{"id":77057,"date":"2024-05-30T09:58:30","date_gmt":"2024-05-30T07:58:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=77057"},"modified":"2024-05-30T09:26:58","modified_gmt":"2024-05-30T07:26:58","slug":"el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/","title":{"rendered":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XIX; n\u00ba 10; 305<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Measles resurgence in the XXI century: a much needed review<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 17\/04\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 27\/05\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XIX. N\u00famero 10 Segunda quincena de Mayo de 2024 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XIX; n\u00ba 10; 305<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores: <\/strong>Dr. Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas<sup>1<\/sup>, Dra. Ariela Brealey Mora<sup>2<\/sup>, Dra. Andrea Guerrero Vega<sup>3<\/sup>, Dra. Valeria Mar\u00eda Esquivel Ballestero<sup>4<\/sup><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>M\u00e9dico General, Investigador Independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, <a style=\"font-size: inherit;\" href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0008-2857-8185\">https:\/\/orcid.org\/0009-0008-2857-8185<\/a><span style=\"font-size: inherit;\">.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>M\u00e9dico General, Investigadora Independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0006-0560-6177\">https:\/\/orcid.org\/0009-0006-0560-6177<\/a><\/li>\n<li>M\u00e9dico General, Investigadora Independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0006-7698-9830\">https:\/\/orcid.org\/0009-0006-7698-9830<\/a><\/li>\n<li>M\u00e9dico General, Investigadora Independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, <a style=\"font-size: inherit;\" href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0001-0697-3343\">https:\/\/orcid.org\/0009-0001-0697-3343<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito es original y no contiene plagio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sarampi\u00f3n es una enfermedad altamente contagiosa provocada por un virus ARN, prevenible mediante vacunaci\u00f3n. Previo a la introducci\u00f3n de la vacuna en 1963, provocaba millones de casos y muertes anualmente alrededor del mundo. Alcanzar la inmunidad de reba\u00f1o mediante tasas de vacunaci\u00f3n de 93-95% llev\u00f3 a su erradicaci\u00f3n en varios pa\u00edses, sin embargo, su resurgimiento actual est\u00e1 ligado a cambios poblacionales, inadecuadas pol\u00edticas de vacunaci\u00f3n y el movimiento antivacunas. El virus, con distribuci\u00f3n global, afecta principalmente a ni\u00f1os, con una recuperaci\u00f3n sin complicaciones esperable en la mayor\u00eda de casos, sin embargo, pueden ocurrir casos severos en estado de desnutrici\u00f3n o compromiso inmunitario. La enfermedad progresa por cuatro estadios: incubaci\u00f3n, catarral, exantem\u00e1tico y de convalecencia. A pesar de ser ampliamente estudiado, su resurgimiento destaca la importancia de revisar los aspectos epidemiol\u00f3gicos, cl\u00ednicos, diagn\u00f3sticos y preventivos del sarampi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>sarampi\u00f3n, vacunaci\u00f3n, epidemiolog\u00eda, sintomatolog\u00eda, prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Measles is a highly contagious disease caused by a RNA virus, preventable through vaccination. Prior to vaccine introduction in 1963, it caused millions of cases and deaths annually worldwide. Achieving herd immunity through vaccination rates of 93-95% led to its eradication in several countries, yet recent resurgence links to population changes, inadequate vaccination policies, and the anti-vaccine movement. The virus, with global distribution, primarily affects children, with an expected non complicated recovery in most cases, although severe cases occur with malnutrition or compromised immunity. The disease progresses through four stages: incubation, catarrhal, characteristic maculopapular rash, and convalescence. Despite being extensively studied, its current resurgence underscores the importance of revisiting epidemiological, clinical, diagnostic, and preventive aspects.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords: <\/strong>measles, vaccination, epidemiology, symptomatology, prevention.