{"id":78206,"date":"2024-08-27T08:58:51","date_gmt":"2024-08-27T06:58:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=78206"},"modified":"2024-08-25T09:39:46","modified_gmt":"2024-08-25T07:39:46","slug":"el-impacto-de-la-dieta-y-el-estilo-de-vida-en-la-salud-cerebral-claves-para-prevenir-el-deterioro-cognitivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/el-impacto-de-la-dieta-y-el-estilo-de-vida-en-la-salud-cerebral-claves-para-prevenir-el-deterioro-cognitivo\/","title":{"rendered":"El impacto de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral: claves para prevenir el\u00a0 deterioro cognitivo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El impacto de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral: claves para prevenir el\u00a0 deterioro cognitivo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Mar\u00eda Fernanda Castillo Acu\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XIX; n\u00ba 16; 652<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>The impact of diet and lifestyle on brain health: keys to prevent cognitive impairment<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 29\/07\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 22\/08\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XIX. N\u00famero 16 Segunda quincena de Agosto de 2024 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XIX; n\u00ba 16; 652<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autora Principal: <\/strong>Dra. Mar\u00eda Fernanda Castillo Acu\u00f1a, Investigadora Independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0000-8875-5341\">https:\/\/orcid.org\/0009-0000-8875-5341<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Mar\u00eda Paz Borge Cede\u00f1o. M\u00e9dico general, investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0000-0001-8130-8266\">https:\/\/orcid.org\/0000-0001-8130-8266<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Taylor Sevilla Sevilla. M\u00e9dico general, investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0000-0002-2957-2286\">https:\/\/orcid.org\/0000-0002-2957-2286<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Gloriana Rold\u00e1n Brenes. M\u00e9dico general, investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0006-2048-4307\">https:\/\/orcid.org\/0009-0006-2048-4307<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Sof\u00eda Escobar Guti\u00e9rrez. M\u00e9dico general, investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0002-1408-667\">https:\/\/orcid.org\/0009-0002-1408-667<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Javier Aguilar P\u00e9rez. M\u00e9dico general, investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0003-4507-0985\">https:\/\/orcid.org\/0009-0003-4507-0985<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo explora la influencia de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral y la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo. Se revisan factores de riesgo modificables como la dieta, la actividad f\u00edsica, el sue\u00f1o, la actividad social, y el control de enfermedades cr\u00f3nicas. Se destacan patrones diet\u00e9ticos como la dieta mediterr\u00e1nea, DASH y cetog\u00e9nica, y se analiza su impacto en la neuroprotecci\u00f3n. Adem\u00e1s, se abordan otros aspectos como el fumado, la educaci\u00f3n, el trauma craneoencef\u00e1lico y la contaminaci\u00f3n del aire. El art\u00edculo concluye con recomendaciones para intervenciones multidominio que podr\u00edan reducir el riesgo de demencia y mejorar la salud cognitiva a lo largo de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>Deterioro cognitivo, dieta, estilo de vida, neuroprotecci\u00f3n, patrones diet\u00e9ticos, intervenciones multidominio, demencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Summary<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The article explores the influence of diet and lifestyle on brain health and the prevention of cognitive decline. It reviews modifiable risk factors such as diet, physical activity, sleep, social engagement, and the management of chronic diseases. It highlights dietary patterns like the Mediterranean, DASH, and ketogenic diets, analyzing their neuroprotective impact. Additionally, it addresses other aspects such as smoking, education, traumatic brain injury, and air pollution. The article concludes with recommendations for multidomain interventions that could reduce the risk of dementia and improve cognitive health throughout life.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords: <\/strong>Cognitive decline, diet, lifestyle, neuroprotection, dietary patterns, multidomain interventions, dementia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DECLARACIO\u0301N DE BUENAS PRA\u0301CTICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que: todos ellos han participado en su elaboracio\u0301n y no tienen conflictos de intereses, la investigacio\u0301n se ha realizado siguiendo las pautas e\u0301ticas internacionales para la investigacio\u0301n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Me\u0301dicas (CIOMS) en colaboracio\u0301n con la Organizacio\u0301n Mundial de la Salud (OMS), el manuscrito es original y no contiene plagio, el manuscrito no ha sido publicado en ningu\u0301n medio y no esta\u0301 en proceso de revisio\u0301n en otra revista, han obtenido los permisos necesarios para las ima\u0301genes y gra\u0301ficos utilizados, han preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que crece la poblaci\u00f3n mundial, el n\u00famero de personas afectadas por trastornos neurocognitivos mayores est\u00e1 aumentando. Se estima que cincuenta millones de personas viven con estos padecimientos alrededor del globo, representando la quinta causa de muerte (1, 2). Para el 2050 se predice que este n\u00famero ser\u00e1 triplicado en paralelo con el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, particularmente en pa\u00edses de peque\u00f1os y medianos ingresos. Esto debido al aumento de la esperanza de vida y mayor carga de factores de riesgo en el comportamiento social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incidencia de estas enfermedades ha disminuido en pa\u00edses occidentales, esto se atribuye a mejoras educativas y socioecon\u00f3micas, sin embargo se cree que la epidemia de la obesidad, diabetes, la disminuci\u00f3n de la actividad f\u00edsica y las consecuencias de la Pandemia de COVID-19 podr\u00edan revertir esta tendencia. La relevancia del tema recae en la carencia de cura o tratamiento modificador eficaz para los trastornos neurocognitivos mayores, representando una problem\u00e1tica socioecon\u00f3mica cada vez mayor (1, 2, 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 2020, The Lancet Commission propone doce factores de riesgo potencialmente modificables respaldados por el fuerte cuerpo de evidencia creciente. Anteriormente se describen nueve, a los que se le agregaron contaminaci\u00f3n