{"id":79753,"date":"2025-02-18T17:42:32","date_gmt":"2025-02-18T16:42:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=79753"},"modified":"2025-02-17T08:46:56","modified_gmt":"2025-02-17T07:46:56","slug":"epistaxis-recurrente-reporte-de-una-caso-clinico-de-angiofibroma-esfenoidal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/epistaxis-recurrente-reporte-de-una-caso-clinico-de-angiofibroma-esfenoidal\/","title":{"rendered":"Epistaxis recurrente: Reporte de una caso cl\u00ednico de angiofibroma esfenoidal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Epistaxis recurrente: Reporte de una caso cl\u00ednico de angiofibroma esfenoidal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Irene Ara Bielsa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XX; n\u00ba 04; 101<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Recurrent Epistaxis: A Case Report of Sphenoidal Angiofibroma<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 12\/01\/2025<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 14\/02\/2025<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XX. N\u00famero 04 Segunda quincena de Febrero de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 04; 101<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autores:<\/strong> Irene Ara Bielsa, Cristina Tom\u00e1s Grasa, Isabel Bellostas Campello, Ana Ord\u00e1s Vi\u00f1uales, \u2060Raquel Jimeno Gallego, Marta Blasco G\u00f3mez, Berta Comeras Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Centro de trabajo actual: <\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Centro de Salud Delicias Sur, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de Salud Delicias Sur, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de salud Universitas, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de salud de \u00c9pila, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de Salud Delicias Sur, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de Salud Delicias Sur, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<li>Centro de salud Cari\u00f1ena, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen: <\/strong>Este caso cl\u00ednico describe una causa rara de epistaxis recurrente: un angiofibroma localizado en el seno esfenoidal, una ubicaci\u00f3n inusual para este tipo de tumor benigno que generalmente afecta la nasofaringe. Lo novedoso de este caso radica en la dificultad diagn\u00f3stica inicial debido a su localizaci\u00f3n at\u00edpica, resaltando la importancia de la sospecha cl\u00ednica y el uso de im\u00e1genes en el manejo de epistaxis no explicada por causas comunes. Se trata de un hombre de 45 a\u00f1os con hipertensi\u00f3n controlada, que present\u00f3 episodios recurrentes de epistaxis espont\u00e1neas. Inicialmente, el examen f\u00edsico y la exploraci\u00f3n endosc\u00f3pica s\u00f3lo identifican un punto de sangrado en el plexo de Kiesselbach, sin otras anomal\u00edas evidentes. Sin embargo, estudios de tomograf\u00eda computarizada y resonancia magn\u00e9tica revelaron un angiofibroma en el seno esfenoidal izquierdo, que fue tratado exitosamente mediante resecci\u00f3n quir\u00fargica endosc\u00f3pica. En el seguimiento postoperatorio, el paciente permaneci\u00f3 libre de recurrencias tumorales y episodios hemorr\u00e1gicos. Este caso destaca la relevancia de considerar causas poco comunes de epistaxis, como el angiofibroma esfenoidal, y subraya la necesidad de un enfoque multidisciplinario y el uso de herramientas diagn\u00f3sticas avanzadas para identificar etiolog\u00edas poco frecuentes de epistaxis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>epistaxis recurrente, angiofibroma nasofar\u00edngeo, seno esfenoidal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract:<\/strong> This clinical case describes a rare cause of recurrent epistaxis: an angiofibroma located in the sphenoidal sinus, an unusual site for this type of benign tumor, which typically affects the nasopharynx. The novelty of this case lies in the initial diagnostic challenge due to its atypical location, highlighting the importance of clinical suspicion and imaging studies in the management of epistaxis not explained by common causes. It involves a 45-year-old male with controlled hypertension who presented with recurrent episodes of spontaneous epistaxis. Initially, physical examination and endoscopic exploration only identified a bleeding point in Kiesselbach&#8217;s plexus, without other evident abnormalities. However, computed tomography and magnetic resonance imaging revealed an angiofibroma in the left sphenoidal sinus, which was successfully treated through endoscopic surgical resection. Postoperative follow-up showed no tumor recurrence or further hemorrhagic episodes. This case highlights the importance of considering uncommon causes of epistaxis, such as sphenoidal angiofibroma, and underscores the need for a multidisciplinary approach and the use of advanced diagnostic tools to identify rare etiologies of epistaxis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords<\/strong>: recurrent epistaxis, nasopharyngeal angiofibroma, sphenoidal sinus<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito es original y no contiene plagio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">revista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n y concepto:<\/strong> La epistaxis, o hemorragia nasal, se define como la hemorragia a trav\u00e9s de los orificios nasales o la orofaringe proveniente de las fosas nasales, senos paranasales o cavum (1). Puede ser causada por m\u00faltiples factores, como trauma, inflamaci\u00f3n, alteraciones hematol\u00f3gicas o enfermedades sist\u00e9micas (2). En este caso cl\u00ednico, se describe un paciente con epistaxis recurrente asociada a una causa poco com\u00fan que fue descubierta tras una evaluaci\u00f3n m\u00e9dica exhaustiva, basada en investigaciones recientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Recuerdo anat\u00f3mico<\/strong>: Las fosas nasales se encuentran irrigadas por un sistema vascular terminal doble, proveniente de las arterias car\u00f3tidas interna y externa, entre las que se establecen anastomosis entre s\u00ed. El primero de este doble sistema vascular est\u00e1 dado por la arteria car\u00f3tida interna, mediante la arteria oft\u00e1lmica que da origen a la arteria etmoidal anterior (la m\u00e1s importante, irriga la parte anterosuperior de las fosas nasales) y a la arteria etmoidal posterior (vasculariza la zona posterolateral de las fosas). (2-3) Por otro lado, la arteria car\u00f3tida externa da origen a la arteria maxilar que circula por detr\u00e1s de la pared posterior del seno maxilar en la fosa pterigopalatina. Dando a su vez dos ramas:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La arteria palatina descendente se dirige hacia el paladar duro, dando ramas hacia el septum nasal anterior que se anastomosan con ramas de la arteria labial superior.<\/li>\n<li>La rama terminal de la arteria maxilar interna recibe el nombre de arteria esfenopalatina, dividi\u00e9ndose com\u00fanmente en dos ramas.\n<ul>\n<li>La arteria septal se dirige en sentido superior ascendente hacia la pared anterior del seno esfenoidal y termina en la parte posterior del septum dando su rama terminal m\u00e1s larga que es la arteria nasopalatina.<\/li>\n<li>La arteria nasal posterior sale del agujero esfenopalatino en sentido inferior descendente hacia la pared lateral nasal dando ramas terminales para cornete superior, meatos superior, medio e inferior y la arteria del cornete medio.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, estos dos sistemas forman el plexo de Kiesselbach que es una zona antero-inferior del septum, que da origen a la mayor\u00eda de las epistaxis. Est\u00e1 formado por las anastomosis de ramas de la arteria etmoidal anterior, arteria septal y ramas terminales de la arteria palatina descendente y labial superior. (2-3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Epidemiolog\u00eda:<\/strong> Aunque esta patolog\u00eda puede darse en todas las franjas de edad, existen 2 picos de m\u00e1xima incidencia: uno entre los 15 y los 25 a\u00f1os, y otro entre los 45 y los 65 a\u00f1os. En t\u00e9rminos generales, se considera que representa entre el 10 y el 12 % de los pacientes asistidos en las consultas de urgencias de Otorrinolaringolog\u00eda, siendo la urgencia otorrinolaringol\u00f3gica m\u00e1s frecuente (4). Sin embargo, su incidencia y prevalencia son dif\u00edciles de calcular, ya que su car\u00e1cter benigno y autolimitado hace que muchos pacientes no precisen tratamiento m\u00e9dico, y no acudan a los servicios de urgencias de los hospitales (aproximadamente el 50-60% de la poblaci\u00f3n adulta experimentar\u00e1 alg\u00fan episodio de epistaxis a lo largo de su vida, y \u00fanicamente un m\u00ednimo porcentaje, entre el 6-10%, demandar\u00e1 asistencia hospitalaria). Pese a ello, se estima una incidencia aproximada de 30 casos por cada 10000 habitantes al a\u00f1o y una prevalencia del 10-15 % de la poblaci\u00f3n total (5-6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Clasificaci\u00f3n: <\/strong>Si bien las epistaxis se pueden clasificar seg\u00fan su agente causal, habitualmente se dividen seg\u00fan el origen anat\u00f3mico del sangrado (3). As\u00ed pues, las dividimos en anteriores y posteriores. Las primeras corresponden al 90-95% de todas las epistaxis, generalmente por compromiso del plexo de Kiesselbach. La mayor\u00eda son sangrados, de leve a moderados, autolimitados o son f\u00e1cilmente controlados con medidas locales y conservadoras, por lo que tienen buen pron\u00f3stico. Por el contrario, las hemorragias de origen posterior son causadas generalmente por las ramas de las arterias esfenopalatinas y representan menos del 10% de las epistaxis. Son de cuant\u00eda moderada o abundante, y suponen un mayor reto cl\u00ednico, pudiendo llegar a pasar desapercibidas retrasando el diagn\u00f3stico (ya que el sangrado por las narinas puede no ser evidente)(3). Tienen mayor importancia que las anteriores, en