{"id":77329,"date":"2024-07-05T10:13:31","date_gmt":"2024-07-05T08:13:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=77329"},"modified":"2024-08-13T09:11:53","modified_gmt":"2024-08-13T07:11:53","slug":"eje-intestino-cerebro-en-el-trastorno-de-deficit-de-atencion-e-hiperactividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/eje-intestino-cerebro-en-el-trastorno-de-deficit-de-atencion-e-hiperactividad\/","title":{"rendered":"Eje intestino-cerebro en el\u00a0Trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Eje intestino-cerebro en el\u00a0<\/strong><strong>Trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Melissa Escalante Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XIX; n\u00ba 13; 388<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gut-brain axis in attention deficit<\/strong><strong> hyperactivity<\/strong><strong> disorder<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 03\/06\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 01\/07\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XIX. N\u00famero 13 Primera quincena de Julio de 2024 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XIX; n\u00ba 13; 388<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores:<\/strong> Melissa Escalante Gonz\u00e1lez<sup>1<\/sup>, Mariela Montoya Valverde<sup>2<\/sup>, Alejandro Francisco Gonz\u00e1lez Badilla<sup>3<\/sup>, Walter Agust\u00edn Lor\u00eda Montoya<sup>4<\/sup><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Melissa Escalante Gonz\u00e1lez, Asociaci\u00f3n Bienestar Social, San Jos\u00e9, Costa Rica<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">ORCID: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0005-2961-449X\">https:\/\/orcid.org\/0009-0005-2961-449X<\/a><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>Mariela Valverde Montoya, investigadora independiente, Universidad Internacional de las Am\u00e9ricas, San Jos\u00e9, Costa Rica<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">ORCID: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0002-0737-5764\">https:\/\/orcid.org\/0009-0002-0737-5764<\/a><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>Alejandro Francisco Gonz\u00e1lez Badilla, M\u00e9dico de empresa, Servicios M\u00e9dicos Matapalo, investigador independiente, Guanacaste, Costa Rica.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">ORCID: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0002-6879-3521\">https:\/\/orcid.org\/0009-0002-6879-3521<\/a><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>Walter Agust\u00edn Lor\u00eda Montoya, Hospital Maximiliano Peralta, Cartago, Costa Rica<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">ORCID: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0004-8964-8897\">https:\/\/orcid.org\/0009-0004-8964-8897<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RESUMEN<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente, se han iniciado investigaciones para descubrir la asociaci\u00f3n entre el eje intestino-cerebro y el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad (TDAH) (1). No obstante, el TDAH tiene una etiolog\u00eda compleja, que se relaciona con la susceptibilidad a m\u00faltiples genes, factores ambientales y, actualmente, se describe un componente de heredabilidad. Los estudios sugieren que la dieta y la microbiota intestinal desempe\u00f1an un papel importante en el desarrollo de trastornos del neurodesarrollo. El TDAH es una alteraci\u00f3n del neurodesarrollo que se inicia en la infancia, caracterizada por un patr\u00f3n persistente de inatenci\u00f3n y\/o comportamiento hiperactivo-impulsivo. En esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica se busca sintetizar los conocimientos actuales disponibles sobre la relaci\u00f3n entre el eje intestino-cerebro y el TDAH (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PALABRAS CLAVE: microbiota, eje intestino-cerebro, sistema nervioso central, neuropsiquiatr\u00eda, trastorno mental, TDAH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ABSTRACT<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recently, research has been initiated to discover the association between the Gut-Brain Axis and Attention Deficit Hyperactivity Disorder (ADHD), however, ADHD has a complex etiology, which is associated with the susceptibility of multiple genes, environmental factors and a heritability component is currently described. Studies suggest that diet and intestinal microbiota play an important role in the development of neurodevelopmental disorders. ADHD is a neurodevelopmental disorder that begins in childhood, characterized by a pattern of persistent inattention and\/or hyperactive-impulsive behavior. This bibliographic review seeks to synthesize the current knowledge available between the gut-brain axis relationship and ADHD (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KEYWORDS: microbiota, gut-brain axis, central nervous system, neuropsychiatry, mental disorders, ADHD.