{"id":83982,"date":"2026-04-29T17:43:20","date_gmt":"2026-04-29T15:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=83982"},"modified":"2026-04-19T18:31:43","modified_gmt":"2026-04-19T16:31:43","slug":"enfermedades-del-sistema-nervioso-central-en-pacientes-adultos-causadas-por-naegleria-fowleri-ameba-de-vida-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/enfermedades-del-sistema-nervioso-central-en-pacientes-adultos-causadas-por-naegleria-fowleri-ameba-de-vida-libre\/","title":{"rendered":"Enfermedades del sistema nervioso central en pacientes adultos causadas por Naegleria Fowleri (ameba de vida libre)"},"content":{"rendered":"<p>Autora principal: Perla Nicole Gonz\u00e1lez Villica\u00f1a<\/p>\n<p>Vol. XXI; n\u00ba 08; 129<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>REVISI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong>Enfermedades del sistema nervioso central en pacientes adultos causadas por Naegleria Fowleri (ameba de vida libre)<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Central Nervous System Diseases in Adult Patients Caused by Naegleria Fowleri (Free-Living Amoeba)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Perla Nicole Gonz\u00e1lez Villica\u00f1a, Fernando Heraldez Barraz, Ricardo Lepe Chocoza, Angela Edith Lopez Medrano, Irlanda Valeria Mej\u00eda Castillo.<\/p>\n<p>Incluido en Revista Electr\u00f3nica de PortalesMedicos.com, <a href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/revista-electronica-volumenxxi-numero08\/\">Volumen XXI. N\u00famero 08 \u2013 Segunda quincena de Abril de 2026<\/a> \u2013 P\u00e1gina inicial: Vol. XXI; n\u00ba 08; 129 \u2013 DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.64396\/v21-0129\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.64396\/v21-0129<\/a> \u2013 <a href=\"#como_citar\"><em>C\u00f3mo citar este art\u00edculo<\/em><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#sobre_autores\">Sobre los autores<\/a> | <a href=\"#sobre_articulo\">Sobre el art\u00edculo<\/a> | <a href=\"#referencias\">Referencias<\/a><\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>La infecci\u00f3n por Naegleria fowleri representa una patolog\u00eda poco frecuente pero altamente letal del sistema nervioso central, principalmente asociada a la meningoencefalitis amebiana primaria. Este trabajo tiene como objetivo describir las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas, factores de riesgo, diagn\u00f3stico, tratamiento y medidas preventivas relacionadas con este protozoario. Se realiz\u00f3 una revisi\u00f3n narrativa basada en literatura cient\u00edfica reciente en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s. Los resultados muestran que la infecci\u00f3n ocurre principalmente por exposici\u00f3n a aguas contaminadas, afectando con mayor frecuencia a individuos j\u00f3venes. El diagn\u00f3stico temprano es fundamental, aunque el pron\u00f3stico sigue siendo desfavorable en la mayor\u00eda de los casos. Se concluye que el conocimiento de la enfermedad y las medidas preventivas son clave para disminuir la mortalidad.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Naegleria fowleri; ameba de vida libre; meningoencefalitis amebiana; sistema nervioso central; infecci\u00f3n; aguas contaminadas.<\/p>\n<h2>Abstract<\/h2>\n<p>Infection caused by Naegleria fowleri is a rare but highly lethal condition affecting the central nervous system, mainly associated with primary amoebic meningoencephalitis. This study aims to describe the clinical features, risk factors, diagnosis, treatment, and preventive measures related to this protozoan. A narrative review was conducted based on recent scientific literature in Spanish and English. Results show that infection occurs mainly through exposure to contaminated water, predominantly affecting young individuals. Early diagnosis is essential, although prognosis remains poor in most cases. It is concluded that awareness and preventive measures are crucial to reduce mortality.<\/p>\n<h2>Keywords<\/h2>\n<p>Naegleria fowleri; Free-Living amoeba; Amoebic meningoencephalitis; Central nervous system; infection; Contaminated waters.<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Las infecciones por ameba libre no son un problema reciente, debido a que este protozoario ha causado m\u00faltiples enfermedades y muertes desde tiempo atr\u00e1s. De acuerdo con Peralta et al. (1) en el a\u00f1o 1965 reportaron en Australia el primer caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), causada por la Naegleria; a partir de ese a\u00f1o hasta 1997 se hab\u00edan reportado 81 casos solo en Estados Unidos y para el 2002 un total de 200 casos de meningoencefalitis amebiana primaria en el mundo. Es importante conocer las consecuencias y factores de riesgo que se ven comprometidos con este pat\u00f3geno para asimismo evitar su propagaci\u00f3n, ya que el mismo desconocimiento es la causa de la mortalidad de este. El objetivo de esta investigaci\u00f3n es identificar el nivel de conocimiento que manejan los habitantes adultos acerca del riesgo a exponerse a aguas contaminadas con presencia de ameba libre en Mexicali, Baja California en 2024.