{"id":38369,"date":"2016-08-13T21:32:42","date_gmt":"2016-08-13T19:32:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=38369"},"modified":"2016-08-13T21:32:44","modified_gmt":"2016-08-13T19:32:44","slug":"asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/","title":{"rendered":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza entre los a\u00f1os 1808 y 1809, trat\u00e1ndose del momento en el que se sufren los dos sitios, siendo estos asedios, acontecimientos de gran relevancia en la Guerra de Independencia, que asol\u00f3 a todo el Reino. La sanidad se vio limitada por la carencia de conocimientos de asepsia e higiene propias de la \u00e9poca, que adem\u00e1s se agravaron debido al Sitio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estela Hern\u00e1ndez-Bello. Grado en Enfermer\u00eda. M\u00e1ster Universitario en Ciencias de la Enfermer\u00eda, Universidad de Zaragoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mario Hern\u00e1ndez-Bello. Grado en Historia, Universidad de Zaragoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autor responsable:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estela Hern\u00e1ndez-Bello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, la atenci\u00f3n a los combatientes heridos no falt\u00f3, cobrando gran importancia el papel del Hospital Nuestra Se\u00f1ora de Gracia, sin dejar de destacar a algunas mujeres como Mar\u00eda Rafols o la Condesa de Bureta, quienes fueron de suma importancia en el desarrollo de los sitios de Zaragoza. Aunque la historiograf\u00eda en numerosas ocasiones se ha olvidado de las mujeres, es obligaci\u00f3n rescatar sus nombres y la importante funci\u00f3n que han tenido en la Historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PALABRAS CLAVE:<\/strong> Sitios; Guerra de la Independencia; Zaragoza; Sanidad; siglo XIX; Mar\u00eda Rafols; Condesa de Bureta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONTEXTO HIST\u00d3RICO:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La medicina espa\u00f1ola a principios del siglo XIX estaba mucho m\u00e1s pr\u00f3xima a la practicada en el siglo XVIII. La asistencia sanitaria era privada, estando los hospitales encargados de la atenci\u00f3n a los pobres <sup>1<\/sup>. Estos sufrieron un gran cambio hacia la funci\u00f3n m\u00e9dico-asistencial motivado por el nuevo concepto de \u201cbeneficencia\u201d que introdujo la Ilustraci\u00f3n, sustituyendo al de \u201ccaridad\u201d, entendi\u00e9ndose que la asistencia sanitaria era un derecho universal y el Estado ten\u00eda que asumirlo. El Hospital de Nuestra Se\u00f1ora de Gracia de Zaragoza era todo un ejemplo, ya que se practicaba la asistencia sanitaria a los pacientes y se impart\u00eda docencia, por lo que era considerado uno de los cinco grandes de Espa\u00f1a <sup>2<\/sup>. La etapa previa y durante Los Sitios de Zaragoza es de gran inter\u00e9s para la Historia de la Enfermer\u00eda ya que en ella se desarrolla el final de lo que se ha llamado la etapa vocacional inici\u00e1ndose la etapa t\u00e9cnica <sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor avance fue el descubrimiento de la anestesia, ya que hasta ese momento se utilizaba la intoxicaci\u00f3n alcoh\u00f3lica o los opi\u00e1ceos. Los tratamientos utilizados por la medicina segu\u00edan bas\u00e1ndose en la \u201ctrina ordenaci\u00f3n de Celso\u201d: farmacoterapia, cirug\u00eda y diet\u00e9tica. Las sangr\u00edas tuvieron gran difusi\u00f3n ya que evacuaban el flujo humoral sangu\u00edneo perturbado, restableciendo as\u00ed el orden fisiol\u00f3gico natural. Se abusaba de vomitivos y purgantes <sup>1, 2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los conocimientos sobre asepsia y transmisi\u00f3n de enfermedades eran insuficientes. Los sanitarios no se lavaban las manos para tratar a los pacientesRESUMEN:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e cuatro ruedas dedicado a la agricultura,te, aunque est\u00f1enn medidas preventivas de complicaciones durante la ingesta.c siendo las enfermedades