﻿{"id":46606,"date":"2017-10-14T09:20:12","date_gmt":"2017-10-14T07:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=46606"},"modified":"2017-10-14T09:20:12","modified_gmt":"2017-10-14T07:20:12","slug":"placenta-desarrollo-estructura-y-funcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/placenta-desarrollo-estructura-y-funcion\/","title":{"rendered":"La placenta: desarrollo, estructura y funci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>La placenta: desarrollo, estructura y funci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La placenta es el \u00f3rgano m\u00e1s especializado implicado en el desarrollo embrionario, que gracias a su compleja estructura y con la ayuda del l\u00edquido amni\u00f3tico favorece el crecimiento y desarrollo del feto en formaci\u00f3n, siendo los cambios presentados en ella factores de alto impacto en el desarrollo intrauterino fetal.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>* Gloria Cucal\u00f3n Leci\u00f1ena. Graduada en Enfermer\u00eda por la Universidad de Zaragoza. Servicio Aragon\u00e9s de Salud. Master en Biolog\u00eda Molecular y Biomedicina.<\/p>\n<p>** Mar\u00eda Egea Aur\u00eda. Graduada en Enfermer\u00eda por la Universidad de Zaragoza. Servicio Aragon\u00e9s de Salud. M\u00e1ster en Gerontolog\u00eda Social.<\/p>\n<p>*** Silvia Gran Embid. Graduada en Enfermera y Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Servicio Aragon\u00e9s de Salud. M\u00e1ster en Gerontolog\u00eda Social.<\/p>\n<p>**** Patricia Garc\u00eda Lucas. Graduada en Enfermer\u00eda por la Universidad de Zaragoza. Servicio Aragon\u00e9s de Salud. M\u00e1ster en Gerontolog\u00eda Social.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Uno de los rasgos m\u00e1s caracter\u00edsticos de este desarrollo embrionario humano es la \u00edntima relaci\u00f3n entre el embri\u00f3n y la madre. Para sobrevivir y crecer durante la vida intrauterina, el embri\u00f3n ha de mantener una relaci\u00f3n en esencia parasitaria con el cuerpo de la madre para adquirir el ox\u00edgeno y los nutrientes y eliminar los desechos. Adem\u00e1s debe evitar que el sistema inmunol\u00f3gico de su receptora lo rechace como un cuerpo extra\u00f1o. La placenta, el cord\u00f3n umbilical y las membranas extraembrionarias que sirven como interfase entre el embri\u00f3n y la madre satisfacen estos exigentes requisitos (1, 2).<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><strong>DESARROLLO DE LA PLACENTA<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Los tejidos que componen la interfase materno-fetal, placenta y corion, son derivados del trofoblasto que se separa de la masa celular interna y rodea a los precursores celulares del embri\u00f3n a\u00fan mientras el embri\u00f3n est\u00e1 en segmentaci\u00f3n y desciende por la trompa hacia su lugar de implantaci\u00f3n en la pared uterina.<\/p>\n<p>El desarrollo inicial de la placenta se caracteriza por la r\u00e1pida proliferaci\u00f3n del trofoblasto y por el desarrollo del saco cori\u00f3nico y de las vellosidades cori\u00f3nicas. Hacia el final de la tercera semana ya se han producido los cambios anat\u00f3micos necesarios para que tengan lugar los intercambios fisiol\u00f3gicos entre la madre y el embri\u00f3n. Al final de la cuarta semana ya se ha establecido en la placenta una compleja red vascular que facilita los intercambios maternoembrionarios de gases, nutrientes y productos metab\u00f3licos de desecho. Las vellosidades cori\u00f3nicas cubren todo el saco cori\u00f3nico hasta el comienzo de la octava semana.<\/p>\n<p>A medida que avanza la gestaci\u00f3n, el saco cori\u00f3nico crece y las vellosidades del polo abembrionario o vegetativo asociadas al decidua capsular quedan comprimidas, con lo que se reduce su vascularizaci\u00f3n. Al poco tiempo, estas vellosidades degeneran y al final forman una zona relativamente avascular y desnuda que se denomina corion liso, tambi\u00e9n conocido como corion leve.