<\/p>\n<h2>Desarrollo<\/h2>\n<h3>2.1 Or\u00edgenes<\/h3>\n<p>Las infecciones por ameba libre han perdurado en diferentes temporalidades; este protozoario ha causado muchas enfermedades y muertes desde mucho tiempo atr\u00e1s. Durante la primera mitad del siglo XX, la ameba de vida libre era conocida como amebas de suelos y se consideraba no pat\u00f3gena, hasta que en el a\u00f1o 1958 Culbertson demostr\u00f3 el gran potencial pat\u00f3geno que pose\u00eda la Acanthamoeba. A partir del a\u00f1o de 1995 se reportaron 156 casos por encefalitis amebiana granulomatosa en el mundo. En el a\u00f1o 1965 Fowler y Carter reportaron en Australia el primer caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), causada por la Naegleria; a partir de ese a\u00f1o hasta 1997 se hab\u00edan reportado 81 casos solo en Estados Unidos y para el 2002 un total de 200 casos de meningoencefalitis amebiana primaria en el mundo (1).<\/p>\n<h3>2.2 Ameba de vida libre<\/h3>\n<h4>2.2.1 Definici\u00f3n<\/h4>\n<p>De acuerdo con De la Fuente (2), la Naegleria Fowleri, mejor conocida como \u00abameba de vida libre\u00bb, forma parte del grupo de los protozoarios que se encuentran en ambientes h\u00famedos y calientes como el suelo y el agua. Presenta tres fases de desarrollo, en las cuales cada una tiene una medida espec\u00edfica de acuerdo a cada ciclo de vida por la que pasa: el trofozoito tiene una medida de 13-25 \u03bcm, el estado de transici\u00f3n ameboflagelado 8-12 \u03bcm y la fase qu\u00edstica es de 8-20 \u03bcm (1).<\/p>\n<p>Este organismo presenta 3 estadios durante su ciclo de vida: una forma ameboide, denominada trofozo\u00edto ameboide, en la cual se alimenta y se divide y es la considerada forma infectante e invasiva; una forma flagelada, denominada trofozo\u00edto flagelado, considerado un estado transitorio, y una forma de resistencia o quiste, los cuales \u00fanicamente se observan en el medio ambiente.<\/p>\n<p>La fase de latencia es el estado qu\u00edstico caracterizado por sus dos capas porosas de colesterol que le dan gran resistencia. La fase de trofozoito se presenta cuando est\u00e1 en aguas contaminadas y temperaturas mayores a los 30 \u00b0C; en este estado, la ameba de vida libre se alimenta de materia org\u00e1nica y se reproduce con facilidad.<\/p>\n<p>La fase flagelada es su fase m\u00e1s peligrosa por desarrollar una gran movilidad gracias a sus dos flagelos y brindar una f\u00e1cil transici\u00f3n en funci\u00f3n de las altas temperaturas del agua (2).<\/p>\n<h4>2.2.2 Condiciones de desarrollo<\/h4>\n<p>El protozoario ameba de vida libre se encuentra en el suelo, aire pero principalmente en el agua, como los r\u00edos, lagos, piscinas, etc. Este protozoo se ha encontrado en todos los continentes y tiene la gran capacidad de resistir las altas temperaturas de cada lugar en el que habita.<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n por ameba libre suele ser silenciosa; la ameba de vida libre llamada \u00abla devoradora de cerebros\u00bb cuenta con una estructura celular compleja, est\u00e1 envuelta en dos capas de colesterol y es tan diminuta que pasa desapercibida ante el ojo humano. De ella se desprende la capa que protege a este protozoo y surgen varios flagelos que le dan la manera de moverse hacia el hu\u00e9sped que infectar\u00e1, para as\u00ed madurar y convertirse en un trofozoito; los cuales habitan y se desarrollan en los canales de agua (2).<\/p>\n<p>La manera en que este protozoo act\u00faa no tiene l\u00edmites, ya que infecta a ni\u00f1os, adolescentes, adultos mayores y todo tipo de ser vivo que entre en contacto con la Naegleria fowleri.<\/p>\n<h4>2.2.3 S\u00edntomas y signos<\/h4>\n<p>La ameba de vida libre ataca al ser humano cuando este entra en contacto con el canal, r\u00edo o piscina contaminado, la cual ingresa al cuerpo a trav\u00e9s de la mucosa nasal, perfora la l\u00e1mina cribosa \u2014\u00faltimos huesitos que forman el techo de la pir\u00e1mide nasal\u2014, penetra a la cavidad craneal y r\u00e1pidamente se desliza por la arteria basilar procurando no ser detectado por los anticuerpos guardianes del sistema inmune; se monta en el bulbo olfatorio para tomar por la v\u00eda del sistema periventricular y llegar a la corteza cerebral (2). La ameba de vida libre tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencef\u00e1lica; de esta manera toma control del cerebro y la m\u00e9dula espinal y as\u00ed comienza a infectarlo, produce lisis celular y una vez que ha ingresado al cerebro comienza a atacar al cuerpo humano manifestando los siguientes s\u00edntomas y signos neurol\u00f3gicos: dolor de cabeza, convulsiones, temblores, rigidez de nuca, n\u00e1useas, v\u00f3mito, fotosensibilidad.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas que se presentan son debido a que este protozoario ataca al Sistema Nervioso Central (SNC), principalmente al cerebro.