{"id":78963,"date":"2024-10-11T09:28:46","date_gmt":"2024-10-11T07:28:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=78963"},"modified":"2024-10-10T08:42:04","modified_gmt":"2024-10-10T06:42:04","slug":"sindrome-del-colon-irritable-revision-bibliografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/sindrome-del-colon-irritable-revision-bibliografica\/","title":{"rendered":"S\u00edndrome del colon irritable: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00edndrome del colon irritable: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Luc\u00eda Rodr\u00edguez Andi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XIX; n\u00ba 19; 877<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Irritable bowel syndrome: literature review<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 02\/09\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 10\/10\/2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XIX. N\u00famero 19 Primera quincena de Octubre de 2024 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XIX; n\u00ba 19; 877<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>AUTORES:<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Luc\u00eda Rodr\u00edguez Andi\u00f3n. Dietista-Nutricionista en Centro de Salud Corgo-Meira, Lugo, Galicia, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>M\u00f3nica P\u00e9rez Fern\u00e1ndez. Dietista-Nutricionista en Centro de Salud Ribadeo-Mondo\u00f1edo, Lugo, Galicia, Espa\u00f1a<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El S\u00edndrome de Intestino Irritable (SII) pertenece a lo que se denominan Trastornos Funcionales Digestivos (TFD).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los TFD incluyen un espectro de trastornos gastrointestinales cr\u00f3nicos que se caracterizan por s\u00edntomas como dolor abdominal, distensi\u00f3n abdominal y h\u00e1bitos intestinales alterados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son diagnosticados utilizando criterios de s\u00edntomas, y donde lo indique el escenario cl\u00ednico, tras la exclusi\u00f3n de otras enfermedades gastrointestinales, como la enfermedad cel\u00edaca y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los TFD, si nos centramos \u00fanicamente en aquellos que afectan concretamente al intestino, hablar\u00edamos de trastornos funcionales intestinales y podemos clasificarlos en 5 categor\u00edas distintas: s\u00edndrome del intestino irritable (SII), estre\u00f1imiento funcional (EF), diarrea funcional (DF), distensi\u00f3n abdominal funcional (DAF) y TFI no especificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se distinguen de otros trastornos gastrointestinales bas\u00e1ndose en la cronicidad, s\u00edntomas de m\u00e1s de 6 meses de evoluci\u00f3n antes del diagn\u00f3stico; actividad actual, los s\u00edntomas est\u00e1n presentes en los \u00faltimos 3 meses; frecuencia, s\u00edntomas presentes al menos un d\u00eda a la semana de media; y ausencia de otras anomal\u00edas, anat\u00f3micas, metab\u00f3licas o fisiol\u00f3gicas evidentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PALABRAS CLAVE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00edndrome de\u00a0 intestino irritable, eje intestino-cerebro, estre\u00f1imiento funcional, diarrea funcional, dieta FODMAPs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ABSTRACT<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Irritable Bowel Syndrome (IBS) belongs to what are called Functional Digestive Disorders (PDT).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PDTs include a spectrum of chronic gastrointestinal disorders characterized by symptoms such as abdominal pain, bloating, and altered bowel habits.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">They are diagnosed using symptom criteria, and where indicated by the clinical scenario, after exclusion of other gastrointestinal diseases, such as celiac disease and inflammatory bowel disease (IBD).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Within PDTs, if we focus only on those that specifically affect the intestine, we would talk about functional intestinal disorders and we can classify them into 5 different categories: irritable bowel syndrome (IBS), functional constipation (FD), functional diarrhea (DF), functional abdominal distension (FAD) and unspecified TFI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">They are distinguished from other gastrointestinal disorders based on chronicity, symptoms lasting more than 6 months before diagnosis; current activity, symptoms are present in the last 3 months; frequency, symptoms present at least one day a week on average; and absence of other obvious anatomical, metabolic or physiological anomalies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>KEYWORDS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Irritable bowel syndrome, gut-brain axis, functional constipation, functional diarrhea, FODMAPs diet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DECLARACI\u00d3N DE BUENAS PR\u00c1CTICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que la hinchaz\u00f3n y la distensi\u00f3n pueden estar presentes en cualquiera de los TFD, el dolor suele estar presente en SII, pero no en estre\u00f1imiento funcional o diarrea funcional. Por lo tanto, el S\u00edndrome de Intestino Irritable (SII) es un Trastorno Funcional Digestivo (TFD) que se engloba dentro de los Trastornos Funcionales Intestinales (TFI). Cursa con distensi\u00f3n abdominal molesta o dolorosa, acompa\u00f1ado de una mejora con la defecaci\u00f3n y\/o variaci\u00f3n en la frecuencia y\/o consistencia de las heces, entre otros s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los criterios diagn\u00f3sticos para SII, seg\u00fan los criterios Roma IV, contemplan el dolor abdominal recurrente, que es el s\u00edntoma predominante, al menos un d\u00eda por semana en los \u00faltimos tres meses, asociado con dos o m\u00e1s de los siguientes criterios: la defecaci\u00f3n, un cambio en la frecuencia de las heces y un cambio en la forma\/aspecto de las heces. Los s\u00edntomas deben ocurrir al menos 6 meses antes del diagn\u00f3stico y estar presentes durante los \u00faltimos 3 meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII es una afecci\u00f3n relativamente com\u00fan que a menudo no se diagnostica. El subdiagn\u00f3stico del SII se describe como un \u201cefecto iceberg\u201d, por lo que hay m\u00e1s casos no diagnosticados que los diagnosticados. Mientras que alrededor del 11% de la poblaci\u00f3n tiene SII, s\u00f3lo alrededor de un tercio de estos casos han sido formalmente diagnosticados. El SII no diagnosticado es problem\u00e1tico para el paciente y puede influir negativamente en la calidad de vida. Los pacientes se sienten ansiosos, frustrados y buscan una causa org\u00e1nica para sus s\u00edntomas, pero no pueden utilizar terapias eficaces y dirigidas, adem\u00e1s pueden sentir que sus s\u00edntomas son emocionales o psicol\u00f3gicos, pero no reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII no afecta a la esperanza de vida, pero su naturaleza cr\u00f3nica y fluctuaci\u00f3n de sus s\u00edntomas pueden tener un efecto profundo en la calidad de vida y las actividades diarias. Los s\u00edntomas del SII pueden resolverse durante un per\u00edodo y m\u00e1s tarde desarrollarse nuevos s\u00edntomas, adem\u00e1s, los s\u00edntomas y la gravedad pueden cambiar de ser bastante leve, a otras veces ser bastante grave y el h\u00e1bito intestinal habitual o \u00abpredominante\u00bb (diarrea o estre\u00f1imiento) puede cambiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto crea, a los afectados, incertidumbre y miedo pudiendo sentirse avergonzados por sus s\u00edntomas con el impacto en la calidad de vida que les conlleva, en casos graves, impide a la persona salir de casa causando aislamiento social. Estudios realizados muestran que pacientes de alto grado de SII est\u00e1n dispuestos a renunciar a 15 a\u00f1os de su vida restante a cambio de curarse. La incertidumbre en el diagn\u00f3stico y el diagnostico tard\u00edo produce en los pacientes ansiedad sobre la causa sus s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de los impactos que el SII puede generar en la evoluci\u00f3n de la vida diaria son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Estrategias de afrontamiento para normalizar la funci\u00f3n intestinal (ej. cafe\u00edna, tabaco, medicaci\u00f3n\u2026).<\/li>\n<li>Ansiedad y depresi\u00f3n.<\/li>\n<li>Alienaci\u00f3n de los servicios de salud: s\u00edntomas trivializados, incertidumbre y rediagn\u00f3stico.<\/li>\n<li>Miedo a viajar (viajes o excursiones largas).<\/li>\n<li>Trabajo (baja por enfermedad, reducci\u00f3n de la productividad\u2026).<\/li>\n<li>Relaciones con amigos, familia y relaciones sexuales.<\/li>\n<li>Sue\u00f1o y cansancio.<\/li>\n<li>Apariencia f\u00edsica (ej. Distensi\u00f3n abdominal).<\/li>\n<li>Miedo de la sintomatolog\u00eda y del diagn\u00f3stico err\u00f3neo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Diagn\u00f3stico diferencial<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico diferencial tiene gran importancia. Para que sea SII es condici\u00f3n indispensable que no haya ninguna otra causa org\u00e1nica que justifique su sintomatolog\u00eda. Actualmente, no hay pruebas diagn\u00f3sticas para determinar el SII, por lo que el diagn\u00f3stico se basa en cumplir una serie de signos y s\u00edntomas. Principalmente, es necesario garantizar que no se est\u00e1 confundiendo un SII con una enfermedad que podr\u00eda suponer un retraso en el diagn\u00f3stico de esta y un peor pron\u00f3stico para el paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un SII podr\u00eda confundirse con otras enfermedades como celiaqu\u00eda, enfermedad intestinal inflamatoria, enfermedad diverticular, insuficiencia pancre\u00e1tica exocrina, endometriosis, des\u00f3rdenes endocrinos, malabsorci\u00f3n de sales biliares, des\u00f3rdenes del suelo p\u00e9lvico o c\u00e1nceres intestinales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para descartar otras enfermedades, se pueden realizar pruebas de diagn\u00f3stico diferencial que puedan ayudar a conseguir un diagn\u00f3stico positivo del SII. Estas pruebas deben adaptarse a las necesidades del paciente y, entre ellas, podemos realizar:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Pruebas en heces:<\/li>\n<li>Calprotectina fecal (para excluir la EII).<\/li>\n<li>Coprocultivo y par\u00e1sitos.<\/li>\n<li>Sangre en heces.<\/li>\n<li>Estudio o an\u00e1lisis de heces.<\/li>\n<li>En sangre:<\/li>\n<li>Cribado b\u00e1sico de celiaqu\u00eda: anti-transglutaminasa tisular II (IgA) e Inmunoglobulina A.<\/li>\n<li>Algunas vitaminas y minerales que, por su lugar de absorci\u00f3n, podr\u00edan darnos pistas si se muestran en d\u00e9ficit: par\u00e1metros del hierro, \u00e1cido f\u00f3lico, vitamina B12 y D.<\/li>\n<li>Pruebas en aire espirado:<\/li>\n<li>Test de lactulosa\/lactitol o glucosa en aire espirado con medici\u00f3n tanto de hidr\u00f3geno como de metano para descartar sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO).<\/li>\n<li>Otras pruebas de intolerancias (lactosa, fructosa, sorbitol\u2026).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan los resultados obtenidos en las pruebas anteriores, tambi\u00e9n podr\u00eda estar indicado para el diagn\u00f3stico diferencial en SII la ecograf\u00eda y las endoscopias digestivas alta y baja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales se\u00f1ales de alarma que pueden indicar la presencia de condiciones distintas del SII son la p\u00e9rdida de peso inexplicable, antecedentes familiares de enfermedades digestivas, v\u00f3mitos recurrentes, s\u00edntomas progresivos que empeoran, sangrado rectal y\/o anemia, fiebre, diarrea diaria persistente, movimientos intestinales de predominio nocturno y debutar con m\u00e1s de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la clasificaci\u00f3n del SII se emplean los criterios Roma que permiten a los pacientes ser subclasificados de acuerdo con su h\u00e1bito intestinal predominante usando la tabla de heces de Bristol, una herramienta dise\u00f1ada para clasificar la forma de las heces utilizando una escala de forma de heces de 7 puntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta escala se recomienda que se realicen subtipos en funci\u00f3n de los d\u00edas en que las deposiciones son anormales, para clasificar la consistencia de las heces y para aportar informaci\u00f3n sobre los h\u00e1bitos intestinales antes de que el paciente comenzara con los laxantes o los agentes antidiarreicos.