infecciosas las m\u00e1s frecuentes y mortales. Las guerras propiciaban un medio id\u00f3neo para su desarrollo y contagio llegando a formarse verdaderas epidemias, que en una poblaci\u00f3n mayoritariamente agr\u00edcola con bajo nivel cultural y escasez de medios, ten\u00edan una gran expansi\u00f3n. En Los Sitios de Zaragoza en 1808-1809, se sufri\u00f3 una epidemia de tifus exantem\u00e1tico, con tal cantidad de v\u00edctimas que fue la verdadera causa de la rendici\u00f3n de la ciudad. La enfermedad se atribuy\u00f3 a la aglomeraci\u00f3n de militares, al gran n\u00famero de cad\u00e1veres que dej\u00f3 el Primer Sitio y no se enterraron, y al aire viciado. Pero al existir casos entre personal civil, los m\u00e9dicos achacaron su contagio a la poquedad de \u00e1nimo, porquer\u00eda y miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta situaci\u00f3n carencial fue con la que los sanitarios se enfrentaron a una guerra que demostr\u00f3 que la medicina practicada no fue capaz de dar soluci\u00f3n a todos los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PRIMER SITIO:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mayo de 1808 la ciudad de Zaragoza se revel\u00f3 contra la invasi\u00f3n francesa a pesar de las \u00f3rdenes contrarias que llegaban desde Madrid. En junio de 1808 los defensores de Zaragoza eran 7400 vecinos voluntarios y 1463 soldados con 90 caballos. Todos los preparativos que se hicieron en Arag\u00f3n para enfrentarse a los franceses fueron improvisados por el escaso margen de tiempo <sup>1<\/sup>. Zaragoza contaba con un buen n\u00famero de m\u00e9dicos, cirujanos, boticarios y matronas, adem\u00e1s el Hospital de Nuestra Se\u00f1ora de Gracia era uno de los mejores de Espa\u00f1a, lo que dio a pensar que ser\u00eda suficiente para prestar la asistencia sanitaria necesaria. Sus servicios eran para todo el Arag\u00f3n y territorios colindantes lo que permiti\u00f3 el ingreso de militares. Tambi\u00e9n se contaba con la Casa de Convalecientes, el Hospital de Peregrinos y el Hospitalico de Hu\u00e9rfanos como centros de acogida. La asistencia sanitaria del Primer sitio fue civil, mientras que en el Segundo Sitio se produjo una militarizaci\u00f3n. La \u00fanica medida de orden sanitaria adoptada por el general Palafox fue el nombramiento de Lorenzo Calvo de Rozas como Intendente interino, que a su vez nombr\u00f3 inspectores de hospitales, empleados y religiosos para la asistencia espiritual <sup>2, 4 <\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros combates: la batalla de las Eras, el bombardeo general y el ataque a Torrero, la ciudad aguant\u00f3 el asalto, pero empez\u00f3 a crecer el n\u00famero de heridos. El personal civil se prest\u00f3 voluntario para acudir a las zonas de combate y ayudar llevando munici\u00f3n o alimentos, transportando heridos a puestos quir\u00fargicos o al hospital. De entre estos voluntarios, el maestro cirujano del hospital, Joaqu\u00edn Ferrer, se desplaz\u00f3 a las inmediaciones de los combates realizando las primeras curas de urgencia y siendo conocido como uno de los \u201ch\u00e9roes profesionales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actuaci\u00f3n espont\u00e1nea acab\u00f3 por organizarse de manera oficial, se pusieron aparatos de Cirug\u00eda (cajas con todo lo necesario para curar) en diferentes plazas de la ciudad y se empez\u00f3 a jerarquizar las campa\u00f1as asistenciales aproximando a los cirujanos a las zonas de combate. Esta medida evit\u00f3 que los heridos no esperaran demasiado a recibir asistencia. Tambi\u00e9n los heridos leves se atend\u00edan en las inmediaciones de los combates, agilizando su regreso. Las evacuaciones desde las zonas de combate al hospital se efectuaron de manera controlada, ya que hay constancia de los heridos que llegaban a las puertas llevando una nota del cirujano, que consist\u00edan en tarjetas de evacuaci\u00f3n en la que se explicaba la primera cura que se hab\u00eda realizado. Todo el personal del hospital estaba relevado del servicio de armas