{"id":42484,"date":"2017-06-22T17:54:20","date_gmt":"2017-06-22T15:54:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=42484"},"modified":"2017-06-17T17:55:08","modified_gmt":"2017-06-17T15:55:08","slug":"ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/","title":{"rendered":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Introducci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen normalmente sobre una prominencia \u00f3sea, debido a la presi\u00f3n ejercida en esos puntos. Se clasifican en los siguientes grados:<\/p>\n<ul>\n<li>Grado I, cuando existe presencia eritema.<\/li>\n<li>Grado II, cuando existe \u00falcera de forma parcial en la piel.<\/li>\n<li>Grado III, cuando existe p\u00e9rdida total del grosor de la piel.<\/li>\n<li>Grado IV, cuando existe p\u00e9rdida total del espesor de los tejidos.<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Autoras:<\/strong><\/p>\n<p>Amparo Camacho Reyes, DUE, Oncolog\u00eda pedi\u00e1trica. Hospital Universitario La Paz, Madrid.<\/p>\n<p>Mar\u00eda del Roc\u00edo Ruiz Calzado, DUE. Hospital Reina Sof\u00eda, C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Rosa Mar\u00eda Zamorano Antonio. DUE. M\u00e1ster Oficial en Cuidados Cr\u00edticos. Servicio de Dermatolog\u00eda. Hospital Universitario de Torrej\u00f3n. Madrid.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> \u00falceras por presi\u00f3n, cuidados, Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Objetivos <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Disminuir su aparici\u00f3n en los pacientes hospitalizados, o en que est\u00e9n encamados en casa.<\/li>\n<li>Identificaremos a los pacientes con riesgo de desarrollarlas.<\/li>\n<li>Estableceremos un plan de cuidados necesarios para el control, y as\u00ed minimizar los factores de riesgo.<\/li>\n<li>Definiremos las intervenciones para mantener la integridad de la piel.<\/li>\n<li>Establecer criterios unificados de evaluaci\u00f3n de los cuidados.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>Las \u00falceras por presi\u00f3n normalmente se encuentran en zonas de prominencias \u00f3seas, siendo las zonas m\u00e1s frecuentes de localizaci\u00f3n los talones, el sacro, las tuberosidades isqui\u00e1ticas y los troc\u00e1nteres. Adem\u00e1s de esas zonas, las podemos encontrar en cualquier localizaci\u00f3n por la presi\u00f3n de dispositivos terap\u00e9uticos.<\/p>\n<h3><strong>Factores de riesgo <\/strong><\/h3>\n<p>Los factores de riesgo se dan por una interacci\u00f3n entre ellos, no act\u00faan por un \u00fanico factor que podamos prevenir. Podemos clasificarlos seg\u00fan su relaci\u00f3n con el paciente:<\/p>\n<p>Los factores que se relacionan con la actividad, y la movilidad del paciente, como:<\/p>\n<ul>\n<li>Disminuci\u00f3n de la actividad, si el paciente permanece sentado la mayor\u00eda del tiempo, o est\u00e1 encamado.<\/li>\n<li>Disminuci\u00f3n de la movilidad, si es limitada, o el paciente permanece siempre inm\u00f3vil.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los factores que se relacionan con el estado de la piel:<\/p>\n<ul>\n<li>Cuando existe la existencia de factores que hacen que la piel sea m\u00e1s fr\u00e1gil y vulnerable y ayuden al desarrollo de las \u00falceras, factores como enrojecimiento, palidez, eritema, o sequedad, entre otros.<\/li>\n<li>Cuando existe \u00falceras en grado I.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los factores que se relacionan con alteraciones de la perfusi\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Como enfermedades de tipo vascular.<\/li>\n<li>Padecer hipotensi\u00f3n de forma mantenida.<\/li>\n<li>Padecer diabetes, que aumenta la probabilidad de desarrollar \u00falceras por presi\u00f3n, por la menor perfusi\u00f3n que se produce en los tejidos, y en la piel.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Otros factores de riesgo importantes:<\/p>\n<ul>\n<li>El estado nutricional, si el paciente presenta deshidrataci\u00f3n o desnutrici\u00f3n.<\/li>\n<li>Padecer anemia.<\/li>\n<li>Padecer una disminuci\u00f3n de los niveles de alb\u00famina.<\/li>\n<li>Sufrir constante humedad en la piel por incontinencia urinaria o fecal.