<\/p>\n<table width=\"595\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"302\">SII con predominancia del estre\u00f1imiento (SII-E)<\/td>\n<td width=\"293\">&gt;25% de las deposiciones son Bristol 1-2 y &lt;25% de las deposiciones son Bristol 6-7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"302\">SII con predominancia de la diarrea (SII-D)<\/td>\n<td width=\"293\">&gt;25% de las deposiciones son Bristol 6-7 y &lt;25% de las deposiciones son Bristol 1-2<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"302\">SII con h\u00e1bitos intestinales mixtos (SII-M)<\/td>\n<td width=\"293\">&gt;25% de las deposiciones son Bristol 1-2 y &gt;25% de las deposiciones son Bristol 6-7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"302\">SII no clasificado (SII-nC)<\/td>\n<td width=\"293\">Pacientes que cumplen con los criterios diagn\u00f3sticos para SII, pero cuyo patr\u00f3n de deposiciones no puede clasificarse en ninguno de los grupos anteriores.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII-E se define como dolor abdominal recurrente asociado con la defecaci\u00f3n y con una frecuencia reducida de heces y\/o heces duras &gt;75% del tiempo. Por definici\u00f3n, todos los pacientes con SII-E experimentan dolor abdominal y estre\u00f1imiento, aunque a menudo hay otros s\u00edntomas entre los que se incluyen distensi\u00f3n abdominal, gases, esfuerzo defecatorio, heces poco frecuentes, heces duras y sensaci\u00f3n de evacuaci\u00f3n incompleta u obstruida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes con SII-D suelen presentar dolor abdominal asociado con heces sueltas (Bristol 6-7 que se caracteriza como heces blandas o acuosas sin trozos s\u00f3lidos) frecuentes y calambres, urgencia que no se alivia con la defecaci\u00f3n, moco en las heces, variabilidad diaria en el h\u00e1bito intestinal y una serie de factores pueden contribuir al desarrollo de SII-D, tales como el tr\u00e1nsito gastrointestinal acelerado, la hipersensibilidad visceral y la alteraci\u00f3n de la microbiota intestinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII-M se define como una alternancia entre estre\u00f1imiento y diarrea que ocurre en el 50% de las veces. En la pr\u00e1ctica, SII-M es una condici\u00f3n heterog\u00e9nea, caracterizada por s\u00edntomas variables relacionados con SII-D y SII-E. Por ejemplo, se ha demostrado que los brotes de SII-M tienden a ser relativamente cortos (duran menos de una semana), los s\u00edntomas m\u00e1s molestos son la irregularidad intestinal, la distensi\u00f3n y el dolor abdominal y los s\u00edntomas gastrointestinales psicol\u00f3gicos son similares a los de las personas con SII-D o SII-E.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La heterogeneidad que caracteriza al SII-M plantea desaf\u00edos en la investigaci\u00f3n y en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, en parte, porque pocos estudios han examinado la eficacia de los tratamientos en este subgrupo. Se considera que los pacientes que cumplen los criterios de diagn\u00f3stico para el SII, pero cuyos h\u00e1bitos intestinales no pueden clasificarse con precisi\u00f3n como SII-D, SII-M o SII-E tienen SII-nC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un paciente puede ser categorizado como SII-nC si tiene cambios frecuentes en la dieta y\/o medicamentos, o si no puede detener los medicamentos que se sabe que afectan el h\u00e1bito intestinal o el tr\u00e1nsito gastrointestinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos puntos para considerar con respecto a los subtipos del SII son:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>En los subtipos del SII, los s\u00edntomas predominantes y la gravedad de los s\u00edntomas pueden cambiar con el tiempo, por lo que el tratamiento debe ajustarse en consecuencia.<\/li>\n<li>No todos los pacientes presentar\u00e1n un determinado \u201csubtipo\u201d por lo que es necesario considerar sus s\u00edntomas predominantes.<\/li>\n<li>Algunos pacientes pueden considerar que otros s\u00edntomas predominan (por ejemplo, dolor abdominal, distensi\u00f3n abdominal y\/o distensi\u00f3n).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estre\u00f1imiento funcional (EF) es tambi\u00e9n un trastorno digestivo funcional (TFD), definido por los criterios Roma con presencia de dos o m\u00e1s de las siguientes condiciones durante los 3 meses anteriores:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Tensi\u00f3n defecatoria (en el 25% de las deposiciones).<\/li>\n<li>Heces duras o caprinas (en el 25% de las deposiciones).<\/li>\n<li>Sensaci\u00f3n de evacuaci\u00f3n incompleta (en el 25% de las deposiciones).<\/li>\n<li>Obstrucci\u00f3n defecatoria (en el 25% de las deposiciones).<\/li>\n<li>Maniobras manuales para facilitar la defecaci\u00f3n (en el 25% de las deposiciones).<\/li>\n<li>Menos de 3 deposiciones completas espont\u00e1neas por semana.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas deben estar presentes durante al menos 6 meses antes de que se pueda hacer un diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El EF y el SII-E son distinguidos por el dolor abdominal que caracteriza al SII-E, pero no al EF; en la pr\u00e1ctica, pueden parecer muy similares, o indistinguibles. Las dos afecciones comparten numerosos s\u00edntomas similares (estre\u00f1imiento, distensi\u00f3n abdominal y\/o distensi\u00f3n, tensi\u00f3n, gases, heces duras, malestar abdominal y\/o dolor, heces infrecuentes y una sensaci\u00f3n de evacuaci\u00f3n incompleta), ambas afectan negativamente a la calidad de vida y responden favorablemente a los mismos medicamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, los pacientes con EF pueden sentir algo de dolor, y no siempre es f\u00e1cil determinar una asociaci\u00f3n entre el dolor y la defecaci\u00f3n. El SII-E y el EF pueden existir en un espectro, por el cual los pacientes que experimentan dolor abdominal severo y estre\u00f1imiento est\u00e1n en un extremo (SII-E), y los pacientes que experimentan estre\u00f1imiento sin dolor en absoluto est\u00e1n en el otro extremo (EF). Los pacientes tambi\u00e9n pueden \u201cmigrar\u201d con el tiempo de un diagn\u00f3stico al otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Epidemiolog\u00eda y prevalencia del SII<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII es una de las afecciones m\u00e1s comunes que ven los gastroenter\u00f3logos y los m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria, y se asocia con altos costos m\u00e9dicos. Se cree que el SII afecta entre el 7 y el 15% de la poblaci\u00f3n en todo el mundo, aunque se han notificado tasas de m\u00e1s del 20%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las principales caracter\u00edstica de afectaci\u00f3n del SII podemos encontrar que:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>El SII es 1,5-2 veces m\u00e1s com\u00fan en las mujeres que en los hombres.