{"id":81556,"date":"2025-06-14T15:13:57","date_gmt":"2025-06-14T13:13:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=81556"},"modified":"2025-06-12T10:06:33","modified_gmt":"2025-06-12T08:06:33","slug":"fibrilacion-atrial-revision-actualizada-del-abordaje-diagnostico-y-terapeutico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/fibrilacion-atrial-revision-actualizada-del-abordaje-diagnostico-y-terapeutico\/","title":{"rendered":"Fibrilaci\u00f3n atrial: revisi\u00f3n actualizada del abordaje diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fibrilaci\u00f3n atrial: revisi\u00f3n actualizada del abordaje diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico<\/strong><\/p>\n<p>Autor principal: Meir Mendelewicz Montero<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 11; 638<!--more--><\/p>\n<p><strong>Atrial fibrillation: updated review of the diagnostic and therapeutic approach<\/strong><\/p>\n<p>Fecha de recepci\u00f3n: 9 de mayo de 2025<br \/>\nFecha de aceptaci\u00f3n: 9 de junio de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com, Volumen XX. N\u00famero 11 \u2013 Primera quincena de Junio de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 11; 638<\/p>\n<h2>Autores:<\/h2>\n<p>Meir Mendelewicz Montero, M\u00e9dico General. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<br \/>\nJose Manuel Morales Mena, M\u00e9dico General. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<br \/>\nJorge Merren Gallegos, M\u00e9dico General. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<br \/>\nFiorella Morera V\u00e1squez, M\u00e9dico General. Investigadora Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<br \/>\nJuan Pablo Sibaja Rodriguez, M\u00e9dico General. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<br \/>\nJorge Eduardo Medina Barrios, M\u00e9dico General. Investigador Independiente. San Jos\u00e9, Costa Rica.<\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>La fibrilaci\u00f3n atrial (FA) es la arritmia card\u00edaca sostenida m\u00e1s frecuente y constituye un factor de riesgo significativo para el accidente cerebrovascular (ACV), insuficiencia card\u00edaca y mortalidad cardiovascular. Su prevalencia aumenta con la edad, afectando a m\u00e1s del 4% de las personas mayores de 60 a\u00f1os. Sus factores de riesgo principales incluyen la hipertensi\u00f3n arterial, obesidad, diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares preexistentes. La FA se caracteriza por una actividad el\u00e9ctrica atrial desorganizada, lo que resulta en la ausencia de ondas P definidas en el electrocardiograma y un ritmo ventricular irregular. Su presentaci\u00f3n cl\u00ednica var\u00eda desde pacientes asintom\u00e1ticos hasta aquellos con insuficiencia card\u00edaca descompensada o eventos emb\u00f3licos. Su diagn\u00f3stico se basa en la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica y estudios complementarios como el electrocardiograma y la monitorizaci\u00f3n ambulatoria del ritmo. El tratamiento de la FA se enfoca en la prevenci\u00f3n del tromboembolismo mediante anticoagulaci\u00f3n ajustada al riesgo tromb\u00f3tico y hemorr\u00e1gico del paciente, as\u00ed como en estrategias de control de la frecuencia o el ritmo para mejorar la calidad de vida. La cardioversi\u00f3n el\u00e9ctrica y la ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter son opciones en casos seleccionados.<br \/>\nEn esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica se presentan las actualizaciones m\u00e1s recientes sobre el abordaje diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico de la FA en adultos, con base en la evidencia actual y las gu\u00edas internacionales m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Arritmia, Ritmo Sinusal, Cardioversi\u00f3n, Control del ritmo, Control de la frecuencia, Prevenci\u00f3n de accidente cerebrovascular, Anticoagulaci\u00f3n<\/p>\n<h2>Abstract<\/h2>\n<p>Atrial fibrillation (AF) is the most common sustained cardiac arrhythmia and represents a significant risk factor for stroke, heart failure, and cardiovascular mortality. Its prevalence increases with age, affecting more than 4% of individuals over 60 years old. The main risk factors include hypertension, obesity, diabetes mellitus, and preexisting cardiovascular diseases. AF is characterized by disorganized atrial electrical activity, leading to the absence of defined P waves on the electrocardiogram and an irregular ventricular rhythm. Diagnosis is based on clinical evaluation and complementary studies such as electrocardiography and ambulatory rhythm monitoring. Its clinical presentation varies from asymptomatic patients to those with decompensated heart failure or embolic events. The treatment of AF focuses on preventing thromboembolism through anticoagulation adjusted to the patient&#8217;s thrombotic and hemorrhagic risk, as well as frequency or rhythm control strategies to improve quality of life. Electrical cardioversion and catheter ablation are options in selected cases.<br \/>\nThis literature review presents the latest updates on the diagnostic and therapeutic approach to AF in adults, based on current evidence and the most relevant international guidelines.<\/p>\n<h2>Keywords<\/h2>\n<p>Arrhythmia, Sinus rhythm, Cardioversion, Rhythm control, Rate control, Stroke prevention, Anticoagulation<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La fibrilaci\u00f3n atrial (FA) es la arritmia card\u00edaca m\u00e1s frecuente en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y representa un factor de riesgo significativo para la morbilidad y mortalidad. La FA es una taquiarritmia supraventricular caracterizada por una activaci\u00f3n el\u00e9ctrica atrial descoordinada y una contracci\u00f3n atrial ineficaz. Las caracter\u00edsticas electrocardiogr\u00e1ficas incluyen intervalos R-R irregulares, ausencia de ondas P y una activaci\u00f3n atrial irregular.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>La FA es un problema de salud global con estudios que sugieren una prevalencia e incidencia creciente en todo el mundo. Ya sean naciones industrializadas o v\u00edas de desarrollo se ha visto que la incidencia de FA est\u00e1 aumentando debido a una mayor esperanza de vida y al crecimiento de la poblaci\u00f3n de edad avanzada. Se estima que, para el a\u00f1o 2050, el 2% de la poblaci\u00f3n general tendr\u00e1 FA. Su prevalencia depende de la edad, afectando a menos del 0,5% de las personas de entre 40 y 50 a\u00f1os, pero alcanzando al 18% de los individuos de 85 a\u00f1os o m\u00e1s.