﻿{"id":40052,"date":"2016-11-05T08:17:25","date_gmt":"2016-11-05T07:17:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=40052"},"modified":"2016-11-05T08:17:26","modified_gmt":"2016-11-05T07:17:26","slug":"factores-riesgo-autocuidados-drogas-inyectables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/factores-riesgo-autocuidados-drogas-inyectables\/","title":{"rendered":"Factores de riesgo y autocuidados de las Personas Usuarias de Drogas Inyectables"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: left;\"><strong>Factores de riesgo y autocuidados de las Personas Usuarias de Drogas Inyectables<\/strong><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas con mantenimiento del consumo compulsivo de Drogas Inyectables (DI) asumen variados y significativos riesgos de salud, tales como la adquisici\u00f3n de infecciones por Virus de Inmunodeficiencia Humana\/S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH\/SIDA), Virus de la Hepatitis C (VHC), infecciones cut\u00e1neas ocasionadas por abscesos por inadecuado m\u00e9todo de inyecci\u00f3n, y los riesgos asociados a la sobredosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores de riesgo y autocuidados de las Personas Usuarias de Drogas Inyectables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Psic. Manuel Cruz Palomares, Lic. Cecilia Salgado Espinoza, Lic. Leticia Gabriela Rodr\u00edguez Pedraza, Lic. Julio Barajas S\u00e1nchez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo ofrecer\u00e1 una revisi\u00f3n no solo sobre la situaci\u00f3n y riesgos de las Personas Usuarias de Drogas Inyectables (PUDI), sino que adem\u00e1s, revisar\u00e1 aspectos relacionados con la respuesta de las instituciones sanitarias en una concepci\u00f3n que supera el abordaje tradicional de las ciencias de la salud, a partir del desahucio, para concebir al usuario como un individuo consiente, que en medida de su situaci\u00f3n es capaz de generar autocuidados y cambios que reducen riesgos y da\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave:<\/strong> Personas Usuarias de Drogas Inyectables, Reducci\u00f3n de Da\u00f1os, autocuidado, riesgo, epidemiolog\u00eda, VIH, SIDA, Virus de la Hepatitis C, sobredosis, abscesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antecedentes de las Drogas Inyectables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consumo de drogas psicoactivas por grupos humanos ha sido una pr\u00e1ctica ancestral que data desde la prehistoria. La funci\u00f3n de estas sustancias fue primordialmente en rituales cham\u00e1nicos para exaltar sentidos de espiritualidad y conexi\u00f3n con los dioses. Aunque tambi\u00e9n se sabe que los ancestros de diversas partes del globo, encontraron otras funcionalidades a las sustancias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llegaron a usar como estimulantes para mitigar el cansancio f\u00edsico, como relajantes, adem\u00e1s del uso l\u00fadico para la diversi\u00f3n en festividades. La antropolog\u00eda ha revelado que el consumo ritualizado de alucin\u00f3genos y otras drogas, era normado y controlado entre las autoridades comunales. Incluso existen teor\u00edas que sugieren que la costumbre de nuestros antepasados de consumir sustancias, ejerci\u00f3 una importante influencia biol\u00f3gica y selectiva, que a la larga provoc\u00f3 la evoluci\u00f3n de la mente humana moderna. \u00b9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso del opio, considerada droga psicoactiva, tiene un origen ancestral que surgi\u00f3 en la antigua Persia. Desde entonces la cuesti\u00f3n de las drogas lleg\u00f3 a causar problemas sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Fue el caso de las famosas Guerras del Opio entre China e Inglaterra, que tuvieron lugar de 1842 a 1860. Como consecuencia del conflicto, se origin\u00f3 una de las pandemias de adicciones de gran magnitud, con alrededor de 15 millones de chinos adictos al opio. En esa \u00e9poca la epidemia fue exportada hacia Europa por elecci\u00f3n misma de los europeos. \u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el advenimiento de la ciencia y el inicio de la investigaci\u00f3n qu\u00edmica, se elaboraron derivados sint\u00e9ticos del opio. Con ello se empez\u00f3 a gestar la epidemia de adicciones por consumo de Drogas Inyectables (DI), que