{"id":81126,"date":"2025-05-19T18:03:05","date_gmt":"2025-05-19T16:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=81126"},"modified":"2025-05-15T20:57:07","modified_gmt":"2025-05-15T18:57:07","slug":"la-microbiota-intestinal-un-ya-no-tan-desconocido-protagonista-en-la-salud-de-las-personas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/la-microbiota-intestinal-un-ya-no-tan-desconocido-protagonista-en-la-salud-de-las-personas\/","title":{"rendered":"La Microbiota Intestinal: Un ya no tan desconocido protagonista en la salud de las personas"},"content":{"rendered":"<p><strong>La Microbiota Intestinal: Un ya no tan desconocido protagonista en la salud de las personas<\/strong><\/p>\n<p>Autor principal: Jos\u00e9 Rolando Dur\u00e1n Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 10; 490<!--more--><\/p>\n<p><strong>The Gut Microbiota: A no longer so unknown protagonist in people&#8217;s health<\/strong><\/p>\n<p>Fecha de recepci\u00f3n: 15 d abril de 2025<br \/>\nFecha de aceptaci\u00f3n: 13 de mayo de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com Volumen XX. N\u00famero 10 Segunda quincena de mayo de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 10; 490<\/p>\n<h2>Autores:<\/h2>\n<p>Jos\u00e9 Rolando Dur\u00e1n Rodr\u00edguez, M\u00e9dico Cirujano, Investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0003-8926-8352<\/p>\n<p>M\u00e9lany Mar\u00eda Villalobos Galagarza, M\u00e9dica Cirujana, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0002-3956-2150<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Ram\u00edrez Rojas, M\u00e9dico Cirujano, Investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0001-2488-2031<\/p>\n<p>Joseph Cruz Niebla, M\u00e9dico Cirujano, Investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0007-4398-1389<\/p>\n<p>Michelle Mu\u00f1oz Cisneros, M\u00e9dica Cirujana, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0003-1764-8639<\/p>\n<p>Carolina McLean Castro, M\u00e9dica Cirujana, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica, ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0005-8399-038<\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>La microbiota intestinal es un ecosistema diverso compuesto por diversas poblaciones de microorganismos. Juega un papel importante en procesos de digesti\u00f3n, metabolismo de l\u00edpidos, s\u00edntesis de nutrientes y amino\u00e1cidos, protecci\u00f3n contra pat\u00f3genos, modulaci\u00f3n del sistema inmune y m\u00e1s. La composici\u00f3n de la misma es \u00fanica para cada persona y se ve influenciada por factores gen\u00e9ticos y ambientales, en donde el tipo de dieta es uno de los factores m\u00e1s estudiados. Las dietas ricas en fibra, como la mediterr\u00e1nea, favorecen el desarrollo y mantenimiento de una microbiota saludable. Un microbioma en equilibrio, o eubiosis, produce postbi\u00f3ticos, de los cuales los m\u00e1s estudiados son los \u00e1cidos grasos de cadena corta, que son cruciales para la salud intestinal. Por otro lado, la disbiosis o p\u00e9rdida del equilibrio, por medio de producci\u00f3n de metabolitos y activaci\u00f3n v\u00edas proinflamatorias, se asocia con enfermedades como obesidad, diabetes, eccema, enfermedad inflamatoria intestinal, h\u00edgado graso y enfermedad cardiovascular. La creciente investigaci\u00f3n sugiere que el estado de la microbiota intestinal podr\u00eda ser un factor de riesgo modificable en la prevenci\u00f3n de estas enfermedades. Medidas como el uso de prebi\u00f3ticos y probi\u00f3ticos, ajustes en la dieta, ejercicio, trasplante fecal, y evitar factores de riesgo son clave para tratar la disbiosis, reducir la inflamaci\u00f3n y mejorar la salud, lo que podr\u00eda guiar futuros tratamientos preventivos y terap\u00e9uticos cardiovasculares.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Microbiota, Salud, Disbiosis, Enfermedad Cardiovascular, Dieta<\/p>\n<h2>Abstract:<\/h2>\n<p>The gut microbiota is a diverse ecosystem composed of diverse populations of microorganisms. It plays an important role in digestion, lipid metabolism, nutrient and amino acid synthesis, protection against pathogens, immune system modulation, and more. Its composition is unique to each person and is influenced by genetic and environmental factors, with diet being one of the most studied. High-fiber diets, such as the Mediterranean diet, promote the development and maintenance of a healthy microbiota. A balanced microbiome, or eubiosis, produces postbiotics, the most studied of which are short-chain fatty acids, which are crucial for gut health. On the other hand, dysbiosis, or loss of balance, through the production of metabolites and activation of proinflammatory pathways, is associated with diseases such as obesity, diabetes, eczema, inflammatory bowel disease, fatty liver disease, and cardiovascular disease. Growing research suggests that the state of the gut microbiota could be a modifiable risk factor in the prevention of these diseases. Measures such as the use of prebiotics and probiotics, dietary adjustments, exercise, fecal transplantation, and avoiding risk factors are key to treating dysbiosis, reducing inflammation, and improving health, which could guide future cardiovascular preventive and therapeutic treatments.