{"id":48834,"date":"2018-03-05T10:19:23","date_gmt":"2018-03-05T09:19:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=48834"},"modified":"2018-03-05T10:19:23","modified_gmt":"2018-03-05T09:19:23","slug":"vertigos-tipos-etiologia-diagnostico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/vertigos-tipos-etiologia-diagnostico\/","title":{"rendered":"V\u00e9rtigos: tipos, etiolog\u00eda y diagn\u00f3stico"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>V\u00e9rtigos: tipos, etiolog\u00eda y diagn\u00f3stico<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>El v\u00e9rtigo es la percepci\u00f3n falsa o ilusoria de movimiento de los objetos que nos rodean o de nuestro propio cuerpo, por lo com\u00fan una sensaci\u00f3n de giro de uno mismo o de lo que le rodea. El v\u00e9rtigo constituye una queja frecuente en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica general y en especial del m\u00e9dico de la Atenci\u00f3n Primaria de Salud (APS) siendo su valoraci\u00f3n en ocasiones dif\u00edcil por tratarse de un s\u00edntoma subjetivo. Es la sensaci\u00f3n de perturbaci\u00f3n del equilibrio corporal y es provocado por alteraciones de diversos sistemas del organismo humano, entre ellos el sistema vestibular.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Autores: Mar\u00eda Jos\u00e9 \u00c1lvarez Padilla, DUE Hospital Universitario Reina Sof\u00eda de C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Isabel Ortiz Ram\u00edrez, DUE Hospital Universitario Reina Sof\u00eda de C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Eva Mar\u00eda Castro Rizos, DUE Hospital Universitario Reina Sof\u00eda de C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Generalmente el v\u00e9rtigo no se presenta como \u00fanico s\u00edntoma, sino que est\u00e1 incluido dentro del llamado s\u00edndrome vertiginoso el cual incluye adem\u00e1s un grupo de s\u00edntomas y signos tales como: nistagmo, trastornos auditivos, ataxia y s\u00edntomas neurovegetativos (palidez, sudoraci\u00f3n, n\u00e1useas y v\u00f3mitos). Mantener el equilibrio, durante el movimiento del cuerpo y de la cabeza, depende de una armoniosa interacci\u00f3n entre los sistemas sensoriales y motores, a partir de se\u00f1ales provenientes de los receptores visuales, propioceptivos y vestibulares, y del procesamiento de esta informaci\u00f3n en el tronco cerebral lo cual es modulado por el cerebelo. Una alteraci\u00f3n en cualquiera de estas estructuras origina s\u00edntomas de desequilibrio corporal.<\/p>\n<p>El v\u00e9rtigo se presenta con una alta incidencia: cerca de 80% de la poblaci\u00f3n mundial ha padecido un episodio de v\u00e9rtigo en alg\u00fan momento de su vida, principalmente adultos y ancianos, siendo la principal queja despu\u00e9s de los 65 a\u00f1os y segundo s\u00edntoma que demanda m\u00e1s consulta a partir de los 75 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su clasificaci\u00f3n est\u00e1 basada en criterios cronol\u00f3gicos (agudo, recurrente o cr\u00f3nico) y topogr\u00e1ficos (central o perif\u00e9rico). El v\u00e9rtigo perif\u00e9rico es el m\u00e1s frecuente, constituye el 85% de los casos con una prevalencia estimada de 5%por a\u00f1o. Este tipo de v\u00e9rtigo no entra\u00f1a una importante gravedad o una amenaza vital para los pacientes, aunque s\u00ed sufren una notable alteraci\u00f3n de su calidad de vida.<\/p>\n<p>Para el diagn\u00f3stico de las causas de v\u00e9rtigo es necesaria una adecuada anamnesis, precisando caracter\u00edsticas del v\u00e9rtigo, y una detallada exploraci\u00f3n f\u00edsica, lo cual permitir\u00e1 al m\u00e9dico de la APS hacer un diagn\u00f3stico presuntivo y tratar al paciente. En algunas ocasiones, fundamentalmente cuando la sospecha sea de un v\u00e9rtigo de causa central, se requiere completar el estudio en la atenci\u00f3n secundaria mediante ex\u00e1menes otoneurol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil valorar el v\u00e9rtigo, pues se trata de una molestia subjetiva que no puede medirse. En ese tenor, la causa subyacente de este s\u00edntoma com\u00fan puede variar de factores psic\u00f3genos a una enfermedad del sistema nervioso central que representa riesgo para la vida.