{"id":82406,"date":"2025-08-27T16:31:45","date_gmt":"2025-08-27T14:31:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=82406"},"modified":"2025-08-26T16:39:29","modified_gmt":"2025-08-26T14:39:29","slug":"manejo-quirurgico-vs-conservador-de-las-fracturas-claviculares-revision-bibliografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/manejo-quirurgico-vs-conservador-de-las-fracturas-claviculares-revision-bibliografica\/","title":{"rendered":"Manejo quir\u00fargico vs. conservador de las fracturas claviculares: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Manejo quir\u00fargico vs. conservador de las fracturas claviculares: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/p>\n<p>Autora principal: Mar\u00eda Jos\u00e9 Rold\u00e1n Delgado<\/p>\n<p>Vol. XX; n\u00ba 16; 901<!--more--><\/p>\n<p><strong>Surgical vs. conservative management of clavicular fractures: a literature review<\/strong><\/p>\n<p>Fecha de recepci\u00f3n: 20 de julio de 2025<br \/>\nFecha de aceptaci\u00f3n: 22 de agosto de 2025<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com, Volumen XX. N\u00famero 16 \u2013 Segunda quincena de Agosto de 2025 \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XX; n\u00ba 16; 901<\/p>\n<h2>Autores:<\/h2>\n<p>Mar\u00eda Jos\u00e9 Rold\u00e1n Delgado, M\u00e9dico General, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0003-7768-3831<br \/>\nStefania Santini Di Pippa, M\u00e9dico General, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0001-9164-4893<br \/>\nAna Elena Matamoros Rojas, M\u00e9dico General, Investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0001-7815-629X<br \/>\nDaniela Gonz\u00e1lez \u00c1lvarez, M\u00e9dico General, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0002-6563-8764<br \/>\nLuciana Lapeira Peralta, M\u00e9dico General, Investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0000-9066-6137<br \/>\nJos\u00e9 Joaqu\u00edn Fern\u00e1ndez Hidalgo, M\u00e9dico General, Investigador independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0000-0002-9947-2811<br \/>\nAlina Meneses-Leal, M\u00e9dico General, investigadora independiente, San Jos\u00e9, Costa Rica. ORCID: https:\/\/orcid.org\/0009-0009-8200-5895<\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>Las fracturas claviculares representan una lesi\u00f3n frecuente del miembro superior, con predominio en el tercio medio. Estas lesiones se producen principalmente por traumatismos deportivos, ca\u00eddas y accidentes de tr\u00e1nsito. La anatom\u00eda de la clav\u00edcula y su relaci\u00f3n con estructuras vasculonerviosas explican la complejidad de su manejo. La clasificaci\u00f3n de Allman y las adaptaciones posteriores, como la de Neer y la AO, permiten guiar el tratamiento seg\u00fan localizaci\u00f3n, desplazamiento y estabilidad. El diagn\u00f3stico se basa en cl\u00ednica y estudios radiogr\u00e1ficos, considerando siempre la evaluaci\u00f3n de posibles complicaciones neurovasculares. El tratamiento puede ser conservador o quir\u00fargico, dependiendo de factores como el tipo de fractura, el desplazamiento, la edad y las comorbilidades del paciente. La fijaci\u00f3n con placa y el clavo intramedular son las principales t\u00e9cnicas quir\u00fargicas. Las complicaciones m\u00e1s relevantes incluyen pseudoartrosis, compresi\u00f3n neurovascular y degeneraci\u00f3n articular. La individualizaci\u00f3n del manejo es clave para optimizar resultados funcionales y disminuir riesgos.