Autora principal: María Salinas Bariain
Vol. XXI; nº 2; 26
REVISIÓN
El impacto del acompañamiento continuo de la matrona en los resultados del parto
The Impact of Continuous Midwife Support on Birth Outcomes
María Salinas Bariain
Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 02 – Segunda quincena de Enero de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 2; 26 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0026 – Cómo citar este artículo
Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias
Resumen
Introducción
El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto ha sido ampliamente reconocido como una estrategia efectiva para mejorar la experiencia de parto de la mujer, así como diversos resultados clínicos. En este contexto, la figura de la matrona cobra un papel fundamental no solo como profesional sanitaria, sino también como acompañante emocional, informativa y física de la mujer gestante.
Objetivo
Analizar el impacto del acompañamiento continuo de la matrona durante el trabajo de parto sobre los resultados maternos y neonatales, a través de una revisión de la literatura científica actual.
Metodología
Se realizó una revisión bibliográfica consultando bases de datos científicas como PubMed, Scopus, CINAHL y SciELO. Se priorizaron ensayos clínicos aleatorizados (ECA), revisiones sistemáticas y metaanálisis.
Resultados
La evidencia recopilada muestra de forma consistente que el acompañamiento continuo de la matrona está asociado con una reducción en la duración del trabajo de parto, especialmente en la fase activa, así como con un menor uso de analgesia epidural y una disminución en las tasas de partos instrumentales y cesáreas.
Conclusiones
Desde la práctica clínica, se recomienda promover modelos de atención que garanticen la presencia continua de la matrona, especialmente en contextos hospitalarios, como estrategia para mejorar la calidad y humanización de la atención al parto.
Palabras clave
Trabajo de parto; Atención del parto; Matronas; Resultados perinatales; Atención centrada en la persona
Abstract
Introduction
Continuous support during labor has been widely recognized as an effective strategy to improve women’s childbirth experiences, as well as various clinical outcomes. In this context, the role of the midwife is fundamental not only as a healthcare professional but also as an emotional, informational, and physical support for the pregnant woman.
Objective
To analyze the impact of continuous midwife support during labor on maternal and neonatal outcomes through a review of the current scientific literature.
Methodology
A literature review was conducted using scientific databases such as PubMed, Scopus, CINAHL, and SciELO. Randomized controlled trials (RCTs), systematic reviews, and meta-analyses were prioritized.
Results
The collected evidence consistently shows that continuous midwife support is associated with a reduction in the duration of labor, particularly during the active phase, as well as with a lower use of epidural analgesia and decreased rates of instrumental deliveries and cesarean sections.
Conclusions
From a clinical practice perspective, it is recommended to promote models of care that ensure the continuous presence of the midwife, especially in hospital settings, as a strategy to improve the quality and humanization of childbirth care.
Keywords
Labor, Obstetric; Delivery, Obstetric; Midwifery; Perinatal Outcomes; Patient-Centered Care
Introducción
El proceso del parto representa uno de los eventos más significativos y transformadores en la vida de una mujer, tanto desde el punto de vista biológico como emocional, psicológico y social. Se trata de una experiencia única que conlleva una profunda conexión entre el cuerpo, la mente y el entorno, marcando el inicio de una nueva etapa vital y, en muchos casos, el nacimiento del rol materno. Tradicionalmente, el parto ha sido concebido como un fenómeno fisiológico natural que implica una compleja interacción de cambios anatómicos, hormonales, neurológicos y conductuales. Sin embargo, más allá de los aspectos clínicos, el parto constituye también un evento cargado de significados culturales, afectivos y simbólicos, que requiere de un entorno seguro, respetuoso y humanizado para desarrollarse de manera saludable.
En este contexto, la calidad del acompañamiento que recibe la mujer durante el trabajo de parto se configura como un determinante crucial no solo para los resultados clínicos del binomio madre-recién nacido, sino también para la vivencia subjetiva del parto. Diversos estudios y organismos internacionales han reconocido que el parto no debe limitarse a un acto médico-intervencionista, sino que debe ser entendido como una experiencia profundamente humana, donde el apoyo emocional, la contención continua y la comunicación efectiva tienen un impacto directo en la evolución del proceso fisiológico y en la satisfacción de la mujer con la atención recibida.