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sarampi\u00f3n es una enfermedad causada por un virus ARN perteneciente al g\u00e9nero <em>Morbillivirus, <\/em>de la familia <em>Paramyxoviridae<\/em>. (1) Esta enfermedad es altamente contagiosa, sin embargo, prevenible mediante inmunizaci\u00f3n por vacunaci\u00f3n. (2) Previo a la introducci\u00f3n de la vacuna en 1963 se reportaban hasta 163 millones de casos anuales y hasta 6 millones de muertes alrededor del mundo. (3) Se estima que, para alcanzar la inmunidad de reba\u00f1o, se requiere una tasa de vacunaci\u00f3n de entre 93-95%, y gracias a esta se logr\u00f3 su erradicaci\u00f3n en varios pa\u00edses. (4) Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un resurgimiento de los casos de sarampi\u00f3n, que se relacionan con cambios poblacionales, inadecuadas pol\u00edticas de vacunaci\u00f3n y el movimiento antivacunas. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El virus del sarampi\u00f3n posee distribuci\u00f3n mundial, y fue introducido a Am\u00e9rica en el siglo XVII por los colonizadores europeos, con los primeros casos reportados en humanos reportados desde el siglo XI. (4) El reservorio de esta enfermedad es exclusivamente humano, y su transmisi\u00f3n se da por v\u00eda a\u00e9rea mediante secreciones respiratorias y aerosoles al hablar, toser o estornudar desde una distancia de aproximadamente 1m, e incluso (aunque menos frecuentemente) mediante f\u00f3mites contaminados con secreciones nasofar\u00edngeas. (6) La mayor\u00eda de los casos se da en la infancia, con una minor\u00eda de estos siendo graves, aunque en casos de concomitancia con desnutrici\u00f3n y compromiso del sistema inmune puede presentarse con mayor severidad. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Com\u00fanmente, se suelen identificar 4 etapas claras en la evoluci\u00f3n de la enfermedad, inicialmente con un periodo de incubaci\u00f3n desde la exposici\u00f3n e ingreso del virus al nuevo individuo, seguido por un periodo catarral que se caracteriza fiebre alta, cefalea, s\u00edntomas catarrales y malestar general y en algunos casos se presentan las caracter\u00edsticas manchas de Koplik en la mucosa oral. (7) Posteriormente se presenta el exantema maculopapular viol\u00e1ceo caracter\u00edstico, de forma descendente, que respeta manos y pies y persiste hasta por 10 d\u00edas y por \u00faltimo se da la fase de convalecencia. (6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ser una enfermedad ampliamente estudiada y conocida, el resurgimiento actual de la misma y el peligro que esto conlleva hacen que sea importante repasar los aspectos epidemiol\u00f3gicos, cl\u00ednicos, diagn\u00f3sticos y preventivos de ella, por lo que esta revisi\u00f3n busca refrescar dichos puntos en una coyuntura que implica la necesidad de su conocimiento pleno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Metodolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica incluy\u00f3 15 art\u00edculos en idiomas ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, con una antig\u00fcedad no mayor a 5 a\u00f1os. Para la b\u00fasqueda de dicho material se utilizaron los motores de b\u00fasqueda de Google Acad\u00e9mico y PubMed, utilizando las palabras clave \u201csarampi\u00f3n\u201d, \u201cvacunaci\u00f3n\u201d, \u201cepidemiolog\u00eda\u201d, \u201csintomatolog\u00eda\u201d, \u201cprevenci\u00f3n\u201d y sus hom\u00f3nimos en ingl\u00e9s. Se excluy\u00f3 todo material publicado previo al 2020 y estudios con informaci\u00f3n basada en regiones geogr\u00e1ficas o situaciones epidemiol\u00f3gicas espec\u00edficas y no extrapolables a las generalidades del tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Epidemiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sarampi\u00f3n es una de las enfermedades m\u00e1s contagiosas que afecta a los humanos, siendo estos el \u00fanico reservorio de la enfermedad, con un n\u00famero reproductivo b\u00e1sico (R0) de entre 12-18; lo que quiere decir que se espera que una persona infectada infecte a otras 12-18 personas. (4,5,6,8). Se caracteriza tambi\u00e9n por afectar en mayor medida en invierno, debido al incremento de reuniones en lugares cerrados y la apertura de centros educativos; pero tambi\u00e9n seg\u00fan el incremento de individuos sensibles (no inmunizados) desde los brotes previos, e incluso se ve afectado por las tasas de nacimiento. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis sistem\u00e1tico del 2022 analiz\u00f3 datos del Global Burden of Disease Study del 2019, en el que se concluye que en la \u00e9poca entre 1990-2019 hubo un descenso en la incidencia del sarampi\u00f3n a nivel mundial de alrededor de 84%, pasando de casi 81 millones en 1990 a poco menos de 13 millones de casos globales en 2019, siendo los ni\u00f1os de edad preescolar (&lt;5 a\u00f1os) la poblaci\u00f3n m\u00e1s afectada por esta enfermedad, conformando al menos un 80% del total de los casos. (4,8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se describe desde el 2016 un resurgimiento generalizado del sarampi\u00f3n, debido a campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n y pol\u00edticas de salud insuficientes en muchos pa\u00edses, por lo que se ha observado un retroceso en