{"id":65866,"date":"2022-02-23T10:46:40","date_gmt":"2022-02-23T09:46:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=65866"},"modified":"2024-04-18T09:06:23","modified_gmt":"2024-04-18T07:06:23","slug":"consecuencias-derivadas-de-las-caidas-intrahospitalarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/consecuencias-derivadas-de-las-caidas-intrahospitalarias\/","title":{"rendered":"Consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Mar Mosteiro Vali\u00f1o<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XVII; n\u00ba 4; 170<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consequences of in-hospital falls<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 16\/01\/2022<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 21\/02\/2022<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XVII. N\u00famero 4 \u2013 Segunda quincena de Febrero de 2022 &#8211; P\u00e1gina inicial: Vol. XVII; n\u00ba 4; 170<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AUTOR PRINCIPAL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar Mosteiro Vali\u00f1o. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COAUTORES<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laura Sanmiguel Jim\u00e9nez. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Noem\u00ed Gracia Morillas. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leticia Mar\u00eda Cort\u00e9s Solanas. Diplomada en enfermer\u00eda. Lactantes, Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n Ferreruela Lalanza. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Isabel Abad Collados. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beatriz Vicente Serrano. Diplomado en enfermer\u00eda. Hospital Cl\u00ednico Lozano Blesa de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS)\u00a0https:\/\/cioms.ch\/publications\/product\/pautas-eticas-internacionales-para-la-investigacion-relacionada-con-la-salud-con-seres-humanos\/<a href=\"https:\/\/cioms.ch\/publications\/product\/pautas-eticas-internacionales-para-la-investigacion-relacionada-con-la-salud-con-seres-humanos\/\"><br \/>\n<\/a>El manuscrito es original y no contiene plagio<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antecedentes: <\/strong>Las ca\u00eddas en ancianos, y las lesiones derivadas de \u00e9stas, son un importante problema para la salud cada vez m\u00e1s reconocido y estudiado, ya que, pueden conllevar un impacto no menospreciable sobre la autonom\u00eda y la morbilidad de quienes las sufren, con importantes repercusiones psicol\u00f3gicas que condicionan la actividad habitual y comportan una p\u00e9rdida importante en la calidad de vida. Con el envejecimiento progresivo de la poblaci\u00f3n es previsible un aumento de la magnitud de este problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Justificaci\u00f3n y objetivos. <\/strong>El impacto sociosanitario y econ\u00f3mico acarreado por las ca\u00eddas intrahospitalarias ha conllevado que los gestores de centros hospitalarios las consideren un problema de primera magnitud. Teniendo en cuenta que las ca\u00eddas de pacientes hospitalizados son indicadores de calidad de la asistencia de enfermer\u00eda, el presente trabajo tiene por objetivo determinar las repercusiones y consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias en personas mayores de 65 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dise\u00f1o metodol\u00f3gico.<\/strong> Se ha realizado una b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica de art\u00edculos cient\u00edficos y revisiones en bases de datos nacionales e internacionales publicados hasta julio de 2013, teniendo en cuenta el cuestionario CASP para su valoraci\u00f3n cr\u00edtica. Las palabras clave utilizadas fueron: inpatients \/ hospitalizados; accidental falls \/ ca\u00eddas accidentales; unintentional falls \/ ca\u00eddas involuntarias; anticipated physiological falls \/ ca\u00eddas fisiol\u00f3gicas predecibles; unanticipated physiological falls \/ ca\u00eddas fisiol\u00f3gicas no predecibles; trauma \/ trauma; traumatism \/ traumatismo; wound \/ herida; injury \/ lesi\u00f3n; prevalence \/ prevalencia; post-fall s\u00edndrome \/ s\u00edndrome post-ca\u00edda; fear of falling \/ miedo a caer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resultados.<\/strong> Hasta un 44% de las personas mayores de 65 a\u00f1os que caen en el \u00e1mbito hospitalario sufren alg\u00fan tipo de herida, siendo las m\u00e1s frecuentes de gravedad menor y de localizaci\u00f3n en extremidades inferiores. Adem\u00e1s de los traumatismos f\u00edsicos, las repercusiones psicol\u00f3gicas no son un hecho aislado en este grupo de poblaci\u00f3n, siendo la reincidencia un factor a tener en consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones.<\/strong> La implantaci\u00f3n de medidas encaminadas a reducir las ca\u00eddas intrahospitalarias contribuir\u00e1 a la prevenci\u00f3n de traumatismos m\u00fasculo-esquel\u00e9ticos y de tejidos blandos as\u00ed como de dificultades psicol\u00f3gicas (s\u00edndrome post-ca\u00edda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.- ANTECEDENTES <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud define las ca\u00eddas como acontecimientos involuntarios que hacen perder el equilibrio y dar con el cuerpo en tierra u otra superficie firme que lo detenga (OMS, 2010). En el \u00e1mbito hospitalario, las ca\u00eddas se encuentran entre los eventos adversos m\u00e1s comunes, concretamente el segundo tras los errores en la medicaci\u00f3n (Quigley y cols., 2006). Seg\u00fan los \u00faltimos datos disponibles, el 1% de los pacientes ingresados en el SERGAS sufren una ca\u00edda durante el periodo de hospitalizaci\u00f3n (Tabla 1). Dado que las ca\u00eddas de pacientes hospitalizados es una condici\u00f3n adquirida en el propio hospital, se emplea como\u00a0 indicador de calidad de la asistencia de enfermer\u00eda, incluida en las medidas de seguridad del paciente.<\/p>\n<table width=\"366\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"80\"><strong>A\u00d1O<\/strong><\/td>\n<td width=\"85\"><strong>INGRESOS<\/strong><\/td>\n<td width=\"202\"><strong>CA\u00cdDAS REGISTRADAS (%)<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"80\"><strong>2010<\/strong><\/td>\n<td width=\"85\">220724<\/td>\n<td width=\"202\">2092 (0,95%)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"80\"><strong>2011<\/strong><\/td>\n<td width=\"85\">220754<\/td>\n<td width=\"202\">2139 (0,97%)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"80\"><strong>2012<\/strong><\/td>\n<td width=\"85\">219196<\/td>\n<td width=\"202\">2204 (1%)<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 1.<\/strong> Ca\u00eddas registradas en el SERGAS en el periodo 2010-2012. Fuente datos: GACELA (Gesti\u00f3n Asistencial del Cuidado de Enfermer\u00eda L\u00ednea Abierta).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causas de las ca\u00eddas son muy heterog\u00e9neas. Suelen ser el resultado de la interacci\u00f3n de factores intr\u00ednsecos (es decir, propios de cada paciente), factores extr\u00ednsecos o ambientales y la movilidad o actividad del propio paciente (Mion y cols., 2012). La comparaci\u00f3n entre los distintos estudios es complicada debido a la falta de estandarizaci\u00f3n que se justifica por el empleo de diferentes metodolog\u00edas, la ambig\u00fcedad de los conceptos empleados y el estudio de poblaciones muestrales diferentes. Sin embargo, la edad es sin duda el aspecto m\u00e1s determinante debido a los factores de riesgo asociados al envejecimiento (Halfon y cols., 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas de ancianos hospitalizados son un hecho real, constituyen un problema de salud por su repercusi\u00f3n tanto a<strong><em> nivel institucional<\/em><\/strong> por la hospitalizaci\u00f3n prolongada, el aumento de las acciones diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas (con el consiguiente incremento de los costes), y la responsabilidad legal; como a <strong><em>nivel personal<\/em><\/strong>, por las lesiones derivadas (que conllevan reducci\u00f3n de la movilidad, disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n, p\u00e9rdida de la independencia, aumento de la estancia hospitalaria, entre