<\/p>\n<p>A medida que desaparecen estas vellosidades, se incrementa r\u00e1pidamente el n\u00famero de vellosidades del polo embrionario asociadas a la decidua basal. Esta zona tupida del saco cori\u00f3nico es el denominado corion velloso o corion frondoso. La diferencia entre el polo embrionario y el polo abembrionario del corion se manifiesta en la estructura de la decidua, capa funcional del endometrio que se separa del resto del \u00fatero tras el parto. La decidua que cubre al corion frondoso, llamada decidua basal, consiste en una capa de c\u00e9lulas deciduales con abundantes l\u00edpidos y gluc\u00f3geno. La capa de decidua sobre el polo abembrionario o vegetativo se denomina decidua capsular, la cual se expande y degenera con el crecimiento de la ves\u00edcula cori\u00f3nica. Toda decidua restante es conocida como decidua parietal. La \u00fanica porci\u00f3n del corion que participa en los procesos de intercambio es el corion frondoso que, junto con la decidua basal, forma la placenta (1, 3, 4).<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><strong>ESTRUCTURA DE LA PLACENTA<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Al comienzo del cuarto mes, las diferencias entre el corion frondoso y el corion leve se hacen evidentes, se definen los l\u00edmites de la placenta. \u00c9sta consta de un componente fetal y uno materno. La parte fetal corresponde a la zona de la ves\u00edcula cori\u00f3nica representada por el corion velloso. Comprende la pared del corion, llamada placa cori\u00f3nica, y las vellosidades cori\u00f3nicas, originadas a partir de esta regi\u00f3n y las cuales se proyectan hacia el espacio intervelloso que contiene sangre materna. La parte materna de la placenta est\u00e1 constituida por la decidua basal, es decir, por la parte de la decidua relacionada con el componente fetal de la placenta, pero lo que la cubre es la c\u00e1psula citotrofobl\u00e1stica externa que se deriva del embri\u00f3n. Hacia el final del cuarto mes la decidua basal es sustituida casi completamente por la parte fetal de la placenta (1, 3).<\/p>\n<p>La parte fetal de la placenta est\u00e1 unida a la parte materna por la cubierta citotrofobl\u00e1stica, que es la capa externa de c\u00e9lulas trofobl\u00e1sticas existente en la superficie materna de la placenta. Las vellosidades cori\u00f3nicas se unen firmemente a la decidua basal a trav\u00e9s de la cubierta citotrofobl\u00e1stica y, por otra parte, anclan el saco vitelino a la decidua basal. Las arterias y venas endometriales atraviesan libremente la cubierta citotrofobl\u00e1stica a trav\u00e9s de las aberturas existentes en su interior, y finalmente, se abren hacia el espacio intervelloso (3).<\/p>\n<p>La forma de la placenta est\u00e1 determinada por el \u00e1rea persistente de vellosidades cori\u00f3nicas, que generalmente es una zona circular que le da a la placenta su configuraci\u00f3n discoide. En el curso del cuarto y quinto mes, a medida que las vellosidades cori\u00f3nicas infiltran la decidua basal se produce la erosi\u00f3n del tejido decidual y esto da lugar a un aumento de tama\u00f1o del espacio intervelloso, que contiene sangre materna y deriva de las lagunas que aparecieron en el sincitotrofoblasto durante la segunda semana de desarrollo. Este espacio intervelloso est\u00e1 dividido en compartimentos a causa de la erosi\u00f3n que hace que aparezcan en la decidua varias \u00e1reas de configuraci\u00f3n en cu\u00f1a, los tabiques placentarios, que se proyectan hacia la placa cori\u00f3nica.<\/p>\n<p>Estos tabiques tienen un n\u00facleo central de tejido materno, pero su superficie est\u00e1 cubierta por una capa de c\u00e9lulas sincitiales, de manera que en todo momento hay una capa sincitial separando la sangre materna que se encuentra en los lagos intervellosos del tejido fetal de las vellosidades. Como consecuencia de la formaci\u00f3n de esos tabiques placentarios, la parte fetal de la placenta queda dividida en \u00e1reas convexas irregulares que se denominan cotiledones. Como los tabiques deciduales no alcanzan la placa cori\u00f3nica, la comunicaci\u00f3n entre los distintos compartimentos es libre, manteni\u00e9ndose el contacto entre los espacios intervellosos en los diversos cotiledones.