{"id":47193,"date":"2017-11-21T11:40:01","date_gmt":"2017-11-21T10:40:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=47193"},"modified":"2017-11-21T11:40:01","modified_gmt":"2017-11-21T10:40:01","slug":"enfermeria-violencia-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/enfermeria-violencia-genero\/","title":{"rendered":"Visi\u00f3n integral de Enfermer\u00eda ante la violencia de g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Visi\u00f3n integral de Enfermer\u00eda ante la violencia de g\u00e9nero<\/strong><\/h2>\n<p>La violencia de g\u00e9nero es un problema de salud p\u00fablico cuya prevalencia es alarmante, y pese a ser un problema presente d\u00eda a d\u00eda, diferentes estudios reflejan que los profesionales sanitarios no se sienten capacitados para tratar a las mujeres v\u00edctimas de malos tratos, ya sea por escasa formaci\u00f3n, o porque simplemente consideran que no es de su competencia, y como consecuencia, estas mujeres sufren esta enfermedad en silencio.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Carla San Rom\u00e1n Iglesias<\/p>\n<p>\u00cdNDICE<\/p>\n<p><strong>RESUMEN Y PALABRAS CLAVE<\/strong><\/p>\n<p>Visitas en peque\u00f1os intervalos de tiempo, consultas banales sin sintomatolog\u00eda, provocan en los profesionales sanitarios el desconcierto por no detectar un problema de car\u00e1cter org\u00e1nico, dejando atr\u00e1s la valoraci\u00f3n biopsicosocial que se debe realizar a cada persona.<\/p>\n<p>Las enfermeras somos una pieza clave en la detecci\u00f3n de este problema, y por ello debemos de estar en continua formaci\u00f3n respecto a este fen\u00f3meno, teniendo en cuenta el protocolo actual y la legislaci\u00f3n que ampara a estas mujeres en nuestro pa\u00eds. Conocer el ciclo de la violencia y los principales signos y s\u00edntomas que presentan estas mujeres es b\u00e1sico para realizar un correcto abordaje del problema, comenzando por una adecuada valoraci\u00f3n de la situaci\u00f3n, y proporcion\u00e1ndoles la informaci\u00f3n que necesiten para afrontar este proceso.<\/p>\n<p>Por la gravedad de la situaci\u00f3n, instituciones como la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, insisten en la importancia de desarrollar, ejecutar y evaluar programas destinados a la prevenci\u00f3n primaria de la violencia y de la violencia sexual infligida por la pareja.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave<\/strong>: violencia de g\u00e9nero, mujeres embarazadas, personal de Enfermer\u00eda.<\/p>\n<p><strong><a name=\"_Toc451945490\"><\/a>INTRODUCCI\u00d3N Y JUSTIFICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) define la violencia de g\u00e9nero como \u201ctodo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un da\u00f1o f\u00edsico, sexual o psicol\u00f3gico para la mujer, as\u00ed como amenazas de tales actos, la coacci\u00f3n o privaci\u00f3n de la libertad tanto en la vida p\u00fablica como privada\u201d (Registro VIMPA Atenci\u00f3n Sanitaria en Violencia Contra Las Mujeres Del Principado de Asturias 2014)<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>La violencia de g\u00e9nero es un problema de salud p\u00fablica, el cual ha tardado varios a\u00f1os en ser reconocido como tal. El papel de la Enfermer\u00eda es muy importante para ayudar a las v\u00edctimas a superar esta contrariedad, puesto que como enfermeras, nos compete <em>\u201crealizar aquellas actividades que contribuyan a la salud o a su recuperaci\u00f3n que podr\u00eda realizar sin ayuda si tuviera la fuerza, voluntad o el conocimiento necesario, y hacerlo de tal forma que se le ayude a conseguir la independencia lo m\u00e1s r\u00e1pido posible \u201c(Virginia Henderson, 1996).<\/em><\/p>\n<p>Es a finales de la d\u00e9cada de los 70 y comienzo de los 80, cuando se reconoce la violencia de g\u00e9nero como un problema social a nivel internacional. Tras las Conferencias Mundiales sobre la Mujer (M\u00e9xico, 1975; Copenhague, 1980 y Nairobi, 1985), Naciones unidas solicita adoptar medidas para eliminar las discriminaciones en contra de las mujeres. La clave para desarrollar todas las definiciones y procesos normativos fue la IV Conferencia Mundial de las Mujeres (Beijing 1995). Gracias a esta conferencia, todos los pa\u00edses empiezan a reconocer la violencia de g\u00e9nero en toda su estructura y sus numerosas manifestaciones. En Europa, es en el 1986 en el seno del Parlamento Europeo cuando se plantea la violencia de g\u00e9nero como un problema. En el 1994 y 1997 se pone en marcha una Campa\u00f1a Europea de Tolerancia Cero ante la Violencia contra las Mujeres la cual engloba, los malos tratos y las agresiones f\u00edsicas y ps\u00edquicas que se puedan realizar contra las mismas, ya sea en el \u00e1mbito de trabajo, familiar o en la sociedad.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a hasta la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n en 1978, no se emprenden acciones contra la desigualdad <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os en Espa\u00f1a, se han ido desarrollando movilizaciones de organizaciones feministas, organizaciones no gubernamentales y agentes sociales en contra de la violencia sobre\u00a0 las mujeres y se han articulado redes en contra dela violencia de g\u00e9nero <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>A nivel institucional se desencadenan\u00a0 dos acciones normativas importantes, tanto en el \u00e1mbito estatal como auton\u00f3mico:<\/p>\n<ul>\n<li>La ley org\u00e1nica 1\/2004, de 28 de Diciembre, de Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero, aprobada por unanimidad por el Parlamento<\/li>\n<li>La Ley Org\u00e1nica 3\/2007 de 22 de Marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres<\/li>\n<\/ul>\n<p>La Ley Org\u00e1nica 1\/2004\u00a0 recoge de forma clara el concepto de \u201cviolencia de g\u00e9nero\u201d como algo distinto a la violencia dom\u00e9stica y de otras formas de violencia intrafamiliar. La citada Ley define la violencia de g\u00e9nero como <em>\u201ctodo acto de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privaci\u00f3n arbitraria de libertad\u201d <sup>3<\/sup>. <\/em>En los \u00faltimos a\u00f1os se han producido en el derecho espa\u00f1ol avances legislativos en materia de lucha contra la violencia de g\u00e9nero, tales como la Ley Org\u00e1nica 11\/2003, de 29 de septiembre, de Medidas Concretas en Materia de Seguridad Ciudadana, Violencia Dom\u00e9stica e Integraci\u00f3n Social de los Extranjeros; la Ley Org\u00e1nica 15\/2003, de 25 de noviembre, por la que se modifica la Ley Org\u00e1nica 10\/1995, de 23 de noviembre, del C\u00f3digo Penal, o la Ley 27\/2003, de 31 de julio, reguladora de la Orden de Protecci\u00f3n de las V\u00edctimas de la Violencia Dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>El \u00e1mbito de la actual Ley abarca tanto los aspectos preventivos, educativos, sociales, asistenciales y de atenci\u00f3n posterior a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La OMS clasifica la violencia seg\u00fan el entorno en que se produzcan las agresiones como <sup>1<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Violencia familiar: malos tratos o agresiones f\u00edsicas, psicol\u00f3gicas, sexuales o de otra \u00edndole, infligidas por personas del medio familiar y dirigida generalmente a los miembros m\u00e1s vulnerables del mismo, criaturas, mujeres y personas mayores<\/li>\n<li>Violencia de pareja: Agresiones que suelen producirse en el hogar, en las que el agresor, generalmente var\u00f3n, tiene una relaci\u00f3n de pareja con la v\u00edctima. Es aquel con el que tienen v\u00ednculos afectivos y de quien, frecuentemente dependen econ\u00f3micamente. Este tipo de violencia se produce en todos los pa\u00edses independientemente del grupo social, econ\u00f3mico, religioso o cultural y afecta, con mucha m\u00e1s frecuencia a las mujeres.<\/li>\n<li>Violencia comunitaria: agresi\u00f3n entre personas que no guardan parentesco, pueden conocerse o no, y sucede por lo general fuera del hogar.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La violencia de g\u00e9nero es un problema de salud p\u00fablica que est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Se trata de un problema prevenible. Seg\u00fan las \u00faltimas estad\u00edsticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el tiempo transcurrido del 2016 han fallecido 11 mujeres\u00a0 por esta causa, de las cuales una ha fallecido en Asturias <sup>4<\/sup>. En el a\u00f1o 2015 han fallecido 60 mujeres <sup>4<\/sup>, por lo que cabe pensar que algo est\u00e1 fallando en la forma de atajar este problema de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres adopta muchas formas, entre ellas las siguientes<em> (OMS, 2013)<sup>5<\/sup>:<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>Violencia de pareja, incluido maltrato f\u00edsico, sexual y emocional<\/li>\n<li>Violencia sexual, incluida la asociada a conflictos<\/li>\n<li>Matrimonios forzados y precoces<\/li>\n<li>Tr\u00e1fico de mujeres<\/li>\n<li>Mutilaci\u00f3n genital femenina<\/li>\n<li>Asesinatos por honor<\/li>\n<\/ul>\n<p>Si hablamos de denuncias por malos tratos las cifras se disparan. En el a\u00f1o 2014, hubo m\u00e1s de 125000 \u00a0denuncias en Espa\u00f1a por violencia de g\u00e9nero <sup>6<\/sup>, parecen muchas denuncias pero seg\u00fan la Directora del Observatorio Nacional contra la Violencia de G\u00e9nero <sup>7<\/sup>, en la mayor\u00eda de los casos de v\u00edctimas mortales no existen denuncias previas. El hecho de que disminuya el n\u00famero de denuncias es un dato enga\u00f1oso, puesto que lo que aparentemente deber\u00eda ser una buena noticia, el n\u00famero de v\u00edctimas va en aumento lo que nos sugiere que cada vez hay m\u00e1s miedo a denunciar. Debido al miedo, es por lo que debemos concienciar a la poblaci\u00f3n, de la importancia que conlleva \u00a0que el entorno de la v\u00edctima denuncie. El 80% de las 54 mujeres muertas por violencia de g\u00e9nero en 2013 no hab\u00eda denunciado <sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el grupo de Vigilancia y Control de las \u00d3rdenes de Protecci\u00f3n (VICOP) de la Polic\u00eda Local de Gij\u00f3n, durante el 2015 se han ejecutado 702 \u00f3rdenes de protecci\u00f3n de las cuales; 197 corresponden a violencia dom\u00e9stica y 505 a violencia de g\u00e9nero. Actualmente, 123 \u00f3rdenes se encuentran en vigor de las cuales 58, corresponden al rango de edad de 31 a 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La violencia de g\u00e9nero es un problema de salud p\u00fablico, en el que aparte de la sanidad, deben participar diferentes medios, como los ejes prioritarios de actuaci\u00f3n: la justicia, seguridad (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), los servicios sociales, la educaci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n y la informaci\u00f3n <sup>9<\/sup>.