{"id":82056,"date":"2025-07-17T17:33:41","date_gmt":"2025-07-17T15:33:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=82056"},"modified":"2025-07-29T11:36:38","modified_gmt":"2025-07-29T09:36:38","slug":"rol-del-microbioma-cutaneo-en-la-fisiopatologia-del-acne-inflamatorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/rol-del-microbioma-cutaneo-en-la-fisiopatologia-del-acne-inflamatorio\/","title":{"rendered":"Rol del microbioma cut\u00e1neo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Rol del microbioma cut\u00e1neo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio<\/strong><\/p>\n<p>Autora principal: Marcela Rodr\u00edguez Morales<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 14; 824<!--more--><\/p>\n<p><strong>Role of the cutaneous microbiome in the pathophysiology of inflammatory acne<\/strong><\/p>\n<p>Fecha de recepci\u00f3n: 8 de junio de 2025<br \/>\nFecha de aceptaci\u00f3n: 7 de julio de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com, Volumen XX. N\u00famero 14 \u2013 Segunda quincena de Julio de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 14; 824<\/p>\n<h2>Autores:<\/h2>\n<p>Marcela Rodr\u00edguez Morales, M\u00e9dico General, Hospital San Rafael. San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: 0000-0003-0148-3799. C\u00f3digo M\u00e9dico: 15454<br \/>\nSof\u00eda Fonseca Ram\u00edrez, M\u00e9dico General, \u00c1rea de Salud Heredia Cubujuqui. Heredia, Costa Rica. ORCID: 0009-0009-8500-4361. C\u00f3digo M\u00e9dico: 19007<br \/>\nManuel Alejandro Ram\u00edrez Solano, M\u00e9dico General, Caja Costarricense de Seguro Social. Cartago, Costa Rica. ORCID: 0009-0002-2311-2008. C\u00f3digo M\u00e9dico: 14147<br \/>\nEstefanny Pacheco Rojas, M\u00e9dico General, Cl\u00ednica S\u00e1nchez. Alajuela, Costa Rica. ORCID: 0009-0008-7301-4872. C\u00f3digo M\u00e9dico: 16144<br \/>\nMar\u00eda Jos\u00e9 Sol\u00eds Mar\u00edn, M\u00e9dico General, Hospital Tony Facio Castro. Lim\u00f3n, Costa Rica. ORCID: 0009-0001-6784-7199. C\u00f3digo M\u00e9dico: 19067<br \/>\nDaniela Consumi Cordero, M\u00e9dico General, Investigadora Independiente. Alajuela, Costa Rica. ORCID: 0000-0003-3655-9343<\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>El microbioma cut\u00e1neo es un ecosistema diverso y din\u00e1mico compuesto por bacterias, hongos, virus y \u00e1caros que interact\u00faan de forma constante con el sistema inmunitario y la barrera epid\u00e9rmica. En condiciones normales, las bacterias predominantes, como Cutibacterium spp., Staphylococcus spp. y Corynebacterium spp., desempe\u00f1an funciones clave en la homeostasis cut\u00e1nea. Su equilibrio puede verse alterado por diversos factores, entre ellos la edad, el sexo, la zona anat\u00f3mica, la higiene y el uso de antibi\u00f3ticos, lo que puede inducir disbiosis. Esta p\u00e9rdida de diversidad microbiana favorece la expansi\u00f3n de cepas pat\u00f3genas como el filotipo IA1 de Cutibacterium acnes, capaz de formar biopel\u00edculas y activar v\u00edas inflamatorias, entre ellas la mediada por receptores tipo Toll y la v\u00eda Th17. Adem\u00e1s, el desequilibrio con otras bacterias comensales, como Staphylococcus epidermidis, contribuye a la perpetuaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n. El microbioma tambi\u00e9n modula la funci\u00f3n inmunitaria a trav\u00e9s de metabolitos como los \u00e1cidos grasos de cadena corta, que influyen en la presentaci\u00f3n de ant\u00edgenos y en la diferenciaci\u00f3n de linfocitos T. Ante la evidencia del papel activo del microbioma en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9, los tratamientos tradicionales con antibi\u00f3ticos, aunque efectivos, presentan limitaciones importantes por inducir disbiosis y resistencia. En respuesta, han surgido terapias innovadoras como el uso de probi\u00f3ticos, prebi\u00f3ticos, posbi\u00f3ticos, fagoterapia, trasplante microbiano y la ingenier\u00eda de cepas comensales. Estas estrategias buscan restaurar el equilibrio microbiano y evitar la eliminaci\u00f3n indiscriminada de microorganismos beneficiosos. Su integraci\u00f3n cl\u00ednica depender\u00e1 de la validaci\u00f3n cient\u00edfica mediante estudios longitudinales y de la personalizaci\u00f3n terap\u00e9utica basada en perfiles microbiol\u00f3gicos individuales.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Inmunidad innata, disbiosis, biopel\u00edculas, filotipo IA1, citocinas, fagoterapia.