<\/p>\n<p>La sangre materna llega al espacio intervelloso procedente de las arterias endometriales espirales de la decidua basal. Estas arterias discurren a trav\u00e9s de las aberturas de la cubierta citotrofobl\u00e1stica y descargan su sangre en el espacio intervelloso. Este espacio de gran tama\u00f1o est\u00e1 drenado por las venas endometriales que tambi\u00e9n atraviesan la cubierta citotrofobl\u00e1stica. Las venas endometriales se pueden observar en toda la superficie de la decidua basal. Las numerosas vellosidades ramificadas que se originan a partir de las vellosidades madre o progenitoras est\u00e1n ba\u00f1adas continuamente por la sangre materna que circula a trav\u00e9s de los espacios intervellosos. La sangre de este espacio transporta el ox\u00edgeno y los nutrientes que son necesarios para el crecimiento y el desarrollo fetales. La sangre materna tambi\u00e9n contiene productos de desecho fetales como di\u00f3xido de carbono, sales y productos del metabolismo de las prote\u00ednas (3, 4).<\/p>\n<p>La decidua capsular, que es la capa de decidua que cubre el saco cori\u00f3nico implantado, forma una c\u00e1psula sobre la superficie externa del saco cori\u00f3nico. A medida que el producto de la concepci\u00f3n aumenta de tama\u00f1o, la decidua capsular muestra una protrusi\u00f3n en la cavidad uterina y experimenta una atenuaci\u00f3n importante. Finalmente, la decidua capsular se comunica con la decidua parietal de la pared opuesta y se fusiona con ella, lo que origina una ocupaci\u00f3n lenta de la cavidad uterina. Hacia las 22-24 semanas, la disminuci\u00f3n de la vascularizaci\u00f3n sangu\u00ednea en la decidua capsular da lugar a su degeneraci\u00f3n y desaparici\u00f3n. Tras la desaparici\u00f3n de la decidua capsular, la parte lisa del saco cori\u00f3nico se fusiona con la decidua parietal. Esta fusi\u00f3n se puede evitar y generalmente se produce cuando la sangre sale del espacio intervelloso. La acumulaci\u00f3n de sangre empuja la membrana cori\u00f3nica lejos de la decidua parietal, restableciendo as\u00ed el espacio potencial de la cavidad uterina.<\/p>\n<p>El saco amni\u00f3tico aumenta de tama\u00f1o con mayor rapidez que el saco cori\u00f3nico. Debido a ello, el amnios y el corion liso se fusionan al poco tiempo, formando la membrana amniocori\u00f3nica. Esta membrana compuesta se fusiona a su vez con la decidua capsular y, tras la desaparici\u00f3n de esta decidua, se adhiere a la decidua parietal. Es la membrana amniocori\u00f3nica la que se rompe durante el parto. La rotura prematura de esta membrana es la causa m\u00e1s frecuente del parto prematuro. Cuando se rompe la membrana amniocori\u00f3nica, el l\u00edquido amni\u00f3tico sale hacia el exterior a trav\u00e9s del cuello uterino y la vagina (3).<\/p>\n<ul>\n<li>\n<h3><strong>Estructura de la placenta madura o de t\u00e9rmino<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>El \u00fatero, el saco cori\u00f3nico y la placenta aumentan de tama\u00f1o a medida que crece el feto. El tama\u00f1o y el grosor de la placenta aumentan r\u00e1pidamente hasta que el feto tiene unas 18 semanas. La placenta desarrollada por completo cubre el 15-30 % de la decidua y tiene un peso que es aproximadamente la sexta parte del peso del feto. El aumento del grosor de la placenta se debe a la arborizaci\u00f3n de las vellosidades existente y no a la penetraci\u00f3n posterior en los tejidos maternos.<\/p>\n<p>La placenta madura o de t\u00e9rmino es discoidal, tiene un di\u00e1metro de 15 a 25 cm y alrededor de 3 cm de espesor, y pesa entre 500 y 600 g. En el momento del nacimiento se desprende de la pared uterina y unos 30 minutos despu\u00e9s del parto es expulsada de la cavidad del \u00fatero.