del aire, trauma craneoencef\u00e1lico y consumo excesivo de alcohol. Dicho ente divide los factores de riesgo en los que son modificables en la vida temprana (menor educaci\u00f3n), en la mediana edad (p\u00e9rdida de audici\u00f3n, lesi\u00f3n cerebral traum\u00e1tica, hipertensi\u00f3n, obesidad y exceso de alcohol) y como adulto mayor (fumar, depresi\u00f3n, aislamiento social, sedentarismo, diabetes y contaminaci\u00f3n del aire). Cabe recalcar, que como bien lo enfatiza el World Alzheimer Report en el 2021, dicha evidencia presenta disparidades a nivel de g\u00e9nero, racial, demogr\u00e1ficas, \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00edsticas y diferentes factores socioecon\u00f3micos; por lo que hay una deficiencia de evidencia espec\u00edfica en pa\u00edses de medianos y peque\u00f1os ingresos, incluyendo Am\u00e9rica Latina (1, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art\u00edculo tiene como objetivo realizar una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica con el fin de identificar los factores de riesgo modificables que pueden contribuir a la prevenci\u00f3n de deterioro cognitivo. De esta manera, recopilar y analizar informaci\u00f3n con el prop\u00f3sito de ofrecer recomendaciones claras y accesibles para un p\u00fablico amplio, sobre la influencia preventiva de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral a largo plazo. Se pretende brindar orientaci\u00f3n integral con respecto a los factores de riesgo expuestos, proporcionando evidencia valiosa que puede ser utilizada para salvaguardar un envejecimiento cerebral saludable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00c9TODO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo se llev\u00f3 a cabo como una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica meticulosa con el objetivo de identificar factores de riesgo modificables que puedan contribuir en la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo, de esta manera recopilando y analizando la informaci\u00f3n con el prop\u00f3sito de brindar recomendaciones claras y accesibles. Se realiz\u00f3 una b\u00fasqueda sistem\u00e1tica en bases de datos, incluyendo PubMed, Google Scholar, Scopus, utilizando t\u00e9rminos claves relacionados a la dieta, h\u00e1bitos de estilo de vida y su relaci\u00f3n con la salud cerebral y el deterioro cognitivo. Se establecieron los siguientes criterios de inclusi\u00f3n: estudios publicados en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, en idioma ingl\u00e9s o espa\u00f1ol, que abordan los factores de riesgo asociados con los trastornos neurodegenerativos y art\u00edculos afines al tema. Se revisaron los t\u00edtulos y res\u00famenes de los art\u00edculos identificados en la b\u00fasqueda inicial para evaluar su relevancia con respecto a los objetivos del estudio. Se excluyeron aquellos art\u00edculos que no cumpl\u00edan con los criterios de inclusi\u00f3n establecidos. Posteriormente, se leyeron en detalle los art\u00edculos seleccionados en su totalidad, fueron analizados de manera sistem\u00e1tica y se extrajeron los datos pertinentes para su an\u00e1lisis. Se resumieron los hallazgos de los estudios seleccionados, y a partir de esto se formularon recomendaciones claras y accesibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que el art\u00edculo se llev\u00f3 a cabo mediante una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica, se encuentra sujeto a las limitaciones inherentes a este tipo de metodolog\u00eda, as\u00ed como posibles sesgos en la interpretaci\u00f3n de los datos. Adem\u00e1s, se destaca la necesidad de investigaciones adicionales en pa\u00edses de medianos y peque\u00f1os ingresos, incluyendo Am\u00e9rica Latina y un amplio terreno para futuras investigaciones, y subclasificaci\u00f3n de las demencias por su etiolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TRASTORNOS NEUROCOGNITIVOS MAYORES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino demencia ha sido sustituido por trastornos neurocognitivos mayores, siendo este menos estigmatizado y direccionando la investigaci\u00f3n m\u00e9dica hacia la detecci\u00f3n presintom\u00e1tica del padecimiento. El t\u00e9rmino se utiliza para caracterizar un grupo heterog\u00e9neo de patolog\u00edas que afectan la cognici\u00f3n de manera progresiva hasta interferir con la funcionalidad independiente del individuo, causando incapacidad severa que lleva hasta la muerte. La Enfermedad de Alzheimer es la forma m\u00e1s com\u00fan, sin embargo la demencia vascular, la frontotemporal, de cuerpos de Lewy y mixta tienen alta prevalencia. Las complicaciones m\u00e1s comunes asociadas a la progresi\u00f3n de estos trastornos incluyen imposibilidad de alimentaci\u00f3n por v\u00eda oral, infecciones de v\u00eda a\u00e9rea y urinarias recurrentes y aumento en la necesidad de hospitalizaciones (5, 6, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las opciones de tratamiento actuales son desafiantes debido a la complejidad de la fisiopatolog\u00eda de los diferentes entes. El abordaje de estos pacientes se centran en un manejo integral, identificando causa, tratando enfermedades paralelas y sintomatolog\u00eda del paciente, de igual manera brindando herramientas de manejo a los cuidadores. Para la Enfermedad de Alzheimer se encuentran aprobados los inhibidores de la colinesterasa y la memantina (o la combinaci\u00f3n de ambos), parece que retrasan el deterioro cognitivo y concomitantemente se tratan las alteraciones conductuales. Sin embargo, estos no son efectivos para la demencia vascular ni frontotemporal; m\u00faltiples f\u00e1rmacos no han demostrado eficacia en los ensayos cl\u00ednicos (7, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el tratamiento de los s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos, el uso de f\u00e1rmacos es todav\u00eda en gran medida emp\u00edrico, bas\u00e1ndose en el tratamiento de enfermedades psiqui\u00e1tricas y sintomatolog\u00eda. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica la elecci\u00f3n de un f\u00e1rmaco sobre el otro es limitada debido a que los pacientes responden de manera diferente a los medicamentos y sus efectos adversos. Esto provoca dificultad para determinar de antemano cu\u00e1l es el tratamiento m\u00e1s adecuado, por lo que en ocasiones es necesario la prueba de varios enfoques. Actualmente no se cuenta con farmacol\u00f3gica aprobada para la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo en personas con cognici\u00f3n normal o deterioro cognitivo leve (8, 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que la atenci\u00f3n general de los trastornos neurocognitivos mayores ha mejorado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, a\u00fan falta la disponibilidad de intervenciones efectivas para modificar la progresi\u00f3n de la enfermedad. Debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n mundial, alta prevalencia del trastorno, consecuencias en la calidad de vida del paciente y sus familiares, alto costo en los servicios de salud y limitantes actuales del tratamiento, se vuelve indispensable la necesidad de tomar medidas preventivas e incluso retrasar la aparici\u00f3n del trastorno. Por este motivo cada d\u00eda se investiga m\u00e1s acerca de las intervenciones multidominio que pueden influir en un mejor mantenimiento de la salud cerebral (9,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTERVENCIONES DIET\u00c9TICAS <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento farmacol\u00f3gico disponible es costoso, por lo que las estrategias preventivas de menor costo empiezan a tomar relevancia en el manejo del deterioro cognitivo. La nutrici\u00f3n ocupa un lugar alto en dichas estrategias. Es un factor potencialmente modificable, se considera benigna y libre de efectos secundarios. Sin embargo, el estudio de los componentes nutricionales es desafiante en la investigaci\u00f3n cl\u00ednica y los micronutrientes a\u00fan presentan controversias en su papel el deterioro cognitivo. Dicho esto, estudios observacionales se han enfocado tanto en el estudio de componentes individuales como vitamina B, C, D, E, folato y selenio, asi como se podr\u00edan aludir los beneficios en los efectos cognitivos de los patrones diet\u00e9ticos como en el caso de la dieta Mediterr\u00e1nea, NASH, y Cetog\u00e9nica (1, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mecanismos Biol\u00f3gicos Involucrados <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dieta influye en el riesgo de deterioro cognitivo a trav\u00e9s de m\u00faltiples mecanismos. Comer en exceso alimentos ultraprocesados han dado lugar a enfermedades cr\u00f3nicas de dif\u00edcil manejo como la obesidad y el sobrepeso. Se han encontrado altos niveles de prote\u00ednas amiloides en plasma en personas obesas y se asocian una integridad m\u00e1s baja de la barrera hematoencef\u00e1lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tejido adiposo acumula macrofagos, quienes desencadenan inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y neuronal. Por otro lado, sus c\u00e9lulas inmunitarias secretan citoquinas proinflamatorias que mantienen un nivel de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica. Los \u00e1cidos grasos saturados inducen respuestas inflamatorias en la microglia que pueden conducir a la apoptosis de las neuronas involucradas en la regulaci\u00f3n del equilibrio energ\u00e9tico, control de peso corporal y homeostasis de la glucosa. Se ha visto que la obesidad puede producir modificaciones cerebrales en el desarrollo de ni\u00f1os y adolescentes con consecuencias negativas a largo plazo. Contrariamente a las dietas bajas en calor\u00edas se han asociado a marcadores reducidos de inflamaci\u00f3n tanto sist\u00e9mica como del tejido adiposo (10, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cerebro es particularmente susceptible al da\u00f1o oxidativo y, en comparaci\u00f3n con otras estructuras, tiene niveles inferiores de sistemas antioxidantes. Esto podr\u00eda hacer al tejido cerebral propenso al da\u00f1o por la acumulaci\u00f3n de p\u00e9ptidos neurot\u00f3xicos como el beta-amiloide. Estas prote\u00ednas se unen a los receptores de la microglia y CD4 iniciando una respuesta inmune innata produciendo de mediadores inflamatorios. La evidencia sugiere que la neuroinflamaci\u00f3n es el origen del deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer, a pesar de ser un mecanismo de protecci\u00f3n clave, de manera cr\u00f3nica puede volverse da\u00f1ino. La autofagia implica la eliminaci\u00f3n de estas prote\u00ednas y agregados, sin embargo su eficiencia disminuye con la edad. Por otro lado, tambi\u00e9n se ven implicados otros mecanismos como los trastornos vasculares, estados protromb\u00f3ticos, niveles altos de LDL oxidasa y niveles altos de fibrin\u00f3geno (9, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Patrones Diet\u00e9ticos <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha relacionado la incidencia de trastornos neurodegenerativos a patrones diet\u00e9ticos en diferentes poblaciones. Los enfoques en multinutrientes apoyan con mayor fuerza su premisa preventiva que las intervenciones con un \u00fanico nutriente. Los datos epidemiol\u00f3gicos sugieren que tener una dieta balanceada se relaciona con un menor riesgo cardiovascular, ayudando al atraso de la enfermedad. Algunas de las dietas que han sido estudiadas se describen a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong> Dieta Mediterr\u00e1nea (MedDiet)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dieta mediterr\u00e1nea ha sido consumida tradicionalmente en la poblaci\u00f3n que bordea el Mar Mediterr\u00e1neo, es de gran inter\u00e9s m\u00e9dico siendo reportada en m\u00faltiples ocasiones como un modelo de alimentaci\u00f3n saludable. Esta basa al aceite de oliva como principal fuente de grasa, es rica en productos frescos como frutas, vegetales, semillas, y productos basados en granos enteros localmente producidos y sin procesamientos, tambi\u00e9n se utilizan hierbas y especies para facilitar el bajo consumo de sodio agregado. Su base de prote\u00edna de origen animal provienen mayormente de mariscos y pescado, limitando la carne roja a una o dos veces al mes y preferiblemente en sopas o caldos. Los productos l\u00e1cteos que se consumen mayormente son yogurt y queso en peque\u00f1as porciones. El postre se basa en frutas, y los queques o golosinas se limitan ocasionalmente y en porciones peque\u00f1as. El agua es la principal bebida, y el vino se bebe con moderaci\u00f3n junto a los alimentos. Numerosos de estos componentes tienen efectos aditivos positivos en la prevenci\u00f3n de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo asociado con la edad y enfermedad de Alzheimer (9, 11, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00e1cidos grasos poliinsaturados, como el omega-3 y omega-6, son esenciales para la salud, ya que participan en el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de la funci\u00f3n neuronal. El cuerpo humano no los sintetiza, se obtienen por medio de la dieta en alimentos como el pescado, los mariscos y aceites vegetales. En las membranas de las neuronas, ayudan a mantener la fluidez necesaria para la comunicaci\u00f3n entre neurotransmisores y la fusi\u00f3n de ves\u00edculas sin\u00e1pticas. Tambi\u00e9n act\u00faan como precursores de mol\u00e9culas que regulan la inflamaci\u00f3n y pueden influir en procesos neuroprotectores o da\u00f1inos para el cerebro. Un d\u00e9ficit de estos \u00e1cidos grasos se asocia con un deterioro en el hipocampo y la corteza en pacientes con Alzheimer, aunque los estudios al respecto no son concluyentes. Sin embargo la presencia de los mismos tienen beneficios para la salud vascular y puede proteger contra el Alzheimer debido a sus propiedades antioxidantes, antiapopt\u00f3ticas y anti inflamatorias (9, 