Autor principal: Miguel Pascual Samaniego
Vol. XXI; nº 3; 29
ARTÍCULO ORIGINAL
Análisis descriptivo de la etiología de la estenosis uretral masculina con requerimiento de uretroplastia en un hospital terciario
Descriptive analysis of the etiology of male urethral stricture requiring urethroplasty in a tertiary hospital
Miguel Pascual Samaniego, María Esther Valsero Herguedas, Nicolas Sierrasesumaga Martín, Luis Cuellar Martín, Sofía López Rojo, Paula Mamolar Herrera, Jesús Calleja Escudero
Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 03 – Primera quincena de Febrero de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 3; 29 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0029 – Cómo citar este artículo
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Resumen
Objetivo: Evaluar la distribución etiológica de las estenosis uretrales que requieren uretroplastia en un centro terciario, analizando su relación con la edad del paciente, la localización de la estenosis y su carácter multifocal.
Material y métodos: Estudio prospectivo de pacientes varones sometidos a uretroplastia entre noviembre de 2016 y septiembre de 2023 en un hospital universitario. Se recogieron datos sobre etiología (iatrogénica, inflamatoria, traumática, idiopática), localización (peneana, bulbar, posterior, multifocal), longitud de la estenosis y edad. El análisis estadístico incluyó pruebas de normalidad, chi-cuadrado y contraste de proporciones (significativo p<0.05).
Resultados: De 77 pacientes (edad media 61.4 años), el 87% tenía >45 años. La localización más frecuente fue la uretra bulbar (70.1%). El 62.3% presentaba estenosis multifocal. La etiología iatrogénica fue la predominante (83.1% global; 90% en uretra posterior), significativamente más frecuente en >45 años (p<0.05). La etiología inflamatoria (62.3%) se asoció significativamente a localización peneana (p<0.01). La causa traumática (6.5%) fue más común en <45 años (p=0.001) y en localización bulbar (p=0.036). Solo 2 casos (2.6%) se clasificaron como idiopáticos.
Conclusiones: En un entorno desarrollado, la etiología iatrogénica es la principal causa de estenosis uretral que requiere uretroplastia, siendo especialmente prevalente en mayores de 45 años y, a menudo, prevenible. La causa traumática es más frecuente en pacientes jóvenes. El liquen escleroso destaca como la principal etiología inflamatoria. La mejora en los registros clínicos minimiza los casos clasificados como idiopáticos. Estos hallazgos enfatizan la necesidad de optimizar protocolos para prevenir el daño uretral iatrogénico y manejar precozmente las patologías inflamatorias.
Palabras clave
estenosis; uretra; etiología; uretroplastia
Abstract
Objective: To evaluate the etiological distribution of urethral strictures requiring urethroplasty in a tertiary center, analyzing their relationship with patient age, stricture location, and multifocality.
Material and methods: A prospective study of male patients undergoing urethroplasty between November 2016 and September 2023 at a university hospital. Data on etiology (iatrogenic, inflammatory, traumatic, idiopathic), location (penile, bulbar, posterior, multifocal), stricture length, and age were collected. Statistical analysis included normality tests, chi-square, and proportion contrasts (significant p<0.05).
Results: Out of 77 patients (mean age 61.4 years), 87% were >45 years old. The most frequent location was the bulbar urethra (70.1%). Multifocal strictures were present in 62.3% of cases. Iatrogenic etiology was predominant (83.1% overall; 90% in posterior urethra), significantly more frequent in patients >45 years (p<0.05). Inflammatory etiology (62.3%) was significantly associated with penile location (p<0.01). Traumatic cause (6.5%) was more common in patients <45 years (p=0.001) and in the bulbar location (p=0.036). Only 2 cases (2.6%) were classified as idiopathic.
