{"id":80595,"date":"2025-04-14T18:55:08","date_gmt":"2025-04-14T16:55:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=80595"},"modified":"2025-04-13T09:16:22","modified_gmt":"2025-04-13T07:16:22","slug":"rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/","title":{"rendered":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autora principal:<\/strong> Alexia Samantha Gray Ortega<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 07; 325<!--more--><\/p>\n<p><strong>Rosacea: Causes, symptoms, and treatments for healthy skin<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fecha de recepci\u00f3n:<\/strong> 10 de marzo de 2025<br \/>\n<strong>Fecha de aceptaci\u00f3n:<\/strong> 9 de abril de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XX. N\u00famero 07 Primera quincena de abril de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 07; 325<\/p>\n<p><strong>Autores:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Alexia Samantha Gray Ortega. M\u00e9dica Cirujana. Investigadora independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0003-9231-2377\">https:\/\/orcid.org\/0009-0003-9231-2377<\/a><\/li>\n<li>Betzi Alejandra Montero Jim\u00e9nez. M\u00e9dica Cirujana. Investigadora independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0000-2081-1933\">https:\/\/orcid.org\/0009-0000-2081-1933<\/a><\/li>\n<li>Nancy Elena Ram\u00edrez Varela. M\u00e9dica Cirujana. Investigadora independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica. <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0009-0001-3005-3408\">https:\/\/orcid.org\/0009-0001-3005-3408<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> <em>Ros\u00e1cea, inflamaci\u00f3n, eritema, telangiectasia, p\u00e1pulas, p\u00fastulas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Key words:<\/strong><em> Rosacea, inflammation, erythema, telangiectasia, papules, pustules.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Resumen:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La ros\u00e1cea es una afecci\u00f3n cut\u00e1nea inflamatoria cr\u00f3nica que se manifiesta con eritema facial, telangiectasia, p\u00e1pulas y p\u00fastulas, afectando entre el 1% y el 20% de la poblaci\u00f3n mundial. Su impacto en la calidad de vida es significativo, generando problemas psicosociales como ansiedad y aislamiento social, adem\u00e1s de una carga econ\u00f3mica derivada del tratamiento y la posible p\u00e9rdida de productividad laboral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su desarrollo se debe a una interacci\u00f3n compleja de factores gen\u00e9ticos, ambientales, inmunol\u00f3gicos, microbianos y neurovasculares. Entre los factores de riesgo se incluyen la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, la exposici\u00f3n a desencadenantes como el sol y el estr\u00e9s, y la desregulaci\u00f3n inmunitaria. Se ha vinculado la ros\u00e1cea con niveles de vitamina D, la microbiota cut\u00e1nea (especialmente \u00e1caros Demodex) y el eje intestino-piel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen cuatro subtipos principales: la ros\u00e1cea eritematotelangiect\u00e1sica, caracterizada por enrojecimiento y vasos sangu\u00edneos visibles; la papulopustulosa, con p\u00e1pulas inflamatorias; la fimatosa, con engrosamiento cut\u00e1neo; y la ocular, que afecta los ojos. Su diagn\u00f3stico se basa en la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica, diferenci\u00e1ndola de otras afecciones dermatol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tratamiento incluye opciones t\u00f3picas como metronidazol e ivermectina, antibi\u00f3ticos orales como doxiciclina y, en casos graves, isotretino\u00edna. Tambi\u00e9n se emplean terapias con l\u00e1ser y medidas preventivas como la protecci\u00f3n solar y el uso de productos adecuados para la piel. La dieta, el alcohol y el estr\u00e9s pueden influir en la evoluci\u00f3n de la enfermedad, por lo que un enfoque integral es clave en su manejo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Abstract:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosacea is a chronic inflammatory skin condition that manifests with facial erythema, telangiectasia, papules and pustules, affecting between 1% and 20% of the world&#8217;s population. Its impact on quality of life is significant, generating psychosocial problems such as anxiety and social isolation, as well as an economic burden derived from treatment and possible loss of work productivity.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Its development is due to a complex interaction of genetic, environmental, immunological, microbial and neurovascular factors. Risk factors include genetic predisposition, exposure to triggers such as sun and stress, and immune dysregulation. Rosacea has been linked to vitamin D levels, skin microbiota (especially Demodex mites) and the gut-skin axis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>There are four main subtypes: erythematotelangiectatic rosacea, characterized by redness and visible blood vessels; papulopustular, with inflammatory papules; phymatous, with skin thickening; and ocular, which affects the eyes. Its diagnosis is based on clinical evaluation, differentiating it from other dermatological conditions.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Treatment includes topical options such as metronidazole and ivermectin, oral antibiotics such as doxycycline and, in severe cases, isotretinoin. Laser therapies and preventive measures such as sun protection and the use of appropriate skin products are also used. Diet, alcohol and stress can influence the evolution of the disease, so a comprehensive approach is key to its management.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los autores de este manuscrito declaran que:<\/p>\n<p>Todos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La ros\u00e1cea es una afecci\u00f3n cut\u00e1nea inflamatoria cr\u00f3nica que se manifiesta a trav\u00e9s de eritema facial, telangiectasia, p\u00e1pulas, p\u00fastulas y, en algunos casos, manifestaciones oculares. Esta condici\u00f3n afecta a un porcentaje significativo de la poblaci\u00f3n mundial, con estimaciones de prevalencia que var\u00edan entre el 1% y el 20%, dependiendo de la regi\u00f3n y la poblaci\u00f3n estudiada (1; 2). Comprender la ros\u00e1cea es esencial debido a su impacto en la calidad de vida de los pacientes, ya que puede generar consecuencias psicosociales notables, como la disminuci\u00f3n de la autoestima y el aislamiento social (3).