{"id":38121,"date":"2016-07-26T21:02:38","date_gmt":"2016-07-26T19:02:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=38121"},"modified":"2016-07-26T21:03:16","modified_gmt":"2016-07-26T19:03:16","slug":"vph-prevencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/","title":{"rendered":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en muchas localizaciones anat\u00f3micas. Aproximadamente 50 genotipos son oncog\u00e9nicos causando el c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, siendo el VPH16 y el VPH18 los responsables de aproximadamente el 70% de los casos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>AUTORES<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marta Santiago Sancho (1), Estibaliz Laga Cuen (1), Rebeca Gil Losilla (1), Lucia Soraya S\u00e1nchez Fern\u00e1ndez (1), Tamara Arias Cortes (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Enfermera especialista en obstetricia y ginecolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>AUTOR DE CONTACTO<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marta Santiago Sancho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>PALABRAS CLAVE:<\/u><\/strong> Virus del papiloma humano, c\u00e1ncer cervical, prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>RESUMEN<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El virus del papiloma humano (VPH) es una causa necesaria del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, pero no es suficiente. Por lo tanto, la identificaci\u00f3n de factores de riesgo de la infecci\u00f3n por el virus del papiloma humano (VPH) y el c\u00e1ncer cervical pueden ayudar a las estrategias preventivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para evitar la infecci\u00f3n por virus del papiloma humano (VPH) las vacunas juegan un papel fundamental. En la actualidad hay dos, la tetravalente (para los tipos 6, 11, 16, y 18) y la bivalente (para el 16 y 18), de las cuales se administran dos dosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La detecci\u00f3n precoz del virus tambi\u00e9n es primordial, siendo la recomendaci\u00f3n la utilizaci\u00f3n de la prueba de VPH, proponiendo dos posibles estrategias de cribado: combinaci\u00f3n de citolog\u00eda y prueba de VPH (prueba conjunta o co-test) cada 5 a\u00f1os, o citolog\u00eda exclusiva cada 3 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>INTRODUCCI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los virus del papiloma humano (VPH) agrupa un gran grupo de virus sin envoltura de doble cadena circular de ADN, que infectan superficies cut\u00e1neas y mucosas y provocan tumores epiteliales y escamosos (verrugas y papilomas) en muchas localizaciones anat\u00f3micas diferentes. [1] Se han identificado m\u00e1s de 140 genotipos de HPV [2, 3] que se clasifican en alto riesgo (HR), probable alto riesgo (PHR) y bajo riesgo (LR). [4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aproximadamente 50 de estos genotipos se sabe que son tipos oncog\u00e9nicos, que causan el c\u00e1ncer del cuello del \u00fatero. [2,3,5] De \u00e9stos, quince genotipos VPH-AR: VPH-16, -18, -31, -33, -35, -39, -45, -51, -52, -56, -58, -59, -68, -73, y -82 causan m\u00e1s del 95% de todos los casos de c\u00e1ncer cervical. [5, 6] VPH-16 es el responsable de un 50-60% del total del c\u00e1ncer cervical en todo el mundo [7,8] seguido de VPH-18 con una incidencia del 10 al 20%. [7] Por lo tanto, el VPH-16 y -18 son considerados como los responsables de aproximadamente el 70% de los casos de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix en todo el mundo. [9-11] El virus del papiloma humano (VPH) 16 y 18 es responsable tambi\u00e9n del 40%-50% del c\u00e1ncer de vulva y el 70% de los casos de c\u00e1ncer vaginal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos encontrarnos dos tipos de tumores malignos de cuello uterino: el adenocarcinoma, que predomina en el endoc\u00e9rvix, y el carcinoma de c\u00e9lulas escamosas que suele desarrollarse en la regi\u00f3n del ectoc\u00e9rvix. [12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, los virus del papiloma humano (VPH) de bajo riesgo, 6 y 11, causan el 90% de los casos de verrugas genitales, el 10% de los casos de neoplasia intraepitelial cervical de bajo grado, y el 100% de los casos de papilomatosis respiratoria recurrente. [13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1ncer cervical es el cuarto