Conclusions: In a developed setting, iatrogenic etiology is the leading cause of urethral stricture requiring urethroplasty, being especially prevalent in patients over 45 and often preventable. Traumatic cause is more frequent in younger patients. Lichen sclerosus stands out as the main inflammatory etiology. Improved clinical records minimize cases classified as idiopathic. These findings underscore the need to optimize protocols to prevent iatrogenic urethral damage and to manage inflammatory pathologies early.
Keywords
stricture; urethra; etiology; urethroplasty
Introducción
En los pacientes varones con estenosis uretral que precisan una uretroplastia, la elección de la técnica quirúrgica depende de diversos factores como la etiología, la localización, la longitud y el antecedente de cirugía previas, siendo la causa el factor más decisivo(1). También influye la experiencia del urólogo reconstructor que debe conocer diferentes técnicas de utilización de colgajos e injertos en uno o en varios tiempos quirúrgicos, por tanto idealmente en un hospital de referencia, ya que es conocido que el mejor resultado se alcanza en la primera intervención, con mayor complejidad y porcentaje de fracasos cuando se requieren posteriores cirugías de revisión(2). Dicha elección debe perseguir la resolución de la obstrucción miccional, respetando lo más posible las estructuras para evitar consecuencias indeseadas de la reparación, como alteraciones estéticas, disfunción eréctil, acortamiento o incurvación peneana. En cualquier caso, se debe solicitar consentimiento informado para la utilización de injertos o colgajos y para una cirugía en una o en varias etapas, ya que el otro factor condicionante, es la evaluación intraoperatoria de la estenosis respecto a su longitud real y las características de la placa uretral, al igual que los distintos tejidos de soporte que pueda ser necesario utilizar, como la piel genital, el cuerpo esponjoso, la fascia de dartos o el glande.
Las distintas etiologías varían en frecuencia según la edad del paciente o incluso geográficamente entre países desarrollados o en desarrollo, e igualmente están fuertemente vinculadas a la localización(3).
La prevalencia de estenosis uretral se estima en 0.2-0.9%(4) y se incrementa con la edad, siendo de 10×105 en jóvenes, de 40×105 hasta los 65 años y subiendo hasta 100×105 en varones más añosos(5). Aunque comparte síntomas con otras causas de obstrucción del tracto urinario inferior como la hipertrofia prostática, a diferencia de ésta, el flujo no mejora aunque el paciente aumente la presión abdominal(6). Evitar el retraso en su identificación a través de la consulta de urología, podría evitar complicaciones como las infecciones urinarias de repetición, la retención urinaria, la ureterohidronefrosis, la formación de litiasis, la insuficiencia renal y cardiaca, o los abscesos y fístula periuretrales, que llegan a ocurrir hasta en el 16% de los pacientes con síntomas, previamente a su intervención quirúrgica(7).
Igualmente se debe seleccionar cuidadosamente a que pacientes se les ofrece una uretrotomía endoscópica en primer término en vez de una uretroplastia, teniendo en cuenta el bajo porcentaje de resolución de la estenosis con el tratamiento endoscópico, con recurrencias de entre el 30 y el 80%(8), que pueden aumentar la complejidad de una uretroplastia posterior(9), frente a una recurrencia mucho más reducida (8.3-18.7%) si se opta por cirugía abierta(10). Esto ha conllevado en algunos sistemas sanitarios a una reducción significativa de las uretrotomías endoscópicas de hasta el 84% con un incremento igualmente relevante de las uretroplastias del 144%(6).
Teniendo en cuenta estas consideraciones es relevante evaluar los diferentes grupos de causas que finalmente condicionan el requerimiento de una uretroplastia.
Material y Métodos
Tipo de Estudio
Entre noviembre de 2016 y septiembre de 2023 se ha recogido prospectivamente en una base de datos, la información de los varones diagnosticados de estenosis uretral que han precisado una uretroplastia en el ámbito del Servicio de Urología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid como centro terciario. Se analizaron los datos en función de los distintos grupos de etiología, de acuerdo a sus antecedentes e intervenciones quirúrgicas previas.
