{"id":8507,"date":"2013-05-10T11:18:31","date_gmt":"2013-05-10T09:18:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/?p=8507"},"modified":"2013-05-10T12:17:28","modified_gmt":"2013-05-10T10:17:28","slug":"mortalidad-pacientes-cirrosis-hepatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mortalidad-pacientes-cirrosis-hepatica\/","title":{"rendered":"Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\"><b>Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>RESUMEN<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio de cohorte retrospectivo de los factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de los pacientes con Cirrosis Hep\u00e1tica egresados del servicio de Medicina Interna del Hospital Provincial \u201cSaturnino Lora\u201d de la Ciudad H\u00e9roe de Santiago de Cuba, en el per\u00edodo comprendido entre el primero de enero de 2006 hasta el 31 de diciembre de 2011, donde se tom\u00f3 una muestra de 172 pacientes de un universo de 189 pacientes. Se analizaron variables cl\u00ednicas y bioqu\u00edmicas de inter\u00e9s que inciden en el pron\u00f3stico de los pacientes portadores de cirrosis hep\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. N\u00e9stor Aguilar Ramos. Especialista de I Grado en Medicina Interna del Hospital Docente \u201cSaturnino Lora\u201d, Santiago de Cuba, Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MSc. Dra. Reina Genellys Fern\u00e1ndez Camps. Especialista de II Grado en Medicina Interna del Hospital Docente \u201cSaturnino Lora\u201d, Santiago de Cuba, Cuba. Profesor Auxiliar de Medicina Interna de la Universidad M\u00e9dica de Santiago de Cuba, Cuba. MSc. Enfermedades Infecciosas y Medios Diagn\u00f3sticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MSc. Dr. L\u00e1zaro Ibrahim Romero Garc\u00eda. Especialista de I Grado en Bioestad\u00edstica del Hospital Docente \u201cSaturnino Lora\u201d, Santiago de Cuba, Cuba. Profesor Instructor en Bioestad\u00edstica y Computaci\u00f3n de la Universidad M\u00e9dica de Santiago de Cuba, Cuba. MSc. Epidemiolog\u00eda y Salud P\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospital Provincial Cl\u00ednico Quir\u00fargico Docente \u201cSaturnino Lora Torres\u201d. Santiago de Cuba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La base de nuestro estudio fue la identificaci\u00f3n de los factores asociados a la mortalidad del paciente cirr\u00f3tico, lo que nos permitir\u00e1 profundizar en el conocimiento de esta enfermedad, y establecer en un futuro nuevos modelos predictivos capaces de hacer una mejor evaluaci\u00f3n del paciente, disminuyendo la letalidad de esta patolog\u00eda al poder incluirlos en el Programa Nacional de Trasplante Hep\u00e1tico. Encontramos desde el punto de vista cl\u00ednico que la mayor incidencia se present\u00f3 en los pacientes del sexo masculino entre los 40 y los 65 a\u00f1os de edad. El alcohol fue la etiolog\u00eda m\u00e1s frecuente; la ascitis la principal complicaci\u00f3n y la peritonitis bacteriana espontanea fue la variable de mayor \u00edndice pron\u00f3stico relacionada con la mortalidad por cirrosis hep\u00e1tica en nuestra investigaci\u00f3n.<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>INTRODUCCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los inicios del siglo XIX se remonta el surgimiento de las primeras investigaciones de la cirrosis hep\u00e1tica. El primer caso relatado fue el de J. Morgani en 1760 al efectuar la autopsia de un personaje de la sociedad veneciana. En 1819 Laenec describe la enfermedad de un soldado muerto de hemorragias, derrame pleural y ascitis como cirrosis, debido a las granulaciones amarillas que presentaba el h\u00edgado a las cuales le atribuy\u00f3 equivocadamente una etiolog\u00eda tumoral. Bright en 1827 se\u00f1ala al alcoholismo como el responsable de una hepatopat\u00eda hidrop\u00edgena y Ackerman y Kretz consideran en 1880 que la lesi\u00f3n comienza a nivel del hepatocito y que la repetici\u00f3n de procesos de regeneraci\u00f3n y degeneraci\u00f3n consigue alterar la estructura, con proliferaci\u00f3n adem\u00e1s del tejido conectivo (<sup>1)<\/sup>. Con algunas variantes estos conceptos se han mantenido a pesar del tiempo transcurrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cirrosis aparece tambi\u00e9n en la etapa final de distintas enfermedades cr\u00f3nicas que afectan al h\u00edgado. Su concepto es fundamentalmente morfol\u00f3gico y se define como una alteraci\u00f3n difusa de la arquitectura hep\u00e1tica por la existencia de necrosis, fibrosis y n\u00f3dulos de regeneraci\u00f3n que condicionan una alteraci\u00f3n vascular intrahep\u00e1tica y una reducci\u00f3n de la masa funcional, cuyas consecuencias son el desarrollo de hipertensi\u00f3n portal y la aparici\u00f3n de insuficiencia hep\u00e1tica (<sup>2)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cirrosis hep\u00e1tica (CH) con frecuencia es una enfermedad silente pues no muestra s\u00edntomas hasta que ha causado un da\u00f1o considerable, la mayor\u00eda de los pacientes permanecen asintom\u00e1ticos o con s\u00edntomas inespec\u00edficos como astenia, p\u00e9rdida de peso, anorexia, debilidad, hasta que se presenta la descompensaci\u00f3n y pueden debutar con manifestaciones cl\u00ednicas relacionadas con las complicaciones como \u00edctero, sangramiento digestivo alto (SDA), ascitis, edemas y encefalopat\u00eda, entre las m\u00e1s frecuentes (<sup>3)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que se iniciaron los primeros estudios sobre la etiolog\u00eda de la cirrosis, el alcohol fue considerado como la principal causa de la misma; pero a la luz de los conocimientos actuales y el surgimiento de nuevas pruebas diagn\u00f3sticas para la determinaci\u00f3n de la hepatitis B y para la hepatitis C, las hepatitis virales han sido reconocidas como la principal causa de enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica. No obstante el alcohol sigue teniendo un papel fundamental en el desarrollo de las hepatopat\u00edas y en especial de la cirrosis hep\u00e1tica. En ocasiones de forma individual y a veces asociado a los virus de las hepatitis (<sup>4)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la edad adulta son varios los factores etiol\u00f3gicos que se reconocen en la cirrosis hep\u00e1tica; los m\u00e1s frecuentes son la infecci\u00f3n cr\u00f3nica por el virus de la hepatitis C (VHC), seguida por el consumo excesivo de alcohol y el virus de la hepatitis B (VHB); menos frecuentes son las hepatopat\u00edas de etiolog\u00eda autoinmune con o sin colestasis, la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica y las metab\u00f3licas (<sup>4 \u2013 8) <\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios de prevalencia de enfermedad hep\u00e1tica alcoh\u00f3lica son dif\u00edciles de realizar en la poblaci\u00f3n general y sobre todo en el sexo femenino ya que estos pacientes s\u00f3lo acuden a recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica en fase muy avanzada o descompensada; y cuando asisten, generalmente ocultan informaci\u00f3n en relaci\u00f3n a la ingesti\u00f3n de bebidas alcoh\u00f3licas. Sin dudas, hay un impacto mundial de las enfermedades hep\u00e1ticas virales, sobre todo por el virus de la hepatitis C (VHC); se estima que alrededor del mundo hay entre 85 y 170 millones de portadores cr\u00f3nicos, lo cual representa de 1,5 a 3% de la poblaci\u00f3n mundial; ello hace de este virus uno de los principales agentes de enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica en todo el mundo (<sup>8 \u2013 10)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principal riesgo de infecci\u00f3n con este virus es el contacto con sangre infectada o hemoderivados, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses esta v\u00eda constituy\u00f3 la principal fuente de contaminaci\u00f3n, hasta que se desarrollaron marcadores serol\u00f3gicos que permitieron detectar la sangre infectada en los bancos de sangre, adem\u00e1s del uso de material contaminado en intervenciones quir\u00fargicas (<sup>11 \u2013 13)<\/sup>.En la actualidad los grupos de mayor riesgo son los consumidores de drogas por v\u00eda intravenosa (<sup>14)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La infecci\u00f3n por el virus de la hepatitis B (VHB) tambi\u00e9n representa un problema de salud en el mundo; a pesar de los avances en el tratamiento y en la prevenci\u00f3n, ha dejado grandes secuelas, se estima que 2 000 millones de personas han sido infectadas y que hay m\u00e1s de 450 millones de portadores del virus de la hepatitis B (VHB), de los cuales 15 \u2013 40% pueden desarrollar cirrosis, insuficiencia hep\u00e1tica y carcinoma hepatocelular (<sup>15)<\/sup>. Su distribuci\u00f3n es universal, pero la prevalencia y mecanismos de transmisi\u00f3n var\u00edan<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">geogr\u00e1ficamente, las \u00e1reas de mayor endemicidad son Asia y \u00c1frica (<sup>16 \u2013 18)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se reconocen cuatro modos de transmisi\u00f3n para el virus de la hepatitis B (VHB): transmisi\u00f3n perinatal, transmisi\u00f3n horizontal, transmisi\u00f3n sexual y transmisi\u00f3n parenteral. Existe una considerable variaci\u00f3n entre \u00e1reas, pa\u00edses y continentes en referencia a la edad en que tiene lugar la transmisi\u00f3n. En las regiones de mayor endemicidad la v\u00eda de transmisi\u00f3n fundamental es la perinatal y la horizontal en la infancia (<sup>17 \u2013 19)<\/sup>. Despu\u00e9s de la implantaci\u00f3n de los programas de vacunaci\u00f3n a los reci\u00e9n nacidos, se ha producido una disminuci\u00f3n importante de la infecci\u00f3n cr\u00f3nica, pero a\u00fan se observa una morbimortalidad elevada. En Cuba, el impacto del Programa Nacional de Vacunaci\u00f3n contra el virus de la hepatitis B (VHB) permite hoy poner en evidencia la disminuci\u00f3n progresiva de la enfermedad aguda en la infancia y adolescencia, con su eliminaci\u00f3n en ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os de edad desde el a\u00f1o 2000 y apenas de uno a dos casos por a\u00f1o en los menores de 15 a\u00f1os de edad, desde esa fecha (<sup>20)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios que m\u00e1s datos aportan en relaci\u00f3n con la historia natural de la cirrosis son los relacionados con la evoluci\u00f3n de la hepatitis cr\u00f3nica por virus de la hepatitis B (VHB) y virus de la hepatitis C (VHC), que se basan en estudios prospectivos, retrospectivos y transversales pero que est\u00e1n condicionados por factores que hacen dif\u00edcil establecer una evidencia absoluta en la historia natural de la enfermedad. De las personas con virus de la hepatitis C (VHC), 50% desarrollan enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica incluyendo cirrosis y c\u00e1ncer de h\u00edgado, se admite que 15% de los sujetos infectados de forma cr\u00f3nica desarrollan cirrosis hep\u00e1tica a los 20 a\u00f1os (<sup>21)<\/sup>. Sin embargo, se observan diferencias individuales; as\u00ed, actualmente se sabe que existe 33% de enfermos que desarrollan cirrosis en menos de 20 a\u00f1os, mientras que otro 31% necesitar\u00e1 muchos a\u00f1os m\u00e1s para desarrollar la misma lesi\u00f3n (<sup>22)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a la estimaci\u00f3n de la historia natural de la infecci\u00f3n cr\u00f3nica por virus de la hepatitis C (VHC) se utilizan una serie de par\u00e1metros que tratan de establecer la evoluci\u00f3n de la enfermedad y su progresi\u00f3n a partir de ese momento, un m\u00e9todo directo son los hallazgos en la biopsia hep\u00e1tica que informa de la fibrosis (estadio) y de la actividad necroinflamatoria (grado), pero existen numerosas determinantes que hacen que la estimaci\u00f3n de la fibrosis por unidad de tiempo est\u00e9 lejos de ser exacta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se establece por un m\u00e9todo indirecto en el que s\u00f3lo existe una biopsia como referencia y se cifra como inicio del proceso la fecha de la transfusi\u00f3n o el comienzo de la drogadicci\u00f3n por v\u00eda intravenosa conlleva a muchos m\u00e1s errores. As\u00ed pues, cuantificar el tiempo que va a transcurrir hasta desarrollar una cirrosis, por m\u00e9todos directos y m\u00e1s a\u00fan, por indirectos, implica muchas indeterminaciones y s\u00f3lo puede hacerse de forma aproximada ante un caso individual (<sup>22)<\/sup>.La cirrosis hep\u00e1tica compensada tiene un pron\u00f3stico relativamente bueno; as\u00ed, mientras la supervivencia en los enfermos diagnosticados en esta fase es de aproximadamente 80% a los 10 a\u00f1os, esta supervivencia disminuye a 50% a los cinco a\u00f1os cuando el enfermo est\u00e1 descompensado; si bien tras la descompensaci\u00f3n el pron\u00f3stico es sombr\u00edo 55 \u2013 70% sobreviven un a\u00f1o y s\u00f3lo 14 \u2013 28% lo hacen a los cinco a\u00f1os (<sup>23 \u2013 24)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra causa de enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica en el adulto es la etiolog\u00eda autoinmune con o sin colestasis. Entre las colest\u00e1sicas, las m\u00e1s frecuentes son la cirrosis biliar primaria (CBP) y la colangitis esclerosante primaria (CEP). La hepatitis autoinmune es potencialmente grave y de mal pron\u00f3stico, pues evoluciona a cirrosis e insuficiencia hep\u00e1tica en los pacientes no tratados; es una enfermedad necroinflamatoria cr\u00f3nica y progresiva de etiolog\u00eda desconocida y su patogenia est\u00e1 mediada por una reacci\u00f3n inmunitaria frente a autoant\u00edgenos hepatocelulares (<sup>25)<\/sup>. Afecta a ambos sexos y a todas las edades, pero es mucho m\u00e1s frecuente en mujeres, sobre todo en edades comprendidas entre los 10 y los 50 a\u00f1os, es de agrupaci\u00f3n familiar y base hereditaria inmunogen\u00e9tica (<sup>26)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enfermedad se describe con mayor frecuencia en la raza blanca y en la poblaci\u00f3n europea, aunque se admite que es una hepatopat\u00eda poco com\u00fan, la prevalencia por 100.000 habitantes oscila entre 14 y 16,9 (<sup>27)<\/sup>.Los f\u00e1rmacos inmunosupresores disminuyen la tasa de mortalidad en estos pacientes, aunque se desconoce de manera cierta si previenen o enlentecen la progresi\u00f3n a la cirrosis. algunos autores plantean que en la hepatitis autoinmune tipo I, el tratamiento inmunosupresor puede lograr una remisi\u00f3n histol\u00f3gica a los tres a\u00f1os (<sup>28 \u2013 29)<\/sup>.La cirrosis biliar primaria (CBP) es una enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica caracterizada por inflamaci\u00f3n portal y destrucci\u00f3n progresiva de los conductos biliares intrahep\u00e1ticos (colangitis destructiva no supurativa) de curso natural prolongado, afecta principalmente a mujeres en una proporci\u00f3n de 9:1 con una edad media de 50 a\u00f1os en el momento del diagn\u00f3stico, la prevalencia es de 40 a 150 casos por mill\u00f3n de habitantes y es m\u00e1s com\u00fan en los pa\u00edses del norte de Europa y de Estados Unidos (<sup>30 \u2013 32)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia natural de la cirrosis se caracteriza por una fase asintom\u00e1tica o compensada, seguida de una r\u00e1pida progresi\u00f3n por el desarrollo de complicaciones, entre las m\u00e1s frecuentes se encuentran la ruptura de v\u00e1rices esof\u00e1gicas, la ascitis y la encefalopat\u00eda que marcan el paso a la fase descompensada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna de las complicaciones derivadas de la cirrosis hep\u00e1tica d\u00edgase ascitis, sangramiento digestivo, peritonitis bacteriana espont\u00e1nea y encefalopat\u00eda hep\u00e1tica, desempe\u00f1an un papel importante en el pron\u00f3stico de los pacientes que padecen la enfermedad, pues su enfoque objetivo basado en su evoluci\u00f3n y respuesta al tratamiento, ser\u00edan \u00fatiles para predecir el pron\u00f3stico. Adem\u00e1s sin control m\u00e9dico representan un punto importante en la sobrevida de los pacientes con enfermedad hep\u00e1tica terminal (<sup>33)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ascitis puede ser una manifestaci\u00f3n de diversas enfermedades pero en m\u00e1s de 75% de los casos es secundaria a cirrosis hep\u00e1tica (<sup>34)<\/sup>.Es la complicaci\u00f3n m\u00e1s frecuente y de aparici\u00f3n m\u00e1s temprana; una vez que los pacientes con cirrosis desarrollan