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DECLARACI\u00d3N DE LOS AUTORES<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud en seres humanos elaborada por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito es original y no contiene plagio. El manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alteraci\u00f3n del neurodesarrollo de inicio en la infancia con un patr\u00f3n de inatenci\u00f3n La alteraci\u00f3n del neurodesarrollo que comienza en la infancia, caracterizada por un patr\u00f3n persistente de inatenci\u00f3n y un comportamiento hiperactivo y\/o impulsivo, se conoce como Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n e Hiperactividad (TDAH), que puede presentarse en las variantes hiperactivo-impulsivo, inatento o combinado. Esta condici\u00f3n tiene una etiolog\u00eda compleja y multifactorial, atribuida a la heredabilidad, factores gen\u00e9ticos, ambientales e incluso al microbioma intestinal, lo que incrementa el riesgo de su desarrollo. El TDAH se asocia con un deterioro del funcionamiento acad\u00e9mico, social y ocupacional de los afectados, con una prevalencia mundial del 5,3% (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la comunidad cient\u00edfica, la etiolog\u00eda de este trastorno del neurodesarrollo sigue presentando aspectos sin resolver. Por ello, se han iniciado estudios sobre marcadores biol\u00f3gicos y biomarcadores, creando perfiles de microbioma para identificar los posibles riesgos implicados en el TDAH. Los estudios relacionados con las variaciones epigen\u00e9ticas, a trav\u00e9s de las cuales el ambiente interact\u00faa con la expresi\u00f3n g\u00e9nica, buscan identificar los posibles factores de riesgo y biomarcadores asociados, funcionando como una estrategia alternativa. Este mecanismo refleja el efecto combinado de la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica y los factores de riesgo ambientales. No obstante, estos resultados se consideran poco concluyentes cuando se interpretan con los estudios convencionales de asociaci\u00f3n o ligamiento, ya que no se acompa\u00f1an de cambios en la secuencia del ADN. Las variantes del microbioma intestinal, tanto perinatal como a lo largo de la vida, podr\u00edan participar en la etiolog\u00eda de este trastorno (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conjunto de microorganismos que viven en un entorno espec\u00edfico se conoce como microbiota. El genoma de los organismos que comprenden la flora intestinal contiene 150 veces m\u00e1s genes que el genoma humano. Estos genes tienen un impacto beneficioso en la salud del hu\u00e9sped, con efectos en el sistema inmune, la producci\u00f3n de nutrientes y la protecci\u00f3n frente a microorganismos pat\u00f3genos. El tracto gastrointestinal del ser humano alberga una microbiota compuesta por m\u00e1s de 10^14 bacterias anaerobias, hongos, levaduras y virus. Durante la gestaci\u00f3n, este sistema es est\u00e9ril y se coloniza despu\u00e9s del nacimiento. La colonizaci\u00f3n de bacterias en el tracto gastrointestinal se ve influenciada por diversos factores, como el tipo de parto y el m\u00e9todo de alimentaci\u00f3n postnatal. El microbiota intestinal se transfiere de madre a hijo y su composici\u00f3n puede verse afectada a lo largo del tiempo por factores ambientales, como la exposici\u00f3n a microorganismos, con el riesgo de provocar un desequilibrio bacteriano conocido como disbiosis intestinal (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este desequilibrio se caracteriza por el desplazamiento de la flora intestinal saludable por una perjudicial para la salud del hu\u00e9sped, lo que genera efectos negativos en el sistema nervioso central a trav\u00e9s de las v\u00edas entrelazadas del eje intestino-cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00c9TODO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo es una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de car\u00e1cter descriptivo, utilizando art\u00edculos seleccionados seg\u00fan los siguientes criterios de inclusi\u00f3n: idiomas espa\u00f1ol e ingl\u00e9s, estudios reportados de investigaci\u00f3n m\u00e9dica y publicaciones realizadas desde el a\u00f1o 2019 hasta el 2024, con