teniendo dedicaci\u00f3n exclusiva sanitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las heridas que presentaban los combatientes eran muy diversas. En los primeros momentos la mayor\u00eda estaban producidas por el cruce de disparos a buena <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">distancia y cuando se llegaba al contacto f\u00edsico predominaban las heridas producidas por arma blanca. Si se produc\u00eda un bombardeo las lesiones eran traum\u00e1ticas y quemaduras graves. Los disparos y las granadas a corta distancia daban lugar a heridas muy graves con gran destrozo de tejidos e incluso amputaciones de miembros <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de julio de 1808 los franceses iniciaron un bombardeo cuyo objetivo era destruir el Hospital de Nuestra Se\u00f1ora de Gracia para desmoralizar a los Zaragozanos. Los destrozos que se produjeron en el mismo obligaron a evacuar a los pacientes. Primero se dio licencia a los que pod\u00edan caminar sin ayuda; a continuaci\u00f3n aquellos que no pod\u00edan valerse por s\u00ed mismos fueron bajados a la iglesia y se colocaron las camas en las capillas, pero como el edificio empez\u00f3 a ceder, el intendente Calvo de Rozas dio orden de evacuar totalmente el hospital y ser reubicados. Los hombres fueron acomodados en la Real Audiencia y las mujeres en la Lonja. El resto de los pacientes que no cab\u00edan en los edificios p\u00fablicos fueron evacuados a casas particulares. Los hospitales se mantuvieron gracias a donaciones, casi siempre peque\u00f1as pero que eran de gran utilidad tras haber perdido todo en los combates. El 14 de agosto el ej\u00e9rcito franc\u00e9s se retir\u00f3 debido a la derrota en la batalla de Bail\u00e9n <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras de las preocupaciones de los m\u00e9dicos era la mala higiene que presentaba la ciudad, por lo que se adoptaron una serie de medidas para mejorarla, como inhumar los cad\u00e1veres insepultos para evitar que la putrefacci\u00f3n diera lugar a una epidemia. Destacaba la falta de limpieza de las casas. El personal que trabajaba en el hospital tambi\u00e9n se encontraba en una dif\u00edcil situaci\u00f3n, hab\u00edan perdido sus bienes y atravesaban dificultades econ\u00f3micas, ya que hasta ahora hab\u00edan disfrutado de exenciones fiscales pero a consecuencia de la guerra fueron incluidos en las contribuciones extraordinarias, adem\u00e1s de ver disminuido su sueldo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra medida indispensable de car\u00e1cter organizativo fue la de crear una verdadera Junta de Sanidad, presidida por el General Palafox y compuesta por el Teniente General Juan Butler como vicepresidente y nueve vocales m\u00e1s designados entre militares, clero y laicos <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 20 de diciembre los franceses atacan de nuevo Zaragoza produciendo los primeros heridos. Se design\u00f3 como directo del Hospital General al Protom\u00e9dico del Ej\u00e9rcito Ram\u00f3n Valero Espa\u00f1ol y como segundo a Joaqu\u00edn de Mur, quedando la sanidad militarizada. En los hospitales ya no hab\u00eda camas libres porque estaban llenos de pacientes con fiebres. Se habilit\u00f3 el convento de San Ildefonso, transform\u00e1ndolo en Hospital Militar de Sangre donde se aisl\u00f3 a estos enfermos, ya que los facultativos pensaron que pod\u00eda deberse a una epidemia, la \u201cepidemia de calenturas p\u00fatridas\u201d. Este hospital acabar\u00eda siendo fijo y denominado Hospital Militar de San Ildefonso que estar\u00eda en funcionamiento durante 150 a\u00f1os hasta la construcci\u00f3n del Hospital General de la Defensa en Casablanca <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SEGUNDO SITIO:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La asistencia sanitaria que se organiz\u00f3 de cara al Segundo Sitio fue mejor que la del Primero por la experiencia previa. Se estableci\u00f3 tambi\u00e9n en escalones: en primera l\u00ednea se cont\u00f3 con los cirujanos