Dentro de la etiología iatrogénica se han considerado los procedimientos quirúrgicos como uretrotomía interna endoscópica (UI), las resecciones transuretrales (RTU), la prostatectomía simple o radical o la cirugía previa por hipospadias, las técnicas de oncología radioterápica con braquiterapia o radioterapia externa, y finalmente, el cateterismo uretral en pacientes sometidos a sondajes o cistoscopias como único intervencionismo urológico, independientemente de la duración del sondaje.
Dentro de la etiología inflamatoria, el liquen escleroso (LE) y las uretritis. Como causa traumática, la fractura pelviana, peneana o el traumatismo perineal. Finalmente se clasificó como causa idiopática a aquellos casos sin causa reconocible.
A su vez, se ha realizado un subanálisis de la etiología de acuerdo a las diferentes localizaciones de la estenosis, peneana en sus distintos segmentos, bulbar, posterior y panuretral o multirregional (con afectación de más de uno de los tres segmentos principales, peneano, bulbar y posterior), y según grupo de edad (<45 versus > 45 años).
Estrategia de análisis y gestión de los datos
Los datos se almacenaron en una base de datos EXCEL. Posteriormente se realizó un estudio estadístico mediante el paquete estadístico SPSS V. 24 V. para Windows. Se realizó un estudio observacional descriptivo de las muestras obtenidas, tanto de forma global, como para cada uno de los subgrupos. Las variables cuantitativas continuas se describieron como media ± desviación estándar (DS) en caso de distribución normal, o como mediana y rango si la distribución no fue normal. Se comprobó la normalidad de la distribución de variables cuantitativas con la prueba de Kolmogórov-Smirnov. Las variables cualitativas se describieron mediante frecuencias absolutas y relativas (%). Se utilizó la prueba del chi cuadrado para tablas de contingencia 2×2 y contraste de proporciones para estipular la relación de asociación o dependencia entre variables cualitativas. En los test realizados se ha considerado significativo un nivel de confianza del 95% (p<0.05). Se realizó un estudio descriptivo de la muestra y un análisis univariante.
Resultados
Fueron evaluables un total de 77 pacientes, con una edad media de 61.42 años (Ver Figura 1: edad en el momento de la cirugía), rango (25-82), siguiendo ésta una distribución no normal (prueba de Kolmogórov-Smirnov p<0,01). Por grupos de edad, 10 pacientes (13%) tenían < 45 años y 67(87%) > 45 años. Las estenosis uretrales son más frecuentes en todas las localizaciones al igual que la estenosis uretral multifocal en los > 45 años. La longitud media de la estenosis de mayor dimensión fue de 33,46mm con un rango de 3 a 140mm (ver Figura 2: Longitud de la estenosis mayor), siguiendo ésta una distribución no normal (prueba de Kolmogórov-Smirnov p<0,001).
Por localización, 28 pacientes (36,4% del total) tenían estenosis en la zona peneana, 14 (18,2%) de ellos de manera exclusiva en esta localización. 16 (20,8%) pacientes presentaban estenosis a nivel del meato uretral, 16 (20,8%) pacientes presentaban estenosis a nivel de la fosa navicular y 22 pacientes a nivel de la uretra peneana subglandar (28,6%). Esto es debido a que 16 de los 28 pacientes presentaron estenosis en más de una de las zonas peneanas (meato uretral, fosa navicular y uretra peneana subglandar). 20 (71.4%) de los pacientes con afectación peneana, presentan afectación del meato uretral y/o de la fosa navicular.
54 pacientes (70,1% del total) presentaron estenosis en la uretra bulbar, siendo ésta en 28 de ellos (36,4%), la zona afectada por estenosis de manera exclusiva. 17 pacientes presentaron estenosis en la zona bulbar distal, 24 en la bulbar media y 36 en la bulbar proximal. Esto se debe a que únicamente 33 pacientes presentaron estenosis en una sola de las 3 áreas de subdivisión bulbares, 19 pacientes en 2 de ellas, y 2 pacientes en las 3.