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave<\/strong><\/p>\n<p>V\u00e9rtigo, nistagmo, afectaci\u00f3n coclear, o\u00eddo interno, desequilibrio, laberinto,<\/p>\n<p><strong>Fisiolog\u00eda del equilibrio<\/strong><\/p>\n<p>La capacidad de mantenerse de pie en equilibrio es una caracter\u00edstica de la especie humana que depende de una compleja organizaci\u00f3n en la que intervienen todos los niveles del sistema nervioso, desde el sistema neuromuscular perif\u00e9rico a la m\u00e9dula, el cerebelo, el aparato vestibular, el sistema visual y todos los circuitos sensitivo-motores de los ganglios de la base y de la corteza cerebral. El sistema vestibular es uno de los tres sistemas sensoriales que facilitan la orientaci\u00f3n espacial y la postura; los otros dos son el sistema visual (desde la retina hasta la corteza occipital) y el sistema somato-sensorial que lleva informaci\u00f3n perif\u00e9rica de los receptores cut\u00e1neos, articulares y musculares.<\/p>\n<p>Una lesi\u00f3n en algunos de estos sistemas integradores o el predominio de uno sobre el otro, puede provocar desequilibrio corporal que es percibido como v\u00e9rtigo, pero son las afectaciones del sistema vestibular las que con mayor frecuencia producen este s\u00edntoma. El aparato vestibular est\u00e1 destinado a registrar el movimiento de la cabeza en sentido lineal (utr\u00edculo y s\u00e1culo) o angular (canales semicirculares, cada uno en su plano del espacio). Los \u00f3rganos terminales de este sistema est\u00e1n situados en el laberinto \u00f3seo del o\u00eddo interno.<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n generada en los \u00f3rganos terminales se env\u00eda hacia los n\u00facleos vestibulares del tallo encef\u00e1lico, a trav\u00e9s del VIII par craneal y de los n\u00facleos vestibulares se encaminan a los n\u00facleos de los pares craneales III, IV y VI, la m\u00e9dula espinal, la corteza cerebral y el cerebelo. Los reflejos vest\u00edbulo-oculares y vest\u00edbulo-espinales permiten mantener la fijaci\u00f3n de la mirada durante el movimiento y tambi\u00e9n la postura del cuerpo.<\/p>\n<p>El sistema vestibular admite en muchos casos la recuperaci\u00f3n de las alteraciones, por lo que en semanas la sintomatolog\u00eda va cediendo, y se produce reajuste de los reflejos vest\u00edbulo-ocular y motor, del equilibrio est\u00e1tico y del equilibrio din\u00e1mico, proceso llamado compensaci\u00f3n vestibular.<\/p>\n<p>Los receptores visuales proporcionan la informaci\u00f3n necesaria para dar una imagen retiniana estable durante el movimiento de la cabeza. Los receptores somato-sensoriales proporcionan informaci\u00f3n referente a gravedad, posici\u00f3n y movimiento de m\u00fasculos y articulaciones.<\/p>\n<p>Bajo circunstancias normales, la informaci\u00f3n de un receptor se corresponde con la proporcionada por otro receptor. Por ejemplo, durante la marcha, los propioceptores en los pies le dicen al individuo que est\u00e1 en movimiento, \u00e9ste puede observar que el entorno se mueve en relaci\u00f3n consigo mismo, y el o\u00eddo interno puede detectar el movimiento.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n de toda esta informaci\u00f3n proveniente de varios receptores tiene lugar en los n\u00facleos vestibulares y el cerebelo. Desde este punto la percepci\u00f3n y la experiencia del equilibrio reflejan la funci\u00f3n de la integraci\u00f3n cortical y la interpretaci\u00f3n de se\u00f1ales. Hay pruebas de un proceso de selecci\u00f3n sensorial cortical, en que la confianza en un tipo particular de informaci\u00f3n del equilibrio puede aumentarse o suprimirse. Esta selecci\u00f3n cortical de se\u00f1ales puede suceder en forma voluntaria (como en el patinador de hielo que gira durante un ejercicio) o involuntaria. Aparece v\u00e9rtigo cuando hay un desequilibrio o diferencia entre estos receptores o dentro de ellos, o en los niveles del sistema del equilibrio.