<\/p>\n<h4>2.2.4 M\u00e9todos de prevenci\u00f3n<\/h4>\n<p>Esta enfermedad puede prevenirse de muchas maneras, pero inicialmente es brindar la informaci\u00f3n necesaria acerca de este protozoario, ya que contar con el conocimiento completo sobre \u00e9l es de vital importancia para que se le d\u00e9 la importancia necesaria a esta peligrosa enfermedad. Por consiguiente, se debe evitar a toda costa el contacto con aguas de canal o r\u00edos, ya que son el principal sitio de infecci\u00f3n por ameba de vida libre; tambi\u00e9n se debe tomar en cuenta el cuidado y limpieza de las piscinas p\u00fablicas y privadas, realizar el saneamiento necesario y las pruebas para evitar el desarrollo de la ameba libre y, en caso de que est\u00e9 presente, identificarla a tiempo y evitar cualquier contagio.<\/p>\n<h4>2.2.5 Diagn\u00f3stico<\/h4>\n<p>De acuerdo con Marie (3), durante las etapas iniciales de la infecci\u00f3n, la tomograf\u00eda computarizada (TC) con contraste y la resonancia magn\u00e9tica (RM) generalmente revelan edema cerebral, borramiento del surco cortical y obliteraci\u00f3n de cisternas alrededor del mesenc\u00e9falo y el espacio subaracnoideo. Una vez que la infecci\u00f3n progresa, estas condiciones generalmente empeoran y revelan \u00e1reas necr\u00f3ticas, estenosis y aneurismas.<\/p>\n<p>Este protozoario ataca de manera r\u00e1pida y sin piedad a quien entre en contacto con \u00e9l. La PAM se puede diagnosticar oficialmente obteniendo l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR) a trav\u00e9s de una punci\u00f3n lumbar, que revelar\u00e1 muchos leucocitos polimorfonucleares y trofozo\u00edtos de Naegleria Fowleri. El LCR te\u00f1ido con Giemsa-Wright o tricr\u00f3mico, pero no con Gram, revelar\u00e1 la presencia de la ameba y permitir\u00e1 un an\u00e1lisis morfol\u00f3gico del par\u00e1sito. Se puede realizar una confirmaci\u00f3n adicional de la presencia de la ameba mediante microscop\u00eda, ensayo de inmunofluorescencia (IF), ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas (ELISA) o citometr\u00eda de flujo. Adem\u00e1s, se recomienda una reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa con transcripci\u00f3n inversa (RT-PCR) para determinar el g\u00e9nero y la especie de la ameba, adem\u00e1s de la presencia de un aumento significativo de la presi\u00f3n intracraneal (3).<\/p>\n<p>La meningoencefalitis amebiana primaria (PAM) se puede diagnosticar a trav\u00e9s de la obtenci\u00f3n de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo mediante una punci\u00f3n lumbar, la cual revela la presencia de leucocitos polimorfonucleares y trofozo\u00edtos de Naegleria Fowleri (3).<\/p>\n<h4>2.2.6 Tratamiento<\/h4>\n<p>La ameba de vida libre suele provocar meningoencefalitis, una enfermedad potencialmente mortal que tiene un alto \u00edndice de decesos si la causa secundaria es este microorganismo. Aunque hay tratamiento para otros tipos de ameba y han resultado exitosos, la Naegleria Fowleri es a\u00fan m\u00e1s compleja de lo que se cree; no hay resultados definitivos sobre el tratamiento, pero s\u00ed se han empleado f\u00e1rmacos que ayudan al pron\u00f3stico de los pacientes que se contagian de este g\u00e9nero de ameba.<\/p>\n<p>Grace et al. (4) menciona que debido a la rareza de las infecciones por N. fowleri en humanos, hasta la fecha no existen ensayos cl\u00ednicos que eval\u00faen la eficacia de un r\u00e9gimen de tratamiento sobre otro. La mayor parte de la informaci\u00f3n sobre la eficacia de los medicamentos se basa en informes de casos o estudios in vitro. Quiz\u00e1s el medicamento m\u00e1s acordado para el tratamiento de la infecci\u00f3n por N. fowleri sea la anfotericina B, que se ha estudiado in vitro y tambi\u00e9n se ha utilizado en varios informes de casos. Otros antiinfecciosos que se han utilizado en informes de casos incluyen fluconazol, miconazol, miltefosina, azitromicina y rifampicina. Se han estudiado varios otros agentes in vitro y\/o in vivo, incluidos higromicina, rokitamicina, claritromicina, eritromicina, roxitromicina y zeocina.<\/p>\n<p>Seg\u00fan G\u00fc\u00e9mez et al. (5), debido a la baja morbilidad de la meningitis amebiana primaria (MAP) y la alta tasa de mortalidad, estos dos factores complican tener un tratamiento efectivo. Como ya se mencion\u00f3, el f\u00e1rmaco antif\u00fangico anfotericina B ha demostrado tener un efecto en la ameba del g\u00e9nero N. fowleri generando en ella una muerte celular programada que se asemeja a la acci\u00f3n de apoptosis. Tambi\u00e9n los antibi\u00f3ticos (azitromicina y rifampicina) y antif\u00fangicos (fluconazol) al ser mezclados de manera intravenosa con anfotericina B han demostrado un cierto nivel de eficacia, pero solo si se administran en las etapas tempranas de la infecci\u00f3n y en altas dosis para poder hacer efecto en el sistema nervioso central, debido a la baja permeabilidad de la barrera hematoencef\u00e1lica. Se deben de considerar los efectos adversos como la toxicidad renal, escalofr\u00edos, n\u00e1useas, anemia, fiebre, v\u00f3mitos y dolores de cabeza. La miltefosina es un tratamiento terap\u00e9utico que posiblemente puede ser utilizado en la MAP.