﻿{"id":81901,"date":"2025-06-30T09:13:36","date_gmt":"2025-06-30T07:13:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=81901"},"modified":"2025-06-25T11:00:24","modified_gmt":"2025-06-25T09:00:24","slug":"hipotermia-perioperatoria-revision-bibliografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/hipotermia-perioperatoria-revision-bibliografica\/","title":{"rendered":"Hipotermia perioperatoria: Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hipotermia perioperatoria: Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor principal:<\/strong> Manfred Soto Rojas<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 12; 767<!--more--><\/p>\n<p><strong>Perioperative hypothermia: Bibliographical Review<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fecha de recepci\u00f3n:<\/strong> 4 de mayo de 2025<br \/>\n<strong>Fecha de aceptaci\u00f3n:<\/strong> 24 de junio de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com, Volumen XX. N\u00famero 12 \u2013 Segunda quincena de Junio de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 12; 767<\/p>\n<h2>Autores:<\/h2>\n<p>Manfred Soto Rojas, M\u00e9dico General, investigador independiente, Hospital San Juan De Dios, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0009-8891-5152<br \/>\nMarlon Vindas Jim\u00e9nez, M\u00e9dico General, investigador independiente, Hospital San Juan de Dios, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0002-6725-8474<br \/>\nDelma Ruiz Garc\u00eda, M\u00e9dico General, Investigadora independiente, Hospital San Juan de Dios, San Jos\u00e9 Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0001-5578-0740<br \/>\nSebasti\u00e1n Obando Estrada, M\u00e9dico General, investigador independiente, Hospital San Juan de Dios, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0002-1068-8614<br \/>\nJose Daniel Soto Miranda, M\u00e9dico general, Investigador Independiente, Hospital Metropolitano, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0004-1050-893X<\/p>\n<h2>Resumen:<\/h2>\n<p>La hipotermia perioperatoria es un fen\u00f3meno que ha sido documentado desde 1847 y est\u00e1 asociado con efectos adversos en la anestesia, especialmente en pediatr\u00eda. Se clasifica en cuatro grados seg\u00fan la temperatura central y los s\u00edntomas: grado I (leve, 32-35 \u00b0C), grado II (moderada, 28-32 \u00b0C), grado III (severa, &lt;28 \u00b0C) y grado IV (muerte aparente, &lt;24 \u00b0C).<br \/>\nLa termorregulaci\u00f3n se mantiene en el compartimento central, con variaciones influenciadas por factores como el ritmo circadiano y el ciclo menstrual. La p\u00e9rdida de calor en cirug\u00eda se produce por radiaci\u00f3n, conducci\u00f3n, convecci\u00f3n y evaporaci\u00f3n, siendo la radiaci\u00f3n la m\u00e1s significativa.<br \/>\nLa anestesia y la cirug\u00eda afectan la termorregulaci\u00f3n, convirtiendo a los pacientes en poiquilotermos, es decir, su temperatura corporal se adapta al entorno. Los factores de riesgo para hipotermia incluyen edad avanzada, desnutrici\u00f3n y ciertas condiciones m\u00e9dicas. Durante el periodo intraanest\u00e9sico, la redistribuci\u00f3n del calor es la principal causa de hipotermia, y esta puede agravarse por un ambiente quir\u00fargico fr\u00edo y otros factores.<br \/>\nLas consecuencias de la hipotermia son significativas e incluyen alteraciones en la farmacocin\u00e9tica de medicamentos, coagulopat\u00eda, hemorragia, aumento en transfusiones, infecciones en heridas quir\u00fargicas y retraso en la recuperaci\u00f3n. Por lo tanto, es crucial el monitoreo de la temperatura en el perioperatorio y el manejo adecuado para evitar hipotermia.<br \/>\nLas estrategias de manejo incluyen calentamiento pasivo y activo, siendo este \u00faltimo m\u00e1s efectivo. El precalentamiento activo antes de la inducci\u00f3n anest\u00e9sica y el calentamiento continuo durante y despu\u00e9s de la cirug\u00eda son esenciales para mantener la normotermia y prevenir complicaciones. En resumen, la hipotermia perioperatoria es una complicaci\u00f3n com\u00fan que puede tener consecuencias graves, y su prevenci\u00f3n y manejo son fundamentales para el bienestar del paciente.<\/p>\n<h2>Palabras clave:<\/h2>\n<p>Temperatura, Hipotermia, Anestesia General, Anestesia Regional, Termorregulaci\u00f3n, Perioperatorio, Maniobras de Calentamiento.<\/p>\n<h2>Abstract:<\/h2>\n<p>Perioperative hypothermia is a phenomenon that has been documented since 1847 and is associated with adverse effects in anesthesia, especially in pediatrics. It is classified into four grades based on core temperature and symptoms: grade I (mild, 32-35\u00b0C), grade II (moderate, 28-32\u00b0C), grade III (severe, &lt;28\u00b0C), and grade IV (apparent death, &lt;24\u00b0C).<br \/>\nThermoregulation is maintained in the central compartment, with variations influenced by factors such as circadian rhythm and the menstrual cycle. Heat loss in surgery occurs through radiation, conduction, convection, and evaporation, with radiation being the most significant.