<\/p>\n<p><b>Tipos<\/b><strong>\u00a0de v\u00e9rtigo<\/strong><\/p>\n<p>Cuando los pacientes usan el t\u00e9rmino v\u00e9rtigo pueden querer referir alguna molestia entre un amplio espectro de ellas. Para fines diagn\u00f3sticos, es importante obtener informaci\u00f3n completa y precisa respecto a cu\u00e1l es la experiencia exacta del enfermo cuando est\u00e1 mareado. Aunque los s\u00edntomas son descritos en forma algo diferente por cada persona, en general pueden clasificarse en una de cuatro categor\u00edas de v\u00e9rtigo definidas en el estudio de Drachman y Hart en 1972. Tales categor\u00edas son:<\/p>\n<p><strong>A) V\u00e9rtigo<\/strong>: los pacientes que experimentan una ilusi\u00f3n de movimiento falso entre s\u00ed mismos y el mundo exterior se clasifican como portadores de v\u00e9rtigo. El movimiento puede incluir una percepci\u00f3n de que el entorno se mueve mientras el cuerpo permanece fijo (v\u00e9rtigo objetivo) o de que el cuerpo se mueve mientras que el entorno permanece fijo (v\u00e9rtigo subjetivo). Se cree que el tipo de v\u00e9rtigo que experimenta el paciente no tiene importancia diagn\u00f3stica espec\u00edfica. El v\u00e9rtigo, excepto en sus formas m\u00e1s leves, por lo com\u00fan se acompa\u00f1a de grados variables de n\u00e1useas, v\u00f3mito, palidez y diaforesis, lo que indica actividad excesiva del sistema nervioso aut\u00f3nomo. Por lo com\u00fan no hay p\u00e9rdida de la conciencia. Cuando el v\u00e9rtigo no se relaciona con movimiento verdadero, la causa se encuentra en los \u00f3rganos perif\u00e9ricos de los sentidos 85 % de las veces, y en el sistema nervioso central s\u00f3lo en 15 %.Los trastornos perif\u00e9ricos son los problemas que suceden en el \u00f3rgano terminal (conducto semicircular o utr\u00edculo) o en la porci\u00f3n perif\u00e9rica del nervio.<\/p>\n<p><strong>B) Pres\u00edncope<\/strong>: denota la percepci\u00f3n del paciente de que est\u00e1 a punto de desmayarse. Los signos y s\u00edntomas concomitantes son sensaci\u00f3n de zumbido en la cabeza, de piernas flojas, constricci\u00f3n del campo visual, palidez, diaforesis y n\u00e1useas. Aunque no hay diferencia cualitativa entre s\u00edncope y pres\u00edncope con respecto al diagn\u00f3stico diferencial, este \u00faltimo difiere de aqu\u00e9l porque no hay p\u00e9rdida verdadera de la conciencia. Por lo com\u00fan, los pacientes que experimentan semis\u00edncope se refieren a sus s\u00edntomas como v\u00e9rtigo, pero una cuidadosa anamnesis permite diferenciarlos. El pres\u00edncope se presenta como ataques agudos, pero en ocasiones en episodios cr\u00f3nicos. La gravedad de los s\u00edntomas depende de la magnitud de la reducci\u00f3n de flujo sangu\u00edneo que se experimenta en el cerebro.<\/p>\n<p><strong>C) Desequilibrio<\/strong>: se refiere a la sensaci\u00f3n de perder el propio equilibrio sin percibir movimiento ilusorio o p\u00e9rdida inminente de la conciencia. Por lo com\u00fan los pacientes no refieren problemas al sentarse o acostarse sino que perciben inestabilidad en bipedestaci\u00f3n, o sobre todo durante la marcha. Por lo regular, el desequilibrio se presenta debido a una alteraci\u00f3n de la integraci\u00f3n entre impulsos aferentes sensoriales y eferentes motores.<\/p>\n<p>El envejecimiento se relaciona de manera significativa con la aparici\u00f3n de desequilibrio porque la capacidad del sistema nervioso para procesar impulsos sensoriales y controlar los reflejos posturales declina conforme avanza la edad. Las alteraciones de la marcha relacionadas con el equilibrio en ancianos se acent\u00faa sobre todo en entornos no familiares, en piso irregular, o en luz tenue. Aunque no es raro el desequilibrio en la ancianidad, este s\u00edntoma en pacientes j\u00f3venes sugiere enfermedad neurol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>D) Inestabilidad mal definida o mareo inespec\u00edfico<\/strong>: la inestabilidad es una sensaci\u00f3n vaga que no cabe en ninguna de las otras categor\u00edas, y que a menudo es descrita de manera imprecisa por el paciente. El rasgo caracter\u00edstico es que la sensaci\u00f3n es bastante leve. Sin embargo algunos enfermos se sensibilizan debido a los problemas psicol\u00f3gicos relacionados con ansiedad o a otras alteraciones que ya causaron antes ataques agudos de v\u00e9rtigo. Pueden ponerse a s\u00ed mismos en un estado de hipervigilancia y observarse constantemente para descubrir signos de v\u00e9rtigo inminente.