<\/p>\n<h2>Keywords:<\/h2>\n<p>Microbiota, Health, Dysbiosis, Cardiovascular Disease, Diet<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La microbiota intestinal es un ecosistema heterog\u00e9neo compuesto de diversos microorganismos, dentro de los cuales se encuentran bacterias, hongos, eucariotas y virus [1]. La composici\u00f3n es \u00fanica para cada individuo y varia de persona a persona, se ve influenciada por factores gen\u00e9ticos, ambientales y sociales [2].<\/p>\n<p>Esta se comienza a formar de manera m\u00e1s concreta desde el momento en que el neonato pasa por el canal vaginal durante el parto [2]. Por lo que la modalidad de parto (ces\u00e1rea vrs parto vaginal) influye en el desarrollo inicial del microbioma intestinal del ser humano. Los nacidos por medio de ces\u00e1rea son m\u00e1s vulnerables a ser colonizados por microorganismos intrahospitalarios como los enterococos, enterobacter y klebsiella [2]. La composici\u00f3n final y similar que se trasladar\u00e1 a la vida adulta se establece alrededor de los 2 a\u00f1os de edad [1].<\/p>\n<p>Existen dos filos de bacterias predominantes: los Bacteroidetes y los Firmicutes. Estos conforman hasta un 90% de la microbiota intestinal de un individuo y adem\u00e1s de ser sumamente diversa, es una biblioteca gen\u00e9tica, conteniendo hasta 150 veces m\u00e1s genes que el propio genoma humano, por lo que se considera un segundo genoma [1].<\/p>\n<p>Este microbioma es considerado como un \u00f3rgano multifuncional m\u00e1s del cuerpo humano, ya que juega un papel fundamental en el procesamiento de alimentos, s\u00edntesis de nutrientes, protecci\u00f3n contra pat\u00f3genos e incluso se ve involucrado en la regulaci\u00f3n hormonal [3]. La interacci\u00f3n entre la misma y el hu\u00e9sped se considera una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica, que como bien ya se dijo es fundamental en procesos de digesti\u00f3n, absorci\u00f3n, metabolismo y almacenamiento de nutrientes [4, 5].<\/p>\n<p>La composici\u00f3n del microbioma se ve modificado por factores gen\u00e9ticos, ambientales y sociales. Dentro de estos factores destacan el estilo de vida, h\u00e1bitos alimenticios y dietarios, lugar de residencia, actividad f\u00edsica, exposici\u00f3n ambiental y a otros animales y temperatura [1,6]. Tambi\u00e9n ve afectada negativamente por factores intr\u00ednsecos y extr\u00ednsecos al cuerpo humano; algunos ejemplos son los ingredientes de la dieta, antibi\u00f3ticos, drogas y pesticidas [3].<\/p>\n<p>La eubiosis es el balance o estado de homeostasis entre la microbiota intestinal en un organismo sano y funcionando adecuadamente. Por otro lado, la disbiosis es la ruptura de este estado de homeostasis, en donde hay una reducci\u00f3n de la diversidad y\/o un desbalance en la estructura del microbioma, que frecuentemente se relaciona con estados de obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, atopia y problemas gastrointestinales como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) [1,5].<\/p>\n<p>La enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de muerte a nivel mundial, por lo que la creciente investigaci\u00f3n y asociaci\u00f3n con la microbiota intestinal y sus metabolitos como uno de los principales factores de riesgo modificables involucrados en el desarrollo y progresi\u00f3n de la enfermedad cardiovascular puede ser el secreto de un tratamiento m\u00e1s [6,7].<\/p>\n<h2>Metodolog\u00eda<\/h2>\n<p>Este es un art\u00edculo de revisi\u00f3n sobre la tem\u00e1tica de la microbiota intestinal y su relaci\u00f3n e impacto con la salud del hu\u00e9sped humano. Para ello se revisaron art\u00edculos publicados en bases de datos como PubMed, ScienceDirect y otros Journals internacionales que hablan sobre la microbiota intestinal, el rol de la misma en el individuo sano, los diferentes factores que pueden influir sobre la misma, estados de disbiosis y su relaci\u00f3n en el proceso fisiopatol\u00f3gico de enfermedades, centr\u00e1ndose principalmente en la enfermedad cardiovascular.<\/p>\n<h2>Discusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Los microorganismos que conforman el microbioma tienen la capacidad de realizar procesos metab\u00f3licos que el cuerpo humano no puede realizar por su propia cuenta; esto hace posible que micronutrientes como las vitaminas (Vitamina K), amino\u00e1cidos y minerales est\u00e9n disponibles para su uso [2].<\/p>\n<p>De aqu\u00ed surge el t\u00e9rmino de eje cerebro \u2013 intestino \u2013 microbiota. Esta relaci\u00f3n es bidireccional y es a trav\u00e9s de ella que se mantiene la homeostasis en el tracto digestivo [1]. Hay una respuesta a est\u00edmulos como el olfato y el sabor, los cuales activan nuestro sistema nervioso central (SNC), y este env\u00eda se\u00f1ales con el fin de estimular la actividad motora y redireccionar el flujo sangu\u00edneo al tracto gastrointestinal (TGI), preparando as\u00ed el ambiente para la digesti\u00f3n y la extracci\u00f3n de nutrientes.<\/p>\n<p>Por otro lado, la microbiota, a partir de esos sustratos provenientes de la dieta, produce mol\u00e9culas llamadas \u00abpostbi\u00f3ticos\u00bb, los cuales se definen como productos bacterianos metab\u00f3licamente activos [1]. Un ejemplo de estos son los \u00e1cidos grasos de cadena corta (AGCC), de los cuales se profundizar\u00e1 m\u00e1s adelante. Ahora se proceder\u00e1 a hablar sobre la funci\u00f3n del microbioma, sus principales postbi\u00f3ticos, factores que impactan positivamente y negativamente su homeostasis y su relaci\u00f3n con enfermedades, haciendo \u00e9nfasis en la enfermedad cardiovascular.