{"id":42650,"date":"2017-06-28T20:54:32","date_gmt":"2017-06-28T18:54:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=42650"},"modified":"2017-07-11T13:48:38","modified_gmt":"2017-07-11T11:48:38","slug":"cuidados-de-enfermeria-epilepsia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/cuidados-de-enfermeria-epilepsia\/","title":{"rendered":"Plan de cuidados de Enfermer\u00eda en el paciente con epilepsia"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Plan de cuidados de Enfermer\u00eda en el paciente con epilepsia<\/strong><\/h2>\n<p>La epilepsia es un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposici\u00f3n duradera a generar crisis epil\u00e9pticas y por las consecuencias neurobiol\u00f3gicas, cognitivas, psicol\u00f3gicas y sociales de esta condici\u00f3n. Una crisis epil\u00e9ptica se define como una alteraci\u00f3n brusca y transitoria causada por una actividad anormal de las neuronas que puede causar sensaciones, emociones y comportamientos extra\u00f1os, espasmos musculares y p\u00e9rdida del conocimiento.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h5><strong>Autores<\/strong><\/h5>\n<p>Javier Luis Zamora Landa \u2013 Graduado en Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p>Francisco Berni Mohedano \u2013 Graduado en Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p>Roberto Fuentes Vi\u00f1uales \u2013 Graduado en Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p>Alberto Monterrubio Alejandre \u2013 Graduado en Enfermer\u00eda. M\u00e1ster universitario en tratamiento de soporte y cuidados paliativos en el enfermo oncol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Su origen es multifactorial y existen diferentes tipos, pudiendo clasificarse en funci\u00f3n de su etiolog\u00eda o seg\u00fan el \u00e1rea de afectaci\u00f3n cerebral. Afecta a unas 400.000 personas en nuestro pa\u00eds, de las que aproximadamente un tercio son resistentes a la medicaci\u00f3n y deben ser tratadas mediante cirug\u00eda y\/u otras terapias alternativas. Esta patolog\u00eda no respeta geograf\u00eda, raza, sexo o condici\u00f3n social y ocasiona gran estigma y discriminaci\u00f3n, repercutiendo enormemente sobre los costes sanitarios y la calidad de vida de estas personas. As\u00ed pues, el papel del personal de Enfermer\u00eda en el cuidado del paciente con epilepsia es vital, especialmente en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<h5><strong>Objetivo<\/strong><\/h5>\n<p>El objetivo de dicho trabajo es elaborar una gu\u00eda que oriente a los profesionales de Enfermer\u00eda sobre las mejores decisiones en el cuidado del paciente con epilepsia.<\/p>\n<h5><strong>Metodolog\u00eda<\/strong><\/h5>\n<p>Se ha realizado la estrategia de b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica utilizando un vocabulario DeCS (Descriptores de Ciencias de la salud), enfocando dicha b\u00fasqueda con la ayuda de operadores booleanos tal y como se muestra a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Epilepsia<\/li>\n<li>Convulsiones<\/li>\n<li>Epilepsia [AND] Enfermer\u00eda<\/li>\n<li>Convulsiones [AND] Enfermer\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<p>Habi\u00e9ndose consultado para la b\u00fasqueda diversas bases de datos, seleccionando como criterio de inclusi\u00f3n: art\u00edculos publicados entre los a\u00f1os 2011 y 2016. Elaborando un plan de cuidados estandarizado apoyado en la taxonom\u00eda NANDA-NOC-NIC.<\/p>\n<h5><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h5>\n<p>La realizaci\u00f3n de un plan de cuidados estandarizado con la taxonom\u00eda NANDA-NOC-NIC constituye un buen m\u00e9todo para proporcionar unos cuidados de calidad al paciente con epilepsia, disminuyendo la variabilidad en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica enfermera.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave: epilepsia, convulsiones, plan de cuidados, cuidados de Enfermer\u00eda.<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\n<h5><strong> <u>Introducci\u00f3n<\/u> <\/strong><\/h5>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La epilepsia es una enfermedad cerebral cr\u00f3nica caracterizada por convulsiones recurrentes, debidas a descargas el\u00e9ctricas excesivas de grupos de c\u00e9lulas cerebrales. Seg\u00fan la definici\u00f3n de la Liga Contra la Epilepsia (ILAE) (2005), esta patolog\u00eda es un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposici\u00f3n duradera a generar crisis epil\u00e9pticas y por las consecuencias neurobiol\u00f3gicas, cognitivas, psicol\u00f3gicas y sociales de esta condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas descargas neuronales se pueden generar en una regi\u00f3n limitada de la corteza, denomin\u00e1ndose crisis parciales, o a afectar simult\u00e1neamente a toda la corteza cerebral, las conocidas como crisis generalizadas.\u00a0 Los episodios pueden ser desde muy breves, de ausencia o de contracciones musculares, hasta convulsiones prolongadas y graves que a veces se acompa\u00f1an de p\u00e9rdida de consciencia y del control de esf\u00ednteres.\u00a0 En cuanto a la clasificaci\u00f3n etiol\u00f3gica, la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) propuso una nueva clasificaci\u00f3n en 2010, donde se dividen en tres grupos:<\/p>\n<ul>\n<li>Epilepsias gen\u00e9ticas, producidas a causa de un defecto gen\u00e9tico.<\/li>\n<li>Epilepsia de causa estructural\/metab\u00f3lica cuando existe evidencia de un trastorno estructural o metab\u00f3lico definido.