c\u00e1ncer m\u00e1s com\u00fan en las mujeres en todo el mundo [14]. A pesar de los avances recientes en las vacunas y los programas de cribado, sigue siendo una gran carga para la salud mundial. El virus del papiloma humano (VPH) es una causa necesaria del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, pero no es suficiente. Por lo tanto, la identificaci\u00f3n de factores de riesgo de la infecci\u00f3n por el virus del papiloma humano (VPH) y el c\u00e1ncer cervical pueden ayudar a las estrategias preventivas. [15-17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El riesgo de la infecci\u00f3n se incrementa por el consumo de tabaco, uso de anticonceptivos orales, la pobreza, la nutrici\u00f3n deficiente, una mala higiene personal, un estatus socioecon\u00f3mico bajo, el matrimonio a una edad muy temprana, m\u00faltiples parejas sexuales, la infecci\u00f3n simult\u00e1nea con otro organismo de transmisi\u00f3n sexual, la persistente y recurrente inflamaci\u00f3n del c\u00e9rvix, el VIH u otra infecci\u00f3n que deprime el sistema inmunol\u00f3gico. Estos agentes son cofactores en la patog\u00e9nesis del c\u00e1ncer cervical, la transmisi\u00f3n, la persistencia, la progresi\u00f3n y la carcinog\u00e9nesis inducida por virus del papiloma humano (VPH). [18-20]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inflamaci\u00f3n recurrente facilita la proliferaci\u00f3n celular y el desprendimiento del epitelio, y ayuda en el crecimiento del clon maligno de las c\u00e9lulas. Citocinas, quimiocinas, los radicales libres y factores de crecimiento ayudan a la colonizaci\u00f3n de los microbios [21]. Los c\u00e1nceres se producen cuando las c\u00e9lulas con material gen\u00e9tico viral integrado escapan de los mecanismos normales de control del ciclo celular. [22]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Adem\u00e1s del VIH y el virus del papiloma humano (VPH), Chlamydia trachomatis, Trichomonas vaginalis y Candidas son otros pat\u00f3genos de transmisi\u00f3n sexual asociados con neoplasias cervicales. [21]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La C\u00e1ndida sirve como puerta de entrada para el virus del papiloma humano, facilitando su entrada y propagaci\u00f3n, y aumentando la virulencia. [23]. La Trichomona vaginalis se asocia a los tipos de alto resigo 18, 45, 66 y 68 [24]. Act\u00faa alterando y da\u00f1ando el epitelio cervical y facilitando la proliferaci\u00f3n del virus [25]. Y por \u00faltimo, las c\u00e9lulas epiteliales infectadas con Chlamydia trachomatis son susceptibles a la infecci\u00f3n del virus del papiloma humano, y las acciones sin\u00e9rgicas de los dos organismos infecciosos conducen al desarrollo de neoplasias [26]. En la infecci\u00f3n por Chlamydia persistente y recurrente, la liberaci\u00f3n de sustancias citot\u00f3xicas como el \u00f3xido n\u00edtrico, as\u00ed como los mecanismos anti-apopt\u00f3ticos entran en juego ocasionando la proliferaci\u00f3n de las c\u00e9lulas da\u00f1adas y el inicio de la carcinog\u00e9nesis [27]. Como resultado de las perturbaciones y bajo la influencia de la infecci\u00f3n persistente, las c\u00e9lulas escapan al control de los mecanismos de se\u00f1alizaci\u00f3n celular, el da\u00f1o del ADN conduce a la proliferaci\u00f3n de clones de c\u00e9lulas que llevan material gen\u00e9tico alterado con propensi\u00f3n mejorada para el cambio neopl\u00e1sico. [28]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para evitar la infecci\u00f3n por virus del papiloma humano (VPH) va a jugar un papel fundamental la creaci\u00f3n de vacunas espec\u00edficas. Las vacunas se utilizan ampliamente para prevenir infecciones que son causadas por diversos tipos de virus. Los genotipos VPH16 y VPH18 se observan en la mayor\u00eda de tumores malignos de cuello uterino por lo que se crearon unas vacunas profil\u00e1cticas [29] Hay disponibles dos tipos:<\/p>\n<p><u>La vacuna tetravalente<\/u> del virus del papiloma humano (VPH) (Gardasil)(Merck Sharp &amp; Dohme Co., Kenilworth, NJ, EE.UU.) es una vacuna recombinante inactivada hecha de part\u00edculas similares al virus, fabricada utilizando<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">la prote\u00edna L1 de los tipos 6, 11, 16, y 18 [30]. No contienen ADN viral, por lo que son incapaces de infectar las c\u00e9lulas o reproducirse y, por lo tanto, no pueden causar la enfermedad.