ascitis tienen un peor pron\u00f3stico ya que aproximadamente 50% de ellos podr\u00edan morir a los dos a\u00f1os si no se les realiza un trasplante y es una de las principales causas de evaluaci\u00f3n para trasplante hep\u00e1tico (TH) en los Estados Unidos y Europa (<sup>35 \u2013 36)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pacientes con ascitis pueden presentar otra complicaci\u00f3n muy grave como es la peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE), que es la infecci\u00f3n bacteriana del l\u00edquido asc\u00edtico en ausencia de un foco s\u00e9ptico intraabdominal. En los pacientes cirr\u00f3ticos hospitalizados, la prevalencia de peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) se encuentra en un rango de 10 \u2013 30% con una mortalidad considerable, la probabilidad de supervivencia al a\u00f1o despu\u00e9s de un episodio de peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) es de s\u00f3lo 40%, por lo que estos pacientes deben ser evaluados para TH<sup>37\u201338<\/sup>.Adem\u00e1s, puede desencadenar otras complicaciones graves como son la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica o el s\u00edndrome hepatorrenal (SHR), que empeoran el pron\u00f3stico<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(<sup>39)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edndrome hepatorrenal (SHR) es un fallo renal funcional por vasoconstricci\u00f3n severa que se diagnostica con unos criterios concretos que implican exclusi\u00f3n de otras causas de trastornos renales que pueden ocurrir en los pacientes cirr\u00f3ticos; se presenta en 10% de los pacientes con enfermedad hep\u00e1tica avanzada y la mortalidad es muy alta (<sup>40)<\/sup>. Estudios retrospectivos indican que alrededor de 50% de los pacientes cirr\u00f3ticos presentan este s\u00edndrome antes de fallecer (<sup>41)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las complicaciones m\u00e1s temidas se encuentra el sangrado digestivo alto (SDA) por ruptura de v\u00e1rices esof\u00e1gicas o g\u00e1stricas ya que constituye una de las principales causas de muerte en estos pacientes. La mortalidad est\u00e1 relacionada con la gravedad de la enfermedad hep\u00e1tica, pudiendo ser de 50% en los pacientes con funci\u00f3n hep\u00e1tica grado C de Child \u2013 Pugh y de 8% en los pacientes grado A; los pacientes que sobreviven un primer episodio hemorr\u00e1gico tienen un riesgo de recidiva de hasta 63% a los dos a\u00f1os (<sup>42 \u2013 43)<\/sup>.El sangramiento por v\u00e1rices esof\u00e1gicas ocurre en 30 \u2013 40% de los pacientes con cirrosis hep\u00e1tica y a pesar de la mejor\u00eda en el pron\u00f3stico y tratamiento despu\u00e9s del sangrado en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, la mortalidad a las seis semanas sigue siendo elevada, de 15 \u2013 30% en los pacientes con estadio C de Child \u2013 Pugh (<sup>44, 45)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica es un s\u00edndrome neurol\u00f3gico complejo debido a insuficiencia hep\u00e1tica severa, caracterizado por cambios neuropsiqui\u00e1tricos y alteraciones de la funci\u00f3n neuromuscular; presenta una sintomatolog\u00eda muy variable que va desde la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica m\u00ednima (EHM) hasta el coma, puede ser la primera manifestaci\u00f3n de la cirrosis y evoluciona de forma epis\u00f3dica o persistente (<sup>46)<\/sup>.Se calcula que la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica m\u00ednima (EHM) tiene una prevalencia de 15 \u2013 30% y supone un deterioro en la calidad de vida y en la capacidad de mantener una vida laboral activa, recientemente se han desarrollado una serie de pruebas espec\u00edficas para su diagn\u00f3stico basadas en test psicom\u00e9tricos (<sup>47 \u2013 49)<\/sup>. La supervivencia de pacientes cirr\u00f3ticos despu\u00e9s de un primer episodio de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica aguda ha sido reportada en 42% al a\u00f1o y 23% a los tres a\u00f1os (<sup>50)<\/sup>. El s\u00edndrome hepatopulmonar (SHP) es otra complicaci\u00f3n de los pacientes con cirrosis que se caracteriza por una tr\u00edada cl\u00ednica consistente en disfunci\u00f3n hep\u00e1tica, hipoxemia, determinada por una presi\u00f3n arterial de ox\u00edgeno (PaO<sub>2<\/sub>) &lt;80 mmHg o incremento del gradiente alveoloarterial de ox\u00edgeno &gt;15 mmHg y vasodilataci\u00f3n pulmonar (<sup>51)<\/sup>.Su incidencia se encuentra entre 4 y 29%, es muy variable en funci\u00f3n de los diferentes criterios usados para diagnosticarlo; no parece existir una relaci\u00f3n clara entre el grado de hipoxemia observado con el grado de disfunci\u00f3n hep\u00e1tica (<sup>52)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carcinoma hepatocelular es una complicaci\u00f3n importante que puede ocurrir en cualquiera de los estadios de la cirrosis, se conoce como principal causa de mortalidad en la fase compensada, as\u00ed como su mayor frecuencia en las cirrosis de causa viral por lo que es muy importante el incremento de los programas de vigilancia para su diagn\u00f3stico precoz y con ello la obtenci\u00f3n de supervivencias m\u00e1s prolongadas (<sup>53, 54)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sospecha de cirrosis hep\u00e1tica puede estar dada por la presencia de signos cl\u00ednicos asociados a la insuficiencia hep\u00e1tica como el \u00edctero, ara\u00f1as vasculares, ginecomastia y eritema palmar entre los m\u00e1s frecuentes, as\u00ed como signos de hipertensi\u00f3n portal como la presencia de esplenomegalia, circulaci\u00f3n colateral abdominal y ascitis, que suelen estar presentes en fases avanzadas de la enfermedad. La biopsia hep\u00e1tica y la laparoscopia se han utilizado como diagn\u00f3stico de certeza de la cirrosis hep\u00e1tica (<sup>55, 56)<\/sup>. La biopsia hep\u00e1tica percut\u00e1nea ha sido el procedimiento diagn\u00f3stico esencial y m\u00e1s espec\u00edfico en el estudio de las enfermedades hep\u00e1ticas durante las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas, su baja mortalidad y su relativa baja morbilidad, hace que su uso sea muy amplio, en el caso de la cirrosis hep\u00e1tica se ha comunicado entre 10 y 50% de falsos negativos; la presencia de ascitis y trastornos de la coagulaci\u00f3n contraindican con frecuencia su realizaci\u00f3n por v\u00eda percut\u00e1nea y de ser necesario debe ser realizada por v\u00eda transyugular (<sup>57, 58)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico laparosc\u00f3pico de la cirrosis hep\u00e1tica es superior al estudio histol\u00f3gico ya que evita los falsos negativos de la biopsia hep\u00e1tica y aporta informaci\u00f3n sobre los signos intraabdominales de hipertensi\u00f3n portal (<sup>55-56)<\/sup>.El desarrollo de progresos tecnol\u00f3gicos a nivel bioqu\u00edmico, serol\u00f3gico, gen\u00e9tico y sobre todo de imagen, que influyen de forma decisiva en el diagn\u00f3stico de las enfermedades hep\u00e1ticas, han permitido dejar a estos procederes para casos espec\u00edficos (<sup>59)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los ex\u00e1menes complementarios de sangre, las alteraciones de las pruebas de funci\u00f3n hep\u00e1tica que m\u00e1s reflejan el grado de insuficiencia existente son la alb\u00famina, el tiempo de protrombina (TP) y la bilirrubina (<sup>60)<\/sup>.Las enzimas alaninoaminotransferasa (ALT) y aspartatoaminotransferasa (AST) son indicadoras de da\u00f1o a la c\u00e9lula hep\u00e1tica, en la cirrosis su alteraci\u00f3n puede ser m\u00ednima o moderada, la gammaglutamiltranspeptidasa (GGT) y la fosfatasa alcalina reflejan alteraci\u00f3n de la v\u00eda biliar intra o extrahep\u00e1tica; pero la GGT puede estar alta en cualquier otra enfermedad hep\u00e1tica y puede ser indicador de da\u00f1o inducido por el alcohol o los medicamentos (<sup>60)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conteo de plaquetas y los leucocitos pueden estar disminuidos como reflejo del hiperesplenismo causado por la hipertensi\u00f3n portal. Se han utilizado an\u00e1lisis habituales como marcadores indirectos del grado o estadio de fibrosis hep\u00e1tica y por lo general identifican la presencia de una enfermedad hep\u00e1tica avanzada pero no son v\u00e1lidos en los pacientes con fibrosis escasa (<sup>61)<\/sup>.En los pacientes con hepatitis cr\u00f3nica por virus C, se han propuesto varias puntuaciones que combinan diferentes marcadores, como la edad, la cifra de plaquetas, el \u00edndice AST\/ALT y el tiempo de protrombina (TP) (<sup>62\u201364)<\/sup>. Se han realizado estudios prospectivos en grandes cohortes de pacientes que disponen como referencia de una biopsia hep\u00e1tica, que han generado nuevos modelos de diagn\u00f3stico no invasivo de la fibrosis hep\u00e1tica, como el Fibrotest, que combina la GGT, la gammaglobulina y la bilirrubina; el \u00edndice de Forns, que combina la edad, la GGT, el colesterol y el conteo de plaquetas, entre otros (<sup>65 \u2013 68)<\/sup>. Es conocida la tendencia a la inversi\u00f3n del cociente AST\/ALT a medida que avanza la hepatitis cr\u00f3nica, cuando el \u00edndice es mayor que 1 se ha propuesto como marcador de cirrosis y si es mayor que 1,5 altamente sugestivo de hepatopat\u00eda alcoh\u00f3lica avanzada (<sup>69)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio ecogr\u00e1fico del h\u00edgado es una prueba insustituible tras la realizaci\u00f3n de la anamnesis y la exploraci\u00f3n f\u00edsica del enfermo con sospecha de hepatopat\u00eda. En el caso de la cirrosis, permite detectar cambios en el par\u00e9nquima hep\u00e1tico cuando hay una fibrosis significativa, que se traduce en la ecoestructura hep\u00e1tica heterog\u00e9nea y granular por la presencia de n\u00f3dulos, as\u00ed como los signos de hipertensi\u00f3n portal (esplenomegalia, aumento del di\u00e1metro de la vena porta, circulaci\u00f3n colateral) que ayudan sin duda, a realizar su diagn\u00f3stico; sin embargo, la<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ecograf\u00eda es todav\u00eda poco \u00fatil para identificar los cambios iniciales (<sup>61)<\/sup>.Su asociaci\u00f3n con el doppler permite detectar las anormalidades en el flujo vascular hep\u00e1tico, as\u00ed como el diagn\u00f3stico de trombosis portal (<sup>70)<\/sup>.Por su ayuda en el pron\u00f3stico y seguimiento de las complicaciones de la cirrosis, la ecograf\u00eda forma parte de los programas de vigilancia para la detecci\u00f3n precoz del carcinoma hepatocelular (<sup>71)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras t\u00e9cnicas de imagen, como la angiograf\u00eda, la tomograf\u00eda computarizada (TC) helicoidal o las nuevas generaciones de resonancia magn\u00e9tica (RM), tambi\u00e9n son muy \u00fatiles para el estudio de la permeabilidad del eje esplenoportal, pero no se usan de forma habitual. En los \u00faltimos a\u00f1os, la elastograf\u00eda transitoria (ET) o Fibroscan, ha sido sin duda la t\u00e9cnica que m\u00e1s ha revolucionado el campo del diagn\u00f3stico no invasivo de la fibrosis hep\u00e1tica. La ventaja de este m\u00e9todo es su rapidez y el hecho de que el volumen de tejido que se eval\u00faa es aproximadamente 100 veces superior al de la biopsia hep\u00e1tica (<sup>61)<\/sup>.En un estudio prospectivo y multic\u00e9ntrico, que incluy\u00f3 a 327 pacientes con hepatitis cr\u00f3nica por virus C, la ET fue capaz de identificar la presencia de fibrosis significativa y cirrosis con una elevada fiabilidad. Adem\u00e1s, la combinaci\u00f3n de dicha t\u00e9cnica con el Fibrotest, increment\u00f3 de forma significativa su poder diagn\u00f3stico. Recientemente, la aplicaci\u00f3n de la ET en pacientes trasplantados con recurrencia de la infecci\u00f3n por el virus de la hepatitis C (VHC) ha confirmado su utilidad en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica (<sup>72)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen otros estudios para el diagn\u00f3stico de la hipertensi\u00f3n portal en la actualidad, la endoscopia del tracto digestivo superior se mantiene como el m\u00e9todo de elecci\u00f3n para el diagn\u00f3stico de v\u00e1rices esof\u00e1gicas y gastropat\u00eda portal hipertensiva, el diagn\u00f3stico precoz de estas manifestaciones de la hipertensi\u00f3n portal es muy importante, ya que el sangrado digestivo es la complicaci\u00f3n m\u00e1s temida por su alta mortalidad (<sup>73)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad est\u00e1 aceptada la realizaci\u00f3n del diagn\u00f3stico de v\u00e1rices esof\u00e1gicas mediante la c\u00e1psula endosc\u00f3pica, que evita las molestias de la endoscopia convencional, siempre que no exista sospecha o antecedentes de estenosis intestinal (<sup>48)<\/sup>.Hasta el momento el elemento predictivo m\u00e1s sensible para la formaci\u00f3n de v\u00e1rices, es el gradiente de presi\u00f3n de la vena porta (GPVH), la determinaci\u00f3n de la presi\u00f3n portal es el par\u00e1metro hemodin\u00e1mico m\u00e1s importante en la evaluaci\u00f3n de un paciente con hipertensi\u00f3n portal; en la actualidad, por su mayor simplicidad y menor riesgo, el cateterismo de las venas suprahep\u00e1ticas es la t\u00e9cnica m\u00e1s utilizada en la evaluaci\u00f3n hemodin\u00e1mica de la hipertensi\u00f3n portal (<sup>74)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presi\u00f3n portal se expresa en t\u00e9rminos de gradiente de presi\u00f3n entre la vena porta y la vena cava inferior, el denominado gradiente de presi\u00f3n portal (GPP o GPVH) o de perfusi\u00f3n hep\u00e1tica que es normal hasta 5 mmHg. Es necesario que el gradiente de presi\u00f3n de la vena porta (GPVH) sea 10 mmHg para que aparezcan v\u00e1rices esof\u00e1gicas y ascitis, y 12 mmHg para que aparezcan otras complicaciones como la hemorragia por v\u00e1rices (<sup>75)<\/sup>.Su medici\u00f3n tiene gran valor pron\u00f3stico ya que un descenso en el gradiente de presi\u00f3n de la vena porta (GPVH), despu\u00e9s de tratamiento o espont\u00e1neo como en el caso de la abstinencia alcoh\u00f3lica, por debajo de 12 mmHg, ofrece una protecci\u00f3n pr\u00e1cticamente total en el riesgo de presentar un primer episodio de hemorragia por v\u00e1rices, de la misma forma, un descenso del gradiente de presi\u00f3n de la vena porta (GPVH) de 15 \u2013 20% del valor basal, incluso sin llegar a valores inferiores a 12 mmHg, se asocia a una clara reducci\u00f3n del riesgo de presentar hemorragia (<sup>76, 77)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de las veces los pacientes cirr\u00f3ticos est\u00e1n asintom\u00e1ticos hasta el momento en que surgen las complicaciones, resulta dif\u00edcil poder realizar an\u00e1lisis de prevalencia e incidencia de la cirrosis en la poblaci\u00f3n en general. Actualmente la prevalencia a nivel mundial estaba alrededor de los 100 por cada 100.000 habitantes, lo cual puede tener alguna variaci\u00f3n en dependencia del pa\u00eds y de la regi\u00f3n en que se realicen los estudios (<sup>78)<\/sup>.Se estima que alrededor de 150.000 personas pierden la vida cada a\u00f1o a causa de la cirrosis (<sup>78)<\/sup>. En los Estados Unidos anualmente se reportan cerca de 27.000 defunciones, se afirma que ocupa la duod\u00e9cima causa de muerte de todas las edades y la s\u00e9ptima causa en los individuos comprendidos entre los 25 y los 64 a\u00f1os y se reporta que en dependencia de los c\u00f3digos de enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica reportados por la Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades para el an\u00e1lisis estad\u00edstico, y de datos obtenidos en estudios de autopsias, puede ser superior (<sup>78)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En M\u00e9xico, la cirrosis hep\u00e1tica ocupa la tercera causa de muerte en adultos entre los 45 y 60 a\u00f1os de edad y m\u00e1s de 50% son de etiolog\u00eda alcoh\u00f3lica; en pa\u00edses asi\u00e1ticos como en Corea es la cuarta causa de muerte, asociado con la alta incidencia de infecci\u00f3n del virus de la hepatitis B (VHB) y el consumo de alcohol (<sup>81 \u2013 83)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba, seg\u00fan el Anuario Estad\u00edstico de Salud, desde hace varias d\u00e9cadas, la cirrosis y otras enfermedades cr\u00f3nicas del h\u00edgado se encuentran en la d\u00e9cima causa de defunciones, con una tasa de mortalidad que ha ido aumentando de 6,7 en la d\u00e9cada del setenta a 9,4 por cada 100.000 habitantes en el a\u00f1o 2011 (<sup>84)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero de defunciones se ha incrementado de manera sostenida de 576 en el a\u00f1o 1970 hasta 1 061 en el 2011; en todos los a\u00f1os se observa mayor mortalidad en el sexo masculino, con una tasa por 100.000 habitantes de 14,1 y una raz\u00f3n de tasa por sexo (M\/F) de 3:0 en el a\u00f1o 2011<sup>84<\/sup>.En nuestra provincia la tasa de mortalidad bruta en el a\u00f1o 2011 fue de 7,1 por cada 100.000 habitantes, con un total de 74 defunciones (<sup>84)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los momentos actuales son varios los estudios que se llevan a cabo para tratar de disminuir la alta incidencia de las hepatopat\u00edas y se piensa que el Virus C constituye uno de los principales problemas a resolver teniendo en cuenta la epidemia que tuvo lugar entre los a\u00f1os 1960 y 1989, sabi\u00e9ndose que el tiempo de evoluci\u00f3n hacia la cirrosis hep\u00e1tica es aproximadamente de 25 a\u00f1os, siendo este la principal causa de cirrosis en varios pa\u00edses, es por ello que est\u00e1 pronosticado un incremento de esta afecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ya est\u00e1 establecida la cirrosis, el tratamiento es menos efectivo y con mayores limitaciones por los efectos adversos; por otro lado, los pacientes trasplantados por virus de la hepatitis C (VHC) tienen menor supervivencia que el resto de los trasplantados de otras etiolog\u00edas, por la recurrencia de la infecci\u00f3n (<sup>85\u201388)<\/sup>. Otro problema, es la selecci\u00f3n de los pacientes para trasplante y la prioridad al momento del proceder quir\u00fargico, dada la desproporci\u00f3n entre la oferta de \u00f3rganos y el gran n\u00famero de pacientes en lista de espera. Se contin\u00faan realizando estudios para mejorar los modelos actuales de evaluaci\u00f3n como es el caso de la propuesta de incorporaci\u00f3n de la medici\u00f3n del gradiente de presi\u00f3n portal al \u00edndice MELD (Model of End-stage Liver Disease), as\u00ed como de los niveles s\u00e9ricos del sodio, de la ascitis y de la encefalopat\u00eda, aunque el valor de estos \u00faltimos en la clasificaci\u00f3n de Child \u2013 Pugh ha sido cuestionada por<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">su subjetividad, se ha demostrado que son factores pron\u00f3sticos independientes de supervivencia (<sup>89 \u2013 92)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La determinaci\u00f3n del pron\u00f3stico de los pacientes, es una parte importante de su evaluaci\u00f3n, la cual tiene significativa influencia en la elecci\u00f3n de la terap\u00e9utica. Es por tanto primordial adquirir y desarrollar herramientas para el pron\u00f3stico individualizado de pacientes. En las hepatopat\u00edas cr\u00f3nicas, el pron\u00f3stico puede ser particularmente valorado para ser usado a la hora de decidir conductas tanto m\u00e9dicas como quir\u00fargicas fundamentalmente el trasplante hep\u00e1tico (<sup>93)<\/sup>.<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os se inici\u00f3 el desarrollo de modelos pron\u00f3sticos para predecir la supervivencia de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica. M\u00e1s concretamente, comenz\u00f3 cuando se plante\u00f3 someter a estos pacientes a intervenciones quir\u00fargicas de riesgo, se intentaba predecir con dichos modelos el riesgo que presentaban al afrontar el procedimiento terap\u00e9utico y cu\u00e1l era su esperanza de supervivencia. El t\u00e9rmino \u201cpron\u00f3stico\u201d hace referencia a los posibles resultados de una enfermedad y la frecuencia con que se puedan producir. A partir del momento del diagn\u00f3stico de un proceso cualquiera, nada escaso hay. Una multitud de caracter\u00edsticas en relaci\u00f3n con la enfermedad, los antecedentes del paciente, el tratamiento o las condiciones sociales de este, sean conocidas o no, condicionan la evoluci\u00f3n. Estas caracter\u00edsticas se denominan \u201cfactores pron\u00f3sticos\u201d (<sup>93)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos factores o variables se pueden combinar en un \u201cmodelo pron\u00f3stico\u201d para mejorar la capacidad de predicci\u00f3n. En la pr\u00e1ctica, este proceso no es simple, las razones son el principio de la diversidad biol\u00f3gica entre los individuos, por su recombinaci\u00f3n gen\u00e9tica, que los hace diferentes en su susceptibilidad a contraer enfermedades, mostrando diferentes manifestaciones y con un espectro de variaci\u00f3n entre los pacientes (<sup>94)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque se han descrito m\u00e1s de 50 estudios de factores pron\u00f3sticos en la cirrosis hep\u00e1tica que utilizan el an\u00e1lisis multivariante, entre los m\u00e1s conocidos cabe citar los desarrollados por Schlichting y el de Gin\u00e9s en nuestro medio. El modelo Schlichting identific\u00f3, usando el modelo de regresi\u00f3n de Cox, ocho variables con significado pron\u00f3stico de supervivencia en los pacientes con cirrosis: edad, sexo, tiempo de protrombina, acetilcolinesterasa, n\u00famero de eosin\u00f3filos en el par\u00e9nquima hep\u00e1tico, necrosis hepatocitaria, inflamaci\u00f3n en el tejido conectivo hep\u00e1tico y venas eferentes en los n\u00f3dulos parenquimatosos. Con estas variables cre\u00f3 un \u00edndice pron\u00f3stico que permit\u00eda el c\u00e1lculo de la probabilidad de supervivencia a los 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro medio Gin\u00e9s, usando tambi\u00e9n el modelo de regresi\u00f3n de Cox, identific\u00f3 7 factores pron\u00f3sticos de supervivencia en pacientes con cirrosis hep\u00e1tica compensada, las variables con la que se constru\u00eda este \u00edndice pron\u00f3stico eran bilirrubina s\u00e9rica, concentraci\u00f3n s\u00e9rica de gammaglobulinas, estigma de hepatopat\u00edas, tiempo de protrombina, edad, sexo, y fosfatasa alcalina. Aunque estos \u00edndices fueron v\u00e1lidos nunca llegaron a tener una gran utilidad cl\u00ednica, especialmente porque el primero inclu\u00eda variables histol\u00f3gicas y porque ambos inclu\u00edan f\u00f3rmulas complejas que en los a\u00f1os 80 no estaban al alcance de la mayor\u00eda de los cl\u00ednicos. Cabe destacar que entre todos los estudios pron\u00f3sticos, la bilirrubina es el par\u00e1metro que m\u00e1s frecuentemente apareci\u00f3 entre los predictores de supervivencia, seguida del tiempo de protrombina (<sup>95)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las mismas fechas algunos trabajos objetivaron que el \u00edndice de Pugh \u2013 Child ten\u00eda validez como \u00edndice pron\u00f3stico de supervivencia a un a\u00f1o. En el estudio de Infantes Rivard, la clasificaci\u00f3n de Pugh en tres categor\u00edas (A, B, C), no adecuaban los datos tan bien como cuando los enfermos eran categorizados siguiendo una escala contin\u00faa (de 5 a 15) (<sup>95)<\/sup>.El mejor modelo pron\u00f3stico en este estudio fue el que utiliz\u00f3 un modelo de regresi\u00f3n m\u00faltiple, que utilizaba las 5 variables de la clasificaci\u00f3n de Pugh. Se suger\u00eda por tanto que la escala contin\u00faa de 1 a 15 pod\u00eda ser satisfactoriamente utilizada en la cl\u00ednica para valorar la supervivencia a corto plazo de los pacientes con cirrosis (<sup>96)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, la puntaci\u00f3n de Child \u2013 Pugh no es satisfactoria desde el punto de vista de una correcta metodolog\u00eda estad\u00edstica, por diversas razones se utilizan puntos de corte para variables continuas, los puntos de corte no parecen ser los m\u00e1s \u00f3ptimos, todas las variables se consideran igualmente importantes cuando en realidad no parece que esto sea cierto (la influencia pron\u00f3stica de la encefalopat\u00eda, es mayor que la de la bilirrubina) y, adem\u00e1s, no se incluyen variables que pueden proporcionar informaci\u00f3n pron\u00f3stica adicional (<sup>97)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los \u00edndices pron\u00f3sticos basados en an\u00e1lisis estad\u00edsticos como los citados, han demostrado que predicen mejor el pron\u00f3stico, la clasificaci\u00f3n de Child \u2013 Pugh todav\u00eda es ampliamente usada tal vez porque es sencilla de aplicar, porque los otros modelos han recibido menos publicidad y porque de manera incorrecta se considera son muy dif\u00edciles de usar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os este dominio de la clasificaci\u00f3n de Child \u2013 Pugh en el campo de las enfermedades hep\u00e1ticas, parece que puede cambiar con la introducci\u00f3n de un nuevo \u00edndice pron\u00f3stico, la puntaci\u00f3n de MELD (<sup>98)<\/sup>.El modelo de MELD al igual que la clasificaci\u00f3n de Pugh Child, surgi\u00f3 como un modelo para predecir la supervivencia en pacientes cirr\u00f3ticos, fue desarrollado en la Cl\u00ednica Mayo a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis de regresi\u00f3n de riesgos proporcionales de Cox, usando variables cl\u00ednicas y de laboratorio en un grupo heterog\u00e9neo de pacientes sometidos a la colocaci\u00f3n de un TIPS. El prop\u00f3sito inicial del modelo fue predecir la supervivencia de los pacientes e identificar a aquellos cuya supervivencia post-TIPS ser\u00eda inferior a los tres meses. El modelo usa \u00fanicamente variables objetivas y sencillas de determinar, como las concentraciones s\u00e9ricas de bilirrubina, creatinina y la INR (International Normalized Ratio) del tiempo de protrombina, inicialmente tambi\u00e9n se incluy\u00f3 la etiolog\u00eda de la enfermedad, pero se ha observado que esta variable ten\u00eda una m\u00ednima influencia en la supervivencia; al parecer este modelo tiene una mayor aceptaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica actual. Por otro lado las variables bioqu\u00edmicas ya incluidas en los modelos pron\u00f3sticos actuales como son bilirrubina y creatinina, desempe\u00f1an tambi\u00e9n un papel vital y deben ser combinadas con las variables cl\u00ednicas para incrementar su valor predictivo (<sup>98)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo lo anterior es que nos damos a la tarea de llevar a cabo esta investigaci\u00f3n ya que los resultados de la misma permiten conocer el comportamiento de la cirrosis hep\u00e1tica en los \u00faltimos a\u00f1os en nuestro medio, as\u00ed como los factores pron\u00f3sticos de mortalidad; datos que por primera vez se abordan en este centro y que favorecer\u00e1n el desarrollo de medidas terap\u00e9uticas encaminadas a disminuir las complicaciones y la muerte en estos enfermos; adem\u00e1s de que este estudio aporta informaci\u00f3n sobre las principales causas de cirrosis hep\u00e1tica en nuestro servicio, que contribuir\u00e1n al desarrollo de nuevas pol\u00edticas de salud, logrando una mejor calidad de vida y cumpliendo con el principio de prevenir, objetivo primordial de nuestro sistema de salud y de esta forma posibilitar la asistencia temprana de los<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">pacientes a las consultas y salas. <b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al contar con un mayor conocimiento de los factores pron\u00f3sticos de mortalidad de esta enfermedad se podr\u00e1n prevenir complicaciones, lo que repercutir\u00e1 de forma positiva en la disminuci\u00f3n de la estad\u00eda y en el n\u00famero de ingresos hospitalarios, todo ello con menor costo econ\u00f3mico. Por otra parte, conformar\u00e1 una base cient\u00edfica para la inclusi\u00f3n de los pacientes con mayor riesgo en programas tan importantes como lo es el trasplante hep\u00e1tico, que en ocasiones diversa constituye la \u00fanica posibilidad de tratamiento de los enfermos en estadios avanzados de la enfermedad, disminuyendo las complicaciones post quir\u00fargicas y se podr\u00e1 realizar una mejor planificaci\u00f3n y utilizaci\u00f3n de los recursos, lo que favorecer\u00e1 el ahorro de los materiales de uso hospitalario incluyendo los medicamentos y el restos de los \u00fatiles empleados en el tratamiento de los pacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>OBJETIVOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 \u00a0Describir la poblaci\u00f3n de pacientes cirr\u00f3ticos seg\u00fan variables epidemiol\u00f3gicas seleccionadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 Identificar los factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de los pacientes enfermos de cirrosis hep\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>DISE\u00d1O METODOL\u00d3GICO DE LA INVESTIGACI\u00d3N.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tipo de investigaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiz\u00f3 un estudio de cohorte retrospectivo en los pacientes con Cirrosis Hep\u00e1tica, egresados del Servicio de Medicina Interna del Hospital Provincial Universitario Cl\u00ednico Quir\u00fargico \u201cSaturnino Lora Torres\u201d de Santiago de Cuba en el per\u00edodo comprendido desde el 1<sup>ro<\/sup> de enero de 2006 al 31 de diciembre de 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Universo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El universo de estudio estuvo comprendido por 189 pacientes egresados de la instituci\u00f3n tanto vivos como fallecidos, los que cumplieron los siguientes criterios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0Criterio de inclusi\u00f3n: <\/b><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Todos los pacientes mayores de 18 a\u00f1os.<\/li>\n<li>Pacientes portadores de cirrosis de cualquier etiolog\u00eda.<\/li>\n<li>Cirrosis Hep\u00e1tica diagnosticada por medios imagenol\u00f3gicos, laparoscopia y\/o histol\u00f3gicos, o la combinaci\u00f3n de alguno de ellos.<\/li>\n<li>Pacientes a los que se le realizaron todos los estudios indicados durante su evoluci\u00f3n, seg\u00fan el protocolo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Criterios de exclusi\u00f3n: <\/b><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Pacientes con neoplasias de cualquier etiolog\u00eda.<\/li>\n<li>Pacientes a los que se les realiz\u00f3 trasplante hep\u00e1tico durante el periodo evaluado.<\/li>\n<li>Pacientes a los que no se le realizaron todos los estudios indicados durante su evoluci\u00f3n, seg\u00fan el protocolo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muestra estuvo constituida por 172 pacientes, de ellos 18 fallecidos (casos), y 154 egresados vivos (controles).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>PROCEDIMIENTOS \u00c9TICOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra investigaci\u00f3n no tiene repercusi\u00f3n sobre la vida de los pacientes, no obstante, se inform\u00f3 sobre los objetivos de la misma previa recolecci\u00f3n de la informaci\u00f3n a los administrativos del centro. Se reuni\u00f3 a los profesionales del departamento y se les explic\u00f3 las ventajas y desventajas de la investigaci\u00f3n; adem\u00e1s el estudio se realiz\u00f3 bajo los principios establecidos en la Declaraci\u00f3n de Helsinki (<sup>99)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la consecuci\u00f3n del objetivo propuesto se estudiaron las siguientes variables:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v <b>Sexo:<\/b> se defini\u00f3 seg\u00fan g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc \u00a0Masculino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc \u00a0Femenino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v <b>Edad:<\/b> se consider\u00f3 la edad en a\u00f1os cumplidos al momento del ingreso y se agruparon seg\u00fan la clasificaci\u00f3n internacional de enfermedades (<sup>84)<\/sup>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>15 \u2013 24 a\u00f1os<\/li>\n<li>25 \u2013 34 a\u00f1os<\/li>\n<li>35 \u2013 44 a\u00f1os<\/li>\n<li>45 \u2013 54 a\u00f1os<\/li>\n<li>55-64 a\u00f1os<\/li>\n<li>65 \u2013 74 a\u00f1os<\/li>\n<li>\u226575 a\u00f1os<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">v <b>Etiolog\u00eda de la Cirrosis:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc Alcoh\u00f3lica: se bas\u00f3 en los datos obtenidos de la Historia Cl\u00ednica a trav\u00e9s del interrogatorio realizado por los m\u00e9dicos de asistencia en los diferentes ingresos de cada paciente o sus familiares sin tener en cuenta tiempo de estar ingiriendo bebidas alcoh\u00f3licas, cantidad y tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc virus de la hepatitis B (VHB) o virus de la hepatitis C (VHC): que haya sido confirmado por AgsHB y anticuerpo anti-VHC respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc Cirrosis por Hepatitis autoinmune: se tuvieron en cuenta los estudios realizados en otros centros de referencia y en nuestro hospital (anticuerpos antinucleares y antim\u00fasculo liso).