{"id":77198,"date":"2024-06-19T09:46:11","date_gmt":"2024-06-19T07:46:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=77198"},"modified":"2024-06-18T09:05:39","modified_gmt":"2024-06-18T07:05:39","slug":"sindrome-de-intestino-irritable-de-la-teoria-medica-a-la-practica-clinica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-de-intestino-irritable-de-la-teoria-medica-a-la-practica-clinica\/","title":{"rendered":"S\u00edndrome de intestino irritable: de la teor\u00eda m\u00e9dica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00edndrome de intestino irritable: de la teor\u00eda m\u00e9dica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor principal: Jorge Evelio Vega Monge<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XIX; n\u00ba 12; 347<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Irritable bowel syndrome: from medical theory to clinical practice <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 12\/05\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 14\/06\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XIX. N\u00famero 12 Segunda quincena de Junio de 2024 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XIX; n\u00ba 12; 347<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jorge Evelio Vega Monge<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General. Licenciatura en Medicina y Cirug\u00eda, con t\u00edtulo profesional de Doctor de la Universidad Aut\u00f3noma de Centro Am\u00e9rica. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Noilyn Nicolle Angulo Pichardo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General. Licenciatura en Medicina y Cirug\u00eda, con t\u00edtulo profesional de Doctora de la Universidad Aut\u00f3noma de Centro Am\u00e9rica. Investigadora Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Fernanda C\u00e9spedes Morales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General. Licenciatura en Medicina y Cirug\u00eda, con t\u00edtulo profesional de Doctora de la Universidad Aut\u00f3noma de Centro Am\u00e9rica. Investigadora Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Astrid Valeria Sanabria Richmond<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General. Licenciatura en Medicina y Cirug\u00eda, con t\u00edtulo profesional de Doctora de la Universidad de Iberoam\u00e9rica. Investigadora Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juliana Su\u00e1rez M\u00e9ndez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico General. Licenciatura en Medicina y Cirug\u00eda, con t\u00edtulo profesional de Doctora de la Universidad de Ciencias M\u00e9dicas. Investigadora Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno funcional heterog\u00e9neo y multifactorial de alta prevalencia en latinoam\u00e9rica. Su presentaci\u00f3n cl\u00ednica cl\u00e1sica incluye al dolor abdominal unido con cambios en el patr\u00f3n defecatorio tanto en frecuencia como en consistencia. Dependiendo de la sintomatolog\u00eda predominante podremos plantear un diagn\u00f3stico y plan terap\u00e9utico. Su diagn\u00f3stico es cl\u00ednico y se requiere del cumplimiento estricto de los criterios de Roma IV. Los mecanismos fisiopatol\u00f3gicos planteados son m\u00faltiples, de manera que las opciones terap\u00e9uticas son amplias. Este art\u00edculo pretende hacer una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de los principales aspectos que se deben conocer para garantizar un abordaje adecuado en la atenci\u00f3n primaria de estos pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras claves: <\/strong>intestino irritable, estre\u00f1imiento, diarrea, malestar abdominal, criterios de roma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Irritable bowel syndrome (IBS) is a heterogeneous and multifactorial functional disorder with a high prevalence in Latin America. Its classic clinical presentation includes abdominal pain along with changes in the defecation pattern in both frequency and consistency. Depending on the predominant symptoms, we can propose a diagnosis and therapeutic plan. Its diagnosis is clinical and strict compliance with the Rome IV criteria is required. The proposed pathophysiological mechanisms are multiple, so that the therapeutic options are broad. This article aims to make a bibliographic review of the main aspects that must be known to guarantee an adequate approach in the primary care of these patients.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords<\/strong>: irritable bowel, constipation, diarrhea, abdominal discomfort, rome criteria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Declaraciones <\/strong>Los autores de este manuscrito declaran que: Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses. La investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). El manuscrito es original y no contiene plagio. El manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista. Han obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados. Han preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comprensi\u00f3n del s\u00edndrome de intestino irritable ha tenido una r\u00e1pida evoluci\u00f3n con los avances cient\u00edficos, pero hist\u00f3ricamente fue reconocido hace m\u00e1s de 150 a\u00f1os. El s\u00edndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno funcional cr\u00f3nico del aparato gastrointestinal con una alta prevalencia mundial <sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de su manejo radica en que si bien no es una enfermedad que ponga directamente en peligro la vida del paciente, esta si afecta de forma significativa su calidad de vida. Adem\u00e1s de representar un costo econ\u00f3mico importante para los sistemas de salud <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su s\u00edntoma cardinal es el dolor abdominal recurrente que se acompa\u00f1a de cambios en la forma o la frecuencia de las deposiciones <sup>3<\/sup>. El diagn\u00f3stico es cl\u00ednico y los criterios de Roma IV son el est\u00e1ndar actual para diagnosticar SII. Estos criterios logran identificar 4 subtipos de s\u00edndrome de intestino irritable de acuerdo con la sintomatolog\u00eda predominante: SII con diarrea, con estre\u00f1imiento, con s\u00edntomas mixtos o inespec\u00edfico <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser una condici\u00f3n heterog\u00e9nea, de patogenia multifactorial, no hay un \u00fanico tratamiento que sea favorable para todos los pacientes <sup>4<\/sup>. Existen recomendaciones no farmacol\u00f3gicas como cambios en la dieta o suplementaci\u00f3n con fibra y tratamientos farmacol\u00f3gicos que incluyen agentes antiespasm\u00f3dicos y neuromoduladores centrales <sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Definiciones <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII se define como