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>La FA se asocia con un aumento de 5 veces en el riesgo de accidente cerebrovascular y se estima que causa el 15% de todos los accidentes cerebrovasculares. Tambi\u00e9n est\u00e1 relacionada con un incremento de 2 veces en el riesgo de mortalidad por cualquier causa, independientemente de las comorbilidades, y un aumento de 5 veces en el riesgo de insuficiencia card\u00edaca. Adem\u00e1s, la FA se ha vinculado con el deterioro cognitivo, incluida la demencia y una calidad de vida reducida. El tratamiento de la FA y sus complicaciones representa una carga costosa para la salud p\u00fablica, la cual seguir\u00e1 en aumento a menos que la FA se prevenga y trate de manera oportuna y hol\u00edstica.<sup>3<\/sup><\/p>\n<h2>Metodolog\u00eda<\/h2>\n<p>Se llev\u00f3 a cabo una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica en bases de datos reconocidas como PubMed, UpToDate, Elsevier y Google Scholar, as\u00ed como en revistas cient\u00edficas de alto impacto, incluyendo European Society of Cardiology y la American Heart Association. Se utilizaron t\u00e9rminos de b\u00fasqueda espec\u00edficos como \u00abFibrilaci\u00f3n Atrial\u00bb para identificar estudios relevantes. Se incluyeron art\u00edculos originales, revisiones de tema y gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica relacionadas con la epidemiolog\u00eda, fisiopatolog\u00eda, diagn\u00f3stico, tratamiento y seguimiento de la FA. Los criterios de inclusi\u00f3n abarcaron publicaciones en ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, publicadas entre 2010 y 2025. Un total de 28 estudios fueron seleccionados tras cumplir los criterios establecidos.<\/p>\n<h2>Epidemiolog\u00eda<\/h2>\n<p>La fibrilaci\u00f3n auricular (FA) es la arritmia sostenida m\u00e1s com\u00fan, y su incidencia y prevalencia est\u00e1n aumentando tanto en los Estados Unidos como en todo el mundo. Esta tendencia se atribuye a factores como el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, el aumento de las tasas de obesidad, la mejora de los m\u00e9todos de detecci\u00f3n y el aumento de las tasas de supervivencia con FA y otras enfermedades cardiovasculares. En los Estados Unidos, la prevalencia de FA se estim\u00f3 en 5,2 millones en 2010, y las proyecciones sugieren un aumento a 12,1 millones para 2030.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>A nivel mundial, la prevalencia estimada de FA fue de alrededor de 50 millones en 2020. El riesgo de desarrollar FA a lo largo de la vida var\u00eda seg\u00fan la etnia, con estimaciones del 30% al 40% en individuos blancos, alrededor del 20% en individuos afroamericanos y aproximadamente el 15% en individuos chinos.<sup>5<\/sup> La afecci\u00f3n se asocia con un aumento significativo de la morbilidad y la mortalidad, incluido un riesgo de muerte de 1,5 a 2 veces mayor, un riesgo de ACV 2,4 veces mayor, un riesgo 5 veces mayor de insuficiencia card\u00edaca y mayores riesgos de deterioro cognitivo, infarto de miocardio y enfermedad renal cr\u00f3nica.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>La FA tambi\u00e9n est\u00e1 relacionada con una mayor utilizaci\u00f3n y costos de la atenci\u00f3n m\u00e9dica. Los pacientes con FA tienen mayores tasas de visitas al departamento de emergencias por hospitalizaci\u00f3n y por problemas cardiovasculares, y la afecci\u00f3n contribuye significativamente al gasto en atenci\u00f3n m\u00e9dica. La carga econ\u00f3mica de la FA en los Estados Unidos se estim\u00f3 en $ 28,4 mil millones en 2016.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Los factores de riesgo de FA incluyen edad avanzada, sexo masculino, ascendencia europea, obesidad, hipertensi\u00f3n, diabetes mellitus y apnea obstructiva del sue\u00f1o. Estos factores contribuyen a la remodelaci\u00f3n estructural y el\u00e9ctrica de las aur\u00edculas, lo que aumenta la susceptibilidad a la fibrilaci\u00f3n auricular.<sup>6<\/sup> La creciente prevalencia e incidencia de la fibrilaci\u00f3n auricular resalta la necesidad de estrategias de prevenci\u00f3n y manejo eficaces para mitigar sus complicaciones asociadas y la carga de atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<h3>Variaci\u00f3n Sociodemogr\u00e1fica<\/h3>\n<p>Se ha visto que en las regiones clasificadas seg\u00fan el \u00edndice sociodemogr\u00e1fico (SDI), de acuerdo con el ingreso promedio por persona, el nivel educativo y la tasa de fertilidad total, hay una clara tendencia en la que el aumento del SDI se relaciona con una mayor prevalencia de fibrilaci\u00f3n auricular (FA), seg\u00fan datos del estudio Global Burden of Disease 2017 (GBD 2017). En las regiones con un SDI alto, la prevalencia promedio de FA fue casi siete veces m\u00e1s en comparaci\u00f3n con las regiones de SDI bajo.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>En pacientes diagnosticados con FA, un mayor nivel de ingresos se asocia con una mejor calidad de vida relacionada con la salud. Por otro lado, un estatus socioecon\u00f3mico m\u00e1s bajo est\u00e1 vinculado a un menor acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica y a un uso insuficiente de anticoagulantes, lo que conlleva un mayor riesgo de eventos tromboemb\u00f3licos.<sup>7<\/sup><\/p>\n<h3>Edad<\/h3>\n<p>La prevalencia de la FA aumenta con la edad (Figura 1). Esta relaci\u00f3n con la edad se demostr\u00f3 en el estudio ATRIA, un estudio transversal de casi 1,9 millones de sujetos en una organizaci\u00f3n de mantenimiento de la salud en los Estados Unidos.<sup>8<\/sup> La prevalencia general de FA fue del 1% mientras que el 70% de los pacientes ten\u00eda al menos 65 a\u00f1os y el 45% ten\u00eda m\u00e1s de 75 a\u00f1os. La prevalencia de FA vari\u00f3 del 0,1 por ciento entre los adultos menores de 55 a\u00f1os al 9 por ciento en los mayores de 80 a\u00f1os.<\/p>\n<h3>Sexo<\/h3>\n<p>Los estudios han encontrado que los hombres tienen una mayor prevalencia de fibrilaci\u00f3n auricular (FA) en diversos entornos socioecon\u00f3micos y grupos \u00e9tnicos (Figura 2). Por ejemplo, el estudio Global Burden of Disease (GBD) 2017 inform\u00f3 aproximadamente 516 casos de FA por cada 100,000 hombres, en comparaci\u00f3n con 467 casos por cada 100,000 mujeres.<sup>7<\/sup> Adem\u00e1s, la investigaci\u00f3n del estudio Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA) indic\u00f3 que niveles elevados de testosterona biodisponible en hombres est\u00e1n relacionados con un aumento del 32% en el riesgo de desarrollar FA, mientras que en las mujeres, niveles m\u00e1s altos de testosterona est\u00e1n asociados con una reducci\u00f3n del riesgo. Asimismo, los datos del estudio Reasons for Geographic and Racial Differences in Stroke (REGARDS) mostraron que el sexo masculino est\u00e1 asociado con una mayor incidencia de FA. Los factores de riesgo comunes para la FA en ambos sexos incluyen la edad, la raza blanca, la altura, el peso, el uso de medicamentos para la presi\u00f3n arterial y antecedentes de enfermedades cardiovasculares; sin embargo, la diabetes se correlaciona con la FA en mujeres, pero no en hombres.