<\/li>\n<li>M\u00e1s com\u00fan en las personas con un estatus socioecon\u00f3mico bajo.<\/li>\n<li>Com\u00fanmente diagnosticado antes de los 50 a\u00f1os.<\/li>\n<li>El SII a menudo se \u201cagrupa\u201d en familias, aunque esto puede deberse m\u00e1s a comportamientos aprendidos y a la exposici\u00f3n ambiental que a la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica. Esta teor\u00eda est\u00e1 respaldada por estudios gemelos que muestran que tener una madre o padre con SII es un predictor m\u00e1s fuerte de tener SII que tener un gemelo con SII.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Brotes intermitentes de SII<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los brotes intermitentes se consideran una afecci\u00f3n cr\u00f3nica, caracterizada por s\u00edntomas que se solapan y cambian con el tiempo. La naturaleza recurrente y remitente de los s\u00edntomas del SII se puso de relieve en un estudio que recopil\u00f3 datos de seguimiento basales y de 10 a\u00f1os de casi 4000 individuos. El estudio mostr\u00f3 que 2\/3 de las personas con SII al inicio permanecieron sintom\u00e1ticas a los 10 a\u00f1os de seguimiento. Del mismo modo, una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica mostr\u00f3 que durante un per\u00edodo de seguimiento de 2 a\u00f1os:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>2-18% de las personas experimentaron empeoramiento de los s\u00edntomas.<\/li>\n<li>30%-50% experimentaron s\u00edntomas estables.<\/li>\n<li>12%-38% experimentaron resoluci\u00f3n completa de s\u00edntomas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>S\u00edntomas predominantes en SII<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tipos de s\u00edntomas experimentados por las personas con SII tambi\u00e9n pueden cambiar con el tiempo. Las personas suelen pasar de tener SII-E o SII-D, a un subtipo mixto (SII-M), pero con menos frecuencia pasar de tener SII-E a SII-D (o viceversa).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII afecta a personas de todas las edades (incluidos los ni\u00f1os y los ancianos), aunque generalmente se diagnostica antes de los 40 a\u00f1os y es menos frecuente en personas mayores de 50 a\u00f1os. Hay una serie de teor\u00edas para explicar esta observaci\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Las personas m\u00e1s j\u00f3venes pueden ser m\u00e1s propensas a buscar asesoramiento profesional de salud para los s\u00edntomas similares al SII.<\/li>\n<li>Mejores t\u00e9cnicas para identificar y diagnosticar la afecci\u00f3n pueden haber dado lugar a una detecci\u00f3n temprana y diagn\u00f3stico.<\/li>\n<li>Con el tiempo, las personas mayores pueden haber identificado y aprendido a controlar mejor los s\u00edntomas del SII.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas del SII pueden disminuir con el tiempo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII tiene un predominio femenino, afecta a un 67% m\u00e1s de mujeres que de hombres. En regiones como Asia meridional, Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica, las tasas de prevalencia entre sexos son m\u00e1s similares, y posiblemente m\u00e1s altas en hombres. Estas diferencias sexuales internacionales reflejan diferencias en el comportamiento de b\u00fasqueda de salud de hombres y mujeres. En la mayor\u00eda (pero no en todas) partes del mundo, las mujeres son m\u00e1s propensas a buscar consejo de los profesionales de la salud para sus s\u00edntomas, y por lo tanto, son m\u00e1s propensas a recibir un diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se estima que el 10% de la poblaci\u00f3n reportar\u00e1 por primera vez s\u00edntomas en el periodo de un a\u00f1o y un n\u00famero similar de personas mejorar\u00e1n en el mismo lapso. Aunque hay pocos estudios que eval\u00faen la incidencia, se han reportado 200 nuevos casos por cada 100.000 personas\/a\u00f1o. Otros autores mencionan una incidencia de 1.9\/1000 hombres y 5.7\/1000 mujeres mayores de 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Etiolog\u00eda del SII<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gastroenteritis aguda despu\u00e9s de la exposici\u00f3n a los pat\u00f3genos puede precipitar el desarrollo del SII, y los estudios han demostrado cambios en el microbioma intestinal en pacientes con SII. Estos cambios pueden explicar algunos de los s\u00edntomas del SII, incluida la hipersensibilidad visceral, ya que los microbios intestinales ejercen efectos sobre el sistema inmunitario del hu\u00e9sped y la funci\u00f3n de barrera intestinal, as\u00ed como sobre el eje cerebro-intestino. Las diferencias microbianas tambi\u00e9n parecen ser la base de las dos categor\u00edas funcionales principales del SII. El SII-D se asocia con un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, que puede diagnosticarse mediante una prueba de aliento de hidr\u00f3geno positiva, y el SII-E se asocia con mayores niveles de arqueas metanog\u00e9nicas, que pueden ser diagnosticado por una prueba de aliento de metano positiva. Mec\u00e1nicamente, los pat\u00f3genos que causan gastroenteritis y desencadenan el desarrollo posterior del SII producen una toxina com\u00fan, la toxina B de distensi\u00f3n citoletal (CdtB) y los anticuerpos producidos contra la CdtB reaccionan de forma cruzada con la vinculina de la