{"id":59523,"date":"2012-12-13T15:46:14","date_gmt":"2012-12-13T14:46:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=59523"},"modified":"2021-07-02T09:34:56","modified_gmt":"2021-07-02T07:34:56","slug":"protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/","title":{"rendered":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: small;\"><strong>Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) , (3) \u00c1rea de Parasitolog\u00eda, Departamento Patolog\u00eda, Facultad de Ciencias M\u00e9dicas, Universidad Nacional de Cuyo.<br \/>\n(2) Medicina Familiar y Comunitaria, OSEP, Mendoza. <!--more--><br \/>\nPalabras Clave<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amebas no pat\u00f3genas, protozoarios intestinales, Entamoeba dispar, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Entamoeba polecki, Endolimax nana, Iodamoeba b\u00fctschlii, Chilomastix mesnili, Pentatrichomonas (Trichomonas) hominis Enteromonas hominis, Embadomonas (Retortamonas) intestinales, Blastocystis hominis, Dientamoeba fragilis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades parasitarias intestinales constituyen un problema m\u00e9dico, social y econ\u00f3mico para la poblaci\u00f3n mundial. Si bien se reconocen numerosas especies capaces de provocar francas enfermedades, otras se consideran comensales, no causales de enfermedad al humano. No obstante, se ha informado la relaci\u00f3n de tales par\u00e1sitos \u201cno pat\u00f3genos\u201d con diversos trastornos de la salud, tanto en la etiolog\u00eda como en su papel de indicadores de fecalismo. En esta revisi\u00f3n se analizan los protozoarios \u201cno pat\u00f3genos\u201d que habitan el tracto digestivo distal, las patolog\u00edas informadas y los tratamientos sugeridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abstract<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intestinal parasitic diseases constitute a medical, social and economic problem for the world population. While many species are known as definitely capable of causing disease, others are considered harmless commensals, not causal to the human disease. Nevertheless, there are reports that relate that \u00abnonpathogenic\u00bb parasites with various health disorders. In this review we consider the \u00abno pathogenic\u201d protozoa that inhabit the lower digestive tract, informed pathologies and suggested treatments.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades parasitarias constituyen un problema m\u00e9dico, social y econ\u00f3mico en el mundo, particularmente en las comunidades m\u00e1s pobres (aunque ning\u00fan nivel socioecon\u00f3mico est\u00e1 librado), y se presentan con alta frecuencia en ni\u00f1os de edad escolar. Producen serios problemas de salud, que tienen consecuencias en el desarrollo f\u00edsico, en el aprendizaje, y redundan en desmedro de las capacidades y el desarrollo personal de los individuos (1, 2, 3, 4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se har\u00e1 referencia aqu\u00ed de las parasitosis provocadas por protozoarios considerados cl\u00e1sicamente como comensales no productores de enfermedad, pero que infectan y colonizan el tracto digestivo bajo, atendiendo particularmente al significado cl\u00ednico y epidemiol\u00f3gico de su hallazgo y a las posibles terap\u00e9uticas, sin detenernos en sus caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas y ciclo vital, salvo que las mismas incidan significativamente en los objetivos primarios de esta revisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cl\u00e1sicamente, se tienen por \u201cno pat\u00f3genos\u201d a Entamoeba dispar, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Entamoeba polecki, Endolimax nana, Iodamoeba b\u00fctschlii, Chilomastix mesnili, Pentatrichomonas (Trichomonas) hominis Enteromonas hominis, Embadomonas (Retortamonas) intestinales (6, 7, 8, 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se destaca que Blastocystis hominis y Dientamoeba fragilis son consideradas actualmente como posibles pat\u00f3genos por numerosos autores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es relevante la identificaci\u00f3n por el laboratorio y el conocimiento de la trascendencia cl\u00ednica y epidemiol\u00f3gica de estos organismos, tanto para evitar su confusi\u00f3n con agentes netamente pat\u00f3genos, como para interpretar su presencia como indicadora de fecalismo, mecanismo m\u00e1s frecuente de ingreso de aquellos organismos aceptados como causantes de enfermedad (6, 7, 8, 9, 10). Pero, aunque se les considere no pat\u00f3genas, es razonable pensar que pudieran predisponer a la infecci\u00f3n con otros enteropat\u00f3genos, modular la respuesta inmune y facilitar infecciones secundarias e incluso diferentes grados de mutiparasitismo (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, tienen distribuci\u00f3n cosmopolita, aunque su incidencia en la poblaci\u00f3n no se conoce con certeza, ya sea por impericia del observador, omisiones al redactar los informes (por considerarlos \u201cno