<\/p>\n<h2>Abstract<\/h2>\n<p>The skin microbiome is a diverse and dynamic ecosystem composed of bacteria, fungi, viruses, and mites that constantly interact with the immune system and the epidermal barrier. Under normal conditions, predominant bacteria, such as Cutibacterium spp., Staphylococcus spp., and Corynebacterium spp., play key roles in skin homeostasis. Their balance can be altered by various factors, including age, sex, anatomical site, hygiene, and antibiotic use, which can induce dysbiosis. This loss of microbial diversity favors the expansion of pathogenic strains such as Cutibacterium acnes phylotype IA1, capable of forming biofilms and activating inflammatory pathways, including those mediated by Toll-like receptors and the Th17 pathway. Furthermore, an imbalance with other commensal bacteria, such as Staphylococcus epidermidis, contributes to the perpetuation of inflammation. The microbiome also modulates immune function through metabolites such as short-chain fatty acids, which influence antigen presentation and T cell differentiation. Given the evidence of the active role of the microbiome in the pathophysiology of acne, traditional antibiotic treatments, although effective, have significant limitations due to the induction of dysbiosis and resistance. In response, innovative therapies have emerged, such as the use of probiotics, prebiotics, postbiotics, phage therapy, microbial transplantation, and commensal strain engineering. These strategies seek to restore microbial balance and prevent the indiscriminate elimination of beneficial microorganisms. Their clinical integration will depend on scientific validation through longitudinal studies and therapeutic customization based on individual microbiological profiles.<\/p>\n<h2>Keywords<\/h2>\n<p>Innate immunity, dysbiosis, biofilms, phylotype IA1, cytokines, phage therapy.<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>El acn\u00e9 inflamatorio es una afecci\u00f3n dermatol\u00f3gica de alta prevalencia que afecta a una proporci\u00f3n considerable de la poblaci\u00f3n, especialmente durante la adolescencia y la adultez temprana. Tradicionalmente, su fisiopatolog\u00eda ha sido explicada a partir de mecanismos como la producci\u00f3n excesiva de sebo, la hiperqueratinizaci\u00f3n del epitelio folicular y la colonizaci\u00f3n por Cutibacterium acnes (C. acnes). Sin embargo, en a\u00f1os recientes ha emergido una nueva perspectiva centrada en el microbioma cut\u00e1neo, la cual ha reformulado la comprensi\u00f3n de este trastorno. Este enfoque contempor\u00e1neo enfatiza el estudio de las comunidades microbianas cut\u00e1neas en su conjunto, en lugar de la acci\u00f3n patog\u00e9nica de un \u00fanico microorganismo, lo cual ha demostrado ser crucial para entender con mayor precisi\u00f3n la naturaleza inflamatoria del acn\u00e9 y para proponer intervenciones terap\u00e9uticas m\u00e1s efectivas (1; 2).<\/p>\n<p>El microbioma de la piel est\u00e1 constituido por una amplia diversidad de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y virus, que coexisten en equilibrio din\u00e1mico y mantienen una interacci\u00f3n constante con el sistema inmunitario del hu\u00e9sped. Esta compleja red de relaciones tiene un impacto directo sobre la homeostasis cut\u00e1nea y, en consecuencia, sobre el desarrollo de enfermedades dermatol\u00f3gicas como el acn\u00e9 (1; 2). En este contexto, se ha demostrado que la disbiosis es decir, la alteraci\u00f3n del equilibrio entre las especies microbianas juega un papel central en la patog\u00e9nesis del acn\u00e9 inflamatorio. En particular, ciertos filotipos de C. acnes han sido asociados con un perfil proinflamatorio, mientras que otros subtipos, considerados comensales, se mantienen presentes tanto en piel sana como en piel con acn\u00e9, lo que indica que la mera presencia de esta bacteria no basta para desencadenar la enfermedad (3; 4). Adem\u00e1s, otras especies como Staphylococcus epidermidis tambi\u00e9n han demostrado influir en la progresi\u00f3n o modulaci\u00f3n del proceso inflamatorio, ya sea a trav\u00e9s de mecanismos de competencia bacteriana o de regulaci\u00f3n de la respuesta inmune (1; 3).