cuanto a pron\u00f3stico y gravedad se refieren, pudiendo llegar incluso a poner en peligro la vida del paciente (7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Etiolog\u00eda:<\/strong> En cuanto a las causas de este proceso, podemos dividirlas en primarias o idiop\u00e1ticas o secundarias y dentro de estas \u00faltimas hablamos de causas locales o sist\u00e9micas. Con respecto a los factores locales se\u00f1alaremos: traumas, cuerpos extra\u00f1os, desviaciones septales, rinitis o sinusitis, irritaci\u00f3n, factores ambientales (sequedad, tabaco, drogas, irritantes qu\u00edmicos\u2026), neoplasias, malformaciones vasculares (angiomas, telangiectasias), entre otros (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Merece la pena mencionar, por la relevancia en este caso, los angiofibromas. Se trata de tumores benignos muy vascularizados y poco comunes, siendo la localizaci\u00f3n nasofar\u00edngea la m\u00e1s frecuente. En escasas ocasiones, los angiofibromas pueden originarse y estar localizados en otras \u00e1reas de la mucosa de las v\u00edas respiratorias altas, siendo conocidos como angiofibromas extranasofar\u00edngeos. Se presentan en cualquier \u00e9poca de la vida y con una relaci\u00f3n 2,13:1 hombres\/mujeres (8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a los factores sist\u00e9micos, incluiremos la hipertensi\u00f3n arterial, las coagulopat\u00edas, las disfunciones plaquetarias, enfermedades infecciosas, enfermedades endocrinas, etc\u2026(3,9). Tambi\u00e9n se ha visto que otros factores, como el alcohol, podr\u00edan no ser la causa directa, pero s\u00ed favorecer la aparici\u00f3n del sangrado nasal. Este trastorno se ha visto asociado al abuso de descongestionantes, as\u00ed como a m\u00faltiples f\u00e1rmacos que intervienen en la coagulaci\u00f3n (3). <sup>\u00a0<\/sup>Sin embargo, y a pesar de todo lo descrito, la mayor\u00eda de casos\u00a0 son idiop\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica: <\/strong>Como se ha comentado anteriormente las epistaxis son un motivo de consulta bastante frecuente en Urgencias. La mayor\u00eda de los casos ceden de manera espont\u00e1nea o con maniobras sencillas. Cuando no es as\u00ed, requieren asistencia m\u00e9dica especializada y en ocasiones, ingreso hospitalario. En algunos casos puede ser una urgencia con riesgo para la vida del paciente. La actitud fundamental ante una epistaxis es diagnosticarla, valorar la repercusi\u00f3n hemodin\u00e1mica de la hemorragia, asegurar la estabilidad del paciente y por \u00faltimo buscar la causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Anamnesis: <\/u>En primer lugar, es necesario establecer una anamnesis completa, con el objetivo de determinar los factores desencadenantes locales o sist\u00e9micos.\u00a0 Por ello, se debe preguntar:\u00a0 si se trata de un inicio espont\u00e1neo o traum\u00e1tico, la fosa nasal en la que comenz\u00f3 el sangrado, la existencia de episodios previos y la medicaci\u00f3n y patolog\u00edas asociadas (antiagregantes, anticoagulantes y antihipertensivos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Exploraci\u00f3n: <\/u>Es importante estadificar la gravedad y la repercusi\u00f3n sist\u00e9mica, diferenciando aquellos episodios que suponen un riesgo vital para el paciente, valorando signos como la hipotensi\u00f3n, aumento de la frecuencia card\u00edaca o diaforesis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, se debe reconocer si la epistaxis es anterior (se exterioriza a trav\u00e9s de las fosas nasales) o si es posterior (se exterioriza a trav\u00e9s de la orofaringe), realizando una rinoscopia anterior y una orofaringoscopia.\u00a0 En las epistaxis posteriores es frecuente que el paciente expulse sangre por la boca, lo cual debe plantear el diagn\u00f3stico diferencial con las hematemesis o hemoptisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se realiza la extracci\u00f3n de los co\u00e1gulos, ya que facilita la hemostasia y ayuda a la localizaci\u00f3n del punto sangrante. Se puede realizar mediante aspiraci\u00f3n o bien dici\u00e9ndole al paciente que se suene la nariz. Para explorar m\u00e1s adecuadamente la fosa nasal, se puede colocar un algod\u00f3n con anestesia t\u00f3pica con adrenalina, para favorecer la hemostasia, por el efecto vasoconstrictor de la adrenalina y la compresi\u00f3n que producen en las fosas nasales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Pruebas complementarias: <\/u>Las pruebas complementarias no se realizan de manera rutinaria, debe valorarse cada situaci\u00f3n. En el caso de epistaxis anteriores leves, que son autolimitadas o se tratan a trav\u00e9s de taponamiento anterior convencional, no habr\u00eda que realizar pruebas complementarias. S\u00f3lo en los pacientes con tratamiento anticoagulante a trav\u00e9s de inhibidores de la vitamina K, habr\u00eda que realizar una determinaci\u00f3n r\u00e1pida de INR (CoaguchecK), dado el estrecho rango terap\u00e9utico. Con respecto a las epistaxis moderadas-graves y\/o posteriores, es