<\/p>\n<p>El n\u00famero de v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero es abrumador y sin embargo, en un estudio realizado por Ortiz Barreda y Vives Cases, a 115 pa\u00edses, tan solo 55 pa\u00edses disponen de leyes sobre la violencia contra las mujeres, siendo la mayor\u00eda de los casos leyes que se centran en casos ya detectados o derivados de servicios policiales. Tan solo 24 leyes hac\u00edan menci\u00f3n a intervenciones espec\u00edficas para el sector salud, mayoritariamente de prevenci\u00f3n terciaria <sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p>La escasa formaci\u00f3n de las enfermeras para afrontar un caso de violencia de g\u00e9nero, es tan solo uno de los puntos que, seg\u00fan el personal sanitario, deber\u00eda mejorarse <sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p>La violencia contra la mujer repercute gravemente en su salud ocasionando diversas situaciones como: lesiones f\u00edsicas, embarazos no deseados, abortos inducidos, infecciones de transmisi\u00f3n sexual (incluida la infecci\u00f3n por VIH), depresi\u00f3n, trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico y uso nocivo de sustancias perjudiciales para la salud llegando incluso a la muerte. Es por todo lo mencionado anteriormente, por lo que como parte implicada en la atenci\u00f3n a estas v\u00edctimas, debemos formarnos y ser conscientes de que como enfermeras podemos hacer mucho por ellas <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>Las instituciones sanitarias engloban a profesionales de diferentes disciplinas como Enfermer\u00eda, trabajo social, medicina, psicolog\u00eda, matronas y\u00a0 fisioterapeutas, que intervienen en el diagn\u00f3stico y tratamiento de los diferentes problemas, los cuales, se pretende que sean resueltos por el sistema sanitario, desarrollando as\u00ed un Modelo de Atenci\u00f3n Integral a la Salud <em><sup>12<\/sup><\/em>.<\/p>\n<p>Como enfermeras, tenemos que tener en cuenta, que el embarazo es un factor desencadenante de violencia de g\u00e9nero por numerosas causas: malas experiencias en la infancia (ser engendrados durante una agresi\u00f3n sexual de su padre a su madre), celos al neonato, disminuci\u00f3n de la econom\u00eda y del tiempo libre <sup>13<\/sup>. Tenemos que ser conscientes de que el embarazo es un punto de m\u00e1xima vulnerabilidad de sufrir malos tratos. No existe un protocolo para la detecci\u00f3n de violencia de g\u00e9nero durante el embarazo, pero s\u00ed deber\u00edamos ser conscientes de que la gestaci\u00f3n es una etapa de riesgo que puede derivar en violencia de g\u00e9nero <sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Los hijos\/as de las mujeres que sufren violencia de g\u00e9nero, tambi\u00e9n son v\u00edctimas de este problema de salud. La reiterada exposici\u00f3n de los mismos a un ambiente hostil hacia la madre, representa una forma grave de maltrato psicol\u00f3gico hacia los hijos\/as. Por ello, hay que prestar una gran atenci\u00f3n a la sintomatolog\u00eda de ni\u00f1os, j\u00f3venes y adolescentes, ya que puede ser una manifestaci\u00f3n de su exposici\u00f3n a la violencia de g\u00e9nero, y para ello, es necesaria la colaboraci\u00f3n de los profesionales de atenci\u00f3n primaria y atenci\u00f3n especializada <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>OBJETIVOS<\/strong><\/p>\n<p><strong>OBJETIVO GENERAL<\/strong><\/p>\n<p>Desarrollar el t\u00e9rmino \u201cviolencia de g\u00e9nero\u201d y explicar la repercusi\u00f3n que tiene en la sociedad y sistema sanitario.<\/p>\n<p><strong>OBJETIVOS ESPEC\u00cdFICOS<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Diferenciar el t\u00e9rmino violencia de g\u00e9nero de violencia dom\u00e9stica.<\/li>\n<li>Conocer la legislaci\u00f3n vigente en materia sobre violencia de g\u00e9nero.<\/li>\n<li>Exponer las causas y consecuencias de la violencia de g\u00e9nero sobre mujeres embarazadas.<\/li>\n<li>Explicar la afectaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero en familias con ni\u00f1os.<\/li>\n<li>Transmitir la importancia de la formaci\u00f3n en el personal de Enfermer\u00eda.<\/li>\n<li>Desarrollar las diferentes acciones emprendidas por Enfermer\u00eda seg\u00fan los tres niveles de prevenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><a name=\"_Toc451945492\"><\/a>M\u00c9TODO<\/strong><\/p>\n<p>La recogida de informaci\u00f3n del siguiente trabajo se ha llevado a cabo a partir de diferentes fuentes:<\/p>\n<ul>\n<li>Bases de datos electr\u00f3nicas secundarias usando lenguaje controlado<\/li>\n<li>Cat\u00e1logos de salud<\/li>\n<li>Recursos basados en evidencias cient\u00edficas<\/li>\n<li>Literatura cient\u00edfica publicada en forma de libros<\/li>\n<li>Lenguaje libre soportado electr\u00f3nicamente<\/li>\n<li>Repositorios<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como bases de datos electr\u00f3nicas secundarias se han empleado las siguientes: MEDLINE (PUBMED), LILACS, CUIDEN, CINAHL y COCHRANE (Consultar Anexo I).<\/p>\n<p>Como repositorio se manej\u00f3 DIALNET. En el caso de los cat\u00e1logos de salud, se ha recurrido a la BIBLIOTECA VIRTUAL EN SALUD obteniendo alg\u00fan resultado positivo de b\u00fasqueda. En cuanto a <strong>los recursos basados en evidencias cient\u00edficas, se obtuvo un art\u00edculo relacionado con este trabajo<\/strong> en la Biblioteca Cochrane Plus.<\/p>\n<p>Se ha recurrido al portal web del Instituto nacional de la mujer e igualdad de oportunidades, obteniendo varios resultados positivos para la b\u00fasqueda; as\u00ed como en el Instituto Asturiano de la mujer.<\/p>\n<p>Se han recabado datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), del Ministerio de Sanidad Servicios sociales e Igualdad, del Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales y del Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE).<\/p>\n<p>Se han utilizado art\u00edculos de varias revistas virtuales: ENFERMER\u00cdA PARA ENCARAR LA CRISIS, JUVENTUD Y VIOLENCIA DE G\u00c9NERO y XL SEMANAL.<\/p>\n<p>Como <strong><em>recurso externo<\/em><\/strong> se ha contactado con la colaboraci\u00f3n de la Polic\u00eda Local de Gij\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, con lenguaje libre soportado electr\u00f3nicamente se ha manejado el uso del metabuscador Google Acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>Para poder iniciar la primera b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica, se localizaron los descriptores de salud en los tesauros MESH y DECS. Estos tesauros han sido MESH para la base de datos PUBMED y DECS, para la base de datos LILACS. Para ambas bases de datos y tambi\u00e9n para la base de datos CUIDEN, se han usado los mismos descriptores de salud, que fueron: violencia de g\u00e9nero, violencia contra la mujer, atenci\u00f3n primaria, personal de Enfermer\u00eda, mujeres embarazadas con sus hom\u00f3logos en ingl\u00e9s, intimate partner violence, spouse abuse, violence against women, dating \u00a0violence, health programs, health care, pregnant woman, pregnancy.<\/p>\n<p>Una vez encontrados los descriptores de salud adecuados, se puso en marcha la primera b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica, refin\u00e1ndola y empleando los boleanos \u201cAND\u201d y \u201cOR\u201d\u00a0 para ir combinando alternativamente con los descriptores MESH y DECS, tambi\u00e9n se emplearon varios limitadores de b\u00fasqueda especificados en las tablas que se muestran a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como argumentos para introducir art\u00edculos cient\u00edficos se establecieron los siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Art\u00edculos que tratasen directamente de la violencia de g\u00e9nero y la actuaci\u00f3n del sector sanitario<\/li>\n<li>Art\u00edculos que hayan sido publicados como m\u00e1ximo hace 8 a\u00f1os<\/li>\n<li>Art\u00edculos que hablasen sobre humanos<\/li>\n<li>Art\u00edculos que fuesen en idioma: castellano, ingl\u00e9s y\/o portugu\u00e9s<\/li>\n<li>Art\u00edculos que traten de la violencia de g\u00e9nero a mujeres embarazadas<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como argumentos para eliminar art\u00edculos cient\u00edficos encontrados, se determinaron los siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Los art\u00edculos que no abordasen directamente la violencia de g\u00e9nero<\/li>\n<li>Los art\u00edculos que hablaran exclusivamente de la violencia dom\u00e9stica<\/li>\n<li>Art\u00edculos publicados hace m\u00e1s de 8 a\u00f1os<\/li>\n<li>Art\u00edculos escritos en cualquier idioma distinto al: castellano, ingl\u00e9s y\/o portugu\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p><strong><a name=\"_Toc451945493\"><\/a>DESARROLLO<\/strong><\/p>\n<p>La Resoluci\u00f3n de la Asamblea de Naciones Unidas, 1993 define la violencia de g\u00e9nero como <em>\u201cTodo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un da\u00f1o o sufrimiento f\u00edsico, sexual o psicol\u00f3gico para la mujer, as\u00ed como las amenazas de tales actos, la coacci\u00f3n o la privaci\u00f3n arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida p\u00fablica como en la vida privada\u201d <sup>12<\/sup>.<\/em><\/p>\n<p>Una psic\u00f3loga estadounidense llamada Leonor Walker, describi\u00f3 en 1978 el car\u00e1cter c\u00edclico de la violencia de g\u00e9nero en tres fases <sup>14<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Acumulaci\u00f3n de tensi\u00f3n: la tensi\u00f3n aumenta y se acumula, provocando un aumento de la hostilidad en el hombre sin motivo aparente.<\/li>\n<li>Incidente agudo: las tensiones se descargan mediante golpes, empujones o maltrato psicol\u00f3gico a la mujer<\/li>\n<li>Luna de miel: el agresor se muestra cari\u00f1oso y amable y da muestras de arrepentimiento<\/li>\n<\/ul>\n<p>Existe un segundo modelo, el modelo de la persuasi\u00f3n coercitiva: el maltratador necesita a la v\u00edctima y ejerce sobre ella un control absoluto, pudiendo ejercer sobre ella la violencia a trav\u00e9s de diferentes formas: agresiones f\u00edsicas, violaciones, amenazas o descalificaciones constante <sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo existe un tercer modelo: los procesos de cambio.<\/p>\n<p>Este modelo se dirige al an\u00e1lisis del comportamiento, facilitando su clasificaci\u00f3n en las fases establecidas por el mismo. Las fases son <sup>15:<\/sup><\/p>\n<ul>\n<li>Precontemplaci\u00f3n: la mujer no es consciente de que la violencia es un problema.<\/li>\n<li>Contemplaci\u00f3n: la mujer empieza a intuir que tiene un grave problema.<\/li>\n<li>Preparaci\u00f3n: la mujer elige cambiar, se compromete a ello confiando en su capacidad de cambio<\/li>\n<li>Acci\u00f3n: confesar sus problemas a alguien profesional, y comenzar a dar pasos hacia el cambio.<\/li>\n<li>Mantenimiento: reorganizar el entorno y continuar con los cambios conseguidos en la fase de acci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La sensaci\u00f3n placentera que provoca el uso de la violencia contra su pareja al agresor puede darse por diferentes razones: liberar la rabia ante la percepci\u00f3n de que se ataca su posici\u00f3n de cabeza de familia o se produce una merma de poder; neutralizar la independencia de la mujer, que conllevar\u00eda una p\u00e9rdida de poder del hombre; mantener el dominio sobre la compa\u00f1era o sobre la situaci\u00f3n, y alcanzar la posici\u00f3n social positiva que tal dominaci\u00f3n le permite <sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino violencia de g\u00e9nero se suele utilizar como equivalente a la \u201cviolencia hacia la mujer en el contexto dom\u00e9stico\u201d, no obstante no son conceptos iguales ni tienen la misma carga pol\u00edtica ni social.