un trastorno funcional del sistema gastrointestinal que se caracteriza por dolor abdominal cr\u00f3nico asociado a un cambio de patr\u00f3n intestinal respecto a la frecuencia y\/o consistencia sin una causa org\u00e1nica subyacente <sup>5<\/sup>. Este \u00faltimo concepto es debatible debido a que diversos autores se\u00f1alan que no es que no exista una causa clara sino que, de hecho, existen m\u00faltiples mecanismos que dan como resultado los diferentes subgrupos de SII seg\u00fan la cl\u00ednica del paciente. Esto lo convierte en un trastorno de caracter\u00edsticas heterog\u00e9neas <sup>6<\/sup>. El SII se define estrictamente mediante los criterios diagn\u00f3sticos de Roma IV de los que se hace menci\u00f3n en la secci\u00f3n de diagn\u00f3stico del presente art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Epidemiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII es una de las principales causas de consulta en gastroenterolog\u00eda y comprende entre un 25-30% de las causas de referencia siendo una de las causas principales de ausentismo laboral <sup>7<\/sup>. Usualmente, debuta en pacientes adultos j\u00f3venes de edades entre 18-34 a\u00f1os <sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocido hist\u00f3ricamente como un trastorno funcional, ocupa el tercer lugar luego del estre\u00f1imiento y la dispepsia funcional. El SII con frecuencia se presenta en un paciente con trastornos del \u00e1nimo y trastornos de somatizaci\u00f3n<sup> 9<\/sup>. Se ha establecido que es uno de los trastornos gastrointestinales m\u00e1s diagnosticados. Varias revisiones y metaan\u00e1lisis han definido que las mujeres son m\u00e1s afectas en comparaci\u00f3n que los hombres con una relaci\u00f3n 2:1 <sup>3,4,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios estudios coinciden en que la prevalec\u00eda mundial del SII se encuentra en rango de 9-23% <sup>5,9<\/sup>. Sin embargo, esta prevalencia puede variar seg\u00fan los criterios utilizados para el diagn\u00f3stico. Por ejemplo, en un estudio se compar\u00f3 la prevalencia de SII utilizando los criterios de Roma III y IV que demostr\u00f3 una ca\u00edda de la prevalencia del 10.1% al 3.8% en algunos pa\u00edses <sup>1<\/sup>. Los datos estad\u00edsticos de prevalencia de este padecimiento tambi\u00e9n podr\u00edan estar influenciados por factores culturales y por los grupos \u00e9tnicos afectados. As\u00ed mismo se podr\u00eda producir sesgo de informaci\u00f3n al ser una patolog\u00eda que se diagn\u00f3stica bajo criterios cl\u00ednicos <sup>3,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a los factores desencadenantes del SII se ha estudiado la relaci\u00f3n entre las infecciones intestinales y la prevalencia del SII basado en la teor\u00eda post-infecciosa que establece que el SII podr\u00eda originarse a partir de una infecci\u00f3n. La prevalencia del SII post-infeccioso es de alrededor del 10%, lo que define que existen m\u00e1s mecanismos implicados en la fisiopatolog\u00eda como los h\u00e1bitos alimenticios y el microbiota intestinal <sup>3,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores de Riesgo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios factores de riesgo incluyendo factores psicosociales, biol\u00f3gicos y funcionales se han relacionado con el SII <sup>1,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas menores de 50 a\u00f1os y el g\u00e9nero femenino son las poblaciones m\u00e1s afectadas. As\u00ed mismo es muy frecuente su aparici\u00f3n en personas que ya presentan s\u00edndromes som\u00e1ticos funcionales como la fibromialgia <sup>1,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estilo de vida saludable influye en el control de los s\u00edntomas. Se ha definido al sedentarismo como un factor precipitante ya que la actividad f\u00edsica mejora el tr\u00e1nsito intestinal y alivia la distensi\u00f3n abdominal. De la misma forma, la reducci\u00f3n del consumo de carbohidratos y grasas mejoran los s\u00edntomas, debido a que el consumo de estos favorece un tr\u00e1nsito lento, alterando la movilidad intestinal y el metabolismo de estas mol\u00e9culas <sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes con SII se benefician de tener un sue\u00f1o saludable, esto porque alteraciones en el sue\u00f1o pueden provocar modificaciones a nivel del sistema nervioso simp\u00e1tico generando aumento de la actividad visceral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, sigue en estudio la relaci\u00f3n entre el microbiota intestinal y el SII ya que algunas bacterias pueden producir sustancias que pueden exacerbar la producci\u00f3n de gases generando dolor y distenci\u00f3n abdominal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fisiopatolog\u00eda <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fisiopatolog\u00eda presenta varios componentes que implican componentes modificables como la dieta y poco modificables como la gen\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan no se define una causa espec\u00edfica debido a que la causa del SII es multifactorial y no se dilucida completamente, sin embargo, se ha definido varias hip\u00f3tesis, entre ellas la principal se asocia a la comunicaci\u00f3n entre el cerebro y el intestino, el cual puede influir en la motilidad, secreci\u00f3n y sensibilidad del intestino <sup>7,8<\/sup><strong>. <\/strong>Este \u00faltimo es de gran importancia ya que el factor gen\u00e9tico induce una predisposici\u00f3n que al asociarse a los dem\u00e1s mecanismos implicados genera un trastorno del sistema nervioso ent\u00e9rico, la v\u00eda descendente que modula informaci\u00f3n sensitiva y la motilidad. Se ha hecho un cambio en la definici\u00f3n cl\u00e1sica de \u00abtrastornos gastrointestinales funcionales\u00bb a \u00abtrastornos de la interacci\u00f3n intestino-cerebro\u00bb ya que dentro de la fisiopatolog\u00eda del SII est\u00e1n involucrados procesos espec\u00edficos como el aumento de la permeabilidad intestinal, funci\u00f3n inmune alterada e interacci\u00f3n neuronal y hormonal entre el cerebro y el intestino <sup>5,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han definido los posibles factores que participan en la fisiopatolog\u00eda del SII, estos son la dieta, el microbioma, activaci\u00f3n inmune y trastornos de la barrera epitelial, los factores psicol\u00f3gicos, el sexo femenino y la gen\u00e9tica.