\/em>, 344\u2013351.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flores, A. C. (2007). Artemisa pacientes con trastornos de la conducta alimentaria \u2021. <em>Acta M\u00e9dica Grupo \u00c1ngeles<\/em>, <em>5<\/em>(3), 123\u2013128.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fornari, V., Wlodarczyk-Bisaga, K., Matthews, M., Sandberg, D., Mandel, F. S., &amp; Katz, J. L. (1999). Perception of family functioning and depressive symptomatology in individuals with anorexia nervosa or bulimia nervosa. <em>Comprehensive Psychiatry<\/em>, <em>40<\/em>(6), 434\u201341. Retrieved from http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/10579375<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Franko, D. L., &amp; Keel, P. K. (2006). Suicidality in eating disorders\u202f: Occurrence , correlates , and clinical implications. <em>Clinical Psychology Review<\/em>, <em>26<\/em>, 769\u2013782. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.cpr.2006.04.001<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frederique, S., Daphne, V. H., &amp; Hans, H. (2012). Epidemiology of Eating Disorders: Incidence, Prevalence and Mortality Rates. <em>CURRENT PSYCHIATRY REPORTS<\/em>, <em>14<\/em>(4), 406\u2013414. http:\/\/doi.org\/10.1007\/s11920<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gaete, M.-V., Lopez, C., &amp; Matamala, M. (2012). Trastornos de la Conducta Alimentaria en Adolescentes y J\u00f3venes. <em>Revista M\u00e9dica Cl\u00ednica<\/em>, <em>23<\/em>(5), 566\u2013578.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez-Bustamante, E., Castillo-\u00c1vila, I., &amp; Cogollo, Z. (2013). Predictores de disfunci\u00f3n familiar en adolescentes escolarizados *. <em>Revista Colombiana de Psiquiatr\u00eda<\/em>, <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>42<\/em>(1), 72\u201380. http:\/\/doi.org\/10.1016\/S0034-7450(14)60088-3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz\u00e1lez, Garcia &amp; Martinez, R. (2013). Valoraci\u00f3n de la Im\u00e1gen Corporal y de los Comportamientos alimentarios en Universitarios. <em>Revista de Psicolopatolog\u00eda Y Psicolog\u00eda Cl\u00ednica<\/em>, <em>18<\/em>, 45\u201359. Retrieved from www.aepep.net<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haley, C. C., H, M. P., Hedberg, K., H, M. P., Leman, R. F., &amp; D, M. (2010). Disordered Eating and Unhealthy Weight Loss Practices\u202f: Which Adolescents Are at Highest Risk\u202f? <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>47<\/em>, 102\u2013105. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jadohealth.2009.12.023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hodges, E. L., Cochrane, C. E., &amp; Brewerton, T. D. (1998). Family characteristics of binge-eating disorder patients. <em>International Journal of Eating Disorders<\/em>. http:\/\/doi.org\/10.1002\/(SICI)1098-108X(199803)23:2&lt;145::AID-EAT4&gt;3.0.CO;2-K<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Homma, Y., Beaulieu-pr\u00e9vost, D., Rose, H. A., &amp; Scd, M. E. E. (2014). TRENDS IN DISORDERED EATING BY SEXUAL ORIENTATION IN WESTERN CANADA. <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>54<\/em>(2), S56. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jadohealth.2013.10.125<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"194\">\n<li>H. Lacey. (1993). Self-damaging and addictive behaviour in bulimia nervosa. A.pdf. <em>The British Journal of Psychiatry<\/em>, 190\u2013194.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, M. De, S\u00e1nchez, \u00c1., &amp; J\u00e1uregui, A. (2015). Dietary risk behaviors among adolescents and young people of Nuevo Leon. <em>Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios<\/em>, <em>6<\/em>(1), 1\u201312. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.rmta.2015.06.002<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jim\u00e9nez, C. (2010). Funcionalidad familiar y problematica de salud en adolescentes. <em>Revista Electr\u00f3nica Portales Medicos.com<\/em>, 4\u20137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kardum, I., Gra, A., &amp; Hudek-Kne\u017eevi, J. (2008). Evolutionary explanations of eating disorders. <em>Psychological Topics<\/em>, <em>17<\/em>(2), 247\u2013263.