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde una perspectiva cl\u00ednica, la ros\u00e1cea se caracteriza por una inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica que provoca diversas manifestaciones cut\u00e1neas, como eritema, telangiectasia, p\u00e1pulas y p\u00fastulas (1; 2). La patog\u00e9nesis de esta enfermedad involucra una interacci\u00f3n compleja entre factores gen\u00e9ticos, ambientales, inmunol\u00f3gicos, microbianos y neurovasculares (1).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La importancia de comprender la ros\u00e1cea radica en su impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. Las manifestaciones visibles de la enfermedad pueden provocar problemas psicosociales como ansiedad, depresi\u00f3n y aislamiento social (3). Adem\u00e1s del impacto emocional, la carga econ\u00f3mica de la ros\u00e1cea tambi\u00e9n es considerable. Los costos del tratamiento m\u00e9dico, combinados con la posible p\u00e9rdida de productividad laboral debido a la enfermedad, representan un factor a tener en cuenta en su manejo (4).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a la prevalencia de la ros\u00e1cea, los estudios han demostrado que la enfermedad afecta a una proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n mundial que oscila entre el 1% y el 20%, con una incidencia aproximada del 5,5% (1; 3). Esta variabilidad en la prevalencia se debe a diferencias en la metodolog\u00eda de los estudios, la poblaci\u00f3n analizada y la definici\u00f3n cl\u00ednica utilizada. Entre los factores de riesgo asociados a la ros\u00e1cea, se incluyen la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, la exposici\u00f3n a factores ambientales y la desregulaci\u00f3n de los sistemas inmunitario y neurovascular (1; 4). Es importante destacar que la enfermedad es m\u00e1s frecuente en personas con piel clara y suele agravarse debido a desencadenantes como la exposici\u00f3n solar, el estr\u00e9s y ciertos alimentos (4).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El objetivo de este art\u00edculo es proporcionar una comprensi\u00f3n integral de la ros\u00e1cea, abordando su definici\u00f3n, caracter\u00edsticas cl\u00ednicas, prevalencia y factores de riesgo. Adem\u00e1s, se busca resaltar el impacto de esta afecci\u00f3n en la calidad de vida de los pacientes, tanto a nivel f\u00edsico como psicosocial, y la carga econ\u00f3mica asociada. A trav\u00e9s de una revisi\u00f3n de la literatura cient\u00edfica reciente, se pretende profundizar en la compleja interacci\u00f3n de factores gen\u00e9ticos, ambientales, inmunol\u00f3gicos, microbianos y neurovasculares que contribuyen a su desarrollo, con el fin de mejorar el conocimiento sobre su manejo y tratamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Metodolog\u00eda: <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para el desarrollo de esta investigaci\u00f3n sobre la ros\u00e1cea y sus factores determinantes, se llev\u00f3 a cabo una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica exhaustiva con el objetivo de analizar las causas, caracter\u00edsticas cl\u00ednicas, factores desencadenantes, impacto psicol\u00f3gico y estrategias terap\u00e9uticas de la enfermedad. Esta revisi\u00f3n incluy\u00f3 aspectos clave como la clasificaci\u00f3n de los subtipos de ros\u00e1cea, los mecanismos inflamatorios involucrados, los factores ambientales y emocionales que agravan la condici\u00f3n, as\u00ed como las opciones de tratamiento disponibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para garantizar la calidad y relevancia de la informaci\u00f3n seleccionada, se consultaron bases de datos cient\u00edficas reconocidas, como PubMed, Scopus y Web of Science, debido a su prestigio y amplia cobertura en temas de dermatolog\u00eda, inmunolog\u00eda y terap\u00e9utica m\u00e9dica. Se establecieron rigurosos criterios de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n para la selecci\u00f3n de fuentes. Se incluyeron estudios publicados entre 2020 y 2025, en ingl\u00e9s o espa\u00f1ol, que abordaran los mecanismos fisiopatol\u00f3gicos de la ros\u00e1cea, los factores ambientales y emocionales implicados, el impacto en la calidad de vida y las opciones terap\u00e9uticas innovadoras. Se excluyeron investigaciones con datos incompletos, publicaciones duplicadas o aquellas sin revisi\u00f3n por pares. Para la b\u00fasqueda, se utilizaron palabras clave como: <em>Ros\u00e1cea, inflamaci\u00f3n, eritema, telangiectasia, p\u00e1pulas, p\u00fastulas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda inicial identific\u00f3 24 fuentes relevantes, entre las cuales se incluyeron art\u00edculos originales, revisiones sistem\u00e1ticas, estudios cl\u00ednicos y documentos de organismos especializados en dermatolog\u00eda. A partir de estas fuentes, se realiz\u00f3 un an\u00e1lisis detallado para extraer informaci\u00f3n sobre los diferentes subtipos de ros\u00e1cea, los factores internos y externos que la exacerban, las estrategias de manejo y los efectos emocionales en los pacientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis se llev\u00f3 a cabo utilizando enfoques cualitativos y comparativos. Se sintetizaron los hallazgos y se organizaron en categor\u00edas tem\u00e1ticas, lo que permiti\u00f3 identificar patrones comunes en la evoluci\u00f3n de la enfermedad, correlaciones con factores ambientales y emocionales, as\u00ed como la efectividad de diversas terapias. Este enfoque integral proporciona una visi\u00f3n estructurada del estado actual del conocimiento sobre la ros\u00e1cea y sus implicaciones cl\u00ednicas, destacando oportunidades para futuras investigaciones y el desarrollo de estrategias terap\u00e9uticas m\u00e1s precisas en dermatolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Causas y factores de riesgo:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La ros\u00e1cea es una afecci\u00f3n cut\u00e1nea inflamatoria multifactorial cuya aparici\u00f3n y progresi\u00f3n est\u00e1n influenciadas por una compleja interacci\u00f3n de factores gen\u00e9ticos, ambientales, inmunol\u00f3gicos y microbiol\u00f3gicos. Dentro de estos, la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica desempe\u00f1a un papel crucial, ya que diversos estudios han identificado la implicaci\u00f3n de genes relacionados con la respuesta inmunitaria en el desarrollo de la enfermedad (5). Adem\u00e1s, los factores ambientales, como los niveles de vitamina D, han sido objeto de estudio, y se ha encontrado que concentraciones s\u00e9ricas m\u00e1s altas de 25-hidroxivitamina D se asocian con un menor riesgo de desarrollar ros\u00e1cea, lo que sugiere un posible efecto protector de esta vitamina (6).