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dieta<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n involucrados componentes espec\u00edficos tipo FODMAP que significa: oligosac\u00e1ridos fermentables, disac\u00e1ridos, monosac\u00e1ridos y polioles. Esta dieta por lo general incluye componentes que se encuentran en frutas con semilla, legumbres, vegetales verdes, alimentos con lactosa y endulzantes artificiales. Estos componentes pueden generar efectos osm\u00f3ticos, que en pacientes con predisposici\u00f3n, generan una respuesta som\u00e1tica mayor debido a que presentan hipersensibilidad visceral. Se han realizado estudios de resonancia magn\u00e9tica que muestran que cuando se administran fructosa a voluntarios sanos se produce distensi\u00f3n en el intestino delgado y aumento intraluminal de agua <sup>1,6<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se ha encontrado que los pacientes con SII pueden asociar deficiencia de disacaridasa y lactasa, as\u00ed como de sacarasa-isomaltasa generando dificultad para la adecuada digesti\u00f3n de disac\u00e1ridos. Algunos pacientes reportan mejor\u00eda en sus s\u00edntomas cuando reducen las cantidades de FODMAP de su dieta <sup>1,4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el gluten podr\u00eda causar s\u00edntomas en un subgrupo de pacientes sin evidencia de enteropat\u00eda sensible al gluten, ya que estudios han evidenciado una peque\u00f1a poblaci\u00f3n que empeora sus s\u00edntomas al retomar el consumo de alimentos con gluten <sup>6<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>El microbioma<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El microbioma intestinal puede sufrir alteraciones, por ejemplo, crecimiento aumentado, desaparici\u00f3n de algunas especies espec\u00edficas, mutaciones de los genes, entre otros. Esto es conocido como disbiosis, el cual puede generar mayor permeabilidad de la mucosa favoreciendo mecanismos proinflamatorios que tambi\u00e9n repercuten en la percepci\u00f3n del dolor y la motilidad intestinal <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun se presentan limitaciones en pruebas diagn\u00f3sticas para definir la asociaci\u00f3n entre el sobrecrecimiento bacteriano y el SII. Si bien se sabe que en el SII el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado es prevalente, no est\u00e1 claro si tiene una relaci\u00f3n patog\u00e9nica en el primero <sup>1,5<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Activaci\u00f3n del sistema inmune y funci\u00f3n de barrera<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La barrera intestinal puede sufrir modificaciones cuando ocurren infecciones gastrointestinales debido a la activaci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico el cual genera la liberaci\u00f3n de citoquinas. Estas \u00faltimas son capaces de modificar las funciones sensitivas y motoras por la generaci\u00f3n de inflamaci\u00f3n que finalmente generan aumento de fluido intersticial hacia la luz intestinal y en consecuencia la aparici\u00f3n s\u00fabita de diarrea. Cuando esta permeabilidad mejora, se revierten estos mecanismos y aparece el estre\u00f1imiento <sup>1,4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han realizado estudios para demostrar la relaci\u00f3n causal entre las infecciones y el SII. En un estudio se someti\u00f3 a 745 personas con s\u00edntomas gastrointestinales a una colonoscopia con biopsia terminal ileal y col\u00f3nica. Se demostr\u00f3 la presencia de espiroquetosis col\u00f3nica en 17 personas de los cuales el 35% presentaban criterios de SII. En otro estudio se demostr\u00f3 que el Bacteroidetes spp aumentaba 12 veces en pacientes con SII. As\u00ed mismo, numerosas investigaciones han mostrado mayor prevalencia de s\u00edntomas en individuos con antecedentes de una infecci\u00f3n ent\u00e9rica aguda comparado con individuos sin exposici\u00f3n. Se han encontrado citocinas proinflamatorias, mastocitos, linfocitos cerca de las fibras nerviosas ent\u00e9ricas <sup>6,10<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Gen\u00e9tica<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente que los pacientes con SII refieran tener familiares con el mismo diagn\u00f3stico. Se ha identificado mutaciones espec\u00edficas en pacientes con SII que afectan la funci\u00f3n de canales de sodio dependiente de voltaje NaV1, la cual afecta la funci\u00f3n del m\u00fasculo liso y la sensibilidad. Adem\u00e1s, se mantiene en estudio el posible polimorfismo gen\u00e9tico en el gen SLC6A4 que codifica el transportador de recaptaci\u00f3n de serotonina (SERT). As\u00ed mismo, se ha encontrado que entre gemelos monocig\u00f3ticos la concordancia es m\u00e1s com\u00fan en comparaci\u00f3n con gemelos dicig\u00f3ticos <sup>1,4<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Motilidad y sensibilidad visceral<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pacientes con SII pueden presentarse retenci\u00f3n de gas y transito lento desde la primera porci\u00f3n del intestino delgado hasta ultima porci\u00f3n del colon lo que lleva a dolor visceral por la sensaci\u00f3n de distenci\u00f3n en pacientes con SII-E <sup>4,10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desregulaci\u00f3n de la motilidad puede estar condicionada por los niveles de serotonina y los efectos sobre los receptores. Hay evidencia de que los pacientes con SII -D muestran niveles plasm\u00e1ticos m\u00e1s altos de serotonina. Por el contrario, los pacientes con SII-E presentan niveles m\u00e1s bajos de esta hormona. Este mecanismo fisiopatol\u00f3gico ha sido un punto terap\u00e9utico para el manejo con agentes procin\u00e9ticos con efecto sobre los receptores de serotonina para mejorar el transito gastrointestinal y la sensaci\u00f3n visceral <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estudios realizados con bal\u00f3n para distensi\u00f3n del recto, los pacientes con SII experimentan vol\u00famenes m\u00e1s bajos en comparaci\u00f3n con los controles. Esto sugiere hipersensibilidad de los receptores de presi\u00f3n <sup>10<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Psicol\u00f3gicos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona con estr\u00e9s cr\u00f3nico, ansiedad y depresi\u00f3n podr\u00eda sufrir de exacerbaci\u00f3n de los s\u00edntomas de SII. Esto se explica a partir del eje cerebro- intestino. El sistema nervioso central puede alterar la sensibilidad y motilidad, as\u00ed mismo los cambios en el ambiente intestinal puede generar se\u00f1ales que son recibidas en el cerebro generando respuestas que influyen en el estado de \u00e1nimo de las personas favoreciendo el deterioro psicol\u00f3gico del paciente <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio donde se encuest\u00f3 pacientes con trastornos del estado de \u00e1nimo y diagn\u00f3stico de SII. Se encontr\u00f3 que, del total de pacientes, 40% presentaban trastornos del estado de \u00e1nimo y 23% de los pacientes con diagn\u00f3stico de trastorno de ansiedad fueron diagnosticados con este trastorno despu\u00e9s del inicio del SII por lo que a partir de estos datos podemos sugerir el tratamiento oportuno y la mejor\u00eda