<\/ol>\n<p><u>La vacuna bivalente<\/u> contra el virus del papiloma humano (VPH) (Cervarix) (GlaxoSmithKline Biologicals, Brentford, Reino Unido) es una vacuna recombinante gen\u00e9tica fabricada utilizando la prote\u00edna principal de la c\u00e1pside L1 del VPH tipos 16 y 18 [31]. Al igual que la tetravalente no contiene ADN viral. [32]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen dos pautas de actuaci\u00f3n: dos dosis de vacuna, o tres. Actualmente la recomendaci\u00f3n es de dos dosis, ya que las pruebas de inmunogenicidad demostraron que el recuento medio de anticuerpos es dos veces superior en la pauta de dos dosis frente a la vacunaci\u00f3n con 3 dosis. Adem\u00e1s, cuando fue comparada la eficacia de la vacunaci\u00f3n de ambas pautas se mantuvieron valores similares. [33,34,35]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La detecci\u00f3n precoz del virus es fundamental, por ello, en la \u00faltima d\u00e9cada, la mayor\u00eda de sociedades cient\u00edficas han incorporado en sus recomendaciones las pruebas de detecci\u00f3n del VPH en diferentes \u00e1mbitos de la prevenci\u00f3n secundaria del c\u00e1ncer de cuello uterino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a, desde el a\u00f1o 2006, la Sociedad Espa\u00f1ola de Ginecolog\u00eda y Obstetricia (SEGO), la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Patolog\u00eda Cervical y Colposcopia (AEPCC), la Sociedad Espa\u00f1ola de Anatom\u00eda Patol\u00f3gica (SEAP) y la Sociedad Espa\u00f1ola de Citolog\u00eda (SEC) han incluido de forma opcional en sus recomendaciones la utilizaci\u00f3n de la prueba de virus del papiloma humano (VPH) en mujeres mayores de 35 a\u00f1os, proponiendo dos posibles estrategias de cribado: combinaci\u00f3n de citolog\u00eda y prueba de virus del papiloma humano (VPH) (prueba conjunta o co-test) cada 5 a\u00f1os, o citolog\u00eda exclusiva cada 3 a\u00f1os. [36]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pruebas recomendadas seg\u00fan la edad y los intervalos de cribado son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><u>Antes de los 25 a\u00f1os<\/u>: No se realizar\u00e1 ninguna prueba de cribado (nivel de evidencia moderada, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<li><u>Entre los 25 y 30 a\u00f1os<\/u>: Se realizar\u00e1 una citolog\u00eda cervical cada 3 a\u00f1os (nivel de evidencia alta, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<li><u>Entre los 30 y 65 a\u00f1os<\/u>: Se realizar\u00e1 la prueba de VPH cada 5 a\u00f1os (opci\u00f3n preferente) (nivel de evidencia alta, recomendaci\u00f3n fuerte a favor). Tambi\u00e9n se puede realizar el Co-test (citolog\u00eda y prueba de VPH) cada 5 a\u00f1os (opci\u00f3n aceptable) (nivel de evidencia baja, recomendaci\u00f3n d\u00e9bil a favor) o una citolog\u00eda cervical cada 3 a\u00f1os (opci\u00f3n aceptable) (nivel de evidencia moderada, recomendaci\u00f3n d\u00e9bil a favor).<\/li>\n<li><u>A partir de los 65 a\u00f1os<\/u>: Se finalizar\u00e1 el cribado siempre que se cumpla un cribado previo adecuado y negativo (10 a\u00f1os) y no haya antecedentes de neoplasia cervical intraepitelial (CIN) o CCU (20 a\u00f1os) (nivel de evidencia moderada, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Intervalo recomendado entre exploraciones: de 3-5 a\u00f1os tras dos citolog\u00edas iniciales\u00a0\u00a0\u00a0 normales realizadas en el intervalo de un a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cribado en grupos especiales:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><u>Mujeres con histerectom\u00eda<\/u> previa por patolog\u00eda no relacionada con el CCU o sus lesiones precursoras: No realizar cribado (nivel de evidencia alta, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<li><u>Mujeres con antecedente de CIN2<\/u>: Cribado durante 20 a\u00f1os (nivel de evidencia moderada, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<li><u>Mujeres inmunodeprimidas<\/u>: Citolog\u00eda anual a partir de los 21 a\u00f1os (nivel de evidencia baja, recomendaci\u00f3n fuerte a favor) o Co-test a partir de los 30 a\u00f1os cada 3 a\u00f1os si CD4 \u2265 200 cl\/L o en tratamiento antirretroviral activo y Anual si CD4 &lt; 200 cl\/L o no tratamiento antirretroviral. (nivel de evidencia baja, recomendaci\u00f3n fuerte a favor).