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sistema inmunitario tambi\u00e9n juega un papel fundamental en la patog\u00e9nesis de la ros\u00e1cea, en particular a trav\u00e9s de la desregulaci\u00f3n de las v\u00edas de inflamaci\u00f3n neurog\u00e9nica. Se ha observado que ciertos mecanismos inmunol\u00f3gicos exacerban la inflamaci\u00f3n, lo que contribuye a la manifestaci\u00f3n de los s\u00edntomas caracter\u00edsticos de la enfermedad (7). Uno de los factores que agravan esta respuesta inmunitaria es la presencia de \u00e1caros Demodex, microorganismos que han sido vinculados con una mayor expresi\u00f3n de marcadores inflamatorios y, en consecuencia, con el agravamiento de la ros\u00e1cea (8).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el punto de vista gen\u00e9tico, estudios de asociaci\u00f3n de todo el genoma han permitido identificar la presencia de genes espec\u00edficos relacionados con la respuesta inmunitaria, lo que respalda la idea de que la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica es un factor determinante en la susceptibilidad a la ros\u00e1cea (5).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, los factores ambientales tambi\u00e9n tienen un impacto significativo en la ros\u00e1cea. Investigaciones recientes han demostrado que niveles elevados de vitamina D en el organismo pueden reducir el riesgo de padecer esta afecci\u00f3n, lo que sugiere que esta vitamina podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel protector. Sin embargo, la exposici\u00f3n a los rayos ultravioleta (UV) es un factor de riesgo que puede influir en el metabolismo de la vitamina D y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo de la ros\u00e1cea al inducir una respuesta inflamatoria exacerbada (6).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sistema inmunol\u00f3gico, adem\u00e1s de estar influenciado por factores gen\u00e9ticos y ambientales, tambi\u00e9n se ve afectado por la microbiota cut\u00e1nea. En este sentido, la ros\u00e1cea se ha asociado con una respuesta inmunitaria desequilibrada en la que la inflamaci\u00f3n neurog\u00e9nica desempe\u00f1a un papel crucial. La v\u00eda TRPV1-NGF-TrkA ha sido identificada como un mecanismo clave en la regulaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n en la piel de pacientes con ros\u00e1cea, lo que sugiere que la desregulaci\u00f3n de esta v\u00eda puede contribuir a la inflamaci\u00f3n persistente y a los cambios vasculares caracter\u00edsticos de la enfermedad (7).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, la relaci\u00f3n entre la ros\u00e1cea y la microbiota cut\u00e1nea ha sido ampliamente estudiada, y se ha encontrado que la presencia de \u00e1caros Demodex se asocia con un aumento de la inflamaci\u00f3n. Estos microorganismos pueden interactuar con el sistema inmunol\u00f3gico y agravar los s\u00edntomas de la enfermedad debido a su capacidad para estimular la respuesta inflamatoria (Lee et al., 2023). Adem\u00e1s, el eje intestino-piel ha cobrado relevancia en los estudios recientes, ya que se ha descubierto que la microbiota intestinal tambi\u00e9n puede influir en la salud cut\u00e1nea. Algunos g\u00e9neros bacterianos presentes en el intestino han mostrado efectos protectores contra la ros\u00e1cea, lo que indica que el equilibrio de la microbiota intestinal podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel en la regulaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n cut\u00e1nea (5; 8).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>S\u00edntomas y tipos de ros\u00e1cea:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>la ros\u00e1cea eritematotelangiect\u00e1sica (RET) es la forma m\u00e1s frecuente y se distingue por un enrojecimiento facial persistente acompa\u00f1ado de vasos sangu\u00edneos visibles, conocidos como telangiectasias. Este subtipo se asocia con un aumento de la perfusi\u00f3n sangu\u00ednea y una inflamaci\u00f3n cut\u00e1nea predominante en \u00e1reas como las mejillas y la frente. Estudios recientes han utilizado im\u00e1genes con contraste l\u00e1ser moteado para evaluar estos cambios vasculares, proporcionando evidencia sobre la alteraci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo en los pacientes con RET (9). La prevalencia de este subtipo es significativa, ya que afecta aproximadamente al 56,7% de las personas con ros\u00e1cea, lo que lo convierte en la forma m\u00e1s com\u00fan de la enfermedad (10).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro subtipo importante es la ros\u00e1cea papulopustulosa (RPP), que comparte algunas caracter\u00edsticas con el acn\u00e9 debido a la presencia de p\u00e1pulas y p\u00fastulas inflamatorias. A diferencia de la RET, que se caracteriza principalmente por alteraciones vasculares, la RPP se asocia con un incremento de la inflamaci\u00f3n y de la perfusi\u00f3n sangu\u00ednea en m\u00faltiples \u00e1reas del rostro, incluyendo la frente, las mejillas, la nariz y el ment\u00f3n (9). Este subtipo es tambi\u00e9n altamente prevalente, afectando al 43,2% de los pacientes con ros\u00e1cea (10). En t\u00e9rminos de tratamiento, se ha demostrado que el per\u00f3xido de benzoilo microencapsulado y la espuma de minociclina son opciones terap\u00e9uticas eficaces para reducir la inflamaci\u00f3n y mejorar la sintomatolog\u00eda en pacientes con RPP (11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, la ros\u00e1cea fimatosa es un subtipo menos frecuente pero con manifestaciones cut\u00e1neas m\u00e1s evidentes y progresivas. Se caracteriza por un engrosamiento de la piel, que suele presentarse con mayor frecuencia en la nariz, dando lugar a una condici\u00f3n conocida como rinofima. Este subtipo tiene una prevalencia del 7,4% entre los pacientes con ros\u00e1cea y es m\u00e1s com\u00fan en hombres, lo que sugiere un posible componente hormonal o gen\u00e9tico en su desarrollo (10).