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc Otros tipos de cirrosis: seg\u00fan los antecedentes del paciente y los estudios realizados durante su evaluaci\u00f3n en el centro u otros centros de referencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc Criptog\u00e9nica: cuando no se encontr\u00f3 causa definida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Grupos etiol\u00f3gicos.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Seg\u00fan la etiolog\u00eda se definieron tres grupos de pacientes:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grupo 1 Alcohol: cuando se confirm\u00f3 el antecedente de alcoholismo como causa de la enfermedad hep\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grupo 2 Virus: se agruparon los pacientes con cirrosis por virus de la hepatitis B (VHB), virus de la hepatitis C (VHC) y los casos con virus y alcoholismo, para esto \u00faltimo se tuvo en cuenta que en estos pacientes, el da\u00f1o hep\u00e1tico es mayor por el virus de la hepatitis C (VHC) que por el alcohol (<sup>11)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grupo 3 Otras etiolog\u00edas: se agruparon los pacientes con cirrosis de causa autoinmune, cardiaca, t\u00f3xica y criptog\u00e9nica que fueron las otras causas determinadas en esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variables Cl\u00ednicas<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Sangramiento Digestivo Alto (SDA):<\/b> presencia de hematemesis (expulsi\u00f3n de sangre oscura, digerida, por la boca, con todas las caracter\u00edsticas de un v\u00f3mito, precedido de n\u00e1useas) o melena (expulsi\u00f3n de sangre digerida por el ano, en forma de diarrea pastosa oscura como \u201cborra de caf\u00e9\u201d, f\u00e9tida) (<sup>44-45)<\/sup>. Se valor\u00f3 esta complicaci\u00f3n por el resumen cl\u00ednico plasmados en las historias cl\u00ednicas a trav\u00e9s del interrogatorio y el examen f\u00edsico, ex\u00e1menes endosc\u00f3picos e imagenol\u00f3gicos y la combinaci\u00f3n de alguno de ellos realizados o indicados por los m\u00e9dicos de asistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta variable se clasificar\u00e1 en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ausencia cl\u00ednica de sangramiento: ausencia de hematemesis o melena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presencia cl\u00ednica de sangramiento: presencia de hematemesis o melena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Peritonitis Bacteriana Espont\u00e1nea (PBE):<\/b> infecci\u00f3n bacteriana del l\u00edquido asc\u00edtico en ausencia de foco infeccioso intraabdominal. El diagn\u00f3stico se realiz\u00f3 por el recuento de neutr\u00f3filos en el l\u00edquido asc\u00edtico mayor que 250\/mm<sup>3<\/sup>, realizado a trav\u00e9s de paracentesis (<sup>100)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta variable se clasificar\u00e1 en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ausente: recuento normal de neutr\u00f3filos en el l\u00edquido asc\u00edtico.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presente: recuento anormal de neutr\u00f3filos en el l\u00edquido asc\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ascitis<\/b>: fue definida por la presencia de l\u00edquido en la cavidad abdominal identificado por m\u00e9todos cl\u00ednicos y\/o ecogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta variable se clasificar\u00e1 en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0 \u00a0Ausente: ausencia de l\u00edquido asc\u00edtico en cavidad abdominal constatado por examen f\u00edsico y ecograf\u00eda abdominal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0 \u00a0Presente: presencia de l\u00edquido asc\u00edtico en cavidad abdominal constatado por examen f\u00edsico y ecograf\u00eda abdominal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Encefalopat\u00eda Hep\u00e1tica (EH): <\/b>presencia de s\u00edntomas y signos neuropsiqui\u00e1tricos que acontecen en pacientes con disfunci\u00f3n hep\u00e1tica grave y que no pudieron ser explicados o atribuidos a otras causas org\u00e1nicas identificables (<sup>46)<\/sup>.Se determin\u00f3 la presencia de esta complicaci\u00f3n a trav\u00e9s de los datos obtenidos de las historias cl\u00ednicas y que estuvieran presentes algunas de las siguientes alteraciones:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Alteraciones del estado mental.<\/li>\n<li>Confusi\u00f3n leve, euforia o ansiedad, disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n, bradipsiquia y alteraciones del ritmo del sue\u00f1o.<\/li>\n<li>Letargia o apat\u00eda, alteraciones de la personalidad y el comportamiento inadecuado, desorientaci\u00f3n intermitente en tiempo y espacio.<\/li>\n<li>Estupor con respuesta a est\u00edmulos verbales. Incapacidad para las tareas mentales, desorientaci\u00f3n temporoespacial, confusi\u00f3n, amnesia e intenso trastorno del lenguaje.<\/li>\n<li>Coma de profundidad variable.<\/li>\n<li>Asterixis: signo no espec\u00edfico de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica pero el m\u00e1s relevante de la alteraci\u00f3n neuromotriz. Movimientos r\u00e1pidos, amplios, lentos e irregulares de flexi\u00f3n y extensi\u00f3n de las articulaciones de la mu\u00f1eca y metacarpofal\u00e1ngicas y se deben a la p\u00e9rdida transitoria del tono postural (<sup>46 \u2013 49)<\/sup>.<\/li>\n<li><strong>Fetor hep\u00e1tico: Consiste en un olor peculiar del aliento de estos enfermos secundario a la liberaci\u00f3n de sustancias vol\u00e1tiles (mercaptanos) con la respiraci\u00f3n. No aparece en todos los pacientes y no se correlaciona con el grado de encefalopat\u00eda ni con su duraci\u00f3n (<sup>46 \u2013 49)<\/sup>.<\/strong><b><\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta variable se clasificar\u00e1 en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presencia de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica: cuando aparec\u00edan las alteraciones del estado mental asociado o no a la asterixis y el fetor hep\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00fc\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ausencia de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica: cuando no estaban presentes las alteraciones del estado mental la asterixis y el fetor hep\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Variables Anal\u00edticas<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Hematol\u00f3gicas:<\/b> los resultados se tomaron a trav\u00e9s del analizador automatizado (Mindrray) de hematolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Recuento de plaquetas:<\/b> valor normal 100 \u2013 400 x 10<sup>9<\/sup>\/L. Se consider\u00f3 anormal cuando los valores se encontraban por debajo de 100 x 10<sup>9<\/sup>\/L (trombocitopenia) o cuando se encontraba por encima de 400 x 10<sup>9<\/sup>\/L (trombocitosis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0\u00a0\u00a0 <b>Tiempo de Protrombina (TP):<\/b> valor normal \u00b1 2.5 segundos con relaci\u00f3n al control; se consider\u00f3 como prolongado un tiempo mayor de 3 segundos en relaci\u00f3n con el control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Tiempo de Tromboplastina activado (TPTA):<\/b> valor normal: 24 \u2013 36 segundos, se consider\u00f3 patol\u00f3gico cuando se encontraba por encima de los 36 segundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Qu\u00edmica sangu\u00ednea: <\/b>los resultados se tomaron a trav\u00e9s del analizador automatizado (Hitachi) de Qu\u00edmica sangu\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Bilirrubina total:<\/b> valor normal hasta 17\u03bcmol\/L. Se consider\u00f3 patol\u00f3gico cuando se encontr\u00f3 la misma por encima de 17\u03bcmol\/L, tom\u00e1ndose para el estudio la \u00faltima bilirrubina realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Alb\u00famina:<\/b> valor normal de 35 \u2013 48 g\/L. Se consider\u00f3 patol\u00f3gico para nuestros pacientes cuando se encontraba por debajo de 35g\/L (hipoalbuminemia). Se tom\u00f3 el valor de la \u00faltima albumina realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Alaninoaminotransferasa (ALAT):<\/b> valor normal 0 \u2013 49U\/L. Consider\u00e1ndose patol\u00f3gica cuando su valor se encontraba por encima de 49U\/L y se tom\u00f3 el valor de la \u00faltima ALAT realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Aspartatoaminotransferasa (AST):<\/b> valor normal 0 \u2013 46U\/L. Consider\u00e1ndose patol\u00f3gica cuando su valor se encontraba por encima de 46U\/L, tom\u00e1ndose el valor de la \u00faltima prueba realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Creatinina: <\/b>valor normal 80 \u2013 128\u00b5mol\/L. Se consider\u00f3 patol\u00f3gica cuando su valor se encontraba por encima de 128\u03bcmol\/L, se tom\u00f3 el valor de la \u00faltima creatinina realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0 <b>Colesterol:<\/b> valor normal entre 3,87 \u2013 6,71mmol\/L. Consider\u00e1ndose patol\u00f3gico cuando el mismo se encontraba por debajo de 3,87mmol\/L o por encima de 6,71mmol\/L, utiliz\u00e1ndose para el estudio la \u00faltima prueba realizada en la estad\u00eda hospitalaria del paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>T\u00e9cnicas y procedimientos:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Recolecci\u00f3n de la informaci\u00f3n:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Para la documentaci\u00f3n y el aval cient\u00edfico del presente trabajo se llev\u00f3 a cabo una profunda y exhaustiva revisi\u00f3n del material bibliogr\u00e1fico disponible acerca del tema que nos ocupa, en dependencia del objetivo propuesto, en el centro provincial de informaci\u00f3n de ciencias m\u00e9dicas, a trav\u00e9s de los sistemas MEDLINE y LILACS, as\u00ed como en la biblioteca de dicho centro y el centro MEGACEN, adem\u00e1s de entrevistas a expertos sobre la tem\u00e1tica de inter\u00e9s. Se cre\u00f3 una base de datos en soporte magn\u00e9tico para un mejor procedimiento de los mismos. Se revis\u00f3 de forma concurrente las historias cl\u00ednicas de los pacientes, con el fin de obtener los datos necesarios para cumplimentar el objetivo propuesto. Los datos se recogieron en una planilla de vaciamiento de datos para una mejor manipulaci\u00f3n de los mismos (Ap\u00e9ndice 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><b>Procesamiento y an\u00e1lisis de la informaci\u00f3n:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resumen y presentaci\u00f3n de los datos se llev\u00f3 a cabo mediante cuadros estad\u00edsticos y gr\u00e1ficos. Se calcularon porcentajes como medida de resumen para variables cualitativas, as\u00ed como promedios, en el caso de las variables cuantitativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se determin\u00f3 la asociaci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa entre los diferentes criterios de clasificaci\u00f3n de las variables involucradas a trav\u00e9s de la prueba de hip\u00f3tesis no param\u00e9trica Chi cuadrado (X<sup>2<\/sup>) de independencia, para lo cual fue seleccionado un nivel de significaci\u00f3n = 0,01.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se introdujeron todas las variables independientes en el modelo de regresi\u00f3n log\u00edstica, siendo discriminadas aquellas que no realizaban un aporte significativo al modelo (M\u00e9todo de las significaciones sucesivas) y verific\u00e1ndose de manera consecutiva el ajuste del modelo, mediante la prueba estad\u00edstica de Hosmer y Lemeshow.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>AN\u00c1LISIS Y DISCUSI\u00d3N DE LOS RESULTADOS.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con la edad en el estudio realizado<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">los grupos que m\u00e1s incidencia presentaron fueron los de la median\u00eda de la vida, prevaleciendo el grupo de edad comprendido entre los 45 y los 54 a\u00f1os con 47 pacientes (27,3%), seguido por el grupo de 55 a 64 a\u00f1os con 42 pacientes (24,4%). Los grupos que menos incidencia presentaron fueron los de 15 a 24 a\u00f1os con 3 pacientes (1,7%);<b> <\/b>el de 25 a 34 con 5 pacientes (2,9%) y m\u00e1s de 75 a\u00f1os con 19 pacientes (11,1%). La mayor\u00eda de la literatura m\u00e9dica consultada se\u00f1ala que la edad promedio en que se presenta la cirrosis hep\u00e1tica es entre 40 y los 60 a\u00f1os, coincidiendo con nuestra serie, aunque puede manifestarse a cualquier edad (<sup>9 \u2013 11)<\/sup>.Estos datos son similares a los encontrados por Bust\u00edos C y por Medina y Col (<sup>7 \u2013 8)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuadro N\u00famero 1: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan grupos de edades.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Grupo de edades \u2013 <\/b><b>N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<ul>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">15 \u2013 24 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">3 &#8211; 1,7<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">25 \u2013 34 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">5 &#8211; 2,9<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">35 \u2013 44 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">28 &#8211; 16,3<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">45 \u2013 54 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">47 &#8211; 27,3<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">55 \u2013 64 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">42 &#8211; 24,4<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">65 \u2013 74 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">28 &#8211; 16,3<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u226575 a\u00f1os \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">19 &#8211; 11,1<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>172 &#8211; 100%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro estudio vemos que existe un amplio predominio del alcoholismo como etiolog\u00eda de la cirrosis hep\u00e1tica (86 casos para un 50%), seguido en orden de frecuencia por las de etiolog\u00eda variable (57 casos para 33,13%) y por \u00faltimo las cirrosis hep\u00e1ticas de etiolog\u00eda v\u00edrica asociada al alcohol (29 casos para 16,86%) [Cuadro N\u00famero 2], adem\u00e1s de existir un marcado predominio en los grupos de edades de 45 a 74 a\u00f1os, siendo estos resultados estad\u00edsticamente significativos, lo cual coincide con la literatura revisada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enfermedad hep\u00e1tica tanto por alcohol o por virus es mucho m\u00e1s frecuente en el sexo masculino a nivel mundial (<sup>101)<\/sup>, a pesar de que ha aumentado paulatinamente el consumo de alcohol en el sexo femenino, demostr\u00e1ndose la mayor susceptibilidad de ella al producto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuadro N\u00famero 2: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan grupos de edades y grupos etiol\u00f3gicos.