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obtenci\u00f3n de muestras para las pruebas de cribado se realizar\u00e1 con una toma exocervical-endocervical con esp\u00e1tula\/cepillo. La opci\u00f3n preferente es realizar una citolog\u00eda en medio l\u00edquido. Otra opci\u00f3n es la extensi\u00f3n de la muestra en portaobjetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante una prueba de cribado con resultado anormal habr\u00e1 que realizar bien una citolog\u00eda si previamente hab\u00edamos realizado la prueba VPH, o bien la prueba VPH o una colposcopia si previamente hab\u00edamos realizado una citolog\u00eda. [37]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lesiones escamosas intraepiteliales, causadas por el virus del papiloma humano (VPH), son morfol\u00f3gicamente id\u00e9nticas en todas las localizaciones del tracto ano-genital inferior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La terminolog\u00eda LAST clasifica las lesiones escamosas intraepiteliales (SIL) histol\u00f3gicas asociadas al virus del papiloma humano (VPH) en dos grados: lesiones de \u201cbajo grado\u201d (LSIL) y lesiones de \u201calto grado\u201d (HSIL). [38] Esta terminolog\u00eda ha sido recogida en la \u00faltima clasificaci\u00f3n de la O.M.S. para las neoplasias del tracto genital femenino publicada en 2014. [39]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una citolog\u00eda podemos encontrar distintos resultados: [40]<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><u>LSIL<\/u>: Proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas escamosas o metapl\u00e1sicas con caracter\u00edsticas nucleares anormales .Hay poca maduraci\u00f3n del citoplasma en el tercio inferior del epitelio, pero la maduraci\u00f3n comienza en el tercio medio y es relativamente normal en el tercio superior. Las figuras mit\u00f3ticas est\u00e1n presentes s\u00f3lo en la parte inferior del epitelio. Bajo este t\u00e9rmino se incluyen las lesiones de CIN1 (neoplasia intraepitelial cervical de grado 1) de la clasificaci\u00f3n de Richart\/ O.M.S. 2004. LSIL\/CIN1 son la expresi\u00f3n histol\u00f3gica de una infecci\u00f3n productiva y autolimitada por virus del papiloma humano (VPH) que comparte su misma historia natural y la mayor\u00eda de veces regresa espont\u00e1neamente.<\/li>\n<li><u>HSIL<\/u>: Proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas escamosas o metapl\u00e1sicas con caracter\u00edsticas nucleares anormales. Hay poca o nula diferenciaci\u00f3n citoplasm\u00e1tica en los tercios medio y superficial del epitelio. Las figuras mit\u00f3ticas no se limitan al tercio inferior del epitelio y se pueden encontrar en la parte media y\/o superficial. Bajo este t\u00e9rmino se incluyen las lesiones de CIN2 y CIN3 de la clasificaci\u00f3n de Richart\/O.M.S. 2004. Las lesiones de alto grado HSIL\/CIN3 se consideran aut\u00e9nticas neoplasias intraepiteliales con elevado potencial de progresi\u00f3n y constituyen la lesi\u00f3n precursora necesaria del c\u00e1ncer de c\u00e9rvix.<\/li>\n<li><u>ASC-US<\/u>: La atipia de c\u00e9lulas escamosas de significado incierto (del ingl\u00e9s atypical squamous cells of undetermined significance) se diagnostica en el 2-5% de las citolog\u00edas y representa la alteraci\u00f3n citol\u00f3gica m\u00e1s com\u00fan. La prevalencia global de infecci\u00f3n por virus del papiloma humano (VPH) en mujeres con ASC-US oscila entre 33-51% (en mujeres menores de los 25 a\u00f1os alcanza el 70% y disminuye progresivamente con la edad). La presencia de lesiones \u2265 a HSIL\/CIN2 en mujeres con citolog\u00eda de ASC-US oscila entre 5-12%, y la de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix entre 0,1- 0,2 %.<\/li>\n<li><u>ASC-H<\/u>: El diagn\u00f3stico de la atipia escamosa incierta sin descartar lesi\u00f3n intraepitelial de alto grado (del ingl\u00e9s atypical squamous cells cannot exclude HSIL) es poco frecuente (entre el 0,27 y 0,6% de todas las citolog\u00edas de cribado) lo que representa menos del 10% de todas las citolog\u00edas con atipias. La citolog\u00eda ASC-H representa un mayor riesgo de lesiones \u2265 a HSIL\/CIN3 a lo largo del tiempo que la citolog\u00eda ASC-US o LSIL y menor que la citolog\u00eda HSIL. En estas pacientes deberemos realizar una<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">colposcopia inmediata.