A lo largo de las últimas décadas, un amplio cuerpo de evidencia científica ha demostrado que el acompañamiento continuo durante el trabajo de parto, especialmente cuando es brindado por profesionales formados en la atención obstétrica fisiológica como las matronas, se asocia con una mejora significativa en los resultados perinatales. Entre los beneficios más documentados se intervención basada en la evidencia, encuentran la reducción de la duración del trabajo de parto, la disminución de intervenciones médicas innecesarias (como el uso de oxitocina sintética, analgesia epidural, partos instrumentales y cesáreas), mejores condiciones neonatales al nacimiento y una mayor satisfacción materna. Estos efectos positivos se potencian cuando el acompañamiento no solo es técnico, sino también emocional y personalizado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en sus directrices para una experiencia de parto positiva (2018), ha enfatizado la importancia de la presencia continua de un acompañante capacitado durante el trabajo de parto como una que contribuye de manera directa a mejorar la calidad y la seguridad de la atención intraparto, además de promover prácticas centradas en la mujer y respetuosas de sus derechos y decisiones.
En este marco, la figura de la matrona adquiere un papel central. Gracias a su formación integral, basada en el conocimiento científico, la promoción de la fisiología y la atención centrada en la mujer, la matrona se constituye como la profesional más cualificada para ofrecer una atención continua, respetuosa y empática durante el proceso de parto. Su presencia garantiza no solo la vigilancia clínica del bienestar materno-fetal, sino también un acompañamiento emocional constante, que contribuye a generar un entorno de confianza, reducir el miedo, reforzar el empoderamiento de la mujer y facilitar la toma de decisiones informadas.
El acompañamiento continuo de la matrona favorece un entorno en el que la mujer puede sentirse segura, escuchada, protagonista de su proceso y sostenida tanto a nivel físico como afectivo. Este tipo de atención responde a un modelo de cuidados humanizados e integrales, en contraposición al modelo fragmentado, intervencionista y a menudo despersonalizado que aún persiste en muchas instituciones sanitarias. Es importante destacar que esta atención no solo beneficia a la mujer, sino también al recién nacido y al personal de salud, al reducir complicaciones, mejorar los indicadores clínicos y promover una cultura de parto respetado.
No obstante, a pesar de la contundencia de la evidencia científica y de las recomendaciones internacionales, en muchos contextos todavía se observan barreras estructurales, organizativas, culturales e institucionales que dificultan la implementación sistemática del acompañamiento continuo por parte de matronas durante el trabajo de parto. Entre estas barreras se encuentran la escasez de recursos humanos, la falta de formación en modelos de atención centrados en la mujer, la sobrecarga asistencial, la medicalización rutinaria del parto, y las dinámicas jerárquicas dentro del equipo de salud que limitan la autonomía profesional de la matrona.
Por tanto, resulta urgente reflexionar sobre la importancia de garantizar un acompañamiento profesional continuo y de calidad durante el trabajo de parto, reconociendo el valor insustituible de la matrona como agente clave en la promoción de partos seguros, fisiológicos, respetuosos y empoderadores. Esta revisión bibliográfica se propone analizar en profundidad la evidencia disponible sobre el impacto del acompañamiento continuo proporcionado por matronas en los resultados del parto, con el fin de sustentar la necesidad de incorporar este modelo de atención en las políticas sanitarias y en la práctica clínica diaria.
Objetivo
El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar el impacto del acompañamiento continuo proporcionado por matronas durante el trabajo de parto sobre diversos resultados clínicos y experienciales, tanto en la madre como en el neonato, identificando los principales beneficios asociados y destacando la relevancia de incorporar este enfoque en los modelos de atención obstétrica.
Metodología
Para la elaboración de esta revisión, se llevó a cabo una revisión bibliográfica, con un enfoque mixto que combinó tanto elementos cualitativos como cuantitativos, con el objetivo de integrar de forma comprensiva la evidencia disponible relacionada con el impacto del acompañamiento continuo de la matrona en los resultados del parto. Este tipo de revisión fue seleccionada por su idoneidad para abordar preguntas complejas, contextualizar hallazgos desde una perspectiva profesional y generar una visión crítica y reflexiva de la literatura científica actual.
La estrategia de búsqueda se diseñó cuidadosamente para asegurar la inclusión de estudios relevantes, actualizados y metodológicamente sólidos. Se consultaron las siguientes bases de datos científicas de amplia cobertura y reconocimiento internacional: PubMed, Scopus, CINAHL (Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature), ScienceDirect y SciELO (Scientific Electronic Library Online). Estas plataformas fueron seleccionadas por su pertinencia en el ámbito de la salud, la obstetricia, la enfermería y las ciencias sociales aplicadas a la salud materna y neonatal.