<\/p>\n<p>Este nuevo entendimiento sobre la implicaci\u00f3n del microbioma ha conducido a replantear los tratamientos convencionales del acn\u00e9. Las terapias tradicionales, basadas en el uso de antibi\u00f3ticos t\u00f3picos y sist\u00e9micos, si bien eficaces a corto plazo, tienden a generar efectos adversos como alteraciones del microbioma cut\u00e1neo y resistencia bacteriana, lo que puede favorecer la cronificaci\u00f3n del proceso inflamatorio o la recurrencia del acn\u00e9 (2; 3). Por esta raz\u00f3n, las estrategias terap\u00e9uticas emergentes buscan restaurar el equilibrio microbiano mediante el uso de probi\u00f3ticos t\u00f3picos, bacterioterapia y fagoterapia. Estas intervenciones est\u00e1n dise\u00f1adas para actuar de manera selectiva sobre las cepas pat\u00f3genas, preservando la funci\u00f3n protectora de las bacterias comensales (1; 2).<\/p>\n<p>Asimismo, se est\u00e1n desarrollando enfoques terap\u00e9uticos personalizados que contemplan el perfil microbiano individual del paciente como una variable determinante en la selecci\u00f3n del tratamiento. Estos modelos prometen optimizar la eficacia terap\u00e9utica y reducir los efectos adversos, aline\u00e1ndose con el concepto de medicina de precisi\u00f3n aplicada a la dermatolog\u00eda (4; 5).<\/p>\n<p>El objetivo de este art\u00edculo consta en revisar la evidencia cient\u00edfica actual sobre la implicaci\u00f3n del microbioma cut\u00e1neo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio, analizando los mecanismos mediante los cuales las alteraciones microbianas contribuyen al desarrollo de la enfermedad, y explorar las implicaciones terap\u00e9uticas emergentes basadas en la modulaci\u00f3n del equilibrio microbiano como estrategia para mejorar el tratamiento del acn\u00e9.<\/p>\n<h2>Metodolog\u00eda<\/h2>\n<p>Para el desarrollo de esta investigaci\u00f3n sobre el rol del microbioma cut\u00e1neo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio, se llev\u00f3 a cabo una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica exhaustiva con el objetivo de analizar la relaci\u00f3n entre las alteraciones microbianas, la respuesta inmunitaria local y la inflamaci\u00f3n caracter\u00edstica del acn\u00e9. Asimismo, se evaluaron las estrategias terap\u00e9uticas emergentes basadas en la modulaci\u00f3n del microbioma como una alternativa innovadora al tratamiento convencional.<\/p>\n<p>La revisi\u00f3n abord\u00f3 aspectos clave como la composici\u00f3n del microbioma cut\u00e1neo en condiciones normales, los desequilibrios microbianos asociados con el acn\u00e9, la especificidad de ciertos filotipos de Cutibacterium acnes y Staphylococcus epidermidis, y la influencia del microbioma en la activaci\u00f3n de v\u00edas inmunol\u00f3gicas proinflamatorias. Adem\u00e1s, se consideraron los avances terap\u00e9uticos centrados en preservar o restaurar el equilibrio microbiano, incluyendo probi\u00f3ticos, fagoterapia y tratamientos personalizados.<\/p>\n<p>Para garantizar la calidad y pertinencia de la informaci\u00f3n, se consultaron bases de datos cient\u00edficas de alto prestigio como PubMed, Scopus y Web of Science, las cuales ofrecen amplia cobertura en microbiolog\u00eda, dermatolog\u00eda e inmunolog\u00eda. Se aplicaron criterios estrictos de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n. Se incluyeron estudios publicados entre 2020 y 2025, en ingl\u00e9s o espa\u00f1ol, que abordaran espec\u00edficamente la composici\u00f3n del microbioma en piel con acn\u00e9, la caracterizaci\u00f3n de cepas bacterianas implicadas en la inflamaci\u00f3n cut\u00e1nea y las intervenciones terap\u00e9uticas dirigidas al microbioma. Se excluyeron art\u00edculos duplicados, estudios con datos incompletos o sin revisi\u00f3n por pares.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda se realiz\u00f3 utilizando t\u00e9rminos clave como: Inmunidad innata, disbiosis, biopel\u00edculas, filotipo IA1, citocinas, fagoterapia. La estrategia de b\u00fasqueda arroj\u00f3 un total de 20 fuentes relevantes, incluyendo art\u00edculos originales, revisiones sistem\u00e1ticas, estudios cl\u00ednicos y documentos de organismos especializados.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis se realiz\u00f3 mediante un enfoque cualitativo y comparativo, organizando los hallazgos en categor\u00edas tem\u00e1ticas para facilitar la identificaci\u00f3n de patrones microbianos, mecanismos inmunoinflamatorios y efectos terap\u00e9uticos. Esta aproximaci\u00f3n permiti\u00f3 construir una visi\u00f3n integral y actualizada del impacto del microbioma en el acn\u00e9 inflamatorio, destacando su relevancia cl\u00ednica y las oportunidades para futuras investigaciones en dermatolog\u00eda personalizada.