pa\u00edses que previamente hab\u00edan declarado la enfermedad como erradicada, con la reaparici\u00f3n de casos end\u00e9micos en m\u00faltiples pa\u00edses de Am\u00e9rica y Europa. (8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fisiopatolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El virus del sarampi\u00f3n consiste en una cadena de ARN sencilla, no fragmentada, de alrededor de 16000 nucle\u00f3tidos que codifica 8 prote\u00ednas distintas, rodeada por una nucleoc\u00e1pside esf\u00e9rica y pertenece al g\u00e9nero <em>Morbillivirus<\/em> de la familia <em>Paramyxoviridae<\/em>. (1,4,7) Las prote\u00ednas codificadas descritas corresponden a 6 prote\u00ednas estructurales que son hemaglutinina, prote\u00ednas de fusi\u00f3n, nucleoprote\u00edna, fosfoprote\u00edna, prote\u00edna polimerasa larga, prote\u00edna de la matriz y 2 prote\u00ednas no estructurales llamadas V y C, involucradas en el bloqueo de la respuesta inmune innata. (7,9) El virus ingresa al cuerpo a trav\u00e9s de gotas de Fl\u00fcgge (&gt;5\u00b5) expulsadas al toser, estornudar o hablar a una distancia de 1m antes de que se depositen, o por aerosoles (&lt;5\u00b5) de secreciones nasofar\u00edngeas que pueden permanecer por varias horas en el aire. (1,6) Es menos com\u00fan su transmisi\u00f3n a trav\u00e9s de f\u00f3mites contaminados, donde el virus puede permanecer hasta por 2 horas, y se ha descrito el ingreso a trav\u00e9s de c\u00e9lulas de la conjuntiva. (5,6,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A pesar de ingresar a trav\u00e9s del tracto respiratorio, el principal blanco de infecci\u00f3n inicial del virus son las c\u00e9lulas del sistema inmune presentes en este, incluidas las c\u00e9lulas T de memoria, c\u00e9lulas B naive y activadas, los macr\u00f3fagos y las c\u00e9lulas dendr\u00edticas, a trav\u00e9s de los receptores CD46 y CD150, y lo hace mediante la prote\u00edna hemaglutinina. (4,9,10) El virus tambi\u00e9n es capaz de ingresar a trav\u00e9s del receptor nectina-4 presente en las c\u00e9lulas del epitelio respiratorio, sin embargo, se describe que esta no es la principal forma de infecci\u00f3n del virus, debido a que este receptor se encuentra en la membrana basolateral de estas c\u00e9lulas epiteliales, dificultando el contacto directo con el mismo. (10) Luego de este contacto inicial, es la prote\u00edna de fusi\u00f3n la que permite el paso del ARN viral al citoplasma de la c\u00e9lula. (4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inicialmente el virus se multiplica en el epitelio respiratorio y el sistema fagoc\u00edtico mononuclear local, con una posterior migraci\u00f3n de estas c\u00e9lulas infectadas a tejidos linfoides asociados a los bronquios o al drenar en n\u00f3dulos linf\u00e1ticos locales. (4,10) Posteriormente, a trav\u00e9s del sistema fagoc\u00edtico mononuclear, el virus se disemina mediante el torrente sangu\u00edneo hasta c\u00e9lulas epiteliales y endoteliales de otros \u00f3rganos (bazo, h\u00edgado, cerebro, pulmones, tracto gastrointestinal, piel y ri\u00f1ones, por ejemplo. (7,9,10) Esta diseminaci\u00f3n sist\u00e9mica suele ser silente o asintom\u00e1tica y puede durar entre 7-14 d\u00edas. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de esta primera fase de alcance sist\u00e9mico del virus, se alcanza una fase prodr\u00f3mica, la cual suele durar alrededor de 2-4 d\u00edas, que se puede extender hasta los 10 d\u00edas, en la cual los pacientes suelen experimentar tos y fiebre (principalmente), algunas veces acompa\u00f1adas por diarrea, v\u00f3mitos, conjuntivitis y\/o linfopenia. (4,6,10) La fiebre provocada por el sarampi\u00f3n suele caracterizarse por ser alta y sostenida de hasta 40\u00baC, y puede acompa\u00f1arse por convulsiones febriles, cefalea, somnolencia y malestar general. (1,6) Posteriormente, puede darse la aparici\u00f3n de las manchas de Koplik, las cuales son patognom\u00f3nicas de la enfermedad, y consisten en microp\u00e1pulas de color blanco, con halo rojizo circundante en mucosa yugal y cara interna de mejillas al nivel de segundo molar (pueden hallarse manchas similares en mucosa labial, palpebral, conjuntival, nasal, vaginal y far\u00edngea) y suelen preceder al exantema generalizado por 1-2 d\u00edas. (1,3,5,6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que recalcar que, a nivel pulmonar, la replicaci\u00f3n viral en la superficie apical del epitelio respiratorio lesiona estas c\u00e9lulas, lo que provoca da\u00f1o epitelial en el lumen de los bronquios y bronquiolos, estimulando la tos, y favoreciendo la transmisi\u00f3n del virus a nuevos hospederos. (7,10) Es precisamente por esto que el periodo de mayor contagiosidad del sarampi\u00f3n, se da desde el inicio de este periodo, hasta 4 d\u00edas despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del exantema. (4,5,7) Esto