11, 13, 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, los polifenoles son compuestos presentes en la dieta mediterr\u00e1nea que tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y protectoras contra la neurotoxicidad. Los flavonoides, un subgrupo de polifenoles, se encuentran en alimentos como cereales, verduras, frutas, aceite de oliva, caf\u00e9, t\u00e9, cacao y vino. En estudios con animales, la suplementaci\u00f3n con flavonoides mejor\u00f3 la se\u00f1alizaci\u00f3n del hipocampo y la memoria en modelos de Alzheimer. Sus beneficios cognitivos tambi\u00e9n pueden estar relacionados con efectos positivos en la salud cerebrovascular, diabetes tipo II y enfermedades cardiovasculares. El consumo moderado de vino se asocia con efectos antioxidantes y beneficios para el colesterol HDL y la coagulaci\u00f3n, pero no se recomienda para adultos mayores con riesgo de ca\u00eddas o personas que no beben, debido a su potencial adictivo y entre otros riesgos (9, 12, 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dieta mediterr\u00e1nea se ha asociado con una reducci\u00f3n del 33% en el riesgo de deterioro cognitivo y Alzheimer. Estudios longitudinales confirman que una mayor adherencia a la dieta mediterr\u00e1nea se relaciona con una menor declinaci\u00f3n cognitiva y menos casos de Alzheimer, por lo que desempe\u00f1a un papel importante en la prevenci\u00f3n de enfermedades cardiovasculares y el deterioro cognitivo relacionado con la edad (9, 10, 11, 12, 13).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><strong> Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo dice su nombre por sus siglas en ingl\u00e9s, la dieta con enfoque para detener la hipertensi\u00f3n (DASH), es un plan de alimentaci\u00f3n equilibrado con el objetivo de reducir efectivamente los resultados cardiovasculares. Se basa en una nutrici\u00f3n sustentada en vegetales, frutas, granos enteros, incluyen productos l\u00e1cteos sin grasa, pescado, aves de corral, semillas, aceites vegetales, frijoles. Se limita la comida con alto contenido de grasa saturada, carnes con alto contenido de grasa, l\u00e1cteos completos, aceites tropicales (coco, palma), bebidas con az\u00facar a\u00f1adido y cualquier tipo de dulce. Este patr\u00f3n diet\u00e9tico ha demostrado consistentemente reducir los problemas cardiovasculares, en estudios que incluyen tanto a DASH y a MeDiet se han relacionado con mejoras en la salud cognitiva en personas mayores, y se asocia a una disminuci\u00f3n m\u00e1s lenta del deterioro progresivo, mejoras en la cognici\u00f3n global y la memoria verbal. Se ha visto un mejor beneficio neurocognitivo en personas que siguen la dieta junto a medidas conductuales de control de peso. Sin embargo en varios estudios han tenido resultados nulos o no concluyentes, es importante destacar que se requieren m\u00e1s estudios para confirmar estos hallazgos y comprender mejor los beneficios de estas dietas en diferentes poblaciones (9, 11, 12, 15).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><strong> Dieta Cetog\u00e9nica <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dieta cetog\u00e9nica o popularmente conocida como \u201cketo\u201d, es un plan de alimentaci\u00f3n alto en grasas saludables, consumo moderado de prote\u00ednas y bajo en carbohidratos. Cuando los suministros de glucosa no se encuentran disponibles o su metabolismo es defectuoso, se producen cuerpos cet\u00f3nicos a trav\u00e9s del metabolismo de las grasas, los cuales son utilizados como fuente de energ\u00eda principal para el cerebro. Este patr\u00f3n diet\u00e9tico se ha asociado a efectos neuroprotectores en algunas formas de epilepsia. El mecanismo a\u00fan no es comprendido en su totalidad, sin embargo se asocia con la disminuci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n y respuesta al da\u00f1o oxidativo. Entre los hallazgos que se han encontrado, es que la dieta cetog\u00e9nica mejora el rendimiento cognitivo incluso en condiciones hip\u00f3xicas en animales envejecidos. Los resultados preliminares sugieren que la generaci\u00f3n de cetonas podr\u00eda tener beneficios en la memoria epis\u00f3dica y la vitalidad de la enfermedad de Alzheimer en estadios tempranos. Se cree que la mejora de los resultados cognitivos depende del nivel y la duraci\u00f3n de la cetosis. A pesar de que los estudios actuales presentan una premisa prometedora, se necesita una investigaci\u00f3n m\u00e1s amplia y validada sobre los efectos directos en el deterioro cognitivo a largo plazo, estado nutricional, el bienestar general y el progreso de la enfermedad (9, 12, 16).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li><strong> Otros Patrones Diet\u00e9ticos <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dieta n\u00f3rdica se caracteriza por un consumo elevado de pescado, manzanas, peras, col, granos entero de avena, ra\u00edces, cebada, centeno, aceite de colza, papas y l\u00e1cteos bajos en grasa; se ha asociado con una mejor funci\u00f3n cognitiva y un menor declive cognitivo en varios estudios (12). Las dietas vegetarianas y veganas son reconocidas por enfatizarse en un alto consumo de frutas y vegetales, se conoce que su consumo es favorable para la salud cerebral, sin embargo no existe evidencia alguna que una dieta estrictamente basada en plantas prevenga el deterioro cognitivo. Por otro lado, la dieta Okinawa originaria de la Isla de Ryukyu en Jap\u00f3n es asociada con una vida saludable y longeva debido a que su poblaci\u00f3n presenta dichas caracter\u00edsticas, sin embargo tampoco se asocia con una relaci\u00f3n directa para la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>AJUSTES EN EL ESTILO DE VIDA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante tener en cuenta que existe una dificultad en establecer las relaciones causales directas entre los factores de riesgo y el deterioro cognitivo. Sin embargo, debido a que existe evidencia suficientemente s\u00f3lida que existen factores de riesgo modificables para prevenir el deterioro cognitivo, en el 2019 la OMS public\u00f3 recomendaciones para reducir este riesgo (12, 17, 18, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han propuesto varias hip\u00f3tesis donde destacan la participaci\u00f3n de procesos vasculares, inflamatorios, neurotoxicos, de estr\u00e9s oxidativo, psicosociales, de actividad cognitiva y educaci\u00f3n que se vinculan con la enfermedad cerebrovascular y neurodegenerativa. Sin embargo, se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n para comprender en su totalidad los mecanismos biol\u00f3gicos por los cuales estos factores pueden reducir el riesgo (12, 17, 18, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fumado <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los factores que aumentan el riesgo cardiovascular tambi\u00e9n est\u00e1n asociados con la enfermedad cerebrovascular; y por ende un mayor riesgo de demencia. El tabaquismo es uno de ellos, el cerebro se ve afectado por la salud de los vasos sangu\u00edneos debido que este consume 20% del suministro de sangre y energ\u00eda del cuerpo. De la integridad de los vasos sangu\u00edneos depende la distribuci\u00f3n ox\u00edgeno y nutrientes que permitan el adecuado funcionamiento del cerebro.