destacados y para las evacuaciones se cont\u00f3 con voluntarios civiles. Como \u00faltimo escal\u00f3n sanitario se dispusieron los hospitales de la Misericordia, San Ildefonso y Convalecientes. Se volvieron a organizar los \u201caparatos de Cirug\u00eda\u201d en las zonas de combate. A medida que fue avanzando el Sitio se adoptaron nuevas medidas, como en la Orden del D\u00eda del 13 al 14 de enero de 1809, que se decret\u00f3 que todos los cirujanos deb\u00edan de presentarse al cirujano mayor del Ej\u00e9rcito, indicio de que hab\u00eda carencia de cirujanos militares <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todo lo que estaba ocurriendo, la administraci\u00f3n del hospital no se par\u00f3 en ning\u00fan momento, se abrieron nuevos libros para todas las actividades ya que la mayor\u00eda se hab\u00edan perdido en el bombardeo. Se clasificaba a los pacientes desde la oficina del Hospital de Convalecientes, de forma que todos deb\u00edan pasar por ella y desde all\u00ed se les ingresaba en el hospital oportuno acompa\u00f1ados de dos soldados destinados a ello. Si era un enfermo lo derivaba al hospital de la Misericordia, si era herido iba a San Ildefonso y si era civil se quedaba en el de Convalecientes. Pero como consecuencia de la epidemia hubo que prescindir de la clasificaci\u00f3n y colocar a los enfermos donde pod\u00edan, y una vez agotado el espacio se les dejaba a su suerte. Uno de los principales problemas al que tuvo que enfrentarse la ciudad fue la epidemia de tifus en el invierno de 1808, que dio lugar a tal cantidad de v\u00edctimas que fue la causante de la rendici\u00f3n de Zaragoza <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las carencias m\u00e1s importantes en los hospitales eran las de los elementos de cura, tal y como queda recogido en la carta de Pedro Velas al cirujano mayor Salvador Bonor. Tambi\u00e9n se explica en esta carta c\u00f3mo los cirujanos y practicantes utilizaban vendajes lavados y reutilizados varias veces en las curas. Pero durante los combates del Segundo Sitio no hab\u00eda tiempo de lavar los vendajes diariamente lo que fue una suerte para los heridos ya que las infecciones de las heridas disminuyeron. Se sabe gracias a esta carta que los vendajes usados se tiraban en un rinc\u00f3n de la sala. Poco a poco se fueron quedando sin material de curas, por lo que se dependi\u00f3 de los vecinos que ayudaban fabricando vendajes y aportando lo poco que ten\u00edan. La asistencia sanitaria de los militares franceses no fue mucho mejor, padeciendo incluso problemas digestivos y procesos febriles a nivel colectivo. Los soldados que fueron ingresados en Alag\u00f3n recibieron una asistencia parecida a la antes nombrada en los hospitales de la ciudad, incluso con tal carencia de camas que ten\u00edan que compartir una entre dos pacientes <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente la ciudad se rindi\u00f3 el 21 de febrero de 1809 con muy pocas personas con las que combatir, en parte por la epidemia de tifus exant\u00e9mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>MUJERES EN LOS SITIOS:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas fueron las mujeres que defendieron la ciudad de Zaragoza en Los Sitios, algunas famosas y otras menos conocidas pero todas igualmente hero\u00ednas, entre ellas: Mar\u00eda Rosa Rafols (Madre Rafols), M\u00aa de la Consolaci\u00f3n de Azlor y Villavicencio (Condesa de Bureta), M\u00aa Manuela de Pignatelli y Gonzaga (Duquesa de Villahermosa), Manuela Sancho, Mar\u00eda Agust\u00edn, Casta \u00c1lvarez, Agustina Zaragoza (Agustina de Arag\u00f3n), Mar\u00eda Lostal, Josefa Amar y Borb\u00f3n <sup>5<\/sup>. Cabe destacar a la Madre Rafols y a la Condesa de Bureta, quienes hicieron las veces de enfermeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Rafols llega a Zaragoza el 28 de diciembre de 1804 con un grupo de doce hermanas y doce hermanos procedentes del hospital de la Santa Cruz de Barcelona para servir a los enfermos del Hospital de Nuestra Se\u00f1ora de Gracia. Durante