otras), la discapacidad temporal o permanente y las\u00a0 repercusiones psicol\u00f3gicas (Oliver y cols., 2010). En relaci\u00f3n al \u00faltimo aspecto cabe destacar el miedo a caer como parte del s\u00edndrome post-ca\u00edda que refieren muchos ancianos y que puede influir negativamente en su actividad diaria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran parte de los estudios acerca de ca\u00eddas han sido realizados en poblaciones que tienen su lugar de residencia habitual en un domicilio particular o en instituciones (ej. asilos, residencias), siendo s\u00f3lo unos pocos los que han investigado las ca\u00eddas en pacientes hospitalizados. Teniendo en cuenta que los programas preventivos no pueden ser adecuadamente desarrollados sin un conocimiento pormenorizado acerca de los verdaderos agentes causales, y que la mayor\u00eda de las camas de hospitales en pa\u00edses desarrollados son ocupadas por personas de la tercera edad, el presente trabajo revisar\u00e1 el perfil de la poblaci\u00f3n mayor de 65 a\u00f1os que sufre ca\u00eddas intrahospitalarias, determinando los tipos de traumatismos f\u00edsicos (m\u00fasculo-esquel\u00e9ticos y de tejidos blandos) as\u00ed como la prevalencia de repercusiones ps\u00edquicas (s\u00edndrome post-ca\u00edda) asociados a \u00e9stas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.- JUSTIFICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas intrahospitalarias en ancianos son un problema de primera magnitud tanto por su impacto sociosanitario como econ\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.1.- Impacto sociosanitario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El impacto sociosanitario se argumenta no s\u00f3lo en base a la frecuencia de las ca\u00eddas intrahospitalarias sino tambi\u00e9n a colaci\u00f3n de la morbi-mortalidad asociada a \u00e9stas.<\/p>\n<p><strong><em>Frecuencia de las ca\u00eddas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incidencia de ca\u00eddas aumenta marcadamente con la edad, tanto fuera como dentro del \u00e1mbito hospitalario, debido a que el envejecimiento se asocia a una merma del estado de salud, a una movilidad reducida y a una disminuci\u00f3n de la fuerza muscular. Teniendo en cuenta el actual envejecimiento poblacional, cabe esperar que el n\u00famero de ca\u00eddas aumente en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 28-35% de las personas mayores de 65 a\u00f1os cae al menos una vez al a\u00f1o, y el 9-14% sufre m\u00faltiples ca\u00eddas al a\u00f1o. El n\u00famero de ca\u00eddas aumenta progresivamente con la edad en ambos sexos y en todos los grupos raciales y \u00e9tnicos, siendo las personas de m\u00e1s de 80 a\u00f1os las m\u00e1s susceptibles a sufrir este evento. Concretamente, la tasa de lesiones por ca\u00eddas m\u00e1s elevada se registra en personas de m\u00e1s de 85 a\u00f1os (la tasa de mortalidad por ca\u00eddas en hombres cauc\u00e1sicos de este rango de edad es de 171 por 100000 habitantes) (Fuller, 2000). En el \u00e1mbito hospitalario, donde entre el 2-12% de los pacientes sufren al menos una ca\u00edda durante su estancia hospitalaria, adem\u00e1s concurren otras circunstancias que pueden precipitar las ca\u00eddas, a destacar: las dificultades para la adaptaci\u00f3n al nuevo entorno y los cambios de conducta motivados por la institucionalizaci\u00f3n (ej. desorientaci\u00f3n o ansiedad) (Mion y cols., 2012). Una revisi\u00f3n de los datos sobre ca\u00eddas intrahospitalarias muestra una gran variabilidad en la incidencia de ca\u00eddas, desde un 2,2 a un 17,1 ca\u00eddas por 1000 pacientes-d\u00eda, dependiendo del tipo de hospital, de paciente y de unidad de hospitalizaci\u00f3n (Tabla 2) (Laguna Parras, 2011). Por consiguiente, las ca\u00eddas de pacientes hospitalizados se han convertido en una prioridad de primera magnitud para programas hospitalarios de garant\u00eda de calidad, al mismo tiempo que los departamentos de control de riesgos hospitalarios refieren que las ca\u00eddas hospitalarias son una potencial fuente de responsabilidad legal. Esto resulta especialmente interesante si se tiene en cuenta que en algunos pa\u00edses como EEUU, los seguros m\u00e9dicos\u00a0 han amenazado con no costear complicaciones prevenibles derivadas de hospitalizaciones, y entre las que se encuentran las ca\u00eddas y las lesiones derivadas de \u00e9stas.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"231\"><strong>UNIDAD<\/strong><\/td>\n<td width=\"99\"><strong>FRECUENCIA<\/strong><\/td>\n<td width=\"95\"><strong>PORCENTAJE<\/strong><\/td>\n<td width=\"113\"><strong>INCIDENCIA<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Cuidados paliativos<\/td>\n<td width=\"99\">7<\/td>\n<td width=\"95\">19,4<\/td>\n<td width=\"113\">3,8<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Salud mental<\/td>\n<td width=\"99\">6<\/td>\n<td width=\"95\">16,7<\/td>\n<td width=\"113\">1,15<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Oncolog\u00eda cl\u00ednica<\/td>\n<td width=\"99\">5<\/td>\n<td width=\"95\">13,9<\/td>\n<td width=\"113\">1,21<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Cirug\u00eda general<\/td>\n<td width=\"99\">3<\/td>\n<td width=\"95\">8,3<\/td>\n<td width=\"113\">0,15<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Hematolog\u00eda<\/td>\n<td width=\"99\">3<\/td>\n<td width=\"95\">8,3<\/td>\n<td width=\"113\">0,83<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Medicina interna<\/td>\n<td width=\"99\">3<\/td>\n<td width=\"95\">8,3<\/td>\n<td width=\"113\">0,22<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Especialidades<\/td>\n<td width=\"99\">3<\/td>\n<td width=\"95\">8,3<\/td>\n<td width=\"113\">0,31<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Salud Mental Infanto-Juvenil y TCA<\/td>\n<td width=\"99\">2<\/td>\n<td width=\"95\">5,6<\/td>\n<td width=\"113\">8,7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Neurolog\u00eda<\/td>\n<td width=\"99\">2<\/td>\n<td width=\"95\">5,6<\/td>\n<td width=\"113\">0,24<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Pluripatol\u00f3gicos<\/td>\n<td width=\"99\">2<\/td>\n<td width=\"95\">5,6<\/td>\n<td width=\"113\">0,57<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"231\">Total<\/td>\n<td width=\"99\">36<\/td>\n<td width=\"95\">100<\/td>\n<td width=\"113\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 2.<\/strong> Unidad hospitalaria donde se han producido las ca\u00eddas. Fuente: Laguna Parras, 2011<\/p>\n<p><strong>Morbi-mortalidad asociada a ca\u00eddas intrahospitalarias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abordaje de los factores de riesgo puede tener unimpacto sustancial enlamorbi-mortalidad asociada a las ca\u00eddas, con importantes mejoras de la calidad de vidade los pacientesy de sus cuidadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas se asocian a lesiones de diferente gravedad (leve, moderada, grave), que en ocasiones contribuyen a aumentar el riesgo de mortalidad incluso hasta 10 a\u00f1os tras la lesi\u00f3n. Al margen de las repercusiones directas sobre la salud, m\u00e1s de la mitad de los ancianos que sobreviven a estas lesiones tienden a ser institucionalizados, y entre estos, casi la mitad permanece institucionalizada m\u00e1s de un a\u00f1o. Estos pacientes experimentan una disminuci\u00f3n del 10 al 15% de la esperanza de vida y en general una merma importante de la calidad de vida (Fuller, 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.2.- Impacto econ\u00f3mico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas as\u00ed como las lesiones derivadas de las mismas suponen un elevado uso de recursos sociales y sanitarios, ya que comprometen la autonom\u00eda y la calidad de vida de los pacientes. Esto se ve reflejado en el aumento del tiempo de hospitalizaci\u00f3n, en la mayor realizaci\u00f3n de procedimientos diagn\u00f3sticos, terap\u00e9uticos y de rehabilitaci\u00f3n, en la sobreutilizaci\u00f3n de ayudas t\u00e9cnicas y en el mayor requerimiento de personal de ayuda para el cuidado. Por ello, resulta fundamental reducir el n\u00famero de enfermedades, lesiones, discapacidades, morbilidades y muertes derivadas de este problema de salud (Quigley y cols., 2006). En el caso de la fractura de cadera, una de las lesiones m\u00e1s frecuentes en las ca\u00eddas, el coste medio por paciente es de 15573\u20ac atribuidos a gastos directos de quir\u00f3fano y hospitalizaci\u00f3n y gastos indirectos como la rehabilitaci\u00f3n, las ayudas t\u00e9cnicas y la asistencia en el domicilio (Montalvo y cols., 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.3.