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, la ros\u00e1cea ocular es una variante de la enfermedad que afecta los ojos, provocando s\u00edntomas como sequedad, irritaci\u00f3n, sensaci\u00f3n de cuerpo extra\u00f1o y enrojecimiento ocular. A pesar de que suele ser menos conocida que las manifestaciones cut\u00e1neas, su impacto en la calidad de vida de los pacientes es significativo, ya que puede derivar en complicaciones si no se maneja adecuadamente. Se estima que la ros\u00e1cea ocular est\u00e1 presente en aproximadamente el 11,1% de los casos diagnosticados de ros\u00e1cea (10).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n cl\u00ednica de la ros\u00e1cea es fundamental para su diagn\u00f3stico preciso y la implementaci\u00f3n de un tratamiento adecuado. Este proceso comienza con una detallada recopilaci\u00f3n del historial del paciente, donde se consideran datos demogr\u00e1ficos y la sintomatolog\u00eda espec\u00edfica. Se ha observado que la ros\u00e1cea afecta con mayor frecuencia a mujeres de entre 30 y 50 a\u00f1os, y sus manifestaciones incluyen eritema facial persistente, p\u00e1pulas y p\u00fastulas, s\u00edntomas que pueden variar en intensidad y extensi\u00f3n seg\u00fan el subtipo de la enfermedad (11; 12).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los s\u00edntomas cl\u00ednicos, es esencial identificar los factores desencadenantes y exacerbantes de la afecci\u00f3n. Tradicionalmente, se ha documentado que la exposici\u00f3n al sol, los cambios bruscos de temperatura y el estr\u00e9s pueden agravar la ros\u00e1cea. Sin embargo, investigaciones recientes han se\u00f1alado otros desencadenantes menos estudiados, como la exposici\u00f3n al polen y la influencia de los cambios hormonales asociados con la menstruaci\u00f3n (12).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El impacto emocional y psicol\u00f3gico de la ros\u00e1cea tambi\u00e9n debe considerarse dentro de la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica, ya que esta afecci\u00f3n puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Se ha reportado que muchos pacientes experimentan ansiedad y depresi\u00f3n debido a la alteraci\u00f3n est\u00e9tica que provoca la ros\u00e1cea y al estigma social asociado con su apariencia (12).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los desaf\u00edos en el diagn\u00f3stico de la ros\u00e1cea es su diferenciaci\u00f3n con otras afecciones dermatol\u00f3gicas que pueden presentar s\u00edntomas similares. Por ejemplo, el acn\u00e9 y la ros\u00e1cea comparten la presencia de p\u00e1pulas y p\u00fastulas, pero la ros\u00e1cea se distingue por la ausencia de comedones y la presencia de eritema persistente y telangiectasias. De igual forma, el lupus eritematoso puede presentar un exantema malar que recuerda a la ros\u00e1cea, aunque en el lupus suelen existir s\u00edntomas sist\u00e9micos y marcadores serol\u00f3gicos espec\u00edficos que permiten diferenciar ambas enfermedades. Otra afecci\u00f3n a considerar en el diagn\u00f3stico diferencial es la dermatitis, que puede presentar lesiones eritematosas similares a las de la ros\u00e1cea, pero que generalmente incluyen prurito y est\u00e1n relacionadas con la exposici\u00f3n a al\u00e9rgenos (13).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En casos at\u00edpicos donde el diagn\u00f3stico cl\u00ednico no es concluyente, pueden emplearse pruebas complementarias para apoyar la identificaci\u00f3n de la ros\u00e1cea. Entre estas pruebas, los biomarcadores inflamatorios han sido objeto de estudio, con hallazgos que muestran niveles elevados de interleucina-1 beta (IL-1\u03b2), factor de necrosis tumoral alfa (TNF-\u03b1) y otras citocinas proinflamatorias en pacientes con ros\u00e1cea (3; 14).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro m\u00e9todo complementario que ha demostrado ser prometedor es la utilizaci\u00f3n de im\u00e1genes con contraste con l\u00e1ser moteado. Esta t\u00e9cnica no invasiva permite evaluar la perfusi\u00f3n sangu\u00ednea facial y diferenciar los subtipos de ros\u00e1cea a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de la din\u00e1mica del flujo sangu\u00edneo cut\u00e1neo (9).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, la medici\u00f3n de quimiocinas s\u00e9ricas ha emergido como un posible indicador de la gravedad de la ros\u00e1cea. Estudios recientes han encontrado que niveles elevados de quimiocinas como CCL3, CXCL8, CXCL9 y CXCL10 est\u00e1n correlacionados con una mayor intensidad de la inflamaci\u00f3n en pacientes con esta enfermedad, lo que sugiere su potencial utilidad como herramienta diagn\u00f3stica y pron\u00f3stica (5).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tratamientos disponibles:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los tratamientos t\u00f3picos m\u00e1s utilizados es el metronidazol, un agente con propiedades antiinflamatorias que ha demostrado ser eficaz en la reducci\u00f3n del eritema y las p\u00e1pulas inflamatorias caracter\u00edsticas de la ros\u00e1cea (2; 15). Su mecanismo de acci\u00f3n no solo ayuda a disminuir la inflamaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n contribuye a mejorar la funci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea. Otro agente ampliamente empleado es el \u00e1cido azelaico, el cual act\u00faa sobre diversas v\u00edas inflamatorias de la piel, logrando una disminuci\u00f3n de las lesiones y del enrojecimiento facial (3).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, la ivermectina se ha convertido en un tratamiento t\u00f3pico relevante debido a su capacidad para reducir la proliferaci\u00f3n de los \u00e1caros Demodex, microorganismos que desempe\u00f1an un papel en la patog\u00e9nesis de la ros\u00e1cea. Adem\u00e1s de su acci\u00f3n antiparasitaria, la ivermectina ha mostrado efectos antiinflamatorios, lo que la hace \u00fatil en el tratamiento de las lesiones inflamatorias asociadas con la enfermedad (3).