<\/p>\n<p>La superficie fetal de la placenta es brillante a causa de la membrana amni\u00f3tica que lo recubre. Desde el lado fetal se observan arterias y venas de grueso calibre, los vasos cori\u00f3nicos, que convergen hacia el cord\u00f3n umbilical. A su vez, el corion est\u00e1 cubierto por el amnios. La inserci\u00f3n del cord\u00f3n umbilical suele ser exc\u00e9ntrica y a veces incluso marginal. Sin embargo, es raro que se inserte e la membrana cori\u00f3nica por fuera de la placenta (inserci\u00f3n velamentosa). El lado materno de la placenta es opaco y est\u00e1 subdividido en 15 o 20 zonas ligeramente abultadas, los cotiledones, cubiertos por una delgada capa de decidua basal. Los surcos entre los l\u00f3bulos est\u00e1n ocupados por tabiques placentarios. En el interior de cada l\u00f3bulo placentario hay varios cotiledones, cada uno de los cuales consta de una vellosidad principal en forma de tronco y sus ramas. El espacio intervelloso de cada l\u00f3bulo representa un compartimento casi aislado de circulaci\u00f3n materna hacia la placenta (1, 3, 4).<\/p>\n<ul>\n<li>\n<h3><strong>Cord\u00f3n umbilical<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>En los primeros estadios del embri\u00f3n, la zona de uni\u00f3n del embrioblasto y trofoblasto es muy amplia. Al avanzar el desarrollo, esta zona se va pediculando, constituyendo el ped\u00edculo de fijaci\u00f3n del embri\u00f3n, es decir, el elemento de uni\u00f3n de la placenta y el embri\u00f3n. Es el esbozo de lo que m\u00e1s adelante, al alargarse y adelgazarse, constituir\u00e1 el cord\u00f3n umbilical. La inserci\u00f3n del cord\u00f3n umbilical en la placenta tiene lugar generalmente en el centro de la superficie fetal de este \u00f3rgano, aunque se puede producir en cualquier lugar.<\/p>\n<p>Est\u00e1 formado por dos arterias umbilicales, una vena umbilical, la alantoides y el conducto vitelino o sus restos, todo ello rodeado por un tejido conjuntivo mucoide llamado gelatina de Wharton. En ocasiones el cord\u00f3n umbilical contiene dos venas si la vena umbilical derecha no sufre su degeneraci\u00f3n normal, o puede estar formado por una sola arteria umbilical, fen\u00f3meno asociado con una incidencia del 15 al 20% de defectos cardiovasculares en el feto.<\/p>\n<p>El cord\u00f3n umbilical, que por lo general alcanza una longitud de 30 o 90 cm hacia el final del embarazo, suele estar retorcido muchas veces. Esto da lugar a la formaci\u00f3n de verdaderos nudos en el cord\u00f3n en embarazos a t\u00e9rmino, que si se aprietan como resultado de los movimientos fetales, pueden causar anoxia e incluso la muerte del feto (1, 5).<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>\n<h3><strong>CIRCULACI\u00d3N PLACENTARIA<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las vellosidades cori\u00f3nicas ramificadas de la placenta, originadas a partir de las vellosidades madre, ofrecen una gran superficie para el intercambio de los distintos materiales a trav\u00e9s de la membrana placentaria, una barrera muy fina interpuesta entre las circulaciones fetal y materna (3).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Circulaci\u00f3n fetoplacentaria<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La circulaci\u00f3n fetal est\u00e1 formada por el sistema de los vasos umbilicales y placentarios. La sangre escasamente oxigenada abandona el feto y llega a la placenta a trav\u00e9s de dos arterias umbilicales, que se ramifican por toda la placa cori\u00f3nica. Las ramas m\u00e1s peque\u00f1as de estas arterias entran en las vellosidades cori\u00f3nicas y despu\u00e9s se dividen en redes capilares en las ramas terminales de las vellosidades cori\u00f3nicas formando en su interior un sistema arteriocapilar-venoso muy abundante, lo que permite que la sangre fetal quede a muy poca distancia de la sangre materna.