{"id":80192,"date":"2025-03-25T18:44:33","date_gmt":"2025-03-25T17:44:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=80192"},"modified":"2025-03-03T10:46:37","modified_gmt":"2025-03-03T09:46:37","slug":"efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/","title":{"rendered":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vol. XX; n\u00ba 06; 234<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Adverse effects associated with the use of hyaluronic acid fillers in facial aesthetic medicine<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de recepci\u00f3n: 20\/02\/2025<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fecha de aceptaci\u00f3n: 21\/03\/2025<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XX. N\u00famero 06 Segunda quincena de Marzo de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 06; 234<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autora:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dra. Paulina Alvarado S\u00f3ffia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9, Costa Rica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1cido hialur\u00f3nico (AH) es un material de relleno facial ampliamente utilizado en medicina est\u00e9tica, aunque su aplicaci\u00f3n conlleva riesgos que pueden afectar la est\u00e9tica y funcionalidad del rostro si no se manejan adecuadamente. Los efectos adversos de la inyecci\u00f3n de AH se dividen en aquellos de etiolog\u00eda no vascular y aquellos de etiolog\u00eda vascular. Los no vasculares incluyen desde reacciones tempranas y autolimitadas, como dolor y eritema, hasta complicaciones tard\u00edas como infecciones o granulomas, que requieren una intervenci\u00f3n m\u00e1s prolongada. Las complicaciones vasculares pueden causar efectos graves como isquemia cut\u00e1nea o p\u00e9rdida de visi\u00f3n. Esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica busca ofrecer una gu\u00eda actualizada para el manejo de estos efectos adversos, mejorando la seguridad y los resultados de estos rellenos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave: <\/strong>rellenos faciales, \u00e1cido hialur\u00f3nico, efectos adversos, hialuronidasa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ABSTRACT<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hyaluronic acid (HA) is a facial filler material widely used in aesthetic medicine, although its application carries risks that can affect the aesthetics and functionality of the face if not managed properly. The adverse effects of HA injection are divided into those of non-vascular etiology and those of vascular etiology. Non-vascular ones range from early and self-limiting reactions, such as pain and erythema, to late complications such as infections or granulomas, which require a longer intervention. Vascular complications can cause serious effects such as skin ischemia or vision loss. This literature review seeks to offer an updated guide for the management of these adverse effects, improving the safety and results of these fillers.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Keywords:<\/strong> facial fillers, hyaluronic acid, adverse effects, hyaluronidase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DECLARACI\u00d3N DE BUENAS PR\u00c1CTICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses La investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). El manuscrito es original y no contiene plagio. El manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista. Han obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados. Han preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La piel est\u00e1 compuesta por la epidermis, la dermis y el tejido subcut\u00e1neo. Con el proceso de envejecimiento, estas capas sufren cambios degenerativos, siendo los m\u00e1s notorios a nivel de la dermis. Independientemente del tipo de envejecimiento (intr\u00ednseco o extr\u00ednseco) al que est\u00e9 sometido un rostro, los signos cl\u00ednicos son, en su mayor\u00eda, resultado de la atrofia progresiva de la dermis. A diferencia de la epidermis, que est\u00e1 compuesta por diversos tipos de c\u00e9lulas estrechamente dispuestas, la dermis est\u00e1 compuesta principalmente por un componente acelular; la matriz extracelular. Los cambios en las fibras de col\u00e1geno son fundamentales en el envejecimiento cut\u00e1neo; en piel joven, el col\u00e1geno es abundante y bien organizado, mientras que en piel madura, las fibrillas est\u00e1n fragmentadas y desorganizadas, reduciendo la viscoelasticidad de la piel. Esto, sumado a la p\u00e9rdida de tejido adiposo, masa muscular y \u00f3sea, lleva a la flacidez y ca\u00edda de las estructuras subcut\u00e1neas (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1cido hialur\u00f3nico (AH) se encuentra en cantidad abundante dentro del organismo humano, sin embargo, aproximadamente el 50% de su totalidad, se produce y se deposita en la piel. Dentro de la piel, la mayor parte del AH se encuentra a nivel de la dermis, donde es sintetizado por los fibroblastos, pero tambi\u00e9n se encuentra en la epidermis, donde son los queratinocitos los responsables de su s\u00edntesis. El AH es un polisac\u00e1rido; su estructura qu\u00edmica b\u00e1sica est\u00e1 conformada por la repetici\u00f3n de dos unidades de az\u00facares, una de D-\u00e1cido glucur\u00f3nico y una de N-acetil-glucosamina (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bios\u00edntesis del AH requiere la acci\u00f3n de las enzimas \u00e1cido hialur\u00f3nico sintasas (AHS), espec\u00edficamente AHS1, AHS2 y AHS3, que act\u00faan como glucosiltransferasas para unir los disac\u00e1ridos mediante enlaces glucos\u00eddicos y formar el polisac\u00e1rido. Por otro lado, la biodegradaci\u00f3n se lleva a cabo principalmente por las enzimas hialuronidasas (HIAL), siendo la HIAL1 y HIAL2 las m\u00e1s activas, las cuales hidrolizan los enlaces glucos\u00eddicos y fragmentan el polisac\u00e1rido. Adicionalmente, el AH puede degradarse a trav\u00e9s de una v\u00eda oxidativa mediada por radicales libres, que son especies reactivas de ox\u00edgeno (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El AH es un biomaterial valioso para diferentes aplicaciones m\u00e9dico-est\u00e9ticas gracias a sus propiedades fisicoqu\u00edmicas, como su viscoelasticidad, capacidad de retenci\u00f3n de agua, resistencia al da\u00f1o mec\u00e1nico, as\u00ed como su baja inmunogenicidad y toxicidad. Tradicionalmente extra\u00eddo de fuentes animales, hoy se produce a partir de bacterias o levaduras mediante el proceso de fermentaci\u00f3n. El microorganismo m\u00e1s estudiado y utilizado para la obtenci\u00f3n de AH es <em>Streptococcus zooepidemicus<\/em>. Sin embargo, la posible patogenicidad de esta bacteria ha impulsado a estudiar otra variedad de microorganismos, entre los que destacan <em>Escherichia coli, Lactococcus lactis, Corynebacterium glutamicum, Bacillus subtilis, Pichia pastoris <\/em>y<em> Kluyveromyces lactis<\/em> (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aplicaci\u00f3n de AH como relleno es uno de los procedimientos m\u00e1s solicitados en medicina est\u00e9tica, eficaz para corregir p\u00e9rdida de volumen, cicatrices, arrugas y para definir contornos faciales. Aunque