necesario realizar una bioqu\u00edmica b\u00e1sica (creatinina), hemograma y coagulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Medidas locales: <\/strong>Tras valorar la repercusi\u00f3n hemodin\u00e1mica, se debe controlar la patolog\u00eda de base como\u00a0 hipertensi\u00f3n arterial, trastornos de la coagulaci\u00f3n o agregaci\u00f3n plaquetaria, especialmente si es un episodio posterior y severo. A continuaci\u00f3n, se expone el tratamiento de forma escalonada, de los menos a los m\u00e1s invasivos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Compresi\u00f3n digital:<\/u> Es el procedimiento m\u00e1s sencillo y el primero a aplicar ante una epistaxis, sobre todo en las anteriores. Para ello, se debe realizar compresi\u00f3n con la pinza pulgar-\u00edndice, en la porci\u00f3n anterior del vest\u00edbulo nasal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Taponamiento anterior<\/u>: Es aquel realizado a trav\u00e9s de las narinas. Se debe conseguir una compresi\u00f3n de los 3\u20444 anteriores de las cavidades nasales. Antes de comenzar con el procedimiento, es conveniente aplicar anest\u00e9sico y vasoconstrictor t\u00f3picos. Se utiliza una tira de gasa de aproximadamente 1 a 2 cm de ancho y 1 m de largo, que se introduce en la fosa nasal sangrante con una pinza, disponiendo la gasa en forma de acorde\u00f3n iniciando por la base de la fosa nasal hasta llenarla completamente. Una alternativa al taponamiento con gasa consistir\u00eda en introducir esponjas quir\u00fargicas, tipo Merocel\u00ae, que se humedecen posteriormente con suero fisiol\u00f3gico, logrando su expansi\u00f3n dentro de la fosa, adapt\u00e1ndose as\u00ed a la pared completamente. Otra modalidad, consiste en introducir en la\u00a0 fosa nasal mallas reabsorbibles tipo Surgicel\u00ae, \u00fatiles sobre todo para hemorragias en s\u00e1bana de escasa cuant\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la retirada del taponamiento nasal, se realizar\u00e1 al cabo de unas 48 horas. Si el taponamiento va a permanecer m\u00e1s de 48 horas se recomienda poner cobertura antibi\u00f3tica de amplio espectro, con amoxicilina-clavul\u00e1nico 875\/125 gramos 1 comprimido cada 8 horas durante 5 d\u00edas. Tambi\u00e9n es conveniente hacerlo en casos en que el paciente haya llevado en los d\u00edas previos otros taponamientos nasales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Taponamiento posterior: <\/u>Este tipo de taponamiento se lleva a cabo cuando el sangrado est\u00e1 localizado en la porci\u00f3n posterior de las fosas nasales, en caso de que no se localice el punto sangrante, o cuando el taponamiento anterior sea insuficiente. Para realizar este taponamiento se toman 2 \u00f3 3 torundas de gasa (dependiendo del tama\u00f1o de la coana del paciente) y se conforma un paquete que debe tener 4 cabos de hilos de seda bien gruesos: 2 hacia un extremo, y 2 hacia el extremo opuesto. Previa anestesia t\u00f3pica, se introduce una sonda por la fosa nasal sangrante hasta alcanzar la orofaringe, seguidamente se practica una orofaringoscopia para alcanzar la sonda con una pinza de bayoneta. Tras ello, se fijan los hilos al extremo m\u00e1s distal de la sonda y se comienza a retirarla por la fosa nasal. El tap\u00f3n de gasa es ayudado con el dedo \u00edndice del m\u00e9dico, hasta que este es impactado en la pared posterior de la coana y quedan dispuestos 2 hilos por la nariz y\u00a0 2 por boca. Finalmente, se procede a colocar un taponamiento nasal anterior. Se sit\u00faa una torunda frente a la narina y se anudan los 2 cabos de los hilos, mientras que los otros dos cabos que emergen por la boca se fijan a la mejilla con esparadrapo. Estos hilos son los que facilitar\u00e1n la retirada del taponamiento nasal posteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe tener en cuenta que este tipo de taponamiento puede conllevar complicaciones como son el s\u00edndrome de shock t\u00f3xico, una sinusitis aguda, la obstrucci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea, el SAOS o la hipoxia. Para evitar algunas de estas complicaciones, como las sobreinfecciones y la necrosis habitualmente se pauta antibioterapia profil\u00e1ctica, hasta la retirada del taponamiento, que puede llevarse a cabo hasta una semana despu\u00e9s de su colocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Taponamiento con bal\u00f3n inflable: <\/u>Se trata de otro m\u00e9todo para realizar un taponamiento anteroposterior. Resulta una opci\u00f3n adecuada en pacientes con imposibilidad de anestesia o en situaciones de m\u00e1xima emergencia<sup>.