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n hace que exageren sus reacciones a los cambios normales, y se genere gran tensi\u00f3n psicol\u00f3gica. Debe tenerse cuidado de no desestimar la inestabilidad mal definida, como que \u00abtodo est\u00e1 en la cabeza de la persona\u00bb y por tanto es de poco inter\u00e9s. Este s\u00edntoma no s\u00f3lo puede relacionarse con una importante reducci\u00f3n de la calidad de vida del paciente, sino en ocasiones tambi\u00e9n puede ser un s\u00edntoma temprano de un grave trastorno fisiol\u00f3gico o psicol\u00f3gico. El v\u00e9rtigo que acompa\u00f1a a los trastornos de ansiedad por lo com\u00fan coexiste con hiperventilaci\u00f3n. La mayor parte de las veces el enfermo no identifica un tipo anormal de respiraci\u00f3n, y no es f\u00e1cilmente perceptible para el examinador. Los s\u00edntomas acompa\u00f1antes de la hiperventilaci\u00f3n son falta de aire, cefalalgia, palpitaciones, debilidad, dolor retroesternal y parestesias. Si se sospecha este diagn\u00f3stico los s\u00edntomas pueden reproducirse si se pide al paciente que hiperventile deliberadamente.<\/p>\n<p><strong>E)Mareo mixto<\/strong>: cuando coexisten dos o m\u00e1s de los previos.<\/p>\n<p><strong>F)Mareo fisiol\u00f3gico (cinetosis):<\/strong> es el provocado por los movimientos. Aparece en personas sanas.<\/p>\n<p><strong>Etiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Como ya sabemos el v\u00e9rtigo es un s\u00edntoma que consiste en una falsa percepci\u00f3n de movimiento; el paciente nota que \u00e9l o el entorno se desplazan sin que en realidad exista movimiento alguno. Por ser una sensaci\u00f3n subjetiva, es preciso que el paciente se encuentre consciente, lo que elimina del concepto v\u00e9rtigo otras situaciones que a veces se confunden con \u00e9l; ictus, s\u00edncopes, lipotimias. El v\u00e9rtigo es un s\u00edntoma no excluyente, esto es, se acompa\u00f1a de otros s\u00edntomas en funci\u00f3n de la patolog\u00eda que lo origina y son \u00e9stos los que orientan su posible etiolog\u00eda. Suele ser de inicio brusco y generalmente se acompa\u00f1a de s\u00edntomas vegetativos e indica afectaci\u00f3n del sistema vestibular. Es necesario diferenciar si es de origen central o perif\u00e9rico.<\/p>\n<ol>\n<li>Perif\u00e9rico: sospecha ante afectaci\u00f3n audiol\u00f3gica.<\/li>\n<li>Central: presencia de s\u00edntomas o signos de afectaci\u00f3n neurol\u00f3gica; menos frecuente que el perif\u00e9rico, se da en el 20% de los ancianos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Ver tabla 1 comparativa donde se ven claramente las diferencias de ambos tipos de v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>Son muchas las causas que pueden originar v\u00e9rtigo tanto de origen perif\u00e9rico como central:<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p><strong>Perif\u00e9rico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Central<\/strong><\/p>\n<p>V\u00e9rtigo posicional benigno.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hematoma cerebeloso.<\/p>\n<p>Laberintitis aguda.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Neurinoma del ac\u00fastico.<\/p>\n<p>S\u00edndrome de Ramsay-Hunt.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Insuficiencia vertebrobasilar.<\/p>\n<p>Neuronitis vestibular.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Infarto troncoencef\u00e1lico o cerebeloso.<\/p>\n<p>Enfermedad de Meni\u00e8re.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Esclerosis m\u00faltiple.<\/p>\n<p>Traumatismo.\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jaqueca de arteria basilar.<\/p>\n<p>F\u00e1rmacos (aminogluc\u00f3sidos, salicilatos, quinina).\u00a0\u00a0\u00a0 Epilepsia del l\u00f3bulo temporal<\/p>\n<h3><strong>S\u00edndromes vestibulares perif\u00e9ricos<\/strong><\/h3>\n<p>1.-<em>V\u00e9rtigo posicional parox\u00edstico benigno<\/em>: se trata del m\u00e1s frecuente de los v\u00e9rtigos de origen perif\u00e9rico en ancianos. Supone del 10 al 20% de pacientes que refieren mareo. El 60% son idiop\u00e1ticos, con un pico de incidencia posterior a los 60 a\u00f1os. Se producen por el desprendimiento de origen traum\u00e1tico o infeccioso de las otoconias de las m\u00e1culas utricular y sacular y su dep\u00f3sito en los canales semicirculares (canalolitiasis) o en la cresta ampular del canal semicircular (cupulolitiasis). Con los cambios de posici\u00f3n, y debido a la variaci\u00f3n en la densidad de la c\u00fapula, originada por la cupulolitiasis o canalolitiasis en relaci\u00f3n a la endolinfa, se desencadena una respuesta no adecuada al est\u00edmulo de forma que el paciente recibe una informaci\u00f3n no congruente de los diferentes conductos semicirculares; este conflicto de informaci\u00f3n es percibido como v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>La cl\u00ednica se caracteriza por episodios bruscos de v\u00e9rtigo