pat\u00f3genos\u201d), u otros motivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, existen \u2013aunque escasos para algunos par\u00e1sitos &#8211; informes que asocian su presencia a variadas manifestaciones m\u00f3rbidas, y a la desaparici\u00f3n de \u00e9stas en coincidencia con la erradicaci\u00f3n del \u201ccomensal no pat\u00f3geno\u201d involucrado, en pacientes en que no se detect\u00f3 otra causa para su cuadro cl\u00ednico, parasitaria o no, intra o extraintestinal, por lo que se los propone como agentes etiol\u00f3gicos del cuadro (1, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se informan incidencias de protozoarios \u201cno pat\u00f3genos\u201d en 47% de la poblaci\u00f3n estudiada, aislados o en asociaci\u00f3n con pat\u00f3genos (13, 14). La frecuencia de infecci\u00f3n es m\u00e1xima en menores de 10 a\u00f1os, con otro pico entre los 40 y 60 a\u00f1os (10). Por otro lado, su incidencia es mayor en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, y m\u00e1s a\u00fan en determinadas zonas geogr\u00e1ficas y donde las condiciones higi\u00e9nico-sanitarias y medioambientales son muy deficientes, detect\u00e1ndose prevalencias significativamente superiores (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede soslayarse mencionar que las infecciones por protozoarios son muy frecuentes en pacientes inmunodeficientes, particularmente infectados por HIV y\/o enfermos de SIDA (14), casos en los que, adem\u00e1s de comportarse como \u201cmarcadores\u201d de fecalismo, suelen provocar patolog\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presente revisi\u00f3n refuerza el concepto que desde el \u00c1rea de Parasitolog\u00eda de esta Facultad se ha transmitido a los alumnos, en cuanto a la potencialidad pat\u00f3gena de estos agentes, que, aunque sin causar cuadros patognom\u00f3nicos, s\u00ed pueden producir patolog\u00edas al hospedador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideraciones taxon\u00f3micas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clasificaci\u00f3n m\u00e1s frecuentemente utilizada en los textos de Zoolog\u00eda (Honigberg &amp; col. 1964), considera a los protozoos como un Phylum dividido en cuatro Clases, basadas sobre todo en el modo de locomoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Phylum Protista<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">o Clase Riz\u00f3podos o sarcodinos (Rhizopoda): se desplazan por medio de pseud\u00f3podos. Incluye los G\u00e9neros Entamoeba, Endolimax, Iodamoeba, Blastocystis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">o Clase Ciliados (Ciliophora): rodeados de cilios y con una estructura interna compleja pero an\u00e1loga a los flagelos, con los cuales tambi\u00e9n se relacionan. Los cilios son filamentos cortos y muy numerosos que con su movimiento provocan el desplazamiento del individuo. Incluye el G\u00e9nero Balantidium.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">o Clase Flagelados o mastig\u00f3foros (Mastigophora): se distinguen por la posesi\u00f3n de uno o m\u00e1s flagelos (siempre en n\u00famero reducido). Los flagelos son filamentos m\u00e1s largos que los cilios cuyo movimiento impulsa al organismo. Incluye los G\u00e9neros Giardia, Dientamoeba, Chilomastix, Trichomonas, Embadomonas, Enteromonas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">o Clase Esporozoos (Sporozoa): par\u00e1sitos con una fase de esporulaci\u00f3n (divisi\u00f3n m\u00faltiple) y sin mayor movilidad. Incluye los g\u00e9neros Cryptosporidium, Cyclospora, Isospora, Sarcocystis, Toxoplasma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se debe tener en cuenta que la sistematizaci\u00f3n de los Protistas es un tema en constante revisi\u00f3n, resultando frecuentes reclasificaciones (15). Los autores consideramos que la propuesta de un Phylum con cuatro Clases, si bien discutida y perfectible, se adapta a la presente revisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: small;\">Organismos considerados<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Complejo Entamoeba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entamoeba histolytica es reconocida como pat\u00f3geno intestinal y extraintestinal, con incidencia mundial anual de unos 500 millones de personas infectadas; alrededor del 10% padece enfermedad amibiana (predominando la afectaci\u00f3n intestinal sobre la extraintestinal), y con mortalidad de entre 40000 y 110000 individuos al a\u00f1o (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, los actuales conocimientos han permitido diferenciar otras especies (Entamoeba dispar, Entamoeba moshkovskii, Entamoeba hartmanni, Entamoeba polecki), constituyendo el \u201ccomplejo Entamoeba\u201d. Y esta diferenciaci\u00f3n ha explicado el que s\u00f3lo un 10 % de los aparentes portadores de Entamoeba histolytica padezca amebiasis: el 90 % est\u00e1 infectado con especies \u2018no histolytica\u2019 (1, 11,16). La diferenciaci\u00f3n de \u00e9stas \u00faltimas es muy dif\u00edcil por la microscop\u00eda \u00f3ptica; Entamoeba histolytica