<br \/>\nAnesthesia and surgery affect thermoregulation, rendering patients poikilothermic, meaning their body temperature adapts to the environment. Risk factors for hypothermia include advanced age, malnutrition, and certain medical conditions. During the intra-anesthetic period, heat redistribution is the main cause of hypothermia, and it can be aggravated by a cold surgical environment and other factors.<br \/>\nThe consequences of hypothermia are significant and include alterations in drug pharmacokinetics, coagulopathy, bleeding, increased transfusions, surgical wound infections, and delayed recovery. Therefore, perioperative temperature monitoring and appropriate management to avoid hypothermia are crucial.<br \/>\nManagement strategies include passive and active warming, with the latter being more effective. Active prewarming before anesthetic induction and continuous warming during and after surgery are essential to maintain normothermia and prevent complications. In summary, perioperative hypothermia is a common complication that can have serious consequences, and its prevention and management are critical for patient well-being.<\/p>\n<h2>Keywords:<\/h2>\n<p>Temperature, Hypothermia, General anesthesia, Regional Anesthesia, Thermoregulation, Perioperative, Warming Maneuvers.<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La hipotermia perioperatoria es una complicaci\u00f3n que ha sido reconocida desde los inicios de la anestesia, con la primera descripci\u00f3n datando de 1847. A lo largo de las d\u00e9cadas, especialmente en los a\u00f1os 50 y 60, se evidenci\u00f3 su asociaci\u00f3n con resultados adversos en pacientes, particularmente en el \u00e1mbito pedi\u00e1trico. Esta condici\u00f3n se presenta cuando la temperatura corporal del paciente desciende por debajo de los niveles normales durante el periodo quir\u00fargico, y puede tener consecuencias graves, como alteraciones en la coagulaci\u00f3n, incremento en el riesgo de infecciones y retraso en la recuperaci\u00f3n postoperatoria. La clasificaci\u00f3n de la hipotermia, que abarca desde grados leves hasta severos, permite una mejor comprensi\u00f3n de su gravedad y manejo. La fisiolog\u00eda de la termorregulaci\u00f3n es compleja, y factores como la anestesia y el entorno quir\u00fargico pueden alterar significativamente la capacidad del cuerpo para mantener su temperatura central. Por lo tanto, es fundamental el monitoreo continuo de la temperatura y la implementaci\u00f3n de estrategias adecuadas para prevenir y tratar la hipotermia, garantizando as\u00ed una recuperaci\u00f3n \u00f3ptima del paciente y minimizando complicaciones postquir\u00fargicas, por lo tanto, el objetivo de la presente revisi\u00f3n es generar conciencia sobre la temperatura como par\u00e1metro vital esencial con \u00e9nfasis en el entorno quir\u00fargico y destacar la necesidad de estrategias cl\u00ednicas que promuevan su adecuada valoraci\u00f3n y manejo al mismo nivel que otros signos vitales tradicionalmente priorizados.<\/p>\n<h2>Metodolog\u00eda<\/h2>\n<p>El presente art\u00edculo fue elaborado a partir de la revisi\u00f3n de art\u00edculos publicados en diferentes revistas, tales como International Journal of Enviroment Research and Public Health, Elsevier, Revista Chilena de Anestesia, Polish Annals of Medicine y bases de datos como Pubmed, Google Scholar, BMC y Scopus, en la recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n se incluy\u00f3 el idioma ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, con un m\u00e1ximo de antig\u00fcedad de 5 a\u00f1os, los t\u00e9rminos y palabras utilizadas para la investigaci\u00f3n fueron: \u00abTemperatura\u00bb, \u00abHipotermia\u00bb, \u00abAnestesia General\u00bb, \u00abAnestesia Regional\u00bb, \u00abTermorregulaci\u00f3n\u00bb, \u00abComplicaciones\u00bb, \u00abPerioperatorio\u00bb y \u00abManiobras de Calentamiento\u00bb. Dentro del presente art\u00edculo \u00fanicamente se utilizaron referencias o art\u00edculos de revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica, por lo tanto, se excluyeron reportes de casos cl\u00ednicos.<\/p>\n<h2>Hipotermia perioperatoria<\/h2>\n<h3>Historia<\/h3>\n<p>La primera descripci\u00f3n de hipotermia perioperatoria data de 1847, lo cual la convierte en uno de los primeros efectos adversos reportados de la anestesia general. En las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 la hipotermia se relacion\u00f3 con resultados adversos, principalmente en la anestesia pedi\u00e1trica, los lactantes hipot\u00e9rmicos desarrollaban letargo y depresi\u00f3n respiratoria, lo cual se asociaba a mayor mortalidad, por lo tanto, los primeros dispositivos de calentamiento intraoperatorio se utilizaron en pediatr\u00eda<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<h3>Clasificaci\u00f3n de la hipotermia<\/h3>\n<p>La clasificaci\u00f3n de la hipotermia puede ser problem\u00e1tica, sin embargo, el modelo que m\u00e1s se utiliza es la estadificaci\u00f3n suiza, que clasifica la hipotermia de acuerdo con la temperatura central y sus manifestaciones cl\u00ednicas de la siguiente forma<sup>2,3<\/sup>:<\/p>\n<p>Hipotermia grado I (leve): Temperatura central 32-35\u00b0C, consciencia intacta y temblores.