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Endometritis crónica como causa de infertilidad primaria: a propósito de un caso

Endometritis crónica como causa de infertilidad primaria: a propósito de un caso

Autora principal: Beatriz Valencia García

Vol. XX; nº 19; 1007

Chronic endometritis as a cause of primary infertility: a case report

Fecha de recepción: 11 de septiembre de 2025
Fecha de aceptación: 9 de octubre de 2025

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XX. Número 19 – Primera quincena de Octubre de 2025 – Página inicial: Vol. XX; nº 19; 1007

Autores:

Beatriz Valencia García, Matrona, Hospital 12 de Octubre, Madrid
Paloma Domínguez Caballero, Matrona en atención primaria, distrito Sevilla
María de la Cabeza Molina Castillo, Matrona en el hospital universitario de Jaén
Jessica Álvarez Piñeiro, Matrona en el hospital universitario Son Espases, Mallorca

Resumen

La endometritis crónica es una patología que se ha relacionado con fallos de implantación y abortos de repetición en mujeres con infertilidad. Presentamos el caso de una mujer de 40 años con dos abortos diferidos a las 8 y 9 semanas de gestación, ambos tras embarazos espontáneos. El estudio de fertilidad posterior, que incluyó ecografía, reveló una imagen uterina inflamada, y una histeroscopia con biopsia confirmó la presencia de endometritis crónica por Klebsiella. Tras un tratamiento antibiótico de 14 días con ciprofloxacino y metronidazol debido a alergia a penicilina, una segunda biopsia confirmó la resolución de la infección. Un año después del tratamiento, la paciente de 42 años logró un nuevo embarazo espontáneo, que se desarrolló con normalidad y culminó en un parto a término. Este caso subraya la importancia de considerar la endometritis crónica en el estudio de abortos de repetición y demuestra el impacto positivo de un diagnóstico y tratamiento precisos para lograr un embarazo exitoso.

Palabras clave

Endometritis crónica, Infertilidad primaria, Aborto de repetición, Klebsiella, Histeroscopia

Abstract

Chronic endometritis is a pathology that has been linked to implantation failures and recurrent miscarriages in women with infertility. We present the case of a 40-year-old woman with two missed miscarriages at 8 and 9 weeks of gestation, both after spontaneous pregnancies. The subsequent fertility workup, which included an ultrasound, revealed an inflamed uterine image, and a hysteroscopy with biopsy confirmed the presence of chronic endometritis caused by Klebsiella. Following a 14-day antibiotic treatment with ciprofloxacin and metronidazole due to a penicillin allergy, a second biopsy confirmed the resolution of the infection. One year after treatment, the 42-year-old patient achieved a new spontaneous pregnancy, which progressed normally and culminated in a full-term delivery. This case highlights the importance of considering chronic endometritis in the study of recurrent miscarriages and demonstrates the positive impact of accurate diagnosis and treatment for achieving a successful pregnancy.

Keywords

Chronic endometritis, Primary infertility, Recurrent miscarriage, Klebsiella, Hysteroscopy

Introducción breve

La endometritis crónica es una inflamación persistente del endometrio causada por una infección polimicrobiana, a menudo asintomática. A pesar de su carácter silencioso, esta patología se ha convertido en un factor crucial y a menudo subdiagnosticado en el estudio de la infertilidad, la cual afecta a un 10-15% de la población en edad reproductiva. En mujeres con fallos de implantación repetidos o abortos de repetición, la prevalencia de la endometritis crónica es significativamente alta, oscilando entre el 30% y el 50%.

El mecanismo por el cual la inflamación altera la fertilidad aún se investiga, pero se cree que impacta la receptividad endometrial, afectando la correcta implantación del embrión. Es importante no confundir la endometritis crónica con la endometriosis, ya que, aunque ambas patologías se relacionan con la infertilidad, sus causas, síntomas y tratamientos son distintos.

La endometritis crónica puede estar causada por diversos factores, como la presencia de miomas, pólipos uterinos, restos placentarios tras un parto o un legrado, o el uso de un dispositivo intrauterino (DIU). Para su diagnóstico, se requiere una histeroscopia con biopsia de tejido endometrial, una prueba que permite visualizar la cavidad uterina y confirmar la presencia de agentes patógenos mediante análisis de microbiología y anatomía patológica. Afortunadamente, existe un tratamiento efectivo con antibióticos.