<\/li>\n<li>Epilepsia de causa desconocida, cuando se ignora su etiolog\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se calcula que hay aproximadamente 50 millones de personas que sufren epilepsia en todo el mundo, representando la segunda enfermedad neurol\u00f3gica m\u00e1s frecuente despu\u00e9s de las cefaleas. En los pa\u00edses desarrollados, los nuevos casos aparecidos en la poblaci\u00f3n general oscilan entre el 40 y 70 por 100.000. En los pa\u00edses en desarrollo, la cifra suele acercarse al doble debido al mayor riesgo de sufrir afecciones que pueden producir da\u00f1o cerebral permanente.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, se calcula que hay unos 400.000 pacientes epil\u00e9pticos. La incidencia anual es de 31 a 57\/100.000 (entre 12.400 y 22.000 casos nuevos cada a\u00f1o en Espa\u00f1a), siendo esta incidencia superior en ni\u00f1os entre 6 y 14 a\u00f1os (incidencia de 3,7\/1.000 habitantes), adolescentes y ancianos (en las edades por encima de 60 a\u00f1os la incidencia se sit\u00faa 134\/100.000 habitantes).<\/p>\n<p>Esta patolog\u00eda no respeta geograf\u00eda, raza, sexo o condici\u00f3n social y ocasiona gran estigma y discriminaci\u00f3n, repercutiendo enormemente sobre los costes sanitarios y la calidad de vida de estas personas. Cuantific\u00e1ndose los ingresos hospitalarios en 35 pacientes de cada 100.000 altas, con un coste medio de 6.935 euros por paciente con epilepsia refractaria, es decir, que no responden de manera adecuada a los f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos.<\/p>\n<p>Cl\u00e1sicamente las crisis epil\u00e9pticas se dividen en generalizadas (en que la descarga neuronal se desarrolla simult\u00e1neamente en toda la corteza cerebral) y las crisis parciales (en las que la descarga neuronal se genera en una regi\u00f3n limitada de la corteza). Cabe mencionar que la crisis parcial puede generalizarse secundariamente en caso de difusi\u00f3n masiva de la descarga. Actualmente se sigue utilizando la clasificaci\u00f3n de las crisis epil\u00e9pticas que se aprob\u00f3 en el a\u00f1o 1981, ya que la del 2010 no cuenta con un amplio respaldo de los expertos internacionales sobre la epilepsia. Por ello, a continuaci\u00f3n se expone la clasificaci\u00f3n de las crisis epil\u00e9pticas de 1981, que define esencialmente 10 tipos de crisis.<\/p>\n<h3><strong><u>Crisis parciales<\/u><\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><em>Crisis parciales simples (CPS):<\/em> Sin alteraci\u00f3n de la conciencia y afectaci\u00f3n hemisf\u00e9rica unilateral. Se incluyen las auras, que es una sensaci\u00f3n o emoci\u00f3n anormal, y s\u00f3lo se da cuenta la persona que la presenta. Puede ser una sensaci\u00f3n de hormigueo intenso en una parte del cuerpo (suele ser en el est\u00f3mago), o alucinaciones visuales, o un pensamiento extra\u00f1o, o auditivas, o sensitivas (olfato), de aparici\u00f3n brusca y de corta duraci\u00f3n.<\/li>\n<li><em>Crisis parciales complejas (CPC):<\/em> Asociadas a alteraci\u00f3n o p\u00e9rdida de la conciencia y afectaci\u00f3n hemisf\u00e9rica bilateral. Pueden ser la continuaci\u00f3n de las crisis parciales simples.<\/li>\n<li><em>Crisis parcial secundariamente generalizada<\/em>: Es una crisis t\u00f3nico-cl\u00f3nica generalizada que deriva directamente o de una CPS o de una CPC.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong><u>Crisis generalizadas<\/u><\/strong><\/h3>\n<ol start=\"4\">\n<li><em>Ausencias (petit mal):<\/em> Detenci\u00f3n brusca de la actividad motora e interrupci\u00f3n de la conciencia y, en ocasiones, automatismos orales o mioclon\u00edas, como relamerse los labios o arreglarse la ropa. La persona se queda inm\u00f3vil, con p\u00e9rdida de conocimiento y con la mirada fija durante unos segundos.<\/li>\n<li><em>Crisis t\u00f3nico-cl\u00f3nicas (gran mal):<\/em> Es el prototipo de todas las crisis epil\u00e9pticas. Se produce p\u00e9rdida de conciencia brusca, rigidez y movimientos r\u00edtmicos de todo el cuerpo (convulsiones) y despu\u00e9s de la crisis la persona se va recuperando progresivamente, pudiendo presentar confusi\u00f3n, cefalea, cansancio y desorientaci\u00f3n.<\/li>\n<li><em>Crisis miocl\u00f3nicas:<\/em> Son sacudidas musculares bruscas, breves y recurrentes.<\/li>\n<li><em>Crisis cl\u00f3nicas:<\/em> Se caracterizan por movimientos cl\u00f3nicos de las cuatro extremidades a intervalos, a menudo, asim\u00e9tricos e irregulares.<\/li>\n<li><em>Crisis t\u00f3nicas:<\/em> Sacudidas r\u00edtmica de las extremidades, con una frecuencia y duraci\u00f3n variables, de segundos a minutos, con afectaci\u00f3n de la conciencia tanto mayor cuanto m\u00e1s se prolonga la crisis.<\/li>\n<li><em>Crisis at\u00f3nicas:<\/em> P\u00e9rdida de conciencia y del tono muscular. La persona cae bruscamente y se recupera en unos pocos segundos. Son invalidantes, por el riesgo que conllevan de traumatismos en el cr\u00e1neo o en la cara.<\/li>\n<li><em>Crisis de espasmo:<\/em> Se producen en ni\u00f1os peque\u00f1os y consiste en una flexi\u00f3n o extensi\u00f3n brusca del cuerpo durante unos segundos.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong><u>Plan de cuidados de Enfermer\u00eda<\/u><\/strong><\/h3>\n<p>La elaboraci\u00f3n del plan de cuidados se ha fundamentado en el modelo de Virginia Henderson<\/p>\n<h4><strong><u>2.1 Valoraci\u00f3n<\/u><\/strong><\/h4>\n<p>El contacto del paciente afecto de epilepsia con los centros sanitarios suele producirse como debut para un diagn\u00f3stico diferencial (cefaleas, s\u00edncopes, enfermedades metab\u00f3licas, seudocrisis, etc.) o bien como refractario al tratamiento (20-30%) en busca de una posibilidad quir\u00fargica, siendo este el caso de las unidades de epilepsia o v\u00eddeo-EEG.