<\/p>\n<p>El Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE) define la violencia dom\u00e9stica como \u201ctodo acto de violencia f\u00edsica o psicol\u00f3gica ejercido tanto por un hombre como por una mujer, sobre cualquiera de las personas enumeradas en el art\u00edculo 173.2 del C\u00f3digo Penal (descendientes, ascendientes, c\u00f3nyuges, hermanos, etc.) a excepci\u00f3n de los casos espec\u00edficos de violencia de g\u00e9nero\u201d <sup>16<\/sup>. Seg\u00fan el INE hay un porcentaje mayor de v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero que de violencia dom\u00e9stica. En el 2014 se registraron m\u00e1s de 27000\u00a0 v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero (con medidas cautelares u \u00f3rdenes de protecci\u00f3n), mientras que v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica se registraron 7000 v\u00edctimas aproximadamente.<\/p>\n<p>A pesar del angustioso n\u00famero de v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero que hay en nuestro pa\u00eds, tenemos una Legislaci\u00f3n para tratar este tema de la forma m\u00e1s \u00edntegra posible.<\/p>\n<p>La Ley Org\u00e1nica 1\/2004, de 28 de diciembre \u201cMedidas de protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero\u201d es la que actualmente est\u00e1 en vigor en nuestro pa\u00eds. La violencia de g\u00e9nero se enfoca por la Ley de un modo integral y multidisciplinar, empezando por el proceso de socializaci\u00f3n y educaci\u00f3n. Se establecen igualmente medidas de sensibilizaci\u00f3n e intervenci\u00f3n en el \u00e1mbito sanitario para optimizar la detecci\u00f3n precoz y la atenci\u00f3n f\u00edsica y psicol\u00f3gica de las v\u00edctimas, en coordinaci\u00f3n con otras medidas de apoyo\u00a0 <em>(Ley Org\u00e1nica 1\/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero). <\/em>La citada Ley,\u00a0 ofrece y garantiza a las mujeres que han sido o son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero unos derechos, con la finalidad de que las mismas puedan poner fin a la relaci\u00f3n violenta y recuperar su proyecto de vida.<\/p>\n<p>Las enfermeras tenemos que conocer estos derechos para as\u00ed poder ayudar a las mujeres que sufren esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li>Derecho a la informaci\u00f3n<\/li>\n<li>Derecho a la asistencia social integral: las mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero tienen derecho a servicios sociales de atenci\u00f3n, emergencia, apoyo y acogida y de recuperaci\u00f3n integral.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos servicios tienen como finalidad cubrir las necesidades desencadenadas por la situaci\u00f3n de violencia, restaurar la situaci\u00f3n en que se encontraba la v\u00edctima antes de padecerla o, al menos, paliar sus efectos.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los mismos se hace posible que las mujeres reciban asesoramiento para emprender sus derechos, conozcan los servicios a los que dirigirse para recabar asistencia material, m\u00e9dica, psicol\u00f3gica y social, accedan a diferentes recursos de alojamiento en los que est\u00e1 garantizada su seguridad y cubiertas sus necesidades b\u00e1sicas, recuperen su salud f\u00edsica y\/o psicol\u00f3gica y logren su formaci\u00f3n, inserci\u00f3n o reinserci\u00f3n laboral.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n multidisciplinar implicar\u00e1 especialmente:<\/p>\n<ul>\n<li>Informaci\u00f3n a las v\u00edctimas<\/li>\n<li>Atenci\u00f3n psicol\u00f3gica<\/li>\n<li>Apoyo social<\/li>\n<li>Seguimiento de las reclamaciones de los derechos de la mujer<\/li>\n<li>Apoyo educativo a la unidad familiar<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n preventiva en valores de igualdad dirigida a su desarrollo personal y a la adquisici\u00f3n de habilidades en la resoluci\u00f3n no violenta de conflictos<\/li>\n<li>Apoyo a la formaci\u00f3n e inserci\u00f3n laboral<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Derecho a la asistencia jur\u00eddica gratuita, inmediata y especializada<\/li>\n<li>Derechos laborales\n<ul>\n<li>Trabajadoras por cuenta ajena: reducci\u00f3n de la jornada, reordenaci\u00f3n del tiempo de trabajo, movilizaci\u00f3n geogr\u00e1fica con reserva del puesto de trabajo durante los primeros 6 meses, nulidad del despido de la trabajadora v\u00edctima de violencia de g\u00e9nero por el ejercicio de sus derechos laborales y derecho a la extinci\u00f3n del contrato de trabajo por decisi\u00f3n de la trabajadora.<\/li>\n<li>Trabajadoras por cuenta propia<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Derechos seguridad social<\/li>\n<li>Derechos en materia de empleo y para la inserci\u00f3n laboral: programa de inserci\u00f3n sociolaboral para las mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, incentivos para favorecer el inicio de una actividad por cuenta propia e incentivos para que las empresas contraten a v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero.<\/li>\n<li>Derechos econ\u00f3micos: ayudas econ\u00f3micas a las v\u00edctimas con especiales dificultades para obtener un empleo, prioridad en el acceso a viviendas protegidas y residencias p\u00fablicas para mayores.<\/li>\n<li>Derecho a la escolarizaci\u00f3n inmediata para los hijos\/as de las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Hemos de tener en cuenta tambi\u00e9n una serie de derechos exclusivos de las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero extranjeras (derecho a asilo o retorno voluntario de inmigrantes).<\/p>\n<p>Los derechos citados, forman parte de la informaci\u00f3n que como enfermeras debemos de manejar, para poder asesorar y ayudar de la mejor forma posible a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>En lo referente a la asistencia a servicios de ayuda, tan solo un 45% de las mujeres que han sufrido violencia f\u00edsica y\/o sexual y\/o miedo de su pareja o expareja han acudido a alg\u00fan servicio m\u00e9dico, legal o social a solicitar ayuda <sup>17<\/sup>. (<em>Consultar Anexo II<\/em>)<\/p>\n<p>En cuanto a la satisfacci\u00f3n prestada por estos servicios el mayor grado de satisfacci\u00f3n se encuentra con la ayuda recibida de m\u00e9dicos\/as o centros de salud: un 80,6% de las que acudieron est\u00e1n muy o bastante satisfechos <sup>17<\/sup>.<\/p>\n<p>Los recursos con los que cuenta la v\u00edctima para recibir ayuda son los siguientes <em>(Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad):<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>016: tel\u00e9fono gratuito de informaci\u00f3n y asesoramiento jur\u00eddico, las 24 horas del d\u00eda y en 51 idiomas.<\/li>\n<li>Web de recursos de apoyo y prevenci\u00f3n ante casos de violencia de g\u00e9nero que permite la localizaci\u00f3n de los recursos policiales, judiciales y de informaci\u00f3n, atenci\u00f3n y asesoramiento, m\u00e1s pr\u00f3ximos a la localidad de dicha v\u00edctima <sup>18<\/sup>.<\/li>\n<li>Si quien va a pedir auxilio es menor de edad puede llamar a ANAR, al n\u00famero de tel\u00e9fono (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad): 900 20 20 10.<\/li>\n<li>APP \u201clibres\u201d, con informaci\u00f3n \u00fatil para saber c\u00f3mo actuar ante una situaci\u00f3n de maltrato.<\/li>\n<li>Centro de Salud que le corresponde. M\u00e9dico y\/o enfermera de Atenci\u00f3n Primaria y Trabajadora Social.<\/li>\n<li>Servicio telef\u00f3nico de Atenci\u00f3n y Protecci\u00f3n para v\u00edctimas de la violencia de g\u00e9nero (ATEMPRO) <sup>19<\/sup>. El objetivo fundamental de este servicio es, que la v\u00edctima se sienta segura y acompa\u00f1ada mientras dure el proceso que le permita retomar las riendas de su vida facilitando el contacto con un entorno de seguridad y posibilitando la intervenci\u00f3n inmediata, con movilizaci\u00f3n en su caso, de los recursos de atenci\u00f3n que fuesen necesarios. Los objetivos espec\u00edficos del servicio son:\n<ul>\n<li>Proporcionar seguridad y tranquilidad a las usuarias del servicio y a su c\u00edrculo de personas allegadas.<\/li>\n<li>Potenciar la autoestima y la calidad de vida de las usuarias del servicio.<\/li>\n<li>Garantizar una atenci\u00f3n inmediata y adecuada ante situaciones de emergencia, a trav\u00e9s de personal especializado, proporcionando seguridad a la usuaria y movilizando los recursos oportunos, en funci\u00f3n del tipo de emergencia que se haya producido.<\/li>\n<li>Realizar un seguimiento activo de la situaci\u00f3n en que se encuentran las usuarias, a trav\u00e9s del contacto peri\u00f3dico con el centro de atenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>La violencia en el embarazo, o en mujeres que ya tienen ni\u00f1os es muy com\u00fan debido a un estado de elevada vulnerabilidad de la v\u00edctima. Las consecuencias derivadas de este maltrato tienen repercusiones a corto, medio y a largo plazo. Todo ello afectar\u00e1 a la evoluci\u00f3n del embarazo y en el desarrollo del feto. Las v\u00edctimas de la violencia de g\u00e9nero acuden con mayor frecuencia a los centros sanitarios y tambi\u00e9n se realizan m\u00e1s hospitalizaciones que no tienen nada que ver con el embarazo, esto conlleva un mayor gasto sanitario. Los reci\u00e9n nacidos de v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero tienen mayor riesgo de sufrir un bajo peso al nacer y de parto pret\u00e9rmino y estos ni\u00f1os\/as en un futuro, pueden ser m\u00e1s violentos y tener mayor riesgo de morir antes de los 5 a\u00f1os <sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p>La violencia durante la gestaci\u00f3n es un problema de salud tan com\u00fan, que su prevalencia es mayor que la diabetes gestacional, el s\u00edndrome de Down o la preclamsia. Un estudio publicado por Velasco et al. Informa de una prevalencia de entre el 7.7 y el 21%. Se revela que el primer factor de riesgo para sufrir violencia durante el embarazo es la vivencia de una historia de violencia previa <sup>14<\/sup>. Entre los posibles desencadenantes de la violencia de g\u00e9nero durante el embarazo se encuentran: experiencias adversas durante la infancia, bajo status socioecon\u00f3mico, situaci\u00f3n de desigualdad entre la pareja, embarazos no deseados o no planeados, asilamiento social o consumo de sustancias t\u00f3xicas <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>V\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero durante el embarazo <sup>20<\/sup>, declaran que las nuevas expectativas y el sentirse abrumada por esta nueva etapa, son dos factores que desencadenan este problema. Las nuevas expectativas se manifiestan a trav\u00e9s de dudas e inseguridades acerca de su capacidad para criar a un ni\u00f1o. Esto tiene como resultado un elevado nivel de presi\u00f3n que conlleva a una mala aceptaci\u00f3n del desempleo de la pareja, a consumo de sustancias nocivas\u00a0 y a un cambio en el estilo de vida <sup>12<\/sup>. Los hombres deber\u00edan ser m\u00e1s colaboradores en las tareas del hogar, intentar ser un buen padre y todo ello les provoca un elevado nivel del estr\u00e9s, lo que dificulta la adaptaci\u00f3n a esta nueva situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes del embarazo, los celos eran uno de los desencadenantes habituales de violencia de g\u00e9nero. Las mujeres, una vez que se quedan embarazadas, creen que la violencia va a disminuir, sin embargo, en muchas ocasiones va a peor puesto que comienzan a dudar de su paternidad <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Los hombres durante el embarazo se sienten desbordados por la aceptaci\u00f3n de que no s\u00f3lo cambiar\u00edan sus relaciones, sino que tambi\u00e9n reducir\u00eda su capacidad para pasar su tiempo libre y disminuir\u00eda su econom\u00eda. En muchas ocasiones el ser j\u00f3venes tambi\u00e9n puede dar lugar a esta situaci\u00f3n <sup>12<\/sup>. Las malas experiencias en la infancia como haber sido concebidos durante una violaci\u00f3n o ser hijo de padres alcoh\u00f3licos, tienen consecuencias muy graves a largo plazo como, una bajada de autoestima, problemas de apego con su pareja, abuso de alcohol y un comportamiento violento. Las mujeres que viven con un compa\u00f1ero violento, tienen dificultades para protegerse de embarazos no deseados y de enfermedades. La violencia ejercida mediante relaciones sexuales forzadas puede dar lugar a un embarazo no deseado o a infecciones de transmisi\u00f3n sexual, incluida el virus de la inmunodeficiencia humana, y de forma m\u00e1s indirecta puede dificultar la capacidad de la mujer para usar anticonceptivos, en especial preservativos.