no siempre contiene eritrocitos en su citoplasma (si bien su presencia es caracter\u00edstica de la especie pat\u00f3gena) mientras que las dem\u00e1s son bacteri\u00f3fagas; las diferencias de tama\u00f1o no siempre establecen la distinci\u00f3n, ya que las dimensiones se superponen (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entamoeba coli:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es uno de los \u201ccomensales no pat\u00f3genos\u201d de m\u00e1s frecuente hallazgo (14, 17). Es muy limitada la bibliograf\u00eda que alude a la capacidad patog\u00e9nica de Escherichia coli, quiz\u00e1s por considerar como una verdad absoluta e inamovible su inclusi\u00f3n entre los comensales del organismo humano. Pensamos que es un concepto que debe al menos ser cuestionado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1991 se reportaron en Europa 12 casos de diarrea por Escherichia coli (habi\u00e9ndose descartado exhaustivamente otras causas de diarrea) que mejoraron con tratamiento antiamebi\u00e1sico (12, 18). Tambi\u00e9n se la ha relacionado con urticarias cr\u00f3nicas (10% de 32 pacientes estudiados), siendo m\u00e1s frecuentes en aquellos con cuadro urticariano activo (19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su hallazgo es muy frecuente en heces diarreicas de personas infectadas con VIH (14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mendoza, Argentina, se hall\u00f3 una prevalencia de 18,3% entre 221 ni\u00f1os de 0 a 14 a\u00f1os de edad, de poblaci\u00f3n urbana (20), sin manifestaciones cl\u00ednicas asociadas a parasitosis intestinales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Endolimax nana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio realizado en Zambia asocia infecciones por Endolimax nana con diarreas en ni\u00f1os, especialmente cuando la poblaci\u00f3n parasitaria es elevada (21). Tambi\u00e9n se menciona asociada a s\u00edntomas gastrointestinales en infectados con VIH, con cuadros reum\u00e1ticos (12), y alergias (22). Como a E coli, se la menciona como el comensal m\u00e1s frecuente entre infectados con VIH (23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los informes de prevalencia o hallazgo de este par\u00e1sito var\u00edan ampliamente. Un estudio entre adultos mayores realizado en Chile informa porcentajes elevados (14% de 186 estudios positivos) (3). Otro, en ni\u00f1os con diarrea aguda, inform\u00f3 positividad en 1,7 % de 58 ex\u00e1menes (24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mendoza, encontrada en 24,7% (N= 221) de 0 a 14 a\u00f1os de edad, (20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iodamoeba b\u00fctschlii:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha sido mencionada como causa de diarreas (12), y se la ha relacionado con urticaria cr\u00f3nica (19). Tambi\u00e9n se la ha hallado en frotis de exoc\u00e9rvix, y hasta en un granuloma cerebral (aunque no se hace menci\u00f3n a otras patolog\u00edas o agentes que podr\u00edan haber sido los causales primarios (1)).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante cuadros cl\u00ednicos en que no se detecte otra posible etiolog\u00eda, queda a criterio del m\u00e9dico tratante decidir medicar al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chilomastix mesnili:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos autores lo incorporan entre las posibles etiolog\u00edas de cuadros diarreicos, cuando la poblaci\u00f3n parasitaria es muy elevada (18, 24, 26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La OMS considera que Chilomastix mesnili y Trichomonas hominis son los flagelados comensales m\u00e1s frecuentes en la poblaci\u00f3n general (6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mendoza, incidencia global de 2,6%, predominando en el grupo de 1 a 5 a\u00f1os, con casos hasta los 10 a\u00f1os de edad (20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pentatrichomonas (Trichomonas) hominis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mencionado como causal de diarrea (26, 27), especialmente en inmunocomprometidos, reci\u00e9n nacidos e infantes con malnutrici\u00f3n, y en personas sanas masivamente infectados (28), tambi\u00e9n hallado en abscesos pulmonares y derrames pleurales (29, 30); en autopsias se ha encontrado invasi\u00f3n tisular (31). La distinci\u00f3n por microscop\u00eda \u00f3ptica con Trichomonas tenax es dificultosa, y, aunque puede lograrse mediante cultivos, y pruebas por PCR (32), el hecho que el tratamiento con metronidazol es efectivo frente a ambas especies ha llevado a aplicarlo sin establecer el reconocimiento de especie (33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enteromonas hominis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un pat\u00f3geno facultativo del hombre; se informa un paciente con c\u00f3licos y diarrea, en el que se identific\u00f3 el par\u00e1sito en heces, y la desaparici\u00f3n de los s\u00edntomas al erradicarlo (34, 35). Se lo ha mencionado colonizando v\u00edas a\u00e9reas (broncopulmonar) en