\u00a0 Se ha visto que el fumado provoca una mayor carga de amiloide cerebral, estr\u00e9s oxidativo y adelgazamiento del tejido cortical cerebral, lo que lleva a una p\u00e9rdida irreversible de la memoria. (17, 18, 19, 20). Los fumadores tienen un mayor riesgo de demencia que los no fumadores, y el cese de fumar independientemente de la edad reduce el riesgo (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Actividad F\u00edsica y Sedentarismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios acerca la actividad fisica y el ejercicio son complejos debido a los factores que se interponen con los resultados, tales como la edad, sexo, clase de ejercicio que se practica, genetica, diferencias sociales y culturales . Por ende la relaci\u00f3n entre la actividad f\u00edsica y el riesgo de trastornos cognitivos mayores podr\u00eda verse confundida por otros factores desencadenantes (1,12). Por otro lado, despu\u00e9s del inicio de la enfermedad, los cambios motores y el deterioro f\u00edsico son esperados. De hecho, existe evidencia que una disminuci\u00f3n en la velocidad de la marcha puede preceder al inicio de la demencia hasta 7 a\u00f1os, por lo que puede que la disminuci\u00f3n de la actividad f\u00edsica sea parte del pr\u00f3dromo precl\u00ednico de la enfermedad. Por estos motivos, la secuencia temporal precisa de la actividad f\u00edsica y el inicio de la enfermedad, es un requisito fundamental para atribuir su causalidad como factor modificable potencial (1, 11, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto, se ha visto que la actividad f\u00edsica puede favorecer a la eliminaci\u00f3n de amiloide, a un mayor volumen cerebral y mejora la capacidad del cerebro para funcionar adecuadamente (reserva cognitiva). En modelos animales se informa que el ejercicio puede aumentar la neurog\u00e9nesis y la plasticidad sin\u00e1ptica. El ejercicio aer\u00f3bico se asocia a un aumento en el factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en ingl\u00e9s), el cual estimula el crecimiento de las c\u00e9lulas neuronales manteni\u00e9ndose en un estado \u00f3ptimo y a volumen del hipocampo m\u00e1s importante (1,19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actividad f\u00edsica mejora tanto el estr\u00e9s psicol\u00f3gico como los factores de riesgo cardiovasculares, tales como la obesidad, dislipidemia, hipertensi\u00f3n y diabetes mellitus II. Estos se asocian a un menor rendimiento cognitivo. Se ha advertido que un aumento en la actividad f\u00edsica previene y ralentiza el proceso patol\u00f3gico del deterioro cognitivo, pudiendo prevenir el 3% de los casos. Los adultos mayores que realizan m\u00e1s ejercicio f\u00edsico pueden mantener una mejor cognici\u00f3n que quienes son sedentarios. Sin embargo, falta evidencia para determinar su efecto en el traslape de deterioro cognitivo a trastorno neurodegenerativo (12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, existen otros dos factores que se benefician de la actividad f\u00edsica e indirectamente mejoran la calidad de vida de los adultos mayores. El primero es el riesgo a ca\u00eddas, debido a que se encuentran entre los contribuyentes m\u00e1s importantes para la discapacidad, y el ejercicio disminuye su riesgo en aproximadamente 31%. El segundo es la disminuci\u00f3n y la gravedad de los s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos, esto debido a un aumento en la producci\u00f3n de neurotransmisores, apoyo en la neurog\u00e9nesis y sinaptog\u00e9nesis disminuci\u00f3n del estr\u00e9s oxidativo, niveles inflamatorios y aumentando el flujo cerebral. El beneficio se da particularmente en los trastornos depresivos, los cuales se conocen por ser\u00a0 un factor de riesgo importante para el deterioro cognitivo y demencia (1, 11, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Patrones de sue\u00f1o <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una relaci\u00f3n bidireccional entre los trastornos del sue\u00f1o y los trastornos neurocognitivos mayores, ya que se consideran tanto un factor de riesgo como una manifestaci\u00f3n de la demencia. El sistema glinf\u00e1tico es una red perivascular de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo encargado de eliminar toxinas del espacio intersticial cerebral. En los pies de los astrocitos se encuentran las acuaporinas-4 las cuales eliminan mol\u00e9culas de desecho como la beta-amiloide o la tau. Este sistema se activa durante el sue\u00f1o y es crucial para la homeostasis del sistema nervioso central, por lo que calidad y la duraci\u00f3n del sue\u00f1o son fundamentales para un adecuado procesamiento cognitivo, y son esenciales para consolidar la memoria y eliminar el exceso de beta-amiloide y tau hiperfosforilada. Pareciendo as\u00ed, que interviene de forma decisiva en la fisiopatolog\u00eda y prevenci\u00f3n de las enfermedades neurodegenerativas (12, 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma l\u00ednea, las alteraciones del ritmo circadiano se ven relacionadas con un aumento en las prote\u00ednas tau hiperfosforilaci\u00f3n en el cerebro y amiloide extracelular, la disfunci\u00f3n circadiana pareciera predecir el desarrollo futuro de deterioro cognitivo. La privaci\u00f3n del sue\u00f1o a largo plazo puede causar inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y deterioro de la funci\u00f3n de la barrera hematoencef\u00e1lica, lo que tiene un efecto perjudicial sobre el funcionamiento cognitivo y aumenta el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Las anomal\u00edas de sue\u00f1o-vigilia comienzan temprano en la enfermedad de Alzheimer y se intensifican a medida que avanza la enfermedad (1, 11, 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el sue\u00f1o tambi\u00e9n tiene efectos antioxidantes, durante el estado de reposo elimina radicales libres que se generan durante la vigilia. Durante la deprivaci\u00f3n de sue\u00f1o por horas continuas de trabajo, el efecto antioxidante total se disminuye y hay un aumento de los marcadores de estr\u00e9s oxidativo. El ADN mitocondrial es muy susceptible al estr\u00e9s oxidativo. El envejecimiento cerebral en la enfermedad de Alzheimer y demencias vasculares se da particularmente por el ADN mitocondrial y da\u00f1o oxidativo progresivo (21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deprivaci\u00f3n de sue\u00f1o se relaciona igualmente con una disminuci\u00f3n en el volumen de masa cerebral en el hipocampo, deterioro de la atenci\u00f3n, la memoria verbal y no verbal y la funci\u00f3n del l\u00f3bulo frontal. La hipoxia cerebral causada por trastornos como la apnea obstructiva del sue\u00f1o o condiciones