<\/p>\n<p>Este sistema proporciona una superficie amplia para el intercambio de productos metab\u00f3licos y gaseosos entre las circulaciones sangu\u00edneas materna y fetal. La sangre fetal bien oxigenada que se localiza en los capilares del feto alcanza las venas de pared muy fina que se contin\u00faan con las arterias cori\u00f3nicas hasta la zona de inserci\u00f3n del cord\u00f3n umbilical. Dichas venas convergen en esta zona formando la vena umbilical, un vaso de calibre grande que transporta sangre rica en ox\u00edgeno hasta el feto (1, 3).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Circulaci\u00f3n maternoplacentaria<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En contraste con la circulaci\u00f3n fetal, que discurre siempre dentro de los vasos sangu\u00edneos, el abastecimiento de sangre materna a la placenta es un lago de flujo libre que no est\u00e1 limitado por paredes vasculares. Como resultado de las actividades invasoras del trofoblasto, la sangre materna alcanza el espacio intervelloso a trav\u00e9s de las 80-100 arterias endometriales espirales que hay en la decidua basal y que ba\u00f1an las vellosidades con unos 150 mL de sangre materna, que se recambia alrededor de tres o cuatro veces por minuto. Estos vasos se abren a presi\u00f3n reducida en el espacio intervelloso a trav\u00e9s de las aberturas de la cubierta citotrofobl\u00e1stica.<\/p>\n<p>El flujo sangu\u00edneo procedente de las arterias espirales es puls\u00e1til y es propulsado en forma de peque\u00f1os chorros por efecto de la presi\u00f3n arterial materna. La sangre que entra en el espacio intervelloso lo hace con una presi\u00f3n considerablemente mayor que la de este espacio, lo que desplaza la sangre hacia la placa cori\u00f3nica. A medida que se reduce la presi\u00f3n, la sangre fluye lentamente sobre las vellosidades ramificadas, lo que permite el intercambio de los productos metab\u00f3licos y gaseosos con la sangre fetal. La presi\u00f3n global de la sangre materna en la placenta es de unos 10 mmHg cuando el \u00fatero est\u00e1 relajado. Finalmente, al disminuir la presi\u00f3n, la sangre retorna desde la l\u00e1mina cori\u00f3nica hacia la decidua, donde entra en las venas endometriales. En consecuencia, la sangre de los lagos intervellosos retorna drenada hacia la circulaci\u00f3n materna a trav\u00e9s de las venas endometriales (1, 3, 4).<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>\n<h3><strong>MEMBRANA PLACENTARIA<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La membrana placentaria es una estructura compuesta constituida por tejidos extrafetales que separan las sangres materna y fetal. Hasta aproximadamente la semana 20, la membrana placentaria est\u00e1 constituida por el sincitiotrofoblasto, citotrofoblasto, tejido conjuntivo vellositario y endotelio de los capilares fetales. Como consecuencia de la desaparici\u00f3n de c\u00e9lulas del citotrofoblasto en grandes \u00e1reas de las vellosidades, la membrana est\u00e1 constituida en la mayor parte de su superficie por tres capas.<\/p>\n<p>Esta membrana act\u00faa como una barrera \u00fanicamente frente a mol\u00e9culas de tama\u00f1o, configuraci\u00f3n o carga concretos, tal como ocurre con la heparina. La mayor\u00eda de medicamentos y otras sustancias existentes en el plasma materno atraviesan la membrana placentaria y alcanzan el plasma fetal.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Agentes terat\u00f3genos<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La susceptibilidad a la teratog\u00e9nesis depende de factores ambientales que afectan a la madre o al embri\u00f3n-feto.