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Fractura clavicular, clasificaci\u00f3n de Neer, pseudoartrosis, plexo braquial, placa de compresi\u00f3n, fijaci\u00f3n intramedular<\/p>\n<h2>Abstract<\/h2>\n<p>Clavicle fractures are a common upper limb injury, with a predominance in the midshaft region. These lesions are mainly caused by sports trauma, falls, and traffic accidents. The anatomy of the clavicle and its relationship with neurovascular structures explain the complexity of their management. Allman&#8217;s classification and subsequent adaptations, such as those of Neer and the AO system, guide treatment based on location, displacement, and stability. Diagnosis relies on clinical evaluation and radiographic studies, always considering the assessment of potential neurovascular complications. Treatment can be conservative or surgical, depending on factors such as fracture type, displacement, age, and patient comorbidities. Plate fixation and intramedullary nailing are the main surgical techniques. The most relevant complications include nonunion, neurovascular compression, and joint degeneration. Individualized management is essential to optimize functional outcomes and reduce risks.<\/p>\n<h2>Keywords<\/h2>\n<p>Clavicle fracture, Neer classification, nonunion, brachial plexus, plate fixation, intramedullary nailing<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Las fracturas claviculares son parte de las lesiones m\u00e1s comunes en miembro superior, representando aproximadamente el 2,6% de todas las fracturas y el 44% de las fracturas de regi\u00f3n del hombro(1). Suelen producirse debido a accidentes deportivos, ca\u00eddas o accidentes de tr\u00e1nsito. La clav\u00edcula juega un papel fundamental en el soporte del estern\u00f3n y la esc\u00e1pula, lo cual la hace particularmente susceptible a lesiones por impactos directos o por fuerzas transmitidas. Ante los avances en t\u00e9cnicas quir\u00fargicas, surge la interrogante: \u00bfcu\u00e1l es el enfoque m\u00e1s adecuado seg\u00fan el paciente y el tipo de fractura?<\/p>\n<p>Dentro de la clasificaci\u00f3n, las fracturas del tercio medio de la clav\u00edcula constituyen hasta el 75% del total, mientras que las fracturas del tercio distal aproximadamente un 25% y las del tercio medial (proximal), menos del 1% (3). Se ha evidenciado que el manejo de las fracturas del tercio medio presenta complicaciones por lesiones neurovasculares, afectando estructuras como el plexo braquial o la arteria subclavia.<\/p>\n<p>Dado que las fracturas del tercio medio son las de mayor incidencia y, a su vez, presentan una alta probabilidad de inestabilidad, pseudoartrosis o mala consolidaci\u00f3n, su manejo quir\u00fargico es frecuentemente requerido, especialmente en pacientes con compromiso neurovascular (4). Dentro de la literatura, cada vez se encuentra m\u00e1s popular la opci\u00f3n quir\u00fargica de manejo porque cursa con menor tasa de complicaciones a largo plazo.<\/p>\n<h2>Anatom\u00eda<\/h2>\n<p>La clav\u00edcula es un hueso largo con forma de \u00abS\u00bb que conecta el esqueleto axial con el esqueleto apendicular. Su cuerpo presenta una doble curvatura, con la mitad medial convexa anteriormente y la mitad lateral c\u00f3ncava. Este hueso se articula con el manubrio del estern\u00f3n y el acromion de la esc\u00e1pula, formando la articulaci\u00f3n acromioclavicular y contribuyendo a la estructura de la cintura escapular. Adem\u00e1s de su funci\u00f3n estructural, la clav\u00edcula desempe\u00f1a un papel esencial en la protecci\u00f3n del paquete vasculonervioso responsable de la irrigaci\u00f3n, inervaci\u00f3n y drenaje del miembro superior. (2)<\/p>\n<p>Estructuralmente, la clav\u00edcula est\u00e1 compuesta por hueso esponjoso cubierto de hueso compacto, sin embargo a pesar de ser un hueso largo, carece de cavidad medular. Su cara superior es lisa, mientras que la inferior presenta rugosidades debido a la inserci\u00f3n de ligamentos que la conectan a la primera costilla y permiten la suspensi\u00f3n del miembro superior. (2)<\/p>\n<p>Existen 3 principales ligamentos que ayudan a estabilizar a la clav\u00edcula, y por consiguiente a la cintura escapular gracias a su estrecha relaci\u00f3n con la articulaci\u00f3n esternoclavicular; estos ligamentos son: los ligamentos esternoclaviculares anterior y posterior, los cuales se encuentran entre el extremo esternal de la clav\u00edcula y el manubrio del estern\u00f3n. Juntos previenen el desplazamiento de la clav\u00edcula al fortalecer la c\u00e1psula de la articulaci\u00f3n esternoclavicular hacia anterior y posterior.