<\/p>\n<p>Debe realizarse una valoraci\u00f3n exhaustiva y detallada del paciente. No se incluye dentro de esta valoraci\u00f3n el paciente en estatus convulsivo, por considerarse a este como un paciente cr\u00edtico. Es importante que en la primera visita el paciente con epilepsia acuda acompa\u00f1ado de alguien que haya visualizado alguna de sus crisis y que nos pueda proporcionar informaci\u00f3n relevante acerca de \u00e9stas.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que ofrecer al paciente que acude por primera vez a consultar una posible epilepsia un ambiente distendido que permita establecer una relaci\u00f3n de confianza y obtener la m\u00e1xima informaci\u00f3n posible. La valoraci\u00f3n inicial del paciente debe comprender una completa recogida de datos que re\u00fana los siguientes aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li><u>Edad actual del paciente:<\/u> Nos permitir\u00e1 valorar las posibles repercusiones de la enfermedad a nivel social as\u00ed como las actividades de suplencia que puedan requerir.<\/li>\n<li><u>Edad de inicio de las crisis:<\/u> Nos informar\u00e1 de la experiencia personal respecto a la enfermedad, as\u00ed como del nivel de conocimientos y el grado de aceptaci\u00f3n.<\/li>\n<li><u>Tipo de epilepsia:<\/u> Si la epilepsia ya diagnosticada es secundaria a otra patolog\u00eda (por ejemplo, est\u00e1 asociada a una malformaci\u00f3n arteriovenosa [MAV] o a un tumor cerebral que produce una irritaci\u00f3n neuronal focal) requerir\u00e1 otro tratamiento que si es una epilepsia idiop\u00e1tica.<\/li>\n<li><u>Tipo de crisis y n\u00famero aproximado de las mismas:<\/u> Nos permitir\u00e1 clasificar los 3 tipos principales de crisis epil\u00e9pticas: crisis parciales simples o auras (no p\u00e9rdida de la conciencia), crisis parciales complejas y crisis generalizadas; estas 2 \u00faltimas con p\u00e9rdida del nivel de conciencia. La identificaci\u00f3n de las crisis har\u00e1 posible adecuar los cuidados necesarios y la prevenci\u00f3n de complicaciones secundarias. Ser\u00e1 de gran ayuda la presencia de un acompa\u00f1ante que nos pueda relatar la cl\u00ednica de las crisis y el n\u00famero de las mismas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La siguiente gu\u00eda de valoraci\u00f3n focalizada orienta sobre la obtenci\u00f3n de todos los datos necesarios para realizar una correcta historia cl\u00ednica del paciente con epilepsia<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h4><strong><u>2.1.1 Necesidad de respirar normalmente<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Constantes vitales, patolog\u00edas respiratorias previas y h\u00e1bito tab\u00e1quico.<\/li>\n<li>Tras una crisis, debe valorarse la presencia y la capacidad de expulsar las secreciones, as\u00ed como las caracter\u00edsticas de \u00e9stas.<\/li>\n<li>Riesgo de aspirar sus propias secreciones o alimentos si en ese momento estaba comiendo o bebiendo. Debido a esto y a la propia crisis se podr\u00eda presentar neumon\u00eda por aspiraci\u00f3n e hipoxia.<\/li>\n<li>El paciente puede presentar dificultad respiratoria durante una crisis, manifestada por cianosis.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.2 Necesidades de comer y beber adecuadamente<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Costumbres alimentarias e hidrataci\u00f3n para prevenir desequilibrios hidroelectrol\u00edticos y mantener la temperatura corporal.<\/li>\n<li>Estado dental y de la mucosa bucal, si usa dentadura postiza, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, anorexia, etc.<\/li>\n<li>No hay alimentos epilept\u00f3genos pero la ingesta de ciertas bebidas puede disminuir el umbral convulsivo. Las bebidas gaseosas pueden interaccionar con ciertas presentaciones de valproato.<\/li>\n<li>Habr\u00e1 que preguntar sobre el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas. El riesgo m\u00e1s grave de presentar crisis en relaci\u00f3n con el consumo de alcohol es durante la privaci\u00f3n. La abstinencia del alcohol reduce el umbral convulsivo, un efecto que puede estar relacionado con la dosis de alcohol, la rapidez de la retirada y la cronicidad de la exposici\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.3. Necesidad de eliminar por todas las v\u00edas corporales<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Patr\u00f3n de eliminaci\u00f3n urinaria y fecal: cantidad, frecuencia, descripci\u00f3n (color, olor, consistencia).<\/li>\n<li>Si es mujer en edad f\u00e9rtil, habr\u00e1 que valorar si existe alguna alteraci\u00f3n menstrual.<\/li>\n<li>Recoger informaci\u00f3n sobre la existencia de relajaci\u00f3n de esf\u00ednteres durante los episodios que nos pueda orientar sobre el tipo de crisis.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.4 Necesidad de moverse y mantener posturas adecuadas<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Habr\u00e1 que valorar la actividad f\u00edsica que realiza (frecuencia, intensidad, supervisi\u00f3n), ya que puede repercutir sobre la aparici\u00f3n de las crisis.<\/li>\n<li>Problemas podol\u00f3gicos, equilibrio, restricciones a la movilidad y recursos para paliarla (bastones, muleta, andador, etc.)