de los s\u00edntomas gastrointestinales puede mejorar de forma directa los trastornos psicol\u00f3gicos en esta poblaci\u00f3n <sup>6,8<\/sup>. Se ha comprobado en algunos estudios una mejor\u00eda de los s\u00edntomas cuando se utilizan tratamientos dirigidos al SNC <sup>7<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Sexo femenino<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre SII y el sexo femenino se podr\u00eda explicar a partir de las variaciones hormonales que se presentan a lo largo de la vida de una mujer, as\u00ed como mecanismos serotonin\u00e9rgicos, activaci\u00f3n de los centros cerebrales asociados a las emociones durante episodios de estr\u00e9s y estimulaci\u00f3n visceral<sup> 4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Presentaci\u00f3n Cl\u00ednica y Clasificaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La afecci\u00f3n suele ser m\u00e1s com\u00fan en mujeres y adultos j\u00f3venes, sin embargo este puede aparecer a cualquier edad <sup>1<\/sup>. Los s\u00edntomas intestinales cr\u00f3nicos pueden ser muy variables, sin embargo, la existencia de dolor abdominal en conjunto con alteraci\u00f3n del patr\u00f3n defecatorio son s\u00edntomas sin los cuales no se puede establecer el diagn\u00f3stico <sup>9<\/sup>. La mayor\u00eda de los pacientes asocian distenci\u00f3n abdominal que est\u00e1 asociado a un aumento en la cantidad de gas intestinal, aunque este por s\u00ed solo no representa un s\u00edntoma cardial <sup>1,4<\/sup>. Otros s\u00edntomas intestinales podr\u00edan ser la presencia de moco en las heces, la urgencia y esfuerzo al evacuar <sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subtipos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la sintomatolog\u00eda predominante, el SII se puede clasificar en 4 subgrupos: SII con diarrea (SII-D), SII con estre\u00f1imiento (SII-E), SII con patr\u00f3n mixto (SII-M) y SII no clasificado (SII-NC). Esta clasificaci\u00f3n no es est\u00e1tica sino din\u00e1mica, en el sentido que la sintomatolog\u00eda predominante puede fluctuar en el tiempo. Los s\u00edntomas pueden varias en tiempo y en intensidad. \u00a0Menos del 20% emporan, la mayor\u00eda se mantendr\u00e1n estables durante mucho tiempo y otros mejoran progresivamente <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una herramienta cl\u00ednica \u00fatil para valorar objetivamente la consistencia de las deposiciones en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica es la escala de forma de las heces de Bristol. El SII-D se caracteriza por deposiciones blandas, frecuentes y de peque\u00f1o o moderado volumen. Estas se suelen producir durante las horas de vigilia, al despertar o despu\u00e9s de las comidas. Una gran parte de las ocasiones van precedidas por dolor en abdomen bajo, urgencia y sensaci\u00f3n de vaciado incompleto. Aqu\u00ed m\u00e1s del 25% de las deposiciones tienen heces tipo 6 o 7 de Bristol, y menos del 25% tienen forma 1 o 2 <sup>1,10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el SII-E se precisa que en m\u00e1s de un 25% de las deposiciones, las heces sean de tipo 1 o 2 de Bristol y que en menos de un 25% de las deposiciones, las heces sean de tipo 6 o 7 <sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII-M tiene m\u00e1s del 25% de las deposiciones con forma tipo 1 o 2 de Bristol, pero a la vez m\u00e1s del 25% de las deposiciones con heces con forma tipo 6 o 7 <sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII-NC se establece cuando los h\u00e1bitos intestinales no se pueden clasificar en ninguna de las categor\u00edas anteriores <sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la naturaleza heterog\u00e9nea de este trastorno es com\u00fan que coexista con otras condiciones som\u00e1ticas como fibromialgia, s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica, lumbalgia, dolor p\u00e9lvico cr\u00f3nico, cefalea, condiciones gastrointestinales como enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico, dispepsia o muy com\u00fanmente condiciones psiqui\u00e1tricas tales como depresi\u00f3n o ansiedad <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante se\u00f1alar que la ausencia de signos de alarma tales como hemorragia gastrointestinal, p\u00e9rdida de peso, fiebre, s\u00edntomas nocturnos, anemia o masa abdominal palpable, as\u00ed como antecedentes heredofamiliares de c\u00e1ncer colorrectal y enfermedad inflamatoria intestinal, respaldan el diagn\u00f3stico de un trastorno funcional en vez de una enfermedad estructural <sup>9<\/sup>. Tomar en cuenta estos signos de alarma permite identificar otros diagn\u00f3sticos diferenciales y nos obliga no solo a realizar pruebas espec\u00edficas en funci\u00f3n del hallazgo de alarma, sino en la mayor\u00eda de los casos proceder con un estudio endosc\u00f3pico <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Determinaci\u00f3n de la Gravedad <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gravedad de esta condici\u00f3n depende tanto de la intensidad de los s\u00edntomas como de factores psicosociales. Es fundamental determinar la gravedad de los s\u00edntomas ya que estos afectan la calidad de vida del paciente de forma que esto conduce a planes diagn\u00f3sticos y terap\u00e9uticos m\u00e1s agresivos. Para esto podemos usar cuestionarios ampliamente reconocidos como el \u201cIrritable Bowel Syndrome Severity Scoring System\u201d en el que se analizan durante el tiempo aspectos como distensi\u00f3n, dolor, frecuencia de defecaci\u00f3n, consistencia e interferencia con las actividades diarias <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Diagn\u00f3stico <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El est\u00e1ndar de oro para el diagn\u00f3stico de SII es el uso de los criterios de Roma IV, que ha sido actualizado en 2016 <sup>4<\/sup>. Es de gran importancia mencionar que con la publicaci\u00f3n de los criterios Roma IV se hizo modificaci\u00f3n de algunos conceptos utilizados com\u00fanmente pero que podr\u00edan ser imprecisos, por ejemplo, el t\u00e9rmino \u00abmalestar abdominal\u00bb se ha eliminado de la definici\u00f3n debido a que es un t\u00e9rmino impreciso, as\u00ed mismo el criterio diagn\u00f3stico en Roma III que establec\u00eda que los s\u00edntomas mejoraban con la defecaci\u00f3n se reemplaz\u00f3 por s\u00edntomas relacionados a la defecaci\u00f3n ya que una proporci\u00f3n de pacientes informan un empeoramiento del dolor con la defecaci\u00f3n <sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los criterios Roma IV deben cumplirse en los \u00faltimos tres meses y los s\u00edntomas deben de haber iniciado con un periodo m\u00ednimo de seis meses antes del diagn\u00f3stico. Los criterios Roma demuestran una sensibilidad y especificidad de 71% y 