{"id":72362,"date":"2023-07-13T08:44:59","date_gmt":"2023-07-13T06:44:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=72362"},"modified":"2024-02-23T11:02:47","modified_gmt":"2024-02-23T10:02:47","slug":"quemaduras-generalidades-y-reposicion-hidroelectrolitica-en-poblacion-pediatrica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/quemaduras-generalidades-y-reposicion-hidroelectrolitica-en-poblacion-pediatrica\/","title":{"rendered":"Quemaduras: generalidades y reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Quemaduras: generalidades y reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Dra. Kristel Cross-Coblentz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XVIII; n\u00ba 13; 689<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Burns: generalities and hydroelectrolyte replacement in the pediatric population<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 12\/06\/2023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 10\/07\/2023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XVIII. N\u00famero 13 Primera quincena de Julio de 2023 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XVIII; n\u00ba 13; 689<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autoras:<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dra. Kristel Cross-Coblentz<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Investigadora independiente, Cartago, Costa Rica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/orcid.org\/0000-0002-1672-4658\">https:\/\/orcid.org\/0000-0002-1672-4658<\/a><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 2. Dra. Mariana Guti\u00e9rrez-Moreno<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/orcid.org\/0000-0002-4480-8242\">https:\/\/orcid.org\/0000-0002-4480-8242<\/a><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Kristel Cross Coblentz, M\u00e9dico general, graduada de la Universidad de Ciencias M\u00e9dicas (UCIMED). Cartago, Costa Rica.<\/li>\n<li>Mariana Guti\u00e9rrez Moreno, M\u00e9dico general, graduada de la Universidad de Ciencias M\u00e9dicas (UCIMED). San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las quemaduras son lesiones en la piel causadas por calor, electricidad, fricci\u00f3n o por productos qu\u00edmicos. En la poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica las quemaduras constituyen un serio problema a nivel mundial ya que son la segunda causa de muerte en menores de 4 a\u00f1os, y en caso de no provocar la muerte, en casos graves, dejan secuelas funcionales y est\u00e9ticas que a largo plazo se vuelve un problema social y psicol\u00f3gico. El mecanismo m\u00e1s com\u00fan de quemaduras son por escaldadura por l\u00edquidos calientes. Para el abordaje de las quemaduras se requiere un equipo multidisciplinario entrenado quienes puedan identificar el mecanismo causante, clasificar las quemaduras y estabilizar al paciente para priorizar las condiciones que amenacen con la vida. Inicialmente se utiliza el sistema ABCDE y posteriormente se realiza la reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica. De esta forma el equipo se asegura de brindar un adecuado manejo a todo paciente con quemadura y disminuir las secuelas a largo plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>Quemaduras, quemaduras por electricidad, accidentes, ni\u00f1os, fluidoterapia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burns are skin injuries caused by heat, electricity, friction, or chemicals. In the pediatric population, burns constitute a serious problem worldwide since they are the second cause of death in children under 4 years of age, and if they do not cause death, in severe cases, they leave functional and aesthetic sequelae that in the long term they become a social and psychological problem. The most common mechanism of burns is scalding from hot liquids. To approach burns, a trained multidisciplinary team is required who can identify the causative mechanism, classify burns, and stabilize the patient to prioritize life-threatening conditions. Initially, the ABCDE system is used and later, hydroelectrolytic replacement is performed. In this way, the team makes sure to provide adequate management to all patients with burns and reduce long-term sequelae.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords<\/strong>: Burns, Electric Burns, accidents, child, Fluid Therapy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una quemadura se define como una lesi\u00f3n a la piel o tejido org\u00e1nico, causada por el calor, radiactividad, electricidad, fricci\u00f3n o contacto con productos qu\u00edmicos.(1,2) Al a\u00f1o las lesiones por quemaduras causan 180.000 muertes, siendo la poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica la m\u00e1s afectada y vulnerable. Adem\u00e1s se ha visto asociado predominantemente a niveles socioecon\u00f3micos medios-bajos, siendo el hogar el lugar de ocurrencia en la mayor\u00eda de los casos. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Representan la tercera causa de muerte por lesiones no intencionales en ni\u00f1os menores de 14 a\u00f1os, y la segunda causa de muerte en ni\u00f1os menores a 4 a\u00f1os.(1,3) Seg\u00fan estudios aproximadamente el 70% de las quemaduras ocurren en menores de 4 a\u00f1os, predominantemente ni\u00f1os de 1 a 2 a\u00f1os.