<\/li>\n<li>Se valorar\u00e1 su postura durante la aparici\u00f3n de una crisis, movimientos t\u00f3nicos o cl\u00f3nicos, etc. Se tendr\u00e1 en cuenta tambi\u00e9n si se encuentra acompa\u00f1ado por una persona con las habilidades necesarias para movilizarlo si se presenta una crisis.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.5 Necesidad de dormir y descansar<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Patr\u00f3n de sue\u00f1o y calidad del mismo: horas, horario, n\u00famero de despertares nocturnos, etc. Algunas crisis pueden aparecer durante el sue\u00f1o y\/o despu\u00e9s de la privaci\u00f3n del mismo.<\/li>\n<li>Valorar la sensaci\u00f3n subjetiva de descanso al levantarse.<\/li>\n<li>Se tendr\u00e1 en cuenta la medicaci\u00f3n que toma. Algunos antiepil\u00e9pticos alteran el sue\u00f1o.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.6 Necesidad de escoger ropa adecuada: vestirse y desvestirse<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Una ropa f\u00e1cil de retirar o aflojar es \u00fatil para facilitar la respiraci\u00f3n ante un ataque epil\u00e9ptico.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.7 Necesidad de mantener la temperatura corporal dentro de l\u00edmites normales, adecuando la ropa y modificando el ambiente<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Valorar la temperatura corporal. Sobre todo en ni\u00f1os, la fiebre elevada puede desencadenar convulsiones.<\/li>\n<li>Se tendr\u00e1n en cuenta las condiciones ambientales en las que vive el paciente.<\/li>\n<li>Las sensaciones de fr\u00edo\/calor y la falta de uniformidad en la temperatura corporal pueden ser indicativos de un aura.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.8 Necesidad de mantener la higiene corporal y la integridad de la piel<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>H\u00e1bitos de higiene: frecuencia, modalidad, \u00fatiles. Interviene en esto el aspecto psicol\u00f3gico y la voluntad del paciente.<\/li>\n<li>Valorar si mantiene una buena higiene de la boca, ya que medicamentos como la fenito\u00edna da\u00f1an la mucosa oral. Si hay prurito o rash cut\u00e1neo (puede ser debido a los efectos adversos de la medicaci\u00f3n antiepil\u00e9ptica).<\/li>\n<li>Sensaciones de hormigueo, entumecimiento en las articulaciones, etc., pueden indicar un aura.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.9 Necesidad de evitar los peligros ambientales y evitar lesionar a otras personas<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Comprobar si toma las medidas para mantener su salud: controles rutinarios, revisiones, vacunaciones, si toma adecuadamente su medicaci\u00f3n. Es importante documentar en la recogida de datos tanto los h\u00e1bitos de higiene personal (si se utiliza ba\u00f1era para el aseo existe la posibilidad de ahogamiento durante las crisis que cursan con p\u00e9rdida de conciencia) como los h\u00e1bitos t\u00f3xicos (consumo de drogas en general), as\u00ed como los momentos en que ha padecido crisis (mientras cocina, al cruzar la calle, etc.).<\/li>\n<li>Valorar signos de disminuci\u00f3n de la alerta, disminuci\u00f3n de la consciencia, desorientaci\u00f3n, disminuci\u00f3n de la memoria, errores de percepci\u00f3n, depresi\u00f3n, ansiedad, delirios, etc.<\/li>\n<li>Valorar el riesgo ante una p\u00e9rdida de consciencia: ca\u00eddas, ambiente con objetos que puedan causar da\u00f1os o traumatismos, si tiene barandillas en la cama, uso de maquinarias o veh\u00edculos, actividades deportivas peligrosas, etc.<\/li>\n<li>Cambios recientes en su vida: p\u00e9rdidas, cambios de residencia, enfermedades asociadas, complicaciones, etc.<\/li>\n<li>Verificar que sus cuidadores principales est\u00e1n bien entrenados.<\/li>\n<li>Conducci\u00f3n de veh\u00edculos y\/o maquinaria. Valorar si conoce la legislaci\u00f3n al respecto.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.10 Necesidad de comunicarse con los dem\u00e1s expresando emociones, necesidades, temores u opiniones<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Ver si expresa sus deseos y opiniones. Circunstancias que influyen en su comunicaci\u00f3n: estatus cultural, pertenencia a un grupo social, presencia o ausencia de grupo de apoyo, soledad, dificultades para pedir ayuda.<\/li>\n<li>Valorar d\u00e9ficits sensoriales, as\u00ed como la percepci\u00f3n de ruidos, luces u olores raros previos a las crisis, que pueden indicar un aura.<\/li>\n<li>N\u00facleo de convivencia.<\/li>\n<li>Capacidad de expresar y vivir la sexualidad.<\/li>\n<li>Despu\u00e9s de las crisis, durante el per\u00edodo poscr\u00edtico, algunos pacientes pueden presentar desorientaci\u00f3n t\u00e9mporo-espacial o afasia. Debemos conocer si ello les ha supuesto alg\u00fan problema en su \u00e1mbito social, trabajo, colegio, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.11 Necesidad de vivir de acuerdo con los propios valores y creencias<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Percepci\u00f3n actual de su situaci\u00f3n de salud y bienestar.<\/li>\n<li>Facilidad\/dificultad para vivir seg\u00fan sus creencias y valores.<\/li>\n<li>Importancia de la religiosidad\/espiritualidad en su vida.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.12 Necesidad de ocuparse en algo de tal forma que su labor tenga un sentido de realizaci\u00f3n personal<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Actividad\/trabajo. Seg\u00fan el estudio LINCE del grupo de epilepsia de la Sociedad Espa\u00f1ola de Neurolog\u00eda (SEN), un 44% de pacientes con epilepsia farmacorresistente no trabaja a causa de su enfermedad. De los que trabajan, un 44% tuvo que reducir su jornada laboral y el 33% acumul\u00f3 al menos una baja laboral en los \u00faltimos 6 meses.