La búsqueda bibliográfica se realizó considerando un rango temporal comprendido entre enero de 2015 y agosto de 2025, con el propósito de incorporar investigaciones contemporáneas que reflejaran los avances recientes en la práctica clínica obstétrica y las recomendaciones internacionales más actuales. Se utilizaron términos de búsqueda combinados mediante operadores booleanos, incluyendo las siguientes palabras clave en español e inglés: matrona, acompañamiento continuo, trabajo de parto, parto respetado, resultados perinatales, continuous support, midwife, labour, birth outcomes, respectful maternity care, entre otros.
Se aplicaron criterios de inclusión rigurosos con el fin de seleccionar únicamente aquellos estudios que cumplieran con los siguientes requisitos:
Publicaciones disponibles en idioma español o inglés, con acceso completo al texto para facilitar un análisis detallado.
Estudios centrados en mujeres embarazadas de bajo riesgo, a fin de mantener la homogeneidad de la población analizada y asegurar la aplicabilidad de los hallazgos a contextos donde el parto fisiológico es la norma.
Investigaciones en las que el acompañamiento continuo durante el trabajo de parto haya sido proporcionado específicamente por matronas o, en su defecto, por profesionales con formación equivalente en atención obstétrica centrada en la fisiología y el respeto por el proceso natural del parto.
Se incluyeron diferentes tipologías de estudios que ofrecieran solidez metodológica, tales como ensayos clínicos aleatorizados (ECA), revisiones sistemáticas, metaanálisis, así como estudios observacionales comparativos con adecuada descripción metodológica y muestra representativa.
Los estudios seleccionados debían evaluar, de manera directa o indirecta, resultados relacionados con la atención del parto, tales como el tipo de parto (vaginal, instrumentado o cesárea), la duración del trabajo de parto, el uso de analgesia (especialmente epidural), la satisfacción materna, así como indicadores neonatales, entre ellos la puntuación de Apgar al minuto y a los cinco minutos, el ingreso en unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), y la percepción del acompañamiento por parte de la mujer.
Una vez recopilada la bibliografía relevante, se procedió a la extracción y análisis de los datos mediante la construcción de una matriz de evidencia. En ella se registraron variables como el nombre de los autores, año de publicación, país de origen del estudio, diseño metodológico, población estudiada, tipo de intervención, resultados principales y conclusiones. Esta matriz permitió organizar y comparar de forma sistemática los hallazgos, facilitando la síntesis narrativa posterior.
Con el fin de valorar la calidad metodológica de los estudios incluidos, se utilizaron herramientas validadas internacionalmente: la escala de Jadad, utilizada para evaluar la calidad de los ensayos clínicos aleatorizados, considerando aspectos como la aleatorización, el enmascaramiento y la descripción de pérdidas; y el instrumento AMSTAR (A Measurement Tool to Assess Systematic Reviews), aplicado a revisiones sistemáticas y metaanálisis, evaluando dimensiones como la exhaustividad de la búsqueda, la calidad de los estudios incluidos, y la adecuación de las conclusiones.
Durante todo el proceso, se mantuvo una actitud crítica y reflexiva, propia del ejercicio profesional de la matronería basada en la evidencia, reconociendo la importancia de integrar no solo los datos cuantitativos, sino también las del acompañamiento continuo, tal como se refleja en los modelos de atención centrados en la mujer.
Esta metodología permitió no solo describir los efectos clínicos del acompañamiento continuo, sino también analizar cómo y por qué este tipo de apoyo, cuando es proporcionado por una matrona, transforma la experiencia de parto, ofreciendo una visión más completa y humanizada de la atención obstétrica.
Resultados
La evidencia científica revisada de forma sistemática en esta investigación respalda de manera sólida y consistente los efectos positivos del acompañamiento continuo de la matrona durante el trabajo de parto, tanto en los resultados clínicos como en los emocionales, experienciales y psicológicos de la mujer y su recién nacido. Los estudios incluidos, de diversa naturaleza metodológica ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas, metaanálisis y estudios observacionales, coinciden en señalar que la presencia constante de una matrona capacitada a lo largo del proceso del parto se asocia con una mejora significativa en múltiples indicadores de salud perinatal, así como en la percepción general de la calidad de la atención recibida.