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>Por el contrario, las mujeres con FA experimentan tasas de mortalidad m\u00e1s altas en diversas regiones socioecon\u00f3micas (Figura 3). El estudio Framingham Heart Study inform\u00f3 que las mujeres con FA tienen un aumento de 1.9 veces en el riesgo de muerte en comparaci\u00f3n con aquellas sin FA, mientras que en los hombres el aumento es de 1.5 veces. Un estudio de cohorte nacional en Corea, con 15,411 pacientes con FA, encontr\u00f3 que las mujeres ten\u00edan un riesgo de mortalidad 3.81 veces mayor en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n general, mientras que en los hombres el aumento fue de 3.35 veces. El estudio GBD 2017 tambi\u00e9n indic\u00f3 que la mortalidad global por FA es significativamente mayor en mujeres, con 4.66 muertes por cada 100,000 habitantes, en comparaci\u00f3n con 2.87 por cada 100,000 en hombres. Un metan\u00e1lisis de 30 estudios revel\u00f3 que las mujeres con FA tienen un 12% m\u00e1s de riesgo de mortalidad por todas las causas, un 55% m\u00e1s de riesgo de mortalidad cardiovascular y el doble de riesgo de ACV en comparaci\u00f3n con los hombres. Algunos estudios han sugerido que las mujeres tienen menos probabilidades de recibir terapia anticoagulante; sin embargo, el estudio GLORIA-AF no encontr\u00f3 diferencias significativas en la prescripci\u00f3n de anticoagulantes a nivel mundial. La mayor mortalidad observada en mujeres con FA puede deberse, en parte, a una mayor predisposici\u00f3n al tromboembolismo, ya que el sexo femenino es un factor de riesgo independiente para estos eventos. Sin embargo, los mecanismos exactos que explican el aumento de la mortalidad en mujeres con FA siguen sin estar claros.<sup>7<\/sup><\/p>\n<h3>Etnia<\/h3>\n<p>La prevalencia general de la FA en Estados Unidos es del 1% al 2%. La prevalencia e incidencia de la FA en asi\u00e1ticos y negros son menores que en individuos con ascendencia europea, a pesar de una mayor carga de comorbilidades en los negros. Las posibles explicaciones incluyen determinantes gen\u00e9ticos, socioecon\u00f3micos y ambientales de la salud, que no se han evaluado por completo.<sup>11<\/sup> Aunque la menor incidencia de FA se ha explicado por la subdetecci\u00f3n causada por un peor acceso a la atenci\u00f3n sanitaria y una FA parox\u00edstica m\u00e1s frecuente, hay evidencia de que los negros tienen atrios izquierdos (AI) hasta 2 mm m\u00e1s peque\u00f1as en promedio en comparaci\u00f3n con los blancos.<sup>12<\/sup><\/p>\n<h2>Factores de riesgo modificables<\/h2>\n<p>La obesidad, la hipertensi\u00f3n, la diabetes mellitus (DM), la apnea obstructiva del sue\u00f1o, el infarto de miocardio, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad valvular, la enfermedad renal cr\u00f3nica, el tabaquismo y la actividad f\u00edsica son factores de riesgo bien establecidos para el desarrollo y la perpetuaci\u00f3n de la FA. Tambi\u00e9n se ha observado una relaci\u00f3n con factores del estilo de vida, por ejemplo, el tabaquismo, el alcohol, la obesidad, los deportes extremos y el estr\u00e9s psicol\u00f3gico. Tambi\u00e9n hay evidencia de que los factores psicosociales y del estilo de vida son moduladores importantes de la aparici\u00f3n de la FA, en particular a una edad m\u00e1s temprana.<sup>6<\/sup> Las enfermedades cr\u00f3nicas como las mencionadas anteriormente est\u00e1n relacionadas con una mayor probabilidad de desarrollar FA. En el pasado, se cre\u00eda que cuando se trataba una enfermedad no cr\u00f3nica (secundaria), la probabilidad de fibrilaci\u00f3n atrial disminuye. Sin embargo, hay evidencia de que el riesgo a\u00fan existe. Seg\u00fan si ten\u00edan o no un desencadenante secundario, se evalu\u00f3 la probabilidad de episodios recurrentes en 1409 personas con FA de nueva aparici\u00f3n en el estudio Framingham Heart Study. La cirug\u00eda cardiotor\u00e1cica, la interferencia, la cirug\u00eda no cardiotor\u00e1cica y el infarto agudo de miocardio estuvieron entre los desencadenantes identificados. La enfermedad peric\u00e1rdica aguda, la embolia pulmonar aguda, la patolog\u00eda pulmonar aguda, el consumo agudo de alcohol y la tiroiditis fueron otros desencadenantes secundarios.<sup>13<\/sup><\/p>\n<h2>Patog\u00e9nesis<\/h2>\n<p>La fibrilaci\u00f3n auricular (FA) es una arritmia supraventricular cuya fisiopatolog\u00eda a\u00fan no se comprende completamente. Entre los mecanismos propuestos se incluyen la hipertrofia y\/o dilataci\u00f3n debido a una sobrecarga de volumen y estr\u00e9s hemodin\u00e1mico, la isquemia, inflamaci\u00f3n y fibrosis del miocardio atrial, as\u00ed como la alteraci\u00f3n de la conducci\u00f3n i\u00f3nica en el miocardio atrial.<sup>14<\/sup><\/p>\n<p>Cuando se presenta una FA de novo, se genera un ciclo vicioso que puede culminar en una FA persistente con remodelaci\u00f3n irreversible del tejido atrial. Esta condici\u00f3n se desencadena por focos autom\u00e1ticos de actividad el\u00e9ctrica cercanos a los ostios de las venas pulmonares en el atrio izquierdo, en tejido atrial fibr\u00f3tico, o por la preexcitaci\u00f3n de los atrios debido a la presencia de v\u00edas de conducci\u00f3n aberrantes. La FA se mantiene mediante ritmos de reentrada y disparos ect\u00f3picos r\u00e1pidos, que son m\u00e1s propensos a ocurrir en atrios dilatados, tejido card\u00edaco da\u00f1ado y v\u00edas de conducci\u00f3n aberrantes. Con el tiempo, la remodelaci\u00f3n atrial ocurre en cuesti\u00f3n de horas tras el inicio de la FA, proceso conocido como remodelado el\u00e9ctrico. Si la FA persiste, se desarrollan fibrosis atrial y dilataci\u00f3n, lo que lleva a una remodelaci\u00f3n estructural en unos pocos meses, aumentando la susceptibilidad futura a la FA y se perpet\u00faa el ciclo.<sup>14,15,19<\/sup><\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente la FA provoca contracciones r\u00e1pidas pero ineficaces y descoordinadas de los atrios, lo que favorece la estasis sangu\u00ednea dentro de las aur\u00edculas y eleva el riesgo de tromboembolia y ACV. La activaci\u00f3n irregular de los ventr\u00edculos a trav\u00e9s del n\u00f3dulo AV tambi\u00e9n puede inducir taquicardia. No obstante, aunque la frecuencia de descargas el\u00e9ctricas atriales oscila entre 400 y 600 por minuto, la frecuencia card\u00edaca se mantiene entre 100 y 175 latidos por minuto, ya que no todos los impulsos pasan a trav\u00e9s del n\u00f3dulo AV. Esto ocurre debido a que la conducci\u00f3n de impulsos a trav\u00e9s del n\u00f3dulo AV est\u00e1 bloqueada durante su per\u00edodo refractario. Sin embargo, en pacientes con FA asociada a s\u00edndromes de preexcitaci\u00f3n, la actividad el\u00e9ctrica de los atrios puede eludir el n\u00f3dulo AV, lo que podr\u00eda dar lugar a una fibrilaci\u00f3n ventricular.<sup>14,16<\/sup><\/p>\n<h2>Clasificaci\u00f3n<\/h2>\n<p>La FA se puede clasificar seg\u00fan su duraci\u00f3n y la extensi\u00f3n de los episodios, estos se describieron en las pautas de 2014 de la Asociaci\u00f3n Estadounidense del Coraz\u00f3n\/Colegio Estadounidense de Cardiolog\u00eda\/Sociedad del Ritmo Card\u00edaco sobre el manejo de la FA.