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p>La matrona, es una de las figuras que tienen contacto m\u00e1s directo con las mujeres durante el embarazo, parto y posparto y por ello, debe establecer una adecuada relaci\u00f3n terap\u00e9utica con la paciente, perdiendo el miedo a preguntar sobre este problema, de esta manera la violencia de g\u00e9nero se incluir\u00eda como un problema de salud m\u00e1s, e indirectamente se act\u00faa en favor de la mujer. Establecer una relaci\u00f3n de confianza con las mujeres durante este periodo de tiempo puede ser el detonante para desarrollar una detecci\u00f3n precoz de la violencia de g\u00e9nero <sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Por los datos revelados, la detecci\u00f3n de la Violencia de G\u00e9nero deber\u00eda incorporarse a la atenci\u00f3n prenatal habitual, de la misma manera que preguntamos por otros h\u00e1bitos que puedan perjudicar el desarrollo del embarazo <sup>14<\/sup>. Algunos de los indicadores de sospecha de violencia de g\u00e9nero durante el embarazo son (<em>Consultar Anexo III)<\/em>:<\/p>\n<ul>\n<li>Antecedentes conductuales de la mujer: como maltratos en la infancia, consumo de alcohol, drogas o psicof\u00e1rmacos.<\/li>\n<li>Antecedentes gineco-obst\u00e9tricos: lesiones en los genitales, abdomen o pechos, dispareunia.<\/li>\n<li>Motivos de consulta\/utilizaci\u00f3n de los servicios sanitarios: incumplimiento de citas y de tratamientos, hospitalizaciones frecuentes sin diagn\u00f3sticos que lo justifiquen.<\/li>\n<li>Presentaci\u00f3n de lesiones durante la consulta: retraso en la asistencia por lesiones f\u00edsicas, incongruencia entre el tipo de lesi\u00f3n y la explicaci\u00f3n del motivo.<\/li>\n<li>Actitud o estado de la mujer durante la consulta: rasgos depresivos y de des\u00e1nimo, actitud de temor o evasi\u00f3n.<\/li>\n<li>Actitud de la pareja: solicita estar presente durante toda la visita, control sobre todo lo que dice la mujer.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como hemos revelado anteriormente, las consecuencias derivadas del maltrato hacia la mujer embarazada pueden afectar a la mujer, al feto, como al futuro ni\u00f1o:<\/p>\n<ul>\n<li>Entre las consecuencias sufridas por la mujer, se encuentran: estr\u00e9s, depresi\u00f3n, consumo de sustancias nocivas para la salud (alcohol, tabaco, drogas), infecciones, hipertensi\u00f3n arterial, metrorragias, mala alimentaci\u00f3n y ces\u00e1reas o partos prematuros.<\/li>\n<li>Las consecuencias sufridas por el feto ser\u00edan: aborto espont\u00e1neo o interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo, bajo peso al nacimiento, aumento del riesgo de muerte perinatal y prematuridad.<\/li>\n<li>El ni\u00f1o que vive la violencia de g\u00e9nero de cerca, puede desarrollar alteraciones en el desarrollo psicol\u00f3gico y f\u00edsico, comportamientos violentos en la infancia y en la adolescencia, ansiedad, depresi\u00f3n, mal rendimiento escolar y poca autoestima. En cuanto a los hijos e hijas de las mujeres que mantienen relaciones de violencia emocional, f\u00edsica o sexual, hay que dejar claro que son v\u00edctimas directas de la violencia de g\u00e9nero <sup>14<\/sup>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La reiterada exposici\u00f3n a una situaci\u00f3n de maltrato hacia la madre, crea una forma de maltrato psicol\u00f3gico hacia sus hijos\/as, que sufren una serie de experiencias como <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Presenciar amenazas, violencia hacia su madre e incluso asesinato.<\/li>\n<li>Ver lesiones en su madre o simplemente ser testigos de consecuencias emocionales de la violencia, como la depresi\u00f3n, ansiedad, estr\u00e9s o intimidaci\u00f3n, sin haber sido testigos directos de actos de violencia.<\/li>\n<li>Vivir las diferentes etapas de la violencia.<\/li>\n<li>Escuchar golpes desde otra parte de la casa, o gritos que demuestren que se est\u00e1 produciendo un episodio de violencia.<\/li>\n<li>Presenciar una anulaci\u00f3n de su madre como figura materna.<\/li>\n<li>Ser v\u00edctima de amenazas de da\u00f1o o muerte, manipulaci\u00f3n o chantajes.<\/li>\n<li>Ser testigo de la detenci\u00f3n de su padre, acudir a juicios, tener que abandonar el domicilio o tener que vivir en un centro de acogida.<\/li>\n<li>Vivir la p\u00e9rdida de su madre, padre o ambos por una muerte violenta.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Si una mujer es v\u00edctima de violencia de g\u00e9nero y \u00e9sta tiene hijos\/as, hay que tener presente que el personal de Pediatr\u00eda y\/o de salud mental infantil desempe\u00f1a un papel fundamental, trabajando en conjunto con los profesionales de Trabajo Social dentro del equipo multidisciplinar de salud.<\/p>\n<p>En las consultas en atenci\u00f3n primaria, tambi\u00e9n es de gran importancia prestar atenci\u00f3n a los adolescentes y j\u00f3venes ya que pueden manifestar su exposici\u00f3n a la violencia de g\u00e9nero, de esta forma se podr\u00edan derivar a atenci\u00f3n especializada.<\/p>\n<p>Todo acto de violencia de g\u00e9nero, tiene unas consecuencias sobre la salud de los hijos\/as de la pareja. Estas consecuencias est\u00e1n condicionadas por el tipo, la seriedad, el tiempo de exposici\u00f3n a la violencia, la edad, el nivel de desarrollo y la acumulaci\u00f3n de otros factores estresantes <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>El trabajo en equipo en el centro de salud, puede ser de mucha ayuda para la valoraci\u00f3n psicosocial de un ni\u00f1o, y cuando sea necesario, se podr\u00e1 solicitar la colaboraci\u00f3n de equipos de salud mental infanto-juvenil, equipos de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica a menores de los servicios sociales, y equipos de atenci\u00f3n psicopedag\u00f3gica del sistema educativo.<\/p>\n<p>En muchos casos, hay dificultades para la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero por parte de los hijos\/as <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Pueden considerar que la violencia es una conducta normal.<\/li>\n<li>Miedo al castigo si desvelan su situaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Negar la violencia como mecanismo de defensa.<\/li>\n<li>Sentirse responsables o culpables de esta situaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Dificultad para exteriorizar sus sentimientos.<\/li>\n<li>Conflicto de lealtad entre su madre y padre.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por todo ello, es muy importante garantizarles un espacio en el que se sientan c\u00f3modos y seguros \u00a0para ser escuchados, teniendo en cuenta su edad, para utilizar un lenguaje adecuado a cada ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Entre las consecuencias sufridas por los hijos\/as de las v\u00edctimas, mencionamos la probabilidad de desarrollar conductas violentas hacia su madre, entendiendo la violencia de g\u00e9nero como una conducta normal y acabando por tolerar el maltrato a las mujeres, por ello, es necesario \u00a0valorar la frecuencia, tipolog\u00eda y severidad, grado de protecci\u00f3n por parte del entorno m\u00e1s inmediato, fuerza y calidad del v\u00ednculo con la madre y el grado de resiliencia de la propia ni\u00f1a o ni\u00f1o <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Un estudio realizado en una unidad b\u00e1sica de salud de Sao Paulo, realizado a enfermeros entre 28 y 62 a\u00f1os (la mayor\u00eda del sexo femenino), revela que tan solo una de las enfermeras entrevistadas hab\u00eda recibido formaci\u00f3n sobre la violencia contra la mujer, a trav\u00e9s de un curso de 8 horas y un taller de 12 horas <sup>21<\/sup>. La profesi\u00f3n de Enfermer\u00eda, trabaja directamente con las mujeres y las familias, sin embargo, reconocen las dificultades existentes en la atenci\u00f3n a familias y v\u00edctimas de la violencia. Los profesionales se sienten impotentes para superar esas dificultades.<\/p>\n<p>Esta dificultad se acent\u00faa cuando la mujer est\u00e1 embarazada <sup>21<\/sup>. Este estudio revel\u00f3 la importancia que tendr\u00eda establecer v\u00ednculos entre la familia y la mujer embarazada y el equipo de consulta prenatal. Esta intervenci\u00f3n podr\u00eda facilitar la identificaci\u00f3n de casos de violencia dom\u00e9stica. En Estados Unidos, existe la figura de Nurse-Family Partnership (NFP). NFP se trata de una organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro que se encarga de las visitas a domicilio de enfermeras registradas a madres de bajos ingresos por primera vez. Comienzan durante el embarazo y contin\u00faan durante dos a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento. Esta figura facilita la detecci\u00f3n de casos de violencia de g\u00e9nero <sup>22<\/sup>.\u00a0 El objetivo general de esta intervenci\u00f3n ha sido la mejora de los padres y del ni\u00f1o. Tambi\u00e9n ha demostrado la reducci\u00f3n del maltrato infantil.<\/p>\n<p>Las necesidades de la mujer requieren actuaciones por parte del equipo sanitario, que tengan en cuenta los aspectos psicol\u00f3gicos, biol\u00f3gicos y sociales. Por ello, es necesaria la participaci\u00f3n activa de todo el personal de los servicios sanitarios proporcionando un modelo de atenci\u00f3n integral.<\/p>\n<p>La escucha activa y la empat\u00eda son las dos habilidades sociales que se deben poner en pr\u00e1ctica para profundizar en los problemas y la situaci\u00f3n familiar de las mujeres y de esta forma obtener un diagn\u00f3stico acertado <sup>12<\/sup>. En el informe de \u201cViolencia contra las mujeres: un tema de salud prioritario\u201d de la OMS, recomienda al personal sanitario que no haya miedo a preguntar.<\/p>\n<p>La enfermera, tiene un papel muy importante en la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero desde diferentes instituciones: urgencias y atenci\u00f3n primaria son dos de las bases m\u00e1s comunes para la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero. La enfermera de recepci\u00f3n, acogida y clasificaci\u00f3n (RAC), dentro del \u00e1mbito de urgencias, es una figura fundamental para la detecci\u00f3n de este posible problema, haci\u00e9ndole frente con una gran sensibilidad <sup>22<\/sup>. Pese a que los servicios de urgencias son uno de los puntos clave para tratar o detectar este problema, los profesionales carecen de formaci\u00f3n para identificar la violencia de g\u00e9nero y por ello, se identifica tan solo una peque\u00f1a parte del total de casos de mujeres maltratadas. Entre los factores que influyen en la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero en el servicio de urgencias, se incluye:<\/p>\n<ul>\n<li>Escasa formaci\u00f3n de los profesionales<\/li>\n<li>Falta de tiempo<\/li>\n<li>Falta de intimidad en el servicio de urgencias<\/li>\n<\/ul>\n<p>En un estudio realizado en Andaluc\u00eda, en el periodo de Abril \u2013 Diciembre, se detectaron 14 casos declar\u00e1ndose tan solo 8 como violencia de g\u00e9nero y los 6 restantes como otras causas. De los 8 casos detectados, en 7 de ellos se emiti\u00f3 parte de lesiones y tan solo en uno, fue necesario avisar a los cuerpos de seguridad del estado. Sin embargo, el total de los casos detectados en el servicio de urgencias es de 18, lo que significa que 10 mujeres quedaron sin ser registradas como v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero <sup>22<\/sup>. La escasa formaci\u00f3n de los profesionales impide activar en muchos casos el circuito espec\u00edfico para la atenci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero. La enfermera en RAC, necesita mejorar su sensibilidad frente a este problema.