es popular, su uso requiere precauci\u00f3n, ya que sus efectos adversos, aunque infrecuentes, pueden tener consecuencias significativas si no se gestionan correctamente. Esta revisi\u00f3n ofrece una gu\u00eda actualizada basada en la evidencia m\u00e1s reciente para ayudar a los profesionales en la prevenci\u00f3n y manejo de estas complicaciones (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00c9TODO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la confecci\u00f3n de esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica se utilizaron 13 art\u00edculos seleccionados, obtenidos de las fuentes digitales Elsevier y PubMed, aparte de art\u00edculos proporcionados por la Biblioteca Nacional de Salud y Seguridad Social (BINASSS). Para la b\u00fasqueda se utilizaron palabras clave relacionadas como \u201crelleno de \u00e1cido hialur\u00f3nico\u201d, \u201cefectos adversos\u201d, \u201cprevenci\u00f3n\u201d y \u201cmanejo\u201d. Dentro de las caracter\u00edsticas importantes de esta revisi\u00f3n se encuentra la fecha de publicaci\u00f3n de las fuentes bibliogr\u00e1ficas, la cual abarca un m\u00e1ximo de seis a\u00f1os de antig\u00fcedad (agosto 2019 &#8211; agosto 2024), y el idioma, incluyendo bibliograf\u00eda tanto en espa\u00f1ol como en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EFECTOS ADVERSOS NO VASCULARES <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para facilitar la comprensi\u00f3n sobre el grado de urgencia de los efectos adversos, se han clasificado en dos categor\u00edas principales: efectos de etiolog\u00eda no vascular y de etiolog\u00eda vascular (tabla 1). Los no vasculares se dividen, a su vez, en aquellos de inicio temprano y aquellos de aparici\u00f3n tard\u00eda. Los efectos adversos de inicio temprano ocurren entre minutos y 24 horas despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n del relleno, mientras que los de aparici\u00f3n tard\u00eda se manifiestan despu\u00e9s de las primeras 24 horas, alcanzando su mayor frecuencia entre los 3 y 4 meses (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tempranos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor es el efecto adverso m\u00e1s com\u00fan y, lamentablemente, inevitable en el uso de inyectables. Sin embargo, puede reducirse con medidas aplicadas antes y durante el procedimiento. Antes de la inyecci\u00f3n, se puede utilizar anestesia t\u00f3pica o hielo para desensibilizar la zona. Durante el procedimiento, es recomendable emplear agujas de calibre peque\u00f1o, inyectar el gel de manera lenta y usar dispositivos vibratorios para distraer al paciente. El eritema es normal y, generalmente, transitorio y autolimitado. Sin embargo, un eritema persistente es probable en pacientes con ros\u00e1cea (4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El edema se puede clasificar en dos tips; no hipersensible (postraum\u00e1tico) o hipersensible. El primero ocurre inmediatamente despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n, especialmente en casos donde fue necesaria una manipulaci\u00f3n extensa o intensa de la aguja. Sin embargo, suele ser autolimitado, desapareciendo en dos a tres d\u00edas. Si el paciente aqueja molestia, se puede aplicar hielo local. El segundo, es un proceso mediado por inmunoglobulina tipo E, lo que significa que se trata de una reacci\u00f3n de hipersensibilidad tipo I. Esto implica que los s\u00edntomas no necesariamente se manifestar\u00e1n en el primer contacto con el agente desencadenante. En algunos casos, la reacci\u00f3n puede evolucionar a angioedema en pocas horas y persistir durante varias semanas. El tratamiento inicial suele consistir en antihistam\u00ednicos orales o intramusculares (IM). Sin embargo, cuando ocurren reacciones sist\u00e9micas graves, como la anafilaxia, el edema de la v\u00eda a\u00e9rea requiere un manejo inmediato que incluye la administraci\u00f3n de adrenalina 1 mg\/mL IM, dexametasona 8 mg IM, hidrocortisona 100 mg por v\u00eda intravenosa (IV), prometazina 50 mg IV y salbutamol 100 mcg\/dosis. Es fundamental controlar los signos vitales durante el manejo y trasladar al paciente a un hospital para una monitoreo continuo y seguimiento\u00a0 (4-6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para prevenir la equimosis es fundamental indagar en la historia cl\u00ednica sobre el uso de anticoagulantes, tanto medicamentos como suplementos diet\u00e9ticos (como aceite de pescado, omega 3, c\u00farcuma y ajo). Tambi\u00e9n se recomienda medir la presi\u00f3n arterial y, en algunos casos, descartar trastornos de la coagulaci\u00f3n, ya que incluso en pacientes sanos pueden formarse equimosis. La t\u00e9cnica de inyecci\u00f3n en el plano supraperi\u00f3stico ha demostrado reducir la incidencia de equimosis en comparaci\u00f3n con las inyecciones en planos m\u00e1s superficiales. Se sugiere utilizar agujas de peque\u00f1o calibre, inyectar cantidades reducidas de gel y minimizar el n\u00famero de punciones cut\u00e1neas. Si se presenta sangrado, se aconseja aplicar presi\u00f3n suave con una gasa durante cinco minutos. En caso de que aparezcan equimosis inmediatamente despu\u00e9s del procedimiento, se pueden colocar compresas fr\u00edas y productos t\u00f3picos con vitamina K. Es esencial evitar la exposici\u00f3n directa al sol para prevenir hiperpigmentaciones (4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es crucial aclarar que la oclusi\u00f3n vascular, que se manifiesta como un moteado p\u00farpura oscuro, puede confundirse con equimosis. La diferencia clave es que en la oclusi\u00f3n vascular, la piel no blanquea con la digitopresi\u00f3n. En caso de duda cl\u00ednica, la inyecci\u00f3n de hialuronidasa puede ser \u00fatil para diferenciar entre ambas, ya que mejorar\u00e1 el moteado asociado a la oclusi\u00f3n vascular, pero no afectar\u00e1s las equimosis (4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tard\u00edos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prevenci\u00f3n de las infecciones se basa en mantener un estricto nivel de asepsia durante la inyecci\u00f3n, respetando el relleno como un implante. Es fundamental desinfectar toda la cara, no solo el sitio de inyecci\u00f3n, utilizando clorhexidina o alcohol. Cabe destacar que el exceso de relleno no debe limpiarse con una gasa; en su lugar, debe retirarse con un leve movimiento de la aguja (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los microorganismos bacterianos m\u00e1s frecuentemente implicados en el imp\u00e9tigo o la erisipela secundaria a la inyecci\u00f3n de rellenos son <em>Streptococcus pyogenes<\/em> y <em>Staphylococcus aureus<\/em>. Los pacientes diab\u00e9ticos o inmunosupresos son m\u00e1s vulnerables a estas infecciones, y la presencia de lesiones cut\u00e1neas activas tambi\u00e9n es un factor contribuyente. Cl\u00ednicamente la infecci\u00f3n puede iniciar como una o varias p\u00e1pulas eritematosas, bien delimitadas y calientes al tacto, que r\u00e1pidamente evolucionan a ves\u00edculas o p\u00fastulas, las cuales se rompen y forman una costra color miel o dorada. La cl\u00ednica local puede venir acompa\u00f1ada de s\u00edntomas sist\u00e9micos como fiebre, escalofr\u00edos o malestar general (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo inicial incluye la aplicaci\u00f3n de mupirocina o \u00e1cido fus\u00eddico en crema cada 8 horas durante 7 d\u00edas. Si se observa un cuadro sist\u00e9mico o falta de respuesta al tratamiento t\u00f3pico, se debe iniciar terapia oral con amoxicilina\/clavul\u00e1nico (875\/125 mg cada 8 horas), clindamicina (300 mg cada 8 horas) o moxifloxacino (400 mg al d\u00eda) por 5 a 7 d\u00edas. En caso de que aparezca un bulto fluctuante, es indicativo de un absceso, y se recomienda realizar incisi\u00f3n y drenaje. El material drenado debe enviarse para cultivo, y, una vez obtenidos los resultados, se ajustar\u00e1 la terapia antibi\u00f3tica emp\u00edrica a un tratamiento dirigido (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los virus m\u00e1s relevantes que podr\u00edan reactivarse tras una inyecci\u00f3n son el herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el herpes z\u00f3ster (VHZ). Entre 24 y 48 horas despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n, aparecen peque\u00f1as ves\u00edculas dolorosas que r\u00e1pidamente evolucionan a \u00falceras con bordes irregulares y eritema circundante. El herpes generalmente afecta la zona perioral y el pliegue nasolabial; por lo tanto, si las ves\u00edculas aparecen en \u00e1reas inusuales, debe considerarse la posibilidad de un evento vascular (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se desarrolla herpes labial, se recomienda tratarlo con aciclovir (400 mg cinco veces al d\u00eda) o valaciclovir (500 mg cada 12 horas) durante 5 a 7 d\u00edas, complementando con crema de aciclovir al 5% o penciclovir al 1% cada 2-3 horas mientras el paciente est\u00e9 despierto. Para el malestar, se puede utilizar ibuprofeno o paracetamol. En caso de reactivaci\u00f3n del HZV, el tratamiento adecuado es aciclovir (800 mg cinco veces al d\u00eda) o valaciclovir (1,000 mg cada 8 horas) durante 7 a 10 d\u00edas. Para aliviar la incomodidad, se pueden aplicar compresas fr\u00edas y cremas calmantes, y el dolor puede manejarse con ibuprofeno o paracetamol. Si hay neuralgia intensa, se pueden considerar antineur\u00e1lgicos como gabapentina o pregabalina. Es fundamental realizar un seguimiento cercano para evaluar la respuesta al tratamiento y observar al paciente por neuralgia posherp\u00e9tica (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un n\u00f3dulo no inflamatorio se define como una hinchaz\u00f3n firme o induraci\u00f3n sin las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas de inflamaci\u00f3n, tales como eritema, edema, calor y sensibilidad o dolor. Estos pueden aparecer por una colocaci\u00f3n asim\u00e9trica o irregular del relleno, por la aglomeraci\u00f3n de las microesferas del gel o por una implantaci\u00f3n superficial. Usualmente empiezan a ser visibles de 2 a 4 semanas despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n, siendo m\u00e1s f\u00e1ciles de palpar que de ver. El tratamiento es necesario si son dolorosos, molestos est\u00e9ticamente o si est\u00e1n asociados con edema prolongado. Se recomienda disolverlos con 5-15 unidades de hialuronidasa, dependiendo de la reticulaci\u00f3n del gel, volumen a disolver y ubicaci\u00f3n. La localizaci\u00f3n del relleno debe tenerse en cuenta, ya que las \u00e1reas con piel delgada, como los p\u00e1rpados, requieren una dosis baja de hialuronidasa (&lt; 5 unidades). Evitar una dosis excesiva ayuda a prevenir la p\u00e9rdida del efecto del tratamiento inicial con el relleno (4, 5, 7, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los n\u00f3dulos inflamatorios suelen presentarse como induraciones rojas y calientes al tacto, a menudo acompa\u00f1ados de sensibilidad o dolor. Esta inflamaci\u00f3n puede ser consecuencia de una respuesta inmunol\u00f3gica al gel inyectado, de una infecci\u00f3n o de otras complicaciones. Al igual que los n\u00f3dulos no inflamatorios, estos pueden ser disueltos mediante la administraci\u00f3n de hialuronidasa. Para mitigar la inflamaci\u00f3n y el malestar, se recomienda aplicar compresas fr\u00edas en las zonas afectadas, adem\u00e1s, analg\u00e9sicos como ibuprofeno o paracetamol, pueden ser utilizados. En casos en los que la inflamaci\u00f3n sea significativa o se presenten n\u00f3dulos sumamente duros, se puede considerar la inyecci\u00f3n intralesional de 0.2 mL de triamcinolona (2.5-10 mg\/mL) (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El granuloma es una complicaci\u00f3n rara de los rellenos, con una incidencia del 0.01%-1%, y suele aparecer tras un per\u00edodo latente que puede durar desde varios meses hasta a\u00f1os despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n. Se definen como un foco de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica, caracterizado histol\u00f3gicamente por la acumulaci\u00f3n de c\u00e9lulas informatorias, c\u00e9lulas gigantes y macr\u00f3fagos. La patog\u00e9nesis a\u00fan no se comprende completamente, sin embargo esta respuesta puede deberse a la presencia de impurezas en el relleno, a la formaci\u00f3n de biopel\u00edculas o a antecedentes de infecciones o traumas previos en la zona tratada (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico se realiza mediante histolog\u00eda. La mayor\u00eda de los autores recomiendan como terapia de primera l\u00ednea los esteroides intralesionales, como 0.2 mL de triamcinolona (30 mg\/mL), o una combinaci\u00f3n de triamcinolona (10 mg\/mL), 5-fluorouracilo (50-250 mg\/mL) y lidoca\u00edna o mepivaca\u00edna. El tratamiento debe repetirse cada 3 a 4 semanas hasta la resoluci\u00f3n completa. En casos de lesiones extensas o fallos repetidos de las terapias conservadoras, la extirpaci\u00f3n quir\u00fargica es el tratamiento preferido (4, 5, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto Tyndall es una complicaci\u00f3n visible como un tono azul o violeta en la piel, resultado de la refracci\u00f3n de la luz al atravesar el AH. Este fen\u00f3meno ocurre porque el AH, al ser un gel denso, dispersa la luz en lugar de dejarla pasar de forma uniforme, lo cual es una adversidad pr\u00e1cticamente exclusiva de este tipo de relleno. Suele presentarse con mayor frecuencia cuando se usa un gel altamente reticulado, se aplica en cantidades excesivas o se coloca de manera demasiado superficial. El tratamiento est\u00e1ndar para corregir este defecto consiste en la aplicaci\u00f3n de hialuronidasa, con dosis de entre 10-75 unidades, lo que suele resolver el problema en un plazo de 24 horas. En algunos casos, puede ser necesaria una segunda aplicaci\u00f3n. Adem\u00e1s, el uso de compresas fr\u00edas puede ayudar a reducir la inflamaci\u00f3n y mejorar la apariencia de la piel (4, 5, 7, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El da\u00f1o nervioso asociado a la inyecci\u00f3n de AH es muy inusual, pero puede ocurrir en raras ocasiones. La aguja puede perforar un nervio, la inyecci\u00f3n puede ser intraneural o puede comprimirse un nervio debido al mismo relleno o a la inflamaci\u00f3n, hematomas o n\u00f3dulos causados por \u00e9l. El \u00e1rea m\u00e1s frecuentemente afectada es la zona del nervio infraorbitario, sobre la maxila. Los s\u00edntomas m\u00e1s comunes incluyen dolor agudo, parestesias, hipoestesia y debilidad o par\u00e1lisis muscular. Si