Uno de los hallazgos más reiterados en la literatura es la reducción en la duración del trabajo de parto, especialmente en la fase activa, cuando las mujeres cuentan con el acompañamiento constante de una matrona. Esta reducción puede oscilar, según el estudio y la población analizada, entre 60 y 120 minutos en promedio, lo cual no solo tiene beneficios clínicos directos, sino que también impacta en la reducción del agotamiento materno, la menor necesidad de intervenciones para acelerar el parto y un menor riesgo de complicaciones derivadas de un trabajo de parto prolongado.
La explicación de este fenómeno se encuentra en la influencia directa que tiene el apoyo emocional, físico y psicológico en la fisiología del parto. La presencia de una matrona genera un entorno de confianza y seguridad que favorece la liberación natural de oxitocina endógena, la hormona responsable de las contracciones uterinas efectivas, lo cual potencia un progreso más fluido y fisiológico del trabajo de parto.
El acompañamiento continuo también está vinculado con un menor uso de analgesia farmacológica, particularmente la analgesia epidural. Estudios incluidos en esta revisión informan reducciones estadísticamente significativas en la solicitud de epidural en mujeres que han sido acompañadas de forma constante por matronas, comparadas con aquellas que recibieron una atención más fragmentada o intermitente.
Este efecto se explica por diversos factores. La matrona no solo ofrece técnicas de manejo no farmacológico del dolor (como masajes, movimiento libre, uso del agua, control de la respiración o aromaterapia), sino que también proporciona apoyo emocional y validación continua, lo cual disminuye la percepción subjetiva del dolor, aumentando la tolerancia al mismo y reforzando el sentimiento de autonomía de la mujer sobre su cuerpo.
La literatura revisada muestra de manera reiterada una disminución en la tasa de partos instrumentales (uso de fórceps o ventosa) y, de forma aún más relevante, una reducción significativa en la tasa de cesáreas. En particular, estudios como el metaanálisis de la Cochrane realizado por Bohren et al. (2017) concluyen que las mujeres que reciben apoyo continuo durante el parto tienen hasta un 25% más de probabilidades de tener un parto vaginal espontáneo y un 30% menos de probabilidades de requerir una cesárea, en comparación con aquellas que no reciben este tipo de acompañamiento.
Este efecto es especialmente importante desde la perspectiva de salud pública, dado que la reducción de cesáreas innecesarias representa un objetivo prioritario para los sistemas sanitarios a nivel global, por su asociación con mayores riesgos maternos y neonatales, recuperación postparto más prolongada y mayores costes sanitarios.
Los beneficios del acompañamiento continuo por parte de la matrona también se extienden al recién nacido. Múltiples estudios revisados destacan que los neonatos nacidos de mujeres que han recibido acompañamiento constante presentan mejores puntuaciones de Apgar tanto al minuto como a los cinco minutos, indicando una mejor adaptación a la vida extrauterina. Además, se reportan tasas más bajas de ingreso en unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), lo que sugiere una disminución en la aparición de complicaciones neonatales.
Estas mejoras en los resultados neonatales pueden atribuirse, al menos en parte, a la reducción de intervenciones obstétricas y a un parto más fisiológico y respetado, lo cual favorece una transición más suave del feto al entorno extrauterino. También se relacionan con una menor exposición a la analgesia farmacológica y a procedimientos quirúrgicos, que pueden afectar indirectamente al neonato.
Uno de los efectos más destacados del acompañamiento continuo es el aumento significativo de la satisfacción materna con la experiencia del parto. Las mujeres que cuentan con una matrona de forma constante durante el trabajo de parto reportan sentirse más empoderadas, más seguras, mejor informadas y respetadas. La atención personalizada que brinda la matrona, basada en el respeto a los tiempos y decisiones de la mujer, favorece un entorno emocional positivo que repercute directamente en la vivencia subjetiva del parto.
Este tipo de acompañamiento, además, fortalece el sentimiento de autonomía y protagonismo, reduciendo el riesgo de experiencias traumáticas o de insatisfacción con la atención recibida. El rol de la matrona como facilitadora de un entorno íntimo, empático y seguro es clave para la creación de memorias positivas del parto, lo cual se ha asociado a un mejor inicio de la lactancia, mayor vínculo con el recién nacido y menor incidencia de trastornos emocionales en el puerperio.