- Calidad cient\u00edfica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia cient\u00edfica del trabajo viene avalada por la calidad de las fuentes de informaci\u00f3n nacionales e internacionales utilizadas para la realizaci\u00f3n del mismo: MEDLINE, CUIDEN, DIALNET, SciELO, Elsevier Instituciones, CINAHL, Biblioteca Cochrane, Embase e IME.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>MEDLINE<\/em><\/strong> es la base de datos m\u00e1s importante de la NLM (<em>National Library of Medicine<\/em>) y cuya consulta se realiza a trav\u00e9s del motor de b\u00fasqueda Pubmed. Abarca m\u00faltiples campos de la salud: enfermer\u00eda, medicina, veterinaria, oncolog\u00eda, odontolog\u00eda, salud p\u00fablica y ciencias precl\u00ednicas. Actualmente MEDLINE \u00a0incluye m\u00e1s de 20 millones de referencias bibliogr\u00e1ficas de art\u00edculos de revistas desde el a\u00f1o 1960.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>DIALNET<\/em><\/strong>, proyecto liderado por la Universidad de la Rioja, es un portal de difusi\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica hispana que inici\u00f3 su funcionamiento en 2001. Su base de datos contiene los \u00edndices de las revistas cient\u00edficas y human\u00edsticas de Espa\u00f1a, Portugal y Latinoam\u00e9rica, incluyendo tambi\u00e9n tesis doctorales, libros (monograf\u00edas), y otro tipo de documentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>ELSEVIER INSTITUCIONES<\/em><\/strong> es el portal de revistas electr\u00f3nicas de Elsevier Espa\u00f1a. Ofrece acceso a m\u00e1s de 60 revistas de habla hispana del \u00e1mbito de ciencias de la salud y afines. Estas publicaciones son avaladas por reconocidas sociedades m\u00e9dicas, d\u00e1ndoles un prestigio nacional e internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>CUIDEN<\/em><\/strong> es la base de datos de la Fundaci\u00f3n Index. Incluye la producci\u00f3n cient\u00edfica de la enfermer\u00eda espa\u00f1ola e iberoamericana tanto de contenido cl\u00ednico-asistencial en todas sus especialidades como con enfoques metodol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos, sociales o culturales. Contiene art\u00edculos de revistas cient\u00edficas, libros, monograf\u00edas y materiales no publicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>CINAHL<\/em><\/strong> (<em>Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature<\/em>) es una base de datos fundada en 1981 y dise\u00f1ada para responder a las necesidades de los profesionales de enfermer\u00eda, biomedicina, medicina alternativa, ciencias de la salud y disciplinas afines. Adem\u00e1s de revistas, tambi\u00e9n indexa libros, tesis, conferencias y material audiovisual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>SciELO<\/em><\/strong> (<em>Scientific Electronic Libray Online<\/em>), es un modelo fundado en 1997 para la publicaci\u00f3n de textos cient\u00edficos en Internet. Aunque en sus inicios s\u00f3lo abarcaba textos del \u00e1mbito de Ciencias de la Salud, en la actualidad es multidisciplinar, recogiendo revistas de todas las \u00e1reas de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>BIBLIOTECA COCHRANE <\/em><\/strong>es una colecci\u00f3n de fuentes de informaci\u00f3n de buena evidencia en medicina y otras \u00e1reas de salud. Incluye las revisiones sistem\u00e1ticas de la Colaboraci\u00f3n Cochrane, a texto completo, adem\u00e1s de ensayos cl\u00ednicos, estudios de evaluaciones econ\u00f3micas en salud, informes de evaluaci\u00f3n de tecnolog\u00edas sanitarias y revisiones sistem\u00e1ticas resumidas cr\u00edticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>EMBASE <\/em><\/strong>(<em>Excerpta Medica data BASE<\/em>) es una extensa base de datos bibliogr\u00e1fica (contiene las referencias y res\u00famenes de trabajos seleccionados en m\u00e1s de 6000 revistas de 70 pa\u00edses) que cubre todos los aspectos relacionados con la biomedicina, ya sea humana o experimental desde 1974. Es especialmente renombrada por la cobertura que tiene en el \u00e1mbito farmacol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>IME <\/em><\/strong>es una de las bases de datos CSIC. Incluye informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica procedente de la mayor parte de las revistas m\u00e9dicas espa\u00f1olas de car\u00e1cter cient\u00edfico (b\u00e1sicas, experimentales y cl\u00ednicas), cubriendo todas las \u00e1reas de las ciencias de la salud (medicina, enfermer\u00eda, odontolog\u00eda) y en cualquier soporte (impreso o electr\u00f3nico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.- OBJETIVOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.1.- Objetivo general<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo principal de la presente revisi\u00f3n sistem\u00e1tica es la evaluaci\u00f3n de las repercusiones y consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias en personas mayores de 65 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.2.- Objetivos espec\u00edficos<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Determinar el tipo de traumatismo (m\u00fasculo-esquel\u00e9tico y de tejidos blandos) asociado a las ca\u00eddas intrahospitalarias.<\/li>\n<li>Determinar la prevalencia del s\u00edndrome post-ca\u00edda en personas ancianas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.- DISE\u00d1O METODOL\u00d3GICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.1 Estrategia de b\u00fasqueda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica se llev\u00f3 a cabo teniendo en cuenta el cuestionario CASP para su valoraci\u00f3n cr\u00edtica (CASP Oxford, 1993). En la revisi\u00f3n se incluyeron art\u00edculos cient\u00edficos y revisiones revisados por pares publicados hasta julio de 2013, publicados en ingl\u00e9s, espa\u00f1ol o portugu\u00e9s, que fueron realizados en personas mayores de 65 a\u00f1os, y que estaban indexados en las bases de datos: MEDLINE, Cochrane, DIALNET, ESLSEVIER INSTITUCIONES, SciELO, CINAHL, CUIDEN, Embase e IME. El listado definitivo se ultim\u00f3 tras la revisi\u00f3n manual de las referencias citadas en los estudios seleccionados originariamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revisi\u00f3n se efectu\u00f3 empleando como palabras de b\u00fasqueda las citadas en la Tabla 3, donde tambi\u00e9n pueden consultarse los delimitadores de campo empleados. Las palabras de diferentes filas fueron relacionadas entre s\u00ed mediante los booleanos AND\/Y u OR\/O seg\u00fan procediera.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"165\"><strong>PALABRAS EN INGL\u00c9S<\/strong><\/td>\n<td width=\"198\"><strong>PALABRAS EN ESPA\u00d1OL<\/strong><\/td>\n<td width=\"201\"><strong>DELIMITADORES DE CAMPO<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Inpatients<\/td>\n<td width=\"198\">Hospitalizados<\/td>\n<td width=\"201\">MeSH Terms\/t\u00e9rmino MeSH<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u00abAccidental falls\u201d<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cCa\u00eddas accidentales\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">MeSH Terms\/t\u00e9rmino MeSH<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u201cUnintentional falls\u00bb<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cCa\u00eddas involuntarias\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u201cAnticipated physiological falls\u201d<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cCa\u00eddas fisiol\u00f3gicas predecibles\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u201cUnanticipated physiological falls\u201d<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cCa\u00eddas fisiol\u00f3gicas no predecibles\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Trauma(s)<\/td>\n<td width=\"198\">Trauma(s)<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Traumatism(s)<\/td>\n<td width=\"198\">Traumatismo(s)<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Wound(s)<\/td>\n<td width=\"198\">Herida(s)<\/td>\n<td width=\"201\">MeSH Terms\/t\u00e9rmino MeSH<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Injury(s)<\/td>\n<td width=\"198\">Lesi\u00f3n(s)<\/td>\n<td width=\"201\">MeSH Terms\/t\u00e9rmino MeSH<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">Prevalence<\/td>\n<td width=\"198\">Prevalencia<\/td>\n<td width=\"201\">MeSH Terms\/t\u00e9rmino MeSH<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u00abPost-fall syndrome\u00bb<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cS\u00edndrome post-ca\u00edda\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"165\">\u201cFear of falling\u201d<\/td>\n<td width=\"198\">\u201cMiedo a caer\u201d<\/td>\n<td width=\"201\">Text Word\/palabra del texto<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 3.