<\/sup> Para iniciar el procedimiento debemos realizar la limpieza y anestesia de la fosa nasal, tras ello, se introduce por la fosa sangrante una sonda Foley n\u00ba 14 o 16 hasta llegar a la rinofaringe. Una vez dentro,\u00a0 se insufla el bal\u00f3n distal con 8-12 cc y se hace tracci\u00f3n de la sonda hasta que se encaja dicho bal\u00f3n en la coana. Despu\u00e9s, se rellena la fosa nasal con gasa (taponamiento anterior), se coloca una torunda de gasa delante de la narina, y se fija la sonda con hilo de seda. Este m\u00e9todo no resulta dif\u00edcil de realizar y se obtienen excelentes resultados. Pese a todos los puntos a favor mencionados, y comparando este m\u00e9todo con respecto al taponamiento anteroposterior cl\u00e1sico, se debe mencionar que se trata de un m\u00e9todo mucho m\u00e1s doloroso, resultando muy dificultosa su colocaci\u00f3n si existe una desviaci\u00f3n septal. Adem\u00e1s, resulta m\u00e1s caro pues se trata de un material desechable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Otros sist\u00e9mas de taponamiento: <\/u>Dentro de este apartado destaca el sistema Rhino rapid, consiste en un dispositivo inflable que act\u00faa de forma similar al taponamiento con bal\u00f3n, pero que presenta algunas mejoras. Mediante un tejido hidrocoloide y autolubricante se recubre un bal\u00f3n, que puede ser de diversos tama\u00f1os, se introduce desinflado en la cavidad nasal en la que se localiza la hemorragia, para posteriormente inflarlo, aplicando as\u00ed presi\u00f3n sobre el punto sangrante. Gracias a estos componentes, se genera la compresi\u00f3n necesaria, pero se evita la adherencia a tejidos, disminuyendo la probabilidad de resangrado durante su retirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Cauterizaci\u00f3n: <\/u>Cuando existen peque\u00f1os vasos sangrantes que se han podido visualizar, o en hemorragias en napa, se puede recurrir a la cauterizaci\u00f3n qu\u00edmica con nitrato de plata. Consiste en la cauterizaci\u00f3n del vaso sangrante con nitrato de plata, formando una costra que se desprende espont\u00e1neamente. Por otro lado, existe\u00a0 la posibilidad de realizar una cauterizaci\u00f3n el\u00e9ctrica, que se lleva a cabo con una pinza mono o bipolar, tras la colocaci\u00f3n de una mecha con anest\u00e9sico t\u00f3pico (lidocaina al 5%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Medidas regionales: <\/strong>Este tipo de tratamientos est\u00e1n indicados cuando fallan las medidas de tipo local. Se basan en la manipulaci\u00f3n de las aferencias vasculares. As\u00ed pues, se trata de medidas quir\u00fargicas, destacando las embolizaciones y la ligadura de arterias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras consisten en el acceso al sistema vascular hasta identificar el punto sangrante, liberando entonces part\u00edculas, absorbibles o no, con la finalidad de taponarlo y frenar el sangrado. Su mayor complicaci\u00f3n son los accidentes cerebrovasculares y la ceguera, que pueden llegar a ocurrir hasta en un 4% de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, contamos con las ligaduras arteriales que se realizan mediante cirug\u00eda endosc\u00f3pica nasosinusal, usando clips no ferromagn\u00e9ticos. En funci\u00f3n del origen del sangrado, ligamos la arteria esfenopalatina, la arteria maxilar interna, o bien las arterias etmoidales anterior y posterior. Hay que tener en cuenta la importancia de las variaciones anat\u00f3micas en este proceso. Pese a que las complicaciones en este proceso son m\u00e1s raras que en el anterior, existe la posibilidad de ceguera, infecci\u00f3n local, lesi\u00f3n del nervio infraorbitario, f\u00edstula oroantral, sinusitis y aumento o disminuci\u00f3n de las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe mencionar dentro de este apartado otros tratamientos como ser\u00edan la infiltraci\u00f3n del agujero esfenopalatino, la electrocauterizaci\u00f3n endosc\u00f3pica o la dermoplastia nasal o septal. (10-11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Informaci\u00f3n del paciente: <\/strong>Se trata de un var\u00f3n de 45 a\u00f1os de edad de origen mestizo (padre de origen latinoamericano y madre de origen europeo) que trabaja como ingeniero civil. Actualmente, vive en un entorno urbano con altos niveles de estr\u00e9s laboral, que ha descrito como un factor que afecta su calidad de vida. El paciente lleva una dieta equilibrada, rica en frutas y vegetales, aunque con alto consumo de sal. No fuma ni consume alcohol en exceso. Realiza ejercicio moderado (camina y corre 3 veces por semana) y mantiene un estilo de vida activo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente acudi\u00f3 a consulta debido a episodios recurrentes de epistaxis espont\u00e1nea, que constituyen su principal molestia. Estos episodios de hemorragia nasal se han presentado durante los \u00faltimos dos meses, con una frecuencia aproximada de una a dos veces por semana. El sangrado suele comenzar de manera s\u00fabita y, en la mayor\u00eda de los casos, se origina en la fosa nasal izquierda. Cada episodio de epistaxis tiene una duraci\u00f3n de 15 a 20 minutos, siendo resistente a medidas caseras como la compresi\u00f3n nasal directa. El paciente tambi\u00e9n refiere que, tras cada evento, el sangrado se detiene de forma espont\u00e1nea, pero la recurrencia le ha generado preocupaci\u00f3n. Adicionalmente, menciona haber experimentado ocasionalmente una sensaci\u00f3n de congesti\u00f3n nasal