<br \/>\nHipotermia grado II (moderada): Temperatura central 28-32\u00b0C, alteraci\u00f3n de la consciencia con o sin temblores.<br \/>\nHipotermia grado III (severa): Temperatura central menor a 28\u00b0C, inconsciencia con signos vitales presentes.<br \/>\nHipotermia grado IV (severa): Temperatura central menor a 24\u00b0C, muerte aparente con ausencia de signos vitales.<\/p>\n<h3>Fisiolog\u00eda de la termorregulaci\u00f3n<\/h3>\n<p>La temperatura corporal est\u00e1 estrechamente regulada en el compartimento central (cabeza y tronco). La temperatura central var\u00eda aproximadamente 1\u00b0C seg\u00fan el ritmo circadiano y el ciclo menstrual, esta se mantiene sumamente estable, por su parte, los tejidos perif\u00e9ricos, principalmente brazos y piernas act\u00faan como un amortiguador t\u00e9rmico y su temperatura var\u00eda considerablemente<sup>4,5<\/sup>.<\/p>\n<p>La temperatura central se regula estrictamente manteniendo un balance entre la ganancia y la p\u00e9rdida de calor, el calor se produce en todas las c\u00e9lulas del cuerpo, principalmente mediante metabolismo aer\u00f3bico, la tasa metab\u00f3lica y por lo tanto la producci\u00f3n de calor en reposo es mayor en \u00f3rganos como coraz\u00f3n, cerebro, h\u00edgado y ri\u00f1ones, mientras que durante la actividad f\u00edsica la mayor parte del calor se produce en el m\u00fasculo esquel\u00e9tico<sup>4,6<\/sup>.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de calor en el perioperatorio se produce mediante cuatro mecanismos principales: radiaci\u00f3n, conducci\u00f3n, convecci\u00f3n y evaporaci\u00f3n, de los cuales la radiaci\u00f3n representa hasta el 60% de la p\u00e9rdida total de calor<sup>6,7<\/sup>.<\/p>\n<h4>Conducci\u00f3n:<\/h4>\n<p>En la conducci\u00f3n la p\u00e9rdida de calor ocurre por contacto directo, supone aproximadamente un 3% de las p\u00e9rdidas totales, sin embargo, esto puede variar de acuerdo con el contexto del paciente, la cantidad de calor que se pierde depende de la superficie de contacto, el gradiente de temperatura cuerpo-entorno y la conductividad<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Convecci\u00f3n:<\/h4>\n<p>Corresponde al calor que se transfiere al aire pasante, la convecci\u00f3n supone el 25% de las p\u00e9rdidas totales de calor, factores que influyen en esta p\u00e9rdida son temperatura del entorno, tasa de flujo del aire y tama\u00f1o de la zona expuesta<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Radiaci\u00f3n:<\/h4>\n<p>Como se mencion\u00f3 anteriormente, es la forma m\u00e1s importante de p\u00e9rdida de calor, el cuerpo humano emite radiaci\u00f3n en todas las direcciones y hacia estructuras s\u00f3lidas con una temperatura distinta a la del organismo<sup>4,7<\/sup>.<\/p>\n<h4>Evaporaci\u00f3n:<\/h4>\n<p>Corresponde a la evaporaci\u00f3n de l\u00edquidos del organismo como el sudor<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p>En general, la termorregulaci\u00f3n se basa en tres componentes principales: detecci\u00f3n de temperatura, regulaci\u00f3n de la temperatura central y respuestas eferentes. La temperatura se percibe en todo el cuerpo a trav\u00e9s de termorreceptores ubicados en piel, h\u00edgado, m\u00fasculos esquel\u00e9ticos, hipot\u00e1lamo y otras partes del sistema nervioso central, las se\u00f1ales aferentes de estos termorreceptores se conducen al cerebro a trav\u00e9s de diferentes v\u00edas que se encuentran en la m\u00e9dula espinal anterior<sup>6,7<\/sup>.<\/p>\n<p>La termorregulaci\u00f3n central involucra m\u00e9dula espinal, cerebro y principalmente el hipot\u00e1lamo, el hipot\u00e1lamo procesa las se\u00f1ales de los termorreceptores y produce respuestas efectoras para mantener la temperatura central en un valor relativamente constante, las respuestas efectoras consisten principalmente en componentes auton\u00f3micos y conductuales<sup>6,7<\/sup>.<\/p>\n<p>La respuesta termorreguladora m\u00e1s eficiente es el comportamiento del individuo, quien, ante situaciones de fr\u00edo o calor percibidas principalmente a trav\u00e9s de la piel, reacciona abrig\u00e1ndose, desabrig\u00e1ndose o acerc\u00e1ndose a fuentes de calor o fr\u00edo. En pacientes sometidos a anestesia general esta respuesta se encuentra abolida debido a la inconsciencia, por lo cual estos pacientes dependen exclusivamente de las respuestas auton\u00f3micas. Las respuestas auton\u00f3micas contra el calor son la sudoraci\u00f3n y la vasodilataci\u00f3n cut\u00e1nea, mientras que las respuestas de defensa contra el fr\u00edo son la vasoconstricci\u00f3n, la termog\u00e9nesis y los escalofr\u00edos<sup>4,8,9<\/sup>.