{"id":38851,"date":"2016-09-04T10:26:02","date_gmt":"2016-09-04T08:26:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=38851"},"modified":"2016-09-04T10:26:37","modified_gmt":"2016-09-04T08:26:37","slug":"quien-debe-dar-las-malas-noticias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/quien-debe-dar-las-malas-noticias\/","title":{"rendered":"El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dar malas noticias en salud representa hasta la actualidad un verdadero paradigma el cual hasta el momento no se protocoliza a nivel mundial quien deber\u00eda ser el responsable de emitir una u otra informaci\u00f3n acerca del estado de salud, complicaci\u00f3n o pron\u00f3stico de un paciente determinado, la informaci\u00f3n normalmente tiene dos niveles el que debe emitirse a la familia y aquel que debe ser indicado al paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Articulo de revisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dr. \u00c1lvaro Manuel Quinche Suquilanda.<\/li>\n<li>Dra. Ana Lorena R\u00edos Elizalde.<\/li>\n<li>Dr. Marco Agust\u00edn Ayala S\u00e1nchez.<\/li>\n<li>Md. Ginger Tamara Goya Rodr\u00edguez.<\/li>\n<li>Nelly Yolanda Quiroga Ortiz.<\/li>\n<li>Doctor en Medicina General y Cirugia, R3 Posgrado de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad Nacional de Loja.<\/li>\n<li>Doctora en Medicina General y Cirugia, Directora del departamento de discapacidades del Distrito 11D03 Paltas-Salud.<\/li>\n<li>Doctor en Medicina General y Cirugia, R3 Posgrado de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad Nacional de Loja.<\/li>\n<li>M\u00e9dico, R3 del Posgrado de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad Nacional de Loja.<\/li>\n<li>M\u00e9dico General, Residente del Hospital B\u00e1sico de la ciudad de Cariamanga, Prov. de Loja<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAlgunos m\u00e9dicos te informan pero no te comunican, te oyen pero no te escuchan y te atienden pero no te acompa\u00f1an.\u201d Albert Jovell (M\u00e9dico y paciente oncol\u00f3gico, Barcelona 1962)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de la carrera profesional todos los profesionales inmersos en esta rama deben tener conocimiento de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo abordar noticias desfavorables debido a que d\u00eda a d\u00eda los profesionales inmiscuidos en salud enfrentan diferentes situaciones en las que tiene que transmitir al paciente o a sus familiares una informaci\u00f3n desfavorable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de nuestra formaci\u00f3n no se encuentran incluidos temarios de c\u00f3mo abordar al paciente y su familia al dar una mala noticia, y que la mayor\u00eda del personal de salud aprende durante su desarrollo profesional con el paso de los a\u00f1os, ni existe una buena relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente en la pr\u00e1ctica diaria, ya que en ocasiones esa falta de empat\u00eda y confianza hace que involuntariamente nos mostremos inaccesibles ante su majestad el paciente, por lo que la labor del m\u00e9dico de familia en esta instancia se vuelve muy importante porque su accionar en el n\u00facleo familiar y en si por el nivel de confianza que los mismos presentan con los pacientes, la familia y la comunidad .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Objetivos<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Conocer c\u00f3mo abordar a un paciente y su familia al momento de dar una mala noticia en medicina acoplando los 6 pasos de<\/li>\n<li>Identificar la t\u00e9cnica para mejorar la comunicaci\u00f3n con el paciente y sus familiares al dar una mala noticia.<\/li>\n<li>Evidenciar la informaci\u00f3n actual y de calidad sobre la tem\u00e1tica de estudio.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Materiales y M\u00e9todos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 una b\u00fasqueda previa de documentos tanto en espa\u00f1ol como en ingl\u00e9s en Google Scholar de documentos publicados por diferentes sociedades tanto en Ecuador como a nivel internacional sobre estudios de c\u00f3mo abordar las malas noticias en el \u00e1mbito de la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente se realiz\u00f3 una b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica cient\u00edfica sistematizada concret\u00e1ndose los descriptores a utilizar para realizarla a trav\u00e9s de una consulta con la aplicaci\u00f3n DeCS en las bases de datos PudMed, PsychInfo, Cuiden, Ibecs, Lilacs, Scielo, Biblioteca de salud de la OPS\/OMS. El l\u00edmite temporal fue de 5 a\u00f1os y se buscaron las palabras clave en t\u00edtulo y abstract, adem\u00e1s de como descriptores; tomando en cuenta que dichos art\u00edculos cient\u00edficos tengan factor de impacto Q1 y Q2. En la b\u00fasqueda de literatura gris se incluy\u00f3 todo tipo de documentos aportados por las diferentes sociedades y asociaciones profesionales que hac\u00edan referencia al tema, incluidas algunas tesis realizadas en nuestro Pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de tener que comunicar malas noticias puede ser desagradable o estresante tanto para el profesional como para el paciente o sus familiares. Adem\u00e1s, si se es poco h\u00e1bil al tener que informar noticias desagradables, se puede generar un sufrimiento a\u00f1adido para el paciente o su familia y como consecuencia, deteriorar la relaci\u00f3n posterior con el profesional que fue el responsable de indicar este tipo de noticias estresantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, saber manejar esta situaci\u00f3n puede disminuir el impacto emocional sobre el paciente en el momento de ser informado, permitiendo ir asimilando la nueva realidad poco a poco y, al mismo tiempo, afianzar la relaci\u00f3n personal de salud-paciente. (Ministerio de protecci\u00f3n Social 2006). A partir del siglo II el abogado y escritor romano Aulus Gellius indicaba desde este tiempo que el m\u00e9dico completo y perfecto es aquel con una personalidad humanista o aquel que est\u00e1 formado y tiene vastos conocimientos en las tres dimensiones b\u00e1sicas de un ser humano como son: pideia (educaci\u00f3n), philanthrop\u00eda (empat\u00eda) y techn\u00e9 (competencia t\u00e9cnica) (Guerra, 2011). Pero evidenciamos basados en la experiencia que la mayor\u00eda de personas inmersas en el \u00e1mbito de la salud carecemos de conocimiento para abordar la informaci\u00f3n referente a temas delicados con la salud de nuestros pacientes, pero sobretodo carecemos de empat\u00eda en los momentos m\u00e1s delicados de la actividad m\u00e9dica, afectando directamente el nivel emocional del paciente y de sus familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Importante<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conociendo previamente los pensum de estudio de los centros educativos de nuestra localidad y observando que en los mismos no se encuentra incluidos temarios de como abordar al paciente y su familia al dar una mala noticia, y que la mayor\u00eda del personal de salud aprende durante su desarrollo profesional con el paso de los a\u00f1os, con el presente trabajo de revisi\u00f3n se pretende dar a conocer a todos profesionales inmiscuidos en el \u00e1rea de la salud los diferentes pasos a seguir para transmitir una mala noticia en forma adecuada generando una mejor relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente en la pr\u00e1ctica diaria. Ya que en ocasiones esa falta de empat\u00eda y confianza hace que involuntariamente nos mostremos con una apariencia agresiva, poco expresiva y con una comunicaci\u00f3n a base de tecnicismos innecesarios e incomprensibles para el paciente, y sin escuchar o poner atenci\u00f3n a lo que realmente nos quiere demostrar y saber el paciente y su familia, sin aplicar en lo absoluto el lenguaje no verbal o de escucha directa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C\u00f3mo definimos una mala noticia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos autores indican que mala noticia es toda aquella que va a cambiar de forma grave o adversa las perspectivas del paciente sobre su futuro (Art\u00fas &amp; P\u00e9rez 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, \u201clo malo\u201d de la noticia depende de la perspectiva del paciente en relaci\u00f3n con su futuro y no s\u00f3lo se refiere al riesgo de muerte. Puede estar relacionada a un cambio en los objetivos del tratamiento (curativo vs. paliativo), a la p\u00e9rdida de la autonom\u00eda f\u00edsica o cognitiva, al impacto en la vida familiar o conyugal, al papel que ha desempe\u00f1ado en la sociedad, etc. (Badruddin, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la literatura hasta la actualidad emergen verdaderas interrogantes al momento de informar desde el diagnostico de una enfermedad, por m\u00e1s simple que sea hasta aquella con alto grado de mortalidad y que altera la estructura y funcionalidad familiar m\u00e1s aun cuando se indican los procedimientos m\u00e9dicos que se deben aplicar a estos pacientes recientemente alterados emocional y psicol\u00f3gicamente, por lo que se debe abordar adecuadamente el manejo de la informaci\u00f3n para que de esta manera el paciente no se niegue a participar en los m\u00e9todos terap\u00e9uticos establecidos pero primordialmente lo que se debe evitar a toda costa es que estas personas no pierda su esperanza de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir representan toda informaci\u00f3n que afecta negativamente a las expectativas de la persona, pudiendo tratarse de:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Enfermedades cr\u00f3nicas: DM, HTA<\/li>\n<li>Enfermedades progresivamente incapacitantes:\n<ol>\n<li>Enfermedades degenerativas.<\/li>\n<li>Psicopat\u00edas progresivamente desestructurantes.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Enfermedades con pron\u00f3stico vital corto.<\/li>\n<li>Diagn\u00f3sticos inoportunos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que conllevan a<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">generar un conflicto entre las expectativas que ten\u00eda el paciente antes de recibirla y las expectativas que \u00e9sta le proporciona la reacci\u00f3n del paciente ante una mala noticia depende de su edad, obligaciones personales y profesionales, experiencia previa, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la verdadera dificultad radica sobre todo en los casos que representan una noticia de vida, pronostico o expectativa y m\u00e1s a\u00fan cuando la misma se ve mermada por la gravedad de la enfermedad y las cuales el manejo terap\u00e9utico no asegura ninguna curaci\u00f3n en su totalidad o su porcentaje de supervivencia no cumple las expectativas ni de la parte medica ni de los familiares ni menos a\u00fan del paciente, en casos como estos son los que se presentan las mayores di\ufb01cultades y los que han generado una serie de interrogantes. Entre ellas se encuentran: \u00bfDecir o no decir? \u00bfCu\u00e1nto decir? \u00bfC\u00f3mo decir una mala noticia? \u00bfQui\u00e9n es responsable de comunicarla? \u00bfA qui\u00e9n se le comunica? \u00bfQu\u00e9 da\u00f1o puede causar una noticia? \u00bfC\u00f3mo balancear verdad y esperanza? \u00bfDesean los pacientes saber la verdad? \u00bfQu\u00e9 le ocurre al profesional al comunicar una mala noticia? \u00bfSe puede \u201cproteger\u201d al paciente y su familia del impacto de una mala noticia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas interrogantes fueron vividas en la pr\u00e1ctica profesional diaria, y estudiadas en las literaturas para de esta manera intentar abordarlas, bas\u00e1ndonos principalmente en los criterios de la \u00e9tica profesional, la bio\u00e9tica y las practicas basadas en esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si damos una mirada hacia atr\u00e1s por la d\u00e9cada de los 70 observamos que no existen m\u00e1s de 10 art\u00edculos referentes al tema de c\u00f3mo abordar las malas noticias, pero a medida que pasa el tiempo en el a\u00f1o 90 y hasta la actualidad se han redactado un sinn\u00famero de art\u00edculos referentes a esta tem\u00e1tica, escritos de todas las \u00e1reas principalmente de aquellas en las cuales la comunicaci\u00f3n de malas noticias es el pan de cada d\u00eda, pero la preocupaci\u00f3n por escribir emerge probablemente por dos consideraciones que abren a una necesaria reflexi\u00f3n. La primera, que el equipo