el paciente presenta alguno de estos s\u00edntomas neurol\u00f3gicos, la prioridad es disolver el relleno con 30-150 unidades de hialuronidasa. En casos de edema, la inyecci\u00f3n local de 0.2 mL de triamcinolona (2.5-10 mg\/mL) puede ayudar a reducir la inflamaci\u00f3n y aliviar los s\u00edntomas, acelerando la recuperaci\u00f3n, que generalmente ocurre en un per\u00edodo de 3 a 6 semanas. Aunque el da\u00f1o nervioso suele ser temporal, en algunos casos pueden presentarse efectos a largo plazo, como dolor neurop\u00e1tico cr\u00f3nico o p\u00e9rdida permanente de sensibilidad. En estas situaciones, el tratamiento con gabapentina o pregabalina puede ser necesario. La mejor prevenci\u00f3n radica en un conocimiento profundo de la anatom\u00eda facial (4, 5, 7, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EFECTOS ADVERSOS VASCULARES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la literatura, la frecuencia de complicaciones vasculares tras el uso de rellenos d\u00e9rmicos no es clara, aunque se estima que ocurre en un rango de entre 1 de cada 2,000-10,000 pacientes (0.01\u20130.05%). Los efectos adversos vasculares asociados con las inyecciones de AH se pueden atribuir a dos mecanismos. El primero implica la inyecci\u00f3n intravascular del gel, lo que provoca una obstrucci\u00f3n directa del vaso sangu\u00edneo. El segundo est\u00e1 relacionado con la compresi\u00f3n extravascular, en la que el relleno ejerce una presi\u00f3n externa (indirecta) sobre el vaso (6, 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar que la investigaci\u00f3n actual no ha evidenciado diferencias significativas en la seguridad del AH seg\u00fan los distintos grados de reticulaci\u00f3n, sin embargo, la extensi\u00f3n del bloqueo s\u00ed parece depender de las propiedades reol\u00f3gicas del producto utilizado y del volumen inyectado. Peque\u00f1as cantidades de un gel de baja viscosidad inyectadas en un vaso de gran calibre probablemente se diseminen distalmente, mientras que grandes vol\u00famenes de un relleno de alta viscosidad produce un bloqueo en el sitio donde fue inyectado. El comportamiento de dispersi\u00f3n del gel tambi\u00e9n depende de si el vaso afectado es arterial o venoso. Las inyecciones arteriales son responsables de la mayor\u00eda de las lesiones locales en cabeza y cuello, mientras que las venosas probablemente expliquen la mayor\u00eda de las lesiones a distancia. Independientemente del mecanismo o tipo de AH utilizado, el diagn\u00f3stico r\u00e1pido y la intervenci\u00f3n inmediata son esenciales para reducir la morbimortalidad asociada a estas complicaciones (9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales precauciones abarcan tres pilares fundamentales; conocimiento profundo de la anatom\u00eda y del producto, detecci\u00f3n temprana de la complicaci\u00f3n y actuaci\u00f3n sistem\u00e1tica. Se ha observado que la inyecci\u00f3n r\u00e1pida puede provocar que el gel supere la presi\u00f3n arterial y fluya de manera retr\u00f3grada. Por lo tanto, se recomienda realizar la inyecci\u00f3n de forma lenta y suave, utilizando un volumen de relleno que no exceda 0.1 mL en cada punto. Adem\u00e1s, se sugiere el uso de agujas peque\u00f1as para disminuir tanto la presi\u00f3n como la velocidad de inyecci\u00f3n. Alternativamente, se ha propuesto el uso de c\u00e1nulas, consider\u00e1ndose una opci\u00f3n m\u00e1s segura, ya que las c\u00e1nulas romas de mayor di\u00e1metro pueden prevenir la punci\u00f3n directa de los vasos sangu\u00edneos. La ecograf\u00eda es una herramienta preventiva de gran utilidad, ya que facilita la visualizaci\u00f3n de los vasos antes y durante la inyecci\u00f3n y permite confirmar la ubicaci\u00f3n precisa del relleno tras ser colocado (6, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de estas complicaciones es la isquemia cut\u00e1nea. El dolor es el s\u00edntoma m\u00e1s temprano y los primeros signos incluyen enfriamiento, palidez y\/o un patr\u00f3n reticular o moteado (livedo reticularis). Un moteado que se extiende en un \u00e1rea de distribuci\u00f3n vascular mayor que la zona de inyecci\u00f3n puede indicar isquemia, y este patr\u00f3n suele progresar a una decoloraci\u00f3n azulada. Otro signo importante a evaluar es el tiempo de recarga capilar, el cual, en caso de isquemia, ser\u00e1 retardado.\u00a0 Si alguno de estos s\u00edntomas o signos aparece, se debe detener inmediatamente la inyecci\u00f3n e iniciar el protocolo de isquemia aguda. Se deben diluir 1500 unidades de hialuronidasa en 5 mL de cloruro de sodio (NaCl) 0.9% e inyectar 500 unidades de forma subcut\u00e1nea (SC) en cada \u00e1rea afectada. Adem\u00e1s de la hialuronidasa, se deben administrar aspirina 300 mg por v\u00eda sublingual (SL), dexametasona 8 mg IM e ibuprofeno 600 mg VO. Se debe reevaluar la perfusi\u00f3n cada hora y, de ser necesario, reinyectar hialuronidasa hasta que la perfusi\u00f3n vuelva a la normalidad. De manera ambulatoria, el paciente debe seguir tomando aspirina 100 mg\/d\u00eda SL e ibuprofeno 600 mg cada 8 horas VO (6, 11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los s\u00edntomas iniciales no se tratan dentro de las primeras 72 horas aproximadamente, se puede intuir que la injuria progres\u00f3 de isquemia a necrosis. La barrera cut\u00e1nea se encuentra tan deteriorada que se da una sobreinfecci\u00f3n bacteriana del tejido afectado. Esta se manifiesta con la aparici\u00f3n de p\u00fastulas inflamadas y dolorosas, que cl\u00ednicamente podr\u00edan confundirse con una infecci\u00f3n herp\u00e9tica. En caso de iniciar el tratamiento en esta etapa, se aplica el protocolo de necrosis y el manejo se modifica ligeramente. La hialuronidasa, la aspirina, la dexametasona y el ibuprofeno se administran de la misma manera que en la isquemia aguda y el paciente tambi\u00e9n continuar\u00e1 tomado aspirina 100 mg\/d\u00eda SL e ibuprofeno 600 mg cada 8 horas VO. Se debe administrar tambi\u00e9n diltiazem 30 mg VO y pentoxifilina 400 mg VO. Para reducir a\u00fan m\u00e1s la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica, se a\u00f1ade prednisona 20 mg\/d\u00eda VO. Para frenar la sobreinfecci\u00f3n de las escaras, se incorpora amoxicilina-clavulanato 875\/125 mg cada 12 horas VO.