prote\u00edna del citoesqueleto y deterioran la motilidad intestinal, facilitando el crecimiento bacteriano. Por el contrario, el gas metano disminuye la contractilidad intestinal, lo que puede facilitar el desarrollo del estre\u00f1imiento. Si bien los antibi\u00f3ticos y las manipulaciones diet\u00e9ticas se han utilizado para aliviar los s\u00edntomas del SII, con un \u00e9xito variable dilucidando los mecanismos espec\u00edficos por los cuales los microbios intestinales ejercen sus efectos sobre el hu\u00e9sped, pueden permitir el desarrollo de tratamientos dirigidos que pueden tratar con \u00e9xito las causas subyacentes del SII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente no hay una explicaci\u00f3n clara sobre las causas y los factores de riesgo del SII. Los factores patog\u00e9nicos que probablemente intervienen son, entre otros:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Cierta predisposici\u00f3n gen\u00e9tica a infecciones intestinales.<\/li>\n<li>Alimentaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Sexo femenino.<\/li>\n<li>Sufrir una gastroenteritis aguda.<\/li>\n<li>Sensibilidades, intolerancias, alergias y malabsorciones alimentarias.<\/li>\n<li>Trastornos de ansiedad, depresi\u00f3n o el estr\u00e9s cr\u00f3nico.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abeje intestino-cerebro\u00bb es el complejo circuito reflejo que facilita la comunicaci\u00f3n entre el cerebro y el intestino, conectados por el SNC de forma bidireccional. Los estudios que han medido la hipersensibilidad visceral a trav\u00e9s de la distensi\u00f3n del bal\u00f3n rectal han demostrado una mayor activaci\u00f3n de las regiones cerebrales utilizadas en la modulaci\u00f3n del dolor end\u00f3geno. Estos hallazgos confirman que la desregulaci\u00f3n del sistema nervioso central existe en el SII. Sin embargo, en lo que respecta al estr\u00e9s ps\u00edquico otros estudios no consideran una relaci\u00f3n causal que intervenga siempre, pero lo consideran cofactor de la sintomatolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII se asocia con frecuencia con estr\u00e9s y ansiedad, aunque no ha quedado claro en qu\u00e9 medida contribuyen al desarrollo del SII, o viceversa. Los factores psicol\u00f3gicos, como el estr\u00e9s y la ansiedad, pueden influir de forma bidireccional en la motilidad gastrointestinal (ya sea aumentando o disminuyendo el tiempo de tr\u00e1nsito). Habitualmente afectan el umbral del dolor, y deterioran las funciones de secretor de la mucosa y barrera del tracto gastrointestinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los avances tecnol\u00f3gicos han mejorado nuestra capacidad de caracterizar el microbioma y han llevado a observaciones de que puede haber diferencias entre la microbiota fecal de las personas con SII y otras saludables. Sin embargo, se desconoce si estas diferencias son causa o consecuencia de la condici\u00f3n. La fermentaci\u00f3n col\u00f3nica tambi\u00e9n puede ser mayor en algunas personas con SII en comparaci\u00f3n con personas sanas, aunque generalmente es similar. La dieta se considera un modulador externo importante de la microbiota col\u00f3nica, con h\u00e1bitos diet\u00e9ticos a corto y largo plazo que afectan a las poblaciones bacterianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras causas etiol\u00f3gicas del SII tambi\u00e9n pueden ser:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La permeabilidad intestinal: en condiciones normales, la pared intestinal act\u00faa como barrera selectiva o filtro de lo que permite entrar y lo que no y que est\u00e1 regulada por las llamadas uniones estrechas intercelulares.<\/li>\n<li>Otros trastornos: se ha detectado una permeabilidad de la mucosa alterada en el 50%-70% de pacientes mostrando una mayor actividad de las proteasas, que se atribuye a una activaci\u00f3n de la tripsina, afectando a las uniones estrechas, con un aumento de permeabilidad. El perfil de mediador alterado de la mucosa provoca una activaci\u00f3n del sistema nervioso ent\u00e9rico que produce una ampliaci\u00f3n de las fibras nerviosas. La mayor transmisi\u00f3n espinal de los est\u00edmulos intestinales refuerza la activaci\u00f3n de los centros en el SNC.<\/li>\n<li>Inflamaci\u00f3n de bajo grado y activaci\u00f3n del sistema inmune: en la inflamaci\u00f3n de bajo grado en la mucosa intestinal aumentan la densidad de mastocitos y la liberaci\u00f3n de mediadores mastocitarios. El SII a menudo se asocia a una activaci\u00f3n inmunol\u00f3gica de la mucosa enteral. La inflamaci\u00f3n de bajo grado y los procesos neuroinmunol\u00f3gicos que suceden en la mucosa provocan un aumento local de diversas c\u00e9lulas inmunitarias (ej., mastocitos y linfocitos T).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Tratamiento del SII<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existe una cura para el SII, pero los tratamientos se centran en aliviar los s\u00edntomas. Estos incluyen:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Modificaciones diet\u00e9ticas:<\/strong><\/li>\n<li><strong>Dieta baja en FODMAPs<\/strong>: reducci\u00f3n de ciertos carbohidratos fermentables que pueden agravar los s\u00edntomas.<\/li>\n<li><strong>Fibra diet\u00e9tica<\/strong>: puede mejorar el estre\u00f1imiento en algunos pacientes, aunque en otros puede empeorar la distensi\u00f3n abdominal.<\/li>\n<li><strong>Evitar alimentos desencadenantes<\/strong>: grasas, alcohol, cafe\u00edna y alimentos picantes.<\/li>\n<li><strong>Tratamiento farmacol\u00f3gico:<\/strong><\/li>\n<li><strong>Antiespasm\u00f3dicos<\/strong>: alivian los calambres y el dolor abdominal.<\/li>\n<li><strong>Laxantes<\/strong>: para el SII con predominio de estre\u00f1imiento.<\/li>\n<li><strong>Antidiarreicos<\/strong>: como la loperamida para el SII con diarrea.<\/li>\n<li><strong>Antidepresivos tric\u00edclicos<\/strong> y <strong>inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS)<\/strong>: en dosis bajas, se utilizan para modular el dolor y los s\u00edntomas digestivos.<\/li>\n<li><strong>Probi\u00f3ticos:<\/strong> el uso de probi\u00f3ticos ha mostrado beneficios en la regulaci\u00f3n de la microbiota intestinal y en la reducci\u00f3n de los s\u00edntomas en algunos pacientes.