de corta duraci\u00f3n desencadenados por el cambio postural. Estos episodios alternan con per\u00edodos de remisi\u00f3n, aunque en los estadios iniciales algunos pacientes presenten inestabilidad, inseguridad o incluso desequilibrio. El diagn\u00f3stico se establece en funci\u00f3n de los criterios cl\u00ednicos y el desencadenamiento del cuadro en la maniobra de Dix-Hallpike. La observaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del nistagmo desencadenado en las diferentes maniobras nos permite establecer el canal afectado. Es un proceso benigno, por lo que hay que tranquilizar al paciente. El tratamiento consiste en maniobras de reposici\u00f3n canalicular, maniobras de Semont, Epley, McClure, ejercicios de Brandt Daroff, con el objeto de devolver los otolitos al utr\u00edculo. Los sedantes vestibulares suelen ser poco eficaces. Rara vez precisa tratamiento quir\u00fargico.<\/p>\n<p>2.-<em>Laberintitis aguda:<\/em> puede ser de causa infecciosa, v\u00edrica o bacteriana, o bien de etiolog\u00eda t\u00f3xica, traum\u00e1tica o autoinmune. Se caracteriza por un cuadro de v\u00e9rtigo intenso acompa\u00f1ado de hipoacusia neurosensorial. El cuadro m\u00e1s grave es el de la laberintitis bacteriana supurativa, secundaria a otitis media con f\u00edstula perilinf\u00e1tica. La causa m\u00e1s frecuente de f\u00edstula es el colesteatoma.<\/p>\n<p>3.-<em>Neuronitis vestibular<\/em>: se cree que es debido a una afectaci\u00f3n v\u00edrica del nervio vestibular (neuritis) o del epitelio neurovestibular (neuronitis). Menos com\u00fan en los ancianos que en los j\u00f3venes, se caracteriza por un ataque de v\u00e9rtigo brusco, sin cl\u00ednica auditiva, de 5 a 24 horas de duraci\u00f3n, acompa\u00f1ado de un intenso cortejo vegetativo. Alrededor del 50% de estos pacientes refiere una infecci\u00f3n de v\u00edas respiratorias superiores en las semanas previas. Puede aparecer en epidemias, afectando a miembros de la misma familia sobre todo en primavera e inicios del verano. Una forma especial es el s\u00edndrome de Ramsay-Hunt (Herpes zoster \u00f3tico), que se presenta con mayor frecuencia en ancianos.<\/p>\n<p>Presente en un 16% de los pacientes con SIDA, t\u00edpicamente est\u00e1 caracterizado por la tr\u00edada de par\u00e1lisis facial, otalgia y ves\u00edculas en el pabell\u00f3n auricular y pared posterior del conducto auditivo externo (\u00e1rea de Ramsay-Hunt), mucosa oral y far\u00edngea y tercio posterior de la lengua. El v\u00e9rtigo, hipoacusia de car\u00e1cter neurosensorial irreversible y ac\u00fafenos est\u00e1n presentes en algunos pacientes. Se considera una polineuropat\u00eda craneal con afectaci\u00f3n de los pares craneales V, VII, VIII, IX y X. El tratamiento de las neuronitis es sintom\u00e1tico, debiendo informar al paciente que se trata de un proceso benigno y autolimitado. Se pueden utilizar sedantes vestibulares, antiem\u00e9ticos y rehabilitaci\u00f3n vestibular. Algunos autores tambi\u00e9n recomiendan en casos seleccionados el uso de esteroides. El tratamiento con aciclovir, famciclovir y valaciclovir mejora la recuperaci\u00f3n, se recomienda emplear uno de losdos \u00faltimos por su mayor absorci\u00f3n por v\u00eda oral. El famciclovir presenta la ventaja de disminuir la duraci\u00f3n de la neuralgia postherp\u00e9tica.<\/p>\n<p>4.-<em>Enfermedad de Meni\u00e8re<\/em>: el excesivo ac\u00famulo de endolinfa origina una distensi\u00f3n del espacio endolinf\u00e1tico que produce la ruptura a del laberinto membranoso y la mezcla de endolinfa con perilinfa. La enfermedad es bilateral en un 10 a un 30% de los casos. La cl\u00ednica se caracteriza por v\u00e9rtigo epis\u00f3dico, hipoacusia, ac\u00fafenos y sensaci\u00f3n de ocupaci\u00f3n en el o\u00eddo afecto.<\/p>\n<p>Los pacientes normalmente presentan sensaci\u00f3n de inestabilidad y mareo durante d\u00edas despu\u00e9s del ataque agudo de v\u00e9rtigo. En la fase temprana, la p\u00e9rdida de audici\u00f3n es completamente reversible, pero en estadios m\u00e1s tard\u00edos persiste una p\u00e9rdida residual. La Asociaci\u00f3n Americana de Otorrinolaringolog\u00eda y el HNS han establecido unos criterios para el diagn\u00f3stico definitivo de esta enfermedad. El tratamiento de los episodios vertiginosos es similar a la neuronitis vestibular. El tratamiento de fondo incluye dieta hipos\u00f3dica, diur\u00e9ticos (tiacidas), vasodilatadores y eventualmente infiltraci\u00f3n transtimp\u00e1nica de esteroides, gentamicina (laberintectom\u00eda qu\u00edmica), o quir\u00fargico; secci\u00f3n del nervio vestibular, drenaje del saco endolinf\u00e1tico o laberintectom\u00eda; en este caso la intervenci\u00f3n conlleva una p\u00e9rdida completa de la audici\u00f3n en el o\u00eddo operado.