<\/strong> Palabras de b\u00fasqueda utilizadas para hacer la revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.2 Criterios de selecci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00danicamente fueron seleccionadas revisiones y art\u00edculos cient\u00edficos realizados en personas mayores de 65 a\u00f1os que hab\u00edan sufrido una ca\u00edda intrahospitalaria, excluy\u00e9ndose aquellos realizados en:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Personas que carec\u00edan de capacidad para comprender palabras simples por encontrase en estado de confusi\u00f3n o comatoso, padecer delirios, o sufrir enfermedades como demencia o Alzheimer.<\/li>\n<li>Personas incapaces de deambular en sus propios hogares antes de sufrir la ca\u00edda.<\/li>\n<li>Personas con m\u00faltiples fracturas o fracturas patol\u00f3gicas causadas por c\u00e1ncer, infecciones, trastornos \u00f3seos hereditarios, o quistes \u00f3seos.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5.- RESULTADOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5.1. Resultados de la b\u00fasqueda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del total de estudios hallados con la b\u00fasqueda inicial (Tablas 4 y 5), y tras la eliminaci\u00f3n de duplicados, la b\u00fasqueda se redujo a 19 documentos siendo los restantes excluidos por alguno de los siguientes motivos: i) incumplimiento de los criterios de selecci\u00f3n (16,9%); ii) imposibilidad de determinar resultados aplicables exclusivamente a la poblaci\u00f3n mayor de 65 a\u00f1os (rango de edad de la poblaci\u00f3n de estudio inferior a 65 a\u00f1os) (n= 17,8%); iii)\u00a0 controvertida validez interna y\/o externa, determinada a partir de las preguntas del cuestionario CASP (18,5%); iv) falta de correspondencia de la tem\u00e1tica principal del estudio con alguno de los objetivos planteados (46,8%).<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5.2. Resultados por objetivos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se detallan los principales resultados correspondientes a los dos objetivos espec\u00edficos anteriormente planteados en base a los art\u00edculos seleccionados para realizar la presente revisi\u00f3n (n= 19).<\/p>\n<p><strong>Traumatismo asociado a las ca\u00eddas intrahospitalarias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera general, las ca\u00eddas pueden ser accidentales, fisiol\u00f3gicas predecibles y fisiol\u00f3gicas no predecibles (Quigley y cols., 2006).<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las ca\u00eddas accidentales, suponen alrededor del 14%de las ca\u00eddas. Son las ca\u00eddas provocadas por resbalones o tropezones, y con frecuencia son causadas por factores ambientales (ej. suelo h\u00famedo, cable el\u00e9ctrico), o despistes o imprudencias (ej. no bloquearla silla de ruedas antes de subirse a ella). Las claves para la reducci\u00f3n de este tipo de ca\u00eddas son la identificaci\u00f3n y correcci\u00f3n de los riesgos ambientales y la orientaci\u00f3n de los pacientes a su medio ambiente.<\/li>\n<li>Las ca\u00eddas fisiol\u00f3gicas no predecibles comprenden aproximadamente el 8% de las ca\u00eddas. \u00c9stas incluyen ca\u00eddas derivadas de situaciones tales como convulsiones o desmayos. Las acciones del personal de enfermer\u00eda deben dirigirse a prevenir los episodios repetidos as\u00ed como a reducir la magnitud de las lesiones.<\/li>\n<li>Las ca\u00eddas fisiol\u00f3gicas predecibles son el tipo de ca\u00edda m\u00e1s com\u00fan(78%). Constituyen la mejor oportunidad para planificar intervenciones de cara a su prevenci\u00f3n siendo para ello necesario identificar a los pacientes de alto riesgo de manera precoz e implementar planes de prevenci\u00f3n dise\u00f1ados de manera individualizada.<\/li>\n<\/ul>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>BUSQUEDA<\/strong><\/td>\n<td><strong>M<\/strong><\/td>\n<td><strong>C<\/strong><\/td>\n<td><strong>E<\/strong><\/td>\n<td><strong>Co<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Inpatients AND \u201caccidental falls\u201d AND (trauma OR traumatism OR injury OR wound)<\/td>\n<td>115<\/td>\n<td>8<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>12<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Inpatients AND \u201cunintentional falls\u201d AND (trauma OR traumatism OR injury OR wound)<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Inpatients AND \u201canticipated physiological falls\u201d AND (trauma OR traumatism OR injury OR wound)<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Inpatients AND \u201cunanticipated physiological falls\u201d AND (trauma OR traumatism OR injury OR wound)<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>(\u201cAccidental falls\u201d OR \u201cunintentional falls\u201d OR \u201cunanticipated physiological falls\u201d OR \u201canticipated physiological falls\u201d) AND \u00abpost-fall syndrome\u00bb<\/td>\n<td>5<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>1<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>(\u201cAccidental falls\u201d OR \u201cunintentional falls\u201d OR \u201cunanticipated physiological falls\u201d OR \u201canticipated physiological falls\u201d) AND \u00abfear of falling\u00bb AND \u201cinpatients\u201d<\/td>\n<td>5<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>(\u201cAccidental falls\u201d OR \u201cunintentional falls\u201d OR \u201cunanticipated physiological falls\u201d OR \u201canticipated physiological falls\u201d) AND inpatients AND prevalence<\/td>\n<td>24<\/td>\n<td>14<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 4<\/strong>. Resultados de la b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica realizada en las bases de datos MEDLINE (M), CINAHL (C), Embase (E) y Cochrane (Co).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>BUSQUEDA<\/strong><\/td>\n<td><strong>Cu<\/strong><\/td>\n<td><strong>I<\/strong><\/td>\n<td><strong>S<\/strong><\/td>\n<td><strong>D<\/strong><\/td>\n<td><strong>EI<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Hospitalizados AND\/Y \u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>15<\/td>\n<td>3<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u201cS\u00edndrome post-ca\u00edda\u201d AND\/Y anciano<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>6<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u201cMiedo a caer\u201d AND\/Y anciano<\/td>\n<td>5<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>29<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>30<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Ca\u00eddas AND\/Y prevalencia AND\/Y hospitalizado AND\/Y anciano<\/td>\n<td>4<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>837<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>12<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d AND\/Y prevalencia AND\/Y hospitalizado AND\/Y anciano<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>18<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anciano AND\/Y ca\u00edda<\/td>\n<td>198<\/td>\n<td>49<\/td>\n<td>&gt;1000<\/td>\n<td>14<\/td>\n<td>393<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anciano AND\/Y \u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cCa\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>24<\/td>\n<td>27<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anciano AND\/Y ca\u00edda AND\/Y