<\/p>\n<p>Existe una contradicci\u00f3n sobre la sensibilizaci\u00f3n del personal frente a la violencia de g\u00e9nero, en algunos estudios se refleja que la Enfermer\u00eda son los m\u00e1s sensibilizados, mientras en otros se apuesta por la medicina<sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p>En otro estudio realizado en Murcia, del total del personal sanitario que fueron capaces de detectar casos de violencia de g\u00e9nero (25,2%), un 60% deriv\u00f3 a estas mujeres a otros profesionales, lo que nos desvela la falta de confianza en s\u00ed mismos para abordar este problema por s\u00ed solos <sup>24<\/sup>. Un 10% abri\u00f3 parte de lesiones, 16.7% no tom\u00f3 ninguna decisi\u00f3n, y tan solo un 6.7% inici\u00f3 el protocolo de malos tratos de su servicio <sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p>Los estudiantes de Enfermer\u00eda consideran que ser\u00eda de gran importancia y ayuda, incluir contenidos de violencia de g\u00e9nero en su plan de estudios, puesto que son conscientes de que su futura profesi\u00f3n, ser\u00e1 de vital importancia para las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero <sup>25<\/sup>.<\/p>\n<p>En general, los estudiantes de Enfermer\u00eda, tienen una gran conciencia de que la violencia contra las mujeres es un problema social, extendido y grave, pero sigue existiendo un porcentaje del 10%, que contin\u00faa manteniendo creencias err\u00f3neas. Esta cifra es preocupante dada la responsabilidad de estos\/as futuros\/as profesionales de la salud relacionados con este tema <sup>24-25<\/sup>. Por lo descrito anteriormente, es destacable la importancia de los medios de comunicaci\u00f3n, as\u00ed como la formaci\u00f3n escolar y del instituto en la formaci\u00f3n de g\u00e9nero, tanto de alumnas como de alumnos. La detecci\u00f3n precoz, es por ello, b\u00e1sica para la pr\u00e1ctica asistencial futura de los alumnos de Enfermer\u00eda <sup>26,27<\/sup>.<\/p>\n<p>Siguen existiendo mitos entre las futuras enfermeras sobre la violencia de g\u00e9nero. Entre esos mitos se encuentran <sup>26<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cson p\u00e9rdidas puntuales de control\u201d<\/li>\n<li>\u201cse les va de las manos la situaci\u00f3n\u201d<\/li>\n<li>\u201cson celosos\u201d<\/li>\n<li>\u201cson violentos porque est\u00e1n en paro\u201d<\/li>\n<li>\u201cla drogadicci\u00f3n y el alcoholismo son la causa\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p>Tambi\u00e9n se le sigue atribuyendo en las aulas, mayor importancia al maltrato f\u00edsico, restando importancia al maltrato psicol\u00f3gico por falta de cardenales <sup>26,27<\/sup>. Debido a esta concepci\u00f3n de la violencia de pareja, los estudiantes de Enfermer\u00eda eluden aspectos como el aislamiento social, autoestima baja, o el control personal constante por parte del c\u00f3nyuge que impiden identificar los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos, previos al maltrato f\u00edsico, ocasionando de esta manera, consecuencias graves de salud en la v\u00edctima <sup>27<\/sup>.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p>Debido a la infra-detecci\u00f3n de la violencia de pareja, la OMS, recomienda una adecuada formaci\u00f3n a los profesionales de salud para tener una buena capacitaci\u00f3n y actuar de forma apropiada. Por ello, es evidente, que esta formaci\u00f3n comience durante la carrera, adquiriendo los conocimientos y las habilidades sociales oportunas. Es prioritario que esta formaci\u00f3n se lleve a cabo, debido a que en muchos casos, la enfermera es la persona que tiene el primer contacto con la v\u00edctima, tanto en centros de salud como en servicios de urgencias <sup>27<\/sup>. A pesar de la evidencia que existe en torno a la importancia que conlleva la adecuada adquisici\u00f3n durante la etapa de formaci\u00f3n como enfermeras, los resultados adquiridos en m\u00faltiples estudios indican que las enfermeras no siempre se sienten preparadas para intervenir en la detecci\u00f3n de este problema de salud, realizar el seguimiento del proceso, o acompa\u00f1ar a la v\u00edctima en la toma de decisiones <sup>27<\/sup>. Esto deriva en una atenci\u00f3n dirigida a paliar \u00fanicamente los da\u00f1os f\u00edsicos, dejando atr\u00e1s la proporci\u00f3n de la atenci\u00f3n integral que nos corresponde. Esta actuaci\u00f3n desencadena sentimientos de culpa en la v\u00edctima porque agrava el problema sin ofrecer soluciones adecuadas <sup>26<\/sup>.<\/p>\n<p>Siendo conscientes de que deben mostrar una actitud receptiva y que deben facilitar la verbalizaci\u00f3n del problema, los estudiantes no ten\u00edan en cuenta la dificultad que conlleva la confesi\u00f3n y la aceptaci\u00f3n por parte de la mujer, de reconocer que son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero. Por ello, reduc\u00edan su funci\u00f3n en informar, como si gracias a la informaci\u00f3n fuera producir cambios en este proceso <sup>27<\/sup>.<\/p>\n<p>En otro estudio realizado con profesionales de Enfermer\u00eda (Goldblatt, 2009), refleja que la relaci\u00f3n entre las enfermeras con mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, conlleva que deben mostrar empat\u00eda y compasi\u00f3n, creando una carga emocional en las enfermeras <sup>28<\/sup>.<\/p>\n<p>Existe controversia en lo que refiere a preparaci\u00f3n y conocimientos del personal de Enfermer\u00eda y medicina. Ramsay et al. (2012) confirma que los profesionales de medicina tienen mayor preparaci\u00f3n que en Enfermer\u00eda, por lo que identificaban mayor n\u00famero de casos. Sin embargo, Coll \u2013 Vinnent et al. (2008) destaca la mayor sensibilidad de Enfermer\u00eda frente a este problema y su mayor preparaci\u00f3n <sup>28<\/sup>.<\/p>\n<p>Para abordar la violencia de g\u00e9nero, las enfermeras deben mostrar una actitud que fortalezca a la v\u00edctima, sea proactiva, prevenga y trabaje con las redes comunitarias.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, es preciso no olvidar la \u00e9tica y la legislaci\u00f3n sobre este tema, mirando siempre por la seguridad de la mujer, preservando su salud, respetando su autonom\u00eda y manteniendo la confidencialidad <sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>Como enfermeras, tenemos un papel clave en la detecci\u00f3n de este problema, y por ello debemos de prestar atenci\u00f3n a unos s\u00edntomas y signos comunes, as\u00ed como a los factores de riesgo, comportamientos, actitudes y situaciones de especial vulnerabilidad <sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>Las alteraciones producidas como consecuencia de la violencia de g\u00e9nero, afectan a diferentes \u00e1reas: f\u00edsica, emocional, cognitiva, conductual y social. Entre las alteraciones m\u00e1s frecuentes se encuentran <sup>12, 15<\/sup>. (<em>Consultar Anexo IV<\/em>):<\/p>\n<ul>\n<li>Salud f\u00edsica: muerte, quemaduras, deterioro funcional<\/li>\n<li>Salud ps\u00edquica: depresi\u00f3n, ansiedad, intento de autolisis<\/li>\n<li>Salud cr\u00f3nica: dolor cr\u00f3nico, quejas som\u00e1ticas<\/li>\n<li>Salud social: asilamiento social, absentismo laboral<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los comportamientos m\u00e1s frecuentes que nos pueden delatar una situaci\u00f3n de malos tratos son <sup>15<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Consultas frecuentes y reiteradas sin justificaci\u00f3n l\u00f3gica aparente, retrasos y olvidos de citas sin una causa justificada, tardanza en el comienzo de la atenci\u00f3n prenatal y, falta de concentraci\u00f3n o de atenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Actitudes comunes <sup>15<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Agresividad sin causa aparente, evasiva, falta de autoestima, tristeza, actitud atemorizada, depresiva y una dependencia absoluta de su pareja<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los factores de riesgo se dividen en cuatro subcategor\u00edas <sup>15<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Factores relacionales: conflictos de pareja, familiares o en su entorno m\u00e1s pr\u00f3ximo.<\/li>\n<li>Factores sociales: aceptaci\u00f3n de la violencia como forma para resolver los conflictos.<\/li>\n<li>Factores individuales: historias anteriores de abusos y violencia, personalidad, educaci\u00f3n, nivel econ\u00f3mico y trastornos psicopatol\u00f3gicos.<\/li>\n<li>Factores comunitarios: condiciones sociales, aislamiento y actitudes socioculturales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Situaciones de especial vulnerabilidad <sup>12,15.<\/sup><\/p>\n<ul>\n<li>Embarazo, situaciones que requieren mayor dependencia (discapacidad, causas econ\u00f3micas, migraci\u00f3n), exclusi\u00f3n social y antecedentes de haber sufrido o presenciado malos tratos en la infancia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El entorno rural podr\u00eda ser otra barrera que dificultase la detecci\u00f3n de violencia de g\u00e9nero debido a <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Dificultades de acceso a los recursos por lejan\u00eda, menor posibilidad de independencia econ\u00f3mica, mayor dificultad para la protecci\u00f3n y un mayor control social.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como enfermeras, debemos de trabajar teniendo en cuenta las tres esferas: la biol\u00f3gica, la social y la ps\u00edquica, para emprender una adecuada relaci\u00f3n terap\u00e9utica con nuestros pacientes.<\/p>\n<p>Cuando las mujeres v\u00edctimas de esta barbarie, acuden a los centros de atenci\u00f3n primaria sin s\u00edntomas de origen org\u00e1nico, las enfermeras debemos de tener presente en todo momento el eje bio-psico-social ya mencionado, ya que si \u00fanicamente tenemos en cuenta los datos biol\u00f3gicos, dejamos en el olvido el malestar psicol\u00f3gico y\/o social motivado por la situaci\u00f3n de violencia que esta sufriendo <sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, en respuesta a la violencia de pareja y la violencia sexual contra las mujeres define que\u00a0 \u201cuna respuesta sanitaria adecuada a la violencia de g\u00e9nero\u201d debe incluir: detectar, proporcionar asistencia de cuidado de la salud y registrar y orientar sobre los recursos disponibles, coordin\u00e1ndose con otros profesionales e instituciones, y asegurar que todas las acciones anteriores se llevan a cabo satisfaciendo las necesidades de las mujeres en el centro de salud <sup>29<\/sup>.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, desde la publicaci\u00f3n del Protocolo com\u00fan de Actuaci\u00f3n Sanitaria ante la Violencia de G\u00e9nero del Sistema Nacional de Salud, todos los servicios de Salud de las diferentes Comunidades Aut\u00f3nomas han desarrollado gu\u00edas de actuaci\u00f3n y protocolos en sinton\u00eda con el mismo.