<\/p>\n<h3>Funciones del microbioma \u00bfQu\u00e9 hacen estos microorganismos en nuestro cuerpo humano?<\/h3>\n<p>Como ya se mencion\u00f3 de manera introductoria, la microbiota desempe\u00f1a un papel fundamental en el metabolismo de elementos no digeribles provenientes de la dieta [2]. Ejemplo de esto es su funci\u00f3n en el metabolismo de carbohidratos no digeribles como la celulosa y la pectina. Adem\u00e1s, forma parte de procesos de emulsificaci\u00f3n y la absorci\u00f3n de \u00e1cidos biliares en el metabolismo lip\u00eddico.<\/p>\n<p>En el siguiente apartado se hablar\u00e1 sobre las diferentes funciones que tiene la microbiota intestinal en el organismo humano. Tanto una microbiota sana como la disbi\u00f3tica van a impactar procesos metab\u00f3licos y la salud del hu\u00e9sped. Como ya se mencion\u00f3, la disbiosis se define como una alteraci\u00f3n en la composici\u00f3n de la diversidad del microbioma y esta puede ser producto de alteraciones gen\u00e9ticas, cambios de dieta, uso de antibi\u00f3ticos, estr\u00e9s o infecciones [6].<\/p>\n<p>La disbiosis se caracteriza por la proliferaci\u00f3n de especies productoras de metabolitos primarios y secundarios con efecto proinflamatorio, los cuales impactan de manera negativa a \u00f3rganos como el h\u00edgado, coraz\u00f3n, cerebro y p\u00e1ncreas [6]. A nivel del TGl se ve involucrada en patolog\u00edas como la enfermedad de Crohn, sobrecrecimiento bacteriano a nivel del intestino delgado, c\u00e1ncer hep\u00e1tico y obesidad [8].<\/p>\n<h4>Protecci\u00f3n contra pat\u00f3genos<\/h4>\n<p>Cuando la microbiota est\u00e1 sana funciona como una barrera, la cual impide la adherencia de microorganismos pat\u00f3genos a la mucosa del TGI [2]. Se ha estudiado que poblaciones de bifidobacterium tienen la capacidad de reducir el pH intestinal, por medio de producci\u00f3n de \u00e1cido l\u00e1ctico mediante la fermentaci\u00f3n, lo que brinda protecci\u00f3n contra la colonizaci\u00f3n de pat\u00f3genos como la Escherichia coli [6].<\/p>\n<p>La secreci\u00f3n de metabolitos desempe\u00f1a un papel protector al prevenir la colonizaci\u00f3n por pat\u00f3genos facultativos como Shigella, Salmonella y Klebsiella [6]. La diversidad microbiana presente en el microbioma es la clave de su capacidad protectora, cuando esta se pierde, se lleva a disbiosis [5].<\/p>\n<h4>Modulaci\u00f3n del sistema inmune<\/h4>\n<p>La activaci\u00f3n y funcionamiento del tejido linfoide asociado al intestino (GALT) tambi\u00e9n depende del microbioma, lo cual es de suma importancia debido a que forma cerca del 70% del sistema inmune de una persona [1]. Adem\u00e1s los metabolitos producidos por la microbiota funcionan como mol\u00e9culas de se\u00f1alizaci\u00f3n, las cuales tienen funciones en potenciar el sistema inmune. Mucho de esto se basa en la hip\u00f3tesis de la regulaci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de oxitocina, la cual a\u00fan est\u00e1 en proceso de estudio [4]. Se ha demostrado la participaci\u00f3n del microbioma en el metabolismo del tript\u00f3fano, un amino\u00e1cido esencial en la inmunidad innata y en la diferenciaci\u00f3n de los linfocitos T helper (TH17) [6].<\/p>\n<p>Los procesos de disbiosis alteran la barrera intestinal, aumentando la permeabilidad de la misma, lo que resulta en la traslocaci\u00f3n bacteriana, en donde las gram negativas con sus lipopolisac\u00e1ridos (LPS) activan el sistema inmune y desencadenan respuestas de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica, lo que al final potencia patolog\u00edas como la dislipidemia, obesidad, resistencia a la insulina e h\u00edgado graso [2].<\/p>\n<p>A\u00fan hay mucha investigaci\u00f3n por realizar, pero estudios e hip\u00f3tesis recientes apuntan a que la sinergia desarrollada entre la microbiota intestinal y su hu\u00e9sped tiene participaci\u00f3n importante en la cicatrizaci\u00f3n de heridas, la salud mental, mejor\u00eda de funciones cognitivas y reducci\u00f3n del riesgo de obesidad [4].<\/p>\n<h3>Los postbi\u00f3ticos \u00bfCu\u00e1les son y que hacen los metabolitos producidos en el cuerpo?<\/h3>\n<p>Los postbi\u00f3ticos son mol\u00e9culas producidas por el microbioma a partir de los sustratos no digeribles obtenidos de la dieta, los cuales tienen la capacidad de alterar la permeabilidad de la pared intestinal y de estimular el sistema inmune [1]. Algunos ejemplos de estos son los AGCC, los \u00e1cidos biliares, y el N-\u00f3xido de trimetilamina (TMAO). De este \u00faltimo se hablara en el apartado de la relaci\u00f3n con la enfermedad cardiovascular [6]. Adem\u00e1s, las c\u00e9lulas enteroendocrinas del TGI responden a estos metabolitos y secretan sus propias hormonas pept\u00eddicas y citoquinas con el fin de modificar el metabolismo [2].<\/p>\n<h4>\u00c1cidos Grasos de cadena Corta (AGCC):<\/h4>\n<p>Los m\u00e1s importantes y estudiados son los \u00e1cidos grasos de cadena corta (AGCC), los cuales hasta en un 90% corresponden a acetato, propionato y butirato [3,5]. Son fuente de energ\u00eda para las c\u00e9lulas epiteliales del intestino y est\u00e1n involucrados en el mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal al favorecer la expresi\u00f3n de prote\u00ednas de uni\u00f3n celular [5,7].<\/p>\n<p>Otras funciones que cumplen son la de modular el perfil glic\u00e9mico y el metabolismo lip\u00eddico. Adem\u00e1s, poseen actividad antiinflamatoria, disminuyen el estr\u00e9s oxidativo y modulan la secreci\u00f3n de citoquinas proinflamatorias [7].