{"id":71589,"date":"2023-05-24T10:27:04","date_gmt":"2023-05-24T08:27:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=71589"},"modified":"2024-02-28T09:49:33","modified_gmt":"2024-02-28T08:49:33","slug":"trauma-y-salud-que-aportan-los-modelos-de-descodificacion-biologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/trauma-y-salud-que-aportan-los-modelos-de-descodificacion-biologica\/","title":{"rendered":"Trauma y salud. \u00bfQu\u00e9 aportan los modelos de \u201cdescodificaci\u00f3n biol\u00f3gica\u201d?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trauma y salud. \u00bfQu\u00e9 aportan los modelos de \u201cdescodificaci\u00f3n biol\u00f3gica\u201d?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Yolanda Alonso Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XVIII; n\u00ba 10; 458<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trauma and health. What do \u00abbiological decoding\u00bb models have to offer?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 01\/05\/2023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 19\/05\/2023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XVIII. N\u00famero 10 Segunda quincena de Mayo de 2023 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XVIII; n\u00ba 10; 458<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autora:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yolanda Alonso Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Departamento de Psicolog\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, Almer\u00eda, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen: <\/strong>Desde los a\u00f1os 90 del pasado siglo, la \u201cdescodificaci\u00f3n biol\u00f3gica\u201d se ha sumado con fuerza al mercado de modelos alternativos para el abordaje de la enfermedad. El inter\u00e9s popular contrasta con la ausencia casi total de revisiones de sus postulados o comprobaciones documentadas de su efectividad, tanto desde la observaci\u00f3n cl\u00ednica como estad\u00edstica. El modelo se basa en el presupuesto general del origen ps\u00edquico de toda afecci\u00f3n m\u00e9dica, y propone conexiones concretas y espec\u00edficas entre el s\u00edntoma y el tipo de emoci\u00f3n o acontecimiento vital que lo provoca. El abordaje terap\u00e9utico se realiza a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas cuyo objetivo es la comprensi\u00f3n de esas conexiones en la biograf\u00eda del paciente y la modificaci\u00f3n de las emociones subyacentes, de modo que los programas de los que el s\u00edntoma forma parte queden \u201cdescodificados\u201d. Se discute la plausibilidad de estas ideas y se proponen l\u00edneas de investigaci\u00f3n que permitan valorar su utilidad cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Palabras clave<\/em>: descodificaci\u00f3n biol\u00f3gica, medicina alternativa, modelos de salud<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract: <\/strong>Since the 1990s, \u00abbiological decoding\u00bb has strongly joined the market of alternative models for approaching the disease. This popular interest contrasts with the almost complete lack of revisions of its postulates or documented proof of its effectiveness, both from clinical and statistical point of view. The model is based on the general assumption of the psychic origin of any medical condition, and proposes concrete and specific connections between the symptom and the type of emotion or life event that causes it. The therapeutic approach is conducted through the use of psychological techniques aimed at understanding these connections in the patient&#8217;s biography and modifying the underlying emotions, so that the programs of which the symptom is a part are \u00abdecoded\u00bb. The plausibility of these ideas is discussed and lines of research are proposed to assess their clinical usefulness.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Keywords<\/em>: biological decoding, alternative medicine, health models<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La autora de este manuscrito declara que<\/em>: El manuscrito es original y no contiene plagio, no ha sido publicado en ning\u00fan otro medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en ninguna otra revista. El manuscrito no contiene im\u00e1genes ni gr\u00e1ficos. El manuscrito no consiste en una investigaci\u00f3n emp\u00edrica ni cl\u00ednica. No hay identidades de pacientes cuyo anonimato necesite ser preservado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El convencimiento de que los afectos, el temperamento o los h\u00e1bitos tienen un papel central en el funcionamiento del organismo, y por ende en el desarrollo de enfermedades, forma parte de una l\u00ednea de pensamiento que se puede rastrear hacia atr\u00e1s hasta tiempos de Hip\u00f3crates. Se suele considerar a Galeno (siglo II d. C.) el pionero de la \u201cpsicosom\u00e1tica\u201d, por elevar las <em>pasiones <\/em>al estatus de causas de la enfermedad de pleno derecho [1]. A pesar de los a\u00f1os de oscurantismo medieval y a pesar de la entrega casi completa de la medicina occidental al mecanicismo desde el siglo XIX, esta tradici\u00f3n nunca se ha abandonado. El termino <em>pasiones <\/em>se sustituye hoy en d\u00eda sobre todo por el de <em>emociones<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las teor\u00edas psicog\u00e9nicas de los males del cuerpo siempre han sido objeto de una mirada desconfiada por parte de la medicina convencional, y consideradas en ocasiones secundarias, como mucho complementarias cuando no directamente acient\u00edficas. Esto viene siendo as\u00ed incluso para modelos con un importante grado de reconocimiento, como la homeopat\u00eda o la medicina tradicional china. No es de extra\u00f1ar entonces que la llamada \u201cbiodescodificaci\u00f3n\u201d o \u201cdescodificaci\u00f3n biol\u00f3gica\u201d (en adelante BDC) sea objeto de este recelo, que sin embargo no est\u00e1n en sinton\u00eda con el fuerte inter\u00e9s p\u00fablico que despierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se teclea en el buscador Google (abril de 2023) el t\u00e9rmino \u201cbiodescodificaci\u00f3n\u201d aparecen 454.000 entradas, en franc\u00e9s <em>(\u201cd\u00e9codage biologique\u201d) <\/em>106.000, alrededor de 32.000 en alem\u00e1n <em>(\u201cbiologisches Dekodieren\u201d), <\/em>m\u00e1s de 19.000 en ingl\u00e9s <em>(\u201cbiodecoding\u201d),<\/em>13.300 en portugu\u00e9s <em>(\u201cbiodecodifica\u00e7\u00e3o\u201d) <\/em>y 2.500 en italiano <em>(\u201cdecodifica biologica\u201d)<\/em>. En esta b\u00fasqueda simple no hemos distinguido entre p\u00e1ginas web partidarias, contrarias o cr\u00edticas; en cualquier caso, los n\u00fameros evidencian el inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Choca entonces la ausencia casi completa de literatura especializada. Tan all\u00e1 como llegan nuestras posibilidades de b\u00fasqueda, no existen intentos de validaci\u00f3n de sus postulados, comprobaciones emp\u00edricas, discusiones te\u00f3ricas fundamentadas, observaciones cl\u00ednicas o\u00a0debates que se hayan trasladado a publicaciones de las que solemos llamar \u201ccient\u00edficas\u201d (con doble arbitraje). Solamente alguna mirada desde la antropolog\u00eda [2] y algunos t\u00edmidos intentos de aplicaci\u00f3n con dise\u00f1o y resultados limitados [3, 4]. Esto nos sit\u00faa lejos de saber si las ideas que defiende la BDC nos pueden llevar m\u00e1s adelante y a trav\u00e9s de qu\u00e9 caminos, si deber\u00edamos tal vez desecharlas por completo o si contienen partes aprovechables y cu\u00e1les.