ambientales, implica da\u00f1os al tejido cerebral. Tanto la deprivaci\u00f3n del sue\u00f1o como la hipoxia cerebral podr\u00edan contribuir al deterioro cognitivo en pacientes con apnea de sue\u00f1o (21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, estos mecanismos mencionados que conducen al deterioro cognitivo son inconsistentes con la evidencia de que tanto sue\u00f1o m\u00e1s se necesita para disminuir el riesgo. Los estudios que emplean medidas objetivas del sue\u00f1o son menos significativos, a diferencia con patrones diet\u00e9ticos y de actividad f\u00edsica bien definidos. Debido a esta falta de evidencia, la relaci\u00f3n bidireccional entre demencia y trastornos de sue\u00f1o hace que se establezca la duda entre la causalidad o secuelas de los trastornos neurocognitivos mayores (1, 11, 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esto, los trastornos del sue\u00f1o como causa o secuela son sumamente relevantes debido a que una vez establecida la enfermedad pueden afectar significativamente la carga del cuidador, el sue\u00f1o y la calidad de vida del cuidador, y se asocia con un mayor riesgo de institucionalizaci\u00f3n. Varios medicamentos se usan com\u00fanmente para los trastornos del sue\u00f1o en estos pacientes, pero se carece de evidencia para la mayor\u00eda de ellos. La melatonina puede ser beneficiosa y puede ayudar con los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos y conductuales nocturnos de la demencia. Sin embargo las intervenciones no farmacol\u00f3gicas siguen siendo el tratamiento de primera l\u00ednea para evitar los efectos secundarios del uso de f\u00e1rmacos como los hipn\u00f3ticos. Dado el insuficiente tratamiento y manejo disponibles, es fundamental abordar de forma preventiva cualquier trastorno del sue\u00f1o que se presente (1, 11, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Actividad Social<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha visto con fuerte evidencia que mantenerse socialmente activo puede reducir el riesgo de trastornos neurocognitivos, de igual manera las actividades de ocio de la vejez que involucran dominios mentales, f\u00edsicos y sociales son contribuyentes esenciales para esta protecci\u00f3n. Estudios indican que un apoyo y red social deficientes se asocian con un mayor riesgo de demencia, de hecho personas solteras de por vida o viudas presentan un mayor riesgo que personas que se encuentran casados. Esos hallazgos son consistentes en diferentes entornos y para ambos sexos (1, 18, 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta asociaci\u00f3n puede ser explicada por algunos mecanismos neurobiol\u00f3gicos. En primer lugar, se cree que el estr\u00e9s puede causar una hipersecreci\u00f3n de glucocorticoides y de esta manera una degeneraci\u00f3n acelerada del hipocampo. Por otro lado, el contacto social aten\u00faa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, por lo que conlleva a una neuroprotecci\u00f3n secundaria. Por \u00faltimo existe evidencia que los cambios atr\u00f3ficos y neuropatol\u00f3gicos que pueden manifestarse como d\u00e9ficits cognitivos, en personas con mayor reserva cognitiva pueden no causar sintomatolog\u00eda alguna (12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que con el patr\u00f3n de sue\u00f1o, existe la limitante de la causalidad inversa. Es decir, que el deterioro cognitivo podr\u00eda conducir al aislamiento social y la baja participaci\u00f3n social tambi\u00e9n podr\u00eda reflejar una demencia prodr\u00f3mica y aparecer incluso una d\u00e9cada antes de su aparici\u00f3n. Sin embargo, aunque no se pueda afirmar una causalidad definitiva, se puede confirmar que realizar intervenciones para mejorar el compromiso social pueden reducir potencialmente una demencia incidente (12, 18, 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONTROL DE ENFERMEDADES CR\u00d3NICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Riesgo Cardiovascular<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salud cerebral se ve directamente afectada por la salud cardiovascular. Se ha observado que la presencia de menos factores de riesgo cardiovasculares se asocia con un menor riesgo de trastornos neurodegenerativos. Aunque el cerebro solo representa el 2% del peso corporal, su demanda de ox\u00edgeno y energ\u00eda constituye aproximadamente el 20% del total del cuerpo. Por lo tanto, es crucial contar con vasos sangu\u00edneos saludables para mantener la integridad cerebral (1, 18, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los factores de riesgo cardiovascular que se han relacionado con un menor riesgo de demencias son, como se mencion\u00f3 anteriormente, la dieta, la actividad f\u00edsica y el h\u00e1bito de fumar. Adem\u00e1s, se han identificado otros factores como niveles elevados de glucosa en ayunas, colesterol s\u00e9rico elevado, \u00edndice de masa corporal (IMC) e hipertensi\u00f3n. Es de vital importancia controlar estos factores de riesgo individuales debido a su asociaci\u00f3n con la salud cerebral (1, 18, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diabetes mellitus puede ocasionar alteraciones patol\u00f3gicas en los vasos sangu\u00edneos, lo que conlleva a complicaciones multiorg\u00e1nicas, incluyendo el cerebro. Diversos estudios longitudinales en adultos mayores han establecido una asociaci\u00f3n entre la diabetes y un riesgo dos veces mayor de desarrollar trastornos neurocognitivos, aunque este riesgo puede mitigarse mediante un tratamiento antidiab\u00e9tico adecuado. Por otro lado, se reconoce la resistencia a la insulina como un factor de riesgo clave y potencialmente modificable del deterioro cognitivo. Se ha observado que la hiperglucemia durante la fase aguda de un evento cerebrovascular se relaciona con un pron\u00f3stico cognitivo desfavorable (18, 19, 20, 22, 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha evidenciado que la hipertensi\u00f3n en la mediana edad, especialmente si no se trata adecuadamente, se asocia con un mayor riesgo de desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer en la vejez. Estudios han demostrado que la presi\u00f3n arterial alta en la mediana edad aumenta en un 60% el riesgo de demencia,\u00a0 mientras que el inicio de la hipertensi\u00f3n despu\u00e9s de los 80 a\u00f1os se asocia con un menor riesgo de demencia. Se ha descubierto que los medicamentos antihipertensivos pueden reducir el riesgo de demencia en personas con esta condici\u00f3n, sin embargo se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n para comprender completamente la relaci\u00f3n entre la hipertensi\u00f3n y la demencia en diferentes etapas de la vida (1, 18, 19, 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obesidad y el sobrepeso generan preocupaci\u00f3n debido al aumento del \u00edndice de masa corporal en la poblaci\u00f3n envejecida. La relaci\u00f3n entre el aumento del \u00edndice de masa corporal y el deterioro cognitivo a\u00fan no est\u00e1 completamente clara, pero se cree que la obesidad puede ser un marcador de da\u00f1o vascular y estado proinflamatorio, lo que contribuye al riesgo de deterioro cognitivo. La p\u00e9rdida de 2 kg en pacientes adultos con un \u00edndice de masa corporal (IMC) mayor a 25 se asocia con mejor\u00eda en la atenci\u00f3n y memoria (1, 12, 20).