un paciente con reflujo gastroesof\u00e1gico y E hominis en heces, y resoluci\u00f3n del cuadro con tratamiento con antiprotozoarios (36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Embadomonas (Retortamonas) intestinalis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se informan trastornos gastrointestinales leves, que remitieron con el tratamiento antiprotozoarios, en dos pacientes en los que no se hallaron otros par\u00e1sitos (aunque no se pesquisaron bacterias ni virus enteropat\u00f3genos) (37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dientamoeba fragilis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque considerado comensal no pat\u00f3geno, son cada vez m\u00e1s numerosas las publicaciones que lo relacionan con cuadros diarreicos, que en la mayor\u00eda de los casos desaparecen o se aten\u00faan con el tratamiento (24, 38, 39, 40, 41, 42, 44, 45, 46). Es m\u00e1s frecuente en ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De 60 pacientes con Dientamoeba fragilis, en el 60% s\u00f3lo se reconoci\u00f3 Dientamoeba fragilis; todos los infectados con D. fragilis presentaban diarreas o heces blanduzcas (especialmente en infecciones agudas), que en varios fueron cr\u00f3nicas (m\u00e1s de 15 d\u00edas), en algunos hubo recidivas luego de resoluci\u00f3n post tratamiento. S\u00edntomas asociados fueron dolor abdominal (particularmente en casos cr\u00f3nicos), v\u00f3mitos (10, 39, 46, 43), n\u00e1useas, fiebres y cuadros al\u00e9rgicos (39), fatiga, p\u00e9rdida del apetito, adelgazamiento (38); tambi\u00e9n se ha informado el hallazgo del protozoario en v\u00edas biliares, as\u00ed como fagocitosis de eritrocitos por el mismo y eosinofilias (38, 41, 48), y relaci\u00f3n con s\u00edndrome de colon irritable (41, 42, 49).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las dificultades t\u00e9cnicas y de procedimiento para su diagn\u00f3stico por microscop\u00eda \u00f3ptica, se han desarrollado m\u00e9todos inmunol\u00f3gicos (Inmunofluorescencia Directa con antisueros antitrofozo\u00edtos) (10, 38). Tambi\u00e9n pruebas por PCR (46, 48, 51).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De distribuci\u00f3n cosmopolita, se informan tasas variables de infecci\u00f3n (1,5 a 52%) (10); en Mendoza se hall\u00f3 en 14 de 221 ni\u00f1os (20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se considera que la transmisi\u00f3n es de tipo fecal \/ oral, y se discute la aseveraci\u00f3n de que las formas trofozo\u00edticas (no se han descripto quistes) son vehiculizadas por huevos de Enterobius vermicularis (10, 47).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: small;\">Blastocystis hominis:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juntamente con Giardia lamblia (como par\u00e1sitos \u00fanicos o asociados entre s\u00ed o con otros) son consideradas las protozoosis intestinales m\u00e1s frecuentes en la poblaci\u00f3n mundial (3, 5, 50, 51, 52, 53).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hallazgo del par\u00e1sito en distintas especies animales, su heterogeneidad gen\u00e9tica y su variable relaci\u00f3n con manifestaciones cl\u00ednicas ha llevado a considerar la existencia de distintos subgrupos en la especie, y el criterio actual es que si se lo detecta en heces humanas, debe designarse como B. hominis (se han informado infecciones simult\u00e1neas por varios subtipos (18, 55, 55)).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debate su potencial pat\u00f3geno y las circunstancias en que lo ejerce, sin embargo, es propuesto con frecuencia como causal de enteropat\u00edas (4, 5, 22, 25, 54, 56, 57). No hay acuerdo en su patogenicidad para inmunodeficientes, pero s\u00ed en que se comporta como oportunista causal de diarreas prolongadas en infectados con VIH (20, 54, 58). Los s\u00edntomas (diarrea aguda, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, fiebre, cefalea, dolor abdominal, tenesmos, cansancio, p\u00e9rdida de peso, etc.) pueden desarrollarse y desaparecer en 2 a 10 d\u00edas, aunque en algunos casos persisten hasta por 10 a\u00f1os; tambi\u00e9n se lo relaciona con urticarias cr\u00f3nicas, sinovitis, s\u00edndrome de colon irritable (19, 54, 55, 59, 60). Se considera que su presencia, como \u00fanico organismo causal reconocido, justifica atribuirle la etiolog\u00eda; en un estudio (13) se lo hall\u00f3 como \u00fanico causal de la sintomatolog\u00eda en el 70% de los parasitados, y se confirm\u00f3 mejor\u00eda cl\u00ednica y de par\u00e1metros de laboratorio luego del tratamiento (18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su pleomorfismo va en desmedro de su reconocimiento a la microscop\u00eda (5). Para su diagn\u00f3stico se han desarrollado pruebas inmunol\u00f3gicas, como ELISA (5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mendoza, como en otras regiones (54), en 37% de ni\u00f1os (20); en otro estudio, en 54,9 % de las muestras (56) y con mayor frecuencia a\u00fan en poblaci\u00f3n de mayor edad (18). Se lo menciona como muy frecuente en infectados