La estenosis se localizaba en uretra posterior en 20 casos (26%), en 5 de ellos de manera exclusiva, afectando en el 100% de este grupo a la uretra membranosa y en 4 pacientes (5.2%), también a la uretra prostática (ver Figura 3: Localización de cada estenosis).
En nuestra muestra, 48 (62.3%) pacientes presentaban una afectación multifocal, si bien sólo 2 (2.6%) pacientes presentaban estenosis multirregionales (afectaban a más de una de las regiones descritas: uretra peneana, uretra bulbar y/o uretra posterior) (ver Tabla 1: Clasificación según localización).
La localización bulbar es ampliamente la más frecuente en ambos subgrupos de edad, asociándose una mayor frecuencia en el subgrupo < 45 años de manera estadísticamente significativa (p<0.05). Tanto las estenosis de uretra posterior como las de uretra peneana ocurrieron proporcionalmente, más frecuentemente en el grupo > 45 años, en ambos casos con asociación estadísticamente significativa (p<0,05). No se objetivó una asociación estadísticamente significativa entre la presencia de estenosis en las distintas regiones uretrales y los diferentes grupos de edad.
Por grupos de edad, la longitud media de la estenosis en los < 45 años fue de 31.5 mm (rango 5-60 mm) y de 33.77mm (rango 3-140 mm) en los > 45 años. No se objetivaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. Por localización, la longitud media en uretra peneana fue de 50.04mm (rango 5-140mm), de 35.44 mm (rango 3-140 mm) en uretra bulbar, y de 23.75 mm (rango 15-45 mm) en uretra posterior (ver Figura 4: Región vs Grupo de edad).
Por etiologías, el 57,1% de los pacientes presentó más de un posible antecedente causal (ver Figura 5: Antecedentes clasificados y Figura 6: Antecedentes causales por paciente). La existencia de antecedente de iatrogenia uretral es una de las posibles causas más frecuentes globalmente. Se presentó en un 83.1% de los pacientes, en todas las localizaciones y destacando un gran porcentaje relativo en uretra posterior (90% de los pacientes con estenosis en esta localización presentaban este antecedente). Por subgrupos de edad es mucho más frecuente en el grupo de > 45 años (86.6%), siendo esta diferencia estadísticamente significativa (p<0,05). En el subgrupo de < 45 años, los antecedentes de iatrogenia e inflamatorio se identifican en igual porcentaje (60%).
Igualmente, la iatrogenia destaca como uno de los antecedentes más frecuentes dentro de las estenosis multifocales (85,4%) (ver Figura 7: Causas en estenosis múltiples).
El antecedente de patología inflamatoria es la segunda etiología en frecuencia (presente en el 62.33% de los pacientes). En análisis por subgrupos de edad, afectaría en similar proporción a ambos subgrupos, 60% en < 45 años y 62.7% en > 45 años. El 87,5% de los pacientes que presentan una causa inflamatoria son > 45 años. Si bien la diferencia es amplia respecto al otro grupo de edad, la diferencia es equiparable a la distribución global por grupos de edad, no hallándose pues asociación estadísticamente significativa. La localización más afectada por esta causa es la peneana, con asociación significativa (p<0,01). De la misma forma se halló una relación inversa entre la presencia de estenosis a nivel de la uretra posterior y la presencia de antecedente inflamatorio (p=0.017).
La etiología traumática se encuentra presente como antecedente en sólo un 6.5% de los pacientes, aconteciendo de forma más frecuente en los pacientes jóvenes, con un porcentaje dentro de la causa traumática del 60% en < 45 años versus 40% en > 45 años. En el análisis por subgrupos de edad supone un 30% en los < 45 años frente a solo un 3% de los > 45 años, con asociación estadísticamente significativa (p=0.001), siendo también superior dentro del total de estenosis, el porcentaje de estenosis de causa traumática en < 45 años (3.9%), frente al 2.6% en los > 45 años. La localización más frecuentemente afectada en la etiología traumática es la bulbar. Este antecedente traumático se presentó en un 66,7% de los pacientes con una afectación exclusivamente bulbar, con asociación estadísticamente significativa (p=0,036).