<\/p>\n<p>El butirato es la principal fuente de energ\u00eda para las c\u00e9lulas epiteliales del colon y juega un papel crucial en la inducci\u00f3n de procesos de apoptosis celular, as\u00ed como en la activaci\u00f3n de la gluconeog\u00e9nesis [3]. Una de las principales poblaciones responsables de su producci\u00f3n son los firmicutes [5]. Adem\u00e1s, el butirato ha demostrado reducir la liberaci\u00f3n de especies reactivas de ox\u00edgeno (ROS) y metaloproteinasas, lo que en estudios con ratones ha mostrado prevenir la enfermedad ateroescler\u00f3tica y mejorar la p\u00e9rdida de peso [6]. Tambi\u00e9n se ha evidenciado que modula a la baja la respuesta inflamatoria mediada por los receptores tipo toll (TLR), suprimiendo la producci\u00f3n y liberaci\u00f3n de citoquinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-\u03b1), la interleucina 2 (IL-2) y el interfer\u00f3n \u03b3 (IFN-\u03b3) [7].<\/p>\n<p>El propionato, adem\u00e1s de participar en la gluconeog\u00e9nesis hep\u00e1tica, tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante en la regulaci\u00f3n de las se\u00f1ales de saciedad [3]. Bifidobacterium y Bacteroidetes, como Prevotella spp. o Bacillota, son responsables de su producci\u00f3n [5]. Este metabolito ejerce efectos beneficiosos sobre la presi\u00f3n arterial (PA) al interactuar con receptores acoplados a la prote\u00edna G en el endotelio vascular, promoviendo la vasodilataci\u00f3n y una reducci\u00f3n moderada de la PA [7]. A largo plazo, este efecto tambi\u00e9n contribuye a la disminuci\u00f3n del remodelado ventricular.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el acetato juega un papel clave en la regulaci\u00f3n del apetito, el metabolismo del colesterol y la lipog\u00e9nesis [3]. Esta sustancia es producida principalmente por las bacterias Bifidobacterium [5].<\/p>\n<p>La disbiosis compromete la diversidad del microbioma, lo que se traduce en una reducci\u00f3n de poblaciones productoras de AGCC, y una proliferaci\u00f3n de bacterias anaer\u00f3bicas, promoviendo la inflamaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial [6].<\/p>\n<h4>\u00c1cidos biliares:<\/h4>\n<p>Los \u00e1cidos biliares primarios se forman a nivel hep\u00e1tico, los mismos son conjugados, desconjugados o transformados a otros metabolitos secundarios por la microbiota intestinal [9]. Estos son necesarios para la eliminaci\u00f3n del colesterol, absorci\u00f3n intestinal de nutrientes y metabolismo de glucosa [10]. Alteraciones en el metabolismo de los mismos o bien su deficiencia lleva a enfermedades como la dislipidemia [6].<\/p>\n<p>Existen receptores nucleares y de membrana para lo \u00e1cidos biliares y sus metabolitos [9]. Algunos ejemplos de estos son receptores intranucleares como el TGR5 (Receptor acoplado a prote\u00edna G de Takeda) y receptor X FXR (Receptor x farnesoide), los cuales tienen efecto en la reducci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n celular, metabolismo de glucosa y regeneraci\u00f3n hep\u00e1tica [6, 10].<\/p>\n<h3>Factores que impactan positivamente o negativamente en la homeostasis de la microbiota intestinal \u00bfEs la dieta lo m\u00e1s importante?<\/h3>\n<p>Como se dijo en la introducci\u00f3n, la alteraci\u00f3n y estructuraci\u00f3n se comienza a dar desde antes del nacimiento por medio de expresi\u00f3n gen\u00e9tica y se empieza a decidir desde el momento en que se elige la modalidad de parto [5]. Otros factores asociados al periodo de ni\u00f1ez que van a afectar y definir a largo plazo el microbioma son la edad de inicio y finalizaci\u00f3n de la lactancia materna, edad de introducci\u00f3n a alimentos s\u00f3lidos y uso de antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Otros ejemplos de factores que impactan la homeostasis de la microbiota se detallan a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<h4>DIETA:<\/h4>\n<p>El factor que m\u00e1s se ha estudiado es la dieta, la cual se sabe que a largo plazo puede afectar la estructura y composici\u00f3n de la microbiota [5].<\/p>\n<p>Las dietas altas en fibra, o tambi\u00e9n llamada dieta mediterr\u00e1nea, provenientes de derivados de las plantas como granos enteros, frutas, vegetales, legumbres y prote\u00ednas magras, son fundamentales para un microbioma sano [5,7]. La fibra se compone de carbohidratos que no se absorben ni se hidrolizan en el intestino delgado y a partir de esta y de procesos de fermentaci\u00f3n aer\u00f3bica bacteriana es que se producen los AGCC, los cuales realizaran las funciones ya mencionadas.<\/p>\n<p>De forma contraria, las dietas occidentales, que son bajas en fibra y altas en grasas trans y saturadas y az\u00facares simples, disminuyen la producci\u00f3n de \u00e1cidos grasos al reducir las bacterias productoras de butirato [5,7]. Este tipo de dieta tambi\u00e9n da\u00f1a el epitelio col\u00f3nico al producir una menor expresi\u00f3n de las prote\u00ednas de enlace (claudina y ocludina), lo que compromete la integridad de las uniones estrechas de la barrera intestinal, aumentando as\u00ed la susceptibilidad a pat\u00f3genos y la inflamaci\u00f3n [3, 5].<\/p>\n<p>Pero no todos los tipos de grasa son malas, las mono y poli-insaturadas tienen beneficios para la salud.<\/p>\n<p>Estudios han observado que en los microbiomas de personas cuyo men\u00fa diario es a base dietas occidentales basadas en carnes rojas predominan los Ruminoccus torques, Clostridium leptum y Collinsella aerofaciens, los cuales tienen menor capacidad de metabolizar la fibra [7].