asistente de la salud ha cobrado noci\u00f3n de una dificultad comunicacional y que la intenta remediar para beneficio del paciente. La segunda, que el mismo equipo asistente pretende instrumentar una modalidad de protecci\u00f3n ante la respuesta agresiva del paciente o de su entorno, respuesta que colocar\u00eda en riesgo la seguridad f\u00edsica, la reputaci\u00f3n, o m\u00e1s frecuentemente la econom\u00eda de los interesados a trav\u00e9s de apremios legales (Kusminsky, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que desde los a\u00f1os 70 la psicolog\u00eda social indica que por naturaleza todos los humanos adoptamos una actitud de negaci\u00f3n al momento de emitir o comunicar una mala noticia, principalmente cuando la misma tiende a alterar la estabilidad emocional de una persona y de su familia independientemente si existiera amistad o no con las mismas .Este fen\u00f3meno ha sido denominado efecto MUM (Mum about Undesirable Messages o silencio sobre mensajes no deseados) y ser\u00eda producto de nuestra inferencia de la reticencia del otro a recibir la informaci\u00f3n y del temor de vernos \u201ccontagiados\u201d por las reacciones emocionales que la informaci\u00f3n genere (Dibble, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo de la medicina humana, se ha observado y estudiado que la resistencia de los profesionales a informar malas noticias principalmente se asocia a que genera un estado de ansiedad y en casos depresi\u00f3n acompa\u00f1ado de stress, intensas emociones, pero lo m\u00e1s trascendental y preocupante en las personas que emiten una mala noticia es la sensaci\u00f3n de responsabilidad por la informaci\u00f3n dada y el temor a ser evaluados negativamente (Shochet &amp; Wright 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actitud estar\u00eda igualmente determinada por la aproximaci\u00f3n del profesional hacia el dolor y la muerte, y su capacidad para enfrentar los sentimientos propios y de los dem\u00e1s (Bascu\u00f1\u00e1n, 2013). La di\ufb01cultad para comunicar malas noticias se ha asociado tambi\u00e9n a caracter\u00edsticas de la formaci\u00f3n profesional, en tanto tradicionalmente ha enfatizado, el proceso de sanar y reducir el sufrimiento, por lo que el deterioro y la muerte tienden a generar impotencia, frustraci\u00f3n y culpa en el profesional (Sommers &amp; L Auner 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, las caracter\u00edsticas del entorno social y cultural en que se encuentran pacientes y profesionales, ser\u00e1n determinantes en las preferencias y expectativas que se sostienen respecto a esta pr\u00e1ctica. Por ejemplo, la literatura ha mostrado importantes variaciones entre regiones respecto a la comunicaci\u00f3n (u omisi\u00f3n de informaci\u00f3n) del diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer a los pacientes y por tanto tambi\u00e9n en relaci\u00f3n al nivel de participaci\u00f3n que tienen en la toma de decisiones (Schwartsmann &amp; Brunetto 2013). Si bien, actualmente el reconocimiento del principio de autonom\u00eda y de los derechos de los pacientes entre otros, ha derivado en un conjunto de obligaciones \u00e9ticas y legales respecto a la informaci\u00f3n debida a ellos; \u00e9stas han sido enfrentadas de distintas maneras por el mundo profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que la comunicaci\u00f3n de la verdad por m\u00e1s cruda y cruel que parezca se basa en el reconocimiento del valor de la veracidad y de que \u00e9sta forma parte del respeto que merece toda persona y constituye la base de cualquier relaci\u00f3n de con\ufb01anza (Alonso &amp; Ir\u00e1izoz 2014).La mentira desconoce la dignidad intr\u00ednseca del ser humano as\u00ed como su libertad. Saber la verdad es por tanto un derecho b\u00e1sico humano. Todo ser humano tiene derecho a participar, con conocimiento y apoyo, de las decisiones que se tomen respecto a su propia persona. En este sentido, no habr\u00eda motivo por el que alguien puede defraudar la con\ufb01anza depositada en \u00e9l y despojar al otro del derecho de enfrentar, bien o mal, su propia existencia, su propio destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estudios realizados y la literatura evidenciamos \u201cqui\u00e9n\u201d, \u201ca qui\u00e9n\u201d y \u201cc\u00f3mo\u201d se comunica una mala noticia, (Bascu\u00f1\u00e1n, 2013) en su estudio indica que consistentemente con las recomendaciones \u00e9ticas, existe acuerdo entre los m\u00e9dicos participantes que idealmente es el m\u00e9dico tratante quien debe comunicar una mala noticia. Sin embargo, se reconoce que esto no ocurre siempre as\u00ed<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, m\u00faltiples profesionales ofrecen atenci\u00f3n al paciente y, en muchos casos, no son los m\u00e9dicos quienes pasan m\u00e1s tiempo con \u00e9l. Adem\u00e1s paciente y familiares frecuentemente consultan las mismas interrogantes a los distintos profesionales por lo cual resulta necesaria la coordinaci\u00f3n al interior del equipo de salud con el \ufb01n de evitar la entrega de informaci\u00f3n dis\u00edmil y de\ufb01nir las funciones que cumplir\u00e1 cada uno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a la persona a quien se debe comunicar una mala noticia, se determin\u00f3 que mientras algunos consideran que la informaci\u00f3n le pertenece al paciente, por lo cual \u00e9l tiene el derecho a ser informado y decidir si alguien m\u00e1s puede serlo; para otros es preferible informar primero a la familia con el objetivo de que apoyen al paciente en el momento de recibir la informaci\u00f3n. Esta segunda postura tiende a ser fundamentada a partir de la propia experiencia y es consistente con la manera en que se ha determinado c\u00f3mo comunicar una mala noticia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes participaron en este estudio se\u00f1alaron que no existe un tipo de procedimiento acordado por el equipo o deliberadamente pensado para ello. Por el contrario, cada m\u00e9dico ha desarrollado sus propias estrategias de acuerdo a su experiencia personal y la observaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Mientras para algunos se debe dar la noticia de a poco y no utilizar palabras \u201ccargadas\u201d (por ejemplo, tumor) para evitar su impacto emocional; para otros es preferible \u201cdar la noticia sin rodeos\u201d y utilizando un lenguaje directo para prevenir malos entendidos. Un grupo no menor de m\u00e9dicos se\u00f1al\u00f3 \u201cofrecer el peor escenario posible\u201d puesto que as\u00ed toda informaci\u00f3n posterior ser\u00eda positiva, y por \u00faltimo una cuarta estrategia consist\u00eda en \u201cinformar s\u00f3lo lo que se pregunta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas estrategias son similares a las observadas en otros estudios y parecieran responder m\u00e1s a las aprehensiones de los profesionales que a aquellas de los pacientes (Shaw &amp; Heinrich 2012). Esto es esperable si observamos que en numerosas investigaciones los m\u00e9dicos re\ufb01eren no haber tenido espacios de re\ufb02exi\u00f3n sobre el tema ni instancias educativas al respecto. Nos preguntamos entonces \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda no ser una pr\u00e1ctica dif\u00edcil? \u00bfC\u00f3mo esperar que los profesionales se sientan seguros de c\u00f3mo proceder en estas situaciones y de enfrentar los sentimientos tanto del paciente como propios, si no han tenido oportunidades al menos de detenerse pensar en esto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto pacientes como m\u00e9dicos somos parte de un sistema social que define las coordenadas de lo que es esperable, deseable y posible. Un aspecto especialmente importante en nuestra cultura es el papel de la familia, sea como fuente de apoyo o de conflicto. Por lo tanto, incorporar nociones de<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c\u00f3mo enfrentar a la familia en el proceso de comunicaci\u00f3n de malas noticias para nosotros es fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una situaci\u00f3n especialmente compleja que enfrenta el profesional es cuando los familiares solicitan omitir informaci\u00f3n al paciente (\u201cnosotros lo conocemos, no lo va a resistir, no se lo puede decir\u201d). Se ha denominado colusi\u00f3n o conspiraci\u00f3n del silencio a los casos en los cuales m\u00e9dicos y familiares o personas cercanas al paciente, comparten informaci\u00f3n que \u00e9l desconoce sobre si mismo y que desea saber. Esto \u00faltimo es fundamental porque las situaciones en las cuales el paciente no desea saber y nos coludimos con su \u201cnegaci\u00f3n adaptativa\u201d son muy diferentes (Barbero, 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, esta \u201cconspiraci\u00f3n\u201d entre los seres cercanos y el m\u00e9dico, tiene la noble intenci\u00f3n de proteger al paciente bajo el supuesto de que \u00absi no sabe no sufre\u00bb. Sin embargo, se ha sostenido que en estos casos el paciente, de una u otra manera (incluida sus claves corporales), \u201csabe\u201d, sentir\u00e1 que algo se le oculta y terminar\u00e1 perdiendo la con\ufb01anza en el m\u00e9dico y en sus seres cercanos, llev\u00e1ndolo a aislarse y a vivir su enfermedad en soledad. Adem\u00e1s, se ha ido comprendiendo que muchas veces la protecci\u00f3n al paciente es una auto-protecci\u00f3n de los familiares. \u201cSi no lo hablamos, es como si no ocurriera y no sufrimos\u201d. Es decir, frecuentemente constituye una defensa de los familiares ante una realidad que para ellos es insoportable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, lo que se ha observado es que en la medida que los familiares van pudiendo asimilar la informaci\u00f3n, van pensando tambi\u00e9n que el paciente puede hacerlo. El paciente es el enfermo, pero ayudar a la familia a procesar la verdad tambi\u00e9n es parte de la tarea. Si confrontamos a la familia con esta \u201cconspiraci\u00f3n\u201d aludiendo a la responsabilidad profesional, los principios \u00e9ticos y los derechos del paciente, puede ser vivido como un reproche, que desconoce la profunda preocupaci\u00f3n y dolor que \u00e9sta vive, y como se\u00f1ala Barbero (2006), s\u00f3lo generar actitudes defensivas y un mayor distanciamiento del m\u00e9dico, haciendo su trabajo a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que existen ciertos panoramas igualmente antes o despu\u00e9s de emitir tal o cual informaci\u00f3n de la salud de un paciente como que el mismo pueda negarse a querer saber la verdad, puede aceptar la realidad y pedirnos que no informemos a la familia de la enfermedad que padece \u00bfqu\u00e9 debemos hacer en esos casos? \u00bfDebemos obligarlo a conocer la verdad? \u00bfDebemos ignorar su solicitud y hablar con la familia? Sin duda conociendo los derechos y obligaciones de nuestros pacientes, debemos actuar respetando los principios bio\u00e9ticos que rigen la \u00e9tica profesional m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en nuestro pa\u00eds con la constituci\u00f3n el paciente tiene derecho a la informaci\u00f3n integra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LEY DE DERECHOS Y AMPARO DEL PACIENTE ECUADOR\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos indica que, los pacientes tienen derecho a conocer en los servicios de salud, la naturaleza de sus dolencias, el diagn\u00f3stico m\u00e9dico y las alternativas de tratamiento, respetando su privacidad y dignidad. Y en el Articulo 5 sobre el derecho a la informaci\u00f3n se reconoce el derecho de todo paciente a que, antes y en las diversas etapas de atenci\u00f3n al paciente, reciba del centro de salud a trav\u00e9s de sus miembros responsables, la informaci\u00f3n concerniente al diagn\u00f3stico de su estado de salud, al pron\u00f3stico, al tratamiento, a los riesgos a los que m\u00e9dicamente est\u00e1 expuesto, a la duraci\u00f3n probable de incapacitaci\u00f3n y a las alternativas para el cuidado y tratamientos existentes, en t\u00e9rminos que el paciente pueda razonablemente entender y estar habilitado para tomar una decisi\u00f3n sobre el procedimiento a seguirse. Except\u00faense las situaciones de emergencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente tiene derecho a que el centro de salud le informe quien es el m\u00e9dico responsable de su tratamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concordancias:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ley Org\u00e1nica de Salud<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indica en su art\u00edculo 6.