tuvo su origen a partir del desarrollo de la morfina. El medicamento que hasta la fecha se utiliza c\u00f3mo analg\u00e9sico, fue aislado qu\u00edmicamente en 1817 por Friedrich Serturner. Esto dio la pauta al cient\u00edfico ingl\u00e9s Charles Romeley Alder Wright, para que en el a\u00f1o de 1874 aislara la diacetilmorfina, aunque no le encontr\u00f3 aplicaci\u00f3n cl\u00ednica. Despu\u00e9s en 1878, Felix Hoffmann perfeccion\u00f3 la f\u00f3rmula con el apoyo del laboratorio Bayer, que la introdujo al mercado con el nombre de hero\u00edna. \u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El laboratorio Bayer promovi\u00f3 el f\u00e1rmaco como una bondad, recomendado principalmente como un t\u00f3nico para la tos de ni\u00f1os y adultos. Sin embargo, a pocos a\u00f1os de haber comercializado la hero\u00edna, varios m\u00e9dicos reportaron cuadros de tolerancia, dependencia y abstinencia en usuarios del medicamento, tanto en Europa como en Estados Unidos. Aunque de manera tard\u00eda (tal vez por las cuantiosas ganancias obtenidas por Bayer) en 1913 la farmac\u00e9utica sac\u00f3 la sustancia del mercado. \u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Posteriormente, la hero\u00edna resurgi\u00f3 de manera il\u00edcita en los a\u00f1os setenta en Estados Unidos, en una versi\u00f3n nombrada por sus usuarios como <em>China White<\/em>. \u00c9sta se distribuy\u00f3 y vendi\u00f3 bajo la demanda de pa\u00edses de todo el mundo hasta la actualidad. Desde entonces, ha proliferado su consumo principalmente en otros lugares como; Canad\u00e1, Latinoam\u00e9rica, Pa\u00edses Europeos, Rusia y Oriente. Lo anterior ha desembocando en elevadas prevalencias de adicci\u00f3n de hero\u00edna, adem\u00e1s de otras sustancias administradas de manera intravenosa. \u00b3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consumo de esta sustancia empez\u00f3 a ocasionar cientos de muertes que la posicionaron como la droga m\u00e1s da\u00f1ina y adictiva. Debido a esto, instancias gubernamentales de los Estados Unidos como la <em>Drug Enforcement Administration<\/em> (DEA), seguidos gradualmente por casi todos los gobiernos del mundo, consideraron a la hero\u00edna como un compuesto derivado de la morfina, sintetizado, patentado y posteriormente excluido del repertorio comercial de medicamentos curativos. Con ello comenz\u00f3 as\u00ed, la persecuci\u00f3n judicial de traficantes, vendedores y consumidores. A partir de ese momento, esta sustancia fue prohibida. \u00b3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras epidemias modernas de adicci\u00f3n de DI fue en 1985, cuando en India, se contabilizaron al menos 100,000 personas adictas a la hero\u00edna. Todo de manera aparentemente s\u00fabita, como consecuencia de su resurgimiento. La mayor producci\u00f3n y tr\u00e1fico provino del tri\u00e1ngulo dorado (zona geogr\u00e1fica conformada por Birmania, Tailandia y Pakist\u00e1n). Hasta la fecha estos pa\u00edses generan ingresos millonarios por concepto de narcotr\u00e1fico. La consecuencia de este negocio en dichos pa\u00edses, ha sido la epidemia de adicci\u00f3n colectiva que lleva a millones de personas a la dependencia. \u00b3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hero\u00edna se consume con mayor frecuencia por v\u00eda intravenosa, aunque pocos usuarios prefieren esnifarla y otros fumarla. Durante los primeros consumos, los usuarios experimentan s\u00edntomas no prolongados como: n\u00e1useas, v\u00f3mitos y disforia. Posterior a un consumo persistente, alcanzan los efectos deseados como: euforia, sedaci\u00f3n, relajaci\u00f3n y reducci\u00f3n de la ansiedad. Estos s\u00edntomas se producen por un tiempo. En la siguiente etapa los usuarios dejan de experimentar la intensidad de los s\u00edntomas deseados, y al alcanzar la dependencia, el efecto disminuye y el objetivo es mantener la funcionalidad para evitar el s\u00edndrome de abstinencia. La intoxicaci\u00f3n de esta sustancia produce irritabilidad, apat\u00eda, disforia, atrofia psicomotriz, somnolencia, reducci\u00f3n de la atenci\u00f3n, analgesia, estre\u00f1imiento y a largo plazo descalcificaci\u00f3n. <strong>\u2074<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras 36 horas de no consumir hero\u00edna, los consumidores presentan severos cuadros de abstinencia, como