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para los casos de ros\u00e1cea moderada a grave, se recurre a la terapia oral, en la que los antibi\u00f3ticos desempe\u00f1an un papel clave. La doxiciclina es uno de los antibi\u00f3ticos m\u00e1s utilizados, no tanto por su acci\u00f3n antibacteriana, sino por sus efectos antiinflamatorios, los cuales permiten controlar la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y reducir las manifestaciones cl\u00ednicas de la enfermedad (3).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los casos m\u00e1s graves y recalcitrantes de ros\u00e1cea, la isotretino\u00edna en dosis bajas representa una opci\u00f3n terap\u00e9utica eficaz. Este retinoide oral ha demostrado su capacidad para reducir significativamente las p\u00e1pulas, p\u00fastulas y el eritema persistente. Sin embargo, su uso requiere una monitorizaci\u00f3n estricta debido a los posibles efectos adversos, incluyendo alteraciones hep\u00e1ticas y sequedad extrema de la piel y las mucosas (16).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las opciones farmacol\u00f3gicas, las terapias basadas en l\u00e1ser y luz han cobrado relevancia en el manejo de la ros\u00e1cea. Estas t\u00e9cnicas, que incluyen la terapia con luz pulsada intensa y el l\u00e1ser vascular, han demostrado ser eficaces en la reducci\u00f3n del enrojecimiento facial y la telangiectasia, proporcionando una alternativa no farmacol\u00f3gica para los pacientes que buscan mejorar la apariencia de su piel. Al actuar sobre los vasos sangu\u00edneos dilatados y reducir la inflamaci\u00f3n, estos procedimientos pueden complementar las terapias t\u00f3picas y sist\u00e9micas, logrando un control m\u00e1s efectivo de la enfermedad (2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuidado dermatol\u00f3gico tambi\u00e9n es un pilar fundamental en el manejo de la ros\u00e1cea. La hidrataci\u00f3n adecuada y el uso de protecci\u00f3n solar son esenciales para mantener la barrera cut\u00e1nea en \u00f3ptimas condiciones y prevenir exacerbaciones. Los pacientes con ros\u00e1cea deben utilizar cremas hidratantes que refuercen la funci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea y filtros solares de amplio espectro para minimizar los efectos da\u00f1inos de la radiaci\u00f3n ultravioleta, un factor conocido por agravar la enfermedad (16).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, es fundamental elegir productos adecuados para el cuidado de la piel. Se recomienda el uso de productos no comedog\u00e9nicos, libres de fragancias e irritantes, ya que algunos ingredientes agresivos pueden desencadenar brotes o empeorar el enrojecimiento facial (15).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Factores desencadenantes y prevenci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El estilo de vida y los factores ambientales desempe\u00f1an un papel fundamental en la manifestaci\u00f3n y exacerbaci\u00f3n de la ros\u00e1cea. Entre estos factores, la dieta y el consumo de alcohol han sido ampliamente estudiados debido a su influencia en la gravedad de la enfermedad. Se ha observado que ciertos alimentos pueden actuar como desencadenantes, mientras que otros pueden tener efectos beneficiosos. En un estudio, el 70,5% de los pacientes con ros\u00e1cea afirmaron que la alimentaci\u00f3n ten\u00eda un impacto significativo en la evoluci\u00f3n de su condici\u00f3n. En particular, los l\u00e1cteos, la carne y el alcohol han sido identificados como factores que pueden agravar los s\u00edntomas, mientras que una dieta rica en verduras, legumbres, pescado azul, aceite de oliva y frutos secos parece estar asociada con una mejor tolerancia cut\u00e1nea y una menor frecuencia de brotes (17).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El estr\u00e9s y los factores emocionales tambi\u00e9n han sido se\u00f1alados como desencadenantes clave de la ros\u00e1cea. La relaci\u00f3n entre el estr\u00e9s y la salud cut\u00e1nea est\u00e1 bien documentada, y en el caso de la ros\u00e1cea, el estr\u00e9s puede agravar los s\u00edntomas a trav\u00e9s de respuestas fisiol\u00f3gicas que afectan la funci\u00f3n de la piel. Los episodios de estr\u00e9s emocional pueden provocar un aumento del flujo sangu\u00edneo a la piel, lo que a su vez ocasiona enrojecimiento y exacerbaciones en los pacientes con ros\u00e1cea (18).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro factor ambiental de gran relevancia es la exposici\u00f3n al sol y las temperaturas extremas. Se ha identificado la radiaci\u00f3n UV como el principal desencadenante ambiental de la ros\u00e1cea, ya que induce inflamaci\u00f3n y enrojecimiento a trav\u00e9s de la activaci\u00f3n de procesos proinflamatorios en la piel . Adem\u00e1s, tanto el calor como el fr\u00edo extremos pueden afectar la funci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea y los vasos sangu\u00edneos, contribuyendo as\u00ed a la aparici\u00f3n de s\u00edntomas. La exposici\u00f3n prolongada a condiciones clim\u00e1ticas adversas puede provocar una respuesta exacerbada en la piel de los pacientes con ros\u00e1cea, lo que subraya la importancia del uso de protecci\u00f3n solar y de medidas que minimicen la exposici\u00f3n a temperaturas extremas (19<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El uso de cosm\u00e9ticos y productos irritantes representa otro factor que puede influir en el desarrollo y la gravedad de la ros\u00e1cea. Algunos productos para el cuidado de la piel contienen fragancias o productos qu\u00edmicos agresivos que pueden desencadenar reacciones adversas y provocar brotes. En este contexto, los compuestos naturales presentes en los productos dermatocosm\u00e9ticos han ganado popularidad, ya que suelen ser mejor tolerados y pueden ofrecer beneficios adicionales en el tratamiento de la ros\u00e1cea (19).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Impacto psicol\u00f3gico y calidad de vida:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El impacto psicol\u00f3gico de la ros\u00e1cea es significativo y puede afectar de manera profunda la calidad de vida de quienes padecen esta afecci\u00f3n. Diversos estudios han demostrado que los pacientes con ros\u00e1cea presentan una calidad de vida relacionada con la salud m\u00e1s baja en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n general. Esto se refleja en puntuaciones m\u00e1s bajas en el \u00cdndice de Calidad de Vida Dermatol\u00f3gica, una herramienta utilizada para evaluar la afectaci\u00f3n emocional y social de las enfermedades cut\u00e1neas (20).