<\/p>\n<h3>Cambios inducidos por la anestesia y la cirug\u00eda<\/h3>\n<p>Todos los periodos del entorno perioperatorio (preanest\u00e9sico, intraanest\u00e9sico y posanest\u00e9sico) influyen en la temperatura central, por lo tanto, el manejo adecuado de la temperatura inicia con el paciente hospitalizado<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Las respuestas auton\u00f3micas de termorregulaci\u00f3n se pueden alterar por el uso de f\u00e1rmacos aplicados en anestesia general, los cuales modifican el umbral de activaci\u00f3n tanto para respuestas al calor como al fr\u00edo, esta alteraci\u00f3n es dosis dependiente y en general es m\u00e1s importante para la respuesta de vasoconstricci\u00f3n, es decir, los pacientes que se someten a anestesia general son m\u00e1s vulnerables al fr\u00edo que al calor<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Los efectos de la anestesia sobre la termorregulaci\u00f3n convierten al paciente en un sujeto poiquilotermo, es decir, su temperatura corporal se modifica de acuerdo con la temperatura ambiental, esta condici\u00f3n asociada a la exposici\u00f3n del paciente a un ambiente fr\u00edo en el quir\u00f3fano determina que la alteraci\u00f3n t\u00e9rmica perioperatoria m\u00e1s frecuente sea la hipotermia. En resumen, la hipotermia se produce por dos fen\u00f3menos que ocurren de forma simult\u00e1nea: una marcada alteraci\u00f3n en la termorregulaci\u00f3n y exposici\u00f3n a situaciones ambientales que producen un desbalance en la producci\u00f3n de calor<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h4>Per\u00edodo preanest\u00e9sico<\/h4>\n<p>Los pacientes con una temperatura central baja antes de llegar al quir\u00f3fano tienen mayor riesgo de desarrollar hipotermia en los per\u00edodos intra y postoperatorios. Los factores de riesgo para una temperatura central baja preexistente incluyen edad avanzada, desnutrici\u00f3n y enfermedades como neuropat\u00eda diab\u00e9tica, paraplejia e hipotiroidismo grave<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Varios f\u00e1rmacos pueden influir en la temperatura central, por ejemplo, los antipsic\u00f3ticos (t\u00edpicos y at\u00edpicos) pueden reducir la temperatura, mientras que los antidepresivos (principalmente tric\u00edclicos) aumentan la temperatura central, por otra parte, las benzodiacepinas dependiendo de su concentraci\u00f3n pueden reducir la temperatura central y los f\u00e1rmacos anticolin\u00e9rgicos contrarrestan el efecto hipot\u00e9rmico de las benzodiacepinas<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h4>Per\u00edodo intra anest\u00e9sico<\/h4>\n<p>La hipotermia en el per\u00edodo intra anest\u00e9sico se desarrolla con un patr\u00f3n caracter\u00edstico que se puede dividir en tres fases: fase de redistribuci\u00f3n, fase lineal y fase de meseta<sup>4,10<\/sup>.<\/p>\n<p>La redistribuci\u00f3n del calor es la principal causa de hipotermia perioperatoria despu\u00e9s de la inducci\u00f3n anest\u00e9sica, esta fase ocurre durante la primera hora, cuando la temperatura central disminuye de 1 a 2\u00b0C y no se toman medidas para aumentar la temperatura en el paciente anestesiado, b\u00e1sicamente se produce una redistribuci\u00f3n del calor desde los compartimentos centrales hacia los tejidos perif\u00e9ricos debido a la vasodilataci\u00f3n inducida por la anestesia<sup>4,8,10<\/sup>.<\/p>\n<p>Aproximadamente una hora despu\u00e9s de la inducci\u00f3n, el descenso de la temperatura se ralentiza y se vuelve m\u00e1s lineal, esta fase lineal dura aproximadamente dos horas y finaliza cuando se alcanza el umbral de la termorregulaci\u00f3n aut\u00f3noma, aproximadamente a los 34.5\u00b0C, en esta fase lineal hay una p\u00e9rdida continua de calor hacia el ambiente y esta p\u00e9rdida supera la producci\u00f3n metab\u00f3lica de calor<sup>4,8,10<\/sup>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la fase de meseta es un estado estable en el que la p\u00e9rdida de calor es equivalente a la producci\u00f3n metab\u00f3lica de calor, en esta fase la temperatura central se estabiliza y se mantiene constante debido a la vasoconstricci\u00f3n perif\u00e9rica, la cual se desencadena por el descenso en la temperatura central<sup>6,8,10<\/sup>.<\/p>\n<p>A diferencia de la anestesia general, la anestesia neuroaxial no altera la producci\u00f3n de calor, pero si provoca redistribuci\u00f3n por vasodilataci\u00f3n en la parte caudal del cuerpo y altera la termorregulaci\u00f3n en la m\u00e9dula espinal. Por una parte, el paciente se expone al fr\u00edo con la piel descubierta para la administraci\u00f3n de anestesia neuroaxial, lo cual reduce la temperatura y activa la vasoconstricci\u00f3n termorreguladora, por otra parte, los f\u00e1rmacos administrados inhiben la actividad neuronal en la parte caudal del cuerpo y esto produce una redistribuci\u00f3n sangu\u00ednea similar a la anestesia general. Debido a su inicio m\u00e1s r\u00e1pido, la hipotermia se produce con mayor rapidez en la anestesia espinal que en la epidural, adem\u00e1s la magnitud de la hipotermia depende directamente de la altura del bloqueo<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la anestesia, la cirug\u00eda por s\u00ed misma tambi\u00e9n contribuye al riesgo de hipotermia perioperatoria de diferentes formas: la temperatura ambiental es fundamental para una adecuada termorregulaci\u00f3n, por lo tanto, la temperatura del quir\u00f3fano no debe de ser menor a los 21\u00b0C, la desinfecci\u00f3n de \u00e1reas extensas puede reducir la temperatura de la piel, las zonas quir\u00fargicas extensas y expuestas contribuyen a la p\u00e9rdida de calor, la insuflaci\u00f3n de gases fr\u00edos, por ejemplo, en procedimientos laparosc\u00f3picos, puede reducir significativamente la temperatura corporal, por lo tanto, es fundamental el trabajo en equipo para minimizar el riesgo de hipotermia<sup>4,6<\/sup>.