<sup>17<\/sup><\/p>\n<p><strong>FA parox\u00edstica:<\/strong> se define como la FA que finaliza espont\u00e1neamente o con intervenci\u00f3n dentro de los siete d\u00edas posteriores a su aparici\u00f3n. Los episodios pueden repetirse con una frecuencia variable.<\/p>\n<p><strong>FA persistente:<\/strong> se define como la FA que no se resuelve por s\u00ed sola dentro de los siete d\u00edas. Los episodios a menudo requieren una derivaci\u00f3n farmacol\u00f3gica o el\u00e9ctrica para restablecer el ritmo sinusal. Si bien un paciente que ha tenido FA persistente puede tener episodios posteriores de FA parox\u00edstica, la FA generalmente se considera una enfermedad progresiva.<\/p>\n<p><strong>FA persistente de larga duraci\u00f3n:<\/strong> se refiere a la FA que ha durado m\u00e1s de 12 meses.<\/p>\n<p><strong>FA permanente:<\/strong> t\u00e9rmino utilizado para identificar la FA persistente para la que se ha tomado una decisi\u00f3n conjunta entre el paciente y el m\u00e9dico de no seguir una estrategia de control del ritmo.<\/p>\n<p>La FA tambi\u00e9n se puede clasificar seg\u00fan la forma en que se presenta o si existen afecciones valvulares espec\u00edficas:<\/p>\n<p><strong>FA subcl\u00ednica u oculta:<\/strong> se refiere a la FA que es en gran medida asintom\u00e1tica y solo se hace evidente en el contexto de un evento tromboemb\u00f3lico, una exacerbaci\u00f3n de IC aguda, otra enfermedad m\u00e9dica o en un ECG de rutina realizado con otros fines.<\/p>\n<p><strong>FA valvular:<\/strong> se refiere a pacientes con estenosis mitral moderada a grave; estos pacientes tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular que los pacientes sin esta afecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>FA solitaria:<\/strong> es un t\u00e9rmino obsoleto que se hab\u00eda utilizado para describir la FA en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes (p. ej., \u226460 a\u00f1os) con FA parox\u00edstica, persistente o permanente que no tienen enfermedad card\u00edaca estructural ni factores de riesgo cardiovascular.<\/p>\n<h2>Sospecha cl\u00ednica y abordaje diagn\u00f3stica<\/h2>\n<p>Un nuevo diagn\u00f3stico de FA puede surgir en diversos contextos cl\u00ednicos. Puede detectarse durante un examen de rutina cuando el paciente presenta s\u00edntomas que podr\u00edan estar relacionados con la FA o cuando se eval\u00faa por otra raz\u00f3n y se identifica un pulso irregular. Tambi\u00e9n puede diagnosticarse incidentalmente en un ECG realizado por otros motivos, como una evaluaci\u00f3n preoperatoria. Asimismo, puede encontrarse durante la investigaci\u00f3n de un ACV u otro tromboembolismo arterial en un paciente sin diagn\u00f3stico previo de FA. Adem\u00e1s, es posible que se identifique durante una hospitalizaci\u00f3n por otras causas, como una infecci\u00f3n, un infarto de miocardio reciente, tirotoxicosis, embolia pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica, miocarditis, pericarditis o tras una cirug\u00eda, ya sea card\u00edaca o no card\u00edaca.<sup>18<\/sup><\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n de la FA requiere el reconocimiento r\u00e1pido de una constelaci\u00f3n de signos y s\u00edntomas inespec\u00edficos. Para ello, la historia cl\u00ednica debe incluir el inicio de los s\u00edntomas o la fecha de descubrimiento, los posibles factores desencadenantes, la frecuencia, la duraci\u00f3n y la gravedad de los episodios y los antecedentes m\u00e9dicos de cualquier arritmia previa. El examen f\u00edsico debe centrarse en el sistema cardiovascular y cualquier enfermedad asociada. El m\u00e9dico puede notar un pulso irregular y un d\u00e9ficit del pulso apical-radial que se observa com\u00fanmente en pacientes con fibrilaci\u00f3n atrial. Cuando se eval\u00faan las frecuencias del \u00e1pex del ventr\u00edculo izquierdo y del pulso radial simult\u00e1neamente, la frecuencia del pulso radial puede ser menor que la frecuencia card\u00edaca apical.<sup>18<\/sup><\/p>\n<p>Las personas con FA suelen cursar asintom\u00e1ticas. Cuando aparecen s\u00edntomas, suelen incluir palpitaciones, taquicardia o s\u00edntomas m\u00e1s inespec\u00edficos como fatiga, debilidad, mareos, menor capacidad de ejercicio, aumento de la micci\u00f3n y disnea leve. Algunos pacientes pueden tener presentaciones m\u00e1s graves, especialmente en pacientes con FA con una frecuencia ventricular r\u00e1pida o enfermedad cardiopulmonar subyacente; estos s\u00edntomas incluyen disnea en reposo, angina, pre s\u00edncope, s\u00edntomas de ACV u otros eventos emb\u00f3licos y s\u00edntomas de insuficiencia cardiaca.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>El electrocardiograma (ECG) de 12 derivaciones es una herramienta diagn\u00f3stica fundamental para la fibrilaci\u00f3n auricular (FA), ya que permite detectar anomal\u00edas el\u00e9ctricas como el s\u00edndrome de Wolff\u2013Parkinson\u2013White, arritmias auriculares concomitantes y otras condiciones que influyen en las decisiones farmacol\u00f3gicas, incluyendo la bradicardia y las variaciones del intervalo QT. Por lo general, un ECG de un paciente con FA muestra la ausencia de ondas P definidas y una frecuencia ventricular irregular. Un an\u00e1lisis detallado del ECG ayuda a los m\u00e9dicos a diferenciar la FA de otras taquicardias supraventriculares, lo cual es esencial para determinar el enfoque terap\u00e9utico m\u00e1s adecuado.<sup>4,20<\/sup><\/p>\n<p>El m\u00e9dico debe obtener un ecocardiograma transtor\u00e1cico (ETT) incluso si el examen f\u00edsico es normal. Con este estudio se pretende evaluar el tama\u00f1o de los atrios derecho e izquierdo, el tama\u00f1o y la funci\u00f3n sist\u00f3lica de los ventr\u00edculos derecho e izquierdo, para detectar una posible enfermedad card\u00edaca valvular, hipertrofia ventricular izquierda, disfunci\u00f3n diast\u00f3lica y enfermedad peric\u00e1rdica y para evaluar las presiones m\u00e1ximas del ventr\u00edculo derecho y atrio derecho. El ETT tambi\u00e9n puede identificar un trombo atrial izquierdo, aunque la sensibilidad es baja. La ecocardiograf\u00eda transesof\u00e1gica es mucho m\u00e1s sensible para identificar trombos en el atrio izquierdo o en el ap\u00e9ndice auricular izquierdo y se puede utilizar para determinar la necesidad de una calibraci\u00f3n antes de cualquier intento de cardioversi\u03ccn farmacol\u00f3gica o el\u00e9ctrica.<sup>1,17<\/sup><\/p>\n<p>El abordaje diagn\u00f3stico debe incluir un hemograma completo, electrolitos s\u00e9ricos y evaluaci\u00f3n de la funci\u00f3n renal, en particular en pacientes que pueden comenzar a tomar anticoagulantes orales. Tambi\u00e9n pueden requerirse estudios adicionales seg\u00fan la sospecha cl\u00ednica, como pruebas de funci\u00f3n tiroidea (se deben obtener los niveles de TSH y T4 libre en todos los pacientes con un primer episodio de fibrilaci\u00f3n atrial o en aquellos que desarrollen un aumento en la frecuencia de fibrilaci\u00f3n atrial), radiograf\u00eda de t\u00f3rax, angiograf\u00eda pulmonar por TC o detecci\u00f3n toxicol\u00f3gica. Se pueden realizar pruebas especializadas seg\u00fan cada caso, como un estudio electrofisiol\u00f3gico o del sue\u00f1o.