<\/b><\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"3\" valign=\"top\" width=\"64\"><b>Grupos de Edades<\/b><\/td>\n<td colspan=\"6\" valign=\"top\" width=\"283\"><b>Grupos Etiol\u00f3gicos <\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"94\"><b>Grupo 1<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"95\"><b>Grupo 2<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"94\"><b>Grupo 3<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>%<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>%<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>%<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>15 \u2013 24<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>0,0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>1<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>3,46<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>3,52<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>25 \u2013 34<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>2,33<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>0,0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>3<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>5,26<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>35 \u2013 44<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>21<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>24,42<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>3<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>10,34<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>5<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>8,77<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>45 \u2013 54<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>28<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>32,56<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>5<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>17,24<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>14<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>24,56<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>55 \u2013 64<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>20<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>23,25<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>13<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>44,83<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>10<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>17,54<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>65 \u2013 74<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>8<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>9,30<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>4<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>13,79<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>14<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>24,56<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>\u226575<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>7<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>8,54<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>3<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>10,34<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>9<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>15,79<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"64\"><b>Total<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>86<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>100<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>29<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>100<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>57<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"57\"><b>100<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0p &lt; 0,05<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan diferentes autores la cirrosis por alcohol y virus de la hepatitis C (VHC) son m\u00e1s frecuentes en la quinta y sexta d\u00e9cada de la vida (<sup>11,13,102)<\/sup>, mientras que las de otra etiolog\u00eda aparece en edades inferiores, debido a que algunas de las enfermedades hep\u00e1ticas que lo constituyen como es la cirrosis por hepatitis autoinmune y la cirrosis biliar primaria (CBP) predominan entre los 40 y 50 a\u00f1os (<sup>102)<\/sup>. Datos epidemiol\u00f3gicos se\u00f1alan que el consumo de alcohol se ha incrementado sobre todo en adolescentes, y que la edad de inicio para el consumo ha disminuido (<sup>103)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a la distribuci\u00f3n de los pacientes cirr\u00f3ticos seg\u00fan sexo y grupos etiol\u00f3gicos (Cuadro No. 3) en nuestro estudio vemos que existe una franca supremac\u00eda del sexo masculino con respecto al femenino, siendo estos resultados estad\u00edsticamente significativos (p &lt; 0,01), lo cual se correlaciona con la literatura revisada. Llama la atenci\u00f3n tambi\u00e9n el discreto aumento del sexo femenino en los grupos 2 y 3, lo que coincide con lo reportado en otros estudios sobre el predominio de la cirrosis criptog\u00e9nica en el sexo femenino y el diagn\u00f3stico de dicha etiolog\u00eda en pacientes del sexo masculino que quiz\u00e1s en otros centros de referencia pudieran ser diagnosticados como de etiolog\u00eda viral, ya que se conoce que<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">solo el 10% de los pacientes con cirrosis son de causa desconocida o criptog\u00e9nica. (<sup>48)<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuadro N\u00famero 3: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan sexo y grupos etiol\u00f3gicos.<\/b><\/p>\n<table width=\"37%\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"3\" valign=\"top\" width=\"34%\"><b>Grupos Etiol\u00f3gicos<\/b><\/td>\n<td colspan=\"4\" valign=\"top\" width=\"65%\"><b>\u00a0Sexo<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"32%\"><b>Masculino<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"33%\"><b>Femenino<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>%<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"18%\"><b>%<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"34%\"><b>Grupo 1<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>76<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>66,7<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>10<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"18%\"><b>17,24<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"34%\"><b>Grupo 2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>10<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>8,7<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>19<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"18%\"><b>32,7<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"34%\"><b>Grupo 3<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>28<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>24,6<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>29<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"18%\"><b>50,0<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"34%\"><b>Total<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>114<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"17%\"><b>100<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"14%\"><b>58<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"18%\"><b>100<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0p &lt; 0,01<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se plantea que entre los factores asociados con la mayor progresi\u00f3n de la hepatitis C a la cirrosis se encuentran el sexo masculino y el abuso de alcohol (<sup>4)<\/sup>.La enfermedad hep\u00e1tica alcoh\u00f3lica predomina en hombres a nivel mundial (<sup>4)<\/sup>.En un estudio realizado en Italia por Bellentani y col. (<sup>104) <\/sup>reportan una proporci\u00f3n de 9 hombres por cada mujer con cirrosis alcoh\u00f3lica, no obstante, se plantea un incremento del abuso de alcohol en las mujeres en las \u00faltimas d\u00e9cadas y por otro lado es conocida la mayor susceptibilidad del sexo femenino a sus efectos t\u00f3xicos (<sup>104\u2013106)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudios cubanos de pesquisaje de alcoholismo, reportan menor h\u00e1bito alcoh\u00f3lico en la mujer, aunque el porcentaje difiere seg\u00fan la provincia donde habitan (<sup>103,107,108)<\/sup>.La percepci\u00f3n social del alcoholismo femenino, a diferencia del alcoholismo de los hombres, explica en parte aspectos del perfil adictivo de la mujer alcoh\u00f3lica debido al enjuiciamiento social, relacionado con las desigualdades en raz\u00f3n del g\u00e9nero (<sup>109)<\/sup>. En este estudio al igual que en los estudios citados el sexo masculino predomin\u00f3 en el grupo de etiolog\u00eda alcoh\u00f3lica y se relaciona con los factores antes mencionados. <b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor\u00eda de las grandes investigaciones publicadas las causas m\u00e1s frecuentes de cirrosis son por los virus de la hepatitis B y C as\u00ed como el alcoholismo, que puede tener variaci\u00f3n en dependencia del \u00e1rea geogr\u00e1fica en cuesti\u00f3n (<sup>8\u201316)<\/sup>. En la serie publicada por Sagnelli y col (<sup>13) <\/sup>en Italia, 50% de los pacientes cirr\u00f3ticos estudiados eran por virus de la hepatitis C (VHC), en el caso de estudios realizados en Estados Unidos, Said y col<sup>47 <\/sup>reportan el alcohol en 30% de los pacientes, seguido por el virus de la hepatitis C (VHC) en 22% y en el realizado por Wiesner y col. (<sup>110)<\/sup>,encontraron al virus de la hepatitis C (VHC) como primera causa (34%) seguido por el alcohol (27%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, en Corea es el virus de la hepatitis B (VHB) de forma aislada y asociado al alcohol la primera causa de cirrosis detect\u00e1ndose en 58% de los pacientes, seguida por el alcohol en 26% y el virus de la hepatitis C (VHC), incluyendo los asociados al alcohol, en s\u00f3lo 11%<sup>111<\/sup>.En africanos, el virus de la hepatitis B (VHB) fue la causa de cirrosis en 70% de los pacientes (<sup>18)<\/sup>.En un estudio realizado en la India, el alcohol ocup\u00f3 el primer lugar en 50% de los pacientes seguido por el virus de la hepatitis B (VHB) en 28%<sup>96<\/sup>.En relaci\u00f3n con la cirrosis de etiolog\u00eda autoinmune sin o con colestasis, en la mayor\u00eda de los estudios quedan agrupadas en otras etiolog\u00edas por ser una entidad menos frecuente (<sup>97,112,113)<\/sup>. As\u00ed, Wiesner y col (<sup>110)<\/sup>, comunican que 4,9% de los pacientes evaluados presentaban cirrosis por hepatitis autoinmune y 3,8% entre CBP y CEP. En el a\u00f1o 2008 en el Instituto de Gastroenterolog\u00eda de la Ciudad de La Habana se realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n que inclu\u00eda a pacientes de todas las provincias del pa\u00eds donde las principales causas de cirrosis fueron, el virus C y el alcohol (<sup>38)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La causa m\u00e1s frecuente de cirrosis en nuestro estudio fue el alcohol (Cuadro No. 4) con 86 pacientes (50%), seguidos por la criptog\u00e9nica con 40 pacientes (23,3%), el virus de la hepatitis C se present\u00f3 en 21 pacientes (12,2%); la cirrosis de etiolog\u00eda cardiaca se diagnostic\u00f3 en 12 pacientes (7%); presentaban virus B, 6 pacientes (3,5%); la cirrosis t\u00f3xica se observ\u00f3 en 3 pacientes (1,7%); y ten\u00edan antecedentes de virus m\u00e1s alcohol 2 pacientes (1.2%) de ellos uno con Virus B y uno con Virus C y la cirrosis de causa autoinmune fue diagnosticada en 2 pacientes (1,2%). Durante el periodo en que se realiz\u00f3 la investigaci\u00f3n no se diagnosticaron otros tipos de cirrosis en nuestro centro. Este hecho se corresponde con la literatura revisada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuadro N\u00famero 4: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan etiolog\u00eda de la cirrosis hep\u00e1tica.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Etiolog\u00eda de la cirrosis hep\u00e1tica \u2013 <\/b><b>N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<ul>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Alcoh\u00f3lica \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">86 &#8211; 50,0%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Virus C \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">21 &#8211; 12,2%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Virus B \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">6 &#8211; 3,5%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Virus C + Alcohol \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">1 &#8211; 0,6%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Virus B + Alcohol \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">1 &#8211; 0,6%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">T\u00f3xica \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">3 &#8211; 1,7%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Autoinmune \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">2 &#8211; 1,2%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Card\u00edaca \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">7 &#8211; 12,0%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Criptog\u00e9nica \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">40 &#8211; 23,3%<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>172 &#8211; 100,0%<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la etiolog\u00eda alcoh\u00f3lica coincide como primera causa con varias de las grandes series, nos llama la atenci\u00f3n que la criptog\u00e9nica ocupa el segundo lugar, lo que consideramos se deba a que nuestro centro no cuenta con los medios diagn\u00f3stico suficientes, lo que conlleva a que muchas veces se catalogue como de causa no conocida a<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">aquellas producidas por otros virus, autoinmune y otras etiolog\u00edas, que en otros centros de investigaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds que cuentan con marcadores serol\u00f3gicos y la tecnolog\u00eda necesaria pudieran ser concluidos, y de esta forma disminuir el n\u00famero de casos con el diagn\u00f3stico de cirrosis criptog\u00e9nica como sucede en nuestro estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se observa en el cuadro 5, la distribuci\u00f3n de los pacientes por grupos etiol\u00f3gicos fue la siguiente: en el grupo 1 (alcoh\u00f3licos) con 86 (50%) pacientes, el grupo 2 (virus) con 29 (16.9%) pacientes y el grupo 3 (otras etiolog\u00edas) formado por 57 (33.1%) pacientes.). Es de se\u00f1alar que la supremac\u00eda fue del grupo 1 mientras que el grupo 3 ocup\u00f3 el segundo lugar, siendo el grupo 2 la tercera causa, (Gr\u00e1fico 1) lo que se explica tambi\u00e9n con lo referido anteriormente. Se necesita un perfeccionamiento de los medios diagn\u00f3sticos y nuevos estudios sobre el tema para mejorar la calidad y la precisi\u00f3n en el diagn\u00f3stico etiol\u00f3gico de la cirrosis hep\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuadro N\u00famero 5: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan grupos etiol\u00f3gicos.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Grupos Etiol\u00f3gicos \u2013 <\/b><b>N\u00famero &#8211; %<\/b><\/p>\n<ul>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Grupo 1 \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">86 &#8211; 50,0%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Grupo 2 \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">29 &#8211; 16,86%<\/b><\/li>\n<li><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Grupo 3 \u2013 <\/b><b style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">57 &#8211; 33,14%<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Total \u2013 <\/b><b>172 &#8211; 100%<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_8508\" aria-describedby=\"caption-attachment-8508\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-etiologia-cirrosis-hepatica.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8508\" alt=\"etiologia-cirrosis-hepatica\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-etiologia-cirrosis-hepatica.png\" width=\"400\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-etiologia-cirrosis-hepatica.png 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/1-etiologia-cirrosis-hepatica-300x159.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8508\" class=\"wp-caption-text\">Etiolog\u00eda cirrosis hep\u00e1tica<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Cuadro N\u00famero 5<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro estudio concuerda con la bibliograf\u00eda revisada donde existe una supremac\u00eda del alcohol como etiolog\u00eda de la cirrosis hep\u00e1tica, seguida por la etiolog\u00eda v\u00edrica y dentro de ella las hepatitis producidas por virus de la hepatitis C (VHC) as\u00ed como la asociaci\u00f3n de virus y alcohol, teniendo en cuenta siempre que la evoluci\u00f3n seria regida por el virus (<sup>101)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba existe un franco predominio de la HVC y aunque tambi\u00e9n hay un gran por ciento de pacientes con virus de la hepatitis B (VHB), el primero tiene preponderancia con la aparici\u00f3n de cirrosis hep\u00e1tica (<sup>101)<\/sup>.