<\/p>\n<p><strong>Depresi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una variedad amplia de mecanismos psicol\u00f3gicos vinculan la asociaci\u00f3n de la depresi\u00f3n con el deterioro cognitivo. La depresi\u00f3n se considera prodr\u00f3mica en los estados tempranos de la demencia. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que la depresi\u00f3n aumenta el riesgo de demencia. Otros factores psicosociales, como el sentimiento de desesperanza, soledad y estr\u00e9s, han ganado inter\u00e9s en su correlaci\u00f3n con el deterioro cognitivo, sin embargo su correlaci\u00f3n sigue en estudio. El uso de antidepresivos a\u00fan no ha mostrado eficacia para la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo (1,19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sordera <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colecci\u00f3n de investigaciones han confirmado la p\u00e9rdida auditiva como un factor de riesgo importante para el desarrollo de demencia. Incluso, se ha demostrado que la p\u00e9rdida auditiva subcl\u00ednica se relaciona con una disminuci\u00f3n cognitiva. El uso de audifonos ha demostrado mitigar este factor de riesgo, el uso de aud\u00edfonos se asocia igualmente a una mejor memoria epis\u00f3dica protegiendo as\u00ed el declive cognitivo (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>OTROS FACTORES ASOCIADOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Menor acceso a educaci\u00f3n y actividad mental<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas con m\u00e1s a\u00f1os de educaci\u00f3n y que realizan trabajos y actividades mentalmente estimulantes tienen un menor riesgo de desarrollar demencias. Se cree que esto se debe a que la actividad mental contribuye al mantenimiento de una reserva cognitiva, la cual est\u00e1 asociada con una mayor masa gris cerebral y un mayor volumen del hipocampo, lo que reduce el riesgo de demencia. Sin embargo, es importante considerar que la relaci\u00f3n entre un mayor nivel educativo y un menor riesgo de Alzheimer puede estar influenciada por factores socioecon\u00f3micos que rodean a las personas con mayor educaci\u00f3n (18, 20, 22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trauma Cr\u00e1neo Encef\u00e1lico <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lesiones cerebrales traum\u00e1ticas, es decir alteraciones en la funci\u00f3n cerebral causadas por ca\u00eddas, accidentes de tr\u00e1nsitos u otros golpes en la cabeza, aumentan igualmente el riesgo de demencia. El riesgo aumenta con la cantidad de traumas sufridos, y se ha visto que inicia a una menor edad. Las personas que practican deportes de contacto tienen mayor riesgo de tener demencia, esto debido a los traumas recurrentes durante la pr\u00e1ctica de estos deportes (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Contaminaci\u00f3n del aire <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Modelos en animales sugieren que las part\u00edculas contaminantes del aire aceleran los procesos de neurodegeneraci\u00f3n. Esto sucede a trav\u00e9s de enfermedades cerebro y cardiovasculares, dep\u00f3sito de beta-amiloide y procesamiento de la prote\u00edna precursora amiloide. Entre estas part\u00edculas se consideran la alta concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno, poluci\u00f3n por tr\u00e1fico y quema de le\u00f1a (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DISCUSI\u00d3N Y RECOMENDACIONES <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Intervenci\u00f3n multidominio <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha demostrado, el desarrollo del deterioro cognitivo es multifactorial. Diferentes factores del estilo de vida contribuyen al riesgo de demencia. Seg\u00fan el modelo de prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n propuesto por La Comisi\u00f3n de Lancet, las intervenciones a estos factores de riesgo a lo largo de la vida podr\u00edan prevenir un alto porcentaje de los casos de demencia. Por lo que la prevenci\u00f3n de la misma es crucial para reducir la ocurrencia a nivel mundial.<br \/>\nEstas intervenciones se enfocan en modificaciones en el estilo de vida en distintas \u00e1reas involucradas en la patogenia de la enfermedad. El modelo del ensayo \u201cFinnish Geriatric Intervention Study to Prevent Cognitive Impairment and Disability\u201d (FINGER) respalda los beneficios de las intervenciones de estilo de vida multidominio. Diversos estudios son parte de una red llamada World-Wide FINGERS que pretenden evaluar una intervenci\u00f3n para mejorar el funcionamiento cognitivo de adultos en riesgo, y busca adaptar estas intervenciones a diversos contextos culturales y de atenci\u00f3n m\u00e9dica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza multifactorial y heterog\u00e9nea de la demencia de inicio tard\u00edo indica un impacto potencial de las intervenciones de estilo de vida multidominio en la reducci\u00f3n del riesgo. Estas intervenciones incluyen: aumento al acceso y calidad de la educaci\u00f3n, tratamiento y reducci\u00f3n de s\u00edndrome metab\u00f3lico, abordaje adecuado de la p\u00e9rdida auditiva, reducci\u00f3n de tabaquismo y depresi\u00f3n junto un aumento en la actividad f\u00edsica y social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios estudios recientes muestran una disminuci\u00f3n en la incidencia de demencia en pa\u00edses occidentales, como EE. UU., Suecia, Reino Unido y Pa\u00edses Bajos, mientras que en algunos pa\u00edses asi\u00e1ticos, como China y Jap\u00f3n, la incidencia est\u00e1 en aumento. Esta reducci\u00f3n en los pa\u00edses occidentales puede estar relacionada con mejoras en el tratamiento de factores de riesgo como hipertensi\u00f3n y diabetes, y un aumento en las oportunidades educativas. De aqu\u00ed la importancia de abordar m\u00faltiples factores de estilo de vida simult\u00e1neamente. Este enfoque multidominio se considera potencialmente m\u00e1s efectivo que enfocarse en factores de estilo de vida individuales (1, 23, 24, 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo y los trastornos neurocognitivos mayores es posible mediante la modificaci\u00f3n de factores de riesgo relacionados con la dieta y el estilo de vida. Se ha demostrado que una alimentaci\u00f3n equilibrada, junto con la pr\u00e1ctica regular de actividad f\u00edsica, un buen manejo del sue\u00f1o, y la participaci\u00f3n social activa, son esenciales para mantener la salud cerebral. Adem\u00e1s, el control de enfermedades cr\u00f3nicas, como la hipertensi\u00f3n y la diabetes, y la reducci\u00f3n de factores de riesgo como el tabaquismo y la contaminaci\u00f3n del aire, juegan un papel crucial en esta prevenci\u00f3n. Por lo mencionado, el implementar intervenciones multidominio, donde haya modificaci\u00f3n de todos los factores de riesgo mencionados, puede ser una estrategia efectiva para reducir el riesgo de demencia y promover un envejecimiento cerebral saludable. Actualmente se est\u00e1n desarrollando variedad de estudios que definir\u00e1n el futuro de la prevenci\u00f3n de la demencia, por lo que los siguientes a\u00f1os son decisivos para establecer criterios de prevenci\u00f3n definidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS: <\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Livingston G, Sommerlad A, Orgeta V, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2020 report of the Lancet Commission. The Lancet. 