excepci\u00f3n de informaci\u00f3n publicada con anterioridad que sea relevante para ser incluida. Se recopilaron datos de publicaciones en revistas m\u00e9dicas y cient\u00edficas, as\u00ed como de revisiones sistem\u00e1ticas, empleando diversas fuentes digitales como PubMed, Google Scholar y NIH. Las palabras clave utilizadas fueron \u201cmicrobiota\u201d, \u201ceje intestino-cerebro\u00bb, \u201csistema nervioso central\u201d, \u201cneuropsiquiatr\u00eda\u201d y \u201ctrastorno mental\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EJE MICROBIOTA INTESTINO-CEREBRO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el tracto digestivo, millones de microorganismos, denominados microbiota, conviven en simbiosis. Su importancia radica en las funciones vitales que desempe\u00f1an y otras a\u00fan desconocidas en el ser humano. Una de estas funciones es la relaci\u00f3n entre el intestino y el cerebro, conocida como eje intestino-cerebro, una conexi\u00f3n bidireccional relacionada con trastornos neurol\u00f3gicos y del neurodesarrollo. Se ha profundizado en su estudio para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la microbiota, abrir nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n, entender su patogenia y establecer futuras estrategias terap\u00e9uticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se estima que el n\u00famero total de microorganismos que componen la microbiota es de aproximadamente 10<sup>14<\/sup>, es decir, diez veces mayor que el n\u00famero total de nuestras c\u00e9lulas (3). No obstante, la composici\u00f3n de la microbiota no es est\u00e1tica y debe adaptarse al entorno en el que reside y a las funciones que desempe\u00f1a. Esta se ve afectada por la dieta, el estilo de vida y el consumo de medicamentos, probi\u00f3ticos, entre otros factores. Por esta raz\u00f3n, la microbiota de un individuo cambia a lo largo de su vida. Durante la primera etapa de vida, su composici\u00f3n est\u00e1 condicionada por el tipo de parto y la alimentaci\u00f3n, ya sea lactancia materna o artificial. En la etapa adulta, los estilos de vida influyen en los cambios y en la sustituci\u00f3n de la microbiota. Adem\u00e1s, la composici\u00f3n de la microbiota var\u00eda seg\u00fan el \u00f3rgano donde se encuentra, lo que influye en el pH g\u00e1strico y determina la diversidad microbiana en diferentes regiones del tracto gastrointestinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque a\u00fan se desconocen muchos aspectos sobre el funcionamiento de la microbiota, est\u00e1 establecido su importante papel en los sistemas inmunol\u00f3gico, metab\u00f3lico y hormonal, y en la relaci\u00f3n con el eje intestino-cerebro. Este eje est\u00e1 formado por la microbiota, el sistema nervioso aut\u00f3nomo, el sistema nervioso ent\u00e9rico, el sistema neuroendocrino, el sistema neuroinmune y el sistema nervioso central. El sistema nervioso ent\u00e9rico es responsable del funcionamiento b\u00e1sico gastrointestinal, lo cual incluye la motilidad, la secreci\u00f3n mucosa y el flujo sangu\u00edneo y trabaja junto con el nervio vago para el control central de estas funciones. Este eje constituye un sistema de comunicaci\u00f3n neurohumoral bidireccional, respaldado por estudios que muestran alteraciones de la microbiota en condiciones como la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica, el colon irritable, el autismo y la ansiedad. Estos cambios, denominados disbiosis, afectan la motilidad gastrointestinal, la secreci\u00f3n y la hipersensibilidad visceral, alterando las c\u00e9lulas neuroendocrinas y el sistema inmune, lo que modifica la liberaci\u00f3n de neurotransmisores y explica las manifestaciones psiqui\u00e1tricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunicaci\u00f3n bidireccional describe c\u00f3mo la microbiota afecta el comportamiento humano y, a su vez, c\u00f3mo las alteraciones del comportamiento influyen en la microbiota intestinal (3). Profundizando en los componentes del eje intestino-cerebro, el nervio vago constituye una de las principales v\u00edas para transmitir la informaci\u00f3n desde la microbiota hasta el sistema nervioso central. En el sistema circulatorio, las neurohormonas liberadas desde las c\u00e9lulas neuroendocrinas del intestino act\u00faan directa e indirectamente en la modulaci\u00f3n del comportamiento. La serotonina (5-HT), producida en un 90% en el intestino, es regulada por la microbiota. Aunque no atraviesa la barrera hematoencef\u00e1lica, act\u00faa sobre los precursores serotonin\u00e9rgicos y el transportador de 5-HT, que participan en la