<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya explicamos en cuadros anteriores el mayor por ciento de pacientes del grupo 3 est\u00e1 dado por el aumento de la cirrosis hep\u00e1tica criptog\u00e9nica, estos hechos no se corresponde con otros estudios (<sup>101)<\/sup>; de donde se desprende la necesidad de realizar otros estudios para definir si realmente existe un aumento de esta etiolog\u00eda o si es otra causa la encargada de producir dicha enfermedad,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se muestra en el Cuadro No. 6 predomin\u00f3 la ascitis para los tres grupos etiol\u00f3gicos con una mayor magnitud para el grupo 3 (84,2%) y grupo 2 (72,4%), respectivamente. En orden de frecuencia la EH tambi\u00e9n tuvo un predominio preponderante fundamentalmente en el grupo 2 (20,7%) y en el grupo 1 (18,6%).<\/p>\n<p><b>Cuadro N\u00famero 6: Distribuci\u00f3n de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica seg\u00fan complicaciones y grupos etiol\u00f3gicos.<\/b><\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"3\" valign=\"top\" width=\"121\"><b>\u00a0<\/b><b>Complicaciones<\/b><\/td>\n<td colspan=\"6\" valign=\"top\" width=\"256\"><b>Grupos Etiol\u00f3gicos <\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"88\"><b>Grupo 1 (n=86)<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"82\"><b>Grupo 2 (n=29)<\/b><\/td>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"86\"><b>Grupo 3 (n=57)<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"50\"><b>%*<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"36\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><b>%*<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>No.<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"48\"><b>%*<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"121\"><b>Ascitis <\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>60<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"50\"><b>69,8<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"36\"><b>21<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><b>72,4<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>48<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"48\"><b>84,2<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"121\"><b>Encefalopat\u00eda Hep\u00e1tica <\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>\u00a0<\/b><b>16<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"50\"><b>\u00a0<\/b><b>18,6<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"36\"><b>\u00a0<\/b><b>6<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><b>\u00a0<\/b><b>20,7<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>\u00a0<\/b><b>5<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"48\"><b>\u00a0<\/b><b>8,8<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"121\"><b>Peritonitis Bacteriana Espontanea <\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>\u00a0<\/b><b>3<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"50\"><b>\u00a0<\/b><b>3,5<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"36\"><b>\u00a0<\/b><b>0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><b>\u00a0<\/b><b>0,0<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>\u00a0<\/b><b>2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"48\"><b>\u00a0<\/b><b>3,5<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"121\"><b>S.D.A <\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>7<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"50\"><b>8,1<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"36\"><b>2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"47\"><b>6,9<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"38\"><b>2<\/b><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"48\"><b>3,5<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b>* Porcentaje calculado en base al total de enfermos en cada grupo etiol\u00f3gico.\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">La complicaci\u00f3n que m\u00e1s se observ\u00f3 en el periodo estudiado fue la ascitis en 129 pacientes (75%), seguida por la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica en 27 pacientes (15,7%), el sangramiento digestivo en 11 (6,4%) y la peritonitis bacteriana espont\u00e1nea en 5 pacientes (2,9%); no hab\u00edan presentado complicaciones 33 pacientes. (Gr\u00e1fico 2).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gr\u00e1fico 2. Complicaciones de los pacientes cirr\u00f3ticos en el periodo analizado.<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_8509\" aria-describedby=\"caption-attachment-8509\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-complicaciones-cirrosis-hepatica.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8509\" alt=\"complicaciones-cirrosis-hepatica\" src=\"http:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-complicaciones-cirrosis-hepatica.png\" width=\"400\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-complicaciones-cirrosis-hepatica.png 400w, https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/wp-content\/uploads\/2-complicaciones-cirrosis-hepatica-300x161.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8509\" class=\"wp-caption-text\">Complicaciones de la cirrosis hep\u00e1tica<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente: Cuadro N\u00famero 6<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las complicaciones presentadas por los pacientes, al inicio de la evaluaci\u00f3n, la ascitis fue la m\u00e1s frecuente y coincide con otros reportes de la literatura. Algunos autores han encontrado en la cirrosis por alcohol, una mayor frecuencia de complicaciones de la hipertensi\u00f3n portal como son la ascitis, el mayor desarrollo de v\u00e1rices esof\u00e1gicas, as\u00ed como el mayor n\u00famero y gravedad de los sangrados; sin embargo, estos resultados no se han confirmado por otros autores. En la presente serie, aunque la ascitis fue m\u00e1s frecuente en los pacientes con cirrosis de otras etiolog\u00edas, no hubo asociaci\u00f3n significativa<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">de ninguna de las complicaciones con los grupos etiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estadio de enfermedad hep\u00e1tica avanzada, la acumulaci\u00f3n de l\u00edquido como ascitis, edema o derrame pleural debido a la cirrosis es com\u00fan y es resultado de una disfunci\u00f3n en los mecanismos reguladores del volumen de l\u00edquido extracelular (<sup>115, 116)<\/sup>. La presencia de esta complicaci\u00f3n se asocia a un mal pron\u00f3stico de supervivencia de 85% al a\u00f1o y 56% a los 5 a\u00f1os (<sup>115)<\/sup>, estos enfermos deben ser considerados para trasplante antes de que desarrollen insuficiencia renal (<sup>116)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica es un s\u00edndrome caracterizado por un amplio espectro de signos y s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos que aparece en pacientes con enfermedad hep\u00e1tica avanzada y dentro de ellas la cirrosis. Por tratarse de una alteraci\u00f3n neurotransmisora, funcional, no tiene sustrato anatomopatol\u00f3gico concreto. Las sustancias nitrogenadas procedentes de la digesti\u00f3n intestinal alcanzan el cerebro sin la depuraci\u00f3n que supone su paso por el h\u00edgado debido a las derivaciones portosist\u00e9mica y dan lugar a los signos caracter\u00edsticos de la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica. Al no existir correlaci\u00f3n entre el grado de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica y amoniemia, venosa o arterial, se han considerado otros factores como el aumento del tono gaba\u00e9rgico por incremento del n\u00famero o de la sensibilidad de los receptores de GABA\/benzodiazepinas, o por la presencia en sangre de sustancias semejantes a benzodiazepinas end\u00f3genas de origen intestinal. Es considerada unas de las complicaciones m\u00e1s frecuentes de esta enfermedad y la causa que con m\u00e1s periodicidad produce internamiento hospitalario en estos pacientes (<sup>117)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hemorragia digestiva por rotura de v\u00e1rices esof\u00e1gicas es la complicaci\u00f3n principal de la hipertensi\u00f3n portal (HP) y constituye una de las primeras causas de muerte en los pacientes cirr\u00f3ticos; de ah\u00ed que la probabilidad de desarrollar v\u00e1rices esof\u00e1gicas en un cirr\u00f3tico es de un 83% del total de los casos, con una prevalencia en estudios endosc\u00f3picos de 60%. Anualmente 20% de los pacientes con v\u00e1rices presentan el primer episodio de sangrado con una mortalidad de hasta 35% en hospitalizados y 25% mueren antes de llegar al hospital. En general 40% de los cirr\u00f3ticos fallecen a causa de v\u00e1rices esof\u00e1gicas sangrantes. La mortalidad mayor ocurre despu\u00e9s de la recidiva hemorr\u00e1gica precoz que aparece en 30% y 50% de los enfermos entre 7 y 10 d\u00edas siguientes al control del episodio inicial (<sup>43, 118, 119)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sangramiento digestivo por v\u00e1rices esof\u00e1gicas es la causa de la tercera parte de muerte en los pacientes con cirrosis e hipertensi\u00f3n portal. Estudios prospectivos han demostrado, que m\u00e1s de 90% de pacientes con cirrosis hep\u00e1tica desarrollan v\u00e1rices esof\u00e1gicas, el riesgo de hemorragia de estas, es de 25 a 30%, la mayor\u00eda de los episodios ocurren durante el primer a\u00f1o del diagn\u00f3stico, la mortalidad de cada episodio de hemorragia variceal es de 30 a 40% dependiendo del estado cl\u00ednico del paciente<b>, <\/b>el riesgo de hemorragia recurrente para aquellos que sobrevivieron a los episodios iniciales es aproximadamente de 70%<sup>119 \u2013 121<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los aportes significativos en la predicci\u00f3n de la mortalidad por cirrosis hep\u00e1tica lo identificaron la Aspartatoaminotransferasa, el tiempo de protrombina, la creatinina, la peritonitis bacteriana espont\u00e1nea y la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica. De los resultados anteriores se traduce que es 23,7 veces m\u00e1s probable fallecer por cirrosis hep\u00e1tica si se diagnostica una peritonitis bacteriana espont\u00e1nea que si no se tiene; de igual forma, resulta 4,5 veces m\u00e1s probable si los valores de creatinina son iguales o superiores a 128,0 mmol\/l que para valores inferiores. <b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La determinaci\u00f3n del pron\u00f3stico de los pacientes es una parte importante de su evaluaci\u00f3n la cual tiene significativa influencia en la elecci\u00f3n de la terap\u00e9utica. Es por tanto primordial que se adquieran y se desarrollen herramientas para el pron\u00f3stico individualizado de pacientes. En las hepatopat\u00edas cr\u00f3nicas, el pron\u00f3stico puede ser particularmente valorado para ser usado a la hora de decidir conductas como el trasplante hep\u00e1tico (<sup>120)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen modelos pron\u00f3sticos en los cuales se combinan la existencia o no de factores pron\u00f3sticos (multitud de caracter\u00edsticas en relaci\u00f3n con la enfermedad, los antecedentes del paciente, el tratamiento o las condiciones sociales de este, sean conocidas o no, que ayudan a mejorar la capacidad de predicci\u00f3n; sin embargo este proceso en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica diaria no es simple (<sup>120)<\/sup>. Las razones son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El principio de la diversidad biol\u00f3gica entre los individuos, por su recombinaci\u00f3n gen\u00e9tica, que los hace diferentes en su susceptibilidad a contraer enfermedades, mostrando diferentes manifestaciones y con un espectro de variaci\u00f3n entre los pacientes;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El factor tiempo. Dado que las enfermedades se desarrollan y progresan en el tiempo, los pacientes consultan en varios tiempo-estadio de la enfermedad, con diferentes combinaciones de signos y s\u00edntomas (<sup>120, 121)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas hepatopat\u00edas cr\u00f3nicas generalmente se mantienen de forma estable con per\u00edodos de deterioro y mejor\u00eda transitoria. En general, el rango de progresi\u00f3n puede ser lento, en particular en fases tempranas de la enfermedad. Tarde o temprano, dependiendo de la actividad de la enfermedad, el curso relativamente estable de esta pasa a una fase en la que se desarrolla en forma de aguda aceleraci\u00f3n de la progresi\u00f3n, con la aparici\u00f3n de descompensaci\u00f3n, complicaciones y muerte (<sup>120)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sobrevida de los pacientes con cirrosis disminuye significativamente despu\u00e9s de la descompensaci\u00f3n cl\u00ednica (ascitis, ictericia, hemorragia variceal, encefalopat\u00eda o hepatocarcinoma). Es por eso que durante varias d\u00e9cadas gran cantidad de modelos pron\u00f3sticos han sido desarrollados en general para la cirrosis y enfermedades hep\u00e1ticas en espec\u00edfico (<sup>120)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen dos modelos importantes para determinar pron\u00f3stico en el paciente cirr\u00f3tico: el modelo Child \u2013 Pugh (propuesto por primera vez en 1964 y modificado 10 a\u00f1os despu\u00e9s)<sup>118, 120<\/sup> y el modelo MELD (Model of End-stage Liver Disease) (<sup>122)<\/sup>. Sin embargo, en nuestro estudio no utilizamos ninguno de los dos modelos; solo fueron seleccionadas algunas caracter\u00edsticas de la enfermedad para determinar factores pron\u00f3sticos asociados con la mortalidad en el paciente cirr\u00f3tico, los cuales fueron precisados sobre la base de la experiencia cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) es la infecci\u00f3n del l\u00edquido asc\u00edtico que ocurre en ausencia de fuentes intraabdominales de infecci\u00f3n; primariamente ocurre en pacientes con cirrosis avanzada como manifestaci\u00f3n de una severa alteraci\u00f3n de la funci\u00f3n hep\u00e1tica. La peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) no complicada se define como aquella que sucede en ausencia de shock, hemorragia, \u00edleo, fallo renal severo o encefalopat\u00eda severa. La complicaci\u00f3n m\u00e1s severa de la peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) es el s\u00edndrome hepatorrenal, que ocurre en aproximadamente un 30% de los pacientes y que se asocia con una alta tasa de mortalidad. La prevalencia de peritonitis bacteriana espont\u00e1nea (PBE) es aproximadamente entre el 10 al 30% en los pacientes cirr\u00f3ticos con ascitis admitidos en el hospital. La mitad de estos episodios est\u00e1n<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">presentes en el momento de la internaci\u00f3n y la otra mitad suceden durante la hospitalizaci\u00f3n (<sup>123, 124)<\/sup>. De ah\u00ed la importancia de tener en cuenta esta complicaci\u00f3n que aparece en este tipo de paciente pues su presencia es capaz de aumentar el riesgo de fallecimiento, tal y como se demostr\u00f3 en nuestro estudio a pesar de que en los modelos pron\u00f3sticos conocidos internacionalmente (modelos Child \u2013 Pugh y MELD) este no se tiene en cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en nuestro estudio la elevaci\u00f3n de los valores de creatinina por encima de los considerados como normales fue un predictor de muerte en los enfermos con cirrosis en los diferentes modelos pron\u00f3sticos no tuvo un valor significativo ya que la misma puede fluctuar frecuentemente, por otras enfermedades intercurrentes (deshidrataci\u00f3n, hemorragia, uso de diur\u00e9ticos) (<sup>120)<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de los par\u00e1metros tambi\u00e9n fueron significativos en nuestro estudio, a pesar de que los discutidos fueron los m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CONCLUSIONES<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0\u00a0\u00a0 La cirrosis hep\u00e1tica es caracter\u00edstica, fundamentalmente, de poblaciones masculinas con marcados h\u00e1bitos de ingesti\u00f3n de alcohol, en edades intermedias de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0\u00a0\u00a0 La ascitis se erige como la complicaci\u00f3n preponderante de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">v\u00a0\u00a0\u00a0 La peritonitis bacteriana espontanea, la creatinina, la aspartatoaminotransferasa, el tiempo de protrombina y la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica son factores que tienen un marcado valor explicativo para la mortalidad en el paciente cirr\u00f3tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>RECOMENDACI\u00d3N <\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Se debe insistir en la necesidad de crear y perfeccionar los programas de detecci\u00f3n precoz de la hepatopat\u00eda alcoh\u00f3lica por la alta incidencia, en la poblaci\u00f3n general.