\u00a0 Asimismo, se recomienda aplicar ung\u00fcento de colagenasa una vez al d\u00eda y terapia en c\u00e1mara hiperb\u00e1rica a 3 atm\u00f3sferas por hora y media al d\u00eda por 3-10 d\u00edas, dependiendo de la necesidad de cada paciente (6, 11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de Zhuang et al. en 2023 report\u00f3 que la p\u00e9rdida de visi\u00f3n es la reacci\u00f3n adversa vascular m\u00e1s frecuente, principalmente atribuida a la oclusi\u00f3n de la arteria oft\u00e1lmica y algunas de sus ramas, como la arteria retiniana central, la arteria cilioretiniana y la arteria retiniana temporal. Se cree que el mecanismo que conduce a la ceguera implica la inyecci\u00f3n intraarterial del material, seguida de una embolizaci\u00f3n retr\u00f3grada. La probabilidad de que esto ocurra aumenta al realizar inyecciones en \u00e1reas vascularizadas por ramas de la arteria oft\u00e1lmica, como las regiones supratroclear, supraorbitaria y nasal dorsal (11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La p\u00e9rdida de visi\u00f3n por embolia periocular de AH se presenta de forma s\u00fabita, suele ser unilateral pero podr\u00eda ser bilateral, y est\u00e1 asociada con dolor ocular intenso. Otros s\u00edntomas y signos incluyen visi\u00f3n borrosa, escotomas, diplop\u00eda, midriasis, ptosis, inyecci\u00f3n conjuntival, edema periorbital, mareo, dificultad para mover el ojo e isquemia retiniana parcial observada en la fundoscopia. Es crucial restaurar la circulaci\u00f3n retiniana en menos de 90 minutos tras el inicio de los s\u00edntomas para evitar da\u00f1os irreversibles. En efecto, la mayor\u00eda de los casos analizados en la revisi\u00f3n de Zhuang et al. no mostraron mejor\u00eda tras el tratamiento, debido a la baja tolerancia de la retina a la isquemia; de los 142 casos estudiados, solo 33 pacientes experimentaron alguna mejor\u00eda, aunque la agudeza visual continu\u00f3 siendo limitada (11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, no existe un protocolo estandarizado para el tratamiento de la p\u00e9rdida de visi\u00f3n por embolia periocular de AH. Las opciones de tratamiento var\u00edan significativamente, y, como mencionado anteriormente, los casos de \u00e9xito son sumamente infrecuentes. Primeramente, se administran hipotensores oculares como manitol 250 mL IV (a pasar en 1 hora), acetazolamida 500 mg VO y gotas de timolol, brimonidina o brinzolamida. El masaje ocular puede ayudar a reducir la presi\u00f3n intraocular (6, 11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diluci\u00f3n y la inyecci\u00f3n de hialuronidasa se hace igual que en los casos de isquemia cut\u00e1nea. Si el m\u00e9dico cuenta con experiencia en inyecci\u00f3n retrobulbar, puede realizarse una inyecci\u00f3n lenta de 800 unidades de hialuronidasa en el tercio temporal inferior de la \u00f3rbita, aunque no existen pruebas contundentes de su efectividad. Estudios in vitro han evidenciado que la hialuronidasa no logra penetrar la vaina del nervio \u00f3ptico ni la pared arterial, lo que limita su capacidad para disolver \u00e9mbolos (6, 11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente paso en el manejo de esta complicaci\u00f3n es la administraci\u00f3n de aspirina 300 mg SL, dexametasona 8 mg IM, ibuprofeno 600 mg VO y vasodilatadores. Se pueden considerar vasodilatadores, aunque su efectividad no est\u00e1 comprobada. Es importante referir al paciente a un oftalm\u00f3logo para realizar maniobras m\u00e1s especializadas de descompresi\u00f3n ocular (6, 11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los casos reportados son limitados, se ha documentado que el material inyectado puede ingresar al sistema venoso, migrar a trav\u00e9s de la circulaci\u00f3n y, potencialmente, alcanzar los pulmones, provocando un embolismo. Este riesgo aumenta en las regiones faciales con venas grandes, como la zona temporal, donde se localiza la vena temporal media. Los s\u00edntomas y signos de un embolismo pulmonar pueden presentarse de manera s\u00fabita y son variados, incluyendo disnea, dolor tor\u00e1cico, tos, cianosis y taquicardia. El diagn\u00f3stico se basa en la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica y, eventualmente, en la realizaci\u00f3n de una tomograf\u00eda computarizada de t\u00f3rax con contraste. El manejo en una consulta de medicina est\u00e9tica se basa en medidas de soporte y traslado a un centro de salud especializado para recibir tratamiento adecuado (11-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>FACTORES DE RIESGO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los factores que le otorgan a un paciente una mayor probabilidad de desarrollar alg\u00fan efecto adverso se pueden simplificar y agrupar en en tres grandes categor\u00edas; aquellos relacionados con el paciente, aquellos relacionados con el producto y aquellos relacionados con el procedimiento (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores relacionados con el paciente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es fundamental realizar un historial cl\u00ednico exhaustivo de las enfermedades sist\u00e9micas,\u00a0 medicaci\u00f3n actual, alergias, condiciones cut\u00e1neas y tratamientos est\u00e9ticos previos que el paciente se haya realizado para poder predecir y prevenir efectos adversos (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Antecedentes personales patol\u00f3gicos <\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una proporci\u00f3n considerable de pacientes que presentan reacciones adversas a los rellenos d\u00e9rmicos tambi\u00e9n padece enfermedades autoinmunes. La presencia activa de patolog\u00edas como artritis reumatoide, artritis psori\u00e1sica, esclerodermia, enfermedad de Hashimoto o lupus eritematoso sist\u00e9mico (LES) se considera, en general, una contraindicaci\u00f3n para el uso de rellenos. De manera similar, patolog\u00edas sist\u00e9micas como hipertensi\u00f3n arterial o diabetes mellitus tipo 2 mal controlada representan factores de riesgo que aconsejan evitar este tipo de tratamiento (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las afecciones inflamatorias de la piel, como el acn\u00e9, la ros\u00e1cea y la dermatitis, alteran la barrera cut\u00e1nea, facilitando la entrada de agentes infecciosos y el desarrollo de infecciones. Debido a que estas patolog\u00edas afectan una superficie cut\u00e1nea m\u00e1s amplia de lo que se observa cl\u00ednicamente, es prudente posponer el tratamiento al menos 4 semanas en pacientes con enfermedad activa, permiti\u00e9ndo as\u00ed la restauraci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea. De manera similar, en el caso de la zona de los labios, es oportuno retrasar el procedimiento en pacientes con herpes labial activo. En aquellos con antecedentes de herpes, se sugiere un tratamiento profil\u00e1ctico con aciclovir (400 mg dos veces al d\u00eda) o valaciclovir (500 mg dos veces al d\u00eda), comenzando un d\u00eda antes del tratamiento y continuando durante 5 d\u00edas (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al uso de medicamentos, el empleo de inmunosupresores, inmunoterapia o anticoagulantes aumenta el riesgo de complicaciones. Los inmunosupresores incrementan la susceptibilidad a infecciones, la inmunoterapia puede inducir reacciones inflamatorias exageradas y los anticoagulantes incrementan el riesgo de hematomas tras el procedimiento (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Antecedentes personales no patol\u00f3gicos<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es fundamental considerar si el paciente es fumador, ya que el consumo de nicotina interfiere con los procesos de coagulaci\u00f3n y cicatrizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, cualquier alergia o hipersensibilidad documentada a los componentes del relleno, incluyendo la lidoca\u00edna utilizada como anest\u00e9sico, constituye una contraindicaci\u00f3n (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Antecedentes m\u00e9dico-est\u00e9ticos<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es fundamental indagar sobre los tratamientos previos con rellenos que el paciente haya recibido, as\u00ed como sobre cualquier complicaci\u00f3n asociada. Los rellenos