(1,4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etiolog\u00eda de la quemadura est\u00e1 relacionada directamente con la edad y la etapa del desarrollo en que se encuentre el menor. (5) La causa m\u00e1s frecuente\u00a0 en aproximadamente el 60-80% de los casos es por calor o t\u00e9rmicas por el contacto con alg\u00fan l\u00edquido que se encuentre caliente conocidas como escaldadura, las cuales causan quemaduras extensas sin embargo no suelen ser profundas, y constituyen la mayor\u00eda de lesiones en menores de 10 a\u00f1os, mientras que en ni\u00f1os mayores se pueden observar quemaduras por fuego directo o contacto con superficies calientes. Aproximadamente el 10% corresponden a sospecha de maltrato. (2,3,5,6,) Por otro lado existen otros\u00a0 mecanismos aparte de las quemaduras t\u00e9rmicas como las el\u00e9ctricas de bajo o alto voltaje, qu\u00edmicos como c\u00e1usticos o \u00e1lcalis, o por radiaci\u00f3n ultravioleta. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la clasificaci\u00f3n de la quemadura se deben considerar diferentes caracter\u00edsticas como la localizaci\u00f3n, profundidad y la extensi\u00f3n para poder evaluar el \u00edndice de gravedad de la quemadura. Con respecto a la localizaci\u00f3n, existen diferentes zonas del cuerpo, como cara, manos, pies y genitales, las cuales se consideran de mayor gravedad por el alto riesgo de secuelas y malformaciones.(7,8) Seg\u00fan profundidad se puede dividir en\u00a0 superficial (tipo A o primer grado), espesor parcial superficial (tipo AB &#8211; A o segundo grado superficial), espesor parcial profundo (tipo AB &#8211; B o segundo grado profundo) y espesor total (tipo B o tercer grado), esta es seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de Benaim y la de Smith respectivamente. (3,6,9) Por \u00faltimo, la extensi\u00f3n se pueden utilizar distintos m\u00e9todos como la regla de la paloma de la mano, la regla de 9 o la Tabla de Lund y Browde, esta \u00faltima siendo el m\u00e9todo m\u00e1s recomendado.(3,8,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto al abordaje inicial r\u00e1pido del paciente quemado debe de realizarse mediante un equipo multidisciplinario donde se tenga como prioridad las condiciones que amenazan con la vida del mismo y adem\u00e1s se reconozcan los factores que aumentan su riesgo. (3,11) Se debe de tener conocimiento respecto a realizar una evaluaci\u00f3n r\u00e1pida tomando en cuenta m\u00e9todos como el tri\u00e1ngulo de evaluaci\u00f3n pedi\u00e1trica y el abordaje ABCDE primordialmente en pacientes inestables. (3,11,12) Adem\u00e1s de lograr una historia cl\u00ednica detallada donde se incluya aspectos espec\u00edficos e importantes para la evaluaci\u00f3n y abordaje del afectado, se deben enviar estudios complementarios que puedan orientar el abordaje. Por \u00faltimo, el manejo de la analgesia el cual es de suma importancia en estos pacientes ya que se considera que las quemaduras son las lesiones que generan mucho dolor. (3,11,12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo de la reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica es de gran importancia sobre todo si se tratan de quemaduras que abarquen m\u00e1s del 10% de superficie corporal. Por lo tanto se debe de conocer el m\u00e9todo y las distintas f\u00f3rmulas tanto para reposici\u00f3n como para mantenimiento en las primeras 24 horas despu\u00e9s de la quemadura y en las horas posteriores. Las f\u00f3rmulas m\u00e1s comunes son la de Parkland, Galveston y Brooke modificada, siendo el Lactato de Ringe la soluci\u00f3n cristaloide de elecci\u00f3n en estos casos. (1,9,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica tiene como objetivo la recopilaci\u00f3n de datos actualizados sobre el abordaje de quemaduras y su manejo con fluidoterapia en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica, en la cual se busca ayudar al lector a estar actualizado sobre este tema que tiene un gran impacto a nivel mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Metodolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta presente revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica se bas\u00f3 en una amplia b\u00fasqueda de diversas fuentes bibliogr\u00e1ficas. Se revisaron art\u00edculos cient\u00edficos en los cuales su fecha de publicaci\u00f3n no sobrepasaron los cinco a\u00f1os de publicaci\u00f3n, en un rango entre el 2018 y 2022. Se utilizaron buscadores como UpToDate, Elsevier, PubMed y la Biblioteca Nacional de Salud y Seguridad Social (BINASSS). Se utilizaron y analizaron un total de 17 art\u00edculos para la elaboraci\u00f3n de esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica. Se utilizaron 16 art\u00edculos en idioma espa\u00f1ol y 1 que fue publicado en idioma ingl\u00e9s. Los art\u00edculos cient\u00edficos utilizados se analizaron con \u00e9nfasis en las palabras claves relacionadas al tema de esta revisi\u00f3n como: \u201cQuemaduras\u201d, \u201cquemaduras por electricidad\u201d, \u201caccidentes\u201d, \u201cni\u00f1os\u201d, y \u201cfluidoterapia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Etiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etiolog\u00eda de las quemaduras se puede dar por diferentes mecanismos como:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00e9rmicas: Estas representan el 85% de los casos siendo las m\u00e1s frecuentes y se producen por contacto con un s\u00f3lido caliente la cual provoca una quemadura profunda pero poco extensa o en un 65% por\u00a0 l\u00edquido caliente que es m\u00e1s extensa pero habitualmente menos profunda y esta \u00faltima por lo general es m\u00e1s com\u00fan en menores de 5 a\u00f1os. Los mecanismos por los cuales se pueden producir este tipo de quemaduras son: Fuego, escaldaduras por l\u00edquidos, quemaduras por contacto, inhalaci\u00f3n de humo, lesiones por el fr\u00edo pero poco frecuentes en ni\u00f1os. (3,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00e9ctricas: Se producen al pasar la corriente