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La amplia difusi\u00f3n y aparente aceptaci\u00f3n popular bien hacen a esta propuesta merecedora de una mirada neutral y esc\u00e9ptica (en el sentido estricto del t\u00e9rmino escepticismo, a saber, de reconocimiento de la imposibilidad de un conocimiento \u201cverdadero\u201d del mundo y de abstenci\u00f3n de todo juicio). A lo largo de este art\u00edculo se expondr\u00e1 con detalle, si bien solamente con \u00e1nimo informativo, el eje central del modelo y sus modos de intervenci\u00f3n, se revisa el contexto de su aparici\u00f3n y se hace una revisi\u00f3n de la plausibilidad de sus planteamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trauma y enfermedad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de que los problemas a los que uno se enfrenta en la vida repercuten en la salud es dif\u00edcilmente cuestionable. Ignorar no solamente la historia y circunstancias de la persona sufriente, sino a la persona propiamente dicha, ha sido un precio que la medicina necesitaba pagar para evolucionar dentro del modelo mecanicista en los \u00faltimos dos siglos (y conseguir los avances m\u00e9dicos de los que todos nos congratulamos). Pero al ser olvidadas y artificialmente \u201ctroceadas\u201d en aparatos independientes (coincidentes con las especialidades m\u00e9dicas), las personas buscan alternativas a una medicina en parte deshumanizada y poco equipada para una visi\u00f3n holista de la enfermedad y de la curaci\u00f3n. Esto ha llevado a la medicina convencional a una fuerte crisis, ya largamente detectada [5, 6], a partir de la cual han surgido, resurgido o se han importado modelos alternativos que cubren esas lagunas. Toda la psicolog\u00eda de la salud, los modelos orientales y la naturopat\u00eda en general son ejemplos de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La BDC es componente natural de esta corriente, si bien su germen principal cabe buscarlo en la medicina psicosom\u00e1tica cl\u00e1sica, que se podr\u00eda definir brevemente como el estudio del origen ps\u00edquico de las dolencias <em>f\u00edsicas. <\/em>La medicina psicosom\u00e1tica supuso la ratificaci\u00f3n de una postura ante la enfermedad como objeto de estudio, la que considera que la biograf\u00eda personal tiene que ver con ella. Los eventos vitales como elementos perturbadores explicativos de la enfermedad han tenido una consideraci\u00f3n desigual a lo largo de la historia. Aunque desde Galeno se ha considerado esta posibilidad de forma ininterrumpida, fueron los m\u00e9dicos franceses y alemanes en el siglo XIX los primeros en introducir formalmente la desgracia, el desgaste y el trauma en la lista de posibles causas de la enfermedad, y no es una coincidencia que \u00e9sta fuera tambi\u00e9n la \u00e9poca en que la medicina occidental entr\u00f3 de lleno en su deriva mecanicista. Adem\u00e1s de los autores cl\u00e1sicos de la medicina psicosom\u00e1tica de corte psicoanal\u00edtico, actualmente una gran cantidad de investigaci\u00f3n basada en la teor\u00eda del apego demuestra que lo vivido en la infancia repercute en la salud adulta [7]. El estudio ACEs (<em>Adverse Childhood Experiences<\/em>) lo confirma de forma inequ\u00edvoca [8]. Tenemos pues un contexto general que nada tiene de discutible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Marco general<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Definir salud y enfermedad trae de cabeza a los te\u00f3ricos desde hace siglos sin que se haya llegado a un consenso [9]. El modelo oficial de la m\u00e1quina estropeada cuenta con una fuerte disidencia que se refleja en el auge de las medicinas que solemos llamar alternativas o complementarias. Af\u00edn a estas es la BDC, que si bien tiene caracter\u00edsticas propias comparte los postulados b\u00e1sicos con los modelos holistas y humanistas [10]. La asunci\u00f3n de unos u otros principios no debe considerarse una cuesti\u00f3n cient\u00edfica sino filos\u00f3fica. Esto es, el vitalismo, o su oponente el mecanicismo (u otras opciones generales respecto a qu\u00e9 es el ser humano y en qu\u00e9 consiste el enfermar) no son hip\u00f3tesis cuya demostraci\u00f3n deba ser buscada sino postulados ontol\u00f3gicos de partida, anteriores a la ciencia. Y no hay duda de que la actitud de los usuarios de los servicios sanitarios, aunque filos\u00f3ficamente sean partidarios de la biomedicina, encaja m\u00e1s con las asunciones del holismo y el humanismo, en el sentido de que al entrar en el hospital todos deseamos ser tratados con empat\u00eda y considerados organismos completos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La curaci\u00f3n es algo que hace el propio cuerpo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contra de la creencia ingenua general, el agente de la curaci\u00f3n es el propio organismo (la <em>vis medicatrix naturae<\/em>, o fuerza curativa de la naturaleza) y no las intervenciones profesionales. La mayor\u00eda de las acciones m\u00e9dicas pueden servir para promover o para facilitar los procesos de auto curaci\u00f3n, pero no <em>curan<\/em>. La fractura no es curada por la traumat\u00f3loga, lo que esta hace es colocar los huesos y proporcionar un analg\u00e9sico que haga m\u00e1s llevadera la (auto)regeneraci\u00f3n de los tejidos. La lucha contra los virus tiene lugar entre el sistema inmunitario y el agente infeccioso, sin perjuicio de que alg\u00fan f\u00e1rmaco pueda ayudar al bando adecuado. El efecto placebo no es sino una activaci\u00f3n intencionada, a trav\u00e9s de mecanismos que no est\u00e1n claros, de las naturales capacidades de auto sanaci\u00f3n. La mayor parte de las propuestas terap\u00e9uticas no oficiales reconocen este principio y se basan en \u00e9l, en tanto que sus intervenciones buscan activar los procesos auto-curativos, cada una seg\u00fan su modelo particular. En el caso de la BDC la forma de conseguir esto es <em>desactivar programas de funcionamiento del organismo de los cuales la enfermedad forma parte<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La enfermedad como tentativa de curaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede postularse que lo que solemos llamar enfermedad no es sino <em>el resultado del esfuerzo que el organismo est\u00e1 haciendo para curarse<\/em>. La enfermedad ser\u00eda la parte manifiesta de un proceso puesto en marcha para superar alg\u00fan tipo de problema. Empezando tambi\u00e9n por los griegos, muchos autores han defendido versiones de esta misma afirmaci\u00f3n. Hip\u00f3crates dec\u00eda que la enfermedad refleja los intentos del organismo de restaurar el balance de los fluidos. De ah\u00ed precisamente que el juramento hipocr\u00e1tico exija <em>primun nil nocere <\/em>(lo primero, no da\u00f1ar), que tiene el sentido de respetar lo que est\u00e1 ocurriendo. Se pueden ver compilaciones de estas ideas por ejemplo en Pizzorno y Snider [11] o Fran\u00e7ois [12].