<\/p>\n<li><u>ACG<\/u>: El resultado citol\u00f3gico de atipia de c\u00e9lulas glandulares es muy infrecuente (aproximadamente el 0.4% de todas las citolog\u00edas) y adem\u00e1s presenta una baja reproducibilidad. El sistema Bethesda estandariza la nomenclatura para diferenciar el origen de las atipias en c\u00e9lulas glandulares. El informe debe describir si las atipias en c\u00e9lulas glandulares son endometriales, endocervicales o no especificadas (ACG-NOS). El riesgo de neoplasia es mayor cuando informa de ACG-posible neoplasia (ACG-H).<\/li>\n<li><u>Citolog\u00eda con presencia de c\u00e9lulas endometriales<\/u><strong>. <\/strong>La presencia de c\u00e9lulas endometriales y c\u00e9lulas del estroma o histiocitos rara vez est\u00e1 asociada a lesiones premalignas o c\u00e1ncer en mujeres j\u00f3venes. Sin embargo, en mujeres postmenop\u00e1usicas estos hallazgos se asocian en aproximadamente el 5% con el riesgo de patolog\u00eda que incluye el adenocarcinoma endometrial.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras los diferentes resultados habr\u00e1 que tomar una decisi\u00f3n en la conducta a seguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres con biopsia LSIL\/CIN1 tienen una baja probabilidad de tener o desarrollar un c\u00e1ncer de c\u00e9rvix. El objetivo del manejo en este grupo de pacientes es prevenir la posible progresi\u00f3n de la lesi\u00f3n, evitando la morbilidad asociada al sobretratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento sistem\u00e1tico de todas las mujeres con HSIL\/CIN2-3 se ha considerado una opci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">indiscutible en las Gu\u00edas Cl\u00ednicas de los \u00faltimos a\u00f1os. Las pacientes con HSIL\/CIN3 que no reciben tratamiento presentan un riesgo de progresi\u00f3n a c\u00e1ncer de c\u00e9rvix a corto plazo del 30% y a largo plazo del 50% [41]. El tipo de tratamiento elegido (escisional o destructivo) deber\u00e1 individualizarse en funci\u00f3n de la edad, resultados de la citolog\u00eda, colposcopia (grado, localizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de la lesi\u00f3n), diagn\u00f3stico de la biopsia dirigida y resultado de la prueba VPH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tras una biopsia, bien sea dirigida por colposcopia o por legrado endocervical, tenemos un diagnostico citol\u00f3gico o histol\u00f3gico de adenocarcinoma in situ deber\u00e1 hacerse en una pieza de conizaci\u00f3n cervical para corroborar dicho diagn\u00f3stico. Es importante que la conizaci\u00f3n, independientemente de la t\u00e9cnica elegida, se realice obteniendo una sola pieza quir\u00fargica no fragmentada y que permita la valoraci\u00f3n de los m\u00e1rgenes quir\u00fargicos. La recomendaci\u00f3n a seguir en el adenocarcinoma ser\u00e1 la realizaci\u00f3n de una Histerectom\u00eda simple en los casos de mujeres sin deseo reproductivo y conizaci\u00f3n previa que descarte lesi\u00f3n Invasiva. Si por el contrario son pacientes con deseo gestacional se realizar\u00e1 un seguimiento estricto. Completada la descendencia se valorar\u00e1 de forma individual realizar una histerectom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los casos de obtener lesiones premalignas se realizar\u00e1n tratamientos escisionales con el objetivo de extirpar la totalidad de la lesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de cada tratamiento ser\u00e1 fundamental un buen seguimiento de las pacientes con el objetivo de diagnosticar precozmente la persistencia o recidiva lesional y evitar su progresi\u00f3n a c\u00e1ncer. [40]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>CONCLUSIONES<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El impacto psicol\u00f3gico y las consecuencias para la salud del diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix es inmenso para la mujer, por eso es fundamental la prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ello es muy importante el trabajo sobre tres \u00e1reas:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La identificaci\u00f3n de factores de riesgo, sobre las cuales habr\u00e1 que trabajar para eliminarlas.<\/li>\n<li>La vacunaci\u00f3n que se ha visto eficaz para evitar una infecci\u00f3n, sobre todo para los genotipos 16 y 18, que actualmente son los causantes del 70% de los casos de c\u00e1ncer.