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se encuentra el ligamento interclavicular, el cual une los extremos esternales entre ambas clav\u00edculas y as\u00ed se logra fortalecer la c\u00e1psula de esa misma articulaci\u00f3n hacia superior.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el ligamento costoclavicular cumple la funci\u00f3n de limitar la elevaci\u00f3n de la cintura escapular al unir la primera costilla al extremo esternal de la clav\u00edcula. (2)<\/p>\n<p>Otra articulaci\u00f3n de relevancia cl\u00ednica es la articulaci\u00f3n acromioclavicular. En ella los principales ligamentos que le brindan estabilidad son: el acromioclavicular, y coracoclavicular y el coracoacromial. Todos estos son importantes en los casos de luxaci\u00f3n de esta misma articulaci\u00f3n. (4). El ligamento acromioclavicular cumple la funci\u00f3n de resistir al desplazamiento anteroposterior de esta articulaci\u00f3n al unir el acromion de la esc\u00e1pula con la parte lateral de la clav\u00edcula. Por otro lado, el ligamento coracoclavicular que va desde el proceso coracoides de la esc\u00e1pula hasta el extremo lateral de la clav\u00edcula, se compone de dos ligamentos, el ligamento conoide hacia medial y el ligamento trapezoide hacia lateral. Juntos permiten el movimiento vertical y rotacional de esta articulaci\u00f3n. (2)<\/p>\n<p>Adicionalmente, la clav\u00edcula es una estructura esencial para la inserci\u00f3n de varios m\u00fasculos para dar su correcta movilidad y rango de movimiento, as\u00ed como lo son: el esternocleidomastoideo, el cual se inserta hacia proximal y superior de este hueso; el trapecio, el cual se inserta hacia la parte posterosuperior de la misma; y los m\u00fasculos deltoides y pectoral mayor, los cuales se insertan anteriormente y parcialmente hacia la parte superior de la clav\u00edcula. (5)<\/p>\n<h2>Clasificaci\u00f3n de las fracturas claviculares<\/h2>\n<p>La clasificaci\u00f3n de las fracturas claviculares fue descrita por primera vez por Allmann en 1967, quien las dividi\u00f3 seg\u00fan su localizaci\u00f3n anat\u00f3mica en fracturas de tercio proximal, tercio medio y tercio distal. (9) Con el paso del tiempo, se han propuesto nuevos enfoques que integran tratamiento y pron\u00f3stico de las fracturas, adem\u00e1s de la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica. Adicionalmente, se utiliza la clasificaci\u00f3n de Gustilo y Anderson para las fracturas expuestas.<\/p>\n<p>Para las fracturas del tercio medio, las cuales constituyen el tipo m\u00e1s frecuente, se emplea tanto el sistema de Neer simplificado como la clasificaci\u00f3n de AO. En este tipo grupo, aquellas consideradas como no desplazadas (&lt;100% de desplazamiento) generalmente se tratan de forma conservadora. Por el contrario, las fracturas desplazadas (&gt;100% de desplazamiento) suelen requerir de manejo quir\u00fargico.<\/p>\n<p>Para las fracturas del tercio distal, se utiliza la clasificaci\u00f3n de Neer compleja en la cual se divide en seis tipos seg\u00fan la relaci\u00f3n entre la fractura y los ligamentos coracoclaviculares, los cuales como se mencion\u00f3 anteriormente son los que contribuyen a la estabilidad de la articulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las fracturas tipo I son aquellas que ocurren lateral a los ligamentos coracoclaviculares con m\u00ednimo desplazamiento y sin afectar la articulaci\u00f3n acromioclavicular. Las fracturas tipo II se subdividen en dos tipos: IIA medial al ligamento conoide y IIB entre el ligamento conoide y trapezoide con ruptura del conoide. Las fracturas tipo III tienen afectaci\u00f3n intraarticular y son laterales a los ligamentos coracoclaviculares. Las fracturas tipo IV presentan disrupci\u00f3n del tubo periostio con desplazamiento superior y finalmente las tipo V adem\u00e1s de que son conminutas, presentan un fragmento inferior adherido a los ligamentos coracoclaviculares. (IMAGEN 1)<\/p>\n<p>Seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de