<sup>17<\/sup><\/p>\n<p>Hasta un tercio de los pacientes con FA son asintom\u00e1ticos en el momento del diagn\u00f3stico y la identificaci\u00f3n temprana de estos pacientes podr\u00eda permitir el inicio r\u00e1pido de la anticoagulaci\u00f3n terap\u00e9utica para prevenir el ACV emb\u00f3lico. Sin embargo, a pesar de una mayor tasa de detecci\u00f3n de FA, los grandes ensayos controlados aleatorizados de detecci\u00f3n de FA no han demostrado un beneficio significativo en los criterios de valoraci\u00f3n cl\u00ednicos duros de ACV y muerte.<sup>22<\/sup> Por lo tanto, en la actualidad, no se recomienda la detecci\u00f3n de FA a nivel poblacional, aunque las pautas s\u00ed sugieren la detecci\u00f3n oportunista o dirigida a individuos de alto riesgo.<sup>23<\/sup><\/p>\n<h2>Abordaje terap\u00e9utico<\/h2>\n<p>Existe una v\u00eda de atenci\u00f3n integrada para controlar la FA a la cual se ha asociado con mejores resultados cl\u00ednicos con un menor riesgo de mortalidad, mortalidad cardiovascular, ACV y hemorragia, y hospitalizaci\u00f3n. La v\u00eda de atenci\u00f3n \u00f3ptima de la fibrilaci\u00f3n atrial (ABC por sus siglas en ingl\u00e9s) se centra en prevenir el ACV con anticoagulaci\u00f3n; mejorar los s\u00edntomas del paciente con decisiones centradas en el paciente sobre el \u00abcontrol del ritmo\u00bb o el \u00abcontrol de la frecuencia\u00bb; y reducir el riesgo cardiovascular y de comorbilidad.<sup>23,24<\/sup><\/p>\n<p>Se puede considerar la cardioversi\u00f3n inmediata en el caso de una FA de reciente aparici\u00f3n cuando el paciente est\u00e1 hemodin\u00e1micamente inestable, presenta angina, IC descompensada o cuando la arritmia ha estado presente durante menos de 48 horas. La mayor\u00eda de los pacientes con fibrilaci\u00f3n atrial no requieren cardioversi\u00f3n inmediata, pero puede ser adecuada en estos pacientes. Muchos pacientes con fibrilaci\u00f3n atrial de reciente aparici\u00f3n evaluados en un servicio de emergencias pueden ser manejados ambulatoriamente pero existen ciertas indicaciones para la hospitalizaci\u00f3n (Tabla 1).<sup>3<\/sup><\/p>\n<h3>Tabla 1. Situaciones que requieren hospitalizaci\u00f3n en pacientes con FA<\/h3>\n<p>Arritmia subyacente inestable o incierta<br \/>\nInfarto agudo de miocardio, alteraci\u00f3n del estado de conciencia, insuficiencia card\u00edaca descompensada o hipotensi\u00f3n<br \/>\nS\u00edntomas intolerables a pesar de la estabilidad hemodin\u00e1mica<br \/>\nDespu\u00e9s de la cardioversi\u00f3n (si el paciente presenta una complicaci\u00f3n)<br \/>\nNecesidad de monitorizaci\u00f3n por telemetr\u00eda durante el inicio de ciertos f\u00e1rmacos<br \/>\nProcedimientos, como cateterismo card\u00edaco, estudios electrofisiol\u00f3gicos y ablaci\u00f3n quir\u00fargica o por cat\u00e9ter y colocaci\u00f3n de marcapasos o desfibriladores autom\u00e1ticos implantables<\/p>\n<h3>Evaluaci\u00f3n del riesgo de accidente cerebrovascular y hemorragia<\/h3>\n<p>La probabilidad de padecer un accidente cerebrovascular con FA no es uniforme y se basa en varios factores de riesgo habituales de ictus. No importa el patr\u00f3n temporal de la FA, el riesgo de ACV isqu\u00e9mico y tromboembolismo persiste. Incluso en situaciones en las que se piensa que la FA posee un sustrato transitorio, como la FA postoperatoria, el riesgo de resultados adversos y de un ACV se mantiene m\u00e1s all\u00e1 del per\u00edodo posoperatorio inmediato (particularmente en aquellos sometidos a cirug\u00eda no card\u00edaca). La toma de decisiones sobre la terapia anticoagulante para la prevenci\u00f3n del ACV est\u00e1 determinada por factores de riesgo m\u00e1s que por el patr\u00f3n de FA o el \u00e9xito aparente del control del ritmo. El enfoque actual consiste inicialmente en identificar a los pacientes con FA verdaderamente de \u00abbajo riesgo\u00bb que no se beneficiar\u00e1n del tratamiento antitromb\u00f3tico.<sup>1,2,23<\/sup><\/p>\n<p>Diversos m\u00e9todos de estratificaci\u00f3n del riesgo de ACV han sido sugeridos, sin embargo, la puntuaci\u00f3n CHA<sub>2<\/sub>DS<sub>2<\/sub>-VASc (Tabla 2) es ampliamente reconocida como un instrumento de estratificaci\u00f3n del riesgo que determina de forma fiable a las personas con un riesgo bajo de ACV y por lo tanto, los excluye del grupo de aquellos que requieren terapia antitromb\u00f3tica. La puntuaci\u00f3n CHA<sub>2<\/sub>DS<sub>2<\/sub>-VASc indica fallo card\u00edaco congestivo, hipertensi\u00f3n, 75 a\u00f1os, diabetes mellitus, accidente cerebrovascular (duplicada) y patolog\u00eda vascular, 65-74 a\u00f1os y sexo femenino.<sup>1,2,23<\/sup><\/p>\n<p>Se considera de bajo riesgo cuando un paciente masculino tiene una puntuaci\u00f3n CHA<sub>2<\/sub>DS<sub>2<\/sub>-VASc de 0 o una paciente femenina tiene una puntuaci\u00f3n de 1. El umbral en el que los beneficios de la anticoagulaci\u00f3n oral en la reducci\u00f3n del ACV isqu\u00e9mico comienzan a compensar el mayor riesgo de hemorragia se establece en un riesgo anual del 1,7% para la warfarina y del 0,9% para los anticoagulantes orales directos. Esto significa que, cuando el riesgo anual de ACV isqu\u00e9mico alcanza estos valores, el beneficio de la anticoagulaci\u00f3n supera el riesgo de sangrado, lo que justifica su indicaci\u00f3n. Por lo tanto, una puntuaci\u00f3n CHA<sub>2<\/sub>DS<sub>2<\/sub>-VASc de 1 en hombres y de 2 en mujeres justifica la consideraci\u00f3n de la anticoagulaci\u00f3n oral. Es fundamental valorar la prevenci\u00f3n del ictus con anticoagulantes orales (preferiblemente anticoagulantes directos debido a su mejor adherencia y perfil de seguridad) en todos los pacientes con fibrilaci\u00f3n auricular que presenten un riesgo anual de ictus del 1%.<sup>1,2<\/sup><\/p>\n<h3>Tabla 2. Puntuaci\u00f3n CHA<sub>2<\/sub>DS<sub>2<\/sub>-VASc<\/h3>\n<p>Insuficiencia Cardiaca Congestiva: 1<br \/>\nHipertensi\u00f3n: 1<br \/>\nEdad igual o mayor a 75 a\u00f1os: 2<br \/>\nDiabetes mellitus: 1<br \/>\nAntecedentes de accidente cerebrovascular\/Isquemia cerebral transitoria\/tromboembolia: 2<br \/>\nEnfermedad vascular (infarto de miocardio previo, enfermedad vascular perif\u00e9rica o placa a\u00f3rtica): 1<br \/>\nEdad (64-74 a\u00f1os): 1<br \/>\nSexo femenino: 1<\/p>\n<p>Cualquier decisi\u00f3n de implementar una profilaxis prolongada contra el ACV isqu\u00e9mico mediante anticoagulantes orales debe equilibrarse con el peligro de hemorragias significativas, en particular hemorragia intracraneal, que resulta en una elevada mortalidad y morbilidad. Muchos factores asociados con el riesgo de sangrados han sido identificados, algunos de ellos se emplean en sistemas de estratificaci\u00f3n del riesgo como HAS-BLED (Tabla 3). La evaluaci\u00f3n del riesgo de sangrado tiene como objetivo identificar factores de riesgo de sangrado no modificables que les confiere un riesgo intr\u00ednsecamente alto de sangrado independientemente del estado de anticoagulaci\u00f3n y abordar los factores de riesgo de sangrado modificables (como presi\u00f3n arterial no controlada, \u00edndice internacional normalizado (INR) l\u00e1bil, consumo excesivo de alcohol y uso concurrente de aspirina y antiinflamatorios no esteroides).