La revisión también destaca importantes beneficios en el plano psicológico. El acompañamiento continuo de la matrona se ha relacionado con una disminución significativa de los niveles de ansiedad, miedo y estrés durante el trabajo de parto. La presencia constante de una figura profesional empática y confiable actúa como un factor modulador del sistema nervioso autónomo, favoreciendo un estado de relajación y control emocional que facilita el desarrollo fisiológico del parto.
Asimismo, se ha observado que las mujeres que reciben este tipo de apoyo presentan menor riesgo de trastornos emocionales en el postparto, incluyendo síntomas depresivos, estrés postraumático relacionado con el parto y dificultades en el vínculo madre-recién nacido. Esto refuerza la importancia de contemplar el acompañamiento continuo como una estrategia integral de salud mental materna, más allá de sus beneficios físicos y clínicos.
En conjunto, los resultados de esta revisión ponen en evidencia que el acompañamiento continuo de la matrona no es simplemente un componente accesorio de la atención obstétrica, sino un elemento esencial para la mejora de los resultados clínicos, emocionales y psicológicos del parto. Su implementación sistemática en todos los entornos de atención al parto debería considerarse una prioridad en políticas sanitarias orientadas hacia una atención más segura, humanizada y centrada en la mujer.
Conclusiones
Los hallazgos derivados de esta revisión bibliográfica evidencian de manera clara, consistente y respaldada por una sólida base científica que el acompañamiento continuo por parte de la matrona durante el trabajo de parto constituye una intervención de alto impacto en la atención obstétrica, con efectos positivos significativos en los resultados tanto maternos como neonatales.
Desde una perspectiva integral, el acompañamiento continuo no solo optimiza los resultados clínicos, como la reducción en la duración del trabajo de parto, el descenso en la necesidad de intervenciones médicas (incluyendo el uso de analgesia epidural, partos instrumentales y cesáreas), y la mejora en los indicadores neonatales (como puntuación de Apgar y menor ingreso en UCIN), sino que también actúa como un potente facilitador del bienestar emocional, psicológico y experiencial de la mujer durante uno de los momentos más significativos de su vida.
En un contexto donde la atención obstétrica moderna enfrenta desafíos como la medicalización excesiva, la despersonalización de los cuidados, y una preocupante incidencia de experiencias traumáticas relacionadas con el parto, el modelo de atención basado en la presencia continua de la matrona emerge como una estrategia eficaz, segura y centrada en la mujer. Este tipo de acompañamiento favorece una atención más respetuosa, empática y basada en la evidencia, promoviendo la autonomía de la mujer, la toma de decisiones informadas y el fortalecimiento de su rol activo durante el proceso de parto.
Asimismo, se ha comprobado que el acompañamiento continuo contribuye a reducir la ansiedad, el miedo y la percepción de dolor, elementos que inciden directamente en la fisiología del parto y en la percepción posterior de la experiencia. La matrona, en su rol de profesional especializada, posee no solo las competencias clínicas necesarias, sino también las herramientas comunicacionales, humanas y éticas para generar un entorno seguro, íntimo y respetuoso que favorece el proceso natural del parto y dignifica la experiencia de la mujer.
Desde la perspectiva del recurso humano en salud, se reafirma que la matrona no es únicamente una proveedora de cuidados clínicos, sino una figura clave en la humanización del parto, la prevención de intervenciones innecesarias, y la promoción de modelos de atención basados en la continuidad de los cuidados. Por tanto, su presencia constante durante el trabajo de parto debe dejar de ser vista como una opción o un privilegio, para convertirse en un estándar mínimo de calidad asistencial, especialmente en entornos hospitalarios donde predominan modelos fragmentados y tecnocéntricos.
En consecuencia, desde la práctica clínica y la planificación sanitaria, se recomienda de forma enfática la implementación, fortalecimiento y sostenibilidad de modelos de atención que garanticen el acompañamiento continuo de la matrona durante el trabajo de parto, reconociendo esta práctica como una medida costo-efectiva, basada en la mejor evidencia disponible y alineada con las recomendaciones internacionales, como las emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, se hace un llamado a los responsables de políticas públicas, gestores de salud y formadores de profesionales para que se generen las condiciones estructurales, formativas y organizativas que permitan incorporar de manera sistemática este modelo de atención centrado en la mujer, asegurando un número adecuado de matronas por turno, fortaleciendo su autonomía profesional, y promoviendo una cultura institucional que valore el acompañamiento continuo como una herramienta esencial para garantizar la calidad, seguridad, equidad y humanización del parto.