<\/p>\n<h4>Per\u00edodo posanest\u00e9sico<\/h4>\n<p>El fr\u00edo y los escalofr\u00edos son quejas comunes en el periodo postoperatorio, lo cual destaca la importancia del manejo \u00f3ptimo de la temperatura incluso despu\u00e9s de la cirug\u00eda<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h3>Consecuencias de la hipotermia perioperatoria<\/h3>\n<p>La hipotermia puede afectar varios \u00f3rganos y sistemas, esto tiene consecuencias importantes para el paciente. Dentro de los principales efectos adversos de la hipotermia perioperatoria se pueden mencionar los siguientes<sup>1,7,8<\/sup>:<\/p>\n<ul>\n<li>Alteraci\u00f3n en la farmacocin\u00e9tica de drogas utilizadas en anestesia<\/li>\n<li>Coagulopat\u00eda<\/li>\n<li>Hemorragia y aumento en los requerimientos transfusionales<\/li>\n<li>Mayor riesgo de infecci\u00f3n en heridas quir\u00fargicas<\/li>\n<li>Retraso de la cicatrizaci\u00f3n<\/li>\n<li>Lesi\u00f3n mioc\u00e1rdica<\/li>\n<li>Temblores y mayor tiempo necesario para la recuperaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La lesi\u00f3n mioc\u00e1rdica es una de las principales causas de muerte en el primer mes posterior a una intervenci\u00f3n quir\u00fargica no card\u00edaca, la hipotermia aumenta la activaci\u00f3n simp\u00e1tica produciendo hipertensi\u00f3n y taquicardia, lo cual favorece el desarrollo de lesi\u00f3n mioc\u00e1rdica. Los efectos de la hipotermia en el sistema respiratorio y cardiovascular fueron investigados por Joseph Osborn en la d\u00e9cada de 1950, su investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que una onda J anormal en el electrocardiograma se asocia con hipoventilaci\u00f3n y acidosis respiratoria en pacientes hipot\u00e9rmicos, esta onda J desaparece una vez que se recupera la temperatura corporal normal<sup>11<\/sup>.<\/p>\n<h4>Alteraci\u00f3n en la farmacocin\u00e9tica de drogas utilizadas en anestesia<\/h4>\n<p>La hipotermia puede alterar la farmacocin\u00e9tica de las drogas, ya que esta afecta la actividad enzim\u00e1tica reduciendo el metabolismo y prolongando el efecto de varias drogas que se utilizan para inducir o mantener la anestesia, adem\u00e1s, durante la hipotermia el organismo redistribuye la sangre hacia \u00f3rganos vitales, lo cual disminuye el volumen intravascular de distribuci\u00f3n de diversas drogas<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<p>El Propofol es un f\u00e1rmaco intravenoso que se utiliza ampliamente para la inducci\u00f3n y el mantenimiento de la anestesia, en condiciones fisiol\u00f3gicas, la uni\u00f3n del Propofol a prote\u00ednas plasm\u00e1ticas es el de 98% y este se metaboliza principalmente en el h\u00edgado, una disminuci\u00f3n de la temperatura central produce un aumento en la concentraci\u00f3n plasm\u00e1tica de Propofol, esto debido a la disminuci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo hep\u00e1tico. La hipotermia tambi\u00e9n influye en la potencia de los anest\u00e9sicos vol\u00e1tiles al disminuir la concentraci\u00f3n alveolar m\u00ednima, principalmente de sevoflurano e isoflurano<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n influye en la acci\u00f3n de los relajantes musculares al alterar la distribuci\u00f3n, la tasa metab\u00f3lica y la excreci\u00f3n de estas drogas. Una reducci\u00f3n en la temperatura central de 2\u00b0C puede duplicar la duraci\u00f3n del bloqueo neuromuscular, en resumen, la hipotermia perioperatoria se relaciona con un retraso en el despertar de la anestesia<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Coagulopat\u00eda asociada a la hipotermia<\/h4>\n<p>La hipotermia afecta significativamente la coagulaci\u00f3n, esto debido a que los factores de coagulaci\u00f3n son enzimas que requieren una temperatura \u00f3ptima para funcionar adecuadamente, la inhibici\u00f3n en la producci\u00f3n de trombina y en la s\u00edntesis de fibrin\u00f3geno provocan un riesgo cl\u00ednicamente significativo de sangrado mayor con una temperatura central menor a los 36\u00b0C<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se puede producir disfunci\u00f3n plaquetaria y trombocitopenia, esto debido a que la hipotermia produce secuestro de plaquetas en la circulaci\u00f3n portal, el h\u00edgado y el bazo. La trombocitopenia asociada a hipotermia suele revertirse una vez que se restablece la temperatura corporal normal. Los pacientes hipot\u00e9rmicos tambi\u00e9n pueden desarrollar hipercoagulabilidad a