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumimos de forma impl\u00edcita este principio cuando entendemos que los v\u00f3mitos y la diarrea <em>no son <\/em>la enfermedad sino procesos conducentes a deshacerse del agente infeccioso. La tos y la fiebre tampoco <em>son <\/em>el resfriado, sino procedimientos para librarse de los virus (por expulsi\u00f3n y por abrasamiento). Llevando m\u00e1s lejos esta tesis, toda enfermedad podr\u00eda entenderse como el\u00a0resultado de la adaptaci\u00f3n a alg\u00fan requerimiento, y por lo tanto un mecanismo de supervivencia. Verlo as\u00ed cambiar\u00eda el foco sobre las <em>causas <\/em>del s\u00edntoma por la pregunta acerca del <em>servicio <\/em>que el s\u00edntoma est\u00e1 prestando (o prest\u00f3 en alg\u00fan momento del pasado), y por extensi\u00f3n a la gesti\u00f3n insuficiente que ha llevado al s\u00edntoma como mejor soluci\u00f3n. En esta l\u00ednea, la BDC entiende la enfermedad como componente de alg\u00fan <em>sistema de regulaci\u00f3n <\/em>m\u00e1s amplio que intenta mantener cubiertas las necesidades b\u00e1sicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La enfermedad como plena de significado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si entendemos la enfermedad como la reacci\u00f3n del cuerpo a un atentado, entonces observar la enfermedad pondr\u00e1 en la pista de cu\u00e1l ha sido ese atentado. T\u00e9cnicamente estar\u00edamos en el terreno de la etiolog\u00eda. Las ciencias m\u00e9dicas suelen limitar el abanico de causas a las circunstancias <em>pr\u00f3ximas <\/em>o <em>materiales <\/em>(todo aquello que pueda descubrirse mediante t\u00e9cnicas diagn\u00f3sticas), y lo mismo ha ocurrido con la psicolog\u00eda de la salud, centrada sobre todo en riesgos tambi\u00e9n <em>pr\u00f3ximos <\/em>si bien de naturaleza cognitivo-conductual, y se\u00f1alando al estr\u00e9s como el gran perturbador de la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cuando se pregunta a las personas qu\u00e9 las ha llevado a enfermar, no suelen limitarse a la presencia gen\u00e9rica de estr\u00e9s o de t\u00f3xicos en sus vidas, sino que sus apreciaciones suelen presentar una riqueza narrativa y frecuentes referencias a la espiritualidad [13]. Las m\u00e1s de las veces, este tipo de informaci\u00f3n queda fuera de los consultorios, pues como bien se\u00f1ala Broom [14], tales pensamientos se revelan cuando el profesional <em>pregunta<\/em>, y generalmente no hay tiempo para ello. Cuando se hace, es probable que emerja una historia en la que la enfermedad encuentra su papel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio general que sostiene la BDC (y la medicina psicosom\u00e1tica) es que la enfermedad puede entenderse como un <em>choque vital que se expresa en el \u201csoma\u201d<\/em>. As\u00ed, las particularidades de esa expresi\u00f3n (los s\u00edntomas y signos), llevan impl\u00edcito el trauma o desaf\u00edo que el organismo intenta superar y <em>significan <\/em>el esfuerzo llevado a cabo para adaptarse o superarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Or\u00edgenes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La principal fuente te\u00f3rica de la BDC son los trabajos del controvertido m\u00e9dico internista y te\u00f3logo alem\u00e1n R. G. Hamer, que despu\u00e9s de su propia experiencia como afectado por un c\u00e1ncer desarroll\u00f3 una interesante teor\u00eda sobre el origen vivencial de la enfermedad, si bien tan pol\u00e9mica como su propio autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de averiguaciones basadas las historias cl\u00ednicas de otros pacientes, enuncia su tesis en torno al convencimiento de que toda enfermedad comienza con un shock vital. La experiencia traumatizante llevar\u00e1 a una perturbaci\u00f3n en alguna parte del cerebro; cu\u00e1l sea esta depender\u00e1 de la naturaleza de la experiencia. Esta disfunci\u00f3n afectar\u00e1 a la regulaci\u00f3n que el cerebro ejerce sobre las funciones del organismo. Si el trauma supera la capacidad de resoluci\u00f3n de la persona, esta informaci\u00f3n cerebral seguir\u00e1 vigente y llevar\u00e1 a la enfermedad. La curaci\u00f3n debe pasar por la resoluci\u00f3n del conflicto que est\u00e1 haciendo funcionar al cerebro con ese sesgo en concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hamer desarrolla su teor\u00eda en cinco axiomas que llama \u201cleyes biol\u00f3gicas\u201d de cierta complejidad y que definen fases de la enfermedad despu\u00e9s del impacto, o la implicaci\u00f3n de las diferentes capas embrionarias en funci\u00f3n del tejido afectado. Es dif\u00edcil encontrar bibliograf\u00eda del propio autor, descatalogada probablemente por efecto de la disputa en torno a su persona. Hamer public\u00f3 sus ideas en 1987 con el t\u00edtulo <em>Krebs: Krankheit der Seele <\/em>(<em>C\u00e1ncer: enfermedad del alma<\/em>) y puede leerse sobre sus cinco leyes en castellano f\u00e1cilmente en internet, o bien en Mambretti y S\u00e9raphin [15] o Pfister [16].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hamer protagoniz\u00f3 sonoros esc\u00e1ndalos que no hicieron ning\u00fan bien al posible reconocimiento de sus tesis. En 1986 le fue retirada la licencia para ejercer la medicina en Alemania tras haber sido inculpado de muertes de pacientes tratados con sus m\u00e9todos. Tambi\u00e9n se le ha acusado de ideas pol\u00edticas reprobables, de lo cual da testimonio el nombre con que bautiz\u00f3 su paradigma, \u201cnueva medicina germ\u00e1nica\u201d, respecto al que cabe preguntarse qu\u00e9 aporta el adjetivo \u201cgerm\u00e1nica\u201d. Para evitar las acusaciones de antisemitismo de las que Hamer fue objeto (y parece que no sin raz\u00f3n, a la luz de algunos textos y declaraciones suyas), actualmente se habla simplemente de la \u201cnueva medicina del Dr. Hamer\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posici\u00f3n intransigente de Hamer contra la medicina oficial tampoco le benefici\u00f3. Actualmente los profesionales de su l\u00ednea, y por extensi\u00f3n los de la BDC, procuran desmarcarse del fanatismo posicion\u00e1ndose en paralelo y no en confrontaci\u00f3n con la medicina convencional. As\u00ed, se suele subrayar repetidamente que abrazar estos m\u00e9todos no sustituye los tratamientos al uso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la propuesta de Hamer, e inspir\u00e1ndose tambi\u00e9n en la programaci\u00f3n neuroling\u00fc\u00edstica, el enfermero franc\u00e9s Christian Fl\u00e9che [17] conceptualiza y desarrolla la descodificaci\u00f3n biol\u00f3gica como forma de entender y tratar la enfermedad. Desde entonces, su modelo se ha exportado y recibido denominaciones diferentes en torno a variaciones sobre la idea original, no exentas de litigios sobre marcas y autor\u00edas [18].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En qu\u00e9 consiste<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que hay que decir es que, en contra de lo que a veces parece seguirse de los escritos y de la publicidad, la BDC no es una forma de <em>tratar <\/em>enfermedades. Es una forma de <em>entender el origen <\/em>de las enfermedades. Los profesionales (que prefieren denominarse \u201cacompa\u00f1antes\u201d) ayudan a sus clientes mediante muy variadas t\u00e9cnicas y procedimientos que toman de la psicolog\u00eda en su m\u00e1s amplio espectro. Su peculiar forma de entender la enfermedad es m\u00e1s acorde con determinadas t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas que con otras, pero ninguna de ellas es original o propia de la BDC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tesis principal descansa en el concepto b\u00e1sico de la supervivencia. El organismo reacciona o act\u00faa al servicio de la mejor adaptaci\u00f3n posible en un mundo variable y desafiante e intenta en \u00faltima instancia sobrevivir. El funcionamiento del organismo debe entenderse como ligado a un orden natural consistente en la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas de seguridad, alimentaci\u00f3n, abrigo, contacto, etc. En ese sentido, la BDC es heredera tambi\u00e9n de la idea de salud como equilibrio, entendiendo este como la coherencia con ese orden natural o, lo que ser\u00eda lo mismo, la satisfacci\u00f3n de las necesidades (psico)biol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe se\u00f1alarse que el t\u00e9rmino \u201cbiol\u00f3gico\u201d de la BDC est\u00e1 lejos del \u201cbio\u201d-m\u00e9dico convencional, que hace referencia a lo fisiol\u00f3gico y bioqu\u00edmico. Es m\u00e1s cercano al concepto \u201cpsico-bio- l\u00f3gico\u201d, m\u00e1s integrador, que incluye los procesos