- derecho a decidir.- todo paciente tiene derecho a elegir si acepta o declina el tratamiento m\u00e9dico. En ambas circunstancias el centro de salud deber\u00e1 informarle sobre las consecuencias de su decisi\u00f3n. (Ley de derechos y amparo del paciente 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Como comunicar malas noticias: protocolo de seis etapas de Buckman<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Primera etapa. Preparar el contexto f\u00edsico m\u00e1s adecuado se incluir\u00edan todos los aspectos<\/strong> relacionados con el momento m\u00e1s adecuado, lugar, profesional, paciente, etc., as\u00ed como una peque\u00f1a evaluaci\u00f3n del estado emocional del paciente para averiguar si es el momento m\u00e1s adecuado para dar la mala noticia; por ejemplo, \u00bfC\u00f3mo se encuentra hoy?, o \u00bfQu\u00e9 tal, c\u00f3mo se siente?, o \u00bfSe siente hoy lo su\ufb01cientemente bien para hablar un rato? (dependiendo de la situaci\u00f3n se elegir\u00e1 una de estas preguntas o alguna similar).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Segunda etapa. Averiguar cu\u00e1nto sabe el paciente <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fase es muy importante, ya que el paciente a menudo presenta ideas o al menos sospechas que pueden ahorrar mucho tiempo al m\u00e9dico. El aporte de la informaci\u00f3n y el impacto que puede producir depender\u00e1n en gran medida de la correcta ejecuci\u00f3n de esta fase. Se realiza mediante preguntas indirectas abiertas y escucha activa con t\u00e9cnicas de apoyo narrativo, concentrando la atenci\u00f3n no s\u00f3lo en la narraci\u00f3n del enfermo, sino tambi\u00e9n en su comunicaci\u00f3n no verbal. Interesa particularmente saber c\u00f3mo de grave cree el paciente que es su proceso y c\u00f3mo puede afectar a su futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos aspectos interesan mucho m\u00e1s que el hecho de si conoce el nombre de su enfermedad. Podr\u00edan utilizarse preguntas como: \u2014 \u00bfQu\u00e9 piensa usted sobre este problema, su dolor en el pecho, su tos, etc.? \u2014 \u00bfQu\u00e9 le han dicho sobre su enfermedad? (Esta pregunta es muy positiva de cara a evitar malos entendidos o mensajes contradictorios o con matices diferentes, problema relativamente frecuente en pacientes que son atendidos por distintos profesionales en diferentes \u00e1mbitos como los pacientes oncol\u00f3gicos, etc.): \u2014 \u00bfA qu\u00e9 cree que puede ser debido su problema? \u2014 \u00bfC\u00f3mo ve usted esto de grave? Incluso estas preguntas conviene hacerlas de forma escalonada, dejando por ejemplo la \u00faltima de las descritas para al \ufb01nal de esta fase, cuando ya hayamos captado parte de las creencias del paciente. Con este tipo de preguntas podremos obtener informaci\u00f3n del paciente en diferentes aspectos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; C\u00f3mo se acerca su impresi\u00f3n a la naturaleza real de su problema.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Caracter\u00edsticas del paciente: nivel educacional, capacidad de expresi\u00f3n, preparaci\u00f3n, etc. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; <em>Estado emocional en relaci\u00f3n a su proceso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene estar atento a lo que el paciente dice y a lo que no dice o evita decir, as\u00ed como a todas las claves no verbales que seamos capaces de captar. Es interesante advertir la falta de concordancia entre comunicaci\u00f3n no verbal y verbal. Por otro lado, este tipo de preguntas en una persona que no sospeche nada pueden ayudar a aclimatarlo a la nueva situaci\u00f3n. Una vez que hemos explorado lo que ya sabe, debemos saber lo que sospecha. Si no ha salido con alguna de las preguntas anteriores se puede a\u00f1adir alguna de las siguientes: \u2014 \u00bfY usted por qu\u00e9 cree que le han hecho todas estas pruebas? \u2014 \u00bfY qu\u00e9 es exactamente lo que le tiene preocupado? \u2014 \u00bfEst\u00e1 usted preocupado por&#8230;? \u2014 \u00bfHay alguna cosa que le preocupe?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una segunda fase podemos introducir preguntas sobre el futuro, sobre todo en el tipo de pacientes que sospechemos no saben nada de la naturaleza de su problema. Por ejemplo: \u00bfQu\u00e9 planes tiene usted con respecto a su futuro? Esta fase pretende minimizar la incomodidad en la medida de lo posible y transmitir al paciente que nos interesamos por lo que piensa y siente, estando dispuestos a escucharle. Hay que tener en cuenta que el profesional no es el \u00fanico medio de informaci\u00f3n. El paciente recibe informaci\u00f3n a trav\u00e9s de otros enfermos, de medios diagn\u00f3sticos o terap\u00e9uticos, de otros profesionales o de los medios de comunicaci\u00f3n. Otra ventaja a\u00f1adida de una correcta ejecuci\u00f3n de esta fase es evitar los mensajes m\u00e1s o menos contradictorios que entre distintos profesionales se producen a menudo, ya sea por distinto criterio, por miedo a decir la verdad, por inseguridad o desconocimiento. (Ascencio et al 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tercera etapa. Encontrar lo que el paciente quiere saber<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fase es fundamental a la hora de compartir informaci\u00f3n posterior con los pacientes. A veces es dif\u00edcil conocer si el enfermo quiere saber y si la informaci\u00f3n que se est\u00e1 aportando es mucha o escasa. O sea, que es dif\u00edcil saber<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">cu\u00e1nta informaci\u00f3n es capaz de asimilar en cada entrevista. Se aconseja preguntar directamente qu\u00e9 nivel de informaci\u00f3n puede asimilar. Por ejemplo: Si esto se convirtiera por casualidad en algo grave, \u00bfpertenece usted al tipo de personas que le gustar\u00eda saberlo exactamente? \u00bfLe gustar\u00eda que yo le explicara todos los detalles del diagn\u00f3stico? o preferir\u00eda s\u00f3lo conocer el tratamiento a seguir? Si el problema fuera grave, \u00bfcu\u00e1nto le gustar\u00eda saber sobre \u00e9l?, o, \u00bfLe gustar\u00eda que