En todos los pacientes de nuestra serie se identificó al menos un posible antecedente etiológico a excepción de dos pacientes, que se clasificaron como idiopáticos (ver Tabla 2: Clasificación por causa, Tabla 3: Causas vs localizaciones y Figura 8: Edad vs Causa).
Discusión
Centrándonos en la evaluación de la etiología hay pocos estudios que analicen específicamente la prevalencia de las diferentes causas, identificando las más frecuentes de acuerdo a la franja etaria del paciente, ya que, por ejemplo, son sobre todo los pacientes mayores de 45 años los más expuestos a posibles iatrogenias por requerimiento de tratamientos endourológicos del tracto urinario, y a las diferentes localizaciones, peneana, bulbar, uretra posterior o multirregional (panuretral). Así ocurre en nuestra serie correspondiendo el 86.6% de las estenosis iatrogénicas al grupo de > 45 años.
Se reconocen cuatro grupos etiológicos diferenciados: idiopáticas cuando no hay causa identificable, inflamatorias, incluyendo uretritis y liquen escleroso (LE), traumáticas por fractura pélvica, peneana o traumatismo perineal, y, por último, iatrogénicas. Este último subgrupo tendría diferentes modalidades: intervenciones quirúrgicas mediante uretrotomías endoscópicas o resección transuretral (RTU) vesical o prostática, prostatectomía simple o radical o fallos de cirugía reconstructiva de hipospadias, tratamientos oncológicos como radioterapia o braquiterapia prostática, o antecedentes de cateterismos uretrales, dilataciones o uretrocistoscopias.
Revisiones previas ya comprobaron como en el último tercio del siglo XX, la uretritis que suponía hasta un 40% de los casos, se redujo drásticamente a cifras inferiores al 5% en la primera década del presente siglo, sobre todo en países desarrollados gracias a las medidas de prevención de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y a la antibioterapia precoz(11), menos accesible en países en desarrollo, donde se han descrito como causa de estenosis uretral estas uretritis, en más del 50% de los casos en algunas series(12). Aún así, en estos países en vías de desarrollo, la etiología traumática sería la más relevante, frente a la etiología iatrogénica e idiopática en los países desarrollados(7). En nuestra serie, la iatrogenia fue la etiología más frecuente (81.3%) de manera general y en todas las localizaciones. Este sería el otro cambio relevante en la etiología de la estenosis uretral, con un progresivo incremento de la causa iatrogénica, representando un 32 a 79% en series previas comunicadas(8,13), por el incremento de manipulaciones e intervenciones que pueden comprometer la integridad uretral, con especial significación en la uretra posterior sometida a una mayor incidencia de intervenciones, siendo la iatrogenia el 90% de las causas de estenosis en esta localización en nuestra revisión.
Respecto a cirugías en pacientes jóvenes, la estenosis tras cirugía previa de hipospadias como causa principal (2.5-11%)(14), más frecuente en uretra distal peneana, constituye la principal causa de estenosis compleja de uretra anterior(15) y el principal condicionante de uretroplastia en varios tiempos(16), por presentación más común de fístulas, divertículos, vello, cálculos, incurvación peneana y defectos cutáneos estéticos y cicatriciales(17) y por una mayor incidencia de LE(18), de forma que el 55.2% requieren cirugía reconstructiva compleja por complicaciones genitales además de la propia reparación uretral(19). Y en varones de edad avanzada, como complicación de una RTU (2.2-9.8%)(20), o de una prostatectomía radical (8.4%)(21) o simple (1.9%)(22), principalmente a nivel bulbar debido a traumatismo o fricción prolongada con el resector o a transmisión de corriente por fallo del aislamiento(20).