hospital<\/td>\n<td>91<\/td>\n<td>3<\/td>\n<td>&gt;1000<\/td>\n<td>4<\/td>\n<td>154<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anciano AND\/Y \u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cCa\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d AND\/Y hospital<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>23<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Hospitalizados AND\/Y ca\u00eddas<\/td>\n<td>61<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>&gt;1000<\/td>\n<td>12<\/td>\n<td>199<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Hospitalizados AND\/Y \u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cCa\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>22<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u201cMiedo a caerse\u201d AND\/Y anciano<\/td>\n<td>4<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>16<\/td>\n<td>4<\/td>\n<td>21<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Ca\u00eddas AND\/Y prevalencia AND\/Y anciano<\/td>\n<td>33<\/td>\n<td>7<\/td>\n<td>799<\/td>\n<td>5<\/td>\n<td>217<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u201cCa\u00eddas accidentales\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas involuntarias\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas no predecibles\u201d OR\/O \u201cca\u00eddas predecibles\u201d AND\/Y prevalencia AND\/Y anciano<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>27<\/td>\n<td>0<\/td>\n<td>0<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 5<\/strong>. Resultados de la b\u00fasqueda bibliogr\u00e1fica realizada en las bases de datos CUIDEN (Cu), IME (I), SciELO (S), DIALNET (D) y ESLSEVIER INSTITUCIONES (EI). Las b\u00fasquedas bibliogr\u00e1ficas que produjeron &gt; 500 resultados fueron descartadas por su inespecificidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lesiones derivadas de las ca\u00eddas, con independencia del tipo, han sido clasificadas en 4 categor\u00edas (Krauss y cols., 2005; Mion y cols., 2012):<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Menores\/leves. Las lesiones menores incluyen moretones, cortes menores, abrasiones de la piel con sangrado escaso, contusiones leves, hinchaz\u00f3n, equ\u00edmosis o hematomas, y Las intervenciones de enfermer\u00eda deben dirigirse a la limpieza de la herida, aplicaci\u00f3n de vendajes o hielo en la zona afectada, elevaci\u00f3n de miembros o aplicaci\u00f3n de medicaci\u00f3n t\u00f3pica.<\/li>\n<li>Moderadas<strong>.<\/strong> Las lesiones moderadas implican un sangrado excesivo, laceraciones que requieren puntos de sutura, p\u00e9rdida temporal de la conciencia y traumatismo craneal Suelen implicar la necesidad de sutura, adem\u00e1s de ser necesaria la limpieza de la herida y control del sangrado, la realizaci\u00f3n de curas complejas, el control de constantes y del nivel de conciencia, y el manejo y control del dolor.<\/li>\n<li>Grave<strong>s\/mayores<\/strong>. Las lesiones graves incluyen fracturas, hematomas subdurales y otros traumatismos craneales severos, dislocaciones e incluso paros card\u00edacos. Estas lesiones pueden precisar cirug\u00eda, escayola o tracci\u00f3n, as\u00ed como requerir consulta por lesi\u00f3n neurol\u00f3gica o lesi\u00f3n interna.<\/li>\n<li>Muerte. En este caso el paciente fallece a consecuencia delas lesiones sufridas por la ca\u00edda hospitalaria, no por los eventos fisiol\u00f3gicos que pudieran provocar su ingreso o la ca\u00edda.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La frecuencia as\u00ed como el tipo de lesiones derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias en los estudios seleccionados pueden ser consultados en la Tabla 6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 5% (Bradley y cols., 2010) &#8211; 44% (Donoghue y cols., 2003) de las personas que caen sufren alg\u00fan tipo de herida, de las cuales el 65% (Johnson y cols., 2011) &#8211; 100 % (Donoghue y cols., 2003) son heridas menores, el 3,4% (Church y cols., 2011) &#8211; 12,7% (Fischer y cols., 2006) son moderadas y el 2,8% (Stenvall y cols., 2006) &#8211; 34 % (Johnson y cols., 2011) son graves. Las lesiones se localizaron fundamentalmente en extremidades inferiores (41%), regi\u00f3n cr\u00e1neo-facial (37%) y extremidades superiores (24%) (Mion et al., 2012). En relaci\u00f3n al tipo de lesiones halladas destacan el dolor y las lesiones de tejidos blandos entre las lesiones leves (Hitcho y cols., 2004; Krauss y cols., 2005; Stenvall y cols., 2006; Church y cols., 2011; Johnson y cols., 2011) y las fracturas (Hitcho y cols., 2004; Vasallo y cols., 2005; Krauss y cols., 2005; Fischer y cols., 2006; Stenvall y cols., 2006; Bradley y cols., 2010; Church y cols., 2011; Johnson y cols., 2011) entre las graves. Las lesiones moderadas fueron muy diversas.<\/p>\n<table style=\"height: 3126px;\" width=\"783\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"158\"><strong>ESTUDIO<\/strong><\/td>\n<td width=\"423\"><strong>RESULTADOS<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Mion y cols., 2012<\/td>\n<td width=\"423\">228\/784 pacientes (29%) sufrieron una lesi\u00f3n a consecuencia de una ca\u00edda intrahospitalaria, de las cuales: 187 (82%) fueron <strong>menores<\/strong>; 16 (7%) <strong>moderadas<\/strong>, 21 (9%) <strong>mayores<\/strong> y 4 (2%; 1 hematoma subdural y 3 fracturas de cadera) resultaron en muerte durante la hospitalizaci\u00f3n. Las lesiones se localizaron en las extremidades inferiores, excluyendo las de la cadera (27%), la cabeza, sin considerar las de la regi\u00f3n facial (25%), las extremidades superiores (24%), la cadera (14%), la cara (12%), la espalda (7%), entre otros (8%). En ocasiones, los pacientes presentaron lesiones en diferentes localizaciones.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Johnson y cols., 2011<\/td>\n<td width=\"423\">382 pacientes sufrieron 577 ca\u00eddas. 471 pacientes no presentaron ning\u00fan tipo de herida (82%). Entre los restantes, las lesiones observadas fueron: 13 pacientes cursaron con dolor (2%); 85 pacientes sufrieron <strong>heridas<\/strong> <strong>leves<\/strong> (15%) como lesiones de tejidos blandos (contusiones, desgarros, laceraciones cut\u00e1neas\u2026) y 8 pacientes sufrieron <strong>heridas<\/strong> <strong>graves<\/strong> (1%) a destacar: fracturas, deterioro temporal del estado cl\u00ednico, hematoma que precis\u00f3 de intervenci\u00f3n quir\u00fargica).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Church y cols., 2011<\/p>\n<p>&nbsp;<\/td>\n<td width=\"423\">En el periodo de estudio, se registraron 190 ca\u00eddas en 154 pacientes. El 17% de \u00e9stos presentaron ca\u00eddas recurrentes (26 de 154). En concreto, 19 personas cayeron 2 veces, 5 personas cayeron 3 veces, 1 persona cay\u00f3 4 veces y 1 persona cay\u00f3 en 5 ocasiones distintas. 133 pacientes no sufrieron ning\u00fan tipo de lesi\u00f3n (70%). Por el contrario: 52 (27%) sufrieron heridas leves: 31 abrasiones o peque\u00f1as laceraciones (16%), 15 hematomas (8%), 2 problemas en la incisi\u00f3n quir\u00fargica (1%) y 2 epistaxis (1%); 2 (1%) sufrieron lesiones moderadas: 1 laceraci\u00f3n que precis\u00f3 de sutura y 1 levantamiento de una u\u00f1a del pie que requiso remoci\u00f3n de la misma; y 1 sufri\u00f3 una herida grave (fractura de cadera).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Bradley y cols., 2010<\/td>\n<td width=\"423\">513 pacientes sufrieron 636 ca\u00eddas. S\u00f3lo el 5% present\u00f3 evidencia de trauma tras la exploraci\u00f3n f\u00edsica efectuada posteriormente a la ca\u00edda, observ\u00e1ndose laceraciones, hinchaz\u00f3n y equimosis. Tras la realizaci\u00f3n de pruebas de imagen las lesiones m\u00e1s frecuentemente halladas fueron las fracturas (3 de cadera, 1 de h\u00famero, 1 de v\u00e9rtebras, 1 nasal y 1 de costilla).\u00a0 Otras lesiones constatadas fueron: 2 hematomas subdurales, 2 hematomas de tejido blando y 2 efusiones de rodilla.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Stenvall y cols., 2006<\/td>\n<td width=\"423\">El 27% de la poblaci\u00f3n de estudio (26 de 97 pacientes) sufrieron 60 ca\u00eddas. 