activaci\u00f3n y modulaci\u00f3n de la serotonina central. Asimismo, la microbiota interviene en la liberaci\u00f3n de \u00e1cido gamma-aminobut\u00edrico (GABA), ya que la enzima glutamato descarboxilasa de las bacterias degrada el glutamato, facilitando su transformaci\u00f3n en GABA, un neurotransmisor fundamental en la modulaci\u00f3n del comportamiento y el control de la ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante mencionar que ni la serotonina ni el GABA atraviesan la barrera hematoencef\u00e1lica, por lo que su acci\u00f3n es indirecta sobre el sistema nervioso ent\u00e9rico. La microbiota tambi\u00e9n participa en la hidr\u00f3lisis de \u00e1cidos grasos de cadena corta, que atraviesan la barrera hematoencef\u00e1lica y llegan al hipot\u00e1lamo, donde regulan los niveles de GABA. Adem\u00e1s, se atribuye a la microbiota una influencia sobre el eje hipot\u00e1lamo-pituitario-adrenal, regulando la liberaci\u00f3n de cortisol. Estudios han relacionado niveles altos de <em>Lactobacillus rhamnosus<\/em> con menores niveles de corticosterona, mejor control del estr\u00e9s, menor depresi\u00f3n y liberaci\u00f3n de citoquinas inflamatorias. A la inversa, otras investigaciones muestran que peque\u00f1as exposiciones al estr\u00e9s pueden impactar en el perfil de la microbiota, la respuesta al estr\u00e9s y la activaci\u00f3n del eje hipot\u00e1lamo-pituitario-adrenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al sistema inmune, las citoquinas atraviesan la barrera hematoencef\u00e1lica y act\u00faan sobre el cerebro, alterando la activaci\u00f3n y funci\u00f3n de las neuronas y la microgl\u00eda. Asimismo, se pueden producir citoquinas no inflamatorias, como las producidas por el factor estimulante de colonias de granulocitos, capaces de atravesar la barrera hematoencef\u00e1lica y estimular la neurog\u00e9nesis, demostrando una acci\u00f3n protectora tras una lesi\u00f3n isqu\u00e9mica. Aunque existen evidencias que apoyan la relaci\u00f3n entre la microbiota y el sistema nervioso central, a\u00fan queda por establecer su papel en la patogenia de algunas de las enfermedades neurol\u00f3gicas y psiqui\u00e1tricas m\u00e1s prevalentes. Asimismo, el uso de probi\u00f3ticos constituye una herramienta terap\u00e9utica importante en los tratamientos. La respuesta a muchas de estas preguntas vendr\u00e1 de la mano de ensayos cl\u00ednicos que aborden el papel de la microbiota (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MICROBIOTA INTESTINAL Y TDAH<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El eje bidireccional microbiota-intestino-cerebro se ha relacionado con alteraciones del neurodesarrollo, como el TDAH. Esta condici\u00f3n neurol\u00f3gica, que aparece en la primera infancia, generalmente antes del ingreso a la escuela, afecta el desarrollo del funcionamiento personal, social, acad\u00e9mico e incluso laboral. El TDAH se asocia con disfunciones en \u00e1reas como la atenci\u00f3n, memoria, percepci\u00f3n, lenguaje, resoluci\u00f3n de problemas e interacci\u00f3n social. Seg\u00fan el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5), existen tres tipos de TDAH: predominio del d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, predominio de hiperactividad\/impulsividad y combinado. En general, el TDAH es dos veces m\u00e1s com\u00fan en los varones, aunque las proporciones var\u00edan seg\u00fan el tipo. El tipo con predominio de hiperactividad\/impulsividad es de 2 a 9 veces m\u00e1s frecuente en los varones, mientras que el tipo con predominio de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n se observa con igual frecuencia en ambos sexos (4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante mencionar que el TDAH puede persistir hasta la edad adulta y los s\u00edntomas conductuales siguen presentes en la mitad de los casos, incluyendo dificultad para concentrarse, realizar tareas, cambios de humor, impaciencia y dificultades para mantener relaciones sociales. En adultos, el diagn\u00f3stico puede ser m\u00e1s dif\u00edcil, ya que los s\u00edntomas pueden ser similares a los de trastornos del estado de \u00e1nimo, des\u00f3rdenes de ansiedad y trastornos por uso de sustancias. No obstante, los adultos pueden beneficiarse del tratamiento farmacol\u00f3gico y conductual (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, los pacientes no solo pueden beneficiarse de estos tratamientos convencionales, sino que los alimentos de consumo diario tambi\u00e9n pueden influir en la composici\u00f3n de los neurotransmisores cerebrales. La mayor parte de los neurotransmisores se forman a