intermitente en el lado izquierdo, aunque no ha presentado secreciones nasales purulentas ni s\u00edntomas asociados de infecci\u00f3n. El paciente describe tambi\u00e9n un dolor facial leve y espor\u00e1dico, localizado alrededor de los senos paranasales, espec\u00edficamente detr\u00e1s del ojo izquierdo. No ha notado ninguna relaci\u00f3n directa entre el dolor y los episodios de epistaxis, aunque ambos tienden a ocurrir en el mismo lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a sus antecedentes familiares, no se conoce episodios de epistaxis recurrente, enfermedades hematol\u00f3gicas o neoplasias. El padre fue diagnosticado con hipertensi\u00f3n a los 50 a\u00f1os y la madre padece diabetes tipo 2. Respecto a sus antecedentes m\u00e9dicos personales, padece hipertensi\u00f3n arterial diagnosticada hace 8 a\u00f1os, actualmente controlada con losart\u00e1n 50 mg\/d\u00eda, pero con algunos episodios de presi\u00f3n arterial elevada durante los eventos de epistaxis. No tiene antecedentes de cirug\u00edas previas ni traumatismos nasales, tampoco sufre trastornos hematol\u00f3gicos o de coagulaci\u00f3n. En los dos meses previos a la consulta, recibi\u00f3 tratamiento con cauterizaci\u00f3n qu\u00edmica en una cl\u00ednica ambulatoria por epistaxis anterior, sin \u00e9xito en la resoluci\u00f3n definitiva del problema. No se han realizado otras cirug\u00edas ni procedimientos invasivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hallazgos cl\u00ednicos: <\/strong>El paciente se encuentra consciente, orientado, normocoloreado, normohidratado, con signos vitales estables: TA: 150\/90 mmHg, FC: 90 lpm, FR: 16 rpm, SpO2: 98%, afebril. Al examen de cabeza y cuello: No se observan deformidades nasales, ni traumatismos. Se aprecia hemorragia activa en el vest\u00edbulo nasal izquierdo, sin co\u00e1gulos visibles en las cavidades posteriores. Tambi\u00e9n se realiza exploraci\u00f3n con rinoscopio que revela un punto de sangrado en el plexo de Kiesselbach, no se aprecian masas ni desviaciones significativas del tabique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Calendario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>14\/10\/2023 Primer Episodio de Epistaxis Recurrente (Urgencias)<\/u>: El paciente acude a urgencias por un episodio de epistaxis espont\u00e1nea en la fosa nasal izquierda, con duraci\u00f3n de 20 minutos. El sangrado se detiene de forma espont\u00e1nea en urgencias. Se le da de alta sin realizar intervenciones espec\u00edficas, recomendando seguimiento con su m\u00e9dico de familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces acude a urgencias por episodios similares cada 2-3 semanas hasta en 7 ocasiones por lo que en su <u>\u00faltima visita a urgencias el 19\/01\/24 <\/u>es citado en consultas de Otorrinolaringolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>10\/02\/2024 Visita al Otorrinolaring\u00f3logo (Consulta Ambulatoria):<\/u> Ante la recurrencia de la epistaxis, el paciente es evaluado por un especialista en otorrinolaringolog\u00eda. Se realiza una exploraci\u00f3n f\u00edsica, donde se observa inflamaci\u00f3n leve de la mucosa nasal. El m\u00e9dico solicita estudios de imagen (TC de senos paranasales) y estudios anal\u00edticos para descartar causas anat\u00f3micas o hematol\u00f3gicas del sangrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>6\/04\/24 Resultados de la TC de Senos Paranasales: <\/u>Los estudios muestran un engrosamiento de la mucosa del seno esfenoidal izquierdo, pero no signos claros de masas o sinusitis. Se sospecha de una posible lesi\u00f3n vascular, por lo que se solicita una resonancia magn\u00e9tica (RM) para una evaluaci\u00f3n m\u00e1s detallada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>18\/06\/2024 Resultados de la Resonancia Magn\u00e9tica (RM):<\/u> La RM revela la presencia de un peque\u00f1o angiofibroma en el seno esfenoidal izquierdo, un hallazgo raro que podr\u00eda estar relacionado con los episodios de epistaxis. Se discute el caso en un equipo multidisciplinario y se decide que la mejor opci\u00f3n es una intervenci\u00f3n quir\u00fargica para la resecci\u00f3n del tumor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>22\/07\/2024 Intervenci\u00f3n Quir\u00fargica (Endoscopia Nasal):<\/u> El paciente es sometido a una resecci\u00f3n endosc\u00f3pica del angiofibroma esfenoidal. La cirug\u00eda se realiza sin complicaciones, con una remoci\u00f3n completa del tumor. El paciente permanece en observaci\u00f3n por 24 horas y es dado de alta con seguimiento ambulatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>01\/08\/2024 Consulta Postoperatoria:<\/u> El paciente acude a su consulta de control postquir\u00fargico. Se confirma que la herida quir\u00fargica est\u00e1 sanando adecuadamente y que no ha habido nuevos episodios de epistaxis desde la intervenci\u00f3n. Se programa un seguimiento con una nueva resonancia magn\u00e9tica a los seis meses para monitorear la zona intervenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pruebas complementarias realizadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros episodios de epistaxis no se realizaron pruebas complementarias pero ante la recurrencia del cuadro se decidi\u00f3 ampliar el estudio mediante anal\u00edtica sangu\u00ednea que mostr\u00f3:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Bioqu\u00edmica y hemograma completo: serie plaquetaria, serie leucocitaria, serie eritrocitaria sin alteraciones.