fisicoqu\u00edmicos, pero tambi\u00e9n aquello que el organismo hace, necesita, prev\u00e9, siente o teme, en un nivel consciente o inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, cuando se da una incongruencia entre las necesidades (psico-biol\u00f3gicas) y su satisfacci\u00f3n, o una circunstancia supera las capacidades de adaptaci\u00f3n del organismo, se desencadenan procesos de compensaci\u00f3n (tambi\u00e9n psico-biol\u00f3gicos) que ser\u00e1n los responsables \u00faltimos de la enfermedad. As\u00ed, en su origen el s\u00edntoma es un intento de contrarrestar desequilibrios o incoherencias que no ha sido posible manejar o integrar de otro modo. Dado este lazo entre el s\u00edntoma y el conflicto que lo origin\u00f3, existe una similitud l\u00f3gica o metaf\u00f3rica entre ambos. Es el momento de ilustrar con un ejemplo. Supongamos el nacimiento de un hermanito que, como suele ser habitual en las familias, genera una crisis o conflicto. Si este no se resuelve en los niveles de contacto interpersonal (a trav\u00e9s de determinadas actuaciones por parte de los padres) puede derivar en que el ni\u00f1o que ya controlaba esf\u00ednteres vuelva a orinar en la cama. El profesional de la BDC podr\u00eda hacer una hip\u00f3tesis de la orina como un marcaje del territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este ejemplo, la perspectiva sanitaria oficial considerar\u00eda la enuresis nocturna un problema mental; para la BDC \u2014que se coloca abiertamente al margen del dualismo al no hacer distinciones entre s\u00edntomas \u201cpsico\u201d y s\u00edntomas \u201cb\u00edo\u201d\u2014 la enuresis infantil, una infecci\u00f3n de orina o un tumor vesical ser\u00edan interpretables de un modo parecido. El problema original (el nacimiento del nuevo miembro y lo que ocurre en torno a ese hecho) puede \u201cinscribir\u201d un sesgo mantenido en el funcionamiento del organismo (un programa) que har\u00e1 que surjan nuevos s\u00edntomas en el futuro. Lo importante es que esos programas se pueden desactivar o \u201cdescodificar\u201d. La desprogramaci\u00f3n har\u00e1 que el sesgo deje de actuar y llevar\u00e1 a la desaparici\u00f3n de los s\u00edntomas y a la curaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conflictos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La BDC sostiene entonces que la enfermedad es <em>una soluci\u00f3n biol\u00f3gica a un conflicto emocional<\/em>. El t\u00e9rmino \u201cconflicto\u201d engloba cualquier desequilibrio, contradicci\u00f3n o violaci\u00f3n de las exigencias vitales, esto es, las necesidades que deben satisfacerse para la supervivencia y el bienestar. El adjetivo \u201cemocional\u201d es tomado en sentido amplio, siendo m\u00e1s correcto extenderlo a \u201cvida ps\u00edquica\u201d. En este sentido la BDC adopta una postura radicalmente psicol\u00f3gica de la enfermedad. Posicionarse de este modo implica considerar a las personas como <em>sujetos<\/em>, es decir, no como receptores pasivos de g\u00e9rmenes, t\u00f3xicos o genes, sino como actores en escenarios, sometidos a determinados imperativos naturales, al tiempo que intentando sobrellevar las vicisitudes vitales y en \u00faltimo t\u00e9rmino sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen seg\u00fan la BDC \u00e1reas diferentes en las que se pueden generar \u201cconflictos\u201d, y que constituyen un intento de clasificaci\u00f3n basado en la experiencia psicol\u00f3gica que subyace al problema. As\u00ed tenemos los conflictos de desvalorizaci\u00f3n, los conflictos de separaci\u00f3n, los de miedo, de \u201cmancha\u201d (suciedad, contacto), de nido (el lugar f\u00edsico o metaf\u00f3rico en el que los hijos son alimentados y crecen), de movimiento contrariado (subyacentes al p\u00e1rkinson o a problemas de cadera), etc\u00e9tera [19].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que algo constituya un conflicto es una gran parte subjetivo o personal. Tambi\u00e9n lo es el tipo de conflicto que puede desencadenar un mismo hecho. La llegada de un hermanito puede representar una experiencia de invasi\u00f3n de territorio, pero tambi\u00e9n de desvalorizaci\u00f3n (mam\u00e1 ahora me quiere menos) o de separaci\u00f3n (mam\u00e1 ahora no est\u00e1 para m\u00ed). Con todo, la subjetividad no es ilimitada y existen unas l\u00edneas de conexi\u00f3n \u201cpsico-biol\u00f3gicas\u201d naturales que permiten trazar ciertas l\u00edneas maestras. Por ejemplo, las subidas de triglic\u00e9ridos o de tensi\u00f3n arterial se interpretan en primera instancia como estados de miedo y alerta; los problemas de contacto con los dem\u00e1s se manifestar\u00e1n en la piel, un exceso de peso estar\u00eda relacionado con un sentimiento de desprotecci\u00f3n (la grasa es un envoltorio eficaz), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tejidos u \u00f3rganos implicados en el conflicto sufrir\u00e1n alg\u00fan tipo de tensi\u00f3n, sobrecarga o disfunci\u00f3n, y pueden sufrir modificaciones dirigidas a contribuir a que el organismo sobrelleve mejor el problema de que se trate. Algunas de estas modificaciones pueden constituir\u00a0enfermedades. As\u00ed, el c\u00e1ncer puede interpretarse como un intento de soluci\u00f3n ante la necesidad del \u00f3rgano en cuesti\u00f3n de generar m\u00e1s tejido, o la laringitis una soluci\u00f3n a la necesidad contrariada de expresar ideas que ser\u00eda peligroso expresar, por poner dos ejemplos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Programas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si todo quedara aqu\u00ed tendr\u00edamos una visi\u00f3n temporalmente limitada de la etiolog\u00eda de la enfermedad. Que una situaci\u00f3n conflictiva (un encuentro social que nos incomoda) lleve a ciertas manifestaciones f\u00edsicas (ruborizarse o tartamudear) es algo que sabemos por la experiencia m\u00e1s b\u00e1sica. La BDC postula sin embargo que los trastornos tienen un largo recorrido, y que lo revelador son conflictos anteriores que han dejado huella. Estos ocurren cuando somos peque\u00f1os y la BDC los llama \u201cconflictos programadores\u201d. Puede que aparentemente se resuelvan o simplemente pasen, pero originar\u00e1n un <em>programa<\/em>. M\u00e1s adelante, otros \u201cconflictos desencadenantes\u201d pueden hacer que el programa se active y los s\u00edntomas aparezcan. As\u00ed, el tartamudeo desatado por la situaci\u00f3n embarazosa es testigo de un conflicto programador previo, consistente tal vez en una represi\u00f3n infantil de la expresi\u00f3n emocional (\u201clos ni\u00f1os no lloran\u201d). Un posible conflicto desencadenante de problemas urinarios podr\u00eda ser una invasi\u00f3n del territorio actual por parte de un invitado no deseado. Cu\u00e1l sea el conflicto desencadenante suele determinarse por el hecho de que los s\u00edntomas comiencen coincidiendo con su ocurrencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los programas se pueden entender entonces como grabaciones de car\u00e1cter permanente (que no inamovible), que determinan respuestas autom\u00e1ticas. Son, seg\u00fan la BDC, de naturaleza \u201ccerebral\u201d y consisten en definitiva en huellas mn\u00e9micas. La terminolog\u00eda tipo software, que alude a programar y desprogramar, borrar, reprocesar o implantar nuevos programas, parece tomada directamente de la programaci\u00f3n neuroling\u00fc\u00edstica, que bastantes profesionales de la BDC incluyen en su repertorio de t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El constructo \u201cprograma\u201d implica la asunci\u00f3n finalista de que detr\u00e1s de la enfermedad hay un plan del organismo intentando hacerse cargo de alg\u00fan problema de naturaleza psicobiol\u00f3gica que comenz\u00f3 antes de que