<sup>1,2,4<\/sup><\/p>\n<h3>Tabla 3. Puntuaci\u00f3n HAS-BLED<\/h3>\n<p>Hipertensi\u00f3n: 1<br \/>\nFunci\u00f3n hep\u00e1tica o renal anormal (1 punto cada una): 1-2<br \/>\nAntecedentes de accidente cerebrovascular o propensi\u00f3n a hemorragias: 1<br \/>\nINR l\u00e1bil: 1<br \/>\nAncianos (edad &gt;65 a\u00f1os o condici\u00f3n fr\u00e1gil): 1<br \/>\nUso concomitante de drogas o alcohol (1 punto cada uno): 1-2<\/p>\n<p>Independientemente de si se ha decidido por el control de la frecuencia o control del ritmo, el tratamiento antitromb\u00f3tico es un componente crucial del manejo de la fibrilaci\u00f3n atrial. Los antagonistas de la vitamina K (AVK) como la warfarina suelen ser el anticoagulante oral de elecci\u00f3n. Sin embargo, las variaciones individuales en la farmacocin\u00e9tica e interacciones con alimentos o medicamentos pueden generar una variabilidad importante en el manejo de la anticoagulaci\u00f3n con warfarina. El rango terap\u00e9utico estrecho requiere un monitoreo regular y un ajuste personalizado de la dosis, siendo el INR objetivo m\u00e1s t\u00edpico de 2,0 a 3,0. El tiempo dentro del rango terap\u00e9utico (TTR) es una nueva m\u00e9trica para medir la calidad del manejo de la anticoagulaci\u00f3n en la terapia con warfarina. Ha habido informes que vinculan un TTR deficiente con resultados cl\u00ednicos desfavorables. Es por esto que se debe calcular regularmente el TTR individual promedio del paciente. Si el TTR supera confiablemente el 70%, se logra un mayor beneficio.<sup>1,2,23<\/sup><\/p>\n<p>La puntuaci\u00f3n SAME-TT<sub>2<\/sub>-R<sub>2<\/sub> se puede utilizar para identificar a los pacientes que nunca han usado AVK antes, pero que pueden beneficiarse de ellos (Tabla 4). Es m\u00e1s probable que se produzca un TTR deficiente en pacientes que toman un AVK con una puntuaci\u00f3n SAME-TT<sub>2<\/sub>-R<sub>2<\/sub> alta (&gt;2), y se deben tener en cuenta otras medidas para mejorar la adherencia a la medicaci\u00f3n. Se ha confirmado que la puntuaci\u00f3n SAME-TT<sub>2<\/sub>-R<sub>2<\/sub> puede predecir con precisi\u00f3n el TTR o las consecuencias negativas de un TTR bajo (hemorragia, tromboembolia). Es importante destacar que, en la actualidad, los AVK son la \u00fanica opci\u00f3n terap\u00e9utica segura comprobada para los pacientes con FA con estenosis mitral moderada a grave o v\u00e1lvulas card\u00edacas prot\u00e9sicas mec\u00e1nicas, seg\u00fan las recomendaciones mundiales.<sup>1,2,23<\/sup><\/p>\n<h3>Tabla 4. SAME-TT<sub>2<\/sub>-R<sub>2<\/sub><\/h3>\n<p>Sexo femenino: 1<br \/>\nEdad &lt;60 a\u00f1os: 1<br \/>\nHistorial m\u00e9dico*: 1<br \/>\nMedicamentos que interact\u00faan con el tratamiento (p. ej., amiodarona para controlar el ritmo): 1<br \/>\nConsumo de tabaco (en los \u00faltimos 2 a\u00f1os): 2<br \/>\nRaza no blanca: 2<br \/>\n* Definido como &gt;2 de los siguientes: hipertensi\u00f3n, diabetes mellitus, enfermedad arterial coronaria\/infarto de miocardio, enfermedad arterial perif\u00e9rica, insuficiencia card\u00edaca congestiva, accidente cerebrovascular previo, enfermedad pulmonar, enfermedad hep\u00e1tica o renal.<\/p>\n<p>Debido a las interacciones farmacol\u00f3gicas y los efectos adversos de los antagonistas de la vitamina K, en la \u00faltima d\u00e9cada se han introducido los anticoagulantes orales directos (DOAC, por sus siglas en ingl\u00e9s). Estos f\u00e1rmacos se dirigen a factores espec\u00edficos de la cascada de la coagulaci\u00f3n. Los DOAC disponibles actualmente son el Dabigatr\u00e1n, un inhibidor directo de la trombina (factor II), y el rivaroxab\u00e1n, el Apixaban y el Edoxaban, que son inhibidores del factor Xa.<sup>2,23<\/sup><\/p>\n<p>En ensayos cl\u00ednicos se ha demostrado que los DOAC son tan eficaces como la warfarina para prevenir el ACV, causan menos ictus hemorr\u00e1gicos y hemorragias intracraneales, tienen perfiles farmacocin\u00e9ticos m\u00e1s predecibles y dosis diarias fijas sin necesidad de un control frecuente del perfil de coagulaci\u00f3n. Por esta mayor seguridad, conveniencia y eficacia no inferior son alternativas preferidas a los AVK. Adem\u00e1s existen ant\u00eddotos espec\u00edficos o agentes de reversi\u00f3n para dabigatr\u00e1n (idarucizumab), Apixaban y Rivaroxaban (andexanet alfa). Similarmente, el uso de ACOD est\u00e1 vinculado a un aumento en la satisfacci\u00f3n del paciente. Todos los ACOD se excretan por los ri\u00f1ones en cierta medida, las personas con insuficiencia renal que toman ACOD deben controlar su funci\u00f3n renal peri\u00f3dicamente. Los pacientes con enfermedad renal cr\u00f3nica leve a moderada experimentan menos ictus, eventos emb\u00f3licos sist\u00e9micos y eventos hemorr\u00e1gicos importantes cuando toman ACOD en lugar de warfarina.<sup>2,23<\/sup><\/p>\n<h3>Control del Ritmo o Control de la frecuencia<\/h3>\n<p>Comprender el equilibrio entre el control de la frecuencia y el control del ritmo es fundamental para el manejo de la FA. Las estrategias de control de la frecuencia tienen como objetivo controlar la frecuencia card\u00edaca del paciente dentro de un rango normal, centr\u00e1ndose en aliviar los s\u00edntomas y prevenir los efectos nocivos de la taquicardia sostenida sobre la funci\u00f3n card\u00edaca. Este enfoque a menudo emplea betabloqueadores, bloqueadores de los canales de calcio y, a veces, digoxina, adaptados seg\u00fan factores espec\u00edficos del paciente, como la edad, las comorbilidades y la tolerancia a la medicaci\u00f3n.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>Un componente esencial del tratamiento de la FA es la regulaci\u00f3n de la frecuencia card\u00edaca, que con frecuencia es suficiente para aliviar los s\u00edntomas asociados. No existe evidencia contundente que respalde el tipo y el objetivos \u00f3ptimos de tratamiento de control de la frecuencia card\u00edaca.<sup>25<\/sup> En diferentes ensayos cl\u00ednicos se demostro que no hay diferencias en una combinaci\u00f3n de eventos cl\u00ednicos entre el grupo estricto [FC &lt;80 lpm en reposo y &lt;110 lpm durante el ejercicio moderado] y el grupo indulgente (frecuencia card\u00edaca objetivo &lt;110 lpm). Por lo tanto, el control indulgente de la frecuencia es un enfoque inicial aceptable, independientemente del estado de IC (con la excepci\u00f3n de la miocardiopat\u00eda inducida por taquicardia), a menos que los s\u00edntomas exijan un control de frecuencia m\u00e1s estricto.