<\/p>\n<p>5.-<em>Traumatismos craneoencef\u00e1licos<\/em>: pueden producir los siguientes tipos de v\u00e9rtigo:<\/p>\n<ol>\n<li>a) V\u00e9rtigo posicional postraum\u00e1tico, similar al v\u00e9rtigo posicional parox\u00edstico benigno.<\/li>\n<li>b) S\u00edndrome vestibular postraum\u00e1tico (conmoci\u00f3n laber\u00edntica). Debido a la contusi\u00f3n del enc\u00e9falo sobre la cavidad craneal como a la contusi\u00f3n por la hiperextensi\u00f3n del tronco debida a la movilidad cerebral, originando un trastorno difuso del SNC, hemorragias y edema. Estas mismas lesiones pueden producirse en el laberinto membranoso, dando lugar a una disfunci\u00f3n del sistema neurovestibular. Cursa con cefalea, falta de concentraci\u00f3n, inestabilidad cr\u00f3nica, irritabilidad, p\u00e9rdida de iniciativa, insomnio.<\/li>\n<li>c) V\u00e9rtigo secundario a fractura del pe\u00f1asco. Aparece principalmente en las fracturas transversales de pe\u00f1asco, se acompa\u00f1a de hipoacusia neurosensorial severa y en un 50% de los casos asocia una par\u00e1lisis facial perif\u00e9rica. Por afectaci\u00f3n de los nervios facial y estatoac\u00fastico (VIII par). No suele tener caracter\u00edsticas posicionales y es persistente. El tratamiento es similar al de la neuronitis vestibular.<\/li>\n<\/ol>\n<p>6.-<em>F\u00e1rmacos otot\u00f3xicos<\/em>: la poblaci\u00f3n anciana es m\u00e1s susceptible a los efectos otot\u00f3xicos de algunos f\u00e1rmacos debido a la polifarmacia y a la existencia previa de lesiones del sistema vestibular y\/o auditivo. Los t\u00f3xicos incluyen: antibi\u00f3ticos (aminogluc\u00f3sidos, vancomicina y eritromicina), diur\u00e9ticos (\u00e1cido etacr\u00ednico y furosemida), anticomiciales, salicilatos y quinina. Algunas sustancias, como el alcohol, tambi\u00e9n provocan toxicidad vestibular y cerebelosa.<\/p>\n<h3><strong>S\u00edndromes vestibulares centrales<\/strong><\/h3>\n<p>1.-<em>Enfermedad cerebrovascular<\/em>: la vascularizaci\u00f3n del laberinto, VIII par y tronco cerebral se originan en el sistema vertebro-basilar. El v\u00e9rtigo es un s\u00edntoma que predomina en la insuficiencia circulatoria del territorio de la arteria basilar, infrecuente en el de la cerebral posterior y raro en el de la cerebral anterior. El v\u00e9rtigo rara vez es el \u00fanico s\u00edntoma de un accidente isqu\u00e9mico transitorio (AIT), se acompa\u00f1a de otros d\u00e9ficits neurol\u00f3gicos, como disartria, hemiparesia facial, ceguera transitoria, diplopia o alteraci\u00f3n de conciencia. Cuando un AIT se presenta s\u00f3lo como v\u00e9rtigo, deber\u00eda sospecharse una arritmia. Episodios de mareo que contin\u00faan durante m\u00e1s de seis semanas sin cl\u00ednica neurol\u00f3gica, raramente se deben a etiolog\u00eda vascular. El tratamiento es etiol\u00f3gico, valorando la prescripci\u00f3n de antiagregaci\u00f3n o anticoagulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.-<em>Alteraci\u00f3n cerebelosa:<\/em> el infarto y la hemorragia cerebelosa, se pueden presentar con s\u00edntomas como el v\u00e9rtigo, inestabilidad, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, nistagmus y ataxia del tronco. Puede confundirse con alteraci\u00f3n del laberinto vestibular, neuronitis vestibular. La clave diagn\u00f3stica se encuentra en el hallazgo de signos cerebelosos ipsilaterales, incluyendo un nistagmus de paresia de la mirada; el paciente ser\u00e1 incapaz de mantener la mirada conjugada alejada de la l\u00ednea media, de forma que se desencadena un nistagmus cuyo componente lento est\u00e1 dirigido hacia el centro y con fase r\u00e1pida hacia la periferia. En los pacientes con infarto cerebeloso este nistagmus es m\u00e1s r\u00e1pido hacia el lado de la lesi\u00f3n. Tras un intervalo de 24 a 96 horas, algunos<\/p>\n<p>pacientes desarrollan una disfunci\u00f3n progresiva de tronco secundaria a compresi\u00f3n de tronco por el edema cerebeloso. El tratamiento ser\u00e1 seg\u00fan etiolog\u00eda y\/o hemorr\u00e1gica y complicaciones.<\/p>\n<p>3.