Neer, las fracturas se pueden clasificar en aquellas que requieren manejo quir\u00fargico y las que pueden ser manejadas de forma conservadora. Sin embargo, resulta fundamental en todos los casos que exista una correlaci\u00f3n cl\u00ednica para los casos menos claros o evidentes. Las fracturas tipo IIA, IIB y V as\u00ed como cualquiera que est\u00e9 desplazada o asociada a ruptura de los ligamentos coracoclaviculares, se consideran indicaciones para manejo quir\u00fargico. (8)<\/p>\n<h2>Manifestaciones cl\u00ednicas<\/h2>\n<p>La presentaci\u00f3n cl\u00ednica de las fracturas claviculares presenta los datos cl\u00e1sicos de fractura: dolor localizado sobre el sitio de fractura, equimosis y deformidad palpable o visible. Es com\u00fan que el paciente refiera haber escuchado un chasquido en el momento del trauma o haber sufrido una ca\u00edda directa sobre la cara lateral del hombro.<\/p>\n<p>Dentro del examen f\u00edsico, es fundamental evaluar la integridad del plexo braquial. La compresi\u00f3n de este plexo ocurre con mayor frecuencia cuando existe un desplazamiento de los fragmentos \u00f3seos, particularmente en fracturas conminutas. Esta complicaci\u00f3n suele observarse en traumatismos de alta energ\u00eda, donde los fragmentos desplazados, m\u00e1s que el trauma directo, son los responsables de la compresi\u00f3n de las estructuras neurovasculares adyacentes. (7)<\/p>\n<p>Entre los signos de alarma que deben alertar al examinador sobre una lesi\u00f3n del plexo se encuentran la disminuci\u00f3n de pulsos perif\u00e9ricos, edema en la extremidad y alteraciones neurol\u00f3gicas distales como dolor, debilidad, fatigabilidad o parestesias, que suelen empeorar al realizar movimientos repetitivos de la articulaci\u00f3n glenohumeral. En raras ocasiones, los signos neurol\u00f3gicos pueden presentarse de manera tard\u00eda, generalmente asociado a no uni\u00f3n de la fractura, desplazamiento secundario o una formaci\u00f3n de un pseudoaneurisma de la arteria subclavia.<\/p>\n<p>En situaciones de mayor complejidad, se recomienda ampliar el examen f\u00edsico incluyendo una evaluaci\u00f3n del aparato respiratorio, con el objetivo de descartar la presencia de neumot\u00f3rax o hemot\u00f3rax, situaciones en las que el paciente puede presentar disnea acompa\u00f1ada de disminuci\u00f3n o ausencia del murmullo vesicular. (6)<\/p>\n<h2>Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Dentro del diagn\u00f3stico de una fractura clavicular se debe recordar que se debe iniciar esencialmente por una detallada historia cl\u00ednica y un examen f\u00edsico completo; esto para ir direccionando el manejo que el paciente va a requerir y para identificar posibles complicaciones que la fractura haya ocasionado.<\/p>\n<p>Para un mejor diagn\u00f3stico inicial de la fractura se debe tomar en cuenta la clasificaci\u00f3n anteriormente descrita de las fracturas seg\u00fan su localizaci\u00f3n en: tercio proximal, tercio medio y tercio distal, ya que cada una conlleva a diferentes complicaciones asociadas y por ende, requieren de un diferente manejo por parte del m\u00e9dico tratante.<\/p>\n<p>Se debe tener una sospecha de fractura de tercio proximal cuando la cl\u00ednica incluye dolor en el \u00e1rea esternoclavicular que empeora con el movimiento del hombro o al poner el brazo en posici\u00f3n supina. Tambi\u00e9n, cuando el paciente indica alivio del dolor al sentarse o al apoyar el brazo y cuando presenta equimosis en la zona (si se llega a involucrar una lesi\u00f3n ligamentaria o si existiera el desplazamientos de fragmentos). Posteriormente, se deben realizar estudios de imagen para confirmar el diagn\u00f3stico. Inicialmente se pueden utilizar radiograf\u00edas simples AP\/PA y si estas no llegaran a ser concluyentes o no se llegan a relacionar con la cl\u00ednica que presenta el paciente se puede utilizar la TAC o la RM para evaluar mejor la fractura y sus posibles complicaciones. (11)<\/p>\n<p>En el caso de una fractura de tercio medio se puede tener