partir de determinados amino\u00e1cidos que pueden influir en la concentraci\u00f3n de neurotransmisores como la serotonina, dopamina y noradrenalina, los cuales tienen el potencial de convertirse en estrategias terap\u00e9uticas de apoyo en esta neurodivergencia. Se ha descrito que especies como <em>Escherichia<\/em>, <em>Bacillus <\/em>y <em>Saccharomyces<\/em> aumentan la bios\u00edntesis de norepinefrina; <em>Clostridia <\/em>y <em>Candida<\/em> metabolizan la fenilalanina y tirosina en norepinefrina; <em>Bacillus <\/em>y <em>Escherichia<\/em> aumentan la bios\u00edntesis de dopamina; y <em>Bifidobacterium<\/em> interviene en el metabolismo del tript\u00f3fano y la serotonina (5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consumo de probi\u00f3ticos, conocidos como microorganismos vivos (bacterias y levaduras) que proporcionan beneficios para la salud al ser consumidos, mejora la funci\u00f3n cognitiva y reduce el riesgo de desarrollar TDAH a lo largo de la infancia. Este efecto protector se relaciona con la modulaci\u00f3n de la composici\u00f3n de la microbiota intestinal. Los efectos potenciales de los probi\u00f3ticos en la mejora de funciones como la memoria espacial, inmediata o retardada y la atenci\u00f3n en personas con diferentes patolog\u00edas y edades, actuando a trav\u00e9s del eje microbiota-intestino-cerebro, han mejorado los niveles de ciertos neurotransmisores (8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tema debatido entre los padres de ni\u00f1os con TDAH es si ciertos alimentos pueden reducir o exacerbar los s\u00edntomas. Stephanie Ruggiero, PsyD, psic\u00f3loga del Centro para el TDAH y Trastornos del Comportamiento del Child Mind Institute, aclara que \u201cDefinitivamente, hay estudios que demuestran que comer alimentos nutritivos ayuda a nuestro cerebro a funcionar y que, cuando no comemos, nos cuesta pensar con claridad\u201d (9). Es decir, sin nutrientes, el cerebro tiene dificultad para crear ciertos neurotransmisores, lo que incapacita su acci\u00f3n de mensajer\u00eda qu\u00edmica. Sin embargo, la Dra. Ruggiero indica que a\u00fan no se ha demostrado de un modo concluyente si alg\u00fan alimento, suplemento o dieta en particular puede afectar espec\u00edficamente los s\u00edntomas del TDAH. \u201cOjal\u00e1 pudi\u00e9ramos dar a los padres una respuesta definitiva, pero las investigaciones realizadas hasta la fecha han arrojado resultados contradictorios\u201d, afirma la Dra. Ruggiero (9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el <em>Journal of the American Medical Association<\/em> (9) public\u00f3 un estudio en 2010 de 14 a\u00f1os de duraci\u00f3n que concluy\u00f3 que la dieta occidental, rica en grasas, calor\u00edas y az\u00facar, est\u00e1 asociada con mayores tasas de TDAH en ni\u00f1os. No obstante, solo se logr\u00f3 establecer esta correlaci\u00f3n y no se afirm\u00f3 que esta condici\u00f3n sea causada por la dieta occidental. De hecho, los autores del estudio afirmaron que es posible que la correlaci\u00f3n se deba a que tener TDAH provoque que a los ni\u00f1os les apetezca comer alimentos ricos en grasas para sentirse mejor. Tambi\u00e9n plantearon que la angustia familiar, otro factor de estilo de vida relacionado con el TDAH, tambi\u00e9n tiende a influir en los h\u00e1bitos alimentarios. Por esta raz\u00f3n, los expertos recomiendan seguir una dieta mediterr\u00e1nea, que consiste principalmente en frutas, verduras, prote\u00ednas magras, grasas saludables y carbohidratos complejos. \u201cMantenerse alejados de los carbohidratos simples y los alimentos azucarados, y seguir lo que yo llamar\u00eda una dieta m\u00e1s completa, es lo que nos gustar\u00eda que hicieran las personas para que gozaran de una buena salud en general\u201d, dice la Dra. Ruggiero (2023), y esto es aplicable tanto para ni\u00f1os como adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El az\u00facar no causa el TDAH, ya que se ha demostrado que esta no es la causa. Sin embargo, su consumo puede intensificar los s\u00edntomas de sobreactividad debido al aporte de energ\u00eda que representa, lo mismo ocurre con la cafe\u00edna. Limitar los alimentos azucarados es beneficioso por el impacto positivo que representa en la salud, como un mejor control de peso, menor riesgo de diabetes y mejor sue\u00f1o. En relaci\u00f3n con los colorantes artificiales, glutamato monos\u00f3dico, nitritos y aditivos alimentarios, los estudios han tenido muestras limitadas y las mejoras al evitar su consumo han sido modestas. Algunos estudios han sugerido que dar a un ni\u00f1o suplementos como