por el organismo. Generalmente son profundas y a diferencia de las quemaduras t\u00e9rmicas, lo que se puede apreciar a nivel corporal superficial no es indicativo del da\u00f1o existente. Son poco frecuentes con un 3% de las quemaduras y presentan una elevada morbimortalidad. En ni\u00f1os peque\u00f1os pueden producirse tambi\u00e9n quemaduras el\u00e9ctricas por contacto con enchufes, cables pelados o electrodom\u00e9sticos en mal estado. Estas son quemaduras el\u00e9ctricas de bajo voltaje pero suelen afectar a las manos y a la boca, y por ello provocan cicatrices y graves secuelas. Los mecanismos por los cuales se pueden producir este tipo de quemaduras son: fogonazo, arco voltaico o el\u00e9ctrico. (3,10,14) Las quemaduras el\u00e9ctricas se pueden clasificar en tres grande grupos: \u200b\u200b1. Por corriente el\u00e9ctrica directa, donde se pueden encontrar lesiones de entrada y salida y se da un recorrido a trav\u00e9s de dos puntos organizados. El da\u00f1o es t\u00e9rmico y la gravedad va a estar determinada por la dimensi\u00f3n, permanencia y frecuencia. 2. Por arco el\u00e9ctrico, la cual es producto cuando se tocan dos superficies el\u00e9ctricamente cargadas, la quemadura se da por altas temperaturas del arco el\u00e9ctrico y en conjunto con la magnitud y profundidad determinar\u00e1 la gravedad de la quemadura. y\u00a0 3. Por ignici\u00f3n, que se produce como consecuencia de las llamas provocadas por la corriente el\u00e9ctrica en la ropa de la v\u00edctima u objetos cercanos. (14)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00edmicas: Los mecanismos por los cuales se pueden producir este tipo de quemaduras son: c\u00e1usticos (\u00e1cido sulf\u00farico, clorh\u00eddrico) y \u00e1lcalis (sosa c\u00e1ustica, amon\u00edaco) La mayor\u00eda de los casos son por productos de limpieza. Los \u00e1lcalis ocasionan quemaduras m\u00e1s profundas y progresivas. En general son muy graves y con una alta morbilidad, sobre todo funcional y est\u00e9tica. (3,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Radiaci\u00f3n: Son las provocadas principalmente por los rayos ultravioleta como resultado de la exposici\u00f3n solar o por radiaci\u00f3n ionizante. Existe un grupo de ni\u00f1os en el que, dependiendo del tipo de lesi\u00f3n o por datos de la historia cl\u00ednica, se puede sospechar la presencia de un maltrato f\u00edsico como fondo de las quemaduras. (3,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Clasificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a la clasificaci\u00f3n de quemaduras se puede dividir en: profundidad, localizaci\u00f3n o extensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clasificaci\u00f3n seg\u00fan profundidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente la clasificaci\u00f3n de quemaduras es en primer, segundo y tercer grado. Sin embargo se est\u00e1 reemplazando por un sistema que refleja el potencial de curaci\u00f3n y la necesidad de intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Las nuevas designaciones en cuanto a la profundidad de la quemadura son: superficial (primer grado), espesor parcial superficial (segundo grado superficial), espesor parcial profundo (segundo grado profundo) y espesor total (tercer grado). En ni\u00f1os menores a 5 a\u00f1os son m\u00e1s susceptibles a quemaduras m\u00e1s profundas por su piel m\u00e1s fina. (3)\u00a0 Para esta existe la clasificaci\u00f3n de Fortunato Benaim y la de Converse Smith como se puede ver en la tabla 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Tabla 1. Cuadro comparativo entre la clasificaci\u00f3n de Benaim y la de Smith. <\/u>(6,9)<\/p>\n<table width=\"539\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"73\"><strong>Benaim <\/strong><\/td>\n<td width=\"90\"><strong>Smith <\/strong><\/td>\n<td width=\"126\"><strong>Denominaci\u00f3n <\/strong><\/td>\n<td width=\"123\"><strong>Histolog\u00eda<\/strong><\/td>\n<td width=\"127\"><strong>Pron\u00f3stico <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"73\">Tipo A<\/td>\n<td width=\"90\">Primer grado<\/td>\n<td width=\"126\">Epid\u00e9rmica<\/td>\n<td width=\"123\">Epidermis<\/td>\n<td width=\"127\">Curaci\u00f3n espont\u00e1nea en 7 d\u00edas sin secuelas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"73\">Tipo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 AB &#8211; A<\/td>\n<td width=\"90\">Segundo grado superficial<\/td>\n<td width=\"126\">D\u00e9rmica superficial<\/td>\n<td width=\"123\">Epidermis<\/p>\n<p>Dermis papilar<\/td>\n<td width=\"127\">Deber\u00eda epidermizar espont\u00e1neamente en 15 d\u00edas con secuelas est\u00e9ticas. Si se complica puede llegar profundizar<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"73\">Tipo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 AB &#8211; B<\/td>\n<td width=\"90\">Segundo grado profundo<\/td>\n<td width=\"126\">D\u00e9rmica profunda<\/td>\n<td width=\"123\">Epidermis<\/p>\n<p>Dermis papilar y reticular sin afectar fan\u00e9reos profundos<\/td>\n<td width=\"127\">Habitualmente termina en injerto con secuela est\u00e9tica y\/o funcional. Puede requerir escarectom\u00eda tangencial.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"73\">Tipo B<\/td>\n<td width=\"90\">Tercer grado<\/td>\n<td width=\"126\">Espesor total<\/td>\n<td width=\"123\">Epidermis<\/p>\n<p>Dermis e hipodermis pudiendo llegar inclusive hasta el plano muscular y hueso<\/td>\n<td width=\"127\">Requiere escarectom\u00eda<\/p>\n<p>precoz e injerto o colgajos<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"5\" width=\"539\">Fuente: Elaborado por Mariana Guti\u00e9rrez Moreno en base a Beltr\u00e1n A. Quemaduras en pediatr\u00eda y Vallejo-Villalobos L., Torres-Pe\u00f1aloza A., Hurtado-Gonz\u00e1lez A. Manejo de l\u00edquidos en el paciente pedi\u00e1trico con quemaduras. 