<\/p>\n<p>Se han realizado estudios en ratones en donde se alimentaron exclusivamente con dietas occidentales a los mismos, obteniendo como resultado un aumento en la permeabilidad de la barrera intestinal y un enlentecimiento de la regeneraci\u00f3n y crecimiento de la mucosa [5]. Adem\u00e1s ello provoc\u00f3 un cambio en la composici\u00f3n del microbioma, aumentando la poblaci\u00f3n de Firmicutes y disminuyendo la de los Bacterioidetes, cambio que tambi\u00e9n se observa en el microbioma de las personas con obesidad o sobrepeso [1].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de una dieta alta en fibra, otra forma de mejorar la salud de la microbiota intestinal es por medio de suplementos como los probi\u00f3ticos y los prebi\u00f3ticos, los cuales han demostrado diversificar el microbioma y mejorar el funcionamiento de la barrera intestinal [1]. Los anteriores conceptos se definen de la siguiente manera [3,6]:<\/p>\n<p>Los prebi\u00f3ticos son tipo de fibra no digerible, como la inulina y oligosac\u00e1ridos, que nutre de forma beneficiosa y promueve el crecimiento de los microorganismos col\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Los probi\u00f3ticos son bacterias u hongos vivos, por lo general del g\u00e9nero Bifidobacterium y Lactobacillus, que al ser administrados en cantidades adecuadas son beneficiosas para la salud.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, los simbi\u00f3ticos son aquellos productos que mezclan tanto probi\u00f3ticos como prebi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Otro estimulador de crecimiento de poblaciones bacterianas productoras de butirato (Bifidobacteria y Lactobacilos) son los derivados de los polifenoles, los cuales est\u00e1n presentes en el t\u00e9, caf\u00e9, todas las ballas silvestres y vegetales [3].<\/p>\n<h4>Otros (medicamentos, fumado, actividad f\u00edsica):<\/h4>\n<p>Se ha comprobado que existe una diferencia entre la composici\u00f3n de la microbiota intestinal de fumadores vrs no fumadores. Se ha encontrado aumentos en la expresi\u00f3n de enzimas involucradas en el estr\u00e9s oxidativo en poblaciones fumadoras [7]. Adem\u00e1s estudios han demostrado que los neonatos expuestos al fumado pasivo presentan 3 veces mayor cantidad de firmicutes en su microbioma, as\u00ed como mayor riesgo de obesidad a futuro [5].<\/p>\n<p>Algunos medicamentos usados en el d\u00eda a d\u00eda dentro del \u00e1mbito m\u00e9dico que han demostrado tener efecto sobre la poblaci\u00f3n del microbioma son los inhibidores de bombas de protones (IBP), los inhibidores del receptor SGLT2 (iSGLT2), los laxantes osm\u00f3ticos y la progesterona. Los IBP modifican la composici\u00f3n del microbioma, haciendo que este pierda resistencia y aumente la susceptibilidad a colonizaciones por microorganismos pat\u00f3genos [7]. Por otro lado, los iSLGT2 como la empaglifozina y la dapaglifozina han demostrado en estudios promover la diversidad y aumentar la poblaci\u00f3n de bacterias productoras de AGCC [7]. Otro ejemplo, ya m\u00e1s ampliamente conocido, es el uso de antibi\u00f3ticos (en donde se debe considerar tambi\u00e9n aquellos usados en la agricultura y ganader\u00eda) los cuales son no selectivos y al usarlos se puede eliminar tanto las bacterias pat\u00f3genas como las comensales parte del microbioma; de aqu\u00ed la importancia de usarlos solo cuando se amerite y de manera proporcionada [3,6].<\/p>\n<p>Incluso aquellos endulzantes artificiales usados como sustitutos de az\u00facar por personas con patolog\u00edas metab\u00f3licas no son inocuos. La sacarina y la sucralosa producen un desbalance y p\u00e9rdida de la diversidad de la microbiota intestinal [3].<\/p>\n<p>Finalmente, otros factores que influyen son el consumo excesivo de alcohol y la actividad f\u00edsica. El alcohol en exceso altera la composici\u00f3n de la microbiota y aumenta la permeabilidad de la barrera intestinal. En contraste, el ejercicio es beneficioso, ya que promueve la diversidad bacteriana, tiene efecto antiinflamatorio, e incrementa la poblaci\u00f3n comensal, mejorando as\u00ed el perfil glic\u00e9mico [5].<\/p>\n<h3>Relaci\u00f3n con la fisiopatolog\u00eda de enfermedades \u00bfEs un factor de riesgo modificable en la enfermedad cardiovascular?<\/h3>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un auge de investigaci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n del estado de la microbiota intestinal con las enfermedades cardiovasculares y no cardiovasculares. La disbiosis del microbioma juega un rol importante en enfermedades como hipertensi\u00f3n arterial, enfermedad arterial coronaria, falla cardiaca, enfermedad inflamatoria intestinal, dislipidemia, diabetes mellitus, c\u00e1ncer del TGI y enfermedad hep\u00e1tica no alcoh\u00f3lica [6]. Incluso se ha llegado a correlacionar con enfermedades de \u00edndole neurol\u00f3gico como las migra\u00f1as, Enfermedad de Parkinson, Enfermedad de Huntington y demencias como el Alzheimer [6].<\/p>\n<p>Un estudio compar\u00f3 una poblaci\u00f3n bajo tratamiento con probi\u00f3ticos vs grupo control, y se logr\u00f3 demostrar que los mismos ten\u00edan beneficios en la prevenci\u00f3n de diarreas, enterocolitis necrotizante, infecciones virales respiratorias (IVRS), eccema y hasta exacerbaciones pulmonares en pacientes con fibrosis qu\u00edstica [3].