hierro, zinc, magnesio, vitamina B y omega-3 podr\u00eda reducir la gravedad de los s\u00edntomas, y esto parece funcionar en ni\u00f1os con estas carencias, pero no hay evidencia de su utilidad en ni\u00f1os que no los necesitan, incluso podr\u00eda ser perjudicial para su salud. Estas vitaminas y minerales pueden encontrarse en alimentos como la carne, pollo, mariscos, frutos secos y soya. La vitamina B abunda en las hojas de br\u00f3coli y garbanzos, y los \u00e1cidos grasos omega-3 se encuentran en el salm\u00f3n, nueces y edamame (2023)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, se menciona la dificultad del paciente con TDAH de mantener una alimentaci\u00f3n saludable y, aunque hay poca evidencia de esto, se describe que los medicamentos para el TDAH pueden actuar como inhibidores del apetito. Luego, al desaparecer el efecto, pueden sentirse hambrientos, lo que dificulta la espera de la preparaci\u00f3n de una comida saludable. Por lo tanto, en pacientes con TDAH se deben planificar las comidas y tener refrigerios saludables, como manzanas con mantequilla de nuez, verduras, hummus y yogurt bajo en grasa. Independientemente de si parece que una dieta o un suplemento en particular son eficaces para reducir los s\u00edntomas del TDAH, es importante recordar que los cambios en la dieta no deben sustituir el tratamiento m\u00e9dico prescrito. \u201cAunque la investigaci\u00f3n centrada en la dieta y el TDAH todav\u00eda es cuestionable, contamos con muy buenas investigaciones sobre el tratamiento del TDAH con una combinaci\u00f3n de medicaci\u00f3n y terapia conductual\u201d, afirma la Dra. Ruggiero (2023).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, uno de los aspectos m\u00e1s importantes es cuidar nuestra salud y la de nuestros hijos, prestando atenci\u00f3n al microbiota intestinal. Actualmente, se sabe que patolog\u00edas como la obesidad, la diabetes, las alergias y otras est\u00e1n relacionadas con la ruptura del equilibrio de su estructura, lo que se conoce cient\u00edficamente como disbiosis. La composici\u00f3n bacteriana comienza a determinarse al nacer y, a partir de ese momento, para mantener el equilibrio entre esos millones de seres microsc\u00f3picos que nos ir\u00e1n colonizando a lo largo de nuestra vida, tenemos varias estrategias: alimentaci\u00f3n, una dieta rica en frutas, verduras y alimentos integrales. Es importante eliminar o reducir tanto como sea posible la presencia de alimentos ultraprocesados, ricos en grasas saturadas y az\u00facares simples, ya que impiden que las bacterias \u201cbuenas\u201d proliferen. Adem\u00e1s, conviene incluir alimentos fermentados (probi\u00f3ticos, es decir, las propias bacterias), puesto que ayudan a colonizar y mejorar la calidad del microbiota intestinal. Los alimentos ricos en grasas poco saludables pueden da\u00f1arla. Es importante mantener h\u00e1bitos saludables, realizar ejercicio, dormir lo suficiente y controlar el estr\u00e9s. Se deben evitar estilos de vida t\u00f3xicos como el consumo de tabaco o alcohol, pues los compuestos derivados del humo del tabaco o de la degradaci\u00f3n del alcohol en el cuerpo promueven el crecimiento de bacterias pat\u00f3genas en todo el tracto gastrointestinal, incluido el colon (10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para restaurar la flora intestinal, es importante seguir una dieta adecuada que priorice los alimentos fermentados y ricos en fibra, conocidos como alimentos probi\u00f3ticos y prebi\u00f3ticos, respectivamente. Los prebi\u00f3ticos son alimentos con nutrientes que garantizan un buen estado de salud para nuestras bacterias intestinales. Los probi\u00f3ticos naturales son organismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino en cantidad suficiente como para alterar el microbiota intestinal del hu\u00e9sped, tanto por implantaci\u00f3n como por colonizaci\u00f3n. Se recomiendan productos fermentados como el k\u00e9fir, el yogur, el queso, el miso, el tempeh, los encurtidos y las verduras fermentadas como el chucrut. No se debe olvidar que los probi\u00f3ticos pasteurizados contienen microorganismos muertos. En fin, la restauraci\u00f3n de la flora intestinal o, mejor dicho, de nuestro microbiota, comienza por abandonar los h\u00e1bitos poco saludables que la deterioran (10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DISCUSI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan se desconoce la etiolog\u00eda de los trastornos del desarrollo neurol\u00f3gico, como el TDAH. Los ni\u00f1os con TDAH, a menudo, sufren trastornos digestivos que cursan con dolor abdominal y