<\/p>\n<p>En el caso de los f\u00e1rmacos, esta susceptibilidad puede ser modificada por cambios fisiol\u00f3gicos durante la gestaci\u00f3n que influyen en la farmacocin\u00e9tica y farmacodin\u00e1mica de \u00e9stos. Los medicamentos que consume la madre pueden afectar directa o indirectamente al embri\u00f3n o feto a trav\u00e9s de la interferencia con el metabolismo materno o placentario. Para que un f\u00e1rmaco alcance el embri\u00f3n o el feto ha de atravesar la barrera placentaria mediante un mecanismo de difusi\u00f3n simple, que depende del gradiente de concentraci\u00f3n entre sangre materna y fetal, la constante de difusi\u00f3n del f\u00e1rmaco, la superficie del \u00e1rea de transferencia y el espesor de la membrana placentaria.<\/p>\n<p>Existen f\u00e1rmacos contraindicados en la gestaci\u00f3n debido a que no existan indicaciones terap\u00e9uticas que justifiquen su utilizaci\u00f3n, porque la enfermedad materna no supone un riesgo alguno para la madre o el feto, o porque haya otras alternativas terap\u00e9uticas m\u00e1s seguras.<\/p>\n<p>Sin embargo, en otras ocasiones aun conociendo el efecto adverso o terat\u00f3geno de\u00a0 estos f\u00e1rmacos, su uso podr\u00eda estar justificado debido a que el riesgo de la enfermedad es mayor que el riesgo del f\u00e1rmaco, como es el caso de los anticonvulsivantes.<\/p>\n<p>Por otro lado, hay varios h\u00e1bitos t\u00f3xicos que causan malformaciones cong\u00e9nitas importantes. Es conocida la relaci\u00f3n entre la ingesta de alcohol y la presencia de malformaciones como retraso mental con dismorfia facial o retraso del crecimiento pre y posnatal; aunque el retraso del crecimiento intrauterino es el efecto adverso m\u00e1s producido por el tabaco con una clara relaci\u00f3n de dosis-efecto. El consumo de drogas como la hero\u00edna puede dar lugar a adicci\u00f3n fetal, y el 50-75% de estos reci\u00e9n nacidos experimentan sintomatolog\u00eda de abstinencia. Sin embargo, dado que la dependencia psicol\u00f3gica respecto a estas drogas no se desarrolla durante el periodo fetal, tras la desaparici\u00f3n del s\u00edndrome de abstinencia estos lactantes no muestran adicci\u00f3n a los opi\u00e1ceos.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los tipos y el riesgo de malformaciones causadas por agentes terat\u00f3genos generalmente resultan en un espectro de malformaciones que var\u00edan dependiendo del estad\u00edo de exposici\u00f3n y dosis (1, 6).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Agentes infecciosos<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El citomegalovirus y los virus de la rubeola, coxsackie, viruela, varicela, sarampi\u00f3n, herpes y poliomielitis pueden atravesar la membrana placentaria y causar infecci\u00f3n fetal. En algunos casos, tal como ocurre con el virus de la rubeola, se puede producir malformaciones cong\u00e9nitas como cataratas. Diversos microorganismos como <em>Treponema pallidum<\/em>, que causa la s\u00edfilis, y <em>Toxoplasma gondii<\/em>, que da lugar a la aparici\u00f3n de lesiones graves en el cerebro y los ojos, tambi\u00e9n atraviesan la membrana placentaria y causan a menudo malformaciones cong\u00e9nitas, o incluso la muerte del embri\u00f3n o el feto.<\/p>\n<p>En el caso del VIH, la terapia retroviral permite un tratamiento \u00f3ptimo a la madre, evitando as\u00ed la transmisi\u00f3n al ni\u00f1o durante el embarazo, parto o a trav\u00e9s de la leche materna (1, 6).<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li>\n<h3><strong>FUNCIONES DE LA PLACENTA<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las principales funciones de la placenta engloban el intercambio de productos metab\u00f3licos y gaseosos entre la circulaci\u00f3n materna y la fetal, y la producci\u00f3n de hormonas. Adem\u00e1s se ocupa de que no exista rechazo de tipo inmunol\u00f3gico de la madre con el feto.