contribuye a que el sarampi\u00f3n tenga una de las tasas de contagiosidad m\u00e1s elevadas entre los virus que afectan a los humanos. (4,5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una vez que aparece el exantema, da inicio a la 3\u00aa fase de la enfermedad. (6) Este periodo puede suele durar entre 3-5 d\u00edas (hasta 7 d\u00edas), y se caracteriza por un exantema maculopapular de color rojo viol\u00e1ceo que inicia retroauricularmente y se expande al cuello y la cara, y posteriormente a miembros y tronco en los siguientes 3 d\u00edas, o sea, de forma cefalocaudal, respetando las palmas de las manos y plantas de los pies. (3,5,6) En esta etapa ocurre una reagudizaci\u00f3n de la fiebre (hasta 41\u00baC), los s\u00edntomas catarrales y el malestar general. (5,6) Inicialmente el exantema es muy numeroso y no confluye, pero con el paso de los d\u00edas se hace confluente, y desaparece en el mismo orden en que se expandi\u00f3 (primero en el rostro y por \u00faltimo en los pies). (5,6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La causa del exantema se produce por el ataque de los linfocitos T contra las c\u00e9lulas endoteliales de los peque\u00f1os vasos infectadas con el virus, lo que provoca edema y eritema local, por lo que est\u00e1 presente en casi la totalidad de los pacientes inmunocompentes. (5,9,10) Los anticuerpos IgM espec\u00edficos est\u00e1n presentes desde la aparici\u00f3n del brote cut\u00e1neo, y se detectan hasta por 2 meses posterior a este con un pico m\u00e1ximo entre la 3\u00aa y 4\u00aa semana. (7,9). Por otro lado, los anticuerpos IgG se expresan solo unos d\u00edas despu\u00e9s de la positivizaci\u00f3n por IgM, sin embargo, persisten por el resto de la vida. (9) Adicionalmente, puede haber otros hallazgos visibles como las l\u00edneas de Stimson (hemorragias palpebrales) y las manchas de Herman (puntos blancos en la faringe). (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Finalmente, la \u00faltima etapa de la enfermedad se conoce como convalescencia o descamaci\u00f3n, posterior al periodo exantem\u00e1tico, en la cual se da una disminuci\u00f3n de la mayor\u00eda de los s\u00edntomas, por un periodo de 1-2 semanas, a excepci\u00f3n de la tos que puede persistir hasta por varias semanas. (6) En esta fase se da la desaparici\u00f3n progresiva del exantema con una descamaci\u00f3n fina furfur\u00e1cea en \u201csalvado de avena\u201d, dejando atr\u00e1s una coloraci\u00f3n marr\u00f3n en la piel. (5,6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s del curso esperable de la enfermedad, como descrito anteriormente, existe tambi\u00e9n un efecto del virus que persiste aun despu\u00e9s de la recuperaci\u00f3n de la enfermedad, que se describe como amnesia inmune, y corresponde a un mecanismo de supresi\u00f3n inmune asociado al virus del sarampi\u00f3n. (10) Posterior a la infecci\u00f3n con el virus, se ha descrito en los pacientes una reducci\u00f3n marcada en el n\u00famero de linfocitos B y T circulantes; la concentraci\u00f3n plasm\u00e1tica de linfocitos T CD8+ se suele recuperar tras 15 d\u00edas de finalizada la fase exantem\u00e1tica, la de linfocitos T CD4+ a los 30 d\u00edas, y la de linfocitos B a los 90 d\u00edas. (7,10) Adicionalmente, la infecci\u00f3n con el virus provoca tambi\u00e9n la p\u00e9rdida de anticuerpos prexistentes, lo cual se acu\u00f1a a la infecci\u00f3n y depleci\u00f3n de c\u00e9lulas plasm\u00e1ticas en la m\u00e9dula \u00f3sea. (4,10) Lo anterior provoca que los pacientes recuperados sean m\u00e1s propensos a otras enfermedades distintas al sarampi\u00f3n, principalmente infecciones del tracto respiratorio superior, y esta susceptibilidad puede durar por 3 a\u00f1os posterior a la recuperaci\u00f3n del sarampi\u00f3n. (4,7,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Complicaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A pesar de que la mayor\u00eda de casos de sarampi\u00f3n se recupera sin mayor dificultad, este se ha asociado a complicaciones en casi todos los \u00f3rganos y sistemas; la incidencia de estas var\u00eda seg\u00fan la edad y caracter\u00edsticas individuales de cada paciente, y se dan con mayor frecuencia en pacientes con alg\u00fan tipo de inmunocompromiso, ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os y personas mayores de 20, as\u00ed como mujeres embarazadas o personas con desnutrici\u00f3n, principalmente ante la deficiencia de vitamina A, relacionada con la funci\u00f3n adecuada de los linfocitos T. (1,5,9,10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas las posibles complicaciones por causa del sarampi\u00f3n, las que afectan el tracto respiratorio superior son por mucho las m\u00e1s comunes. (9) Dentro de este grupo, la neumon\u00eda es una de las m\u00e1s frecuentes, y la que acumula mayor cantidad de muertes asociadas. (1,11) Esta