<\/li>\n<li>An\u00e1lisis de la coagulaci\u00f3n: tiempo de protrombina (TP), tiempo de tromboplastina parcial activado (TTPA), INR, tiempo de trombina (TT) y fibrin\u00f3geno en valores dentro de la normalidad.<\/li>\n<li>Estudio de vasculitis y trombofilias: anticoagulante l\u00fapico, anticardiolipinas IgA, IgG e IgM, anti B 2 glicoprote\u00edna, anti PS\/PT, anticuerpos antinucleares perfil ENA negativos. Niveles de prote\u00edna S, C y antitrombina III, homociste\u00edna plasm\u00e1tica normales.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los an\u00e1lisis sangu\u00edneos descartaron trastornos hematol\u00f3gicos como anemia o trombocitopenia que pudieran contribuir a la epistaxis recurrente, as\u00ed mismo, se descartaron alteraciones de la coagulaci\u00f3n como hemofilia, d\u00e9ficit de factores de la coagulaci\u00f3n y otras trombofilias mediante estudio de autoinmunidad.\u00a0 Por ello, se decidi\u00f3 continuar el estudio mediante la realizaci\u00f3n de una tomograf\u00eda computarizada de senos paranasales donde se observa un engrosamiento de la mucosa en el seno esfenoidal izquierdo, sin signos de sinusitis aguda o masas.\u00a0 Ante estos hallazgos, se sospecha de una posible lesi\u00f3n vascular, por lo que se solicita una resonancia magn\u00e9tica que revela la presencia angiofibroma en el seno esfenoidal izquierdo. Se discute el caso en un equipo multidisciplinario y se decide que la mejor opci\u00f3n es una intervenci\u00f3n quir\u00fargica para la resecci\u00f3n del tumor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Diagn\u00f3stico diferencial: <\/strong>En cuanto al diagn\u00f3stico, el paciente tiene antecedentes de hipertensi\u00f3n, controlada con medicaci\u00f3n, pero los picos hipertensivos durante los episodios de epistaxis recurrente podr\u00edan haber contribuido al sangrado, sugiriendo una epistaxis secundaria a hipertensi\u00f3n arterial mal controlada. Tambi\u00e9n se consider\u00f3 la posibilidad de epistaxis por alteraciones anat\u00f3micas o inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica de la mucosa nasal, sin embargo, no presentaba los s\u00edntomas t\u00edpicos de rinitis, como estornudos o secreci\u00f3n nasal y las pruebas de imagen no mostraron signos de sinusitis cr\u00f3nica. Otro diagn\u00f3stico diferencial relevante fue la epistaxis asociada a trastornos hematol\u00f3gicos, como trombocitopenia o hemofilia. A pesar de que los estudios de coagulaci\u00f3n y el hemograma fueron normales, no se pod\u00eda descartar completamente un trastorno de la coagulaci\u00f3n subyacente. Adem\u00e1s, se consider\u00f3 una epistaxis secundaria a tumoraciones nasales o paranasales, ya que aunque el TC no revel\u00f3 masas visibles, se sospechaba de una posible lesi\u00f3n oculta. Finalmente, la resonancia magn\u00e9tica confirm\u00f3 la presencia de un angiofibroma incipiente en el seno esfenoidal izquierdo, un hallazgo inusual dado que este tipo de tumor benigno vascular suele localizarse en la nasofaringe. Este diagn\u00f3stico explica los episodios recurrentes de epistaxis, destacando que los angiofibromas en los senos paranasales son una causa rara y de dif\u00edcil diagn\u00f3stico, pero importante de considerar en casos similares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Intervenci\u00f3n terape\u00fatica: <\/strong>Durante los primeros episodios de epistaxis, el paciente fue manejado con medidas conservadoras, ya que la causa del sangrado no era clara:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Compresi\u00f3n nasal directa: Durante los episodios de epistaxis, el paciente fue instruido en la t\u00e9cnica de compresi\u00f3n de las fosas nasales para controlar el sangrado.<\/li>\n<li>Humedecimiento de la mucosa nasal: Se recomend\u00f3 el uso de soluciones salinas y humidificaci\u00f3n nasal para evitar la resequedad, un factor que puede exacerbar los sangrados, especialmente en personas que viven en ambientes secos.