<\/p>\n<p>Por otro lado, la miltefosina (MLT), un compuesto de alquilfosfocolina utilizado para tratar el c\u00e1ncer de mama y las infecciones por leishmania, se consider\u00f3 un nuevo f\u00e1rmaco terap\u00e9utico para tratar la MAP cuando trat\u00f3 con \u00e9xito a una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os que sobrevivi\u00f3 a la infecci\u00f3n con una recuperaci\u00f3n neurol\u00f3gica completa (5).<\/p>\n<p>Es importante mencionar que a la paciente se le indujo un estado de hipotermia, para la regulaci\u00f3n de la presi\u00f3n intracraneal y para disminuir el estado de inflamaci\u00f3n cerebral. Aunque la miltefosina haya resultado en un pron\u00f3stico favorable, no en todos los pacientes se obtuvo un buen resultado: \u00abEste r\u00e9gimen de tratamiento se utiliz\u00f3 posteriormente en dos pacientes diferentes, uno de ellos sobrevivi\u00f3 con un mal estado neurol\u00f3gico y el otro falleci\u00f3\u00bb (5, p. 10). Puede parecer en su totalidad prometedor, pero no garantiza una recuperaci\u00f3n completa.<\/p>\n<p>Se han realizado investigaciones a nivel in vitro que han encontrado mejores resultados en el uso de diferentes f\u00e1rmacos para tratar la MAP; sin embargo, debido al problema ya mencionado de la baja morbilidad, hay poco financiamiento para la investigaci\u00f3n y el desarrollo de nuevos medicamentos. Algunos de los estudios marcaron que los f\u00e1rmacos antimic\u00f3ticos son eficaces para causar la muerte de la ameba N. fowleri.<\/p>\n<p>Al igual que los hongos pat\u00f3genos, N. fowleri utiliza el ergosterol como componente b\u00e1sico de su membrana. Por lo tanto, los f\u00e1rmacos antimic\u00f3ticos que interrumpen la bios\u00edntesis de esteroles pueden reutilizarse para tratar la ameba. Un estudio propuso utilizar un grupo de f\u00e1rmacos antif\u00fangicos conocidos como conazoles para inhibir la esterol 14-desmetilasa (CYP51) y bloquear la bios\u00edntesis de esteroles en N. fowleri. Los siete conazoles (itraconazol, posaconazol, ketoconazol, isavuconazol, miconazol, voriconazol, clotrimazol y fluconazol) demostraron actividad antiamebiana in vitro, superando incluso la potencia de MLT. Sin embargo, solo itraconazol y posaconazol mostraron una concentraci\u00f3n de efecto medio m\u00e1xima (CE\u2085\u2080) \u2264 0,01 \u03bcM, m\u00e1s potente que AmB (5).<\/p>\n<p>El f\u00e1rmaco que demostr\u00f3 una eficacia mayor es el posaconazol, logrando la inhibici\u00f3n del crecimiento de la ameba de vida libre N. fowleri. Siendo este f\u00e1rmaco otra alternativa para el tratamiento de esta infecci\u00f3n intracraneal.<\/p>\n<p>El posaconazol logr\u00f3 inhibir el crecimiento de N. fowleri en un 40% despu\u00e9s de 16 h tras la exposici\u00f3n y hasta ~90% despu\u00e9s de 24 h. Aunque el posaconazol demostr\u00f3 potencia contra la ameba, el f\u00e1rmaco ha mostrado una baja permeabilidad cerebral, una desventaja para el tratamiento de la MAP (5).<\/p>\n<p>Existen diferentes f\u00e1rmacos que pueden ser utilizados para el tratamiento de meningitis amebiana primaria, aunque a\u00fan se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n y apoyo por las industrias farmac\u00e9uticas para el desarrollo de f\u00e1rmacos de acci\u00f3n directa para la MAP. Mejorar el pron\u00f3stico de los pacientes es algo indispensable para evitar muertes.<\/p>\n<h3>2.3 Consecuencias<\/h3>\n<h4>2.3.1 Meningoencefalitis<\/h4>\n<p>La Meningoencefalitis Amebiana Primaria (MAP) es inducida por N. fowleri y es un cuadro agudo y mortal que afecta a personas con salud adecuada que alrededor de 3 a 7 d\u00edas antes realizaron deportes acu\u00e1ticos en piscinas, estanques o r\u00edos, en los meses de verano, en piscinas temperadas. \u00abLos protozoos penetran a trav\u00e9s del neuroepitelio olfatorio originando una meningoencefalitis necrosante y purulenta, con compromiso predominante de la base del cerebro, tronco cerebral y cerebelo\u00bb (6, p. 205).<\/p>\n<p>El per\u00edodo de incubaci\u00f3n var\u00eda entre 3 y 7 d\u00edas, aunque en algunos casos puede extenderse a m\u00e1s de dos semanas. Los s\u00edntomas inician s\u00fabitamente con fiebre leve y malestar general, a veces acompa\u00f1ados de rinitis y dolor al tragar. Estos s\u00edntomas evolucionan r\u00e1pidamente, con fuertes dolores de cabeza y fiebre, seguidos por v\u00f3mitos, rigidez de nuca y se\u00f1ales de irritaci\u00f3n men\u00edngea. Hacia el tercer d\u00eda, el paciente puede estar desorientado o incluso en estado comatoso. Pueden presentarse s\u00edntomas leves de compromiso respiratorio superior. Al ingresar al hospital, el diagn\u00f3stico suele ser de meningitis pi\u00f3gena; durante la hospitalizaci\u00f3n, el cuadro cl\u00ednico muestra un deterioro continuo, somnolencia y, a veces, convulsiones. Otros signos y s\u00edntomas neurol\u00f3gicos no son evidentes. Tr\u00e1gicamente, el paciente fallece por insuficiencia respiratoria en menos de 10 d\u00edas desde el inicio de los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>En la autopsia, el cerebro estaba hinchado, congestionado y sujeto a un edema severo. Las meninges est\u00e1n congestionadas de forma difusa con un raro exudado purulento, especialmente en la base del cerebro. El bulbo olfatorio era fr\u00e1gil y necr\u00f3tico con evidencia de protrusi\u00f3n de gancho del hipocampo. En la superficie de la corteza cerebral se observaron \u00e1reas de petequias y hemorragias masivas, acompa\u00f1adas de peque\u00f1as \u00e1reas de destrucci\u00f3n y necrosis.