<\/p>\n<h2>Caracter\u00edsticas generales del microbioma cut\u00e1neo<\/h2>\n<p>El microbioma cut\u00e1neo representa un ecosistema complejo y din\u00e1mico compuesto por una amplia variedad de microorganismos que cohabitan en la superficie de la piel. En condiciones normales, las bacterias constituyen el grupo microbiano predominante, y dentro de ellas destacan g\u00e9neros como Cutibacterium, Staphylococcus y Corynebacterium. Estas bacterias cumplen funciones esenciales para la homeostasis cut\u00e1nea, al contribuir con el mantenimiento de la barrera f\u00edsica de la piel, modular la respuesta inmunitaria local y prevenir la colonizaci\u00f3n de pat\u00f3genos oportunistas (6; 7). M\u00e1s all\u00e1 del dominio bacteriano, tambi\u00e9n se ha reconocido la participaci\u00f3n de hongos, virus y \u00e1caros en la composici\u00f3n del microbioma. Aunque menos estudiados, estos microorganismos aportan a la diversidad ecol\u00f3gica del entorno cut\u00e1neo y desempe\u00f1an roles complementarios en su funcionamiento inmunol\u00f3gico y estructural (8).<\/p>\n<p>Diversos factores influyen en la variabilidad del microbioma cut\u00e1neo, tanto entre individuos como entre distintas regiones del cuerpo. La edad, por ejemplo, es un determinante significativo. A lo largo del ciclo vital, la composici\u00f3n y diversidad del microbioma cut\u00e1neo experimentan cambios notables. En general, se observa un aumento progresivo de la diversidad con el envejecimiento, lo que impacta en la abundancia relativa de bacterias como Cutibacterium acnes, cuya presencia tiende a reducirse en etapas m\u00e1s avanzadas de la vida (9). Otro factor relevante es el sexo, ya que las diferencias hormonales y estructurales de la piel influyen en la colonizaci\u00f3n microbiana. Estudios han demostrado que los g\u00e9neros Staphylococcus y Corynebacterium son m\u00e1s prevalentes en hombres, mientras que Lactobacillus aparece con mayor frecuencia en mujeres (6).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la edad y el sexo, la zona anat\u00f3mica tambi\u00e9n juega un papel determinante en la configuraci\u00f3n del microbioma. Las caracter\u00edsticas fisiol\u00f3gicas de cada regi\u00f3n cut\u00e1nea como el grado de humedad, la producci\u00f3n de sebo y la exposici\u00f3n ambiental condicionan la composici\u00f3n microbiana. Por ejemplo, \u00e1reas secas como los antebrazos tienden a mostrar una mayor diversidad bacteriana en comparaci\u00f3n con regiones seb\u00e1ceas, como la frente o el pecho, donde predomina Cutibacterium acnes (7). A esto se suman factores externos como las pr\u00e1cticas de higiene personal y el uso de productos cosm\u00e9ticos, los cuales pueden modificar de forma significativa la estructura del microbioma, alterando su equilibrio y repercutiendo en la salud cut\u00e1nea (8).<\/p>\n<p>Finalmente, el uso de antibi\u00f3ticos, tanto t\u00f3picos como sist\u00e9micos, representa una influencia directa sobre la composici\u00f3n del microbioma. Si bien estos f\u00e1rmacos son necesarios en ciertos contextos terap\u00e9uticos, su uso prolongado o indiscriminado puede inducir una disminuci\u00f3n de la diversidad microbiana y favorecer la aparici\u00f3n de disbiosis, condici\u00f3n que se ha vinculado con m\u00faltiples trastornos dermatol\u00f3gicos, incluido el acn\u00e9 inflamatorio (10).<\/p>\n<h2>Fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio<\/h2>\n<p>En la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio, uno de los eventos iniciales m\u00e1s relevantes es la hiperqueratinizaci\u00f3n folicular. Este proceso se caracteriza por una proliferaci\u00f3n an\u00f3mala de queratinocitos en el epitelio del fol\u00edculo piloso, lo que conduce a la obstrucci\u00f3n del conducto folicular. Esta obstrucci\u00f3n impide la adecuada eliminaci\u00f3n del sebo y de las c\u00e9lulas muertas, generando un microambiente anaer\u00f3bico que favorece la proliferaci\u00f3n bacteriana y establece las condiciones necesarias para la formaci\u00f3n del comed\u00f3n, la lesi\u00f3n elemental del acn\u00e9 (11). De forma paralela, el aumento en la producci\u00f3n de sebo, estimulado principalmente por factores hormonales como los andr\u00f3genos, proporciona un medio rico en l\u00edpidos que act\u00faa como fuente de nutrientes para bacterias lipof\u00edlicas, potenciando as\u00ed el desarrollo de la inflamaci\u00f3n (3).