85%, respectivamente <sup>4,9<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se detallan los criterios Roma IV para el diagn\u00f3stico de SII <sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dolor abdominal recurrente por m\u00e1s de un d\u00eda a la semana por al menos 3 meses en los \u00faltimos 6 meses previos al diagn\u00f3stico asociado a dos o m\u00e1s de los siguientes:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dolor asociado a la defecaci\u00f3n<\/li>\n<li>Cambios en la frecuencia de las heces<\/li>\n<li>Cambios en la apariencia de las heces<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el diagn\u00f3stico de SII puede ser suficiente la anamnesis dirigida y el examen f\u00edsico, identificar ausencia de signos de alarma y el uso de herramientas diagn\u00f3sticas como los criterios Roma IV y la escala de forma de heces de Bristol ya que es muy importante que adem\u00e1s de tratar el dolor abdominal recurrente tambi\u00e9n se dirija la terapia al subtipo espec\u00edfico de SII, mencionados con anterioridad. De la misma forma es importante identificar aquellos pacientes con s\u00edntomas psicol\u00f3gicos debido a la alta prevalencia de estos padecimientos en pacientes con SII <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe tener presente a los principales diagn\u00f3sticos diferenciales del SII, los cuales incluye a la enfermedad inflamatoria intestinal, la colitis microsc\u00f3pica, la diarrea infecciosa, los c\u00e1nceres gastrointestinales y la enfermedad cel\u00edaca, la giardiasis, la diarrea por \u00e1cidos biliares y la intolerancia a la lactosa, sin embargo recientemente se ha propuesto al SII como un diagn\u00f3stico positivo en vez de un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n. Esto se justifica debido a que la realizaci\u00f3n de estudios adicionales en pacientes con SII y sin signos de alarma no representa un factor que modifique la terapia ni mejore la satisfacci\u00f3n del paciente. Un estudio dan\u00e9s demostr\u00f3 que establecer el SII como un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n generaba una inversi\u00f3n econ\u00f3mica importante, sin embargo, no generaba una mejor\u00eda significativa en los s\u00edntomas ni en la satisfacci\u00f3n del paciente. As\u00ed mismo los estudios enviados a estos pacientes no identificaron ninguna enfermedad org\u00e1nica <sup>2,7,10<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro parte, es frecuente el cambio de diagn\u00f3stico en el mismo paciente a lo largo del tiempo. Puede ocurrir solapamiento de diagn\u00f3stico, por ejemplo, entre el SII y el estre\u00f1imiento funcional (EF). Estudios prospectivos han reportados porcentajes importantes de pacientes con criterios de SII-E que tambi\u00e9n cumpl\u00edan con criterios para EF. De la misma forma pacientes con EF cumpl\u00edan criterios de SII-E. Es por esto por lo que los criterios para el diagn\u00f3stico de SII se deben aplicar seg\u00fan lo establecido por el consenso de grupos expertos (ROMA) o por la Asociaci\u00f3n Americana de Gastroenterolog\u00eda para el EF <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el diagn\u00f3stico de los trastornos funcionales gastrointestinales es imprescindible que los s\u00edntomas no tengan una justificaci\u00f3n org\u00e1nica, metab\u00f3lica ni farmacol\u00f3gica <sup>12<\/sup>. Es de suma importancia la historia cl\u00ednica dirigida y la exploraci\u00f3n f\u00edsica rigurosa para descartar enfermedades intestinales y extraintestinales. Ver Cuadro n\u00b01: enfermedades extraintestinales que pueden originar estre\u00f1imiento (al final del art\u00edculo). As\u00ed como identificar posibles causantes de los s\u00edntomas como los medicamentos. Ver Cuadro n\u00b02: f\u00e1rmacos asociados a estre\u00f1imiento (al final del art\u00edculo). E identificar banderas rojas. Ver Cuadro n\u00b03: criterios que justifican realizar estudios complementarios (al final del art\u00edculo) <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se ha establecido que el estudio de electrolitos, hormonas tiroideas, calcio, bioqu\u00edmica, radiograf\u00eda de abdomen o enema opaco tengan utilidad diagn\u00f3stica. De la misma forma no hay evidencia que apoye la realizaci\u00f3n de colonoscopia en pacientes con constipaci\u00f3n. De esta forma se recomienda realizar estudios de laboratorio y gabinete solo a pacientes con criterios de riesgo o con hallazgos cl\u00ednicos que sugieran una causa org\u00e1nica o metab\u00f3lica <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pacientes con criterios de alarma se justifica una colonoscopia. De la misma forma se justifica investigar patolog\u00edas en pacientes con SII y cambios en la intensidad, frecuencia de los s\u00edntomas, as\u00ed como en la respuesta al tratamiento. De la misma forma se justifica el uso del tacto rectal y pruebas de fisiolog\u00eda anorrectal en pacientes adultos seleccionados con SII remitidos por s\u00edntomas refractarios para excluir el trastorno funcional de la defecaci\u00f3n o la incontinencia fecal <sup>2,12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso espec\u00edfico del SII-E este es un diagn\u00f3stico que usualmente puede compartir criterios de un EF por lo que hay que tener en cuenta que aplicando los criterios de Roma hasta un tercio de los pacientes cumplir\u00e1 los criterios de EF en un a\u00f1o y viceversa. Sin embargo, esto no justifica exploraciones complementarias a menos que cumpla con signos o s\u00edntomas de alarma <sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un diagn\u00f3stico diferencial importante y con mayor incidencia en la poblaci\u00f3n es la enfermedad celiaca la cual puede presentar s\u00edntomas indistinguibles del SII por lo que es importante estudiar a los pacientes en los que se sospeche esta enfermedad con pruebas serol\u00f3gicas con niveles cuantitativos de IgA e IgA anti-tTG para evitar falsos negativos por deficiencia de IgA que puede ocurrir en personas con enfermedad celiaca <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El riesgo en pacientes con SII de presentar enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es bajo cuando hay ausencia de signos y s\u00edntomas de alarma. Sin embargo, en aquellos en los que la sospecha sea alta se recomienda el uso de calprotectina fecal y prote\u00edna C reactiva para excluir la EII <sup>2,4<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, es usual la indicaci\u00f3n de pruebas rutinaria de heces para detectar pat\u00f3genos ent\u00e9ricos. Sin embargo, en pacientes de bajo riesgo y que no vivan o viajen a zonas end\u00e9micas puede ser de poca utilidad en el diagn\u00f3stico del SII. Pese a que se ha establecido una etiolog\u00eda postinfecciosa del SII, estas infecciones suelen ser transitorias