<\/p>\n<p>Los cambios microsc\u00f3picos en la MAP incluyen peque\u00f1os focos de destrucci\u00f3n y necrosis, hemorragia, infiltrados de c\u00e9lulas mononucleares y polimorfonucleares y trofozo\u00edtos amebianos t\u00edpicos. El examen nasal revel\u00f3 cambios inflamatorios en el epitelio neuromuscular que se extend\u00edan a trav\u00e9s de la placa cribiforme del hueso etmoides hasta el cerebro con edema significativo.<\/p>\n<p>Solo los pacientes con MAP cuya causa se diagnostica en una etapa temprana de la enfermedad tienen posibilidades de sobrevivir. De acuerdo con Odd\u00f3 (6), algunos pacientes que sobrevivieron fueron tratados con anfotericina B a una dosis de 1,0 mg\/kg\/d\u00eda, con anfotericina B, miconazol y rifampicina como tratamiento de primera l\u00ednea.<\/p>\n<h4>2.3.2 Encefalitis<\/h4>\n<p>Varias especies del g\u00e9nero Acanthamoeba y B. mandrillaris representan a agentes oportunistas que causan el cuadro denominado encefalitis amebiana granulomatosa (EAG); esta afecta, naturalmente, a pacientes debilitados, desnutridos, diversos tipos de inmunocomprometidos, incluidos pacientes con SIDA, y ni\u00f1os peque\u00f1os, aunque alg\u00fan antecedente de inmunocompromiso es de gran relevancia en las infecciones por Acanthamoeba sp, no as\u00ed en los casos producidos por B. mandrillaris. \u00abLa enfermedad corresponde a una encefalitis necrosante y hemorr\u00e1gica aguda, subaguda o cr\u00f3nica, multifocal con ange\u00edtis necr\u00f3tica, algunas c\u00e9lulas macrof\u00e1gicas y c\u00e9lulas gigantes multinucleadas, con presencia de trofozoitos y quistes parasitarios caracter\u00edsticos\u00bb (6, p. 207). El mecanismo de entrada es el tracto respiratorio o la piel, desde donde y siguiendo la v\u00eda hemat\u00f3gena, o una progresi\u00f3n local siguiendo v\u00edas nerviosas, las amebas llegan al SNC.<\/p>\n<p>Las manifestaciones cl\u00ednicas son diferentes, pero en la mayor\u00eda de los pacientes se les considera con una encefalopat\u00eda con signos de hipertensi\u00f3n endocraneal. A veces, las manifestaciones cl\u00ednicas dependen del da\u00f1o a la ocupaci\u00f3n de la sala y sus se\u00f1ales muestran que la presi\u00f3n intracraneal aumenta. Los s\u00edntomas m\u00e1s comunes son alteraci\u00f3n del estado mental, somnolencia, dolor de cabeza, hemiplej\u00eda y meningitis. La fiebre est\u00e1 presente en cerca de la mitad de los casos y, en un menor grado, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, anorexia, ataxia y afasia. El curso de la enfermedad es subagudo o cr\u00f3nico, de 7 a 120 d\u00edas. Algunos pacientes tienen, simult\u00e1neamente, lesiones cut\u00e1neas ulceradas.<\/p>\n<p>El examen macrosc\u00f3pico del cerebro en pacientes con EAG muestra hinchaz\u00f3n y edema de los hemisferios cerebrales con signos de aumento de la presi\u00f3n intracraneal: protrusi\u00f3n del uncus del hipocampo y de las am\u00edgdalas cerebelosas o lateralizaci\u00f3n de un hemisferio. Zona de exudado inflamatorio en las meninges de la superficie de la corteza cerebral.<\/p>\n<p>Los cambios microsc\u00f3picos del tejido incluyen destrucci\u00f3n extensa y necrosis con hemorragia y un n\u00famero variable de infiltrados de c\u00e9lulas mononucleares y multinucleares, pero las amebas son la parte m\u00e1s prominente de la lesi\u00f3n. El hallazgo t\u00edpico en el tejido de la biopsia es una inflamaci\u00f3n granulomatosa. Los granulomas m\u00e1s j\u00f3venes pueden tener una ameba en el centro; los granulomas m\u00e1s antiguos constan de unos pocos histiocitos y c\u00e9lulas gigantes, incluidos trofozo\u00edtos y quistes par\u00e1sitos. Sin embargo, es posible que no haya granuloma. Los quistes se encuentran en diferentes estados de desintegraci\u00f3n y son finalmente destruidos por las c\u00e9lulas macrof\u00e1gicas. La mortalidad asociada con las infecciones del sistema nervioso central por amebas de vida libre permanece alta, aunque varios estudios brindan experiencias \u00fatiles a partir de los casos de pacientes que han sobrevivido. Resulta importante tener en cuenta que el diagn\u00f3stico r\u00e1pido de la infecci\u00f3n es clave para un buen pron\u00f3stico. La EAG a la fecha todav\u00eda no tiene tratamiento.