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Transferencia de gases<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El ox\u00edgeno, el di\u00f3xido de carbono y el mon\u00f3xido de carbono atraviesan la membrana placentaria mediante difusi\u00f3n simple. El feto de t\u00e9rmino extrae de 20 a 30 mL de ox\u00edgeno por minuto de la circulaci\u00f3n materna y por eso es comprensible que la interrupci\u00f3n del transporte de ox\u00edgeno, aunque sea por un corto periodo, pone en peligro la supervivencia del embri\u00f3n o del feto. La cantidad de ox\u00edgeno que llega al feto depende principalmente del flujo de ox\u00edgeno y no de la difusi\u00f3n; por tanto, la hipoxia fetal se debe sobre todo a los factores que reducen el flujo sangu\u00edneo uterino o fetal. La insuficiencia respiratoria materna tambi\u00e9n disminuye el transporte de ox\u00edgeno hasta el feto (1, 3).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Intercambio de elementos nutritivos y de electrolitos<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El intercambio de elementos nutritivos y de electrolitos, como los amino\u00e1cidos, los \u00e1cidos grasos libres, los hidratos de carbono y las vitaminas, es r\u00e1pido y aumenta a medida que el embarazo avanza. Los nutrientes constituyen la mayor parte de las sustancias transferidas de la madre al embri\u00f3n o al feto. Los electrolitos se intercambian libremente, con distintas tasas y en cantidades significativas a trav\u00e9s de la membrana placentaria. El agua se intercambia con rapidez mediante difusi\u00f3n simple.<\/p>\n<p>La glucosa, producida por la madre y por la placenta, se transfiere r\u00e1pidamente hasta el embri\u00f3n o el feto mediante difusi\u00f3n facilitada. La transferencia del colesterol, los triglic\u00e9ridos y los fosfol\u00edpidos maternos es escasa o nula. Aunque existe un trasporte de \u00e1cidos grasos libres, la transferencia de estos compuestos parece ser relativamente peque\u00f1a. Los amino\u00e1cidos son transportados de manera activa a trav\u00e9s de la membrana placentaria y son esenciales para el crecimiento fetal. Las concentraciones plasm\u00e1ticas de la mayor parte de los amino\u00e1cidos en el feto son mayores que las de la madre. Las vitaminas atraviesan la membrana placentaria y tambi\u00e9n son esenciales para el desarrollo normal. Las vitaminas hidrosolubles atraviesan la membrana placentaria con mayor rapidez que las liposolubles (1, 3, 4).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>S\u00edntesis y secreci\u00f3n de las hormonas placentarias<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Durante los dos primeros meses del embarazo, la placenta, espec\u00edficamente el sincitiotrofoblasto, es un importante \u00f3rgano endocrino durante la mayor parte del embarazo. Produce tanto hormonas esteroideas como proteicas. La primera proteohormona en producirse es la gonadotropina cori\u00f3nica humana (HCG), que es responsable de mantener al cuerpo l\u00fateo y su producci\u00f3n de progesterona y estr\u00f3genos. Esta hormona es excretada por la madre en la orina, y en los primeros tiempos de la gestaci\u00f3n se utiliza su presencia como indicador del embarazo. La producci\u00f3n de HCG es m\u00e1xima en la octava semana aproximadamente de embarazo y despu\u00e9s se reduce de forma gradual.<\/p>\n<p>Al final del cuarto mes, la placenta produce progesterona en cantidad suficiente como para mantener la gestaci\u00f3n en caso de eliminaci\u00f3n o falta de funci\u00f3n adecuada del cuerpo l\u00fateo. La placenta puede sintetizar progesterona en forma independiente a partir de precursores de acetato o colesterol, pero no contiene el aparato enzim\u00e1tico completo para la s\u00edntesis de los estr\u00f3genos. Para poder sintetizar estr\u00f3genos la placenta debe operaren armon\u00eda con la gl\u00e1ndula suprarrenal y posiblemente el h\u00edgado fetales; estas estructuras poseen las enzimas de las cuales carece la placenta. Adem\u00e1s de la progesterona, la placenta elabora hormonas estrog\u00e9nicas, sobre todo estradiol, en cantidades cada vez mayores hasta inmediatamente antes de completarse la gestaci\u00f3n, momento en el cual se alcanza el nivel m\u00e1ximo. Estas concentraciones elevadas de estr\u00f3genos contribuyen al crecimiento del \u00fatero y al desarrollo de la gl\u00e1ndula mamaria.