le explicara todos los detalles sobre su problema o hay alguien m\u00e1s a quien le gustar\u00eda que se lo contara?, por otro lado, en la \u00faltima pregunta se deja abierta la posibilidad de desplazar el peso de la informaci\u00f3n a otra persona del entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de preguntas puede parecer que \u00abdesvela\u00bb informaci\u00f3n o que incluso puede causar m\u00e1s estr\u00e9s en los propios pacientes, pero la realidad es que si se realiza bien, puede clari\ufb01car muchas cosas al profesional sin perjudicar al paciente. En nuestra cultura, una opci\u00f3n puede ser la de esperar a que el enfermo sea el que nos pida m\u00e1s informaci\u00f3n, muy pendiente de la comunicaci\u00f3n no verbal, esperando a que el paciente asimile cada \u00abparte\u00bb de la informaci\u00f3n que se le haya dado con silencios y escucha activa, y que nos pida m\u00e1s mirando al profesional en actitud de espera o pidiendo m\u00e1s informaci\u00f3n con preguntas directamente. En caso de que el paciente exprese su preferencia por no discutir el tema o lo d\u00e9 a entender, debemos dejar siempre abierta la puerta, ya que un porcentaje de ellos pueden cambiar de opini\u00f3n posteriormente. Pero el respeto a la decisi\u00f3n del paciente debe ser obvio. (Ascencio et al 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cuarta etapa. Compartir la informaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el paciente en la anterior fase ha expresado su deseo de compartir toda la informaci\u00f3n procederemos a ello. Si el paciente lo neg\u00f3, pasaremos a discutir el plan terap\u00e9utico. El aporte de la informaci\u00f3n aqu\u00ed tiene un doble papel: que el paciente conozca su proceso y realizar un di\u00e1logo terap\u00e9utico. Lo primero es \u00abalinearnos\u00bb con el paciente, partiendo del nivel de informaci\u00f3n que ya tiene. A continuaci\u00f3n se deciden los objetivos de la entrevista: qu\u00e9 aspectos informativos y educacionales van a ser tratados. Es esencial tener una agenda clara, siempre muy abierta a la agenda del propio paciente. A partir de aqu\u00ed empezaremos a abordar elementos del diagn\u00f3stico, tratamiento, pron\u00f3stico o apoyo del paciente en funci\u00f3n de las necesidades. En esta fase es importante ser consciente del derecho del paciente a tomar sus propias decisiones, en relaci\u00f3n al tratamiento principalmente, y que ello no genere frustraci\u00f3n en el profesional si no coincide con su visi\u00f3n de la situaci\u00f3n (Baile, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Quinta etapa. Responder a los sentimientos del paciente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consiste b\u00e1sicamente en identi\ufb01car y reconocer las reacciones de los pacientes. Unas malas noticias bien comunicadas pueden fracasar si el profesional no desarrolla adecuadamente esta fase. Como elementos importantes hay que destacar aqu\u00ed el papel de los silencios, la empat\u00eda no verbal y la escucha y el respeto al paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sexta etapa. Plani\ufb01caci\u00f3n y seguimiento del proceso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El seguimiento debe ser consensuado por ambos. El profesional debe dejar claro al paciente que siempre estar\u00e1 a su disposici\u00f3n para lo que necesite. Debe estar continuamente atento a los problemas o preocupaciones del enfermo, y movilizar tambi\u00e9n todas las fuentes de apoyo familiar o social que sean necesarias en cada momento. En este sentido, hay que tener en cuenta que este tipo de enfermos generan verdaderos n\u00facleos de soledad al no compartir sus preocupaciones y miedos con otros familiares o amigos para no hacerlos sufrir. Debe aclararse la continuidad de nuestra atenci\u00f3n en estos aspectos comunicacionales tanto como en el proceso f\u00edsico. La actitud obviamente debe ser positiva, prepar\u00e1ndose para lo peor cuando exista esta posibilidad y esperando lo mejor, sin falsas esperanzas y sin aportar informaci\u00f3n no real. Debe plani\ufb01carse una determinada estrategia en relaci\u00f3n al n\u00famero de visitas, fases del tratamiento, etc. El paciente debe comprobar que controlamos la situaci\u00f3n (Baile, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que para la aplicaci\u00f3n de estos lineamientos en la pr\u00e1ctica diaria se debe tener la capacidad de ejercer una comunicaci\u00f3n efectiva y adecuada con el paciente y su familia, cambiando la tradicional comunicaci\u00f3n m\u00e9dico \u2013 paciente por los lineamientos actuales de confianza y empat\u00eda, incluidas en estas pr\u00e1cticas desde la forma de realizar el interrogatorio cl\u00ednico hasta el examen f\u00edsico y su seguimiento, por lo que lo mencionado no debe considerarse como una habilidad opcional sino obligatoria en todos los profesionales inmiscuidos en salud y basados en fundamentos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Principalmente en aquellos profesionales que est\u00e1n m\u00e1s en relaci\u00f3n con este tipo de noticias y pacientes, como el \u00e1rea de Oncolog\u00eda, medicina Interna, emergencia, cuidados intensivos en la que la comunicaci\u00f3n es elemental y debe llevar ese estado de confianza desde el primer contacto con el paciente, por lo que es primordial y deber\u00eda ser obligatorio aplicar en los pensum curriculares temas o lineamientos espec\u00edficos afines a mantener una buena comunicaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente y como abordar al mismo para emitir malas noticias o negativas de su estado. (Takiguchi, 2014). Pero bas\u00e1ndonos en los estudios determinamos que no existe en las mallas curriculares lineamientos espec\u00edficos de esta \u00e1rea o si las hay son muy superficiales. (Robinson, et al 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Habilidades a tener en cuenta por los profesionales de la Salud.