<\/li>\n<li>Si el paciente est\u00e1 en activo es importante saber qu\u00e9 tipo de trabajo realiza y el riesgo que puede padecer (no es lo mismo para la seguridad de una persona afectada de epilepsia trabajar en un andamio que trabajar en una oficina).<\/li>\n<li>Repercusiones de su situaci\u00f3n de salud en las diferentes \u00e1reas de su vida y de su n\u00facleo familiar.<\/li>\n<li>Circunstancias que influyen en su realizaci\u00f3n personal: autoconcepto\/imagen, actitud familiar, el cansancio del cuidador habitual.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.1.13 Necesidad de participar en actividades recreativas<\/u><\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>H\u00e1bitos culturales y de ocio.<\/li>\n<li>Pr\u00e1ctica de deporte. Se debe desaconsejar los deportes de riesgo: alpinismo, senderismo en soledad, nataci\u00f3n, etc. En los que ante la aparici\u00f3n de una crisis sea dif\u00edcil obtener ayuda.<\/li>\n<li>Cierto tipo de crisis se desencadenan por est\u00edmulos luminosos, es decir, son fotosensibles, y deber\u00e1n ser tenidas en cuenta si se utiliza el ordenador o si acuden a la discoteca. Valorar si la enfermedad le crea rechazo y\/o aislamiento social.<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>2.1.14 Necesidad de aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce al desarrrollo normal y a usar los recursos disponibles<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Inter\u00e9s por su entorno sociosanitario.<\/li>\n<li>Comportamientos indicativos de inter\u00e9s por aprender y resolver problemas.<\/li>\n<li>Circunstancias que influyen en su aprendizaje: nivel de instrucci\u00f3n, limitaciones, etc.<\/li>\n<li>Recursos que usa para conseguir esto: grado de conocimiento de su actual estado de salud, fuente usual de su aprendizaje (m\u00e9dico, enfermera, amigos, libros, internet, etc.).<\/li>\n<li>Conocimiento de los factores desencadenantes, tratamiento, reconocimiento del aura, etc.<\/li>\n<li>Tendremos en cuenta la edad del paciente, los a\u00f1os desde el debut de la epilepsia, la forma en que afecta y la periodicidad de las crisis en su vida. Algunos ni\u00f1os con epilepsia ven disminuido su rendimiento escolar por la Adem\u00e1s, debe considerarse la salud reproductiva en las mujeres con epilepsia y preguntar sobre:<\/li>\n<li><em>Anticonceptivos orales: <\/em>\u00bfest\u00e1 tomando? \u00bfToma el m\u00e1s adecuado? La mayor\u00eda de f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos interact\u00faan con los anticonceptivos orales, debiendo escoger anticonceptivos con alto contenido en estr\u00f3genos para evitar embarazos indeseados.<\/li>\n<li><em>Planificaci\u00f3n del embarazo: <\/em>la mujer con epilepsia puede tener hijos, pero debe planificar su embarazo.<\/li>\n<li>La mayor\u00eda de f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos producen teratogenicidad, es aconsejable la monoterapia y, si no fuera posible por aumento de las crisis, debe buscarse la combinaci\u00f3n farmacol\u00f3gica m\u00e1s adecuada. En ning\u00fan caso la mujer con epilepsia debe abandonar la medicaci\u00f3n durante el embarazo.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><u>2.2 Diagn\u00f3sticos de Enfermer\u00eda<\/u><\/strong><\/h4>\n<p>La epilepsia es una patolog\u00eda que produce repercusiones multisist\u00e9micas, siendo numerosos los diagn\u00f3sticos de Enfermer\u00eda que se derivan de ella. As\u00ed pues, se van a desarrollar los diagn\u00f3sticos principales.<\/p>\n<h4><strong><em>2.2.1 (00035) Riesgo de lesi\u00f3n r\/c disminuci\u00f3n del nivel de conciencia durante las crisis (parciales complejas y generalizadas) y en el poscr\u00edtico.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Control de las convulsiones (1620)<\/li>\n<li>Control del riesgo (1902)<\/li>\n<li>Ambiente seguro del hogar (1910)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Precauciones contra las convulsiones (2690)<\/li>\n<li>Identificaci\u00f3n de riesgos (6610)<\/li>\n<li>Ense\u00f1anza: proceso de enfermedad (5602)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>Actividades de Enfermer\u00eda:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Ayudar a los pacientes a identificar correctamente sus tipos de crisis es fundamental (parciales simples, parciales complejas y generalizadas). Ya que en ocasiones las crisis parciales simples o \u201cauras\u201d son el aviso de crisis con p\u00e9rdida de la conciencia y si el paciente es capaz de identificar el aura, podr\u00e1 adoptar los mecanismos necesarios para evitar lesiones. Ejemplo: dejar de cocinar para evitar quemaduras, avisar a alguien a su alrededor de la proximidad de la crisis, etc.<\/li>\n<li>Se desaconsejar\u00e1 el uso de ba\u00f1era en aquellos pacientes que sufran crisis parciales complejas o generalizadas por el riesgo de ahogamiento. As\u00ed pues se recomendar\u00e1 la ducha sentado para evitar traumatismos.