Respecto a sondajes, la iatrogenia puede afectar a distintas zonas de la uretra, siendo en la uretra peneana más frecuente en la fosa navicular y en el ángulo penoescrotal(23), habiéndose comunicado como la etiología más frecuente de estenosis panuretral(11), con 3.2 lesiones/1000 hospitalizados por sondaje inadecuado(24), pudiendo deberse también a isquemia en pacientes sondados de larga duración, con una población especialmente susceptible en unidades de vigilancia intensiva, y con mayor riesgo de estenosis multifocal(11).
Esta es una etiología prevenible que puede limitarse con una selección más restrictiva del sondaje en los hospitales, realizándose por personal bien instruido y valorando el uso de cistostomía suprapúbica cuando se precise un drenaje vesical prolongado.
Considerando en particular el antecedente de dilataciones intermitentes o uretrotomías endoscópicas como manejo previo de las estenosis, supone en muchos pacientes un alivio sintomático temporal, pero no sólo no elimina la estenosis, sino que aumenta la longitud y severidad de la misma y la dificultad de una posterior uretroplastia(25), por lo que resulta más paliativo que curativo, debiendo limitarse su indicación a pacientes en los que no sea viable una uretroplastia(26), siendo esto especialmente relevante, al ser la causa más importante de estenosis multifocales y de más difícil tratamiento(11). En nuestra revisión, el 85.4% de las estenosis multifocales eran de causa iatrogénica.
Frecuentemente la etiología no se identifica por el decalaje temporal entre el factor desencadenante y el inicio de los síntomas(6). La causa idiopática es más habitual en jóvenes y a nivel bulbar. Se ha tratado de explicar con distintas teorías, como una posible consecuencia tardía de un trauma no percibido. Concretamente a nivel bulbar en varones jóvenes, se ha sugerido el origen congénito que no afectaría de inicio al cuerpo esponjoso, por una canalización de calibre más reducido en la zona de unión de la uretra procedente del seno urogenital con la dependiente de los pliegues urogenitales, mientras que en la edad avanzada se atribuiría más a isquemia(1). Probablemente debido a un registro informatizado más habitual en las series contemporáneas, al igual que más exhaustivo sobre los antecedentes médico-quirúrgicos, y a un mayor conocimiento sobre los condicionantes causales de esta patología, con una anamnesis dirigida a su identificación, pudimos filiar la etiología relacionada con las estenosis en casi todos nuestros casos (97.4%).
Respecto a la etiología traumática, los atropellos tienen el mayor riesgo de fracturas con afectación uretral(27), siendo la causa de estenosis hasta en el 31% en países en desarrollo, con peor seguridad vial(12).
En nuestra serie sólo supone un 6.5% del total, en probable relación con un mejor desarrollo de coberturas preventivas de accidentes tanto laborales como de tráfico, siendo no obstante la única etiología más frecuente en < 45 años, dado que este grupo de edad sigue siendo el más expuesto, también a traumatismos durante la práctica deportiva, y encontrándose significativamente asociado a la afectación de la uretra bulbar.
En el grupo etiológico inflamatorio, el LE ha pasado a ser la principal causa de estenosis uretral en países desarrollados. Es la etiología más frecuente de estenosis de uretra peneana en varón joven(5), y la causa principal de estenosis panuretral, comprometiendo uretra peneana y bulbar(28). En nuestra casuística, el segmento uretral más afectado por esta causa fue la uretra peneana, con similar proporción en ambos subgrupos de edad.
La cicatrización de inicio en el meato, que es la zona uretral de menor calibre, avanzaría proximalmente al generarse metaplasia escamosa por la presión miccional crónica sobre el tejido e inflamación de las glándulas periuretrales con el extravasado de orina(5), quedando éstas permeables y visibles en la uretrografía retrograda. Embriológicamente, la uretra glandar incluye la unión de los pliegues genitales con los prepuciales, por lo que explicaría que una enfermedad en la piel prepucial, afecte a la mucosa uretral distal(29).