con VIH (15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideraciones terap\u00e9uticas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Complejo Entamoeba, Escherichia coli, Endolimax nana, Iodamoeba b\u00fctschlii: se pueden usar f\u00e1rmacos y dosis usuales para el tratamiento de la amebiasis (en la forma intestinal leve o moderada), como Metronidazol y Tinidazol. En la bibliograf\u00eda cabe encontrar referencias a ambos f\u00e1rmacos (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blastocystis hominis: Metronidazol a dosis de 250 a 200 mg, dos veces al d\u00eda, durante 7 a 10 d\u00edas, \u00f3 750 mg c\/8 h durante cinco d\u00edas (en ni\u00f1os, 15 mg\/kg, cada 8 horas, durante 10 d\u00edas). Recientemente se ha ensayado Trimetoprima \/ Sufametoxazol con \u00e9xito tanto en ni\u00f1os como en adultos; dosis aconsejada en ni\u00f1os: 6 mg\/kg Trimetoprima + 30 mg\/kg Sulfametoxazol, en adultos 320 mg\/kg Trimetoprima, 1600 mg Sulfametoxazol, diariamente durante 7 d\u00edas (20, 50, 62). La Nitazoxanida se presenta como eficaz y promisoria en el tratamiento de enteroparasitosis por protozoarios, coccidios y helmintos, con 86% de eficacia en erradicaci\u00f3n de B hominis (500 mg dos veces al d\u00eda en mayores de 11 a\u00f1os edad, 200 mg dos veces\/d\u00eda entre 4 y 10 a\u00f1os de edad, y 100 mg \u2013igual esquema- en ni\u00f1os de 1 a 3 a\u00f1os) (63, 64, 65, 66); se discute si es m\u00e1s eficaz que otras drogas, y se refieren frecuentes efectos indeseables (67, 68, 69).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dientamoeba fragilis: Metronidazol (40, 43), Paromomicina 25 &#8211; 35 mg\/dia por 4 &#8211; 5 d\u00edas, o Metronidazol (39). Secnidazol (ni\u00f1os: 30 mg\/kg, y 2 g para adultos), Iodoquinol (41, 60, 70). Tambi\u00e9n Yodoquinol 40 mg\/kg\/d\u00eda en tres dosis diarias durante 20 d\u00edas, Paromomicina 25-30 mg\/ kg\/d\u00eda en tres dosis durante 7 d\u00edas, o Tetraciclina 40 mg\/kg\/d\u00eda en cuatro dosis durante 10 d\u00edas (s\u00f3lo para ni\u00f1os mayores de 8 a\u00f1os) (18). Nitazoxanida (500 mg, dos veces al d\u00eda, 3 d\u00edas) con resultados promisorios, inclusive en pacientes sid\u00f3ticos (65).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enteromonas hominis: Imidazoles por 10 dias (36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entamoeba coli: Furoato de Diloxanida (20 mg\/kg\/d\u00eda durante 10 d\u00edas) (18), Metronidazol (12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trichomonas hominis: imidazoles (71) (Albendazol, Metronidazol, Secnidazol y Tinidazol) (18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iodamoeba b\u00fctschlii: Metronidazol y Tinidazol, juntamente con la Diyodohidroxyquinolina (18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una vasta bibliograf\u00eda que relaciona a estos par\u00e1sitos \u201ccomensales, no pat\u00f3genos\u201d con manifestaciones intestinales y extraintestinales de enfermedad, detect\u00e1ndolos como \u00fanicos agentes o en asociaci\u00f3n con otros, y su erradicaci\u00f3n ha resultado en desaparici\u00f3n de la signosintomatolog\u00eda. Se los considera, adem\u00e1s, indicadores de fecalismo, y su presencia indica contaminaci\u00f3n fecal ambiental, del agua y\/o los alimentos; al compartir los mecanismos de infecci\u00f3n con otros pat\u00f3genos, pueden ser tenidos como indicadores de riesgo de tales infecciones. Por todo ello, es necesario su reconocimiento e informaci\u00f3n al m\u00e9dico tratante, para su valoraci\u00f3n etiol\u00f3gica y epidemiol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores hemos revisado la bibliograf\u00eda disponible para hacer llegar a los prestadores de salud un recordatorio de tales posibilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: xx-small;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- Gomila Sard B, Toledo Navarro R, Esteban Sanchis JG. Amebas intestinales no pat\u00f3genas: una visi\u00f3n clinicoanal\u00edtica. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2011; 29 (3): 20 \u2013 28.<br \/>\n2- Zonta ML, Navone GT, Oyhenart EE. Parasitosis intestinales en ni\u00f1os de edad preescolar y escolar: situaci\u00f3n actual en poblaciones urbanas, periurbanas y rurales en Brandsen, Buenos Aires, Argentina. Parasitol Latinoam [online]. 2007; 62 (1-2): 54 &#8211; 60.<br \/>\n3- Chen SH, Codoceo A, Carrasco O, Torres M. Enteroparasitosis en la poblaci\u00f3n de la tercera edad consultante en centros m\u00e9dicos de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, 1997. Parasitol D\u00eda. 1998; 22 (3-4):114 \u2013 116.<br \/>\n4- Dom\u00ednguez de la Torre RH. Caracterizaci\u00f3n cl\u00ednico-epidemiol\u00f3gica del parasitismo intestinal en menores de 18 a\u00f1os de la comunidad \u201c12 de Octubre\u201d. Petare. Caracas. 2007. Publicado: 13\/09\/2010, en:<br \/>\nhttp:\/\/www.portalesmedicos.com\/publicaciones\/articles\/2455\/1\/<br \/>\n5- Gamboa M I, Navone GT, Kozubsky L, Costas ME, Cardozo M, Magistrello P. Protozoos intestinales en un asentamiento precario: manifestaciones cl\u00ednicas y ambiente. Acta Bioqu\u00edm Cl\u00edn Latinoam. 