los s\u00edntomas se manifestaran, que responde a una suerte de\u00a0inconsciente biol\u00f3gico y que determina que ante determinadas situaciones de den unas reacciones y no otras. Asunciones de este tipo se hacen de continuo cuando nos movemos en el \u00e1mbito de lo mental o lo comportamental. Si las extendemos considerando que lo mental tiene contrapartidas f\u00edsicas [20], estar\u00edamos en el \u00e1mbito conceptual de la BDC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La l\u00f3gica bio-metaf\u00f3rica de la enfermedad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los correlatos entre variables psicol\u00f3gicas y enfermedades que se han estudiado desde la psicolog\u00eda de la salud son bastante gruesos (por ejemplo, la personalidad Tipo A y su conexi\u00f3n con problemas cardiovasculares), y no existen otros paradigmas que ofrezcan un esquema desde el que pensar en relaciones <em>m\u00e1s espec\u00edficas<\/em>. La BDC viene a rellenar esa laguna. La correspondencia entre enfermedades y vivencias tiene en primera instancia un car\u00e1cter funcional, en tanto que es la perturbaci\u00f3n de la <em>funcionalidad o actividad <\/em>del \u00f3rgano ocasionada por el conflicto, trauma o adversidad la que genera la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indiscutible que la sobrecarga, el mal uso o demasiado poco uso de un \u00f3rgano puede generar problemas en ese \u00f3rgano. Lo peculiar es que la BDC aplica este principio de forma abiertamente metaf\u00f3rica. Por ejemplo, los problemas de est\u00f3mago tendr\u00edan relaci\u00f3n con aquello que no podemos digerir bien, pero la digesti\u00f3n se toma tambi\u00e9n con car\u00e1cter figurado e interpretaci\u00f3n abierta, incluyendo situaciones que no podemos \u201cdigerir\u201d, o la cercan\u00eda de personas a las que \u201cno tragamos\u201d. Todo aquello que pueda considerarse alimenticio, en sentido amplio, puede por analog\u00eda generar problemas g\u00e1stricos. A su vez, las met\u00e1foras son una forma de llegar a los conflictos ps\u00edquicos que subyacen a la enfermedad. As\u00ed, se han compilado \u201cdiccionarios\u201d que establecen este tipo de relaciones \u2014de modo aprior\u00edstico\u2014 y se buscan las posibles causas de la enfermedad a trav\u00e9s de conexiones de naturaleza variada, y a veces bastante creativa, entre la funci\u00f3n del \u00f3rgano y las manifestaciones de enfermedad. El problema es que gran parte de esas conexiones son b\u00e1sicamente especulativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto conlleva problemas epistemol\u00f3gicos que no pueden ser pasados por alto. El sentido metaf\u00f3rico de muchos fen\u00f3menos corporales es culturalmente compartido y aceptado, y no es descabellado plantearse que una persona abrumada por el \u201cpeso\u201d de sus problemas tienda a\u00a0encorvar su espalda, y que de ah\u00ed podamos hipotetizar que se trata de una persona con cierto desvalimiento y tal vez con una historia de apoyos fr\u00e1giles. Argumentar que los problemas hematol\u00f3gicos tengan que ver con conflictos con los nuestros lazos de sangre es mucho m\u00e1s aventurada, pero responde a una l\u00f3gica metaf\u00f3rica parecida a la que aceptamos para hip\u00f3tesis m\u00e1s simples. El problema se agrava cuando la hip\u00f3tesis, adem\u00e1s de arriesgada, carece de un recorrido fisiol\u00f3gico o anat\u00f3mico aceptado por la visi\u00f3n mecanicista del funcionamiento del organismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, en \u00e1mbitos cl\u00ednicos se aceptan sin muchas objeciones las hip\u00f3tesis metaf\u00f3ricas, habida cuenta sobre todo de su evidente utilidad cl\u00ednica. Por ejemplo, suele aceptarse de modo general que los problemas de anorexia (rechazo a alimentarse) est\u00e1n relacionados con problemas con la madre (la primera persona interesada en que nos alimentemos). Si en lugar de hablar de anorexia (un concepto mental o psicol\u00f3gico) habl\u00e1ramos de la delgadez extrema (una variable f\u00edsica o m\u00e9dica) estar\u00edamos movi\u00e9ndonos en una met\u00e1fora similar a las que nos propone la BDC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo imaginario y lo simb\u00f3lico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra premisa no menos controvertida de la BDC es la extensi\u00f3n de las correspondencias conflicto-enfermedad a trav\u00e9s de los hilos de lo simb\u00f3lico. Este principio alude a que el organismo reacciona de manera parecida a acontecimientos \u201creales\u201d y a aquello que los simboliza, los representa o los recuerda. Es el mismo principio seg\u00fan el cual en la pesadilla sufrimos o gozamos de igual modo que si nos estuvieran ocurriendo los hechos so\u00f1ados, que un recuerdo pueda desencadenar emociones y respuestas fisiol\u00f3gicas intensas, o que exista el efecto placebo (que no es otra cosa que una reacci\u00f3n a \u201ccomo si\u201d nos estuvieran administrando un medicamento).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En base a esto, el mismo tipo de alteraci\u00f3n en un \u00f3rgano puede ser desencadenada por un ataque real (un perro que se nos abalanza), por el anuncio de un ataque (el gru\u00f1ido y los dientes amenazantes), por un ataque verbal (el jefe nos critica), por una amenaza futura (la previsi\u00f3n de que el jefe nos echar\u00e1) o simb\u00f3lica (la presencia de un arma). En psicolog\u00eda estos\u00a0fen\u00f3menos son bien conocidos, e incluyen el muy b\u00e1sico condicionamiento pavloviano. El psicoan\u00e1lisis por su parte ha defendido sin complejos el simbolismo de los s\u00edntomas (tanto neur\u00f3ticos como psicosom\u00e1ticos), que deben precisamente ser interpretados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La BDC da en este caso tambi\u00e9n una vuelta m\u00e1s, pues recoge no solamente la posibilidad de reaccionar a s\u00edmbolos, sino tambi\u00e9n la de que lo simb\u00f3lico sea <em>la propia reacci\u00f3n<\/em>. Existen alusiones a este principio desde la psicolog\u00eda, si bien escasas. Broom et al. [21] definen la \u201cenfermedad simb\u00f3lica\u201d como aquella en la que el proceso patol\u00f3gico o fenomenolog\u00eda cl\u00ednica parece congruente con un significado subjetivo o historia personal del paciente. Por su parte Chiozza [22] ofrece ejemplos de enfermedades simb\u00f3licas. La angina de pecho ser\u00eda un \u201cauto- estrangulamiento\u201d con la funci\u00f3n de frenar alg\u00fan afecto (y lo justifica a trav\u00e9s de la importante funci\u00f3n del coraz\u00f3n en los procesos neurovegetativos). La leucemia remite a un problema con la familia de origen, en la que estar\u00eda envuelta la memoria de la identidad m\u00e1s antigua, pre- cognitiva y anterior a la individuaci\u00f3n, que desde un punto de vista inmunitario consiste en una selecci\u00f3n de determinado tipo de linfocitos de entre los que caracterizan al clan. Algunos tratamientos de quimio o radioterapia consisten precisamente en la destrucci\u00f3n de la m\u00e9dula \u00f3sea, es decir, de la memoria molecular familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La enfermedad informa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solo la sabidur\u00eda popular defiende que el cuerpo \u201chabla\u201d y que conviene escucharlo, tambi\u00e9n lo hacen reconocidos autores [23]. Tampoco la BDC es original en esto. La enfermedad, como expresi\u00f3n del sesgo o la sobrecarga imprimida por el \u201cconflicto\u201d, <em>informa <\/em>de las soluciones que el organismo ha encontrado para afrontarlo. La amputaci\u00f3n de una pierna imprimir\u00e1 sin duda sesgos en la otra, que sufrir\u00e1 m\u00e1s probablemente desgaste articular. As\u00ed, el engrosamiento \u00f3seo