<sup>26<\/sup><\/p>\n<p>La FA refractaria al tratamiento farmacol\u00f3gico y frecuencias ventriculares altas se puede controlar de manera eficaz con estimulaci\u00f3n o ablaci\u00f3n del nodo AV. Cuando se interrumpe la conducci\u00f3n del Nodo Atrioventricular (NAV), los atrios y ventr\u00edculos se separan, lo que permite que un marcapasos previamente implantado regule la frecuencia ventricular. Los s\u00edntomas de la FA se pueden controlar de manera eficaz y segura con este m\u00e9todo.<sup>23<\/sup> Sin embargo la dependencia irreversible del marcapasos es una gran desventaja, por lo que el m\u00e9todo solo se utiliza en pacientes selectos y no se debe utilizar con pacientes m\u00e1s j\u00f3venes.Los marcapasos biventriculares (terapia de resincronizaci\u00f3n card\u00edaca) se implantan com\u00fanmente para mitigar el impacto negativo a largo plazo de la estimulaci\u00f3n del ventr\u00edculo derecho despu\u00e9s de la ablaci\u00f3n del AVN.<sup>28<\/sup><\/p>\n<p>El control del ritmo, por el contrario, busca restablecer el ritmo sinusal normal del coraz\u00f3n, lo que puede mejorar los s\u00edntomas, la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida. Esta estrategia puede utilizar f\u00e1rmacos antiarr\u00edtmicos, cardioversi\u00f3n el\u00e9ctrica o ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter. La elecci\u00f3n entre el control de la frecuencia y el control del ritmo est\u00e1 influenciada por varios factores, entre ellos la carga de s\u00edntomas del paciente, la duraci\u00f3n de la FA y la presencia de IC. Cabe destacar que estudios recientes sugieren que un inicio temprano del control del ritmo puede ofrecer beneficios en poblaciones de pacientes seleccionadas, desafiando la confianza tradicional en el control de la frecuencia como estrategia inicial.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>La ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter y los medicamentos antiarr\u00edtmicos son \u00fatiles para preservar y restablecer el ritmo sinusal. Seg\u00fan investigaciones anteriores, la terapia de control del ritmo es una t\u00e1ctica \u00fatil para mejorar los s\u00edntomas, el estado funcional y la calidad de vida en general. No hay evidencia de que la terapia de control del ritmo sea mejor que la terapia de control de la frecuencia en la poblaci\u00f3n con FA, en particular en lo que respecta a la mortalidad. Por lo tanto, como parte de un enfoque de atenci\u00f3n integrada para el cuidado de la FA, se puede implementar una estrategia de control del ritmo temprano para pacientes con inicio reciente de FA. Por ahora, se recomienda la terapia de control del ritmo para mejorar los s\u00edntomas en pacientes con FA que permanecen sintom\u00e1ticos con una terapia de control de la frecuencia \u00f3ptima.<sup>28<\/sup><\/p>\n<p>Los pacientes que experimentan episodios poco frecuentes de FA parox\u00edstica pueden beneficiarse de un enfoque de \u00abp\u00edldora en el bolsillo\u00bb que incluya medicamentos de clase IC. Los pacientes con FA parox\u00edstica sintom\u00e1tica recurrente, persistente o persistente de largo duraci\u00f3n que no presenten signos de insuficiencia card\u00edaca o cardiopat\u00eda estructural (como isquemia mioc\u00e1rdica o hipertrofia ventricular izquierda) pueden ser evaluados para el control del ritmo a largo plazo con flecainida o propafenona y los pacientes con IC con fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n conservada, cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica o cardiopat\u00eda valvular pueden ser tratados con dronedarona. Los pacientes con disfunci\u00f3n ventricular izquierda pueden usar de forma segura amiodarona.<sup>13<\/sup> Sin embargo, debido a sus efectos secundarios extracardiacos, como la toxicidad tiroidea y pulmonar dependiente de la dosis y la posibilidad de prolongar el intervalo QT, se debe tener cautela al usarlo durante un per\u00edodo prolongado de tiempo.<sup>2<\/sup> Los pacientes con FA parox\u00edstica o persistente, con o sin factores de riesgo significativos para FA recurrente, pueden ser elegibles para la terapia de ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter si el tratamiento con medicamentos antiarr\u00edtmicos no ha podido controlar los s\u00edntomas o si se considera que el paciente no es apto para el tratamiento farmacol\u00f3gico. La ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter de la FA para el aislamiento de las venas pulmonares puede ser la estrategia de primera l\u00ednea para el manejo del ritmo en pacientes con FA parox\u00edstica o cr\u00f3nica sintom\u00e1tica que no tienen factores de riesgo significativos para la recurrencia de la FA. Dado que la ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter puede revertir la disfunci\u00f3n sist\u00f3lica del ventr\u00edculo izquierdo, tambi\u00e9n puede considerarse como un tratamiento de primera l\u00ednea para pacientes con FA y miocardiopat\u00eda inducida por taquicardia concurrente. Adem\u00e1s, la ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter puede reducir las hospitalizaciones, mejorar la supervivencia y la calidad de vida en algunos pacientes con FA con IC y una fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n reducida.<sup>23<\/sup><\/p>\n<h2>Seguimiento<\/h2>\n<p>El seguimiento despu\u00e9s de un episodio de FA aguda es necesario para evaluar la seguridad y eficacia del control de la frecuencia o el ritmo, la adherencia al tratamiento, la necesidad de continuar con el tratamiento para la FA, analizar las estrategias para reducir la recurrencia de la FA y evaluar el estado funcional del paciente. Un seguimiento temprano es particularmente importante para los pacientes que comenzaron con un tratamiento con medicamentos antiarr\u00edtmicos para evaluar la seguridad, la eficacia y los efectos secundarios que pueden ser espec\u00edficos de su tratamiento.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Para otros pacientes, el control de la anticoagulaci\u00f3n con warfarina determina la frecuencia del seguimiento. Durante estas visitas, los m\u00e9dicos determinan si los s\u00edntomas est\u00e1n adecuadamente controlados. En pacientes con FA persistente o permanente, se deben evaluar las frecuencias card\u00edacas en reposo y durante el ejercicio para determinar la idoneidad del control de la frecuencia. Los pacientes que no han mejorado o que no toleran los medicamentos antiarr\u00edtmicos pueden ser considerados para la ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter. La amiodarona requiere estudios de funci\u00f3n hep\u00e1tica y tiroidea al menos cada 6 meses y pruebas de funci\u00f3n pulmonar con evaluaci\u00f3n de la capacidad de difusi\u00f3n de mon\u00f3xido de carbono cada a\u00f1o o si se sospecha toxicidad pulmonar. Los pacientes que reciben dofetilida y sotalol deben realizarse un ECG para evaluar el intervalo QTc y la funci\u00f3n renal, y se deben analizar el potasio y el magnesio cada 3 a 6 meses. Los pacientes que reciben dabigatran, rivaroxaban, apixaban y edoxaban deben realizarse pruebas de funci\u00f3n renal al menos anualmente para determinar la necesidad de ajustar la dosis.