<\/li>\n<li>La detecci\u00f3n precoz del virus a trav\u00e9s de la prueba de VPH mediante combinaci\u00f3n de citolog\u00eda y prueba de VPH (prueba conjunta o co-test) cada 5 a\u00f1os, o citolog\u00eda exclusiva cada 3 a\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante un diagnostico citol\u00f3gico o histol\u00f3gico de adenocarcinoma ser\u00e1 muy importante un buen estudio diagn\u00f3stico individualizado, para proceder a escoger el tratamiento adecuado e individualizado en cada caso, realizando un seguimiento posterior de la paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Morshed K, Polz-Gruszka D, Szyma\u0144ski M, Polz-Dacewicz M. Human Papillomavirus (HPV)- structure, epidemiology and pathogenesis.Otolaryngol Pol, 2014; 68:213-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Rocha-Brischiliari SC, Gimenes F, de Abreu AL, Irie MM, Souza RP, Santana RG, et al. Risk factors for cervical HPV infection and genotypes distribution in HIVinfected South Brazilian women. Infect Agent Cancer,2014; 9:6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Bernard HU, Burk RD, Chen Z, van Doorslaer K, zurHausen H, de Villiers EM. Classification of papillomaviruses (PVs) based on 189 PV types and proposal of taxonomic amendments. irology, 2010; 401:70-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Mu\u00f1oz N, Bosch FX, de Sanjos\u00e9 S, Herrero R, Castellsagu\u00e9 X, Shah KV, et al. International Agency for Research on Cancer Multicenter Cervical Cancer Study Group. Epidemiologic classification of Human papillomavirus types associated with cervical cancer. N Engl J Med, 2003; 348:518-27.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Clifford GM, Gallus S, Herrero R, Mu\u00f1oz N, Snijders PJ, Vaccarella S, et al. Worldwide distribution of human papillomavirus types in cytologically normal women in the International Agency for Research on Cancer HPV prevalence surveys: a pooled analysis. Lancet, 2005; 366:991-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Denny L, Boa R, Williamson AL, Allan B, Hardie D, Stan R, et al. Human papillomavirus infection and cervical disease in human immunodeficiency virus- 1-infected women. ObstetGynecol, 2008; 111:1380-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Bae JH, Lee SJ, Kim CJ, Hur SY, Park YG, Lee WC, et al. Human papillomavirus (HPV) type distribution in Korean women: a meta-analysis. J Microbiol Biotechnol, 2008; 18:788-94.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Chaturvedi AK, Goedert JJ. Human papillomavirus genotypes among women with HIV: implications for research and prevention.AIDS, 2006; 20:2381-3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Mu\u00f1oz N, Bosch FX, Castellsagu\u00e9 X, D\u00edaz M, de Sanjose S, Hammouda D, et al. Against which human papillomavirus types shall we vaccinate and screen? The international perspective. Int J Cancer, 2004; 111:278-85.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Smith JS, Lindsay L, Hoots B, Keys J, Franceschi S, Winer R, et al. Human papillomavirus type distribution in invasive cervical cancer and high-grade cervical lesions: a meta-analysis update. Int J Cancer, 2007; 121:621-32.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Castellsagu\u00e9 X, D\u00edaz M, de Sanjos\u00e9 S, Mu\u00f1oz N, Herrero R, Franceschi S, et al. Worldwide human papillomavirus etiology of cervical adenocarcinoma and its cofactors: implications for screening and prevention. J Natl Cancer Inst, 2006; 98:303-15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Ferlay J, Soerjomataram I, Ervik M, et al. GLOBOCAN 2012 v1.0, c\u00e1ncer incidence and mortality worldwide: IARC Cancer. January 31, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Ault KA; Future II Study Group. Effect of prophylactic human papillomavirus L1 virus-like-particle vaccine on risk of cervical intraepithelial neoplasia grade 2, grade 3, and adenocarcinoma in situ: a combined analysis of four randomised clinical trials. Lancet 2007;369:1861-8.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Ferlay J, Shin H, Bray F, Forman D, Mathers C, Parkin D. GLOBOCAN 2008 v2.0, Cancer Incidence and Mortality Worldwide: IARC CancerBase No. 10. 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Kahn JA, Rosenthal SL, Succop PA, Ho GYF, Burk RD. The interval between menarche and age of first sexual intercourse as a risk factor for subsequent HPV infection in adolescent and young adult women. J Pediatr. 2002;141:718\u201323.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16]Burchell AN, Winer RL, de Sanjos\u00e9 S, Franco EL. Chapter 6: Epidemiology and transmission dynamics of genital HPV infection. Vaccine. 2006;24 Suppl 3:S3\/52\u201361.