<\/p>\n<h3>2.4 Factores de riesgo<\/h3>\n<h4>2.4.1 Conocimiento<\/h4>\n<p>De acuerdo con Silva (7), se entiende por conocimiento el acto consciente e intencional para comprender las cualidades del objeto. Actualmente, la ameba de vida libre contin\u00faa siendo un pat\u00f3geno relativamente desconocido tanto por la poblaci\u00f3n en general como por el personal m\u00e9dico; esta \u00faltima parte dificulta la identificaci\u00f3n efectiva de las infecciones por ameba de vida libre, siendo que la mayor\u00eda de los casos consiguen ser identificados por medio de autopsias, por lo cual puede llegarse a considerar como uno de los mayores factores de riesgo.<\/p>\n<p>Sin embargo, como se mencion\u00f3 previamente, esta problem\u00e1tica tambi\u00e9n influye negativamente en la poblaci\u00f3n mundial general. Si bien es una realidad que la ameba tiende a presentarse en las zonas geogr\u00e1ficas de alta temperatura \u2014debido a que es una especie termof\u00edlica, es decir, que cuenta con la capacidad de crecer a una temperatura de 40 \u00b0C o m\u00e1s\u2014, el conocimiento es de suma importancia para la poblaci\u00f3n en general, ya que la falta de conocimiento aumenta el riesgo de entrar en contacto con aguas contaminadas por ameba de vida libre.<\/p>\n<p>Al ser una ameba de vida libre, la Naegleria fowleri se puede encontrar en diversos medios, por ejemplo r\u00edos, lagos, canales, agua potable mal tratada y piscinas con tratamiento deficiente. Los principales determinantes de conocimiento que debe de tener un individuo para evitar estar en riesgo son: qu\u00e9 es la ameba, en d\u00f3nde se encuentra y cu\u00e1les son las medidas de prevenci\u00f3n y de acci\u00f3n sobre la presencia de ameba de vida libre. Si una persona con bajo o nulo conocimiento sobre la existencia de la ameba de vida libre entrara en contacto con aguas contaminadas, aumenta la posibilidad de un desenlace desfavorable, ya que dif\u00edcilmente podr\u00eda tomar las medidas adecuadas para el tratamiento de la MAP (Meningitis amebiana primaria) y de la EAG (Encefalitis amebiana granulomatosa).<\/p>\n<h4>2.4.2 Edad<\/h4>\n<p>La ameba de vida libre puede afectar a todos los grupos de edad; no obstante, la mayor\u00eda de los casos reportados corresponden a personas j\u00f3venes de sexo masculino en el grupo de edad de 1 a 20 a\u00f1os que han tenido exposici\u00f3n a aguas contaminadas por ameba de vida libre, principalmente por actividades de recreaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Jonckheere (8), hasta el a\u00f1o 2011 se hab\u00edan reportado 235 casos de MAP en el mundo, en todos los continentes excepto Ant\u00e1rtida, de los cuales alrededor del 5% han sobrevivido; los m\u00e1s afectados son en su mayor\u00eda ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<h4>2.4.3 Riesgos de exposici\u00f3n<\/h4>\n<p>Debido a que los lagos, r\u00edos y estanques no se pueden clorar, se debe evitar realizar actividades recreativas como nataci\u00f3n, esqu\u00ed acu\u00e1tico y buceo, especialmente durante los meses de verano. De lo contrario, se recomienda el uso de tapones nasales para evitar que la ameba entre en la cavidad nasal. Tambi\u00e9n se debe evitar excavar o remover los sedimentos que se encuentran en el extremo poco profundo de estos cuerpos de agua (5).<\/p>\n<p>La importancia de las amebas de vida libre en la investigaci\u00f3n est\u00e1 en auge debido al aumento de las enfermedades provocadas por las mismas, as\u00ed como por la determinaci\u00f3n de estas en nuevos h\u00e1bitats y ambientes donde se cre\u00eda que no pod\u00edan sobrevivir. Todo ello aumenta el riesgo de exposici\u00f3n de los humanos a estos organismos. La detecci\u00f3n y diferenciaci\u00f3n de las amebas de vida libre se fundamenta tanto en m\u00e9todos de observaci\u00f3n de la morfolog\u00eda por microscop\u00eda como en m\u00e9todos moleculares.<\/p>\n<h4>2.4.4 Lugares con presencia de ameba de vida libre<\/h4>\n<p>La ameba de vida libre es un grupo de protozoos ubicuos, ampliamente distribuidos en suelo, aire y sobre todo en el agua, ya que por este medio existe una mayor presencia y diversidad de las mismas. De acuerdo con Borquez (9), la ameba de vida libre est\u00e1 ampliamente distribuida en la naturaleza, con especies aisladas de la tierra, aire, aguas tratadas para consumo, agua de mar o lagos de aguas termales.<\/p>\n<p>La ameba de vida libre es muy numerosa y se encuentra distribuida en la naturaleza en medios como el agua, suelos e incluso en la misma vegetaci\u00f3n; es de suma importancia tener este tipo de factores en cuenta debido a que as\u00ed se puede deducir que estos mismos son los principales focos de posibles infecciones por ameba de vida libre en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pueden sobrevivir tanto en sistemas de agua naturales, incluyendo agua dulce y marina, como en sistemas artificiales, como piscinas, sistemas de refrigeraci\u00f3n o sistemas de tratamiento de aguas.