<b><\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Anexo 1. Cuaderno de recolecci\u00f3n de datos<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Nombre del paciente: <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Edad: <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Etiolog\u00eda: <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Sexo:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ex\u00e1menes de Laboratorio<\/b><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Hemoglobina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Tiempo de protrombina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Tiempo de tromboplastina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">ALAT<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">AST<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Alb\u00famina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Plaquetas<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Creatinina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Bilirrubina<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Colesterol<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Complicaciones<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. D\u00e1valos Moscol M. Epidemiolog\u00eda de la cirrosis hep\u00e1tica en el Per\u00fa. Enfermedades Apar Digestivo [Internet]. 2003 [citado 2 May 2012]; 6(2): [aprox. 3 p.]. Disponible en:http:\/\/sisbib.unmsm.edu.per\/BVRevistas\/Enfermedades_digestivo\/_06n2\/pdf\/a06.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ampurdan\u00e9s S, Bruguera M. Cirrosis hep\u00e1tica compensada. En: Berenguer J editor. Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda. Tercera Edici\u00f3n, editora Elselvier Science. Barcelona; 2002. p. 643-645<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Serra MA. Consenso para el tratamiento de las hepatitis B y C. Virus de la hepatitis C.Historia natural de la\u00a0infecci\u00f3n por virus C. Gastroenterol Hepatol. 2006; 29(Supl 2):101-06.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">4. Mandayam S, Jamal MM, Morgan TR. Epidemiology of Alcoholic Liver Disease. Seminars in Liver Disease. 2004;24 (3):217-28.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">5. Corrao G, Ferrari P, Zambon A, Torchio P. Are the recent trends in liver cirrhosis mortality affected by the changes in alcohol consumption? Analysis of latency period in European countries. J Stud Alcohol. 1997; 58:486\u201394.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">6. Ramstedt M. Alcohol consumption and liver cirrhosis mortality with and without mention of alcohol\u2014the case of Canada. Addiction. 2003; 98:1267\u201376.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">7. Leifman H, Romelsjo A. The effect of changes in alcohol consumption on mortality and admissions with alcohol-related diagnoses in Stockholm County a time series analysis. Addiction. 1997; 92:1523\u201336.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">8. Dehesa-Violante M, Nu\u00f1ez-Nateras R. Epidemiology of Hepatitis Virus B and C. Archives of Medical Research. 2007; 38:606-11.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">9. D\u00edaz TO, Soler QBT, Soler QML. Aspectos epidemiol\u00f3gicos del alcoholismo. Rev Cubana Med Gen Integr1996; 12 (4): 342 \u2013 48.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">10. Conn HD. Cirrosis. En: Shiff L. Enfermedades del H\u00edgado. 4 ed v 2. Ciudad de la Habana: Cient\u00edfico-T\u00e9cnica; 1984. p.947-1069.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">11. Safdar K, Schiff ER. Alcohol and Hepatitis C. Seminars in Liver Disease 2004;volume 24 (3): 305-10.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">12. Naveau S, Perlemuter G, Balian A. Epidemiology and natural history of cirrhosis.Rev Prat. 2005 Sep; 55(14):1527-32.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">13. Sagnelli E, Stroffolini T, Mele A, Almasio P, Coppola N, Ferrigno L, et al. The Importance of HCV on the Burden of Chronic Liver Disease in Italy: A Multicenter Prevalence Study of 9,997 Cases. Journal of Medical Virology. 2005; 75:522\u2013527.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">14. Armstrong GL, Wasley A, Simard EP, McQuillan GM, Kuhnert WL, and J. Alter MJ. The Prevalence of Hepatitis C Virus Infection in the United States, 1999 through 2002. Ann Intern Med. 2006; 144:705-14.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">15. Sim\u00f3n Marco MA. Consenso para el tratamientote las hepatitis B y C. Virus de la hepatitis B. Historia natural. Gastroenterol Hepatol. 2006; 29(Supl 2):101-06.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">16. Fattovich G, Bortolotti F, Donato F. Natural history of chronic hepatitis B: Special emphasis on disease progression and prognostic factors. Journal of Hepatology. 2008; 48:335\u201352.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">17. Koziel MJ, Siddiqui A. Virus de la hepatitis B y virus de la hepatitis delta En: Mandell G, Bennett J, Dolin R, editores. Enfermedades Infecciosas. Principios y Pr\u00e1ctica 6.\u00aa ed. Madrid: Elsevier; 2006. p. 1864-90.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">18. Attia KA, Ackoundou-N&#8217;guessan KC, N&#8217;dri-Yoman AT, Mahassadi AK, Messou E, Bathaix YF, et al. Child-Pugh-Turcott versus Meld score for predicting survival in a retrospective cohort of black African cirrhotic patients. World Journal of Gastroenterology. 2008; 14(2):286-91.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">19. Chu CM, Liaw YF. Chronic hepatitis B virus infection acquired in childhood: special emphasis on prognostic and therapeutic implication of delayed HBeAg seroconversion. J Viral Hepat. 2007; 14:147\u2013152.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">20. Casta\u00f1eda C, Delgado G, Galindo MA. National Hepatitis B Vaccination Program for children and adolescents in Cuba. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2000; 31, Suppl 2: S199.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">21. Wiese M, Grungreiff K, Guthoff W, Lafrenz M, Oesen U, Porst H; East German Hepatitis C Study Group. Outcome in a hepatitis C (genotype 1b) single source outbreak in a Germany &#8211; a 25- year multicenter study. J Hepatol. 2005; 43:590-8.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">22. Geier A, Dietrich CG, Aull K, G\u00fcner-Capraz N, Busch N, Trautwein C, et al. High prevalence of fatigue in chronic hepatitis and hepatitis C based cirrhosis in contrast to non-viral cirrhosis. Z Gastroenterol. 2007; 45-47.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">23. Planas R, Ballester R, \u00c1lvarez MA, Rivera M, Montoliu S, Galeras JA, et al.Natural history of decompensated hepatitis C virus related cirrosis. A study of 200 patients. J Hepatol. 2004; 40:823-30.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">24. Fattovich G, Pantalena M, Zagni I, Realdi G, Schalm SW, Christensen E. Effect of hepatitis B and C virus infections on the natural history of compensated cirrhosis: a cohort study of 297 patients. Am J Gastroenterol. 2002; 97(11):2886-95.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">25. MacKay IR. Autoimmune (lupoid) hepatitis. An entity in the spectrum of chronic active liver disease. J Gastroentrol Hepatol. 1990; 5:352-9.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">26. Muratoti P, Czaja AJ, Muratori L. Genetic distinctions between autoimmune hepatitis in Italy and North America. World J Gastroenterol. 2005; 11:1862-6.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">27. Manns MP, Strassburg CP. Autoimmune hepatitis: Clinical challenges. Gastroenterology. 2001; 120:1507-17.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">28. Trapero-Marug\u00e1n M, Garc\u00eda-Buey L, Moreno-Otero R. Estrategia terap\u00e9utica en la hepatitis autoinmunitaria. Gastroenterol Hepatol. 2006; 29 (Supl 1):43-8.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">29. Montano- Loza AJ, Carpenter HA, Czaja AJ. Improving the end point of corticosteroid therapy in type 1 autoimmune hepatitis to reduce the frequency of relapse. American Journal of Gastroenterology. 2007; 102:1005-12.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">30. Kaplan MM, Gershwin ME. Primary biliary cirrhosis. N Engl J Med, 2005; 353:1261-1273.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">31. Metcalf J and Oliver J. The geoepidemiology of primary biliary cirrosis. Seminars in Liver Disease. 1997; 17:13-22.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">32. Selmi Carlo, Invernizzi Pietro, Zuin Massimo, Podda Mauro, and Gershwin M. Eric. Genetics and Geoepidemiology of Primary Biliary Cirrhosis: Following the Footprints to Disease Etiology. Seminars in Liver Disease. 2005; 25 (3):265-80.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">33. Adam R, McMaster P, O\u2019Grady JG, Castaing D, Klempnauer JL, Jamieson N. Evolution of liver transplantation in Europe: report of the European Liver Transplant Registry. Liver Transpl. 2003; 9:1231-43.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">34. Mart\u00edn-Llah\u00ed M, Guevara M, Gin\u00e8s P. Nuevos tratamientos para la ascitis en la cirrosis hep\u00e1tica. Gastroenterol Hepatol. 2007; 30 (1):42-50.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">35. Torre A, M. Mart\u00edn-Llah\u00ed M, Gin\u00e8s P. Hiponatremia dilucional, ascitis refractaria y s\u00edndrome hepatorrenal: tratamiento actual. Gastroenterol Hepatol. 2004; 27 (Supl 4):26-39.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">36. Fern\u00e1ndez-Esparrach G, Sanchez-Fueyo A, Gin\u00e9s P, Uriz J, Quinto L, Ventura PJ, et al. A prognostic model for predicting survival in cirrhosis with ascites. J Hepatol. 2001; 34:46-52.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">37. Garcia-Tsao G. Spontaneous bacterial peritonitis: a historical perspective.J Hepatol. 2004; 41:522-527.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">38. Tit\u00f3 L, Rimola A, Gin\u00e9s P, Llach J, Arroyo V, Rodes J. Recurrence of spontaneous bacterial peritonitis in cirrhosis. Frequency and predictive factors. Hepatology. 1988; 8:27-31.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">39. Follo A, Llovet JM, Navasa M, Planas R, Forns X, Francitorra A, et al. Renal impairment after spontaneous bacterial peritonitis in cirrhosis: incidence, clinical course, predictive factors and prognosis. Hepatology. 1994; 20:495-501.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">40. Arroyo V, Colmenero J. Ascites and hepatorenal syndrome in cirrhosis: pathophysiological basis of therapy and current management. J Hepatol. 2003; 38:S69-S89.<br \/>\n41. C\u00e1rdenas A, Arroyo V. Fisiopatolog\u00eda y tratamiento de la ascitis y de los trastornos de la funci\u00f3n renal en el <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">paciente cirr\u00f3tico. En: Berenguer J editor. Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda. Tercera Edici\u00f3n, editora Elservier Science. Barcelona; 2002. p. 768-77.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">42. Albillos A, Bosch J, Garc\u00eda JC, Moitinho E, Ruiz L. Hipertensi\u00f3n Portal. En: Berenguer J editor. Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda. Tercera Edici\u00f3n, editora Elselvier Science. Barcelona; 2002. p. 745-55.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">43. Bosch J, Garc\u00eda-Pagan J. Prevention of variceal rebleeding. Lancet. 2003; 361:952-4.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">44. Thabut D and Bernard-Chabert B. Management of acute bleeding from portal hypertension. Best Practice &amp; Research Clinical Gastroenterology. 2007; 21(1):19- 29.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">45. Carbonell N, Pauwels A, Serfaty L. Improved survival after variceal bleeding in patients with cirrhosis over the past two decades. Hepatology. 2004; 40(3): 652-5.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">46. Riggio O and Merli M. Prevention and treatment of hepatic encephalopathy. En: Arroyo V, S\u00e1nchez- Fueyo A, Fern\u00e1ndez- G\u00f3mez J, Forns X, Gin\u00e9s P, Rod\u00e9s J editors. Advances in the Therapy of Liver Diseases. Editora Ars Medica. Barcelona, Espa\u00f1a; 2007: 61-69.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">47. Wright G, Jalan R. Management of hepatic encephalopathy in patients with cirrhosis. Best Practice &amp; Research Clinical Gastroenterology. 2007; 21(1):95-110.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">48. Garc\u00eda-Pag\u00e1n JC, Calleja JL, Ba\u00f1ares R. Enfermedades hep\u00e1ticas. Gastroenterol Hepatol. 2006; 29(Supl 3):99-111.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">49. Bajaj JS, Saeian K, Verber MD, Hoffman RG, Rao SM. Inhibitory control test is a simple rapid and reliable test to detect minimal hepatic encephalopathy. Gastroenterology. 2006; 130 Suppl 2:A-760-62.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">50. Bustamante J, Rimola A, Ventura PJ, Navasa M, Cirera I, Reggiardo V, Rod\u00e9s J. Prognostic significance of hepatic encephalopathy in patients with cirrhosis. J Hepatol. 1999; 30(5):890-5.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">51. Rodr\u00edguez-Roisin R and Krowka MJ. Hepatopulmonary syndrome&#8211;a liverinduced lung vascular disorder. N Engl J Med. 2008;358(22):2378-87.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">52. Kamath P. Portopulmonary hypertension and hepatopulmonary syndrome. J Gastroenterol Hepatol. 2002; 17:S253-S5.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">53. Capocaccia R, Sant M, Berrino F, Simonetti A, Santi V, Trevisani F. Hepatocellular Carcinoma: Trends of Incidence and Survival in Europe and the United States at the End of the 20th Century. Am J Gastroenterol. 2007; 102:1661\u201370.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">54. Perz JF, Armstrong GL, Farrington LA, Hutin YJ, Bell BP. The contributions of hepatitis B virus and hepatitis C virus infections to cirrhosis and primary liver cancer worldwide. J Heptol. 2006; 45:529-38.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">55. Poniachik J, Bernstein DE, Reddy KR, Jeffers LJ, Coelho-Little ME, Civantos F, Schiff ER.The role of laparoscopy in the diagnosis of cirrhosis. Gastrointest Endosc. 1996; 43(6):568-71.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">56. Weickert U, Siegel E, Schilling D, Eickhoff A, Jakobs R, Bohrer MH, Riemann JF. The diagnosis of liver cirrhosis: a comparative evaluation of standard laparoscopy, mini-laparoscopy and histology. Z Gastroenterol. 2005 Jan; 43(1):17-21.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">57. Gil Grande L. La biopsia hep\u00e1tica ciega en la medicina actual. Rev Clin Esp.2003; 203(5):219-20.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">58. Denzer UW, Arnoldy A, Weickert U, Kanzler S, Galle PR, Riemann JR, et al. Prospective randomised comparison of mini-Laparoscopy and percutaneous liver biopsy. Analysis of 1000 examinations. Z Gastroenterol. 2005; 43-48.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">59. Carri\u00f3n JA, Colmenero J, Bataller R, Forns X. Diagn\u00f3stico no invasivo de la fibrosis hep\u00e1tica. Gastroenterol Hepatol. 2007; 30(Supl 1):106-12.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">60. Heidelbaugh JJ, Bruderly M. Cirrhosis and Chronic Liver Failure: Part I. Diagnosis and Evauation. American Family Physician. 2006; 74( 5):556-62.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">61. Fontaine H, Karine Petitprez K, Roudot-Thoraval F and Trinchet JC Guidelines for the diagnosis of uncomplicated cirrhosis. Gastroenterol Clin Biol. 2007; 31:504-509.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">62. Giannini EG, Zaman A, Ceppa P, Mastracci L, Risso D, Testa R. A simple approach to noninvasively identifying significant fibrosis in chronic hepatitis C patients in clinical practice. J Clin Gastroenterol. 2006; 40 (6):521-7.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">63. Poynard T, Bedossa P. Age and platelet count: a simple index for predicting the presence of histological lesions in patients with antibodies to hepatitis C virus. METAVIR and CLINIVIR Cooperative Study Groups. J Viral Hepat. 1997; 4:199-208.