propio de la artrosis bien puede entenderse como una soluci\u00f3n biol\u00f3gica al sesgo en el uso de la rodilla sana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos colocamos en el universo l\u00f3gico que propone la BDC, las correspondencias simb\u00f3licas de las rodillas remitir\u00edan a conflictos de sometimiento. Las rodillas tambi\u00e9n pueden sobrecargarse por una actitud frente al mundo, por ejemplo, de negativa a arrodillarse, metaf\u00f3ricamente hablando. Los mecanismos que llevan de aqu\u00ed a la artrosis son menos evidentes, si bien para el profesional de la BDC esta ser\u00eda una aceptable hip\u00f3tesis preliminar. El desgaste articular estar\u00eda informando no solamente de una sobrecarga anat\u00f3mica, sino tambi\u00e9n de una forma de relacionarse con los dem\u00e1s, cuya historia ser\u00eda interesante reconstruir para dar con las primeras experiencias que llevaron a aquel ni\u00f1o a rechazar insistentemente alguna forma de imposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el s\u00edntoma ser\u00eda al mismo tiempo un intento de soluci\u00f3n (el signo visible del esfuerzo del organismo) y el canal de informaci\u00f3n al que asomarse para averiguar qu\u00e9 es lo que nos ha ocurrido o nos est\u00e1 ocurriendo en el plano de los conflictos, las incongruencias o las necesidades no satisfechas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La intervenci\u00f3n cl\u00ednica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la enfermedad responde a un programa que se ha construido en el pasado, la forma de hacerle frente es desactivar tal programa (<em>descodificar <\/em>la enfermedad). Se tratar\u00eda en \u00faltimo t\u00e9rmino de cambiar emociones o la memoria de ciertas emociones y existen muchas formas de conseguir esto, que dependen, m\u00e1s que de otra cosa, de la orientaci\u00f3n terap\u00e9utica del propio profesional. Los ya citados Broom y Chiozzia consideran por ejemplo el psicoan\u00e1lisis una buena forma de abordar las enfermedades m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con apunt\u00e1bamos anteriormente, la BDC no cuenta con t\u00e9cnicas propias ni hay una terap\u00e9utica espec\u00edfica de descodificaci\u00f3n. Las intervenciones son de naturaleza psicol\u00f3gica o bien se toman del campo de las medicinas alternativas, como el biomagnetismo. Son habituales las t\u00e9cnicas que comparten con el psicoan\u00e1lisis el principio de extraer informaci\u00f3n inconsciente o \u201ctomar conciencia\u201d, dado que el programa que hace enfermar transcurre por cauces no conscientes a los que es conveniente acceder como primer paso para la sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este primer paso puede ser en ocasiones suficiente. Seg\u00fan la BDC, el propio hecho de entender los s\u00edntomas en el contexto de nuestra historia puede resultar sanador, en todo o en parte. No se trata tanto de alcanzar un conocimiento objetivo, am\u00e9n de la dificultad de tal cosa\u00a0(dada la naturaleza \u201cconstruida\u201d de todo el asunto), sino m\u00e1s bien de <em>encontrar y dar sentido <\/em>a lo que sea que haya imprimido el sesgo [24]. De acuerdo con esto, la primera actuaci\u00f3n consistir\u00e1 en rastrear la circunstancia pasada que pueda estar en relaci\u00f3n con la enfermedad actual, y para ello se suele apelar a la l\u00f3gica biol\u00f3gico-metaf\u00f3rica utilizando los indicios que ofrecen los s\u00edntomas interpretados desde las posibles funciones alteradas. El camino se recorre hacia atr\u00e1s, observando el cuadro actual y retrocediendo en busca de empeoramientos y sus coincidencias en el tiempo, con el ojo puesto en la circunstancia original o \u201cconflicto programador\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen muchas pruebas de lo importante de <em>entender <\/em>en un proceso de curaci\u00f3n [25] y muchas propuestas psicoterap\u00e9uticas incluyen la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica de los problemas entre sus herramientas. Teniendo en cuenta que la memoria no pertenece al pasado, sino que todo recuerdo es una re-creaci\u00f3n del pasado en el momento actual [26], la historia, efectivamente, se puede resolver y cambiar en el presente. No solo la BDC o la programaci\u00f3n neuroling\u00fc\u00edstica proponen esto; las actuales t\u00e9cnicas de reprocesamiento (EMDR o Brainspotting) parten de postulados parecidos, y la terapia narrativa sostiene abiertamente que al rememorar cambiamos [27]. El an\u00e1lisis del recorrido hist\u00f3rico de los s\u00edntomas y su integraci\u00f3n en las circunstancias familiares es tambi\u00e9n una herramienta de muchos psic\u00f3logos sist\u00e9micos. No hay razones para negar que <em>el s\u00edntoma m\u00e9dico <\/em>pueda experimentar tambi\u00e9n mejor\u00edas mediante estos procesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que se re-conoce cu\u00e1l ha podido ser la situaci\u00f3n \u201cprogramadora\u201d, estar\u00edan indicadas t\u00e9cnicas que tienen como objeto liberar o mitigar las emociones que entendemos relacionadas con esa situaci\u00f3n: la hipnosis, las t\u00e9cnicas de regresi\u00f3n o las visualizaciones guiadas [28, 29] entre otras. El <em>acoplamiento de experiencias, <\/em>descrito por Bleichmar [30] se sugiere en ocasiones (aunque no con este nombre) como mecanismo de cambio. Consiste en una inmersi\u00f3n subjetiva e intensa en los recuerdos de esa situaci\u00f3n, introduciendo en la re-creaci\u00f3n alg\u00fan cambio que permita re-imaginarla con un final o con un argumento diferentes. As\u00ed, los recuerdos de vivencias impactantes pueden ser \u201cacoplados\u201d a un contexto de seguridad y de disponibilidad de recursos en un nivel profundo o pre-simb\u00f3lico, a decir de los autores [31].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La efectividad de estas t\u00e9cnicas de \u201creinscripci\u00f3n\u201d se basa en el car\u00e1cter l\u00e1bil de la memoria de los traumas, que al contrario que la memoria \u201cnormal\u201d, no ha sido debidamente integrada [23] y cuya reestructuraci\u00f3n es deseable. Es interesante se\u00f1alar que las t\u00e9cnicas de reprocesamiento (v.g. EMDR), reconocidas como eficientes para este fin, no suelen formar parte del cat\u00e1logo de la BDC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra l\u00ednea de intervenci\u00f3n est\u00e1 relacionada con la denominada <em>biogenealog\u00eda<\/em>, o transmisi\u00f3n intergeneracional de los problemas, a la que la BDC es af\u00edn y de la que se hace eco [24]. La relevancia de la herencia familiar de traumas, conflictos sin resolver o formas de hacer ha sido objeto de inter\u00e9s por parte de la psicolog\u00eda desde hace d\u00e9cadas y ha generado conceptos como las lealtades familiares [32], la psicogenealog\u00eda [33] o las constelaciones familiares [34]. En consonancia con esto, muchos profesionales de la BDC utilizan t\u00e9cnicas entroncadas con el psicodrama y las esculturas familiares, tambi\u00e9n las propias constelaciones familiares, a su vez tambi\u00e9n objeto de cierta controversia [35].