consecuencia de varios cambios como aumento en la viscosidad sangu\u00ednea, hemoconcentraci\u00f3n y activaci\u00f3n de la cascada inflamatoria, de forma similar a los pacientes en shock s\u00e9ptico que desarrollan coagulaci\u00f3n intravascular diseminada<sup>2,4,8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Hemorragia y aumento en los requerimientos transfusionales<\/h4>\n<p>Incluso una hipotermia leve aumenta significativamente el riesgo de hemorragia y los requerimientos transfusionales aumentan de acuerdo con la duraci\u00f3n y la severidad de la hipotermia en el perioperatorio<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Infecci\u00f3n de heridas quir\u00fargicas<\/h4>\n<p>La infecci\u00f3n de herida quir\u00fargica supone un riesgo importante para la recuperaci\u00f3n del paciente y es una de las principales causas de infecciones nosocomiales en pacientes quir\u00fargicos. Se ha demostrado que la hipotermia es un factor de riesgo significativo e independiente para el desarrollo de infecciones en heridas quir\u00fargicas<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<p>La hipotermia altera el funcionamiento del sistema inmunol\u00f3gico y por lo tanto la defensa del hu\u00e9sped contra los pat\u00f3genos de distintas formas. Un efecto perjudicial de la hipotermia es la vasoconstricci\u00f3n, esta reduce el flujo sangu\u00edneo a la herida quir\u00fargica y altera la oxigenaci\u00f3n de los tejidos, a su vez la hipoxia tisular altera la cicatrizaci\u00f3n de heridas al interferir en el metabolismo de las prote\u00ednas y puede incluso resultar en dehiscencia de la herida quir\u00fargica. Adem\u00e1s, la hipotermia tambi\u00e9n disminuye la activaci\u00f3n del sistema inmune innato, la actividad de los linfocitos T y la producci\u00f3n dirigida de anticuerpos<sup>4,8<\/sup>.<\/p>\n<h4>Retraso de la recuperaci\u00f3n<\/h4>\n<p>Todas las consecuencias de la hipotermia resultan en un retraso en la recuperaci\u00f3n del paciente, ya que el desarrollo de hipotermia se traduce en un mayor tiempo necesario para lograr una adecuada recuperaci\u00f3n postquir\u00fargica, esto a su vez aumenta los costos econ\u00f3micos perioperatorios<sup>7,8<\/sup>.<\/p>\n<h3>Monitoreo de la temperatura en el perioperatorio<\/h3>\n<p>La temperatura es un signo vital y su monitoreo en el perioperatorio es importante, se debe de detectar cualquier variaci\u00f3n en la temperatura corporal no solo para evitar la hipotermia, sino tambi\u00e9n para detectar cualquier estado de hipertermia, ya sea iatrog\u00e9nica, maligna o inducida por medicamentos, lo cual requiere intervenci\u00f3n inmediata. En condiciones fisiol\u00f3gicas la temperatura central se mantiene sumamente estable y es estrechamente regulada por el centro termorregulador, por su parte, la temperatura perif\u00e9rica suele ser 2-4 \u00b0C menor que la temperatura central, por lo tanto, para valorar el estado fisiol\u00f3gico se monitorea la temperatura central<sup>1,6<\/sup>.<\/p>\n<p>La temperatura de la arteria pulmonar se considera el m\u00e9todo de elecci\u00f3n para medir la temperatura central, pero no se suele utilizar ya que es un m\u00e9todo invasivo, los tejidos altamente perfundidos tambi\u00e9n se consideran adecuados para monitorear la temperatura central, tales como la parte distal del es\u00f3fago, la membrana timp\u00e1nica y la nasofaringe<sup>1,6,12<\/sup>.<\/p>\n<p>La adecuada colocaci\u00f3n de una sonda de temperatura esof\u00e1gica, idealmente dentro del tercio distal del es\u00f3fago, es fundamental para realizar mediciones precisas de la temperatura central, ya que los valores obtenidos mediante este m\u00e9todo son muy similares a la temperatura de la sangre dentro de la aur\u00edcula derecha. La monitorizaci\u00f3n nasofar\u00edngea es una buena alternativa cuando no se puede utilizar la sonda esof\u00e1gica, en este caso la sonda nasofar\u00edngea se inserta entre diez y veinte cent\u00edmetros despu\u00e9s de las fosas nasales para estimar precisamente la temperatura central<sup>1,6,10<\/sup>.<\/p>\n<p>Por otra parte, la temperatura medida en la membrana timp\u00e1nica se correlaciona bien con la temperatura hipotal\u00e1mica, ya que ambas estructuras son irrigadas por la arteria car\u00f3tida com\u00fan. En este caso se pueden utilizar dos m\u00e9todos: sondas de membrana timp\u00e1nica o termometr\u00eda infrarroja, como desventaja, las sondas de membrana timp\u00e1nica se pueden afectar por la acumulaci\u00f3n de cerumen, adem\u00e1s, debido a la anatom\u00eda del conducto auditivo externo, son dif\u00edciles de colocar y a menudo se utilizan de forma incorrecta<sup>4,6,10<\/sup>.