<\/p>\n<p>Este protocolo, informa al personal sanitario de que deben mantener una actitud de alerta y una b\u00fasqueda activa de conductas, s\u00edntomas o signos de sospecha. El protocolo se divide en las siguientes fases:<\/p>\n<ul>\n<li>Detecci\u00f3n y valoraci\u00f3n<\/li>\n<li>Intervenci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>DETECCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p>Como profesionales de la salud, nos compete investigar sobre la posibilidad de maltrato en toda mujer que acude a la consulta. Esta investigaci\u00f3n puede iniciarse con frases as\u00ed: \u201cestamos preguntando a todas las mujeres que acuden a consulta sobre esta posibilidad\u201d.<\/p>\n<p>El f\u00e1cil acceso a los centros de atenci\u00f3n primaria y la existencia de equipos multidisciplinares facilitan la detecci\u00f3n precoz de la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Los mitos y estereotipos dificultan la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero, por lo que las enfermeras debemos conocerlos, y hacer que formen parte de los programas de formaci\u00f3n <sup>12<\/sup>. Algunas de las dificultades para identificar la Violencia de G\u00e9nero son: sentimiento de culpa o miedos por parte de la mujer, la consideraci\u00f3n de la violencia como una forma de conducta normal por parte de los hijos; ya comentada anteriormente, caer en el error de pensar que la violencia de g\u00e9nero no es un problema tan frecuente o no considerarla un problema de salud por parte de los profesionales sanitarios, etc. <em>(Consultar Anexo V).<\/em><\/p>\n<p>Ante la sospecha por parte de cualquier miembro del centro de salud, de que una mujer est\u00e9 sufriendo malos tratos, es necesario realizar una entrevista cl\u00ednica espec\u00edfica. Para que la entrevista tenga un buen resultado y la v\u00edctima narre la situaci\u00f3n por la que est\u00e1 pasando, es necesario ver a la mujer sola, sin su pareja ni hijos\/as.<\/p>\n<p>Tenemos que estar atentos al lenguaje no verbal y al estado emocional de la mujer, ayudarla a que exprese sus sentimientos, mantener una actitud emp\u00e1tica, abordar directamente el tema de la violencia y expresar de forma clara, que la violencia nunca estar\u00e1 justificada. En el caso de que la entrevista d\u00e9 sus frutos, y la mujer confiese ser v\u00edctima de malos tratos, debemos hacer ver a la mujer que no es culpable de la situaci\u00f3n que est\u00e1 viviendo, no poner en duda nada de lo que nos ha confesado, explicarle que su situaci\u00f3n es complicada y que no se va arreglar todo de la noche a la ma\u00f1ana, explicarle qu\u00e9 riesgos corre, no dar falsas esperanzas ni imponer criterios o decisiones <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Ejemplo de pregunta ante sospecha de violencia de g\u00e9nero <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>En muchos casos las mujeres con problemas como los suyos, como (relatar los problemas), suelen ser a causa de que est\u00e1n recibiendo alg\u00fan tipo de maltrato por parte de alguien, por ejemplo su pareja, \u00bfes \u00e9ste su caso?<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>VALORACI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p>Tras el reconocimiento por parte de la mujer de vivir una situaci\u00f3n de violencia de g\u00e9nero, procederemos a <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Realizar una valoraci\u00f3n integral: exploraci\u00f3n de las lesiones, estado emocional y situaci\u00f3n social.<\/li>\n<li>Valorar el peligro que corre la v\u00edctima.<\/li>\n<li>Explorar las expectativas de la mujer.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En la valoraci\u00f3n psicosocial: debemos examinar las lesiones f\u00edsicas, situaci\u00f3n emocional, familiar, econ\u00f3mica y el apoyo social del que dispone la mujer.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de violencia, tenemos que preguntar por el tipo de violencia que sufre, desde cuando la sufre, la frecuencia e intensidad de la misma. Hemos de valorar la forma de afrontarlo que tiene la v\u00edctima, los comportamientos del agresor a nivel familiar y social y examinar la motivaci\u00f3n que tiene la v\u00edctima para emprender el cambio de vida <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>INTERVENCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p>Tras una confirmaci\u00f3n de malos tratos a una mujer, no finaliza la labor de las enfermeras, si no que desarrollan una labor de gran importancia al proporcionar la informaci\u00f3n que las v\u00edctimas de malos tratos necesitan. Debemos tener presente el proceso de cambio por el que atraviesan estas mujeres. Es probable que algunas mujeres hayan realizado un trabajo interno, tomando decisiones antes de ir a la consulta. Debemos de prestar atenci\u00f3n al momento en el que se encuentra cada mujer, para no cometer ning\u00fan error durante la intervenci\u00f3n <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n desarrollar\u00e9 las actuaciones correspondientes de la enfermera para las seis fases que conllevan el proceso de cambio <em>(Consultar Anexo VI):<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>No tiene conciencia de la situaci\u00f3n de violencia o negaci\u00f3n de la misma: debemos relacionar la situaci\u00f3n de violencia con su sintomatolog\u00eda, explicando qu\u00e9 es maltrato y un trato adecuado.<\/li>\n<li>Primera toma de conciencia de la situaci\u00f3n sin sentimiento de posibilidad de cambio: ayudarla a expresar sus sentimientos. Identificar sus apoyos y puntos fuertes. Analizar el ciclo de la violencia con ella.<\/li>\n<li>Es consciente de que no puede vivir as\u00ed, pero no sabe c\u00f3mo mejorar su situaci\u00f3n. Analiza pros y contras para un posible cambio: apoyar cada iniciativa de cambio estableciendo con ella el plan m\u00e1s adecuado. Buscar otros recursos y apoyos profesionales como el trabajo grupal (ha mostrado ser una de las formas m\u00e1s eficaces y satisfactorias para recuperar la salud f\u00edsica, mental y social de las mujeres que sufren situaciones de violencia).<\/li>\n<li>Inicio de cambios en su vida y plan de ruptura, con miedo a lo desconocido y sentimientos de culpa: reforzar sus decisiones y valorar sus progresos, ayud\u00e1ndola con citas frecuentes.<\/li>\n<li>La salida de la violencia es dif\u00edcil, sufriendo reca\u00eddas y retrocesos hasta lograr consolidar su situaci\u00f3n y mantener su autodeterminaci\u00f3n: ayudar a entender que los retrocesos forman parte del proceso. Analizar las causas que la llevaron al retroceso.<\/li>\n<li>Consolidado el proceso de cambio, planteamiento de nuevos proyectos: fomentar su participaci\u00f3n en actividades y redes sociales, nuevas amistades, potenciar el desarrollo de su autoestima y autoconfianza.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El plan de actuaci\u00f3n variar\u00e1 en funci\u00f3n de si la mujer reconoce o no el maltrato, del riesgo y del peligro que corre, as\u00ed como de la fase del proceso de cambio en la que la mujer se encuentre:<\/p>\n<ul>\n<li>Mujer que presenta indicadores de sospecha pero no reconoce sufrir malos tratos.<\/li>\n<li>Reconoce sufrir malos tratos pero no se encuentra peligro extremo.<\/li>\n<li>Reconoce sufrir malos tratos y se reconoce peligro extremo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para cualquier actuaci\u00f3n sanitaria ante casos de Violencia de G\u00e9nero, se debe recordar <sup>12<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Registrar en la historia cl\u00ednica la sospecha y las actuaciones que se realizaron al respecto.<\/li>\n<li>Informar del plan de actuaci\u00f3n sanitaria y de las consecuencias de las medidas que se van a llevar a cabo.<\/li>\n<li>Informarla de sus derechos y de los recursos con los que puede contar.<\/li>\n<li>No comprobar el testimonio de la mujer hablando con el agresor.<\/li>\n<li>Si se emite un parte de lesiones, valorar la seguridad de la mujer y tomar medidas de protecci\u00f3n para disminuir el riesgo.<\/li>\n<li>Contrastar el parte de lesiones con la mujer.<\/li>\n<li>Investigar sobre la posibilidad de malos tratos a otros componentes de la familia.<\/li>\n<li>En el caso de que haya hijos\/as por el medio, contactar con pediatr\u00eda para que valoren el alcance del maltrato.<\/li>\n<li>Tener presente las situaciones de especial vulnerabilidad.<\/li>\n<li>Mantener colaboraci\u00f3n con otras instituciones y servicios no sanitarios.<\/li>\n<li>Motivarla a participar en un trabajo grupal.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como en cualquier problema de salud, las enfermeras debemos de actuar en la prevenci\u00f3n para intentar impedir que la prevalencia de este problema de salud siga aumentando <sup>12<\/sup>. <em>(Consultar Anexo VII).<\/em><\/p>\n<p><strong>Acciones de prevenci\u00f3n primaria <\/strong><sup>12, 27,30-32<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Formaci\u00f3n a los profesionales de la salud sobre este problema, abordando aspectos sobre la prevenci\u00f3n, detecci\u00f3n y atenci\u00f3n integral a la mujer y a sus hijos\/as, realizando sesiones cl\u00ednicas multi e interdisciplinares sobre casos reales que se hayan abordado con \u00e9xito en el centro o servicio al que acuden para pedir ayuda.<\/li>\n<li>En el \u00e1mbito de la atenci\u00f3n a la salud integral de las mujeres, es importante la informaci\u00f3n a trav\u00e9s d carteles y folletos en lugares visibles, que les indique a las mujeres que la violencia de g\u00e9nero, se aborda y se trata en los centros sanitarios. Tambi\u00e9n ser\u00eda relevante incluir contenidos de sensibilizaci\u00f3n y prevenci\u00f3n de la violencia contra las mujeres en las actividades de Educaci\u00f3n para la Salud.<\/li>\n<li>Dar prioridad a los abusos sexuales en menores.<\/li>\n<li>En el \u00e1mbito comunitario ser\u00eda interesante colaborar con el entorno escolar para favorecer modelos coeducativos eficaces. A pesar de la importancia que conlleva una educaci\u00f3n escolar sobre la violencia de g\u00e9nero, tan solo un 40,9% del alumnado que cursa estudios secundarios recuerda que se haya tratado el tema de la violencia en su centro educativo. El trabajo educativo contra la violencia de g\u00e9nero es eficaz porque reduce ciertas condiciones de riesgo como la justificaci\u00f3n de la violencia o la tendencia a restar importancia al maltrato emocional, como suelen ser las primeras manifestaciones de maltrato.<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p>Los debates y trabajos cooperativos en equipos de chicos y chicas, elaborando ellos mismos propuestas para erradicar la violencia de g\u00e9nero, son procedimientos actividades muy recomendadas para empezar a realizar en los centros escolares a la edad de 13 a\u00f1os (edad media de inicio de relaciones de pareja). Jos\u00e9 Antonio Burriel abogado especialista en Derecho Penal y fundador de la Asociaci\u00f3n \u201cNo M\u00e1s Violencia de G\u00e9nero\u201d, defiende que la prevenci\u00f3n reside en la educaci\u00f3n. La OMS, recomienda que se deben realizar esfuerzos espec\u00edficos en los centros de salud, escuelas, lugares de trabajo y dentro de las distintas profesiones y sectores.<\/p>\n<ul>\n<li>Apoyar las investigaciones sobre las causas, consecuencias y los costos de la violencia contra la mujer y sobre medidas de prevenci\u00f3n eficaces.