<\/p>\n<p>En este contexto, C. acnes (anteriormente Propionibacterium acnes) juega un papel dual. Se trata de una bacteria comensal habitual en la piel humana que, bajo condiciones de desequilibrio, puede adquirir un comportamiento pat\u00f3geno. Esta transici\u00f3n se ve facilitada por su capacidad para formar biopel\u00edculas y expresar factores de virulencia, entre ellos lipasas, proteasas y neuraminidasas, que contribuyen a la degradaci\u00f3n del sebo y la ruptura de la barrera epitelial (11). Particular relevancia tiene el filotipo IA1 de C. acnes, asociado con una mayor virulencia y una mayor capacidad para organizar biopel\u00edculas estables, lo que intensifica la inflamaci\u00f3n local en la unidad piloseb\u00e1cea (12).<\/p>\n<p>El reconocimiento de C. acnes por el sistema inmunol\u00f3gico innato activa m\u00faltiples v\u00edas inflamatorias. Entre ellas, la v\u00eda de los receptores tipo Toll (TLR), en especial TLR2 y TLR4, desempe\u00f1a un papel clave al detectar patrones moleculares asociados a pat\u00f3genos y desencadenar la producci\u00f3n de citocinas proinflamatorias como IL-1\u03b2, IL-6, TNF-\u03b1 e IL-8, responsables de la atracci\u00f3n de neutr\u00f3filos y la perpetuaci\u00f3n del proceso inflamatorio (13). Adem\u00e1s, la bacteria contribuye a la activaci\u00f3n de la v\u00eda Th17, una respuesta inmunitaria adaptativa mediada por c\u00e9lulas T que promueve la secreci\u00f3n de IL-17 y otras interleucinas implicadas en la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica. Esta respuesta Th17 ha sido se\u00f1alada como una de las v\u00edas m\u00e1s representativas en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio (11).<\/p>\n<p>Junto a estos mecanismos inmunitarios, la disbiosis del microbioma cut\u00e1neo constituye un elemento central en el desarrollo y agravamiento del acn\u00e9. Esta disbiosis se manifiesta como una p\u00e9rdida de diversidad microbiana y una sobreabundancia relativa de ciertos filotipos inflamatorios de C. acnes, especialmente IA1, lo cual amplifica el desequilibrio inmunol\u00f3gico e incrementa la severidad de las lesiones inflamatorias (12). La disminuci\u00f3n de bacterias comensales beneficiosas, como Staphylococcus epidermidis, que en condiciones normales ejerce un efecto modulador sobre la inflamaci\u00f3n y la proliferaci\u00f3n de C. acnes, tambi\u00e9n contribuye al desbalance microbiano y favorece la progresi\u00f3n cl\u00ednica del acn\u00e9 (3).<\/p>\n<h2>Disbiosis microbiana y acn\u00e9<\/h2>\n<p>La disbiosis microbiana ha sido reconocida como un factor clave en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio. Esta alteraci\u00f3n del equilibrio ecol\u00f3gico del microbioma cut\u00e1neo se manifiesta principalmente como una p\u00e9rdida de diversidad microbiana, particularmente entre los distintos filotipos de C. acnes. Lejos de ser una simple sobrepoblaci\u00f3n bacteriana, esta reducci\u00f3n de variabilidad filot\u00edpica favorece la expansi\u00f3n de cepas m\u00e1s virulentas, lo cual desencadena una respuesta inflamatoria significativa mediante la activaci\u00f3n del sistema inmunitario innato (3; 4). En particular, el filotipo IA1 de C. acnes ha sido identificado como el m\u00e1s prevalente en las lesiones activas de acn\u00e9, y su asociaci\u00f3n con la producci\u00f3n de biopel\u00edculas y factores proinflamatorios lo convierte en un protagonista pat\u00f3geno de relevancia cl\u00ednica (11; 12).<\/p>\n<p>No obstante, la disbiosis en el acn\u00e9 no se limita a C. acnes, sino que tambi\u00e9n afecta a otras especies microbianas que participan en la regulaci\u00f3n de la homeostasis cut\u00e1nea. Entre ellas, Staphylococcus epidermidis destaca por su doble rol: por un lado, puede actuar como un microorganismo beneficioso al modular la inflamaci\u00f3n y colaborar con la integridad de la barrera cut\u00e1nea; por otro, su desequilibrio frente a C. acnes puede exacerbar la inflamaci\u00f3n d\u00e9rmica. Estudios recientes han demostrado que S. epidermidis puede influir en la expresi\u00f3n de citocinas como la interleucina-6, un mediador clave en el proceso inflamatorio caracter\u00edstico del acn\u00e9 (14). Este hallazgo sugiere que no solo la presencia de C. acnes determina la evoluci\u00f3n cl\u00ednica