Los Sitios ayudar\u00edan a enfermos y pobres, recogiendo heridos e incluso pasando hasta el territorio enemigo durante el Segundo Sitio para pedirle al General Lannes alimentos y curas para sus enfermos. El General Lannes era del Ej\u00e9rcito de Napole\u00f3n, con quien manten\u00eda una estrecha amistad, y que fue encargado por \u00e9ste directamente de conquistar la ciudad de Zaragoza en 1809. Existe una an\u00e9cdota que cuenta que Lannes se refiri\u00f3 a los Sitios de Zaragoza como: \u201c\u00a1Qu\u00e9 guerra! \u00a1Verse obligado a matar a gente tan valiente, aunque est\u00e9n <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">locos!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las salidas de Mar\u00eda Rafols no eran bien vistas por los sitiados quienes pensaban que las religiosas les proporcionaban informaci\u00f3n. Por todas las haza\u00f1as que realiz\u00f3 durante la contienda recibi\u00f3 el tratamiento de Defensora de la Ciudad y el t\u00edtulo de Hero\u00edna. Tambi\u00e9n se la considera precursora de la Cruz Roja tal y como muestran actas de 1945 <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Condesa de Bureta cuando comenz\u00f3 el asalto quer\u00eda estar en primera l\u00ednea de fuego combatiendo, pero su primo el general Palafox, el primo Pepe, se lo prohibi\u00f3, anim\u00e1ndole a ayudar a los dem\u00e1s de otra manera. Fue as\u00ed como form\u00f3 \u201cel batall\u00f3n volante\u201d o Cuerpo de Amazonas, compuesto por mujeres de todas clases sociales que atend\u00edan a los heridos y daban \u00e1nimos a pie de trinchera. Por las noches recorr\u00eda la ciudad con su amigo Felipe San Clemente dando \u00e1nimos a los combatientes y auxiliando a los enfermos. Puso a disposici\u00f3n de Palafox su galera, un carro de cuatro ruedas dedicado a la agricultura, conducida por su criado Vicente Villaseca, para repartir munici\u00f3n, comida, agua para apagar fuegos, y tambi\u00e9n hac\u00eda de ambulancia transportando heridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el 3 de agosto se produjo el bombardeo sobre el Hospital Nuestra Se\u00f1ora de Gracia, se dedic\u00f3 a evacuar enfermos haciendo innumerables viajes a la Lonja y la Audiencia, y poniendo a disposici\u00f3n su palacio como hospital improvisado. Semejante fue su entrega que le cost\u00f3 un aborto durante el Segundo Sitio, y la obligaci\u00f3n de guardar reposo por un tiempo, el cual no desaprovech\u00f3 ya que se dedic\u00f3 a fabricar vendas que eran de gran utilidad en los hospitales. En el Archivo del Palacio de Bureta se encuentran las facturas de los medicamentos y remedios que sirvieron durante Los Sitios, siendo tal su generosidad que se qued\u00f3 arruinada tras la contienda <sup>5, 6, 7<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">De la Figuera Von Wichmann E. Las enfermedades m\u00e1s frecuentes a principios del siglo XIX y sus tratamientos. En: de Torres Aured ML, coordinadora. Los Sitios de Zaragoza: Alimentaci\u00f3n, Enfermedad, Salud y propaganda. Zaragoza: Diputaci\u00f3n de Zaragoza; 2009. P- 151-171<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Arcarazo Garc\u00eda LA. Las heridas de guerra y las infecciones durante Los Sitios de Zaragoza, 1808-1809. En: de Torres Aured ML, coordinadora. Los Sitios de Zaragoza: Alimentaci\u00f3n, Enfermedad, Salud y propaganda. Zaragoza: Diputaci\u00f3n de Zaragoza; 2009. P. 199-244<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Blasco Solana M. Fundamentos de la Atenci\u00f3n Sanitaria. En: de Torres Aured ML, coordinadora. Los Sitios de Zaragoza: Alimentaci\u00f3n, Enfermedad, Salud y propaganda. Zaragoza: Diputaci\u00f3n de Zaragoza; 2009. P. 129-138<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Arcarazo Garc\u00eda LA. Cap\u00edtulo III: Guerra de la Independencia: proleg\u00f3menos a los Sitios de Zaragoza. En: Arcarazo Garc\u00eda LA. La asistencia sanitaria en Zaragoza durante la Guerra de la Independencia espa\u00f1ola (1808-1814). Zaragoza: Asociaci\u00f3n Cultural \u201cLos Sitios