y no requieren tratamientos especiales. No se recomienda realizar de forma rutinaria pruebas para detectar intolerancias o alergias alimentarias a menos que existan s\u00edntomas reproducibles que sugieran alguna de estas patolog\u00edas <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tratamiento <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento requiere de un abordaje multidisciplinario. Una vez se determine el subtipo de SII y la gravedad de los s\u00edntomas se debe iniciar con la educaci\u00f3n al paciente respecto a la fisiopatolog\u00eda y la historia natural del s\u00edndrome. Es de vital importancia tranquilizar al paciente haciendo \u00e9nfasis en el curso benigno de esta condici\u00f3n y que no existe relaci\u00f3n de esta con otras enfermedad graves, pero que por s\u00ed sola es un trastorno recidivante cuyos s\u00edntomas pueden cambiar a lo largo del tiempo. Una educaci\u00f3n estructurada ha demostrado una mejor\u00eda significativa de los s\u00edntomas y pone en orden las expectativas del paciente respecto a su condici\u00f3n <sup>1,4,5,7<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Manejo No Farmacol\u00f3gico <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Dieta<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cambios en la dieta se deben realizar idealmente bajo la supervisi\u00f3n de un profesional en nutrici\u00f3n. En general el paciente debe evitar los alimentos que pueden producir distenci\u00f3n y dolor abdominal como lo son las comidas con alto contenido de grasas, repollo, coliflor, br\u00f3coli, cafe\u00edna, legumbres, bebidas carbonatadas, alcohol y alimentos picantes <sup>4,11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha planteado que la dieta baja en oligosac\u00e1ridos fermentables, disac\u00e1ridos, monosac\u00e1ridos y polioles, denominada por sus siglas como FODMAP, es capaz de reducir los s\u00edntomas en comparaci\u00f3n con la dieta habitual. Sin embargo, se debe reintroducir este tipo de alimentos de forma progresiva despu\u00e9s de un tiempo limitado de restricci\u00f3n ya que a largo plazo podr\u00eda provocar alteraciones en el microbiota intestinal. No existe evidencia de la superioridad de la dieta FODMAP en comparaci\u00f3n con otros reg\u00edmenes propuestos <sup>1,4,8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra recomendaci\u00f3n diet\u00e9tica es el incremento en el consumo de fibra, especialmente fibra soluble como psyllium o ispaghula en pacientes con SII-E. La dosis de fibra recomendada es una ingesta oral diaria total de 30g en tomas divididas. La fibra insoluble (por ejemplo, el salvado) puede exacerbar algunos s\u00edntomas como la flatulencia o el dolor abdominal por lo que en general no se recomienda su uso. Es recomendable acompa\u00f1ar esto con una adecuada ingesta de l\u00edquidos de aproximadamente 1,5-2 litros al d\u00eda <sup>4,5,12<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Probi\u00f3ticos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los probi\u00f3ticos permiten un equilibrio de la microbiota intestinal y se han estudiado debido a su posible efecto en la reducci\u00f3n de la hipersensibilidad visceral y propiedades antiinflamatorias y anti nociceptivas. En especial se ha estudiado el papel de los lactobacilos y las bifidobacterias. En general se sabe que son eficaces, aunque la magnitud del beneficio y la efectividad de la cepas espec\u00edficas sigue siendo un tema de investigaci\u00f3n por lo que en general se necesita mayor evidencia para recomendarlo dentro del tratamiento de primera l\u00ednea <sup>4,11,13<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Terapias Psicol\u00f3gicas<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La terapia psicol\u00f3gica debe ser considerada especialmente en aquellos pacientes que son resistentes al tratamiento de primera o segunda l\u00ednea, con periodos sintom\u00e1ticos de m\u00e1s de 6 meses o en aquellos donde el m\u00e9dico identifica una asociaci\u00f3n entre estr\u00e9s, ansiedad o depresi\u00f3n con la sintomatolog\u00eda del paciente <sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen diversas formas de abordaje psicol\u00f3gico que van desde la terapia cognitivo conductual, la hipnoterapia, la psicoterapia din\u00e1mica, atenci\u00f3n plena o terapias de relajaci\u00f3n, cuyo objetivo es reducir y controlar los s\u00edntomas del dolor <sup>5,7,8<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Ejercicio<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ejercicio aer\u00f3bico moderado tiene un impacto psicol\u00f3gico y a su vez intestinal, ya que instaurar sesiones de entre 20-60 min, tres a cinco veces por semana, ha demostrado promover el tr\u00e1nsito intestinal, mejorar las caracter\u00edsticas de las heces y reducir la intensidad de la sintomatolog\u00eda. Otras pr\u00e1cticas como el yoga o la meditaci\u00f3n pueden ayudar a disminuir el estr\u00e9s y mejoran la calidad de vida de los pacientes <sup>4,11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Manejo Farmacol\u00f3gico de Primera L\u00ednea <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Antiespasm\u00f3dicos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este subgrupo de medicamentos se utiliza independientemente del subtipo de SII con el fin de aliviar el dolor abdominal tipo c\u00f3lico, la sensibilidad visceral y la motilidad intestinal a corto plazo. Dentro de estos podemos encontrar el otilonio, cimetropio, pinaverio y la hioscina <sup>1,4,11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hioscina es uno de los medicamentos m\u00e1s ampliamente disponibles cuyo mecanismo de acci\u00f3n es la disminuci\u00f3n de la uni\u00f3n de la acetilcolina con los receptores muscar\u00ednicos que trae como consecuencia la relajaci\u00f3n del m\u00fasculo liso de la pared intestinal.