del acn\u00e9, sino tambi\u00e9n la interacci\u00f3n entre especies y su efecto sobre el microambiente inmunol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En ese sentido, la relaci\u00f3n entre C. acnes y S. epidermidis puede ser entendida como una din\u00e1mica de sinergia y antagonismo. Si bien C. acnes se ha asociado frecuentemente con el desarrollo de lesiones inflamatorias, S. epidermidis ha mostrado capacidad para inhibir selectivamente el crecimiento de ciertos filotipos pat\u00f3genos de C. acnes, lo que sugiere una relaci\u00f3n antag\u00f3nica con implicaciones terap\u00e9uticas potenciales (2). Esta interacci\u00f3n microbiana puede verse alterada por la formaci\u00f3n de biopel\u00edculas por parte de C. acnes, las cuales incrementan su virulencia, resistencia a tratamientos y persistencia en el entorno folicular, dificultando as\u00ed el control cl\u00ednico del acn\u00e9 (12).<\/p>\n<p>A la luz de estas observaciones, el abordaje terap\u00e9utico del acn\u00e9 ha empezado a desplazarse desde la erradicaci\u00f3n bacteriana indiscriminada hacia la modulaci\u00f3n del microbioma. Los tratamientos tradicionales, como los antibi\u00f3ticos t\u00f3picos o sist\u00e9micos, si bien ofrecen alivio sintom\u00e1tico, pueden inducir disbiosis, p\u00e9rdida de diversidad microbiana y desarrollo de resistencia antimicrobiana, comprometiendo a largo plazo la salud cut\u00e1nea. Esta problem\u00e1tica ha impulsado la b\u00fasqueda de estrategias terap\u00e9uticas emergentes que prioricen la restauraci\u00f3n del equilibrio microbiano y la conservaci\u00f3n de la diversidad filot\u00edpica (2; 11).<\/p>\n<p>Dentro de estas nuevas aproximaciones destacan los tratamientos basados en probi\u00f3ticos, la bacterioterapia dirigida y la terapia con fagos, cuyo objetivo no es la eliminaci\u00f3n general de C. acnes, sino la reducci\u00f3n selectiva de las cepas pat\u00f3genas, permitiendo la preservaci\u00f3n o incluso el fortalecimiento de cepas comensales con funciones beneficiosas. Estos enfoques, a\u00fan en desarrollo, representan una promesa en la transici\u00f3n hacia una medicina m\u00e1s personalizada y microbioma-dirigida, que contempla el acn\u00e9 no solo como una enfermedad inflamatoria, sino como una alteraci\u00f3n ecosist\u00e9mica que requiere intervenciones de restauraci\u00f3n microbiana (1; 13).<\/p>\n<h2>Mecanismos inmunol\u00f3gicos mediados por el microbioma<\/h2>\n<p>El microbioma cut\u00e1neo desempe\u00f1a un papel fundamental en el mantenimiento de la integridad estructural y funcional de la piel, particularmente en lo que respecta a la modulaci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea. A trav\u00e9s de la interacci\u00f3n directa con las c\u00e9lulas epid\u00e9rmicas, los microorganismos residentes regulan procesos esenciales como la diferenciaci\u00f3n queratinoc\u00edtica, la producci\u00f3n de p\u00e9ptidos antimicrobianos y la expresi\u00f3n de prote\u00ednas unidas a la cohesi\u00f3n celular. Esta relaci\u00f3n simbi\u00f3tica es clave para conservar la homeostasis tisular, y su alteraci\u00f3n, a trav\u00e9s de fen\u00f3menos de disbiosis, puede comprometer la funci\u00f3n de barrera y desencadenar o agravar diversas enfermedades inflamatorias de la piel, como el acn\u00e9, la dermatitis at\u00f3pica o la psoriasis (15; 16).<\/p>\n<p>Uno de los mecanismos mediante los cuales el microbioma regula la homeostasis cut\u00e1nea es a trav\u00e9s de la modulaci\u00f3n de la se\u00f1alizaci\u00f3n inflamatoria. Los microorganismos comensales interact\u00faan con los componentes inmunitarios del hu\u00e9sped, como los TLR, activando o inhibiendo cascadas de se\u00f1alizaci\u00f3n que determinan el tipo e intensidad de la respuesta inmune. Por ejemplo, Staphylococcus epidermidis ha demostrado influir activamente en la modulaci\u00f3n de la respuesta inflamatoria mediante la secreci\u00f3n de metabolitos que impactan en la expresi\u00f3n de citocinas y en la activaci\u00f3n de c\u00e9lulas presentadoras de ant\u00edgenos, lo que podr\u00eda modificar la evoluci\u00f3n de enfermedades inflamatorias (17).