<\/p>\n<h4>SOBREPESO Y OBESIDAD<\/h4>\n<p>Los pacientes con sobrepeso y obesidad presentan una disbiosis en su microbiota intestinal, la cual presenta una menor diversidad y un aumento en la relaci\u00f3n Firmicutes\/bacterioidetes en comparaci\u00f3n con un individuo eutr\u00f3fico [2,3,5].<\/p>\n<p>A\u00fan faltan m\u00e1s estudios al respecto, pero el uso de prebi\u00f3ticos en poblaciones con sobrepeso y obesidad ha demostrado resultados prometedores. Estudios en ratones demostraron mejor\u00edas en par\u00e1metros metab\u00f3licos como el perfil lip\u00eddico y glic\u00e9mico [5]. Adem\u00e1s de disminuir la poblaci\u00f3n de Bacterioides y aumentar se\u00f1ales de saciedad por medio del GLP-1 y PYY, lo que traduce en una reducci\u00f3n en el porcentaje de masa grasa y peso [1,5]. Otro estudio demostr\u00f3 que la suplementaci\u00f3n reduce el colesterol total y los niveles de LDL en las personas con sobrepeso [6].<\/p>\n<p>Estudios randomizados han determinado que una mayor producci\u00f3n de \u00e1cidos grasos de cadena corta, se relaciona directamente con menor obesidad y resistencia a la insulina [3].<\/p>\n<h4>ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR<\/h4>\n<p>La enfermedad cardiovascular (ECV) representa una de las principales causas de muerte a nivel mundial, con datos recientes que indican que cobra aproximadamente 17.7 millones de vidas al a\u00f1o [5,6]. La relaci\u00f3n entre la disbiosis y la ECV se basa en la producci\u00f3n de metabolitos como la urolitina, el \u00e1cido protocatecuico, el sulfato de indoxilo, el \u00e1cido indol-3-l\u00e1ctico y el N-\u00f3xido de trimetilamina (TMAO), los cuales juegan un papel en la progresi\u00f3n de la enfermedad [6,7].<\/p>\n<p>El m\u00e1s estudiado de estos metabolitos es el TMAO, una mol\u00e9cula producida a partir de la oxidaci\u00f3n de la trimetilamina (TMA) en el h\u00edgado, gracias a la flavina-monooxigenasa-3 (FMO3). La TMA es generada en el tracto gastrointestinal (TGI) a partir de alimentos como carne, huevo, l\u00e1cteos y mariscos [3,6]. El TMAO tiene efectos pro-ateroescler\u00f3ticos y se ha demostrado que niveles elevados aumentan 2.5 veces el riesgo cardiovascular y la progresi\u00f3n hacia la insuficiencia card\u00edaca [6].<\/p>\n<p>Este metabolito participa en procesos de disfunci\u00f3n endotelial, metabolismo lip\u00eddico e inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica, todos directamente relacionados con la formaci\u00f3n de placas de ateroma [7]. Adem\u00e1s, el TMAO estimula la activaci\u00f3n plaquetaria, lo que favorece los procesos de remodelaci\u00f3n y fibrosis [7].<\/p>\n<p>Los niveles normales son entre 0.09 \u2013 141.2 micromoles. Niveles superiores son un factor independiente de riesgo cardiovascular e incidencia de eventos cardiacos adversos [7]. Se han realizado estudios en donde se siguieron 2235 individuos durante un periodo de 5 a\u00f1os y se observ\u00f3 que aquellos con niveles m\u00e1s altos de TMAO presentaban una mayor tasa de mortalidad, la cual es directamente proporcional a los niveles del mismo [6].<\/p>\n<p>Los niveles normales en el cuerpo humano de TMAO oscilan entre 0,09 y 141,2 micromoles, niveles superiores se consideran un factor independiente de riesgo cardiovascular e incidencia de eventos card\u00edacos adversos [7]. En estudios con 2235 individuos durante 5 a\u00f1os, se observ\u00f3 que aquellos con niveles m\u00e1s altos de TMAO ten\u00edan una mayor tasa de mortalidad, correlacionada directamente con los niveles de este metabolito [6].<\/p>\n<p>El TMAO es filtrado y excretado por los ri\u00f1ones, por lo que la ca\u00edda de la funci\u00f3n renal secundaria a enfermedades o la edad avanzada resulta en una mayor acumulaci\u00f3n del mismo y un mayor riesgo cardiovascular [6].<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con la enfermedad cardiovascular (ECV) no se limita solo a la producci\u00f3n y acci\u00f3n de metabolitos, sino que tambi\u00e9n la presencia de las mismas bacterias puede contribuir significativamente al desarrollo de la enfermedad. Algunas, como las Enterobacteriaceae, se asocian con la formaci\u00f3n de placas fibr\u00f3ticas m\u00e1s grandes y severas en las arterias coronarias [7]. Otras poblaciones, como los Bacteroides spp., que son comunes en dietas ricas en carnes rojas, se vinculan con una mayor producci\u00f3n de TMAO [6]. El microbioma de las personas con enfermedad ateroescler\u00f3tica es distinto, principalmente por la disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de bacterias productoras de butirato. Por otro lado, las bacterias gram negativas contienen lipopolisac\u00e1ridos (LPS) en su membrana externa, los cuales, al morir las bacterias, ingresan al torrente sangu\u00edneo y desencadenan una respuesta inflamatoria a trav\u00e9s de la estimulaci\u00f3n de los receptores tipo toll (TLR) [7].<\/p>\n<p>A\u00fan falta mucho que estudiar al respecto, pero investigadores como Jonsson y B\u00e4ckhed, resumieron la relaci\u00f3n entre el microbioma y la ECV en 3 puntos [6]: 1. Infecciones que desencadenan respuestas inflamatorias 2. El microbioma como participante activo en metabolismo de l\u00edpidos y colesterol 3. El TMAO y su relaci\u00f3n con la aceleraci\u00f3n de la progresi\u00f3n de la enfermedad ateroescler\u00f3tica.