2009; 43 (2): 213 -218.<br \/>\n6- WHO. Training Manual on diagnosis of intestinal parasites based on the WHO Bench Aids for the diagnosis of intestinal parasites Tutor\u2019s Guide.<br \/>\nSchistosomiasis and Intestinal Parasites Unit, Division of Control of Tropical Diseases, World Health Organization. Geneva 2004. WHO\/CTD\/SIP\/98.2 CD-Rom.<br \/>\n7- Castelo Vega JM, Olivera Hermoza R, Tejada Ram\u00edrez O. Epidemiolog\u00eda de las amebiasis intestinales no pat\u00f3genas en pacientes ambulatorios. SITUA. 2002; 11 (21): 31-35.<br \/>\n8- Sodeman WA (Jr). Intestinal Protozoa: Amebas. On line desde 1996, disponible en<br \/>\nhttp:\/\/www.pathobio.sdu.edu.cn\/sdjsc\/engparabook\/ch079.htm<br \/>\n9- Romero Cabello R: Protozoos comensales del tubo digestivo (cap 113), en Microbiolog\u00eda y Parasitolog\u00eda Humanas, 2\u00aa ed, 1999, Ed M\u00e9dica Panamericana, M\u00e9xico.<br \/>\n10- Gomila B, Amselem L, Esteban JG. Dientamoebosis: \u00bfuna protozoosis intestinal olvidada?. SEIMC. 2003; disponible en<br \/>\nhttp:\/\/www.seimc.org\/control\/<br \/>\n11- Araujo J, Garc\u00eda ME, D\u00edaz-Su\u00e1rez O, Urdaneta O. Amibiasis: Importancia de su diagn\u00f3stico y tratamiento. Mini-revisi\u00f3n. Invest Cl\u00edn. 2008; 49 (2): 265 -271.<br \/>\n12- Ackers JP. Other Intestinal Amebae. En: Topley and Wilson&#8217;s Microbiology and Microbial Infections. 2010, John Wiley &amp; Sons, Ltd. Published Online: 15 mar 2010.<br \/>\n13- Amin OM. Seasonal prevalence of intestinal parasites in the United States<br \/>\nduring 2000. Am J Trop Med Hyg. 2002; 66 (6): 799 \u2013 803.<br \/>\n14- Cerme\u00f1o J, Hern\u00e1ndez I, Uzc\u00e1tegui O, P\u00e1ez J, Rivera M, Baliachi N.<br \/>\nParasitosis intestinal en pacientes infectados con el virus de inmunodeficiencia humana. Kasmera. 2004; 32 (2): 101 \u2013 107.<br \/>\n15- Von Lewenhoek A. Chapter 5 \u2013 The Protists. Disponible on line en:<br \/>\nhttp:\/\/www.sinauer.com\/brusca\/BruscaCh05.pdf<br \/>\n16- Chac\u00edn-Bonilla L. Relevancia del reconocimiento de Entamoeba dispar en la Amibiasis. Invest Cl\u00edn. 2001; 42 (3): 157 \u2013 160.<br \/>\n17- Silva Sandoval KV. Determinaci\u00f3n de la frecuencia de par\u00e1sitos protozoarios en la poblaci\u00f3n infantil asistente a la Escuela Rural Mixta \u201cSitio de las Flores\u201d, en la aldea Sitio de las Flores, Asunci\u00f3n Mita, Jutiapa. (Informe de Tesis). Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad de Ciencias Qu\u00edmicas y Farmacia. Abril de 2010. Disponible online en:<br \/>\nhttp:\/\/biblioteca.usac.edu.gt\/tesis\/06\/06_2903.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: xx-small;\">18- Cowden J, Hotez P. Gu\u00eda para el manejo de protozoarios ent\u00e9ricos emergentes. Contemp Pediatr 2001; 18 (2): 40 \u2013 47.<br \/>\n19- Maurera TL, Cova JA, Paredes L. Parasitosis m\u00e1s frecuentes en pacientes con urticaria cr\u00f3nica. Rev M\u00e9d Extensi\u00f3n Portuguesa &#8211; ULA 2007; 1 (1): 19 \u2013 23.<br \/>\n20- Salom\u00f3n MC, Tonelli RL, Borremans CG, Bertello D, de Jong LIT, Jofr\u00e9 CA, Enr\u00edquez V, Carrizo LC, Costamagna SR. Prevalencia de par\u00e1sitos intestinales en ni\u00f1os de la ciudad de Mendoza, Argentina. Parasitol Latinoam [online]. 2007; 62 (1-2): 49 \u2013 53.<br \/>\n21- Graczyk TK, Shiff CK, Tamang L, Munsaka F, Beitin AM, Moss WJ.<br \/>\nThe association of Blastocystis hominis and Endolimax nana with diarrheal stools in Zambian school-age children. Parasitology Research. 2005; 98 (1): 38 \u2013 43.<br \/>\n22- Ruiz Hern\u00e1ndez AL: Amebas Comensales en el Humano (cap 7), en: MA Becerril, Parasitolog\u00eda M\u00e9dica, 2\u00aa ed, M\u00e9xico, Mc GrawHill \u2013 Interamericana, 2008.<br \/>\n23- Peters CS, Sable R, Janda WM, Chittom AL, Kockai FE. Prevalence of Enteric Parasites in Homosexual Patients Attending an Outpatient Clinic. J Clin Microbiol. 1986; 24 (4): 684 \u2013 685.<br \/>\n24- Rinc\u00f3n W, Acurero E, Serrano E, Quintero M, Beauchamp S. Enteropar\u00e1sitos asociados a diarrea aguda en ni\u00f1os menores de 12 a\u00f1os de edad. Kasmera. 2006; 34 (1): 31 &#8211; 39.<br \/>\n25- Oyofo BA, Peruski LF, Ismail TF, el-Etr SH, Churilla AM, Wasfy MO, Petruccelli BP, Gabriel ME. Enteropathogens associated with diarrhea among military personnel during Operation Bright Star 96, in Alexandria, Egypt. Military Med. 1997; 162 (6): 396 -400.<br \/>\n26- Goldsmid JM, Rogers S, Mahomed K. Observations on the Intestinal Protozoa Infecting Man in Rhodesia. S Afr Med J. 1978; 50: 1547 \u2013 1550.<br \/>\n27- Mancilla-Ram\u00edrez J, Gonz\u00e1lez-Yunes R. Diarrhea associated with Trichomonas hominis in a newborn infant. Bol Med Hosp Infant Mex. 1989; 46 (9): 623 -625.<br \/>\n28- Archelli SM: Tricomonas (cap 112), en: Basualdo JA, Coto CE, de Torres RA: Microbiolog\u00eda Biom\u00e9dica, 2\u00aa ed, B Aires, Ed Atlante, 2006.<br \/>\n29- Mart\u00ednez-Gir\u00f3n R, Esteban JG, A. Ribas A, Doganci L. Protozoa in respiratory pathology: a review. Eur Respir J. 2008; 32: 1354 \u2013 1370.