<\/p>\n<p>Dentro de estos productos derivados del metabolismo microbiano, destacan los \u00e1cidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato y el propionato, que act\u00faan como potentes inmunomoduladores. Estos metabolitos no solo interfieren con la maduraci\u00f3n y funci\u00f3n de c\u00e9lulas dendr\u00edticas, sino que tambi\u00e9n tienen la capacidad de influir en la tolerancia inmunol\u00f3gica y en el equilibrio entre la inflamaci\u00f3n y la regulaci\u00f3n inmune. A trav\u00e9s de su acci\u00f3n sobre c\u00e9lulas presentadoras de ant\u00edgenos, los AGCC modifican la secreci\u00f3n de citocinas y la expresi\u00f3n de mol\u00e9culas coestimuladoras, contribuyendo as\u00ed a modelar la respuesta inmunitaria en distintos contextos cl\u00ednicos (18).<\/p>\n<p>Una de las consecuencias m\u00e1s relevantes de esta modulaci\u00f3n inmunitaria es su impacto en la diferenciaci\u00f3n de linfocitos T, particularmente en las subpoblaciones Th1 y Th17, que son fundamentales en la inmunidad adaptativa mediada por c\u00e9lulas. El microbioma cut\u00e1neo, al interactuar con las c\u00e9lulas inmunitarias locales, puede favorecer o inhibir la polarizaci\u00f3n hacia estos fenotipos, lo que resulta determinante en el desarrollo o contenci\u00f3n de enfermedades inflamatorias y autoinmunes (18). Adem\u00e1s, el eje intestino-piel una conexi\u00f3n bidireccional entre el microbioma intestinal y la salud cut\u00e1nea tambi\u00e9n participa en la diferenciaci\u00f3n de c\u00e9lulas T, destacando c\u00f3mo los desequilibrios en otros ecosistemas microbianos del cuerpo pueden repercutir directamente sobre la funci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea y la inmunidad d\u00e9rmica (15).<\/p>\n<h2>Implicaciones terap\u00e9uticas<\/h2>\n<p>El uso de antibi\u00f3ticos, tanto t\u00f3picos como sist\u00e9micos, ha sido una pr\u00e1ctica com\u00fan en el tratamiento del acn\u00e9 inflamatorio debido a su capacidad para reducir la carga bacteriana y modular la inflamaci\u00f3n. Sin embargo, esta estrategia terap\u00e9utica presenta efectos adversos importantes sobre el equilibrio del microbioma cut\u00e1neo. Al alterar la composici\u00f3n y diversidad de las comunidades microbianas, los antibi\u00f3ticos pueden inducir disbiosis, lo que a su vez puede agravar el acn\u00e9 o predisponer al desarrollo de otras afecciones cut\u00e1neas. Este impacto negativo se ve potenciado por la creciente aparici\u00f3n de resistencia antimicrobiana, un fen\u00f3meno que limita la eficacia a largo plazo de estos f\u00e1rmacos y plantea un reto importante para la salud p\u00fablica dermatol\u00f3gica (3).<\/p>\n<p>Frente a estas limitaciones, el per\u00f3xido de benzo\u00edlo ha surgido como una alternativa terap\u00e9utica eficaz. Aunque tambi\u00e9n modifica la diversidad microbiana, lo hace sin inducir resistencia bacteriana en la misma medida que los antibi\u00f3ticos, lo que lo convierte en una opci\u00f3n m\u00e1s segura dentro del arsenal terap\u00e9utico del acn\u00e9. No obstante, el creciente reconocimiento del microbioma cut\u00e1neo como un componente activo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 ha motivado la exploraci\u00f3n de tratamientos que no se centren en la erradicaci\u00f3n bacteriana, sino en la restauraci\u00f3n del equilibrio microbiano (5).<\/p>\n<p>En este contexto, los enfoques terap\u00e9uticos emergentes como los probi\u00f3ticos, prebi\u00f3ticos y posbi\u00f3ticos han cobrado relevancia. Los probi\u00f3ticos, al introducir cepas beneficiosas en la piel, pueden modular el microbioma local, reducir la inflamaci\u00f3n y mejorar los s\u00edntomas cl\u00ednicos del acn\u00e9, favoreciendo una microbiota equilibrada y una funci\u00f3n de barrera cut\u00e1nea adecuada (13; 19). Paralelamente, los prebi\u00f3ticos sustratos que estimulan selectivamente el crecimiento de microbios beneficiosos y los posbi\u00f3ticos productos metab\u00f3licos derivados de la actividad microbiana est\u00e1n siendo estudiados por su capacidad para influir positivamente en la salud cut\u00e1nea, aunque su eficacia cl\u00ednica a\u00fan requiere mayor validaci\u00f3n. En particular, el uso t\u00f3pico de probi\u00f3ticos ha mostrado beneficios en enfermedades inflamatorias de la piel, incluido el acn\u00e9, al mantener la eubiosis y reforzar la defensa epid\u00e9rmica (19).