sospecha cl\u00ednica cuando el paciente presenta un bulto visible y palpable sobre la piel con equimosis asociada, tensado de la piel de la zona (el cual sugiere desplazamiento importante de fragmentos), dolor a la palpaci\u00f3n en la zona de la fractura y posible cr\u00e9pito palpable que se reproduce con el movimiento. Para este tipo de fractura se puede utilizar una radiograf\u00eda simple AP para confirmar el diagn\u00f3stico; si esta no llegara a ser concluyente se puede realizar una radiograf\u00eda PA. (11)<\/p>\n<p>Para las fracturas de tercio distal se puede iniciar la sospecha cl\u00ednica cuando el paciente indica que presenta dolor en la zona de la articulaci\u00f3n acromioclavicular, acompa\u00f1ado de edema en la zona y posible equimosis. En estos casos es esencial el uso de la radiograf\u00eda para confirmar el diagn\u00f3stico debido a que es muy com\u00fan confundir una fractura de tercio distal con una dislocaci\u00f3n acromioclavicular. Adem\u00e1s de utilizar la radiograf\u00eda AP y PA para observar estas fracturas, se puede utilizar la radiograf\u00eda oblicua y de hombro con peso para observar las fracturas de tipo II ya que estas son m\u00e1s dif\u00edciles de observar por radiograf\u00edas convencionales. (11)<\/p>\n<h2>Tratamiento<\/h2>\n<p>Actualmente, la elecci\u00f3n del tratamiento debe individualizarse seg\u00fan las caracter\u00edsticas del paciente, su edad, factores de riesgo y comorbilidades as\u00ed como el tipo de trauma y el patr\u00f3n de la fractura. Un aspecto crucial es la identificaci\u00f3n de los factores de riesgo de no-uni\u00f3n, ya que en fracturas claviculares desplazadas el riesgo puede llegar a ser hasta del 15%. (10)<\/p>\n<p>Los factores de riesgo de no uni\u00f3n se clasifican en factores locales o generales. El factor de riesgo local m\u00e1s relevante, es la energ\u00eda causante del trauma y el compromiso de los tejidos blandos. Los traumatismos de alta energ\u00eda suelen estar asociados a politraumas, lo que aumenta significativamente la morbimortalidad del paciente. Asimismo, las fracturas expuestas tienden a cicatrizar pobremente, lo cual es especialmente relevante como factor de riesgo en el caso de los huesos largos como lo es la clav\u00edcula. En casos de traumatismos de baja energ\u00eda, se debe considerar como riesgo de no uni\u00f3n el desplazamiento de las fracturas.<\/p>\n<p>En cuanto a factores generales, la mayor\u00eda son modificables ya que est\u00e1n directamente relacionados con las condiciones propias del paciente, tales como el tabaquismo, la diabetes, obesidad y algunos f\u00e1rmacos. Sin embargo, tambi\u00e9n existen factores no modificables como lo es la edad avanzada y su papel en la consolidaci\u00f3n \u00f3sea. (10)<\/p>\n<p>Un meta-an\u00e1lisis realizado en el 2022, se compararon ambos el manejo m\u00e9dico con respecto al quir\u00fargico y concluyeron que a pesar de que cursan con desenlaces y complicaciones similares a 1 a\u00f1o, el manejo quir\u00fargico present\u00f3 menos procedimientos quir\u00fargicos de reintervenci\u00f3n y tasas de no-uni\u00f3n, adem\u00e1s de tener mejor funcionalidad a largo plazo. En el mismo estudio se compararon tanto el clavo intramedular como la fijaci\u00f3n con placa, de los cuales se comentar\u00e1 posteriormente, llegando al resultado que estad\u00edsticamente no hubo una diferencia significativa en la evoluci\u00f3n del paciente. (12)<\/p>\n<h3>Manejo M\u00e9dico\/Conservador<\/h3>\n<p>Inicialmente, el manejo de una fractura de tercio proximal no desplazada incluye medidas de soporte como lo son la aplicaci\u00f3n de hielo en la zona (esencialmente en las primeras 24-48 horas) y cuidando de no utilizarlo directamente sobre la piel para no ocasionar quemaduras. Adicionalmente, se puede utilizar un cabestrillo de apoyo para inmovilizar la articulaci\u00f3n y se debe tomar en cuenta la analgesia seg\u00fan la necesidad, comorbilidad y posibles alergias que presente el paciente. En estos casos, se espera que la lesi\u00f3n se resuelva en un