<br \/>\n30- Mallat H, Podglajen I, Lavarde V, Mainardi J-L, Frappier J, Cornet M. Molecular Characterization of Trichomonas tenax causing pulmonary infection. J Clin Microbiol. 2004; 42 (8): 3886 \u2013 3887.<br \/>\n31- Salazar Schettino PM, Bucio Torres M. Trichomonosis urogenital, intestinal y bucal (cap 9), en MA Becerril: Parasitolog\u00eda M\u00e9dica, 2\u00aa ed, M\u00e9xico, Mc GrawHill \u2013 Interamericana, 2008.<br \/>\n32- Bellanger P, Cabaret O, Costa JM, Foulet F, Bretagne S, Botterel F.<br \/>\nTwo unusual occurrences of Trichomoniasis: rapid species identification by PCR. J Clin Microbiol. 2008; 46 (9): 3159 \u2013 3161.<br \/>\n33- Lewis KL, Doherty DE, Ribes J, Seabolt JP, Bensadoun ES. Empyema Caused by Trichomonas. CHEST. 2003; 123: 291 \u2013 292.<br \/>\n34- Kolisko M, Cepicka I, Hampl V, Kulda J, Flegr J. Evolution, Phylogeny ando Biodiversity: The phylogenetic position of enteromonads: a challenge for the present models of diplomonad evolution. Int J Syst Evol Microbiol. 2005; 55: 1729 \u2013 1733.<br \/>\n35- Spriegel JR, Saag KG, Tsang TK. Infectious diarrhea secondary to Enteromonas hominis. Am J Gastroenterol. 1989; 84 (10):1313-1314.<br \/>\n36- Sane M, Perret JL, Colbachini P, Raphenon G. Bronchopulmonary colonization with Enteromonas hominis in patients with gastrooesophageal reflux. Presse M\u00e9dicale. 2000; 29 (40): 2220.<br \/>\n37- M\u00e9ndez O, Szmulewicz G, Gatta C, Clementel V, Menghi C. Retortamonas intestinalis: un par\u00e1sito poco conocido. Acta Bioqu\u00edm Cl\u00edn Latinoam. 2002; 36 (3): 357 -363.<br \/>\n38- Chan FTH, Ming Xu Guan, Mackenzie AMR. Application of Indirect Immunofluorescence to Detection of Dientamoeba fragilis Trophozoites in Fecal Specimens. J Clim Microbiol. 1993, 31 (7): 1710 \u2013 1714.<br \/>\n39- Vandenberg O, Peek R, Souayah H, Dediste A, Buset M, Scheen R,<br \/>\nRetore P, Zissis G, van Gool T. Clinical and microbiological features of dientamoebiasis in patients suspected of suffering from a parasitic gastrointestinal illness: A comparison of Dientamoeba fragilis and Giardia lamblia infections. Int J Infect Dis. 2006; 10; 255 \u2013 261.<br \/>\n40- Banik GR, Barrat JLN, D. Marriott D, Harkness J, Ellis JT. Stark D. A case-controlled study of Dientamoeba fragilis infections in children. Parasitology. 2011; 138: 819 \u2013 823.<br \/>\n41- Johnson EH, Windsor JJ, C. Clark CG. Emerging from Obscurity: Biological, Clinical, and Diagnostic Aspects of Dientamoeba fragilis. Clin Microbiol Rev. 2004; 17 (3): 553 -570.<br \/>\n42- Stark D, Barratt J, Roberts T, Marriott D, Harkness J, Ellis J. A Review of the Clinical Presentation of Dientamoebiasis. Am J Trop Med Hyg. 2010; 82 (4): 614 \u2013 619.<br \/>\n43- Norberg A, Nord CE, Eveng\u00e5rd B. Dientamoeba fragilis\u2014a protozoal infection which may cause severe bowel distress. Clin Microbiol Infect. 2003; 9 (1): 65 \u2013 68.<br \/>\n44- Barrat JLN, Harkness J, Marriot D, Ellis JT, Stark D. A reviw of Dientamoeba fragilis carriage in humans. Gut Microbes. 2011; 2 (1): 3 \u2013 12.<br \/>\n45- Stensvold CR, Arendrup MC, M\u00f8lbak K, Nielsen HV. The prevalence of Dientamoeba fragilis in patients with suspected enteroparasitic disease in a metropolitan area in Denmark. Clin Microbiol Infect. 2007; 13 (8); 816 \u2013 842.<br \/>\n46- Lagac\u00e9-Wiens PR, VanCaeseele PG, Koschik C. Dientamoeba fragilis: an emerging role in intestinal disease.CMAJ. 2006; 175 (5): 468 \u2013 469.<br \/>\n47- Stark D, Beebe N, Marriott D, Ellis J, Harkness J. Prospective Study of the Prevalence, Genotyping, and Clinical Relevance of Dientamoeba fragilis Infections in an Australian Population. J Clin Microbiol. 2005; 43 (6): 2718 \u2013 2723.<br \/>\n48- Gasc\u00f3n J. Eosinofilia en enfermedades importadas. JANO. 2003; 64 (1.463): 42 \u2013 46.<br \/>\n49- Windsor JJ, Macfarlane L. Irritable Bowel Syndrome: the need to exclude<br \/>\nDientamoeba fragilis. Am J Trop Med Hyg. 2005; 72 (5): 501 \u2013 502.<br \/>\n50- Stark D, Beebe N, Marriott D, Ellis J, Harkness J. Evaluation of Three Diagnostic Methods, Including Real-Time PCR, for Detection of Dientamoeba fragilis in Stool Specimens. J Clin Microbiol. 2006; 44 (1): 232 \u2013 235.<br \/>\n51- Puente Agostini P, Trujillo P, Vargas Furnari J, Zavaroni N, Giai M. Investigaci\u00f3n de la prevalencia de infecci\u00f3n por Giardia lamblia y otros par\u00e1sitos intestinales en una poblaci\u00f3n infantil suburbana de la ciudad de Mendoza (Argentina). Higiene y Sanidad Ambiental. 2011; 11: 725 \u2013 730.<br \/>\n52- Milano AMF, Oscherov EB, Palladino AC, Bar AR. Enteroparasitosis infantil en un \u00e1rea urbana del nordeste argentino. Medicina (B. Aires) [online]. 2007; 67 (3): 238-242.<br \/>\n53- Cardozo SM, Andino GM, Ferreira OR, Gauna Pereira M, Pasi LE. Prevalencia y asociaciones enteroparasitarias en ni\u00f1os del Hospital Pedi\u00e1trico \u201cJuan Pablo II\u201d. Disponible on line en: http:\/\/www.unne.edu.ar\/Web\/cyt\/cyt\/2002\/03-Medicas\/M-103.pdf<br \/>\n54- Salom\u00f3n MC, Tonelli RL. Blastocystis hominis. En: Costamagna SR, Visciarelli EC: Parasitosis regionales &#8211; Un estudio referido a las principales parasitosis de Bah\u00eda Blanca, Provincia de Buenos Aires, Argentina. 