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17]Trottier H, Franco EL. The epidemiology of genital human papillomavirus infection. Vaccine. 2006;24 Suppl 1:S1\u201315.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Abd EI All HS, Refaat A, Dandash K. Prevalence of cervical neoplastic lesions and human papilloma virus infection in Egypt: National cervical screening project. Infectious Agents and Cancer. 2007;2:12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Handbooks on the Cancer Prevention: Cervix Cancer Screening. Lyon, France: IARC Press; 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Monograph on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans, Vol. 64: Human Papilloma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viruses. Lyon, France: IARC; 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] Moss SF, Blaser MJ. Mechanisms of disease: inflammation and the origin of cancer. Nat Clin Pract Oncol. 2005;2(2):90-97.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Zur Hussain H. Intracellular surveillance of persisting viral infections. Human genital cancer results from deficient cellular control of papillomavirus gene expression. Lancet. 1986;2(8505):489-91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] Mayer FL, Wilson D, Hube B. Candida albicans pathogenicity mechanisms. Virulence. 2013;4:119\u201328.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Rodriguez-Cedeira C, Sanchez-Blanco E, Alba A. Evaluation of association between vaginal infections and high risk human papillomavirus types in female sex workers in Spain. ISRN Obstet Gynecol. 2012;2012:240190.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Koss LG, Wolinska WH. Trichomonas vaginalis cervicitis and its relationship to cervical cancer a cytohistogical study. Cancer. 1959;12:1171-93.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Koskela P, Anttila T, Bj\u00f8rge T, Brunsvig A, Dillner J, Hakama M, et al. Chlamydia trachomatis infection as a risk factor for invasive cervical cancer. Int J Cancer. 2000;85:35\u201339.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Tamim H, Finan RR, Sharida HE, Rashid M, Almani WY. Cervicovaginal co-infections with human papillomavirus and Chlamydia trachomatis. Diagn Microbiol Infect Dis. 2002;43(4):277-81.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Chumduri C, Gurumurthy RK, Zadora PK, Mi Y, Meyer TF. Chlamydia infection promotes host DNA damage and proliferation but impairs the DNA damage response. Cell host and microbe. 2013;13(6):746-58.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29] Adams AK, Wise-Draper TM, Wells SI. Human papillomavirus induced transformation in cervical and head and neck cancers. Cancers 2014;6:1793-820.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30] Siddiqui MA, Perry CM. Human papillomavirus quadrivalent (types 6, 11, 16, 18) recombinant vaccine (Gardasil). Drugs 2006;66:1263-71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31] Keam SJ, Harper DM. Human papillomavirus types 16 and 18 vaccine (recombinant, AS04 adjuvanted, adsorbed) [Cervarix]. Drugs 2008;68:359-72.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32]Schwarz TF, Spaczynski M, Schneider A, Wysocki J, Galaj A, Perona P, et al. Immunogenicity and tolerability of an HPV-16\/18 AS04-adjuvanted prophylactic cervical cancer vaccine in women aged 15-55 years. Vaccine 2009;27:581-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33] Dobson SR, McNeil S, Dionne M, Dawar M, Ogilvie G, Krajden M, et al. Immunogenicity of 2 doses of HPV vaccine in younger adolescents vs 3 doses in young women: a randomized clinical trial. JAMA 2013;309:1793-802.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34] Romanowski B, Schwarz TF, Ferguson LM, Peters K, Dionne M, Schulze K, et al. Immunogenicity and safety of the HPV-16\/18 AS04-adjuvanted vaccine administered as a 2-dose schedule compared with the licensed 3-dose schedule: results from a randomized study. Hum Vaccin 2011;7:1374-86.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35] Romanowski B, Schwarz TF, Ferguson LM, Ferguson M, Peters K, Dionne M, et al. Immune response to the HPV-16\/18 AS04-adjuvanted vaccine administered as a 2-dose or 3-dose schedule up to 4 years after vaccination: results from a randomized study. Hum Vaccin Immunother 2014;10:1155-65.