<sup>3<\/sup><\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La FA representa un reto cada vez mayor para la salud p\u00fablica debido a su alta prevalencia y su relaci\u00f3n con eventos cardiovasculares adversos. Es fundamental en su manejo un conocimiento detallado de su fisiopatolog\u00eda, factores de riesgo y opciones terap\u00e9uticas. Igualmente, la modificaci\u00f3n de los factores de riesgo y del estilo de vida desempe\u00f1a un papel clave en su prevenci\u00f3n y tratamiento. Existe evidencia reciente que destaca la importancia de la intervenci\u00f3n temprana para limitar la progresi\u00f3n de la enfermedad y mejorar los resultados cl\u00ednicos. En este contexto, el manejo de la FA debe basarse siempre en un enfoque centrado en el paciente, considerando sus comorbilidades, necesidades cl\u00ednicas y preferencias individuales para optimizar los desenlaces terap\u00e9uticos y mejorar su calidad de vida.<\/p>\n<h3><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?attachment_id=81557\" rel=\"attachment wp-att-81557\">Anexo<\/a><\/h3>\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n<p>1. European Society of Cardiology. 2020 ESC Guidelines for the diagnosis and management of atrial fibrillation developed in collaboration with the European Association of Cardio-Thoracic Surgery (EACTS): The Task Force for the diagnosis and management of atrial fibrillation of the European Society of Cardiology (ESC) Developed with the special contribution of the European Heart Rhythm Association (EHRA) of the ESC. Eur Heart J. 2020. doi: 10.1093\/eurheartj\/ehaa612.<br \/>\n2. Stefil M, Lip GYH. Atrial fibrillation. Medicine. 2022;50(8):516-521. doi:10.1016\/j.mpmed.2022.05.007.<br \/>\n3. Al-Khatib, S.M. (2023) &#8216;Atrial fibrillation&#8217;, Annals of Internal Medicine, 176(7), pp. 97\u2013110. doi:10.7326\/aitc202307180.<br \/>\n4. Joglar, J. A., Chung, M. K., Armbruster, A. L., et al. (2024). 2023 ACC\/AHA\/ACCP\/HRS guideline for the diagnosis and management of atrial fibrillation: A report of the American College of Cardiology\/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Circulation, 149(1), e1-e156. https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIR.0000000000001193.<br \/>\n5. Joglar, J. A., Chung, M. K., Armbruster, A. L., et al. (2024). 2023 ACC\/AHA\/ACCP\/HRS guideline for the diagnosis and management of atrial fibrillation: A report of the American College of Cardiology\/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Journal of the American College of Cardiology, 83(1), 109-279. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jacc.2023.08.017<br \/>\n6. Staerk L, Sherer JA, Ko D, Benjamin EJ, Helm RH. Atrial Fibrillation:e Epidemiology, Pathophysiology, and Clinical Outcomes. Circulation Research. 2017;120(9):1501-1517. doi:10.1161\/CIRCRESAHA.117.309732.<br \/>\n7. Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME). GBD compare data visualization. Seattle (WA): IHME, University of Washington; 2018. Available at: http:\/\/vizhub.healthdata.org\/gbd-compare. Accessed February 20, 2025.<br \/>\n8. Go AS, Hylek EM, Phillips KA, et al. Prevalence of diagnosed atrial fibrillation in adults: national implications for rhythm management and stroke prevention: the AnTicoagulation and Risk Factors in Atrial Fibrillation (ATRIA) Study. JAMA 2001; 285:2370.<br \/>\n9. Zhang, J. et al. (2021) &#8216;Epidemiology of Atrial Fibrillation&#8217;, Cardiac Electrophysiology Clinics, 13(1), pp. 1\u201323. doi:10.1016\/j.ccep.2020.10.010.<br \/>\n10. Bose A, O&#8217;Neal WT, Wu C, et al. Sex differences in risk factors for incident atrial fibrillation (from the reasons for geographic and racial differences in stroke [REGARDS] study). Am J Cardiol 2019; 123(9):1453\u20137.][Mazurek M, Huisman MV, Rothman KJ, et al. Gender differences in antithrombotic treatment for Epidemiology of Atrial Fibrillation newly diagnosed atrial fibrillation: the GLORIA-AF registry program. Am J Med 2018;131(8):945\u201355. E943.<br \/>\n11. 2015 National Healthcare Quality and Disparities Report and 5th Anniversary Update on the National Quality Strategy. Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality; 2015.<br \/>\n12. Kornej J, B\u00f6rschel CS, Benjamin EJ, Schnabel RB. Epidemiology of Atrial Fibrillation in the 21st Century. Circ Res. 2020; 127(1): p.4-20. doi: 10.1161\/circresaha.120.316340 Open in Read by QxMD.<br \/>\n13. Lubitz SA, Yin X, Rienstra M, et al. Resultados a largo plazo de la fibrilaci\u00f3n atrial secundaria en la comunidad: el estudio Framingham Heart Study. Circulation 2015; 131:1648.<br \/>\n14. Sagris, M. et al. (2021) &#8216;Atrial fibrillation: Pathogenesis, predisposing factors, and Genetics&#8217;, International Journal of Molecular Sciences, 23(1), p. 6. doi:10.3390\/ijms23010006.<br \/>\n15. Iwasaki Y, Nishida K, Kato T, et al. Atrial fibrillation pathophysiology. Circulation 2011;124(20):2264\u201374.<br \/>\n16. Olshansky B, Arora R. Mechanisms of atrial fibrillation. In: Post TW, ed. UpToDate.Waltham, MA: UpToDate. http:\/\/www.uptodate.com\/contents\/mechanisms-of-atrial-fibrillation.Last updated September 05, 2023. Accessed February 20, 2025.<br \/>\n17. 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Al-Khatib SM , Allen LaPointe NM , Chatterjee R , Crowley MJ , Dupre ME , Kong DF , LopesRD , Povsic TJ , Raju SS, , Shah B , Kosinski AS, , McBroom AJ , Sanders GD. Rate- and rhythm-control therapies in patients with atrial fibrillation: a systematic review. Ann Intern Med 2014;160:760\u2013773.<br \/>\n26. Groenveld HF , Crijns HJ , Van den Berg MP , Van Sonderen E , Alings AM , Tijssen JG , Hillege HL, Tuininga YS , Van Veldhuisen DJ , Ranchor AV , Van Gelder IC ; RACE II Investigators. The effect of rate control on quality of life in patients with permanent atrial fibrillation: data from the RACE II (Rate Control Efficacy in Permanent Atrial Fibrillation II) study. J Am Coll Cardiol 2011;58:1795\u20131803.<br \/>\n27. Brignole M, Pentimalli F, Palmisano P et al. AV junction ablation and cardiac resynchronization for patients with permanent atrial fibrillation and narrow QRS: the APAF-CRT mortality trial. Eur Heart J 2021;42:4731\u20139.<br \/>\n28. 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Am J Med 2020; 133: 1195e12022.<\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong><br \/>\nLos autores de este manuscrito declaran que:<br \/>\nTodos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fibrilaci\u00f3n atrial: revisi\u00f3n actualizada del abordaje diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico Autor principal: Meir Mendelewicz Montero Vol. XX; 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