2019<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan su profundidad cada grado presenta s\u00edntomas diferentes: quemadura de primer grado o superficial afecta la epidermis, generando eritemas, dolor, torn\u00e1ndose blanquecina al presionar el \u00e1rea, no se generan ampollas, estas lesiones no dejan cicatriz, las quemadura de Segundo grado tipo A, o segundo grado superficial: estas generalmente son rosadas o rojas, h\u00famedas, con dolor, es posible encontrar ampollas, y tal vez deje alguna peque\u00f1a cicatriz, las quemaduras de segundo grado tipo B o parcial profundo el color var\u00eda entre el color rojo y color blanquecino. Cuando se le presiona no llega a tornarse blanquecino, es probable encontrar ampollas y que se desprendan con facilidad, suelen dejar cicatriz. Por \u00faltimo las quemaduras de tercer grado o de espesor total generalmente es blanca, a veces gris o negruzca, hay ausencia de fol\u00edculos pilosos, no hay dolor, como tratamiento son candidatos a los injertos de cuero cabelludo y\/o muslos. (10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clasificaci\u00f3n seg\u00fan localizaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay zonas del cuerpo que se consideran de mayor gravedad ya que presentan un mayor riesgo de secuelas y malformaciones tanto est\u00e9ticas como funcionales. Entre ellas est\u00e1n: cara, cuello, manos, pies, genitales y pliegues articulares. (7,8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clasificaci\u00f3n seg\u00fan extensi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la profundidad que alcanza una quemadura se debe tomar en cuenta la superficie corporal afectada para evaluar el pron\u00f3stico o gravedad de una quemadura. Los m\u00e9todos m\u00e1s utilizados son los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regla de la palma de la mano. Se mide la palma de la mano del ni\u00f1o, incluyendo los dedos, consider\u00e1ndola como un 1% de la superficie corporal. El m\u00e9todo palmar, se usa en quemaduras poco extensas, o sobre todo cuando\u00a0 es irregular. Si se utiliza la palma sin los dedos, equivale al 0,5% de la SCT. Se puede utilizar a cualquier edad, es pr\u00e1ctica, sencilla y f\u00e1cil de recordar y aplicar.\u00a0 (3,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regla de los 9 de Wallace. Consiste en asignar m\u00faltiplos de 9 a diferentes zonas corporales. Es un m\u00e9todo f\u00e1cil de recordar y usado ampliamente por los pediatras.(3,8)\u00a0 Una ventaja de esta regla es que se usa para calcular grandes superficies de forma r\u00e1pida y un inconveniente es que depende de la superficie corporal. (2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tabla de Lund y Browder. Es el m\u00e9todo m\u00e1s recomendado para calcular el \u00e1rea de superficie corporal quemada (SCQ) en los ni\u00f1os ya que es la m\u00e1s exacta, \u00fatil en quemaduras extensas y m\u00faltiples. Los segmentos corporales son considerados en un determinado valor porcentual, marcando la diferencia frente a la edad del paciente.\u00a0 Es un esquema mucho m\u00e1s preciso y f\u00e1cil de aplicar seg\u00fan la edad como se puede observar en la tabla 2. (1,3,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Tabla 2. Tabla de Lund y Browder con porcentajes de \u00e1rea de superficie corporal total.<\/u>(9)<\/p>\n<table width=\"602\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"100\"><strong>\u00c1rea<\/strong><\/td>\n<td width=\"100\"><strong>Nacimiento &#8211; 1 a\u00f1o<\/strong><\/td>\n<td width=\"100\"><strong>1 &#8211; 4 a\u00f1os<\/strong><\/td>\n<td width=\"100\"><strong>5 &#8211; 9 a\u00f1os<\/strong><\/td>\n<td width=\"100\"><strong>10 &#8211; 14 a\u00f1os<\/strong><\/td>\n<td width=\"100\"><strong>15 a\u00f1os <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Cabeza<\/td>\n<td width=\"100\">19<\/td>\n<td width=\"100\">17<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<td width=\"100\">11<\/td>\n<td width=\"100\">9<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Cuello<\/td>\n<td width=\"100\">2<\/td>\n<td width=\"100\">2<\/td>\n<td width=\"100\">2<\/td>\n<td width=\"100\">2<\/td>\n<td width=\"100\">2<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Tronco<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<td width=\"100\">13<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Gl\u00fateos<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Genitales<\/td>\n<td width=\"100\">1<\/td>\n<td width=\"100\">1<\/td>\n<td width=\"100\">1<\/td>\n<td width=\"100\">1<\/td>\n<td width=\"100\">1<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Brazos<\/td>\n<td width=\"100\">4<\/td>\n<td width=\"100\">4<\/td>\n<td width=\"100\">4<\/td>\n<td width=\"100\">4<\/td>\n<td width=\"100\">4<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Antebrazos<\/td>\n<td width=\"100\">3<\/td>\n<td width=\"100\">3<\/td>\n<td width=\"100\">3<\/td>\n<td width=\"100\">3<\/td>\n<td width=\"100\">3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Manos<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<td width=\"100\">2.5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Muslos<\/td>\n<td width=\"100\">5.5<\/td>\n<td width=\"100\">6.5<\/td>\n<td width=\"100\">8<\/td>\n<td width=\"100\">8.5<\/td>\n<td width=\"100\">9<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Piernas<\/td>\n<td width=\"100\">5<\/td>\n<td width=\"100\">5<\/td>\n<td width=\"100\">5.5<\/td>\n<td width=\"100\">6<\/td>\n<td width=\"100\">6.5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"100\">Pies<\/td>\n<td width=\"100\">3.5<\/td>\n<td width=\"100\">3.5<\/td>\n<td width=\"100\">3.5<\/td>\n<td width=\"100\">3.5<\/td>\n<td width=\"100\">3.5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"6\" width=\"602\">Fuente:\u00a0 Elaborado por Mariana Guti\u00e9rrez Moreno en base a Vallejo-Villalobos L., Torres-Pe\u00f1aloza A., Hurtado-Gonz\u00e1lez A. Manejo de l\u00edquidos en el paciente pedi\u00e1trico con quemaduras. 