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El estr\u00e9s psicol\u00f3gico juega un papel importante en la evoluci\u00f3n de la ros\u00e1cea, ya que las enfermedades inflamatorias de la piel suelen estar estrechamente relacionadas con la salud mental. Se ha identificado que el estr\u00e9s puede exacerbar los s\u00edntomas de la ros\u00e1cea a trav\u00e9s de mecanismos neurobiol\u00f3gicos, que incluyen la activaci\u00f3n de citocinas proinflamatorias y la alteraci\u00f3n de la respuesta inmunitaria cut\u00e1nea. En este sentido, la relaci\u00f3n entre el estado emocional y la progresi\u00f3n de la enfermedad puede generar un c\u00edrculo vicioso en el que el estr\u00e9s agrava los s\u00edntomas, lo que a su vez contribuye a una mayor angustia psicol\u00f3gica (21).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los trastornos emocionales m\u00e1s frecuentes en pacientes con ros\u00e1cea se encuentran la ansiedad y la depresi\u00f3n, condiciones que no solo afectan el bienestar psicol\u00f3gico sino que tambi\u00e9n pueden influir en la percepci\u00f3n de los s\u00edntomas y en la respuesta al tratamiento. La carga emocional derivada de la ros\u00e1cea puede llevar a sentimientos de verg\u00fcenza, inseguridad y estigmatizaci\u00f3n, afectando la autoestima y promoviendo el aislamiento social (22).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dada la estrecha conexi\u00f3n entre la ros\u00e1cea y el bienestar psicol\u00f3gico, el apoyo emocional y el enfoque integral en el tratamiento resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes (20). La incorporaci\u00f3n de medidas de resultado informadas por los propios pacientes permite adaptar los tratamientos a sus necesidades individuales y optimizar la eficacia terap\u00e9utica (23). Adem\u00e1s, la Academia Europea de Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda recomienda la utilizaci\u00f3n de herramientas espec\u00edficas, como el \u00edndice de calidad de vida dermatol\u00f3gica y el ROSAQol, para evaluar el impacto del tratamiento en la calidad de vida y guiar la toma de decisiones cl\u00ednicas (24).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las experiencias y testimonios de pacientes con ros\u00e1cea destacan la importancia de abordar tanto los s\u00edntomas f\u00edsicos como los efectos psicol\u00f3gicos de la enfermedad. Muchos de ellos expresan sentimientos de estigmatizaci\u00f3n debido a la visibilidad de las lesiones en la piel, lo que puede generar incomodidad en interacciones sociales y en el \u00e1mbito laboral. Estas vivencias refuerzan la necesidad de un enfoque hol\u00edstico en el tratamiento, que no solo contemple estrategias m\u00e9dicas para el control de los s\u00edntomas, sino tambi\u00e9n intervenciones psicol\u00f3gicas y de apoyo que ayuden a mejorar la confianza y la adaptaci\u00f3n de los pacientes a su condici\u00f3n (23).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Conclusiones:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La ros\u00e1cea es una enfermedad inflamatoria cr\u00f3nica con una compleja interacci\u00f3n de factores gen\u00e9ticos, ambientales, inmunol\u00f3gicos y microbiol\u00f3gicos en su desarrollo. Su impacto va m\u00e1s all\u00e1 de los s\u00edntomas cut\u00e1neos, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes, con consecuencias emocionales, psicol\u00f3gicas y econ\u00f3micas. La carga de la enfermedad incluye ansiedad, depresi\u00f3n y aislamiento social, adem\u00e1s de los costos asociados con tratamientos y p\u00e9rdida de productividad laboral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n temprana y el diagn\u00f3stico diferencial de la ros\u00e1cea son fundamentales para su adecuado manejo, ya que puede confundirse con otras afecciones dermatol\u00f3gicas. Las opciones terap\u00e9uticas incluyen tratamientos t\u00f3picos como metronidazol, \u00e1cido azelaico e ivermectina, as\u00ed como terapias orales y procedimientos con l\u00e1ser para casos m\u00e1s avanzados. Un enfoque integral que combine farmacoterapia con cuidados dermatol\u00f3gicos y estrategias de prevenci\u00f3n puede mejorar la evoluci\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Factores como la exposici\u00f3n al sol, el estr\u00e9s, la dieta y los cambios hormonales pueden agravar la ros\u00e1cea, lo que resalta la importancia de la prevenci\u00f3n en su manejo. El uso de protecci\u00f3n solar, una alimentaci\u00f3n equilibrada y el control del estr\u00e9s pueden contribuir a reducir la frecuencia e intensidad de los brotes. Adem\u00e1s, la investigaci\u00f3n sobre el papel de la microbiota cut\u00e1nea e intestinal abre nuevas posibilidades para tratamientos m\u00e1s personalizados y eficaces en el futuro.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Yang F, Wang L, Song D, Zhang L, Wang X, Du D, et\u00a0al. Signaling pathways and targeted therapy for rosacea. Frontiers In Immunology [Internet]. 16 de septiembre de 2024;15. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fimmu.2024.1367994\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fimmu.2024.1367994<\/a><\/li>\n<li>Hua N, Chen J, Geng R, Sibbald RG, Sibbald C. Efficacy of Treatments in Reducing Facial Erythema in Rosacea: A Systematic Review. Journal Of Cutaneous Medicine And Surgery [Internet]. 31 de octubre de 2024; Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/12034754241287546\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/12034754241287546<\/a><\/li>\n<li>Geng R, Sood S, Hua N, Chen J, Sibbald RG, Sibbald C. Efficacy of Treatments in Reducing Inflammatory Lesion Count in Rosacea: A Systematic Review. Journal Of Cutaneous Medicine And Surgery [Internet]. 28 de mayo de 2024;28(4):352-9. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/12034754241253195\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/12034754241253195<\/a><\/li>\n<li>Fisher G, Travers J, Rohan C. Rosacea pathogenesis and therapeutics: current treatments and a look at future targets. Frontiers In Medicine [Internet]. 