contracciones musculares incontroladas, calambres, escalofr\u00edos, sudoraci\u00f3n, aumento de ritmo cardiaco y presi\u00f3n sangu\u00ednea e insomnio. Este s\u00edndrome se desvanece progresivamente pasadas 72 horas aproximadamente. \u2074<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de drogas inyectables en el mundo, es un fen\u00f3meno urbano que afecta a j\u00f3venes, especialmente hombres. La adicci\u00f3n de drogas, primordialmente las administradas por la v\u00eda intravenosa implican una serie de riesgos a la salud de sus usuarios, sobre todo cuando se encuentran en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, siendo rebasados por una serie de factores sociales, personales y f\u00edsicos, que impiden un control sobre el consumo, en detrimento de la posibilidad de mitigar da\u00f1os. \u2075<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel mundial las estad\u00edsticas muestran que el uso de DI es un fen\u00f3meno que ocurre con m\u00e1s frecuencia en lugares con una larga tradici\u00f3n de uso de opi\u00e1ceos, por ejemplo, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea. No obstante, el consumo est\u00e1 presente en pa\u00edses de todos los niveles de desarrollo, orientaci\u00f3n religiosa o constituci\u00f3n pol\u00edtica \u00b3, por ejemplo en el Suroeste y Centro de Asia. En el caso de Am\u00e9rica, en la parte sur de este continente se ha advertido un aumento del consumo de DI, principalmente en Colombia, Brasil y Argentina desde el a\u00f1o 2012. \u2076<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Datos un poco menos recientes ofrecidos por el Sistema de Vigilancia Epidemiol\u00f3gica de las Adicciones en M\u00e9xico (SISVEA), report\u00f3 para 2011, que un 15.6% de las personas que acudieron a tratamiento de desintoxicaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n, fueron consumidores de hero\u00edna en la zona norte del pa\u00eds; es decir, Baja California Sur, Baja California, Coahuila, Chihuahua, Durango, Nayarit, Nuevo Le\u00f3n, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas. La estratificaci\u00f3n del consumo de hero\u00edna revel\u00f3 que para 2011, un 8.4% afirm\u00f3 haber consumido drogas de manera inyectada. Por su parte en Baja California, la principal droga de impacto es la hero\u00edna, con una proporci\u00f3n del 36%. \u2077<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Drogas Inyectadas y VIH\/SIDA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al abordar el tema de las DI desde una perspectiva epidemiol\u00f3gica, resulta casi imposible no trastocar otros problemas de <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">salud. Esto debido a que el consumo de drogas por la v\u00eda intravenosa se relaciona con una cantidad importante de riesgos confluentes. Adem\u00e1s del deterioro f\u00edsico y cognitivo producto de los estragos que la sustancia hace en el cuerpo, tambi\u00e9n se encuentra el fuerte riesgo de adquirir el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), y el S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A grandes rasgos, el VIH es una infecci\u00f3n que se descubri\u00f3 en 1983 y hasta la fecha no tiene cura. El virus se transmite por varias v\u00edas, como son: perinatal, sangu\u00ednea, sexual y mediante las mucosas. El agente infeccioso VIH-1 ataca los linfocitos Ct CD4+. Dichas c\u00e9lulas son las encargadas de la respuesta inmunol\u00f3gica. La persistencia del virus que no es posible eliminar, induce la p\u00e9rdida gradual de Ct CD4+, que conduce a la falla generalizada del sistema inmunol\u00f3gico, quedando el organismo vulnerable ante agentes pat\u00f3genos externos, como virus o bacterias oportunistas que finalmente provocan la muerte. En esta etapa final, la infecci\u00f3n se convierte en SIDA. Aunque el virus no es curable, si es prevenible mediante autocuidados y cierto nivel de informaci\u00f3n. Quienes viven con este virus tienen amplias posibilidades de mantener una vida prolongada mediante tratamientos antirretrovirales, que evitan que la carga del virus aumente, evitando que se presente el SIDA. \u2078<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros casos de VIH se identificaron hasta la d\u00e9cada de los ochenta. En el caso mexicano se observ\u00f3 opacidad de las autoridades gubernamentales, y una reacci\u00f3n lenta, a la que se atribuye la responsabilidad de miles de muertes que hubiesen podido evitarse con una reacci\u00f3n r\u00e1pida y eficiente. En retrospectiva, se sabe que nunca fue calculada la cantidad de personas que pudieron haber sobrevivido en M\u00e9xico, si el diagn\u00f3stico del virus y el acceso al tratamiento antirretroviral hubieran sido inmediatos. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema biol\u00f3gico sanitario se expandi\u00f3 a una dimensi\u00f3n social, frente al estigma y la discriminaci\u00f3n hacia las personas que llegaron a las instituciones de salud, sin ninguna idea de la causa de su deterioro f\u00edsico y s\u00edntomas no diagnosticables. Ante la incertidumbre, la poblaci\u00f3n general reaccion\u00f3 usando el rechazo como mecanismo de defensa, debido al temor de adquirir ese nuevo virus, del cual solo se sab\u00eda que causaba la muerte. Experiencias en M\u00e9xico dan testimonio de que v\u00edctimas del p\u00e1nico y el desconocimiento, los m\u00e9dicos se negaron a atender a los enfermos, incluso el personal de hospitales amenaz\u00f3 con detener los servicios de salud, mientras que los afectados con VIH no fueron admitidos en las \u00e1reas de urgencias. \u2078<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posterior al estudio del virus y su din\u00e1mica de propagaci\u00f3n, incluso despu\u00e9s del desarrollo de medicamentos antirretrovirales para evitar y contener el desarrollo del VIH en el cuerpo, pocos advirtieron la situaci\u00f3n de las Personas Usuarias de Drogas Inyectables (PUDI). Fue hasta 10 a\u00f1os despu\u00e9s de documentar la epidemia que se generaron estrategias mundiales para mitigarla, en ese momento, los organismos de salud se percataron que esta poblaci\u00f3n presentaba grandes riesgos, arrojando estad\u00edsticas alarmantes que pon\u00edan en juego los logros epidemiol\u00f3gicos obtenidos hasta esa fecha. \u2078<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evidencia cient\u00edfica establece que en comparaci\u00f3n con otras poblaciones, las PUDI son las m\u00e1s expuestas a los riesgos de adquisici\u00f3n del VIH \u00b9\u2070. En M\u00e9xico fue hasta 1986 cuando se report\u00f3 por parte de los servicios de salud, el primer caso de VIH en una PUDI. Este grupo fue el \u00faltimo en ser atendido por las instancias de salud. \u00b9\u2070<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La proliferaci\u00f3n de las DI creci\u00f3 durante la d\u00e9cada de los noventa. Para 1999, 136 pa\u00edses reportaron grupos humanos inyectores, de los cu\u00e1les 114 refirieron la propagaci\u00f3n del VIH sobre la poblaci\u00f3n de usuarios. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada siguiente, la <em>United Nations Office on Drugs and Crime<\/em> (UNODOC) estim\u00f3 para 2008, que el 46% de las personas que se inyectaban drogas, estuvieron afectadas por el VIH. Al inicio de la d\u00e9cada actual, en el a\u00f1o 2011 el n\u00famero de muertes relacionadas con las drogas se calcul\u00f3 en 211,000 personas. La mayor\u00eda de esas muertes fue entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s joven de consumidores, defunciones que pudieron haber sido prevenidas. \u2076<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Datos m\u00e1s recientes, presentados en el Informe Mundial sobre Drogas, reportados tambi\u00e9n por UNODOC en 2013, revelaron que 14 millones de personas, de 15 a 64 a\u00f1os de edad se inyectaban drogas, de las cuales 1.6 millones se encontraban afectadas por el VIH\u2079. Adem\u00e1s el consumo aument\u00f3 a 158 pa\u00edses, y el VIH creci\u00f3 a 120 naciones. El porcentaje total mundial estimado de personas que viven con VIH y se inyectan drogas, es del 10% del total de poblaci\u00f3n que posee el virus. \u2076<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al incidir en pr\u00e1cticas de alto riesgo, se advierten fen\u00f3menos urbanos que en conjunto promueven la incidencia y prevalencia de los problemas de salud de las PUDI. Bravo \u2077 enlista varios signos dignos de atenci\u00f3n: Cercan\u00eda a rutas de tr\u00e1fico de drogas il\u00edcitas, poblaci\u00f3n prevalente e incidente susceptible de consumir drogas, prevalencia local y regional de Virus de Inmunodeficiencia Humana, Virus de la Hepatitis C (VHC) y Tuberculosis (TB), subpoblaci\u00f3n con bajo nivel educativo, bajo nivel de informaci\u00f3n sobre salud y v\u00edas de transmisi\u00f3n viral, dif\u00edcil o nulo acceso a insumos de inyecci\u00f3n segura y de condones. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte algunas investigaciones detectan que el grado de riesgo de las PUDI, es mayor durante las primeras pr\u00e1cticas de inyecci\u00f3n, ante la inexperiencia en la iniciaci\u00f3n de usuarios. Los m\u00e1s susceptibles de adquirir VIH, VHC y muerte por sobredosis, son los sujetos m\u00e1s j\u00f3venes con menor experiencia. La cuesti\u00f3n PUDI es especialmente compleja, en comparaci\u00f3n con grupos de usuarios de otras drogas no inyectables, que tambi\u00e9n muestran pr\u00e1cticas de alto riesgo. Las PUDI, adem\u00e1s de ser una poblaci\u00f3n vol\u00e1til y n\u00f3mada en el contexto urbano, dif\u00edcilmente reciben intervenciones de salud o de investigaci\u00f3n. Su pr\u00e1ctica de consumo resulta en una confluencia de riesgos simult\u00e1neos, que tienen origen al inyectarse drogas directo al torrente sangu\u00edneo, con materiales de inyecci\u00f3n compartidos en forma grupal. La inyecci\u00f3n de drogas con jeringas usadas es un mecanismo potente y eficaz para la transmisi\u00f3n de infecciones: v\u00edricas, bacterianas, mic\u00f3ticas y protozoarias. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los peligros biol\u00f3gicos confluentes son: VHC, VIH, t\u00e9tanos, sobredosis con potencial de muerte, envenenamiento por sustancia letal adulterada, p\u00e9rdida de miembros corporales originados por abscesos, a su vez producidos por inadecuada t\u00e9cnica de inyecci\u00f3n, seguida de un tratamiento poco as\u00e9ptico de la herida. Adem\u00e1s, se experimentan otros deterioros como, desnutrici\u00f3n y delgadez, dados sus deplorables h\u00e1bitos alimenticios. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Respuesta de las instancias de salud<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un factor altamente relevante para el an\u00e1lisis de la cuesti\u00f3n, es detectar el nivel de atenci\u00f3n que las autoridades sanitarias otorgan a la situaci\u00f3n de las PUDI. En tal sentido el sector salud ofrece pocas alternativas de atenci\u00f3n, adem\u00e1s de programas focalizados adaptados a la situaci\u00f3n de las PUDI. De tal suerte, que esta escasez de medidas preventivas es una circunstancia que favorece el riesgo social. \u2075<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a lo antes planteado, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH\/SIDA (ONUSIDA) observ\u00f3 que actualmente, en los pa\u00edses con presencia de PUDI, la oferta de servicios de salud es baja, con menos del 5% de alcance. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n de los gobiernos latinoamericanos en torno al uso de DI y el riesgo de VIH ha sido insuficiente. Un indicador que da fe de sus deficientes niveles de respuesta en torno a estos problemas sanitarios, es el nivel de inversi\u00f3n de recursos econ\u00f3micos destinados a resarcir las epidemias. Se ha revelado desde 2004, que los pa\u00edses centroamericanos registran las aportaciones m\u00e1s bajas destinadas al control del VIH\/SIDA. \u00b9\u2070<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed como Carlos Magis junto con otros autores han advertido que el estudio y atenci\u00f3n hacia las PUDI no ha sido profunda ni suficiente, al no contar con informaci\u00f3n que permita valorar todos los factores involucrados. Ellos tambi\u00e9n puntualizan la falta de atenci\u00f3n hacia el consumo de drogas y su relaci\u00f3n con el VIH, sumada al bajo reporte de casos de infecci\u00f3n por esta v\u00eda; en M\u00e9xico puede atribuirse a que el SIDA se ha visto principalmente como una enfermedad de transmisi\u00f3n sexual. \u00b9\u00b9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto digno de atenci\u00f3n, es indagar las posibilidades de cambio que poseen las PUDI. \u00c9sta consideraci\u00f3n es importante, ya que la poblaci\u00f3n meta es dependiente a sustancias y el resto de los aspectos de su vida pasan a segundos t\u00e9rminos. En diversos estudios realizados en New York, Canad\u00e1 y en R\u00edo de Janeiro entre 1990 y 1997, se observ\u00f3 que las PUDI modifican positivamente