<\/li>\n<li>Se informar\u00e1 al paciente y a la familia sobre la legislaci\u00f3n respecto a la conducci\u00f3n de veh\u00edculos. En Espa\u00f1a una persona que presenta esta enfermedad debe probar no haber tenido crisis durante 12 meses para la obtenci\u00f3n de un permiso de conducci\u00f3n (permisos A, A1, B, B+E y ciclomotores), concedi\u00e9ndose en este caso un carn\u00e9 con una validez de 2 a\u00f1os. En el caso de conductores profesionales, deben tener un per\u00edodo libre de crisis de 5 a\u00f1os. En el caso de mioclon\u00edas que puedan afectar a la seguridad de la conducci\u00f3n, deber\u00e1 existir un per\u00edodo libre de crisis de al menos 3 meses. Por \u00faltimo, si se trata de un episodio \u00fanico de crisis o secundario a sustancias t\u00f3xicas o drogas deber\u00e1 acreditarse un periodo libre de crisis de al menos 6 meses.<\/li>\n<li>Se desaconsejar\u00e1 la pr\u00e1ctica de deporte en solitario, especialmente aquellos extenuantes. En caso de deportes en grupo, o dentro de centros deportivos, los entrenadores o monitores del centro deber\u00e1n estar informados sobre la enfermedad del paciente y la actuaci\u00f3n a seguir en caso de crisis.<\/li>\n<li>Se informar\u00e1 a la familiar o cuidador que en caso de crisis no se abandonar\u00e1 al paciente y se valorar\u00e1 la orientaci\u00f3n y el estado neurol\u00f3gico al finalizar la crisis para evaluar la duraci\u00f3n del per\u00edodo poscr\u00edtico. Si el paciente no est\u00e1 hospitalizado y no recupera la conciencia o no es capaz de responder durante un per\u00edodo de 30 min se deber\u00e1 trasladar al centro sanitario m\u00e1s cercano ante la sospecha de un estatus convulsivo.<\/li>\n<li>En caso de crisis generalizadas, explicar a la familia o cuidador que la conducta a seguir ser\u00e1:<\/li>\n<\/ul>\n<ol>\n<li>Mantener la calma.<\/li>\n<li>Evitar la obstrucci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea, lateralizar al paciente.<\/li>\n<li>No forzar la apertura de la boca por riesgo de lesi\u00f3n mandibular por espasmo muscular durante las crisis.<\/li>\n<li>No intentar sujetar las extremidades pues se podr\u00edan producir luxaciones.<\/li>\n<li>Evitar que el paciente se golpee repetidamente contra el suelo en la fase cl\u00f3nica.<\/li>\n<li>No introducir ning\u00fan objeto en la boca. Tradicionalmente se introduc\u00edan objetos para evitar la mordedura de la lengua, produci\u00e9ndose m\u00e1s lesiones que las provocadas por la mordedura en s\u00ed, las cuales tampoco se producen en todas las crisis.<\/li>\n<li>Las crisis generalizadas suelen durar 3-4 min, aunque normalmente parece que duren mucho m\u00e1s. Si pasado este tiempo no ceden trasladar al paciente al centro sanitario m\u00e1s pr\u00f3ximo, ante la posibilidad de estatus convulsivo.<\/li>\n<\/ol>\n<ul>\n<li>En el caso de epilepsias reflejas (crisis fotosensibles o desencadenadas por ruidos) se aconsejar\u00e1 al paciente mantenerse a una distancia considerable de la televisi\u00f3n. Adem\u00e1s deber\u00e1 verla con suficiente luz, evitando mirarla fijamente cuando se encienda o apague, utilizando mando a distancia. En el caso de los videojuegos se aconsejar\u00e1 jugar en una habitaci\u00f3n iluminada y con pantallas protectoras; tambi\u00e9n se recomendar\u00e1 no jugar m\u00e1s de una hora seguida. Cuando se acuda a las discotecas, mantenerse de espalda a los focos de luz y evitar los centelleos.<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h4><strong><em>2.2.2 (00126) Conocimientos deficientes r\/c la medicaci\u00f3n y dieta prescrita m\/p abandono de la misma o incumplimiento del r\u00e9gimen terap\u00e9utico.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Conocimiento: cuidados en la enfermedad (1824)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Ense\u00f1anza: medicamentos prescritos (5616)<\/li>\n<li>Ense\u00f1anza: dieta prescrita (5614)<\/li>\n<li>Ense\u00f1anza: proceso de enfermedad (5602)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>Actividades de Enfermer\u00eda:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Nos aseguraremos de que el paciente entiende la pauta de introducci\u00f3n\/retirada del f\u00e1rmaco y el por qu\u00e9 de dicha actuaci\u00f3n, explic\u00e1ndole que los f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos se deben introducir y retirar de forma progresiva.<\/li>\n<li>Se informar\u00e1 al paciente sobre los efectos secundarios m\u00e1s probables de los f\u00e1rmacos que est\u00e1 tomando, que suelen ser: ataxia, diplop\u00eda, n\u00e1useas, somnolencia y mareo. Otros efectos secundarios que puede provocar el tratamiento son: hirsutismo, aumento de peso, amenorrea e hipertrofia gingival. El paciente debe consultarnos ante la aparici\u00f3n de cualquier efecto secundario pero sin abandonar la medicaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Se debe aconsejar a la persona afectada la necesidad de llevar un diario de crisis que facilitar\u00e1 el seguimiento del r\u00e9gimen terap\u00e9utico en caso de disminuci\u00f3n de estas y que en caso de empeoramiento o estancamiento ayudar\u00e1 a cambiar el f\u00e1rmaco. En el diario deben estar anotados los olvidos de dosis, si los hubiera, as\u00ed como las modificaciones o la ingesta de f\u00e1rmacos puntuales diferentes a los antiepil\u00e9pticos, ya que pueden producirse interacciones.<\/li>\n<li>Se le aconsejar\u00e1, conjuntamente con el neur\u00f3logo, la realizaci\u00f3n de controles anal\u00edticos cada 3-6 meses de t\u00f3xicos en sangre para monitorizar los niveles terap\u00e9uticos del f\u00e1rmaco y conocer el cumplimiento terap\u00e9utico.<\/li>\n<li>No se impondr\u00e1 un ritmo diario r\u00edgido de las tomas. Se intentar\u00e1 adecuar al horario de comidas del paciente.