periodo de 6-8 semanas y usualmente, si este tipo de fractura no presenta complicaci\u00f3n alguna, se puede resolver exitosamente con las medidas anteriormente descritas. (11)<\/p>\n<p>En cuanto a las fracturas de tercio medio se puede utilizar el manejo conservador como manejo inicial en los casos en donde no haya: desplazamiento y\/o acortamiento, compromiso neurovascular, fractura abierta o en pacientes que no quieran someterse a cirug\u00eda o tengan contraindicaciones para la misma. Este tipo de manejo es similar al descrito anteriormente para la fractura de tercio proximal no desplazada. En estos casos el manejo conservador consiste en el uso de hielo en las primeras 48-72 horas (con las colocaciones cada 1-3 horas por 20-30min), manejo del dolor inicial con opi\u00e1ceos como la hidrocodona u oxicodona y su posterior desescalamiento al uso de paracetamol los siguientes 3-7 d\u00edas y la inmovilizaci\u00f3n del hombro, ya sea con un cabestrillo o con un vendaje en ocho. Esta inmovilizaci\u00f3n debe mantenerse hasta que se produzca la uni\u00f3n cl\u00ednica de la fractura, la cual se puede valorar realizando radiograf\u00edas cada 1-2 semanas posteriores a la lesi\u00f3n para evaluar la evoluci\u00f3n cl\u00ednica de la misma y al mantener los ex\u00e1menes f\u00edsicos detallados. Adicionalmente, en estos pacientes se recomiendan los ejercicios de arcos de movimiento de antebrazo y codo, los cuales deben iniciar en los posteriores 3-5 d\u00edas de ocasionada la lesi\u00f3n. (11)<\/p>\n<p>Para los escenarios de una fractura de tercio distal, se puede indicar inicialmente el manejo conservador para fracturas de tipo I y III, aunque tambi\u00e9n se puede utilizar en ciertos casos para la tipo II. Esencialmente, su objetivo es permitir la inmovilizaci\u00f3n del hombro por medio del uso de un cabestrillo. En estos casos tambi\u00e9n es fundamental la movilizaci\u00f3n temprana de la articulaci\u00f3n del hombro para as\u00ed evitar ocasionar un hombro congelado. (11)<\/p>\n<h3>Manejo quir\u00fargico de las fracturas claviculares<\/h3>\n<p>En cuanto a las distintas opciones de manejo quir\u00fargico, es fundamental tomar en cuenta la clasificaci\u00f3n de Neer mencionada anteriormente as\u00ed como la elecci\u00f3n del abordaje terap\u00e9utico mejor indicado seg\u00fan el tipo de fractura.<\/p>\n<p>Para las fracturas claviculares distales, las indicaciones se categorizan como absolutas o relativas. Las indicaciones absolutas incluyen fracturas abiertas, da\u00f1o al paquete vascular subclavio, codo flotante o no-uni\u00f3n sintom\u00e1tica y las indicaciones relativas son las que entran dentro de la clasificaci\u00f3n de Neer, da\u00f1o del plexo braquial, lesi\u00f3n cerrada de la cabeza clavicular, paciente politraum\u00e1tico o epil\u00e9pticos. Cabe resaltar que a pesar de que las lesiones del plexo braquial son significativas, hasta un 66% de los pacientes tienen una resoluci\u00f3n espont\u00e1nea. (13)<\/p>\n<p>Las dos t\u00e9cnicas m\u00e1s reconocidas por la OA para fracturas claviculares distales son la placa de compresi\u00f3n din\u00e1mica o la placa en gancho. Las placas en gancho son utilizadas cuando existe hueso insuficiente en el fragmento distal y este debe ser posicionado posterior a la articulaci\u00f3n y lo m\u00e1s lateral posible para evitar un escape del gancho. (14)<\/p>\n<p>Para las fracturas del tercio medio de la clav\u00edcula, se puede utilizar tanto las placas como la fijaci\u00f3n intramedular para reducci\u00f3n. Las placas ofrecen ventajas como menor tiempo de uni\u00f3n, menor tasa de malunion e incluso mejor satisfacci\u00f3n est\u00e9tica. Por otro lado, la fijaci\u00f3n intramedular tiene la ventaja de ser menos invasiva con una incisi\u00f3n de menor tama\u00f1o, menor disrupci\u00f3n de tejidos blandos y adem\u00e1s evita una posible lesi\u00f3n de los nervios supraclaviculares. Sin embargo, esta t\u00e9cnica tiene una tasa m\u00e1s alta de complicaciones y una estabilidad biomec\u00e1nica inferior en comparaci\u00f3n a las placas. Adem\u00e1s de que la mayor\u00eda de los pacientes que se someten a una fijaci\u00f3n intramedular requieren retiro del material de osteos\u00edntesis a los 6 meses.