16 pacientes cayeron en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n (con una media de 2,3 \u00b1 2,1 veces). \u00a0El 32% de las ca\u00eddas se asociaron a alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n: 15 (25%) fueron <strong>heridas leves<\/strong> (AIS 1) tales como moretones, contusiones\u2026; y 4 (7%) fueron <strong>lesiones graves<\/strong> (AIS 3): 2 fracturas de cadera, 1 fractura de costilla con neumot\u00f3rax y 1 fractura craneal m\u00faltiple.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Fischer y cols., 2006<\/td>\n<td width=\"423\">El 1,4% de la poblaci\u00f3n de estudio sufri\u00f3 una ca\u00edda durante su ingreso hospitalario. 962 pacientes (89%) experimentaron una \u00fanica ca\u00edda y 120 pacientes (11%) ca\u00eddas recurrentes. De todos ellos 101 pacientes (84.2%) cayeron dos veces, 9 pacientes cayeron tres veces, 7 pacientes cayeron cuatro veces, 2 pacientes cayeron cinco veces y 1 paciente cay\u00f3 seis veces.\u00a0 631 pacientes que sufrieron una \u00fanica ca\u00edda (65,6%) y 88 pacientes que experimentaron 2 o m\u00e1s ca\u00eddas (73,3%) no sufrieron ning\u00fan tipo de lesi\u00f3n a consecuencia de la ca\u00edda. Por el contrario, \u00a0se constat\u00f3 la presencia de: <strong>lesiones menores<\/strong> en 273 pacientes que sufrieron una \u00fanica ca\u00edda (28,4%) y 26 pacientes que experimentaron ca\u00eddas recurrentes (21,70%); <strong>lesiones moderadas<\/strong> en 38 pacientes que sufrieron una \u00fanica ca\u00edda (4%) y 4 pacientes que experimentaron ca\u00eddas recurrentes (3,3%); <strong>lesiones graves<\/strong> en 20 pacientes que sufrieron una \u00fanica ca\u00edda (2,1%) y 2 pacientes que experimentaron ca\u00eddas recurrentes (1,7%). Las lesiones graves m\u00e1s frecuentes incluyeron: sangrado excesivo\/grave o laceraci\u00f3n (53,6%), fractura o dislocaci\u00f3n (15,9%), hematoma o contusi\u00f3n (13,0%), otras (17,5%). Se produjeron dos <strong>muertes<\/strong> a consecuencia de una ca\u00edda intrahospitalaria, ambas en personas con ca\u00eddas recurrentes.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Krauss y cols., 2005<\/td>\n<td width=\"423\">98 pacientes sufrieron 98 ca\u00eddas. Aproximadamente el 37% (36\/98) de las ca\u00eddas dio lugar a alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n, incluyendo lesiones menores (32\/98, 33%) y lesiones moderadas-graves (4\/98, 4%). Las lesiones menores incluyeron: dolor e inflamaci\u00f3n (n=13), abrasiones y rasgu\u00f1os (n=10), sangrados (n=4), laceraciones, pinchazos o perforaciones (n=3), contusiones menores (n=1), \u00e1reas enrojecidas en la piel (n=1).\u00a0 Las <strong>l<\/strong>esiones moderadas abarcaron: contusiones moderadas o hematomas (n=1) y esguinces de cuello (n=1). Por \u00faltimo, las lesiones graves incluyeron: una contusi\u00f3n l\u00f3bulo frontal con hemorragia aguda y una fractura intertrocant\u00e9rica del f\u00e9mur.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Vasallo y cols., 2005<\/td>\n<td width=\"423\">56 de 150 pacientes que sufrieron una ca\u00edda intrahospitalaria presentaron una lesi\u00f3n (73 ca\u00eddas asociadas a lesi\u00f3n, 30%), pero s\u00f3lo 5 (2,1%) fueron <strong>lesiones graves<\/strong>: 2 fracturas de cuello femoral, 1 fractura por avulsi\u00f3n del troc\u00e1nter menor del f\u00e9mur, 1 fractura de nariz \/ cr\u00e1neo y 1 fractura de pelvis. Cuatro de los cinco pacientes con lesiones graves sufrieron ca\u00eddas recurrentes.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Hitcho y cols., 2004<\/td>\n<td width=\"423\">El 42% de la poblaci\u00f3n de estudio (n= 183) sufri\u00f3 alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n (n\u00ba ca\u00eddas = 128). Entre las <strong>lesiones leves<\/strong> se registraron: dolor e inflamaci\u00f3n (n= 34; 18,6%), abrasiones y rasgu\u00f1os (n=27; 14.8%), sangrado (n= 25; 13,7%) y hematomas y contusiones (n= 23; 12,5%). Las heridas de moderadas-graves supusieron el 8% de las heridas, un total de 14, que incluyeron: laceraciones, perforaciones y pinchazos (n= 4; 2%), fracturas (n= 2, el 1% de las lesiones), hematomas subdurales (n= 2; 1%) y otros traumatismos craneales (n= 6; 3%), p\u00e9rdida de consciencia (n= 1; 0,5%) y paro card\u00edaco con resultado de muerte (n= 1; 0,5%).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"158\">Donoghue y cols., 2003<\/td>\n<td width=\"423\">91 pacientes sufrieron 118 ca\u00eddas. La mayor\u00eda, el 56%, no present\u00f3 ninguna lesi\u00f3n, el 44% restante sufri\u00f3 alg\u00fan tipo de <strong>lesi\u00f3n leve<\/strong>: el 22% de las personas que cayeron sufrieron dolor y el 26% de los pacientes sufrieron alguna laceraci\u00f3n o contusi\u00f3n. No se tuvo constancia de ning\u00fan tipo de fractura o de herida severa, ni tampoco de ninguna muerte a consecuencia de una ca\u00edda durante la duraci\u00f3n del estudio.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 6. <\/strong>Tipo de ca\u00eddas m\u00fasculo-esquel\u00e9ticas y de tejidos blandos sufridas por pacientes durante su ingreso hospitalario.<\/p>\n<p><strong>S\u00edndrome post-ca\u00edda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas son devastadoras para los pacientes, no s\u00f3lo por las heridas f\u00edsicas que pueden experimentar, sino tambi\u00e9n por las consecuencias psicol\u00f3gicas que pueden desencadenar (miedo a nuevas ca\u00eddas o humillaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome post-ca\u00edda (SPC) se define como un cambio en el comportamiento de la persona que ha sufrido una ca\u00edda y que favorece la restricci\u00f3n de la movilidad y el miedo a volver a caerse. El miedo a caerse conlleva una disminuci\u00f3n de la actividad f\u00edsica, que favorece la aparici\u00f3n de incapacidad, la disminuci\u00f3n del control postural y la dificultad para realizar actividades cotidianas, lo que en definitiva se traduce en su dependencia de otras personas. Cuando esta situaci\u00f3n se prolonga en el tiempo, las personas con SPC entran en un c\u00edrculo vicioso que se acaba perpetuando, y que puede desembocar en un mayor riesgo de sufrir nuevas ca\u00eddas (Cumming y cols., 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transcendencia del SPC es tal que su frecuencia en personas octogenarias supera a la del miedo a otros posibles acontecimientos negativos (ej. robos, problemas econ\u00f3micos) (Howland y Peterson, 1993). Asimismo, el SPC cobra especial inter\u00e9s entre las mujeres por su mayor frecuencia (74% mujeres <em>versus <\/em>26% hombres). En relaci\u00f3n a esta \u00faltima aseveraci\u00f3n cabe decir sin embargo que se cree que los datos entre hombres est\u00e1n infraestimados, por reticencia de \u00e9stos a aceptar que sienten miedo a algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los datos anteriormente comentados, hasta el momento son escasos los estudios realizados para determinar la prevalencia de este s\u00edndrome en personas de la tercera edad (Tabla 7). La prevalencia de SPC es del 12% (Lachman y cols., 1998) &#8211; 92% (Aoyagi y cols., 1998), seg\u00fan las diferentes fuentes de consulta. La presencia de ca\u00eddas previas representa\u00a0 un factor a tener en consideraci\u00f3n.<\/p>\n<table width=\"567\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"151\"><strong>REFERENCIA <\/strong><\/td>\n<td width=\"113\"><strong>PREVALENCIA<\/strong><\/td>\n<td width=\"66\"><strong>EDAD (A\u00d1OS)<\/strong><\/td>\n<td width=\"85\"><strong>CA\u00cdDAS PREVIAS<\/strong><\/td>\n<td width=\"151\"><strong>PROCEDENCIA DE LA MUESTRA<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Lach, 2005<\/td>\n<td width=\"113\">30,6-47,2%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226565<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Murphy y cols., 2003<\/td>\n<td width=\"113\">27%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226572<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Cumming y cols., 2000<\/td>\n<td width=\"113\">30%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226565<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Hospital (ninguna patolog\u00eda en concreto)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Howland y cols., 1998<\/td>\n<td width=\"113\">56%<\/p>\n<p>&nbsp;<\/td>\n<td width=\"66\">\u226565<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Aoyagi y cols., 1998<\/td>\n<td width=\"113\">92%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226565<\/td>\n<td width=\"85\">SI<\/td>\n<td width=\"151\">Instituci\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Lachman y cols., 1998<\/td>\n<td width=\"113\">12-65%<\/td>\n<td width=\"66\">65-93<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\"><\/td>\n<td width=\"113\"><\/td>\n<td width=\"66\"><\/td>\n<td width=\"85\"><\/td>\n<td width=\"151\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Vellas y cols., 1997<\/td>\n<td width=\"113\">32%<\/td>\n<td width=\"66\">&gt;65<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Burker y cols., 1995<\/td>\n<td width=\"113\">47%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226565<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Hospital (pacientes con v\u00e9rtigo)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"151\">Tinetti y cols., 1994<\/td>\n<td width=\"113\">24%<\/td>\n<td width=\"66\">\u226572<\/td>\n<td width=\"85\">NO<\/td>\n<td width=\"151\">Casa particular<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 7.