<\/li>\n<li>La edad del paciente, cuanta m\u00e1s edad, m\u00e1s probabilidad de padecerlas.<\/li>\n<li>Sufrir una enfermedad de tipo aguda o cr\u00f3nica, o grave o terminal.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Factores de riesgo asociados a intervenciones quir\u00fargicas <\/strong><\/h3>\n<p>Nos encontramos factores de riesgo, tales como:<\/p>\n<ul>\n<li>La duraci\u00f3n de la intervenci\u00f3n.<\/li>\n<li>La posici\u00f3n durante la intervenci\u00f3n.<\/li>\n<li>El control de la temperatura corporal con niveles bajos durante la intervenci\u00f3n.<\/li>\n<li>La administraci\u00f3n de medicamentos vasoactivos, sedantes y anest\u00e9sicos.<\/li>\n<li>La movilidad reducida del paciente tras el primer d\u00eda del post-operatorio.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Identificaci\u00f3n del riesgo <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Valoraci\u00f3n general del paciente <\/strong><\/h3>\n<p>Realizaremos una valoraci\u00f3n de forma individualizada e integral, la evaluaci\u00f3n siempre debe incluir:<\/p>\n<ul>\n<li>Las alteraciones de la piel intacta: si la piel est\u00e1 seca, presenta eritema, edema, o induraci\u00f3n.<\/li>\n<li>Las alteraciones de la movilidad y de la actividad.<\/li>\n<li>La evaluaci\u00f3n nutricional del paciente.<\/li>\n<li>La evaluaci\u00f3n del dolor del paciente.<\/li>\n<li>La identificaci\u00f3n de los posibles factores de riesgo del paciente.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Valoraci\u00f3n estructurada del riesgo <\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Realizaremos una valoraci\u00f3n mediante una escala validada, a todos los pacientes adultos ingresados.<\/li>\n<li>Utilizaremos una escala estructurada para valorar el riesgo durante el ingreso, despu\u00e9s de su ingreso, cumpliendo un plazo m\u00e1ximo de diez horas.<\/li>\n<li>La escala que hayamos utilizado, debe estar validada en valores de sensibilidad, especificidad y variabilidad, la m\u00e1s utilizada y recomendada para la predicci\u00f3n del riesgo de desarrollar \u00falceras por presi\u00f3n, es la Escala de Braden y Norton.<\/li>\n<li>Repetiremos esta valoraci\u00f3n cuando exista un indicio en la condici\u00f3n del paciente, registraremos la fecha y la hora de la evaluaci\u00f3n del riesgo.<\/li>\n<li>La escala de evaluaci\u00f3n de riesgo nos indica un enfoque estructurado para la evaluaci\u00f3n, pero no sustituye la valoraci\u00f3n integral.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En los pacientes que pasan por los servicios de urgencias, realizaremos una valoraci\u00f3n preestablecida en cada centro sanitario, valorando la actividad y movilidad del paciente, y si \u00e9sta estuviera alterada, llevar\u00edamos a cabo los cuidados relacionados con la piel y la presi\u00f3n encontrados.<\/p>\n<p>Siempre que detectemos el riesgo de desarrollar \u00falceras de presi\u00f3n<strong>, <\/strong>ya sea por la medici\u00f3n de una escala validada o por una valoraci\u00f3n general del paciente, planificaremos y llevaremos a cabo las medidas preventivas, y los cuidados necesarios.<\/p>\n<h3><strong>Medidas preventivas en el cuidado de la piel <\/strong><\/h3>\n<p>El cuidado de la piel es la principal v\u00eda de estrategia para la prevenci\u00f3n de las \u00falceras, siendo muy importante conocer la etiopatogenia de las lesiones presentadas para la aplicaci\u00f3n de cuidados espec\u00edficos de prevenci\u00f3n; inspeccionaremos la piel, y controlaremos la humedad, reduciendo al m\u00ednimo la presi\u00f3n soportada, y manteniendo una buena hidrataci\u00f3n mediante la ingesta adecuada de l\u00edquidos.<\/p>\n<h3><strong>Valoraci\u00f3n de la piel <\/strong><\/h3>\n<p>Los signos que nos indican la presencia de \u00falcera por presi\u00f3n, generalmente son: eritema, calor localizado, edema, induraci\u00f3n y deterioro de la piel. Seguiremos los siguientes pasos:<\/p>\n<ul>\n<li>Inspeccionaremos la piel de todos los pacientes al ingreso hospitalario, y valoraremos la presencia o no de signos.<\/li>\n<li>Inspeccionaremos la piel al menos una vez al d\u00eda, con el objetivo de detectar signos de enrojecimiento en los pacientes con riesgo de padecer \u00falceras.