\u00a0 En consecuencia un posible efecto secundario es el estre\u00f1imiento. Su dosis recomendada es de 10mg por v\u00eda oral cada 8 horas<sup> 8<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mebeverina es un antiespasm\u00f3dico con acci\u00f3n directa sobre el m\u00fasculo liso de la pared intestinal. Este reduce la peristalsis intestinal y la sintomatolog\u00eda<sup> 8<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Laxantes<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indicados principalmente en pacientes con SII-E, estos han demostrado mejorar los s\u00edntomas de constipaci\u00f3n pero sin un efecto directo sobre el dolor abdominal. Dentro de estos f\u00e1rmacos el polietilenglicol (PEG) es un laxante osm\u00f3tico seguro y de primera l\u00ednea para el estre\u00f1imiento debido a que presenta menos efectos adversos. Tambi\u00e9n podr\u00eda usarse de segunda l\u00ednea cuando el paciente no responde al uso de fibra diet\u00e9tica. La dosis recomendada es de 13,8g una o dos veces al d\u00eda. No se recomienda el uso de lactulosa ya que puede tener un efecto en la distensi\u00f3n de la pared y empeorar el dolor abdominal <sup>4,5,7,8<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Antidiarreicos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La loperamida es un antidiarreico opioide indicado en el SII-D, que no cruza la barrera hematoencef\u00e1lica pero es capaz de prolongar el tr\u00e1nsito intestinal y mejorar la consistencia fecal al permitir una mayor reabsorci\u00f3n de agua en el colon. Sin embargo, este medicamento no tiene un efecto analg\u00e9sico directo. La dosis indicada es de 2-4mg hasta 3 veces al d\u00eda por via oral, de forma preprandial 45 min antes. Aquellos pacientes refractarios al tratamiento con loperamida se pueden beneficiar del uso de secuestradores de \u00e1cidos biliares <sup>4,8,13<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los agonistas de los receptores opioides \u03bc y \u03ba y antagonista del receptor opioide \u03b4 como el eluxodoline han demostrado mejorar la consistencia y disminuir el dolor abdominal. La dosis usual es de 75-100mg dos veces al d\u00eda por v\u00eda oral con alimentos. Este medicamento no debe usarse en pacientes con antecedentes de colecistectom\u00eda o ingesta de alcohol ya que pueden causar disfunci\u00f3n del esf\u00ednter de Oddi o pancreatitis autolimitada <sup>4,5,11<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Manejo Farmacol\u00f3gico de Segunda L\u00ednea <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Antidepresivos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos medicamentos adem\u00e1s de mejorar el estado de \u00e1nimo tienen propiedades analg\u00e9sicas al influir en las v\u00edas moduladoras descendentes del dolor. Dentro de estos, los antidepresivos tric\u00edclicos son los que se han estudiado mejor y muestran evidencia en cuanto a la mejor\u00eda sintom\u00e1tica del dolor. Por su efecto anticolin\u00e9rgico, estos f\u00e1rmacos reducen el tiempo de tr\u00e1nsito intestinal, especialmente favorecedor en pacientes con SII-D. La dosis recomendada de amitriptilina es de 10mg v\u00eda oral antes de acostarse <sup>4,7,8,14<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, los inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina como la fluoxetina pueden causar diarrea y por lo tanto pueden considerarse en pacientes con SII-E. Los inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina y norepinefrina como la duloxetina tienen poca evidencia para respaldar su uso <sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Antagonistas del receptor 5-hidroxitriptamina (5-HT) tipo 3<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La serotonina (5-HT) tiene un efecto intestinal procin\u00e9tico, por lo que al bloquear sus receptores se inhibe la respuesta vagal del tracto gastrointestinal. Originalmente se desarrollaron para el manejo de las n\u00e1useas y v\u00f3mitos inducidos por quimioterapia, pero han demostrado ser \u00fatiles para el alivio del dolor y reducir la frecuencia de las deposiciones. Estos medicamentos est\u00e1n especialmente indicados en mujeres en las que falla el tratamiento sintom\u00e1tico en casos de SII-D. El alosetr\u00f3n est\u00e1 indicado a dosis de 1mg por v\u00eda oral hasta 2 veces al d\u00eda y est\u00e1 contraindicado en pacientes con estre\u00f1imiento, enfermedad inflamatoria intestinal, colitis isqu\u00e9mica, obstrucci\u00f3n o adherencias gastrointestinales. Otros antagonistas de 5-HT3 como el ondansetr\u00f3n y ramosetr\u00f3n tambi\u00e9n son eficaces en el alivio sintom\u00e1tico <sup>5,7,8,13<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Secretagogos Intestinales<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lubiprostona, linaclotida, plecanatida y tenapanor tienen como efecto final la salida de agua, lo que acelera el tr\u00e1nsito gastrointestinal y son recomendados en SII-E <sup>1<\/sup>. Esta clase de medicamentos se suelen utilizar en pacientes que persiste con s\u00edntomas de estre\u00f1imiento o los que no pueden tolerar f\u00e1rmacos laxantes <sup>4<\/sup>. Tanto la linaclotida y la plecanatida son agonistas de la guanilato ciclasa-C, las cuales adem\u00e1s de su efecto laxante mejoran el dolor abdominal. La lubiprostona es un derivado de la prostaglandina E1 que incita la activaci\u00f3n de canales de cloruro intestinales que terminan en mayor salida intraluminal de agua y se usa a una dosis recomendada de 8 mcg dos veces al d\u00eda y la linaclotida a una dosis de 290 mcg por d\u00eda durante 12 semanas con alimentos y agua. <sup>8,11,15<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Rifaximina<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un antibi\u00f3tico de absorci\u00f3n m\u00ednima cuyo mecanismo de acci\u00f3n exacto sigue siendo incierto. Su uso se fundamenta con base en que en el SII hay alteraciones del microbioma intestinal y un crecimiento excesivo de bacterias dentro del intestino delgado que podr\u00eda ser en parte responsable de la sintomatolog\u00eda <sup>1<\/sup>. Este f\u00e1rmaco se indica sobre todo en casos de SII-D en los que no exista respuesta al tratamiento inicial y su dosis recomendada es de 550mg tres veces al d\u00eda durante 14 d\u00edas <sup>11<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Secuestradores de \u00c1cidos Biliares<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es bien sabido que los secuestradores de \u00e1cidos biliares como la colestiramina o el colestipol aumentan el tiempo del tr\u00e1nsito gastrointestinal por lo que los pacientes con SII-D pueden beneficiarse de su uso. Se deben iniciar a una dosis baja y titular conforme a tolerancia ya que su efecto secundario m\u00e1s com\u00fan es el estre\u00f1imiento <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome de intestino irritable es una condici\u00f3n altamente prevalente en nuestro medio, con un importante impacto en la calidad de vida y a nivel socioecon\u00f3mico. Su compleja g\u00e9nesis lo hace un s\u00edndrome cl\u00ednicamente heterog\u00e9neo pero su diagn\u00f3stico es posible bajo los criterios de Roma IV. Es muy importante al abordar pacientes con dolor abdominal que impresionan de origen funcional prestar atenci\u00f3n a los signos de alarma y descartar patolog\u00eda org\u00e1nica que explique la condici\u00f3n del paciente. El tratamiento debe ser individualizado y multidisciplinario, tomando en cuenta herramientas no farmacol\u00f3gicas y farmacol\u00f3gicos que brinden mejor\u00eda a los s\u00edntomas predominantes del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/imagenes\/publicaciones\/2024\/Sindrome-de-intestino-irritable-de-la-teoria-medica-a-la-practica-clinica.pdf\"><strong>Ver anexo<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ford A, Sperber A, Corsetti M, Camilleri M. Functional Gastrointestinal Disorders 2. The Lancet [internet] octubre 2020. [citado el 20 abril de 2024];396 (10263):1-14. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.1016\/ S0140-6736(20)31548-8<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barbara G, Cremon C, Bellini M, Corsetti M, Nardo G, Falangone F, Fuccio L, Galeazzi F, Iovino P, Sarnelli G, Savarino E, Stanghellini V, Staiano A, Stasi C, Tosetti C, Turco R, Ubaldi E, Zagari R, Zenzeri L, Marasco G. Italian guidelines for the management of irritable bowel syndrome. Digestive and Liver Disease [internet] diciembre 2022. [citado el 18 de abril de 2024]; 55(2023):187-207. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.dld.2022.11.015\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.dld.2022.11.015<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pontet Y, Olano C. Prevalencia de s\u00edndrome de intestino irritable en Am\u00e9rica Latina. Sociedad de Gastroenterolog\u00eda del Per\u00fa [internet] septiembre 2021. [citado el 19 abril de 2024]; 41(3): 144-9. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.47892\/rgp.2021.413.1154\">http:\/\/dx.doi.org\/10.47892\/rgp.2021.413.1154<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Zeled\u00f3n N, Serrano J, Fern\u00e1ndez S. S\u00edndrome intestino irritable. Revista M\u00e9dica Sinergia [internet] febrero 2021. [citado el 19 abril de 2024]; 6(2): e645. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.31434\/rms.v6i2.645\">https:\/\/doi.org\/10.31434\/rms.v6i2.645<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Adriani A, Ribaldone D, Astegiano M, Durazzo M, Saracco G, Pellicano R. Irritable bowel syndrome: the clinical approach. Panminerva Medica [internet] diciembre 2018. [citado el 18 abril de 2024];60(4):213-22. Disponible: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.23736\/S0031-0808.18.03541-3\">https:\/\/doi.org\/10.23736\/S0031-0808.18.03541-3<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Holtmann G, Ford A, Talley N. Pathophysiology of irritable bowel syndrome. The Lancet Gastroenterology and Hepatology [internet] octubre 2016. [citado el 21 abril de 2024];1(2):133-146. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2468-1253(16)30023-1\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2468-1253(16)30023-1<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Defrees D, Bailey J. Irritable Bowel Syndrome Epidemiology, Pathophysiology, Diagnosis and Treatment. Primary Care Clinic Office Practice [internet] 2017. [citado el 19 abril del 2024]; 44(2017): 655-671. Disponible en:\u00a0 <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.pop.2017.07.009\">http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.pop.2017.07.009<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Farmer A, Wood E, Ruffle J. An approach to the care of patients with irritable bowel syndrome. CMAJ [internet] marzo 2020. [citado el 18 abril del 2024];192 (11): e275\u201482. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1503\/cmaj.190716\">https:\/\/doi.org\/10.1503\/cmaj.190716<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Saha L. Irritable bowel syndrome: pathogenesis, diagnosis, treatment and evidence-based medicine. World Journal of Gastroenterology [internet] junio 2014. [citado el 20 abril de 2024];20(22):6759-6773. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3748\/wjg.v20.i22.6759\">https:\/\/doi.org\/10.3748\/wjg.v20.i22.6759<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Domingo J. S\u00edndrome de intestino irritable. Medicina Cl\u00ednica [internet] abril 2021. [citado el 17 de abril de 2024];158(2):76-81. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.medcli.2021.04.029<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">L\u00f3pez G, Becerra E. S\u00edndrome de intestino irritable: un enfoque integral. Atenci\u00f3n Familiar [internet] 2020. [citado el 21 abril de 2024];27(3):150-154. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.22201\/facmed.14058871p.2020.3.7589\">http:\/\/dx.doi.org\/10.22201\/facmed.14058871p.2020.3.7589<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mearin F, Ciriza C, M\u00ednguez M, Rey E, Mascort J, Pe\u00f1a E, Ca\u00f1ones P, J\u00fadez J. Gu\u00eda de pr\u00e1ctica cl\u00ednica: s\u00edndrome de intestino irritable con estre\u00f1imiento y estre\u00f1imiento funcional en adultos: concepto, diagn\u00f3stico y continuidad asistencial. Semergen [internet] junio 2016. [citado el 20 de abril de 2024]; 43(1):43-56. Disponible en: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.semerg.2016.06.009\">http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.semerg.2016.06.009<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Rawla P, Sunkara T, Pradeep Raj J. Updated review of current pharmacological and non-pharmacological management of irritable bowel syndrome. Life Sciences [internet] octubre 2018. [citado el 20 abril de 2024];22(2018):176-181. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.lfs.2018.10.001\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.lfs.2018.10.001<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Chang L, Sultan S, Lembo A, Verne N, Smalley W. AGA Clinical Practice Guideline on the Pharmacological Management of Irritable Bowel Syndrome with Constipation. Gastroenterology AGA [internet] julio de 2022. [citado el 18 de abril de 2024]; 163(1): 118-136. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2022.04.016\">https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2022.04.016<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Camilleri M. Management Options for Irritable Bowel Syndrome. Mayo Clin Proc [internet] diciembre 2018. [citado el 21 abril de 2024];93(12):1858-1872. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.mayocp.2018.04.032\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.mayocp.2018.04.032<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00edndrome de intestino irritable: de la teor\u00eda m\u00e9dica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica Autor principal: Jorge Evelio Vega Monge Vol. XIX; n\u00ba 12; 347<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-77198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gastroenterologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>S\u00edndrome de intestino irritable: de la teor\u00eda m\u00e9dica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"S\u00edndrome de intestino irritable: de la teor\u00eda m\u00e9dica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica Autor principal: Jorge Evelio Vega Monge Vol. XIX; 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