A continuación, presentamos el caso clínico de una paciente de 40 años con infertilidad y abortos de repetición, en la que el diagnóstico y tratamiento de una endometritis crónica, causada por Klebsiella, fueron clave para lograr un embarazo exitoso a término.

Descripción del caso

Presentamos el caso de una mujer de 42 años, de nacionalidad española y con profesión de matrona, sin antecedentes médicos de interés, salvo una alergia conocida a penicilinas y sus derivados. Su historia ginecológica incluye una menarquia a los 14 años y ciclos menstruales regulares de 4/28 días, sin dismenorrea.

La paciente consultó por infertilidad secundaria y abortos de repetición. Se registraron dos embarazos espontáneos previos (G2A2), a los 40 y 41 años, ambos finalizados en abortos diferidos. En ambos casos, se detectó latido cardíaco fetal a las 6 semanas de gestación, que posteriormente cesó alrededor de la semana 9. El manejo de ambos abortos se realizó con misoprostol intravaginal, requiriendo hasta tres dosis para su efectividad y causando metrorragia abundante que derivó en anemia. Los controles ecográficos posteriores confirmaron la ausencia de restos, aunque se observó un cuerpo lúteo persistente en el ovario, que se reabsorbió fisiológicamente en los seis meses siguientes a cada evento.

Dado el deseo genésico de la pareja y la edad de la paciente (42 años), se inició un estudio de fertilidad exhaustivo. Los resultados fueron los siguientes:

  • Cultivos, citología y VPH: Negativos.
  • Análisis sanguíneo completo (hormonal): Acorde a la edad de la paciente.
  • Estudio genético de la pareja: Ambos normales, sin alteraciones cromosómicas.
  • Cultivos genitales masculinos: Negativos.
  • Estudio de trombofilias: Negativo.
  • Ecografía 3D: Se observó un engrosamiento de la pared uterina y asimetría, con sospecha de endometritis crónica.

Tras estos hallazgos, la paciente fue derivada para una histeroscopia diagnóstica con toma de biopsia endometrial para estudio microbiológico y anatomopatológico. Aunque la histeroscopia visualmente no reveló tejido anormal, el cultivo microbiológico resultó positivo para Klebsiella y el estudio anatomopatológico (marcador CD-138) confirmó la presencia de endometritis crónica.

Con el diagnóstico confirmado, se inició un tratamiento antibiótico de 14 días con ciprofloxacino y metronidazol, debido a la alergia a penicilinas de la paciente. Un mes después de finalizar el tratamiento, se realizó una segunda histeroscopia con biopsia, que resultó negativa, confirmando la resolución de la infección.

Posteriormente, la paciente logró un tercer embarazo espontáneo tres meses después de la segunda histeroscopia. A pesar de un estricto seguimiento en el primer trimestre debido a sus antecedentes y edad, el embarazo transcurrió sin complicaciones fetales ni maternas. A los 43 años, la paciente dio a luz a un bebé sano y a término. El puerperio se desarrolló de manera fisiológica.

Discusión

Endometritis crónica: un «factor silencioso» en la infertilidad

Revisando la literatura científica reciente, se evidencia una relación significativa entre la endometritis crónica (EC) y los problemas de fertilidad, incluyendo abortos de repetición en embarazos espontáneos y fallos de implantación en tratamientos de reproducción asistida como la FIV.

La EC, aunque puede manifestarse con síntomas como sangrado anormal o dolor pélvico, es frecuentemente asintomática, lo que la convierte en una patología ginecológica subdiagnosticada [1]. La alta prevalencia de EC en mujeres con problemas de fertilidad está bien documentada. Estudios sitúan esta cifra entre un 9,3% y un 67,6% en mujeres con abortos de repetición o fallos de implantación, y hasta un 40% en la población infértil general [2, 3]. Estos datos justifican plenamente la inclusión de la paciente en el estudio de EC, dado que sus antecedentes la clasificaban como un caso de alto riesgo.

El diagnóstico de la EC es complejo y a menudo se omite en los protocolos de estudio de la infertilidad. Aunque la histeroscopia puede ofrecer indicios visuales, su precisión diagnóstica por sí sola es baja (sensibilidad inferior al 40%) [4]. Por esta razón, el estudio histopatológico de una biopsia endometrial se considera el «gold standard» [5]. La identificación de células plasmáticas con el marcador CD-138 es el método más fiable para confirmar la inflamación crónica, como se realizó en este caso clínico, donde la biopsia resultó ser determinante a pesar de que la histeroscopia no mostraba anomalías visibles [6].