<\/p>\n<p>No se recomienda el uso de la termometr\u00eda infrarroja, ya que este m\u00e9todo tiene posibles sesgos, tales como interferencia por el cerumen en el conducto auditivo y a\u00fan m\u00e1s importante, es posible que el term\u00f3metro mida la temperatura del conducto auditivo y no la temperatura timp\u00e1nica<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Es importante tener en cuenta que cuanto m\u00e1s exacto es el sistema de medici\u00f3n m\u00e1s invasivo e inc\u00f3modo es para el paciente, lo cual supone una limitante al uso de los sistemas m\u00e1s precisos en pacientes bajo anestesia general y durante los per\u00edodos pre y postoperatorio, una excepci\u00f3n a esto es la medici\u00f3n de la temperatura central mediante term\u00f3metros de flujo de calor cero<sup>6,8,12<\/sup>.<\/p>\n<p>Estos term\u00f3metros fueron introducidos en la d\u00e9cada de 1970 y constan de un electrodo que se adhiere a la piel de la frente, en su periferia un aislante t\u00e9rmico que impide la disipaci\u00f3n del calor y un filamento central que produce calor. Este calor se transmite hacia la piel que se encuentra en contacto con el electrodo, conforme el dispositivo produce calor, la piel subyacente se vasodilata y se produce un canal de flujo de calor desde los tejidos subcut\u00e1neos hacia un sensor. Cuando el flujo de calor a trav\u00e9s del canal se detiene, el sensor lo interpreta como un equilibrio entre el calor subcut\u00e1neo y el calor producido por el electrodo determinando en este nivel la temperatura central, sin embargo, se requieren m\u00e1s estudios para determinar las situaciones cl\u00ednicas en las que el uso de estos term\u00f3metros es adecuado<sup>4,6,8<\/sup>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tambi\u00e9n se puede considerar el monitoreo de la temperatura en sitios donde se obtienen valores cercanos, pero no exactos de la temperatura central, tales como boca, axila, vejiga, recto y superficie de la piel, sin embargo, debido a los cambios de temperatura en el entorno perioperatorio, cuando se utilizan estos sitios se debe de considerar la demora en la medici\u00f3n de la temperatura central<sup>1,8<\/sup>.<\/p>\n<h3>Manejo de la temperatura en el perioperatorio<\/h3>\n<p>Existen m\u00faltiples estrategias que tienen como objetivo mantener al paciente normot\u00e9rmico durante la anestesia, estas intervenciones se pueden clasificar en dos grandes grupos: calentamiento pasivo y calentamiento activo. El calentamiento pasivo tiene como objetivo limitar la p\u00e9rdida de calor por radiaci\u00f3n y convecci\u00f3n, pero no aporta calor extra al paciente, solamente evita que el calor producido metab\u00f3licamente se disipe en p\u00e9rdidas hacia el medio ambiente, mientras que el calentamiento activo evita la p\u00e9rdida del calor metab\u00f3lico y tambi\u00e9n aporta calor extra<sup>7,8<\/sup>.<\/p>\n<p>Dentro de las maniobras de calentamiento pasivo se pueden mencionar el aumento de temperatura en la sala del quir\u00f3fano y la cobertura de superficies externas con s\u00e1banas y mantas. Por otra parte, algunas maniobras de calentamiento activo son las l\u00e1mparas radiantes, calentamiento de fluidos intravenosos, sistemas de calentamiento conductivo y convectivo y calentamiento y humidificaci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea<sup>6,8,10<\/sup>.<\/p>\n<p>De acuerdo con diferentes gu\u00edas cl\u00ednicas para el manejo perioperatorio de la temperatura, lo m\u00e1s importante es identificar qu\u00e9 pacientes ameritan maniobras de calentamiento activo, sin embargo, debido al mayor costo econ\u00f3mico de las posibles complicaciones que pueden surgir con el desarrollo de hipotermia en el perioperatorio, el Instituto Nacional De Salud y Excelencia Cl\u00ednica (NICE) establece que el manejo activo de la temperatura es rentable en todos los pacientes, incluso en pacientes j\u00f3venes con bajo riesgo de hipotermia<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h4>Precalentamiento activo previo a la inducci\u00f3n<\/h4>\n<p>Teniendo en cuenta que la ca\u00edda de temperatura durante la primera hora se debe a redistribuci\u00f3n del calor entre el compartimento central y perif\u00e9rico, se ha planteado que la primera medida a tomar para prevenir la hipotermia es el calentamiento del compartimento perif\u00e9rico previo a la inducci\u00f3n anest\u00e9sica, de esta forma cuando se realiza la inducci\u00f3n y el hipot\u00e1lamo deja de cumplir su funci\u00f3n termorreguladora se contar\u00e1 con un compartimento perif\u00e9rico m\u00e1s tibio y la sangre circulante regresar\u00e1 al compartimento central sin haber sufrido una p\u00e9rdida relevante de calor. Esto se conoce como precalentamiento activo y consiste en cubrir al paciente con una manta de aire forzado, habitualmente quince a cuarenta minutos previo a la inducci\u00f3n anest\u00e9sica, utilizando una temperatura de 40-43\u00b0C con el objetivo de calentar el compartimento perif\u00e9rico<sup>1,7,8<\/sup>.<\/p>\n<p>Para obtener el mayor beneficio del precalentamiento activo se recomienda tomar las siguientes medidas: Iniciar el precalentamiento activo tan pronto como sea posible, en general el tiempo disponible para el precalentamiento activo es muy limitado, por lo tanto, se debe de iniciar inmediatamente despu\u00e9s de recibir al paciente, otros procedimientos que pueden ser necesarios previo a la inducci\u00f3n como la colocaci\u00f3n de cat\u00e9teres centrales, cat\u00e9teres epidurales y colocaci\u00f3n de l\u00edneas arteriales se pueden realizar de forma simult\u00e1nea con el precalentamiento<sup>4,10<\/sup>.