<\/li>\n<li>Integrar las respuestas a la violencia contra la mujer en programas existentes para la prevenci\u00f3n del VIH y el SIDA, as\u00ed como para la promoci\u00f3n de la salud de los adolescentes.<\/li>\n<li>Aumentar la capacidad e instaurar sistemas de recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n para vigilar la violencia contra la mujer, as\u00ed como de las actitudes y las creencias que la perpet\u00faan: es de m\u00e1xima importancia que las oficinas de estad\u00edstica nacionales y los ministerios de salud y justicia, garanticen la confidencialidad de la informaci\u00f3n que les proporciona las v\u00edctimas.<\/li>\n<li>Fomentar la igualdad de g\u00e9nero y los derechos humanos de las mujeres: se destaca la importancia de realizar esfuerzos a nivel nacional para desafiar la tolerancia y aceptaci\u00f3n generalizadas de algunas formas de violencia. Debe reforzarse la defensa de la igualdad entre g\u00e9neros y los derechos humanos en general.<\/li>\n<li>Establecer, ejecutar y supervisar planes de acci\u00f3n multisectoriales para abordar la violencia contra la mujer. Establecer, ejecutar y supervisar planes de acci\u00f3n multisectoriales para abordar la violencia contra la mujer.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Acciones de prevenci\u00f3n secundaria <\/strong><sup>12<strong>,<\/strong>32<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Una vez que la v\u00edctima acude a un centro sanitario, hacer una adecuada valoraci\u00f3n, localizar en qu\u00e9 fase de la violencia se encuentra, e intentar paliar los da\u00f1os f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos en cualquier instituci\u00f3n sanitaria.\n<ul>\n<li>Reforzar la respuesta del sector salud: es fundamental que el sector sanitario desarrolle una respuesta global a la violencia de g\u00e9nero, aunque cada servicio de atenci\u00f3n para la salud adopte medidas espec\u00edficas. Es necesario mejorar el acceso a los servicios de salud mental, y que los profesionales de estos servicios sean capaces de reconocer la relaci\u00f3n entre violencia y salud mental, en particular depresi\u00f3n y pensamientos suicidas. El sector salud ha de buscar la forma para convencer a la mujer de que no hay nada de malo en recurrir a instituciones sanitarias tras haber experimentado actos violentos, debemos recibir y atender a la v\u00edctima de manera adecuada e integral, y por supuesto, garantizar confidencialidad y seguridad.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Utilizar la habilidad de los servicios de salud reproductiva como punto de acceso para localizar y apoyar a las mujeres que son v\u00edctimas de violencia por su pareja, y derivarlas a otros servicios de apoyo.<\/li>\n<li>Incrementar la capacidad y establecer sistemas de recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n para vigilar la violencia contra la mujer, as\u00ed como de las actitudes y las creencias que la perpet\u00faan: es de m\u00e1xima importancia que las oficinas de estad\u00edstica nacionales y los ministerios de salud y justicia, garanticen la confidencialidad de la informaci\u00f3n que les proporciona las v\u00edctimas.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Acciones de prevenci\u00f3n terciaria <\/strong><sup>12<\/sup><strong>:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Rehabilitaci\u00f3n, trabajo grupal.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><a name=\"_Toc451945494\"><\/a>DISCUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>En la presente revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica, se demuestra que la violencia de g\u00e9nero es un problema de salud p\u00fablica, con una gran prevalencia y a pesar de ello, los profesionales sanitarios reconocen no haber recibido una formaci\u00f3n adecuada para intentar abordar este problema <sup>25-26<\/sup>.<\/p>\n<p>Las enfermeras, y particularmente las enfermeras de atenci\u00f3n primaria, resultan un elemento clave para la detecci\u00f3n y la atenci\u00f3n integral a las v\u00edctimas de malos tratos,\u00a0 ya que en muchas ocasiones, la enfermera es la primera persona con la que habla la v\u00edctima. Como cualquier patolog\u00eda o enfermedad, la violencia puede evitarse y para ello hay que tener muy en cuenta la prevenci\u00f3n, la detecci\u00f3n y el tratamiento <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Los profesionales sanitarios reclaman una formaci\u00f3n para llevar a cabo una adecuada entrevista psicosocial, ya que en muchos casos no se sienten capaces a preguntar directamente sobre si son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero. Tambi\u00e9n reclaman un espacio adecuado en el que las mujeres se sientan c\u00f3modas y con total confianza, puesto que uno de los problemas que impide la detecci\u00f3n de este problema es la falta de intimidad <sup>12,25<\/sup>.<\/p>\n<p>Una actitud emp\u00e1tica y receptiva es clave para tener una adecuada relaci\u00f3n terap\u00e9utica con los pacientes, y que se establezca un clima de confianza adecuado para que la mujer conf\u00ede en nosotros y nos cuente su problema. Una vez que la v\u00edctima confiesa su problema, debemos de informarla sobre los recursos con los que cuenta, debemos realizar un abordaje interdisciplinar del caso y debemos poner en marcha todos los dispositivos sociosanitarios disponibles <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Las enfermeras constituimos un grupo esencial tanto en la atenci\u00f3n, como en la prevenci\u00f3n, detecci\u00f3n precoz e identificaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero.\u00a0 Intervenimos en la detecci\u00f3n de signos, y por ello debemos de tener unos m\u00ednimos conocimientos sobre los signos y s\u00edntomas m\u00e1s frecuentes. En muchos casos, el lenguaje no verbal es fundamental para la detecci\u00f3n de este problema de salud, o las visitas con gran regularidad a las diferentes instituciones sanitarias.<\/p>\n<p>Debemos tener en cuenta las situaciones de especial vulnerabilidad que aumentan el riesgo de ser v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero como el embarazo, la discapacidad o la dependencia econ\u00f3mica, por ello la matrona tambi\u00e9n tiene un papel muy importante para abordar este fen\u00f3meno, ya que es la persona que m\u00e1s cercana est\u00e1 a la mujer durante el embarazo y debe de tener una adecuada formaci\u00f3n para detectar estos casos <sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Los hijos\/as de las v\u00edctimas tambi\u00e9n pueden ser v\u00edctimas de maltrato, por ello, ante la m\u00ednima sospecha debemos hablar con el personal de Pediatr\u00eda para que les hagan un reconocimiento <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Somos una pieza clave en la evoluci\u00f3n de este proceso, en dar una informaci\u00f3n adecuada a la v\u00edctima, dar apoyo moral, y por supuesto proporcionar una continuidad de cuidados. Debemos de mantener siempre una actitud cercana y accesible durante todo el proceso.<\/p>\n<p><strong><a name=\"_Toc451945495\"><\/a>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p>El papel de la enfermera es muy importante en la atenci\u00f3n a mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero. Est\u00e1 en nuestra mano el aumentar nuestra formaci\u00f3n postgrado, puesto que no salimos preparados para saber detectar, actuar y tratar a las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero. Formamos parte del entorno m\u00e1s cercano de \u00e9stas mujeres y por ello la empat\u00eda y la posesi\u00f3n de unas adecuadas habilidades sociales es b\u00e1sica. No nos debemos centrar \u00fanicamente en la valoraci\u00f3n de los aspectos fisiol\u00f3gicos de la mujer, si no que debemos prestar mucha atenci\u00f3n a los signos del lenguaje no verbal, que en ocasiones nos da informaci\u00f3n de mucha importancia. De hecho, la afectaci\u00f3n de la salud del maltrato emocional persistente en el tiempo, puede desarrollar una enfermedad org\u00e1nica, pudiendo dejar secuelas para un futuro.<\/p>\n<p>Habilitar espacios \u00fanicos para atender a estas mujeres ser\u00eda un punto a favor para abordar este problema, puesto que para ellas la intimidad es primordial. Debemos recordarles en la entrevista, que todo lo que la mujer nos conf\u00ede es totalmente confidencial, ya que en muchas ocasiones los miedos no les permiten actuar.<\/p>\n<p>En cualquier actuaci\u00f3n con las mujeres que sufren violencia es necesario tener en cuenta su situaci\u00f3n personal y adaptar las intervenciones respetando la voluntad de las mujeres. Para una adecuada intervenci\u00f3n, ser\u00eda necesaria la coordinaci\u00f3n interprofesional.<\/p>\n<p>El embarazo no las priva de ser v\u00edctimas de maltrato, por lo que debemos de tener claro que hay ciertos procesos que aumentan la probabilidad de ser maltratadas.<\/p>\n<p>La mejor forma de abordar la violencia de g\u00e9nero es la prevenci\u00f3n primaria, aumentando la formaci\u00f3n en diferentes instituciones como los colegios o lugares de trabajo, facilitando de esta manera una actuaci\u00f3n adecuada en un futuro, ayudando de la mejor forma posible a estas v\u00edctimas y por supuesto, disminuyendo el n\u00famero de mujeres maltratadas.<\/p>\n<p><strong>AGRADECIMIENTOS<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, he de agradecer a mi tutora Henar, todo el apoyo que me ha dado durante estos meses y por los consejos y la ayuda que me proporcion\u00f3. En segundo lugar, tambi\u00e9n agradezco a Sof\u00eda Osorio y a Enrique Oltra el inter\u00e9s que mostraron en los dos talleres que nos dieron, y para finalizar, agradezco a Ren\u00e9, la atenci\u00f3n prestada las dos veces que fui a la Polic\u00eda Local de Gij\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc451945497\"><\/a><strong>Anexos<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Anexos-Visi\u00f3n-integral-de-Enfermer\u00eda-ante-la-violencia-de-g\u00e9nero.pdf\">Anexos &#8211; Visi\u00f3n integral de Enfermer\u00eda ante la violencia de g\u00e9nero<\/a><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"width: 100%; height: 500px;\" src=\"http:\/\/docs.google.com\/gview?url=https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Anexos-Visi\u00f3n-integral-de-Enfermer\u00eda-ante-la-violencia-de-g\u00e9nero.pdf&amp;embedded=true\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\"><\/iframe><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/Anexos-Visi\u00f3n-integral-de-Enfermer\u00eda-ante-la-violencia-de-g\u00e9nero.pdf\">Anexos &#8211; Visi\u00f3n integral de Enfermer\u00eda ante la violencia de g\u00e9nero<\/a><\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p><sup>[1]<\/sup> Astursalud.es, Registro VIMPA Atenci\u00f3n Sanitaria en Violencia Contra Las Mujeres Del Principado De Asturias [sede Web]. Principado de Asturias: 2014- [acceso 15 de febrero de 2016].Disponible en:<\/p>\n<p>https:\/\/www.asturias.es\/Astursalud\/Ficheros\/Profesionales\/PRACTICA_CLINICA\/SALUD_DE_LAS_MUJERES\/Registro_VIMPA_2014.pdf<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Valdemoro Pascual J, Peyr\u00f3 Arcas MJ. Introducci\u00f3n. Juventud y violencia de g\u00e9nero [revista en Internet] 2009. [Acceso el 25 de Marzo de 2016]; 86(6). Disponible en:<\/p>\n<div data-configid=\"1146785\/2607664\" style=\"width: 1200px; height: 845px;\" class=\"issuuembed\"><\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/e.issuu.com\/embed.js\" async=\"true\"><\/script><\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero. Ley Org\u00e1nica 1\/2004 de 28 de Diciembre. Bolet\u00edn Oficial del Estado, n\u00ba 313, (29-12-2004). [Acceso el 15 de febrero de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>https:\/\/www.boe.es\/buscar\/pdf\/2004\/BOE-A-2004-21760-consolidado.pdf<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>\u00a0Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. V\u00edctimas mortales por violencia de g\u00e9nero seg\u00fan comunidad aut\u00f3noma [Monograf\u00eda en Internet]. Espa\u00f1a: Consejo General del Poder Judicial; 2015. [Acceso el 10 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.violenciagenero.msssi.gob.es\/violenciaEnCifras\/victimasMortales\/fichaMujeres\/home.htm<\/p>\n<p><sup>5 <\/sup>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Violencia contra la mujer. Respuesta del sector de salud [Sede Web]. OMS; 2013. Serie identificativa del informe: WHO\/NMH\/VIP\/PVL\/13.1. [Acceso el 1 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.who.int\/reproductivehealth\/publications\/violence\/NMH_VIP_PVL_13_1\/es\/<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Denuncias por violencia de g\u00e9nero seg\u00fan origen [Monograf\u00eda en Internet]. Espa\u00f1a: Consejo General del Poder Judicial; 2015. [Acceso el 10 de Marzo de 2016]. Disponible en: http:\/\/www.inmujer.gob.es\/estadisticas\/violencia\/ambitoJudicial\/2015\/W851.xls<\/p>\n<p><sup>7 <\/sup>Su\u00e1rez O. Es imprescindible que el entorno de la v\u00edctima tambi\u00e9n denuncie. El Comercio. 