<\/p>\n<h4>2.4.5 Medidas preventivas<\/h4>\n<p>Si bien conocer las causas y consecuencias de una infecci\u00f3n por ameba de vida libre por s\u00ed mismo es un factor protector para no contraer dicha infecci\u00f3n, no se deben infravalorar las acciones que como poblaci\u00f3n se deben tomar. Para esto se pueden llevar a cabo estrategias preventivas para evitar la infecci\u00f3n por N. fowleri. La mayor\u00eda de los casos de meningitis amebiana primaria ocurren cuando las personas realizan actividades en aguas infestadas de ameba, como piscinas o cuerpos de agua naturales. Debido a que N. fowleri es susceptible al cloro y muere en una parte por mill\u00f3n, se recomienda fuertemente la cloraci\u00f3n de piscinas y parques acu\u00e1ticos para prevenir la meningitis amebiana primaria.<\/p>\n<p>Resumiendo lo anterior se puede plantear mediante los siguientes puntos:<\/p>\n<p>1. No acudir a ba\u00f1arse a los canales de riego para las parcelas de cultivo, ya que este protozoo puede habitar en cualquier sitio, pero mayormente en los r\u00edos, por lo que al entrar en contacto con las aguas contaminadas esta bacteria entra al cuerpo y acaba con todo.<\/p>\n<p>2. No acudir a ba\u00f1arse a la cuenca del r\u00edo Colorado, dado que las aguas que corren en su lecho en la actualidad son de escurrimiento y se mezclan con agua de canal.<\/p>\n<p>3. Clorar el agua de albercas y chapoteaderos particulares.<\/p>\n<p>4. Si dentro de los primeros 7 d\u00edas despu\u00e9s de ba\u00f1arse en las aguas de canal se presentan fiebre y\/o dolor de cabeza, acudir inmediatamente a revisi\u00f3n m\u00e9dica (2).<\/p>\n<p>De acuerdo con Pereira (10), la mayor parte de los casos de amebiasis originados por Naegleria fowleri suceden en personas que hab\u00edan estado realizando actividades acu\u00e1ticas como nataci\u00f3n, buceo o esqu\u00ed en piscinas, lagos o embalses. Esto aumenta el riesgo de contaminaci\u00f3n para las personas que las utilizan. Por lo tanto, se recomienda llevar a cabo cambios regulares y constantes en los filtros y en los sistemas de circulaci\u00f3n y recirculaci\u00f3n del agua en estas piscinas. La presencia de amebas de vida libre en estanques o lagunas tambi\u00e9n indica un riesgo de contaminaci\u00f3n, especialmente cuando se tiene en cuenta que los ni\u00f1os de recursos limitados a menudo se ba\u00f1an en estos lugares.<\/p>\n<p>Proporcionar a la poblaci\u00f3n informaci\u00f3n y una visi\u00f3n general de la preocupaci\u00f3n por la contaminaci\u00f3n en piscinas con alta demanda de visitantes y destacar la importancia de mantener sistemas de filtraci\u00f3n y circulaci\u00f3n de agua eficientes para garantizar la seguridad de los usuarios. Tambi\u00e9n enfatizar la relevancia de la detecci\u00f3n de amebas de vida libre en entornos acu\u00e1ticos naturales donde las personas puedan estar en riesgo de exposici\u00f3n. Al igual que acudir al m\u00e9dico ante la sospecha de una posible infecci\u00f3n, presentando el cuadro cl\u00ednico asociado a esta para elaborar un diagn\u00f3stico profesional.<\/p>\n<h2>Discusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La infecci\u00f3n por Naegleria fowleri representa un desaf\u00edo significativo para la salud p\u00fablica debido a su r\u00e1pida progresi\u00f3n y alta tasa de mortalidad. A pesar de su baja incidencia, la gravedad del cuadro cl\u00ednico y la dificultad diagn\u00f3stica la convierten en una enfermedad de gran relevancia.<\/p>\n<p>Uno de los principales problemas identificados es el bajo nivel de conocimiento tanto en la poblaci\u00f3n general como en el personal de salud, lo que retrasa el diagn\u00f3stico oportuno. Adem\u00e1s, la similitud cl\u00ednica con la meningitis bacteriana contribuye a errores diagn\u00f3sticos iniciales.<\/p>\n<p>En cuanto al tratamiento, aunque existen opciones como la anfotericina B y la miltefosina, su eficacia es limitada y depende en gran medida de la detecci\u00f3n temprana. Esto resalta la necesidad de continuar investigando terapias m\u00e1s efectivas.<\/p>\n<p>Por otro lado, el cambio clim\u00e1tico y el aumento de temperaturas podr\u00edan favorecer la proliferaci\u00f3n del microorganismo, incrementando el riesgo de exposici\u00f3n en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo tanto, las estrategias de prevenci\u00f3n, educaci\u00f3n sanitaria y mejora en los sistemas de diagn\u00f3stico son fundamentales para reducir la mortalidad asociada a esta infecci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>En conclusi\u00f3n, al realizar esta investigaci\u00f3n nos dimos cuenta de la importancia que es conocer sobre este protozoario Naegleria Fowleri y las enfermedades que provoca, principalmente en el sistema nervioso central, ya que se considera no frecuente, su evoluci\u00f3n es muy r\u00e1pida y con una mortalidad muy alta.<\/p>\n<p>Un punto muy importante a tomar en cuenta, que genera preocupaci\u00f3n, es el nivel de conocimiento que hay en la poblaci\u00f3n, pues muchas personas desconocen sobre este agente causal y el riesgo que tiene nadar o tener alg\u00fan contacto con aguas contaminadas, un ejemplo muy conocido son los canales.