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">64. Islam S, Antonsson L, Westin J, Lagging M. Cirrhosis in hepatitis C virusinfected patients can be excluded using an index of standard biochemical serum markers. Scand J Gastroenterol. 2005 Jul; 40(7):867-72.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">65. Imbert-Bismut F, Ratziu V, Pieroni L.. Biochemical markers of liver fibrosis on patients with hepatitis C virus infection: a prospective study. Lancet. 2001; 357:1069\u201375.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">66. Myers RP, Tainturier M-H, Ratziu V. Prediction of liver histological lesions with biochemical markers in patients with chronic hepatitis B. J Hepatol. 2003; 39:222-30.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">67. Forns X, Ampurdanes S, Llovet JM. Identification of chronic hepatitis C patients without hepatic fibrosis by a simple predictive model. Hepatology. 2002; 36:986-92.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">68. Mukherjee S, Sorrell MF. Noninvasive Tests for Liver Fibrosis.Seminars in Liver Disease. 2006; 26 (4): 337-46.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">69. Nyblom H, Berggren U, Balldin J, Olsson R.. High AST\/ALT ratio may indicate advanced alcoholic liver disease rather than heavy drinking. Alcohol Alcohol. 2004 Jul-Aug; 39(4):336-9.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">70. P\u00e9rez A. Ecograf\u00eda e h\u00edgado. SEMERGEN 2003; 29 (2):78\u201397. 71- Murakami T, Mochizuki K, Nakamura H. Imaging Evaluation of the Cirrhotic Liver. Seminars in Liver Disease. 2001; 21(2):213:224.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">71. Murakami T, Mochizuki K , Nakamura H. Imaging Evaluation of the Cirrhotic Liver. Seminars in Liver Disease. 2001; 21(2):213:224.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">72. Ziol M, Handra-Luca A, Kettaneh A, Christidis C, Mal F, Kazemi F, et al. Noninvasive assessment of liver fibrosis by measurement of stiffness in patients with chronic hepatitis C. Hepatology. 2005; 41:48-54.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">73. De Franchis R. Evaluation and follow-up of patients with cirrhosis and oesophageal varices. J Hepatol. 2003; 38:361-363.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">74. Garc\u00eda Pag\u00e1n JC. Diagn\u00f3stico actual de la hipertensi\u00f3n portal. Gastroenterol Hepatol. 2007; 30(Supl 1):1-6.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">75. Bosch J, Garcia-Pag\u00e1n JC, Berzigotti A, , Abraldes JG. Measurement of Portal Pressure and Its Role in the Management of Chronic Liver Disease. Seminars in Liver Disease. 2006; 26(4) 2006:349-362.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">76. Merkel C, Bolognesi M, Sacerdoti D, Bombonato G, Bellini B, Bighin R, et al. The hemodynamic response to medical treatment of portal hypertension as a predictor of clinical effectiveness in the primary prophylaxis of variceal bleeding in cirrhosis. Hepatology. 2000; 32:930-4.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">77. Turnes J, Garc\u00eda-Pag\u00e1n JC, Abraldes JG, Hern\u00e1ndez-Guerra M, Dell\u2019Era A, Bosch J. Pharmacological reduction of portal pressure and long-term risk of first variceal bleeding in patients with cirrhosis. Am J Gastroenterol. 2006; 101:506-12.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">78. Division of Epidemiological Surveillance and Health Situation and Trend Assessment Global Estimates for Health Situation: Assessment and Project\u20141990. Geneva: World Health Organization; 1990.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">79. Manos MM, Leyden WA, Murphy RC, Terrault NA, Bel BP. Limitations of Conventionally Derived Chronic Liver Disease Mortality Rates: Results of a Comprehensive Assessment. Hepatology. 2008; 47:1150-57.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">80. Savolainen VT, Penttila A, Karhunen PJ. Delayed increases in liver cirrhosis mortality and frequency of alcoholic liver cirrhosis following an increment and redistribution of alcohol consumption in Finland: evidence from mortality statistics and autopsy survey covering 8533 cases in 1968\u20131988. Alcohol Clin Exp Res. 1992; 16:661\u201364.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">81. M\u00e9ndez- S\u00e1nchez N, Almeda- Vald\u00e9s P, Uribe M. Alcoholic liver disease. An update. Annals of Hepatology. 2005; 4(1):32-42.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">82. Korean National Statistical Office. Annual Report on the Causes of Death Statistics. Seoul 1999:25-7.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">83. Lee DH, Kim JH, Nam JJ, Kim HR, Shin HR. Epidemiological findings of hepatitis B infection based on 1998 National Health and Nutrition Survey in Korea. J Korean Med Sci. 2002; 17:457-62.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">84. Direcci\u00f3n Nacional de Estad\u00edstica. Anuario Estad\u00edstico de Salud de Cuba, 2007, [p\u00e1gina en Internet] 2008 [consultado junio 27, 202012]. Disponible en: http:\/\/www.sld.cu\/sitios\/dne\/<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">85. Nelson D, Rustgi V, Balan V, Sulkowski M, Lambiaise L, Dickson R. Week 12 and beyond antiviral activity of higher doses of albuferon combined with ribavirin in non-responders to prior interferon based therapy for chronic hepatitis C infection Gastroenterology. 2006; 130 Suppl 2:A-754.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">86. Afdhal N, Jacobsen I, Brown R, Freilich B, Santoro J, Griffel L, et al. The effects of liver fibrosis and cirrhosis on SVR in 4913 patients with hepatitis C: Results from the WinC trial. Gastroenterology. 2006; 130 (Suppl 2:A):771.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">87. Prieto M, Aguilera V, Berenguer M, Rub\u00edn A, Benlloch S y Aguas M. Actualizaci\u00f3n del trasplante hep\u00e1tico en la hepatitis C cr\u00f3nica. Gastroenterol Hepatol. 2007; 30(Supl 1):62-9.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">88. Samada M, Hern\u00e1ndez JC, Gonz\u00e1lez L, Ramos L. Aspectos espec\u00edficos relacionados con el trasplante hep\u00e1tico en las hepatopat\u00edas por virus C. Rev Cub Med Mil [Revista en Internet] 2005 Jun.[citado03 de julio de 2012]; 34(2). Disponible en: http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script= sci_arttext&amp;pid=S0138- 65572005000200009&amp;lng=es&amp;nrm=iso<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">89. Ripoll C, Ba\u00f1ares R, Rinc\u00f3n D, Catalina MV, Lo Iacono O, Salcedo M, et al. Influence of hepatic venous pressure gradient on the prediction of survival of patients with cirrhosis in the MELD Era. Hepatology. 2005; 42:793-801.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">90. Wang YW; Yang YY; Lin HC; Lee PC; Hou MC; Lee FY et al. Model for endstage liver disease score to serum sodium ratio index as a prognostic predictor and its correlation with portal pressure in patients with liver cirrhosis. Liver Int. 2007 May; Vol. 27 (4):498-506.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">91. Heuman D, Habib A, Gilles H, Fisher RA, Mihas AA. Importance of ascites abd hyponatremia as predictors of pre-transplant survival in the MELD era: results of a two-year prospective validation in cirrhotic veterans. Gastroenterology. 2006; 130 Suppl 2:A-761.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">92. Stewart CA, Malinchoc M, Kim WR, Kamath PS. Hepatic encephalopathy as a predictor of survival in patients with end-stage liver disease. Liver Transpl. 2007; 13 (10):1366-71.p:\/\/www.sld.cu\/sitios\/dne\/<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">93. Christensen E. Prognostic models in chronic liver disease: validity, usefulness and future role. J Hepatology. 1997;26:1414-24.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">94. Orlandi F, Christensen E. A consensus conference on prognostic studies in Hepatology. J Hepatol. 1999;30:171-2.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">95. Durand F, Valla D. Assessment of the prognosis of cirrhosis: Child-Pugh versus MELD. Journal of Hepatology 2005; 42:S100-S107.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">96. Mishra P, Desai N, Alexander J, Singh DP , Sawant P. Applicability of MELD as a short-term prognostic indicator in patients with chronic liver disease: An Indian experience. Journal of Gastroenterol and Hepatol. 2007; 22:1232-35.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">97. Said A, Williams J, Holden J, Remington P, Gangnon R, Musat A, Lucey MR. Model for end stage liver disease score predicts mortality across a broad spectrum of liver disease. J Hepatol. 2004; 40:897\u2013903.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">98. Vargas V y Ortiz M. Modelos pron\u00f3sticos en la cirrosis hep\u00e1tica. El modelo MELD. Gastroeterol Hepatol. 2003; 26(4):257-9.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">99. Declaraci\u00f3n de Helsinki de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Mundial. Principios \u00e9ticos para las investigaciones m\u00e9dicas en seres humanos. [P\u00e1gina en Internet] 2004 [citado 8 de Julio de 2008]; disponible en: www.wma.net\/s\/policy\/b3.htm<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">100. C\u00e1rdenas A, Gin\u00e9s P. Management of complications of cirrhosis in patients awaiting liver transplantation. Journal of Hepatology. 2005; 42:S124-S133.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">101. Samada Suarez M. Factores pron\u00f3sticos de supervivencia en pacientes con cirrosis hep\u00e1tica evaluados para trasplante hep\u00e1tico. Tesis para optar por el Grado Cient\u00edfico de Doctor en Ciencias. Ciudad de La Habana. 2008.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">102. Benvegn\u00fa L, Gios M, Boccato S, Alberti A. Natural history of compensated viral cirrosis: a prospective study on the incidente and hierarchy of mayor complications. Gut. 2004; 53:744-49.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">103. Torres JR, Iglesias M, Turr\u00f3 C. Consumo de alcohol y riesgo de alcoholismo. Rev Cub Med Mil [Revista en Internet] 2000 Ago. [citado 30 de junio de 2012]; 29(2):103-108. Disponible en: http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0138-65572000000200005&amp;lng=es&amp;nrm=iso<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">104. Bellentani S, Saccoccio G, Costa G, Tiribelli C, Manenti F, Sodde M, et al. Drinking habits as cofactors of risk for alcohol induced liver damage. The Dionysos Study Group. Gut. 1997;41(6):845-50.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">105. Allamani A, Voller F, Kubicka L, Bloomfield K. Drinking Cultures and the Position of Women in Nine European Countries. Subst Abus. 2000;21(4):231-247.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">106. Schenker S. Medical consequences of alcohol abuse: is gender a factor? Alcohol Clin Exp Res. 1997; 21:179\u201381<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">107. Murac\u00e9n I, Mart\u00ednez A, Aguilar JM, Gonz\u00e1lez MR. Pesquisaje de Alcoholismo en un \u00c1rea de Salud. Rev Cubana Med Gen Integr [Revista en Internet] 2001 Feb. [citado 30 de junio de 2012]; 17(1): 62-67. Disponible en: http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252001000100009&amp;lng=es&amp;nrm=iso<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">108. Rodr\u00edguez O, Baldo R, Cardoso S. Consumo de alcohol: Alcoholismo y rasgos psicol\u00f3gicos de la personalidad. Rev Cubana Med Gen Integr [Revista en la Internet] 2000 Jun. [citado 30 de junio de 2012]; 16(3): 255-259. Disponible en: ttp:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252000000300007&amp;lng=es&amp;nrm=iso<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">109. Hoeksema S. Gender differences in risk factors and consequences for alcohol use and problems. Clin Psych Rev. 2004; 24:981-1010.105.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">110. Wiesner RH, Edwards E, Freeman R, Harper A, Kim R, Kamath P, et al. Model for end-stage liver disease (MELD) and allocation of donor livers. Gastroenterology.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">111. Kim YS, Um SH, Ryu HS, Lee JB, Lee JW, Dong Kyu Park DK, et al. The Prognosis of Liver Cirrhosis in Recent Years in Korea. J Korean Med Sci. 2003; 18: 833-41.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">112. Degre D, Bourgeois N, Boon N, Le Moine O, Louis H, V. Donckier V, El Nakadi I, et al. Aminopyrine breath test compared to the MELD and Child-Pugh scores for predicting mortality among cirrhotic patients awaiting liver transplantation. Transplant Int. 2004; 17:31-8.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">113. Londo\u00f1o MC, C\u00e1rdenas A, Guevara M, Llorenc\u00b8 Quint\u00f3 L, de las Heras D, Navasa M, et al. MELD score and serum sodium in the prediction of survival of patients with cirrhosis awaiting liver transplantation. Gut. 2007; 56:1283\u201390.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">114. Samada M, Hern\u00e1ndez JC, Ramos L, Barroso L, Roque A. Estudio cl\u00ednico y epidemiol\u00f3gico de pacientes con cirrosis por virus B y C evaluados por grupo de trasplante hep\u00e1tico del CIMEQ. Actualizaciones en Trasplante 2006, ed. Hospitales Universitarios Virgen del Roc\u00edo, Sevilla, 2007: 476-80.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">115. Schrier RW, Arroyo V, Bernardi M, Epstein M, Henriksen JH, Rodes J. Peripheral arterial vasodilation hypothesis: a proposal for the initiation of renal sodium and water retention in cirrhosis. Hepatology 1988; 8:1151\u20137.<br \/>\n116. Planas R, Montoliu S, Balleste B, Rivera M, Miquel M, Masnou H, et al. Natural history of patients hospitalized for management of cirrhotic ascites. Clin Gastroenterol Hepatol 2006; 4:1385\u201394.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">117. Butterworth RF. Complications of cirrhosis Hepatic encephalopaty. J Hepatol 2000; 32 (supp 1): 171-180.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">118. Child CG, Turcotte JG. Surgery and portal hypertension. En: Child CG, editor. The liver and portal hypertension. Philadelphia: W. B. Saunders Co., 1964. P.50<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">119. Lebroc Perez D, Reina Alfonso BD, Camacho Assef JA, Mass\u00edp Ram\u00edrez M. Caracterizacion cl\u00ednica de los pacientes con cirrosis hep\u00e1tica en el Hospital Provincial Docente \u201cDr. Antonio Luaces Iraola\u201d. MEDICIEGO 2011; 17(2).<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">120. Calzadilla Bertot L, Vilar G\u00f3mez E, Lincheta Enriquez L. Modelos pron\u00f3sticos para la cirrosis hep\u00e1tica. Revista Cubana de Medicina 2011; 50(2): 190-201. http:\/\/scielo.sld.cu.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">121. Orlandi F, Christensen E. A consensus conference on prognostic studies in Hepatology. J Hepatol. 1999;30:171-2.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">122. Malinchoc M, Kamath PS, Gordon FD, Peine CJ, Rank J, Ter-Borg PL. A model to predict poor survival in patients undergoing transjugular intrahepatic portosystemic shunts. Hepatology. 2000;31:864.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">123. Navasa M. Consenso sobre peritonitis bacteriana espontanea en la cirrosis hep\u00e1tica: diagn\u00f3stico, tratamiento y profilaxis. Gastroenterol Hepatol 2001; 24:37 \u2013 46.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">124. Cheong HS, Kang CI, Lee JA, Moon SY. Clinical significance and outcome of nosocomial acquisition of spontaneous bacterial peritonitis in patients with liver cirrhosis. Clinical Infectious Diseases 2009; 48:1230\u20136.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica RESUMEN Se realiz\u00f3 un estudio de cohorte retrospectivo de los factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de los pacientes con Cirrosis Hep\u00e1tica egresados del servicio de Medicina Interna del Hospital Provincial \u201cSaturnino Lora\u201d de la Ciudad H\u00e9roe de Santiago de Cuba, en el &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.revista-portalesmedicos.com\/revista-medica\/mortalidad-pacientes-cirrosis-hepatica\/#more-8507\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Factores pron\u00f3sticos asociados a la mortalidad de pacientes enfermos de Cirrosis Hep\u00e1tica\">Leer 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