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Problemas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Terminolog\u00eda y puesta en escena<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un motivo por el que la BDC resulta rechazable en algunos sectores est\u00e1 relacionado probablemente con la excesiva psicologizaci\u00f3n de su discurso. El t\u00e9rmino \u201cconflicto\u201d remite a algo que debe ser resuelto, y por ende implica voluntades y responsabilidades propias o ajenas. Reformular las hip\u00f3tesis en t\u00e9rminos de sesgos, sobrecargas o incongruencias las har\u00eda menos chocantes y tal vez menos reduccionistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s grave es que el discurso se aderece insistentemente espolvore\u00e1ndolo con f\u00edsica cu\u00e1ntica. As\u00ed tenemos obras como la de Corbera y Rubio, <em>Visi\u00f3n cu\u00e1ntica del transgeneracional <\/em>o <em>Descodificaci\u00f3n cu\u00e1ntica <\/em>de Jos\u00e9 Vaso, en las que el t\u00e9rmino es tra\u00eddo sin ning\u00fan rigor, imitando a Deepak Chopra (<em>La curaci\u00f3n cu\u00e1ntica<\/em>), que viene a igualar \u201ccu\u00e1ntico\u201d con \u201cextraordinario\u201d. Se trata de pura sem\u00e1ntica. El resonar de dos part\u00edculas que han estado en contacto previo, fen\u00f3meno que intriga y fascina a los f\u00edsicos, no es la base te\u00f3rica para entender que dos personas \u201cresuenen\u201d, esto es, que se resulten simp\u00e1ticas o se atraigan. Son coincidencias ling\u00fc\u00edsticas cuya comparaci\u00f3n s\u00ed supone un \u201csalto cu\u00e1ntico\u201d (dicho esto con retint\u00edn). Sin perjuicio de que existan aproximaciones estimulantes al respecto [36, 37] la alusi\u00f3n a la f\u00edsica cu\u00e1ntica como paradigma b\u00e1sico de la BDC cabe ser calificada de hueca, con la presunta intenci\u00f3n de hacer parecer el discurso m\u00e1s cient\u00edfico (y consiguiendo lo contrario). Para sostener que los fen\u00f3menos m\u00e1s diversos pueden estar relacionados no es necesario apelar a la f\u00edsica cu\u00e1ntica, ya lo dec\u00edan los griegos (<em>symplok\u00e9<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos ejemplos de afirmaciones que sobrepasan la l\u00ednea de la argumentaci\u00f3n justificada. Por ejemplo, Marc Fr\u00e9chet explora interesantes ideas en torno al <em>s\u00edndrome de aniversario <\/em>de Sch\u00fctzenberger [33] pero lo justifica en base a una suerte de \u201cmemoria celular\u201d [38], si bien de forma exclusivamente ret\u00f3rica, puesto que no fundamenta sus afirmaciones en ning\u00fan fen\u00f3meno celular ni tisular, estando por lo tanto el adjetivo \u201ccelular\u201d de sobra. En ciencia es leg\u00edtimo utilizar ideas-puente para vadear partes de una tesis que no podemos completar, pero en el discurso cuidadoso esto debe hacerse con cautela. Hablar de memoria celular sin prestar ninguna atenci\u00f3n a las c\u00e9lulas apunta m\u00e1s bien a una intenci\u00f3n de encajar en la tendencia neurocentrista actual, en un intento de apariencia cient\u00edfica (mal entendida, dicho sea de paso, pues estudiar c\u00e9lulas no es m\u00e1s ni menos cient\u00edfico que estudiar sociedades o emociones).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco ayudan los v\u00eddeos y textos de divulgaci\u00f3n de tono persuasivo, o con una oratoria tendente a la pretenciosidad, que se encuentran con frecuencia en internet. En algunos casos incluso parece que se culpabiliza al afectado de no querer sanar en tanto que no acepta las tesis del sanador [2]. Esto, unido a las acusaciones de pseudocientificidad (desgraciadamente desatadas en los tiempos que corren), pone en guardia a los movimientos anti-sectas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco es infrecuente que el discurso se revista de espiritualidad, seguramente con intenci\u00f3n de penetrar en determinado sector del p\u00fablico, pero espantando a los interesados en aspectos m\u00e1s pr\u00e1cticos. El apellido \u201carcaico\u201d que en muchos textos suele acompa\u00f1ar a \u201cconflicto\u201d indica simplemente <em>pasado<\/em>, pero tiene connotaciones bien distintas. Hablar de significados \u201csecretos\u201d u \u201cocultos\u201d de los s\u00edntomas otorga un halo de misterio a lo que se quiere decir, que es simplemente \u201cinconsciente\u201d o \u201cautom\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La comprobaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que se hagan afirmaciones inusuales o se formulen hip\u00f3tesis aventuradas no es reprochable sino de agradecer: se refuten o no, las propuestas desafiantes permiten el dinamismo y la innovaci\u00f3n en la ciencia. La BDC nos introduce en un mundo metaf\u00f3rico inusual y chocante, si bien su idea central resulta intuitivamente plausible. El problema no es que sus hip\u00f3tesis sean desacostumbradas, sino la despreocupaci\u00f3n con que se formulan y c\u00f3mo se tira para adelante como si estuvieran comprobadas. Seguramente muchos profesionales est\u00e1n en posesi\u00f3n de valiosa experiencia sobre logros cl\u00ednicos, pero hasta el momento est\u00e1n sin documentar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque para otorgar validez a una teor\u00eda se necesita ir m\u00e1s all\u00e1 de la observaci\u00f3n cl\u00ednica, ser\u00eda un primer paso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las compilaciones de s\u00edntomas y enfermedades con sus posibles correspondencias en la vida emocional son compendios de hip\u00f3tesis prometedoras que en su inmensa mayor\u00eda no est\u00e1n contrastadas. Veamos un ejemplo. Partiendo de la idea de Hamer de relacionar las enfermedades con la hoja embrionaria del \u00f3rgano afectado, Fl\u00e9che [17] afirma que el desarrollo de una parte del mesodermo es particularmente sensible a la actitud materna en el momento de conocer el embarazo, puesto que esta hoja se empieza a desarrollar aproximadamente en el momento de ausencia de la menstruaci\u00f3n. Aceptando la tesis general de que la actitud y emociones de la madre pueden influir en el desarrollo del embri\u00f3n (a trav\u00e9s de cualesquiera mecanismos mediadores), el siguiente paso ser\u00eda constatar si, de acuerdo con la hip\u00f3tesis, las personas cuyas madres tuvieron dudas sobre si continuar con el embarazo tienden a padecer trastornos en los \u00f3rganos desarrollados a partir esa capa (la dermis, el peritoneo, el pericardio, las meninges). No es f\u00e1cil contar con muestras suficientemente amplias en las que constatar variables pasadas y dif\u00edciles de objetivar, pero no es imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abundando en la cuesti\u00f3n de las capas embrionarias, Hamer [39] hace una subdivisi\u00f3n del mesodermo en <em>antiguo <\/em>y <em>nuevo<\/em>, cuyos \u00f3rganos subsiguientes estar\u00edan controlados por partes diferentes del sistema nervioso central (el cerebelo y la sustancia blanca cerebral respectivamente). Esta subdivisi\u00f3n no est\u00e1 recogida en los tratados de embriolog\u00eda, por lo que\u00a0parece ser una idea original de Hamer. Pues bien, a pesar del esfuerzo empleado, la autora de este trabajo no ha dado con informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo Hamer la ha inducido o deducido. Peor a\u00fan es que los autores posteriores la den por buena aplic\u00e1ndola y reproduci\u00e9ndola de forma acr\u00edtica sin preguntarse si se sostiene de alg\u00fan otro modo que por la autoridad de quien la enunci\u00f3. Se parece entonces a una verdad revelada, m\u00e1s propia de una doctrina que de una ciencia. Lo que diferencia a un cient\u00edfico es que siempre se pregunta\u00a0<em>\u00bfC\u00f3mo\u00a0lo sabes?