<\/li>\n<li><strong>Terapias psicol\u00f3gicas:<\/strong><\/li>\n<li><strong>Terapia cognitivo-conductual (TCC)<\/strong>: demostrada para mejorar la calidad de vida de los pacientes con SII.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>OBJETIVO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los objetivos pueden ser diversos, dependiendo del enfoque de la investigaci\u00f3n, en este caso los objetivos de esta revisi\u00f3n son los que se presentan a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Objetivos generales:<\/li>\n<li><strong>Revisi\u00f3n de la evidencia cient\u00edfica disponible<\/strong> sobre el s\u00edndrome de intestino irritable, incluyendo su diagn\u00f3stico, etiolog\u00eda, clasificaci\u00f3n y tratamiento.<\/li>\n<li><strong>Evaluaci\u00f3n de la efectividad de las intervenciones<\/strong> terap\u00e9uticas (diet\u00e9ticas, farmacol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, etc.) en el manejo de los s\u00edntomas del SII.<\/li>\n<li><strong>S\u00edntesis y comparaci\u00f3n de los enfoques actuales<\/strong> para el diagn\u00f3stico y tratamiento del SII, con el fin de identificar \u00e1reas de mejora o necesidad de investigaci\u00f3n adicional.<\/li>\n<li>Objetivos espec\u00edficos:<\/li>\n<li><strong>Explorar los mecanismos etiopatog\u00e9nicos<\/strong> implicados en el desarrollo del SII, incluyendo la hipersensibilidad visceral, disbiosis intestinal, y factores psicol\u00f3gicos.<\/li>\n<li><strong>Analizar la efectividad de diferentes dietas<\/strong> (como la dieta baja en FODMAPs) y su impacto en los subtipos del SII.<\/li>\n<li><strong>Evaluar el papel de la microbiota intestinal<\/strong> y la efectividad de los probi\u00f3ticos en el tratamiento del SII.<\/li>\n<li><strong>Investigar la efectividad de tratamientos farmacol\u00f3gicos<\/strong> y su impacto en los diferentes subtipos de SII (SII con diarrea, estre\u00f1imiento o mixto).<\/li>\n<li><strong>Revisar el impacto de las terapias psicol\u00f3gicas<\/strong> (como la terapia cognitivo-conductual) en la mejora de la calidad de vida de los pacientes con SII.<\/li>\n<li><strong>Determinar el impacto del SII en la calidad de vida<\/strong> y la salud mental de los pacientes, as\u00ed como identificar estrategias efectivas para su manejo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>METODOLOG\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>metodolog\u00eda<\/strong> de esta revisi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre el s\u00edndrome de intestino irritable (SII) sigue un enfoque riguroso y estructurado para garantizar que los resultados sean fiables y reproducibles. A continuaci\u00f3n, se describe el proceso metodol\u00f3gico a emplear en esta revisi\u00f3n sistem\u00e1tica:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Se establece una <strong>pregunta clara<\/strong> basada en el formato PICO (Poblaci\u00f3n, Intervenci\u00f3n, Comparador, Resultados).<\/li>\n<li><strong>Poblaci\u00f3n<\/strong>: pacientes con diagn\u00f3stico de SII.<\/li>\n<li><strong>Intervenci\u00f3n<\/strong>: dietas, tratamientos farmacol\u00f3gicos, terapias psicol\u00f3gicas, etc.<\/li>\n<li><strong>Comparador<\/strong>: grupos control o comparaci\u00f3n entre diferentes tratamientos.<\/li>\n<li><strong>Resultados<\/strong>: mejor\u00eda de los s\u00edntomas, calidad de vida, efectos adversos, etc.<\/li>\n<li>Se definen los <strong>criterios de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n<\/strong> para seleccionar los estudios:<\/li>\n<li><strong>Tipo de estudios<\/strong>: ensayos cl\u00ednicos aleatorizados, estudios observacionales, revisiones sistem\u00e1ticas previas, metaan\u00e1lisis\u2026<\/li>\n<li><strong>Poblaci\u00f3n<\/strong>: estudios que incluyan pacientes diagnosticados con SII seg\u00fan los criterios de Roma IV.<\/li>\n<li><strong>Intervenciones<\/strong>: dietas, probi\u00f3ticos, medicamentos, terapias psicol\u00f3gicas\u2026<\/li>\n<li><strong>Resultados evaluados<\/strong>: reducci\u00f3n de s\u00edntomas, mejora en la calidad de vida, efectos adversos\u2026<\/li>\n<li>Se realiza una <strong>b\u00fasqueda exhaustiva<\/strong> de la literatura en bases de datos electr\u00f3nicas como: <strong>PubMed, Cochrane Library, Embase, Scopus y Web of Science.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Se c<\/strong>rea un <strong>formulario de extracci\u00f3n de datos<\/strong> para recoger la informaci\u00f3n relevante de cada estudio: datos generales, poblaci\u00f3n, intervenci\u00f3n, resultados, seguimiento y efectos adversos.<\/li>\n<li>En funci\u00f3n de los estudios incluidos, se eval\u00faa la heterogeneidad de los mismos segundo la intervenci\u00f3n y los resultados obtenidos.<\/li>\n<li>Se identifican y analizan subgrupos espec\u00edficos (pacientes con SII-D vs SII-E) para explorar posibles diferencias en la respuesta al tratamiento o la intervenci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Interpretaci\u00f3n de los resultados:<\/strong><\/li>\n<li><strong>Discutir los hallazgos<\/strong> en el contexto de la literatura existente, identificando puntos clave y limitaciones.<\/li>\n<li>Se\u00f1alar \u00e1reas de incertidumbre y hacer recomendaciones para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y la investigaci\u00f3n futura.<\/li>\n<li>Interpretaci\u00f3n los resultados teniendo en cuenta el <strong>riesgo de sesgo<\/strong>, la <strong>heterogeneidad<\/strong> de los estudios y el <strong>nivel de evidencia<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESULTADOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los <strong>resultados<\/strong> de esta revisi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre el <strong>s\u00edndrome de intestino irritable (SII)<\/strong> var\u00edan seg\u00fan los estudios incluidos, pero los hallazgos clave t\u00edpicos se centran en las intervenciones terap\u00e9uticas m\u00e1s comunes (dieta, f\u00e1rmacos, probi\u00f3ticos y terapias psicol\u00f3gicas), la efectividad de estas en reducir los s\u00edntomas, as\u00ed como su impacto en la calidad de vida de los pacientes. A continuaci\u00f3n, se describe el resumen de resultados seg\u00fan los tipos de tratamiento o intervenci\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Dietas y cambios alimentarios:<\/strong><\/li>\n<li><strong>Dieta baja en FODMAPs<\/strong>: la mayor\u00eda de los estudios incluidos muestran una <strong>mejora significativa<\/strong> de los s\u00edntomas en pacientes que siguen una dieta baja en FODMAPs (oligosac\u00e1ridos, disac\u00e1ridos, monosac\u00e1ridos y polioles fermentables). Se observ\u00f3 reducci\u00f3n del dolor abdominal, la distensi\u00f3n y mejora en los h\u00e1bitos intestinales en aproximadamente el 70% de los pacientes. Sin embargo, la adherencia a largo plazo puede ser un desaf\u00edo debido a la restricci\u00f3n de ciertos alimentos.