<\/p>\n<h2>Complicaciones<\/h2>\n<p>En cuanto a las complicaciones que puede llegar a ocasionar una fractura de clav\u00edcula es fundamental mantener la l\u00ednea de pensamiento de su clasificaci\u00f3n debido a que cada tipo de fractura (seg\u00fan localizaci\u00f3n) va a ocasionar complicaciones distintas.<\/p>\n<p>En el caso de las fracturas de tercio proximal se han descrito la artritis ocasionada por la no uni\u00f3n, o bien conocida como pseudoartrosis, y la artritis postraum\u00e1tica como las complicaciones m\u00e1s frecuentes. Adicionalmente, se han reportado complicaciones graves como el neumot\u00f3rax, la laceraci\u00f3n de vaso subclavio y la compresi\u00f3n del plexo braquial cuando existe la dislocaci\u00f3n esternoclavicular o la fractura con desplazamiento de fragmentos hacia anterior. (11)<\/p>\n<p>Para las fracturas de tercio medio se reportan complicaciones neurovasculares como la compresi\u00f3n de vasos subclavios, el s\u00edndrome del op\u00e9rculo tor\u00e1cico y la lesi\u00f3n del plexo braquial. Todos estos se pueden dar al momento de la fractura o posterior a su reducci\u00f3n por parte del m\u00e9dico. Adicionalmente, existe el riesgo de la no uni\u00f3n, el cual conlleva a complicaciones est\u00e9ticas, neurol\u00f3gicas y\/o funcionales para el paciente. (11)<\/p>\n<p>Finalmente, en el caso de fracturas del tercio distal las complicaciones pueden llegar a ser m\u00e1s frecuentes que en el caso de las otras fracturas, como lo es el caso de la no uni\u00f3n, en donde se reportan tasas de hasta el 44%. Este tipo de complicaci\u00f3n es muy com\u00fan en fracturas de medio distal tipo II, pero menos frecuente en las tipo I y III. Tambi\u00e9n se han reportado complicaciones graves como los cambios degenerativos dentro de la articulaci\u00f3n acromioclavicular, en donde se evidencian hallazgos como la presencia de osteofitos, el estrechamiento del espacio articular, entre otros. Estos \u00faltimos casos pueden llevar a la resecci\u00f3n de la clav\u00edcula distal. (11)<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Las fracturas claviculares, especialmente las del tercio medio, constituyen una entidad frecuente y potencialmente compleja debido a su proximidad a estructuras neurovasculares. El diagn\u00f3stico oportuno y la correcta clasificaci\u00f3n son esenciales para orientar el tratamiento.<\/p>\n<p>El manejo conservador sigue siendo v\u00e1lido en fracturas estables, mientras que la cirug\u00eda ofrece mejores resultados en casos desplazados o con riesgo de complicaciones. La decisi\u00f3n debe individualizarse considerando las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas, factores de riesgo y expectativas del paciente.<\/p>\n<h2><a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?attachment_id=82407\" rel=\"attachment wp-att-82407\">Anexo<\/a><\/h2>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p>1. Song HS, Kim H. Current concepts in the treatment of midshaft clavicle fractures in adults. Clin Shoulder Elb. 2021 Sep;24(3):189-198. doi: 10.5397\/cise.2021.00388. Epub 2021 Sep 1. PMID: 34488301; PMCID: PMC8423531.<br \/>\n2. Moore, K. L., Dalley, A. F., &amp; Agur, A. M. R. (2013). Anatom\u00eda con orientaci\u00f3n cl\u00ednica (7\u00aa ed.). Editorial M\u00e9dica Panamericana.<br \/>\n3. Serpico, M., &amp; Tomberg, S. (2021). The emergency medicine management of clavicle fractures. The American Journal of Emergency Medicine, 49, 315-325. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ajem.2021.06.011<br \/>\n4. Hyland, S., Charlick, M., &amp; Varacallo, M. (2018). Anatomy, shoulder and upper limb, clavicle. StatPearls. Publishing.