2\u00aa edic (reimpr), Argentina, Editorial de la Universidad Nacional del Sur, 2008.<br \/>\n55- Kozubsky LE, Archelli S. Algunas consideraciones acerca de Blastocystis sp., un par\u00e1sito Controversial. Acta Bioqu\u00edm Cl\u00edn Latinoam 2010; 44 (3): 371 \u2013 376.<br \/>\n56- Ch\u00e1vez Navarro E. Diagn\u00f3stico de protozoarios intestinales frecuentes en ni\u00f1os. Rev Soc Bol Ped. 2008; 47 (3): 169 \u2013 177.<br \/>\n57- Norhayati M, Fatmah MS, Yusof S, Edariah AB. Intestinal Parasitic Infections in Man: A Review. Med J Malaysia. 2003; 58 (2): 296 \u2013 305. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3) (1) , (3) \u00c1rea de Parasitolog\u00eda, Departamento Patolog\u00eda, Facultad de Ciencias M\u00e9dicas, Universidad Nacional de Cuyo. (2) Medicina Familiar y Comunitaria, OSEP, Mendoza.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[79,96,148],"tags":[14004,4653,14012,14015,14014,14010,14007,14006,14008,14009,14011,14013,14005,3802],"class_list":["post-59523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enfermedades-infecciosas","category-gastroenterologia","category-microbiologia-parasitologia","tag-amebas-no-patogenas","tag-blastocystis-hominis","tag-chilomastix-mesnili","tag-dientamoeba-fragilis","tag-embadomonas-retortamonas-intestinales","tag-endolimax-nana","tag-entamoeba-coli","tag-entamoeba-dispar","tag-entamoeba-hartmanni","tag-entamoeba-polecki","tag-iodamoeba-butschlii","tag-pentatrichomonas-trichomonas-hominis-enteromonas-hominis","tag-protozoarios-intestinales","tag-revision-bibliografica","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3) (1) , (3) \u00c1rea de\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica\",\"datePublished\":\"2012-12-13T14:46:14+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-02T07:34:56+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\"},\"wordCount\":4343,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"keywords\":[\"Amebas no pat\u00f3genas\",\"Blastocystis hominis\",\"Chilomastix mesnili\",\"Dientamoeba fragilis\",\"Embadomonas (Retortamonas) intestinales\",\"Endolimax nana\",\"Entamoeba coli\",\"Entamoeba dispar\",\"Entamoeba hartmanni\",\"Entamoeba polecki\",\"Iodamoeba b\u00fctschlii\",\"Pentatrichomonas (Trichomonas) hominis Enteromonas hominis\",\"protozoarios intestinales\",\"revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica\"],\"articleSection\":[\"Enfermedades infecciosas\",\"Gastroenterolog\u00eda\",\"Microbiolog\u00eda y Parasitolog\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\",\"name\":\"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2012-12-13T14:46:14+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-02T07:34:56+00:00\",\"description\":\"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3) (1) , (3) \u00c1rea de\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Enfermedades infecciosas\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/enfermedades-infecciosas\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica","description":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3) (1) , (3) \u00c1rea de","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica","datePublished":"2012-12-13T14:46:14+00:00","dateModified":"2021-07-02T07:34:56+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/"},"wordCount":4343,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"keywords":["Amebas no pat\u00f3genas","Blastocystis hominis","Chilomastix mesnili","Dientamoeba fragilis","Embadomonas (Retortamonas) intestinales","Endolimax nana","Entamoeba coli","Entamoeba dispar","Entamoeba hartmanni","Entamoeba polecki","Iodamoeba b\u00fctschlii","Pentatrichomonas (Trichomonas) hominis Enteromonas hominis","protozoarios intestinales","revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"],"articleSection":["Enfermedades infecciosas","Gastroenterolog\u00eda","Microbiolog\u00eda y Parasitolog\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/","name":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2012-12-13T14:46:14+00:00","dateModified":"2021-07-02T07:34:56+00:00","description":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Borremans CG (1), Borremans V (2), Salom\u00f3n, MC (3) (1) , (3) \u00c1rea de","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/protozoarios-intestinales-no-patogenos-no-patogenos-revision-bibliografica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Enfermedades infecciosas","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/enfermedades-infecciosas\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Protozoarios intestinales no pat\u00f3genos. \u00bfNo pat\u00f3genos? Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":11318,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59523\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}