<\/li>\n<li>Inspeccionaremos especialmente las prominencias \u00f3seas, talones, tuberosidades isqui\u00e1ticas, regi\u00f3n sacra y zonas con \u00falceras anteriores.<\/li>\n<li>Observaremos las zonas de la piel donde el paciente porte alg\u00fan dispositivo terap\u00e9utico, que pueda producir presi\u00f3n, como aparatos ortop\u00e9dicos, f\u00e9rulas, cat\u00e9teres, sonda nasog\u00e1stricas, entre otros; siempre que sea posible, retiraremos o movilizaremos los dispositivos para as\u00ed valorar integralmente la piel.<\/li>\n<li>Registraremos todas las valoraciones de la piel en su historia cl\u00ednica, para dar informaci\u00f3n al resto de profesionales de la salud.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Cuidados de la piel <\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Utilizaremos jab\u00f3n con pH neutro, adecuado a la piel, y evitaremos el uso de agua excesivamente caliente.<\/li>\n<li>Aclararemos con abundante agua el jab\u00f3n, y secaremos completamente la piel para protegerla del exceso de humedad, prestando especial atenci\u00f3n a los pliegues cut\u00e1neos.<\/li>\n<li>Mantendremos una hidrataci\u00f3n para proteger la piel, constante, porque al estar seca es m\u00e1s propensa a sufrir \u00falceras; al utilizar cremas hidratantes, aplicaremos con suavidad, para evitar roturas capilares que lleven a la aparici\u00f3n de una \u00falcera.<\/li>\n<li>Nunca frotaremos de forma fuerte la piel del paciente.<\/li>\n<li>Utilizaremos lociones de \u00e1cidos grasos hiperoxigenados, s\u00f3lo en las zonas de mayor riesgo de presi\u00f3n, con ello aportaremos hidrataci\u00f3n, evitaremos la sequedad y la descamaci\u00f3n que proporcionan las cremas hidratantes, y aumentaremos la resistencia de la piel.<\/li>\n<li>No usaremos agentes irritantes para la piel como los productos con contenido de alcohol.<\/li>\n<li>Evitaremos los productos que producen humedad: urea, glicerina, \u00e1cido alfa hidroxilo o \u00e1cido l\u00e1ctico.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Cambios posturales <\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Los realizaremos siempre que no exista contraindicaci\u00f3n, con ellos evitaremos o minimizaremos la presi\u00f3n en pacientes con movilidad reducida.<\/li>\n<li>Mantendremos la comodidad del paciente y su capacidad funcional.<\/li>\n<li>La frecuencia de los cambios depende del estado de la piel, y necesidades del paciente; es necesario que lo realicemos con mayor frecuencia si la superficie donde permanece el paciente no redistribuye la presi\u00f3n.<\/li>\n<li>Como norma general, realizaremos cambios posturales cada dos o tres horas durante el d\u00eda y, cada cuatro horas durante la noche, as\u00ed favoreceremos el descanso del paciente.<\/li>\n<li>Cuando nos encontramos con pacientes sentados, que presentan movilidad reducida utilizaremos cojines espec\u00edficos que redistribuyen la presi\u00f3n.<\/li>\n<li>Si existe disponibilidad, debe utilizarse un sobrecolch\u00f3n, o colch\u00f3n de aire alternante, en casos de pacientes con alto riesgo de desarrollar \u00falceras por presi\u00f3n y que no nos permite la frecuencia adecuada de cambios.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Protecci\u00f3n local de zonas vulnerables <\/strong><\/h3>\n<p>En las zonas de especial riesgo de \u00falceras, como el caso de los talones, utilizaremos dispositivos que alivien totalmente la presi\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Cogeremos una almohada, y la colocaremos debajo de las pantorrillas para dejar los talones elevados completamente, distribuyendo el peso de la pierna a lo largo de la pantorrilla, y mantendremos la rodilla ligeramente flexionada.<\/li>\n<li>Inspeccionaremos la piel de los talones al menos una vez por d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En las zonas de apoyo de dispositivos terap\u00e9uticos:<\/p>\n<ul>\n<li>Vigilaremos la zona y movilizaremos cada cierto tiempo el dispositivo, siempre que sea posible.<\/li>\n<li>Utilizaremos protecciones cuando observemos riesgo de fricci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Educaci\u00f3n sanitaria <\/strong><\/h3>\n<p>La educaci\u00f3n sanitaria del paciente es esencial para prevenir las \u00falceras por presi\u00f3n; tanto el paciente como los cuidadores y la familia forman parte de la prevenci\u00f3n de las mismas.