<\/li>\n<li><strong>Fibra diet\u00e9tica<\/strong>: los estudios sugieren que el uso de fibra soluble puede ser beneficioso para los pacientes con SII, especialmente aquellos con predominio de estre\u00f1imiento (SII-E), mientras que la fibra insoluble puede empeorar los s\u00edntomas, especialmente la distensi\u00f3n y el dolor.<\/li>\n<li><strong>Tratamientos farmacol\u00f3gicos<\/strong><\/li>\n<li><strong>Antiespasm\u00f3dicos<\/strong>: demostraron resultados positivos en el alivio del dolor abdominal y la distensi\u00f3n. Los ensayos cl\u00ednicos indican una <strong>mejora moderada en la calidad de vida<\/strong> y una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas en comparaci\u00f3n con placebo.<\/li>\n<li><strong>Laxantes y antidiarreicos<\/strong>: en pacientes con SII-E, los laxantes como el polietilenglicol (PEG) demostraron ser efectivos en la <strong>mejora de la regularidad intestinal<\/strong>, aunque no influyeron significativamente en el alivio del dolor. En pacientes con SII-D, la loperamida y el rifaximina (un antibi\u00f3tico no absorbible) mostraron buenos resultados en la <strong>reducci\u00f3n de la frecuencia de las deposiciones<\/strong> y la mejora de la consistencia fecal.<\/li>\n<li><strong>Antidepresivos<\/strong>: los <strong>antidepresivos tric\u00edclicos<\/strong> y los <strong>inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS) <\/strong>mostraron ser eficaces en dosis bajas para el manejo del dolor abdominal cr\u00f3nico y otros s\u00edntomas del SII, mejorando el bienestar general de los pacientes, especialmente aquellos con s\u00edntomas m\u00e1s graves o coexistencia de trastornos psicol\u00f3gicos. Los <strong>ISRS<\/strong> fueron m\u00e1s efectivos para los pacientes con predominio de estre\u00f1imiento, mientras que los tric\u00edclicos funcionaron mejor para pacientes con diarrea.<\/li>\n<li><strong>Probi\u00f3ticos y microbiota intestinal:<\/strong><\/li>\n<li>El uso de <strong>probi\u00f3ticos<\/strong> (particularmente cepas de <strong>Bifidobacterium<\/strong> y <strong>Lactobacillus<\/strong>) fue asociado con una <strong>reducci\u00f3n de los s\u00edntomas<\/strong> del SII, especialmente la hinchaz\u00f3n y los gases. Los resultados de los estudios mostraron mejoras moderadas en el dolor abdominal y la consistencia de las heces.<\/li>\n<li>Sin embargo, hubo <strong>variabilidad en los efectos<\/strong> de los probi\u00f3ticos seg\u00fan la cepa utilizada, y algunos estudios indicaron resultados no concluyentes, lo que sugiere que se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n para identificar las cepas m\u00e1s efectivas y su dosificaci\u00f3n \u00f3ptima.<\/li>\n<li><strong>Terapias psicol\u00f3gicas: l<\/strong>os estudios revisados indicaron que la terapia cognitivo-conductual (TCC) es altamente efectiva para mejorar la calidad de vida y reducir los s\u00edntomas del SII, en particular para los pacientes en los que los factores psicol\u00f3gicos juegan un papel importante. Los resultados mostraron una reducci\u00f3n significativa en el dolor abdominal, ansiedad y depresi\u00f3n asociada al SII.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los estudios incluidos en la revisi\u00f3n resaltaron que las <strong>intervenciones diet\u00e9ticas, farmacol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas<\/strong> no solo mejoran los s\u00edntomas f\u00edsicos del SII, sino tambi\u00e9n la <strong>calidad de vida<\/strong> de los pacientes. Muchos pacientes experimentaron una disminuci\u00f3n en la frecuencia y severidad de los s\u00edntomas, lo que les permiti\u00f3 una mayor participaci\u00f3n en las actividades cotidianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la calidad de vida sigue siendo significativamente inferior en pacientes con SII en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n general, lo que resalta la <strong>necesidad de un enfoque multidisciplinario<\/strong> en su manejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>heterogeneidad<\/strong> entre los estudios fue alta, especialmente en relaci\u00f3n con la variabilidad de las intervenciones diet\u00e9ticas y el uso de probi\u00f3ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a los efectos adversos, los tratamientos farmacol\u00f3gicos como los antidepresivos y los probi\u00f3ticos se asociaron con una baja incidencia de efectos secundarios, pero la tolerabilidad a largo plazo a\u00fan requiere m\u00e1s estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SII es una enfermedad cr\u00f3nica y recurrente. Los s\u00edntomas a menudo pueden disminuir y la gravedad de los s\u00edntomas var\u00eda entre individuos y en diferentes momentos del propio paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mejor comprensi\u00f3n de la microbiota col\u00f3nica ha propuesto causas adicionales del SII, las cuales se relacionan con interacciones microbios-hu\u00e9sped a trav\u00e9s de respuestas inmunitarias y metab\u00f3licas, que tambi\u00e9n se cree que est\u00e1n influenciadas por la ingesta diet\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aumento de la permeabilidad de la mucosa y la activaci\u00f3n inmune pueden ocurrir despu\u00e9s de un episodio de gastroenteritis, por lo general se asocian con s\u00edntomas predominantes de diarrea. La evidencia de una mayor permeabilidad de la mucosa en el SII post-infeccioso sugiere que la permeabilidad anormal puede estar implicada en la patog\u00e9nesis de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor riesgo de desarrollar SII despu\u00e9s de una