13 de diciembre de 2023;10. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmed.2023.1292722\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmed.2023.1292722<\/a><\/li>\n<li>Liu M, Lee J, Riley-Gillis B, Abbasi A, Waring J, Reppell M, et\u00a0al. LB1720 Genome-wide association study of rosacea finds enrichment in immune-related genes. Journal Of Investigative Dermatology [Internet]. 21 de agosto de 2023;143(9):B20. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jid.2023.06.097\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jid.2023.06.097<\/a><\/li>\n<li>Mao R, Zhou G, Jing D, Liu H, Shen M, Li J. Vitamin D Status, Vitamin D Receptor Polymorphisms, and the Risk of Incident Rosacea: Insights from Mendelian Randomization and Cohort Study in the UK Biobank. Nutrients [Internet]. 30 de agosto de 2023;15(17):3803. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/nu15173803\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/nu15173803<\/a><\/li>\n<li>Lee S, Kim J, Lee YI, Kim J, Choi YS, Ham S, et\u00a0al. Cutaneous neurogenic inflammation mediated by TRPV1\u2013NGF\u2013TRKA pathway activation in rosacea is exacerbated by the presence of Demodex mites. Journal Of The European Academy Of Dermatology And Venereology [Internet]. 22 de agosto de 2023b;37(12):2589-600. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.19449\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.19449<\/a><\/li>\n<li>S\u00e1nchez-Pellicer P, Eguren-Michelena C, Garc\u00eda-Gav\u00edn J, Llamas-Velasco M, Navarro-Moratalla L, N\u00fa\u00f1ez-Delegido E, et\u00a0al. Rosacea, microbiome and probiotics: the gut-skin axis. Frontiers In Microbiology [Internet]. 8 de enero de 2024;14. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmicb.2023.1323644\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmicb.2023.1323644<\/a><\/li>\n<li>Liao JF, Jiang XM, Xie Z, Lei H, Luo J, Lv Y, et\u00a0al. Exploring the efficacy of laser speckle contrast imaging in the stratified diagnosis of rosacea: a quantitative analysis of facial blood flow dynamics across varied regions. Frontiers In Immunology [Internet]. 23 de agosto de 2024;15. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fimmu.2024.1419005\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fimmu.2024.1419005<\/a><\/li>\n<li>Barakji YA, R\u00f8nnstad ATM, Christensen MO, Zachariae C, Wienholtz NKF, Halling AS, et\u00a0al. Assessment of Frequency of Rosacea Subtypes in Patients With Rosacea. JAMA Dermatology [Internet]. 6 de abril de 2022;158(6):617. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1001\/jamadermatol.2022.0526\">https:\/\/doi.org\/10.1001\/jamadermatol.2022.0526<\/a><\/li>\n<li>Del Rosso J, Baldwin H, Bhatia N, Chavda R, York JP, Harper J, et\u00a0al. A Review of the Diagnostic and Therapeutic Gaps in Rosacea Management: Consensus Opinion. Dermatology And Therapy [Internet]. 9 de enero de 2024;14(2):271-84. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s13555-023-01087-8\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s13555-023-01087-8<\/a><\/li>\n<li>Yamasaki K, Miyachi Y. Perspectives on rosacea patient characteristics and quality of life using baseline data from a phase 3 clinical study conducted in Japan. The Journal Of Dermatology [Internet]. 30 de septiembre de 2022;49(12):1221-7. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/1346-8138.16596\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/1346-8138.16596<\/a><\/li>\n<li>Woo YR, Kim HS. Deciphering Childhood Rosacea: A Comprehensive review. Journal Of Clinical Medicine [Internet]. 16 de febrero de 2024;13(4):1126. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/jcm13041126\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/jcm13041126<\/a><\/li>\n<li>Parraga SP, Feldman SR. Biomarkers for rosacea? Journal Of The European Academy Of Dermatology And Venereology [Internet]. 25 de mayo de 2024;38(6):993-4. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.20016\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.20016<\/a><\/li>\n<li>De Grau-Bassal G, Calpena-Campmany AC, Silva-Abreu M, Su\u00f1er-Carb\u00f3 J, Mallandrich-Miret M, Mart\u00ednez-Ruiz S, et\u00a0al. Emulgel Containing Metronidazole and Clindamycin for the Treatment of Rosacea. Pharmaceutics [Internet]. 27 de enero de 2025;17(2):168. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/pharmaceutics17020168\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/pharmaceutics17020168<\/a><\/li>\n<li>Desai S, Friedman A. 52965 Isotretinoin for Rosacea: A Systematic Review. Journal Of The American Academy Of Dermatology [Internet]. 1 de septiembre de 2024;91(3):AB245. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2024.07.975\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2024.07.975<\/a><\/li>\n<li>Guertler A, Volsky A, Eijkenboom Q, Fiedler T, French LE, Reinholz M. Dietary Patterns in Acne and Rosacea Patients\u2014A Controlled Study and Comprehensive Analysis. Nutrients [Internet]. 17 de octubre de 2023;15(20):4405. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/nu15204405\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/nu15204405<\/a><\/li>\n<li>Hu S, Anand P, Laughter M, Maymone MBC, Dellavalle RP. Holistic dermatology: An evidence-based review of modifiable lifestyle factor associations with dermatologic disorders. Journal Of The American Academy Of Dermatology [Internet]. 28 de abril de 2020;86(4):868-77. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2020.04.108\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2020.04.108<\/a><\/li>\n<li>Semenescu I, Similie D, Diaconeasa Z, Danciu C. Recent Advances in the Management of Rosacea through Natural Compounds. Pharmaceuticals [Internet]. 6 de febrero de 2024;17(2):212. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/ph17020212\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/ph17020212<\/a><\/li>\n<li>Chiu CW, Tsai J, Huang YC. Health-related Quality of Life of Patients with Rosacea: A Systematic Review and Meta-analysis of Real-world Data. Acta Dermato Venereologica [Internet]. 25 de junio de 2024;104:adv40053. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.2340\/actadv.v104.40053\">https:\/\/doi.org\/10.2340\/actadv.v104.40053<\/a><\/li>\n<li>Soares GB, Mahmoud O, Yosipovitch G, Mochizuki H. The mind\u2013skin connection: A narrative review exploring the link between inflammatory skin diseases and psychological stress. Journal Of The European Academy Of Dermatology And Venereology [Internet]. 4 de febrero de 2024;38(5):821-34. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.19813\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.19813<\/a><\/li>\n<li>Carter C, Martin K, Gordon C, Goulding JMR. Exploring the lived experience of women with rosacea: visible difference and psychological impact. British Journal Of Dermatology [Internet]. 28 de septiembre de 2021;186(2):366-7. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/bjd.20768\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/bjd.20768<\/a><\/li>\n<li>Heymann WR. Acne and rosacea therapies see the light. Journal Of The American Academy Of Dermatology [Internet]. 29 de julio de 2023;89(4):675-6. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2023.07.1019\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2023.07.1019<\/a><\/li>\n<li>Chernyshov PV, Finlay AY, Tomas\u2010Aragones L, Steinhoff M, Manolache L, Pustisek N, et\u00a0al. Quality of life measurement in rosacea. Position statement of the European Academy of Dermatology and Venereology Task Forces on Quality of Life and Patient Oriented Outcomes and Acne, Rosacea and Hidradenitis Suppurativa. Journal Of The European Academy Of Dermatology And Venereology [Internet]. 6 de febrero de 2023;37(5):954-64. Disponible en: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.18918\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jdv.18918<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable Autora principal: Alexia Samantha Gray Ortega Vol. XX; n\u00ba 07; 325<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[71],"tags":[],"class_list":["post-80595","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dermatologia-venereologia","no-featured-image-padding"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.2 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable Autora principal: Alexia Samantha Gray Ortega Vol. XX; n\u00ba 07; 325 Rosacea: Causes,\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Revista\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"ScholarlyArticle\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\"},\"headline\":\"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable\",\"datePublished\":\"2025-04-14T16:55:08+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/\"},\"wordCount\":5958,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/\",\"name\":\"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2025-04-14T16:55:08+00:00\",\"description\":\"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable Autora principal: Alexia Samantha Gray Ortega Vol. XX; n\u00ba 07; 325 Rosacea: Causes,\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/publicaciones\\\/dermatologia-venereologia\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com\",\"description\":\"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\",\"alternateName\":\"Revista de PortalesMedicos\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/wp-content\\\/uploads\\\/logorevista_negro.jpg\",\"width\":199,\"height\":65,\"caption\":\"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Revista\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/portalesmedicos\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revista-portalesmedicos.com\\\/revista-medica\\\/author\\\/pmedadmin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable","description":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable Autora principal: Alexia Samantha Gray Ortega Vol. XX; n\u00ba 07; 325 Rosacea: Causes,","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Revista","Tiempo de lectura":"25 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"ScholarlyArticle","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Revista","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e"},"headline":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable","datePublished":"2025-04-14T16:55:08+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/"},"wordCount":5958,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"articleSection":["Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/","name":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website"},"datePublished":"2025-04-14T16:55:08+00:00","description":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable Autora principal: Alexia Samantha Gray Ortega Vol. XX; n\u00ba 07; 325 Rosacea: Causes,","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rosacea-causas-sintomas-y-tratamientos-para-una-piel-saludable\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda","item":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/publicaciones\/dermatologia-venereologia\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Ros\u00e1cea: Causas, s\u00edntomas y tratamientos para una piel saludable"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#website","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","name":"Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com","description":"ISSN 1886-8924 - Publicaci\u00f3n de art\u00edculos, casos cl\u00ednicos, etc. de Medicina, Enfermer\u00eda y Ciencias de la Salud","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization"},"alternateName":"Revista de PortalesMedicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#organization","name":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com","alternateName":"Revista de PortalesMedicos","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/logorevista_negro.jpg","width":199,"height":65,"caption":"Revista Electr\u00f3nica de Portales Medicos.com"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/#\/schema\/person\/aff35293bfdd1e8bb11bc1d216ac2c6e","name":"Redacci\u00f3n Revista","sameAs":["https:\/\/x.com\/portalesmedicos"],"url":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/author\/pmedadmin\/"}]}},"views":1583,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80595"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80597,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80595\/revisions\/80597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}