sus comportamientos de riesgo. Aqu\u00ed se evidenci\u00f3 que los usuarios cambiaron conductas de riesgo sexual y disminuyeron el uso compartido de jeringas, todo lo cual coincidi\u00f3 con descensos estad\u00edsticos en la incidencia de VIH en esa \u00e9poca. Un factor que promovi\u00f3 estos discretos pero alentadores cambios de comportamiento en las PUDI, fue conversar con sus compa\u00f1eros inyectores, parejas sexuales y familiares sobre c\u00f3mo <\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">prevenir el VIH\/SIDA; estas acciones promovieron la modificaci\u00f3n de las conductas de riesgo, evidenciando que es un proceso social, m\u00e1s que una decisi\u00f3n individual. \u2079<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la l\u00f3gica del autocuidado de la salud sobre las PUDI, existe un referente reciente del tema, elaborado por Ovalle-Marroqu\u00edn, quien desde una perspectiva fenomenol\u00f3gica recolect\u00f3 experiencias asociadas a las pr\u00e1cticas simb\u00f3licas, que analizadas desde la perspectiva de la salud, se puede establecer que son la esencia de muchas de las conductas de riesgo. Las experiencias trastocan el tema de la autodestrucci\u00f3n por la asunci\u00f3n frecuente de severos riesgos de salud. Tambi\u00e9n se evidenci\u00f3, que frente a la exclusi\u00f3n y rechazo social de las instituciones, as\u00ed como del personal de salud, al no contar con apoyo, las PUDI optan por la autocuraci\u00f3n. Se observ\u00f3 que las autocuraciones son estrategias recomendadas por los pares, con el objetivo de enfrentar situaciones riesgosas asociadas con el consumo sin asistencia m\u00e9dica. \u00b9\u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con base en lo anterior se puede establecer que las autocuraciones que ejecutan las PUDI, entendidas como pr\u00e1cticas de autocuidado, son fuertemente motivadas por el rechazo, el abandono social y la discriminaci\u00f3n por parte del personal de salud. \u00b9\u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n existe una oscilaci\u00f3n de los usuarios entre la autodestrucci\u00f3n y la supervivencia, ya que por un lado autoinfligen severos da\u00f1os corporales al inyectarse drogas de manera compulsiva, y a la vez, realizan actividades autocurativas para disminuir da\u00f1os. Este fen\u00f3meno revela la motivaci\u00f3n ambivalente de las PUDI hacia su salud. \u00b9\u00b2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para reforzar lo antes dicho, a favor del efectivo cambio de comportamiento en personas que usan drogas, existen m\u00e1s estudios que destacan que los usuarios asumen pr\u00e1cticas de reducci\u00f3n de da\u00f1os, que requieren de autoconocimiento y autocontrol, por ejemplo; evitan el uso de determinadas drogas dif\u00edciles de controlar, analizan la calidad de las sustancias o algunos evitan mezclar drogas, adem\u00e1s optan por la experimentaci\u00f3n motivada por el placer y no por la necesidad. \u00b9\u00b3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la perspectiva sanitaria, el consumo de drogas es una enfermedad cuya certeza es un autoda\u00f1o irremediable del propio individuo, el cual es visto como un desahuciado temporal o permanente, en funci\u00f3n de sus periodos de adicci\u00f3n. Esta interpretaci\u00f3n un tanto radicalizada, trunca la posibilidad de visualizar otras relaciones terap\u00e9uticas y m\u00e9dicas para los usuarios y las sustancias. \u00b9\u2074<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La construcci\u00f3n social que se ha generalizado sobre el adicto, es la de un sujeto carente de conciencia y conocimientos, o en su defecto, la de una persona desmotivada e incapaz de cambiar. Replanteando esta idea, los estudios aqu\u00ed mencionados reconocen en los sujetos una capacidad de agencia que busca incidir favorablemente en el mundo que les toca vivir. Desde esta l\u00f3gica se desanclan concepciones impuestas por las ciencias de la salud para apreciar a los usuarios de manera diferente. Es en este sentido las PUDI asumen pr\u00e1cticas de autocuidado para mantener la integraci\u00f3n social y afectiva, aun en el contexto de consumo de drogas. \u00b9\u00b3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumidamente se observa que las PUDIS asumen severos riesgos de salud que tienen su origen al momento