<\/p>\n<p>Otra proteohormona elaborada por la placenta es la somatomamotropina cori\u00f3nica tambi\u00e9n llamada lact\u00f3geno placentario humano. Esta sustancia similar a la hormona del crecimiento influye sobre el crecimiento, la lactancia y el metabolismo de los carbohidratos y los l\u00edpidos. La placenta tambi\u00e9n produce peque\u00f1as cantidades de tirotropina cori\u00f3nica y de corticotropina cori\u00f3nica. Estas hormonas estimulan cambios en el metabolismo y la funci\u00f3n cardiovascular de la madre, los cuales aseguran que los tipos y las cantidades apropiadas de nutrientes y sustratos fundamentales alcancen la placenta y se transporten al feto.<\/p>\n<p>La hormona del crecimiento placentario es otro ejemplo de hormona placentaria que influye sobre la madre y es sintetizada en el sincitiotrofoblasto. Durante las primeras quince o veinte semanas del embarazo, la hormona de crecimiento hipofisaria materna es la principal forma hormonal presente en la circulaci\u00f3n de la madre, pero a partir de las quince semanas hasta el t\u00e9rmino, esta hormona es reemplazada gradualmente por la hormona de crecimiento placentaria. Su principal funci\u00f3n es la regulaci\u00f3n de los niveles de glucosa en sangre de la madre para asegurar al feto un aporte adecuado de nutrientes (1, 3, 4).<\/p>\n<ul>\n<li>Transmisi\u00f3n de anticuerpos maternos<\/li>\n<\/ul>\n<p>La competencia inmunol\u00f3gica comienza a desarrollarse tard\u00edamente en el primer trimestre, ya que en este momento el feto puede producir todos los componentes del complemento. Las inmunoglobulinas pertenecen casi en su totalidad a las inmunoglobulinas G maternas (IgG), que comienzan a ser transportadas desde la madre al feto mediante el mecanismo de transcitosis a partir de las 14 semanas aproximadamente. De este modo, el feto obtiene inmunidad pasiva frente a ciertas enfermedades como la difteria, la viruela y el sarampi\u00f3n; sin embargo, el feto no adquiere inmunidad frente a la tos ferina ni la varicela. Los reci\u00e9n nacidos comienzan a formar su propia IgG, pero \u00e9sta alcanza las concentraciones del adulto a partir de los 3 a\u00f1os de edad (3, 4).<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Carlson BM. Embriolog\u00eda humana y biolog\u00eda del desarrollo. 2\u00aa Ed. Madrid: Ediciones Harcourt;<\/li>\n<li>Rodr\u00edguez-Cort\u00e9s YM, Mendieta-Ser\u00f3n H. La placenta como \u00f3rgano endocrino compartido y su acci\u00f3n en el embarazo normoevolutivo. Medicina e Investigaci\u00f3n. 2014;2(1):28-34.<\/li>\n<li>Moore KL, Persaud TVN, Torchia MG. Embriolog\u00eda cl\u00ednica. 9\u00aa Ed. Barcelona: Elsevier. 2013<\/li>\n<li>Longman S. Embriolog\u00eda m\u00e9dica. 10\u00aa Ed. Madrid: Editorial M\u00e9dica Panamericana. 2007<\/li>\n<li>Gonzalo LM, Lorente M. Embriolog\u00eda humana. 2\u00aa Ed. Pamplona: Ediciones Eunate.<\/li>\n<li>Cabero L, Sald\u00edvar D, Cabrillo E. Obstetricia y medicina materno-fetal. Madrid: Editorial M\u00e9dica Panamericana.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La placenta: desarrollo, estructura y funci\u00f3n La placenta es el \u00f3rgano m\u00e1s especializado implicado en el desarrollo embrionario, que gracias a su compleja estructura y con la ayuda del l\u00edquido amni\u00f3tico favorece el crecimiento y desarrollo del feto en formaci\u00f3n, siendo los cambios presentados en ella factores de alto impacto en el desarrollo intrauterino fetal.<\/p>\n","protected":false},"author":102,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[105],"tags":[3486,10147,3681],"class_list":["post-46606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ginecologia-obstetricia","tag-desarrollo","tag-funcion","tag-placenta","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with 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