<\/p>\n<p>Se recomienda no omitir el precalentamiento activo para ahorrar tiempo, ya que incluso diez minutos de precalentamiento pueden tener un gran efecto y disminuir considerablemente la incidencia de hipotermia. Por otra parte, se recomienda utilizar una manta t\u00e9rmica, se puede utilizar la misma para el precalentamiento activo y el calentamiento intraoperatorio, es aconsejable utilizar una manta que cubra la mayor superficie corporal posible para evitar la exposici\u00f3n al fr\u00edo, tambi\u00e9n se recomienda utilizar la temperatura m\u00e1s alta recomendada por el fabricante de la manta t\u00e9rmica<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h4>Calentamiento activo durante la anestesia<\/h4>\n<p>Se recomienda continuar con el calentamiento activo durante la inducci\u00f3n, no es necesario suspenderlo para procedimientos como colocaci\u00f3n de cat\u00e9teres venosos, l\u00edneas arteriales, intubaci\u00f3n endotraqueal o lavado y vendaje en las zonas de herida quir\u00fargica. Se ha demostrado que una interrupci\u00f3n prolongada en el calentamiento durante la inducci\u00f3n aumenta el riesgo de hipotermia<sup>1,4,10<\/sup>.<\/p>\n<p>El factor m\u00e1s importante que determina la p\u00e9rdida de calor intraoperatoria es la temperatura en el quir\u00f3fano, por lo tanto, se recomienda medir la temperatura central del paciente de forma continua o al menos cada quince minutos durante la cirug\u00eda y la temperatura ambiente del quir\u00f3fano debe de ser de al menos 21\u00b0C<sup>7,10<\/sup>.<\/p>\n<p>En general, el calentamiento de infusiones intravenosas es menos importante que el calentamiento de la superficie corporal, se recomienda calentar los l\u00edquidos intravenosos solamente cuando se prev\u00e9 el uso de grandes cantidades de infusiones intravenosas, las gu\u00edas recomiendan calentar los l\u00edquidos para pacientes que requieran altas tasas de infusi\u00f3n mayores a los 500 ml\/hora<sup>4,7,10<\/sup>.<\/p>\n<h4>Monitoreo de la temperatura en el postoperatorio<\/h4>\n<p>En el periodo postoperatorio se tiene que medir y registrar la temperatura del paciente, idealmente cuando llega a la unidad de recuperaci\u00f3n y posteriormente cada 15 minutos, la hipotermia postoperatoria debe tratarse mediante la administraci\u00f3n de calor convectivo y conductivo hasta alcanzar la normotermia, se debe de continuar con el calentamiento activo hasta que el paciente alcance una temperatura corporal mayor a los 36\u00b0C. Los m\u00e9todos m\u00e1s utilizados en la sala de recuperaci\u00f3n son las mantas de aire forzado y los calefactores radiantes<sup>7,10<\/sup>.<\/p>\n<h2>Conclusiones<\/h2>\n<p>La hipotermia perioperatoria es una complicaci\u00f3n prevalente, el ambiente fr\u00edo del quir\u00f3fano y la exposici\u00f3n prolongada de la piel tienen un papel importante en el desarrollo de esta, lo cual puede provocar m\u00faltiples complicaciones que impactan directamente en la recuperaci\u00f3n del paciente, as\u00ed como en las tasas de morbilidad y mortalidad. El monitoreo perioperatorio de la temperatura se ha convertido en un est\u00e1ndar de atenci\u00f3n en procedimientos quir\u00fargicos que ameriten m\u00e1s de treinta minutos de duraci\u00f3n, al iniciar medidas de calentamiento ya sean activas o pasivas de acuerdo con el contexto cl\u00ednico, se pueden evitar los cambios fisiol\u00f3gicos que alteran el centro de la termorregulaci\u00f3n y las respuestas efectoras del hipot\u00e1lamo. El monitoreo con m\u00e9todos que reflejen valores confiables de la temperatura central, a pesar de sus limitaciones asociadas al intervencionismo, es importante para mantener la normotermia del paciente y evitar complicaciones que puedan significar un mal desenlace, as\u00ed como mayores costos en la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n<p>1. Nemeth M, Miller C, Br\u00e4uer A. Perioperative hypothermia in children. Vol. 18, International Journal of Environmental Research and Public Health. MDPI; 2021.<br \/>\n2. Jastrz\u0119bski P, Snarska J, Adamiak Z, Mi\u0142owski T. The effect of hypothermia on the human body. Vol. 29, Polish Annals of Medicine. Collegium Medicum University of Warmia and Mazury; 2022. p. 262\u20136.<br \/>\n3. Paal P, Pasquier M, Darocha T, Lechner R, Kosinski S, Wallner B, et al. Accidental Hypothermia: 2021 Update. Vol. 19, International Journal of Environmental Research and Public Health. MDPI; 2022.<br \/>\n4. 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BMJ Open. 2023 Nov 14;13(11).<\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong> Los autores de este manuscrito declaran que:<br \/>\nTodos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hipotermia perioperatoria: Revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Autor principal: Manfred Soto Rojas Vol. XX; 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