<\/strong> Prevalencia del s\u00edndrome post-ca\u00edda en personas a partir de la sexta d\u00e9cada de la vida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6.- DISCUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas intrahospitalarias son una fuente importante de morbilidad y mortalidad. A pesar de ser infortunios aparentemente simples, las ca\u00eddas son eventos complejos desde el punto de vista m\u00e9dico. Atendiendo a los resultados de la presente revisi\u00f3n se observa que la mayor parte de los pacientes hospitalizados que sufren una ca\u00edda, no experimentan ninguna lesi\u00f3n f\u00edsica a consecuencia de la misma, y cuando se produce es mayoritariamente de severidad leve. Esto podr\u00eda explicarse por la inmediata actuaci\u00f3n del personal de enfermer\u00eda tras su aparici\u00f3n (Johnson y cols., 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tipo de lesiones f\u00edsicas de car\u00e1cter leve y grave sufridas por los pacientes hospitalizados, son similares entre los estudios contemplados en la presente revisi\u00f3n. Al respecto cabe hacer una menci\u00f3n especial a las fracturas y concretamente a las fracturas de cadera no s\u00f3lo por su repercusi\u00f3n desde el punto de vista econ\u00f3mico, sino por ser una de las consecuencias m\u00e1s devastadoras de las ca\u00eddas en personas mayores por la importante morbi-mortalidad asociada. Se ha estimado que aproximadamente una cuarta parte de las personas mayores que sufren una fractura de cadera mueren en los seis meses posteriores a la lesi\u00f3n y los que logran sobrevivir tienen un riesgo aumentado de mortalidad incluso hasta 10 a\u00f1os tras la fractura.\u00a0 Por otra parte, m\u00e1s de la mitad de los ancianos que sobreviven a esta lesi\u00f3n tienden a ser institucionalizados, y entre estos, casi la mitad permanece institucionalizada m\u00e1s de un a\u00f1o. Estos pacientes experimentan una disminuci\u00f3n del 10 al 15% de la esperanza de vida y en general una merma importante de la calidad de vida (Fuller, 2000). Al margen de lo referido en relaci\u00f3n a las fracturas de cadera, hay que tener presente que incluso las lesiones de tejidos blandos pueden causar importantes alteraciones funcionales, dolor y angustia en las personas con un nivel de salud m\u00e1s comprometido. Estas lesiones supuestamente \u00abmenores\u00bb, o incluso las ca\u00eddas en las que no se produce da\u00f1o f\u00edsico, pueden marcar el comienzo de un ciclo negativo que desembocar\u00eda en la limitaci\u00f3n de la actividad f\u00edsica de las personas con la consiguiente p\u00e9rdida adicional de fuerza e independencia (Bradley y cols., 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disparidad en la frecuencia con la que se producen lesiones asociadas a ca\u00eddas entre los estudios revisados podr\u00eda explicarse en base a diferencias en el dise\u00f1o metodol\u00f3gico, y concretamente a <sup>1<\/sup>diferencias en la procedencia de la poblaci\u00f3n de estudio (hospitales, plantas, servicios),\u00a0 <sup>2<\/sup>la estrategia seguida para registrar las ca\u00eddas acontecidas (retrospectiva o prospectivamente, de manera voluntaria u obligatoria) as\u00ed como el tipo de lesi\u00f3n sufrida, <sup>3<\/sup>los procedimientos de recolecci\u00f3n de datos [de manera objetiva \u2013mediante pruebas m\u00e9dicas] o subjetiva [informaci\u00f3n obtenida a partir del propio paciente a quien se le interroga sobre su estado de salud]), y <sup>4<\/sup>el grupo control empleado (en algunos estudios personas que no se caen, mientras que en otros personas que sufren ca\u00eddas y no se lesionan) (Donoghue y cols., 2003; Hitcho y cols., 2004; Krauss y cols., 2005; Mion y cols., 2012). En relaci\u00f3n al procedimiento seguido para registrar el tipo de lesi\u00f3n cabe se\u00f1alar\u00a0 que algunos autores como Bradley y cols. (2010) definieron \u201clesi\u00f3n como consecuencia de una ca\u00edda\u201d \u00fanicamente cuando el diagn\u00f3stico de la lesi\u00f3n era efectuado mediante pruebas de imagen. Teniendo en cuenta que no todos los pacientes que sufrieron una ca\u00edda fueron explorados mediante dichas pruebas, es posible que la incidencia de lesiones fuera mayor que la referida al menos para lesiones leves y moderadas. Por el contrario, los pacientes con lesiones graves cuyo cuadro suele acompa\u00f1arse de dolor y alteraci\u00f3n del estado mental, es improbable que su diagn\u00f3stico fuera obviado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al margen de las diferencias metodol\u00f3gicas anteriormente referidas es importante considerar las siguientes v\u00edas como posibles causas de infraestimaci\u00f3n de resultados en los estudios que refieren las incidencias m\u00e1s bajas:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El personal sanitario como consecuencia de la presi\u00f3n ejercida por gestores de hospitales, cuyo af\u00e1n es velar por la reducci\u00f3n de la tasa de ca\u00eddas y por unos est\u00e1ndares de calidad, tienden a subestimar las ca\u00eddas as\u00ed como las lesiones derivadas de \u00e9stas. Es improbable sin embargo, que \u00e9ste argumento sea extensible a las ca\u00eddas graves o las lesiones graves derivadas de ca\u00eddas (Bradley y cols., 2010).<\/li>\n<li>Por otra parte, otra posible causa de infraestimaci\u00f3n radica en los propios pacientes quienes tras sufrir una ca\u00edda durante su ingreso, omiten el suceso a personal sanitario por miedo a que sea aconsejado su ingreso en una residencia tras el alta. Asimismo, las personas de edad m\u00e1s avanzada, con problemas de memoria, igualmente pueden tener problemas para relatar ca\u00eddas menores que pudieran sufrir en el hospital (Fischer y cols., 2006).<\/li>\n<li>En tercer lugar, es importante tener presente el ratio de personal sanitario por paciente como posible factor. Algunos autores se\u00f1alan a los servicios con menores ratios como aquellos donde tambi\u00e9n se constatan las incidencias de ca\u00eddas m\u00e1s bajas (Hitcho y cols., 2004)<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a las consecuencias ps\u00edquicas derivadas de las ca\u00eddas, se puede comprobar a la luz de los resultados del presente estudio, que la prevalencia var\u00eda en funci\u00f3n de si existen antecedentes previos de ca\u00eddas. Existe una estrecha relaci\u00f3n entre sufrir una ca\u00edda y desarrollar un miedo atroz a caer,\u00a0 hasta el punto de que se ha llegado a dudar cu\u00e1l de los dos eventos es anterior (Friedman y cols., 2002). Ambos aspectos comparten no s\u00f3lo factores de riesgo sino tambi\u00e9n factores predictivos, lo que ha llevado a concluir que con independencia de cu\u00e1l de los dos se produzca primero, cada uno de manera independiente es un factor de riesgo para desarrollar el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El miedo a caer es uno m\u00e1s de los factores a tener en cuenta a la hora de estudiar la prevalencia del SPC, cobrando gran importancia el m\u00e9todo de evaluaci\u00f3n utilizado para estudiar su presencia (Alarc\u00f3n y cols., 2009). En este sentido \u00a0se sabe que las cifras de prevalencia son menores cuando ante la pregunta \u00bftienes miedo