neumon\u00eda puede ser por efecto del mismo virus, o secundaria a la coinfecci\u00f3n con otros virus (VHS, adenovirus) o bacterias (<em>S. pneumoniae, S. aureus, H. influenzae<\/em>). (1,6,7) Otra complicaci\u00f3n frecuente es la otitis media aguda, que puede provocar hipoacusia o p\u00e9rdida completa de la audici\u00f3n; as\u00ed como la laringotraqueobronquitis, la sinusitis y la mastoiditis, y se han descrito algunos casos aislados de pneumomediastino y enfisema mediastinal. (1,6,7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Neurol\u00f3gicamente, el virus del sarampi\u00f3n puede causar encefalitis de varias maneras distintas. (5) En primer lugar, puede haber una encefalomielitis aguda diseminada por infecci\u00f3n directa del virus hacia las c\u00e9lulas neuronales, con una incidencia de 1-3 por cada 1000 ni\u00f1os; este provoca d\u00e9ficit neurol\u00f3gico, fiebre y convulsiones, y llega a ser mortal en 10-25% de los ni\u00f1os. (5,7) Puede presentarse adem\u00e1s como encefalitis aguda postinfecciosa, por la presencia de cuerpos de inclusi\u00f3n en las neuronas, lo que provoca deterioro neurol\u00f3gico progresivo e irreversible; este afecta a 1 de cada 1000-2000 ni\u00f1os. (5,6) Y por \u00faltimo, una forma m\u00e1s rara es la panencefalitis esclerosante subaguda, con una incidencia de 4-11 por cada 100000 ni\u00f1os afectados (principalmente &lt;2 a\u00f1os). (5,12) Esta se diferencia porque presenta un periodo de latencia de entre 7-11 a\u00f1os, despu\u00e9s del cual inicia un deterioro progresivo del sistema nervioso central, con alteraciones conductuales, intelectuales y motoras, as\u00ed como epilepsia; este da\u00f1o se da por una pobre replicaci\u00f3n del virus en la etapa de infecci\u00f3n, por lo que el virus queda atrapado en las neuronas, generando efectos fisiopatol\u00f3gicos a largo plazo en estas. (5,7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a complicaciones del tracto gastrointestinal, la m\u00e1s frecuente es la diarrea, y asimismo, se han reportado casos de apendicitis con inclusiones de c\u00e9lulas gigantes t\u00edpicas en el epitelio intestinal, gingivoestomatitis y falla hep\u00e1tica fulminante. (1,4) Las convulsiones febriles pueden ocurrir en un peque\u00f1o porcentaje de los ni\u00f1os, sin embargo, no se describe que se den por alteraciones f\u00edsicas del cerebro y com\u00fanmente sin afectaci\u00f3n a largo plazo. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el embarazo, la infecci\u00f3n por sarampi\u00f3n no se asocia a un s\u00edndrome cong\u00e9nito, sin embargo, por el estado de inmunidad alterado, puede haber complicaciones como aborto espont\u00e1neo, labor de parto prematura, y bajo peso al nacer, as\u00ed como riesgo de muerte materna. (9) Por otra parte, en el embarazo tard\u00edo se ha descrito un riesgo incrementado de infecci\u00f3n perinatal en el infante. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Diagn\u00f3stico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La definici\u00f3n operacional de la OMS para un caso sospechoso de sarampi\u00f3n es un paciente con exantema, fiebre &gt;38\u00baC, acompa\u00f1ada de tos, coriza y conjuntivitis, y un antecedente de vacunaci\u00f3n ante estas caracter\u00edsticas no excluye el diagn\u00f3stico. (5) Para la confirmaci\u00f3n del diagn\u00f3stico, se requiere demostrar la presencia de infecci\u00f3n, y actualmente el m\u00e9todo m\u00e1s utilizado para este fin es la detecci\u00f3n de t\u00edtulos IgM espec\u00edficos positivos mediante ELISA, los cuales se positivizan a partir del 3 d\u00eda del exantema y hasta por 60 d\u00edas despu\u00e9s (ya sea en sangre o en fluidos orales). (5,7,9) Si esta prueba se realiza posterior al tercer d\u00eda desde la aparici\u00f3n del exantema, la sensibilidad es cercana al 100. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, se puede buscar la detecci\u00f3n de ARN viral por PCR, mediante el hisopado nasofar\u00edngeo, orina o fluidos orales. (5,9) Este \u00faltimo m\u00e9todo, a pesar de acortar el tiempo de detecci\u00f3n por d\u00edas (versus la detecci\u00f3n de IgM), tiene la desventaja de requerir medidas menos flexibles para asegurar la calidad de la prueba, lo que dificulta su uso. (9) Otra t\u00e9cnica descrita para la confirmaci\u00f3n de la infecci\u00f3n aguda por sarampi\u00f3n, es evaluando un incremento de al menos 4x en los t\u00edtulos de IgG entre la fase aguda y la fase de convalecencia. (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tratamiento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente no se tiene un tratamiento aprobado espec\u00edficamente para el sarampi\u00f3n, pues medicamentos como la ribavirina no han comprobado tener evidencia suficiente sobre su efectividad. (9) Por lo anterior, el tratamiento consiste en 3 pilares fundamentales: medidas de soporte para prevenir deficiencias nutricionales, deshidrataci\u00f3n y dolor, tratamiento de las complicaciones asociadas y prevenci\u00f3n de la propagaci\u00f3n del virus. (7,9) De esta forma, el uso de paracetamol y antihistam\u00ednicos, evitar ambientes fr\u00edos y disminuir la luz ambiental para evitar la fotofobia ser\u00e1n medidas suficientes para la mayor\u00eda de los pacientes. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la posibilidad demostrada de complicaciones asociadas a la deficiencia de vitamina A, la OMS y otras organizaciones de salud recomiendan su administraci\u00f3n en todos los pacientes (principalmente en ni\u00f1os &lt;3 a\u00f1os). (7,9) El esquema recomendado para personas &gt;1 a\u00f1o consiste en 200000 UI por dos d\u00edas consecutivos; para ni\u00f1os entre 6-12 meses se sugiere 100000 UI por dos d\u00edas consecutivos; y para &lt;6 meses 50000 UI en la misma cantidad de aplicaciones. (6,9) Se recomienda una tercera dosis si hay manifestaciones cl\u00ednicas de deficiencia de vitamina A en 2-4 semanas posteriores. (6) Adem\u00e1s, es importante recalcar la importancia del monitoreo continuo ante el riesgo de sobreinfecciones bacterianas para el tratamiento oportuno con antibi\u00f3ticos, mientras que no se recomienda su uso como profilaxis. (7,9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la encefalitis diseminada o la encefalitis aguda postinfecciosa se puede utilizar corticosteroides a altas dosis, inmunoglobulinas intravenosas o plasmaf\u00e9resis, en algunos casos en conjunto con antivirales o suplementaci\u00f3n con vitamina A. (9) Mientras que para el manejo de la panencefalitis esclerosante subaguda se utiliza acedoben dimepranol, as\u00ed como inmunoglobulina intravenosa, interfer\u00f3n alfa intratecal y amantadina. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Prevenci\u00f3n y vacunaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Al contar con vacuna, el sarampi\u00f3n es prevenible mediante esta desde su introducci\u00f3n hace 6 d\u00e9cadas, y se ha determinado que la cobertura poblacional con la misma debe ser de entre 93-95% con el fin de detener la transmisi\u00f3n end\u00e9mica y erradicar la enfermedad. (4,7) El esquema actual que ha demostrado efectividad consiste en una aplicaci\u00f3n de la vacuna entre los 9-12 meses de vida en pa\u00edses con transmisi\u00f3n activa del virus o a los 12-15 meses de vida en un ambiente de bajo riesgo, la cual confiere inmunidad al 95% de los ni\u00f1os, seguida por una segunda dosis entre los 4-6 a\u00f1os de vida, la cual asciende el porcentaje de protecci\u00f3n a 99%. (7,9,13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ser una vacuna ampliamente probada y con efectividad demostrada, el crecimiento de movimientos antivacunas, motivados por falsas creencias, razones morales o religiosas ha provocado un rechazo a la aplicaci\u00f3n de la misma, lo que como resultado ha provocado un aumento de casos a nivel mundial en los \u00faltimos a\u00f1os, y las \u00fanicas contraindicaciones consisten en alergia a componentes de la vacuna, embarazo, inmunodeficiencia grave o enfermedad grave. (7,14,15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La vacuna contra el sarampi\u00f3n consiste en virus vivos atenuados, por lo que su inmunidad es casi comparable a la infecci\u00f3n con el virus, y desde su introducci\u00f3n se han fabricado m\u00faltiples presentaciones. (13) Inicialmente se utiliz\u00f3 la vacuna en su forma monovalente, sin embargo, desde entonces se ha utilizado tambi\u00e9n otras formas en combinaci\u00f3n doble viral (con rubeola), triple viral (con rubeola y paperas), y cu\u00e1druple viral (con rubeola, paperas y varicela), lo cual no afecta en mayor medida la respuesta inmune generada por el cuerpo tras su aplicaci\u00f3n. (9,13,15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una mujer embarazada con anticuerpos contra el sarampi\u00f3n transfiere estos a su hijo mediante inmunizaci\u00f3n pasiva, sin embargo, esta inmunidad disminuye con el tiempo, iniciando la ca\u00edda de t\u00edtulos alrededor de los 6-9 meses en hijos de madres inmunizadas por infecci\u00f3n natural, y aproximadamente a los 3-4 meses si la madre fue inmunizada por vacunaci\u00f3n. (5,13) Debido a que se espera que los anticuerpos se hayan perdido por completo a los 12 meses de edad, es entonces que se inicia el esquema de vacunaci\u00f3n. (13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En personas susceptibles o con contraindicaci\u00f3n al uso de la vacuna y que hayan estado en contacto con una persona infectada con sarampi\u00f3n se puede dar profilaxis postexposici\u00f3n con inmunoglobulina polivalente. (6) Se prefiere su uso entre los d\u00edas 4-6 del contacto, y en general es en recomendada en personas susceptibles, aunque est\u00e9n vacunadas, por el riesgo aumentado de complicaciones. (6,9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a complicaciones posteriores a la vacunaci\u00f3n, puede haber fiebre, exantema, artralgias, linfadenopat\u00edas y, aisladamente, convulsiones febriles; mientras que otros efectos m\u00e1s graves como trombocitopenia (1 caso por 30000 dosis), anafilaxia o encefalitis (&lt;1 caso por 1000000 dosis cada una) son m\u00e1s raros. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sarampi\u00f3n es una enfermedad ampliamente estudiada y con una fisiopatolog\u00eda, lo que ayuda a entender su comportamiento y sus efectos en el cuerpo humano, y con los avances actuales en temas de salud su mortalidad es mucho menor que hace 50 a\u00f1os. La vacunaci\u00f3n, que ha demostrado ser efectiva y segura, ha hecho posible erradicar esta enfermedad en muchos pa\u00edses, sin embargo, el mundo actual est\u00e1 siendo inminentemente amenazado por la desinformaci\u00f3n. El fen\u00f3meno social antivacunas ha sido estudiado y se han creado estrategias internacionales para intentar frenarlo y evitar una peor crisis que la que se vive actualmente, ya que el alcance de estos grupos no afecta \u00fanicamente a esta enfermedad, sino tambi\u00e9n a todas aquellas que como sociedad se ha logrado controlar y erradicar mediante vacunaci\u00f3n. Es deber de los gestores y profesionales de la salud conocer la enfermedad a profundidad, con el fin de educar a los pacientes y atender las dudas con las que estos puedan requerir aclaraci\u00f3n, para generar una mayor consciencia colectiva sobre los riesgos a corto, mediano y largo plazo del sarampi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Misin A, Antonello RM, Di Bella S, Campisciano G, Zanotta N, Giacobbe DR, et al. Measles: An Overview of a Re-Emerging Disease in Children and Immunocompromised Patients. Microorganisms [Internet]. 2020 Feb 18;8(2):276. Available from: <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7074809\/\">https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7074809\/<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>Minta AA, Ferrari M, Antoni S, et al. Progress Toward Measles Elimination \u2014 Worldwide, 2000\u20132022. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2023;72:1262\u20131268. DOI:<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.15585\/mmwr.mm7246a3\/\">http:\/\/dx.doi.org\/10.15585\/mmwr.mm7246a3\/<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>L\u00fcthy IA, Kantor IN. Sarampi\u00f3n. Medicina (Buenos Aires) [Internet]. 2020 Apr 1;80(2):162\u20138. Available from: <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.ar\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0025-76802020000300011\">http:\/\/www.scielo.org.ar\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0025-76802020000300011<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>Mart\u00ednez AM, Cano MA, Palacios RA, Canales C, Hurtado J. Sarampi\u00f3n Measles. Bol Clin Hosp Infant Edo Son [Internet]. 2021;38(2):102\u201317. Available from: <a href=\"https:\/\/www.medigraphic.com\/pdfs\/bolclinhosinfson\/bis-2021\/bis212d.pdf\">https:\/\/www.medigraphic.com\/pdfs\/bolclinhosinfson\/bis-2021\/bis212d.pdf<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"5\">\n<li>Garc\u00eda LE, Coria J, Alonso NC, Rosales RE. Sarampi\u00f3n en M\u00e9xico, 2020. Acta Pedi\u00e1trica de M\u00e9xico [Internet]. 2021 Jul 5;42(3):128\u201341. Available from: <a href=\"https:\/\/www.medigraphic.com\/cgi-bin\/new\/resumen.cgi?IDARTICULO=100206\">https:\/\/www.medigraphic.com\/cgi-bin\/new\/resumen.cgi?IDARTICULO=100206<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"6\">\n<li>Moraga-Llop FA. Sarampi\u00f3n. Reemergencia en el camino de la erradicaci\u00f3n. Vacunas [Internet]. 2020 Jan 1 [cited 2021 Oct 31];21(1):41\u20139. Available from: <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1576988720300078\">https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1576988720300078<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"7\">\n<li>Vargas JA, Morales WJ, Plata S, Mac\u00edas AC, Nocua LX, Noguera AM, et al. Sarampi\u00f3n en pediatr\u00eda: el resurgir de una enfermedad prevenible por vacunaci\u00f3n. Revista Mexicana de Pediatr\u00eda [Internet]. 2020 [cited 2020 Oct 12];87(1):30\u20137. Available from: <a href=\"https:\/\/www.medigraphic.com\/pdfs\/pediat\/sp-2020\/sp201g.pdf\">https:\/\/www.medigraphic.com\/pdfs\/pediat\/sp-2020\/sp201g.pdf<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"8\">\n<li>Wang R, Jing W, Liu M, Liu J. Trends of the Global, Regional, and National Incidence of Measles, Vaccine Coverage, and Risk Factors in 204 Countries From 1990 to 2019. Frontiers in Medicine. 2022 Jan 20;8. DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmed.2021.798031\">10.3389\/fmed.2021.798031<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"9\">\n<li>H\u00fcbschen JM, Gouandjika-Vasilache I, Dina J. Measles. The Lancet [Internet]. 