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La especificidad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escasas l\u00edneas de investigaci\u00f3n se han atrevido a plantear unas conexiones tan concretas entre la naturaleza de las experiencias vividas y sus manifestaciones m\u00e9dicas, con la excepci\u00f3n quiz\u00e1 del efecto de fumar sobre el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n. Desde la psicosom\u00e1tica, Alexander et al. [40] s\u00ed propusieron la asociaci\u00f3n de determinados rasgos de personalidad con la probabilidad de unas afecciones f\u00edsicas y no otras. Broom afirma tener una idea general del tipo de conflicto (psicoanal\u00edticamente hablando) que encontrar\u00e1 detr\u00e1s de un determinado problema f\u00edsico [14]. La especificidad parece hacer sido t\u00edmidamente perseguida y es deseada, ya que encontrar v\u00edas para explorarla supondr\u00eda un vuelco importante en el estudio de la salud. El problema es que tanto unas como otras son excesivamente especulativas. Si hasta ahora esta cuesti\u00f3n se ha abordado tan escasamente quiz\u00e1 sea a falta de un paradigma desde el que hacerlo. La met\u00e1fora del funcionamiento del \u00f3rgano da\u00f1ado es atrevida, pero sin duda veros\u00edmil, y las incursiones en ese campo deben ser bienvenidas si se hacen con la debida prudencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La cuesti\u00f3n del significado, la interpretaci\u00f3n y la subjetividad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los caminos que llevan de las vivencias a la enfermedad son necesariamente muy complejos, tanto en la parte \u201csom\u00e1tica\u201d (fisiolog\u00eda, bioqu\u00edmica, anatom\u00eda) como en la que solemos llamar \u201cps\u00edquica\u201d (la actividad del organismo, las emociones, los condicionamientos, los valores).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado, muchas explicaciones pueden ser posibles. Una gastritis puede ser indicador de alimentos (reales o metaf\u00f3ricos) que no se pueden digerir, pero tambi\u00e9n de conflictos familiares (a trav\u00e9s del miedo a no ser alimentado), etc\u00e9tera. La biolog\u00eda es plural y no digamos la psico-biolog\u00eda. Muchos caminos llevan a resultados parecidos y demasiados comienzos iguales llevan a destinos diferentes. As\u00ed las cosas, lo que hace el profesional en la pr\u00e1ctica es ir explorando posibilidades, tomando como punto de partida ideas ya vertidas sobre los s\u00edntomas que tiene entre manos y dejando que el propio afectado encuentre alguna de ellas significativa o coincidente con su historia. Se puede reprochar esto a la BDC, que deber\u00eda intentar sustraerse al \u201cefecto hor\u00f3scopo\u201d (aportar hip\u00f3tesis lo suficientemente variadas o ambiguas para que alguna sirva), en cuyo caso el reproche deber\u00eda extenderse a cualquier consultorio de psicolog\u00eda, e incluso de medicina, donde es pr\u00e1ctica habitual que se enuncien hip\u00f3tesis preliminares que se van aceptando o desechando en el contraste con el sentir del interesado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que, si se respeta la voz del paciente, no se puede hacer psicolog\u00eda (ni medicina) de otra manera. Las vivencias no tienen un significado predeterminado. El impacto de los mismos hechos solo puede ser estudiado en el contexto del significado que uno les da, y no se dejan estudiar, ni siquiera estad\u00edsticamente, sin apelar y escuchar al sujeto. Aun dando por sentado esto, y reconociendo que cuando el objetivo es ayudar a la persona sufriente importa menos la formalidad metodol\u00f3gica, esta es inexcusable cuando se trata de fundamentar determinadas ideas comprobando su grado de veracidad y universalidad. La subjetividad hace mucho m\u00e1s complicada y dif\u00edcil la investigaci\u00f3n, pero no por ello debe dejar de hacerse. Para empezar ser\u00edan suficientes comprobaciones estad\u00edsticas de ciertas tendencias que permitan sustentar los conocimientos m\u00e1s all\u00e1 de la pura intuici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea principal de la BDC es que las emociones pueden promover cambios f\u00edsicos que pueden derivar en enfermedades. Tales cambios representan un esfuerzo de adaptaci\u00f3n que deja inscrito un programa que condiciona procesos del organismo a corto y largo plazo. El potencial que encierra esta tesis ha sido deso\u00eddo por la medicina oficial y ha quedado al margen de la psicolog\u00eda de la salud, m\u00e1s interesada en los factores de riesgo conductuales o\u00a0cognitivos. Solamente desde la medicina psicosom\u00e1tica ha habido t\u00edmidos intentos de indagar en la historia traum\u00e1tica y en la b\u00fasqueda de significados detr\u00e1s de las afecciones tradicionalmente reservadas a la medicina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que los traumas dejen huellas que se manifiestan en lo f\u00edsico no es una idea nueva ni misteriosa. La salud como congruencia con la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas psico- biol\u00f3gicas tampoco deber\u00eda parecernos extra\u00f1a, ni tampoco que la enfermedad es \u201ceficaz\u201d para algo y que forma parte de un programa de supervivencia [41]. El organismo no es una m\u00e1quina que funciona o se estropea. Para los seres vivos existen cosas mejores y cosas peores. Lo que ocurre no les es indiferente. Hay m\u00fasica relajante y hay ruido infernal. Hay comida o hay hambre; hay amenazas o hay seguridad. Al margen de la idiosincrasia, existen preferencias y necesidades universales. Si se parte de la asunci\u00f3n de que los organismos vivos son sujetos psicol\u00f3gicos intentando cosas [20], es imposible ignorar la opci\u00f3n de que lo que nos ocurre y lo que hacemos nos enferma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez despierto ese \u201cotro\u201d sentido com\u00fan biometaf\u00f3rico, resulta tentador y hasta l\u00f3gico pensar que una enfermedad de la sangre tenga que ver con problemas en nuestros lazos de sangre, que una otitis irrumpa en un contexto en el que se dicen cosas que no deseamos o\u00edr, que los problemas en la piel remitan a cuestiones relacionadas con que nos toquen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente exista una gran cantidad de evidencia cl\u00ednica que permanece oculta porque no se repara en ella. Un primer acercamiento estructurado podr\u00eda basarse en recabar opiniones de profesionales que pueda orientar sobre tendencias que puedan despu\u00e9s estudiarse con m\u00e1s detalle. No en vano, lo que puso en la senda de la descripci\u00f3n del patr\u00f3n de conducta Tipo A a los cardi\u00f3logos Friedman y Rosenman fue el desgaste del tapizado de las sillas de su sala de espera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La antrop\u00f3loga francesa Sarrandon-Eck [42] ha descubierto que muchas personas consideran intuitivamente el c\u00e1ncer como la \u201ccicatriz de un trauma\u201d. Es posible que estemos dispuestos a aceptar hip\u00f3tesis como las que propone la BDC porque nos proporciona un esquema desde el que entender con m\u00e1s precisi\u00f3n lo que ya pens\u00e1bamos de forma imprecisa. En contra de lo que muchos detractores de lo alternativo argumentan, las m\u00e1s de las veces el acercamiento a estas propuestas no proviene de la desesperaci\u00f3n ignorante sino de la curiosidad\u00a0inconformista. Quien se deja enga\u00f1ar por sanadores sin escr\u00fapulos ser\u00e1 enga\u00f1ado tambi\u00e9n por farmac\u00e9uticos sin escr\u00fapulos. El peligro no son los modelos alternativos, sino la ignorancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Ackerknecht EH. Historia de la medicina psicosom\u00e1tica. Ars medica. Revista de humanidades. 2004 Jan 1;3(2):180\u201393.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Sarradon-Eck A, Caudullo C. Le d\u00e9codage biologique. Diffusion d\u2019une nouvelle m\u00e9decine non-conventionnelle contre le cancer. Anthropol sant\u00e9 [Internet]. 2011;(2). Disponible en: http:\/\/dx.doi.org\/10.4000\/anthropologiesante.539<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Rivero T, Cabrera I, Rubalcaba E, Hern\u00e1ndez I, Ramos E, Ventura A et al. Uso del m\u00e9todo de biodescodificaci\u00f3n en pacientes con hipertensi\u00f3n arterial. Corte evaluativo a los 6 meses. 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