permanentes, como los de silicona y poliacrilamida, presentan un mayor riesgo de infecci\u00f3n e inflamaci\u00f3n cuando se combinan con nuevos rellenos, lo que puede resultar en la formaci\u00f3n de granulomas. Por esta raz\u00f3n, estos materiales constituyen una contraindicaci\u00f3n para el uso de nuevos rellenos. Adem\u00e1s, es importante enfatizar que no se recomienda la superposici\u00f3n de diferentes marcas de geles de AH (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores relacionados con el producto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El producto no deber\u00eda modificarse qu\u00edmicamente al punto de que deje de ser reconocido como AH, ya que esto podr\u00eda causar reacciones de cuerpo extra\u00f1o. Adem\u00e1s, otros factores inherentes a cada producto, como las posibles impurezas introducidas durante los procesos de reticulaci\u00f3n y biofermentaci\u00f3n, la concentraci\u00f3n y las caracter\u00edsticas de las part\u00edculas (como el \u00e1rea superficial y la carga), tambi\u00e9n influyen en su seguridad (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El AH de bajo peso molecular (AHBPM) tiene la particularidad de alertar al sistema inmunol\u00f3gico sobre posibles da\u00f1os en los tejidos e inducir una respuesta proinflamatoria en los macr\u00f3fagos. Debido a esto, est\u00e1 asociado con una mayor incidencia de complicaciones al\u00e9rgicas e inflamatorias. Algunos rellenos de AH que contienen hasta un 90% de AHBPM, conllevan un riesgo de efectos adversos que var\u00eda entre el 0.5% y el 4%, un porcentaje mayor que el observado con otros tipos de geles. Entre los rellenos de AH m\u00e1s recientes, los que contienen AHBPM presentan la mayor incidencia de complicaciones, especialmente la formaci\u00f3n de n\u00f3dulos (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Factores relacionados con el procedimiento <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el historial del paciente y el material inyectado pueden influir significativamente en la aparici\u00f3n de complicaciones, la mayor\u00eda de ellas dependen principalmente de la t\u00e9cnica empleada. Los errores t\u00e9cnicos comunes que llevan a complicaciones incluyen el volumen inadecuado (exceso o insuficiencia), la profundidad incorrecta (demasiado superficial o profunda) y una ubicaci\u00f3n err\u00f3nea (anatom\u00eda desfavorable o incorrecta) (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la t\u00e9cnica as\u00e9ptica ineficaz est\u00e1 identificada como el mayor factor de riesgo para el desarrollo de complicaciones infecciosas. Aunque la esterilizaci\u00f3n completa de la piel es imposible debido a la presencia de bacterias en sus capas profundas, inaccesibles para los antis\u00e9pticos t\u00f3picos, mantener una t\u00e9cnica as\u00e9ptica estricta es imprescindible (7, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este trabajo ofrece una gu\u00eda actualizada respaldada por la evidencia cient\u00edfica m\u00e1s reciente, para el manejo y la prevenci\u00f3n de los efectos adversos asociados a la inyecci\u00f3n de AH. Se han clasificado estos efectos en dos categor\u00edas principales (no vasculares y vasculares) y se han presentado diversas opciones terap\u00e9uticas junto a estrategias espec\u00edficas de prevenci\u00f3n, destacando la relevancia de una t\u00e9cnica precisa y un conocimiento anat\u00f3mico profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los avances en la identificaci\u00f3n de factores de riesgo y en el perfeccionamiento de las t\u00e9cnicas de inyecci\u00f3n de AH, persiste la necesidad de protocolos estandarizados para abordar complicaciones graves, como la ceguera o la necrosis cut\u00e1nea. Por ello, resulta fundamental profundizar en investigaciones que conduzcan al desarrollo de gu\u00edas consensuadas y validadas, con el fin de optimizar la seguridad de este procedimiento y reducir la incidencia de efectos adversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ANEXOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 1.<\/strong> Clasificaci\u00f3n de los efectos adversos de los rellenos de AH (4).<\/p>\n<table width=\"657\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"438\"><strong>Efectos adversos no vasculares <\/strong><\/td>\n<td rowspan=\"2\" width=\"219\"><strong>Efectos adversos vasculares<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\"><strong>Tempranos<\/strong><\/td>\n<td width=\"219\"><strong>Tard\u00edos<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\">Dolor<\/td>\n<td width=\"219\">Infecciones<\/td>\n<td width=\"219\">Isquemia cut\u00e1nea<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\">Eritema<\/td>\n<td width=\"219\">N\u00f3dulos<\/td>\n<td width=\"219\">Ceguera<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\">Edema<\/td>\n<td width=\"219\">Granulomas<\/td>\n<td width=\"219\">Embolismo pulmonar<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\">Equimosis<\/td>\n<td width=\"219\">Efecto Tyndall<\/td>\n<td width=\"219\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"219\"><\/td>\n<td width=\"219\">Da\u00f1o nervioso<\/td>\n<td width=\"219\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 2. <\/strong>Manejo de los efectos adversos no vasculares tempranos (4-6).<\/p>\n<table width=\"650\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Efecto adverso<\/strong><\/td>\n<td width=\"429\"><strong>Consideraciones<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Dolor<\/strong><\/td>\n<td width=\"429\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El manejo se basa en medidas preventivas:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hielo local o anestesia t\u00f3pica<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Emplear agujas de calibre peque\u00f1o<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inyectar el gel lentamente<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Emplear dispositivos vibratorios<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Eritema<\/strong><\/td>\n<td width=\"429\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Suele ser transitorio y autolimitado<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Equimosis<\/strong><\/td>\n<td width=\"429\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El manejo se basa en medidas preventivas:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presi\u00f3n local<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Compresas fr\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cremas con vitamina K<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"110\"><strong>Edema<\/strong><\/td>\n<td width=\"111\"><strong>No <\/strong><\/p>\n<p><strong>hipersensible<\/strong><\/td>\n<td width=\"429\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El manejo se basa en la aplicaci\u00f3n de hielo local<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"111\"><strong>Hipersensible <\/strong><\/td>\n<td width=\"429\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antishitam\u00ednicos VO o IM<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Si<\/em> hay desarrollo de <strong>anafilaxia:<\/strong><\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adrenalina 1 mg\/mL IM<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dexametasona 8 mg IM<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hidrocortisona 100 mg IV<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Prometazina 50 mg IV<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salbutamol 100 mcg\/dosis<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 3. <\/strong>Manejo de los efectos adversos no vasculares tardios (4-8).