<\/p>\n<p>Se han encontrado asociaciones entre estos metabolitos y enfermedades como la hipertensi\u00f3n arterial (HTA). Los metabolitos producidos pueden influir tanto positiva como negativamente en su regulaci\u00f3n. El sulfato de indoxilo, debido a sus propiedades pro-oxidantes y proinflamatorias, tiene un efecto negativo sobre la presi\u00f3n arterial. Por otro lado, el \u00e1cido indol-3-l\u00e1ctico act\u00faa a trav\u00e9s de mecanismos relacionados con la activaci\u00f3n de v\u00edas de se\u00f1alizaci\u00f3n a prote\u00ednas G, lo que ejerce un efecto reductor sobre la presi\u00f3n arterial [6].<\/p>\n<p>El conocimiento de esta asociaci\u00f3n ha impulsado la exploraci\u00f3n de diversas terapias que consideran la microbiota intestinal como un factor de riesgo modificable en la prevenci\u00f3n y posible tratamiento complementario de la ECV [6]. Las terapias se enfocan en revertir la disbiosis mediante modificaciones diet\u00e9ticas, el uso de prebi\u00f3ticos y probi\u00f3ticos, y el trasplante fecal.<\/p>\n<p>Como se mencion\u00f3 anteriormente, las dietas mediterr\u00e1neas, ricas en fibra, promueven el crecimiento de microbiotas beneficiosas, lo que resulta en una mayor producci\u00f3n de metabolitos beneficiosos (acetato, butirato, etc.), protecci\u00f3n contra pat\u00f3genos oportunistas, reducci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial y menor remodelado card\u00edaco [6]. Otros alimentos con efectos positivos sobre la microbiota que tambi\u00e9n tienen beneficios cardiovasculares incluyen los \u00e1cidos grasos como el omega-3, el \u00e1cido \u03b1-linol\u00e9nico y los \u00e1cidos grasos poliinsaturados (AGPI). Sin embargo, los beneficios de la dieta son de largo plazo, por lo que establecer h\u00e1bitos saludables es fundamental [7].<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes, se ha comprobado que el uso de probi\u00f3ticos tambi\u00e9n tiene efectos beneficiosos. Se ha demostrado que fortalecer al microbioma y revertir la disbiosis promueve la inhibici\u00f3n de v\u00edas proinflamatorias y reduce los procesos de fibrosis [7]. Esto, a su vez, disminuye los riesgos de enfermedades ateroescler\u00f3ticas como dislipidemia, hipercolesterolemia, hipertensi\u00f3n e inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Un estudio piloto de 2023, en el que se suplement\u00f3 la dieta de hombres con enfermedad coronaria estable con probi\u00f3ticos, mostr\u00f3 un aumento en la disponibilidad de \u00f3xido n\u00edtrico, una reducci\u00f3n modesta pero significativa de la presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica y diast\u00f3lica, y una disminuci\u00f3n en la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica [7].<\/p>\n<p>Por ultimo las terapias como el trasplante fecal en pacientes con s\u00edndrome metab\u00f3lico ha demostrado mejorar los perfiles glic\u00e9micos al aumentar la sensibilidad a la insulina [4].<\/p>\n<h4>OTROS:<\/h4>\n<p>La disbiosis tambi\u00e9n se ha asociado con otras diversas enfermedades, como diabetes mellitus, enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD), enfermedades de la piel como eccema at\u00f3pico, enfermedades inflamatorias intestinales (IBD), s\u00edndrome de intestino irritable (IBS) e incluso con la severidad del COVID-19.<\/p>\n<p>En personas con diabetes mellitus, se ha propuesto la disbiosis de la microbiota intestinal como uno de los factores desencadenantes de la inflamaci\u00f3n local y sist\u00e9mica [10]. Esta inflamaci\u00f3n contribuye a una disfunci\u00f3n en la secreci\u00f3n y acci\u00f3n de la insulina y a una alteraci\u00f3n de la composici\u00f3n de la microbiota, en donde se observa una disminuci\u00f3n de microorganismos productores de butirato [2,10]. El uso de probi\u00f3ticos en esta poblaci\u00f3n ha demostrado una reducci\u00f3n en la prote\u00edna C reactiva (PCR), la glucosa en ayunas y la resistencia a la insulina [3].<\/p>\n<p>Incluso, en estudios recientes se ha descubierto que la composici\u00f3n y la diversidad de la microbiota intestinal influye en la aparici\u00f3n y desarrollo de otros tipos de diabetes como la gestacional (DMG) [11]. Estudios han encontrado que la poblaci\u00f3n de mujeres con DMG presenta un aumento en las poblaciones de Bacteriodetes y de Romboutsia spp [11]. Esta disbiosis participa en la resistencia a la insulina, induce a inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y afecta los balances energ\u00e9ticos en la persona [11].<\/p>\n<p>En el caso del eccema at\u00f3pico, se ha registrado una disminuci\u00f3n en la poblaci\u00f3n de Bacteroides [2]. En relaci\u00f3n con el s\u00edndrome de intestino irritable (IBS), se ha encontrado un aumento de Firmicutes respecto a Bacteroides en individuos con IBS, en comparaci\u00f3n con personas sanas [2]. Este desequilibrio desencadena una respuesta inflamatoria inapropiada contra la microbiota comensal, llevando a una inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>En personas con enfermedades inflamatorias intestinales (EII) como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerativa, se evidencian alteraciones en el microbioma y alteraciones a nivel de la permeabilidad de la barrera intestinal, las cuales incrementan la respuesta inflamatoria [6,12]. Incluso hay diferencias en el grado de disbiosis entre estas dos enfermedades, siendo esta mayor en los pacientes con Crohn, esto seg\u00fan estudios recientes [12]. Los pacientes con enfermedad de Crohn adem\u00e1s presentan mayores niveles de Proteobacterias y una disminuci\u00f3n de Firmicutes en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n general [6]. En un ambiente sano, metabolitos como los AGCC (en especial el butirato) promueven la reparaci\u00f3n del epitelio intestinal y la regulaci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de interleucinas, por lo que la depleci\u00f3n de estos, promueve la inflamaci\u00f3n intestinal y es un punto importante en el inicio del desarrollo de la EII [12].