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen ciertas habilidades que todo el personal inmiscuido en salud y que est\u00e1 relacionado con el paciente y por ende con las malas noticias debe saber b\u00e1sicamente como son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunicaci\u00f3n verbal y no verbal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se recomienda que el contenido verbal de la comunicaci\u00f3n sea cuidadoso, evitando palabras generadoras de mayor impacto del necesario: mejor decir \u00abno es bueno\u00bb que \u00abes malo\u00bb, \u00abtumor\u00bb que \u00abc\u00e1ncer\u00bb, \u00abparece que las cosas no van bien\u00bb que \u00abest\u00e1 evolucionando mal\u00bb. Es conveniente utilizar las propias palabras del paciente para hablar de asuntos delicados o dif\u00edciles, procurar que el tono de voz sea suave, c\u00e1lido y de ritmo pausado, tratando que lo que se dice sea concordante con lo que se hace (c\u00f3mo se dice y c\u00f3mo se comporta el m\u00e9dico), porque si un m\u00e9dico informa del resultado de una tomograf\u00eda computarizada diciendo \u00abse ve algo sin importancia y quiero pedirle otra prueba\u00bb y lo hace con una mirada huidiza y hablando muy r\u00e1pido, el mensaje que recibe el paciente no es el de las palabras sino el que transmite el comportamiento no verbal del m\u00e9dico (en este caso la evitaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se comunica mucho m\u00e1s con la postura (relajada o tensa), con la cercan\u00eda f\u00edsica o el distanciamiento, con la mirada (directa a los ojos o huidiza), con el tono de voz y el ritmo de las palabras, que con su propio contenido: \u00abMe ha dicho el m\u00e9dico que no me preocupe, pero casi no me miraba y no me ha dado ni tiempo a preguntarle nada; adem\u00e1s, le ha dicho a la enfermera que me citen urgente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empat\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Significa percibir y comprender la emoci\u00f3n que siente el paciente y expresar sinceramente la solidaridad emocional con \u00e9l por medio de palabras y, sobre todo, con el silencio, la calidez y el contacto f\u00edsico si procede. A lo largo de una entrevista en la que se informa de una mala noticia se dan una serie de oportunidades emp\u00e1ticas que el profesional puede aprovechar para mostrar su solidaridad emocional con el paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escucha activa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Significa saber facilitar la expresi\u00f3n narrativa y emocional del paciente, entender su lenguaje verbal y corporal. Las posturas del paciente, su mirada, los movimientos de sus manos y su cuerpo, el temblor de su voz, las expresiones faciales, los ojos llorosos&#8230; Todo esto transmite sus sentimientos. Para facilitar su relato, puede asentirse con la cabeza cuando el paciente habla, y\/o puede repetirse de manera afirmativa lo \u00faltimo que ha dicho; con ello podr\u00e1 percibir que se le escucha y se le anima a continuar hablando. Se escucha, tambi\u00e9n, pidi\u00e9ndole que clarifique algo que no se ha entendido y se\u00f1al\u00e1ndole alguna emoci\u00f3n que se ha percibido en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asertividad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el paciente siente que el m\u00e9dico sabe lo que hace y dice, le transmitir\u00e1 serenidad en el proceso. Incluso en situaciones de incertidumbre es importante que el paciente sepa de d\u00f3nde proceden las dudas y c\u00f3mo se ir\u00e1n solventando, contando con sus opiniones y deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baja reactividad<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dejar que el paciente vaya hablando, sin interrumpirle en su discurso, para evitar que algo importante se quede sin decir; algo que puede tener relaci\u00f3n con falsas creencias que convendr\u00e1 reconvertir, con falsas esperanzas que convendr\u00e1 redefinir&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silencio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una capacidad muy importante: el silencio del m\u00e9dico cuando el paciente dice: \u00abVeo que esto va mal\u00bb confirma que \u00e9ste tambi\u00e9n lo piensa. Adem\u00e1s de ayudar en la confirmaci\u00f3n de malas noticias, el silencio permite que el paciente reflexione sobre lo hablado y le permite expresar emociones sin sentirse limitado, vulnerable, d\u00e9bil, humillado, avergonzado, culpabilizado o inc\u00f3modo. Emplear el silencio, en la comunicaci\u00f3n cl\u00ednica, cuesta mucho a los m\u00e9dicos, ya que su preparaci\u00f3n se ha dirigido a la acci\u00f3n y, casi exclusivamente, a la acci\u00f3n de curar. Resulta m\u00e1s f\u00e1cil hacer y decir delante del paciente que callar y esperar. La pr\u00e1ctica en callarse hace que sea una parte m\u00e1s de nuestra forma de comunicarnos con los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe un consenso en la literatura mundial que enfatiza la necesidad de incorporar t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n en la educaci\u00f3n m\u00e9dica, los distintos m\u00e9todos se\u00f1alados anteriormente enfatizan la importancia de prepararse para la entrevista, ser emp\u00e1tico y dar malas noticias. La discusi\u00f3n de pron\u00f3stico y las opciones de tratamiento en el contexto paliativo es un tema fundamental y un reto en la Oncolog\u00eda actual, debido a que se ha encontrado que dentro de las principales preocupaciones de los pacientes en manejo paliativo son: el miedo a la muerte, al dolor, el cambio en las relaciones interpersonales, p\u00e9rdida de roles y limitaciones econ\u00f3micas. Lo cual nos lleva a considerar que los profesionales de la salud deben adaptar la informaci\u00f3n a las necesidades de cada enfermo y su familia, as\u00ed como tener la honestidad para aceptar los \u00e9xitos y fracasos en la comunicaci\u00f3n. Nuestro equipo recomienda siempre personalizar e individualizar la divulgaci\u00f3n de las malas noticias, pues de ello depende la toma de decisiones con dignidad al final de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En definitiva es el m\u00e9dico quien debe dar las malas noticias <\/strong>y para hacerlo debe tener en cuenta los siguientes pasos para que esta labor se haga menos complicada.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Sentir capacidad de mostrar empat\u00eda con el enfermo<\/li>\n<li>Graduar, en lo posible, la informaci\u00f3n negativa que se proporciona (verdad soportable)<\/li>\n<li>Proporcionar mensajes cortos y con esperanza<\/li>\n<li>No mentir para fomentar la confianza.