La afectación cicatricial en la zona genital por LE, provoca alteraciones urinarias y sexuales, y su atención por distintas especialidades médicas, sumado al deficiente reconocimiento del proceso, contribuyen a una inadecuada evaluación de la incidencia, que trató de reducirse con la recomendación de la denominación como LE por la Academia Estadounidense de Dermatología en 1995(30). La mayoría de pacientes con afectación genital por LE tienen afectación uretral, con incidencias poblacionales en torno al 10%(31). Según la gravedad de la afectación histológica se han descrito tres fases: temprana, moderada y grave, siendo la última la cicatricial(32) y con mayor requerimiento de cirugía por etapas, entre las cuales, el 20-50% requieren otra cirugía de revisión previa a la tubulización(16,31).
La diferente afectación del LE a distintos niveles uretrales podría depender de la variación en la concentración de colágeno y glucosaminoglicanos a nivel del glande, uretra peneana y bulbar(33). En algunas series, más del 90% de los pacientes con estenosis uretral por LE se habían sometido a tratamiento previo con dilataciones, uretrotomía endoscópica o uretroplastia(31), circunstancia que contribuiría a las formas panuretrales de estenosis por LE(29), de acuerdo al fenómeno de Koebner, por el que enfermedades cutáneas se extenderían a tejidos traumatizados(34). En nuestra revisión, esta causa aparece como la segunda en frecuencia después de la iatrogenia, en los pacientes con estenosis uretral multifocal.
Conclusiones
De acuerdo a los datos comunicados en series de países desarrollados, la etiología actual de estenosis uretral masculina más frecuentemente encontrada es la iatrogenia, en muchos casos prevenible, por lo que dada la morbilidad y deterioro de la calidad de vida que condiciona esta patología, debe incidirse en la optimización de los protocolos de sondaje en los centros sanitarios, y en la prevención de daños uretrales en las cirugías implicadas.
Gracias a la mejora actual en los registros de antecedentes médico-quirúrgicos, se minimizan los casos clasificados como idiopáticos.
Igualmente, la mejoría de los sistemas de protección vial y laboral estarían en relación con la disminución en la incidencia de lesiones de etiología traumática.
La etiología predominante por edades difiere de acuerdo a una mayor incidencia de intervenciones en los pacientes > 45 años que se traduce en un claro predominio diferenciado de la iatrogenia en este subgrupo de edad, y una proporción mayor para la causa traumática en los < 45 años, al ser potencialmente una población más expuesta a accidentes de tráfico, laborales o deportivos, sin diferencia significativa en ambos subgrupos de edad respecto a la etiología inflamatoria, en la que tendría un claro predominio el LE, siendo preciso un manejo más especializado y precoz de esta patología, para intentar reducir las consecuencias de su evolución progresiva cicatricial.
Anexos
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Sobre los autores
Miguel Pascual Samaniego
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0000-0002-0239-2138
María Esther Valsero Herguedas
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0000-0001-7893-2295
Nicolas Sierrasesumaga Martín
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0000-0002-9863-4268
Luis Cuellar Martín
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0000-0001-5959-4040
Sofía López Rojo
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0009-0001-5719-6230
Paula Mamolar Herrera
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0009-0002-5256-5313
Jesús Calleja Escudero
Servicio de Urología, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, España. ORCID: 0000-0002-9728-7073
Autor de correspondencia:
Miguel Pascual Samaniego
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Sobre el artículo
Fecha de recepción: 30 de mayo de 2025
Fecha de aceptación: 26 de enero de 2026
Fecha de publicación: 2 de febrero de 2026
DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0029
Conflictos de interés: ninguno
Consentimiento informado: No aplicable
Financiación: ninguna
Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.
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