a caer? la respuesta requerida es de tipo dicot\u00f3mico (\u00abno\u00bb frente a la \u201caceptaci\u00f3n de un cierto grado de miedo\u201d). Por el contrario, un aumento de \u00e9sta es evidente cuando la respuesta refleja una gradaci\u00f3n (p.ej., \u00abmucho miedo\u00bb, \u00abun poco de miedo\u00bb o \u00abmoderadamente asustado\u00bb). Y sin duda alguna, las cifras m\u00e1s elevadas de prevalencia se constatan cuando su registro se realiza en relaci\u00f3n a alg\u00fan tipo de actividad como por ejemplo \u201csalir cuando el suelo est\u00e1 resbaladizo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El miedo a caer es un marcador de fragilidad en la poblaci\u00f3n anciana. La importancia de su estudio, no deber\u00eda limitarse \u00fanica y exclusivamente a determinar datos estad\u00edsticos acerca de su trascendencia, sino en investigar los beneficios derivados de su tratamiento por tratarse de un factor modificable. En este sentido se ha llegado a sugerir la inclusi\u00f3n de pruebas de detecci\u00f3n en chequeos rutinarios realizados a personas mayores (Martin y cols., 2005) al comprobarse que la implantaci\u00f3n de programas encaminados a prevenir el SPC mediante el aumento de la autoconfianza para realizar actividades f\u00edsicas y mejorar del grado de movilidad, conllevan una reducci\u00f3n de su incapacidad y dependencia de otros en la realizaci\u00f3n de actividades cotidianas as\u00ed como una mejora de su estado mental (ej. nivel de ansiedad) (Li y cols., 2005).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atendiendo a los datos anteriormente referidos puede afirmarse que en el siglo XXI las ca\u00eddas intrahospitalarias siguen siendo un aspecto dif\u00edcil de manejar. Aun cuando algunos autores sostienen que un determinado n\u00famero de ca\u00eddas intrahospitalarias es inevitable y por tanto debieran ser asumibles (Vasallo y cols., 2005), su prevenci\u00f3n es prioritaria debido a que comprometen la recuperaci\u00f3n de pacientes hospitalizados, en ocasiones con resultado de muerte. La adopci\u00f3n de medidas preventivas es imperativa, especialmente en pacientes con alta propensi\u00f3n a caer (pacientes que se sometieron a alg\u00fan tipo de tratamiento quir\u00fargico que condiciona su actividad funcional durante el postoperatorio, pacientes que sufren delirio postoperatorio, \u2026) (Fischer y cols., 2006; Mion y cols., 2012). No se debe olvidar que las ca\u00eddas se est\u00e1n utilizando como marcadores de riesgo perioperatorio (Church y cols., 2011) y que actualmente las compa\u00f1\u00edas de seguros demandan entornos seguros como elementos clave de la calidad de la atenci\u00f3n prestada (Bradley y cols., 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7.- CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales conclusiones derivadas del presente trabajo de revisi\u00f3n son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las ca\u00eddas intrahospitalarias en personas mayores de 65 a\u00f1os se asocian a importantes repercusiones f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas.<\/li>\n<li>Aproximadamente la mitad de los ancianos hospitalizados que caen durante su ingreso sufren alg\u00fan tipo de herida m\u00fasculo-esquel\u00e9tica o de tejidos blandos, siendo frecuentes las ca\u00eddas recurrentes (11-17%).<\/li>\n<li>Las lesiones menores en extremidades inferiores son las m\u00e1s comunmente asociadas a las ca\u00eddas intrahospitalarias, concretamente las contusiones, desgarros y laceraciones cut\u00e1neas acompa\u00f1adas de sintomatolog\u00eda dolorosa. Sin embargo, un 4-6% sufre alg\u00fan tipo de fractura, siendo la de cadera la m\u00e1s recurrente, que causa un importante impacto en la salud de los ancianos (morbilidad significativa, movilidad reducida, disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n y p\u00e9rdida de la independencia).<\/li>\n<li>El s\u00edndrome post-ca\u00edda es frecuente en personas de la tercera edad, especialmente en aquellas con historia previa de ca\u00eddas, en las que la prevalencia llega a ser del 92%.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8.- BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aoyagi K, Ross PD, Davis JW, Wasnich RD, Hayashi T, Takemoto T. Falls among community-dwelling elderly in Japan. J Bone Miner Res. 1998; 13: 1468-74.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Burker EJ, Wong H, Sloane PD, Mattingly D, Preisser J, Mitchell CM. Predictors of fear of falling in dizzy and nondizzy elderly. Psychol Aging. 1995; 10: 104-10.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cumming RG, Salkeld G, Thomas M, Szonyi G. Prospective study of the impact of fear of falling on activities of daily living, SF-36 scores, and nursing home admission. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2000; 55: M299-305.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Fuller GF. Falls in the elderly. Am Fam Physician. 2000; 61: 2159-68.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Halfon P, Eggli Y, Van Melle G, Vagnair A. Risk of falls for hospitalized patients: a predictive model based on routinely available data. J Clin Epidemiol. 2001; 54: 1258-66.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Howland J, Lachman ME, Peterson EW, Cote J, Kasten L, Jette A. Covariates of fear of falling and associated activity curtailment. Gerontologist. 1998; 38: 549-55.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Howland J, Peterson EW. Fear of falling among the community dwelling elderly. J Aging Health. 1993; 5: 229-43.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lach HW. Incidence and risk factors for developing fear of falling in older adults. Public Health Nurs. 2005; 22: 45-52.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lachman ME, Howland J, Tennstedt S, Jette A, Assmann S, Peterson EW. Fear of falling and activity restriction: the Survey of Activities and Fear of Falling in the Elderly (SAFE). J Gerontol B Psychol Sci Soc Sci. 1998; 53: P43-P50.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laguna Parras JM. Incidencia de ca\u00eddas en un hospital de nivel 1: factores relacionados. Gerokomos 2011; 22: 167-73.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Li F, Fisher J, Harmer P, McAuley E. Falls self-efficacy as a mediator of fear of falling in an exercise intervention for older adults. J Gerontol B Psychol Sci Soc Sci. 2005; 60B: P34-40.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Martin FC, Hart D, Spector T, Doyle DV, Harari D. Fear of falling limiting activity in young-old women is associated with reduced functional mobility rather than psychological factors. Age Ageing. 2005; 34: 282-7.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mion LC, Chandler AM, Waters TM, Dietrich MS, Kessler LA, Miller ST, et al. Is it possible to identify risks for injurious falls in hospitalized patients? Jt Comm J Qual Patient Saf. 2012; 38: 408-13.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Montalvo JIG, P\u00e9rez PG, Vega AM, Alarc\u00f3n MTA, de Linera JLMA, Garay EG, et al. La unidad de ortogeriatr\u00eda de agudos. Evaluaci\u00f3n de su efecto en el curso cl\u00ednico de los pacientes con fractura de cadera y estimaci\u00f3n de su impacto econ\u00f3mico. Rev Esp Ger Geront. 2011; 46: 193-9.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Murphy SL, Dubin JA, Gill TM. The development of fear of falling among community-living older women: predisposing factors and subsequent fall events. 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Age Ageing. 1997; 26: 189-93.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias Autora principal: Mar Mosteiro Vali\u00f1o Vol. XVII; n\u00ba 4; 170<\/p>\n","protected":false},"author":1028,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[83],"tags":[298,15660,15659,3802],"class_list":["post-65866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enfermeria","tag-anciano","tag-caidas-en-ancianos","tag-caidas-intrahospitalarias","tag-revision-bibliografica","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Consecuencias derivadas de las ca\u00eddas intrahospitalarias Autora principal: Mar Mosteiro Vali\u00f1o Vol. XVII; 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