<\/li>\n<li>Ser asequible y disponible ante cualquier inquietud<\/li>\n<li>Procurar que la informaci\u00f3n proporcionada sea congruente con la aportada por otros profesionales.<\/li>\n<li>Facilitar las condiciones para que el enfermo y sus familiares puedan expresar libremente sus emociones: llanto, ira, etc.<\/li>\n<li>Saber aguantar los silencios.<\/li>\n<li>No temer el preguntar, nunca dar las respuestas por entendidas.<\/li>\n<li>Ser capaz de escuchar con atenci\u00f3n al paciente sin interrumpirlo.<\/li>\n<li>Ser capaz de explorar los temores, preocupaciones y recursos del paciente y sus familiares:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s le preocupa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00bfNecesita m\u00e1s informaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00bfQu\u00e9 desea conocer y que no desea conocer?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00bfCu\u00e1les son sus deseos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00bfC\u00f3mo se siente?<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Evitar la sobreprotecci\u00f3n del enfermo y fomentar en \u00e9l la percepci\u00f3n de control.<\/li>\n<li>Ayudarle a priorizar objetivos, ofreciendo alternativas y sugiriendo posibles caminos<\/li>\n<li>Nunca rendirse y pedir apoyo psicol\u00f3gico o del equipo de salud, principalmente del m\u00e9dico familiar que representa el profesional de cabecera o de confianza de los pacientes.<\/li>\n<li>Tener presente que siempre hay cosas que se pueden hacer.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunicaci\u00f3n de malas noticias (excepto en los casos de urgencia o crisis) ha sido entendida como un proceso de acompa\u00f1amiento del paciente y sus familiares en el tiempo en el cual se re\ufb02exiona en conjunto sobre las decisiones a tomar. Este proceso se da en el contexto de una relaci\u00f3n de ayuda \u00edntima y personal con el paciente, donde se comparte no s\u00f3lo informaci\u00f3n sino que tambi\u00e9n angustias, incertidumbres y temores. Comenzamos sugiriendo que una mala noticia no s\u00f3lo es dif\u00edcil de o\u00edr sino que tambi\u00e9n de decir. De all\u00ed que el ocultamiento de la verdad fundamentado en el principio de no male\ufb01cencia, pareciera no s\u00f3lo intentar proteger al paciente de un da\u00f1o sino que tambi\u00e9n al profesional de sus propios sentimientos al tener que revelarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considerando que la manera c\u00f3mo se comunica una mala noticia tiene un efecto profundo en los pacientes, familiares y en el mismo profesional, se enfatiza la importancia de generar instancias educativas que permitan \ufb02exibilizar este proceso comunicacional identi\ufb01cando las propias di\ufb01cultades y reconociendo que los pacientes presentan distintas necesidades y preferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede observar, la entrega de malas noticias en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica ha sido indagada en el segundo y el tercer nivel de atenci\u00f3n, en la comunicaci\u00f3n de diagn\u00f3sticos graves o incapacitantes; es imperioso realizar estrategias educativas enfocadas al personal m\u00e9dico en formaci\u00f3n para el primer nivel de atenci\u00f3n, en el cual los pacientes, familiares o acompa\u00f1antes recibir\u00e1n los resultados una gran gama de padecimientos cr\u00f3nico degenerativos que afectar\u00e1n en mayor o menor medida a la integridad del individuo y la familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. 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Journal of Clinical Oncology, 31(3), 351-358.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Takiguchi, Y., Sekine, I., Iwasawa, S., Kurimoto, R., Sakaida, E., &amp; Tamura, K. (2014). Current Status of Medical Oncology in Japan\u2014Reality Gleaned from a Questionnaire Sent to Designated Cancer Care Hospitals. Japanese journal of clinical oncology, hyu059.<br \/>\nBadruddin, S. (2016). Ethics of Breaking Sad News to Patient by Health Care Professionals: Pakistan Perspective. Journal of Clinical Research &amp; Bioethics, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Dibble, J. L. (2016). MUM Effect, The. The International Encyclopedia of Interpersonal Communication.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Shochet, R., King, J., Levine, R., Clever, S., &amp; Wright, S. (2013). \u2018Thinking on my feet\u2019: an improvisation course to enhance students\u2019 confidence and responsiveness in the medical interview. 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Revista Espa\u00f1ola de Geriatr\u00eda y Gerontolog\u00eda, 49(5), 228-234.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Shaw, J., Dunn, S., &amp; Heinrich, P. (2012). Managing the delivery of bad news: An in-depth analysis of doctors\u2019 delivery style. Patient education and counseling, 87(2), 186-192.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Barbero, J. (2006). El derecho del paciente a la informaci\u00f3n: el arte de comunicar. In Anales del sistema sanitario de Navarra (Vol. 29, pp. 19-27). Gobierno de Navarra. Departamento de Salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Guerra, E. G. (2011). Estrategias y comunicaci\u00f3n: c\u00f3mo dar malas noticias. M\u00e1s dermatolog\u00eda, (15), 20-24.<\/p>\n<p>17. Kusminsky, G. (2013). La comunicaci\u00f3n de una mala noticia en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Hematolog\u00eda, 17(2), 179-183.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud El dar malas noticias en salud representa hasta la actualidad un verdadero paradigma el cual hasta el momento no se protocoliza a nivel mundial quien deber\u00eda ser el responsable de emitir una u otra informaci\u00f3n acerca del estado de salud, complicaci\u00f3n o pron\u00f3stico de &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/quien-debe-dar-las-malas-noticias\/#more-38851\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El paradigma de quien debe dar las malas noticias en salud\">Leer 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