24 de Febrero de 2016. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.elcomercio.es\/asturias\/201602\/24\/imprescindible-entorno-victima-tambien-20160224002332-v.html<\/p>\n<p><sup>8 <\/sup>Copilsa. El 80% de las 54 mujeres muertas por violencia de g\u00e9nero en 2013 no hab\u00eda denunciado. El Comercio. 5 de Noviembre de 2015; Sociedad. [Acceso el 9 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.elcomercio.es\/sociedad\/201511\/05\/mujeres-muertas-violencia-genero-20151105190222-rc.html<\/p>\n<p><sup>9 <\/sup>Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales. Plan Nacional de Sensibilizaci\u00f3n y Prevenci\u00f3n de la Violencia de G\u00e9nero [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2008. [Acceso el 10 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.violenciagenero.msssi.gob.es\/planActuacion\/otrasMedidas\/pdf\/Plan_nacional_sensibilizacion_prevencion_violencia_genero.pdf<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Ortiz Barreda G, Vives Cases C. Violencia contra las mujeres: El papel del sector salud en la legislaci\u00f3n internacional. Gac Sanit. 2012; 26(5): 483 \u2013 489. [Acceso el 29 de Febrero de 2016]. Disponible en: http:\/\/www.scielosp.org\/pdf\/gs\/v26n5\/politicas.pdf<\/p>\n<p><sup>11 <\/sup>Ballesteros Retamosa MA, S\u00e1nchez Gonz\u00e1lez E. Conocimientos y actitudes ante la violencia de g\u00e9nero de los\/as profesionales sanitarios\/as en Atenci\u00f3n Primaria. Documentos de Enfermer\u00eda [Revista en internet]. 2012 [citado el 5 de Mar 2016]; 48(6): 17-23. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.colegiooficialdeenfermeriadehuelva.es\/images\/zoom\/FEURIT\/viewsize\/Huelva_N%C2%BA_48.pdf<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.\u00a0 Protocolo com\u00fan para la actuaci\u00f3n sanitaria ante la Violencia de G\u00e9nero [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2012 [Acceso el 12 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.violenciagenero.msssi.gob.es\/profesionalesInvestigacion\/sanitario\/docs\/PSanitarioVG2012.pdf<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> St\u00f6ckl H, Gardner F.Women\u2019s Perceptions on how Pregnancy Influences the Context of Intimate Partner Violence in Germany. Cult Health Sex [Revista en Internet]. 2013; 15(10):1206-20 [Acceso el 19 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3818138\/<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> G\u00f3mez Fern\u00e1ndez MA, Goberna Tricas J, Pay\u00e1 S\u00e1nchez M. Las\u00a0 matronas y la detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero en el embarazo. Matronas Prof [Revista en Internet]. 2015; 16(4): 124-130. [Consultado el 10 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.federacion-matronas.org\/revista\/matronas-profesion\/sumarios\/i\/19769\/173\/las-matronas-y-la-deteccion-de-la-violencia-en-el-embarazo<\/p>\n<p><sup>15<\/sup>\u00a0 Instituto Asturiano de la Mujer. Gu\u00eda Did\u00e1ctica de Diagn\u00f3stico e Intervenci\u00f3n Sanitaria en Violencia de G\u00e9nero en Atenci\u00f3n Primaria. Ministerio de Sanidad y Consumo [Sede Web]. Principado de Asturias; 2011. [Acceso el 20 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/institutoasturianodelamujer.com\/iam\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/Gu%C3%ADa_diagn%C3%B3sitco_intervenci%C3%B3n_violencia_atenci%C3%B3n_primar%C3%ADa.pdf<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> Instituto Nacional de Estad\u00edstica. Estad\u00edstica de Violencia Dom\u00e9stica y Violencia de G\u00e9nero [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2015 [Acceso el 24 de Marzo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.ine.es\/prensa\/np906.pdf<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Macroencuesta de Violencia contra la mujer. Avance de resultados [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2015 [Acceso el 15 de Marzo de 2016]. Disponible \u00a0en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.violenciagenero.msssi.gob.es\/violenciaEnCifras\/macroencuesta2015\/pdf\/AVANCE_MACROENCUESTA_VIOLENCIA_CONTRA_LA_MUJER_2015.pdf<\/p>\n<p><sup>18 <\/sup>http:\/\/wrap.seigualdad.gob.es\/recursos\/search\/SearchForm.action.<\/p>\n<p><sup>19 <\/sup>Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Protocolo de Actuaci\u00f3n del Servicio Telef\u00f3nico de Atenci\u00f3n y Protecci\u00f3n para V\u00edctimas de la Violencia de G\u00e9nero (ATENPRO) [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2012 [Acceso el 1 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.msssi.gob.es\/fr\/ssi\/violenciaGenero\/Recursos\/ATENPRO\/IMG\/ProtocoloActuacionATENPRO.pdf<\/p>\n<p><sup>20 <\/sup>Mart\u00ednez Galiano JM. Detecci\u00f3n y atenci\u00f3n a la violencia de g\u00e9nero en el embarazo. Una asignatura pendiente. Enferm.glob [Revista en Internet]. 2011; 10 (4): 352 \u2013 357. [Acceso el 5 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>https:\/\/doc-00-3k-docs.googleusercontent.com\/docs\/securesc\/ha0ro937gcuc7l7deffksulhg5h7mbp1\/5osunrgg6srkq0u4con403cacmsim9kl\/1463572800000\/00565346308639529720\/*\/0ByuDDZFNh88AQlFTQUs0a3g4MkE?e<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> Salcedo Barrientos DM, Orchiucci Miuri P. Dias Macedo V, Yoshikawa Egry E. \u00bfC\u00f3mo los profesionales de la atenci\u00f3n primaria enfrentan la violencia contra las mujeres embarazadas? Rev. Latino-Am.Enfermagem [Revista en Internet]. 2014; 22(3): 448 \u2013 53. [Acceso el 5 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/rlae\/v22n3\/es_0104-1169-rlae-22-03-00448.pdf<\/p>\n<p><sup>22<\/sup>\u00a0 Scribano PV, Stevens J, Kaizar E. The effects of intimate partner violence before, during, and after pregnancy in Nurse visited first time mothers. Matern Child Health J. 2013; 17(2): 307 \u2013 318.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> S\u00e1nchez Rueda, Manuel; L\u00f3pez Alcoholado, Raquel; Ram\u00edrez Piedra, M\u00aa Carmen. Detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero desde Recepci\u00f3n, Acogida y Clasificaci\u00f3n (RAC) en urgencias. Nuevos retos para la Enfermer\u00eda en pr\u00e1ctica avanzada. Rev Paraninfo Digital [Revista en Internet]. 2012; 15. [Acceso el 20 de Abril de 2016] Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.index-f.com\/para\/n15\/118p.php<\/p>\n<p><sup>24<\/sup> Lozano Alcaraz C, Pina Roche F, Torrecilla Hern\u00e1ndez M, Ballesteros Meseguer C, Pastor Rodr\u00edguez JD, Ortu\u00f1o Esparza A. Formaci\u00f3n y detecci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero en la profesi\u00f3n sanitaria. Rev Enferm UFSM [Revista en Internet]. 2014; 4(1): 217-226. [Acceso el 4 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/cascavel.ufsm.br\/revistas\/ojs-2.2.2\/index.php\/reufsm\/article\/view\/11010\/pdf<\/p>\n<p><sup>25<\/sup> Ferrer-P\u00e9rez VA, Fiol EB, Ramis C. La formaci\u00f3n de los\/as profesionales de la salud para afrontar la violencia contra las mujeres en la pareja. Cl\u00ednica y Salud [Revista en Internet]. 2008; 19(1): 59-81. [Acceso el 4 de Abril de 2016]. Disponible en: http:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/1806\/180613876003.pdf<\/p>\n<p><sup>26<\/sup> Lancharro Tavero, I; Romero Serrano, R; Arroyo Rodr\u00edguez, A; Morillo Mart\u00edn, MS; Alemany Lasheras, FJ; Chill\u00f3n Mart\u00ednez, R.\u00a0Estereotipos de violencia de g\u00e9nero en estudiantes de Enfermer\u00eda del Centro Universitario de Enfermer\u00eda \u00abSan Juan de Dios\u00bb de Sevilla. Temperamentvm [Revista en Internet].\u00a02013, 18.\u00a0[Acceso el 15 de Abril de 2016]. Disponible en: http:\/\/www.index-f.com\/temperamentum\/tn18\/t7843.php<\/p>\n<p><sup>27<\/sup>\u00a0 Rigol Cuadra A, Galbany Estragu\u00e9 P, Fuentes Pumarola C, Burjales Marti MD, Rodr\u00edguez Mart\u00edn D, Ballester Ferrando D. Percepci\u00f3n de los estudiantes de Enfermer\u00eda sobre la violencia de pareja: conocimientos, creencias y rol profesional. Rev. Latino \u2013 Am. Enfermagem [Revista en Internet]. 2015; 23(3): 527 \u2013 34. [Acceso el 5 de Abril de 2016]. Disponible en: http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/rlae\/v23n3\/es_0104-1169-rlae-23-03-00527.pdf<\/p>\n<p><sup>28 <\/sup>Rojas Loria K. La violencia de g\u00e9nero desde la perspectiva de las pol\u00edticas p\u00fablicas de salud y la experiencia de los profesionales de la salud [tesis doctoral].\u00a0 Barcelona: Bellaterra; 2014. Acceso el 5 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.tesisenred.net\/bitstream\/handle\/10803\/283955\/krl1de1.pdf?sequence=1<\/p>\n<p><sup>29<\/sup> Goicolea I, Hurting AK, San Sebasti\u00e1n M, Marchal B, Vives Cases C. Using realist evaluation to assess primary healthcare teams\u2019 responses to intimate partner violence in Spain. Gac Sanit [Revista en Internet].\u00a02015; 29: 431-6\u00a0[Acceso el 7 de Abril de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.gacetasanitaria.org\/en\/using-realist-evaluation-assess-primary\/articulo\/S0213911115001648\/#bib0190<\/p>\n<p><sup>30<\/sup>\u00a0 Guilayn P. Novios T\u00f3xicos. XLSemanal [Revista en Internet]. 2016; 1488. [Acceso el 9 de Mayo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.finanzas.com\/xl-semanal\/magazine\/20160501\/novios-toxicos-9736.html<\/p>\n<p><sup>31<\/sup>\u00a0 Ministerio de Igualdad, Universidad Complutense de Madrid. Igualdad y Prevenci\u00f3n de la Violencia de G\u00e9nero en la Adolescencia [Sede Web]. Espa\u00f1a: 2010. [Acceso el 9 de Mayo de 2016]. Disponible en:<\/p>\n<p>http:\/\/web.ua.es\/es\/unidad-igualdad\/documentos\/recursos\/informes\/igualdad-y-prevencion-violencia-genero.pdf<\/p>\n<p><sup>32 <\/sup>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. G\u00e9nero y salud de la mujer. Estudio multipa\u00eds de la OMS sobre la salud de la mujer y violencia dom\u00e9stica [Sede Web]; 2005. Serie identificativa del informe: ISBN 92 4 359351 X.[Acceso el 10 de Marzo de 2016]. 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