<\/p>\n<table width=\"646\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Efecto adverso<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\"><strong>Consideraciones<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Infecci\u00f3n bacteriana<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00f3pico:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mupirocina c\/8 horas x 7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c1cido fus\u00eddico c\/ 8 horas x 7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oral:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Amoxicilina\/clavul\u00e1nico 875\/125 mg c\/8 horas x 5-7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Clindamicina 300 mg c\/8 horas x 5-7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Moxifloxacino 400 mg\/d\u00eda x 5-7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Si<\/em> hay formaci\u00f3n de <strong>absceso: <\/strong><\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Incisi\u00f3n, drenaje y cultivo<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antibioticoterapia dirigida<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"110\"><strong>Infecci\u00f3n viral<\/strong><\/td>\n<td width=\"111\"><strong>VHS-1<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00f3pico:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aciclovir 5% c\/3 horas x 5 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oral:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aciclovir 400 mg cinco veces al d\u00eda x 5-7 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valaciclovir 500 mg c\/12 horas x 5-7 d\u00edas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"111\"><strong>VHZ<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oral:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aciclovir 800 mg cinco veces al d\u00eda x 7-10 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valaciclovir 1 g c\/12 horas x 7-10 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 AINEs\/paracetamol<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gabapentina o pregabalina<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>N\u00f3dulos<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Compresas fr\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Subcut\u00e1neo:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hialuronidasa 5-15 unidades<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Triamcinolona 0.2 mL (5 mg\/mL)<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oral:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 AINEs\/paracetamol<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Granulomas<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Compresas fr\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Subcut\u00e1neo:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Triamcinolona 0.2 mL (30 mg\/mL)<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5-fluouracilo (50-250 mg\/mL)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Efecto Tyndall<\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Compresas fr\u00edas<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Subcut\u00e1neo:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hialuronidasa 10-75 unidades<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Da\u00f1o nervioso <\/strong><\/td>\n<td width=\"425\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Subcut\u00e1neo:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hialuronidasa 50-150 unidades<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Triamcinolona 0.2 mL (2.5-10 mg\/mL)<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oral:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gabapentina o pregabalina<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tabla 4. <\/strong>Manejo de los efectos adversos vasculares (6, 9-11, 13).<\/p>\n<table width=\"662\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Efecto adverso<\/strong><\/td>\n<td width=\"441\"><strong>Consideraciones<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"110\"><strong>Necrosis cut\u00e1nea<\/strong><\/td>\n<td width=\"111\">Evoluci\u00f3n<\/p>\n<p>&lt; 3 d\u00edas<\/td>\n<td width=\"441\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esquema hialuronidasa:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1500 U diluidas en 5 mL de NaCl 0.9%<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inyectar 500 U por zona<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Masajear y colocar compresas calientes<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manejo farmacol\u00f3gico:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aspirina 300 mg SL<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dexametasona 8 mg IM<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibuprofeno 600 mg VO<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reevaluar cada hora<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tratamiento ambulatorio:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aspirina 100 mg\/d\u00eda SL<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibuprofeno 600 mg c\/8 horas VO<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"111\">Evoluci\u00f3n<\/p>\n<p>&gt; 3 d\u00edas<\/td>\n<td width=\"441\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esquema hialuronidasa:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1500 U diluidas en 5 mL de NaCl 0.9%<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inyectar 500 U por zona<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Masajear y colocar compresas calientes<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manejo farmacol\u00f3gico:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aspirina 300 mg SL<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dexametasona 8 mg IM<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibuprofeno 600 mg VO<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Diltiazem 30 mg VO<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pentoxifilina 400 mg VO<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reevaluar cada hora<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tratamiento ambulatorio:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aspirina 100 mg\/d\u00eda SL<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibuprofeno 600 mg c\/8 horas VO<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Prednisona 20 mg\/d\u00eda VO x 5 d\u00edas<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Amoxicilina-clavul\u00e1nico 875\/125 mg c\/12 horas VO x 7 d\u00edas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Ceguera<\/strong><\/td>\n<td width=\"441\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esquema hialuronidasa:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1500 U diluidas en 5 mL de NaCl 