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lopez, Carolina &amp; Theasure, J. (2011). Trastornos de la Conducta Alimentaria en adolescentes\u202f: Descripci\u00d3n y manejo Eating Disorders in adolescents\u202f: Description and management. <em>Revista M\u00e9dica Cl\u00ednica<\/em>, <em>22<\/em>(1), 85\u201397. Retrieved from 16.thttp:\/\/www.clc.cl\/Dev_CLC\/media\/Imagenes\/PDF revista m\ufffddica\/2011\/1 enero\/10_PS_Lopez-12.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mann, A. P., Phil, M., Accurso, E. C., Ph, D., Stiles-shields, C., A, M., \u2026 Ph, D. (2014). Factors Associated With Substance Use in Adolescents With Eating Disorders. <em>Journal of Adolescent Healt<\/em>, 2\u20137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monterrosa-Castro, \u00c1., , Ruiz-Mart\u00ednez, J., &amp; , Cuesta-Fern\u00e1ndez, C. (2012). Factores de riesgo para trastornos del comportamiento alimentario. <em>Ciencias Biomedicas<\/em>, 300\u2013305.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Olivia, A., Mart\u00ednez, R., Ar\u00e9valo, R. V., Manuel, J., D\u00edaz, M., Viladrich, C., \u2026 Castillo, H. (2013). Family factors associated to Eating Disorders: a review. <em>Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios \/ Mexican Journal of Eating Disorders<\/em>, <em>4<\/em>(1), 45\u201357. http:\/\/doi.org\/10.1016\/S2007-1523(13)71992-X<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OMS\/OPS. (2014). Comunicado de prensa. <em>Salud Mental<\/em>, <em>37<\/em>(3), 267\u2013269. Retrieved from http:\/\/www.scielo.org.mx\/pdf\/sm\/v37n3\/v37n3a13.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OMS\/OPS CIE 10. (2003). <em>International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems<\/em>. <em>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud\/Organizaci\u00f3n Panamericana de L Salud<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e9rez, A., Mart\u0131nez, M., Mesa, I., P\u00e9rez, R., Leal, F., Helmling, L., &amp; Jimenez, I. (2009). Atenci\u00f3n Primaria Cambios en la estructura y en la funci\u00f3n familiar del adolescente en la \u00faltima decada (1997-2007). <em>Atenci\u00f3n Primaria<\/em>, <em>41<\/em>(9), 479\u2013486.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Portela, M. L., Da Costa Ribeiro Junior, H., Mora Giral, M. S., &amp; Raich i Escursell, R. M. (2012). La epidemiolog\u00eda y los factores de riesgo de los trastornos alimentarios en la adolescencia; una revisi\u00f3n. <em>Nutrici\u00f3n Hospitalaria: Organo Oficial de La Sociedad Espa\u00f1ola de Nutrici\u00f3n Parenteral Y Enteral<\/em>, <em>27<\/em>(2), 391\u2013401. http:\/\/doi.org\/10.3305\/nh.2012.27.2.5573<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revilla, L. de la. (2009). Disfunci\u00f3n familiar o crisis de desarrollo en la adolescencia. <em>Atenci\u00f3n Primaria<\/em>, <em>41<\/em>(9), 485\u2013486. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.aprim.2009.03.015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Riadh T. Abed. (1998). The sexual comptition hypothesis for eating disorders. <em>British Journal of Medical Psichology<\/em>, 525\u2013547.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ru\u00edz, A. O., Vasquez, R., &amp; Mancilla, J. (2010). Funcionamiento familiar en el riesgo y la protecci\u00f3n de trastornos del comportamiento alimentario. <em>Universitas Psychologica<\/em>, <em>9<\/em>(1657-9267), 447\u2013455.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruth Frank, A. V. A. (2014). GIRL TALK: RELATIONAL AGGRESSION BY PEERS AS AN ANTECEDENT TO EATING DISORDERS AMONG GIRLS AND WOMEN. <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>54<\/em>(2), S75.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sainos-L\u00f3pez DG, S\u00e1nchez-Morales MT, V.-C., &amp; E, G.-G. I. (2015). Funcionalidad familiar en pacientes con anorexia nerviosa y bulimia, <em>6<\/em>(4), 54\u201357.