de Zaragoza\u201d; 2007. P. 199-234<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">De Torres Aured ML. Alimentaci\u00f3n y cuidados desde San Juan de Dios a la madre Rafols y su posterior tratado recopilatorio. En: de Torres Aured ML, coordinadora. Los Sitios de Zaragoza: Alimentaci\u00f3n, Enfermedad, Salud y propaganda. Zaragoza: Diputaci\u00f3n de Zaragoza; 2009. P. 245-288<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Jorcano Lor\u00e9n MP. La Condesa de Bureta, enfermera improvisada en la Guerra de la Independencia. En: Actas del III Congreso Internacional y VIII Congreso Nacional de Historia de la Enfermer\u00eda. Cuidadoras en la historia: protagonistas de ayer y hoy. Zaragoza: Diputaci\u00f3n Provincial de Zaragoza; 2005. P. 199-205<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn Arruego N. Cap\u00edtulo 3: 1808. Las consecuencias del 2 de Mayo en Arag\u00f3n. Palafox. Preparativos. Lefebvre a las puertas de Zaragoza. Julio. Agosto. En: Mart\u00edn Arruego N. La Condesa de Bureta. Zaragoza: Editorial Comunitier; 1999. P. 55-73<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809 RESUMEN: En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza entre los a\u00f1os 1808 y 1809, trat\u00e1ndose del momento en el que se sufren los dos sitios, siendo estos asedios, acontecimientos de gran relevancia en la Guerra de Independencia, que asol\u00f3 &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/#more-38369\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[113],"tags":[7680,7676,7679,7640,7678,7675,7677],"class_list":["post-38369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-medicina-enfermeria","tag-condesa-de-bureta","tag-guerra-de-la-independencia","tag-maria-rafols","tag-sanidad","tag-siglo-xix","tag-sitios","tag-zaragoza","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.2 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809 RESUMEN: En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/\" \/>\n<link rel=\"next\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/2\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809\",\"datePublished\":\"2016-08-13T19:32:42+00:00\",\"dateModified\":\"2016-08-13T19:32:44+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/\"},\"wordCount\":3047,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"condesa de Bureta\",\"guerra de la Independencia\",\"Mar\u00eda Rafols\",\"sanidad\",\"siglo XIX\",\"Sitios\",\"Zaragoza\"],\"articleSection\":[\"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/\",\"name\":\"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-08-13T19:32:42+00:00\",\"dateModified\":\"2016-08-13T19:32:44+00:00\",\"description\":\"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809 RESUMEN: En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/author\\\/pmedadmin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809","description":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809 RESUMEN: En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/","next":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/2\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809","datePublished":"2016-08-13T19:32:42+00:00","dateModified":"2016-08-13T19:32:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/"},"wordCount":3047,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["condesa de Bureta","guerra de la Independencia","Mar\u00eda Rafols","sanidad","siglo XIX","Sitios","Zaragoza"],"articleSection":["Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/","name":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2016-08-13T19:32:42+00:00","dateModified":"2016-08-13T19:32:44+00:00","description":"La asistencia sanitaria durante los sitios de Zaragoza: 1808-1809 RESUMEN: En el siguiente art\u00edculo nos adentramos en la historia de la ciudad de Zaragoza","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/asistencia-sanitaria-zaragoza-1808-1809\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":4892,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}