<\/p>\n<p>En este trabajo de igual manera, se explica lo que se debe de dar a conocer ante la comunidad: el cuadro cl\u00ednico de la enfermedad que provoca, los m\u00e9todos diagn\u00f3sticos y las limitaciones actuales del tratamiento, lo que demuestra la necesidad de seguir investigando para mejorar el pron\u00f3stico de vida que tiene un paciente al enfrentarse con este microorganismo.<\/p>\n<p>Una detecci\u00f3n temprana y sobre todo atenci\u00f3n m\u00e9dica oportuna pueden marcar la diferencia en c\u00f3mo evoluciona la enfermedad. Esta investigaci\u00f3n nos permiti\u00f3 reflexionar sobre la gran importancia de promover en la comunidad medidas preventivas e informar a la poblaci\u00f3n sobre esta enfermedad para as\u00ed disminuir riesgos de infecci\u00f3n y poder contribuir a la protecci\u00f3n de la salud p\u00fablica.<\/p>\n<h2 id=\"referencias\">Referencias<\/h2>\n<ol>\n<li>Peralta RML, Ayala OJ. Ameba de vida libre en seres humanos. Revista Salud Uninorte. 2009; 25 (2): 280-92.<\/li>\n<li>De la Fuente AR. \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa, Naegleria? La ameba \u00abcome cerebros\u00bb. Ciencia UNAM [Internet]. 2021 [citado 2025 Mar 25].<\/li>\n<li>Marie C. Infecci\u00f3n encef\u00e1lica amebiana: meningoencefalitis amebiana primaria. Manual MSD [Internet]. 2023 [citado 2025 Apr 5].<\/li>\n<li>Grace E, Asbill S, Virga K. Naegleria fowleri: pathogenesis, diagnosis, and treatment options. Antimicrob Agents Chemother. 2015; 59 (11). doi: 10.1128\/AAC.01293-15<\/li>\n<li>G\u00fc\u00e9mez A, Garc\u00eda E. Primary amoebic meningoencephalitis by Naegleria fowleri: pathogenesis and treatment. Biomolecules. 2021;11(9):1320. doi: 10.3390\/biom11091320<\/li>\n<li>Odd\u00f3 BD. Infecciones por amebas de vida libre: comentario hist\u00f3rico, taxonom\u00eda y nomenclatura, protozoolog\u00eda y cuadros an\u00e1tomo-cl\u00ednicos. Revista Chile Infectolog\u00eda [Internet]. 2006 [cited 2025 Mar 16];23(3). doi: 10.4067\/S0716-10182006000300002<\/li>\n<li>Silva APJ. Estudio de las amebas de vida libre del g\u00e9nero Naegleria como agentes etiol\u00f3gicos de enfermedades en el hombre, mediante revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica [Internet]. Ecuador: Universidad Central del Ecuador; 2021 [cited 2025 May 13].<\/li>\n<li>De Jonckheere JF. Origin and evolution of the worldwide distributed pathogenic amoeboflagellate Naegleria fowleri. Infect Genet Evol. 2011. doi: 10.1016\/j.meegid.2011.07.023<\/li>\n<li>Borquez RMA, et al. Identificaci\u00f3n molecular de amibas de vida libre pat\u00f3genas en diversos cuerpos de agua naturales y artificiales del estado de Chihuahua, M\u00e9xico. Primera parte. Rev Latinoam Recur Nat. 2022;18(3). doi: 10.33154\/rlrn.2022.03.03<\/li>\n<li>Pereira A, P\u00e9rez M. Amebas de vida libre [Internet]. Offarm. 2003 [cited 2025 Apr 18].<\/li>\n<\/ol>\n<h2 id=\"sobre_autores\">Sobre los autores<\/h2>\n<p>Perla Nicole Gonz\u00e1lez Villica\u00f1a. Facultad de Medicina, Universidad Xochicalco, Mexicali, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Fernando Heraldez Barraz. Facultad de Medicina, Universidad Xochicalco, Mexicali, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Ricardo Lepe Chocoza. Facultad de Medicina, Universidad Xochicalco, Mexicali, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Angela Edith Lopez Medrano. Facultad de Medicina, Universidad Xochicalco, Mexicali, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Irlanda Valeria Mej\u00eda Castillo. Facultad de Medicina, Universidad Xochicalco, Mexicali, M\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong>Autor de correspondencia:<\/strong> Fernando Heraldez Barraz. <a href=\"mailto:fernandonheraldez@gmail.com\">@<\/a><\/p>\n<h2 id=\"sobre_articulo\">Sobre el art\u00edculo<\/h2>\n<p><strong>Fecha de recepci\u00f3n:<\/strong> 20 de febrero de 2026<\/p>\n<p><strong>Fecha de aceptaci\u00f3n:<\/strong> 24 de abril de 2026<\/p>\n<p><strong>Fecha de publicaci\u00f3n:<\/strong> 29 de abril de 2026<\/p>\n<p><strong>DOI:<\/strong> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.64396\/v21-0129\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.64396\/v21-0129<\/a><\/p>\n<p><strong>Conflictos de inter\u00e9s:<\/strong> ninguno<\/p>\n<p><strong>Consentimiento informado:<\/strong> No aplicable<\/p>\n<p><strong>Financiaci\u00f3n:<\/strong> ninguna<\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n \u00e9tica:<\/strong> Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios \u00e9ticos y las normas internacionales de investigaci\u00f3n biom\u00e9dica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad cient\u00edfica y buenas pr\u00e1cticas editoriales.<\/p>\n<p><strong>Autor\u00eda y responsabilidad:<\/strong> Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versi\u00f3n final del manuscrito y asumir responsabilidad p\u00fablica por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autor\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora principal: Perla Nicole Gonz\u00e1lez Villica\u00f1a Vol. XXI; 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