<\/li>\n<li>Insistir en la higiene bucal porque algunos f\u00e1rmacos para tratar la epilepsia, como la fenito\u00edna, pueden producir hiperplasia gingival.<\/li>\n<li>En caso de v\u00f3mitos, si ha pasado menos de media hora tras la ingesta del f\u00e1rmaco se aconsejar\u00e1 al paciente repetir la dosis.<\/li>\n<li>En caso de embarazo la paciente debe saber que nunca debe abandonar el tratamiento, debiendo acudir al neur\u00f3logo para que le prescriba el tratamiento m\u00e1s adecuado, ya que medicamentos como el \u00e1cido valproico o la fenito\u00edna son f\u00e1rmacos de gran \u00edndice teratog\u00e9nico. Algunos antiepil\u00e9pticos tambi\u00e9n pueden pasar a la leche materna y provocar somnolencia, lo que hace necesaria, si es el caso, la vigilancia del lactante. La mujer que toma anticonceptivos debe saber que algunos antiepil\u00e9pticos interact\u00faan con los anticonceptivos orales, por lo que hay que ajustar la dosis bajo supervisi\u00f3n m\u00e9dica.<\/li>\n<li>Se informar\u00e1 al paciente de que en caso de 3 a\u00f1os sin crisis se puede empezar a intentar la retirada paulatina de la medicaci\u00f3n, siempre bajo control del neur\u00f3logo. En algunos protocolos se espera a 5 a\u00f1os sin crisis y en otros a 2, dependiendo del tipo de epilepsias y del riesgo de recidivas.<\/li>\n<li>Insistir en el aporte de vitamina K y \u00e1cido f\u00f3lico, puesto que los f\u00e1rmacos pueden disminuir su absorci\u00f3n, y el aporte de vitamina D8, sobre todo en pacientes mayores o con epilepsia de larga evoluci\u00f3n, puesto que los f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos (FAE) pueden disminuir su absorci\u00f3n y provocar osteoporosis.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><em>2.2.3 (00052) Deterioro de la interacci\u00f3n social r\/c aparici\u00f3n de las crisis, efectos secundarios de la medicaci\u00f3n, enfermedad neurol\u00f3gica subyacente y estigmatizaci\u00f3n social m\/p interacci\u00f3n disfuncional con los dem\u00e1s.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Habilidades de interacci\u00f3n social (1502)<\/li>\n<li>Participaci\u00f3n en actividades de ocio (1604)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Aumentar los sistemas de apoyo (5440)<\/li>\n<li>Modificaci\u00f3n de la conducta: habilidades sociales (4362)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>Actividades de Enfermer\u00eda:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>En el caso de pacientes en edad escolar aconsejaremos a la familia que informe al centro sobre la cl\u00ednica de las crisis y la forma de tratarlas. Existiendo el riesgo de que las crisis ocurran en el \u00e1mbito escolar, los profesores deben informar al resto de alumnos de las caracter\u00edsticas de las mismas, evitando as\u00ed que sea considerado un \u201cni\u00f1o raro\u201d y previniendo el aislamiento.<\/li>\n<li>Recordar a los pacientes afectos de epilepsia que habitualmente las personas obtienen un buen control de las crisis con el tratamiento.<\/li>\n<li>El rendimiento acad\u00e9mico estar\u00e1 marcado por el n\u00famero, frecuencia de las crisis y edad de aparici\u00f3n de las mismas; asimismo pueden aparecer efectos secundarios que obliguen al absentismo escolar. Se debe informar a los padres para que no adopten actitudes de sobreprotecci\u00f3n o, por el contrario, falsas expectativas.<\/li>\n<li>La vida laboral del paciente con epilepsia vendr\u00e1 marcada por la frecuencia y tipo de las crisis. Deben desaconsejarse profesiones que puedan suponer un riesgo para ellos mismos o para los dem\u00e1s (piloto de aviaci\u00f3n, conductor profesional, bombero, guardia de seguridad o militares, submarinista, etc.).<\/li>\n<li>En la adolescencia se debe incidir especialmente en la prohibici\u00f3n de tomar drogas o alcohol, as\u00ed como respetar un horario de sue\u00f1o. No debe ser tomado por parte del paciente como una limitaci\u00f3n a su vida social sino como la eliminaci\u00f3n de un factor de riesgo para sufrir crisis.<\/li>\n<li>Las personas con epilepsia pueden viajar normalmente teniendo en cuenta que deben llevar un informe m\u00e9dico con los f\u00e1rmacos que toman (algunos antiepil\u00e9pticos como las benzodiacepinas est\u00e1n sujetos a control especial por consumo il\u00edcito). Si viajan a pa\u00edses con diferencia horaria importante se les debe aconsejar adoptar lo m\u00e1s pronto posible, pero de forma gradual, el horario del pa\u00eds.<\/li>\n<li>En el caso de que el paciente o familia verbalice cambios de car\u00e1cter, cambios en las relaciones interpersonales o deseo de aislamiento social hemos de aconsejar la ayuda psicol\u00f3gica para que reciban un adecuado asesoramiento.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><em>2.2.4 (00039) Riesgo de aspiraci\u00f3n r\/c disminuci\u00f3n del nivel de conciencia.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC: <\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Prevenci\u00f3n de la aspiraci\u00f3n (1918)<\/li>\n<li>Estado respiratorio: ventilaci\u00f3n (0430)<\/li>\n<li>Control de las convulsiones (1620)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Precauciones para evitar la aspiraci\u00f3n (3200)<\/li>\n<li>Manejo de las v\u00edas a\u00e9reas (3140)<\/li>\n<li>Cambio de posici\u00f3n (0840)<\/li>\n<li>Manejo de las convulsiones (2680)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><em>2.2.5 (00053) Aislamiento social r\/c falta de predicci\u00f3n de las convulsiones, estigma impuesto por la comunidad m\/p retraimiento.