gastroenteritis apoya la afectaci\u00f3n de inflamaci\u00f3n de bajo grado y alteraciones inmunitarias en la patog\u00e9nesis del SII. Sin embargo, el papel de estos factores en la g\u00e9nesis de los s\u00edntomas y c\u00f3mo se pueden utilizar para guiar el tratamiento requiere m\u00e1s estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo del SII requiere un enfoque multifactorial que incluya tanto intervenciones diet\u00e9ticas como farmacol\u00f3gicas, adem\u00e1s de un soporte psicol\u00f3gico cuando sea necesario. La variabilidad individual en la respuesta al tratamiento resalta la necesidad de un enfoque personalizado en el manejo del SII. Las investigaciones en curso est\u00e1n centradas en identificar biomarcadores y tratamientos que permitan una mejor identificaci\u00f3n y manejo del SII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Microbiome and Its Role in Irritable Bowel Syndrome. Mark Pimentel\u00b7 Anthony Lembo. Digestive Diseases and Sciences. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10620-020-06109-\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10620-020-06109-<\/a>5 \u00a9 Springer Science+Business Media, LLC, part of Springer Nature 2020.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Mearin, F., Lacy, B. E., Chang, L., Chey, W. D., Lembo, A. J., Simren, M., &amp; Spiller, R.<\/strong> (2016). <em>Bowel disorders<\/em>. <strong>Gastroenterology<\/strong>, 150(6), 1393-1407.e5. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2016.02.031\">https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2016.02.031<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Rodr\u00edguez de Santiago, E., Casellas Jord\u00e1, F., &amp; Borruel Sainz, N.<\/strong> (2017). <em>El papel de la microbiota intestinal en el s\u00edndrome de intestino irritable<\/em>. <strong>Medicina Cl\u00ednica<\/strong>, 149(1), 40-44. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.medcli.2016.10.042\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.medcli.2016.10.042<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Ford, A. C., Lacy, B. E., &amp; Talley, N. J.<\/strong> (2017). Irritable bowel syndrome. <em>The New England Journal of Medicine<\/em>, 376(26), 2566-2578. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1056\/NEJMra1607547\">https:\/\/doi.org\/10.1056\/NEJMra1607547<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Enr\u00edquez-Garc\u00eda, A., Ortiz-L\u00f3pez, C., &amp; Moreno-Osset, E.<\/strong> (2019). <em>Tratamiento del s\u00edndrome de intestino irritable: Un enfoque personalizado<\/em>. <strong>Revista Espa\u00f1ola de Enfermedades Digestivas<\/strong>, 111(10), 795-804. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.17235\/reed.2019.6631\/2019\">https:\/\/doi.org\/10.17235\/reed.2019.6631\/2019<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Quigley, E. M. M.<\/strong>, &amp; <strong>Monsbakken, K. W.<\/strong> (2020). The role of gut microbiota in irritable bowel syndrome. <em>Therapeutic Advances in Gastroenterology<\/em>, 13, 1756284820911547. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/1756284820911547\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/1756284820911547<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Torn\u00e9, N., &amp; M\u00ednguez, M.<\/strong> (2016). <em>Diagn\u00f3stico y tratamiento del s\u00edndrome del intestino irritable: Nuevas evidencias<\/em>. <strong>Revista Espa\u00f1ola de Enfermedades Digestivas<\/strong>, 108(11), 703-716. https:\/\/doi.org\/10.17235\/reed.2016.4425\/2016<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Barbara, G., Grover, M., Bercik, P., &amp; Corsetti, M.<\/strong> (2019). Mechanisms underlying visceral hypersensitivity in irritable bowel syndrome. <em>Gastroenterology<\/em>, 157(4), 883-897. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2019.06.027\">https:\/\/doi.org\/10.1053\/j.gastro.2019.06.027<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Chey, W. D., Kurlander, J., &amp; Eswaran, S.<\/strong> (2015). Irritable bowel syndrome: a clinical review. <em>JAMA<\/em>, 313(9), 949-958. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1001\/jama.2015.0954\">https:\/\/doi.org\/10.1001\/jama.2015.0954<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Enck, P., Aziz, Q., Barbara, G., Farmer, A. D., Fukudo, S., Mayer, E. A., Niesler, B., Quigley, E. M., Rajili\u0107<\/strong><strong>\u2010<\/strong><strong>Stojanovi\u0107, M., Schemann, M., Schwille<\/strong><strong>\u2010<\/strong><strong>Kiuntke, J., Simren, M., &amp; Zipfel, S.<\/strong> (2016). Irritable bowel syndrome. <em>Nature Reviews Disease Primers<\/em>, 2(1), 1-24. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/nrdp.2016.57\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/nrdp.2016.57<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Talley, N. J., &amp; Ford, A. C.<\/strong> (2015). <em>S\u00edndrome del intestino irritable: Perspectivas sobre la fisiopatolog\u00eda y el tratamiento actual<\/em>. <strong>Acta Gastroenterol\u00f3gica Latinoamericana<\/strong>, 45(1), 53-65.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00ednguez P\u00e9rez, M., &amp; Saperas, E.<\/strong> (2013). <em>S\u00edndrome de intestino irritable y dieta: Del empirismo a la evidencia<\/em>. <strong>Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda<\/strong>, 36(4), 244-253. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.gastrohep.2013.01.001\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.gastrohep.2013.01.001<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00edndrome del colon irritable: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Autora principal: Luc\u00eda Rodr\u00edguez Andi\u00f3n Vol. XIX; n\u00ba 19; 877<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-78963","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gastroenterologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>S\u00edndrome del colon irritable: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"S\u00edndrome del colon irritable: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Autora principal: Luc\u00eda Rodr\u00edguez Andi\u00f3n Vol. XIX; 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