El impacto de la EC en la fertilidad radica en que la inflamación persistente altera la receptividad endometrial, un proceso fundamental para la correcta implantación del embrión. Esta alteración justifica tanto los abortos de repetición como los fallos de implantación [7].

El papel de la Klebsiella y el diagnóstico

El estudio de anatomía patológica fue crucial no solo para confirmar la EC, sino también para identificar el agente causal. En este caso, la infección fue provocada por Klebsiella. La literatura científica suele asociar la EC con patógenos más comunes como Ureaplasma urealyticum, Mycoplasma hominis, Streptococcus spp., Enterococcus faecalis y E. Coli [8]. El hallazgo de Klebsiella como agente etiológico es menos frecuente y, por lo tanto, constituye una aportación valiosa para la literatura, destacando la necesidad de realizar cultivos microbiológicos específicos para guiar el tratamiento adecuado.

Eficacia del tratamiento antibiótico y su impacto

La evidencia científica respalda que un tratamiento antibiótico específico y adecuado mejora significativamente las tasas de embarazo y de recién nacido vivo en mujeres con EC [9]. Se han reportado tasas de éxito de entre 75% y 100% para la curación de la infección, lo que aumenta de forma notable la posibilidad de un embarazo a término [10]. En este caso, el tratamiento con ciprofloxacino y metronidazol (elegido por la alergia a penicilina de la paciente) fue eficaz para erradicar la infección por Klebsiella, permitiendo que la paciente lograra un embarazo espontáneo y exitoso.

Este caso subraya que un diagnóstico y tratamiento precisos de la EC pueden revertir un historial de infertilidad y abortos. El resultado positivo obtenido por la paciente, a pesar de su edad avanzada (42-43 años), un factor de riesgo conocido, demuestra la importancia de considerar esta patología en los protocolos de estudio de la infertilidad. Un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden cambiar radicalmente el pronóstico reproductivo de mujeres que, de otro modo, podrían ser catalogadas como «infértiles».

Conclusiones

Este caso clínico representa una evidencia contundente de la relevancia de la endometritis crónica (EC) como una causa subyacente de infertilidad y abortos de repetición, una patología que a menudo pasa desapercibida. El hecho de que la EC se presente de manera asintomática en la mayoría de los casos subraya la necesidad de una elevada sospecha clínica en mujeres con un historial reproductivo adverso, lo cual contrasta con la visión tradicional que no la incluye como una patología rutinaria a investigar.

El caso de nuestra paciente, con dos abortos diferidos, pone de relieve la importancia crucial de un diagnóstico exhaustivo y preciso. El enfoque diagnóstico que combinó la histeroscopia con una biopsia endometrial para estudio histopatológico y microbiológico, así como el uso del marcador CD-138, demostró ser la metodología más efectiva. Este abordaje se confirma como el «gold standard», ya que permitió identificar la inflamación crónica a nivel celular y, de forma crucial, el agente infeccioso específico.

Un hallazgo particularmente relevante en este estudio fue la identificación de Klebsiella como agente etiológico. Si bien la literatura científica asocia la EC con patógenos más comunes como Ureaplasma o Streptococcus, la presencia de esta bacteria menos frecuente resalta la necesidad de realizar cultivos microbiológicos específicos para no limitar el diagnóstico a los agentes más habituales. Este enfoque permitió la administración de un tratamiento antibiótico dirigido con ciprofloxacino y metronidazol, optimizando la eficacia y el resultado.

El éxito reproductivo posterior al tratamiento de la paciente, que logró un embarazo espontáneo y a término a los 43 años, valida la fuerte correlación entre la curación de la endometritis crónica y la mejora de los resultados reproductivos. Este resultado es especialmente significativo dada la edad avanzada de la paciente, un factor que por sí mismo ya compromete la fertilidad.

En conclusión, este caso clínico no solo subraya la necesidad de incluir la endometritis crónica en el protocolo de estudio de la infertilidad, especialmente en casos de abortos de repetición, sino que también aporta nueva evidencia sobre la diversidad de los agentes causales y la eficacia de un diagnóstico y tratamiento precisos. La detección temprana de la EC y su manejo adecuado tienen el potencial de cambiar radicalmente el pronóstico reproductivo de mujeres que de otra manera podrían enfrentar años de incertidumbre y tratamientos ineficaces.

Referencias bibliográficas

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