<\/p>\n<ul>\n<li>Daremos informaci\u00f3n b\u00e1sica de las \u00falceras de presi\u00f3n, los principales factores de riesgo, y las zonas del cuerpo que tendremos que tener m\u00e1s vigiladas.<\/li>\n<li>Daremos informaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas que deben dominar los cuidadores, paciente y familia, cuidados de la piel, cuidados y manejo de los dispositivos terap\u00e9uticos si los portara.<\/li>\n<li>Actuaciones ante la observaci\u00f3n de aparici\u00f3n de \u00falceras, o la agravaci\u00f3n de las mismas, llevando a cabo las medidas prescritas por los sanitarios y precisando su ayuda y valoraci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de las mismas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda Introducci\u00f3n Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen normalmente sobre una prominencia \u00f3sea, debido a la presi\u00f3n ejercida en esos puntos. Se clasifican en los siguientes grados: Grado I, cuando existe presencia eritema. Grado II, cuando existe \u00falcera de forma parcial &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#more-42484\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":102,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[83],"tags":[1100],"class_list":["post-42484","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enfermeria","tag-ulceras-por-presion","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda Introducci\u00f3n Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/fb91f6491b284384425e3fdce6f16e10\"},\"headline\":\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda\",\"datePublished\":\"2017-06-22T15:54:20+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\"},\"wordCount\":1675,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"\u00falceras por presi\u00f3n\"],\"articleSection\":[\"Enfermer\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\",\"name\":\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2017-06-22T15:54:20+00:00\",\"description\":\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda Introducci\u00f3n Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Enfermer\u00eda\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/enfermeria\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/fb91f6491b284384425e3fdce6f16e10\",\"name\":\"Redacci\u00f3n\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/colab1\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda","description":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda Introducci\u00f3n Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/fb91f6491b284384425e3fdce6f16e10"},"headline":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda","datePublished":"2017-06-22T15:54:20+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/"},"wordCount":1675,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["\u00falceras por presi\u00f3n"],"articleSection":["Enfermer\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/","name":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2017-06-22T15:54:20+00:00","description":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda Introducci\u00f3n Las \u00falceras de presi\u00f3n, son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes, que aparecen","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/ulceras-presion-cuidados-de-enfermeria\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Enfermer\u00eda","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/enfermeria\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"\u00dalceras de presi\u00f3n. Cuidados de Enfermer\u00eda"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/fb91f6491b284384425e3fdce6f16e10","name":"Redacci\u00f3n","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/colab1\/"}]}},"views":1550,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/102"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42484"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42484\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}