estre\u00f1imiento. Junto con la aparici\u00f3n de estos trastornos, hay implicadas anomal\u00edas gen\u00e9ticas que interact\u00faan con factores alimentarios. Por esta raz\u00f3n, adem\u00e1s de los tratamientos farmacol\u00f3gicos, existen abordajes alimentarios. La composici\u00f3n del microbiota intestinal es fundamental en la regulaci\u00f3n del eje intestino-cerebro. No obstante, la selectividad en los alimentos puede modificar el microbiota. Adem\u00e1s de la disbiosis, se describe un aumento de la permeabilidad intestinal e inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica de bajo grado. Un an\u00e1lisis de composici\u00f3n del microbiota intestinal publicado en 2023 (9) mostr\u00f3 que ciertos ni\u00f1os con TDAH presentaban menor filo Bacteroidetes y mayor Actinetobacteria, y en general, una cantidad normal de los g\u00e9neros Bacteroides, <em>Faecalibacterium<\/em>, <em>Blautia<\/em> y <em>Bifidobacterium<\/em>; mientras que algunos ni\u00f1os ten\u00edan una cantidad elevada de <em>Prevotella<\/em>. Tanto el microbiota intestinal como la permeabilidad intestinal podr\u00edan ser objetivos terap\u00e9uticos para el abordaje de ni\u00f1os y adolescentes. Adem\u00e1s, se describen variaciones en la diversidad beta del microbiota intestinal, as\u00ed como un aumento de la prote\u00edna de uni\u00f3n a lipopolisac\u00e1ridos (LBP), asociados con diferencias entre mol\u00e9culas pro y antinflamatorias a nivel sist\u00e9mico (11). Esta situaci\u00f3n representa una oportunidad de estudio y abordaje terap\u00e9utico, incluso para indagar en la identificaci\u00f3n de la etiolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, la existencia de evidencia que apoya la relaci\u00f3n entre el sistema nervioso central y el microbiota intestinal est\u00e1 a\u00fan en proceso de consolidaci\u00f3n. No se ha podido establecer su papel en la patogenia de algunas de las enfermedades neurol\u00f3gicas y psiqui\u00e1tricas m\u00e1s prevalentes, como en el caso del TDAH. El seguimiento de los h\u00e1bitos de alimentaci\u00f3n de los pacientes juega un papel importante. Este, junto con el tratamiento convencional, ha demostrado grandes resultados en la calidad de vida de los pacientes. La mayor\u00eda de los neurotransmisores se forman a partir de amino\u00e1cidos, que provienen de la calidad de los alimentos y pueden influir en su concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, el consumo de prebi\u00f3ticos y probi\u00f3ticos mejora la funci\u00f3n cognitiva, beneficiando la memoria espacial, inmediata y retardada. La dieta mediterr\u00e1nea, basada en frutas, verduras, prote\u00ednas magras, grasas saludables y carbohidratos complejos, ha mejorado la calidad de vida de las personas y ha reducido comorbilidades y enfermedades. La propuesta de implementar vitaminas y minerales a trav\u00e9s de los alimentos busca que la poblaci\u00f3n reduzca el consumo de f\u00e1rmacos innecesarios y equilibre el microbiota con alimentos ricos en zinc, hierro, vitamina B, omega-3, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto m\u00e1s importante es cuidar nuestra salud, cuidando el microbiota intestinal y evitando la disbiosis, que puede dar paso a patolog\u00edas como la obesidad, la diabetes y las alergias, relacionadas con la ruptura del equilibrio de su estructura. Eliminar o reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, ricos en grasas saturadas y az\u00facares simples, genera un gran impacto al impedir que las bacterias \u201cbuenas\u201d proliferen. Incluir en la dieta diaria alimentos fermentados ayuda a colonizar y mejorar la calidad del microbiota intestinal, mientras que los alimentos ricos en grasas poco saludables pueden da\u00f1arlo. Mantener h\u00e1bitos saludables, realizar ejercicio, dormir lo suficiente y controlar el estr\u00e9s son pr\u00e1cticas de suma importancia. Es trascendental evitar estilos de vida t\u00f3xicos, como el consumo de tabaco o alcohol, ya que los compuestos derivados del humo del tabaco o de la degradaci\u00f3n del alcohol en el cuerpo promueven el crecimiento de bacterias pat\u00f3genas en todo el tracto gastrointestinal. Trabajar en recuperar la flora intestinal se basa en llevar una dieta correcta que priorice los alimentos fermentados y ricos en fibra, as\u00ed como en alimentos probi\u00f3ticos y prebi\u00f3ticos, lo que garantiza un buen estado de salud a nuestras bacterias intestinales. La recuperaci\u00f3n de nuestro microbiota comienza por abandonar los h\u00e1bitos poco saludables que lo deterioran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Richarte V, Rosales K, Corrales M, Bellina M, Fadeuilhe C, Calvo E, Ib\u00e1\u00f1ez P, S\u00e1nchez-Mora C, Ribas\u00e9s M, Ramos-Quiroga JA. El eje intestino-cerebro en el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n\/hiperactividad: papel de la microbiota. Rev Neurol 2018 [citado el 10 de mayo del 2024];66. Disponible en: <a href=\"https:\/\/neurologia.com\/articulo\/2017525\">https:\/\/neurologia.com\/articulo\/2017525<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Weiss NT, Schuler J, Monge S, McGough JJ, Chavira D, Bagnarello M, et al. Prevalencia y tamizaje del Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad en Costa Rica. Vertex (Buenos Aires, Argentina). 