2022 Feb 12;399(10325):678\u201390. Available from: <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(21)02004-3\/fulltext\">https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(21)02004-3\/fulltext<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"10\">\n<li>Laksono BM, de Vries RD, Duprex WP, de Swart RL. Measles pathogenesis, immune suppression and animal models. Current Opinion in Virology. 2020 Apr;41:31\u20137. DOI: 10.1016\/j.coviro.2020.03.002<\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"11\">\n<li>Gasta\u00f1aduy PA, Goodson JL, Panagiotakopoulos L, Rota PA, Orenstein WA, Patel M. Measles in the 21st Century: Progress Toward Achieving and Sustaining Elimination. The Journal of Infectious Diseases [Internet]. 2021 Sep 30;224(Supplement_4):S420\u20138. Available from: <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/jid\/article\/224\/Supplement_4\/S420\/6378081\">https:\/\/academic.oup.com\/jid\/article\/224\/Supplement_4\/S420\/6378081<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"12\">\n<li>Griffin DE. Measles virus persistence and its consequences. Current Opinion in Virology. 2020 Apr;41:46\u201351. DOI: 10.1016\/j.coviro.2020.03.003<\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"13\">\n<li>Petraglia TC , Cardoso PM, Silva GR, Santos EM, Araujo D, Sousa ML. Vaccine failures: assessing yellow fever, measles, varicella, and mumps vaccines. Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica [Internet]. 2020 Nov 2 [cited 2024 Apr 15];36:e00008520. Available from: <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/XdSYCz7dNxbXn6Ly8wMbBYx\/?lang=en\">https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/XdSYCz7dNxbXn6Ly8wMbBYx\/?lang=en<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"14\">\n<li>Wilder-Smith AB, Qureshi K. Resurgence of Measles in Europe: A Systematic Review on Parental Attitudes and Beliefs of Measles Vaccine. Journal of Epidemiology and Global Health. 2019;10(1):46. DOI: doi.org\/10.2991\/jegh.k.191117.001<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"15\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Kauffmann F, Heffernan C, Meurice F, Ota MOC, Vetter V, Casabona G. Measles, mumps, rubella prevention: how can we do better? Expert Review of Vaccines. 2021 Jun 7;20(7):1\u201316. DOI: 10.1080\/14760584.2021.1927722<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas Vol. XIX; n\u00ba 10; 305<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[113],"tags":[],"class_list":["post-77057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-medicina-enfermeria","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas Vol. XIX; n\u00ba 10; 305 Measles resurgence in\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria\",\"datePublished\":\"2024-05-30T07:58:30+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\"},\"wordCount\":4818,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\",\"name\":\"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\"},\"datePublished\":\"2024-05-30T07:58:30+00:00\",\"description\":\"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas Vol. XIX; n\u00ba 10; 305 Measles resurgence in\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/historia-medicina-enfermeria\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\/\/x.com\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria","description":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas Vol. XIX; n\u00ba 10; 305 Measles resurgence in","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria","datePublished":"2024-05-30T07:58:30+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/"},"wordCount":4818,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"articleSection":["Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/","name":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2024-05-30T07:58:30+00:00","description":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria Autor principal: Jos\u00e9 Mauro Quir\u00f3s Salas Vol. XIX; n\u00ba 10; 305 Measles resurgence in","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-resurgimiento-del-sarampion-en-el-siglo-xxi-una-revision-necesaria\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Historia de la Medicina y la Enfermer\u00eda","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/historia-medicina-enfermeria\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"El resurgimiento del sarampi\u00f3n en el siglo XXI: una revisi\u00f3n necesaria"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":987,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77059,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77057\/revisions\/77059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}