<\/p>\n<p>Estudios recientes sugieren que la disbiosis tambi\u00e9n est\u00e1 involucrada en respuestas inflamatorias persistentes y en los s\u00edntomas post-COVID (conocidos como \u00abLong COVID\u00bb) [6]. Se han identificado rastros de material gen\u00e9tico del SARS-CoV-2 en heces humanas, y las formas m\u00e1s severas y con mayor inflamaci\u00f3n de la enfermedad se han asociado a individuos con menor diversidad en su microbioma [6].<\/p>\n<p>La enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD) es la manifestaci\u00f3n hep\u00e1tica del s\u00edndrome metab\u00f3lico, que tambi\u00e9n involucra disbiosis y un aumento de la permeabilidad intestinal. Varios estudios han mostrado una disminuci\u00f3n en la diversidad del microbioma y un aumento en la translocaci\u00f3n bacteriana, lo que desencadena una respuesta inflamatoria sist\u00e9mica. Adem\u00e1s, se ha observado un aumento de los niveles de TMAO en estos pacientes [7].<\/p>\n<h2>Conclusiones<\/h2>\n<p>Cada d\u00eda es m\u00e1s evidente la importancia de mantener una microbiota saludable debido a su impacto profundo en la salud del hu\u00e9sped (en este caso el ser humano). Este ecosistema diverso desempe\u00f1a un papel en la digesti\u00f3n, el metabolismo lip\u00eddico, la s\u00edntesis de nutrientes, la modulaci\u00f3n inmunitaria y la protecci\u00f3n contra pat\u00f3genos da\u00f1inos. Su composici\u00f3n \u00fanica para cada persona es influenciada por factores gen\u00e9ticos, condiciones ambientales y sobre todo por el tipo de dieta que consume la persona. Para mantener este microbioma saludable, se deben consumir dietas ricas en fibra, como la dieta mediterr\u00e1nea, en donde se promueve el crecimiento de las poblaciones bacterianas beneficiosas. Este microbioma saludable producir\u00e1 los postbi\u00f3ticos necesarios e involucrados en el bienestar general del hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Por el contrario, las alteraciones de este delicado equilibrio, conocido como disbiosis, se han vinculado a diversas enfermedades, como la obesidad, la diabetes, las enfermedades inflamatorias intestinales, las enfermedades hep\u00e1ticas y las afecciones cardiovasculares. Estudios recientes demuestran que la disbiosis contribuye de manera directa o indirecta a la progresi\u00f3n de estas enfermedades; esto por medio de la producci\u00f3n de metabolitos que activan v\u00edas proinflamatorias.<\/p>\n<p>La creciente informaci\u00f3n ha ayudado a desenvolver el desconocido papel del microbioma en la salud cardiovascular. Uno de los hallazgos que se pueden implementar en el d\u00eda a d\u00eda y que tiene repercusi\u00f3n en la predicci\u00f3n del riesgo cardiovascular y la probabilidad de efectos adversos es la medici\u00f3n del metabolito TMAO (N-\u00f3xido de trimetilamina), el cual como se explic\u00f3 en el art\u00edculo est\u00e1 aumentado en pacientes con enfermedad cardiovascular.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre la salud microbiota y la enfermedad cardiovascular resalta la importancia de tomar medidas que promuevan y protejan su equilibrio. Mantener un microbioma saludable se puede lograr mediante la adopci\u00f3n de dietas ricas en fibra, ejercicio regular, uso de probi\u00f3ticos y prebi\u00f3ticos, y la prevenci\u00f3n de factores de riesgo perjudiciales como el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo y los malos h\u00e1bitos alimenticios. Adem\u00e1s, pr\u00e1cticas como la lactancia materna y evitar el uso excesivo de antibi\u00f3ticos contribuyen a fomentar un microbioma diverso y robusto en las primeras etapas de la vida, sentando las bases para obtener beneficios para la salud a lo largo de la vida.<\/p>\n<p>Si bien se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n, en particular con estudios poblacionales m\u00e1s amplios, la evidencia respalda firmemente la idea de que una dieta rica en fibra y los cambios en el estilo de vida son pilares fundamentales para promover la salud de la microbiota y prevenir enfermedades cardiovasculares y no cardiovasculares. Esta informaci\u00f3n nos despeja la pista para imaginar futuros tratamientos enfocados en fortalecer la salud de la microbiota intestinal como parte de la prevenci\u00f3n y manejo de enfermedades.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<ol>\n<li>Wo\u017aniak D, et al. The role of microbiota and enteroendocrine cells in maintaining homeostasis in the human digestive tract. 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The gut microbiota in inflammatory bowel disease. Front Cell Infect Microbiol. 2022;12:733992. doi: 10.3389\/fcimb.2022.733992.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong><br \/>\nLos autores de este manuscrito declaran que:<br \/>\nTodos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Microbiota Intestinal: Un ya no tan desconocido protagonista en la salud de las personas Autor principal: Jos\u00e9 Rolando Dur\u00e1n Rodr\u00edguez Vol. XX; 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