<\/li>\n<li>Cauterizaci\u00f3n qu\u00edmica: Tras un episodio recurrente de epistaxis, el paciente fue sometido a una cauterizaci\u00f3n qu\u00edmica con nitrato de plata en el plexo de Kiesselbach, donde se identific\u00f3 el origen del sangrado. Sin embargo, esta intervenci\u00f3n no fue efectiva para resolver los episodios, lo que llev\u00f3 a la necesidad de un diagn\u00f3stico m\u00e1s exhaustivo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la realizaci\u00f3n de estudios de imagen que revelaron un angiofibroma esfenoidal, se decidi\u00f3 optar por una intervenci\u00f3n quir\u00fargica, ya que este tipo de tumor benigno vascular no responde a tratamientos conservadores y tiene alto riesgo de recurrencia de epistaxis. La opci\u00f3n definitiva de tratamiento fue una resecci\u00f3n endosc\u00f3pica del angiofibroma esfenoidal. Este procedimiento quir\u00fargico m\u00ednimamente invasivo fue elegido debido a las caracter\u00edsticas del tumor y su localizaci\u00f3n en el seno esfenoidal. Se realiz\u00f3 una resecci\u00f3n endosc\u00f3pica bajo anestesia general que permiti\u00f3 acceder al seno esfenoidal y remover completamente el angiofibroma sin la necesidad de incisiones externas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la cirug\u00eda, el paciente permaneci\u00f3 en observaci\u00f3n hospitalaria durante 24 horas. No se presentaron episodios de hemorragia postoperatoria ni infecciones. Al alta, se le recomend\u00f3 evitar esfuerzos f\u00edsicos intensos y actividades que pudieran aumentar la presi\u00f3n intranasal (como sonarse la nariz o levantar objetos pesados) durante al menos dos semanas. Se le paut\u00f3 el uso de soluciones salinas para mantener la mucosa nasal hidratada y evitar la formaci\u00f3n de costras en el \u00e1rea intervenida. As\u00ed mismo, se recet\u00f3 un ciclo corto de antibi\u00f3ticos profil\u00e1cticos (amoxicilina\/clavul\u00e1nico 1 comprimido cada 8 horas durante 5 d\u00edas) para prevenir infecciones en la zona quir\u00fargica. Tambi\u00e9n se indic\u00f3 el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para controlar el dolor y la inflamaci\u00f3n postoperatoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Seguimiento y resultados: <\/strong>Hasta el momento, el paciente ha tenido una evoluci\u00f3n favorable. No ha presentado nuevos episodios de epistaxis desde la resecci\u00f3n quir\u00fargica, y las revisiones cl\u00ednicas y endosc\u00f3picas han mostrado una adecuada cicatrizaci\u00f3n de la zona intervenida. El seguimiento con una resonancia magn\u00e9tica programada en los seis meses posteriores permitir\u00e1 confirmar la ausencia de recidiva del angiofibroma Tambi\u00e9n se recomend\u00f3 continuar con revisiones peri\u00f3dicas cada seis meses durante el primer a\u00f1o para asegurar la ausencia de recurrencia del tumor. En general, el paciente ha reportado una mejor\u00eda significativa en su calidad de vida tras la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Adem\u00e1s, se ha mantenido el control adecuado de su hipertensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Discusi\u00f3n: <\/strong>Este caso cl\u00ednico subraya la importancia de una evaluaci\u00f3n exhaustiva en pacientes con epistaxis recurrente. El angiofibroma, aunque com\u00fanmente se presenta en la nasofaringe, puede aparecer en localizaciones poco usuales como los senos esfenoidales, lo cual complica el diagn\u00f3stico inicial. La resecci\u00f3n quir\u00fargica de angiofibromas en localizaciones at\u00edpicas sigue siendo el tratamiento de elecci\u00f3n, y los avances en t\u00e9cnicas endosc\u00f3picas han mejorado significativamente los resultados quir\u00fargicos. Investigaciones recientes sugieren que el manejo interdisciplinario y el uso de t\u00e9cnicas de imagen avanzadas son clave para identificar causas raras de epistaxis recurrente (6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Alfonso, B. \u00c1greda y H. Vall\u00e9s. (2016). La epistaxis. Otorrinolaringolog\u00eda (pp. 231- 244). Zaragoza, Espa\u00f1a: Universidad de Zaragoza.<\/li>\n<li>Calder\u00f3n Morera.D, Mairena S\u00e1nchez.A, Mata Espinoz.C. Windfuhr JP, Vent J. Extranasopharyngeal angiofibroma revisited. Clin Otolaryngol [Internet]. 2018;43(1):199\u2013222. Disponible en: http:\/\/dx.doi.org\/10.1111\/coa.12939: Generalidades y manejo en atenci\u00f3n primaria de salud. Revista m\u00e9dica de costa rica y centroamerica LXXI (610) 219 &#8211; 223, 2014.<\/li>\n<li>Moreno Rajadel, Ren\u00e9 Esteban, Figueroa Hern\u00e1ndez, Armando J, &amp; D\u00edaz Gonz\u00e1lez, Alejandro. (2007). 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Journal of Clinical and Analytical Medicine.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Shin E, Murr A. Managing epistaxis. Curr Opin Otolaryngol Head Neck Surg 2000;8:37\u201342.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Melia L, McGarry G. Epistaxis: Update on management. Curr Opin Otolaryngol Head Neck Surg 2011;19:30\u201335.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Epistaxis recurrente: Reporte de una caso cl\u00ednico de angiofibroma esfenoidal Autora principal: Irene Ara Bielsa Vol. XX; n\u00ba 04; 101<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"class_list":["post-79753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otorrinolaringologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epistaxis recurrente: Reporte de una caso cl\u00ednico de angiofibroma esfenoidal<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Epistaxis recurrente: Reporte de una caso cl\u00ednico de angiofibroma esfenoidal Autora principal: Irene Ara Bielsa Vol. XX; 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