2019.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Manejo inicial <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se requiere de un equipo multidisciplinario para abordar al paciente pedi\u00e1trico quemado de tal manera que se estabilice al paciente donde se priorice las condiciones que amenazan la vida, como lo es la existencia de compromiso de las v\u00edas respiratorias, la circulaci\u00f3n inadecuada y se d\u00e9 el tratamiento inicial adecuado seg\u00fan el caso. (3,11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe de realizar una evaluaci\u00f3n de manera r\u00e1pida tomando en cuenta el Tri\u00e1ngulo de evaluaci\u00f3n pedi\u00e1trica (TEP) y el ABCDE. (3,11,12) Se debe de realizar una historia cl\u00ednica de manera detallada donde se incluya aspectos espec\u00edficos e importantes para la evaluaci\u00f3n como lo son los antecedentes personales de importancia, el agente que produjo la quemadura y cu\u00e1l es el tiempo transcurrido desde el contacto con el agente. (4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente se eval\u00faa el estado general del paciente especialmente en casos de quemaduras graves, esta valoraci\u00f3n se realizar\u00e1 por medio de el sistema ABCD que se\u00f1ala lo siguiente:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>A (V\u00eda a\u00e9rea): Importante evaluar en estos pacientes la permeabilidad de la v\u00eda y valorar si requiere la necesidad de colocaci\u00f3n de tubo endotraqueal, ya que en pacientes que se documenten quemaduras en cara, existencia de estridor o roncus, esputo carbon\u00e1ceo,disfon\u00edas, alteraci\u00f3n de la consciencia,babeo,PaO<sub>2 <\/sub>&lt;70 mmHg, COHb &gt; 20% o acidosis grave, tienen mayor probabilidad de desarrollar obstrucci\u00f3n r\u00e1pida de la v\u00eda a\u00e9rea la cual es la principal causa de muerte en la primera hora. (1,3,11,12,15)<\/li>\n<li>B (Respiraci\u00f3n): Se debe de monitorizar la oximetr\u00eda de pulso y la capnometr\u00eda, ya que se debe de valorar la frecuencia respiratoria, la profundidad de las respiraciones y adem\u00e1s de realizar la auscultaci\u00f3n pulmonar para descartar la presencia de ruidos agregados patol\u00f3gicos. En pacientes que presenten quemaduras en t\u00f3rax o abdomen pueden desarrollar compromiso respiratorio ya que disminuye la distensibilidad de la pared tor\u00e1cica. (3,11)<\/li>\n<li>C (Circulaci\u00f3n): Ya que las quemaduras generan un estado hipovol\u00e9mico, se debe de evaluar la presencia de hipoperfusi\u00f3n tisular y de estado de shock. Por lo tanto es de suma importancia reconocer signos como hipotensi\u00f3n, taquicardia no explicada por el dolor u otras causas y mala perfusi\u00f3n distal, ya que se debe de iniciar al momento de la valoraci\u00f3n expansi\u00f3n con lactato de ringer 20 ml\/kg\/dosis. Por lo tanto se debe de colocar un acceso de v\u00eda venosa perif\u00e9rica o en casos de dif\u00edcil acceso intra\u00f3seos para la reanimaci\u00f3n h\u00eddrica necesaria seg\u00fan el caso.(1,3,11,12)<\/li>\n<li>D (D\u00e9ficit neurol\u00f3gico): evaluar el estado de consciencia del paciente, la escala de glasgow, ya que en ni\u00f1os donde se encuentre disminuido se debe de sospechar de hipoxia, hipotensi\u00f3n, hipoglicemia, traumatismo craneal asociado o incluso intoxicaciones por mon\u00f3xido de carbono. (3,12)<\/li>\n<li>E (exposici\u00f3n): por \u00faltimo se eval\u00faan las quemaduras del paciente, se retira toda la vestimenta y accesorios y joyer\u00eda que porte, en especial si estos aumentan el \u00e1rea de quemadura, se determina la profundidad y extensi\u00f3n para su clasificaci\u00f3n. Adem\u00e1s se calcula el porcentaje de superficie corporal quemada\u00a0 de esta manera orientando el manejo terap\u00e9utico y se realiza el lavado adecuado de las lesiones con agua a temperatura ambiente y posteriormente se cubre con una s\u00e1bana limpia sin embargo seg\u00fan art\u00edculos revisados quemaduras de m\u00e1s del 20% de la superficie corporal quemada solo se recomienda ser cubiertas con una s\u00e1bana limpia, sin ser irrigadas con agua o soluci\u00f3n fisiol\u00f3gica ya que incrementa el riesgo de hiponatremia. (1,3,12)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudios realizados recomiendan la aplicaci\u00f3n de analgesia de manera temprana, ya que se ha demostrado reducir la estancia intrahospitalaria y a nivel psicol\u00f3gico favorece a episodios menos traum\u00e1ticos para el menor. (1,3,11) Adem\u00e1s es utilizada en todos los tipos de quemaduras ya que son lesiones muy dolorosas.