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salmon, C., Crawford, C., &amp; Dane, L. (2008). Ancestral Mechanisms in Modern Environments. Human Nature. <em>Human Nature<\/em>, <em>19<\/em>(1), 103\u2013117.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santoncini, C. U., &amp; Romo, A. C. (2010). <em>Gu\u00eda cl\u00ednica para trastornos de la conducta alimentaria<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Shobana, M., &amp; Saravanan, C. (2014). Comparative study on attitudes and psychological problems of mothers towards their children with developmental disability. <em>East Asian Archives of Psychiatry\u202f: Official Journal of the Hong Kong College of Psychiatrists = Dong Ya Jing Shen Ke Xue Zhi\u202f: Xianggang Jing Shen Ke Yi Xue Yuan Qi Kan<\/em>, <em>24<\/em>(1), 16\u201322. Retrieved from http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/24676483<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unikel, C., &amp; Go, G. (2006). Suicidal Behaviour , Risky Eating Behaviours and Psychosocial Correlates in Mexican Female Students. <em>European Eating Disorders Review<\/em>, <em>421<\/em>(July), 414\u2013421.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walker, M., Thornton, L., Ph, D., Choudhury, M. De, Ph, D., Teevan, J., \u2026 Ph, D. (2015). Facebook Use and Disordered Eating in College-Aged Women. <em>Journal of Adolescent Health<\/em>, <em>57<\/em>(2), 157\u2013163. http:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jadohealth.2015.04.026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del mismo, y no solo de las diferencias y caracter\u00edsticas individuales; esto implica conductas interdependientes de los integrantes, y a su\u00a0 vez, est\u00e1n mutuamente reguladas a trav\u00e9s de reglas impl\u00edcitas y expl\u00edcitas, construyendo &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#more-37923\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[126],"tags":[492,7117,7502],"class_list":["post-37923","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-medicina-familiar-atencion-primaria","tag-adolescentes","tag-funcionalidad-familiar","tag-trastornos-de-conducta-alimentaria","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"32 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes\",\"datePublished\":\"2016-07-06T10:09:26+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-06T10:09:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\"},\"wordCount\":6368,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"adolescentes\",\"funcionalidad familiar\",\"trastornos de conducta alimentaria\"],\"articleSection\":[\"Medicina Familiar y Atenci\u00f3n Primaria\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\",\"name\":\"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-07-06T10:09:26+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-06T10:09:28+00:00\",\"description\":\"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Medicina Familiar y Atenci\u00f3n Primaria\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes","description":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"32 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes","datePublished":"2016-07-06T10:09:26+00:00","dateModified":"2016-07-06T10:09:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/"},"wordCount":6368,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["adolescentes","funcionalidad familiar","trastornos de conducta alimentaria"],"articleSection":["Medicina Familiar y Atenci\u00f3n Primaria"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/","name":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2016-07-06T10:09:26+00:00","dateModified":"2016-07-06T10:09:28+00:00","description":"Funcionalidad Familiar y Trastornos de Conducta Alimentaria en los Adolescentes La familia se basa en un sistema de relaciones entre los miembros del","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trastornos-conducta-alimentaria-los-adolescentes\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Medicina Familiar y Atenci\u00f3n Primaria"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":5672,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37923\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}