<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de estos enfoques, se est\u00e1n desarrollando terapias dirigidas espec\u00edficamente al microbioma, con el objetivo de intervenir de manera m\u00e1s precisa sobre las poblaciones bacterianas implicadas en la patogenia del acn\u00e9. El trasplante microbiano cut\u00e1neo y la fagoterapia representan alternativas innovadoras. En particular, los bacteri\u00f3fagos virus que infectan y destruyen bacterias espec\u00edficas ofrecen la posibilidad de eliminar cepas pat\u00f3genas de Cutibacterium acnes sin comprometer el resto del ecosistema microbiano, conservando as\u00ed las especies comensales con funciones protectoras (1; 4). Asimismo, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica de cepas bacterianas comensales ha emergido como un campo prometedor, orientado a potenciar sus capacidades inmunorreguladoras o a inhibir la colonizaci\u00f3n por bacterias pat\u00f3genas como parte de un enfoque terap\u00e9utico de pr\u00f3xima generaci\u00f3n (20).<\/p>\n<p>Estas nuevas estrategias abren la puerta a una medicina m\u00e1s personalizada en el tratamiento del acn\u00e9. Las terapias basadas en perfiles microbiol\u00f3gicos individuales podr\u00edan permitir una selecci\u00f3n m\u00e1s precisa de tratamientos, adaptados a los patrones disbi\u00f3ticos espec\u00edficos de cada paciente (5; 4). No obstante, su incorporaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica exige una evaluaci\u00f3n cuidadosa de sus beneficios y riesgos. Los profesionales de la salud deben considerar los posibles efectos a largo plazo del uso continuado de antibi\u00f3ticos sobre el microbioma y favorecer intervenciones que promuevan la eubiosis y restauren la funci\u00f3n cut\u00e1nea de manera sostenida (2). Para lograr esta integraci\u00f3n cl\u00ednica, ser\u00e1 esencial desarrollar estudios longitudinales bien dise\u00f1ados y establecer metodolog\u00edas estandarizadas que aseguren la seguridad, eficacia y reproducibilidad de las terapias dirigidas al microbioma (1).<\/p>\n<h2>Conclusiones<\/h2>\n<p>El microbioma cut\u00e1neo desempe\u00f1a un papel esencial en la salud de la piel, ya que mantiene la homeostasis inmunol\u00f3gica y estructural a trav\u00e9s de su interacci\u00f3n con la barrera epid\u00e9rmica y el sistema inmunitario. La alteraci\u00f3n de este equilibrio, especialmente por disbiosis inducida por factores como los antibi\u00f3ticos o el envejecimiento, puede favorecer el desarrollo de enfermedades inflamatorias como el acn\u00e9.<\/p>\n<p>La fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio no depende exclusivamente de la presencia de Cutibacterium acnes, sino del predominio de cepas virulentas y de su interacci\u00f3n con otras especies microbianas, como Staphylococcus epidermidis, as\u00ed como de la activaci\u00f3n de v\u00edas inflamatorias espec\u00edficas. La p\u00e9rdida de diversidad microbiana y la formaci\u00f3n de biopel\u00edculas intensifican la respuesta inmunitaria y agravan las lesiones.<\/p>\n<p>Los enfoques terap\u00e9uticos emergentes centrados en el microbioma, como los probi\u00f3ticos, posbi\u00f3ticos, fagoterapia y terapias personalizadas, ofrecen una alternativa prometedora frente a los tratamientos convencionales. Estas estrategias buscan modular el ecosistema cut\u00e1neo en lugar de eliminar microorganismos de forma indiscriminada, favoreciendo as\u00ed una restauraci\u00f3n duradera del equilibrio microbiano y una mejor respuesta cl\u00ednica en pacientes con acn\u00e9.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<p>1. Nied\u017awiedzka A, Micallef MP, Biazzo M, Podrini C. The Role of the Skin Microbiome in Acne: Challenges and Future Therapeutic Opportunities. International Journal Of Molecular Sciences [Internet]. 24 de octubre de 2024;25(21):11422. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms252111422<br \/>\n2. Dessinioti C, Katsambas A. The Microbiome and Acne: Perspectives for Treatment. Dermatology And Therapy [Internet]. 1 de enero de 2024;14(1):31-44. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.1007\/s13555-023-01079-8<br \/>\n3. Dreno B, Dekio I, Baldwin H, Demessant AL, Dagnelie M, Khammari A, et al. Acne microbiome: From phyla to phylotypes. 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Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.1186\/s41232-022-00212-y<\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong> Los autores de este manuscrito declaran que:<br \/>\nTodos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rol del microbioma cut\u00e1neo en la fisiopatolog\u00eda del acn\u00e9 inflamatorio Autora principal: Marcela Rodr\u00edguez Morales Vol. XX; 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