En definitiva, el acompañamiento continuo por parte de la matrona no solo mejora los resultados del parto desde un punto de vista clínico, sino que transforma profundamente la vivencia de la mujer, contribuyendo al desarrollo de maternidades más conscientes, empoderadas y emocionalmente saludables. Su incorporación plena en los sistemas de atención al parto debe entenderse no como una elección individual, sino como un derecho fundamental de toda mujer a recibir una atención digna, respetuosa y basada en la mejor evidencia disponible.
Bibliografía
- Uribe TC, Contreras MA, Bravo VP, Villarroel del Pino L, Abarzúa CF. Comprehensive childbirth care model: concept of integrality based on quality and safety. Rev Chil Obstet Ginecol [Internet]. 2018 Jun;83(3):266–276. doi:10.4067/S0717-75262018000300266.
- Bohren MA, Hofmeyr GJ, Sakala C, Fukuzawa RK, Cuthbert A. Continuous support for women during childbirth. Cochrane Database Syst Rev. 2017;(7):CD003766. doi:10.1002/14651858.CD003766.pub6.
- Akbarzadeh M, Masoudi Z, Zare N, Kasraeian M. Comparison of the effects of maternal supportive care and acupressure (BL32 acupoint) on labor length and infant Apgar score. Glob J Health Sci. 2015;8(2):236–244. doi:10.5539/gjhs.v8n2p236.
- Masoudi Z, Akbarzadeh M, Vaziri F, Zare N, Ramzi M. Effects of decreasing maternal anxiety on fetal oxygenation and nucleated red blood cell count in cord blood. Iran J Pediatr. 2014;24(3):285–292.
- Isbir GG, Serçekuş P. The effects of intrapartum supportive care on fear of childbirth and labor outcomes: a single-blind randomized controlled trial. J Nurs Res. 2015;23(4):306–314.
- Paz Pascual C, Artieta Pinedo I, Grandes G, Espinosa Cifuentes M, Gaminde Inda I, Payo Gordon J. Perceived needs of women regarding maternity: a qualitative study to redesign maternal education. Aten Primaria. 2016;48(10):657–664. doi:10.1016/j.aprim.2015.12.004.
- Jones KM, Power ML, Queenan JT, Schulkin J. Racial and ethnic disparities in breastfeeding. Breastfeed Med. 2015;10(4):186–196. doi:10.1089/bfm.2014.0152.
- Spanish Ministry of Health and Consumer Affairs. Strategies for normal childbirth care in the National Health System [Internet]. Madrid: Ministry of Health; 2008. Available from: https://www.sanidad.gob.es
- Bohren MA, Berger BO, Munthe-Kaas H, Tunçalp Ö. Perceptions and experiences of labour companionship: a qualitative evidence synthesis. Cochrane Database Syst Rev. 2019;3:CD012449. doi:10.1002/14651858.CD012449.pub2.
- Salehi A, Fahami F, Beigi M. The effect of the presence of trained husbands beside their wives during childbirth on women’s anxiety. Iran Nurs Midwifery Res. 2016;21(6):611–615. doi:10.4103/1735-9066.197670.
- Spanish Federation of Midwives Associations. Childbirth and the fundamental role of the midwife [Internet]. 2021. Available from: https://www.federacion-matronas.org
- Pinette MG, Wax J, Wilson E. The risks of underwater birth. Am J Obstet Gynecol. 2004;190(5):1211–1215. doi:10.1016/j.ajog.2004.02.039.
- Hidalgo-Lopezosa P, Hidalgo-Maestre M, Rodríguez-Borrego M. Birth plan compliance and its relation to maternal and neonatal outcomes. Rev Latino-Am Enfermagem. 2017;25:e2873.
Sobre los autores
María Salinas Bariain
Hospital Universitario de Navarra, Pamplona, España.
Autor de correspondencia:
María Salinas Bariain
@
Sobre el artículo
Fecha de recepción: 10 de diciembre de 2025
Fecha de aceptación: 16 de enero de 2026
Fecha de publicación: 27 de enero de 2026
DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0026
Conflictos de interés: ninguno
Consentimiento informado: No aplicable
Financiación: ninguna
Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.
Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.