<br \/>\n5. Imazato, H., Takahashi, N., Sawaguchi, A., Hirakawa, Y., Yamaguchi, Y., Hiyoshi, M., Tajima, T., &amp; Chosa, E. (2023). Insertion sites of the muscles attached to the clavicle: a cadaveric study of the clavicle. BMC musculoskeletal disorders, 24(1), 160. https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12891-023-06266-4<br \/>\n6. StatPearls Publishing. (2023). Clavicle Fracture. In StatPearls. National Center for Biotechnology Information (US). https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/29939669\/<br \/>\n7. Delaune, L. A., Wehrli, L., Maeder, Y., Vauclair, F., &amp; Moerenhout, K. (2021). Acute brachial plexus deficit due to clavicle fractures. JSES International, 5(1), 46\u201350. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jseint.2020.09.004<br \/>\n8. Orthobullets. (n.d.). Clavicle fractures \u2013 distal. https:\/\/www.orthobullets.com\/trauma\/12770\/clavicle-fractures&#8211;distal<br \/>\n9. Kim, D.-W., Kim, D.-H., Kim, B.-S., &amp; Cho, C.-H. (2020). Current concepts for classification and treatment of distal clavicle fractures. Clinics in Orthopedic Surgery, 12(2), 135\u2013144. https:\/\/doi.org\/10.4055\/cios20010<br \/>\n10. von R\u00fcden, C., Rehme-R\u00f6hrl, J., Augat, P., Friederichs, J., Hackl, S., Stuby, F., &amp; Trapp, O. (2023). Evidence on treatment of clavicle fractures. Injury, 54(Supplement 5), 110818. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.injury.2023.05.049<br \/>\n11. UpToDate. (2024). Fractura de clav\u00edcula. En UpToDate. Wolters Kluwer. Recuperado el 22 de agosto de 2025 de https:\/\/www.uptodate.com\/contents\/clavicle-fractures<br \/>\n12. Yan, M. Z., Yuen, W., Yeung, S., Wong, C. W., Wong, S. C., Wang, W. S., Tian, E., Rashed, S., &amp; Yung, C. S. Y. (2022). Operative management of midshaft clavicle fractures demonstrates better long-term outcomes: A systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. PLOS ONE, 17(4), e0267861. https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0267861<br \/>\n13. Kaiser, R., et al. (2022). Brachial Plexus Birth Injury: A Review of Neurology Literature. Pediatric Neurology, 132, 1\u20138. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.pediatrneurol.2022.06.001<br \/>\n14. Andermahr, J., McKee, M., Nam, D., &amp; Schatzker, J. (n.d.). ORIF \u2013 Hook plate for lateral, displaced fracture with CC disrupted, articular clavicle fracture. AO Surgery Reference. Retrieved May 4, 2025, from https:\/\/surgeryreference.aofoundation.org\/orthopedic-trauma\/adult-trauma\/clavicle-fractures\/lateral-displaced-fracture-with-cc-disrupted-articular\/orif-hook-plate<br \/>\n15. Orthobullets. (n.d.). Clavicle fractures \u2013 distal. Retrieved May 4, 2025, from https:\/\/www.orthobullets.com\/trauma\/12770\/clavicle-fractures&#8211;distal<br \/>\n16. Chudik, S. (2017, October 12). Clavicle plate fixation research. Steven Chudik MD. Retrieved May 4, 2025, from https:\/\/www.stevenchudikmd.com\/blog\/clavicle-plate-fixation-research\/<br \/>\n17. Orthobullets. (2024, July 5). Clavicle fractures \u2013 midshaft. Retrieved May 4, 2025, from https:\/\/www.orthobullets.com\/trauma\/1011\/clavicle-fractures&#8211;midshaft<\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas:<\/strong><br \/>\nLos autores de este manuscrito declaran que:<br \/>\nTodos ellos han participado en su elaboraci\u00f3n y no tienen conflictos de intereses<br \/>\nLa investigaci\u00f3n se ha realizado siguiendo las Pautas \u00e9ticas internacionales para la investigaci\u00f3n relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<br \/>\nEl manuscrito es original y no contiene plagio.<br \/>\nEl manuscrito no ha sido publicado en ning\u00fan medio y no est\u00e1 en proceso de revisi\u00f3n en otra revista.<br \/>\nHan obtenido los permisos necesarios para las im\u00e1genes y gr\u00e1ficos utilizados.<br \/>\nHan preservado las identidades de los pacientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manejo quir\u00fargico vs. conservador de las fracturas claviculares: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica Autora principal: Mar\u00eda Jos\u00e9 Rold\u00e1n Delgado Vol. XX; 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