2020;396(10248):413-446. https:\/\/doi.org\/10.1016\/S0140-6736(20)30367-6 \/\/ https:\/\/www.thelancet.com\/action\/showPdf?pii=S0140-6736%2820%2930367-6<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dementia Collaborators et al. Global, regional, and national burden of Alzheimer&#8217;s disease and other dementias, 1990-2016: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2016. Lancet Neurol. 2019 Jan;18(1):88-106. PubMed PMID: 30530489. https:\/\/www.thelancet.com\/pdfs\/journals\/laneur\/PIIS1474-4422(18)30403-4.pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gao S, Burney HN, Callahan CM, Purnell CE, Hendrie HC. Incidence of Dementia and Alzheimer Disease Over Time: A Meta-Analysis. J Am Geriatr Soc. 2019 Jul;67(7):1361-1369. doi: 10.1111\/jgs.16027. https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6612587\/<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gauthier S, Rosa-Neto P, Morais JA, Webster C. World Alzheimer Report 2021: Journey through the diagnosis of dementia. London, England: Alzheimer&#8217;s Disease International; 2021. https:\/\/www.alzint.org\/u\/World-Alzheimer-Report-2021.pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Assal F. History of Dementia. In: Bogousslavsky J, Boller F, Iwata M, eds. A History of Neuropsychology. Front Neurol Neurosci. Basel, Karger. 2019;44:118-126. doi: 10.1159\/000494959.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Holmes C, Amin J. Dementia. Med. 2020;2(1):91-96. doi: 10.1016\/j.mpmed.2020.08.014.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ghneim M, Diaz Jr JJ. Dementia and the Critically Ill Older Adult. Crit Care Clin. 2021;37:191-203. doi: 10.1016\/j.ccc.2020.08.010.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cummings JL, Tong G, Ballard C. Treatment combinations for Alzheimer&#8217;s disease: Current and future pharmacotherapy options. J Alzheimers Dis. 2019;67(3):779-794. DOI: 10.3233\/JAD-180766<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dominguez LJ, Barbagallo M. Nutritional prevention of cognitive decline and dementia. Acta Biomed [Internet]. 2018 Jun. 7 [cited 2023 Jun. 10];89(2):276-90. DOI: 10.23750\/abm.v89i2.7401 https:\/\/www.mattioli1885journals.com\/index.php\/actabiomedica\/article\/view\/7401<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vlachos GS, Scarmeas N. Dietary interventions in mild cognitive impairment and dementia. Dialogues Clin Neurosci. 2019;21(1):69-82. doi: 10.31887\/DCNS.2019.21.1\/nscarmeas https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.31887\/DCNS.2019.21.1\/nscarmeas?scroll=top&amp;needAccess=true&amp;role=tab&amp;aria-labelledby=full-article<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Zhao C, Noble JM, Marder K, Hartman JS, Gu Y, Scarmeas N. Dietary Patterns, Physical Activity, Sleep, and Risk for Dementia and Cognitive Decline. Curr Nutr Rep. 2018 Dec;7(4):335-345. doi: 10.1007\/s13668-018-0247-9. https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/30413973\/<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dominguez LJ, Veronese N, Vernuccio L, Catanese G, Inzerillo F, Salemi G, Barbagallo M, et al. Nutrition, Physical Activity, and Other Lifestyle Factors in the Prevention of Cognitive Decline and Dementia. Nutrients. 2021 Nov 15;13(11):4080. doi: 10.3390\/nu13114080. PubMed: https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34836334\/<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Roman GC, Jackson RE, Gadhia R, Roman AN, Reis J. Mediterranean diet: The role of long-chain v-3 fatty acids in fish; polyphenols in fruits, vegetables, cereals, coffee, tea, cacao and wine; probiotics and vitamins in prevention of stroke, age-related cognitive decline, and Alzheimer disease. Revue neurologique. 2019. doi: 10.1016\/j.neurol.2019.08.005<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Liu JJ. Green P. John Mann J. Rapoport SI. Sublette ME. Pathways of polyunsaturated fatty acid utilization: Implications for brain function in neuropsychiatric health and disease. Brain Res. 2015;1597:220\u2013246. DOI: 1016\/j.brainres.2014.11.059<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Tyson CC, Nwankwo C, Lin PH, Svetkey LP. The Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) eating pattern in special populations. Curr Hypertens Rep. 2012;14(5):388-396. doi:10.1007\/s11906-012-0296-1<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Rusek M, Pluta R, U\u0142amek-Kozio\u0142 M, Czuczwar SJ. Ketogenic Diet in Alzheimer\u2019s Disease. Int J Mol Sci. 2019;20(16):3892. doi:10.3390\/ijms20163892.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Jia J, Zhao T, Liu Z, Liang Y, Li F, Li Y, et al.Association between healthy lifestyle and memory decline in older adults: 10 year, population based, prospective cohort study. BMJ. 2023;380:e072691. doi: https:\/\/doi.org\/10.1136\/bmj-2022-072691.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gaugler J, James B, Johnson T, Marin A, Weuve J. Alzheimer&#8217;s Association. 2020 Alzheimer&#8217;s disease facts and figures. Alzheimer&#8217;s Dement. 2020;16(3):391-460. doi: https:\/\/doi.org\/10.1002\/alz.12068.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kivipelto M, Mangialasche F, Ngandu T. 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World-Wide FINGERS Network: A global approach to risk reduction and prevention of dementia. Alzheimers Dement. 2020 Jul;16(7):e0376. doi: 10.1002\/alz.12123.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El impacto de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral: claves para prevenir el\u00a0 deterioro cognitivo Autora principal: Mar\u00eda Fernanda Castillo Acu\u00f1a Vol. XIX; n\u00ba 16; 652<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[75,101,164],"tags":[],"class_list":["post-78206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-endocrinologia-nutricion","category-geriatria-gerontologia","category-neurologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El impacto de la dieta y el estilo de vida en la salud cerebral: claves para 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