2011;22(99):337<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez-Egu\u00edlaz M, Ram\u00f3n-Trapero JL, P\u00e9rez-Mart\u00ednez L, Blanco JR. El eje microbiota-intestino-cerebro y sus grandes proyecciones. Rev Neurol 2019 [citado el 13 de mayo del 2024 May 13];68 (03):111-117. Disponible en: <a href=\"https:\/\/neurologia.com\/articulo\/2018223\">https:\/\/neurologia.com\/articulo\/2018223<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Sulkes SB. Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n\/hiperactividad (TDA, TDAH) [Internet]. Manual MSD versi\u00f3n para profesionales. 2022 [citado el 14 de mayo del 2024]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.msdmanuals.com\/es\/professional\/pediatr%C3%ADa\/trastornos-del-aprendizaje-y-del-desarrollo\/trastorno-por-d%C3%A9ficit-de-atenci%C3%B3n-hiperactividad-tda,-tdah\">https:\/\/www.msdmanuals.com\/es\/professional\/pediatr%C3%ADa\/trastornos-del-aprendizaje-y-del-desarrollo\/trastorno-por-d%C3%A9ficit-de-atenci%C3%B3n-hiperactividad-tda,-tdah<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hu S, Li A, Huang T, Lai J, Li J, Sublette ME, et al. Gut Microbiota changes in patients with bipolar depression. Adv Sci (Weinh) [Internet]. 2019;6(14). Disponible en: <a href=\"http:\/\/scielo.sld.cu\/pdf\/ped\/v92n2\/1561-3119-ped-92-02-e1063.pdf\">http:\/\/scielo.sld.cu\/pdf\/ped\/v92n2\/1561-3119-ped-92-02-e1063.pdf<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Velarde C. Microbiota, neurotransmisores y TDAH [Internet]. Neuronae. 2023 [citado el 14 de mayo del 2024]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.neuronae.net\/post\/dieta-microbiota-neurotransmisores-y-tdah\">https:\/\/www.neuronae.net\/post\/dieta-microbiota-neurotransmisores-y-tdah<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">National Institutes of Health. Probi\u00f3ticos [Internet]. 2022 [citado el 14 de mayo de 2024]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/ods.od.nih.gov\/factsheets\/Probiotics-DatosEnEspanol\/\">https:\/\/ods.od.nih.gov\/factsheets\/Probiotics-DatosEnEspanol\/<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">39yt\u00fa. Probi\u00f3ticos para la mejora de las funciones cognitivas [Internet]. 39yt\u00fa. 2020 [citado el 14 de mayo de 2024]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.39ytu.com\/expertos\/probioticos-que-mejoran-las-funciones-cognitivas\">https:\/\/www.39ytu.com\/expertos\/probioticos-que-mejoran-las-funciones-cognitivas<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Flannery S. Qu\u00e9 sabemos sobre el TDAH y la alimentaci\u00f3n [Internet]. 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Los ni\u00f1os y adolescentes con trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad y trastorno del espectro autista comparten composiciones diferentes de la microbiota [Internet]. 2024 [citado el 17 de mayo del 2024]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.biocodexmicrobiotainstitute.com\/es\/pro\/los-ninos-y-adolescentes-con-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-y-trastorno-del\">https:\/\/www.biocodexmicrobiotainstitute.com\/es\/pro\/los-ninos-y-adolescentes-con-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-y-trastorno-del<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eje intestino-cerebro en el\u00a0Trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad Autora principal: Melissa Escalante Gonz\u00e1lez Vol. XIX; n\u00ba 13; 388<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[],"class_list":["post-77329","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-neurologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Eje intestino-cerebro en el\u00a0Trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Eje intestino-cerebro en el\u00a0Trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad Autora principal: Melissa Escalante Gonz\u00e1lez Vol. XIX; 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