(13) En casos quemadura de menor grado se puede aplicar tanto tratamiento oral con paracetamol 15mg\/kg\/dosis como tratamiento intravenoso con metamizol 20 mg\/kg\/dosis. (11,12) Pacientes que se presenten con quemaduras moderadas-graves est\u00e1 indicado el uso de dos f\u00e1rmacos como morfina 0,1 mg\/kg\/dosis ya sea intravenoso o subcut\u00e1neo\u00a0 y adem\u00e1s el uso de fentanilo 1-2 mg\/kg\/dosis intravenoso. (11,12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se recomienda el uso de ketamina 1-2 mg\/kg intravenoso por su efecto sedante y analg\u00e9sico en casos de curaciones o colocaci\u00f3n de una v\u00eda central. (11,12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de suma importancia recordar que estas lesiones a parte de general dolor, pueden estar asociado a\u00a0 otros s\u00edntomas como ansiedad e incluso presentar s\u00edndrome de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, por lo que la aplicaci\u00f3n de benzodiazepinas como diazepam y lorazepam, opi\u00e1ceos e incluso la amitriptilina, ayuda tanto para tratamiento como para prevenci\u00f3n de ellos. (13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al realizar la evaluaci\u00f3n r\u00e1pida inicial y se estabilice al paciente, se deben de enviar pruebas de laboratorios complementarias como lo son: hemograma completo, electrolitos, pruebas de funci\u00f3n renal, CPK, enzimas cardiacas, gases arteriales e importante determinar la presencia de carboxihemoglobina en casos donde se sospeche inhalaci\u00f3n por mon\u00f3xido de carbono, examen general de orina y sedimento, pruebas de coagulaci\u00f3n.Por \u00faltimo se deben de realizar pruebas de gabinete como ECG y estudios de imagen seg\u00fan la lesi\u00f3n, en caso de presentar dificultad respiratoria se env\u00eda una radiograf\u00eda simple de t\u00f3rax. (3,11,12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, seg\u00fan estudios realizados no se recomienda el uso de antibi\u00f3ticos de manera profil\u00e1ctica, ya que su uso empeora el pron\u00f3stico del paciente aumentando la resistencia de los g\u00e9rmenes en la piel, por lo que solo deben de usarse como profilaxis preoperatoria con cefazolina + aminogluc\u00f3sidos o en casos certeros de presentar una infecci\u00f3n. (11,12,13) Sin embargo se debe de conocer que las infecciones se consideran la principal causa morbimortalidad en esta poblaci\u00f3n, siendo las infecciones por cocos grampositivos las m\u00e1s frecuentes seguido de bacterias gram negativas e inclusive hongos. (13,16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo de rehidrataci\u00f3n con soluciones difiere seg\u00fan la severidad de la quemadura la cual es directamente proporcional a la superficie corporal quemada que presente el paciente, por lo tanto ni\u00f1os con una superficie corporal quemada de m\u00e1s del 10% tienen indicaci\u00f3n para rehidrataci\u00f3n intravenosa, sin embargo ni\u00f1os con m\u00e1s del 20% se superficie corporal quemada requieren de rehidrataci\u00f3n por v\u00eda central. Esto por el grado de hipovolemia en el que se encuentran y las posibles complicaciones asociadas, por lo que deben ser hospitalizados para su manejo adecuado. (1,3,11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reanimaci\u00f3n con l\u00edquidos seg\u00fan estudios se recomienda iniciarse en las primeras dos horas como m\u00e1ximo ya que se ha evidenciado un aumento de la morbilidad y mortalidad posterior a este tiempo seg\u00fan estudios. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para calcular dicha\u00a0 reanimaci\u00f3n h\u00eddrica con respecto a la\u00a0 superficie corporal quemada durante las primeras 24 horas posterior a la quemadura, se conocen distintas f\u00f3rmulas, como lo es la f\u00f3rmula de Parkland la cual es conocida por ser la m\u00e1s utilizada, se realiza multiplicando 4 mililitros de cristaloide por\u00a0 el peso en kilogramos del paciente por el porcentaje de superficie corporal quemada, adem\u00e1s se debe de agregar las necesidades basales las cuales se calculan seg\u00fan el m\u00e9todo de Holliday- Segar. (1,9,11,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra f\u00f3rmula utilizada es la de Galveston, se considera que una de sus ventajas es que ya tiene incluidas las necesidades de manteniendo en su f\u00f3rmula al contrario de la Parkland.(9) Esta se realiza multiplicando 5000 mililitros por metro cuadrado (m<sup>2<\/sup>) por el % de superficie corporal quemada y adem\u00e1s se suman 2000 mililitros por metro cuadrado (m<sup>2<\/sup>) de superficie corporal total como requerimiento. (1,9,11,13) Adem\u00e1s seg\u00fan estudios actualizados se recomienda a\u00f1adir a esta f\u00f3rmula 12.5 gramos de alb\u00famina al 25% por litro de Ringer a partir de las 8-12 horas posteriores a la quemadura para de esta manera iniciar el aporte proteico. (9,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo tambi\u00e9n se puede utilizar la f\u00f3rmula de Brooke modificada\u00a0 donde se multiplican 2 mililitros de cristaloide por el peso en kilogramos por el % de superficie corporal total quemada.(1,17) En estas tres f\u00f3rmulas anteriormente mencionadas se utiliza la primera mitad de la soluci\u00f3n en las primeras 8 horas y la segunda mitad en las siguientes 16 horas. (1,9,11,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado en las siguientes 24-48 horas posteriores a la quemadura, en caso de haber sido utilizada la f\u00f3rmula de Parkland inicialmente, se debe de administrar al paciente la mitad de las necesidades calculadas para la quemadura y adem\u00e1s agregar las necesidades basales igualmente calculadas seg\u00fan el m\u00e9todo de Holliday-Segar. (13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo en el caso del uso de la f\u00f3rmula de Galveston se utilizan 3.500- 3750 mililitros por metro cuadrado (m<sup>2<\/sup>) de superficie corporal quemada y de igual manera se le suman 1500 mililitros por metro cuadrado (m<sup>2<\/sup>) de superficie corporal total como requerimiento, por lo tanto se debe de ir reduciendo el aporte intravenoso en funci\u00f3n al aporte enteral. (13,16,17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lactato de Ringer se considera la soluci\u00f3n cristaloide de elecci\u00f3n en las