-<em>Neurinoma del ac\u00fastico:<\/em> se trata de un tumor de caracter\u00edsticas histopatol\u00f3gicas benignas que se origina de las c\u00e9lulas de Schwann del nervio vestibular en el conducto auditivo interno. Debuta con hipoacusia neurosensorial y ac\u00fafenos. Debe sospecharse en pacientes con p\u00e9rdida progresiva de la audici\u00f3n unilateral. Es m\u00e1s frecuente la inestabilidad que el v\u00e9rtigo, porque el lento crecimiento del tumor permite la compensaci\u00f3n central. Suele ser un s\u00edntoma tard\u00edo, al igual que la par\u00e1lisis facial y el nistagmus. Se puede asociar el signo de Hitselberger, que consiste en una hiperestesia o hipoestesia en la zona de Ramsay-Hunt. Por afectaci\u00f3n del trig\u00e9mino se produce la disminuci\u00f3n e incluso desaparici\u00f3n del reflejo corneal. En fases muy avanzadas puede aparecer hipertensi\u00f3n intracraneal, con cefalea, v\u00f3mitos en escopeta y edema de papila. Su tratamiento es quir\u00fargico, la resecci\u00f3n completa es curativa y asequible en tumores menores de 2 cm. La radiocirug\u00eda estereot\u00e1xica es una opci\u00f3n terap\u00e9utica en pacientes no candidatos a cirug\u00eda con tumores peque\u00f1os o tras resecciones parciales.<\/p>\n<p>4.-<em>Neoplasias del tronco cerebral y cerebelo<\/em>: tumores intracraneales como gliomas, ependimomas, meduloblastomas, astrocitomas, tumores derivados de la gl\u00e1ndula pineal, linfomas, met\u00e1stasis, pueden tambi\u00e9n originar cl\u00ednica de v\u00e9rtigo. El tratamiento variar\u00e1 seg\u00fan el tipo de tumor.<\/p>\n<p>5.-<em>Migra\u00f1a vertebrobasilar<\/em>: tambi\u00e9n se denomina migra\u00f1a de la arteria basilar, migra\u00f1a de Bickerstaff o migra\u00f1a sincopal. Suele cursar con cefaleas de predominio occipital, puls\u00e1tiles, asociadas a n\u00e1useas, v\u00f3mitos y foto-fonofobia, va precedida de aura; su duraci\u00f3n se estima entre 5-60 minutos, y puede manifestarse como s\u00edntomas visuales, v\u00e9rtigo, disartria, debilidad bilateral, parestesias bilaterales, ptosis, nistagmo, ac\u00fafenos, p\u00e9rdida auditiva e incluso alteraci\u00f3n de conciencia. Para su tratamiento se usan f\u00e1rmacos de la familia de los triptanes.<\/p>\n<p>6.-Crisis epil\u00e9pticas parciales: los cuadros vertiginosos pueden formar parte de crisis parciales simples, pero en la mayor\u00eda de los casos son sensaciones inespec\u00edficas de inestabilidad, mareo o visi\u00f3n borrosa, que preceden a una crisis parcial compleja o generalizada. Las verdaderas auras vertiginosas, consistentes en giros de objetos, son muy poco frecuentes y est\u00e1n originadas por focos epilept\u00f3genos situados en la parte posterior del l\u00f3bulo temporal superior. Se trata con anticomiciales.<\/p>\n<p>Tabla 1.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"177\">Caracter\u00edsticas<\/td>\n<td width=\"170\">V\u00e9rtigo perif\u00e9rico<\/td>\n<td width=\"189\">V\u00e9rtigo central<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Aparici\u00f3n<\/td>\n<td width=\"170\">Brusco, s\u00fabito<\/td>\n<td width=\"189\">Insidioso, raramente agudo excepto los ictus y los brotes de esclerosis m\u00faltiple<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Duraci\u00f3n<\/td>\n<td width=\"170\">Corta<\/td>\n<td width=\"189\">D\u00edas, a veces mantenido<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Intensidad<\/td>\n<td width=\"170\">Muy intenso<\/td>\n<td width=\"189\">Generalmente leve<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">S\u00edntomas vegetativos<\/td>\n<td width=\"170\">N\u00e1useas, v\u00f3mitos son frecuentes<\/td>\n<td width=\"189\">Tard\u00edamente, poco frecuentes<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">S\u00edntomas neurol\u00f3gicos<\/td>\n<td width=\"170\">No presenta<\/td>\n<td width=\"189\">Presentes, d\u00e9ficit motor o sensitivo, o alteraci\u00f3n de pares craneales<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">S\u00edntomas otol\u00f3gicos<\/td>\n<td width=\"170\">Hipoacusia, ac\u00fafenos\u00a0 frecuentes<\/td>\n<td width=\"189\">Rara vez<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Tipo de nistagmo<\/td>\n<td width=\"170\">Casi siempre horizontal, en direcci\u00f3n fija<\/td>\n<td width=\"189\">Variable, rotatorio puro, vertical<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Evoluci\u00f3n<\/td>\n<td width=\"170\">Por