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36] Puig-Tintore LM, Cortes J, Castellsague X, Torne A, Ordi J, de San Jose S, et al.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prevencion del cancer de cuello uterino ante la vacunacion frente al virus del papiloma humano. Prog Obstet Ginecol. 2006;46:5-62.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37] Torne Bladea A, del Pino Saladriguesb M, Cusido Gimferrerc M, Alameda Quitlletd F,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andia Ortize D. Guia de cribado del cancer de cuello de utero en Espana. Rev Esp Patol. 2014;47(Supl 1):1-43<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[38] Darragh TM, Colgan TJ, Cox JT, Heller DS, Henry MR, Luff RD, et al. The Lower Anogenital Squamous Terminology Standardization Project for HPV-Associated Lesions: background and consensus recommendations from the College of American Pathologists and the American Society for Colposcopy and Cervical Pathology. Arch Pathol Lab Med 2012 Oct;136(10):1266-97.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[39] Stoler M, Bergeron C, Colgan TJ, Ferenczy A, Herrington S, Kim KR, et al. Tumours of the uterine cervix. Squamous cell tumours and precursos. In: Kurman RJ, Carcangiu ML, Herrington CS, Young RH, eds. WHO Classification of Tumours of Female Reproductive Organs. 4th ed. Lyon: International Agency of Research on Cancer (IARC); 2014. p. 169- 206.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[40] Oncogu\u00eda SEGO: Prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero. Gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica en c\u00e1ncer ginecol\u00f3gico y mamario. Publicaciones SEGO. 2014 Oct.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[41] McCredie MR, Sharples KJ, Paul C, Baranyai J, Medley G, Jones RW, et al. Natural history of cervical neoplasia and risk of invasive cancer in women with cervical intraepithelial neoplasia: a retrospective cohort study. Lancet Oncol 2008 May;9(5):425-34.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en muchas localizaciones anat\u00f3micas. Aproximadamente 50 genotipos son oncog\u00e9nicos causando el c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, siendo el VPH16 y el VPH18 los responsables de aproximadamente el 70% de los casos &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#more-38121\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[105],"tags":[382,2251,857],"class_list":["post-38121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ginecologia-obstetricia","tag-cancer-cervical","tag-prevencion","tag-virus-del-papiloma-humano","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n\",\"datePublished\":\"2016-07-26T19:02:38+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T19:03:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\"},\"wordCount\":4161,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"c\u00e1ncer cervical\",\"prevenci\u00f3n\",\"virus del papiloma humano\"],\"articleSection\":[\"Ginecolog\u00eda y Obstetricia\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\",\"name\":\"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-07-26T19:02:38+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T19:03:16+00:00\",\"description\":\"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ginecolog\u00eda y Obstetricia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n","description":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n","datePublished":"2016-07-26T19:02:38+00:00","dateModified":"2016-07-26T19:03:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/"},"wordCount":4161,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["c\u00e1ncer cervical","prevenci\u00f3n","virus del papiloma humano"],"articleSection":["Ginecolog\u00eda y Obstetricia"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/","name":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2016-07-26T19:02:38+00:00","dateModified":"2016-07-26T19:03:16+00:00","description":"El VPH y la importancia de la prevenci\u00f3n Los virus del papiloma humano formados por m\u00e1s de 140 genotipos, provocan tumores epiteliales y escamosos en","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vph-prevencion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ginecolog\u00eda y Obstetricia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":7013,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38121\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}