de inyectarse sustancias, siendo la posibilidad de adquirir VIH uno de los m\u00e1s peligrosos. Sin embargo, la posibilidad de sufrir una sobredosis puede llevar al usuario a la muerte. Adem\u00e1s tienen la posibilidad de adquirir VHC, abscesos cut\u00e1neos e intramusculares. Cabe mencionar que el hecho de administrarse hero\u00edna y otras sustancias, genera dependencia biol\u00f3gica y s\u00edndromes de abstinencia que causan deterioro f\u00edsico, cognitivo y social al individuo, sin mencionar el estigma por parte de la sociedad en general, adem\u00e1s de instituciones sanitarias. Resulta delicado hacer evidentes los peligros anteriormente se\u00f1alados, ante el bajo nivel de respuesta hacia los problemas de las PUDI por parte de las instancias de salud, y los bajos recursos econ\u00f3micos y humanos invertidos en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a estas adversidades biol\u00f3gicas y sociales a las que se enfrentas los consumidores de drogas, existe evidencia que indica que enfrentan los peligros de manera consciente. En la medida que su medio y situaci\u00f3n se los permite, las PUDI mitigan riesgos y ejecutan autocuidados preventivos para preservar su salud. Estas evidencias tambi\u00e9n muestran que las PUDI modifican comportamientos de riesgo, por conductas m\u00e1s saludables. Este \u00faltimo dato es esperanzador, ya que se hace evidente que es posible lograr avances en lo individual y lo colectivo, y que responden positivamente ante los programas de salud. Estos hallazgos podr\u00e1n sustentar la implementaci\u00f3n de recursos y estrategias epidemiol\u00f3gicas para reducir la morbimortalidad en esta poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez-Arce M, Las plantas y los hongos alucin\u00f3genos. Rev. Reflexiones, 2012; 91 (2): 9-32.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Guitart R. T\u00f3xicos: Los enemigos de la vida. Ediciones Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, Barcelona, Espa\u00f1a; 2014; p. 263-265.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Escohotado A. Historia general de las drogas: incluyendo el ap\u00e9ndice Fenomenolog\u00eda de las drogas. Editorial Espasa, Espa\u00f1a; 1982; p.34-39.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Beco\u00f1a Iglesias E, Cort\u00e9s Tom\u00e1s M. coordinadores. Manual de adicciones para psic\u00f3logos especialistas en psicolog\u00eda cl\u00ednica en formaci\u00f3n. Barcelona: Socidrogalcohol; 2010.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Danet A, March-Cerd\u00e1 JC, Romero-Vallecillos M. Los programas experimentales con hero\u00edna en la atenci\u00f3n de la poblaci\u00f3n drogodependiente. Salud Drogas, 2012; 12(1): 19-34.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Informe Mundial sobre las Drogas 2013. Resumen Ejecutivo. 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Secretar\u00eda de Salud. Sistema de Vigilancia Epidemiol\u00f3gica de las Adicciones (SISVEA). M\u00e9xico, DF; 2011; p. 23-38. [fecha de acceso 28 de octubre de 2015]. URL disponible en: http:\/\/www.epidemiologia.salud.gob.mx\/doctos\/infoepid\/inf_sisvea\/informes_sisvea_2011.pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Centro de Investigaci\u00f3n en Enfermedades Infecciosas. Treinta a\u00f1os del VIH-SIDA: perspectivas desde M\u00e9xico. Lobato MF, editor. M\u00e9xico, D.F. 2011. p.7-21.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bravo MJ. Infecciones de transmisi\u00f3n sangu\u00ednea o sexual entre las personas que se inyectan drogas y sus parejas en las am\u00e9ricas. Washington, D.C.; 2004: 1-142.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Abreu A, Noguer I, Cowgill K. El VIH\/SIDA en pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina: los retos futuros. Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud. Washington, D.C.; 2004; [fecha de acceso 3 de diciembre de 2015]. URL disponible en: http:\/\/iris.paho.org\/xmlui\/bitstream\/handle\/123456789\/737\/9275315973.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Magis-Rodr\u00edguez C, Ortiz Mondrag\u00f3n R. Con el virus en las venas: SIDA y drogas inyectables. en: Centro Nacional para la Prevenci\u00f3n y el Control del VIH\/SIDA. SIDA: Aspectos de salud p\u00fablica. 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