primeras 24 horas, como fluido de reanimaci\u00f3n y mantenimiento para evitar que se desarrolle acidosis metab\u00f3lica hiperclor\u00e9mica. (2,4,7) Por otro lado, estudios recomiendan la aplicaci\u00f3n a los l\u00edquidos de mantenimiento de glucosa al 5% en pacientes que pesen menos de 20 kilogramos o incluso en menores de 5 a\u00f1os ya que tienen menor reserva de gluc\u00f3geno, para de esta manera evitar episodios de hipoglicemia. (1,2,9,15,17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de coloides, siendo la alb\u00famina al 5% isot\u00f3nica la m\u00e1s utilizada en los centros de salud, frecuentemente se administra posterior a las 24 horas o en pacientes que requieren de aumentos progresivos de los cristaloides, para de esta manera restaurar la presi\u00f3n onc\u00f3tica, preservar el volumen intravascular y de igual manera disminuir la cantidad de l\u00edquido total requerido en la reanimaci\u00f3n. (3,9,11,12,17) En pacientes que presentan m\u00e1s del 30% de la superficie corporal quemada, hipoalbuminemia o mala respuesta a los cristaloides (en este \u00faltimo puede ser iniciado incluso 8 horas posterior al inicio del mismo), se utiliza de la siguiente manera: ni\u00f1os con una superficie corporal quemada entre 30%-50% se calcula a 0.3cc\/kg\/% superficie corporal quemada, por otro lado con un porcentaje entre 50%-70% es de 0.4cc\/kg\/% y por ultimo ni\u00f1os con con un porcentaje de 70-100% se calcula a 0.5cc\/kg\/% de la superficie quemada, infundidos en 24 horas.(12,17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s es de suma importancia vigilar dicha reanimaci\u00f3n por medio del volumen urinario para evitar tanto que se est\u00e9 administrando un volumen insuficiente como para evitar sobrecarga de l\u00edquidos, por lo que se debe de colocar un cat\u00e9ter urinario. Dicho volumen debe de ser en ni\u00f1os con un peso menor a 30 kilogramos de 1-2mL\/Kg\/Hora,\u00a0 o en ni\u00f1os con peso mayor a 30 kilogramos de 0.5-1mL\/Kg\/Hora. (1,9,11,12,16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe tomar en cuenta que la presencia en los ex\u00e1menes de laboratorio de acidosis metab\u00f3lica son un indicativo de una reanimaci\u00f3n inadecuada de l\u00edquidos, sin embargo tambi\u00e9n est\u00e1 presente a la exposici\u00f3n de mon\u00f3xido de carbono o cianuro. (9,15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado en pacientes que no se evidencia mejor\u00eda con la reanimaci\u00f3n h\u00eddrica o incluso en pacientes que se requiere grandes cantidades de vol\u00famenes de l\u00edquidos, deben de ser evaluados de manera cautelosa para as\u00ed descartar que se presenten distintas afecciones que causen un compromiso cardiovascular, como lo son la presencia de lesiones que se encuentren de manera oculta que est\u00e9n generando una p\u00e9rdida de volumen o incluso una lesi\u00f3n a nivel de m\u00e9dula espinal que por consecuencia cause un shock neurog\u00e9nico as\u00ed como tambi\u00e9n la inhalaci\u00f3n de toxinas que generan depresi\u00f3n del miocardio o disminuci\u00f3n del tono vascular. (3,11,15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las quemaduras en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica constituyen un gran porcentaje de muertes a nivel mundial, a pesar de ser prevenible, por lo que es importante identificar los distintos posibles factores o mecanismos que pueden llegar a ocasionar una quemadura, en especial en ni\u00f1os menores a 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de suma importancia la adecuada clasificaci\u00f3n de las quemaduras ya que para definir el criterio de gravedad se debe identificar la profundidad, la extensi\u00f3n y la localizaci\u00f3n de las misma y as\u00ed asegurar un manejo adecuado el cual puede evitar futuras complicaciones o disminuir secuelas a largo plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al realizar el manejo inicial del paciente quemado este debe de ser guiado buscando siempre el bienestar del mismo, priorizando lesiones, afecciones, signos, s\u00edntomas o manifestaciones cl\u00ednicas que pongan en riesgo la vida del paciente. De este modo es de suma importancia realizar un abordaje sistem\u00e1tico y ordenado y as\u00ed lograr un manejo terap\u00e9utico exitoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe de estimar la superficie corporal quemada, para que de esta manera se plantee el mejor manejo terap\u00e9utico en cuanto a la reanimaci\u00f3n hidroelectrol\u00edtica, sin embargo esta estimaci\u00f3n realizada con las f\u00f3rmulas es solo una gu\u00eda, por lo que se debe de relacionar concomitantemente con un adecuado y cauteloso monitoreo de la diuresis y as\u00ed valorar la eficacia de dicha reposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aplicaci\u00f3n de medidas de seguridad en el hogar es fundamental en cuanto a prevenci\u00f3n, ya que este es el lugar donde mayormente ocurren estas lesiones. Ya sea evitando la presencia de los ni\u00f1os en la cocina, sobre todo si se est\u00e1 hirviendo l\u00edquidos o se est\u00e1 en contacto con fuego como por ejemplo cocinas de gas. De igual manera la importancia de educar a los menores y explicarles que no deben de acercarse a estufas, cocinas en uso y dejar los fuegos artificiales fuera del alcance de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00edas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Echeverr\u00eda Miranda M, Salas Salas E. Manejo de quemaduras en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica. Rev Medica Sinerg [Internet]. 2020;5(11):e602. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.31434\/rms.v5i11.602%5C\">http:\/\/dx.doi.org\/10.31434\/rms.v5i11.602\\<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez M, Romero A. Abordaje de las quemaduras en Atenci\u00f3n Primaria. Pediatr\u00eda integral. 2019;XXIII (2):81\u20139.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Canelos-Moreno, J., Williams-Vargas, L., &amp; Hidalgo-Bermudez, C. Quemaduras en pediatr\u00eda. Perspectivas Terap\u00e9uticas. <em>Polo del Conocimiento<\/em> (2021)<em>, 6<\/em>(6), 612-630. Disponible en:<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.23857\/pc.v6i6.2773\">http:\/\/dx.doi.org\/10.23857\/pc.v6i6.2773<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mairi Crawford JGM. Trauma and burns in children. Elsevier. 2023<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Montealegre G, Parra A, Perez S. Quemaduras de la mano en ni\u00f1os: experiencia de 5 a\u00f1os en una unidad de quemados pedi\u00e1trica en Bogot\u00e1. Rev Col Cirug\u00eda Pl\u00e1stica y Reconstructiva. 2021;27 n\u00fam. 1:33\u201341.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Abril Beltr\u00e1n RE. Quemaduras en pediatr\u00eda. Enferm Investiga Investig Vincul Docencia Gest [Internet]. 2018;3(1 Sup):53\u20138. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.29033\/ei.v3sup1.2018.09\">http:\/\/dx.doi.org\/10.29033\/ei.v3sup1.2018.09<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Regatto AZ, Sol\u00f3rzano JS. Quemaduras pedi\u00e1tricas. [Guayaquil]: Universidad de Guayaquil Facultad de ciencias M\u00e9dicas Escuela de Medicina; 2018.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Monta\u00f1\u00e9s PM, S\u00e1nchez MV, Campos ML, Lozano CF. Quemaduras en pediatr\u00eda. Revista Sanitaria de investigaci\u00f3n [Internet]. 2021; Disponible en: <a href=\"https:\/\/revistasanitariadeinvestigacion.com\/quemaduras-en-pediatria\/\">https:\/\/revistasanitariadeinvestigacion.com\/quemaduras-en-pediatria\/<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vallejo-Villalobos L., Torres-Pe\u00f1aloza A., Hurtado-Gonz\u00e1lez A. Manejo de l\u00edquidos en el paciente pedi\u00e1trico con quemaduras. Revista mexicana de anestesiolog\u00eda. 2019;42.:S258\u201365.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Siesquen C, Magna M. Enfoque terap\u00e9utico en quemaduras pedi\u00e1tricas. Lima, Per\u00fa]: Universidad Inca Garcilaso de Vega ; 2022. Disponible en: <a href=\"http:\/\/repositorio.uigv.edu.pe\/handle\/20.500.11818\/6190\">http:\/\/repositorio.uigv.edu.pe\/handle\/20.500.11818\/6190<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Santerv\u00e1s YF, Casas MM. Quemaduras. Sociedad Espa\u00f1ola de Urgencias de Pediatr\u00eda (SEUP). 2019;3a Edici\u00f3n. Disponible en: <a href=\"https:\/\/seup.org\/pdf_public\/pub\/protocolos\/2_Estabilizacion.pdf\">https:\/\/seup.org\/pdf_public\/pub\/protocolos\/2_Estabilizacion.pdf<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0Morentin Navarcorena ALM, Mar\u00edn A M, Dom\u00ednguez Cajal M, Madurga Revilla P, Gil Hern\u00e1ndez I, Garc\u00eda \u00cd\u00f1iguez JP. Manejo en la UCI pedi\u00e1trica del paciente quemado. Bol Pediatr Arag Rioj Sor. 2020;50: 122-128<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miguel Ferrero M, D\u00edaz Gonz\u00e1lez M. Avances en el tratamiento del ni\u00f1o quemado. Cir Pediatr [Internet]. 2022;35(3):104\u201312. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.54847\/cp.2022.02.02\">http:\/\/dx.doi.org\/10.54847\/cp.2022.02.02<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Romero Morocho JA. Manejo prehospitalario de quemaduras en pacientes pedi\u00e1tricos. [Quito, Ecuador]: Facultad de Ciencias de la Discapacidad, Atenci\u00f3n Prehospitalaria y Desastres Universidad Central del Ecuador; 2022. Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.dspace.uce.edu.ec\/bitstream\/25000\/27669\/1\/FCDAPD-CAPH-ROMERO%20JONATHAN.pdf\">http:\/\/www.dspace.uce.edu.ec\/bitstream\/25000\/27669\/1\/FCDAPD-CAPH-ROMERO%20JONATHAN.pdf<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Joffe MD. Quemaduras termincas moderadas y graves en ni\u00f1os: Manejo de emergencias. UpToDate [Internet]. 2021; Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.uptodate.com.bibliotecaucimed.remotexs.co\/contents\/moderate-and-severe-thermal-burns-in-children-emergency-management\/print?search=quemaduras%20tratamiento&amp;source=search_result&amp;selectedTitle=3~150&amp;usage_type=default&amp;display_rank=3\">https:\/\/www.uptodate.com.bibliotecaucimed.remotexs.co\/contents\/moderate-and-severe-thermal-burns-in-children-emergency-management\/print?search=quemaduras%20tratamiento&amp;source=search_result&amp;selectedTitle=3~150&amp;usage_type=default&amp;display_rank=3<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Sub Unidad de Atenci\u00f3n Integral Especializada al Paciente Quemado. Gu\u00eda de Pr\u00e1ctica Cl\u00ednica para el Diagn\u00f3stico y Tratamiento del Gran Quemado en Pediatr\u00eda. Instituto nacional de salud del ni\u00f1o San Borja. 2022;1\u201349.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hoyos PM. Manejo del paciente quemado adulto y pedi\u00e1trico en UCI. Punto. 2022;V N\u00famero 57.:125\u201350. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.npunto.es\/revista\/57\/manejo-del-paciente-quemado-adulto-y-pediatrico-en-uci\">https:\/\/www.npunto.es\/revista\/57\/manejo-del-paciente-quemado-adulto-y-pediatrico-en-uci<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quemaduras: generalidades y reposici\u00f3n hidroelectrol\u00edtica en poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica Autora principal: Dra. 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