0.9%<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inyectar 500 U por zona<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Masajear y colocar compresas calientes<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manejo farmacol\u00f3gico:<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Manitol 250 mL IV<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acetazolamida 500 mg VO<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gotas de timolol<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aspirina 300 mg SL<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dexametasona 8 mg IM<\/p>\n<p>\u25cb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibuprofeno 600 mg VO<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Referir a Oftalmolog\u00eda<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"221\"><strong>Embolismo pulmonar<\/strong><\/td>\n<td width=\"441\">\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Control de signos vitales y manejo de v\u00eda a\u00e9rea<\/p>\n<p>\u25cf\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Traslado a Servicio de Emergencias<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Shin J-W, Kwon S-H, Choi J-Y, Na J-I, Huh C-H, Choi H-R, et al. Molecular mechanisms of dermal aging and antiaging approaches. International Journal of Molecular Sciences. 2019 Apr 29;20(9). doi:10.3390\/ijms20092126<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Agarwal G, K. V. K, Prasad SB, Bhaduri A, Jayaraman G. Biosynthesis of hyaluronic acid polymer. Scientific Reports. 2019 Aug 29;9(1). doi:10.1038\/s41598-019-48878-8<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Serra M, Casas A, Toubarro D, Barros AN, Teixeira JA. Microbial hyaluronic acid production: A Review. Molecules. 2023 Feb 23;28(5). doi:10.3390\/molecules28052084<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Colon J, Mirkin S, Hardigan P, Elias MJ, Jacobs RJ. Adverse events reported from hyaluronic acid dermal filler injections to the facial region: A systematic review and meta-analysis. Cureus. 2023 Apr 29; doi:10.7759\/cureus.38286<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Singh K, Nooreyezdan S. Nonvascular complications of injectable fillers &#8211; prevention and management. Indian Journal of Plastic Surgery. 2020 Dec 24;53(3). doi:10.1055\/s-0040-1721872<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Fakih-Gomez N, Porcar Plana CA, Verano-Garcia A, Mu\u00f1oz-Gonzalez C, Kadouch J. Updated filler emergency kit: Next-generation emergency solution. Aesthetic Plastic Surgery. 2023 Nov 13;48(6). doi:10.1007\/s00266-023-03722-3<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Baranska-Rybak W, Lajo-Plaza JV, Walker L, Alizadeh N. Late-onset reactions after hyaluronic acid dermal fillers: A consensus recommendation on etiology, prevention and management. Dermatology and Therapy. 2024 Jun 22;14(7). doi:10.1007\/s13555-024-01202-3<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kroumpouzos G, Treacy P. Hyaluronidase for dermal filler complications: Review of applications and dosage recommendations. JMIR Dermatology. 2024 Jan 17;7. doi:10.2196\/50403<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soares DJ. The pathophysiology and molecular mechanisms of HA filler-induced vascular occlusion \u2014implications for therapeutic interventions. Molecules. 2022 Aug 24;27(17). doi:10.3390\/molecules27175398<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Goodman GJ, Liew S, Callan P, Hart S. Facial Aesthetic Injections in clinical practice: Pretreatment and posttreatment consensus recommendations to minimise adverse outcomes. Australasian Journal of Dermatology. 2020 Mar 22;61(3):217\u201325. doi:10.1111\/ajd.13273<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u200b\u200bWitmanowski H, B\u0142ochowiak K. Another face of dermal fillers. Advances in Dermatology and Allergology. 2020;37(5). doi:10.5114\/ada.2019.82859<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hong G-W, Hu H, Chang K, Park Y, Lee KW, Chan LK, et al. Adverse effects associated with dermal filler treatments: Part II vascular complications. Diagnostics. 2024 Jul 18;14(14). doi:10.3390\/diagnostics14141555<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Zhuang J, Zheng Q, Su X, Jiang L, Hu J. Clinical manifestations and prognosis of embolism caused by filler injection in different facial regions. Plastic and Reconstructive Surgery &#8211; Global Open. 2023 Aug;11(8). doi:10.1097\/gox.0000000000005225<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia Vol. XX; n\u00ba 06; 234<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[],"class_list":["post-80192","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cirugia-plastica-estetica-reparadora","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.2 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia Vol. XX; n\u00ba 06;\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial\",\"datePublished\":\"2025-03-25T17:44:33+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/\"},\"wordCount\":6448,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Cirug\u00eda Pl\u00e1stica, Est\u00e9tica y Reparadora\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/\",\"name\":\"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2025-03-25T17:44:33+00:00\",\"description\":\"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia Vol. XX; n\u00ba 06;\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cirug\u00eda Pl\u00e1stica, Est\u00e9tica y Reparadora\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/publicaciones\\\/cirugia-plastica-estetica-reparadora\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/author\\\/pmedadmin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial","description":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia Vol. XX; n\u00ba 06;","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial","datePublished":"2025-03-25T17:44:33+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/"},"wordCount":6448,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"articleSection":["Cirug\u00eda Pl\u00e1stica, Est\u00e9tica y Reparadora"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/","name":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2025-03-25T17:44:33+00:00","description":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial Autora principal: Paulina Alvarado S\u00f3ffia Vol. XX; n\u00ba 06;","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/efectos-adversos-asociados-al-uso-de-rellenos-de-acido-hialuronico-en-medicina-estetica-facial\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cirug\u00eda Pl\u00e1stica, Est\u00e9tica y Reparadora","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/cirugia-plastica-estetica-reparadora\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Efectos adversos asociados al uso de rellenos de \u00e1cido hialur\u00f3nico en medicina est\u00e9tica facial"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":3257,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80192"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80194,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80192\/revisions\/80194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}