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Bienestar personal (2002)<\/li>\n<li>Participaci\u00f3n en actividades de ocio (1604)<\/li>\n<li>Severidad de la soledad (1203)<\/li>\n<li>Habilidades de interacci\u00f3n social (1502)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC<\/u>:<\/p>\n<ul>\n<li>Aumentar los sistemas de apoyo (5440)<\/li>\n<li>Fomento del ejercicio (0200)<\/li>\n<li>Apoyo emocional (5270)<\/li>\n<li>Modificaci\u00f3n de la conducta: habilidades sociales (4362)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><em>2.2.6 (00146) Ansiedad r\/c la naturaleza imprevisible de los ataques m\/p nerviosismo y preocupaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Nivel de ansiedad (1211)<\/li>\n<li>Control de la ansiedad (1402)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC<\/u>:<\/p>\n<ul>\n<li>Disminuci\u00f3n de la ansiedad (5820)<\/li>\n<li>Fomentar el sue\u00f1o (1850)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong><em>2.2.7 (00155) Riesgo de ca\u00eddas r\/c actividad convulsiva no controlada) r\/c disminuci\u00f3n del estado mental, historia de ca\u00eddas.<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><u>NOC:<\/u><\/p>\n<ul>\n<li>Ca\u00eddas (1912)<\/li>\n<li>Prevenci\u00f3n de ca\u00eddas (6490)<\/li>\n<\/ul>\n<p><u>NIC<\/u>:<\/p>\n<ul>\n<li>Precauciones contra las convulsiones (2690)<\/li>\n<li>Ense\u00f1anza: proceso de enfermedad (5602)<\/li>\n<li>Identificaci\u00f3n de riesgos (6610)<\/li>\n<\/ul>\n<h5><strong><u>Conclusi\u00f3n<\/u><\/strong><\/h5>\n<p>Es conveniente que los profesionales de Enfermer\u00eda dispongan de una gu\u00eda, especialmente enfocada en una valoraci\u00f3n integral, que permita proporcionar unos cuidados basados en la mayor evidencia. Disminuyendo la variabilidad cl\u00ednica mediante el uso de la taxonom\u00eda NANDA-NOC-NIC.<\/p>\n<h5><strong><u>Bibliograf\u00eda<\/u><\/strong><\/h5>\n<ol>\n<li>Torres Amengual, Margarita; Mart\u00ednez Fern\u00e1ndez, Casilda Antonia; Alc\u00e1ntara Santiago, Zoila Rosa; Garc\u00eda Jim\u00e9nez, Emilio.\u00bfC\u00f3mo conciben nuestros j\u00f3venes la salud? Perspectiva desde la epilepsia.Rev Paraninfo Digital, 2014 [consulta el 2 de Junio de 2017]; 20. Disponible en: http:\/\/www.index-f.com\/para\/n20\/137.php<\/li>\n<li>Palanca C\u00e1mara M. Diagn\u00f3sticos enfermeros en pacientes ingresados en la Unidad de Epilepsia. Rev Cient Soc Esp Enferm Neurol. 2016 [consulta el 2 de Junio de 2017]. Disponible en: http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.sedene.2016.05.003<\/li>\n<li>Garc\u00eda-Ramos R, Garc\u00eda Pastor A, Masjuan J, S\u00e1nchez C, Gil A. FEEN: Informe sociosanitario FEEN sobre la epilepsia en Espa\u00f1a. Neurolog\u00eda. 2011; 26(9): 548-555<\/li>\n<li>D\u00edez B, Fumanal A, Casanovas C, Creus M.J, V\u00edlchez M.V, Molinos C, L\u00f3pez R, Chies E. Intervenci\u00f3n educativa en pacientes con epilepsia ingresados en la Unidad de Monitorizaci\u00f3n de Epilepsia del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Rev Cient Soc Esp Enferm Neurol. 2012; 35(1):12-19<\/li>\n<li>Rebola Gonz\u00e1lez, Pablo; Esca\u00f1o Cardona, Virginia; Garc\u00eda Ca\u00f1edo, Francisco Javier. A prop\u00f3sito de un caso: epilepsia e incumplimiento del r\u00e9gimen terap\u00e9utico en la juventud.Rev Paraninfo Digital, 2014 [consulta el 1 de Junio de 2017]; 20. Disponible en: &lt;http:\/\/www.index-f.com\/para\/n20\/128.php&gt;<\/li>\n<li>Hern\u00e1ndez G\u00f3mez Y, Hernando Andr\u00e9s A, Fern\u00e1ndez Mart\u00ednez A, Tersol Claverol G, Fust\u00e9 Peris MT. (2013). Epilepsia: cuidados de Enfermer\u00eda. En: Tratado de Enfermer\u00eda neurol\u00f3gica (pp. 111-116).<\/li>\n<li>Iglesias Mor\u00e9 S, Reinaldo Fabelo J, Rojas Vel\u00e1zquez Y, Gonz\u00e1lez Pal S, Ramirez Mu\u00f1oz A. Calidad de vida en ni\u00f1os y adolescentes con epilepsia (Cuidad de la Habana). Revista Cubana de Enfermer\u00eda. 2012 [consulta el 1 de Junio de 2017]; 28(2). Disponible en: http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-03192012000200005<\/li>\n<li>Olarte L. Medidas de autocuidado en el paciente con epilepsia. Rev Med. Clin. Condes. 2013; 24(6):1027-1033<\/li>\n<li>Molins Albanell A. (2013). Epilepsia: cl\u00ednica y tratamiento. En: Tratado de Enfermer\u00eda neurol\u00f3gica (pp. 111-116).<\/li>\n<li>Palanca C\u00e1mara M. Aspectos diet\u00e9ticos en el paciente epil\u00e9ptico. Rev Cient Soc Esp Enferm Neurol. 2015; 42(1):4-9<\/li>\n<li>Luis Rodrigo MT, Fern\u00e1ndez Ferr\u00edn C, Navarro G\u00f3mez MV. De la Teor\u00eda a la Pr\u00e1ctica. El Pensamiento de Virginia Henderson en el siglo XX. 3a ed. Barcelona: Elsevier Masson; 2005.<\/li>\n<li>Nanda internacional. Diagn\u00f3sticos enfermeros. Definiciones y Clasificaci\u00f3n 2012-2014. 1\u00aa Ed. Barcelona: Elsevier; 2012-14<\/li>\n<li>Moorhead S, Johnson M, Maas ML, Swanson E. Clasificaci\u00f3n de resultados de Enfermer\u00eda (NOC). 4\u00aa Ed. Barcelona: Elsevier Mosby; 2009.<\/li>\n<li>Dochterman JM, Butcher HK, Bulechek GM. Clasificaci\u00f3n de intervenciones de Enfermer\u00eda (NIC). 5\u00aa Ed. Madrid: Elsevier Mosby; 2010.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Plan de cuidados de Enfermer\u00eda en el paciente con epilepsia La epilepsia es un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposici\u00f3n duradera a generar crisis epil\u00e9pticas y por las consecuencias neurobiol\u00f3gicas, cognitivas, psicol\u00f3gicas y sociales de esta condici\u00f3n. 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