crisis, recurrente<\/td>\n<td width=\"189\">Cr\u00f3nico<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"177\">Factores desencadenantes<\/td>\n<td width=\"170\">S\u00ed<\/td>\n<td width=\"189\">No espec\u00edficos<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>El v\u00e9rtigo puede ocurrir en diferentes entidades, siendo la causa m\u00e1s com\u00fan la afectaci\u00f3n vestibular perif\u00e9rica. Desde la APS, el m\u00e9dico general puede evaluar al enfermo mediante una correcta anamnesis en base a las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas del v\u00e9rtigo y el examen f\u00edsico, lo cual le permiten hacer un diagn\u00f3stico presuntivo, tratar las crisis agudas y remitir hacia la atenci\u00f3n secundaria los casos en los que sospeche etiolog\u00eda central.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1.-Adams RD, Victor M: Principles of Neurology, ed 4. New York, McGraw-Hill, 1989.<\/p>\n<p>2.-Brandt T, Daroff RB: Physical therapy for benign paroxysmal positional vertigo. Arch Otolaryngol 106:484,1980.<\/p>\n<p>3.-House JW:Otologic and neurotologic history and physical examination. In Cummings CW (ed): Otolaryngology-Head and Neck Surgery, ed 2. St. Louis, Mosby-Year Book, 1993, p 2643.<\/p>\n<p>4.-Graham MD, Sataloff RT, Kemink JL: Titration streptomycin therapy for bilateral Menier\u00b4s discase: A preliminary report. Otolaryngol Head Neck Surg 92:440,1984.<\/p>\n<p>5.-Ganan\u00e7a FF, Pires AP, Adamy CM, Mangabeira G, Duarte JA. Labirintopatias. RBM. rev. bras. med. 2010; 67.<\/p>\n<p>6.-Fern\u00e1ndez Rojas L, Su\u00e1rez Garc\u00eda R. Trastornos vestibulares m\u00e1s frecuentes en la infancia. Cient. Med. Holgu\u00edn 2011; 15.<\/p>\n<p>7.-Miranda M\u00c1, Santana \u00c1lvarez J, Fern\u00e1ndez \u00c1lvarez A. S\u00edndrome vertiginoso perif\u00e9rico: programa individualizado de ejercicios f\u00edsicos para su rehabilitaci\u00f3n. m\u00e9d. Camag\u00fcey: 2010:14.<\/p>\n<p>8.-Post RE, Dickerson LM. Dizziness: a diagnostic approach. Am Fam Physician. 2010; 82.<\/p>\n<p>9.- Castro Vilas C, Frade Gonz\u00e1lez C, Labella Caballero T, Del R\u00edo Valeiras M, Rossi Izquierdo M, Santos P\u00e9rez S. Tratamiento de los s\u00edndromes vertiginosos.<\/p>\n<p>10.-Farmacolog\u00eda aplicada en Otorrinolaringolog\u00eda. 2011: EUROMEDICE, Ediciones.<\/p>\n<p>11.-M\u00e9dicas, S.L.; 2011, p. 15- 18. Shepard, Neil T. Funcional operation of the balance ystem in daily activities. Otolaryngol Clin North Am 2000, Jun: 33(3):455-69.<\/p>\n<p>12.-Deweese, H. Diagn\u00f3stico diferencial del mareo y v\u00e9rtigo. En: Parella, M. Otorrinolaringolog\u00eda. Ed M\u00e9dica Panamericana, 1994: 1970-1976.<\/p>\n<p>13.-Cohen, NI. Pacientes con v\u00e9rtigo: actualizaci\u00f3n sobre trastornos vestibulares. Clin Med Nort Am 1991 : 1333-42.<\/p>\n<p>14.-Vel\u00e1squez, Luis. Temporal bone studies of the human peripheral vistibular: normativa Scarpa&#8217;s ganglion cell data. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2000: 109 (5 pt 2 suppl 181): 14-19.<\/p>\n<p>15.-Fukushima N, Fukushima H, Cureoglu S, Schachern PA,Paparella MM. Hearing loss associated with systemic lupuserythematosus: temporal bone histopathology.Otol Neurotol 2005; 27:127\u20138.<\/p>\n<p>16.-Dumas G, Perrin P, Schmerber S. Nystagmus induced by high frequency vibrations of the skull in total unilateral peripheral vestibular lesions. Acta Otolaryngol 2008; 128:255\u201362.<\/p>\n<p>17.-Perrin P. Posturographie et vertige positionnel paroxysti-que b\u00e9nin (VPPB). In: Vertiges positionnels. Rapport 2007 de la Soci\u00e9t\u00e9 Fran\u00b8 caise d\u2019ORL. Edition R\u00e9gimedia; 2007.p.221\u20136.<\/p>\n<p>18.-Kao AC, Nanda A, Williams CS, Tinetti ME. Validation of dizziness as a possible geriatric syndrome. J Am Geriatr Soc 2001; 49 (1): 72-5.<\/p>\n<p>19.-Tinnetti MD, Williams MPH, Gill MP. Dizziness among older adults: a possible geriatric syndrome. Ann Intern Med 2000; 132: 337-44.<\/p>\n<p>20.-V\u00e9rtigo cr\u00f3nico e inestabilidad postural. En: Beers MH, Berkow R, editores. Manual Merck de Geriatr\u00eda. 2.\u00aa ed. Madrid: Harcourt; 2001. p. 181-94.<\/p>\n<p>21.-L\u00f3pez-Moya JJ, Orti-Pareja M, Jim\u00e9nez-Jim\u00e9nez FJ.Mareo, v\u00e9rtigos y ac\u00fafenos. En WW.AA. editor. Manual de diagn\u00f3stico y terap\u00e9utica neurol\u00f3gicas. 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